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1.2.1.

- LA ÉTICA, SU OBJETO DE ESTUDIO Y SU SENTIDO SOCIOCULTURAL

La ética es una disciplina de la filosofía que se encarga de estudiar a la moral o conducta de los seres humanos desde normas establecidas. Mientras que la moral hace referencia a la vida práctica, a lo
que realmente se hace en una comunidad o grupo social específico y que es juzgado como un buen o mal comportamiento dentro de ese grupo. Aristóteles (384 a. C.) y Platón (427 a. C.) fueron dos
de los filósofos griegos precursores del pensamiento sobre la moral y la ética. De aquellos tiempos hasta nuestros días podemos encontrar normas jurídicas, religiosas y escolares, por mencionar tres
que rigen a la persona, dada la necesidad que se tiene de regular la conducta a través de distintas normas.

1.2.2. EL JUCICIO MORAL Y EL JUICIO ETICO

De acuerdo con la definición de un juicio, se puede decir que es “el proceso mental por medio del cual decidimos conscientemente que algo es de un modo o de otro” (Ferrater Mora, 1965, pág.
1033). En cuanto al juicio ético, se puede decir que se elabora a partir de un proceso interno de reflexión sobre las causas y efectos de una conducta o comportamiento observados a través de
hechos. Es decir, se razona y determina qué acción, conducta o actitud es la más adecuada entre un conjunto de alternativas, en función del sistema de valores que compartimos con la sociedad donde
vivimos. Por lo tanto, el juicio ético es una herramienta fundamental para la toma de decisiones, especialmente cuando necesitamos optar por la más acorde en relación con aquello en que una
sociedad se identifica con lo bueno o lo malo. Debido a que en el juicio ético se requiere razonar sobre una buena o mala decisión se puede alterar la escala de valores, dependiendo de la perspectiva
que se tenga en un momento dado.
En consecuencia, en palabras de Manuel G. Velázquez “una persona comienza a aplicar la ética cuando toma los estándares morales absorbidos de la familia, la iglesia y los amigos…” (2006, pág. 11)
y se comienza a preguntar sobre lo bueno o lo malo de sus actos. Se puede dar un ejemplo en el hecho de que se asuma que se puede llegar tarde a clases porque la mitad de las personas llegan
tarde a la escuela o porque es la costumbre en el lugar donde se vive. Sin embargo, la impuntualidad, universalmente está considerada como una mala práctica.
En cambio, los juicios morales son aquellos en los que nos pronunciamos sobre la bondad o maldad de actos pasados, presentes o previstos, es un acto mental que permite diferenciar entre lo
correcto o incorrecto. Es una valoración que la persona realiza frente a una acción juzgando si es buena o mala, pero de acuerdo a lo establecido por la sociedad en donde vive. En el juicio moral es
el grupo social quien niega o afirma que un acto sea bueno o malo, correcto o incorrecto, y aunque esto no coincida con lo que todos opinan, es la conciencia la que nos dice si actuamos bien o mal
moralmente.
Mientras que, en el juicio ético, la razón es la que establece lo bueno o lo malo. Es un proceso íntimo de reflexión de una conducta o comportamiento, analizando sus causas y efectos. Se puede
poner como ejemplo el que en algunas sociedades se juzga a algunos seres humanos y se determina la pena de muerte de formas que implican gran sufrimiento físico, mientras que en otras se piensa
que el término de la vida debe ser con el menor sufrimiento físico para la persona; en oposición, en muchos lugares la pena de muerte está prohibida. Aquí, a pesar de que se considere que desde el
juicio ético se pueda determinar que matar es un acto malo, desde el juicio moral es posible considerarlo aceptable por las prácticas y costumbres de ese grupo social en particular. Se puede tomar
como ejemplo también el llamado círculo de la pobreza, donde hay personas en el mundo que por su propia condición de vida no conocen otra forma de sobrevivir que a través de robar a otros
para poder comer diariamente, por lo que en el grupo al que pertenecen el acto de robar, desde el juicio moral, se considera aceptable; en contraste desde el juicio ético el acto de robar podría ser
juzgado como bueno o malo, dependiendo de las razones que llevaran a los individuos a practicarlo. Por ello se puede concluir que los juicios éticos son universales, válidos en todo tiempo y lugar, y
se elaboran con base en la razón; mientras que los juicios morales son particulares, válidos en un determinado contexto y toman en cuenta el lugar, época y a un grupo determinado de personas. Es
posible afirmar, por tanto, que “Los juicios morales revelan concepciones de la vida diferente entre sí y a veces incompatible. La moralidad no es homogénea, está subordinada a grupos morales y sus
intereses. Nadie puede escapar a la moralidad de su tiempo” (Escobar Valenzuela, 2000, pág. 208).

