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Cómo el espectro del

comunismo rige nuestro


mundo
Prefacio
A pesar de que los regímenes comunistas de Europa del Este se desintegraron, el espectro perverso del
comunismo no ha desaparecido. Por el contrario, este espectro perverso rige nuestro mundo y la
humanidad no debe albergar un optimismo errado.

El comunismo no es una tendencia de pensamiento, ni una doctrina, ni un intento fracasado de ser una
nueva forma de ordenar los asuntos humanos. En cambio, debería ser entendido como un demonio –un
espectro perverso forjado por el odio, la degeneración y otras fuerzas elementales del universo. Tomó la
forma de una serpiente, luego la de un dragón rojo, está en compañía de Satán, que odia a Dios, y
explota a seres vivos y demonios de bajo nivel para sembrar el caos en la humanidad. El objetivo del
espectro es arruinar a la humanidad, y mientras los dioses ofrecen salvación a los seres humanos, el
comunismo le dice al hombre que no lo crea, ataca la moralidad humana para que renuncie a la
tradición y causa que el hombre no acate la enseñanza de Dios a fin de que, en última instancia, sea
destruido.

El perverso espectro comunista, con sus incontables mutaciones, está lleno de astucia. A veces usa la
matanza y la violencia para amenazar a quienes se rehúsan a seguirlo; otras veces recurre al lenguaje de
la “ciencia” y el “progreso”, ofreciendo un maravilloso proyecto de futuro con la intención de engañar
a los seguidores. A veces se presenta como un profundo campo de aprendizaje y hace que la gente crea
que es la dirección futura de la humanidad; otras veces utiliza los eslóganes de “democracia”,
“igualdad” y “justicia social” para infiltrar el área de la educación, los medios de comunicación, el arte
y el derecho, metiendo a la gente bajo su bandera sin que siquiera lo sepan. Además, otras veces, se
llama a sí mismo “socialismo”, “progresismo”, “liberalismo”, “neomarxismo” y otros términos de
izquierda.

A veces sostiene banderas aparentemente rectas, tales como el pacifismo, el ambientalismo, el


globalismo y la corrección política; otras veces, apoya el arte de vanguardia, la liberación sexual, la
legalización de las drogas, la homosexualidad y otras indulgencias de los deseos humanos, dando la
falsa impresión de que es parte de una tendencia popular. El extremismo y la violencia no son sus
únicas expresiones –a veces simula preocuparse por el bienestar de la sociedad. No obstante, su
propósito de raíz es destruir, por cualquier medio necesario, todo lo tradicional –sea la fe, la religión, la
moral, la cultura, la institución de la familia, el arte, la pedagogía, el derecho–, lo que sea necesario
para que el hombre caiga en un abismo moral y sea condenado.

El comunismo y sus varias mutaciones ahora se encuentran en todo el mundo. Mientras que China y
Cuba proclaman públicamente ser lideradas por regímenes comunistas, incluso Estados Unidos –líder

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del mundo libre– cayó víctima de los ataques del espectro perverso, ni hablar de Europa, que abraza el
socialismo, y África y Latinoamérica, que están envueltos en la influencia comunista. Esta es la2
alarmante realidad que enfrenta la humanidad: que la conspiración del espectro perverso para destruir
a la humanidad casi logra el éxito.

Los humanos instintivamente desean beneficiarse a sí mismos y escapar del peligro. El instinto los urge
a escapar del sufrimiento, a hacerse un nombre, a establecer empresas prósperas o simplemente a
disfrutar de la vida. Es humano tener estos pensamientos. Sin embargo, si los humanos se distancian de
los dioses, el espectro perverso puede aferrarse a estos pensamientos e intensificarlos, lo que resulta en
que una persona sea controlada por este. La arrogancia de la sublevación del espectro contra Dios
también hace que aquellos a quienes controla experimenten un sentimiento de arrogancia; luego ellos
intentan jugar a ser Dios mediante el ejercicio de poder, capital y conocimiento, e intentar regir los
destinos de millones e influenciar el curso de la historia mediante movimientos sociales.

Los humanos son creados por los dioses y su naturaleza incluye el bien y el mal. Si la gente abandona
al mal y promueve la compasión, puede regresar a Dios. Lo que espera del otro lado es el demonio. La
elección reside únicamente en el individuo.

Lamentamos ver que muchas personas de buen corazón se han convertido inconscientemente en
agentes o en blancos de manipulación del espectro comunista –lo que Vladimir Lenin llamó “idiotas
útiles”. A pesar de que la sociedad en general terminó al borde de la destrucción debido a la
provocación y tentación del espectro, en efecto hay muy, muy pocas personas que voluntariamente
prometieron sus almas al diablo y eligieron corromper deliberadamente a la humanidad. Para la
mayoría, la bondad innata en la naturaleza humana se mantiene, dándoles una oportunidad de
despojarse de la influencia del espectro.

Este es el propósito de este libro: exponer este complejo y enredado asunto en un lenguaje sencillo, de
manera tan precisa como sea posible. Entonces la gente será capaz de ver los trucos del espectro
comunista. Lo más importante es que el libro busca presentar las tradiciones morales, culturales y
artísticas que los dioses establecieron para la humanidad. Los individuos pueden entonces elegir entre
Dios y el espectro perverso por sí mismos.

Cuando emergen los pensamientos bondadosos de una persona, los dioses la ayudarán a liberarse del
control del diablo. Pero el proceso de ver al diablo como realmente es requiere que uno piense
profundamente y distinga claramente. Este libro busca reexaminar las tendencias de la historia a lo
largo de los últimos siglos y, desde un alto nivel, con una perspectiva amplia, evaluar las múltiples
máscaras y formas que el diablo ha adoptado a fin de ocupar y manipular nuestro mundo. El objetivo
de este ejercicio no es simplemente relatar la historia, sino entender cómo podemos detener al diablo
para que nunca más rija el mundo. Esto depende de que el individuo se ilumine, abandone activamente
al mal y regrese a las tradiciones y modo de vida que los dioses establecieron para el hombre.

Dios triunfará por sobre el diablo. De qué lado nos coloquemos determinará nuestro destino eterno.

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Introducción

Introducción: Contenidos

El Comunismo es un demonio decidido a destruir a la humanidad


Los métodos y medios del diablo
El comunismo es la ideología del diablo
Un entendimiento metafísico del diablo
Las muchas caras del diablo
El socialismo como etapa preliminar del comunismo
La romantización del comunismo
La destrucción de la cultura y la moral por el diablo
Regresar a Dios, restaurar la tradición y escapar del plan del diablo
El colapso de los regímenes comunistas de la Unión Soviética y Europa del Este marcó el fin de medio
siglo de Guerra Fría entre el ala capitalista y la comunista en Oriente y Occidente. Así, muchos fueron
optimistas, creyendo que el comunismo se había convertido en una reliquia del pasado.

No obstante, la triste verdad es que una ideología comunista metamorfoseada se arraigó y atrincheró
por todo el mundo. Están los regímenes abiertamente comunistas como China, Corea del Norte, Cuba y
Vietnam; están los países de la ex Unión Soviética y de Europa del Este, donde la ideología y las
costumbres comunistas aún ejercen una influencia significativa; están los países africanos y
sudamericanos, que intentan el socialismo bajo la bandera de la democracia y el republicanismo, y
luego están las naciones de Europa y Norteamérica, cuyos cuerpos políticos se convirtieron en
anfitriones de influencias comunistas sin que la gente sea consciente de ello.

El comunismo engendra la guerra, la hambruna, la matanza y la tiranía. Estos en sí mismos son lo


suficientemente aterradores, pero el daño infligido por el comunismo va mucho más allá. Se hizo cada
vez más claro para muchos que, a diferencia de cualquier otro sistema en la historia, el comunismo
declara la guerra a la humanidad misma, incluidos los valores humanos y la dignidad humana. En el
transcurso de un siglo, el comunismo estableció dictaduras enormes en la Unión Soviética y China,
causó más de 100 millones de muertes no naturales, esclavizó a miles de millones y llevó al mundo al
borde de la guerra nuclear, es decir, su destrucción. Sin embargo, lo que es más importante es su

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deliberada y generalizada destrucción de la familia, su promoción del desorden social y su ataque a la
moral, todos los cuales son desastrosos para los cimientos de la civilización.

Entonces, ¿cuál es la naturaleza del comunismo? ¿Cuál es el objetivo? ¿Por qué toma a la humanidad
como su enemigo? ¿Cómo podemos escapar de él?

1. El Comunismo es un demonio decidido a destruir a la humanidad


“El Manifiesto Comunista” comienza así: “Un espectro está acechando Europa –el espectro del
comunismo”. La utilización del término “espectro” no fue un capricho de Karl Marx. El prefacio de
este libro sostiene que el comunismo no debería ser entendido como un movimiento ideológico, ni una
doctrina política, ni un intento fracasado de ser una nueva forma de ordenar los asuntos humanos. En
cambio, debería ser entendido como el diablo –un espectro perverso forjado por el odio, la
degeneración y otras fuerzas elementales del universo.

El espectro del comunismo tomó la forma de una serpiente, luego la de un dragón rojo, está en
compañía de Satanás, que odia a Dios, y se aprovecha de seres vivos y demonios de bajo nivel para
sembrar el caos en la humanidad. El objetivo del espectro es arruinar a la humanidad, y mientras los
dioses ofrecen salvación a los seres humanos, el comunismo le dice al hombre que no lo crea, ataca la
moral humana para que renuncie a la tradición y causa que el hombre no acate la enseñanza de Dios a
fin de que, en última instancia, sea destruido.

Luego de la Guerra Fría, el veneno del comunismo no solo continuó dañando a los países
excomunistas, sino que también se expandió por todo el mundo. La infiltración ideológica del
comunismo llevó a que el espectro influencie a la sociedad humana a una escala global, y muchas
personas incluso piensan que los oscuros deseos del comunismo son propios de ellas. Con esto, la gente
pierde su habilidad para distinguir el bien del mal, y diferenciar la virtud de la perversidad. La
conspiración del diablo casi tuvo éxito.

Así, incluso mientras el espectro se felicitaba a sí mismo, encantado con su siniestra victoria, la
mayoría de las personas pensaban que había sido destruido. No hay nada más peligroso que la
humanidad esté al borde de la destrucción mientras celebra su triunfo.

2. Los métodos y medios del diablo


El hombre fue creado por Dios y la compasión de los dioses ha protegido al hombre por largo tiempo.
El diablo sabía esto, así que se empeñó en arruinar esta conexión, corrompiendo al hombre de manera
que los dioses ya no lo cuiden. El enfoque del diablo ha sido el de subvertir la cultura dada al hombre
por los dioses, corromper la moral humana y así deformar al hombre y hacerlo indigno de su salvación.

Tanto el bien como el mal, Dios como el diablo, residen en el corazón de cada persona; una vida puede
hundirse en la decadencia moral o puede elevarse a través de la cultivación moral. Aquellos que creen

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en Dios saben que, al esforzarse en tener conducta y pensamiento moral, los pensamientos rectos
propios pueden ser fortalecidos por los dioses y así los dioses permitirán que sucedan milagros. Los
dioses también ayudarán a que la moralidad de uno se eleve, para ayudar a que uno sea más noble, lo
que al final permitiría que uno regrese al Cielo. No obstante, una persona de baja moral está llena de
egoísmo: deseo, codicia, ignorancia, arrogancia. Mientras que los dioses nunca reconocerán tales
pensamientos y acciones, el diablo los magnificará, intensificando el egoísmo y la maldad, y
manipulando a las personas para que hagan maldades, creando así karma y causando más decadencia
moral, hasta que, al final, solo el infierno aguarda. Si los estándares morales de la sociedad humana en
general descienden, el diablo apresurará estas tendencias con el objetivo de causar más actos malos,
más karma y, finalmente, la destrucción de la humanidad.

La turbulencia de Europa a principios del siglo XVIII y el concomitante descenso de la moralidad dio
al diablo una oportunidad. Se empeñó en subvertir, paso a paso, el criterio para discernir el bien del
mal. Promovió el ateísmo, el materialismo, el darwinismo y la filosofía de lucha. El diablo eligió a
Marx como su enviado entre los hombres. “El Manifiesto Comunista” de Marx de 1848 abogó por la
destrucción violenta de las empresas privadas, de las clases sociales, de las naciones, de las religiones y
de la familia. La Comuna de París de 1871 fue su primer intento de tomar el poder.

Sus seguidores argumentan que el poder político es la cuestión central de la ciencia política marxista;
esto es tanto verdadero como falso. Tener claridad sobre los objetivos ulteriores del comunismo
significa que podamos reconocer que para el proyecto comunista, el poder político tiene importancia, y
también no la tiene. Es importante porque el acceso al poder político permite medios rápidos de
corromper extensamente a la humanidad. Con las palancas del poder, los comunistas pueden promover
su ideología con violencia y erradicar la cultura tradicional en pocas décadas o años. Sin embargo, no
tiene importancia porque incluso sin el aparato estatal, el diablo tiene otros medios para explotar las
debilidades y deficiencias del hombre; engañar, cooptar, coaccionar, confundir y así volcar el
pensamiento tradicional, subvertir el orden y crear agitación; de esta forma dividir y conquistar, con el
objetivo de ganar control mundial.

3. El comunismo es la ideología del diablo


Dios estableció una cultura rica para la sociedad humana basada en valores universales, pavimentando
así el camino para que los humanos regresen al Cielo. El comunismo del diablo y la cultura tradicional
de Dios son irreconciliables.

En el núcleo del espectro perverso está el ateísmo y el materialismo: una confluencia de elementos de
la filosofía alemana, de la revolución social francesa y de la política económica británica, ensamblados
como una religión secular que tiene el fin de reemplazar la posición que previamente ocupaba Dios y
las creencias ortodoxas. El comunismo convierte al mundo en su iglesia, trayendo a todos los aspectos
de la vida social bajo su ámbito. El diablo ocupa los pensamientos de la gente, causando que se rebelen
contra Dios y descarten la tradición. De esta forma el diablo lleva al hombre a su propia destrucción.

El diablo eligió a Marx y a otros como sus agentes para oponerse y destruir los principios dejados por

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Dios a la sociedad humana. Promueve la lucha de clases y la abolición de las estructuras sociales
establecidas. En Oriente lanzó una violenta revolución y estableció un Estado totalitario que unió a la
política con la religión secular. En Occidente emprendió el comunismo progresivo, no violento, a través
de altos niveles de impuestos y redistribución de la riqueza. A escala mundial, busca extender la
ideología comunista a sistema políticos en todas partes, con el objetivo de socavar los Estados-naciones
y establecer un régimen mundial. Este es el “paraíso en la Tierra” prometido en el comunismo, una
supuesta sociedad colectiva sin clases, sin naciones y sin gobierno, basada en el principio “de cada uno
según su capacidad y para cada uno según su necesidad”.

