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ALGUNAS OBSERVACIONES A LA LEY DE JUSTICIA PENAL

JUVENIL EN EL PERÚ
Miembro: “Comisión de Defensa de
los Derechos del Niño, Adolescente y
Familia” del Ilustre Colegio Abogados
de Lima
1.- Prevención:
La Política Criminal, al intervenir por medio de su mecanismo de control social formal,
el Derecho Penal, en el comportamiento de los adolescentes, debe partir de la forma
de conciencia de que ninguna ley es buena en este ámbito; es buena si favorece la
criminalización de la pobreza, incrementando su intervención sobre el sector más
vulnerable de la sociedad. Lo cual, no sólo depende de la Ley; sino cuando esta Ley
no va acompañada de políticas públicas en educación, salud y empleo, que
coadyuven al alejamiento del adolescente, lo más lejos posible del Juez o del Fiscal,
es decir del Sistema Penal. Por lo que no puede haber una Ley que regule la Justicia
Penal Juvenil, sino establece los lineamientos de prevención, delimitado funciones y
responsables de su implementación.
2.- Intervención del Sistema Penal e implementación de un Sistema de
Reinserción.
En la actualidad, hay disonancia entre la oferta y las necesidades de reaserción y
tratamiento en medios abiertos. Si promovemos las medidas alternativas, y no las
implementamos, no nos sirven de nada. Un SOA en todo el Perú no es suficiente. La
medida socioeducativa de Prestación de Servicio a la Comunidad no está
implementada y nadie se ha responsabilizado de hacerlo. Tampoco ninguna institución
ha interpuesto una acción de cumplimiento contra el Estado para efectivizarla.
En la intervención Penal dentro de Medios Cerrados, no hay ninguna investigación
seria que haya medido la efectividad del sistema de reinserción, haciendo por ejemplo
un trabajo de comparación entre la reincidencia a nivel de la justicia de adultos. Los
constantes motines en los Centros de Rehabilitación Juvenil, ponen en evidencia
pocas diferencias de fondo en la aplicación de esta medida con la Pena Privativa de
Libertad. El Programa de Atención Intensiva PAI, se ha convertido en un medio de
aislamiento y represión dentro del establecimiento, con limitación de beneficios entres
los cuales se encuentra el derecho a las visitas y a la educación, lo cual vulnera los
derechos fundamentales de los internos y elimina toda posibilidad de éxito de
cualquier sistema de reinserción.
3.- Una Ley Penal Juvenil debe ser ante todo una Ley Procesal.
Sólo hay un Derecho Penal, aunque la respuesta que otorga es distinta de acuerdo al
sujeto al cual va dirigida esta intervención. La Medida socioeducativa, es una sanción
que se aplica a un adolescente luego de que se ha demostrado de un proceso donde
se han respetado todas sus garantías y derechos, que es responsables de ese hecho.
Sus padres serán responsables civiles solidarios; pero él es responsable cuando no
se reconoce que la intervención frente al adolescente es de naturaleza penal, se
recortan al mismo tiempo las garantías que lo deben proteger de la arbitrariedad y de
la intervención indiscriminada. Debe por ello, implementarse un proceso penal
acusatorio con reglas básicas que permiten la aplicación supletoria del nuevo Código
Procesal Penal.
4.- El adolescente es penalmente imputable y penalmente responsable como
adolescente.
En la nueva Ley, debe eliminarse de plano cualquier clase de eufemismos y
garantizarse de modo efectivo, en cada acto procesal el respeto al derecho de
defensa y al debido proceso. Por ello, el artículo 20 del CP no debe decir que los
adolescentes son inimputables; sino que son imputables conforme las normas del
Código del Niño y el Adolescente.
5.- La edad de Intervención Penal.
La edad de Intervención Penal, debe elevarse a 14 años de edad, pues por estudios
internacionales se ha llegado a la conclusión que es la edad donde comienzan a
suscitarse los problemas más frecuentes de delincuencia. Siendo los hechos
cometidos por menores de 14 años los menos. Por otro lado, la educación básica se
alcanza en promedio en nuestro país en esta edad, por lo que se debe exigir en la
medida que se ha brindado las condiciones para hacer posible esta exigencia.
6.- La remisión y la desjudicialización.
