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FICHA.

CARL SCHMITT, LECTOR DE DONOSO CORTÉS

Interpretación europea de Juan Donoso Cortés. Struhart & Cía. (2006)

Introducción (1950).

Se habla de Donoso cuando hay crisis. Cuando la crisis pasaba se creía que Donoso era

“Tan pronto como quedaba restablecida la acostumbrada normalidad, resultaba fácil


demostrar que, en rigor, Donoso Cortés no fue sino un típico liberal-conservador del siglo XIX,
que a menudo cambiaba de opinión. Pero Donoso es mucho más que eso” (7)

La importancia de Donoso es que: “asestó el golpe de muerte a la filosofía progresista de la


Historia con la fuerza emanada de una vigorosa imagen propia de la Historia” (7)

Solo en apariencia es un reaccionario.

Visión cristiana de la historia. Supera a la ilustración con una visión cristiana de la historia.
Donoso Cortés transita desde una filosofía del progreso a una visión cristiana de la historia:
“Durante el período liberal de su juventud se había apropiado también la construcción
filosófico-histórica de progreso, inteligencia y libertad, inherente al liberalismo. Al superar en sí
esta construcción filosófico-histórica, comunicó a su propia imagen cristiana de la Historia una
inesperada tensión” (9). En este hecho reside su actualidad,

Acá coincidimos plenamente con Schmitt: en 1848 Donoso Cortés se da cuenta, vira su
atención generalmente puesta en las guerras o divisiones intestinas de España para adoptar un
punto de vista europeo: “Sólo el terror del 48 le reveló que la guerra civil española por fuerza
tenía que convertirse en una cuestión europea” (9). Se convirtió en una Casandra. (Schmitt no
es también una Casandra, como insinúa Saralegui?)

Por último, ¿de dónde viene el odio a Donoso? Dice Schmitt que se debe a que no se le
perdona a un conservador como él su capacidad para revelar el futuro gracias a una visión de
la historia que sus enemigos juzgan anticuada.

Con cada intensificación del acontecer histórico, su importancia ha ido creciendo de modo tal
que junto con el peligro aumentan también las posibilidades de salvación.

Interpretación europea de Donoso Cortés (1944); conferencia en Madrid.

Donoso Cortés y las revoluciones de 1848

Contexto de 1848, acontecimiento europeo. Conmovió a Donoso Cortés.

Donoso no fue “el único que, a raíz de la conmoción del año 1848, cambió de actitud,
pronunciándose abierta e intransigentemente en contra del liberalismo y de la revolución. Por
aquel entonces, numerosos liberales y liberaloides, moderados y constitucionalista de todos
los matices (…) cambiaron de rumbo, colocándose decididamente del lado antiliberal. Por ello

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pudiera parecer natural incluir también a Donoso entre éstos y caracterizarle, así como su
obra, considerándolos como producto del Terror del 48” (15)

CONVERSIÓN: “De éstos se desprende que pecaría de superficial quien, en el caso de Donoso,
admitie4se una conversión producto del pagino o un viraje brusco. Ya antes de 1848 era
conservador por su actitud política total y cristiano católico por su convicción religiosa. Él
mismo califica la muerte de su hermano, acaecida en 1847, de punto inicial de una nueva
etapa en su actitud interior. Si, a pesar de ello, no fue sino el terror del año 1848 lo que le
elevó a su grandeza europea, ello no puede atribuirse a motivos psicológicos ni sociológicos de
un genero de psicología y sociología que restan importancia al pánico” (16)

Para Schmitt Donoso es un autor del 48. NO importa su pasado porque Donoso es un autor de
las crisis. Es en dichos momentos en los que se eleva con toda claridad su discurso. Si fue
liberal conservador, moderado, conservador católico, da lo mismo. Es 1848 el que agudiza su
atención y le ofrece el contexto para vislumbrar el riesgo europeo.

II

Donoso Cortés es muy útil para reconectar el siglo xx con todos sus conflictos con el año 1848,
también de honda crisis europea. Sobre todo porque los socialista monopolizaron la
interpretación de dichos sucesos. Donoso nos ofrece otro cariz interpretativo. Ese monopolio
relego otras explicaciones, como las de Donoso.

Tres son los aspectos sobre los que puede apoyarse dicha continuidad. Los tres aspectos se
interpenetran eficazmente:

1. Un PRONÓSTICO de política exterior.


2. Un DIAGNOSTICO de política interior.
3. Un PARALELISMO de de la historia universal.

Es decir: retomar la interpretación no socialista de 1848, su pronóstico, diagnostico y


paralelismo; es decir, retomar las interpretaciones donosianas de entonces permiten
reconstruir mejor la historia presente. Las reflexiones no cooptadas por el socialismo acerca de
la historia de aquellos años constituyen una mejor ancla para explicar el presente. En palabras
de Schmitt: “la continuidad de la trayectoria espiritual que enlaza nuestra época actual con las
fuerzas y las conclusiones de 1848” (22)

III

1 PRONOSTICO.

Las potencias Europeas ya no podían sentirse dueñas del mundo por la aparición de Rusia y
EEUU. Tocqueville lo observa. DONOSO parte de ese pronóstico exterior sobre el decadente
futuro europeo, aunque para donoso también la cosa era sobre todo europea, pues se
expresaba en términos de civilización católica y civilización filosófica.