1.2.3.- VALORES ÉTICOS FUNDAMENTALES (VERDAD, RESPONSABILIDAD, JUSTICIA Y LIBERTAD)

Los valores éticos son guías de comportamientos que regulan la conducta de un individuo. Aquellos que estructuran el comportamiento del ser humano con la intención de afianzar la importancia de
actuar de manera consciente, respetuosa y sin afectar de manera negativa a quienes nos rodean.

Los valores éticos demuestra la personalidad del individuo, una imagen positiva o negativa del propio, como consecuencia de su conducta, se puede apreciar sus convicciones, sentimientos e intereses
que posee, por ejemplo: el individuo que lucha por la justicia, por la libertad, considerados como valores positivos, refleja una persona justa, de lo contrario, se observa un ser humano apático ante
este valor y con cierto apoyo ante las injusticias.

Los valores éticos pueden ser relativos en virtud del punto de vista que posee cada persona, ya que por ejemplo para un individuo llegar puntual al trabajo como sinónimo de responsabilidad para
otro no es ético o no es de relevancia, existen individuos que no respetan los diferentes puntos de vista, para algunos es una actitud no ética como para otros es sinónimo de defender su punto de
vista y, así como estos ejemplos pueden existir mucho.

La Verdad.
Uno de los valores fundamentales de la Ética es la Verdad. En el estudio de los diferentes actos morales de los seres humanos, siempre se lleva a cabo el análisis y valoración de las expresiones de
esos actos para saber si están sustentados en la veracidad. Los individuos tienen el derecho de saber siempre la verdad en todo su contexto sin límites, pero cuidando siempre las formas para que la
verdad siempre vaya acompañada de los valores de la honestidad y la sinceridad. Debe de expresarse la verdad de manera respetuosa, fidedigna y siempre de buena fe.
El conducirse con la verdad es un principio elemental para que se tenga confianza en la persona; propiciando esta condición de veracidad, para tener mayores oportunidades, de lograr las aspiraciones
que se anhelan tanto en lo personal como en lo profesional.
Para que exista veracidad en las personas es indispensables que lo que expresan con palabras tengan congruencia con los hechos o acciones que llevan a cabo en su vida cotidiana; se considera como
una cualidad de gran valía, el hecho de expresarse y conducirse con la verdad.
Berta Moreno Molina nos señala que, “El profesionista con una conducta íntegra en todas sus actuaciones se guiarán siempre por la veracidad y no alterará nunca el sentido o significado de los temas
y materiales que están bajo su responsabilidad ni de las conclusiones que se deriven”.
Enrique Zamorano García, en relación al valor que acompaña a la verdad, que es la honestidad; lo refiere: “Por honestidad, el maestro acepta la obligación de sostener un criterio libre e imparcial al
expresar cualquier juicio profesional; por honestidad el maestro y el alumno se preparan y actualizan en sus conocimientos para realizar sus actividades profesionales satisfactoriamente, y por
honestidad, rechazan intervenir directa o indirectamente en arreglos o asuntos que no cumplan con la moral”.
Lourdes Münch nos dice que la “Sinceridad consiste en decir siempre la verdad, evitar juicios precipitados y actuar sin hipocresía y engaño. Ser sincero es ser veraz, mantener la palabra dada, cumplir
con lo que se promete. Esta virtud es indispensable para la convivencia sana, para generar confianza y lograr una mayor plenitud espiritual.

La Responsabilidad.

