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EL METODO ESCOLASTICO.

La enseñanza escolástica: lectio,


quaestio y disputatio.

La formación de la Escolástica.

La Escolástica designa el gran movimiento de escuelas que se da en la Edad Media,


sobre todo en los siglos XIII y XIV. Tiene sus antecedentes en las escuelas
monacales, sobre todo las del siglo XI, donde el maestro era llamado
"scholasticus" o escolástico, que dieron origen a las escuelas catedralicias en el
siglo XII y éstas a las Universidades. De hecho la Universidad era la universitas
scholarum, el conjunto de las escuelas, así como el gremio de los profesores y los
estudiantes. La escolástica era la filosofía que se cultivaba en esas escuelas.
Aunque la escolástica ha sido entendida como sinónimo de artificio verbal, de
sutileza lingüística o de gran tecnicismo dialéctico, lo cierto es que la escolástica
asimiló la filosofía pagana al cristianismo y preparó el camino para la autonomía
que la filosofía y la ciencia conquistarían a partir del Renacimiento.

Tras la caída del Imperio romano de occidente y las invasiones de los bárbaros
será la Iglesia la que, a través de la organización de la enseñanza, va a marcar la
organización de la cultura medieval en Europa. Las scholae como pieza central
tenían un doble objeto: elevar la formación intelectual del clero, y recuperar la
cultura clásica para una mejor sistematización de la cultura cristiana.

El pensamiento escolástico estuvo menos interesado en descubrir nuevos datos y


principios que en demostrar la verdad de los credos ya consolidados. Su método
fue, por lo tanto, dialéctico o discursivo. El interés por la lógica del discurso llevó a
importantes avances tanto en lógica como en teología.

Los antecedentes inmediatos de la escolástica los encontramos en el final de la


patrística, momento en el que se estableció definitivamente una conciliación entre
la filosofía griega, fundamentalmente el platonismo y el
neoplatonismo, y el pensamiento cristiano. La diferencia fundamental entre ambos
estriba en que si la síntesis entre filosofía y cristianismo en los últimos padres de
la Iglesia se llevó a cabo a través del platonismo, los
escolásticos se apoyarán en Aristóteles, filósofo que presentaba muchas más
dificultades para armonizarse con los dogmas de la Iglesia y que produjo una seria
discusión en torno a la relación que debía establecerse entre la fe (creencias
cristianas) y la razón (filosofía) al cabo de la cual, al final del siglo XIV, ambos
ámbitos del conocimiento terminaron por independizarse definitivamente.

En la síntesis entre aristotelismo y cristianismo se halla la causa de que para


muchos historiadores la escolástica no sea concebida como una filosofía
propiamente dicha, sino como una teología desarrollada filosóficamente, es decir,
una "sierva de la teología". Sea como fuere, la escolástica se convirtió en
el movimiento teológico-filosófico más importante de la Edad Media.

Razón y fe: dialécticos y teólogos. Auctoritas y ratio.

En este campo de las artes liberales las escuelas del s.XI se caracterizan por un
resurgimiento entusiasta y exclusivista de la dialéctica.

Es en este mundo cultural de los dialécticos no teólogos, conscientemente


enfrentados a la antigua doctrina, es decir, al platonismo agustiniano, en la que
surgirá la corriente de lo que en el s.XII llamará Juan de Salisbury la secta de los
"nominales". Entre estos profesores laicos del s.XI se suscita también una
actitud que podríamos llamar de independencia profesional frente a la autoridad y
la fe. Se les conoce por sus contemporáneos como los "filósofos", "dialécticos",
"sofistas", peripatéticos".

La escuela nueva o secta de los nominalistas cristaliza en torno a la tesis llamada


sententia vocum según la cual los géneros y las especies no son realidades sino
palabras.
Quien es justamente considerado el representante y aun fundador de esta
corriente nominalista es Roscelino de Compiegne. La posición de Roscelino suscitó
una reacción realista en Guillermo de Champeaux, que estimuló a su vez la de
Pedro Abelardo.

Las escolásticas.

La filosofía escolástica no constituía en época medieval una teoría cerrada y


dogmática, como vulgarmente se piensa, sino que esta palabra sirve para describir
el conjunto de escuelas que en diversas ciudades europeas comentaban a
Aristóteles pero desde posturas muy diversas. Es decir, no hay una sino muchas
escolásticas medievales, las más de las veces en polémica entre ellas.

