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Ana Sanz-Magallón

Ilustración de cubierta: «Vendedor de letras de canciones en la calle


Platería» de Francesc Catalá-Roca
Diseño de cubierta: Clara León Maquetación: María de
Andrés El sentido común aplicado a las historias
Primera edición: mayo de 2007

© 2007 Ana Sanz-


Magallón © Francesc
Catalá-Roca
Ilustración cedida por Martí y Andreu Cátala Pedersen ©
2007 Plot Ediciones, S.L. Madrid - España
www.plot.es info@plot.es

Todos los derechos reservados

ISBN-10: 84-86702-78-X ISBN-13: 978-84-


86702-78-6 Imprenta: Ibérica Grafic Depósito
Legal: M-20.297-2007
Impreso en España
ÍNDICE

Introducción 9
Una buena historia 11
Vamos por partes 29
Nada es porque sí 65
Cada vez más y mejor 89
¿Qué me estás contado? 103
Quién es quién 125
Nadie sabe nada 143

Agradecimientos 149
Índice de ejemplos 151
UNA BUENA HISTORIA 10

o dormir, y hay quien dice que nuestra especie debería


llamarse Homo tiarrntor en vez de Homo sapiens. Desde
luego, si te fijas en algunos semejantes no tienes más
remedio que estar de acuerdo.

INTRODUCCIÓN Junto a las hogueras había cuentacuentos


maravillosos como los que hoy escriben sus novelas,
ruedan sus películas o amenizan cualquier
sobremesa, í también había pelmazos, como los
Llevamos toda la vida contando y oyendo historias. tenemos hoy publicando sus libros y escribiendo sus
No me refiero sólo a ti y a mí y a nuestras vidas indivi- guiones, y aburriéndonos en las barras de los bares o en
duales sino al género humano, desde los tiempos en que las cenas. Distingues perfectamente a unos de
se sentaba con su clan junto a una hoguera a contar otros, como también distingues una buena historia de
batallitas hasta ahora que se sienta tras una pantalla de una mala, ya esté plasmada en un papiro o en una
ordenador a mirar gags en vídeo por Internet. Contar pantalla de cine. Los medios han cambiado, pero las
historias nos resulta tan natural e instintivo como comer historias son, básicamente, las mismas

En este libro hablaremos de los rasgos comunes de las otra cosa que sentido común. Así que aquí sólo se habla
buenas historias. Mucho de lo que se dice es aplicable al de sentido común.
teatro, a la novela, o a las anécdotas que se cuentan los
Este libro no da fórmulas para narrar, te explica por
amigos. Pero sobre todo a los guiones cinematográficos,
qué pueden funcionar esas fórmulas; no cita a grandes
que es a lo que me dedico: a ayudar al guionista a
teóricos, te recuerda cosas que sabes por instinto y que
perfeccionar su historia antes de que se ruede. Ojo. Esto
quizá no te hayas parado a pensar. Este libro no enseña
no es un manual de guion. No intenta ser exhaustivo, no
cómo contar buenas historias, ayuda a comprenderlas.
enseña a escribir guiones excelentes. No habla de
Comprendiéndolas es más fácil que puedas contarlas
diálogos, ni de movimientos de cámara, ni de formato, ni
bien si tienes ganas, tiempo y talento.
de otras muchas cosas que vendrían al caso y que puedes
leer en algún otro sitio. Este es un modesto acercamiento De todas formas, no es un libro muy largo ni muy
a «las buenas historias», a los principios básicos de la caro. Así que adelante: no tienes mucho que perder...
narrativa, y los principios básicos de la narrativa no son
En definitiva, sabes que hay buenas y malas
historias, buenos y malos narradores. Si te pararas a
pensarlo, también sabrías por qué. Pero no hace falta
que te pares a pensarlo, si eres una persona ocupada. En
UNA BUENA HISTORIA las páginas siguientes te voy a recordar que esto de las
historias es, como casi todo, cuestión de sentido
común.
Sí, sí, de acuerdo: es sentido común y gusto personal.
Probablemente disfrutas más de un tipo de historias que
Buenas historias y buenos narradores de otro. Odias la guerra y te encantan las autopistas, o al
Sabes qué historias te gustan, y cuáles te aburren; revés. Te gusta el género de terror o la comedia
sabes si lo que te están contando se te hace larguísimo romántica; te va la épica medieval o la ciencia ficción.
y suspiras porque tu interlocutor se calle, y sabes También tienes tus preferencias sobre la manera
cuándo te mueres de ganas por saber qué pasa después. como se cuentan esas historias. Quizá eres un ávido
Instintivamente distingues una anécdota maravillosa de lector de cómics que te dejarías despellejar vivo antes de
un rollo soporífero. Hay buenas y malas historias. ver X-Men en el cine; o puede que vayas al teatro con
Generalmente, las experiencias de tu amigo el reportero frecuencia — ¡ja!— pero nunca te hayas comprado un
de guerra son más interesantes que las de tu amigo el libreto para leerlo en casa.
cobrador del peaje, y por eso en una cena todos quieren Claro que es cuestión de gustos —eso «te interesa» o
que hable el reportero de guerra. «te aburre», como te gusta la carne o el pescado—, pero
también hay un criterio general: esto «es interesante» o
Pero no siempre es así, porque también hay buenos
esto «es aburrido», como casi todos prefieren un
y malos narradores. Si vas a cenar con dos cobradores
solomillo antes que el bistec acartonado del comedor
de un peaje que acaban de tener exactamente la misma
del colé. En estas páginas hablaremos de ese criterio
experiencia y la cuentan, puede que con uno de ellos te
general, de las historias que prefiere la mayoría de la
mueras de la risa y que al otro te den ganas de
gente.
amordazarlo. Dicen lo mismo, pero de distinta

Este efecto debería conocerse como Síndrome de Asuracenturix, por el


bardo letal que acaba siempre atado a un árbol mientras toda la aldea gala
de Astérix se sienta a cenar.
forma. Por eso un cobrador de peaje le suele pedir al
otro: «Cuéntalo tú, que tienes más gracia».
Tengo que aclarar que mi relación profesional de Cádiz». Intenta describirle un paisaje a un niño
con las historias se reduce al ámbito del cine y la cuando lo que quiere es que le cuentes un cuento:
televisión. Mi sentido común —que sin duda se te va a decir que en tu historia no pasa nada. Si es
parecerá al tuyo— me dice que las historias la descripción de cómo estalla una tormenta, ya
interesantes lo son en cualquier medio que se estaría pasando algo: «£/ cielo se va oscureciendo,
utilice para contarlas, ya sea oral, escrito, o se oye un trueno lejano y de pronto empieza a
audiovisual. Por supuesto que cada medio tiene jarrear». Pero sigue sin ser una historia: no tiene
sus cualidades específicas, y que un bodrio de protagonista.
historia puede ser un éxito si está muy bien escrita Y es que el hecho de que llueva no nos importa, salvo
en una novela; si tiene una fotografía o unos efectos que se rieguen las cosechas de un amigo agricultor o se
especiales espectaculares en el cine; o si la cuenta apague la llama que el pobre hombre de las
en una reunión la persona más graciosa del mundo. cavernas acaba de hacer brotar frotando dos palitos.
Como los principios de la narrativa son los Cualquier acción necesita un sujeto, «la lluvia cae»;
mismos, en estas páginas se evitan los ejemplos pero las buenas historias necesitan que a alguien le
sacados de la literatura o el cine — todos pase algo o que alguien haga algo, necesitan un
sabemos ya que Casablanca es una gran película protagonista humano o humanizado: «Mi abuela se cae»
— para centrarnos en historias mucho más cercanas, o «la valerosa piedra cae sobre la frente del malo» o «la
anécdotas que te pueden contar en cualquier cena, lluvia cae y yo pillo un resfriado».
relatos sacados de la vida cotidiana.

Las cosas pasan por algo


En una historia pasan cosas
En el mundo no hacen más que pasar cosas, cosas
Lo suyo sería empezar definiendo con exactitud que afectan a la gente. Pero no «todo lo que pasa»,
qué es una historia, pero entonces te estaría aunque tenga un protagonista, es una historia. Por
llamando tonto. Sabemos qué es una historia como ejemplo, «El rey murió y después murió la reina» es
sabemos qué es un pedazo de carne, sea solomillo o una afirmación. En cambio, «El rey murió
albóndiga. Vivimos rodeados de ellas, y desde
pequeños podemos diferenciarlas «de otras cosas».

Sabemos que la descripción de un paisaje no es


una historia: «El cielo es increíblemente azul, y al
otro lado de la bahía se recorta la brumosa silueta
y después murió la reina de pena» es una historia. Lo placas tectónicas. Necesitamos que todo tenga una
que las diferencia es que en la segunda hay causalidad: explicación, pero eso no es tan fácil en la vida real. Por
una causa lleva a un efecto, las cosas pasan por algo, eso nos gustan tanto las historias. Porque en las
la reina ha muerto porque antes murió el rey. historias todo tiene un sentido.

En el mundo muchas cosas parecen ocurrir porque Aristóteles —esto lo ventilamos en dos líneas —
sí. Es difícil encontrarles un sentido sin recurrir a describe las formas de arte como imitaciones de la
la fe, porque el único orden evidente es el orden realidad. Pero una historia no es la vida ni un intento
cronológico: primero pasa una cosa, luego otra. En de imitar la vida tal como es, sino la vida representada,
la narrativa, las cosas pasan por algo. estilizada, significativa, causal. Al contar una historia,
seleccionamos y reordenamos los acontecimientos en
Ah, esto de que las cosas pasen por algo es la piedra lo que Aristóteles llama trama o fábula. Y lo que
filosofal de la narrativa —y de la vida. El alivio de caracteriza a una trama es una relación causal entre los
cualquier religión es dotar de orden y causalidad al acontecimientos narrados, una relación impuesta por el
aparente caos injustificado de nuestra existencia. No narrador porque, insisto, muchas veces la causalidad no
nos han cogido en ese trabajo porque nos espera un resulta evidente en la vida real.
trabajo mejor; nuestra madre ha muerto joven porque
no hubiera soportado una vejez achacosa; el volcán ha Por eso no es demasiado interesante que un niño te
entrado en erupción porque la joven que sacrificamos cuente un cuento que se inventa o que alguien te cuente
para aplacar al dios de la lava no era virgen y estaba el sueño que ha tenido esa noche. En los sueños y en
demasiado flaca. las narraciones de los niños no existe la causalidad:
«Pepito el conejo se come una zanahoria que, pian,
Esperamos también que la ciencia nos salve del explota, y luego viene un elefante que sube a Pepito con
caos, que nos explique las causas de lo que ocurre: no su trompa a un árbol muy alto, y luego viene volando
me han cogido en el trabajo porque otro aspirante tenía una gaviota y le dice "qué pasa, Pepito", y Pepito mata
un mejor currículum, nuestra madre ha muerto a la gaviota y luego se va a dormir».
joven porque empezó a fumar a los catorce, la
erupción del volcán se debe a un movimiento de las Si el niño narrador es tu hijo, puede que el cuento te
enternezca y te parezca fabuloso y le invites a contarlo
Ese ejemplo tan bueno no se me ha ocurrido a mí, ni mutilo menos. Es una y otra vez a tus amigos. Que sepas que para
de E. M. Forster, de su «Aspectos de la novela». quienes no comparten tu afecto por la criatura, la
historia de Pepito no tiene ni puñetera gracia. Es
muy parecido a alguien que en una cena, entre plato
y plato, lanza un «No sabéis qué cosa más rara he
soñado esta noche». Siempre hay alguien gentil Hacer algo hace que pasen cosas
—o su pareja— que le mira con expectación, y Imagino a un niño de las cavernas que pregunta a su
entonces el soñador se arranca: «Pues soñé que madre: « ¿Por qué esa montaña se ha cubierto de
estaba con mi novia en un castillo como el de Drácula fuego?». Y la madre contesta: «Porque sí». Y el niño,
pero luego no era un castillo sino la playa donde yo frustrado, insiste —a los niños no les gustan ese tipo
veraneaba de pequeño y ya no estaba mi novia sino un de respuestas
compañero del instituto y yo quería volar pero estaba —, y al final la madre improvisa: «Porque el dios de la
desnudo y tenía un tatuaje verde en el hombro. Y lo montaña estaba de mal humor». Vale: las cosas pasan
más increíble de todo es que al final me ponía a hablar por algo, cada efecto tiene su causa. La causa de todo lo
en inglés». La persona gentil entonces sonríe y dice que ocurre es la voluntad de un dios temperamental. Ése
algo como «Es increíble las cosas que se sueñan», y es el primer paso.
con un poco de suerte alguien cambia de tema. Si no
hay suerte, todo el mundo empezará a contar sus El segundo paso es que el chaval pregunta: «Vale.
propios sueños, y la cena será un horror. O puede que ¿Y no hay nada que podamos hacer para animar al dios
no. de la montaña?». Y la madre contesta: «No». El niño
se deprime profundamente: un mundo que funciona
Puede que alguien cuente que soñó que era según el capricho de los dioses es un mundo angustioso,
un ciervo y que intentaba pasar por una puerta muy porque lo que ocurre escapa a nuestro control. La madre
bajita y se atascaba con los cuernos y al otro lado de ve que el niño está mustio y al cabo de un rato
la puerta su mujer, vestida de naranja, le miraba y se improvisa. «Ya sé lo que podemos hacer: sacarle el
reía. Y si todo el mundo sabe que su mujer le engaña hígado a tu prima y ofrecérselo al dios en sacrificio.»
con el butanero, ÉSE será un sueño interesante, un Eso está mejor: un mundo donde sólo deciden los dioses
sueño que comentaremos a posteriori en cuanto el sigue siendo angustioso. Pero si a través de nuestras
cornudo se marche. También será memorable si en la acciones podemos congraciarnos con ellos, aún hay
cena alguien dice que sueña con que le parte esperanza: empezamos a ser responsables de lo que nos
un rayo, y efectivamente le mata un rayo al salir pasa. El problema es que la relación entre hígados
del restaurante. Será triste, pero memorable.Hay que extraídos e incendios se muestra empíricamente muy
recordarlo siempre: a menos que tengan una clara remota. Con el tiempo, los dioses se van volviendo más
relación causal con lo que al durmiente le está razonables. Los dioses modernos ya no quieren
ocurriendo en su vida, o con lo que le va a ocurrir sacrificios humanos, sino que nadie se deje una fogata
—y sean premoniciones —, los sueños de la mal apagada.
gente nos aburren. Y punto.
Y llega el tercer paso: la expulsión de los dioses. su casa con ladrillos está a salvo del lobo. Lo contrario:
Alguien llega y dice: «Eh, a ver si va a ser que los a veces nuestro protagonista es un vago mentiroso
incendios no los causa el dios sino nosotros con insensato que acaba fatal. Nunca debes gritar «que
nuestras fogatas», y aparece el ateísmo o la fe en la viene el lobo» cuando es mentira, o acabarás
ciencia. Y ya somos dueños absolutos de nuestro devorado. El esfuerzo es bueno, la mentira es mala.
destino. «Lo que nos ocurre» viene determinado por
Por eso en las cenas tienen tanto éxito los cotilleos de
«lo que hacemos»: hemos dejado de ser víctimas de un
famosos a los que se les ha caído el mundo encima.
proceso causal para empezar a ser causas.
Detenidos, despedidos, engañados, arruinados. Porque
Así que hemos mandado a los dioses al exilio, pero lo merecen —o creemos que lo merecen— y eso nos
descubrimos que gran parte de lo que nos ocurre permite pensar: «Ja. Se veía venir. Uno no puede ser
escapa a nuestra voluntad y a lo que sabemos de la tan sinvergüenza y que le vaya siempre bien». A veces
ciencia. En nuestra vida diaria, abrigarnos nos puede no ocurre así. A veces el sinvergüenza se sale con la
evitar un resfriado, y estudiar nos hace aprobar un suya y, por ejemplo, percibe una pasta gansa por contar
examen. Pero... no siempre. A veces por mucho que en la tele con quién se ha acostado. Y esos cotillees
hagamos la catástrofe se abate sobre nosotros: por también tienen éxito en las cenas, porque encajan con
mucho que trabajemos, nos despiden; por mucho que la visión que algunos tienen del mundo: «Si es que
cuidemos a nuestros hijos, les atropella un camión. Y todo está fatal, y hay que ser un sinvergüenza para que
no entendemos por qué, y hay que achacarlo al azar. te vaya bien».
Vaya, otra deidad caprichosa frente a la que no queda
Siempre hay un orden cósmico, aunque los valores
otra opción que resignarse. Existe la mala suerte, y la
imperantes en este orden puedan ir cambiando con el
buena, pero nos resistimos a creer que todo es cuestión
tiempo, puedan ser acordes o no con la moral
de suerte, nos gusta mantener la esperanza y pensar
tradicional. A veces, la experiencia sustituye a la
que las buenas acciones al final tienen su premio, y las
esperanza y redefinimos qué es «lo bueno», no como lo
malas su castigo.
moralmente aceptable sino como «lo que nos lleva al
Y aquí otra vez nos salva la narrativa, las buenas éxito»: Después de varios siglos de escuchar que la
historias, las que se basan en la causalidad y además hormiguita tenaz sobrevive al invierno, y que la viva la
demuestran que alguien es dueño de su propio destino, virgen de la cigarra muere congelada, alguien puede
causa de lo que le ocurre. Cuando de pequeños nos pensar que la vida no es así: que seguramente la cigarra
leen cuentos para dormir, los héroes son gente acabe dando conciertos y forrándose, y la hormiguita se
esforzada, honesta o valiente, y los cuentos acaban pudra de aburrimiento en su hormiguero.
felizmente porque el esfuerzo, la honestidad o la Pero no es que reine el caos en el mundo, sino que
valentía se acaban imponiendo. El cerdito que construye cada uno se salva o se condena por sus propias
elecciones: la hormiga se ve abocada a una vida en juego su voluntad —su libertad— y el azar.
mediocre por haber currado todo el verano, la cigarra Nunca estamos seguros de por dónde va a salir, y lo
triunfa por haber apostado por el talento. imprevisible nos resulta emocionante.
Las buenas historias hablan de alguien que hace En casi todas las historias interviene el azar. Pero una
algo, y ese algo tiene un efecto: historia en la que predomina el azar —la de Pepito el
conejo que nos cuenta el niño, por ejemplo— tiene un
Historia: alguien + acción = resultado.
problema: que no aporta significado, no nos revela
ningún orden en el mundo. Van pasando cosas, sí,
pero, ¿y qué? La casualidad puede resultar chocante,
divertida, trágica... pero no resulta significativa, a
Uno es libre para hacer una cosa u otra menos que el significado que transmita es que «nada
Para que esa fórmula funcione, ese alguien, ese tiene sentido, todo es un caos».
personaje que actúa, tiene que poder elegir con Puede haber historias con éxito basadas únicamente
libertad. Condicionado por el instinto, las en el azar, como también hay gente que no necesita
circunstancias, etc., pero con cierto margen de libertad. creer en un mundo ordenado para ser feliz, o gente que
O, al menos, con cierta apariencia de libertad. El sujeto prefiere, antes que un solomillo, un bistec acartonado
tiene que decidir entre obrar de una forma u otra: ya siempre que venga con mucho ketchup. Pero ya se
sea Pilatos liberando a Jesús o a Barrabás, o un pájaro ha dicho que en estas páginas pensaremos sobre lo
lanzándose o no a volar por primera vez. Que general, sobre lo que nos dicta el sentido común, y
Pilatos actúe condicionado por la opinión pública y el no sobre las excepciones. En general, las historias que
pájaro por su instinto son circunstancias. Pero siempre nos gustan son las causales, las que imprimen un
se trata —o queremos creer que se trata— de una sentido a lo que ocurre. Las historias que explican el
decisión más o menos libre. mundo.
¿Qué es lo que aporta esa libertad a nuestra historia? De modo que, aunque tanto el azar como la voluntad
Evidentemente, la duda respecto al final, a «cómo libre —más o menos libre, o presentada como
acabará la cosa». Contemplar la fuerza de la gravedad libre— aportan ese elemento de incertidumbre,
en funcionamiento no tiene demasiada gracia. Dejas de «cómo acabará esto», que no se da en las leyes
caer una piedra y cae al suelo. La vuelves a dejar caer y físicas conocidas, sólo esa libertad aporta, además,
vuelve a caer al suelo, y así hasta el infinito. En cambio, significado. No podemos acusar de homicidio a alguien
un niño frente a un escaparate con una piedra en la que, arrojado desde una ventana por un psicópata, cae
mano tiene muchas más posibilidades de resultar sobre una vieja y la mata. Sí podemos acusar a alguien
emocionante. Porque además de las leyes físicas entran
que, borracho, tira una maceta por la ventana sin importancia del objetivo —que también —, sino la mera
ánimo de matar a nadie y mata a la vieja; y por existencia de un objetivo que podamos entender.
supuesto podemos acusar al psicópata que defenestra
viejas por deporte. Sin libertad no hay responsabilidad. Y no sólo en la narrativa: como nos recuerdan
Y, en general, nos gustan las historias cuyos los libros de autoayuda, en la vida es fundamental tener
protagonistas son responsables de lo que ocurre. «Soy una meta que alcanzar. Tener algo que hacer con el
una piedra, me han tirado y he caído» no interesa. tiempo da un sentido a ese tiempo. El aburrimiento es,
«Soy una piedra en una lapidación, y he esquivado a la en realidad, no saber qué hacer con un rato, no saber
adúltera», sí. qué objetivo apetecible fijarnos en un momento para no
caer en la atonía. Es algo que sabemos desde pequeños:
Historia: alguien + acción libre = resultado
los niños en el patio del colegio no dicen «Pasemos la
media hora del recreo dando alaridos y corriendo
aleatoriamente de un lado para otro, huyendo unos
Hacemos cosas porque tenemos un objetivo de otros», aunque lo parezca. Los niños fijan el
Muy raras veces hacemos las cosas «porque sí». objetivo de su juego, ya sea policías y ladrones o
Solemos tener una intención, confesable o no. atrapar a Leopoldo para quitarle las gafas y lanzarlas
Trabajamos para que la humanidad progrese o para por encima de la valla. Es muy aburrido ver jugar a la
tener dinero; nos fingimos enfermos para no ir a gente a algún deporte del que no conoces el objetivo,
trabajar; hacemos deporte porque nos sienta bien o nos por eso cuando nos sentamos a ver jugar a algo, lo
produce placer. primero que preguntamos es «qué es lo que hay que
hacer», «de qué trata el juego». De esa forma podemos
Escapa al objetivo de estas páginas y a la capacidad estar pendientes de si los jugadores se acercan a su
de quien las escribe estudiar los motivos profundos que objetivo o no.
mueven a alguien a actuar. Lograr sobrevivir, poder,
sexo, una conciencia tranquila, la pertenencia a un También cuando no tenemos nada que hacer y nos
grupo... Todo eso. La cuestión es que nos interesan las dedicamos a matar el tiempo —lanzando cartas a un
historias en las que alguien tiene un objetivo. ¿Para qué cuenco o piedras al mar— nos fijamos el objetivo
va alguien a hacer algo «para nada», «porque sí»? Es de encestar las cartas o que las piedras boten el
evidente que nos gustan las historias en las que está en mayor número de veces sobre el agua. No es que sean
juego la supervivencia: un náufrago en una isla metas significativas o importantes, simplemente es que
desierta, un soldado en la guerra, un secuestrado ayudan a tenernos entretenidos aunque sea unos
huyendo de sus captores. Pero lo importante no es la minutos.
Así que, cuando lo pensamos, los objetivos exterminar a los judíos, y la madre Teresa, el objetivo
concretos y «pequeños» (encestar cartas en un cuenco; de cuidar a los leprosos. No es lo mismo.
atrapar a Leopoldo) son medios para alcanzar un
Aplicándolo a la fórmula «sujeto más predicado con
objetivo remoto más abstracto (matar el tiempo;
un resultado», parte de la gracia está en que ese sujeto
divertirnos). Los personajes de una historia deben tener
actúe para conseguir un resultado concreto, un objetivo
una meta concreta y visual, en contraposición con la
abarcable, y que el resultado que finalmente logre
meta última de la existencia de cualquiera, que puede
sea el deseado o no.
ser «la salvación del mundo» o «la salvación de su
alma». Historia: alguien + acción libre ¿=? resultado
perseguido
Los objetivos remotos son casi siempre los mismos:
ser feliz, ser amado, ser rico, ser bueno... Los objetivos
concretos que nos fijamos para alcanzarlos son casi
Un objetivo fácil no es interesante
infinitos de puro variados, y son los que hacen especial
una historia: probar la droga más potente; perseguir al Hablábamos de objetivos finales como la super-
hombre de nuestra vida; atracar un banco; ir al Zaire vivencia, o tener sexo, o la pertenencia a un grupo...
con una ONG. Para entendernos, si por la calle te Imaginemos que quien lucha por sobrevivir es un
encuentras con un conocido que hace tiempo que no vampiro inmortal; que quien quiere tener sexo es una
ves, y te pregunta: «¿Qué haces?», no sueles estrella del pomo —llega al rodaje, «buenos días», y
contestarle: «Trabajo para ganarme la vida y cuido mi tiene sexo — , que quien quiere pertenecer a un
salud» sino «He montado una ferretería y estoy dejando grupo es una abeja —nace en su colmena y ya está...
de fumar». Son historias tremendamente aburridas porque el
resultado es, prácticamente, necesario. La más mínima
Para cumplir el objetivo final de encontrar a su
acción, cualquier acción, lleva al objetivo. Es como una
madre, hay niños que recorren el mundo buscándola, y
piedra que dejas caer al suelo.
niños que se echan a llorar hasta que una dependienta
los recoge y pide por megafonía que les vayan a Pero la cosa cambia si el que lucha por sobrevivir
buscar. El objetivo último es el mismo. Los objetivos no es un ser inmortal sino un náufrago en una isla, y
«pequeños» —cruzar la cordillera de los Andes; llamar debe construir una balsa y enfrentarse a una tormenta.
la atención— son muy diferentes. Un ejemplo más En las historias necesitamos la duda y la
claro: puede que Hitler y la madre Teresa de Calcuta imprevisibilidad que dan la libertad— elegir el
tuvieran el mismo sueño: convertir este mundo en un momento en que la marea está alta—y el azar— que
lugar mejor. Para lograrlo, Hitler se fija el objetivo de tenga la suerte de que la tormenta no arrecie.
Necesitamos preguntarnos si el protagonista logrará su
objetivo, queremos que lo tenga difícil, que haya
conflicto. La dificultad del objetivo es lo que crea ese
VAMOS POR PARTES
conflicto, que es la base de cualquier buena historia. El
conflicto no es una guerra, un huracán u otra cosa
espectacular. El conflicto no es que dos boxeadores
peleen en un combate, porque uno puede querer dejarse Si hasta ahora no has tenido tiempo de documentarte
ganar para cobrar una pasta de un mafioso. El sobre el tema, puede que la pseudo-definición de
conflicto se da cuando alguien tiene un objetivo y hay historia «alguien que actúa para conseguir algo que le
algo o alguien que se le opone: dos boxeadores en un resulta difícil» te parezca una pero grullada, una
combate si los dos quieren ganar; un tipo bajito obviedad que se te podría haber ocurrido si tuvieras
intentando alcanzar algo de una balda muy alta, un tiempo para pensar en esas cosas. Si te has leído algún
manual de guión, la definición te resultará muy similar
caballero de brillante armadura que para rescatar a la
a la que dé cualquier famoso gurú de la estructura
princesa de su torre debe enfrentarse a un dragón. Eso
clásica. En ambos casos, estarás de acuerdo conmigo en
es lo que hace que una historia nos interese. que es algo que se deriva del sentido común. Algo que
nadie se ha inventado sino que mucha gente descubre,
Historia: alguien+ acción libre ¿=? resultado perseguido ya sea por instinto o a través de libros y cursos.
difícil
Lo que ahora llamamos teoría o estructura de guión no
Y ahí llegamos a la clave de las historias nace al inventarse el cine, sino que es muy anterior. El
interesantes: esquema vale para lo que cuentan Homero, Cervantes,
Shakespeare, Corín Tellado, Hitchcock, o mi primo
LAS HISTORIAS INTERESANTES HABLAN DE Arturo que era el que iniciaba las hogueras cuando a los
ALGUIEN QUE ACTÚA PARA CONSEGUIR ALGO QUE
LE RESULTA DÍFICIL. Los coloquialmente llamados «gurús» son especialistas que aconsejan
cómo perfeccionar un guión trabajando su estructura. De los primeros y
más conocidos es Syd Field— autor de El libro del guión o El manual del
guionista—«editados en castellano por Plot Ediciones.