La palabra responsabilidad proviene del verbo latino “responderé”, que significa la acción de responder y de obligarse. Asimismo, de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, hace
referencia al compromiso u obligación de tipo moral que surge de la posible equivocación cometida por un individuo en un asunto específico. Una persona responsable es aquella que desarrolla una
acción en forma consciente y que puede ser imputada por las derivaciones que dicho comportamiento posea. La responsabilidad es una virtud presente en todo hombre que goce de su libertad.
Enrique Zamorano García menciona: “Responsabilidad significa capacidad de responder, de dar cuenta de nuestros actos. La conducta irresponsable es una conducta inmadura. Asumir una
responsabilidad –ser responsable- es indicio de madurez […] Las personas responsables son personas maduras que se hacen cargo de sí mismas y su conducta, que son dueñas de sus actos y dan
cuenta de ellos, responden por ellos”.
Es importante mencionar que existe un elemento que sin él no podríamos hablar de la responsabilidad, me refiero a la libertad, pues toda acción que se quiera llevar a cabo por un individuo, está
condicionada o determinada por este valor. Por lo que, en toda conducta deberá estar presente la libertad y responsabilidad moral de cada persona. Según expertos en el tema nos señalan que las
personas que tienen la cualidad de la humildad, es un factor determinante para llegado el caso que una persona haya cometido un error con sus actos pueda dar una disculpa a la persona ofendida.
La responsabilidad es uno de los valores que marca profundamente el destino de los seres humanos; implica compromiso y participación activa en el comportamiento ético del individuo.
Julio Roldán, en su libro Ética Médica, afirma que por medio de la reflexión el hombre se sentirá responsable de sus actos, de sus intenciones y de sus propios proyectos. Se atribuirá su acción y
sentirá la conciencia de culpabilidad cuando llegue a faltar a sus deberes, poniendo así de manifiesto su madurez al relacionarlos con los principios éticos conocidos.
Es un compromiso de toda persona la responsabilidad moral y ética. Ya que debe formar parte de la personalidad del profesional.

La Justicia.

La Justicia, del latín justicia; es la concepción que cada época y civilización tiene acerca del sentido de sus normas jurídicas. Es un valor determinado como bien común por la sociedad. Nació de la
necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes. Es el conjunto de reglas y normas que establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando,
prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.
La justicia es el hábito que dispone a las personas a observar la ley y la igualdad. Las leyes se promulgan mirando el interés de todos en común, de ahí que es justo lo que produce y protege la felicidad
en la comunidad política.
El poder hace posible conocer lo justo (Justus es “de lo justo”) que son los seres humanos, basta con que ostenten un cargo público y, se podrá juzgar verdaderamente quiénes son como personas.
Karol Wojtyla, “Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde, dejar que ocupe el lugar que debe ocupar. El valor ético por excelencia es la justicia. Frente a él falla cualquier intento de fundar una
filosofía moral individualista. La justicia como virtud ética fundamental, es impensable, en rigor, sin la noción de una comunidad de hombres”.
Dentro del marco del respeto por la Justicia; el Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos, asume que la Justicia emana del Derecho y que ello supone la existencia de normas (leyes) que regulan y
equilibran las relaciones de las personas en la sociedad, con el fin de dar a cada quien lo que le corresponde, dentro de lo posible; y éste es el sentido que prevalece en la formación de la persona.
La Justicia es un valor fundamental para la democracia, a partir del concepto, como el conjunto de leyes y normas que rigen la vida en la sociedad.
Existe lo que se llama justicia distributiva, basada en el principio: “a cada cual lo mismo o a cada cual según su valor como ser humano en general; a cada cual según su capacidad y rendimiento; a cada
cual según sus necesidades”. Se distingue también la justicia conmutativa, que se refiere al intercambio de cosas desiguales (compra, renta, etc.). “Se considera justo el intercambio cuando las cosas
permutadas son de igual valor”. Así también, justicia legal; tiene como fundamento las leyes justas y adecuadas al ordenamiento jurídico (estado de derecho).
Considero conveniente y útil, exponer las definiciones que nos presenta Raúl Gutiérrez Sáenz sobre las que considera las tres clases principales de justicia: conmutativa, distributiva y legal o social.
“Se llama justicia conmutativa la que rige las relaciones entre personas particulares. Por ejemplo: un comerciante cumple fielmente un contrato de compraventa. El robo, la mentira la calumnia, la
injuria, los malos tratos, van en contra de la justicia, en cuanto violan los derechos ajenos.
La justicia distributiva rige las relaciones entre la sociedad y el súbdito.
Queda a cargo de los gobernantes, quienes deben distribuir los beneficios y las cargas de la sociedad, entre los diferentes súbditos, por ejemplo: los impuestos.
La justicia legal o social rige las relaciones del individuo con respecto a la sociedad. Es la voluntad de actuar en atención al bien común; tiene importantes aplicaciones en el terreno económico.
Como nos damos cuenta, que hablar de Justicia, y sobre todo de llegar a una definición es un problema de los estudiosos del derecho, desde hace muchos años a la actualidad; Aunque hablar de
Justicia, nos referimos a la imparcialidad, igualdad y equidad. Hans Kelsen, en su libro titulado ¿Qué es la justicia?, asevera que la aspiración a la justicia es la eterna aspiración del hombre a la felicidad,
pero entonces entramos en el conflicto de definir ¿Qué es la felicidad?