2 DIAGNOSTICO

2
Diagnostico interior que involucra el proceso de centralización administrativa y política hacia el
interior de los estados, junto con la industrialización y la mecanización crecientes.

Donoso era bien consciente de estos y en el discurso sobre la dictadura ve a las modernas
invenciones técnicas el servicio necesario hecho a la centralización administrativa.

Predicción (pronostico) acerca de la importancia de Rusia y EEUU y, por otro lado, el


diagnostico sobre la mecanización y centralización administrativa y técnica del estado se unen
en el tercer punto, el paralelismo internacional.

IV

En Donoso el paralelismo trata ver si “la Era cristiana está o no tocando a su fin” (25) Es esta
una nueva caída de Roma?

Luego aparecen Saint-Simón (que utiliza era metáfora entre la época actual y los orígenes del
cristianismo y se pregunta si la actualidad no será su equivalente en materia de transformación
radical, dado que el socialismo pretende crear una religión nueva y moderna. Pasa por
nombres como Proudhon, Marx, Engels, Bauer, Strauss, Renan, etc. “Más importante es el
mito mismo en que creen estos dos mitólogos. La lucha de lo nuevo contra lo antiguo es tema
de los mitos de todos los tiempos” (29)

En conclusión:

“la continuidad con la situación de 1848 y reducir a su verdadera y relativa importancia el


monopolio comunista de esa continuidad” (33), un pronóstico (Rusia, EEUU), un diagnostico
(democratización, mecanización, centralización) y un paralelismo (historia de las ideas).
Donoso “figura en primera fila de los hombres que hemos de citar a este respecto” (33).

Donoso fue el primero en advertir que “el ferrocarril y el telégrafo traerían consigo una
dictadura centralizadora encaminada a nivelarlo todo” (35), porque, según Donoso, nadie se
dio cuenta que no existe relación entre progreso técnico y progreso moral. Advirtiendo esto:
“arrastró a Donoso a una antítesis desesperada y le forzó a ese pesimismo de Casandra que
causó tanto escándalo porque fue interpretado dogmáticamente en lugar de comprenderse de
un modo existencial” 35. “Su visión de la historia se tornó escatológica, sin negar un concepto
de historia” (35)

Acá una cita importante, con la que desacuerdo: “Forma parte de su situación – vinculada a la
época -, como político y diplomático, el que favoreciese el golpe de Estado de Luis Napoleón y
su coronación como emperador. En realidad, la “dictadura coronada” no significaba para él
sino un pis aller practico, una legítima defensa contra la dictadura de otras fuerzas y otros
poderes, a los que consideraba más peligrosos, más malignos y más intensamente
dictatoriales. Jamás juzgo a ese recurso pragmático como una salvación religiosa ni teórica”
(37) [Yo creo, por el contrario, que lo juzgaba como el único recurso posible que le quedaba a
la cristiandad, y si es cierto que era provisoria, también era igualmente cierto que sería muy
difícil determinar hasta donde ella iba a ejercer el gobierno]

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Compara Schmitt a Donoso con Kierkegaard (y antes lo comparó con Tocqueville)}

Donoso NO era hegeliano: “Carecía asimismo de todo sentido hegeliano de la historia” (38).

IMP: “Y lo esencial es haberse percatado de un modo exacto de que precisamente la seudo


religión de la humanidad absoluta es el principio de un camino que conduce a un terror
inhumano. Era ésta una conclusión nueva, mucho más profunda que las numerosas y
grandilocuentes sentencias que De Maistre formulara sobre la revolución, la guerra y la sangre.
Comparado con el español, cuya mirada había penetrado en los abismos de terror de 1848, De
Maistre es todavía un aristócrata de la restauración del antiguo régimen, un prolongador y
profundizador del siglo XVIII” (39)

IMP, Donoso es distinto de los contra: “en cuanto al estilo de su pensamiento y de las palabras
decisivas y por el contenido de lo que nos comunica y la coacción de la coyuntura histórica [lo
que no dice es] algo que difiere de la filosofía de los autores conservadores y tradicionalistas,
que, por lo demás, es posible que hayan influido poderosamente en él” (39)

Coincidimos en esta advertencia de método: “Sus arrebatos no deben calificarse de estilo


aforístico” (39)

SCHMITT tomará este concepto de DONOSO: cuando dice que “la abolición legal de la pena de
muerte es siempre síntoma precursor de una matanza en masa (…) Sus palabras son los
expresivos además de un hombre cuya mirada penetra en los abismos de la naturaleza
humana” (40). Es que precisamente allí donde se postula “lo humano” se formula una antítesis
de las más terribles posibles: lo inhumano, y lo político se desborda, va más allá de sus
posibilidades.