catorce años nos íbamos de acampada. No te voy a


poner ejemplos de grandes libros ni películas, porque
para eso ya están los manuales. En ellos se demuestra lo
bien que siguen los guionistas las reglas dictadas por
algún erudito sin producir. No, yo te voy a hablar, más
bien, del tipo de historias de mi primo Arturo.
He aquí una anécdota que puedes haber oído contar Puede que ya la conocieras. Es una historia exitosa,
en alguna cena. «Una noche, mi amigo Ramón Cerriles una leyenda urbana que quizá haya ocurrido o quizá
había salido de copas por Madrid. Conducía de vuelta no, pero que se ha ido transmitiendo y todo el mundo
hacia su casa en Aravaca, bastante borracho, cuando le cuenta con su primo o su ex novio como protagonista.
para la Guardia Civil en un control de alcoholemia. Mi Si todo el mundo se la puede apropiar, deducimos que
amigo se baja del coche, enseña sus papeles, etcétera. lo importante no es
Pero antes de que sople, un coche de los que circulan en «quién la cuenta», o «cómo», sino la narración en sí.
el sentido contrario tiene un accidente y los guardias En una reunión de amigos, puede que el gracioso de la
civiles abandonan el control para ver si hay heridos. panda la cuente de forma divertidísima, y que el soso
Entonces mi amigo recoge sus papeles, vuelve al coche, y del grupo la destroce y la haga tan aburrida que ni
aprovecha el caos reinante para largarse. Cuando llega siquiera le dejen acabar. Pero, objetivamente, esta
a su casa, despierta a su mujer y le dice que, si anécdota tiene alguno de los requisitos básicos para
preguntan por él, diga que no ha salido de ¡a cama en que una narración atraiga nuestro interés.
varios días porque tiene un gripazo. Y efectivamente al Y es que, como te decía al principio, hay
día siguiente va a buscarle la Guardia Civil, y su mujer buenas y malas historias, y buenos y malos
explica que su marido no ha podido hacer nada malo narradores. En las buenas historias, realmente no es
porque está enfermito. Los guardias civiles le piden tan importante quién la cuente siempre que la cuente
únicamente que abra el garaje. Y allí se encuentran el de forma aceptable. Pero prueba a contar de forma
coche patrulla: con la borrachera que llevaba, mi amigo aceptable un chiste de Chiquito de la Calzada. O una
había dejado su propio coche en el control y se había chorrada surrealista que te cuenta un amigo
llevado el de la Guardia Civil.» graciosísimo y que os ha hecho reír media hora
seguida. Cuentas tú la misma chorrada cenando con
otro grupo. Acabas, miras a tu alrededor, percibes un
silencio incómodo, alguien te consuela con una sonrisa
de compromiso, y acabas diciendo «Bueno, es que
tendríais que oírselo contar a Mengano, ¡te
descojonas!».

Rescatando la leyenda del coche patrulla robado,


decíamos que tiene, en sí, muchos requisitos para
resultar interesante. Y, ¿qué requisitos son ésos? Pues,
como se acaba de decir, un protagonista — en este
caso, mi amigo Ramón—, que hace algo — conducir enseguida o morirá congelada. Así que, sin ser
borracho— porque quiere conseguir algo — llegar a su consciente de su ebriedad, este amigo mío coge su coche
casa— y se encuentra con un obstáculo —el control de y...». De esta forma, que decida conducir hasta su casa
alcoholemia. estando borracho estará algo más justificado, porque
parece que
«no le queda otra opción». Aunque, todo hay que
El objetivo debe estar justificado decirlo, hace que el principio de la historia sea más
aburrido.
■ No sé si esta anécdota es igualmente popular en un
país como, digamos, Alemania. Porque en cualquier Suponiendo que contemos esta anécdota en un sitio
historia exitosa, debemos entender por qué alguien en el que sea comprensible arriesgar tu vida y la de los
quiere hacer lo que quiere hacer. Volver a casa es un demás para ahorrarte el dinero del taxi, tenemos
objetivo «final» comprensible. Pero para alcanzar ese ya algunos de los requisitos de una historia interesante:
fin hay muchos medios, y es más sencillo coger el un protagonista, un objetivo justificado — ojo, no
autobús, o ir en taxi, o llamar a alguien para que te «justo», sino «justificado»—, un obstáculo.
vaya a buscar...

El hecho de que un tipo con una tajada como un


El objetivo debe acercarse y alejarse para que
piano quiera conducir hasta su casa en vez de coger un
resulte emocionante
taxi no suele plantear grandes problemas en la
idiosincrasia española. No hace falta justificarlo — en Antes te decía que un ser inmortal que lucha por
general. Si contáramos esta historia en un país con más sobrevivir es un horror de historia; igual que la de una
conciencia cívica, puede que hubiera que alterar un estrella del pomo que quiere tener sexo. Las metas
poco el principio: «Un amigo ha estado celebrando su fáciles no nos interesan. Porque necesitamos dudar de
ascenso tomando una copita de cava. No está que el protagonista alcance el objetivo, y la forma más
acostumbrado a beber, y el cava se le ha subido fácil de hacernos dudar es presentar la derrota
muchísimo. Vive en las afueras, como se nota un poco inminente y la victoria inminente.
mareado decide coger un taxi para volver a su casa. No
Un equilibrista que pasea tan campante de un lado
pasa ninguno, y de pronto su mujer le llama diciendo
al otro de la cuerda floja, con una sonrisa en los labios,
que no tiene llaves para entrar en la casa, y que vaya
no nos parece un espectáculo demasiado emocionante,
por mucho que esté a veinte metros de altura y vaya a
morir si se cae. Es equilibrista, ¿no?, pues no le
resultará tan difícil. En cambio, si este mismo
equilibrista está serio y concentrado, y si a mitad equilibrista fingir que se cae hasta que esos sustos nos
de camino pierde el equilibrio, pero milagrosamente parezcan rutinarios y dejen de tener impacto.
vuelve a erguirse y sigue andando, vacilante, con pasos
cortos y redoble de tambores, estaremos conteniendo
el aliento y aplaudiremos a rabiar cuando llegue al Las cosas que se repiten pierden interés
otro extremo y salude. Porque «ha estado a punto de
Quizá te haya pasado alguna vez que un amigo te
caer»... o así nos lo ha parecido. Cuando conozca a un
llame a la una de la mañana hecho polvo porque ha
equilibrista, por cierto, le preguntaré si estos momentos
tenido la bronca definitiva con su mujer y se va a
de angustia están ensayados. Porque la verdad es que
divorciar y además amenaza con saltar por la ventana.
funcionan.
Tú estás ya en la cama, pero ante la gravedad de la
En la anécdota del coche patrulla el objetivo, volver situación te pones unos vaqueros y corres a casa de tu
a casa, se ha fijado. El medio, conducir hasta allí, amigo, y te pasas la noche escuchando su desgracia e
también. Lo que hace falta ahora es que sintamos que intentando consolarle y, sobre todo, que no salte. Y al
el desastre está a punto de ocurrir... Así que el tipo día siguiente le llamas desde el trabajo para ver cómo
borracho empieza a conducir hacia su casa pero, oh-oh, está, y te dice que mucho mejor porque acaban de hablar
le paran en un control (va a acabar mal), pero encuentra y van a darse otra oportunidad. Así que al cabo de una
la oportunidad para escaparse (va a acabar bien) pero le semana estás a punto de salir a cenar cuando te llama
pillan al final (ha acabado mal). Nos gustan las historias tu amigo hecho polvo porque ha tenido la bronca
en las que cambia la fortuna del protagonista, nos gustan definitiva con su mujer y se va a divorciar y además
las historias con «giros». amenaza con saltar por la ventana. Dudas un momento,
pero acabas cancelando la cena y caminas hasta su casa
Por supuesto que entre estos giros mayores hay
y te pasas la noche en vela intentando consolarlo. Ya los
giros más pequeños: si hubiera más tiempo para contar
dos días te llama eufórico porque se va de viaje con su
esta anécdota, veríamos cómo a Ramón le cuesta meter
mujer que en realidad es la mujer de su vida, y cuando
la ¡lave en el contacto (mal), pero al final lo consigue
te llama al día siguiente amenazando con saltar por la
(bien) y avanza un kilómetro en primera y parece que le
ventana le dices cualquier cosa por teléfono y sigues a
va a estallar el motor (mal) pero al final mete segunda...
lo tuyo, porque no te cabe duda de que saldrá de ésa
etc. Pero estas pequeñas incidencias no son
como ha salido tantas veces antes.
comparables con el hecho de que le hagan soplar en un
control; o que se fugue de él. Es necesario que haya una Imagina que, una vez que escapa del control, nuestro
jerarquía en los giros, y que no haya demasiados amigo beodo se topa con otro control, pero antes de que
puntos de giro mayores, porque la repetición lleva sople hay un incendio y él vuele a fugarse, y poco después
al hastío. No sé cuántas veces, por ejemplo, puede un
encuentra otro control pero antes de que sople al guardia dos minutos, sería insoportable. Y es que casi todo
civil le atropella un camión y vuelve a escapar y... en las historias depende de su duración, del «tiempo
que pides al que te escucha». Cuanto más tiempo
Lo mismo ocurre con una película de acción en la
dedicamos a una historia, más exigentes somos con
que le pegan un tiro al soldado protagonista y parece que
ella.
va a morir pero milagrosamente sobrevive y sigue
luchando y le pegan otro tiro y parece que va a morir El rato que podemos aguantar viendo que las cosas
pero milagrosamente sobrevive y... Al final, bostezas van saliendo bien, o van saliendo mal, depende de la
cuando le vuelven a disparar porque, qué cono, este tío habilidad del narrador, o del deseo que sintamos
es inmortal. porque las cosas vayan de una determinada manera.
Me aburre soberanamente ver un partido de fútbol en el
Dos puntos de giro «importantes» suelen ser
que el equipo imbatible le mete un gol cada diez
suficientes en una película de noventa minutos o una
minutos al equipo colista. Serán nueve goles, y puede
novela corta: de mal a bien y de bien a mal, o al revés.
que alguno espectacular, pero a menos que el campeón
Claro que puede haber más, pero sólo funcionan si no
sea mi equipo del alma, el perdedor mi equipo más
resultan repetitivos.
odiado, o que superar un número de goles clasifique a
También puede haber menos giros: las cosas iban mal un equipo para la ronda siguiente, el partido no tiene
y de pronto empezaron a ir bien. O todo iba bien y ninguna emoción. Es como una historia unidireccional:
de pronto se fastidió. Ese tipo de estructura funciona, en «Camilo y Eduvigis eran vecinos y se querían mucho
general, en narraciones cortas, como los cortometrajes desde pequeños.
o los anuncios. Por ejemplo, una noche, un niño pequeño
le pide a su madre que le haga un disfraz de castor para Aunque casi ningún internauta de los que lo reenviaron lo sepa,
la función del colegio del día siguiente. La abnegada descubrí hace poco que se trata de un anuncio de galletas Noel, ideado
por la agencia McCann Erikson.
madre se documenta en Internet y se pasa la noche en
blanco cosiendo un elaboradísimo disfraz con dientes y En la adolescencia se juraron amor eterno, a los veinte
todo. Hasta destroza su abrigo de pieles para que el se casaron, a los treinta tuvieron un hijo y habían sido
efecto sea más realista. Cuando van de camino al felices desde entonces». Como historia de amor,
colegio, el niño embutido en su perfecto disfraz canta «A aunque envidiable, es un bodrio. No hay
Belén castores»... Fin. conflicto.
Este único giro no suele funcionar con historias Eliminemos otras posibilidades respecto a los
largas porque después de un tiempo en el que las cosas puntos de giro: ¿qué pasa si la historia va de mal a mal
«no cambian de dirección», perdemos el interés. Si la a bien, o de bien a bien a mal? Pues, obviamente, que
elaboración del disfraz durara dos horas en lugar de
sólo hay un «cambio de dirección», como en el anuncio
del castor: el traje va bien, va muy bien, el traje es una
cagada. Si vas primero al Sur, luego sigues más al Sur, Los puntos de giro dividen la historia en partes
y luego al Norte, sólo has cambiado de rumbo una vez.
Cuando los manuales nos dicen que una historia se
¿Qué pasa si acumulamos varios momentos divide en tres partes — presentación, desarrollo (o
impactantes que van todos en la misma dirección: de nudo) y desenlace— no nos están diciendo nada muy
mal a peor a fatal a espantoso? Por ejemplo: «La madre práctico, salvo que queramos dedicarnos a diseccionar
de Pedro murió al darlo a luz. Su padre se arruinó poco guiones cinematográficos según las reglas de los
después y acabó matándose de un disparo. Pedro pasó unos manuales. Claro que todas las cosas tienen un
meses en un siniestro orfanato hasta que fue dado en principio, un medio y un final. Si nos diera por ahí,
adopción a un matrimonio de pederastas. El día que se podríamos dividir cualquier cosa en tres trozos. «El
escapó de su casa lo arrolló un tren de mercancías». cuerpo humano se divide en: lo de arriba, llamado
Parece una historia trágica pero se nos escapa la risa sin cabeza; lo del medio, llamado tronco; y lo de abajo, las
querer. Mejoraría algo si se pareciera a: «La madre de piernas.» «Un río tiene tres partes: la ribera de la
Pedro murió al darlo a luz. Pedro vivió una infancia feliz derecha, la ribera de la izquierda, y el agua 3ntre
hasta que un día su padre se arruinó y se pegó un tiro. ambas.»
Afortunadamente un matrimonio le sacó del orfanato
Las partes de una historia son lo que Aristóteles
siniestro donde estaba... ». Una de cal y otra de arena
y los manuales de guión llaman «actos». Y así, el
mantienen el interés y hacen que cada infortunio tenga
anuncio del castor podría analizarse como una historia
un efecto dramático, pueda conmovernos.
en tres actos: Presentación: el niño pide a su madre que
Por supuesto que lo que nos ocurre a nosotros o a la le haga un disfraz de castor. Desarrollo: la madre lo
gente que queremos nos parece conmovedor siempre, hace. Desenlace: la madre descubre que el disfraz
por muy repetitivo o unidireccional que sea. Sigo tenía que haber sido de pastor.
preocupándome cuando mi amigo se pelea con su
Los manuales también nos dicen que entre un acto y
mujer, por ejemplo; y me alegro infinitamente cuando
otro hay un punto de giro, que es «algo» que ocurre y
las cosas me salen cada vez mejor y mejor y
que se define porque «nos hace pasar a otro acto». Con
mejor. Pero cuando contamos una anécdota o
semejantes definiciones, no es raro encontrarse con
escribimos un relato, nunca tenemos la certeza de que
historias en las que lo que se supone que marca el paso
nuestro público nos quiera tanto como nos
de un acto a otro es que «hay un incendio», o que «el
queremos a nosotros mismos, así que mucho menos
protagonista se compra un perro», cuando resulta que ni
tenemos la certeza de que quiera a un personaje
inventado.
el incendio ni el perro tienen nada que ver con el puede pelearse y reconciliarse con su mujer. Pero tras
objetivo del protagonista de, digamos, encontrar trabajo. el cuarto o quinto acto me ha dejado de conmover.