El comunismo utiliza su plan de crear un paraíso en la Tierra para promover una concepción ateísta de
“progreso social”; utiliza el materialismo para socavar las búsquedas espirituales de la humanidad,
incluida la creencia en lo divino y la religión, de manera de permitir que la ideología comunista se
propague a todas las esferas, entre ellas la política, la economía, la educación, la filosofía, la historia, la
literatura, el arte, las ciencias sociales, las ciencias naturales e incluso la religión. Como un cáncer, el
comunismo elimina otras creencias mientras hace metástasis, incluso la creencia en Dios. A su tiempo,
destruye la soberanía y la identidad nacional, así como las tradiciones morales y culturales de la
humanidad, y de esta forma conduce al hombre hacia su destrucción.

En “El Manifiesto Comunista”, Marx proclamó: “La revolución comunista es la ruptura más radical
con las relaciones de propiedad tradicionales; nada es de extrañar que su desarrollo involucre la ruptura
más radical con las ideas tradicionales”. Por consiguiente, Marx mismo resumió con precisión la
práctica del comunismo a lo largo de los últimos casi dos siglos.

Dios es la fuente del orden moral, y la moralidad de Dios es eterna e inmutable. Los estándares morales
nunca deberían ser determinados por el hombre, ni pueden ser cambiados por el poder del hombre. El
comunismo intenta condenar la moral a la muerte y hacer que el Nuevo Hombre comunista establezca
una nueva moral. Sin embargo, mientras niega la moral real, el comunismo utiliza métodos negativos
para expulsar todos los factores positivos de la tradición humana, con el objetivo de hacer que los
factores negativos invadan el mundo.

Las leyes tradicionales provienen de la moral y tienen el propósito de mantener la moral. El


comunismo intenta separar la moral y la ley, así destruye la moral elaborando leyes malas e
interpretando maliciosamente las tradicionales.

Dios llama a la humanidad a ser bondadosa; el comunismo agita la lucha de clases y aboga por la
violencia y la matanza.

Dios estableció la familia como la unidad social básica; el comunismo cree que la familia es una
manifestación del sistema capitalista privado y amenaza con eliminarla.

Dios da al hombre la libertad de obtener riqueza y el derecho a la vida; el comunismo busca eliminar la

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propiedad privada, expropiar bienes, aumentar los impuestos, monopolizar el crédito y el capital y
controlar la vida económica completamente.

Dios estableció la forma que deberían tomar la moral, el gobierno, la sociedad y la cultura; el
comunismo busca “derrocar violentamente toda la estructura social existente”.

Dios transmitió al hombre la forma única de arte tradicional como un medio para transmitir su imagen;
el arte tradicional recuerda a la humanidad la belleza del Cielo, refuerza la fe en Dios, eleva la moral y
nutre la virtud. Por otro lado, el comunismo hace que el hombre venere creaciones modernas retorcidas,
producciones artísticas que reprimen nuestra naturaleza divina, dan rienda suelta al impulso demoníaco
hacia el caos y el desorden, y manipulan el arte del mundo difundiendo ideas bajas, feas, malformadas,
perversas y decadentes.

Dios quiere que el hombre sea humilde y esté lleno de reverencia y asombro hacia la creación divina.
El comunismo confabula con lo demoníaco y la arrogancia del hombre, alentándolo a rebelarse contra
Dios. Al amplificar el mal inherente e ineludible de la naturaleza humana, explota la idea de “libertad”
para alentar una conducta libre de las ataduras de la moral y sin la restricción de un sentido del deber o
responsabilidad. El eslogan de “igualdad” es utilizado para suscitar la envidia y la vanidad, mientras
tienta al hombre con fama e intereses materiales.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los comunistas expandieron su imperio militar y económico, y
el bloque comunista y el mundo libre se enfrentaron durante décadas. La doctrina comunista se
convirtió en religión secular en esos países, una verdad inalterable escrita en los libros de texto. Pero en
otros lugares, el comunismo, con otros disfraces, también echó raíces y ha tenido gran influencia.

4. Un entendimiento metafísico del diablo


La idea de diablo referida en este texto es la de un poder sobrenatural. Entender qué tipo de cosa es el
espectro del comunismo es una de las claves para comprender el caos que el diablo ha sembrado en este
mundo.

En términos simples, el espectro del comunismo está compuesto de odio; extrae energía del odio que
brota del corazón humano.

El espectro comunista está ligado a Satanás; a veces son indistinguibles, de manera que no los
consideraremos por separado.

Los planes del diablo están presentes tanto en Oriente como en Occidente, en cada profesión y clase
social. A veces su poder está dividido, a veces integrado: a veces utiliza esta táctica, a veces esta otra.
No sigue ningún patrón simple.

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El diablo es el iniciador de una guerra sin restricciones que convirtió a la religión, la familia, la política,
la economía, las finanzas, los asuntos militares, la educación, la academia, las artes, los medios de
comunicación, el entretenimiento, la cultura popular, los asuntos sociales y las relaciones
internacionales en campos de batalla en los que el diablo libra una guerra contra la humanidad.

La energía negra del diablo puede propagarse de una esfera, grupo o movimiento a otro. Por ejemplo,
luego que el movimiento anti Guerra de Vietnam se disipara en Occidente en los años 1970, el diablo
manipuló a adolescentes rebeldes y canalizó sus energías para que agitaran por el feminismo, el
ambientalismo y la legalización de la homosexualidad. Los otros esfuerzos del diablo fueron utilizados
para subvertir la civilización occidental desde dentro.

El diablo puede transformar a la gente sin buenas intenciones en sus agentes en el mundo humano,
utilizando la hipocresía para engañar a gente compasiva e inocente, quienes luego se convierten en sus
defensores.

Los agentes del diablo –la mayoría de los cuales ni siquiera son conscientes de su rol– están en todas
partes de la sociedad, desde la élite a la clase media y las clases más bajas. De este modo, sus
actividades a veces se manifiestan en revoluciones de abajo hacia arriba, en ocasiones como
conspiraciones de arriba hacia abajo y a veces como reformas desde el centro.

El diablo puede cambiar sus formas y existir en múltiples lugares al mismo tiempo. Utiliza seres y
espectros de bajo nivel en otras dimensiones para hacer su trabajo: la pornografía y la adicción a las
drogas son herramientas utilizadas por el diablo. Estos seres se alimentan de las energías negativas del
hombre, entre ellas el odio, el miedo, la desesperación, la arrogancia, la rebeldía, la envidia, la
promiscuidad, la ira, el frenesí, la pereza y más.

El diablo es sigiloso y está lleno de astucia. Utiliza la avaricia, la maldad y la oscuridad del hombre
para lograr sus fines, y mientras el pensamiento de una persona se alinee con estas cualidades, el diablo
puede controlar a esa persona. Muchas veces, la gente cree que está actuando según sus propios
pensamientos, pero falla en darse cuenta de que está siendo manipulada.

5. Las muchas caras del diablo


Así como el diablo tiene muchos nombres, el comunismo se manifiesta en muchas formas. El demonio
utiliza posturas contradictorias para engañar: un régimen totalitario o una democracia; una economía
planificada o una economía de mercado; control de la prensa o ninguna restricción a la libertad de
expresión; oposición a la homosexualidad en algunos países o legalización de la homosexualidad en
otros; deliberada destrucción ambiental o clamor por la protección del medio ambiente, y la lista sigue.
Puede abogar por la revolución violenta o acoger la transición pacífica. Puede manifestarse como
sistema político y económico, o como una tendencia ideológica en el arte y la cultura; puede tomar la
forma de idealismo puro o de confabulaciones a sangre fría. Los regímenes comunistas totalitarios son

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solo una, de las manifestaciones del demonio. El marxismo-leninismo y el maoísmo son solo un
aspecto, de las falacias del diablo.

Desde el socialismo utópico en el siglo XVIII, el mundo ha visto el surgimiento de numerosas


corrientes ideológicas: socialismo científico, socialismo fabiano, sindicalismo, socialismo cristiano,
socialismo democrático, humanitarismo, ecosocialismo, capitalismo de bienestar, marxismo-leninismo
y maoísmo. Estas ideologías son de dos tipos: comunismo violento o comunismo no violento. La
infiltración y la erosión gradual del statu quo son las tácticas principales adoptadas por los esfuerzos no
violentos del comunismo.

Uno de los engaños del diablo es el de hacer arreglos en los dos campos opuestos de Oriente y
Occidente. Así como llevó a cabo una vasta invasión de Oriente, también tomó un nuevo disfraz y se
infiltró en Occidente. La Sociedad Fabiana de Gran Bretaña, el Partido Socialdemócrata de Alemania,
la Segunda Internacional de Francia, el Partido Socialista de Estados Unidos y muchos otros partidos y
organizaciones socialistas propagaron las semillas de la destrucción a Europa Occidental y
Norteamérica. Durante la Guerra Fría, la matanza, los campos de concentración, las hambrunas y las
purgas en la Unión Soviética y China hicieron que algunos occidentales se consideraran afortunados
por vivir aún en el lujo y la libertad. Algunos socialistas condenaron públicamente la violencia de la
Unión Soviética bajo fundamentos humanitarios, llevando a que muchos bajaran la guardia.

El demonio del comunismo habita una variedad de complejos disfraces en Occidente y opera bajo
muchas banderas, haciendo que sea casi imposible protegerse de él. Las siguientes escuelas o
movimientos derivaron del comunismo o bien fueron utilizados por el comunismo para alcanzar sus
fines: liberalismo, progresismo, la Escuela de Frankfurt, el neomarxismo, la teoría crítica, la
contracultura de los años 1960, el movimiento antiguerra, la liberación sexual, la legalización de la
homosexualidad, el ambientalismo, la justicia social, la corrección política, la teoría económica
keynesiana, las escuelas de arte de vanguardia y el multiculturalismo.

6. El socialismo como etapa preliminar del comunismo


En Occidente, muchos ven al socialismo y al comunismo por separado, lo que provee de tierra y
espacio para que el socialismo florezca. En efecto, según la teoría marxista-leninista, el socialismo es
simplemente la etapa preliminar del comunismo.

En 1875, en “Crítica del Programa de Gotha”, Marx postuló la idea de que hay una fase primaria y una
fase avanzada de comunismo. Forzado por la situación internacional de ese tiempo, en años posteriores,
Friedrich Engels también propuso el “socialismo democrático”, en el que se usan votos para obtener
poder político. El socialismo democrático fue adoptado por los líderes del partido socialdemócrata y
teóricos de la Segunda Internacional y se convirtieron en los partidos de izquierda de muchos países
capitalistas alrededor del mundo en la actualidad. Lenin dejó escritas claras definiciones del socialismo
y del comunismo: él consideraba que el socialismo era la fase preliminar del comunismo, y que el
comunismo se desarrollaba sobre la base del socialismo.

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Así queda claro que el socialismo siempre ha sido parte del marxismo y del movimiento comunista
internacional. La propiedad pública y la economía planificada del socialismo son parte de la
preparación inicial para el comunismo. Actualmente, mientras ramas del socialismo o de doctrinas de
izquierda populares en Occidente parecen no tener parentesco con el comunismo en la superficie, son
simplemente formas no violentas de comunismo. En vez de la revolución violenta, las votaciones en
Occidente son medios no violentos para ganar el poder. En vez de tener propiedad pública
abiertamente, los altos impuestos en países occidentales juegan el mismo rol. En vez de una economía
planificada por el Estado, los sistemas de ayuda social occidentales son la forma alternativa utilizada
para carcomer al capitalismo. Los partidos de izquierda en países occidentales consideran a los
sistemas de seguridad y de ayuda social como un aspecto importante en la realización del socialismo.

Cuando se condenan los crímenes del comunismo, la violencia y la matanza no deberían ser el único
enfoque –uno debería ser capaz de ver los peligros que el socialismo mismo trae consigo. El
comunismo en sus formas no violentas ha engañado y desconcertado las mentes de la gente bajo el
pretexto de la existencia de varias ramas de socialismo. Para comprender el comunismo, uno no tiene
otra opción más que reconocer su fase preliminar, porque el comunismo se desarrolla desde la fase
preliminar hacia adelante en vez de madurar de la noche a la mañana y, al igual que los seres vivos,
crece gradualmente.

Hoy en día, algunos Estados socialistas o de prestaciones sociales en Occidente utilizan la idea de
“mancomunidad” para sacrificar libertades individuales. Los ciudadanos de estos países conservan
ciertas libertades políticas, porque la marca del socialismo aún tiene que ser bien desarrollada. No
obstante, el socialismo no es un concepto estático. Los países socialistas ponen la igualdad de resultado
como el objetivo principal, y están destinados a privar a las personas de su libertad. El socialismo
también experimenta una inevitable transición al comunismo, cuyo resultado es que la gente será
continuamente privada de sus libertades individuales.

En un país libre que de la noche a la mañana se convierte en un régimen totalitario, el drástico contraste
entre la propaganda y la realidad dejaría a la mayoría de las personas conmocionadas. Muchos se
rebelarían, o al menos resistirían pacíficamente. Esto conllevaría un alto costo para el régimen
totalitario, y el régimen probablemente necesitaría cometer asesinatos masivos para eliminar la
resistencia. Esta es una de las razones principales por las que tanto la Unión Soviética como la
República Popular China cometieron asesinatos masivos de sus ciudadanos durante tiempos de paz.

A diferencia de los regímenes totalitarios, el socialismo en Estados democráticos lentamente carcome


las libertades de las personas a través de legislación, como la metáfora de la rana hervida. El proceso de
establecer un sistema socialista toma décadas o generaciones, dejando a las personas gradualmente
anestesiadas, distraídas y acostumbradas al socialismo, todo lo cual acentúa el engaño. La esencia y el
objetivo de este tipo de socialismo gradual no es diferente en sustancia de la forma violenta.

El socialismo utiliza la idea de garantizar la “igualdad de derechos” a través de la legislación, pero en

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realidad arrastra hacia abajo los valores morales y priva a las personas de la libertad de inclinarse hacia
la bondad. En circunstancias normales, personas de todo tipo son naturalmente diferentes según sus
creencias religiosas, estándares morales, formación cultural, trasfondo educativo, inteligencia,
fortaleza, diligencia, sentido de la responsabilidad, agresividad, innovación, espíritu emprendedor, y
más. Por supuesto, es imposible imponer la igualdad elevando repentinamente a aquellos en niveles
más bajos. Así que, en lugar de eso, el socialismo restringe artificialmente a aquellos en niveles más
altos.