Debajo de la edad de 14 años de edad, debe necesariamente utilizarse salidas fuera
del Sistema Penal, mediante intervenciones administrativas. Las cuales en ningún
caso deben posibilitar la privación de la libertad por la comisión de algún acto ilícito,
como tampoco frente a la comisión de una falta, donde deben utilizarse la remisión del
proceso.
7.- Creación de una comisión multisectorial dentro del Plan de la Infancia.
Consideramos importante la posibilidad de la creación de una comisión multisectorial
nacional permanente que permita el diálogo en prevención, mediación e intervención
en Justicia Penal Juvenil, dependiente de la comisión encargada del Plan Nacional de
la Infancia a fin de no generar otro instancia burocrática y sin conexión con los
estamentos ya existentes para monitorizar y supervisar los avances de la Ley.

ESTA DIRECCION CONTIENE UNAS DIAPO REVISENLAS OKS (ESTAN BUENAAS)

http://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:3uCif-
uSTD0J:www.amag.edu.pe/Programa_PAP/Justicia_penal_juvenil_AMAG.ppt+justicia+penal+de+a
dolescentes+en+peru&hl=es&gl=pe&pid=bl&srcid=ADGEESiBzali-
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OTRA DIRECCION:

http://html.rincondelvago.com/sistema-de-justicia-penal-para-los-adolescentes-en-peru.html

APROXIMACION AL SISTEMA DE JUSTICIA PENAL JUVENIL


PERUANO
Christian Hernández Alarcón1
1. Antecedentes Históricos
La Historia de la Justicia Penal Juvenil en el Perú ha sido un proceso singular de
nacionalización de la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Un
recorrido por
su evolución nos lleva a ineludiblemente hacia revisión de la forma en la que se
introdujo y
consolidó el debido proceso en su regulación.
En el Código Penal de 1924, existía una visión del niño desde la doctrina de la
situación irregular. Se rechazaba la idea de castigo. Se afirmaba la
inimputabilidad,
aplicando tratamiento correctivo a los adolescentes, “acentuando el concepto de
medida
tutelar educativa, aplicable no sólo después de la comisión de los hechos
reprimidos como
delitos, sino a modo de prevención…(sic)…los niños no son susceptibles de
castigo. El
estado les debe simplemente una acción de tutela sea para prevenir su mala vida
cuando
se hallan en abandono, sea para corregirlos cuando han caído en la
delincuencia”2
En esta línea la administración de justicia tendría que tener como norte que su
finalidad es básicamente de protección. Para este efecto se realizaba una
investigación
sin ningún tipo de garantías.
Había una división en la forma de investigación por edades, menores de 13 años,
y
de 13 a 18 años. Una etapa de investigación a cargo del juez de menores
indelegablemente si era mayor de 13 y con la posibilidad de ser delegada en el
caso de
que ser menor de 13 años. Luego de la instrucción, el juez ( tratándose de
menores de 13)
resolvía previa deliberación en presencia de sus padres, Médico de menores y
delegado del
consejo o patronato. En el caso de ser mayor de 13 años, la resolución estaba
cargo de la
Sala Superior.
En el código de Menores de 1962, también dentro de la orientación tutelar
propugna un modelo procesal verbal, sin formalismos donde las normas del
derecho
procesal son secundarias, a cargo de un juez con amplias facultades para
investigar la
personalidad psíquica del menor, su medio familiar y social3. Una investigación de
esta
naturaleza encubría arbitrariedad dentro de un manto de protección, donde de lo
que se
trataba era de buscar las causas de la conducta delictual (factores endógenos y
exógenos). El juez figura central de este sistema, por un lado, no veía un hecho
típico,
sobre el cual tenía que establecer una responsabilidad; sino un conflicto social y
personal
que resolver, enfrentaba no a un acto cuya autoría tenía que acreditar; sino, un
autor que
corregir.
El proceso penal tenía las siguientes características: Un investigación oral (Art.
106 CM), en un plazo de tres meses, prorrogable a seis meses Art. 95 CM), donde
la
actuación de pruebas y la presencia de abogados no eran obligatorias, salvo en
segunda
instancia (Art. 96 CM), en caso de haberlos “debían ser defensores especializados
en
Derecho de Familia y menores que coopera con el juez ante de que entramparlo
con
argumentos de defensa”4. El resultado era una decisión que podía reformarse
(Art. 99 CM),
1 Profesor de la Pontifica Universidad Católica del Perú y de la Universidad Femenina del
Sagrado
Corazón.