Para las personas ocupadas como tú y como yo, De todas maneras, y por si no eres una persona ocupada, aquí va parte de
resulta más útil pensar que los puntos de giro, como lo que dice Aristóteles sobre los tres actos: «Dejemos además por bien
te decía antes, son los momentos en los que más cambia asentado que la tragedia es imitación de una acción entera y perfecta y con
la suerte de nuestro protagonista: de bien a mal, o al una cierta magnitud, porque una cosa puede ser entera y no tener, con
todo, magnitud. Está y es entero lo que tiene principio, medio y final;
revés -es decir: a punto de alcanzar su objetivo, a punto
siendo principio aquello que no tenga que seguir necesariamente a otra
de perderlo para siempre. Una historia puede tener un cosa, mientras que otras tengan que seguirle a él o para hacerse o para ser;
acto, dos actos, o cuatrocientos mil, si nos lo y fin, por el contrario, lo que por naturaleza tiene que seguir a otro, sea
proponemos. necesariamente o las más de las veces, mas a él no le siga ya ninguno; y
medio, lo que sigue a otro y es seguido por otro. Es necesario, según esto,
que los buenos compositores de tramas o argumentos no comiencen por
Obviamente para partir un bocadillo en tres trozos donde sea y terminen donde quieran, sino que se sirvan de las ideas
sólo hay que meterle dos tajos al pan; igual que si a normativas anteriores».
alguien le cortamos el cuello y la cintura, su cuerpo
queda dividido en tres trozos, no en dos. Por eso el Cuando se dice, por ejemplo, que los guiones
número de actos de una historia es igual al número cinematográficos tienen tres actos es porque se ha
comprobado que en la horita y media que suele durar
de puntos de giro, más uno. una película resulta generalmente aburrido que sólo
La anécdota del coche patrulla tiene tres actos haya un gran «cambio de suerte». Tres o más grandes
«cambios de suerte» —iba bien, luego mal, luego
porque tiene dos puntos de giro: que le paren en el bien, luego mal, luego bien — , si no son
control marca el inicio del segundo acto (ups, no va a originales y novedosos nos hacen perder interés. Así
poder llegar a su casa), que concluye cuando escapa de que dos puntos de giro —y tres actos, por tanto— es la
él (ah, sí, sí que va a llegar). El anuncio del castor medida estándar. En cambio, muchos cortometrajes, o
esos gags en vídeo que manda la gente por Internet,
tiene dos actos: la preparación del disfraz y la reacción
tienen un único punto de giro, dos actos: en el
de la madre cuando comprende que ha hecho el primo. primero se construye una situación y en el segundo se le
El punto de giro de ese anuncio es la cancioncilla de da un vuelco —como en el anuncio del castor.
«A Belén castores». El bodrio de historia de amor de
Camilo y Eduvigis antes narrada tiene un solo acto
porque las cosas nunca dejan de ir bien: no hay ningún Principios y finales
punto de giro. La eterna historia de mi amigo al borde
Todo esto está muy bien cuando analizamos
del divorcio y el suicidio puede tener setecientos actos,
o cortamos en pedazos algo que ya existe. Podemos
porque seiscientas noventa y nueve veces mi amigo
cortar en tres trozos una barra de pan cuando tenemos
delante una barra de pan, cuando ya el panadero ha «porque tienes que contarle algo», y cuando lo hace
separado la masa para hornear una pieza de ese tamaño empiezas hablando del tiempo y los pájaros, te acabará
determinado. Podemos —pero no debemos — serrar el preguntando con más o menos impaciencia «qué es eso
cuerpo de una persona porque también están claros los que le tienes que contar». Es decir: ve al grano. Tienes
límites, dónde empieza y dónde acaba. En la barra de que empezar pronto.
pan los límites los marcan los dos curruscos; en una Imagina que entonces contestas: «Necesito contarte
persona, el pelo de la cabeza —si no es calva— y las lo que me ha pasado hoy en el trabajo». Bueno, pues tu
plantas de los pies. El principio de una historia está en el amigo te escucha — « Venga, qué ha pasado en el tra-
«Había una vez», o en la primera imagen que se ve de bajo» —, y si cuando terminas de narrar tu jornada labo-
una película. El final es «Y así acaba la historia» o ral empiezas con lo que pasó al llegar a casa, y eso te hace
«Colorín colorado este cuento se ha acabado», o los acordarte de cuando eras pequeño y tu madre llegaba a
títulos de crédito finales. Sentido común, ¿no? casa del trabajo, y también se lo empiezas a contar, es
posible que tu amigo finja que tiene otra llamada por la
Cuando te cuentan una historia es facilísimo detectar
otra línea y te cuelgue precipitadamente. Tienes que
cuándo empieza y cuándo acaba. Pero, si eres tú quien
acabar pronto.
va a contar una historia, ¿por dónde deberías
empezarla, dónde la acabarías? Es decir, si eres tú el
panadero, o si eres Dios o la Evolución — allá cada Lo mejor está al final
cual con sus creencias — , ¿cómo diseñas una barra Ya lo dice el refranero, que es la enciclopedia del
de pan o un cuerpo humano? ¿Dónde lo empiezas y sentido común: bien está lo que bien acaba. Las
dónde lo acabas? personas —las que yo conozco, al menos— concebimos
De panes y cuerpos no tengo mucha idea, el tiempo de una manera lineal, y damos más
aunque sí una opinión: agradezco a Dios que no nos importancia a «lo que ocurre después» que a «lo que
haya dotado de cuernos visibles. Respecto a las ocurre antes». En la vida, el orden de los factores sí
historias, la respuesta es que debes empezarla justo altera el producto.
antes de que surja el conflicto, justo antes de que tu Por ejemplo:
personaje se plantee un objetivo, y debes acabarla justo
después de que el objetivo sea alcanzado o perdido —Sales una noche a cenar
irremisiblemente. —No pasa ningún taxi y tienes que ir andando al
¿Y por qué? Pues porque ése es tu pacto tácito con restaurante
el espectador u oyente. Si dejas un recado en el
—De camino se pone a llover
contestador de un amigo pidiendo que te llame
—Llegas de un humor de perros y te clavas una No percibimos nuestra vida como una acumulación
espina de mero y estás a punto de morir atragantada de momentos positivos y negativos, sino que la
—Cuando ya estáis pagando para marcharos descubres interpretamos según lo más reciente, según el final. «El
que te han robado la cartera final» es lo que creemos «el resultado». Si pudiéramos
elegir, todos querríamos unas relaciones de pareja de
—De pronto entra en el restaurante un conocido
esas que empiezan fatal y acaban maravillosamente; o
que te presenta a su hermano que es top model,
un trabajo que de primeras resulta horroroso y al final
millonario, físico nuclear y soltero
nos llena de satisfacciones, o unos hijos que tienen
—Acabas dando un paseo con el top model, tenéis problemas de salud de muy pequeños y luego son
una conversación divertidísima, y te pide el fuertes como robles.
teléfono para salir un día
La forma obvia de aplicar esto a las historias —ya
—Te acuestas feliz. En cambio: sea en forma de guión cinematográfico, de novela o de
anécdota que cuentas en una cena de amigos— es
—Sales una noche a cenar
pensar que la gente percibe que una historia es buena
—Te encuentras de camino con un conocido cuando tiene un buen final, un final satisfactorio.
que te presenta a su hermano top model,
millonario, físico nuclear y soltero Si en un concierto el telonero tocara al final, ¿quién
demonios se iba a quedar a escucharle, después de ver
—Tu conocido tiene prisa y os deja solos, el al grupo estrella? Si la vista espectacular está al pie de
top model te acompaña al restaurante y al la montaña en vez de en la cumbre, ¿quién sino los
despedirse te pide el teléfono para quedar un día escaladores iban a querer subir? Recuerda que el
—Te sientas feliz a cenar pero pronto te clavas una tiempo es oro. Y si vas a pedirle a alguien un valioso
espina de mero que está a punto de matarte trozo de su vida para que te escuche, lea tu historia o
vea tu película, lo menos que puedes hacer es premiarle
—Vas a pagar y descubres que te han robado por su paciencia haciendo que la historia sea «cada vez
la cartera mejor».
—Como no pasa ningún taxi tienes que Si en una historia sabes que lo mejor está al
caminar hasta a casa principio, no tiene ningún sentido quedarte a escuchar
—Se pone a jarrear. hasta el final. Para mucha gente, ése es el problema de
las relaciones de pareja: que son mucho más divertidas
—Te acuestas de un humor de perros. al principio. Para el que sabe apreciar la calidez de la
rutina, la comodidad de conocer al otro como la palma
de tu mano, la estabilidad de una vida ordenada, eso es Por el contrario, en una historia el elemento más
mejor que el descontrol hormonal de los comienzos, el impactante, más sorprendente, más significativo, la
coqueteo, el misterio, la euforia de la conquista. El que mejor baza, tiene que darse al final, como premio al
percibe esa rutina v comodidad como un declive no público por su paciencia. Ojo. Tal vez «lo más
hace nada más que lanzarse de cabeza a nuevas significativo» no sea siempre «lo más espectacular».
aventuras... Retomemos la anécdota del coche patrulla: en
imágenes, el principio de la historia
En la vida real, las cosas pueden empezar siendo
—un coche zigzagueando a toda velocidad por una
interesantes y acabar siendo un coñazo. Puedes
carretera oscura— puede tener su punto. Pero lo más
tener una mañana plena y maravillosa y una tarde
sorprendente de todo es que el tipo se llevara el coche
anodina. En la ficción, en cambio, se reordenan los
de la Guardia Civil. Eso es lo mejor. Eso es lo que
acontecimientos en un crescendo cada vez más
tenemos que ver al final: un garaje abierto con un coche
interesante, cada vez mejor, hasta llegar a un final
patrulla en el interior.
insuperable. Porque el oyente, el público, deposita en ti
su confianza de que si sigues contándole algo es
porque será aún mejor que lo que ya has contado.
Después del final no hay nada
No ocurre igual con el lector de información, por
Y una vez revelamos que se ha llevado el coche de la
ejemplo. Por tradición, se redactan las noticias de
Guardia Civil, hay que
forma que lo más importante esté al principio y los acabar.
detalles menores vayan después. Es lo que llaman
«pirámide invertida». Así, en dos segundos te enteras
de lo ocurrido y si tienes dos minutos puedes Un amigo periodista, Ángel Ortiz, me cuenta que la pirámide invertida
está en desuso porque el lector de periódicos ya sabe lo que ha ocurrido
profundizar en el tema... Las tradiciones suelen tener por la radio o la televisión. La prensa tiende cada vez más a un esquema
un sentido y ésta, al parecer, surge de las primeras narrativo, a
crónicas telefónicas. Como las líneas no resultaban «premiar» al lector por su paciencia distribuyendo los datos de interés a lo
largo de todo el texto. Le he sugerido que escriba su propio manual, porque
muy fiables en sus inicios, el reportero tenía a efectos de este libro, me viene bien señalar esta diferencia por muy en
que transmitir «lo fundamental» en cuanto le desuso que esté.
cogían el teléfono en la redacción, no fuera a ser que se
cortase. También al maquetista le venía muy bien, «Y efectivamente al día siguiente va a buscarle la
porque si la noticia no cabía en el espacio asignado, Guardia Civil, 1/ su mujer explica que su marido no ha
rebanaba los párrafos finales, seguro de que el final era podido hacer nada malo porque está enfermito. Los
menos importante que el principio... guardias civiles le piden únicamente que abra el garaje. Y
allí se encuentran el coche patrulla: con la borrachera que
llevaba, mi amigo había dejado su propio coche en el «Lo mejor» es lo que los manuales llaman
control y se había llevado el de la Guardia Civil. Así que climax. Suele ser el resultado de una decisión del
suben a despertarle, y él al principio no responde, y protagonista. Es el momento definitivo de victoria o
finalmente entre los dos guardias y la mujer consiguen derrota, cuando el objetivo se ha alcanzado o perdido
que abra ¡os ojos, y ¡os guardia* le piden que les irremisiblemente.
acompañe al cuartelillo, así que él entra en la ducha y se
Acabo de colarte que «suele ser resultado de una
afeita mientras los guardias le esperan en el salón. Y sale
decisión», y quizá no nos hayamos parado a pensar por
bien vestido y recién duchadito y les dice si no les
qué, o si es así siquiera.
importa que se tome un café, y les ofrece uno a ellos pero
ellos dicen que ya han desayunado. Total, que después de Por ejemplo, acabamos de decir que lo mejor en la
tomarse su café con leche van al cuartelillo y le toman anécdota del coche patrulla es ver que está en el
declaración.» garaje... y eso no es una decisión ni una acción. De
hecho, la última decisión y acción de Ramón Cerriles
Si seguimos la historia, todo el mundo estará
es meterse en la cama después de hablar con su mujer,
esperando que ocurra algo aún más extraordinario que
lo cual no tiene nada de espectacular... Lo que ocurre es
el robo del coche patrulla. Y no hay nada más
que la aparición del coche patrulla en el garaje (el
extraordinario. Incluso si en ese momento bajara del
clímax) es el resultado de la decisión/acción más gorda
cielo una nave alienígena y los abdujera a todos, al
de Ramón, que es fugarse del control metiéndose en
borracho y a los guardias, sería otra historia, el
«el» coche.
comienzo de otra historia, y no el desenlace de la
que hemos empezado a narrar. Porque la aparición de Ese resultado podría presentarse en la historia de
los marcianos, aun siendo más espectacular que el forma inmediata después de la gran decisión. Es
desliz de nuestro protagonista, no es el efecto de una decir:
causa que hayamos visto: es una casualidad, un «y «Mi amigo se baja del coche, enseña sus papeles,
luego» como los de Pepito el conejo, que no tiene etcétera.
nada que ver con el objetivo de llegar a casa ni con el Pero antes de que sople, un coche de los que circulan
obstáculo del control. en sentido contrario tiene un accidente y los guardias
Al narrar cualquier historia, «lo mejor» tiene que civiles abandonan el control para ver si hay heridos.
estar al final. Y una vez que se ha contado lo mejor, Entonces, mi amigo recoge sus papeles, vuelve al coche,
hay que acabar. y aprovecha el caos reinante para largarse. No ha
avanzado ni dos metros cuando todos los guardias
civiles se abalanzan sobre el vehículo, apuntando a
Crisis y clímax Ramón con sus pistolas. Y es que, con el pedo que
llevaba, mi amigo se estaba llevando el coche matará. El karateca duda, pero acaba entregándose... y
patrulla...». entonces, en un momento de despiste del malo, se lo
carga y rescata a la chica.
Pero creo que entonces la anécdota tendría menos
gracia... O puede que no. Cuestión de gustos. O: el malo se lía a puñetazos con el karateca, y el
karateca está a punto de romperle el cuello. El malo,
Piensa en unas cuantas historias «buenas» y fíjate en
derrotado, suplica que le deje vivir. El karateca duda, le
si el clímax es resultado de una acción del
suelta, le da la espalda, y entonces el malo se levanta,
protagonista. Y ahora, piensa en si ha habido un
saca una pistola de no se sabe dónde, pero el karateca se
momento de duda previa, si el protagonista ha tenido
da cuenta y se lo carga de una coz. Y rescata a la chica.
que enfrentarse a un dilema y ha optado por una de las
posibilidades. ¿Qué aporta este dilema, ese momento de crisis a la
historia? La respuesta cínica es que, en muchos casos,
A veces, la duda, la acción y el resultado son
tranquiliza las conciencias del público cuando celebra
prácticamente simultáneas: el polluelo en el acantilado
que el bueno se cargue brutalmente al malo. Pensamos:
duda un instante y ¡zas!, se lanza acantilado abajo y
«Bueno, cuando ha tenido elección ha sido pacífico,
remonta el vuelo. A veces ocurren muchas cosas entre
pero al final no le quedaba más remedio que reventarle
la decisión final y el clímax. Jesús se angustia en el
la cabeza». Una respuesta más seria es que refuerza la
monte de los Olivos y decide ponerse en manos de Dios
esencia de lo narrativo, en general. Subraya la
—«No se haga mi voluntad sino la Tuya»— y luego
causalidad: el resultado o efecto se debe a una acción
será arrestado, latigado, coronado con espinas, etc.,
previa o causa —las cosas pasan por algo. Y subraya
hasta que acabe muriendo en la Cruz.
que los hombres somos dueños de nuestro propio
La decisión final recibe el nombre de crisis, y su destino —es una acción del protagonista, hacer algo
resultado, como ya hemos dicho, es el clímax. hace que pasen cosas —, y que el hombre actúa con
cierto grado de libertad, puesto que se enfrenta a dos
En muchas historias no hay un momento final de
opciones: el personaje es libre para hacer una cosa u
duda porque el protagonista parece programado para
otra.
actuar como lo hace: un experto en artes marciales es
lanzado en paracaídas junto a la guarida de los malos, y Ese último dilema nos recuerda que el
se va librando de ellos a golpes, uno por uno, hasta que protagonista es responsable de lo que le ocurre porque
llega al gran malo, se lo carga, y rescata a la chica. en cierto modo, lo ha elegido. ¿Recuerdas? «Soy una
piedra y he caído» no nos aporta ningún significado.
Pero incluso en este tipo de historia puede pre-
«Soy una piedra en una lapidación, y he esquivado a la
sentarse un último dilema: el malo encañona a la chica
adúltera», sí. Y para demostrar que ha esquivado
con un arma y le dice al karateca que se rinda o la
voluntariamente a la adúltera, la piedra tiene que tener Hay un tipo de historias en las que la intención del
cierto margen de maniobra, un dilema final: «¿Me narrador es transmitir un mensaje moral, normativo.
lanzo sobre su frente o caigo al suelo?». Generalmente este mensaje debería quedar claro sólo
con el resultado de las acciones de nuestro protagonista
—la hormiga tenaz sobrevive, la cigarra irresponsable
¿Y qué pasa con los epílogos? muere congelada. Pero a veces, por ejemplo si
desconfías de la sagacidad de tu público, te puede
La duda máxima y el resultado de la elección
ocurrir que no te resistas a incluir la moraleja: el ex
tomada son lo mejor de una historia, lo que va al final.
fumador contempla cómo su colega muere en la UC1
Todo lo que ocurra después será un declive, como si
con los pulmones encharcados, y murmura: «Y
después de que se bajasen los Beatles del escenario
entonces comprendí que, de todos los vicios, el tabaco
apareciesen cuatro tipos con una zambomba para
era el más pernicioso». Es un recurso que parece
seguir el concierto: resultan anticlimáticos. Pero los
trasnochado pero que no dejamos de encontrarnos en
cuatro tipos con zambomba existen y actúan: se llaman
películas y cuentos actuales...
epílogo.
Te decía antes que aunque la meta final de un Lo único para lo que sirve el epílogo es para
personaje sea «gozar de buena salud», esta meta se mostrar el efecto que ha tenido conseguir o no el
hace tangible en un objetivo concreto, como «dejar de objetivo concreto; o aclarar qué ocurre con las historias
fumar». En ocasiones, después del clímax se menores intercaladas en nuestra historia principal, si
muestra brevemente si alcanzar ese objetivo tangible las hay; o subrayar el mensaje que quieres transmitir.
ha contribuido a cumplir el objetivo general o no. Es
decir, si tras resistir la última y dramática tentación de Y también, por supuesto, el epílogo sirve para poner
fumarse un pitillo, el tipo en cuestión tiene ahora el lazo a la historia, darla por terminada, como bajar el
noventa años y los pulmones blancos como la nieve. telón en el teatro, la musiquilla grabada que ponen
mientras se vacía la sala de conciertos, o los créditos
Otras veces, además de luchar por conseguir su finales de una película: «Y fueron felices y comieron
objetivo, el personaje «hace otras cosas»: al tiempo perdices»; «Y colorín colorado, este cuento se ha
que deja de fumar, el tipo del que hablamos está acabado». Los epílogos pueden ser necesarios o no,
metiendo en una hucha el dinero que antes se gastaba pero lo que siempre tienen es que son es breves.
en tabaco. Cuando cuentas el clímax, todavía te queda Cuanto antes acaben de tocar los chicos de la
por aclarar qué hizo con ese dinero. Así que acabas tu zambomba, mejor.
historia diciendo que se fue de viaje a Benidorm y lo
pasó divinamente.
El principio debe ser lo más breve posible Navarra, era bastante juerguista. Le gustaba mucho el
fútbol —era un hincha furibundo del Atleti— y de joven
Que lo mejor tenga que estar al final no significa
llegó a jugar en tercera división. Además del fútbol, le
que podamos despreocuparnos del principio. Cuántas
encantaba ir de copas. Su bar preferido estaba en Gran
veces en una cena de amigos alguien toma la palabra
Vía, y siempre pedía cócteles de colores extraños, con
varias veces para contar algo y enseguida le
sombrillitas de papel y todo. Yo creo que elegía los
interrumpen. Eso suele pasar por dos cosas: uno,
cócteles por su colorido más que por sus ingredientes.
porque al tipo le conocen, saben que es un pesado y
Vivía en Aravaca, o más bien cerca de Aravaca, en uno
que nada de lo que diga tendrá puñetera gracia; o dos,
de esos adosados que construyeron hace unos años
porque aunque nadie le conoce empieza a contar su
cerca del antiguo polide-portivo...». A estas alturas,
historia mal.
quienes nos escuchan están bostezando. La única
información que necesitamos es que ese tío está
Cuando alguien es conocido por contar anécdotas
borracho y que vive en las afueras. Y punto.
maravillosas —el caso de mi primo Arturo —, quizá le
permitan que se enrolle un poco al empezar, Una avalancha de información que no sabemos
porque dónde nos lleva es la peor forma de empezar una
«confían en él». Por eso hay magníficas novelas o historia. Cuando esa avalancha nos la suelta un amigo
películas geniales que tardan en entrar en materia, y en una cena, podemos interrumpirle: «Bueno, corta
siguen siendo un éxito. Si van a tocar los Beatles, puede el rollo, ¿qué le pasó al tal Ramón?». Si el amigo
que antes toquen cuatro teloneros distintos y nadie es hábil tiene tiempo para reaccionar y puede que
abandone la sala. Pero si vas a la presentación de acabemos escuchando su historia. Las novelas con
un grupo nuevo porque tienes curiosidad, y antes de principios lentos tienen la ventaja de que el lector es
que toquen desfilan cuatro teloneros, el concierto puede más paciente que el espectador de una película —y
ser un fracaso. Para cuando sube el grupo revelación, el además puede saltarse páginas... Cuando esa avalancha
público ya está quemado. Ha empezado mal. de datos viene en forma de imágenes a través de la
televisión, cambiamos de cadena porque «en esa peli
Hay muchas formas de empezar mal una historia.
no pasa nada». Si estamos en el cine nos revolvemos
«Bueno, me acabo de acordar, y no tiene mucho que
en el asiento y empezamos a pensar en la cantidad de
ver con lo que estamos hablando, pero eso me pasa
cosas que tenemos que hacer a la salida. Es posible que
bastante porque el otro día también hablando con
no nos levantemos porque ya hemos pagado la
nosequién pensé que tenía que contarle una cosa que me
entrada, pero nuestra concentración no será la misma.
acababa de pasar, y...» O: «Un amigo mío, Ramón
No nos habrán perdido del todo porque si de repente la
Cerriles, que estaba casado con una de mis primas
pequeñas, la que estudió Derecho en la Universidad de
cosa se pone emocionante —y seguimos despiertos— o más bien cerca de Aravaca, en uno de esos adosados
podremos volver a meternos en la historia. que construyeron hace unos años cerca del antiguo
polideportivo...». A estas alturas, quienes nos escuchan
Un buen principio debe despertar nuestra
están bostezando. La única información que
curiosidad, darnos la información necesaria para
necesitamos es que ese tío está borracho y que vive en
entender el conflicto y situarnos. Nada más.
las afueras. Y punto.
Cuando alguien es conocido por contar anécdotas
maravillosas —el caso de mi primo Arturo —, quizá Una avalancha de información que no sabemos
le permitan que se enrolle un poco al empezar, porque dónde nos lleva es la peor forma de empezar una
«confían en él». Por eso hay magníficas novelas o historia. Cuando esa avalancha nos la suelta un
películas geniales que tardan en entrar en materia, y amigo en una cena, podemos interrumpirle: «Bueno,
siguen siendo un éxito. Si van a tocar los Beatles, corta el rollo, ¿qué le pasó al tal Ramón?». Si el amigo
puede que antes toquen cuatro teloneros distintos y nadie es hábil tiene tiempo para reaccionar y puede que
abandone la sala. Pero si vas a la presentación de un acabemos escuchando su historia. Las novelas con
grupo nuevo porque tienes curiosidad, y antes de que principios lentos tienen la ventaja de que el lector es
toquen desfilan cuatro teloneros, el concierto puede ser más paciente que el espectador de una película —y
un fracaso. Para cuando sube el grupo revelación, el además puede saltarse páginas... Cuando esa avalancha
público ya está quemado. Ha empezado mal. de datos viene en forma de imágenes a través de la
televisión, cambiamos de cadena porque «en esa peli
Hay muchas formas de empezar mal una historia.
no pasa nada». Si estamos en el cine nos revolvemos
«Bueno, me acabo de acordar, y no tiene mucho que ver
en el asiento y empezamos a pensar en la cantidad de
con lo que estamos hablando, pero eso me pasa bastante
cosas que tenemos que hacer a la salida. Es posible
porque el otro día también hablando con no sé quién pensé
que no nos levantemos porque ya hemos pagado la
que tenía que contarle una cosa que me acababa de
entrada, pero nuestra concentración no será la misma.
pasar, y...» O: «Un amigo mío, Ramón Cerriles, que
No nos habrán perdido del todo porque si de repente la
estaba casado con una de mis primas pequeñas, la que
cosa se pone emocionante — y seguimos despiertos—
estudió Derecho en la Universidad de Navarra, era
podremos volver a meternos en la historia.
bastante juerguista. Le gustaba mucho el fútbol —era un
hincha furibundo del Atleti— y de joven llegó a jugar en Un buen principio debe despertar nuestra
tercera división. Además del fútbol, le encantaba ir de curiosidad, darnos la información necesaria para
copas. Su bar preferido estaba en Gran Vía, y siempre entender el conflicto y situarnos. Nada más.
pedía cócteles de colores extraños, con sombrillitas de
papel y todo. Yo creo que elegía los cócteles por su La curiosidad del público se despierta de infinitas
colorido más que por sus ingredientes. Vivía en Aravaca, maneras, algunas más eficaces que otras. Si estamos
en una cena y alguien llega tarde, con el rostro que quiere alcanzar una balda alta sólo hace falta que
desencajado y la ropa hecha jirones, diciendo: «No veamos su estatura. En otros casos —si se trata
sabéis qué cosa más horrible me acaba de pasar», de un país imaginario en el que fusilan a los
sentiremos curiosidad. También sentiremos curiosidad pelirrojos porque se cree que son demonios, y el conflicto
si alguien llega a la cena y dice solemnemente: «¿Os es el de una madre que quiere salvar la vida de su hijo
habéis enterado de la noticia? Acabo de oírlo en la que ha metido la cabeza en un cuenco de gazpacho por
radio, esto es el fin». Sentiremos curiosidad si vamos accidente, y parece pelirrojo—, la información previa
por la calle y vemos a una ancianita que corre a toda que debemos dar es mucho más extensa.
pastilla entre los coches arremangándose la falda; o si
No nos importa en absoluto lo que hace nuestro
oímos a lo lejos un griterío confuso; o viajamos en el
personaje antes de plantearse su objetivo central en la
autobús con un Adonis vestido de chaqué que mira por
historia. De entre todo lo que le haya ocurrido hasta ese
la ventana y sonríe.
momento en su vida, sólo es relevante lo que ayude a
Todo esto, ¿cómo se aplica a los guiones? Pues aclarar por qué es difícil el objetivo, por qué lo
pueden empezar con el personaje hecho unos zorros — persigue, y cuáles son sus posibilidades de lograrlo.
o con Ramón Cerriles conduciendo borracho, mirando
nervioso por el retrovisor después de haberse fugado del
control de alcoholemia— y luego retroceder en el El principio de la historia no es el principio
tiempo hasta el origen de esta situación... O pueden del conflicto
empezar aclarando que lo que se cuenta está basado en
Si una historia debe empezar «lo más tarde
hechos reales —como si acabaras de oírlo en la radio —
posible, pero antes de que se plantee el objetivo», hay
; o con una imagen sorprendente e inusual —la viejecita
un momento más o menos largo al principio de la
corriendo —; o con algo que no está claro —un objeto
narración en el que sólo nos están presentando al
fuera de foco, o ruidos extraños con la pantalla en
personaje y sus circunstancias —«su mundo». En el
negro, etc. — ; o con la estupenda estrella protagonista
gag del tipo bajito, en tres segundos podemos ver
luciendo cuerpazo en la playa... Las posibilidades son
que es un retaco con un bol de cereales en la mano.
infinitas.
Mira hacia arriba, y ve un cartón de leche en una balda.
Estira el brazo y no lo alcanza. Ahí empieza el
Aparte de despertar nuestra curiosidad, el principio
conflicto: ya sabemos cuál es su objetivo. La
de una historia debe ser suficiente para que entendamos
presentación ha durado tres segundos, y en tres
el conflicto que se desarrollará a continuación: el
segundos es difícil que el público se haya hartado ya.
objetivo y su dificultad. En algunos casos puede ser una
presentación muy breve: para el conflicto del tío bajito
Ya sabes que el rato que alguien puede contemplar Si contáramos esta historia a un marciano,
cómo las cosas van en una misma dirección depende deberíamos empezar hablando de «la Tierra»: qué es el
entre otras cosas de la habilidad del narrador. Por alcohol, por qué es ilegal conducir borracho, cómo
ejemplo, de lo interesantes que haga parecer al miden el alcohol que has ingerido esos señores
personaje o las acciones que realiza. La presentación con tricornio —ya no llevan tricornio, pero seguro que
que antes hice de Ramón Cerriles, «casado con una de a un marciano lo del tricornio le divierte— y qué
mis primas menores, la que estudió Derecho en la significa coche patrulla. Porque para un marciano,
Universidad de Navarra, aficionado al fútbol y a los nuestra anécdota es tan extraña como la del país
cócteles de colores», era un auténtico suplicio: una donde peligra la vida de los niños que lleven el pelo
sucesión de datos irrelevantes y anodinos. Aunque para manchado de gazpacho.
entender la anécdota sólo necesitemos saber que iba
Suscitar algún tipo de sentimiento hacia el personaje
borracho y vivía en las afueras, si se quisiera adornar el
es otra de las cosas que pueden hacerse durante la
principio podría decirse algo como «De pequeño,
presentación. Si de lo que se trata es que el público
Ramón Cerriles siempre pedía colonia a los Reyes
adore a un desconocido para que luego se preocupe por
Magos, pero dejaron de traérsela cuando descubrieron
si logra su objetivo o no — imaginemos que el
que se ¡a bebía».
desconocido es Ramón Cerriles — , podemos verlo
En esta misma historia, antes se ponía el ejemplo de en el bar intentando animar a un camarero depresivo;
cómo quizás habría que decir que Ramón no estaba ver cómo sale a la calle y regala su abrigo a un
acostumbrado a beber y que su mujer podía morir indigente; ver cómo llega al aparcamiento donde está
congelada si él no llegaba pronto para que su coche y acaricia a un perrito desvalido.
entendiéramos su decisión de conducir borracho: esto
retrasa la aparición del conflicto pero resulta necesario
para que los alemanes consideren justificada esta Como lo de mostrar al protagonista acariciando a un perro es, por
decisión. increíble que parezca, un truco de guión bastante utilizado, los
americanos hasta le han puesto nombre: «pat the dog-scene», un
momento puntual en que el personaje tiene un gesto amable que
demuestra que es buena gente y que el público le tiene que querer.
Claro que tras un buen rato contemplando a La aparición del conflicto rompe el equilibrio en
alguien que realiza buenas obras sin encontrarse la vida del personaje
ningún obstáculo importante, —sin que empiece el
conflicto— el público se impacientará. Por eso, tras los
intentos de animar al camarero depresivo, puede que Lo que se nos presenta al inicio de una historia es
reciba la llamada de su mujer congelándose en la una situación estable, en equilibrio, «normal». Y eso
puerta de su casa; se despida diciendo que va a coger no significa por fuerza «aburrido». Para un soldado en
un taxi, y luego regale el abrigo al indigente. Es decir, la Gran Guerra, el equilibrio es estar pegando tiros
que no es necesario presentar totalmente a un personaje desde su trinchera. Para un ama de casa de las que
antes de que se fije su objetivo: ya lo iremos presenta Hollywood, el equilibrio es estar preparando un
conociendo más adelante, ya le iremos cogiendo pantagruélico desayuno que nadie de su familia probará
cariño. porque todos tienen prisa. Para Caperucita, lo normal
Y otra opción para hacer interesante un es atravesar canturreando el bosque con su cesta. Para
comienzo, antes de que se plantee el objetivo central, un mendigo, pedir limosna en la puerta del metro.
es plantear un Pero de pronto, pasa algo: el soldado se presenta
«objetivito» que se alcanzará, o no, durante estos voluntario para cruzar las líneas enemigas y robar un
momentos iniciales. Por ejemplo, si el camarero cañón; al ama de casa le llega una carta diciendo que
depresivo está a punto de ahorcarse con su propia ha heredado una fortuna de su tía soltera;
corbata y Ramón coloca un taburete sobre la barra del Caperucita se topa con el lobo; el mendigo presencia
bar y se encarama para soltar el nudo y salvarle la vida. un asesinato. Eso es lo que los manuales de guión
El objetivo de evitar el suicidio del camarero no tiene llaman «detonante», o
nada que ver con el objetivo de llegar a casa, pero nos «inciting incident», es algo que para bien o para
muestra su personalidad a través de un conflicto que mal rompe el equilibrio en la vida del personaje y
resulta interesante de contemplar. anticipa su objetivo, el conflicto central.
La aparición del conflicto central, por tanto, tiene que A menudo, el objetivo será volver al equilibrio perdido
estar lo más cerca posible del principio. Ese «lo más —el mendigo quiere seguir pidiendo a la puerta del
cerca posible» pueden ser tres segundos o veinte metro sin que el asesino intente cargárselo para
minutos, pero cuanto más lo retrasemos más riesgo hay eliminar testigos
de perder la atención del público. — o alcanzar un equilibrio «mejor»: el soldado
raso quiere ascender a cabo, y que además su ejército
gane la batalla.
desconocimiento de las causas: la escopeta se
encasquilla porque está mal engrasada. Me topo en el
NADA ES PORQUE SÍ dentista con ese amigo que hace siglos que no veo
porque precisamente ese día le dolían las muelas ya que
hace una semana se le quedó pegado un caramelo
toffee. Edurne se encuentra un billete de cien euros en
su portal porque a alguien se le cayó en la calle y luego
el viento soplaba de Levante y lo arrastró hasta allí.
Cuando narramos una historia, ¿vamos a mostrar a un
El sentido común es común a todas las personas. O viejo amigo que se come un caramelo toffee y se le pega
quizá no. Para no pillarnos los dedos, podemos dejarlo a una muela para justificar que luego aparezca en el
en que el sentido común es común a la mayoría de las dentista? Probablemente no: no es necesario para que
personas. Por eso aquí hablamos sobre lo general, sobre nos creamos la historia y además es aburrido, así que
lo que le gusta a la mayoría de la gente. A la mayoría suponemos que el encuentro en el dentista es fortuito.
de la gente le gustan las narraciones que imprimen un
Cuando contamos una historia, somos nosotros los
sentido a lo que ocurre, que explican causalmente el
que repartimos la información: intercalamos
mundo, que demuestran que alguien, con sus
causalidad y casualidad, mostramos las causas de
decisiones, se labra su propio destino. A la vez, a la
parte de lo que ocurre y obviamos las causas de lo que
mayoría de la gente le gusta poder creerse lo que le
achacamos al azar.
cuentan. No siempre creer «que ha ocurrido» pero al
menos creer «que podría ocurrir». De lo que se trata es de que la causalidad de la
historia que narramos no sea tan férrea que la
Esto lo explica mucho mejor Aristóteles, pero la
convierta en previsible, como ver la ley de la gravedad
cuestión es que, si una historia de ficción imita la
en funcionamiento; y a la vez que el azar en nuestra
realidad —incluso las galaxias en guerra o las de niños
historia no sea tan grande y determinante que la
que ven muertos— tiene, por narices, que incluir el
azar, «lo inexplicable». Porque por nuestra propia convierta en caótica, como la de Pepito el conejo que
experiencia sabemos que no elegimos muchas de las nos cuenta el niño.
cosas que nos ocurren, y que no podemos explicarnos
por qué nos pasa mucho de lo que nos pasa.