Especialmente en términos de valores morales, el socialismo de Occidente utiliza pretextos como


“antidiscriminación”, “neutralidad valorativa” o “corrección política” para atacar el discernimiento
moral básico. Esto equivale a un intento de eliminar la moralidad como tal. Esto apareció con la
legalización y normalización de todas las formas de discursos antiteístas y profanos, perversiones
sexuales, arte demoníaco, pornografía, apuestas y uso de drogas. El resultado es una forma de
discriminación inversa contra aquellos que creen en Dios y que aspiran a la elevación moral, con el
objetivo de marginar y eventualmente deshacerse de ellos.

7. La romantización del comunismo


Hasta el día de hoy, hay numerosos occidentales que albergan fantasías románticas sobre el
comunismo. No obstante, nunca vivieron en un país comunista ni cargaron el sufrimiento que eso
implica, así que no entienden realmente lo que en verdad significa el comunismo en la práctica.

Durante la Guerra Fría, muchos intelectuales, artistas, periodistas, políticos y jóvenes estudiantes del
mundo libre fueron a Rusia, China o Cuba como turistas y viajeros. Lo que vieron, o más bien lo que
les permitieron ver, fue completamente diferente de la realidad que vivían las personas de esos países.
Los países comunistas perfeccionaron su engaño a los extranjeros: todo lo que los visitantes extranjeros
vieron fue cuidadosamente preparado para sus gustos, entre ellos pueblos, fábricas, escuelas,
hospitales, guarderías y prisiones. Los recepcionistas que encontraron eran miembros del Partido
Comunista u otros considerados políticamente confiables.

Las visitas eran ensayadas. Eran recibidos con flores, vino, baile, canto, banquetes, niños y
funcionarios sonrientes. Luego eran llevados a ver personas trabajando duro, capaces de hablar
libremente como iguales; estudiantes estudiando duro, y encantadoras bodas.

Lo que no llegaban a ver eran los juicios falsos, las condenas masivas, los linchamientos por
multitudes, las sesiones de lucha, los secuestros, los lavados de cerebro, el confinamiento solitario, los
campos de trabajo forzado, las masacres, el robo de tierra y propiedades, las hambrunas, los recortes de
servicios públicos, la falta de privacidad, las escuchas, la vigilancia, el monitoreo por vecinos e
informantes por todos lados, las brutales luchas políticas en la cúpula y los lujos extravagantes de la
élite. Especialmente no eran capaces de ver el sufrimiento del ciudadano común.

Los visitantes confundieron lo que había sido montado para ellos con lo normal en un país comunista.

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Entonces promovieron el comunismo en Occidente a través de libros, artículos y discursos, y muchos
de ellos no sabían que habían sido engañados. Un pequeño número sí vio las grietas en el edificio, pero
muchos de ellos luego cayeron en otra trampa: se vieron a sí mismos como “compañeros viajeros” y
adoptaron la actitud china de “no ventilar los trapos sucios frente a los de afuera”. La matanza, la
hambruna y la represión de los países comunistas –razonaron– eran simplemente parte del costo de
transición hacia el comunismo. Estaban seguros de que, si bien el camino hacia el comunismo era
tortuoso, el futuro era brillante. Se rehusaron a contar la verdad, porque eso sería mancillar el nombre
del “proyecto socialista”. Al carecer del valor para contar la verdad, eligieron el vergonzoso silencio.

Todos son libres e iguales, un lugar donde no hay represión ni expropiación, donde hay gran
abundancia material, donde todos dan según su capacidad y reciben según su necesidad –un Cielo en la
Tierra, donde cada individuo puede desarrollarse libremente. Una sociedad humana de este tipo solo
existe como fantasía, y esa fantasía ha sido utilizada como carnada por el diablo para engañar al
hombre.

En realidad, el poder cae en manos de una pequeña élite. El comunismo real es un aparato totalitario
controlado por un pequeño grupo que utiliza su monopolio del poder para reprimir, esclavizar y privar a
la mayoría. Ese tiempo aún no ha llegado en algunos países socialistas, así que parecen ser moderados.
Cuando las condiciones estén maduras, todo eso cambiará, y los ingenuos partidarios de la utopía
socialista descubrirán que es demasiado tarde para lamentarse.

8. La destrucción de la cultura y la moral por el diablo


La colocación del diablo a sus agentes en cada área y nación llevó a que los ignorantes y crédulos
aceleren su viaje hacia la destrucción.

El comunismo enseña a las personas a oponerse a la creencia en Dios y a expulsar lo divino.


Simultáneamente lanza ataques hacia religiones desde afuera y mientras también manipula a la gente
para que corrompa la religión desde dentro. Las religiones han sido politizadas, comercializadas y
convertidas en entretenimiento. Muchos clérigos moralmente corruptos presentan interpretaciones
falaces de textos religiosos, confundiendo a sus seguidores y yendo tan lejos como cometer adulterio
con sus miembros laicos, o incluso pedofilia.

Este caos ha dejado a creyentes religiosos sinceros desconcertados y despojados de esperanza. Tan solo
un siglo atrás, una inquebrantable creencia en Dios era señal de decencia moral. Ahora los creyentes
religiosos son considerados tontos y supersticiosos. Mantienen sus creencias para sí mismos, sin
siquiera hablar sobre su fe entre amigos, por miedo a que se burlen de ellos.

Otro objetivo importante del comunismo es la destrucción de la familia, utilizando ideas como la
igualdad de género y “compartir riqueza y esposa”. El siglo XX, en particular, fue anfitrión de
movimientos feministas modernos que promovieron la liberación sexual, el deslineamiento de las
diferencias entre géneros, los ataques contra el tal llamado “patriarcado” y el debilitamiento del rol del

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padre en la familia. Cambiaron la definición del matrimonio, promovieron la legalización y
legitimación de la homosexualidad, promovieron los derechos a divorciarse y al aborto, y utilizaron las
políticas de asistencia social para alentar y subsidiar efectivamente la monoparentalidad. Todo esto
resultó en el colapso de las familias y llevó al crecimiento de la pobreza y del crimen. Esta ha sido una
de las transformaciones más alarmantes de la sociedad a lo largo de las últimas décadas.

En la esfera política, mientras los regímenes comunistas han continuado con sus rígidas dictaduras, las
políticas de partido en las sociedades libres han llegado a un punto de crisis. El comunismo aprovechó
las brechas en los sistemas legales y políticos de las naciones democráticas con el propósito de
manipular los partidos políticos más importantes. Por la victoria electoral, los políticos recurrieron a
trucos sucios e hicieron promesas que jamás podrían cumplir.

El resultado de la influencia del comunismo es que los partidos políticos de todo el mundo suelen estar
a la izquierda del espectro político, y abogan por impuestos más altos, mayores gastos en asistencia
social, gobiernos grandes e intervencionismo –todos los cuales buscan atrincherar mediante legislación.
El comportamiento del gobierno juega un enorme rol en moldear la sociedad, y con un gobierno que se
inclina hacia la izquierda, la ideología de izquierda llega a infiltrar la sociedad completa, respaldada
por el adoctrinamiento de la juventud, que a su tiempo votará por candidatos más inclinados hacia la
izquierda.

El campo académico, que supuestamente debería jugar el rol de transmitir la esencia de la sabiduría y la
cultura de todas las épocas, también ha sido subvertido. En la primera mitad del siglo XX, el espectro
comunista planeó la destrucción sistemática de la educación. China, famosa por su profunda y antigua
cultura, fue objeto del Movimiento de la Nueva Cultura incluso antes del establecimiento del Partido
Comunista. Esto fue parte del esfuerzo por desconectar al pueblo chino de sus tradiciones. Luego que
los comunistas tomaran el poder, nacionalizaron el sistema educativo y llenaron los libros de texto con
la ideología del Partido, transformando generaciones de jóvenes chinos en feroces “lobeznos”.

En Occidente, el espectro lanzó el movimiento de educación progresista, utilizando la bandera de la


ciencia y el progreso para ganar el control de la filosofía, la psicología, la pedagogía y eventualmente
del campo académico entero, lavando así el cerebro de los maestros y de los administradores de la
educación. La educación de secundaria comenzó a excluir la ideas ortodoxas y la moral tradicional; los
estándares académicos se bajaron para hacer a los estudiantes menos alfabetizados y menos hábiles
para la aritmética, así como menos capaces de formar sus propios juicios y utilizar el sentido común. El
ateísmo, la teoría de la evolución, el materialismo y la filosofía de lucha fueron todos inoculados en los
estudiantes.

Seguido a la contracultura de los años 1960, los defensores de la corrección política se convirtieron en
la policía del pensamiento, obligando a los maestros a adoctrinar a sus estudiantes con todo tipo de
ideas retorcidas. Los estudiantes ahora se gradúan de la escuela sin una fuerte orientación moral, sin
cimientos en su propia cultura, carentes de sentido común y del sentido de la responsabilidad, y se los
deja para que sigan ciegamente a la multitud, uniéndose así a la tendencia decadente de la sociedad.

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En la sociedad hay drogadicción, altos índices de crimen, una esfera mediática llena de sexo y
violencia, un mundo artístico que trata lo grotesco como bello y todo tipo de sectas perversas y grupos
de ocultismo. La gente joven adora ciegamente a las estrellas de cine y televisión, pierden su tiempo en
juegos online y en las redes sociales y terminan desanimados y desmoralizados. La violencia sin
sentido contra inocentes cometida por el terrorismo viola todos los parámetros establecidos por la
tradición y hace que la gente se preocupe desesperadamente por la seguridad del mundo y lo que
depara el futuro.

9. Regresar a Dios, restaurar la tradición y escapar del plan del diablo


La civilización humana fue transmitida al hombre por los dioses. La civilización china ha visto la
prosperidad de las dinastías Han y Tang, y la civilización occidental llegó a su cima durante el
Renacimiento. Si los seres humanos pueden mantener la civilización que los dioses les dieron, entonces
cuando los dioses regresen, el hombre será capaz de mantener una conexión con ellos y de entender la
Ley que enseñan. Si los humanos destruyen su cultura y tradición, y la moral de la sociedad colapsa,
entonces, cuando los dioses regresen, la gente no podrá comprender sus enseñanzas divinas debido a
que su karma y sus pecados serán demasiado grandes y su pensamiento se habrá desviado mucho de las
indicaciones de lo divino. Esto es peligroso para la humanidad.

Esta es una época tanto de desolación como de esperanza, las cuales existen simultáneamente. Quienes
no creen en Dios llevan vidas de placer sensual; quienes creen en Dios esperan Su regreso en medio de
la confusión y el desasosiego.

El comunismo es el flagelo de la humanidad. Su objetivo es la destrucción de la humanidad y sus


planes son meticulosos y específicos. La conspiración ha sido tan exitosa que casi llegó a completarse,
ahora el diablo rige nuestro mundo.

La antigua sabiduría de la humanidad nos dice esto: un pensamiento recto reprime cien perversidades, y
cuando emerge la naturaleza Buda de una persona, esta sacude al mundo en diez direcciones. El diablo
parece poderoso, pero no es nada frente a Dios. Si los humanos pueden mantener su sinceridad,
bondad, compasión, tolerancia y paciencia, serán protegidos por Dios y el diablo no tendrá dominio por
sobre ellos.

La misericordia del Creador es ilimitada y cada vida tiene la oportunidad de escapar de la catástrofe. Si
la humanidad puede restaurar la tradición, elevar la moral y escuchar el llamado compasivo del Creador
y la Ley Celestial que provee de salvación, el hombre será capaz de romper con el intento de
destrucción del diablo, embarcarse camino a la salvación y acercarse al futuro.

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Capítulo 1: Las estrategias del diablo para destruir a la
humanidad

Capítulo 1: Contenido
1. Corrupción del pensamiento humano
i. El engaño del ateísmo
ii. La falacia del materialismo
iii. La blasfemia de la evolución
iv. El culto a la ciencia
v. Filosofía de lucha
vi. Redundancia intelectual
vii. Lenguaje adulterado

2. Socavar la cultura tradicional


i. Educación degradada
ii. Arte degenerado
iii. Control de los medios de comunicación
iv. Promoción de pornografía, apuestas y drogas
v. Corrupción de todo tipo de ocupaciones

3. El colapso de la sociedad
i. Erosión de la iglesia
ii. Desintegración de la familia
iii. Totalitarismo en Oriente
iv. Infiltración en Occidente
v. Perversión de la ley
vi. Manipulación financiera
vii. Hipergobierno

4. Maquinar la revuelta social y fabricar disturbios


i. Conflictos armados
ii. Revolución
iii. Crisis económica
iv. Apartar al hombre de su tierra y sus raíces
v. Apropiación de movimientos sociales
vi. Terrorismo

5. Divide y reinarás
i. Exterminar el disentimiento
ii. Involucrar a las élites
iii. Embrutecer a las masas

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iv. Fabricar el populacho
v. Acelerar el reemplazo generacional
vi. Fragmentar la sociedad

6. Engaño y defensa
i. Conspiración abierta
ii. Acción camuflada
iii. Demonizar a la oposición
iv. Evasión del escrutinio
v. Capturar a la mayoría

1. Corrupción del pensamiento humano


El diablo ha invertido el criterio para discernir el bien del mal. Coloca a la rectitud como perversa y a
los vicios como compasión. Disfraza de “ciencia” a sus conceptos siniestros y enmascara su lógica
mafiosa utilizando la “justicia social”. Utiliza la “corrección política” para imponer el control del
pensamiento y difunde el “valor de la neutralidad” para volver a la gente insensible a las atrocidades
brutales.

i. El engaño del ateísmo

El hombre fue creado por Dios, y los devotos reciben protección divina. Por lo tanto, el primer paso
para la destrucción de la humanidad es cortar la conexión entre el hombre y los dioses. El diablo
despachó a sus agentes en el mundo humano para difundir el ateísmo y distorsionar constantemente el
pensamiento humano.

En la década de 1850, el filósofo materialista alemán Ludwig Feuerbach dijo: “Dios es meramente la
proyección de la naturaleza interior del hombre”. El himno socialista, “La internacional”, dice que
“nunca hubo ningún creador”. De hecho, los estándares morales, la cultura, la estructura social y el
pensamiento racional del ser humano provienen de lo divino. En las tumultuosas corrientes de la
historia, la fe en los dioses es como una fuerte ancla que evita que la humanidad se pierda en las olas.

Al reflexionar sobre el baño de sangre que fue la Revolución Francesa, la que acabó con la monarquía
y el clero, el filósofo británico Edmund Burke dijo: “Cuando los hombres juegan a ser Dios,
inmediatamente actúan como demonios”. El ateísmo fue un cebo para que los arrogantes jugaran a ser
Dios e intentasen controlar el destino de otras personas y de la sociedad. Los comunistas más fanáticos
tienden a autodivinizarse. Difundir el ateísmo es el primer paso entre todas las artimañas del demonio
para arruinar a la humanidad.

ii. La falacia del materialismo

Mente y materia coexisten simultáneamente. La principal doctrina del marxismo es el materialismo


dialéctico, que niega la existencia del alma. El materialismo se arraigó durante la Revolución
Industrial, cuando los rápidos progresos en la ciencia, la tecnología y la producción estimularon un
culto al empirismo y al ateísmo. La gente perdió la fe en los milagros divinos y rechazó los
mandamientos de Dios.