Finaliza con una pregunta: ¿Por qué no se lo lee más a Donoso? Porque precisamente son las
grandes crisis las que revitalizan su pensamiento. No es un autor de los tiempos normales, es
un autor de la excepcionalidad.

Donoso Cortés. Su posición en la historia de la filosofía del Estado europeo.

Donoso Cortés en Alemania (1927) – ensayo.

Observación de Bismarck sobre Donoso. Donoso llega a Berlín el 22 de febrero de 1849 y no le


gustaba nada.

Los protestantes ortodoxos no le daban mucha bolilla. Permaneció solitario y sin ningún éxito
diplomático en Berlín. El “nebuloso racionalismo” de la filosofía hegeliana le llenaba de
espanto. La monarquía alemana, creía, solo podía mantenerse por una federación de Estados.

Solo podía consentir Donoso una Alemania dividida religiosamente, una meridional católica y
otra septentrional protestante. Pero un grande y poderosos estado alemán solo podría
producir una gran guerra europea.

Odiaba Prusia, grande por su protestantismo pero protestantismo por el que también morirá.

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El rey no era su favorito, Federico Guillermo IV: “Es interesante que la fe religiosa del rey, sus
sentimientos sinceramente cristianos y su franco odio a la revolución y al liberalismo apenas
hayan merecido un comentario de ese católico español que es Donoso” (75)

Desprecia la asamblea de Fráncfort, de la cual, según él, solo habrán de surgir revoluciones.

Ve fríamente a los conservadores prusianos: “si fuese abiertamente reaccionario y dependiese


menos de su vacilante soberano (…) podría dar lugar a una restauración, también más o menos
estable” (78)

No pide dictadura ni nada por el estilo porque la monarquía todavía esta fuerte, aunque a
donoso le cueste admitirlo por su carácter protestante. No era por Alemania por donde
pasaban las grandes fuerzas del futuro del mundo. Era en Francia. “En una palabra: Berlín no
era en el año 1849, ni política ni espiritualmente, el lugar apropiado donde una dictadura
hubiera tenido su elevado sentido histórico” (80) En Prusia la monarquía todavía estaba fuerte,
a pesar de su carácter protestante.

Comenta Schmitt distintas consideraciones internacionales de Donoso Cortés, sobre todo sus
opiniones ambivalentes sobre la misión de Inglaterra para Europa. A veces es la que la puede
salvar (aunque por supuesto lamenta su no catolicismo) y otra es su gran desgracia. “Lo único
que permanece inalterable a través de los cambios de ideas es su interés por los Estados
pontificios y por la soberanía del Papa. En lo restante, sigue al día los cambios de situación”
(84)

Comenta Schmitt que pareciera que Donoso busca replicar antagonismo en política exterior
también, en el enfrentamiento entre dos grandes potencias, una tradicional y otra
revolucionaria. Pero es evidente que históricamente ello no ocurrió y tal vez por eso Donoso
no lo pudo encontrar.

Le achaca a Schmitt que Donoso debió haber visto esto en Prusia [Aunque yo no lo creo así,
sencillamente si no era católica no podía antagonizar con el socialismo. Para Donoso
inevitablemente sería un paradigma de la indecisión o de la revolución]. Como sea, sí es cierto,
dice Schmitt que se detuvo en Francia y en la dictadura de Napoleón III, aunque abandona la
posición poco después.

Con todo: “El que Donoso modificara entonces su juicio sobre Rusia y advirtiera … que Rusia en
modo alguno constituía el seguro baluarte del conservadurismo europeo, viene a ser el
resultado más importante de su estancia en Berlín” (87) [Resultado que a mí me chupa un
huevo]

IMP. “Ahora ya sólo existe para él único camino de salvación [la cita está bien escrita, está
mal en el original parece]: la dictadura. Era ésta una idea que el espíritu latino del español
pudo aprehender rápidamente y que respondía a su decisionismo, pero cuya verdadera
energía radica en la esfera de un democratismo revolucionario y que, en un sistema de
pensamiento y sentimientos conservadores, sólo penetra desde fuera como un cuerpo
extraño” (87)

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[Es extraña esta última cita, hay que leerla varias veces. Lo que entiendo es algo que ya viene
diciendo y es que Donoso se diferencia del conservadorismo (siempre legitimista y
tradicionalista) cuando observa al donoso dictatorial. Tanto esto como el rescate de Schmitt
respecto de la continuidad entre la interpretación donosiana y las circunstancias actuales
responden a su intención de extraer a Donoso de esa bolsa de gatos que son los viejos
conservadores para elevarlo a un autor de la talla de Tocqueville, Kierkegaard y él mismo]

El infortunio de Donoso Cortés (1929) – ensayo.

