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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LAS


RELACIONES INTERIORES, JUSTICIA Y PAZ
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LA SEGURIDAD
UNES MERIDA- ESTADO MERIDA

LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACION FISICA EN LA POLICIA


NACIONAL BOLIVARIANA

Profesor: LIC. NELSON LEOPOLDO N. RONDON MARQUEZ

INTEGRANTES:

ACOSTA VERGARA RAFAEL H. C.I. V- 8.670.981

Mérida, Marzo 2019


IMPORTANCIA DE LA EDUCACION FISICA O ACTIVIDAD FISICA EN LA POLICIA
NACIONAL BOLIVARIANA

Al inicial esta investigación sobre la importancia de la Educación Física en las actividades de la


Policía Nacional, primero tenemos que tener conocimiento de ¿Que es la Educación Física? sus orígenes
y aspectos relacionados, para así poder determinar su importancia en las actividades diarias de la policía
Nacional, por tal motivo iniciaremos el trabajo conceptualizando la Educación Física y luego su
importancia en las actividades de la policía Nacional.

Educación Física:

La educación Física es aquella disciplina que abarca todo lo relacionado con el uso del cuerpo
humano, ayudando a la formación integral de cada ser humano. Contribuye al cuidado y preservación de
la salud, impulsa una vida activa en contra del sedentarismo, etc. Los medios utilizados son el juego
motor, la iniciación deportiva, el deporte educativo, la recreación, etc. La tendencia actual en cultura
física es el desarrollo de competencias que permitan la mejor adaptabilidad posible a situaciones
cambiantes en el medio y la realidad. También es un desarrollo escolar o individual para elaborar un
buen físico o estar en forma y para fortalecer los huesos y músculos.

Historia
En Esparta, se buscaba la combinación de hombre de acción con hombre sabio, programa educativo que
más tarde se llame Palestra.
En cuanto a Roma, la educaciónón física era muy parecida a la espartana ya que el protagonista era el
deportista.
Galeno fue la primera persona en proponer ejercicios específicos para cada parte del cuerpo y utilizar el
pulso como medio para detectar los efectos del ejercicio físico.
Durante la época visigoda, ya se practicaban deportes tales como: lucha, saltos, lanzamiento de jabalina
y esgrima.
La educación física moderna nació a principios del siglo XIX en Suiza y Alemania con deportes como:
saltos, carreras y luchas al aire libre, natación, equilibrio, danza, esgrima, escalamiento, equitación y
running. En Inglaterra nacieron el futbol, el rugby, el cricket y los deportes hípicos.
A finales del siglo xix nacen los deportes de velocidad, tales como el ciclismo y el automovilismo, los
cuales combinan la habilidad física con la eficiencia mecánica.
La educación física, como hoy la entendemos, se origina a través de las actividades físicas que el ser
humano trató de sistematizar en la antigüedad para mejorar su condición física para la guerra.
A finales del siglo xx, las escuelas e institutos de formación de profesorado de educación física
alcanzaron un nivel universitario.

La actividad física genera muchos beneficios para mantener una vida saludable como lo es la
regulación de peso corporal evitando la obesidad, previene enfermedades degenerativas y
cardiovasculares.

La educación física, por tanto, aporta grandes potenciales para que la población cambie malos hábitos
por hábitos saludables fortaleciendo también los valores sobre la salud, los derechos y obligaciones. Si
los/as jóvenes adoptan hábitos de vida saludables traerá beneficios en las habilidades motoras y
cognitivas, también para las relaciones personales y con los demás obteniendo bienestar físico y
psicológico.

A medida que los entes educativos fortalecen programas de Educación física, están fortaleciendo
también valores que contribuyen al desarrollo integral de cada persona, de esta forma la actividad física
tomaría un lugar de gran importancia dentro del campo educativo. La educación física alcanza sus metas
formativas valiéndose de medios o formas de trabajo determinadas; Algunas de ellas son el deporte
educativo, el juego motor, la iniciación deportiva, etc.