Creado por el demonio, el materialismo no es un concepto filosófico, sino un arma demoníaca para

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derrocar a la fe espiritual del hombre. El materialismo, producto del ateísmo, a su vez estableció las
bases para una gran cantidad de pretensiones intelectuales.

iii. La blasfemia de la evolución

En sí misma, la teoría de la evolución de Darwin es una hipótesis fallida que ha sido desacreditada hace
tiempo. Pero el diablo ha convertido a sus vulgares argumentos en un instrumento para cortar la
conexión entre los dioses y los humanos. De manera blasfema, iguala a la humanidad con los animales,
socavando el autorrespeto del hombre y al mismo tiempo su reverencia hacia la creación de Dios. El
siglo XX vio cómo la teoría de la evolución se apoderó de las esferas de la investigación y la
educación, y el creacionismo quedó prohibido en los salones de clase.

De la teoría original de Darwin proviene el pernicioso concepto del darwinismo social. La “selección
natural” y la “supervivencia del más apto” redujo a la comunidad internacional a una jungla de luchas
salvajes entre las naciones.

iv. El culto a la ciencia

Armado con el empirismo y el cientifismo, el diablo ha promovido el culto a la ciencia para reemplazar
la razón humana con la “racionalidad científica”. Esta lleva a la gente a creer solo en lo que puede ver y
sentir

de manera tangible, reforzando la cosmovisión ateísta.

La comunidad científica contemporánea descarta todos los fenómenos que no puede explicar o verificar
con sus métodos, ya sea catalogándolos de superstición o pseudociencia, o ignorándolos
completamente. La ciencia se ha convertido en una especie de religión secular utilizada para reprimir la
fe y la moral al dominar la educación y el pensamiento académico.

v. Filosofía de lucha

La teoría dialéctica articulada por el filósofo alemán Georg Hegel es una serie de principios generales
para el pensamiento lógico. Los pensadores de la antigua China habían elaborado estos principios en la
época anterior a la Dinastía Qin (221 a.C.)

El marxismo absorbió aspectos seleccionados de la obra de Hegel y al mismo tiempo exageró la


naturaleza del conflicto dialéctico. En palabras del líder republicano chino Chiang Kai-shek, el objetivo
del comunismo no es resolver problemas, sino “expandir las contradicciones globales al máximo grado
posible y causar que la lucha humana continúe para siempre”.

Tal como se ha visto incontables veces en la práctica, el espectro perverso del comunismo incita el odio
entre la gente, crea y aumenta los conflictos y finalmente toma el poder mediante la revolución violenta
o el subterfugio.

vi. Redundancia intelectual

El ateísmo y el materialismo engendraron muchas tendencias filosóficas e ideológicas, como el

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marxismo, el maquiavelismo, el socialismo, el nihilismo, el anarquismo, el esteticismo, el freudismo, el
modernismo, el existencialismo, el postmodernismo y el deconstructivismo. Sus partidarios y
seguidores chapotearon en ampulosos discursos sin sentido sobre asuntos de genuina importancia.

La clase intelectual supo estar compuesta por la élite más sabia y culta de la sociedad, pero en el último
siglo, los intelectuales se convirtieron en una herramienta del espectro perverso para promover sus
ideologías y malinterpretar al mundo con su desviación.

vii. Lenguaje adulterado

Al igual que el idioma “Neolengua” creado por el superestado Oceanía en la novela “1984” de George
Orwell, los agentes del diablo reformularon el idioma para ajustarlo a los intereses del demonio. En el
diccionario del diablo, “libertad” significa un estado extremo que no es restringido por la moral, la ley
o la tradición. Frases como “todos los hombres son hijos de Dios”, “todos los hombres son iguales ante
la ley” e “igualdad de oportunidades” han sido distorsionadas al punto del igualitarismo absoluto. “El
hombre bueno ama a su prójimo” y “ama a tu vecino como a ti mismo” se han convertido en una falsa
“tolerancia” sin principios. El pensamiento racional ha sido convertido en una herramienta para la
ciencia empírica de mentalidad estrecha. En la búsqueda de igualdad de resultados, la justicia se ha
convertido en “justicia social”.

El lenguaje es un instrumento del pensamiento. Al tomar control de las definiciones y connotaciones


del lenguaje, el diablo restringe los pensamientos del hombre para llegar a conclusiones demoníacas.

2. Socavar la cultura tradicional


La cultura ortodoxa de la humanidad fue impartida por los dioses. Al tiempo que mantiene el
funcionamiento normal de la sociedad humana, el rol más importante de la cultura inspirada por lo
divino es brindar los medios para que la humanidad entienda la Ley divina enseñada en la época final y
de este modo sea salvada de la eliminación.

La cultura inspirada por lo divino advierte a la gente a que esté atenta a las conspiraciones del diablo,
por eso el demonio emplea métodos encubiertos para separar a la gente de sus tradiciones y destruir sus
culturas. Para abolir la perspectiva tradicional hacia la vida y los valores morales, el diablo inventó
muchos objetivos idealistas que llevan a la gente a pasar sus vidas luchando y sacrificándose por estos
nuevos ideales distorsionados.

i. Educación degradada

Durante miles de años, la educación tradicional preservó y transmitió la exquisita cultura de la


humanidad. Asumió el rol de guiar a la gente a ser compasiva, a mantener su virtud moral, a
perfeccionar sus habilidades profesionales y a ser buenas personas y ciudadanos. A partir del siglo XIX,
naciones de Europa y América establecieron sistemas gratuitos de educación pública.

Sin embargo, a partir de comienzos del siglo XX, las escuelas públicas comenzaron a adoctrinar a los
estudiantes contra la tradición y la moral. La teoría de la evolución se convirtió en enseñanza
obligatoria. Los libros de texto lentamente se llenaron de ateísmo, materialismo y luchas de clases, a
medida que el diablo expandía su control sobre el contenido. La cultura tradicional, ejemplificada en
los grandes clásicos de la literatura, no concordaba con la corriente ideológica demoníaca y fue

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marginalizada cada vez más.

Estudiantes inteligentes y reflexivos fueron tentados a seguir la ideología del diablo, que enfocó su
brillantez en la búsqueda de sinsentidos, dejándolos ignorantes en las cuestiones esenciales de la vida y
la sociedad. Horas de clases prolongadas separaron a los niños del cuidado de sus padres y del
ambiente de sus familias, alimentándolos por la fuerza con la ideología del demonio desde pequeños.

Con el eslogan de “pensamiento independiente”, los estudiantes fueron alentados a romper con las
tradiciones y a despreciar a sus padres y maestros, criándolos para ser antitradición y antiautoridad. Los
estándares académicos fueron bajando gradualmente, con un impacto en las habilidades matemáticas y
literarias de los estudiantes. Se les inculcó relatos “políticamente correctos” de la historia y los estudios
sociales, y se los sumergió en entretenimiento vulgar.

En países regidos por el demonio, los estudiantes son sometidos a lavado de cerebro con su ideología
demoníaca en un ambiente prácticamente aislado desde el jardín de infantes hasta la educación
superior. Aunque se gradúen y formen parte de la sociedad, sus mentes están llenas de una lógica
retorcida.

ii. Arte degenerado

Las artes tradicionales rectas provienen de los dioses; aparecieron primero en templos, iglesias y otros
lugares de adoración. El verdadero arte presenta verdad, bondad, belleza y rectitud, y ayuda a mantener
una cultura moral ortodoxa.

El diablo usa el arte degenerado para destruir la cultura tradicional. Con la excusa de “presentar la
realidad”, introdujo el impresionismo a las artes visuales y el realismo y el naturalismo a la literatura.
Bajo el disfraz de la “innovación” y la “crítica a la realidad”, se introdujeron el expresionismo, el arte
abstracto, el modernismo, el postmodernismo, etc. El arte sublime, noble y puro es ridiculizado,
mientras que lo vulgar y lo indecente es halagado.

La basura ocupa las galerías de arte. El ritmo cacofónico y el ruido obsceno se han convertido en
música. Cuadros oscuros y siniestros describen cosas del inframundo. Los límites morales se rompen
bajo el disfraz de arte escénico. Muchos jóvenes son fanáticos intransigentes de celebridades
degeneradas.

iii. Control de los medios de comunicación

El diablo engaña a la gente utilizando todos los medios posibles para controlar toda su fuente de
información, principalmente los medios masivos de comunicación. En países donde tiene el poder
político, los medios de comunicación son máquinas de propaganda controladas por el Partido
Comunista. En otros lugares utiliza la libertad de expresión para enterrar las coberturas serias y el
debate con una avalancha de noticias falsas, contenido vulgar y sensacionalismo trivial.

Los incentivos financieros son utilizados para controlar a los medios de comunicación y apropiarse de
la opinión pública. La mayoría de la gente, ocupada con sus asuntos e intereses personales, es incapaz
de distinguir los asuntos y hechos relevantes en el aluvión de información. Las voces de los pocos que
tienen la sabiduría y el valor de identificar a la conspiración del diablo quedan ahogadas y marginadas

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por el ruido, y no tienen impacto en el panorama general.

iv. Promoción de pornografía, apuestas y drogas

El diablo promueve los estilos de vida degenerados, la libertad sexual y la homosexualidad. Alienta las
apuestas y el uso de drogas, creando así una población de adictos. Los jóvenes están pegados a
dispositivos electrónicos y videojuegos llenos de violencia, pornografía y abominaciones.

v. Corrupción de todo tipo de ocupaciones

Los dioses planearon las profesiones tradicionales en la sociedad humana, permitiendo así a la gente
retener la memoria de los dioses y mantener su conexión con lo divino mediante su trabajo. El diablo
no tolera esto.

El diablo envió incontables demonios para infestar y socavar las ocupaciones tradicionales. En nombre
de la innovación, quienes buscan fama y ganancias inventaron todo tipo de “creaciones” desviadas,
llenando al mundo de tendencias excéntricas y degeneradas.

Cuando la gente se aparta de la voluntad de los dioses, pierde el interés en el verdadero propósito del
ser humano. Al final, caerán con el demonio y serán destruidos.

3. El colapso de la sociedad
La organización e ideología del comunismo derivan de las pandillas y las sectas. En Oriente, el
comunismo es representado por líderes del partido como Lenin, Stalin, Mao Zedong, Jiang Zemin, y
sus seguidores. La situación en Occidente es más compleja, ya que el diablo eligió élites poderosas en
el ámbito gubernamental, comercial, académico, religioso y otros para llevar a cabo sus artimañas a fin
de socavar la sociedad.

i. Erosión de la iglesia

Las religiones que supieron ser rectas están ahora llenas de la religión secular del socialismo. Los
representantes del diablo dentro de la iglesia alteran las enseñanzas tradicionales e incluso alteran las
sagradas escrituras. Crearon la “teología de la liberación” para infundir en la fe recta, la ideología
marxista y la lucha de clases, y difundir la perversión moral entre el clérigo. Debido a esto, muchos
creyentes perdieron la esperanza en la iglesia y han abandonado su fe en la salvación de Dios.

ii. Desintegración de la familia

Los dioses crearon la familia, el Estado y la iglesia para ser las piedras fundamentales de la civilización
humana. La familia es un baluarte importante de la moral y la tradición, y funciona como un conducto
para que la cultura continúe de una generación a la siguiente.

El diablo ataca a la familia tradicional y a los roles de los géneros utilizando el feminismo, el
antipatriarcado, la liberación sexual y la legalización de la homosexualidad, alentando el concubinato,
el adulterio, el divorcio y el aborto. Destruir la familia es una parte fundamental del plan del diablo
para erradicar a la humanidad.

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iii. Totalitarismo en Oriente

Aprovechando la oportunidad de una Rusia débil después de la Primera Guerra Mundial, el diablo
incitó la revolución para forzar al zar a abdicar, luego lanzó la Revolución de Octubre para usurpar el
poder. A eso le siguió la creación de la Unión Soviética, el primer régimen socialista del mundo.
También se creó la Internacional Comunista para exportar la revolución a todo el mundo.

En 1919 y 1921, se establecieron los partidos comunistas en Estados Unidos y China, ambos bajo las
órdenes de la Rusia soviética. Amparados por la Unión Soviética y aprovechando la devastación de la
Primera Guerra Mundial, el Partido Comunista Chino tomó el poder en China con violencia y traición.

Luego de tomar el poder, tanto el partido comunista soviético como el chino masacraron
despiadadamente a decenas de millones de su propia gente en tiempos de paz. El Partido Comunista
Chino continuó el curso de la revolución bajo la “dictadura del proletariado” y lanzó la Revolución
Cultural –sin precedentes hasta el momento–, declarando así la guerra a los logros de la civilización
humana y lanzando un ataque salvaje contra los 5000 años de la cultura tradicional de China.

Desde la década de 1980, el Partido introdujo la reforma económica para evitar el colapso, pero la
esfera política se mantuvo bajo un estricto control totalitario. Hasta la fecha, el Partido se mantiene
aferrado al poder mediante campañas de supresión, como la represión del movimiento democrático y la
persecución a Falun Dafa.

iv. Infiltración en Occidente

La corte imperial de China, el derecho divino de los reyes en Occidente y el sistema estadounidense de
controles y equilibrios, son formas de gobierno establecidas por los dioses para los humanos según sus
culturas y ambientes particulares. Incapaz de tomar el poder en Occidente mediante la revolución, el
diablo utilizó la subversión ideológica para establecer y ejercer el control. Con excepción de la
ausencia de la revolución violenta, los países occidentales han adoptado ampliamente varias
características del sistema comunista.

v. Perversión de la ley

La ley se origina del mandamiento divino y está basada en la moral. Al redefinir los conceptos de moral
y libertad, el diablo ha influido en la formulación e interpretación de las leyes. En países comunistas de
Oriente el diablo interpreta las leyes como le place.

En Occidente distorsiona las leyes mediante la subversión y modifica la ley para redefinir las acciones
humanas y desarraigar los conceptos morales del bien y el mal. Protege vicios como el asesinato, el
adulterio y la homosexualidad, mientras castiga a ciudadanos honrados.

vi. Manipulación financiera

Abolir el patrón oro y adoptar monedas fluctuantes ha causado crisis económicas perennes. La
sabiduría tradicional para regir un sistema financiero sustentable ha perdido relevancia, y tanto
gobiernos como individuos han quedado atrapados en una cultura de consumismo y gasto en exceso. La
soberanía nacional es debilitada con deudas gubernamentales y la gente es incentivada a pedir

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préstamos por interminables cantidades de dinero a los bancos y al Estado.

vii. Hipergobierno

El diablo ha manipulado a la globalización para ayudar a establecer un gobierno mundial que infrinja
los derechos soberanos de los países individuales. Por un lado, promovió las perspectivas utópicas de
organizaciones y lemas como la Liga de las Naciones, Naciones Unidas, “integración regional” o
“gobierno mundial”.