2 Ver Exposición de Motivos del Código Penal 1924 en ESPINO PEREZ, Julio Código
Penal, Editorial
Cuzco, 1988, p 13;26
3 CHUNGA LA MONJA, Fermin, Exposición de Motivos del Código de Menores, p.79
citado en
Los Adolescentes y la Justicia, CEAPAZ, Lima, 2000,p. 26.
4 CHUNGA LA MONJA, Fermín, Ibidem p. 79-80
2
siempre y cuando el adolescente no fuera peligroso, decisión sobre la cual no
podía apelar
sino a través de sus padres o abogado.(Art. 101 CM)
2. El Código de los Niños y Adolescentes, procedimiento
Se propugna un proceso judicial en el marco de una justicia especializada que
tiene en cuenta el conflicto jurídico como un problema humano. (Art. IX Título
preliminar),
lo que se condice con el hecho de que el adolescente tenga derecho a expresar
su opinión
libremente en el proceso por ser un asunto que le afecta y además que tenga el
derecho a
que se tenga en cuenta sus opiniones ( Art. 9 CNA). Reconociéndose el respeto
de sus
derechos individuales Art. 185- 138 CNA) y de las garantías del proceso y
Administración
de Justicia consagradas en la Constitución, Convención de los Derechos del Niño
y en las
leyes de la materia (Art 192 CNA), recurriendo en caso de vacío a la aplicación
supletoria
de las normas sustantivas y adjetivas penales (Art. VII, Título preliminar).
Existen distintos niveles de intervención estatal frente a la adolescente normadas
en el Código, regulándose normas específicas de observancia al debido proceso y
determinando los alcances de su contenido.
a) La Investigación Preliminar
Dentro del Modelo de Intervención propuesto por el Código frente al adolescente
en conflicto con la Ley Penal, la Policía luego de la aprehensión, puede confiar la
custodia
del adolescente a sus padres o responsables cuando los hechos no revistan
gravedad, se
haya verificado su domicilio y sus padres o responsables se comprometan a
conducirlo
ante el Fiscal cuando sean notificados(Art. 201 CNA), estableciendo la
Conducción ante el
Fiscal, en el término de veinticuatro horas, acompañando el Informe Policial,
únicamente si
ha mediado violencia o grave amenaza a la persona agraviada en la comisión de
la
infracción o no hubieran sido habidos los padres (Art. 202 CNA), procediendo el
Fiscal a
recibir su declaración, en presencia de sus padres o responsables, si son habidos,
y del
Defensor (Art. 203 CNA).No obstante, siendo el Fiscal el titular de la acción penal
y quien
debe dirigir la investigación policial, participa en todas las diligencias (entendemos
a nivel
policial), por lo que deja de tener sentido la regulación en la que se señala que los
adolescentes deben ser conducidos a su presencia, pues por el contrario es el
fiscal quien
en la práctica, se constituye a la comisaría a recibir la declaración del adolescente
y de
ser posible en la declaración del agraviado y de los testigos, pues le corresponde
intervenir, de oficio y desde la etapa inicial, en toda clase de procedimientos
policiales en
resguardo y protección de los derechos del adolescente e investigar su
participación en los
hechos denunciados como titular de la acción penal. (Art. 144 CNA)
El fiscal puede solicitar la apertura del proceso, por medio de la formalización de
una denuncia penal, la que debe contener un breve resumen de los hechos,
acompañando
las pruebas5 reveladoras de la existencia de la infracción por parte del
adolescente y los
fundamentos de derecho. Asimismo, solicitar las diligencias que deban actuarse.
En caso
contrario, archivará la investigación. Puede además disponer la remisión como
forma de
exclusión del proceso, cuando se trate de infracción a la ley penal que no revista
gravedad
y el adolescente y sus padres o responsables se comprometan a seguir
programas de
orientación. (Art. 204, 206 CNA). Asimismo, el denunciante o agraviado puede
apelar para
que el Fiscal Superior revise la Resolución del Fiscal que dispone la Remisión o el
archivamiento, dentro del término de tres días. Si se declara fundada se ordenará
la
formulación de la denuncia. No procede otro recurso impugnatorio. (Art. 205 CNA)
b) Proceso Judicial
5 No diferencia el Código entre prueba y medio de prueba. Lo que en puridad se ofrecen
son medios
de prueba y no pruebas.