Educación física y salud


Uno de los principales propósitos generales de la educación física es lograr en aquellos que la practican
el hábito, la adquisición de un estilo de vida activo y saludable. La Organización Mundial de la Salud
(OMS), en la Carta de Ottawa (1986), considera los estilos de vida saludables como componentes
importantes de intervención para promover la salud en el marco de la vida cotidiana, en los centros de
enseñanza, de trabajo y de recreo. Pretende que toda persona tenga cuidados consigo mismo y hacia los
demás, la capacidad de tomar decisiones, de controlar su vida propia y asegurar que la sociedad ofrezca
a todos la posibilidad de gozar de un buen estado de salud. Para impulsar la salud, la educación física
tiene como propósitos fundamentales: ofrecer una base sólida para la práctica de la actividad física
durante toda la vida, desarrollar y fomentar la salud y bienestar de los estudiantes, para ofrecer un
espacio para el ocio y la convivencia social y ayudar a prevenir y reducir los problemas de salud que
puedan producirse en el futuro.

IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN FÍSICA, ACTIVIDAD FISICA Y EJERCICIO FISICO EN LA


POLICIA:

La educación física, tiene como propósito ofrecer al Policía Nacional los conocimientos,
habilidades, destrezas y herramientas conceptuales, procedimentales y actitudinales, que le permitan
concientizar la importancia de estar apto, física y mentalmente, para desarrollar las actividades diarias
que le exige la función policial. Fomentando a su vez el mantenimiento del cuerpo y mente sana,
mediante el desarrollo de las capacidades físicas y la adquisición de hábitos que contribuyan a la
formación de mujeres y hombres sanos e íntegros, como medio para alcanzar el estado de equilibrio
entre cuerpo y mente, a fin de generar un estado agradable y satisfactorio para el cuerpo, a través de
entrenamiento deportivo y realización del ejercicio físico, tratar de ayudar a la relajación del cuerpo y
mente como medio para alcanzar un equilibrio entre ambos, a fin de generar un estado agradable y
satisfactorio y eliminar el estrés provocado por las labores que se ejecutan a diario.

La actividad física promueve a su vez en el Policía cambios persistentes de conductas propias,


para el logro de un policía físicamente apto, plenamente desarrollado y totalmente integrado a la
sociedad.

La actividad física en el quehacer diario policial

La actividad física es cualquier movimiento corporal que da lugar a un gasto de energía (quemar
calorías). Realizar una actividad física significa moverse.
El ejercicio es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un
objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física.
La práctica diaria de ejercicio físico adecuado para los funcionarios policiales es un factor fundamental
para mantener, mejorar y conservar la salud, ya que ayuda a prevenir múltiples dolencias, enfermedades
y la obesidad.

La obesidad es un problema presente en algunas sociedades. Las fuerzas policiales no son ajenas a esta
circunstancia y muchos de los policías que integran nuestra fuerza sufren de un exceso de peso que
dificulta el adecuado desempeño de su trabajo.

La función policial presenta unas características que lo hace diferente a muchos otros trabajos. El estrés,
el trabajo a turnos, los horarios cambiantes y otras particularidades de este oficio hacen que, en muchas
ocasiones, policías descuiden su alimentación. Si a esto añadimos que muchos de nosotros, con el paso
del tiempo, renunciamos al ejercicio físico y a un entorno social donde el consumo excesivo de grasas y
proteínas es la norma habitual, podemos entonces comprender sin mucha dificultad el origen de este
problema.

Con una alimentación saludable el funcionario puede mantener el equilibrio de su condición física y su
salud, siendo este un aspecto muy importante, ya que el trabajo policial abarca largas horas laborales y
un buen resultado depende principalmente de la buena predisposición de la persona, ya sea para
modificar sus hábitos alimentarios como para aprender a seleccionar los alimentos a la hora de tener que
comer en la calle
.
IMPORTANCIA DE LOS EJERCICIOS PARA LA SALUD ADAPTADO AL OFICIAL DE POLICÍA

El ejercicio es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada


con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud
física. La práctica diaria de ejercicio físico adecuado para los funcionarios policiales es un factor
fundamental para mantener, mejorar y conservar la salud, ya que ayuda a prevenir múltiples
enfermedades. El ejercicio es una necesidad básica. El cuerpo humano está hecho para ser usado, y con
la falta de ejercicio se renuncia a la oportunidad de mejorar o conservar la salud. Cuando el cuerpo no es
ejercitado se vuelve flácido, lento y, en general, ineficaz.
El ejercicio regular en la vida diaria del funcionario es una herramienta poderosa para la prevención de
dolencias como la enfermedad coronaria, diabetes, hipertensión arterial y obesidad, entre otras. Estos son
sus beneficios:

.- Contribuye a mejorar la capacidad cardíaca y pulmonar.