Por otro lado, amenaza a los líderes y las naciones para que sigan sus directivas. Le roba a la gente su
paz y seguridad al fabricar guerras y revueltas sociales. El objetivo es tener a todo el mundo bajo un
hipergobierno totalitario e imponer un fuerte control administrativo, ideológico y poblacional.

4. Maquinar la revuelta social y fabricar disturbios


A fin de derribar la sociedad humana tradicional, el diablo ha dirigido la inmigración masiva, los
movimientos sociales y la agitación social a una escala masiva. Este abrumador proceso ha estado en
progreso durante al menos varios siglos.

i. Conflictos armados

La guerra es una de las herramientas más efectivas del diablo, ya que puede romper el viejo orden
internacional, destruir los pilares de la tradición y acelerar el desarrollo de la ideología del demonio.
Muchas guerras se realizaron bajo influencia demoníaca. El diablo aprovechó la Primera Guerra
Mundial para derribar varios imperios europeos, principalmente la Rusia zarista, lo cual pavimentó el
camino para la revolución bolchevique.

La Segunda Guerra Mundial brindó las condiciones para que el Partido Comunista Chino tomara el
poder y para que la Unión Soviética invadiera Europa del Este, estableciendo así el campamento
socialista de posguerra.

La Segunda Guerra Mundial también creó el desorden de la descolonización, de la cual se


aprovecharon los regímenes comunistas soviético y chino para apoyar el movimiento comunista a nivel
mundial. Los “movimientos nacionales de liberación” ubicaron a muchos países de Asia, África y
Latinoamérica dentro del campo socialista.

ii. Revolución

Tomar el poder político es la forma más rápida para que el diablo destruya a los seres humanos y por
eso es su primera opción, donde sea posible. Karl Marx sintetizó la lección aprendida por la Comuna de
París, y observó que la clase trabajadora debe derrocar al aparato original de gobierno y reemplazarlo
con su propio Estado. El poder es siempre el tema principal de la teoría política marxista.

La instigación de la revolución puede dividirse en los siguientes pasos:

Fomentar el odio y la discordia entre la gente.


Engañar al público con mentiras y establecer un “frente unido revolucionario”.
Derrotar a las fuerzas de la resistencia una por una.

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Usar la violencia para crear una atmósfera de terror y caos.
Realizar un golpe de Estado para tomar el poder.
Suprimir a los “reaccionarios”.
Construir y mantener un nuevo orden usando el terror de la revolución.
Los países comunistas intentaron lanzar una revolución mundial a través de la Internacional Comunista,
exportando el activismo revolucionario y apoyando a izquierdistas locales para crear disturbios en
Estados no comunistas.

iii. Crisis económica

Las crisis económicas pueden ser creadas y utilizadas como formas de alentar la revolución o para
colocar a movimientos socialistas como salvadores. Cuando los políticos en países democráticos están
desesperados por encontrar soluciones, hacen un pacto con el diablo y gradualmente dirigen a sus
países hacia el gran gobierno y un socialismo con altos impuestos. Como Saul Alinsky escribió en
“Tratado para radicales”: “La acción real está en la reacción del enemigo”.

La Gran Depresión de la década de 1930 fue un punto crítico en el que Europa y Estados Unidos se
embarcaron en el camino al gran gobierno y difundieron ampliamente el intervencionismo. La crisis
financiera de 2008 continuó inclinando la balanza a favor de la expansión de las políticas izquierdistas.

iv. Apartar al hombre de su tierra y sus raíces

Desde la antigüedad, la gente se ha movido de un lugar a otro. Sin embargo, el traslado masivo
nacional e internacional de población que se ve en los tiempos modernos es el resultado de la
manipulación intencionada del malvado espectro. La inmigración masiva disuelve la identidad
nacional, las fronteras, la soberanía, las tradiciones culturales y la cohesión social.

A medida que a grupos masivos de personas se les remueven sus identidades tradicionales, es más fácil
que los absorba la corriente de la modernidad. Es difícil ganarse la vida para los inmigrantes que viven
en un ambiente que no conocen, mucho más participar profundamente en los procesos políticos y
tradiciones culturales del país que los recibe.

Los inmigrantes recién llegados son fáciles de reclutar como votos gratuitos para los partidos de
izquierda. Mientras tanto, la inmigración crea las condiciones para provocar animosidades raciales o
religiosas.

v. Apropiación de movimientos sociales

El espectro malvado del comunismo aprovecha las tendencias sociales para enardecer y perturbar a la
gente, aumentar los conflictos y activar movimientos colosales para desestabilizar a la sociedad,
apalear a sus oponentes políticos, dominar el relato y apropiarse de la autoridad moral. Ejemplos de
esto incluyen el movimiento antiguerra, el ambientalismo y otros movimientos de la sociedad
occidental.

vi. Terrorismo

Las revoluciones comunistas logran el éxito mediante actos de terror, y los regímenes comunistas

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implementan políticas de terrorismo de Estado. Los comunistas soviéticos y chinos apoyaron a grupos
terroristas como una especie de fuerza especial contra el mundo libre. La mayoría de los movimientos
terroristas están inspirados en el modelo organizativo leninista. El diablo aprovecha las divisiones entre
la gente y canaliza la ira de las personas hacia un odio colectivo.

La irracionalidad que lleva a las matanzas terroristas de gente inocente crea una atmósfera de
impotencia absurda. Al estar expuesta a muchos incidentes de violencia gratuita, la gente se vuelve más
antisocial, deprimida, paranoica y cínica. Todo esto causa daños al orden público y fragmenta la
sociedad, haciendo que para el diablo sea más fácil establecer su poder.

5. Divide y reinarás
El diablo maneja a la gente según sus características y motivaciones particulares. Puede hacer que los
asesinen o los sobornen, o adoctrinarlos para que sirvan como los peones de la revolución y la rebelión.

i. Exterminar el disentimiento

Algunas personas son más sabias y más perceptivas que otras. Algunas están más cerca de lo divino,
poseen una buena cualidad de iluminación y no son susceptibles a los ardides del diablo. Especialmente
en países como China, que tienen una larga y rica historia, es difícil que la gente se deje llevar por el
engaño.

El Partido Comunista Chino tuvo que lanzar una serie de campañas políticas que masacraron a decenas
de millones de personas y quebraron el orden cultural mediante el asesinato de las élites que servían
como custodios de la cultura tradicional china.

Sea en China o en Occidente, el diablo no duda en liquidar físicamente a los integrantes de la sociedad
que pueden darse cuenta de su conspiración y son lo suficientemente valientes como para ponerse de
pie y resistir. Para esto, el demonio planea campañas políticas, persecuciones religiosas, juicios falsos y
asesinatos.

ii. Involucrar a las élites

El diablo recluta a las élites de todas las naciones e industrias. Para hacerlo, saca partido de sus
intereses y les otorga poder según lo fieles que sean a su agenda. A quienes buscan fama e influencia, el
diablo les da reputación y autoridad. A los ambiciosos, les da ganancias. Infla los egos de los arrogantes
y mantiene felices a los ignorantes. Los dotados son seducidos con ciencia, materialismo y una libertad
de expresión sin restricciones.

Los ideales de las personas con ambiciones nobles y buenas intenciones son convertidos en
autoglorificación, haciéndolos sentir el cálido brillo de ser presidentes, primer ministros, eruditos,
congresistas, gerentes, banqueros, profesores, expertos, ganadores del premio Nobel, etc, con un estatus
social destacado, influencia política y grandes fortunas. Una vez establecidas, estas grandes
personalidades son cooptados, cada uno según su circunstancia. Según los cálculos del diablo, todos
ellos son agentes ignorantes e idiotas útiles.

iii. Embrutecer a las masas

24
El diablo manipula el conocimiento público utilizando relatos falsos, engañando a la gente con su
sistema educativo distorsionado y controlando los medios de comunicación. Utiliza hábilmente la
sensación de seguridad de la gente y el entretenimiento superficial para hacer que el público solo se
preocupe sobre sus intereses inmediatos, entretenimiento vulgar, deportes competitivos, chismes
sociales y la indulgencia en los deseos eróticos y carnales. Al mismo tiempo, el diablo satisface al
populacho para privar a los votantes de su vigilancia y opinión, y capturar al electorado.

En los países comunistas totalitarios, a la gente no se le permite tener nunca nada que ver con la
política. En países democráticos, hacen que quienes se preocupan por el bien público tengan su
atención puesta en asuntos triviales (como los derechos de los transexuales), haciendo eco de la
famosa estrategema de “avanzar a través de un camino oculto mientras reparamos los caminos afuera”
de la antigua historia militar china. Las noticias virales, las sensaciones sociales e incluso los ataques
terroristas y las guerras fueron arreglados para encubrir las verdaderas intenciones del diablo.

Al público se le inculca una conciencia moderna y se lo moviliza para envolver por completo a la
minoría de personas que se aferran obstinadamente a la tradición. Los intelectuales lanzan fuertes
críticas hacia las culturas folclóricas del mundo, promoviendo prejuicios intolerantes entre su público
sin educación. Se abusa de los conceptos de pensamiento crítico y creativo para que la generación más
joven se enfrente a la autoridad, evitando que absorban el conocimiento y la sabiduría de la cultura
tradicional.

iv. Fabricar el populacho

En los países comunistas, luego de asesinar a los abanderados de la cultura tradicional, el diablo
adoctrinó al grueso de la población para que participara en la revolución. Luego de que el Partido
Comunista tomara el poder en China, le tomó una generación para nutrir a una generación de
“lobeznos”. Se los alentó a pelear, destrozar, robar e incendiar de forma indiscriminada.

Durante la Revolución Cultural, niñas adolescentes no tenían reparos en golpear hasta la muerte a sus
maestros. Los trolls de internet del Ejército de 50 Centavos, que trabajan activamente en diferentes
redes sociales de China, escriben constantemente sobre golpear y matar, con posteos típicos que dicen:
“Recuperemos las Islas Diaoyu aun si China queda inhóspita” y “Preferimos que China quede salpicada
de tumbas antes que no poder exterminar al último japonés”. Su sentimiento asesino es activamente
cultivado por el Partido Comunista Chino.

En Occidente, el Partido Comunista orgullosamente rememora la experiencia de la Revolución


Francesa y la Comuna de París. Cada revolución e insurrección es lanzada por un populacho que no
tienen escrúpulos, vergüenza ni compasión.

v. Acelerar el reemplazo generacional

El diablo planeó marginalizar a la generación más vieja y removerla de la sociedad a un paso acelerado.
A medida que a la gente joven se le otorgan cada vez más derechos, poder político y privilegios, los
mayores pierden sus posiciones de autoridad y prestigio, apresurando la ruptura del hombre con la
tradición.

La literatura, el arte y la cultura popular contemporánea están dirigidos al gusto y los valores de los

25
jóvenes, que están bajo la presión de seguir las últimas tendencias en la moda para no ser excluidos por
sus pares. El rápido progreso científico y tecnológico hace que los adultos mayores sean incapaces de
seguir el ritmo y adaptarse a los enormes cambios sociales que ocurren como resultado.

La transformación de las esferas urbana y rural combinada con la inmigración masiva trabajan juntas
para aislar a los adultos mayores y alejarlos del presente. El tormento y la indefensión de su soledad se
ve exacerbada por la realidad de la vida moderna, donde los jóvenes están en un constante estado de
competencia y tienen poco tiempo libre para sus padres y ancianos.

vi. Fragmentar la sociedad

En la sociedad humana tradicional, las personas se ayudan entre sí. Cuando hay conflictos, tienen
religión, moral, leyes y costumbres folclóricas para facilitar la resolución y la cooperación.

Es imposible que el diablo provoque el colapso de una sociedad orgánica en un corto período de
tiempo. Primero tiene que desintegrar a la sociedad en pequeñas unidades atomizadas, rompiendo la
confianza tradicional entre las personas y aislando a los unos de los otros. Esto da al diablo los medios
convenientes para atacar a la humanidad pedazo por pedazo.

El diablo utiliza cada estándar concebible para dividir a la sociedad en grupos opuestos e instigar el
odio y la lucha entre ellos. La clase, el sexo, la raza, la etnia y la denominación religiosa pueden servir
como base para la división.

Aumenta la animosidad entre burgueses y proletarios, entre gobernantes y gobernados, progresistas y


“retrógrados”, liberales y conservadores –todo mientras el gobierno expande incesantemente su poder.
Un individuo atomizado y aislado simplemente no tiene esperanza de resistir ante un gobierno
totalitario que tiene acceso a todos los recursos de la sociedad.

6. Engaño y defensa
Del mismo modo que un criminal intenta destruir la evidencia de sus delitos, el diablo hace todo lo que
puede para ocultarse. La escala de su engaño es difícil de desentrañar.

i. Conspiración abierta

El diablo lleva a cabo sus argucias más titánicas a plena luz del día mientras las etiqueta de sensatas,
razonables y legales. Una persona normal no puede comprender o imaginar la existencia de una
conspiración tan enorme y malvada. Incluso cuando uno intenta exponer el plan del diablo, otros no
pueden aceptarlo fácilmente. Además, el diablo utiliza una variedad de medios para revelar
intencionalmente partes de sus planes oscuros, sembrando sospecha, miedo y confusión.

ii. Acción camuflada

Durante la Guerra Fría, el mundo estaba dividido entre dos campos militares y políticos. No obstante,
aunque sus sistemas sociales parecían ser diametralmente opuestos, en ambos lados estaba teniendo
lugar el mismo proceso demoníaco de diferentes formas.

Muchos comunistas de estilo occidental, socialistas, fabianos, liberales y progresistas revisionistas

26
rechazaron públicamente los modelos soviético y chino, pero sus esfuerzos llevaron a la sociedad por
un camino hacia una estructura social en nada diferente de aquellas de la Unión Soviética y China. En
términos simples, el diablo usó el Oriente totalitario como una distracción de la infiltración activa en
Occidente.

iii. Demonizar a la oposición

Quienes se atreven a exponer al diablo son etiquetados como “teóricos conspirativos”, “extremistas”,
“extrema derecha”, “derecha alternativa”, “machistas”, “racistas”, “belicistas”, “intolerantes”, “nazis”,
“fascistas” y otros agravios con el fin de aislarlos y marginarlos del ámbito académico y de la sociedad
en general. Siendo objetos de segregación, ridículo y miedo, sus ideas no tienen audiencia y su
presencia no adquiere influencia.

iv. Evasión del escrutinio

El diablo dirige a las personas a despreciar y sospechar de ciertas etnias, grupos e individuos, lo que
desvía la atención de sus nefastas argucias.

v. Capturar a la mayoría

No todos pueden ser engañados por las tretas del diablo. Siempre habrá quienes son lo suficientemente
inteligentes o perspicaces como para descubrir los secretos del diablo. Pero el diablo ya logró que la
mayoría de las personas estén bajo su influencia y las utiliza para encubrirse.

