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TIEMPO DE RESPUESTA PARA QUE EL SERVIDOR PUBLICO

EMITA HACIA EL USUARIO


Las autoridades públicas deben responder las peticiones de interés general o particular en un
término de 15 días hábiles. Las solicitudes de información se deben resolver en el término de
diez días hábiles y las de consulta, en término de 30 días hábiles. Así mismo, las solicitudes
pueden ser verbales o escritas. Si son verbales la autoridad la puede responder también
verbalmente y si son escritas, las debe responder en forma escrita. Si la persona deja una
dirección se le remite a esa dirección, de lo contrario se deja la respuesta a disposición del
peticionario en la oficina donde acudió, dentro del término correspondiente.

La respuesta de la autoridad no debe ser evasiva, o sibilina, o limitarse a dar largas al asunto,
ni a embrollarlo, sino que en forma clara y directa debe resolver sobre la pretensión deducida.
Cabe señalar que en varias materias las autoridades de acuerdo a las leyes secundarias
establecen en algunos casos 60, 45, 30, 15 días hábiles como plazos, para dar respuesta al
solicitante o peticionario, pero la medida que debemos tomar es que se tiene que establecer
un plazo general máximo, y no así permitir que las leyes secundarias puedan establecer un
plazo mayor que haga nugatorio el derecho de petición de los gobernados, con ello se
establece un control constitucional al poder legislador ordinario, para que la autoridad
conteste a dicha petición y no sea omisa, pues se da el caso que las autoridades no contestan
en sus plazos señalados por su reglamentación, aún cuando el peticionario cumplió con los
requisitos del artículo en mención, en lo que se refiere al hacer llegar por escrito de manera
pacífica y respetuosa la petición. La solicitud pedida indispensablemente requiere de una
respuesta oportuna y congruente con lo solicitado, independientemente del sentido de la
contestación. Es decir la autoridad tendrá un plazo necesario para revisar y analizar la
solicitud para efectos de dar respuesta coherente o razonable con lo que se le solicita, sin
estar obligada a contestar en sentido afirmativo. Lo anterior constriñe a que la autoridad
motive y fundamente dicha respuesta conforme a la ley.

Ahora bien, el tiempo que la autoridad utilice para hacer la contestación a un particular que
ejerció su derecho de petición, debe ser aquel que racionalmente se requiera para estudiar la
petición y acordarla, lo que dependerá de cada caso en particular.

En consecuencia, habrá peticiones sencillas y rápidas de acordar; y otras que resulten más
complejas o voluminosas por lo que se requerirá de un plazo mayor, por lo que ante tales
contingencias el Constituyente debe mediar entre un plazo suficiente tanto para los
particulares como para los gobernados, considerando que este plazo debe ser de cuatro
meses, como tiempo suficiente y necesario para que se analice y resuelva la petición.