La Libertad.

Se define como la autodeterminación axiológica; esto quiere decir que la persona es libre cuando llega a ser el verdadero autor de su conducta con los valores que ha asimilado durante su vida. La
libertad siempre deberá ir acompañada de la responsabilidad; esto quiere decir que podemos tener la libertad humana de cualquier acto en la vida, siempre y cuando actuemos con responsabilidad y;
dentro de los valores morales que se han establecido por la sociedad. Toda libertad debe estar sustentada en valores pues de otra manera sería libertinaje.

Libertad para:
• Aristóteles: En el siglo IV a de C.; pensaba ya, que para que haya una acción moral es preciso que junto a la acción voluntaria (libertad de la voluntad), haya una libertad de elección o libre albedrío,
ambas estrechamente vinculadas.
• Kant: En el siglo XVIII, no puede ser una cuestión física sino una cuestión moral; el hombre es libre porque no es enteramente una realidad natural.
• Sartre (siglo XX), la libertad es condición de la acción; sólo hay libertad en la decisión; la libertad es un hacer que realiza un ser.
También nos dicen ya en nuestra época; V. Rodríguez Lozano, P. Frade Perdomo y L. Ma. Albelo Martín que: “El hombre no nace libre, se hace libre en la medida en que va conquistando sus objetivos.
La libertad no se regala es una conquista; de ahí que no exista la libertad absoluta”.
Por su parte Lourdes Münch, nos refiere en su libro Ética y Valores a diversos tipos de libertad:
• Ética o moral. Capacidad para elegir entre el bien y el mal.
• Existencial. Disponibilidad para orientar la existencia.
• Física. Se refiere a la posibilidad corporal de actuar.
• Psicológica. Es la capacidad mental para tomar decisiones sin obstáculo o dependencia alguna o sea, la libertad interior.
• Cívica o social. Surge del sistema social vigente, puede ser política, religiosa y de expresión.
Y los factores que considera la autora que obstaculizan la libertad:
• Ignorancia. No permite la libertad de elección
• Miedo. La amenaza de un peligro inminente, impide actuar libremente.
• Cólera. También la llamada ira, igual que otras pasiones, bloquea la capacidad de decisión.
• Violencia. Ya sea externa o interna, es una fuerza que limita la libertad.
• Salud. La falta de salud física o mental en ocasiones bloque la capacidad de actuar.
• Externos. Los sistemas sociales, políticos y económicos pueden atentar contra la libertad y los derechos humanos de las personas.
Libertad: “Ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en un forma que respete y mejore la libertad de los demás”. NELSON MANDELA.

