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Vestimenta

La realizaban con pieles y cueros de animales,


especialmente guanacos. Consistía en un manto o
capa con el pelo hacia afuera, las mujeres la ataban
con tiras sobre el pecho y los hombres se la
ajustaban al cuerpo ciñéndola bajo el brazo derecho,
asegurándola con la mano. Mujeres y niños usaban
un taparrabo, se calzaban con mocasines de cuero.

Gustaban de adornarse con collares,


brazaletes y pulseras, confeccionados
con huesos de aves, conchillas y
trenzas de tendón de guanaco, los
hombres llevaban uno triangular de
cuero sobre la frente, atado alrededor
de la cabeza (Kóchil).

Ambos sexos se pintaban con los


colores rojo, negro, blanco y amarillo en dibujos
sencillos. A la derecha, boceto de Gusinde de las
pinturas faciales de un novio selknam.

Los selk'nam u onas,1 son un pueblo amerindio que hasta principios del siglo XX vivía en el
norte y centro de la isla Grande de Tierra del Fuego, en el extremo austral del continente
americano en Argentina y Chile.2
Originalmente eran nómadas terrestres, cazadores y recolectores. Luego de un genocidio a
principios del siglo XX y un proceso de transculturación que operó por más de un siglo, los
selknam que continúan viviendo en la porción argentina de la isla se
encuentran aculturados por completo
La vivienda

Objetos Onas colectados por Julius Popper.

Los onas construían dos tipos de viviendas, llamadas kawi. Una de forma semicircular y la otra
en forma de cono. Las construían con palos enterrados en la tierra con los que formaban una
estructura que cubrían con pieles de animales

Alimentación
El guanaco es un animal de fuerte presencia en la Patagonia.

Los onas se alimentaban de aves, guanacos, y tucutucus, lo que los habitantes de haruwen
costeros complementaban con la recolección de productos marinos, como mariscos que
encontraban en la playa o alguna ballena varada; y de frutos silvestres como los del calafate y
la chaura.
La búsqueda de alimento significaba la vida cotidiana. Conseguir comida era tarea de los
varones, quienes se volvieron diestros en el uso del arco y la flecha, necesario para cazar el
esquivo guanaco. Como ellos debían andar siempre al acecho, las mujeres cuidaban la casa,
consumían mariscos si el hambre obligaba a hacerlo y, durante los traslados, cargaban las
tiendas en bolsas de cuero y cestos de juncos, junto con los utensilios y los hijos que aún no
caminaban.

Herramientas
Los onas fabricaban herramientas de piedra, hueso y madera. Su principal arma eran el arco y
la flecha. También empleaban la honda y el arpón.
Arte
Aunque eran grandes maestros en la pintural corporal y el canto, gran parte de lo que sabemos del
arte selk`nam se remite al vestuario. Vestían sólo con pieles y cueros de animales, especialmente
el guanaco, aunque para mantos y capas preferían al zorro. Una alternativa era la piel de roedores,
aves, mustélidos y lobos marinos. El manto o capa era usado por todos, con la piel hacia fuera y
servía también de frazada y escudo. A veces, decoraban la lana expuesta con ákel (ocre mezclado
con grasa animal). Las mujeres usaban collares y pulseras. A la vez, los hombres usaban tocados
de plumas muy admirados llamados ohn u oon. Como símbolo de su ser adulto, los hombres
recibían un tocado triangular llamado kochel que ataban a la frente en todas sus cacerías. Todos
usaban el pelo largo, con chasquilla sobre sus frentes. La pintura corporal era fundamental. Se
adornaban con diferentes dibujos en cada ocasión, por ejemplo, en la caza, combates, paz,
torneos, duelos, etc. Se pintaban diariamente por cuestiones prácticas y estéticas. El rojo era
considerado el color más bello. Cada persona tenía su propia provisión de ákel, que era un
importante bien de trueque. En sus ceremonias la pintura corporal alcanzó gran sofisticación.