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¿Qués es una Constitución?

-​Ferdinand Lassalle

Antes de adentrarnos al contenido del texto, considero importante mencionar


rápidamente el contexto histórico en el que se encontraba Prusia (ahora parte de
Lituania y Alemania), ya que fueron estos los motivos que impulsaron a Lassalle a
la exposición de sus ideas resultantes del análisis de la situación vivida en su
nación:
El problema surge a partir de la invasión Napoleónica sufrida por Prusia en 1815, ya
que el Rey Friedrich Wilhelm III, con el fin de obtener un ingreso que le ayudara a
dar término a dicha invasión, impone impuestos a la población, prometiendo a
cambio la elaboración de un documento en el que se plasmarían sus derechos y
privilegios, pero esto nunca sucedió.
A partir de estos momentos, Prusia fue objeto de transformaciones que le devolvían
la fé y esperanza en el crecimiento económico, -por ejemplo-, como lo hizo el
acceso al comercio internacional, sin embargo, esto no duró mucho, terminó con
una nueva promesa elaborada por el ahora rey, Friedrich Wilhelm IV, quien les
aseguró que ahora sí tendrían una Constitución

Por esta razón las conferencias de Ferdinand Lassalle tienen como objetivo
primordial definir qué es una constitución para cada nación según su economía, su
organización y forma de gobierno, según las circunstancias propias generadoras de
esta Carta Magna e incluso el medio mediante el cual se da a conocer; es decir, si
es un constitución escrita o una constitución real; llegando a la conclusión de que
siempre, sin importar las características que marquen diferencia entre una nación y
otra, consistirá en la “suma de factores reales de poder”.

Considerando que los factores reales de poder son todos aquellos segmentos de la
población que influyen en la transformación de la sociedad y que por lo tanto están
representados - y así protegidos- en la Constitución, es posible afirmar que en todo
momento existirán grupos sociales que intervienen en mayor proporción, y que por
lo tanto serán poseedores de más poder.

Para comprender esto, yo he divido todo el poder en dos simples bloques: el


gobierno y el pueblo. Como bien lo menciona Lassalle, el pueblo, al reunir en él,
diferentes grupos sociales, evidentemente tiene más poder, pero es el gobierno
quien se encuentra en una postura favorecedora, ya que todos los que conforman
este bloque tienen una meta común y todos trabajan por ella, mientras que el bloque
número dos, denominado “el pueblo” tiene una gran virtud, y una gran defecto; la
virtud es que es muy extenso y por ende poderoso, ya que está conformado por
diferentes grupos, pero éste es su mismo defecto, estos diferentes grupos (y con el
fin de hacer más clara la explicación) podríamos nombrarlos ahora “clases sociales”,
las cuales al encontrarse en posturas económicas y sociales muy diferentes, no
pensarán de la misma manera y sobre todo, tendrán finalidades distintas -o
semejantes pero con motivos distintos- , lo que provocará dificultades al reunirse y
organizarse. Por lo tanto, generalmente un movimiento promovido por el gobierno
tiende a ser más eficaz y conciso que uno comenzado por el pueblo.

Para que esta última parte quede clara, me gustaría exponer un ejemplo que me
vino a la mente al momento de redactarla:

Dirijamos nuestra imaginación hasta el año 1810, México se encontraba aún en


manos de los Españoles, pero tras trescientas anualidades de opresión, el pueblo
ya no aguantaba más. Y dejándose llevar por el ideario liberal de su representante
el cura Miguel Hidalgo, se organizaron, tomaron las medidas necesarias y se
levantaron en armas un 16 de septiembre. Pareciera que todos estos sujetos
reunidos tras las campanadas de Dolores buscaban lo mismo ¿no?, es decir, todo
este tiempo, hemos pensado que quienes lucharon para darnos libertad,
compartían un mismo fin, la independencia, y posiblemente es cierto, pero nos
equivocamos al también afirmar que las razones eran las mismas. Recordemos que
mientras una parte de la población buscaba un vida digna, una obtención de
derechos y ejercicio puro de la libertad,otra únicamente exigía reconocimiento para
poder acceder a altos cargos.