3.3 Los derechos humanos


Distintas organismos e instituciones han definido los derechos humanos, sin embargo, universalmente se reconoce a la Organización de las Naciones Unidas como quien representa el compromiso
de hacer valer los derechos humanos en todo el mundo. Desde esta perspectiva “Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad,
lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición” (Organización de las Naciones Unidas, 2016). De esta definición, que también se reproduce en
México (Dirección de Orientación Ciudadana y Derechos Humanos. Distrito Federal, 2010), se desprenden los siguientes principios:
 Universalidad: se otorgan a todas las personas por igual.
 Interdependencia: cada uno de los derechos humanos se encuentran ligados unos a otros, por lo que si se reconoce uno se deben reconocer y proteger los demás.
 Indivisibilidad: poseen un carácter indivisible pues todos ellos son inherentes al ser humano y derivan de su dignidad. Es decir, están tan unidos y estrechamente vinculados que solo pueden
ejercerse conjuntamente.
 Progresividad: el Estado debe proteger su progresivo ejercicio y desarrollo.
Es importante recordar que fue Ciro el Grande de Persia, al conquistar la ciudad de Babiolonia, en el año 539 a.c., quien otorgó libertades religiosas y otras prerrogativas a los ciudadanos. A Ciro el
grande se le reconoce como el primer mandatario que estableció derechos humanos en el mundo. Asimismo, fue en 1215 en la Carta Magna de Inglaterra donde se otorga derechos a viudas y
campesinos; mientras que fue en los Estados Unidos de Norteamérica, en la Declaración de Independencia donde se reconocieron muchos derechos en 1776; lo mismo en la Declaración realizada
en Francia 1789 con motivo de la independencia; en la Convención de Ginebra en 1864, fue donde se promovió el cuidado de los heridos de guerra. Mientras que La internacionalización de los
derechos humanos se fortaleció y aclaró con la Declaración Universal de Derechos Humanos por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 (Organización de
los Estados Americanos, s.f.).
Es interesante pensar que antiguamente no había claridad en la idea de los derechos humanos y que sociedades antiguas muy avanzadas como Grecia, la “cuna de la democracia”, consideraba que
había hombres que nacían libres y otros esclavos. Asimismo, durante la época antigua, se consideraba que las mujeres tenían menos derechos que los hombres, o que ciertas razas eran inferiores
como los negros que fueron esclavizados por los europeos, después se consideró que los Estados “generosamente otorgaban” prerrogativas o derechos a los ciudadanos.
TECNOLÓGICO NACIONAL DE MÉXICO “Ética, el ser humano y la ciencia”
Actualmente se ha llegado a la concepción de que los derechos humanos son parte de la esencia del ser humano, ya que los posee antes de nacer e incluso después de morir y el Estado no los otorga,
sino que tiene el deber de reconocerlos y protegerlos.
Pueden tomarse varios criterios para ordenar los derechos humanos. Uno de estos puede ser el criterio histórico de su evolución al agruparlos en generaciones. Así se habla de la primera, segunda
y tercera generación. En la primera generación se encuentran los derechos civiles y políticos; en la segunda generación los derechos económicos, sociales y culturales; y en la tercera generación los
que corresponden a grupos de personas o colectividades que comparten intereses comunes. Actualmente la mayoría de los estudiosos los clasifican en: civiles (vida, libertad, privacidad), económicos
(patrimonio, trabajo), sociales (salud, educación) y ambientales (al agua, a un ambiente sano) (CNDH. México, 2010).
Como en un principio se estableció, los derechos humanos son prerrogativas inherentes a todo ser humano, y deben ser reconocidos y protegidos por todos los Estados, es importantísimo conocerlos
para poderlos exigir. Muchas personas dieron su vida para defender estos valiosos ideales de justicia, libertad, fraternidad. Hagamos que su sacrificio haya valido la pena, defendiendo en lo poco y en
lo mucho cada uno de nuestros derechos, votar y elegir a nuestros gobernantes, expresarnos libre y adecuadamente, buscar la justicia en cada acto de nuestra vida y valorar que vivimos en una época
no perfecta, pero sí muy evolucionada en materia de Derechos Humanos (Domínguez Álvarez, 2016).

CAPÍTULO 2
LA ÉTICA EN LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA
2.1 IMPLICACIONES ÉTICAS DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA.

Es de vital trascendencia que toda investigación científica, deberá tener sustento moral y axiológico; con ello se garantizará un desarrollo sustentable para la humanidad. De ahí la
importancia de formar egresados con gran solidez en principios éticos, para que, aquéllos que incursionen en el mundo de la ciencia y la tecnología; lo hagan desarrollando
proyectos de investigación, creando tecnología e innovación; sirviendo de esta manera a la sociedad, con un alto sentido ético y de solidaridad.

Los objetivos de la investigación científica son:


• Establecer principios generales para explicar y describir los fenómenos.
• Profundizar y precisar acerca del conocimiento.
• Descubrir el sentido último de los fenómenos de la naturaleza y de la sociedad.
• Ofrecer solución a problemas prácticos.