Los pocos que logran distinguir al diablo son personas varadas en una tierra salvaje. Sus gritos no son
respondidos mientras esperan su final.

Los medios por los que el diablo destruye a la gente son infinitos y cambian continuamente. Las
estrategias generales enumeradas arriba serán examinadas más en detalle en los siguientes capítulos.

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Capítulo 2: Los comienzos europeos del comunismo

la de contenidos
Introducción
1. Las obras satánicas de Karl Marx
2. El contexto histórico del marxismo
3. La Revolución Francesa
4. El comunismo debuta en París
5. Primero Europa, luego el mundo

Introducción
Muchas de las profecías vaticinadas en las religiones ortodoxas se han vuelto realidad, como lo
hicieron las predicciones de Nostradamus y las profecías transmitidas en culturas de todo el mundo,
desde Perú hasta Corea. Han habido textos proféticos sorprendentemente precisos a lo largo de la
historia china, desde la Dinastía Han hasta la Ming. [1]

Estas profecías nos cuentan la importante verdad de que la historia no es un proceso de coincidencias,
sino una obra teatral en la que cada secuencia de grandes eventos ya ha sido preestablecida. Al final de
los tiempos, que también puede anunciar el comienzo de un nuevo ciclo histórico, todas las religiones
del mundo están esperando una cosa: la llegada del Creador al reino humano.

Todas las obras teatrales tienen un punto culminante. A pesar de que el diablo hizo sus planes para
destruir a la humanidad, el Creador todopoderoso tiene Sus medios de despertar a la gente del mundo,
ayudarlos a escapar de las ataduras del diablo y ofrecerles salvación. En la actualidad, en la gran época
final antes de la aparición del Creador, se libra la mayor batalla entre el bien y el mal.

Las religiones ortodoxas en todo el mundo han predicho que en la era del regreso del Creador, el
mundo estaría repleto de demonios, abominaciones y eventos amenazantes, dado que la humanidad ha
perdido sus restricciones morales. Esto es nada más ni nada menos que el mundo de hoy.

El estado de degeneración que enfrentamos hoy ha tardado mucho en producirse. Comenzó hace
cientos de años, con el ascenso de su fuerza impulsora central: el ateísmo y el engaño de la humanidad.
Fue Karl Marx el que creó una ideología para abarcar el engaño en todas sus transformaciones y fue
Vladimir Lenin el que puso la teoría en brutal práctica.

No obstante, Marx no era ateo. Él seguía la secta del diablo y se convirtió en el demonio cuya misión
era evitar que el hombre reconociera a su Creador al final de los tiempos.

1. Las obras satánicas de Karl Marx


Karl Marx publicó muchos libros a lo largo de su vida, los más conocidos son “El Manifiesto

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Comunista” de 1848 y los tres volúmenes de “El Capital”, publicados entre 1867 y 1894. Estos trabajos
forman la base teórica para el movimiento comunista.

Lo que no es tan ampliamente conocido es que la vida de Marx fue un proceso en el que entregó su
alma al diablo y se convirtió en su agente en el reino humano.

En su juventud, Marx había sido un devoto cristiano. Era un entusiasta creyente en Dios antes de ser
vencido por su transformación demoníaca.

(Invocación de un desesperado)

En su poema “Invocación de un desesperado”, Marx escribió sobre su intención de vengarse de Dios:

Pues un dios ha arrebatado de mí todo

En la maldición y tormento del destino,

Todos sus mundos se han ido irrevocablemente

Solamente me resta la venganza.

Construiré mi trono en las alturas,

En una cumbre inmensa y fría.

Por su baluarte – supersticioso espanto.

Por su alguacil – la más negra agonía.

Al escribirle a su padre, Marx describió los cambios que estaba experimentando: “Una cortina cayó, mi
más sagrado de los sagrados quedó hecho pedazos y nuevos dioses tuvieron que ser puestos en su
lugar… Un verdadero malestar tomó el dominio de mí y no seré capaz de calmar los espíritus
alborotados hasta que esté en su querida presencia”. [3]

En su poema “La doncella pálida”, Marx escribió:

Por tanto, el Cielo he perdido, esto yo bien lo sé.

Mi alma, otrora fiel a Dios, seleccionada está para el infierno. [4]

La familia de Marx notó claramente sus cambios. El 2 de marzo de 1837, su padre le escribió: “Tu
progreso, la querida esperanza de algún día ver tu nombre con gran reputación y tu bienestar mundano
no son los únicos deseos de mi corazón. Estas son ilusiones que he tenido por mucho tiempo, pero
puedo asegurarte que su realización no me habría hecho feliz. Solo si tu corazón permanece puro y late
humanamente y si ningún demonio es capaz de alienar tu corazón de mejores sentimientos, solo
entonces seré feliz”. [5]

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Una de las hijas de Marx escribió que, cuando era niña, Marx les contó a ella y a sus hermanas muchos
cuentos de hadas. Su favorito era la sinuosa historia de Hans Röckle, un mago que siempre tenía poco
dinero y que no tuvo otra opción más que vender sus encantadoras marionetas al diablo.

Lo que Marx vendió al diablo a cambio de su éxito fue su propia alma. Al describirse en “El
Violinista”, Marx escribió:

¡Cómo así! Clavo, clavo sin fallar

Mi sable negro de sangre en tu alma

Ese arte, Dios ni quiere ni conoce,

salta al cerebro desde la negra niebla del Infierno.

Hasta embrujar el corazón,

hasta que los sentidos titubean:

Con Satán he hecho mi trato.

Para mí da las señales y marca el compás.

Rápido y libre toco la marcha de la muerte. [8]

En la biografía “Marx”, el autor Robert Payne escribió que las historias que Marx contaba pueden ser
consideradas una alegoría de su propia vida y que él parecía ser consciente de que estaba actuando en
nombre del diablo.

El alma de Marx se volvió malvada. En su ira contra Dios, se unió a la secta del diablo. El filósofo
político estadounidense Eric Voegelin escribió: “Marx sabía que él era un dios creando un mundo, él no
quería ser la criatura. Él no quería ver el mundo desde la perspectiva de la existencia como criatura…
Él quería ver el mundo desde el punto de la coincidencia de opuestos, esto es, desde la posición de
Dios”. [10]

(Orgullo humano)

En su poema “Orgullo Humano”, Marx expresó su voluntad de desvincularse de los dioses y de


ubicarse con ellos en una posición de igualdad:

Con desdén arrojaré mi guante

En la misma cara del mundo,

Y veré el colapso de este pigmeo gigante, sollozante

Cuya caída no ahogará mi ardor.

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Entonces vagaré victorioso como un dios

Entre las ruinas de ese reino

Cada palabra es Obra y Fuego

y mi pecho igual al del Creador. [12]

Marx se rebeló activamente contra lo divino. “Anhelo vengarme de Aquél que rige desde arriba”. “La
idea de Dios es el fundamento de una civilización pervertida. Debe ser destruida”. [13]

Poco después de que Marx muriera, su criada Helene Demuth dijo sobre él: “Era un hombre que le
temía a Dios. Cuando estaba muy enfermo, rezaba solo en su habitación frente a una fila de velas
encendidas, atando una especie de cinta de medir alrededor de su cabeza”. [14]

Los rezos de Marx, como dijeron los académicos, no eran ni cristianos ni judíos, pero el verdadero
Marx no era ateo.

A lo largo de la historia humana, grandes sabios enseñaron a los seres conscientes el camino hacia la
iluminación y sentaron los cimientos de las civilizaciones del mundo. Jesucristo estableció el
fundamento de la civilización cristiana y la sabiduría de Lao Tse es la base del Taoísmo, un pilar central
de la filosofía china. En la antigua India, las enseñanzas de Sakya Muni condujeron al Budismo. Los
orígenes de su sabiduría son una maravilla. Jesús era prácticamente analfabeto. Aunque los otros santos
pueden haber sido cultos, ellos obtuvieron sus entendimientos a través de la iluminación en la
cultivación, no de estudios comunes.

Las teorías de Marx hacían referencia a las obras de intelectuales anteriores, pero en definitiva se
originaron del espectro perverso. En el poema “Sobre Hegel”, escribió:

Desde que encontré lo más alto de las cosas y también las profundidades de ellas,

Grosero soy como un Dios, oculto en la oscuridad como un Dios. [15]

Siguiendo los planes del espectro perverso, Marx entró al mundo humano y estableció la secta del
comunismo para corromper la moral humana, causando que la humanidad esté en contra de los dioses
y, en última instancia, se condene al eterno tormento en el Infierno.

2. El contexto histórico del marxismo


A fin de difundir el marxismo, el espectro perverso estableció varias bases intelectuales y sociales para
que emergiera el comunismo. Examinaremos estos dos componentes que sirven como contexto del
marxismo.

Los intelectuales creen que la teoría de Marx estaba profundamente influenciada por Hegel y Ludwig
Feuerbach. Feuerbach fue uno de los primeros en negar la existencia de Dios. Él creía que la religión
no era más que un entendimiento de lo “infinito de la percepción” [16], es decir, que la gente inventó a
Dios al imaginar sus propias habilidades a una escala mayor.

31
La teoría de Feuerbach echa luz sobre cómo el comunismo emergió y se propagó. Avances en la
ciencia, la mecanización, los bienes materiales, la medicina y el ocio crearon la impresión de que la
felicidad es una función de la riqueza material. Por lo tanto, cualquier insatisfacción debe surgir de
limitaciones sociales. Parecía que a través del avance material y del cambio social, la gente tendría los
medios para construir una utopía sin necesidad alguna de Dios. Esta visión es el medio principal por el
cual las personas son atraídas, y luego iniciadas, en la secta del comunismo.

Feuerbach no fue el primero en rechazar al Cristianismo y a Dios. Friedrich Strauss cuestionó la


autenticidad de la Biblia y de la divinidad de Jesús en su libro de 1835 “La vida de Jesús”. Podemos
rastrear el origen de esas ideas al Iluminismo de los siglos XVII y XVIII o, si es necesario, a los
tiempos de los antiguos griegos. Pero ese no es el propósito de este libro.

A pesar de que Marx escribió “El Manifiesto Comunista” más de una década antes que la publicación
de “El origen de las especies” de Charles Darwin, la teoría de la evolución brindó a Marx aparentes
bases científicas. Si todas las especies naturalmente surgieron como resultado de una “selección
natural” y los seres humanos son meramente los organismos más avanzados, entonces no hay lugar
para Dios. El hecho de que la teoría de la evolución esté llena de lagunas y fallas está bien
documentado, pero la discusión sobre este asunto está más allá del objetivo de este libro.

En diciembre de 1860, Marx escribió a su asociado Friedrich Engels sobre la teoría de Darwin,
elogiando “El origen de las especies” como “el libro que contiene los fundamentos de historia natural
para tu punto de vista [materialismo histórico]”. [17]

En una carta dirigida al filósofo socialista Ferdinand Lassalle en enero de 1862, Marx dijo: “El libro de
Darwin es muy importante y me sirve como base científica natural para la lucha de clases en la
historia”. [18]

La teoría de la evolución en el campo de las ciencias naturales y el materialismo en el campo de la


filosofía ofrecieron al marxismo dos poderosas herramientas para engañar y reclutar seguidores.

La sociedad pasó por profundos cambios durante el tiempo de vida de Karl Marx. En 1769, las
máquinas de vapor mejoradas de Watt marcaron el comienzo de la Revolución Industrial,
reemplazando a las comunidades artesanales con la producción en masa. Los avances técnicos en la
agricultura desocuparon el sobrante de trabajadores para que se mudaran a la ciudades y trabajaran
duro en las fábricas. El libre comercio creó innovaciones en las ventas y el marketing.

La industrialización invariablemente fomenta el crecimiento de ciudades y el flujo de gente,


información e ideas. En las ciudades la gente no está tan conectada entre sí en comparación con la vida
rural. En una ciudad, incluso un paria puede escribir libros. Luego de su exilio de Alemania, Marx se
mudó a Francia, Bélgica y luego a Inglaterra, donde se instaló en el ambiente dickensiano de los barrios
bajos de Londres.

La segunda Revolución Industrial comenzó en los años tardíos de Marx, y trajo la electrificación, el
motor de combustión interna y la manufactura química. La invención del telégrafo y del teléfono
revolucionaron las comunicaciones.

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Cada cambio convulsionó a la sociedad a medida que la gente se esforzaba por adaptarse a la nueva
realidad de cambios tecnológicos. Muchos no podían seguir el ritmo, lo que llevó a la polarización de
los que tenían y de los que no, crisis económicas y demás. Estas convulsiones crearon las condiciones
para que se difundiera la visión de Marx de que las normas sociales y las tradiciones eran reliquias
opresivas que debían ser destruidas. Al mismo tiempo, a medida que la tecnología hizo posible
transformar la naturaleza a gran escala, la arrogancia de la humanidad creció.

En vez de ver el marxismo como el resultado de una convulsión social y la tendencia intelectual que la
acompañó, estos factores deberían ser entendidos a la luz de los planes del diablo para desestabilizar a
la humanidad y propagar en esta el marxismo.

3. La Revolución Francesa
El impacto de la Revolución Francesa de 1789 fue enorme y de amplio alcance. Destruyó la monarquía,
revirtió el orden social tradicional y comenzó un sistema de gobierno del populacho.

Friedrich Engels dijo: “Una revolución ciertamente es la cosa más autoritaria que hay; es el acto
mediante el cual una parte de la población impone su voluntad a la otra parte mediante rifles, bayonetas
y cañones –medios autoritarios, si es que los hay; y la parte victoriosa no quiere haber luchado en vano,
debe mantener este régimen por medio del terror que inspiran sus armas en los reaccionarios”. [19]

El Club de los Jacobinos que tomó el poder después de la Revolución Francesa sabía bien esto. Luego
de enviar al Rey francés Luis XVI a la guillotina, el Reino del Terror del líder jacobino Maximilien
Robespierre ejecutó a otras 70.000 personas, la mayoría de las cuales eran completamente inocentes.
Generaciones posteriores escribieron en el epitafio de Robespierre:

Paseante, reza
No llores mi muerte;
Porque si yo viviera,
Tú estarías muerto en mi lugar. [20]

Las tres normas de terror político, terror económico y terror religioso, practicadas por el Club de los
Jacobinos en la Revolución Francesa, aparecieron como un preludio para la tiranía del Partido
Comunista.