La razón por la que hago una vaga mención de este suceso es porque hasta cierto
punto entré en conflicto con las ideas de Ferdinand. Él menciona que el pueblo es el
más poderoso, pero su error es la desorganización al actuar, sin embargo yo
considero que no es este su principal defecto, sino una consecuencia. Para mí, es la
falta de homogeneidad en las ideas lo que hace fracasar los intentos del pueblo.

Ahora bien, dentro de una sociedad, encontramos los llamados Factores reales de
poder, los cuales ya he definido párrafos anteriores. Ferdinand a lo largo de
ejemplificaciones históricas, asegura que el poder ejercido por cada segmento de la
población es proporcional a su estabilidad económica, lo que me lleva a realizarme
cuestionamientos:
1. - ¿Es la Constitución justa para todos los grupos sociales representados en ella o
gira en torno a la protección de los privilegios poseídos por las “clases adineradas”?
2.- ¿La Constitución es creada para otorgar un reconocimiento de derechos a la
sociedad en general o para establecer límites en el actuar de la clase baja frente a
la clase que realmente tiene poder? Y de esta manera ¿La constitución va dirigida a
todo el pueblo o únicamente a la clase baja?
3.- En este mismo orden de ideas, actualmente entonces ¿Es la constitución un
mecanismo para la protección de la sociedad o un medio de control?

Cambiando un poco la visión, ahora enfoquémonos en la esencia de las


constituciones. Claro está que no todas las constituciones son iguales y por ello, no
encontraremos recetas exactas para elaborar la que nos funcione a la perfección.
Pero sí es importante tener presente que el texto constitucional siempre debe
adecuarse a la realidad, de lo contrario sería superfluo.
Considero que la elaboración de una constitución debe tomarse con seriedad, no es
una simple ley, es la ley Fundamental de una nación, de ella emanan todas las leyes
secundarias que en su conjunto formarán el derecho que regirá a todo un país.
Tan solo imaginemos vivir en un lugar donde las normas no corresponde al
acontecer fáctico de los seres humanos, sería un derecho carente de eficacia y por
lo tanto inútil.
Ahora bien, todo país en cualquier momento de su historia ha tenido una
constitución real y efectiva, aquella que realmente representa un reflejo de los
factores reales de poder, es decir, un adecuación a la realidad. Siguiendo las ideas
de Lassalle, esta es siempre una Constitución funciona.

Pero a través de las transformaciones sufridas por los mismo factores reales de
poder surge posteriormente la aspiración a obtener una constitución escrita, que
para mi podría otorgarle a la población mayor seguridad, pues ya habría un
documento que respalde tu actuar o que inclusa defiende tu persona, pero acepto
que olvidaba que podría prestarse a legislaciones absurdas que si no se vinculan a
la realidad del Estado, se quedarían siendo eso, un simple pedazo de papel.
Pero cuando, una constitución escrita corresponde a la constitución real, esta se
considera buena y ​duradera.

Esto también me hizo pensar en el intento de elaboración de una nueva constitución


para el Estado Mexicano. Considero que puedes tomar alguna de estas dos
posturas, no hay más: A favor, porque después de tantos años, evidentemente los
factores reales de poder han cambiado, o en contra, por que a pesar de estos
cambios,la constitución se adecua a la realidad,por ello ha sido modificada, para no
dejarla que pierda su eficacia, para no permitir que se convierta en un documento
sin valor, ignorado por todos.