.- Dependiendo de la intensidad y la duración, los músculos aumentan de tamaño, fuerza y dureza.
.- Mejoran los reflejos y la coordinación.
.- Quema el exceso de grasa.
.- Quien realiza ejercicio de forma constante soporta mejor la fatiga, duerme bien y se siente con energía
para realizar todas las actividades del día.
.- Ayuda a proteger los huesos.
.- Aporta bienestar psicológico y puede tener un efecto positivo en la depresión.

¿CUANTO TIEMPO EL FUNCIONARIO DEBERÍA HACER EJERCICIO?

Se recomienda realizar ejercicios 3 o más veces cada semana por unos 20 minutos o más,
posteriormente ejercicios hasta un mínimo de 30 minutos, de 4 a 6 veces por semana. Esto puede incluir
varias instancias activas de poco tiempo en un día. El ejercicio durante su descanso de almuerzo o al ir a
hacer sus quehaceres diarios puede ser una manera de incluir al ejercicio en un horario ocupado

LO QUE DEBE HACERSE ANTES Y DESPUÉS DEL EJERCICIO

El funcionario debe empezar una sesión de ejercicios, con ejercicios de calentamiento y estiramiento.
Durante este tiempo (5 a 10 minutos), debe lentamente estirar los músculos y poco a poco aumentar la
cantidad de actividad. Por ejemplo, empiece caminando lentamente y de allí suba la velocidad.

Cuando haya terminado sus ejercicios, enfríe el cuerpo por unos 5 a 10 minutos. De nuevo, estire los
músculos y deje que su corazón baje la velocidad. Puede usar los mismos ejercicios de estiramiento que
usó al calentar el cuerpo.

Esta investigación va dirigida, a aquellos policías implicados en su labor diaria, con conciencia de lo
que representan y preocupados por desarrollar bien sus funciones en cualquier situación. A aquellos que
son conscientes de lo que supone estar prestando servicio en la calle, la posibilidad de verse inmerso en
cualquier tipo de intervención que requiera un óptimo nivel de formación jurídica, táctica, técnica y
física por nuestra parte.
En este investigación quiero centrarme en las exigencias o necesidades físicas en el trabajo policial y de
la optimización del entrenamiento físico para la consecución de un objetivo, es decir, que nuestras
sesiones de entrenamiento físico sean lo más funcionales y adaptadas a las exigencias físicas que se nos
pueden presentar en una situación diaria. Tener una adecuada condición física puede ser determinante a
la hora de luchar por nuestra supervivencia.

Muchos funcionarios policiales identifican el mantenerse en buena forma física con la práctica de sus
deportes favoritos en su tiempo libre. Bien, esto es un error, puesto que no podemos asemejar nuestro
óptimo rendimiento en un determinado deporte (natación, ciclismo, culturismo, futbol, Beisbol, etc..)
con el rendimiento físico necesario en una intervención policial, como por ejemplo, perseguir corriendo
a dos jóvenes delincuentes que han robado en el interior de un restaurante de la zona, teniendo que saltar
muros de separación, saltando obstáculos y, tras darle alcance a uno de ellos, tener que reducir, controlar
y esposar finalmente al individuo. Además, no se puede olvidar la influencia del factor emocional, el
estrés, que va a suponer un plus de exigencia a nuestro organismo.

Esta suma de exigencias psicofísicas no se pueden desarrollar mediante la práctica de disciplinas


deportivas aisladas, sino mediante la combinación adecuada de ejercicios cuyo fin es intentar ser lo más
completos posibles. Hay que tener fuerza, potencia, resistencia cardiorrespiratoria, resistencia muscular,
velocidad, equilibrio, agilidad y coordinación (psicomotricidad).

Para llevar a cabo un entrenamiento físico completo adaptado a las necesidades físicas requeridas en las
situaciones a las que se ha de enfrentar un policía, entendidas como situaciones de empleo de la fuerza,
de esfuerzo físico o UPDF, debemos observar dos partes diferenciadas dentro del programa de trabajo o
entrenamiento, si bien no supone una separación estricta en el trabajo, pues ambas partes se combinan.