Como precursor de las matanzas políticas de Lenin y Stalin, los revolucionarios franceses instauraron
el Tribunal Revolucionario y establecieron guillotinas en París y otros lugares. Los comités
revolucionarios decidían si un prisionero era culpable, mientras que agentes especiales de la
Convención Nacional tenían autoridad sobre las subdivisiones militares y administrativas. Los sans-
culottes, o proletariado, tenían el estatus de la clase más revolucionaria.

Según la Ley de 22 de Pradial, promulgada el 10 de junio de 1794, se prohibió el asesoramiento legal


previo y la defensa en juicio, y todas las condenas debían resultar en pena de muerte. En vez de
evidencia, eran válidos los rumores, las deducciones y los juicios personales con el propósito de
obtener un veredicto. La promulgación de la Ley expandió enormemente el Reino del Terror, con un
estimativo de 300.000 a 500.000 personas encarceladas como sospechosas. [21]

Asimismo, el terror económico de los Jacobinos parecía ser el prefacio del “comunismo de guerra” que

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Lenin implementaría en Rusia. Una ley aprobada el 26 de julio de 1793 convirtió al abastecimiento de
bienes en un delito castigado con la muerte. [22]

Uno de los mayores adversarios de los revolucionarios franceses fue la fe católica. Durante el Terror,
Robespierre, Jacques-Louis David y sus seguidores establecieron una forma de ateísmo basado en
tendencias del Iluminismo, llamado el Culto de la Razón, para reemplazar al Catolicismo. [23]

El 5 de octubre de 1793, la Convención Nacional abolió el calendario cristiano e instauró el Calendario


Republicano. El 10 de noviembre, la Notre-Dame de París fue rebautizada el Templo de la Razón y una
actriz representó a la Diosa de la Razón como objeto de culto para las masas. El Culto a la Razón se
implementó rápidamente por todo París. En el transcurso de una semana, solo tres iglesias cristianas
permanecieron en funcionamiento.

El terror religioso llenó París. Se arrestaron sacerdotes masivamente y algunos fueron ejecutados. [24]

La Revolución Francesa no solo aportó un modelo para el régimen soviético establecido por Lenin,
sino que también está estrechamente vinculada al desarrollo del marxismo.

Francois-Noёl Babeuf, un socialista utópico que vivió durante la Revolución Francesa y que fue
ejecutado en 1797 por estar involucrado en la Conspiración de los Iguales, propugnó la abolición de la
propiedad privada. Marx consideraba a Babeuf como el primer comunista revolucionario.

Francia fue fuertemente influenciada por ideologías socialistas en el siglo XIX. La Liga de los
Proscritos, que consideraba a Babeuf su fundador espiritual, se desarrolló rápidamente en París. El
sastre alemán Wilhelm Weitling se unió a los Proscritos en 1835. Bajo su liderazgo, esa sociedad
secreta se renombró como la Liga de los Justos.

En una reunión celebrada en junio de 1847, la Liga de los Justos se fusionó con el Comité Comunista
de Correspondencia, liderado por Marx y Engels, para formar la Liga de los Comunistas, encabezada
por esos dos hombres. En febrero de 1848, Marx y Engels publicaron el trabajo fundacional del
movimiento comunista, “El Manifiesto Comunista”.

La Revolución Francesa fue solo el comienzo de un largo período de disturbios sociales por toda
Europa, ya que revoluciones e insurrecciones tuvieron lugar una tras otras a partir del fin del régimen
napoleónico, afectando a España, Grecia, Portugal, Alemania, varias partes de Italia, Bélgica y Polonia.
Para 1848, la revolución y la guerra se habían extendido por toda Europa, formando un ambiente
óptimo para la propagación del comunismo.

En 1864, Marx y otros establecieron la Asociación Internacional de Trabajadores, también conocida


como la Primera Internacional, lo que colocó a Marx como el líder espiritual del movimiento comunista
de los trabajadores.

Como líder efectivo de la Primera Internacional, Marx trabajó para crear un grupo central de
revolucionarios estrictamente disciplinados que movilizarían a los trabajadores hacia la insurrección. Al
mismo tiempo, se encontró en la necesidad de desterrar de la organización a quienes estaban en
desacuerdo con él. Mikhail Bakunin, el primer gran marxista ruso, reunió muchos reclutas para el
movimiento comunista, pero Marx lo acusó de ser un agente zarista y lo expulsó de la Primera

34
Internacional. [25]

En 1871, la rama francesa de la Primera Internacional lanzó la primera revolución comunista –la
Comuna de París.

4. El comunismo debuta en París


La Comuna de París fue establecida luego de la derrota de Francia en la Guerra Franco-Prusiana de
1870. A pesar de que el Emperador Francés Napoleón III se había rendido, el ejército prusiano sitió
París antes de retirarse. La humillación de haberse rendido, combinada con la agitación entre los
trabajadores franceses, llevó a un levantamiento general en París, y la recientemente establecida
Tercera República Francesa se retiró a Versalles, dejando un vacío de poder en la capital.

En marzo de 1871, la Comuna de París comenzó con la rebelión de turbas y bandidos armados de los
peldaños más bajos de la sociedad, y fue liderada por socialistas, comunistas, anarquistas y otros
activistas. El movimiento estaba afiliado con la Primera Internacional, la cual le ejercía una fuerte
influencia. Apuntaba a utilizar al proletariado como el agente de la revolución para destruir la cultura
tradicional y transformar la estructura política y económica de la sociedad.

Lo que siguió fue matanza y destrucción a escala masiva, y los rebeldes devastaron las exquisitas
reliquias, los monumentos y el arte de París. Un trabajador preguntó retóricamente: “¿En qué me
beneficia que haya monumentos, óperas y café-concerts en los que no he puesto un pie porque no tengo
dinero?” . [16]

Un testigo de la destrucción dijo: “Es amarga, implacable y cruel; y es, sin dudas, un triste legado de la
sangrienta Revolución de 1789”.

Otro describió a la Comuna como “una revolución de sangre y violencia” y “el [acto] más criminal que
el mundo jamás haya visto”. Sus participantes eran “locos, ebrios de vino y sangre”, y sus líderes eran
“malhechores despiadados… la basura de Francia”.

Fue “una revolución sangrienta y violenta”, dijo uno. “Los involucrados eran malhechores, bandidos,
ateos y locos. Estaban ebrios de alcohol y de sangre”. [27]

La lucha entre la tradición y la antitradición había comenzado en la Revolución Francesa y continuó


desarrollándose ocho décadas más tarde. El presidente honorario de la Comuna de París dijo: “Francia
comparte dos principios, el de la legitimidad y el de la soberanía popular… El principio de la soberanía
popular reúne a todos los hombres del futuro, las masas que, cansadas de ser explotadas, buscan
destrozar el marco que las sofoca”. [28]

El extremismo de la Comuna se originó en parte de las ideas llenas de odio de Henri de Saint-Simon,
un socialista utópico que creía que el bienestar de un país era proporcional a su número de trabajadores.
Abogaba por la muerte de los ricos, a los que consideraba parásitos.

En la “Guerra Civil en Francia”, Marx describió a la Comuna como un estado comunista: “La antítesis
directa del imperio era la Comuna. El reclamo de una ‘república social’, que el proletariado parisino
utilizó para dar comienzo a la Revolución de Febrero, no expresaba más que una vaga aspiración de
una república que no debía solamente sustituir la forma monárquica de dominio de clase, sino el

35
dominio de clase mismo. La Comuna era la forma positiva de esa república”. Además, “La Comuna
tenía el propósito de abolir esa propiedad clasista que hace que el trabajo de muchos sea la riqueza de
pocos”.[29]

La Comuna de París fue pionera en las características de una revolución comunista. La Columna
Vendôme que conmemoraba a Napoleón fue destruida. Se saquearon iglesias, se asesinaron clérigos y
se prohibió la enseñanza religiosa en las escuelas. Los rebeldes vistieron a las estatuas de santos con
ropas modernas y colocaron pipas en sus bocas.

Las mujeres participaron en el salvajismo con un entusiasmo que muchas veces superaba a su
contraparte masculina. Zhang Deyi, proveniente de China, que estuvo en París en ese tiempo, describió
la situación: “Los rebeldes no solo incluían rufianes hombres; las mujeres también se unían al
vandalismo. … Comenzaron a hospedarse en edificios altos y a darse banquetes con exquisiteces. Pero
su placer duró poco, puesto que ignoraban el peligro inminente. Al borde de la derrota, saquearon e
incendiaron edificios. Preciosos tesoros fueron reducidos a cenizas. Cientos de rebeldes femeninas
fueron arrestadas y admitieron que fueron principalmente las mujeres quienes causaron el incendio”.
[30]

No es de sorprender que la caída de la Comuna de París se viera acompañada de un violento frenesí. El


23 de mayo de 1871, antes de que cayera la última línea de defensa, las autoridades de la Comuna
ordenaron la quema del Palacio de Luxemburgo (sede del Senado Francés), del Palacio de las Tullerías
y del Louvre. La Casa de la Ópera de París, el Ayuntamiento de París, el Ministerio del Interior, el
Ministerio de Justicia, el Palais-Royal y los lujosos restaurantes y edificios de apartamentos de la clase
alta a ambos lados de la Avenida Champs-Elysées también debían ser destruidos antes que dejarlos caer
en manos del gobierno.

A las 7 p.m., miembros de la Comuna trasladaron brea, alquitrán y aguarrás e iniciaron incendios en
múltiples ubicaciones por todo París. El magnífico Palacio de las Tullerías francés se perdió entre las
llamas. Afortunadamente, los intentos por prender fuego el cercano Louvre quedaron fallidos con la
llegada de las tropas de Thiers, que extinguieron el incendio. [31]

Marx rápidamente reajustó su teoría tras la Comuna de París. La única modificación que hizo a “El
Manifiesto Comunista” fue que la clase trabajadora debía colapsar y destruir el mecanismo estatal, y no
simplemente tomar el poder.

5. Primero Europa, luego el mundo


El manifiesto actualizado de Marx hizo que la naturaleza del comunismo fuera aún más destructiva y su
influencia más generalizada. En 1889, seis años después de la muerte de Marx, 13 años después de la
disolución de la Primera Internacional y en el 100° aniversario de la Revolución Francesa, resucitó el
Congreso Internacional de los Trabajadores. Marxistas se movilizaron nuevamente en lo que los
historiadores llaman la Segunda Internacional.

Guiados por el comunismo y utilizando lemas como “liberar a la humanidad” o “abolir las clases
sociales”, el movimiento de trabajadores europeos se estableció rápidamente. Lenin dijo: “Los servicios
provistos por Marx y Engels a la clase trabajadora se pueden expresar en pocas palabras: Enseñaron a
la clase trabajadora a conocerse y a ser consciente de sí misma, y sustituyeron la ciencia por sueños”.
[32]

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El diablo utilizó mentiras y adoctrinamiento para infectar movimientos populares con ideales
comunistas. Más y más gente aceptó su ideología. Para 1914, había cerca de 30 organizaciones
socialistas mundiales y locales, e incontables sindicatos y cooperativas. Cuando estalló la Primera
Guerra Mundial, los sindicatos tenían más de 10 millones de miembros y las cooperativas tenían más
de 7 millones.

En “Cómo cambiar el mundo: reflexiones de Marx y el marxismo” por Eric Hobsbawm, el autor
escribió: “En estos países europeos, prácticamente todo el pensamiento social, tenga o no motivaciones
políticas como el movimiento socialista o el movimiento de los trabajadores, está visiblemente
influenciado por Marx”. [33]

Al mismo tiempo, el comunismo comenzó a propagarse a Rusia y Oriente a través de Europa. Entre
1886 y 1890, Lenin estudió “El Capital”, previo a lo cual había comenzado a traducir “El Manifiesto
Comunista” al ruso. Lenin fue encarcelado y posteriormente enviado al exilio. A comienzos de la
Primera Guerra Mundial, vivía en Europa Occidental.

La Primera Guerra Mundial llevó al triunfo del comunismo en Rusia. En el momento de la Revolución
de Febrero de 1917, que derrocó al Zar Nicolás II, Lenin estaba en Suiza. Medio año después, volvió a
Rusia y tomó el poder en la Revolución de Octubre.

Rusia era una nación con tradiciones antiguas, una vasta población y abundantes recursos naturales. El
establecimiento del régimen soviético en el territorio del país más grande del mundo fue un enorme
beneficio para el movimiento comunista mundial.

Así como la Primera Guerra Mundial colaboró en el ascenso de los comunistas rusos, la Segunda
Guerra Mundial causó que el movimiento comunista se propagara por Eurasia y envolviera a China por
completo.

Joseph Stalin dijo: “Esta guerra no es como en el pasado; quienquiera que ocupe un territorio también
impone en él su propio sistema social”. Luego de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética se
convirtió en una superpotencia con armas nucleares y manipuló los asuntos internacionales para
promover el comunismo por todo el mundo. [34]

Winston Churchill dijo: “Una sombra se cierne sobre los escenarios hasta hace poco alumbrados por la
luz de la victoria de los aliados. Nadie sabe qué pretende hacer la Rusia Soviética y su organización
comunista internacional en el futuro inmediato, ni cuáles son los límites, si existe alguno, a su
tendencia expansiva y proselitista”. [35]

Durante la Guerra Fría, el mundo libre se involucró en una feroz confrontación contra el campamento
comunista que se propagó por cuatro continentes. Como el símbolo taoísta del taiji, la mitad era el
comunismo “frío” y la otra mitad era el comunismo “caliente”. Las naciones del mundo libre,
democráticas en su forma, lentamente se volvieron socialistas en esencia.

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Capítulo 3: Asesinatos en masa en Oriente

Tabla de contenidos
Introducción

1. Las bases violentas del régimen comunista

I. El ascenso de los comunistas soviéticos

II. El Partido Comunista Chino toma el poder

2. La masacre traicionera de la clase trabajadora

I. Supresión de los trabajadores y campesinos soviéticos

II. El PCCh sigue el modelo soviético

3. La brutalidad absoluta del Partido Comunista

I. Atrocidades del comunismo soviético

i. El Gulag, inspiración para los campos de la muerte de Hitler

ii. El terror de la hambruna soviética

iii. El gran terror ataca a la élite soviética

II. Las atrocidades del PCCh

i. La gran hambruna china

ii. La masacre maniática y el genocidio cultural de la Revolución Cultural

iii. Maldad sin precedentes: La persecución a Falun Dafa

iv. Terror rojo de exportación

Introducción
Ha transcurrido un siglo entero desde que el Partido Comunista tomó el poder en la Unión Soviética.
Según los registros compilados por el Congreso de EE. UU., los regímenes comunistas son
responsables de la muerte de al menos 100 millones de personas. [1] El “Libro negro del Comunismo”
detalla esta historia de matanza. [2]

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De los documentos desclasificados por los gobiernos de naciones de la ex Unión Soviética y Europa del
Este, así como de registros oficiales sobre las víctimas de campañas políticas comunistas en China y
Corea del Norte, la gente puede obtener un buen panorama de la adicción a matar que tiene el Partido
Comunista.