O bien podrías, reunir como yo, las dos posturas y crearte un conflicto en la mente:
Estoy consciente de que la realidad actual y la de hace más de cien años, no es la
misma, claro que necesitamos algo que nos ofrezca una verdadera protección y
garantía de nuestros derechos. Nuestra Constitución es obsoleta, no ayuda a que
México solucione sus grandes problemas, lo establecido por la constitución ha sido
rebasado por la realidad, y por más esfuerzos que se hagan por reformarla ya no
atenderá a la sociedad, o lo que es lo mismo en palabras de Ferdinand Lassalle:
“Esa Constitución podrá ser reformada radicalmente, girando a derecha o a
izquierda, pero mantenida nunca” 1

Sin embargo, por otra parte, aludiendo a las críticas que recibe nuestro actual texto
constitucional sobre su inexistente parecido al texto original, me hacen pensar que
entonces no tenemos la misma Constitución de hace 100 años, claro que guarda
aspectos intactos, como la forma de gobierno, pero ¿acaso esto se planea
cambiar?. Considero que no, y que lo que quieren dar a entender aquellos que
están a favor del cambio al decir que la Constitución ya no ayuda resolver los
problemas de México es la ineficacia de aquellos órganos encargados de aplicarla y
de vigilar su aplicación, y cambiar esto lo veo muy difícil.

Continuando con la idea de que no encontraremos una receta que nos garantice
una Constitución perfecta, me gustaría hacer alusión a lo que Lassalle menciona; el
error de ver en nuestros compañeros un ejemplo a seguir. Un error en el que
México, desde el principio de su historia como país independiente, ha caído; vio en
su vecino del norte lo que le funcionaba e intentó imitarlo. El Federalismo,
simplemente por poner un ejemplo.
Sabemos que es Estados Unidos de América el responsable de esta nueva
organización, la cual le resultó bastante bien, entonces ¿Por qué esta diferencia?,
¿Por qué en México parecía que estaba siendo forzada y no que se había dado
naturalmente?: Porque no se adecuaba a nuestra la realidad, aunque esta forma de
organización adoptada estuviera plasmada en una hoja de papel, por ello tantos
conflictos.
En Estados Unidos, después de la independencia de las 13 colonias lo que quedó,
como ya sabrán, fueron estados separados, dispuestos a negociar una unión. Caso
diferente trajo consigo la consumación de la independencia Mexicana, después de
la salida de los españoles quedó un solo territorio libre.
EUA con el federalismo intentó unir lo que estaba separado, pero México separó lo
que ya estaba unido.

1
​ rimera edición, México, editorial Colofón, 2006, p.
Lassalle, Ferdinand, ​¿Qué es una Constitución?, p
46
Con todo esto, a lo que quiero llegar, es únicamente a que dejemos de seguir pasos
ajenos, cada quien marca su camino, y el hecho de que el camino de al lado
pareciera llevarte más rápido a la meta, no quiere decir que el tuyo no tiene salida,
no intentemos copiar lo que ni de chiste se adecua.

Finalmente, el último aspecto al que quiero referirme es el seudoconstitucionalismo,


aquel momento en el que el gobierno proclama lo que no es; ​consiste en pasar por
constitucional a un estado que es en realidad,un estado absoluto, también consiste
en el engaño y la mentira. Yo creo que Lassalle no pudo explicarlo de mejor
manera, me queda completamente claro que es la utilización de una máscara par
conseguir que el Estado Absoluto se mantenga en el poder más tiempo, ya que
aparentemente está haciendo lo que el pueblo quiere y necesita, pero no entiendo
claramente cómo poder erradicarlo, ¿será acaso con una nueva revolución?

Y por otra parte, para que una una Constitución ( y por tanto, lo establecido en ella),
sea proclamada, debe pasar por una revisión exhaustiva por parte de las cámaras, y
si esta Constitución basada en engaños es bien vista por las cámaras, ¿quién tiene
más culpa?
Y para dar respuesta a esta última interrogante me permitiré citar una frase de
Ferdinand Lasalle: “La cámara que así procediese sería más responsable y
merecería mayor castigo que el Gobierno. Pues no es mi enemigo quien mayor
castigo merece, sino quien, llamándose mi representante y teniendo por misión
defender mis derechos, los vende y los traiciona” 2

2
Lassalle, Ferdinand. ​Op.Cit., ​p.99