Una parte de entrenamiento físico general, que se desarrolla mediante la realización de levantamiento de
pesos, ejercicios gimnásticos con el peso corporal, ejercicios pliométricos, carrera, etc. que pueden
parecer similares a los habituales, si bien el desarrollo de las técnicas específicas en cada ejercicio y el
modo de combinarlos entre sí, así como el incremento progresivo de la resistencia en cada uno de ellos
nos van a permitir tener una base óptima de fuerza y resistencia. La otra parte del entrenamiento se
centra en potenciar y mejorar nuestro equilibrio, agilidad y coordinación, mediante ejercicios en los que
mejoremos la propiocepción, que es el sentido que informa a nuestro organismo de la posición de
nuestros músculos, de nuestro sistema esquelético y articulaciones, pudiendo percibir de forma instintiva
el posicionamiento de partes corporales contiguas y el posicionamiento de cada una de estas partes
corporales respecto al espacio. Ejemplo muy claro trasladado a una situación en el campo policial es el
poder encarar el arma contra una amenaza potencialmente mortal en movimiento o estática de forma
efectiva, estando el policía en movimiento buscando cobertura, sin posibilidad de alinear elementos de
puntería ya que estamos focalizando nuestra visión sobre la amenaza.

Mejorando el sentido de la propiocepción, además de mejorar nuestro equilibrio, agilidad y


coordinación, conseguiremos un mejor mantenimiento del nivel de alerta de nuestro sistema nervioso.

Realizaremos también ejercicios basados en movimientos que ejecutamos en las situaciones de


esfuerzo físico que se pueden dar en nuestro trabajo durante una intervención, como movimientos y
desplazamientos, levantarnos del suelo empuñando el arma contra una amenaza letal, técnicas de defensa
a mano vacía de updf, etc. que pretenden cubrir las necesidades específicas de nuestro trabajo.
Incrementaremos progresivamente la intensidad en cada movimiento y la duración de los ejercicios
prestando especial atención a la ejecución de la técnica, que ha de estar basada en cada uno de los
movimientos que efectuamos o desarrollamos en la ejecución estas técnicas “en el terreno”.

Desarrollando esta serie de ejercicios específicos también llamados “drills” en el mundo de la lucha,
podremos aumentar nuestra resistencia muscular y cardio-respiratoria en el desarrollo de acciones
defensivas o de esfuerzo físico en nuestro trabajo además de poder integrar el aprendizaje y
perfeccionamiento de la técnica a realizar con el desarrollo de nuestro potencial atlético.

Los drills nos permiten desarrollar nuestras habilidades técnicas a la máxima potencia e intensidad sin
lesionarnos, si las desarrolláramos de forma prolongada durante un sparring o escenificación siempre a
plena intensidad correríamos el riesgo de lesionarnos.

De esta forma lograremos realizar el movimiento específico de cada acción de la forma más eficiente y
con la máxima potencia e intensidad lo que se traducirá en mayor eficiencia, potencia y resistencia en la
actividad que vayamos a desarrollar durante una intervención.

Mediante la presente investigación espero haber aproximado a los compañeros policías a la teoría básica
en que debería basarse la preparación física de un profesional de este ámbito. A servir de ayuda para
reflexionar sobre la importancia de la condición física en la vida de un profesional de la seguridad
“activo”, en la que se pueden dar situaciones en las que la diferencia entre la vida y la muerte o las
lesiones y la salud están condicionadas por un factor determinante, la condición física.

No olvidemos que el tener una buena condición física no sólo nos aporta beneficios físicos, sino también
psicológicos. Cuanto más en forma estemos, más seguridad tendremos a la hora de afrontar
determinadas situaciones. Además más seguridad se denotará en nuestra actitud y ésta también será
percibida por el resto de personas del exterior que tendrán una percepción positiva del agente respecto de
su actitud y preparación lo que se traducirá en una sensación de seguridad y confianza.

Es importante recordar que no se trata de parecer fuerte, sino de serlo... además de resistente, rápido,
ágil... lo más completo posible.

Estos son los conocimientos básicos de un funcionario policial que se preocupa por mantenerse en forma
para el correcto desempeño de su trabajo. Conocimientos adquiridos tras muchos años de entrenamiento,
errores y aciertos hasta hallar el camino en la dirección correcta.