CONVERSIÓN: “Además, Donoso era, en cierto modo, un converso, por cuanto empezó como
catedrático liberal de Derecho político y terminó siendo el heraldo teórico de una dictadura
conservadora que, con grave gesto profético, anuncio a un siglo liberal” (89)

Por que fracasó Donoso Cortés? Por qué fue ignorado?

Donoso era una figura de primera línea entre 1849 y 1853, año de su muerte. ¿Qué sucedió
entonces?

1- Por su forma de escribir, excesivamente barroca y retoricista.


2- Su libro más famoso es muy teológico y además de muy mala teología. El Ensayo… es
su obra más difundida, por desgracia, dice Schmitt. En ella, aparece Donoso “como el
prototipo de lego metido a teólogo, lo que no fue en sus discursos ni cartas, ni menos
aún en su manera de ser. Emprende extensos análisis dogmaticos, exponiéndose a la
peligrosa situación de que cualquier teólogo de oficio pueda rebatirle con ventaja” (91)
y fue exactamente esto lo que le ocurrió, con los ataques furibundos de Gaduel.
3- Su excesivo pesimismo en una época de optimismo. Además se presenta de un modo
poco romántico y literario, mas afecto con la época. Porque Donoso no lo expone
como interpretación rayana en la literatura romántica y pesimismo, sino como dogma
y sistema. “Y es que los hombres del siglo XIX solo toleran una dictadura si ésta se
presenta en nombre de un optimismo humanitario” (93)
4- No habérselas agarrado con el marxismo. Se metió con el anarquismo de Prohudon y
el que sobrevivió a esa época fue Marx. Su rival ideológico entonces desapareció tanto
como él.
a. “en cierto modo, polemizaba con un aliado e incluso un afín suyo, quien, lo
mismo que él, luchaba contra la combinación de liberalismo y democracia con
un rigor moral que, con justicia, le valió el calificativo de “romano”” (96)
5- Se teoría de la dictadura: “Su gran importancia teórica para la historia de las
doctrinas antirrevolucionarias estriba en el hecho de que abandona la
argumentación legitimista y ya no formula una filosofía política de la Restauración,
sino una teoría de la dictadura. Es aquí donde su antítesis adquiere la máxima
intensidad, hasta llegar a constituir una imagen de la lucha final entre el ateísmo y
cristianismo, entre el socialismo descreído y los resto de un orden social cristiano-
europeo. Llego a este punto sus escritos adquieren un carácter apocalíptico y
escatológico” (96)
a. Porque en realidad solo apoyo el golpe de estado de napoleón III. “puede
aprobarse…el golpe de Estado de 1851…lo que resulta…imposible es
fundamentarlo ideológicamente sobre conceptos apocalípticos” 97. Porque no

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se trato más que de una solución frente al problema del ejecutivo que tiene
problemas por el parlamento para gobernar [Claro pero para Donoso no se
trataba de esto, su defensa de napoleón es de cara a la estabilidad del
catolicismo europeo y hay que tener en cuenta que fue napoleón mismo el
que repusiera al papa en su trono. Ciertamente, para Donoso todo aquel que
vislumbrara como un nombre fuerte capaz de salvar al catolicismo era
entonces erigido como dictador]

“hay que reconocer en Donoso a uno de los más grandes pensadores políticos del siglo XIX”
(98). Sobre todo en su crítica al parlamentarismo y, más aun, en su consideración de la
burguesía como “clase discutidora”, revalorizando así el poder de la decisión.

“su singular importancia estriba en haber advertido – en una época de relativizadora


disolución de los conceptos y antagonismo políticos y en un ambiente de fraude ideológico-
la noción central de toda gran política y en haberla mantenido firmemente a través de toda
suerte de engañosa y falaces ofuscaciones, tratando de determinar más allá de los distingos
propios de la política del día, la grande, histórica y fundamental distinción entre amigo y
enemigo” (99) [OJO que Donoso relaciona política con represión, no con alguna clase de
carácter constitutivo. Además, en la especificidad de la batalla entre catolicismo y socialismo
no se encuentra el famoso “duelo de caballeros” que caracteriza a lo político schmittiano,
sino mas bien la guerra apocalíptica, final, deshumanizante y destructora, precisamente por
su componente moral, solo equiparable con la denuncia al liberalismo. No debe perderse
esto de vista al mismo tiempo que se reconoce la critica a la despolitización liberal (que
evapora las distinciones metafísicas por no confrontarlas) y que se revaloriza el carácter
siempre decisivo entre diferencias de lo político. Sin embargo, esta crítica se le desaparece a
Carl Schmitt por prescindir de la moralidad del decisionismo donosiana y emparentarlo
demasiado a su propia teoría).

