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DERECHOS HUMANOS

Los derechos humanos pueden definirse como las prerrogativas que, conforme
al Derecho Internacional, tiene todo individuo frente a los órganos del poder para
preservar su dignidad como ser humano, y cuya función es excluir la interferencia
del Estado en áreas específicas de la vida individual, o asegurar la prestación de
determinados servicios por parte del Estado, para satisfacer sus necesidades
básicas, y que reflejan las exigencias fundamentales que cada ser humano
puede formular a la sociedad de que forma parte. ella alude al carácter universal
de estos derechos -como categoría jurídica propia del Derecho positivo y no
como noción filosófica-, y comprende las obligaciones del Estado tanto en lo que
se refiere a derechos civiles y políticos como a derechos económicos, sociales y
culturales. Sin embargo, esta definición también resalta el carácter histórico y
valorativo de los derechos humanos, sugiriendo que éstos son el producto
inacabado de las luchas sociales, y que reflejan el tipo de sociedad que
queremos. En consecuencia, tampoco puede escapar a nuestra atención el
hecho que los derechos humanos tienen un carácter fluido y dinámico, que
corresponde a las relaciones de poder y a las ideas prevalecientes en el seno de
la sociedad en que ellos adquieren vigencia; en ese contexto, una vez
consagrados como tales, su condición de derechos humanos se vuelve
irreversible, y se incorporan a un proceso de desarrollo progresivo en el que
paulatinamente se ha ido expandiendo el catálogo de derechos humanos.

- LOS DERECHOS HUMANOS COMO DERECHOS FRENTE AL ESTADO

históricamente, los derechos humanos se han desarrollado como una garantía


del individuo -y de los grupos más vulnerables dentro de la sociedad- en contra
de la opresión del Estado; es decir, como derechos del individuo que tendrían
preeminencia frente a los derechos del Estado, de la sociedad, o de otros grupos.
En consecuencia, la función del Derecho de los derechos humanos no es
proteger al individuo de otros individuos -tarea que corresponde al Derecho
interno del Estado- sino protegerlo del ejercicio del poder por parte del propio
Estado. En el Derecho de los derechos humanos, se reconoce al individuo un
conjunto de derechos y es el Estado quien asume las obligaciones correlativas.
En tal sentido, en el sistema interamericano, de acuerdo con lo dispuesto por el
art. 1 N° 1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, es el Estado
el que está obligado a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella, y
es el Estado el que debe organizar el poder público de manera que pueda
garantizar a las personas bajo su jurisdicción el libre y pleno ejercicio de los
derechos humanos. la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha señalado
que “el respeto a los derechos humanos constituye un límite a la actividad estatal,
lo cual vale para todo órgano o funcionario que se encuentre en una situación de
poder, en razón de su carácter oficial, respecto de las demás personas”1. La
función del Derecho de los derechos humanos es regular el ejercicio del poder
público en sus relaciones con el individuo; no le concierne pronunciarse sobre la
conducta de estos últimos en relación con los órganos del Estado, ni aun en el
evento de que dicha conducta pueda calificarse como subversiva. En este
sentido, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha observado que,
en caso de incriminaciones recíprocas, ella no puede abrir una investigación en
la cual el denunciante sea el gobierno, porque su función no es tramitar casos
contra grupos acusados de subversivos sino contra Estados contratantes2. En
este último caso, es función del Estado adoptar las medidas indispensables para
preservar la estabilidad de sus instituciones y para sancionar a quienes infrinjan
su ordenamiento jurídico

1
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso del Tribunal Constitucional (Aguirre Roca, Rey Terry
y Revoredo Marsano vs. Perú), sentencia del 3 de enero de 2001, párrafo 68.
2
Cfr. Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Informe N° 6/91, Caso 10.400, Guatemala,
adoptado el 22 de febrero de 1991, Informe Anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
1990 - 1991, Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos, Washington D.C., 1991,
p. 244, párrafo 90.