Uno de los motivos por los que el azar está presente


en las historias es porque está presente en la vida real.
Muy posiblemente lo que denominamos azar sea sólo
el día antes, y compra el billete de avión en el último
Una intervención moderada del azar hace que una
momento y una vez en el aeropuerto de destino
historia de ficción se asemeje a la realidad. Pero no
pregunta a un taxista si le puede recomendar algún
es ésa la única razón por la que el azar interviene en las
hotel curioso. Y llega al hotel, que generalmente
historias. Y es que una historia no sólo tiene que ser está lleno, y camina unas cuantas calles hasta
creíble. También tiene que ser ■ entretenida. encontrar alojamiento para esa noche, —«Yupiii,
Piensa un momento en tu propia experiencia, en la vamos a la aventura»— y a la maña- na siguiente
gente que conoces. ¿Verdad que hay personas que vuelve a callejear a ver si se topa con algún
disfrutan de una vida ordenada y rutinaria, en la que monumento increíble. Y, por supuesto, cuando de
todo ocurre a la hora prevista? Es gente que, por casualidad llega al monumento se niega a contratar
ejemplo, te dice exactamente el regalo que quiere por a un guía o leerse un folleto sino que le gusta dejarse
sorprender por ¡o que ve.
su cumpleaños. También hay personas a las que les
gusta no hacer planes y dejarse llevar por el A mí, como a la mayoría de la gente, me gusta el
momento. Irritantemente insisten en que les regales término medio. Odio el sobresalto constante de no
«cualquier cosa», que lo que les divierte es abrir el saber dónde dormiré esa noche, o si podré dormir bajo
envoltorio. Es posible que hayas viajado con los dos techo; pero también odio saber de antemano todo lo
tipos de personas. que haré a lo largo del día. Me gusta ir sobre seguro y a
la vez dejarme sorprender, soy una persona «lo básico
Las primeras —las personas «todo está previsto»
está previsto y el resto a la aventura». Me gusta no
— piensan el viaje con siglos de antelación, se
compran todas las guías del mercado, y contratan tener toda la información de antemano: qué hay que
uno de esos paquetes en los que está organizado visitar, qué hay que comer, dónde hay que alojarse.
desde el desayuno hasta el espectáculo folclórico de Ojeo las guías, pero no me las empollo.
después de cenar. En estos viajes suele haber una o Cuando se trata de historias, la mayoría de la gente
dos tardes libres, y es posible que esta persona ya confía en que lo que le cuenten irá por el cauce
haya contratado para ese hueco la excursión previsto, pero que también dejará espacio para
opcional al museo arqueológico, o tenga entradas gratificantes sorpresas. Y cuando digo «gratificantes»
para un concierto de timbales que ha encontrado en no digo «positivas». No digo que el supuesto ladrón
Internet. Si te tomas un segundo café en el desayuno
que entra en la casa de noche resulte ser Santa Klaus
del hotel la persona «todo está previsto» empezará a
vestido de negro; sino que la víctima no se cargue al
agobiarse: «Date prisa, a esta hora tendríamos que
ladrón de un tiro, como habíamos supuesto, sino a
estar cogiendo el metro».
golpes de culata.
El otro tipo de persona — la persona «y ahí ya
veremos»— decide que tenéis que viajar a ese sitio
El azar está presente en la ficción porque está Piensa en el azar como aquello cuya causa está oculta,
presente en la realidad que es su modelo. Pero el azar algo que pasa aparentemente «porque sí». Como se decía
está presente en la ficción también porque disfrutamos al principio de estas páginas, una historia basada en el
de lo imprevisto, de las sorpresas, de aquello de lo que azar no resulta, en general, interesante:
desconocemos las causas. «Pepito el conejo se come una zanahoria que, pum,
explota, y luego viene un elefante que sube a Pepito con
Suele decirse que, en una historia, debe ocurrir lo
su trompa a un árbol muy alto y...». Pero muchísimas
que esperamos que ocurra pero no como creíamos que
historias interesantes se ponen en marcha por una
iba a ocurrir. El truco está, básicamente, en cómo se
intervención del azar: «Pepito el conejo se come una
reparte la información: de lo que se achaca a la suerte y
zanahoria que, pum, explota y está a punto de matarle.
de lo que se muestran las causas.
Pepito contrata a un detective para que investigue
quién quiere quitarle de en medio... etc.».

El principio del conflicto puede darse por azar Aplicando el sentido común podemos pensar que el
detonante puede darse por azar porque, cuando la vida
Empecemos, sensatamente, por el principio. Te de alguien está en equilibrio, a menudo no suele querer
decía que al principio de la historia la vida del per- meterse en berenjenales. El soldado bastante tiene con
sonaje es «normal» hasta que pasa «algo» que los mantenerse vivo como para presentarse voluntario a
manuales llaman detonante. nada peligroso. Por eso muchas veces le toca en un
Este detonante que rompe el equilibrio en la vida de sorteo; o lo manda su capitán, o lo que sea...
nuestro personaje puede ser una decisión que toma —
un soldado se presenta voluntario para cruzar las líneas
enemigas y robar un cañón— o puede ser casualidad: La resolución del conflicto no puede ser casual
«algo» que pasa y que es ajeno a la voluntad del
Si el principio de una historia puede darse por
protagonista: el mendigo está en la puerta del metro y ve
casualidad, ¿qué sabio se ha inventado que el final no
cómo estrangulan a alguien en las escaleras. Eso que
puede ser también una casualidad?
llamamos «casualidad», insisto, tiene en realidad
una explicación: que el mendigo decidió no irse a pedir a
la puerta de la iglesia porque le quedaba lejos y le dolían los
pies; y que el asesino no pudo cargarse a su víctima el día
anterior, como era su intención, porque la víctima tenía gripe
y no salió de casa.
berreando. No señor, para sus padres-narrado- res, la
Era una pregunta retórica, claro. Y la respuesta es
causa es la Play, el efecto el suspenso.
que no se trata de una invención, sino de la propia
naturaleza de la narrativa. Recuerda que al principio de Los políticos saben que a la mayoría de la gente le
estas páginas hemos quedado en que una narración gustan las causas simples: «¿Por qué hay tanto paro?».
selecciona y ordena los acontecimientos en una «Porque estamos invadidos de inmigrantes.» Una mala
relación causal: una causa lleva a un efecto que es a la gestión por parte del Gobierno; una crisis cíclica de la
vez causa de otro efecto, etc., hasta llegar a un economía mundial; una guerra en un país de Oriente
resultado. Medio que hace que suba el precio del petróleo, etc., son
El niño de las cavernas empieza preguntando a su «detalles menores». La culpa es del inmigrante. Ah,
madre por las causas que llevan a que se incendie una vale, eliminado el perro se acabó la rabia: fuera con
montaña. A la madre le resulta mucho más fácil ellos.
inventarse por qué pasa algo — cuál es la causa de un En una narración, de entre todas las cosas que
efecto visible—, que inventarse cuál será el efecto de ocurren escogemos las que parece que nos llevan a un
una causa. Porque si el niño empieza preguntando resultado, y las presentamos como causas de ese efecto
«¿Qué pasa si le sacamos el hígado a mi prima y se lo último o resultado. Un escalón tras un escalón, así
ofrecemos al dios en sacrificio?», y la madre contesta dispuestos para llegar al piso de arriba. «Los
que el incendio se apaga, es muy posible que el niño se escalones» están ahí en función del «piso de arriba».
ponga a ello y luego le diga a su madre que no es así, Me disculpo de antemano por la perogrullada, pero de
que esa relación causal no funciona. esto deducimos que «lo último» debe derivarse de las
Las buenas historias, las que tienen éxito, son las causas que previamente hemos visto, y no de una
que presentan unas causas simples. En la vida real, un intervención externa ajena a la lógica de la historia; no
efecto puede tener un complejo entramado de causas: el de una casualidad. Es decir: «al piso de arriba» debe
truco de una narración está en simplificarlas, en aislar llegarse subiendo los escalones, y no que estos
una como la fundamental. Por ejemplo: un estudiante
hace mil cosas durante el día. Si una de ellas es jugar En algunas ciudades hay un panel enorme con la cifra de muertos por
con el Play Station, y sus padres odian la Play Station, causa del tabaco, durante ese año. Si lo miras un rato, ves la cifra subir y
subir. Yo siempre me he preguntado cómo la calculan. ¿Los fumadores que
cuando suspenda sus padres dirán que es por culpa del mueren de cáncer a los noventa y cinco lo hacen por causa del tabaco, por
maldito cacharro y se lo querrán confiscar. Ya puede el ejemplo? Y entonces, si no hubieran fumado, ¿seguirían vivos?
chaval argumentar que el profesor le tiene manía, que el
día del examen él tenía fiebre, y que en esa casa no se
puede estudiar porque su hermano pequeño se pasa el día
escalones terminen súbitamente en el vacío —que no acuerdo que hay gente que prefiere un bistec
sirvan para nada— y que resulte que para subir al piso acartonado antes que un solomillo; como hay gente que
de arriba haya que saber volar. no necesita creer en un mundo ordenado para ser feliz;
o gente que se escuda en el catastrofismo —en «el
Es una pena que sea así, porque escribir historias de
mundo es un caos» o «el mundo es el capricho de un
éxito resultaría mucho más fácil: cuando no sabes muy
dios con mala leche» — para evadir su
bien cómo sacar a tu personaje del embrollo en el que
responsabilidad. Ellos también cuentan o escriben sus
lo has metido, escribes, como los niños: «Y entonces se
historias, también son narradores. Y puede que presenten
despertó» o «Y entonces al malo le partió un rayo» o
una ristra de casualidades, o una cadena de causas y
«Y entonces cayó un obús y murieron todos». Y, hala,
efectos que culmina en un obús que mata al bueno y
a otra cosa.
salva al malo «porque la vida no tiene sentido». Esas
De hecho, esta solución de rayos y obuses era historias también tienen su público. Pero no estamos
común en el teatro griego. Al final de la obra, cuando hablando de ellas, porque no se rigen por el sentido
el héroe parecía no tener escapatoria, llegaba un dios común...
que ponía a salvo al bueno y mandaba al villano al
infierno, porque eso era lo justo. El dios bajaba al
escenario desde lo alto en una especie de una grúa — La buena y la mala suerte
dios salido de una máquina—, y ahora se emplea esa
Las cosas que le ocurren a un personaje, ajenas a su
expresión, deus ex machina, para referirse a uno de
voluntad y de las que no mostramos las causas, las
esos finales sacados de la manga. Si eso funcionaba —
achacamos a la casualidad. Pero no todas las
y si aún funciona a veces— es por la necesidad
casualidades son iguales. Sin pararte a pensarlo, seguro
psicológica que tenemos de creer que «las obras buenas
que se te ocurre esta clasificación: casualidades felices
tienen su premio y las malas su castigo».
y desgraciadas. Que Edurne se encuentre un billete de
Por muchas ganas que tenga tu público de que las cien euros es buena suerte para ella — mala para quien
cosas salgan bien al final, tampoco hay que pasarse y lo perdió. Que alguien salga de un restaurante y le caiga
caer en lo no-verosímil: para que la milagrosa un rayo encima es mala suerte para él —y buena para el
intervención del Séptimo de Caballería salvando a los fabricante de ataúdes local.
colonos de los indios nos resulte digerible, tenemos al
En principio, la buena y la mala suerte deberían ser
menos que ver una columna de polvo alzándose en la
igual de creíbles. Tan cierto puede ser que el empollón
distancia, oír el lejano tronar de las cornetas. Y luego,
de la clase sólo se lea un tema muy por encima la tarde
vale, ya pueden llegar en el último momento.
anterior y que precisamente le caiga ese tema en el
Otra vez te recuerdo que estamos hablando de «lo
examen, y saque un diez —es una historia que he oído
general», de lo que gusta a la mayoría de la gente. De
bastantes veces —; como que el perro del más desastre
En cambio, una vez que la encuentra, el protagonista
de la clase se coma los deberes que el pobre chico
puede perder la agenda del malo en cualquier
acababa de terminar.
momento, por casualidad. Puede que un ratero le
Sin embargo, en las historias no es igual de creíble arranque la mochila de las manos y salga corriendo, o
la buena suerte para el protagonista que la mala. En las que la novia del héroe —sobre todo en las películas,
historias, sólo nos creemos la buena suerte al principio. las novias de los héroes suelen hacer esas cosas— la
Como acaba de decirse, una feliz casualidad al final de tire a la basura porque piense que es un trasto viejo.
la historia sólo es creíble si deseamos profundamente
Seguro que se te ocurren más ejemplos que ilustran
que suceda, si estamos tan seguros de que el
esta «regla»: el malo puede tener suerte siempre, el
protagonista lo merece que ansiamos un milagro y
bueno sólo al principio. Pero esta regla no se la ha
celebramos que ocurra. Generalmente, hacia el final de
inventado nadie, sino que parte de la definición de
una historia, la única suerte que nos creemos es la
historia: si una historia trata de un personaje que actúa
mala. Todo esto, naturalmente, referido al protagonista.
para conseguir algo difícil, esta dificultad se refuerza
El antagonista puede tener buena suerte cuando le
con golpes de mala suerte —«pese al azar en contra, el
venga bien al narrador. Eso pone las cosas más difíciles
personaje es dueño de su propio destino»— pero queda
para nuestro protagonista, y por lo tanto, está bien.
diluida si el personaje tiene muy buena suerte: «el
Antes de que pensemos en por qué esto es así, personaje logra su objetivo porque haga lo que haga todo
conviene que estemos de acuerdo en que esto es así. le sale milagrosamente bien».
Por ejemplo: ¿verdad que no hay problema si la
historia empieza con un protagonista que se «Deberías aprender de tu prima Aurora. A los vein-
encuentra tirada en la calle la agenda de un supervillano tidós años ya se ha comprado un piso.» Obviamente es
con un plan detallado para destruir el mundo, y se distinto si a tu prima Aurora le tocó la lotería —así
propone detenerlo? cualquiera— que si a la pobre Aurora la huerfanita le
robaron todos sus ahorros y tuvo que ponerse a trabajar
Pero si la historia trata de alguien que quiere frustrar día y noche en una mina para pagarse la casa.
los planes de un supervillano, y a mitad de película se
encuentra su agenda tirada en la calle, pensaremos que el Rebobinando, los protagonistas tienen mala suerte
guionista se lo ha sacado de la manga. Así que debemos porque resulta más creíble que la buena; porque les
mostrar «por qué se encuentra la agenda»: debemos hace más responsables de su propio destino; y porque
dejar claro que el supervillano es muy despistado y se va —esto no habrá que meditarlo demasiado— suscita
dejando la agenda por todas partes. Una casualidad más empatía en el público. Si esta empatía se debe a
favorable debe prepararse, anticiparse, para que no nuestra proverbial envidia, a la compasión por los
parezca tan casual. desdichados, o a nuestro victimismo —tendemos a
pensar que «nosotros» tenemos peor suerte que los pura invención, pero una invención anunciada antes
demás, así que nos identificamos con quien también la suena más creíble, más fácil de digerir.
tiene— es otro tema que merecería un capítulo aparte.
No te estoy diciendo nada que no sepas, ya lo sé. Te
Merecería, pero no lo tendrá.
llama una pareja para proponerte una cena en su casa el
siguiente domingo. Quieren enseñarte, por ejemplo, el
vídeo de su viaje de novios. Les dices que te apetece
Cualquier elemento relevante debe anunciarse
muchísimo, y que sólo esperas que tu jefe no te líe en el
antes de que parezca relevante
último momento porque hay una reunión importantísima
Las casualidades —buenas o malas— se intercalan el lunes y tal vez se empeñe en prepararla. Pero que
en la causalidad de la historia. Te decía que para que irás, que irás seguro, porque por nada del mundo te
nos parezcan creíbles, a menudo se debe avisar al pierdes el vídeo de Bali. Y llamas el domingo a la
público de que «esa casualidad» podría suceder: una hora de la dichosa cena y protestas amargamente porque
nube de polvo y cornetas lejanas indican que el el explotador de tu jefe te ha pedido que vayas a su casa
Séptimo de Caballería puede estar viniendo al rescate. para preparar la reunión del día siguiente. Confiesa:
Un supervillano que se deja la agenda en todas partes has hecho algo parecido más de una vez, ¿sí o no?
se la puede dejar en un sitio donde el héroe la encuentre.
O puede que hayas estado en el frente opuesto, el del
Al principio de una historia, «cualquier cosa es matrimonio anfitrión. ¿Cuántas veces, cuando alguien
posible». En cuanto se pone en marcha, el narrador va os deja colgados en el último minuto, dices algo
acotando, del amplísimo abanico de posibilidades, «qué como «Sí, ya me avisó de que igual tenía algo que
cosas podrían pasar». Y esto lo hace mostrando hacer a esa hora»? Aja. Es muy posible que no tuviera
«causas», unas causas que están más o menos separadas nada que hacer, simplemente no se atrevió a decir que
temporalmente del efecto. Volvamos a los ejemplos de no de primeras así que anticipó una excusa
sentido común: conveniente.