Sigue Schmitt y hace un interesante elogio. Cuando Donoso habla de que el mismo no sería
dictador, lejos de parecer contradictorio, dice CS , demuestra mucho más su comprensión de
los político, porque comprende que el liberalismo vale para la esfera privada y la decisión para
la esfera pública-estatal.

Para la filosofía política de la contrarrevolución (De Maistre, Bonald, Donoso Cortés) – 1922
– Ensayo.

Comienza separando a los contrarrevolucionarios de los románticos. Se retoma el argumento


de romanticismo político. Los románticos alemanes son el “sempiterno coloquio” (En la
traducción de Trotta el “dialogo eterno”), cosa ausente en los contrarrevolucionarios.

IMP. “lo que caracteriza su filosofía política contrarrevolucionaria es la conciencia de que la


época exigía una decisión” (45) y con “una energía que, entre las dos revoluciones de 1789 y
1848, aumenta hasta alcanzar máxima intensidad” (45) [Comparto esta consideración. Si mi
argumento para la doctoral es válido, entonces desde Burke (proyecto estético) hasta Donoso
(dictadura) la tímida intervención conservadora se hace cada vez más decidida. Lo que no
comparto con Schmitt es la relegación de Bonald y De Maistre, también importantísimos para
un pensamiento político decisionista, aunque Bonald menos].

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En los contrarrevolucionarios el concepto de decisión viene a ocupar el primer plano, pues
siempre considera que existe una alternativa que no admite compromisos. Por eso todo el
pensamiento contrarrevolucionario gusta de formular una gran alternativa.

Luego habla de la tradición y la costumbre en Bonald. “En ultimo termino, el tradicionalismo


extremo significaba efectivamente una recusación irracionalista de toda decisión
intelectualmente consciente. A pesar de ello, Bonald, el fundador del tradicionalismo, se halla
muy lejos de la idea de un eterno devenir que se produce por generación espontanea” (46) [Es
importante esto porque para mí el conservadorismo es la defensa política de las limitaciones
del hombre en favor de la atribución de la dirección social, en sus grandes fundamentos, a una
instancia suprapersonal, que puede ser teológica, histórica e institucional. Sin embargo, hay
que buscar en Bonald la presencia de aspectos de intervención]

En Bonald, la tradición es “la única posibilidad de alcanzar el contenido que la fe metafísica del
hombre puede aceptar, porque la razón del individuo es demasiado débil y mísera para
conocer por sí sola la verdad” (47). [Y por eso no puede realizarla].

Para Bonald la historia es un “tropel de ciegos”. Pero también en Bonald hay un pensamiento
de antítesis, de extremos opuestos frente a los cuáles es necesaria una decisión: “Son los
extremos opuestos del bien y del mal, de Dios y del diablo, entre los que existe una alternativa
de vida o muerte que no conoce ninguna síntesis ni ninguna ´tercera solución superior´” (47)

Luego habla de De Maistre. De Maistre iguala soberanía a decisión y con ello de la infalibilidad.
De Maistre dice “la autoridad es buena, con tal de que exista” (48), importa que se tome una
decisión más que el sentido de esta decisión.

Soberanía = decisión infalible.

No estar expuesto a error = no poder ser acusado de error (prácticamente es así en DM, dice
CS)

Luego habla de Donoso. Así como la radicalización revolucionaria fue en aumento, IMP. “en el
pensamiento filosófico-político de la contrarrevolución, la intensidad de la decisión fue en
aumento. Solo así se comprende la evolución desde De Maistre hasta Donoso Cortés, de la
legitimidad a la dictadura. Esta radical intensificación se manifiesta en la creciente importancia
de las tesis axiomáticas referentes a la naturaleza humana. Toda idea política se enfrenta de
algún modo con la naturaleza del hombre, partiendo de la hipótesis de que éste, por
naturaleza, es bueno o malo” (48-49). Para la ilustración el hombre era más bien ignorante y
pasible de vencer su maldad por la educación. Los anarquistas parten de que el hombre es
bueno.