Hay quienes consideran que la ciencia es signo de bienestar y progreso y que, no tener actividad científica sería un retroceso en los ámbitos de la vida personal y social.
En base a estas consideraciones en torno a la ciencia, Francisco Javier Serrano Bosquet establece, las siguientes distinciones:
• “Humanista: La ciencia como un instrumento útil, se convierte en fuente de riqueza y bienestar, quedando su papel reducido al de herramienta. Participan de esta dimensión los
políticos, empresarios y economistas al destacar única o principalmente a la ciencia como base de la tecnología. Se conoce como humanista a esta dimensión ya que es precisamente
desde el humanismo donde se le hacen las más fuertes críticas”.
• “Cientismo: esta perspectiva es defendida en especial por los propios científicos, se apoya sobre todo en la creencia en la ciencia como la única forma válida de conocimiento
(verdad). De este modo, la ciencia se torna con capacidad infinita (que puede todo) y termina convirtiéndose en el camino de la normalidad: sólo las fuerzas de la ignorancia y el
oscurantismo han impedido hasta ahora alcanzar el verdadero camino”.

Como podemos apreciar en las anteriores distinciones en torno a la ciencia, que son perspectivas limitadas y excluyentes, por lo que es recomendado que se hable de diferentes
dimensiones de la ciencia, ya que se generan en la misma muchos y graves conflictos éticos.

Existe en nuestro mundo actual la preocupación por la ética en el campo de la ciencia y la tecnología; y claro que existe razón por tal preocupación, pues gracias a la educación
científica en instituciones educativas, al avance vertiginoso de la ciencia, y a los diferentes medios de comunicación como programas televisivos y radiofónicos, así como a través
de periódicos y revistas de divulgación científica; han influido de manera determinante para que las personas adquieran conciencia de la importancia de reflexiona sobre la actividad
de las investigaciones científicas y de su impacto en nuestro planeta.

El desarrollo del conocimiento científico, tecnológico y humanístico se entiende como un proceso dialéctico (sucesión ordenada de verdades o razonamientos que derivan unos
de otros), histórico y en permanente transformación, que responde a necesidades y demandas de diversas índole. A este respecto, la educación privilegia la autorreflexión para
resolver contradicciones de conciencia en cuanto a la construcción social del conocimiento, el sentido ético de su aplicación y utilidad, así como de su trascendencia en la búsqueda
del bienestar humano.

Y en este sentido ético del desarrollo del conocimiento científico, tecnológico y humanístico tiene gran relevancia una disciplina que forma parte de la Ética práctica. Existe una
ciencia que examina todos aquellos casos de problemas morales relacionados con el valor y conservación de la vida humana, animal y vegetal (preservación del medio ambiente).
Gustavo Escobar Valenzuela en su libro de “Ética” Introducción a su problemática y su historia, nos expresa que, en los últimos tiempos, ha tenido gran relevancia esta parte de la
ética aplicada y el término propuesto en 1971 por V. R. Potter oncólogo estadounidense es lo que hoy conocemos como Bioética. “Preguntarle a un científico si ha experimentado
el fracaso es como preguntarle a un pintor si alguna vez ha hecho un bosquejo, la respuesta es: un millón de veces; ese es el precio del éxito”. John Polanyi, Premio Nobel de
Química.

Tenemos que estar conscientes que si deseamos investigación científica dentro del marco moral y ético; debemos de reflexionar en el origen de los investigadores científicos; que
antes de serlo, son seres humanos y por ello, la importancia de gran trascendencia del papel que desempeñan las instituciones educativas en formar profesionales con un elevado
sentido ético. Pues sabemos que, una gran mayoría de los conflictos morales que se presentan en la actividad de la investigación científica no es debido a ella, sino a la naturaleza
humana del investigador o científico; atendiendo intereses particulares en lugar del interés y beneficio colectivo de una sociedad.