3
Recibida la denuncia, el juez, la califica y de no dictar un auto de no ha lugar a la
apertura de un proceso penal, por aplicación del Artículo 77 del Código de
Procedimientos
Penales, declara en resolución motivada promovida la acción penal, disponiendo
que se
tome la declaración del adolescente en presencia de su abogado y del Fiscal.
Asimismo,
determina su condición procesal, que puede ser: la entrega a sus padres o
responsables o
el internamiento preventivo. (Art. 208 CNA) En este último caso, sólo puede
decretarse
cuando existen: a) Suficientes elementos probatorios que vinculen al adolescente
como
autor o partícipe de la comisión del acto infractor; b) Riesgo razonable de que el
adolescente eludirá el proceso; y c) Temor fundado de destrucción u
obstaculización de
pruebas. (Art. 209 CNA).La orden será comunicada a la Sala Superior. Mandato
que puede
ser apelado, el cuaderno correspondiente debe ser elevado dentro de las
veinticuatro
horas. La Sala se pronunciará en el mismo término, sin necesidad de Vista Fiscal.
(Art.
210 CNA). Ordena además la realización dentro de treinta días, de la Diligencia
Unica de
Esclarecimiento de los Hechos, a cargo de un juez que se constituye en el
instructor a
quien le corresponde la conducción, organización y desarrollo del proceso (Art.
136 CNA).
Además, el Código regula la remisión a nivel judicial a cargo del mismo juez e
incluso de la Sala Superior como un mecanismo de separación del proceso
judicial, con el
objeto de eliminar sus efectos negativos, no siendo necesario el reconocimiento
de la
infracción. No obstante, al aplicarse con una medida socio-educativa, (excepto la
internación) se convierte también en una sanción sin culpabilidad. ( Art. 223 y ss)
En la Diligencia Unica con presencia del Fiscal y el abogado defensor, se toma la
declaración del agraviado, se actuan las pruebas admitidas ( las que fueron
presentadas
hasta cinco días antes de la audiencia) y las que surgen en la diligencia, el alegato
del,
abogado de la parte agraviada, el alegato del abogado defensor y la autodefensa
del
adolescente. (Art. 212 del CNA). Si el adolescente, luego de haber sido
debidamente
notificado, no comparece a la diligencia sin justificación, el Juez establece nueva
fecha
dentro del término de cinco días. De no concurrir por segunda vez, el Juez
ordenará la
conducción del adolescente por la Policía Nacional. ( Art. 213 CNA). De ser
contumaz o
ausente está sujeto a las normas contenidas en el ordenamiento procesal penal
de
adultos.
Terminada, la diligencia, el Juez remite al Fiscal por dos días el expediente para
que emita dictamen y solicite la medida socio-educativa necesaria, expidiendo la
sentencia
el Juez en igual término.(Art. 214 CNA), donde deberá tener en cuenta, la
existencia del
daño causado, la gravedad de los hechos, el grado de responsabilidad del
adolescente y el
informe social del Equipo Multidisciplinario formado por médicos, psicólogos y
asistentes
sociales, (Art. 215 CNA), conteniendo además de los fundamentos de hecho y
derecho, la
medida socio-educativa y la reparación civil.(Art. 216 CNA.
La medida se inscribe con carácter confidencial en el Registro del Adolescente
Infractor de la Corte Superior, sede del Juzgado, donde obra copia de la
sentencia. (Art.
159 CNA).
El Fiscal de Familia debe estar presente en todas las diligencias bajo sanción de
nulidad, la que debe ser declarada de oficio o a petición de parte. (Art. 142 CNA).
El plazo máximo e improrrogable para la conclusión del procedimiento, estando el
adolescente interno, es de cincuenta días y, en calidad de citado, de setenta días.
(Art.
221 CNA) vencido éste puede solicitarse el externamiento por exceso de
internamiento o
detención sin sentencia.
La acción judicial prescribe a los dos años de cometido el acto infractor y en
seis meses en caso de faltas. La medida socio-educativa prescribe a los dos años,
contados desde el día en que la sentencia quedó firme. (Art. 222 CNA)
4
c) Medios Impugnatorios
El Código de los niños y Adolescentes establece que la sentencia sea notificada al
adolescente, a sus padres o responsables, al abogado, a la parte agraviada y al
Fiscal,
quienes pueden apelar en el término de tres días, salvo que se imponga al
adolescente la
medida socio-educativa de internación, la cual le será leída. (Art. 219 CNA), con lo
que se
atenta contra la prohibición constitucional de ser condenado en ausencia.