Donoso y el pecado original. Donoso parte del dogma del pecado original, tal vez demasiado
radicalizado. El abate Gaduel se tomo cinco minutos para destrozar su dogmatismo: IMP: “sin
embargo, sería injusto pasar por alto que, para Donoso, se trataba de una decisión religiosa y
política de enorme actualidad, no de la elaboración de un dogma. Al hablar de la maldad
natural del hombre se dirige polémicamente contra el anarquismo ateo y su axioma del
hombre bueno” (50). Es decir, Donoso exagera el pecado original como premisa humana, pero
NO es teólogo. Radicaliza con intención polémica. [De hecho, tampoco es cierto que sea tan

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exagerado, se entiende en su obra que la maldad humana es perfectamente corregible].
También De Maistre y De Bonald piensan mal del hombre. Pero en Donoso, dice CS: “su
desprecio de los hombres ya no conoce límites… si Dios no se hubiese hecho hombre, ´el reptil
que piso con mis pies sería a mis ojos menos despreciable que el hombre´” (51). [Pero en
realidad la cita original dice que “si no hubiera sido hecho por Dios…”]

Donoso y su filosofía de la historia. “según su filosofía de la historia, la victoria del mal es lógica
y natural, pudiéndola evitar tan sólo un milagro divino” (52) [Es curioso que Schmitt no se de
cuenta de que si afirma esto, entonces para qué la dictadura. Sin embargo, la historia la hacen
los hombres junto a Dios. También se necesita el concierto humano para la decisión final
divina, una prueba de los católicos hacia Dios.]

Donoso y la crítica al liberalismo. “Más la imagen típica es otra: la de la sangrienta batalla


decisiva que actualmente se está librando entre el catolicismo y el socialismo ateo” (52) El
liberalismo es la clase discutidora, y esta es la mejor lectura que puede hacerse de esta
ideología.

Es “el más sorprendente juicio en cuanto al liberalismo continental” (57). “El liberalismo…su
esencia es negociar, un definirse a medias que se mantiene a la expectativa con la esperanza
de poder convertir el encuentro final, la sangrienta batalla decisiva, en debate parlamentario y
aplazarlo indefinidamente mediante una eterna discusión.

Donoso y la dictadura. Conectado con el liberalismo, la dictadura es la oposición verdadera a la


discusión. IMP. “La dictadura no es el extremo opuesto de la democracia, sino de la
discusión. Es peculiar al decisionismo del espíritu donosiana admitir siempre el caso
extremo, en espera del Juicio final.” (En la traducción de trotta: “La dictadura es la antítesis
de la discusión. El decisionismo típico del espíritu de Donoso le lleva a considerar siempre el
caso extremo, a esperar el juicio final”) (56) [¿Cómo en espera del juicio final?]

“Donoso…advierte que, con lo teológico, desaparece lo moral y, con lo moral, la idea política
y que toda decisión moral y política se paralizan en una paradisiaca terrenalidad de vida
directa, natural y de aproblematica sensualidad y corporalidad” (59) “Nada más moderno en
la actualidad que la lucha contra lo político” (59) [He aquí el principal rescate de Carl Schmitt
respecto de Donoso. Para el alemán, Donoso Cortés rescata lo político, lo re-conoce en aquellas
antítesis fundamental que en sus instancias excepcionales hace emerger la política del
oscurecimiento del devenir cotidiano]

En la actualidad, “se esquiva lo esencial de la idea política: la exigente decisión moral. Ahora
bien: la significación actual de los filósofos contrarrevolucionarios del Estado radica en la
lógica consecuencia con que se deciden. De tal modo subrayan el facto decisión que éste
termina por anular la idea de legitimidad de la que partieron” (60) [Habla de la legitimidad
monárquica. En este punto yo creo que ello se debe precisamente a que ya no existe una fuerza
política que de por sí pueda garantir la realización del catolicismo]

“Tan pronto como Donoso Cortés advierte que la época del a monarquía ha termina porque ya
no hay reyes y ninguno de ellos tendría valor de serlo sino por la voluntad popular, lleva su
decisionismo a una conclusión; es decir, pide una dictadura política” (60-61)

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IMP. “consecuentemente, a una decisión pura, que no razona, ni discute, ni se justifica, es
decir, creada de la nada y absoluta. Más especialmente, esto es dictadura, no legitimidad
dinástica. Donoso Cortés estaba convencido de que había llegado el instante de la lucha
final; frente a lo radicalmente malo solo cabe una dictadura, y la idea legitimista de su
sucesión dinástica se convierte en tal coyuntura en un vacío legismo” (61) [Pero esto ocurre
precisamente porque la dictadura ya no es un recurso del orden jurídico, como lo era en la ley
excepcional en la cual el recurso del poder concentrado sirviera para garantir la normalidad
jurídica. Se trata de algo más fundamental, de la realización política de la idea católica, que no
es otra cosa que, en términos prácticos, la realización de lo moral, alcanzar un mínimum de
obediencia de los hombres hacia la suprapersonalidad divina]

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CITAS

CONVERSIÓN.

“Tan pronto como quedaba restablecida la acostumbrada normalidad, resultaba fácil


demostrar que, en rigor, Donoso Cortés no fue sino un típico liberal-conservador del siglo XIX,
que a menudo cambiaba de opinión. Pero Donoso es mucho más que eso” (7)

“Durante el período liberal de su juventud se había apropiado también la construcción


filosófico-histórica de progreso, inteligencia y libertad, inherente al liberalismo. Al superar en sí
esta construcción filosófico-histórica, comunicó a su propia imagen cristiana de la Historia una
inesperada tensión” (9). “Sólo el terror del 48 le reveló que la guerra civil española por fuerza
tenía que convertirse en una cuestión europea” (9).