Cuando yo estaba en la edad del pavo —parece que Las historias son invenciones. Y para que una
fue ayer— tenía que llegar a casa a una hora historia parezca coherente, para que nos la creamos,
prudente por las noches, los fines de semana. Así que el tiene que preparar el camino para cualquier elemento
miércoles, más o menos, comentaba de pasada que tenía que vaya a jugar un papel importante en ella, aunque
que comprar un regalo de cumpleaños para Vicente el de ese elemento no sea una casualidad. El ejemplo típico
clase. Y el viernes antes de salir les decía a mis padres que es que si alguien va a disparar a un ladrón con una
ese día iba a llegar un poco más tarde porque íbamos a pistola que tiene en la mesilla de noche, antes
celebrar el cumpleaños de Vicente. Por supuesto que era debemos saber que tiene una pistola en la mesilla de
noche.
«cumplimiento»; — «pay-off» en los manuales
Cómo se muestre la pistola dependerá de la
americanizados. Anticipación y cumplimiento o
audiencia a la que se esté dirigiendo la historia. Si son
planting y puy-off hacen que una historia tenga
niños o adultos distraídos, la anticipación tendrá que
coherencia interna, que resulte creíble.
ser muy evidente para que luego la recuerden:
«Cariiiño, dejo aquí la pistola, en la mesilla». Una de las formas más eficaces de destrozar
una historia es olvidarse de anticipar la información
necesaria para que lo que ocurre luego tenga sentido.
En otros casos, es mejor una anticipación muy sutil —
Porque entonces da la sensación de que el narrador «se
alguien metiendo disimuladamente algo que suena a
ha sacado eso de la manga», cuando lo cierto es que el
metálico en la mesilla— o todo el mundo sabrá que
narrador «se saca todo de la manga», de principio a fin.
al final el tipo se liará a pegar tiros.
Es como si mis padres me hubieran dicho: «Eso del
Esto de las anticipaciones sutiles tiene mucho que ver cumpleaños de Vicente es mentira, porque no nos lo
con el ilusionismo: si el mago no quiere que te fijes en has avisado». Queridos, era mentira de todas formas,
lo que hace con su mano izquierda, llamará tu atención aunque lo anticipara. Pero con un aviso previo,
hacia su mano derecha. De igual modo, si un como quien no quiere la cosa, cuando no parecía que
guionista no quiere que la audiencia se fije en cómo un tuviera nada que ver con llegar tarde a casa, colaba
tipo mete una pistola en un cajón, tendrá que distraerlos mejor.
con algo simultáneo: un niño a punto de meter los dedos
Por ejemplo: «Un amigo, Ramón Cerriles, volvía
en un enchufe, una vecinita explosiva desnudándose en el
conduciendo a su casa una noche cuando le pararon en
balcón de enfrente.
un control de alcoholemia. Pero antes de que soplara,
Por supuesto, si se invierten las expectativas, mucho hubo un accidente en el carril contrario y los guardias
mejor: ya se ha mostrado el arma, el ladrón entra en el civiles se alejaron del control para ayudar a los heridos,
cuarto: el público espera que el tipo dispare pero así que mi amigo volvió al coche y se largó
resulta que se le encasquilla la pistola y al final tiene tranquilamente. Le dijo a su mujer que, si preguntaban
que cargárselo a culatazos. Es un final sorprendente por él, no había salido de casa. Y en efecto, al día
pero justificado, porque se ha preparado la aparición de siguiente vinieron dos guardias civiles y le pidieron a
la pistola. la mujer que abriera el garaje. Y allí encontraron un
coche patrulla. Ah, porque es que no te he dicho antes
Esta preparación o anticipación recibe el nombre de
que mi amigo iba borracho, así que, claro, como iba tan
«sembrar» o «plantar» en algunos manuales de guión, y
borracho, pues se confundió y se llevó el coche de los
en otros más americanizados recibe el nombre de
guardias civiles y dejó el suyo en el control».
«planting». La aparición posterior del elemento
«sembrado» se llama
La sorpresa se consigue ocultando información historias: buscando la originalidad, el giro impactante,
relevante algunos narradores «modernos» ocultan información
para sorprenderte con algo que detestas. Es rompedor,
Que nos anticipen lo que luego va a ocurrir es como
sí, pero les acabas detestando a ellos también.
leerse la guía de un sitio al que vas a viajar. Las guías
te informan de lo que puedes esperar de tu viaje. Te Un tipo lleva varias horas sentadas en un bar
contaba antes cómo me gusta hojear las guías pero bebiendo cuando el camarero le dice que va a cerrar.
tampoco estudiármelas. Me gusta reservar desde casa el El tipo, borrachísimo, intenta acercarse a la barra
vuelo y el hotel, pero no las excursiones opcionales. para pagar pero se cae de bruces, se pone
A veces, la gracia de un viaje está en lo que no sabías trabajosamente en pie, suelta un billete sobre la barra
que te ibas a encontrar: el pequeño café sin turistas al y se gira hacia la puerta para marcharse. Se desploma
que llegas de churro, la recepcionista del hotel de la que nuevamente, y con gran esfuerzo logra reptar hasta la
te enamoras. calle e intenta incorporarse para parar un taxi. Como
Otras veces, ni siquiera tienes vuelo ni hotel, sino no lo consigue, y vive bastante cerca, decide
que un amigo te dice que subáis el coche y vayáis arrastrarse por la acera hasta su portal. Tarda mucho
de excursión a un sitio que él visitó una vez y al que le en erguirse para meter la llave en la cerradura,
gustaría volver. Y le haces caso, y te parece cuando lo consigue repta de nuevo hasta las escaleras,
maravilloso, y cuando le dices que por qué no te habló sube arrastrándose al primer piso, sigilosamente entra
de esa ermita románica ni de esa bellísima en su casa y procurando no hacer ruido se arrastra
recepcionista, te dice que era mejor así, que no quería hasta la cama donde su mujer ronca. Trepa a la cama
destriparte la sorpresa. y enseguida se queda dormido. Por la mañana la mujer
le despierta enfadada: «¿Qué, ayer otra vez borracho,
Eso sí: has aceptado irte de excursión sin saber a no?».
dónde porque confías en él, y esperas que sea un viaje «¡Para nada! ¿Por qué dices eso?» «Porque acaban de
agradable. Pero imagina que tu amigo cominee ¡insta el llamar del bar, y volviste a dejarte la silla de ruedas.»
vertedero municipal, te hace bajar y luego te señala
algo entre la basura. «¿Qué es?», dices expectante, y te Acabo de decir que debemos anticipar todo lo
contesta: «Un perro en descomposición, ¿a que no te que luego vaya a ser relevante en nuestra historia,
pero a veces el narrador se reserva información
lo esperabas?». Pues por supuesto que no te lo
necesaria para provocar la sorpresa. Y la sorpresa
esperabas, y claro que te ha sorprendido, pero la
funciona. De hecho, hay ocasiones en las que todo el
sorpresa no te gusta. Ese desenlace no justifica el viaje,
éxito de una historia se basa en una sorpresa final,
y la próxima vez que te diga que si vais de excursión,
le vas a mandar al cuerno. Lo mismo ocurre con las
muchísimos chistes como el del inválido Guardia Civil. No dar toda la información no es
alcohólico que te acabo de contar. mentir: mentir es dar información que sabes que es
falsa. Por eso al contar la anécdota no deberíamos
Eso sí, si en una cena cuando se empieza con la
decir «así que mi amigo volvió a su coche y se
ronda de chistes preguntamos: «¿Os sabéis el del
marchó» sino «volvió al coche y se marchó», ¿al
inválido alcohólico?», nos habremos cargado el chiste
coche? ¿qué coche?: no es mentira, es una pequeña
antes de empezarlo. O también habrá el cretino que, en
licencia.
cuanto empecemos a contarlo, diga, «Ah. Sí, el del
borracho en la silla de ruedas», y también se lo habrá Pensando en imágenes, sería una trampa tremenda
cargado. Entonces, créeme, debes sonreír cortésmente mostrar al tipo entrando en su coche de color amarillo
al cretino y contar otro chiste. No hagas caso de con sus dados de peluche colgando del retrovisor, y
quienes insistan: «No, no, sigue, que yo no me lo sé». luego enseñar el coche verde con sirenas azules de la
El chiste habrá muerto hasta otra cena, en serio. Guardia Civil en el garaje. Contando esta historia para
el cine, tendríamos que ver al tipo entrando en
Volviendo al ejemplo del coche patrulla, que por
un coche oscuro irreconocible, probablemente en un
supuesto nunca debe anunciarse como «¿os sabéis la
plano corto...
historia del tipo que se lleva un coche patrulla del
control?»: ¿Qué pasaría si mostráramos claramente que el
protagonista se mete en el coche patrulla y se marcha?
Un amigo volvía conduciendo borracho a su casa una
Indefectiblemente, el público esperaría que se metiera
noche cuando le pararon en un control de alcoholemia.
en un lío aún mayor: que sufra un atentado, que deba
Pero antes de que soplara, hubo un accidente en el carril
intervenir en otro accidente, lo que sea. Pero si lo más
contrario y los guardias civiles se alejaron del control
sorprendente es que se lleve el coche, la anécdota
para ayudar a los heridos, así que mi amigo volvió a lo
debería acabar ahí, porque eso es lo mejor: el tipo
que él creía que era su coche pero era en realidad el coche
marchándose con las luces azules encendidas. Fin, no
patrulla, y se largó tranquilamente. Le dijo a su mujer
hay más.
que, si preguntaban por él, no había salido de casa. Y en
efecto, al día siguiente vinieron dos guardias civiles y le
pidieron a la mujer que abriera el garaje. Y allí
encontraron el coche patrulla que se había llevado.
No tiene maldita la gracia. Estropea la sorpresa, y
para no estropearla es necesaria una pequeña
«trampa»: no mostrar que se mete en el coche de la
Sorpresa y suspense cualquier rincón y le saca los ojos a un personaje con
una Black & Decker, y al cabo de un rato vuelve a
Prolongar la historia inicia el suspense: nosotros, el
saltar de otro rincón y descalabra a otro personaje a
público, sabemos algo que el protagonista no sabe: que
hachazos. Pero no es lo más común.
acaba de mangar un coche patrulla. Esperamos «que
pase algo» de lo que el protagonista no es consciente... Lo más común es que nos cansen los sustos, y por
otro lado, que también perdamos el interés por una
La sorpresa es contraria —y complementaria — al
historia en la que no hay ningún susto: cuando sabemos
suspense. Con la sorpresa, el público sabe menos o
que, si no se nos muestra una bomba bajo la mesa, es
igual que el personaje. En el suspense, el público sabe porque no va a estallar; o que cada vez que sale una
más que el personaje, es lo que los manuales llaman bomba bajo la mesa es que los comensales volarán en
«posición superior». pedazos. Lo más común es que nos gusten las historias
Hitchcock lo explicó de una forma mucho más clara en las que a menudo sabemos que hay una bomba pero
de lo que yo he sabido explicarlo, así que le cedo la a veces los personajes se levantan en el último
palabra. Según Hitchcock, mostrar a dos personajes momento para ir al baño, y a veces no.
sentados a una mesa charlando, y que de pronto una Las historias de psicópatas que salen de cualquier
bomba bajo la mesa estalle, es sorpresa. Mostrar a dos lado empuñando cualquier objeto cortante acaban
personajes sentados a una mesa charlando, mostrar que pareciéndose a la historia de Pepito el conejo: y luego...
hay una bomba bajo la mesa, y luego seguir viendo la y luego... y luego... Es decir, una historia basada en la
charla de los dos tipos, es suspense. Esos segundos o casualidad en la que «cualquier cosa puede ocurrir».
minutos en que los tipos charlan están cargados de una Las historias en las que todo sale como esperamos se
emoción que no existiría si no supiéramos lo que ellos parecen a la ley de la gravedad en funcionamiento.
ignoran: que están a punto de volar en pedazos. Cada causa lleva a un efecto necesario y conocido de
Una buena historia —o una historia que gusta a la antemano.
mayoría de la gente— combina sorpresa y suspense
como en los buenos viajes se combina lo previsto y lo
prodigioso.
Una historia en la que constantemente estallan
mesas sin previo aviso acaba perdiendo interés —ya
se decía que las cosas que se repiten pierden su efecto,
generalmente. Hay fanáticos del cine de «sustos» a
quienes les gusta ver a un psicópata que sale de
Para que la historia avance —para que siga habiendo
historia— el personaje no puede rendirse jamás.
CADA VEZ MÁS Y MEJOR
A priori parece fácil, porque el personaje hace lo
que le manda el narrador. Así que el narrador puede
irle poniendo obstáculos cada vez mayores, que le exi-
jan cada vez más esfuerzo. Pero en algún momento, la
perseverancia del personaje puede dejar de ser creíble
y la historia se va al garete: ¿por qué se empeña en
atrapar al asesino él sólito, en lugar de llamar a la policía?
Lo mejor en una historia está al final. Las buenas ¿Por qué se queda de acampada en ese bosque lleno de
historias mejoran a medida que avanzan. Pero, sobre psicópatas armados con Black and Deckers, si puede salir
todo, las buenas historias avanzan... por piernas? ¿Por qué sigue intentando conquistar a esa
chica tan borde, si está claro que le odia?