En el caso de ser impugnada, la Sentencia no puede ser reformada en perjuicio
del
apelante, pudiendo la parte agraviada apelar únicamente en el extremo de la
reparación civil
o la absolución.
Una vez concedido el recurso el expediente debe ser elevado a la Sala Superior
de
Familia en Lima, a la Salas Mixtas en Provincias, dentro de las veinticuatro horas
de
recibido debe remitir a la Fiscalía Superior que tiene 48 horas para emitir
Dictamen.
Devueltos los autos, dentro del término de cinco días debe realizarse la vista de la
causa
en audiencia reservada, donde podrá informar el abogado que lo solicite por
escrito con el
sólo mérito de su solicitud, la resolución debe emitirse dentro de los dos días
siguientes.
d) Ejecución de las medidas socioeducativas
El Código de los Niños y Adolescentes señala que el Sistema de Justicia del
adolescente infractor se orienta a su rehabilitación y a encaminarlo a su bienestar.
Por
esta razón la medida tomada al respecto no sólo deberá basarse en el examen de
la
gravedad del hecho, sino también en las circunstancias personales que lo rodean.
( Art.
191 CNA)
En este sentido se propugnan en forma obligatoria las actividades pedagógicas y
las evaluaciones periódicas por el Equipo Multidisciplinario, durante la internación,
incluso
la preventiva. (Art. 238 CNA)
Mediante Decreto Legislativo 866, Ley de Organización y Funciones del Ministerio
de la Mujer y Desarrollo Humano de fecha 25 de octubre de 1996, se transfiere al
Poder
Judicial las funciones relacionadas con la reaserción social de los adolescentes
que
cumplen medidas socioeducativas por haber infringido la Ley Penal. Creándose
dentro del
Poder Judicial, la Gerencia Central de Centros Juveniles del Poder Judicial,
diseñándose el
Sistema de Reinserción Social mediante Resolución Administrativa N 539-CME-
PJ- de 25
de noviembre de1997, modificada mediante Resolución Administrativa N 075-SE-
TP-CMEPJ
del 3 de febrero del 2000, mediante el cual se reconocen se crean diversos
programas
dirigidos a la resocialización tales como los programas educativos en medio
cerrado:
donde se incluyen: Recepción e inducción, Acercamiento y persuasión, Formación
personal y laboral6,así como los programas en medio abierto para la ejecución de
la
Libertad Asistida, restringida, semilibertad y prestación de servicios a la
comunidad. Así
como, los programas complementarios tales como el Programa de atención
intensiva (PAI)
para los adolescentes con problemas de comportamiento, el cual ha devenido en
un
instrumento de castigo y represión sistemático como lo hemos comprobado en el
trabajo
de campo realizado. El programa madre María, dirigido a las adolescentes que se
encuentran privadas de libertad y se encuentran en gestación, el cual al menos en
el papel
comprende estimulación temprana y atención integral madre-hijo y Huellas en la
Arena,
dirigido a los adolescentes externados a fin de promocionarlos y apoyarlos en la
reinserción
en el núcleo familiar a través de actividades integradoras. En la práctica, la
mayoría de
6 Mediante Resolución de fecha 31 de agosto del 2001, se ha aprobado en vía de
regularización la
Directiva de Derechos, estímulos y sanciones de los adolescentes internos en los Centros
Juveniles a Nivel Nacional, con el registro individual de comportamiento del adolescente,
sobre el
cual incidiremos en el Capítulo en el que trabajamos el debido proceso.
5
estos programas no funciona de la manera como está establecido en los
documentos de
creación y en los dos últimos casos, simplemente no operan.
El Código de los Niños y Adolescentes establece que el Equipo Multidisciplinario
tanto dentro del ámbito cerrado como del abierto debe de hacer el seguimiento de
las
medidas. (Art. 150 CNA). Sin embargo, pese que el Poder Judicial tiene a su
cargo la
rehabilitación de los adolescentes, al no haberse establecido la infraestructura, ni
contarse
con el personal necesario para poder realizar el seguimiento de las medidas en
medio
abierto, además de no establecerse en nuestra legislación un sistema de
conversión de
las sanciones no privativas de la libertad, frente al incumplimiento, convierte en
simbólicas
las sanciones penales.