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«Cobayas Humanas», Origen de la Ideología de Género

[Incluye Video Documental]


La Otra Cara de la Transexualidad

La historia de David Reimer es la de un niño que fue obligado a criarse como una niña para
demostrar que ser hombre o mujer es tan sólo una cuestión cultural. Al crecer, decidió recuperar su
verdadera identidad. Al final de este artículo puede ver el Documental de la BBC titulado “El Dr.
Money y el Niño sin Pene” donde explica su historia.

(La Gaceta - InfoCatólica - FVN) 17/08/15.- La base de la teoría de género tiene un nombre: David
Reimer. Su historia muestra el verdadero rostro de la ideología de género y de sus promotores,
cuyo objetivo no es la defensa de los «derechos sexuales» como pretenden hacer creer, sino el
ataque a las bases de la cultura occidental a través de la ingeniería social. David Reimer fue
obligado por sus padres y el doctor John Money, padre de la ideología de género, a criarse
como si fuera una niña para poder demostrar que las diferencias entre el hombre y la mujer
son tan sólo culturales.

La traumática historia de David Reimer comienza el 22 de agosto de 1965. Ese día nacieron en el
hospital St. Boniface de Winnipeg (Canadá) dos gemelos, Bruce y Brian Reimer, a los que tuvieron
que realizar una circuncisión por un problema de fimosis. A los siete meses, los pequeños fueron
operados y, mientras realizaba la intervención, el médico cometió una negligencia y a uno de los
dos gemelos, Bruce, le quemó el pene más allá de la reparación quirúrgica.

Esta negligencia médica fue la que desencadenó la pesadilla de Bruce. Buscando


desesperadamente ayuda, los padres de los pequeños acudieron al doctor John Money, dedicado a
la «reasignación sexual» por aquel entonces en el Hospital Johns Hopkins de Baltimore y director
de una clínica pionera en cirugía transexual.

El Dr. Money había sido uno de los primeros en oponer el género al sexo biológico, asegurando
que las diferencias entre el hombre y la mujer son culturales e independientes del sexo. Money fue
definido por The New York Times como «un agente provocador de la revolución sexual» y no se
cansó de aparecer en los medios de comunicación de la época para defender «la liberación
sexual».

Por esta razón, cuando el pequeño Bruce llegó a sus manos, vio la oportunidad de demostrar las
teorías que defendía. Sin mostrar ningún tipo de escrúpulo por experimentar con la vida de un ser
humano, Money aconsejó a los padres del pequeño el cambio de sexo en el que él mismo era
experto. «Yo puedo proporcionaros una vagina, pero para que el cambio sea completo necesito
vuestra colaboración», fue la petición de Money a los jóvenes padres de Bruce, que apenas tenían
20 años y a los que este doctor les parecía «un dios». Así que con 22 meses, a Bruce le extirparon
los testículos y sus padres se dedicaron desde entonces a criarla como si fuera una niña.

A los 11 años, el primer intento de suicidio

De esta forma, Bruce se convirtió en Brenda y su caso se conoció por todo Estados Unidos gracias
a la propaganda que de él hizo el Dr. Money. En su libro publicado en 1972, «Man & Woman, Boy &
Girl», Money alardeó del «éxito rotundo» de su experimento y se dedicó a proclamar a los cuatro
vientos que este caso era «la prueba concluyente» de que «no se nace hombre o mujer, sino que
uno se convierte en hombre o mujer».

Sin embargo, el Dr. Money no hacía otra cosa que vender humo, ya que el éxito del que alardeaba
no era tal. La pequeña Brenda nunca quiso ser una niña: cambiaba las muñecas que le regalaban
por las peleas con sus amigos e incluso intentaba orinar de pie en el baño. Los primeros años de
colegio sólo consiguieron empeorar la situación: sus compañeros se burlaban de la pequeña
llamándola «marimacho» y «gorila» por su comportamiento masculino. Poco a poco, Brenda
desarrolló conductas agresivas que dificultaron su educación. A los 11 años, intentó suicidarse al
comenzar su tratamiento de estrógenos para que le
crecieran los pechos.

Ajeno a la realidad del pobre niño que había sido


obligado a ir contra su propia naturaleza, el mundo
aceptó de buen grado las teorías del Dr. Money y la
ideología de género fue imponiéndose poco a poco en la
mentalidad de la sociedad. De tal forma, que hoy en día
se ve con naturalidad que una persona decida obviar su
propia naturaleza y cambie su sexo. Ser hombre o mujer
puede ser una decisión personal. Sin embargo, muy
pocos recuerdan que esta ideología se construyó sobre
el dolor de un niño al que forzaron a perder su identidad.

Por si la frustración de este niño obligado a ser niña


para probar una teoría no fuera suficiente, fue obligado a
ver escenas de sexo explícitas, tanto en la consulta del
Dr. Money como en su propia casa, y a simular actos
sexuales con su propio hermano. Estos actos formaban
parte de su «liberación sexual», así como el
acostumbrarse a que sus padres fueran frecuentemente
desnudos por la casa.

Volver a recuperar la identidad perdida

En 1980, el padre de este «niño experimento»


decidió contarle la verdad sobre su origen y, por
primera vez, Brenda sintió algo de paz al entender
que «no estaba loca». Tras conocer la verdad,
Brenda decidió volver a su sexo biológico y lo
primero que hizo fue cambiarse el nombre. Eligió
llamarse David porque este es el personaje bíblico
que, siendo un niño, vence al gigante y poderoso
Goliat.

Así comenzó su lucha por recuperar lo que le


habían arrebatado. Empezó a inyectarse
testosterona, le crecieron los primeros pelos en el
rostro y a los dieciséis años se sometió a la
primera operación para la creación de un pene.
Mientras esperaba la mayoría de edad,
permaneció escondido dos años en el sótano de
su casa.

Sin embargo, este camino tampoco fue fácil de recorrer. David se sentía frustrado por su historia
personal y su pasado le perseguía, hasta el punto de volver a intentar suicidarse en dos ocasiones.
Finalmente, el trauma psicológico unido al suicidio de su hermano gemelo pudieron con él y se
suicidó a los 38 años de edad, después de haber conseguido reconstruir en parte su vida al casarse
y ser padre de tres niños.

David Reimer fue una víctima de la ideología de género. El padre de estas teorías, John Money,
experimentó sin escrúpulos con su vida y le convirtió en una cobaya humana con el consentimiento
de sus padres. El dolor de un niño vendido como «el triunfo del género frente al sexo» ayudó a la
extensión de una ideología que aún hoy intenta imponerse en la sociedad. Frente al intento de
hacer creer que ser hombre o mujer se elige porque sólo es una estructura cultura, es importante
recordar que a David Reimer le arrebataron su identidad y su vida quedó destrozada.

El Dr. John Money perdió su reputación como científico pero, más allá de eso, no le pasó nada.
Nunca quiso aparecer en el documental sobre el caso de David. Murió en su cama, en 2006.

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