Una historia avanza hacia el objetivo Ahí es donde el narrador tiene que buscar una buena
excusa por la que el protagonista no puede abandonar:
Las buenas historias avanzan, ¿hacia dónde? No puede recurrir a la policía porque está acusado de
Hacia la consecución del objetivo, claro está. El asesinato; no se va del bosque porque le han robado el
objetivo es el final del viaje: Ramón Cerriles quiere coche; no deja en paz a esa chica borde porque juró a su
llegar a su casa. abuelo que se casaría con ella, y eso para él es
¿Abuso de tu paciencia al recordarte, una vez más, importante. Ramón Cerriles no puede parar el coche y
que las historias interesantes hablan de alguien echarse una siesta porque su mujer no tiene llaves y
que actúa para conseguir un objetivo que le resulta morirá congelada.
difícil? Una historia sigue en pie —mejorando o Seguro que si te pones a pensar, se te ocurren
no— hasta que ese objetivo se alcanza o se pierde. muchas historias en las que el protagonista, en un
Pero para que una historia sea cada vez mejor, el momento dado, se rinde. A partir de ahí, pueden pasar
camino hacia esa meta deberá mostrar conflictos cada dos cosas:
vez más grandes, decisiones y acciones cada vez más —Una, que al minuto siguiente se dé cuenta de que no
difíciles y arriesgadas por parte del protagonista. Todo puede hacerlo, y tenga que «volver a la competición»
el tinglado se desmorona si, de repente, el protagonista —porque la policía le busca; porque le han robado el
ya no quiere seguir luchando por el objetivo —si coche; porque se le aparece el fantasma de su abuelo
Ramón Cerriles no quiere seguir conduciendo hacia casa. recordando el juramento que le hizo. Ramón Cerriles
para en la cuneta. Va a llamar a su mujer para decirle es el primer requisito para que las cosas puedan
que se vaya a dormir a un hotel, y se da cuenta de que ponerse más interesantes.
se ha dejado el móvil en el bar.
En la vida, que las cosas se pongan más interesantes
—Dos, que un segundo objetivo aparezca para equivale a que todo vaya cada vez mejor para uno
reemplazar el objetivo que se acaba de abandonar mismo. «La fiesta que di se puso interesante cuando
— en vez de atrapar al asesino, decide huir del país aquella invitada se encerró conmigo en la cocina y me
para que la policía no le encierre; en lugar de quedarse dijo que era soltera.» Pero en una historia equivale,
de camping en el bosque plagado de psicópatas decide
más o menos, a que el personaje lo tenga cada vez peor:
volver a la ciudad en su coche y de camino se
queda sin gasolina; en vez de perseguir a la «La fiesta se puso interesante cuando llegó la policía y
chica borde decide hacerse monje capuchino. Ramón se encontró al anfitrión encerrado en la cocina con la
se sube al coche y decide tomarse una última copa en hija del comisario».
otro bar que esté abierto.
Suele decirse que, en un guión de cine, en el primer
El objetivo externo puede cambiar a lo largo de la
acto se sube al personaje a un árbol, en el segundo se le
historia, ya sea porque el protagonista abandone
tiran piedras, y en el tercero se le deja bajar. «Encerrar
su primera meta pero se le presente otra, o porque
al protagonista en la historia» es como subirlo a un
conseguir esa primera meta le lleve inexorablemente a
árbol del que no puede bajar. Veamos ahora en qué
perseguir una segunda meta relacionada con la
consiste tirarle piedras...
anterior...
Lo que ocurre entonces, cuando se cambia un
objetivo por otro, ya sea porque el personaje «se ha La historia avanza hacia un objetivo cada vez más
rendido» o porque «ha alcanzado el objetivo», es complicado
que la historia puede convertirse en episódica. ¿Y eso
qué tiene de malo? Nada, siempre que el siguiente Imagina que el personaje se ha subido al árbol para
objetivo sea más interesante que el anterior — rescatar a su gato, que ha acabado allá arriba huyendo de
encontrar una gasolinera tiene menos interés que un vecinito sádico. Es una verdad de sentido común
defenderse del psicópata de la Black & Decker, por que, para conseguir cualquier cosa, primero
ejemplo. probamos la opción más fácil, la que nos cuesta
menos esfuerzo. El objetivo del personaje es
Sea como sea, el personaje debe mantenerse en
recuperar a su gato. Así que antes de subir al
lucha por un objetivo, y esto debe hacerse creíble para
árbol, por supuesto, ha dicho «minino, minino,
el público. «Un protagonista encerrado en la historia»
minino, ven minino...» desde abajo, pero el gato no
sabe bajar solo.
Como Salvador sigue esquivando proyectiles, el
Así que el personaje —llamémosle Salvador— va a
vecinito le lanza proyectiles cada vez mayores. Como
buscar una escalera, y la coloca junto al árbol y se
Salvador va alejándose de su agresor para ponerse a
sube al último peldaño y extiende los brazos hacia el
salvo, no tiene más remedio que ir trepando cada vez
gato e insiste «minino, minino, ven». El gato está
más arriba, y eso implica cada vez más riesgo para su
un metro por encima de su cabeza y realmente podría
integridad física: si salta al suelo al principio de la
dar un brinco y aterrizar en sus brazos, pero sigue sin
historia, cuando está a tres metros de altura, ¡o peor
atreverse. Así que Salvador se esfuerza un poco más y
que le puede pasar es hacerse un esguince. Si se cae al
logra encaramarse a la rama más baja, y desde allí
final —es una inmensa secuoya de veinte metros— se
intenta alcanzar- lo. Parece que está a punto de
matará.
conseguirlo... pero hace un movimiento brusco, las
hojas se agitan violentamente, y el gato se asusta y Finalmente Salvador y su gato acaban en el extremo
trepa un poco más alto. Salvador se rinde, y decide de una frágil rama que amenaza con quebrarse. El
bajar y llamar a los bomberos para que rescaten al vecinito cabrón se ha hecho con una catapulta y está a
gato. Pero en ese momento llega el vecinito sádico y se punto de lanzarles un menhir de granito. Salvador,
lleva la escalera a otro árbol. aterrado, echa una mirada al árbol más próximo, justo
donde el vecinito cabrón ha dejado la escalera. Calcula
Salvador está encerrado en «el árbol-historia». Lo
que son unos seis metros de salto en el vacío. Salvador
primero que hace es pegarle un grito al niño y exigirle
se quita la camisa, ata una manga al tronco, se agarra a
que le devuelva la escalera. El niño se lo toma a mal
la otra manga y balanceándose como en una liana salta
— no le gusta que le griten—, y en vez de dar la
al otro árbol con el gato bajo el brazo. Salvador baja de
broma por terminada decide hacerle sufrir un poco, y
ahí por la escalera, le da un capón al niño, le rompe la
le lanza una piedrecita.
catapulta y se vuelve a casa con su gato. Fin.
La piedrecita impacta en la nariz de Salvador, pero
no le hace nada porque apenas llevaba fuerza. «No me En la vida real, puede que Salvador llame a su gato y
has hecho daño, chaval», le dice al vecinito, y se ríe de el gato acuda a la primera. O puede que Salvador sea
él. El saca del bolsillo un tirachinas. Coge otra piedra aficionado a la escalada, y encaramarse al árbol le
y apunta a la nariz de Salvador, que tiene que resulte facilísimo. Puede que el vecinito sádico le lance
parapetarse entre el follaje. Las hojas amortiguan el primero una bala de cañón y luego sólo puñados de
impacto de la piedreáta, y el niño decide probar con arena, o puede que al intentar ponerse a salvo del niño,
un ladrillo. Salvador comience a bajar, en lugar de subir, y por
tanto cada vez haya menos riesgo para él. Pero esto no
ocurre en una buena historia. Porque en una buena
historia tiene que haber una progresión creciente: los juego. Puedo hacer trampas o no. Hacer trampas me
obstáculos deben ir aumentando — las piedras son acerca al objetivo de ganar; pero me obliga a sacrificar
cada vez más grandes y llegan con más potencia— y el mis principios. ¿Qué es más importante para mí, la
esfuerzo debe ir aumentando —Salvador sube victoria o mi propia conciencia? O, ¿me arriesgo a
fácilmente por la escalera, pero suda la gota gorda que me pillen y nadie quiera volver a jugar conmigo
para llegar hasta la rama más alta— y el riesgo debe por tramposo?
ir aumentando —cuanto más alto suba, más dura será El polluelo en el acantilado que quiere seguir a su
la caída. bandada puede hacer dos cosas: lanzarse e intentar
volar, o quedarse ahí piando. Obviamente, lanzarse a
volar le acerca más al objetivo. Pero también implica
Una historia mejora si el personaje se arriesga arriesgarse a caer a plomo y descalabrarse en las rocas de
cada vez más
debajo. La opción más segura, a priori, es quedarse
La historia de «Salvador salva a su gato», como donde está. Lo mismo ocurre con Salvador de pie en el
casi todas las historias, está compuesta por una cadena último peldaño de la escalera. Lo más resolutivo es tre-
de decisiones de los personajes: decisiones cada vez par al árbol. Lo más seguro, quedarse en la escalera.
más condicionadas, pero siempre libres. Salvador es Ante una disyuntiva, ambas posibilidades deben
libre para elegir entre salvar a su gato él mismo, o parecemos «más o menos buenas». Elegir entre lo
llamar a los bomberos. Más tarde, se le cierra la
bueno y lo malo no es un dilema: todos elegimos lo
posibilidad de llamar a los bomberos, pero puede elegir bueno. El bistec acartonado tiene, frente al solomillo
entre seguir trepando o quedarse quieto y pedir ayuda maravilloso, la ventaja de que es mucho más barato.
a gritos hasta que los padres del vecinito sádico se Debemos optar entre el buen sabor o el buen precio. El
den cuenta de lo que ocurre y se lo lleven.
polluelo debe optar entre la compañía de la bandada en
Cuando decíamos que uno es libre para actuar el aire o la seguridad de quedarse en el acantilado.
de una manera u otra, hay dos elementos importantes En el cortometraje de dos minutos «El polluelo que
que deben considerarse al tomar la decisión: uno es quiere volar», sólo existe una decisión, que es la
cuál de las dos maneras nos acerca más al crisis o decisión climática. En una historia más
objetivo y el otro es qué debemos arriesgar o sacrificar larga, lograr el objetivo implica tomar muchas
al optar por ella. Y no nos engañemos: incluso el decisiones, superar muchos más obstáculos, y que
componente moral en una decisión («qué me dictan cada vez haya más riesgo en las opciones. Incluso
mis principios en este caso»), no deja de ser parte del en la anécdota del coche patrulla hay ya dos
«qué debería sacrificar»: Mi objetivo es ganar en el momentos en los que el protagonista debe optar:
opta por conducir borracho en lugar de coger un Puro sentido común: ¿cuántas veces animamos a
taxi — se arriesga a que le retiren el carné y a alguien a hacer algo porque «No tiene nada que
estamparse — y opta por escapar del control cuando perder»? Pero aconsejamos mucho menos a la ligera
tiene ocasión —aún le pueden retirar el carné, aún es cuando sí hay riesgo de perder, cuando puede acabar
posible que se estampe, pero ahora además corre el mucho peor de lo que está: «No seas gallina, deja el
riesgo de que le detengan por darse a la fuga. trabajo para ir a esa entrevista. Si fijo que te dan el
curro...».
En las buenas historias, el protagonista arriesga
cada vez más, de manera que no conseguir el objetivo Aplicado a las historias, hay progresión cuando el
no es sencillamente volver a casa derrotado: es una protagonista puede perder cada vez más cosas, cuando
debacle. En las buenas historias, parte del interés tiene que apostar lo que al principio parecía tener
reside en tener que apostar cada vez más fuerte, asegurado: Cuando decidió rescatar a su gato,
arriesgar cada vez más cosas. Salvador no sabía que iba a sacrificar su camisa y a
arriesgar su vida...
Algo que le puede ocurrir a cualquiera:
«Estaba hasta el gorro de mi trabajo y me he
presentado a una selección de personal para la
empresa de la competencia». «¿Y qué ha pasado?»
«Que no me han cogido, así que me quedo como
Una historia mejora si el personaje se esfuerza
estaba.» Si eres amigo de quien te cuenta esta historia,
pondrás cara de circunstancias y dirás que otra vez cada vez más
será, o que al menos lo ha intentado. Una versión Al principio de la historia, Salvador llama a su gato
ligeramente distinta: «Estaba hasta el gorro de mi desde el suelo, pero como el gato no baja tiene que subir-
trabajo y me he presentado a una selección de personal se a una escalera y llamarle desde allí... etc.
para la empresa de la competencia. Como los muy
desgraciados no quisieron darme el día libre para ir a Ante cualquier dilema, el elemento de riesgo no es
la entrevista final, les mandé al cuerno y presenté mi el único que tomamos en consideración. También, con
dimisión». Si eres amigo de esa persona, la respuesta un mecanismo casi inconsciente, medimos el esfuerzo
al que implica cada una de las opciones posibles. Cuando
«¿Y qué ha pasado?», te importará mucho más ahora. queremos encender un pitillo, pedir fuego a un tipo o a
Porque no es que vaya a volver al trabajo del que está otro parece igualmente «seguro» — salvo que uno
hasta el gorro, es que se puede quedar sin trabajo. tenga pinta de piromano, claro. Por eso, generalmente
pedimos fuego al tipo que está más cerca, porque nos
evita el trabajo de dar unos pasos más. Naturalmente
que, en una buena historia, el primer tipo al que progresión, para que una historia sea cada vez mejor, al
pedimos fuego, nunca tiene fuego —salvo que sea un protagonista le deben costar cada vez más esfuerzo
pirómano y nos incendie el abrigo, pero eso es otro estas acciones. Y como nadie se esfuerza
tema. gratuitamente, por el placer de hacerlo, las
circunstancias deben ser cada vez más difíciles: no es
Una verdad de sentido común es que siempre
una lluvia constante de pequeñas piedrecitas, sino un
vamos a realizar el mínimo esfuerzo posible por
aluvión de pedruscos cada vez más grandes y a mayor
conseguir eso que deseamos. Si queremos encender
velocidad.
un pitillo, sacaremos el mechero del bolsillo para
encenderlo. Si residía que no encontramos el mechero, Si lees este libro hasta el final, verás escrito lo que
nos giraremos a alguien que tengamos cerca para puede que pienses en estos momentos: que lo que a
pedirle fuego. Si no hay nadie cerca, puede que uno le cuesta mucho esfuerzo a otro puede parecerle la
tengamos que caminar y pedir fuego a alguien más, y opción más fácil del mundo. Si Salvador no fuese
si tampoco funciona tendremos que buscar un estanco Salvador sino mi anciana tía Carmen, llamaría a los
para comprar unas cerillas. Si el estanco está bomberos en cuanto el gatito se subiera al árbol. De
cerrado pero tenemos un mono atroz, puede que hecho, llamaría a los bomberos en cuanto viera al
rompamos el cristal del escaparate para robarlas. vecinito cabrón merodeando. Pero Tarzán encontraría
Pero nunca, nunca, cuando tenemos un mechero en mucho más sencillo lanzarse en liana hasta el gato que
el bolsillo vamos a cargarnos ningún escaparate por aprender a utilizar un teléfono, por no hablar del léxico
robar unas cerillas, a menos que seamos un poco necesario para explicar el problema a los bomberos.
sociópatas.
El sentido común nos dice que esto del esfuerzo es
La historia se empieza a poner interesante sólo en relativo, que todo depende de quién estemos hablando.
el momento en que el escaparate se hace añicos, así Pero ahí está la gracia de las buenas historias — en las
que como narradores debemos «obligar a nuestro que alguien se esfuerza cada vez más en hacer algo
personaje a que lo rompa». El narrador debe dotar a su para conseguir un objetivo cada vez más difícil. Que el
personaje de una adicción brutal a la nicotina, y debe «alguien», el «esfuerzo», «lo que hace» y la
ir cerrándole los caminos «fáciles»; debe quitarle el «dificultad» no son variables independientes, sino que
mechero del bolsillo, debe poblar las calles de no conforman un ecosistema tan complejo que el menor
fumadores, debe cerrarle el estanco. Es decir: debe desajuste se lo carga. Eso es lo que hace que contar
empujarle a esforzarse cada vez más. historias sea tan apasionante: es como hacer
En cualquier historia, un personaje no realiza una malabarismos con diecisiete naranjas en el aire a la vez.
única acción, sino una serie de ellas. Para que haya
jueguen los reservas. Esto no ocurre en la ficción,
Una historia mejora si los obstáculos son cada porque sería tan decepcionante como asistir a un
vez mayores concierto que empieza con los Beatles y sigue con tres
horas de zambombas.
Para que una historia progrese, tanto el riesgo como
el esfuerzo deben aumentar. Pero, ojo, no son En la ficción, el esfuerzo crece, como te acabo de
equivalentes. Puede haber riesgo sin esfuerzo —para contar, porque los obstáculos son cada vez mayores:
bajar a la calle, dejarse caer desde el balcón no cuesta existe una relación proporcional directa. En la ficción el
ningún esfuerzo, pero es muy arriesgado—, o esfuerzo último partido es contra el rival más difícil, y la Liga
sin riesgo —para bajar a la calle, utilizar las escaleras está en juego, y además el equipo que acabará ganando
es bastante seguro, pero agotador si vives en un piso empieza perdiendo 2-0.
alto. Y esto exigirá no sólo que los jugadores se esfuercen al
En una buena historia, vencer los obstáculos que máximo sino que el entrenador deba arriesgarse y sacar
se le presentan al personaje requiere a la vez de al delantero estrella, el que está medio lesionado y puede
riesgo y de esfuerzo —saltará por el balcón, sí, pero romperse del todo y acabar así su carrera deportiva.
antes deberá cargarse a martillazos la cerradura del Por eso, porque llega un momento en el que las
ventanal. O bajará por las escaleras, de acuerdo, pero cosas se ponen realmente mal, el personaje debe estar
las acabarán de encerar y estará a punto de resbalarse encerrado en la historia, debe querer alcanzar el
y romperse la crisma. objetivo a toda costa, y debe ser incapaz de rendirse.
Sabemos que para que una historia sea
interesante, el camino hacia el objetivo debe estar
plagado de obstáculos que exijan esfuerzo y riesgo
para ser vencidos. Claro que, en la vida real, los
obstáculos que nos separan de un objetivo no
siempre van creciendo. En la vida real, el vecinito
sádico puede lanzar el menhir al principio, y luego
sólo puñados de arena. Puedes suspender siete veces
el examen teórico del carné de conducir, y después
aprobar el práctico a la primera. O puede que el
último partido de la Liga enfrente al equipo que ya
es campeón y al colista, y a ninguno le importe un
comino ganar o perder, y el partido sea un rollo y sólo
Volvamos a las cavernas, ¿te acuerdas?, al niño
¿QUÉ ME ESTÁS CONTANDO? preguntón y la madre-narradora. Una noche, ella
podría contarle cómo su padre salió con los otros
hombres de la tribu a cazar un bisonte, y el pardillo
del vecino se dejó la lanza de sílex. «Así que el vecino
murió pisoteado por el bicho y en cambio mi
padre, que sí había llevado su lanza, se la clavó en el
corazón y estuvimos comiendo bisonte dos meses.»
Hemos hablado de causalidad, de progresión, de Acaba de contarle el medio correcto para alcanzar
coherencia interna... Y ahora toca hablar de lo que el objetivo de «matar un bisonte». A la acción (causa)
realmente nos cuentan las historias: de su mensaje. de olvidarse la lanza le sigue el efecto o resultado de
morir. A la acción de clavar una lanza en el corazón
¿Se te han puesto los pelos de punta al leerlo? «¿El
del bisonte, le sigue el efecto de matar al bisonte que
mensaje? ¿Vamos a hablar de propaganda, o qué? ¡El
es a la vez causa de que la familia coma bien durante
cine —o la literatura— no está ahí para adoctrinar a
dos meses. Es una información útil para el niño y para
nadie...!» Espera, espera. Estamos de acuerdo. Las
la tribu, y muy posiblemente la madre la cuente de
historias, salvo excepciones, no suelen tener como
forma más dramática y extensa de como yo lo he
finalidad transmitir un mensaje. Pero todas las
hecho, porque le interesa que el niño la escuche.
historias, sin excepción, transmiten un mensaje.
Ahora, el mensaje que transmiten las historias no es
de tipo práctico para lograr un objetivo externo: «no te
Las historias enseñan algo olvides la lanza cuando vayas de safari porque
acabarás muerto», salvo que sean para niños: «No
De hecho, las narraciones están ahí porque
juegues con la Play Station si estás de exámenes
enseñan, además de gustar. Vale, las historias nos
porque suspenderás». Pero no por ello las historias del
entretienen, nos emocionan, nos hacen vivir otras
siglo XXI dejan de transmitir un mensaje: de cualquier
vidas, y todas esas cosas. Pero también enseñan
historia concreta de alguien que hace algo con un
que el hombre es dueño de su propio destino, y
resultado se extrae una idea, una verdad acerca del
que para «tener éxito» hay que «elegir bien». Para
mundo, aunque muchas veces el narrador no sea
eso te muestra a alguien que triunfa, o que fracasa,
por las decisiones que toma. consciente de la idea que transmite.
Ramón Cerriles conduce borracho y el resultado es En la historia de Ramón Cerriles, si observamos
que acaba detenido. Es decir: «El alcohol te mete en cómo está el personaje al principio (libre) y cómo
líos». Muy posiblemente el que cuenta esta anécdota acaba (detenido), y en medio se dan unas cuantas
en una cena no quiere demostrar que es peligroso decisiones, unas cuantas acciones, tenemos una
conducir borracho —de hecho puede que la esté magnífica pista del significado o mensaje de la historia.
contando con un pacharán en una mano y las llaves del
Esto es más evidente cuanto más moralista o
coche en la otra —, pero ése es el mensaje que
ejemplarizante sea la narración: AI principio un niño
subyace. Si el resultado, si el final de la historia, es
juega con su Play Station y acaba suspendiendo todas.
que a los guardias civiles les hace tanta gracia la
Al empezar la hormiga está currando sin parar, y acaba
metedura de pata de Ramón que se van todos de cañas
feliz en su hormiguero. La cigarra está al principio
y le regalan el coche patrulla, el mensaje cambiará
haciendo el vago, y acaba muerta. En todos estos
radicalmente.
casos, el cambio entre un estado y otro es lo
El cuento de la cigarra y la hormiga —en su versión suficientemente explícito...
ortodoxa — dice que al que trabaja le va bien, y al
Para saber qué está diciendo realmente una historia,
vago le va fatal.
podemos fijarnos en si las acciones del personaje le
Esta «verdad» que se deduce de ver u oír una han llevado o no a conseguir su objetivo. Es decir, «si
historia es lo que muchos manuales de guión al personaje le ha ido bien, y por qué». ¿Sobrevive la
denominan «tema». A mí, desde que las canciones cigarra? No, porque no ha trabajado.
no se llaman canciones sino temas, no me gusta
emplear ese término. También porque «tema» se
asocia con un sustantivo: «el tema de la amistad»; o Arco de transformación
«el tema del alcoholismo»... Pero el mensaje no es un
Muchísimas veces, la cosa no es tan sencilla. No se
sustantivo, sino una idea completa: una frase con
trata de triunfar, de conseguir o no el objetivo. No se
sujeto y predicado: «La amistad es el tesoro más
trata de un cambio de estado «externo» —pasar de
preciado»; «El dinero no da la felicidad».
estar en la calle a estar en la cárcel, o pasar de aprobar
a suspender, o de rico a pobre o de vivo a muerto—
* Sf, yo también he leído la cita del productor Samuel Goldwyn, «Las sino de un cambio interno: de ser egoísta a ser
películas son entretenimiento. Cuando quiero transmitir un mensaje, generoso; de ser honrado a ser un corrupto, de
pongo un telegrama».
agonizar angustiado a morir con esperanza.
Hay quien dice que lo importante de las narraciones sobre la necesidad humana de causalidad, de hallar un
es que siempre hay un personaje que cambia, que sentido a nuestra vida? Pues una forma de explicarnos
aprende algo sobre sí mismo o sobre el mundo. Para lo que nos ocurre, especialmente cuando es algo
mucha gente, una historia sólo merece ser contada si desagradable, es pensar que teníamos que vivir esa
implica un aprendizaje, un viaje interior del experiencia «porque nos ha hecho más sabios».
protagonista. Hombre, tampoco hay que pasarse: en Hay quien dice que Dios o el destino te va enviando
cualquier cena puedes contar la chorrada del coche situaciones para ponerte a prueba o enseñarte algo:
patrulla y no creo que nadie se te quede mirando y te «Dios me ha dejado mudo para que aprenda a escuchar
diga: «¿Y qué? en lugar de hablar». Hay quien dice que todo lo
¿En qué cambia eso la esencia de Ramón Cerriles? ¿Ha vamos eligiendo
dejado de beber?». —aunque sea de forma inconsciente— para mejorarnos
Pero sí es cierto que el hecho de que un personaje a nosotros mismos: «Siempre me enamoro de gente que
aprenda algo, «crezca interiormente», cambie su me desprecia porque en el fondo me desprecio a mí
manera de pensar, puede hacer que la historia resulte mismo. Cuando aprenda a quererme, encontraré
más interesante para más personas. quien me quiera». Y hay quien piensa que las
desgracias no tienen ningún sentido, pero que ya que te
Nadie que yo conozca ha aprendido algo o las encuentras, o aprendes a lidiar con ellas y te haces
cambiado su manera de pensar a través de la más fuerte; o te traumatizas de por vida: «Mi padre nos
meditación o la lectura a palo seco. Puede que tú abandonó, y aprendí a apañármelas solo», o «Como mi
conozcas a alguien que sí lo ha hecho, pero de todas padre nos abandonó, no me atrevo a formar una
formas no resultaría una historia muy interesante para familia».
llevar al cine o para narrar en una novela. Por ejemplo: En cualquier caso, las tres visiones comparten
«Medardo es un misógino que detesta a todas las un rasgo común: lo que vives, la gente que te rodea, los
mujeres que se encuentra, hasta que cae en sus manos conflictos a los que te debes enfrentar, te van
un tratado de psicología que demuestra que hombres y convirtiendo en una persona diferente para bien o
mujeres son esencialmente iguales. Medardo lo lee de para mal. A veces no es necesario que vivas estas
cabo a rabo y deja de detestar a las mujeres». experiencias tú mismo, sino que es suficiente con que
No, a través del estudio la gente no cambia. las viva alguien cercano. A veces, basta con que tu
La gente cambia a través de su experiencia, a través de pareja se quede muda para aprender que escuchar en
lo que vive. Como se suele decir, «se aprende a base vez de hablar te hace más sabio; o que tu mejor amiga
de palos». ¿Recuerdas lo que te decía al principio se enamore de tipos que la desprecian para que te des
cuenta de que es imprescindible la autoestima, o que el
padre del vecino abandone a su mujer para que pierdas Deseo y necesidad
la fe en la familia.
Hasta ahora cuando te he hablado del objetivo de un
Y ahí radica tu esperanza si tu ambición, al narrar personaje, me refería a un deseo, a algo concreto que
historias, es cambiar a la gente. A través de la ficción quiere conseguir de forma consciente: ir a Burgos,
vivimos otras vidas, «escarmentamos en carne ajena». llegar a casa, dejar de fumar, salvar a un gato. Ahora
Si consigues que tu público viva las experiencias de tu bien, en muchas historias, el personaje tiene un deseo
personaje como propias, o por lo menos, como las de inconsciente, un problema que debe solucionar del que
alguien cercano, le estarás ayudando a aprender o a no se ha dado cuenta, un rasgo de su carácter que él no
cambiar. ve y que le hace infeliz. Los manuales lo llaman
«necesidad» o «deseo inconsciente».
El cambio interno en un personaje se produce,
como en las personas «reales», a través del conflicto, Ya sé que el término «necesidad» puede resultar
de acciones, de la relación entre los personajes: confuso, porque pensamos que lo que un personaje
«Medardo es un misógino que detesta a todas las necesita es lo que dice que necesita: «Tengo que llegar
mujeres que se encuentra hasta que un día haciendo a casa porque mi mujer no tiene limones y va a morir
autoestop de camino a Burgos, donde va a celebrarse la congelada». «Tengo que ir a Burgos porque tenemos la
Asamblea Anual de Misóginos, le recoge el autobús de Asamblea Anual de Misóginos Unidos.» Así que en este
un equipo de fútbol femenino de Albacete. El autobús se no-manual, para entendernos, vamos a pensar que lo
queda atrapado en una avalancha y Medardo debe pasar que un personaje necesita es lo que le convierte en
dos días aislado entre dieciséis mujeres que le acaban mejor persona. Ramón Cerriles necesita dejar de ser un
salvando la vida. Cuando por fin les rescataron, conductor irresponsable; Medardo necesita vencer su
Medardo ha dejado de ser misógino y, es más, decide misoginia.
quedarse con ellas en Albacete». «¿Y quién decide qué es ser mejor persona?» Ajajá.
En la espantosa historia anterior, podemos deducir Ahí está el secreto: en las narraciones, el narrador. Si
que lo que quiere Medardo, al inicio de la historia, es pensara que podía convencerte, ahora encontrarías
llegar a Burgos. Ése es su objetivo. Su objetivo no es varios párrafos acerca de la responsabilidad moral del
«vencer su misoginia», porque lo normal es no saber contador de historias. De cómo un narrador es
que eres un misógino. O puede que lo sepas, pero te responsable de la idea que está trasmitiendo, así que lo
encante cómo eres y no tengas intención alguna de primero que tendría que hacer es averiguar qué
cambiar, y por eso te vayas a la asamblea con una demonios está transmitiendo.
pancarta enorme que pone «Abajo las mujeres».
Desde mi punto de vista, en el que no voy a Vuelvo a insistir en que siempre hay un mensaje —
profundizar, no es lícito trasmitir mentiras. Nadie porque siempre el narrador expresa su opinión sobre la
decide lo que está bien o mal, sino que hay un bien y vida. No es necesario que haya una necesidad o un
un mal preexistente, y lo que hacemos es intentar arco de transformación para que haya un mensaje — la
descubrirlo... Eso implica que creo que hay una verdad cigarra y la hormiga: al que trabaja le va bien, al
objetiva, pero éste no quiere ser un libro polémico así vago le va fatal —, pero siempre que hay un arco de
que dejémoslo estar. Vamos a quedarnos con que, en transformación, el mensaje tiene que ver con él.
una historia, el narrador o escritor muestra, con cómo
acaba su personaje, lo que para él significa ser bueno o
ser feliz.