Donoso no fue “el único que, a raíz de la conmoción del año 1848, cambió de actitud,
pronunciándose abierta e intransigentemente en contra del liberalismo y de la revolución. Por
aquel entonces, numerosos liberales y liberaloides, moderados y constitucionalista de todos
los matices (…) cambiaron de rumbo, colocándose decididamente del lado antiliberal. Por ello
pudiera parecer natural incluir también a Donoso entre éstos y caracterizarle, así como su
obra, considerándolos como producto del Terror del 48” (15)

“De éstos se desprende que pecaría de superficial quien, en el caso de Donoso, admitie4se una
conversión producto del pagino o un viraje brusco. Ya antes de 1848 era conservador por su
actitud política total y cristiano católico por su convicción religiosa. Él mismo califica la muerte
de su hermano, acaecida en 1847, de punto inicial de una nueva etapa en su actitud interior.
Si, a pesar de ello, no fue sino el terror del año 1848 lo que le elevó a su grandeza europea, ello
no puede atribuirse a motivos psicológicos ni sociológicos de un genero de psicología y
sociología que restan importancia al pánico” (16)

DICTADURA

“Forma parte de su situación – vinculada a la época -, como político y diplomático, el que


favoreciese el golpe de Estado de Luis Napoleón y su coronación como emperador. En
realidad, la “dictadura coronada” no significaba para él sino un pis aller practico, una
legítima defensa contra la dictadura de otras fuerzas y otros poderes, a los que consideraba
más peligrosos, más malignos y más intensamente dictatoriales. Jamás juzgo a ese recurso
pragmático como una salvación religiosa ni teórica” (37)

“Su gran importancia teórica para la historia de las doctrinas antirrevolucionarias estriba en
el hecho de que abandona la argumentación legitimista y ya no formula una filosofía política
de la Restauración, sino una teoría de la dictadura. Es aquí donde su antítesis adquiere la
máxima intensidad, hasta llegar a constituir una imagen de la lucha final entre el ateísmo y
cristianismo, entre el socialismo descreído y los resto de un orden social cristiano-europeo.
Llego a este punto sus escritos adquieren un carácter apocalíptico y escatológico” (96)

“La dictadura no es el extremo opuesto de la democracia, sino de la discusión. Es peculiar al


decisionismo del espíritu donosiana admitir siempre el caso extremo, en espera del Juicio
final.” (En la traducción de trotta: “La dictadura es la antítesis de la discusión. El

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decisionismo típico del spíritu de Donoso le lleva a considerar siempre el caso extremo, a
esperar el juicio final” (56)

“Donoso…advierte que, con lo teológico, desaparece lo moral y, con lo moral, la idea política
y que toda decisión moral y política se paralizan en una paradisiaca terrenalidad de vida
directa, natural y de aproblematica sensualidad y corporalidad” (59) “Nada más moderno en
la actualidad que la lucha contra lo político” (59)

“se esquiva lo esencial de la idea política: la exigente decisión moral. Ahora bien: la
significación actual de los filósofos contrarrevolucionarios del Estado radica en la lógica
consecuencia con que se deciden. De tal modo subrayan el facto decisión que éste termina
por anular la idea de legitimidad de la que partieron” (60)

IMP. “consecuentemente, a una decisión pura, que no razona, ni discute, ni se justifica, es


decir, creada de la nada y absoluta. Más especialmente, esto es dictadura, no legitimidad
dinástica. Donoso Cortés estaba convencido de que había llegado el instante de la lucha
final; frente a lo radicalmente malo solo cabe una dictadura, y la idea legitimista de su
sucesión dinástica se convierte en tal coyuntura en un vacío legismo” (61)

Donoso fue el primero en advertir que “el ferrocarril y el telégrafo traerían consigo una
dictadura centralizadora encaminada a nivelarlo todo” (35)

“Ahora ya sólo existe para él único camino de salvación [la cita está bien escrita, está mal en el
original parece]: la dictadura. Era ésta una idea que el espíritu latino del español pudo
aprehender rápidamente y que respondía a su decisionismo, pero cuya verdadera energía
radica en la esfera de un democratismo revolucionario y que, en un sistema de pensamiento y
sentimientos conservadores, sólo penetra desde fuera como un cuerpo extraño” (87)

“Tan pronto como Donoso Cortés advierte que la época del a monarquía ha termina porque ya
no hay reyes y ninguno de ellos tendría valor de serlo sino por la voluntad popular, lleva su
decisionismo a una conclusión; es decir, pide una dictadura política” (60-61)