2.1.1.- LÍMITES ÉTICOS DE LA INVESTIGACIÓN


Es una realidad la importancia que reviste en la actualidad los límites éticos en el desarrollo de la investigación. Razón por la cual se pone gran énfasis sobre este tema en las
instituciones educativas, propiciando el discernimiento entre los alumnos, para que reflexionen y tomen conciencia sobre el desarrollo de las actividades de la investigación científica
en los últimos años, generado principalmente por causa del proceso de globalización iniciado en los países desarrollados; Como consecuencia han surgido por las mismas
Instituciones públicas y privadas, normas y políticas específicas así como la implantación de códigos de ética de la investigación.
Por lo que debemos preguntarnos, ¿cuáles son los temas o problemas desde el punto de vista ético que tienen relación con las investigaciones científicas? ¿Se deben de tener
límites en todos los casos de investigación? ¿Han sido buenas o malas en su generalidad las investigaciones? ¿Han tenido sustento ético toda investigación? , Estas y otras preguntas
nos podemos hacer al abordar cuestionamientos en donde existen relaciones entre la ética y la investigación.
Ante estas interrogantes entraremos en materia: En la investigación científica como en la ciencia se deberá actuar buscando la verdad, esto significa que toda actividad de
investigación se hará con veracidad, libertad, pero con responsabilidad para no atentar contra los principios fundamentales de los derechos humanos de las personas y no dañar
los recursos naturales de nuestro planeta. Dicho de otra manera, la investigación científica deberá de ser respetuosa tanto con los seres vivos como con el medio ambiente.
Debe ser de carácter obligatorio que toda organización pública o privada que realice investigación, cuente con un código de ética, para que sirva de referencia, estableciendo la
normatividad y sanciones ante el incumplimiento sobre la investigación científica. Además se recomienda la integración de los comités de ética para el análisis de algún problema
ético que se presente.
Ahora bien; los comités de ética en las instituciones marcaron una diferencia importante en la reflexión de los problemas morales, al dar una categoría superior al alcance de los
análisis éticos y ofrecer respuestas a interrogantes como las que nos hacemos en la práctica de toda investigación científica. En relación con los comités de ética, Berta Moreno
Molina nos dice que, “Los comités de ética son instancias de análisis de los problemas éticos en todos los campos de la investigación científica y están más referidos a las
instituciones. Por ejemplo, los comités universitarios o de ciencia y tecnología se ocupan de las exigencias éticas de la producción de conocimiento científico, incluyendo el manejo,
la interpretación y la publicidad de los resultados de la investigación científica; consideran los efectos de la investigación, en particular, los de la aplicación de nueva tecnología para
fundamentar políticas públicas y elaborar legislación. Los comités de ética surgieron en la medicina como grupos multidisciplinarios que tienen como objetivo deliberar sobre los
problemas que se presentan en la investigación y práctica médica para proponer criterios éticos en la toma de decisiones. Tratan temas relacionados con la Bioética”
Deben de establecerse límites éticos en la práctica de la investigación médica; por ejemplo cuando se llevan a cabo investigaciones en seres humanos sobre algún tipo de enfermedad
o virus; y, se corre el riesgo de que puedan salir con algún daño o hasta la misma muerte las personas con las que se experimentó. Cuando exista la presunción de que pueda
existir este tipo de riesgos o algún otro, que dañe la integridad del ser humano, no debe de aceptarse la investigación, pues contraviene los derechos humanos de las personas.
Así también, desde un sentido ético, una investigación científica debe limitar su práctica cuando de alguna manera, se pueda afectar el medio ambiente y como consecuencia a las
personas. Pues el medio ambiente es donde tienen su convivencia los seres humanos; pero, a la vez se afectan los recursos naturales como el aire, el agua, el suelo y la relación
entre los seres vivos. Una prioridad vital para la subsistencia humana es precisamente la conservación del medio ambiente para mejorar la convivencia de la humanidad.
Se deberá evitar por todo los medios el fraude científico; Francisco Javier Serrano Bosquet nos dice que, “en un sentido amplio el fraude científico se daría cuando se realiza una
desviación del método científico y de las normas éticas relacionadas con la actividad científica tanto en el ámbito del planteamiento, del desarrollo y de la publicación de la
investigación científica, con la intención de engañar. […] Aunque algunos autores afirman que los fraudes científicos no son muy comunes, que existen como en cualquier otro
campo social y que ocurren casi en forma exclusiva en la investigación biomédica, lo cierto es que este problema lo hallamos en todos los ámbitos y sectores de la ciencia; desde
el ámbito de la investigación hasta el de la publicación y divulgación, pasando por la comercialización de los nuevos productos desarrollados”.