Volviendo a lo que te contaba de la necesidad, es


muy frecuente que las historias nos hablen de
cómo una experiencia vital cambia la forma de ser del
Conflicto entre deseo y necesidad
protagonista. Aparte de «volverse rico» —que era el
objetivo externo— nuestro personaje puede volverse Lo que mantiene al público interesado en una
egoísta o generoso —cambio interno. historia es saber si el personaje logra o no el objetivo
que se ha propuesto. Y la lucha por conseguir este
El nombre que dan los manuales al cambio
objetivo suele poner en contacto al personaje con su
interno de un personaje es «arco de transformación».
necesidad. Por ejemplo: para conseguir la meta de
Este arco de transformación expresa lo que el narrador
llegar a Burgos a tiempo para la Asamblea Anual de
opina que mejora o empeora moral-mente a una
Misóginos, Medardo se sube por primera vez en un
persona. Y esta opinión no es otra cosa que el tema o
autobús lleno de chicas, y acaba descubriendo que son
mensaje de la historia.
maravillosas.
Vayamos a ejemplos concretos: el arco de
transformación de Medardo es que pasa de ser un Para reforzar este cambio interno en Medardo, es
misógino a respetar a las mujeres. Si al final de la posible que se le plantee una disyuntiva final que le
historia vemos a Medardo realizado y feliz en Albacete, haga exteriorizarlo, que deba elegir entre su deseo
el mensaje será que la misoginia es mala. Si le vemos y su necesidad: una vez rescatados, o se marcha a
Burgos como era su objetivo, o se va con las chicas a
convertido en un calzonazos amargado, sufriendo la
Albacete porque se ha dado cuenta de que la Asamblea
histeria de dieciséis futbolistas mandonas, el mensaje Anual de Misóginos ya no le apetece nada. Y el
será el opuesto. público aplaude esta decisión, en vez de lamentar que
el protagonista fracase en su objetivo, porque está de
acuerdo en que irse a Albacete demuestra que se ha nuestra ejecutiva sólo tiene que volver a Europa
convertido en alguien mejor. con el papel i to sellado, y se convertirá en presidenta
De hecho, para averiguar el «mensaje» de una de la multinacional.
historia, basta con fijarse en una única decisión y Antes de coger su helicóptero va a despedirse del
acción: la última y definitiva, la crisis. Si la palabra príncipe jíbaro y contempla por última vez el poblado,
crisis te suena a crisis nerviosa, vuelve hacia atrás unas y se da cuenta de que quedará arrasado en cuanto
cuantas páginas, hasta el capítulo sobre «lo mejor va al entren las excavadoras. La ejecutiva debe entonces
final». ¿Recuerdas? Hacia el final suele darse un elegir: la supervivencia de los jíbaros o la multinacional
dilema, un punto en el que el protagonista debe optar papelera. Tras un momento de duda (crisis), quema el
entre dos opciones irreversibles. El clímax muestra el permiso (clímax) y se queda en la selva. Fin.
resultado de esta decisión. Pues bien, en la historia de
Medardo, cuando se le presenta el dilema, opta por Tanto este ejemplo como el de Medardo parten
quedarse con las chicas en vez de marcharse a Burgos, de objetivos —deseos— que podemos calificar de
¿y qué ocurre? Pues que acaba realizado y feliz en «malos», y por eso el final feliz es que el
Albacete, o que se convierte en un calzonazos protagonista los abandone.
amargado. Pero, ¿qué pasa si el objetivo no es
Como esta bobada de Medardo el misógino ya no intrínsicamente malo? Es decir: en lugar de ser
da más de sí, vamos a recurrir a otros ejemplos: ejecutiva de una multinacional, esta tipa es fotógrafa
y ha viajado a la selva para hacer un reportaje
Una alta ejecutiva de una multinacional papelera sobre el mono aullador. Está obsesionada con su
viaja al Amazonas para lograr un permiso del trabajo, pero su intención es buena y ecológica. A lo
Gobierno para talar más árboles. Si lo consigue, la largo de la historia, se enamora de un príncipe jíbaro.
nombrarán presidenta de la compañía. Esta ejecutiva Llega el momento de volver y él la acerca en su canoa
no recicla su basura, tira bolsas de plástico en la playa, a la ciudad más próxima para que coja un
y mata cigüeñas y delfines por deporte. Cuando llega a helicóptero.
la selva amazónica se dedica a sobornar a las
autoridades locales para conseguir su ansiado permiso. Pero viajando en canoa les ataca un cocodrilo y se
Pero, a la vez, se hace amiga de un príncipe jíbaro y caen al agua. Ella logra agarrarse a un tronco y
se da cuenta de cómo la tala indiscriminada de extiende su mano derecha para alcanzar al jíbaro y
árboles amenaza el modo de vida tradicional de las salvarlo. En la mano izquierda lleva su mochila de
tribus indígenas. Al final de la historia, un alcalde fotógrafo con el preciado reportaje sobre el mono
corrupto le concede el permiso. Misión cumplida: aullador - hemos de suponer que se está agarrando al
tronco con los dientes. El jíbaro está a punto de ser Es posible que esta idea de «conflicto entre deseo y
devorado por el cocodrilo y ella, en décimas de segundo, necesidad» te suene un poco a fórmula, a truco de
debe elegir (crisis): acaba soltando su mochila para guión. Pero, si lo piensas, tiene que ver como siempre
agarrar al chico con las dos manos y subirle al tronco con el sentido común: el «mensaje» refleja lo que para
(clímax). A salvo los dos, contemplan cómo la mochila un narrador es importante, eso que su personaje elige
se hunde, el cocodrilo se aleja... y se dan un largo por encima de todo. El valor que algo tiene para una
beso. persona se demuestra en el precio que está dispuesta a
pagar por ello.
Nuestra protagonista ha comprendido que lo
«Dar la vida por alguien» demuestra que quieres a
importante no es el trabajo sino el amor: ha optado por
ese alguien, pero no en todas las historias está la vida
la necesidad sobre el deseo, y por eso es un final feliz.
en juego. ¿Qué otro «gran bien» puede sacrificar un
Sería terrible, para entendernos, si suelta al chico para
personaje para mostrar el gran valor que para él tiene
agarrar más firmemente la mochila.
esa «necesidad» recién descubierta? Obviamente, el
En ocasiones se riza el rizo: cuando en el dilema «bien» que ha estado persiguiendo a lo largo de toda la
final entran en conflicto deseo y necesidad —lo que el historia y que le ha costado sangre, sudor y lágrimas
protagonista ha perseguido desde el principio, y el alcanzar. Sacrificar «su objetivo» en aras de «su
«bien» que ha descubierto por el camino —, y elige necesidad» es la decisión más clara de todas las
correctamente —elige su necesidad — , a menudo posibles.
el deseo se le concede como premio: es decir, la
fotógrafa está días después tomando el sol en la orilla y
la mochila con el reportaje del mono aullador aparece
flotando a sus pies.

Pero si el protagonista hace oídos sordos a su


necesidad —si la alta ejecutiva decide irse a Europa
con su permiso en el maletín, condenando a los jíbaros
al exilio— resultará que el objetivo se le niega. Los
accionistas le han decidido vender la multinacional
papelera y ella nunca será presidenta. En este caso, el
epílogo deus ex machina suele colar, porque el público
quiere que ocurra exactamente eso...
personajes no saben lo que quieren, y van dando
La necesidad como un objetivo abstracto
tumbos por la historia, persiguiendo primero una cosa
Si te acuerdas de lo que decíamos al principio, el y luego otra, y de vez en cuando no persiguiendo nada
objetivo de una historia interesante suele ser concreto porque están agotados. Los manuales de guión dicen
y visual: hacer un disfraz de castor, encontrar un que eso es un error —«una trama episódica» —, pero
tesoro; en contraposición con el objetivo final hay grandes películas europeas y grandes novelas
abstracto que es, básicamente, igual para todo el femeninas... Son grandes y gustan en general porque
mundo: todo el mundo quiere ser bueno, ser en ellas está muy presente el objetivo abstracto. En
aceptado, ser feliz. Si nos ponemos solemnes, ellas hay, por ejemplo, una madre obsesionada con
hacer el disfraz de castor es un medio para ser hacer un disfraz de castor, y luego intentando
una buena madre. Encontrar un tesoro es un medio organizar la fiesta de cumpleaños perfecta, y luego
para hacerte rico y, por tanto, feliz. deprimiéndose y yendo a la peluquería, y luego
intentando que la estrella musical del momento vaya a
Estos objetivos finales pueden entenderse como
cantarle una nana a su hijo... Los objetivos van
«necesidades»: la madre quiere ser buena; el busca-
cambiando, pero la necesidad —ser una buena madre
tesoros quiere ser feliz. Muchas veces, lo que una
— se mantiene. Eso es lo que da unidad y sentido a la
historia nos cuenta a través del arco de transformación
historia. Y puede funcionar.
de su protagonista es si el objetivo concreto nos lleva
o no al objetivo abstracto.

Si el anuncio del castor no fuera un spot Tesis y antítesis


publicitario sino una película de noventa minutos,
puede que la madre se acabe dando cuenta de que, «Obras son amores y no buenas razones», o «por
para ser buena madre, no tiene que hacer el súper sus obras les conoceréis». Los ejemplos de Medardo o
disfraz sino darle más cariño a su hijo. Si el de ejecutivas y fotógrafas en el Amazonas podrían
buscatesoros acaba soltando el tesoro para agarrar a dramatizarse en películas mudas, porque basta con ver
su novia cuando está a punto de caerse por un al protagonista actuar para descubrir el mensaje que
precipicio, se habrá dado cuenta de que para ser feliz transmiten las historias.
no necesita ser rico, sino estar con su novia. Pero también podría ser que Medardo expresara su
Muchas veces —casi siempre en el cine europeo o las odio a la mujer con palabras: «Las mujeres son todas
novelas «femeninas», si es que eso existe— la
historia carece de un único objetivo concreto. Los
unas brujas, salvo mi madre». La ejecutiva podría de las dos es correcta. Es decir, que puede aplastar a la
decir que el progreso de la humanidad es mucho más otra parte como un bulldozer, si quiere.
importante que la protección del medio ambiente; y
Imagínate que diriges un programa de debate en la
la fotógrafa podría hablar de lo importante que es, para
televisión que va a tratar sobre si habría que prohibir la
una persona, ser un excelente profesional. Todo esto, al
venta de tabaco. Y aunque no lo confieses, lo cierto
principio de la historia. Al final, podrían entonar el
es que quieres dejar bien claro que el tabaco debería
mea culpa y decir «Qué equivocado estaba». Ésa es la
prohibirse. Puedes hacer varias cosas: no invitar al
forma más básica de verbalizar el mensaje de una
programa a gente que se oponga a la prohibición; o
película cuando existe un arco de transformación.
invitarlos pero no dejarlos hablar; o llamar a partidarios
Si no se da esta transformación —pensemos en la de la prohibición que sean todos unos genios de la
hormiga laboriosa— nos encontraremos con un oratoria y enfrentarlos a no-partidarios tartamudos que
personaje que «tiene razón» o «se equivoca» desde el no hablen el idioma. O también puedes buscar a gente
principio. La hormiga curra sin parar y habla de lo que vaya a dar buenos argumentos a favor y en contra, y
importante que es el trabajo para alcanzar una posición confiar en que el público se dé cuenta de que los
en la vida, o para poder pasar el invierno calentita y a partidarios de la prohibición están en lo correcto.
salvo en su hormiguero; y cuando llega el invierno y
Ya sabes que en cualquier debate lo importante no
muere la cigarra, la hormiga no ha cambiado su
es sólo lo que se dice, sino el aplomo con que se
discurso sino que se ha demostrado que tenía razón.
dice, lo bien que cae el que lo dice, lo que sabemos
Piensa en el mensaje de una historia como una tesis previamente del orador, la ropa que lleve, etc. No
del narrador, que se demuestra cierta al final por la vía sólo cuentan las ideas sino también las emociones que
de los hechos. Pero opuesta a esta tesis hay una se despiertan en el oyente. Por eso, en el debate
antítesis que puede ser verbalizada por otros amañado anterior, puede ser que obligues a los no
personajes. El portavoz de la antítesis puede ser el partidarios de la prohibición a vestir el uniforme de
propio protagonista al comienzo de la historia, gala del Ku Klux Klan, y que calientes sus sillas para
como en el caso de Medardo si parte de una misoginia que no hagan más que moverse y parezca que están
feroz para acabar feliz en Albacete con las dieciséis nerviosos o inseguros, y que no les des agua para que
futbolistas. les falle la voz. O puede que trates a todos, partidarios
de la prohibición o no, con igual cortesía.
En todas las historias, el narrador ejerce de juez y
parte. Presenta dos opiniones, dos visiones sobre la
vida, una tesis y su antítesis, y decide quién gana, cuál
Pues esto mismo ocurre con las historias. Más aún En cambio, si se dan todos los mejores argumentos
en el cine, que apela a las emociones tanto como a la a favor de la antítesis, y aun así se logra rebatirlos,
razón. Muchas veces, la antítesis —la postura habrá gente que quizás cambie de manera de pensar,
contraria a la que mantiene el narrador-está aunque sea de una manera leve, inconsciente o
encarnada en tipos malos, tontos y feos que no dicen inconfesable. Y cuando digo «argumentos a favor de
más que chorradas, así que de primeras sabes que la antítesis» no me refiero sólo a ideas expresadas
están equivocados. Otras veces, el narrador presenta verbalmente: también incluye que los personajes que
la tesis y la antítesis como igualmente válidas, y no piensan como el narrador no se parezcan
llegas a preguntarte cuál es la verdad, porque ambas físicamente a Hitler, ni disfruten haciendo el mal, ni
partes te caen igualmente bien, y parecen igualmente tengan como objetivo destruir el mundo, ni sean
razonables, hasta que al final la tesis se impone. declaradamente idiotas.

¿Cuál es la opción correcta? Bueno, si el criterio es


la elegancia está claro. Pero resulta más complicado Consejos para censores
decidir cuál es la opción más eficaz para convencer de No puedo acabar este capítulo sin hablar de censura
una tesis. A priori, silenciar al contrario o y manipulación. Entiéndeme: son cosas muy malas y
desacreditarlo desde el principio resulta bastante no deberían hacerse. Nunca. Jamás. Está muy feo.
resolutivo. Lo que pasa es que, como público, si no Dicho lo cual, si decides contra mi consejo ponerte a
mantienes la misma opinión que el moderador —o censurar y a manipular, deberías recordar unas cuantas
que el narrador de una historia—, el debate —la cosas.
narración— no te habrá hecho dudar de tus
convicciones. Porque tú eres más listo que tus Para saber si una historia es moralizante, no te fijes
portavoces, tú tienes argumentos que no han sido en si los personajes son morales o inmorales. Fíjate en
rebatidos en el programa porque ni siquiera han sido cómo acaban. Hay padres responsables que se
expuestos. escandalizan si en una historia juvenil sale un chaval
guapete fumando marihuana, porque es un mal ejemplo.
Así que jugar sucio funciona cuando se apela a una
audiencia que ya piensa como el narrador, o que no
Resulta igualmente útil la idea de Michael Douglas sobre la
piensa. Puede reforzar sus creencias, exaltarlas, clasificación de las películas por edades: para todos los públicos si el
provocar una acción determinada. Pero no convencerá bueno consigue a la chica, para mayores de trece si el malo consigue a la
chica, y para mayores de dieciocho si todo el mundo consigue a la chica.
a nadie que no esté ya convencido.
Pero un chaval que fuma marihuana puede dar pie a una ideas comúnmente aceptadas, pero si se une a otras
historia de lo más ejemplarizante si acto seguido se muchas, hará que con el tiempo se derrumbe el edificio.
engancha a la heroína, suspende todas, se queda sin Si estás escribiendo una historia, o planteándote
amigos y muere bajo un puente entre horribles dolores. hacerlo, piensa en cómo acaba tu personaje: ¿gracias a
En cambio, un niño estudioso, que obedece a sus padres, qué, o por qué no, consigue su objetivo?
comparte sus juguetes y se hace la cama nada más al Si ha cambiado a lo largo de la historia, ¿es un cambio
levantarse, puede ser un ejemplo nefasto si se acaba para bien o para mal? Ahí estás expresando tu punto de
vista sobre la vida, el mundo, o la felicidad.
ahorcando por lo mucho que se aburre y lo solo que
está. ¿Estás de acuerdo con esa idea que se deduce de leer o
Para ser un buen manipulador, tienes que grabar el ver tu historia? Porque esto de tratar el tema a un nivel
subconsciente sólo es aplicable al público: un narrador
mensaje en el inconsciente de tu público, esquivando si
tiene que tener plena conciencia de su mensaje aunque
es preciso su racionalidad. Y eso se hace demostrando, sólo sea por responsabilidad.
no diciendo. Si haces que tu heroico protagonista diga
Y ahora no pienses en ti mismo como narrador,
que el fin justifica los medios, parte del público estará
sino como receptor de historias. Piensa por un
en desacuerdo. Pero si demuestras que el fin justifica
momento en las ideas camufladas en la última ficción
los medios — si lo presentas como un intachable
que has visto o que has oído, — ideas como medicinas
policía que al final falsifica una prueba muyyy
enterradas en una cucharada de mermelada de fresa,
pequeñita para inculpar al odioso pederasta, que desde
que era el procedimiento que se seguía en mi casa. Te
luego se lo merece—, el público celebrará la decisión.
sorprenderá descubrir la naturaleza de esas medicinas
No intentes convencer a nadie de ninguna verdad que has estado digiriendo últimamente...
abstracta. Ve al caso concreto, a la excepción que
confirmaría la regla: muestra simplemente cuál es la
mejor opción, en un caso muy concreto. No se te
ocurra decir que «en general» la mayoría se equivoca.
Lo que tienes que hacer es narrar el caso particular de
un héroe que, obligando a la mayoría a hacer por un
momento lo que no quiere, salva la democracia.
Tampoco digas que la pena de muerte es un recurso
legítimo. Muestra sólo a un repugnante criminal de
guerra que va a escapar a menos que sus vecinos lo
linchen. Sólo es una pequeña grieta en el pilar de las
QUIÉN ES QUIÉN Si el cobrador de peaje cuenta sus acciones, puede
que éstas se limiten a recoger tickets y monedas y a
entregar recibos, lo cual no es muy interesante. Pero
puede que su vida interior sí lo sea: sus sueños, sus
frustraciones, su relación con los compañeros del peaje
o cómo imagina las vidas de esa gente variopinta que
le tiende monedas a través de la ventanilla. Si el
cobrador de peaje no tiene sueños ni sensibilidad ni
Hay quien dice que los personajes son lo más relación alguna con sus compañeros, pero cree que su
importante de una historia. Puede que tú también lo jornada laboral es tan apasionante como la del
pienses, y te estés preguntando por qué los he dejado reportero y nos intenta contar lo que hace, la cena será
para el final. La razón es sencilla: lo he hecho porque un espanto.
lo único que pienso escribir sobre ellos lo sabes ya, si
has podido ir pensando sobre lo que íbamos diciendo. Algunos prefieren escuchar las exóticas aventuras
Todo lo que sigue sobre los personajes, que no es del reportero. Otros prefieren sentarse junto al
mucho, se deduce directamente del concepto de cobrador del peaje, porque lo que cuenta les resulta
historia y del sentido común. Por supuesto que habría más cercano y «real» —y en cambio las explosiones de
muchas más cosas que añadir, pero vamos a dejarlo mortero son algo remoto y ajeno a sus vidas. Lo
como otra de las lagunas de este libro. mismo ocurre con las historias: en algunas pesa más la
acción, y en otras pesa más el personaje. Los manuales
Te decía ya en la primera página que las experiencias llaman a las primeras historias «plot dríven» («llevadas
de tu amigo el reportero de guerra eran por lo general por la trama» sería una traducción literal) y a las
más interesantes que las de tu amigo el cobrador de segundas, «character driven», o «llevadas por los
peaje. El primero puede hablar de rehenes, operaciones, personajes». Según el tipo de historia que sea, los
militares, hospitales, de campaña y explosiones de personajes que aparezcan en ella serán por fuerza
mortero. Cuando se pone a hablar en una cena, la gente distintos.
no espera que les deslumbre con su compleja
personalidad o les conmueva con la ternura de sus En las películas de acción, por ejemplo, no
recuerdos infantiles. Puede prescindir de su vida esperamos que el protagonista tenga una personalidad
interior, basta con que cuente sus acciones. compleja. Puede tenerla, claro está, pero no nos
interesa por cómo es, sino por lo que hace. En las
historias en las que priman los sentimientos, la clave
está en la personalidad del protagonista.
En cualquier manual encontrarás otras definiciones él mismo: Alfonso quiere pedirle a Matilde que se case
y tipologías de personaje: «protagonista», con él, pero su timidez se lo impide.
«antagonista», «confidente», «interés romántico». En ocasiones, el antagonista no es un ser humano o
También encontrarás arquetipos míticos como «el humanizado, sino «las fuerzas de la naturaleza», por
héroe», «el mentor», «el guardián de la puerta», o la ejemplo. Pero salvo en ese caso, el antagonista es otro
diferencia entre «personajes planos» y «personajes «alguien» que se esfuerza — lo menos que puede,
redondos». como cualquiera— por conseguir un objetivo
Lo que viene a continuación se refiere, sobre todo, justificado. Es decir: que lo que a continuación se dice
al protagonista de una historia. Por sentido común sobre el protagonista es también aplicable al
sabemos quién es el protagonista: es el que tiene un antagonista...
objetivo concreto, o el que más cambia interiormente,
o el que toma las decisiones, o el que aparece en más
ocasiones en la historia, o por el que se interesa el El personaje hace algo
público. A veces todos estos rasgos no coinciden en un
Si una historia trata de un personaje que actúa para
mismo personaje; y a veces se dan en más de un
conseguir algo difícil, ya sabemos que el primer
personaje. Pero está claro que si una historia trata de
requisito es que el personaje pueda actuar; que sea
alguien que actúa para conseguir algo que le resulta
activo. Un personaje activo no equivale a un héroe
difícil, ese «alguien» es el protagonista. Sin él, no hay
musculoso que va por la vida desactivando bombas,
historia.
sino a una persona que toma decisiones, aunque esté
Tampoco hay historia sin que «alguien o algo se lo paralizada y sólo pueda comunicarse abriendo y
ponga difícil». Eso es lo que define al antagonista. cerrando los párpados. Tomar decisiones ya es actuar.
Puede ser que persigan el mismo objetivo —como dos
Un rasgo muy importante del «actuar» o de «tomar
boxeadores queriendo ganar el campeonato de los
decisiones» es que el personaje sea libre para actuar de
pesos pesados —; o que los objetivos de protagonista
una forma o de otra, de decidirse por una cosa o por
y antagonista sean excluyentes — el protagonista
otra. Sin libertad no hay responsabilidad ni significado.
quiere pasar una plácida noche de acampada en el
¿Te apetece contar la historia de un tipo que está en
bosque,y el psicópata de la Black & Decker quiere
coma de principio a fin? Perfecto. Lo único que
cortarlo en pedacitos; Alfonso quiere casarse con
ocurrirá es que serán las personas que le rodean las
Matilde y tener muchos hijos con ella; Matilde quiere
auténticas protagonistas, porque son esas personas las
que Alfonso le deje en paz. A veces no hay alguien
que pueden decidir, de hecho o por derecho, su futuro.
que se lo ponga difícil al protagonista, sino que es
visiblemente por conseguirlo. Son arriesgados, por
El personaje hace algo porque quiere algo tanto, los obstáculos internos como la timidez, la
También de la misma definición de historia se inseguridad, etc., que hacen que un personaje tenga su
deduce que un personaje tiene que querer algo. Un sueño al alcance de la mano pero no se atreva a ir a por
personaje hiperactivo que no quiere nada no es un él. Y esto ocurre porque en una película conocemos al
protagonista adecuado. Sí, de acuerdo, «todos que- personaje «por lo que hace o deja de hacer». En una
remos algo», todos queremos ser felices, pero en una novela podemos encontrar algo como «Y" aunque
narración, el personaje debe querer algo concreto quería coger ese tren, cuando llegó a la estación
como recordó la noticia sobre un descarrilamiento que había
«ganar una medalla olímpica para ser feliz», «acudir leído hace años, y decidió quedarse en la cafetería
a la asamblea de misóginos para ser feliz», tomando algo en lugar de dirigirse al andén». En una
«encontrar un tesoro para ser feliz». película, pensaremos que ese tipo nunca ha querido
tomar el tren, y punto.
En las historias más ortodoxas, el personaje tiene
un único objetivo que se verbaliza al principio. En
otras, el objetivo se deduce de las acciones del El personaje tiene difícil conseguir lo que quiere
personaje. Y en bastantes otras, se busca una meta
insignificante — como completar una colección de Si el objetivo debe resultar difícil para que haya
sellos — que actúe de gancho para la audiencia, conflicto, el personaje debe tener alguna debilidad,
cuando lo verdaderamente importante es cómo cambia aunque sea mínima: no puede estar claro desde el
el personaje interiormente. principio que «va a ganar», o perderemos interés por su
lucha. Esto es válido hasta en las historias de
Cuando un personaje actúa de forma aparentemente superhéroes: la historia de Aquiles no tendría ninguna
incomprensible —cuando no sabemos lo que quiere— gracia si no tuviera un talón vulnerable. Cualquier
descubrir cuál era su objetivo casi al mismo
objetivo, por insignificante que sea, puede resultarle
tiempo que lo consigue o lo pierde puede ser un final
difícil a alguien según sus circunstancias. Alcanzar
muy satisfactorio, porque nos revela la causalidad de
un cartón de leche de una balda alta sería una
lo que hemos estado viendo. Eso sí, exige más
estupidez para Goliat, pero es una meta difícil para
paciencia al principio, porque ya te decía al comienzo
un enano.
que «es muy aburrido ver jugar a algo cuyas reglas
desconoces». Cuando hablamos de objetivo difícil, no hablamos
En una película, lo que nunca puede ocurrir es que de imposible. El personaje debe tener una posibilidad,
el personaje quiera algo pero no se esfuerce aunque sea muy remota, de lograr lo que quiere. La
historia de alguien persiguiendo un imposible es colección de sellos», tiene que haber una explicación,
aburridísima si no llegamos a pensar, en algún que es lo que muchos manuales llaman «motivación del
momento, que el objetivo es viable. Porque entonces, y personaje». «Quiere matar a su mejor amigo porque
me remonto a los ejemplos de la historia de amor de está enamorado de su mujer»; «quiere terminar la
Camilo y Eduvigis o del huerfanito arrollado por el colección de sellos porque es la única herencia que
tren, la historia tiene un solo acto: es una situación que dejará a sus hijos».
empeora y empeora hasta llegar a la derrota final, o
Como los obstáculos que se encuentre el personaje
mejora y mejora hasta el triunfo definitivo. Y hay que
serán cada vez mayores, como tendrá que esforzarse
ser muy buen narrador para que presten atención un
cada vez más, una historia deja de ser verosímil si la
largo rato a una historia semejante.
motivación no es lo suficientemente fuerte. Si un amigo
se agacha para recoger un billete de cincuenta euros que
encuentra en la calle, lo consideramos normal: todo el
El personaje tiene un motivo para querer lo que
mundo lo haría. Si para conseguir cincuenta euros se
quiere
prostituye o atraca a alguien en el metro, pensaremos
Volviendo a los ejemplos que te comentaba al que es yonqui o que su anciana madre necesita con
principio, recordamos que nadie hace nada porque sí, urgencia unas medicinas que él no puede pagar...
sino porque tiene un objetivo. Es interesante ver a
alguien luchar por un objetivo concreto, como
encontrar un tesoro o conquistar a la mujer de sus A veces el personaje necesita aprender algo y no
sueños. Buscar cosas como dinero, amor, lo sabe
supervivencia, libertad, autoestima, etc., son
habituales en el ser humano porque en nuestra mente Como no hace muchas páginas hablábamos de
están conectadas con un objetivo más abstracto, que deseo y necesidad, seguro que aún recuerdas que a
es «la felicidad». menudo, además de «perseguir algo», el personaje
tiene algún tipo de problema interno del que no
Cuando la relación entre el objetivo concreto y el es consciente, y que resuelve a lo largo de la historia.
objetivo abstracto, universal, es evidente, no solemos
preguntarnos «por qué quiere ese tipo conquistar a la Insisto en que no todos los personajes tienen este
mujer de sus sueños»; «por qué quiere escapar de sus rasgo, pero si lo tienen, el mensaje de la historia tiene
secuestradores». Pero cuando la relación no es tan que ver con él. En los cuentos para niños — en las
evidente — «por qué se empeña en matar a su mejor pelis de dibujos animados— se suele dotar al
amigo», «por qué se esfuerza tanto por completar la protagonista de una imperfección moral —un niño
egoísta, un leoncito frívolo, una liebre fanfarrona —
para que haya una lección que aprender. Esta lección para un enano y no para Goliat, lo que un personaje
se aprende gradualmente a lo largo de la historia, y considera la opción más sencilla puede parecerle
hace que el personaje sea distinto al final. ciencia ficción a otro. La cuestión es que el público
debe entender por qué el personaje actúa de esa forma,
Es lo que llamábamos arco de transformación, y no
tiene que darse cuenta de que, para ese tipo que está en
siempre implica que el personaje mejore. A veces,
la pantalla o en la página, la decisión más viable es la
«ser distinto» es haber pasado de la infancia a la
que él toma.
madurez
—un tipo de historia que tiene un género propio —
o se da en sentido negativo: pasar de la bondad a la
maldad, un proceso de caída o corrupción. Todo lo anterior, por sí mismo, no basta
Igual que al principio hablábamos de que hay
buenas y malas historias, buenos y malos narradores,
El personaje siempre realiza el mínimo esfuerzo está claro que una acción resulta más o menos
posible por conseguir lo que quiere interesante según quién la protagonice. La jornada
laboral de dos cobradores de peaje es
Otra de las cosas que te contaba hace unas cuantas
prácticamente igual: uno tiene gracia contándola y
páginas es que nadie va a romper el escaparate de un
estanco para conseguir fuego si lleva un mechero en otro no. Uno te puede caer mejor que el otro. Pero si
el bolsillo. Las personas — y los personajes además uno de ellos es tu hijo, la cuente como la
cuente estarás deseando enterarte de cómo le ha ido el
— buscamos la opción más segura y menos costosa
día.
de conseguir nuestro objetivo.
Siguiendo con cosas de sentido común, se te puede
Para aprobar un examen, la opción menos costosa
ocurrir que a veces un personaje activo y motivado
para algunos es estudiar. Pero alguien que odia estudiar
que persigue algo difícil te resulta extremadamente
preferirá entrar de noche en el edificio de la universidad,
aburrido. En cuanto aparece en la tele la cantante
robar una copia del examen del día siguiente, pedirle a
desconocida que se quiere quedar con la custodia de su
su amigo empollón que le dicte las respuestas,
hijo adoptivo, cambias de canal. Pero te quedas oyendo
escribirlas de su puño y letra, y después dar el cambiazo
al ex futbolista desconocido que intenta escapar de la
durante el examen. Considerará que eso es mucho
droga. Detestas la música y te gusta cualquier cosa que
menos costoso que quedarse toda la noche estudiando.
tenga que ver con el fútbol, por ejemplo.
En la ficción y en la vida todo es relativo, y así
Esto implica que una historia concreta
como una balda alta es un obstáculo casi insalvable
interesará a más o menos gente según qué
personajes aparezcan en ella —una peli de artes Empatía y simpatía
marciales; una serie sobre adolescentes en un instituto,
Hay poco que hacer con lo de tu novia, como hay
una biografía sobre un político. Todos tenemos
poco que hacer para animar a la gente a que vea una
nuestro propio gusto, nuestros propios intereses.
película o lea un libro sobre un grupo de personajes
Si intentases llevar a cenar a tu novia con tu grupo que no le interesa. Pero si tu novia acaba cenando con
de amigos del gimnasio es posible que se niegue en los del gimnasio, es posible que «conecte» con algunos
redondo porque, aunque no los conoce de nada, en de ellos —con Richi, que era monitor de yoguilates, por
principio los gimnasios le dan pereza. Una vez fue a ejemplo — , y se interese por lo que cuenta. Aplicándolo
uno para hacer yoguilates — mezcla de yoga y pilates a las historias, independientemente de las ganas que
— y salió despavorida. Prefiere mil veces ir a cenar tenga un espectador / lector de ver / leer una historia
con tus amigos los de la timba de póker, a los que que trata de un tipo de gente determinado, una vez que
tampoco conoce, porque cree que le caerán mejor. esta historia comienza tiene que crearse una conexión
entre los personajes — o entre alguno de ellos— y su
público.