Los maestros podían gozar de gran fama y grupos de alumnos se desplazaban por
las diversas universidades europeas para escucharles. En principio un escolástico
realizaba dos tipos de actividades muy pautadas a lo largo de un curso:

1. la lectio (es decir, la lección, que consistía en un comentario de texto o "de


autoridades" como entonces se decía). En Teología se comentaban las sentencias
de Pedro Lombardo, en filosofía las obras de Aristóteles, a las cuales se unían
también los trabajos de Boecio y libros pseudo-aristotélicos.

2. la disputatio, el debate sobre alguna cuestión abierta entre dos maestros


reputados. Dos o tres veces al año los maestros realizaban una "disputatio de
quodlibet (literalmente "de lo que quieras"), en que respondían a cualquier cosa
que se les preguntase. Al principio las disputas eran públicas, aunque al final del
período se desarrollaron por escrito.

Mientras en la lectio hablaba sólo el profesor, la disputatio se desarrollaba en


disertación y contradisertación.

Los escolásticos recopilaron sus comentarios primero en "Sentencias" y


posteriormente en Summas con un contenido filosófico más original.

El pensamiento escolástico es muy amplio y no tuvo nunca una sola línea a la que
se ciñan todos los autores. Pero en general debatieron sobre tres problemas en
particular: la cuestión de los universales, la relación fe y razón y la creación "ex
nihilo".

Hacia una definición del método escolástico.

El método escolástico ha sido en general poco estudiado, mal comprendido e


injustamente valorado. Algunos historiadores de la filosofía han formulado un
juicio unilateral sobre el método al destacar sólo su negatividad. El método
escolástico se caracteriza por sutilezas en el análisis y en la definición verbal y
conceptual, por la excesiva valoración del factor conceptual-abstracto, verbal, por
la renuncia a partir de la experiencia, de la realidad de los hechos.

Wundt. La esencia de la escolástica consiste en considerar como la principal tarea


de la investigación científica un esquematismo conceptual que es aplicado de modo
uniforme a los más diversos problemas, y en dar un valor exagerado a ciertos
conceptos generales, y en consecuencia, también a los símbolos verbales que
designan tales conceptos.

Martín Grabmann formuló esta definición: el método escolástico al aplicar la


razón, la filosofía, a las verdades reveladas, quiere llegar a un conocimiento lo más
profundo posible de la fe, para aproximar así de modo sustancial la verdad
sobrenatural al intelecto humano pensante, para hacer posible una presentación
global, sistemática y orgánica de las verdades de la fe y para poder disolver las
objeciones suscitadas desde el punto de vista de la razón contra el contenido de la
revelación. A través de un proceso evolutivo gradual, el método escolástico se ha
creado una determinada técnica exterior, una forma exterior, por así decirlo, se ha
concretado y materializado.

En opinión de Martínez Lorca Grabmann nos ofrece aquí, más que una precisa
definición del método escolástico, una descripción global del núcleo doctrinal de la
escolástica, es decir, el intento de racionalizar la fe. La referencia concreta al
método sólo aparece escuetamente en las últimas líneas. Martínez Lorca cree que
su inteligente e innovadora reconstrucción del método escolástico, no fue
suficientemente aprovechada por él mismo en la citada definición. Devaluó el
método, que de forma paradójica, volvió a recuperar gracias a él un merecido
reconocimiento en la historiografía filosófica.

Para el profesor L. M. Rijk la mayoría de las definiciones de la escolástica,


incluidas las que tratan de manera más favorable, confunden método con doctrina
y parten del prejuicio según el cual la cumbre absoluta del pensamiento medieval
se sitúa en el s.XIII. A Rijk le interesa definir el método escolástico: "Por método
escolástico entiendo un método, aplicado en filosofía y teología, que se caracteriza
por el empleo, tanto para la investigación como la enseñanza, de un sistema
constante de nociones, distinciones, definiciones, análisis proposicionales, técnicas
de razonamiento y métodos de disputa, que al principio se tomaron prestados de
la lógica aristotélica y boeciana y que más tarde, de forma más amplia, de la
propia lógica terminista. Aunque esta definición de Rijk se queda en los límites de
un "formalismo exterior".