Tipología de la mala conducta científica:


• Invención: los autores “fabrican” la totalidad o parte de los datos de un estudio remitido para la publicación.
• Falsificación y manipulación de datos: se proporcionan datos o métodos falsos dentro de un estudio. Los datos correctos existen, pero los autores modifican los valores a su
antojo con el fin de favorecer la hipótesis del estudio.
• Plagio: es la apropiación de ideas o frases de otros artículos, presentándose como trabajo original y sin citar la fuente.
Faltas de ética en el proceso de publicación:
• Autoría ficticia: aunque el concepto de autor se aplica a los que redactan el original y contribuyen de manera sustancial al desarrollo de la investigación, es práctica común incluir
a otras personas dándose el fenómeno conocido como “autoría regalada, honoraria o ficticia”.
• Publicación reiterada: incluye:
• Publicación duplicada: consiste en la publicación, en parte o en su totalidad, de un artículo previamente editado en otra revista, o en otros documentos impresos o
electrónicos.
• Publicación inflada: se duplican los artículos de modo artificial añadiendo resultados o casos clínicos a series previamente publicada. El nuevo artículo recoge las mismas
conclusiones que uno anterior al que únicamente se han añadido más datos o casos.
• Autoplagio: cuando un autor alcanza cierta notoriedad en un tema y a menudo es invitado a escribir revisiones sobre el mismo tema, puede caer en la tentación de repetir para
de los escrito con anterioridad, duplicando los mismos contenidos que en ocasiones pasadas.
• Otros:
• Incorrección de citas bibliográficas: omitir citas relevantes.
• Sesgos de publicidad: los sesgos de publicación de estudios con resultados positivos o aquellos que alcanzan una significación estadística alta, son casi una constante de
la ciencia actual.
• Publicidad de los resultados de la investigación: otra falta de ética científica es, según algunos autores, dar a conocer los resultados de investigación de modo prematuro
al público antes de su publicación en la prensa profesional, o hacerlo de manera sensacionalista.
Es por ello, que debemos reiterar que toda investigación científica deberá llevar consigo el compromiso de buscar siempre la verdad en toda investigación, la justicia, la libertad y
responsabilidad (y valores que se deriven de ellos, entre otros); valores éticos fundamentales de todo acto humano y por consecuencia por todo acto que realicen las personas y
organizaciones tanto públicas y privadas en el ámbito de la investigación.
Por lo que podemos resumir que, la investigación científica tendrá como límites los valores morales y éticos que rigen a los seres humanos; y deberá ser la investigación científica
una actividad que garantice el desarrollo sostenido, sustentable, que coadyuve para el bienestar de la sociedad y de la humanidad.

Escobar Valenzuela, G. (2000). Ética. México: McGraw Hill.


Ferrater Mora, J. (1965). Diccionario de Filosofía. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.
Velázquez G., M. (2006). Ética en los negocios. Conceptos y casos. (M. González Osuna, Trad.) México: Pearson.
CNDH. México. (2010). ¿Qué son los derechos humanos? Obtenido de Comisión Nacional de Derechos Humanos: http://www.cndh.org.mx/Que_son_Derechos_Humanos
Dirección de Orientación Ciudadana y Derechos Humanos. Distrito Federal. (2010). Definición. ¿Qué son los derechos humanos? Obtenido de Derechos humanos. Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal:
http://www.derechoshumanosdf.gob.mx/es/DOCDH/Definicion
Domínguez Álvarez, G. (4 de Agosto de 2016). Los derechos humanos. (M. I. Meza Salas, Entrevistador)
Organización de las Naciones Unidas. (2016)¿Qué son los derechos humanos? Obtenido de Naciones Unidas. Derechos Humanos. Oficina del Alto Comisionado: http://www.ohchr.org/SP/Issues/Pages/WhatareHumanRights.aspx TECNOLÓGICO
NACIONAL DE MÉXICO “Ética, el ser humano y la ciencia”
Organización de los Estados Americanos. (s.f.). Historia de los derechos humanos. Obtenido de Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI):
http://www.oas.org/es/sedi/ddse/documentos/CapacidadJuridica/Modulo1/DerechosHumanos/DH2.pdf