LO POLITICO

“su singular importancia estriba en haber advertido – en una época de relativizadora


disolución de los conceptos y antagonismo políticos y en un ambiente de fraude ideológico-
la noción central de toda gran política y en haberla mantenido firmemente a través de toda
suerte de engañosa y falaces ofuscaciones, tratando de determinar más allá de los distingos
propios de la política del día, la grande, histórica y fundamental distinción entre amigo y
enemigo” (99)

VARIOS

La importancia de Donoso es que: “asestó el golpe de muerte a la filosofía progresista de la


Historia con la fuerza emanada de una vigorosa imagen propia de la Historia” (7)

“arrastró a Donoso a una antítesis desesperada y le forzó a ese pesimismo de Casandra que
causó tanto escándalo porque fue interpretado dogmáticamente en lugar de comprenderse de

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un modo existencial” 35. “Su visión de la historia se tornó escatológica, sin negar un concepto
de historia” (35)

IMP: “Y lo esencial es haberse percatado de un modo exacto de que precisamente la seudo


religión de la humanidad absoluta es el principio de un camino que conduce a un terror
inhumano. Era ésta una conclusión nueva, mucho más profunda que las numerosas y
grandilocuentes sentencias que De Maistre formulara sobre la revolución, la guerra y la sangre.
Comparado con el español, cuya mirada había penetrado en los abismos de terror de 1848, De
Maistre es todavía un aristócrata de la restauración del antiguo régimen, un prolongador y
profundizador del siglo XVIII” (39)

“en cuanto al estilo de su pensamiento y de las palabras decisivas y por el contenido de lo que
nos comunica y la coacción de la coyuntura histórica [lo que no dice es] algo que difiere de la
filosofía de los autores conservadores y tradicionalistas, que, por lo demás, es posible que
hayan influido poderosamente en él” (39)

“la abolición legal de la pena de muerte es siempre síntoma precursor de una matanza en
masa (…) Sus palabras son los expresivos además de un hombre cuya mirada penetra en los
abismos de la naturaleza humana” (40).

CONVERSIÓN: “Además, Donoso era, en cierto modo, un converso, por cuanto empezó como
catedrático liberal de Derecho político y terminó siendo el heraldo teórico de una dictadura
conservadora que, con grave gesto profético, anuncio a un siglo liberal” (89)

“lo que caracteriza su filosofía política contrarrevolucionaria es la conciencia de que la


época exigía una decisión” (45) y con “una energía que, entre las dos revoluciones de 1789 y
1848, aumenta hasta alcanzar máxima intensidad” (45)

en el pensamiento filosófico-político de la contrarrevolución, la intensidad de la decisión fue


en aumento. Solo así se comprende la evolución desde De Maistre hasta Donoso Cortés, de la
legitimidad a la dictadura. Esta radical intensificación se manifiesta en la creciente importancia
de las tesis axiomáticas referentes a la naturaleza humana. Toda idea política se enfrenta de
algún modo con la naturaleza del hombre, partiendo de la hipótesis de que éste, por
naturaleza, es bueno o malo” (48-49).

“sin embargo, sería injusto pasar por alto que, para Donoso, se trataba de una decisión
religiosa y política de enorme actualidad, no de la elaboración de un dogma. Al hablar de la
maldad natural del hombre se dirige polémicamente contra el anarquismo ateo y su axioma
del hombre bueno” (50).

“su desprecio de los hombres ya no conoce límites… si Dios no se hubiese hecho hombre, ´el
reptil que piso con mis pies sería a mis ojos menos despreciable que el hombre´” (51). [Pero en
realidad la cita original dice que “si no hubiera sido hecho por Dios…”]

“según su filosofía de la historia, la victoria del mal es lógica y natural, pudiéndola evitar tan
sólo un milagro divino” (52) “Más la imagen típica es otra: la de la sangrienta batalla decisiva
que actualmente se está librando entre el catolicismo y el socialismo ateo”

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RESUMEN

 Introducción - 1950
o Conversión
o Visión cristiana de la historia
o Adopta un punto de vista europeo.
 Interpretación europea de Donoso Cortés. 1944
o I - Conversión – no importa el pasado de donoso. Es un autor del 48
o II – permite retomar otra interpretación de Donoso que continua hoy.
o III – Pronostico, diagnostico, paralelismo.
o IV – Advierte el problema de la técnica.
o V – Dictadura pis aller practico. Inhumanidad de las ideologías humanitarias.
 Donoso Cortés en Alemania – 1927.
o Desencanto sobre Alemania. No pide allí dictadura.
o Dictadura recurso para Europa.
 El infortunio de Donoso Cortés – 1929
o Conversión
o Dictadura
o Distinción amigo-enemigo
 Para una filosofía del a contrarrevolución – 1922
o Críticas al liberalismo.
o Filosofía de la historia.
o Dictadura.

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