Generalmente, a esta conexión se le llama empatía.


La empatía supone ponerse en la piel de otro, entender
sus experiencias y emociones. No significa que ese
otro te caiga bien ni que apruebes su conducta, pero sí
que puedas ver las cosas desde su punto de vista. En el
caso de tu hipotética novia y tus amigos del gimnasio,
sería maravilloso que ella venciera sus prejuicios y le
acabaran cayendo bien los musculosos jóvenes de la
cena. Pero, siendo realistas, basta con que entienda la
alegría de uno de ellos por haber desarrollado al fin
unos magníficos bíceps —aunque tu novia no dé
ninguna importancia a los bíceps.

Ahora bien, la empatía sería una cualidad de tu


novia, en todo caso. Una cualidad del público. No es
necesario que tu protagonista empatice con los demás
personajes sino que despierte empatía en el Sea por empatía, simpatía, o una mezcla de ambas,
público, lo cual es muy distinto... la cuestión es que el público tiene que conectar con los
Si has leído libros sobre el tema, ya habrás personajes, o al menos con alguno de ellos, para que
visto que se insiste en la diferencia entre una historia funcione. Y aunque la empatía y la simpatía
empatía y simpatía, en la idea general de que son rasgos personales —y los rasgos del público son
«un protagonista no tiene por qué caer bien». cosa suya— hay maneras de fomentar esa conexión.
En el habla común, ser simpático es ser El narrador cuenta para ello con una preciosa ventaja:
agradable. Pero, si nos ponemos un poco más siempre juzgamos comparativamente.
técnicos, ser simpático es contagiarse de los ¿Has oído esa súplica de «Señor Mío, haz que en
sentimientos del otro, alegrarse con sus triunfos este nuevo año por fin adelgace. Pero si no puede ser,
y entristecerse con sus derrotas. Exagerando, si haz que engorden mis amigas»? Pues es lo mismo.
mi amigo al borde del divorcio y del suicidio Una vez que el público se ha metido en el cine, o ha
llama a una persona empática para abierto un libro, valorará a cada personaje en función
desahogarse, esa persona le escuchará, de los demás. Generalmente, no es tan importante
entenderá lo que le pasa, y podrá ayudarle de como de positivo sea un personaje en abstracto, sino
alguna manera racional. Pero si ¡lama a una en comparación con el resto.
persona simpática, esta persona experimentará la
angustia de mi amigo hasta tal punto que puede De forma inconsciente, el público va a intentar
acabar tirándose por la ventana ella también. acercarse a alguien, a quien sea, igual que en la terrible
cena de gimnastas tu novia tendrá que entablar con-
En las historias, es preciso que exista versación con alguno de los que esté sentado a la mesa,
empatía con un personaje para que nos aunque muy probablemente jamás le dirigiría la palabra
interese racionalmente lo que le ocurre. Pero si si en lugar de estar con tus amigos del gimnasio
encima simpatizamos con él, si acabamos estuviera con sus amigas del colegio. El protagonista
llorando a moco tendido porque al final muere, o —o el personaje con quien quieres que el público
eufóricos porque logra su objetivo mejor que conecte — puede ser el más listo o el menos tonto, el
mejor. De nuevo, no es necesario que nuestro más agradable o el menos desagradable, el más
protagonista simpatice con los demás honrado o el menos corrupto, el más divertido o el
personajes. Pero, digan lo que digan los menos soso...
manuales, es estupendo si despierta la simpatía
del público. Cuando el público no conecta con ninguno de los
personajes porque todos son igualmente tontos,
desagradables, corruptos y sosos, o igualmente listos,
agradables, honestos y divertidos, la historia se vuelve
aburrida. Ni la espectacularidad de la fotografía o los
efectos especiales —si es una película — ni la belleza
del lenguaje —si es una novela— la podrán salvar. De hecho, esto incluye a Napoleón, Juana de
Arco o Toro Sentado. Cuando el personaje es real,
cuando existe o ha existido, gran parte del
La causalidad y los personajes trabajo de
«ficcionalizarlo» consiste en suprimir facetas de su
Puede que no estés de acuerdo conmigo, pero yo
personalidad que estropean la claridad de su metáfora.
creo que las personas somos inexplicables.
No hay espacio en un libro o una película para reflejar
Tremendamente complejas, ilógicas, imprevisibles,
de forma dramática la complejidad de una psique
mutables, opacas, y sujetas al imperio de la química
humana, y por eso debe simplificarse.
y la biología con lo que eso supone de enigma
científico. Pero aunque se dispusiera de todo el tiempo del
múñelo, aun así habría elementos que escaparían a
Igual que una historia no es la vida o una mera
nuestra comprensión: ¿por qué es tan ambicioso? ¿Por
imitación de la vida, sino la vida organizada,
qué estaba deprimido ese día? ¿Por qué hizo tal cosa
significativa y causal, los personajes no son personas
nada más levantarse? Y entonces llega otra parte del
o simples imitaciones de las personas: los personajes
trabajo de «ficcionalizar», que es inventar los porqués.
son abstracciones. Si decíamos hace ya unas cuantas
El narrador se saca de la manga, por ejemplo, un
páginas que el narrador pone orden y significado en el
episodio de la infancia del personaje en que su padre
caos de la vida seleccionando unas causas, y
le sacudió un tortazo por no ser ambicioso, y ese
mostrando sus efectos, también en el caos de una
episodio se considera la causa de cómo reacciona, en
personalidad el narrador selecciona lo que contribuye
adelante, esa persona hecha personaje.
a ordenar y dar significado. De la infinidad de
rasgos que pueden caracterizar a una persona, en la Imagino que Freud tiene parte de culpa, achacando
ficción se seleccionan unos cuantos, y se hace que los problemas de un adulto al trauma olvidado del
estos rasgos determinen las acciones del personaje. niño que fue. Es reflejo, una vez más, del ansia
Esto incluye a Hamlet, Cenicienta y Torrente, el humana por la causalidad. ¿Cuántas veces has hecho
brazo tonto de la Ley. algo sin saber por qué, porque te ha salido del alma?
Esta técnica de inventar un trauma de infancia se da tanto en el cine un solo objetivo o una sola necesidad o «gran
más ortodoxo que hasta tiene nombre: «Rublvr duckie» («el patito de
goma»). En algún momento el malo revela que «Cuando tenía tres años problema» a lo largo de toda su vida, o del periodo de
su madre le quitó su patito de goma», y eso le ha convertido en el vida que consideramos más interesante. Naturalmente
psicópata que ahora es. que es una manipulación de la realidad, pero sin esa
manipulación nos encontraríamos con una ristra de
Cuando tu pareja te pregunta que por qué le has momentos significativos que no guardan conexión
contestado tan mal, la mitad de las veces dirías que unos con otros. Una buena historia sobre un personaje
porque sí, y como no es una respuesta aceptable optas histórico no es la más prolija en detalles, sino la
por decir que no sabes. «¿Cómo que no sabes? Por que convierte su vida en metáfora universal.
algo sería...», te insiste. Y entonces confiesas que has
tenido un día terrible en el trabajo, o que te duele la Aun si no pretendes escribir nada sobre un personaje
cabeza, o que le has contestado tan mal porque ya es histórico, o si esto de la metáfora universal te parece
la decimocuarta vez que pregunta y ya te está tocando poco aplicable en la vida, te puede venir bien recordar
las narices. que cuando te preguntan «cómo fue tu infancia» o «qué
tal tus vacaciones», no quieren que les leas tu diario ni
Cuando lo de contestar mal no es un episodio
que hagas un recuento de todo lo que hacías. Busca la
puntual, sino un hábito o un rasgo de carácter,
unidad, la conexión de todas las actividades: «De
achacarlo a un mal día en el trabajo o un dolor de
pequeño quería ser trapecista y me colgaba de la
cabeza resulta menos convincente, y entonces nos
lámpara del salón hasta que me caí y me hice una brecha,
convertimos en narradores de nuestra propia
y entonces decidí ser médico»; y no «Pues de pequeño iba
existencia y decimos que «mi madre siempre hablaba
a una guardería que estaba al lado de casa, y me
así», o que
gustaba mi compañera de pupitre, y era muy travieso y
«de pequeño me obligaban a contestar bien, y mi
me colgaba de la lámpara del salón y mis padres estaban
psicólogo me ha dicho que tengo que aprender a
todo el día llevándome al pediatra y me acuerdo que me
expresar mis sentimientos». La respuesta sincera era
gustaba mucho el circo y que veía los payasos de la tele y
que te sale así, y punto. Pero si das esa respuesta, será
quería ser trapecista de mayor».
el otro el que se invente las causas, y eso es mucho
peor: «Lo que pasa es que ya no me quieres», por
ejemplo.
Cuando convertimos a una persona en personaje,
seleccionamos algunos rasgos de su personalidad y los
achacamos a unas causas. Cuando narramos la vida de
una persona, buscamos también una unidad dramática:
mayoría nos gustan las historias causales, en las que
NADIE SABE NADA
un protagonista más o menos libre se esfuerza
por conseguir algo que le resulta difícil— pero a
partir de ahí, es un misterio.
En lo que se refiere al cine, que es a lo que me
dedico, algunas personas prefieren que se note
claramente el esquema: historias en tres actos con un
protagonista activo que anuncia que va a luchar por
Este libro habrá acabado antes de cinco páginas.* algo y que se enfrenta a obstáculos externos cada
Hasta aquí, hemos estado recordando cosas de sentido vez más brutales hasta llegar a un final feliz en el que
común acerca de las historias, pero ya te decía al se atan todos los cabos. Este tipo de estructura es
principio que era cuestión no sólo de sentido común, la que suelen recomendar los manuales de guión.
sino también de gusto personal. Sobre gustos no hay
nada escrito todavía en estas páginas, y no puedo A otras personas, las películas que siguen
poner punto final sin remediarlo. férreamente este esquema les parecen americanadas
previsibles y sin alma. Prefieren historias con varios
Hablemos de gustos. Sobre el tuyo sabes más que protagonistas que viven sus vidas cotidianas logrando
nadie y el mío no viene al caso, así que hablemos del pequeños éxitos y fracasos en sus distintos objetivos,
gusto de los otros. ¿Cómo saber qué historias quiere enfrentados a obstáculos internos como su timidez o su
ver u oír la gente? La respuesta es sencilla y consta de carácter depresivo, hasta que llegan a un final en el que
tres palabras: es imposible saberlo. Como dijo el algunos cabos se atan y otros quedan sueltos. Si
guionista William Goldman, «Nadie sabe nada». frecuentas las salas de cine en versión original, sabes a
Es imposible predecir qué película o novela qué me refiero.
gustará al gran público. El sentido común dicta ciertos Entre esos dos extremos hay todo un abanico de
criterios generales —te contaba que a la gran posibilidades, cuyas reglas siguen siendo las del
sentido común, y que interesan a más o menos gente
* Señalar el fin próximo de algo se supone que da ánimos al lector. Es según el momento y sus gustos personales. Hay a
como el "Y para finalizar...» o el «Por último...» de los discursos y las
homilías, o el límite de tiempo del tercer acto que aconsejan los
quien le gustan las rubias, a quien le gustan las
manuales de guión. Hay gente que suelta un «por último» cada vez morenas, y hay quien piensa que según para qué. Pero
que empieza otra parrafada. Pero, tranquilo, no soy de esas. a todos les suelen gustar más con pelo que calvas.
Fuera de esos extremos está lo no-narrativo, lo
experimental, el video arte... que puede ser también
maravilloso —no creo que a nadie le parezca fea la un principio... Sobre todo porque el sacrificio de un
cabeza calva de Nefertiti — pero que tiene más que matrimonio de conveniencia con una historia no te
ver con la expresividad del artista que con el sentido garantiza que esa historia vaya a hacerte rico y
común y, por tanto, con este libro. famoso. Nada te lo garantiza.
Aunque no se pueda saber de antemano qué Es imposible prever lo que gustará al gran público,
historia gustará el gran público, hay un montón de sí, pero cuentas con tu criterio, tu intuición y tu sentido
gente que se dedica profesionalmente a preverlo, o a común. Y no tienes por qué hacerlo solo: escucha las
intentar preverlo. Un escritor no lanza su historia opiniones de tus amigos sobre tu historia. Y si no tienes
directamente al gran público, sino que necesita un amigos, o no confías en su criterio, recurre a un
intermediario —una editorial, una productora profesional. Cuentas además con la
cinematográfica— para que la publique o la ponga en tranquilizadora certeza de que hay gente para todo. Es
imágenes. Los editores y productores seleccionan, decir, que si tu historia es buena, encontrará su hueco
entre todas las historias que les llegan, aquellas que no antes o después. Lo peor que puede pasar, si no
sólo les gustan a ellos, sino que creen que puede encuentra su hueco, es que nunca ganes dinero como
gustar «a un público determinado». Y en el caso del escritor. No es tan grave, ¿no?, porque no me vas a
cine, es tan caro hacer una película que el productor decir que lo mejor que se te ha ocurrido para ganar
necesitará, además, convencer a muchas otras dinero es ponerte a escribir en España...
personas — distribuidores, exhibido-res, ejecutivos
Pongo punto final a estas páginas esperando que te
de las cadenas de televisión— de que ese guión
hayan ayudado a recordar lo que ya sabías acerca de la
concreto tiene potencial.
narrativa. Ojalá te hayan dado ganas de empezar a
Así que, como escritor, debes tener en cuenta no escribir o seguir escribiendo una historia. Y ojalá
sólo a ese público final, sino también a los contribuyan, aunque sea modestamente, a erradicar las
intermediarios que deben apostar por tu historia. No es batallitas soporíferas de las cenas, hogueras, reuniones
necesario plantear tu novela como un bestseller ni tu y barras de bar del mundo. No todos podemos inventar
película como un taquillazo, pero si tu historia sólo historias fascinantes, pero con sentido común podremos
te gusta a ti, mal vamos. Eso sí, si tu historia no te contar mejor nuestras propias historias. Seguro que
gusta, vamos aún peor. Tienes que escribir lo que te quienes nos escuchan nos lo agradecerán...
guste. Un guión o una novela no es un ligue de verano,
sino una pareja para varios años, así que sé selectivo.
La convivencia desgasta: conlleva roces, desilusiones
y renuncias. Para que no se convierta en un infierno,
como mínimo tiene que haber cierta dosis de pasión en