El totalitarismo comunista suele ser comparado con el de los nazis. Si bien hay muchos paralelismos,
hay una distinción crucial que generalmente se pasa por alto: los nazis asesinaban para eliminar los
cuerpos físicos de los judíos, pero la simple matanza física está lejos del propósito final del
comunismo.

Los creyentes no consideran al deceso físico como la muerte verdadera, dado que el alma va al Cielo o
nace nuevamente en el ciclo de reencarnación. El Partido Comunista utiliza al asesinato como un
instrumento para plantar las semillas del terror en las mentes de la gente, forzándola a aceptar su
perversa ideología. Mediante la destrucción de la moral, las almas de las personas están destinadas a la
perdición. El Partido Comunista no solo apunta a destruir el cuerpo físico del hombre, sino también a
destruir su alma.

Una característica adicional del Partido Comunista es la intensidad con la que lleva a cabo las purgas
internas y selecciona a los líderes más crueles. Es difícil para muchos comprender la lógica detrás de
las atrocidades infligidas por el Partido Comunista sobre sus propios miembros, incluidos aquellos que
se convirtieron en víctimas simplemente por desviarse del Partido en asuntos específicos, a pesar de ser
completamente leales al Partido y a sus líderes en general.

Una razón es que el Partido Comunista, en su rebelión contra los dioses y la humanidad, posee un
miedo instintivo a que su ruina esté siempre a la vuelta de la esquina. A fin de reforzarse, el Partido
necesita reclutar personas que no tienen consideración por el bien o el mal. Estos individuos se
destacan en el proceso de asesinatos en masa y su elevación a posiciones de liderazgo permite al
espectro del comunismo asegurar la perpetuación de su tiranía terrenal.

En 1989, los cuadros del Partido Comunista Chino (PCCh) que se rehusaron a participar en la Masacre
del 4 de junio, fueron purgados. Jiang Zemin, que demostró su crueldad durante los eventos, fue
ascendido hasta convertirse en líder del PCCh. Luego de que Jiang comenzara la persecución a Falun
Dafa (también conocido como Falun Gong) en 1999, ascendió a funcionarios tales como Luo Gran y
Zhou Yongkang a posiciones de alto rango, dado que demostraron su habilidad para cometer los
crímenes más brutales en la persecución.

Otro incentivo para asesinar es reclutar participantes de la sociedad en general, como se hizo durante la
Revolución Cultural. Al cometer asesinatos y otros crímenes, las masas se convirtieron en cómplices de
la brutalidad del PCCh, y los más brutales se convirtieron en los seguidores más acérrimos del Partido.
Incluso hoy en día, muchos ex Guardias Rojos que cometieron abusos y asesinatos durante la
Revolución Cultural no expresan remordimiento por sus crímenes, y dicen que no tienen
arrepentimientos por los eventos de su juventud.

Es más, al asesinar abierta y deliberadamente a sus víctimas, el Partido Comunista amedrenta a la


población en general para que sea obediente.

Todo esto nos permite explicar un principio general: a lo largo de la historia, las matanzas ocurrieron

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bajo gobiernos tiránicos o en tiempos de guerra porque había un enemigo para derrotar. Es
característico del Partido Comunista tener un enemigo, y si no hay enemigos, debe inventarlos para que
puedan ser asesinados.

En un país como China, con su larga historia y rica cultura, el Partido Comunista no podría lograr sus
fines sin matar continuamente. Tradicionalmente, el pueblo chino creía y reverenciaba lo divino.
Impregnado de una herencia cultural de 5000 años, de otra forma el pueblo chino no toleraría la
existencia del barbárico y blasfemo Partido Comunista. El único medio por el que el PCCh mantiene su
régimen –como aprendió con la prueba soviética– es la utilización del asesinato en masa.

1. Las bases violentas del régimen comunista


Siendo la encarnación de un espectro perverso, el punto de partida del comunismo no puede ser más
que deshonroso. Luego de que Marx proclamara que “un espectro está acechando Europa –el espectro
del comunismo”, bandidos y rufianes establecieron la Comuna de París, devastando la capital francesa
y sus incomparables obras de arte y cultura. En Rusia y China, el Partido Comunista de la Unión
Soviética (PCUS) y el PCCh tomaron el poder mediante actos despreciables de conspiración y
derramamiento de sangre.

I. El ascenso de los comunistas soviéticos

En febrero de 1917, la escasez de comida y las condiciones laborales deterioradas llevaron a que los
trabajadores industriales rusos hicieran huelgas. Mientras los disturbios se extendían por todo el país, el
Zar Nicolás II abdicó y se estableció el Gobierno Provisional Ruso. Al enterarse de estos sucesos,
Vladimir Lenin regresó inmediatamente a Rusia de su exilio en Suiza y realizó un golpe de Estado el 7
de noviembre de 1917, o el 25 de octubre según el calendario juliano tradicional. En la Revolución de
Octubre, Lenin derrocó al Gobierno Provisional y estableció el primer régimen comunista del mundo.

Pero en la elección democrática de la Asamblea Constituyente Rusa del 5 de enero de 1918, el Partido
Social-Revolucionario (PSR) ganó una multitud de votos nacionales por sobre el Partido Bolchevique
de Lenin, que controlaba la administración pública. De un electorado de 44,4 millones de personas, el
40 por ciento votó por el PSR y los bolcheviques perdieron por un margen del 20 por ciento.

Luego de este revés, Lenin pisoteó sus promesas y declaró a la Asamblea Constituyente como
“enemiga del pueblo”. Los bolcheviques se prepararon con antelación para declarar la ley marcial el día
que se reunía la Asamblea en la capital rusa de Petrogrado, y movilizaron tropas para disolver la
Asamblea Constituyente por la fuerza, destruyendo el proceso democrático en Rusia.

La Revolución de Octubre y la subsecuente toma de poder leninista fue el origen de todos los
movimientos comunistas violentos del siglo XX en todo el mundo. Disparó el crecimiento internacional
del comunismo y las incontables catástrofes que le siguieron.

II. El Partido Comunista Chino toma el poder

Después de 1917, cuando recién se había establecido la Unión Soviética, esta exportó la revolución a
China aprovechando el hecho de que la República de China se había unido a la Tercera Internacional
Comunista, o Comintern.

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Los bolcheviques enviaron a Grigori Voitinsky a China para establecer una organización comunista
local. Luego enviaron a Mikhail Borodin para diseñar una alianza entre el Partido Nacionalista Chino
(Kuomintang) y la Unión Soviética. Bajo este arreglo, el emergente Partido Comunista Chino tuvo la
oportunidad de crecer rápidamente al socavar al Kuomintang.

En la Segunda Guerra Mundial, durante los ocho años en que el Kuomintang peleó una guerra sin
cuartel contra el ejército japonés invasor, el PCCh utilizó el conflicto para encubrir sus fuerzas en
expansión. Cuando los japoneses invadieron China, el Ejército Rojo estaba al borde de la derrota, pero
para el momento de la victoria de China, se jactaba de tener 1,32 millones de tropas regulares y 2,6
millones de paramilitares. Seguido a la rendición de Japón, el PCCh utilizó la fachada de las
negociaciones de paz con el Kuomintang para expandir sus fuerzas de manera encubierta. Mientras
tanto, sus esfuerzos diplomáticos llevaron a que Estados Unidos y la Unión Soviética abandonaran sus
políticas que apoyaban a los Nacionalistas. En 1949, el PCCh finalmente derrotó a las fuerzas
gubernamentales del Kuomintang, fundando así el régimen comunista totalitario más perverso de la
Tierra.

En este punto culminante en la historia del movimiento comunista mundial, este controlaba un tercio de
la humanidad y del área territorial del mundo, dado que comprendía a Rusia y China, las naciones más
grandes del mundo en tamaño y población. Los gobiernos comunistas se extendieron por grandes
franjas de Europa y Asia, y muchos países de África, Sudamérica y el Sudeste Asiático se convirtieron
en clientes o aliados del PCUS o del PCCh.

Incontables personas dieron sus vidas en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial, no
obstante, el resultado inesperado fue la meteórica expansión del comunismo totalitario.

2. La masacre traicionera de la clase trabajadora


Desde las teorías de Marx a la retórica de los regímenes comunistas totalitarios, todas estaban repletas
del principio de dependencia en los trabajadores proletarios y campesinos, y promesas de representar
sus intereses. Pero en la práctica, fue la clase trabajadora la que sufrió los abusos más grandes del
sistema comunista.

I. Supresión de los trabajadores y campesinos soviéticos

En 1918, luego de que Lenin disolviera ilegalmente la Asamblea Constituyente, los primeros en resistir
la dictadura comunista fueron los trabajadores. En protesta por la desintegración de la Asamblea
Constituyente, decenas de miles de trabajadores de Petrogrado y Moscú realizaron marchas y
manifestaciones. Los soldados bolcheviques acabaron con las protestas usando fuerza letal, acribillando
a balazos a los manifestantes y llenando las calles de Petrogrado y Moscú con la sangre de los
trabajadores.

El sindicato de trabajadores más grande del país, Ferroviario de Toda Rusia, anunció una huelga
política para protestar por el golpe de Estado bolchevique, y se ganó el amplio apoyo de muchas otras
organizaciones de trabajadores. Al igual que con los trabajadores de Petrogrado y Moscú, el Partido
Comunista de la Unión Soviética (PCUS) sofocó a los huelguistas con sus fuerzas armadas, y el
Sindicato Ferroviario de Toda Rusia fue prohibido junto a otros sindicatos independientes.

Las restantes organizaciones de trabajadores fueron gradualmente puestas bajo el control del PCUS. En

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la primavera de 1919, trabajadores famélicos en ciudades de toda Rusia hicieron huelga muchas veces
para exigir las mismas raciones que los soldados del Ejército Rojo, la abolición de los privilegios
políticos de los que gozaban los comunistas, libertades básicas de expresión y elecciones democráticas.
La policía secreta Cheka se encargó de todos estos movimientos, y encarceló o disparó a los
huelguistas.

En el verano de 1918, Rusia enfrentó una escasez masiva de alimentos debido a la guerra civil. En
junio, con el país al borde de la hambruna, Lenin envió a Josef Stalin a Tsaritsyn para tomar granos de
la cuenca del Volga, un tradicional granero de la agricultura rusa.

La tiranía del PCUS provocó la resistencia de los campesinos. En agosto de 1918, los campesinos de la
región de Penza se sublevaron en un levantamiento armado que rápidamente se expandió a las zonas
aledañas. El PCUS envió tropas a reprimir el levantamiento, y Lenin envió un telegrama a los
bolcheviques de Penza. Esta es la traducción al español de la traducción al inglés de Robert Service del
telegrama original en ruso:

Ahorcar (y asegurarse de que el ahorcamiento se lleve a cabo a plena vista del pueblo) a no menos de
100 terratenientes conocidos, hombres ricos, chupasangres.
Publicar sus nombres.
Apoderarse de todos sus granos
Designar rehenes de acuerdo al telegrama de ayer.
“Hacerlo de tal manera de que a cientos de kilómetros a la redonda, la gente vea, tiemble, sepa,
grite…”

Antes de la Revolución de Octubre, Tambov era una de las provincias más ricas de Rusia. A fin de
apoderarse de sus granos, el gobierno de la Unión Soviética organizó muchos “equipos de confiscación
de granos” y los envió a la región. Más de 50.000 campesinos de Tambov formaron milicias locales
para luchar contra los equipos de confiscación del PCUS, que también iban armados.

En junio de 1921, ante la tarea de suprimir la Rebelión de Tambov, el régimen soviético sugirió que el
comandante militar Mikhail Tukhachevsky luchara contra los “vándalos” con gas venenoso. El uso de
armas químicas por parte de Tukhachevsky, combinado con los incendios que ardieron por toda la
región, dejaron a gran parte de Tambov completamente desolada. Se estima que 100.000 campesinos de
Tambov que participaron de la resistencia y sus familiares fueron encarcelados o exiliados. Unas
15.000 personas murieron en el levantamiento.

La matanza generalizada en la Unión Soviética sirvió como un modelo para las persecuciones de
trabajadores y campesinos chinos que cometería el PCCh más adelante.

II. El PCCh sigue el modelo soviético

China tiene una cultura amplia y profunda, con una historia de 5000 años. Su pueblo está empapado en
la tradición de venerar a los dioses y reverenciar a lo divino. Incapaz de conquistar 5000 años de
tradición solamente mediante la conspiración, el malvado espectro del comunismo se encargó de la
cultura tradicional china usando la violencia sistemática.

El PCCh apuntó a las élites de la sociedad que funcionaban como los portadores de la cultura

42
tradicional, destruyó los artefactos físicos de la civilización china y cortó la conexión entre el pueblo
chino y sus dioses. El patrimonio tradicional de China fue reemplazado con una “cultura del Partido”
que iba a ser difundida entre los supervivientes de los asesinatos en masa del PCCh, convirtiendo así a
los jóvenes en “lobeznos” traicioneros que funcionaban como los peones del malvado espectro en su
continua destrucción de la humanidad.

Inmediatamente después de tomar el poder, el PCCh comenzó a inventar enemigos, comenzando con el
asesinato de las élites. En el campo, masacró a terratenientes y a la aristocracia. En las ciudades,
asesinó a empresarios, creando una atmósfera de terror y saqueando la riqueza de la sociedad civil.

Para incitar a los campesinos a matar a los terratenientes y a los “campesinos ricos”, y a apoyar al
nuevo régimen comunista, el PCCh implementó la tal llamada “reforma de la tierra”, que prometía a los
campesinos tener su propia tierra. Pero después de matar a los terratenientes, el PCCh dijo que la tierra
iba a ser transferida a los campesinos en la forma de “cooperativas”. En la práctica, esto significó que
la tierra aún no pertenecía a los campesinos.

En marzo de 1950, el PCCh emitió la “Directiva sobre la Represión Estricta de Elementos


Contrarrevolucionarios”, también conocida como la Campaña para Reprimir a los
Contrarrevolucionarios, la cual se enfocó en asesinar a los terratenientes y campesinos ricos en el
campo. El PCCh anunció que para fines de 1952, más de 2,4 millones de “contrarrevolucionarios”
habían sido eliminados. De hecho, habían sido asesinadas más de 5 millones de personas, lo cual
representaba casi el 1% de la población china.

Después de matar a los terratenientes y a los campesinos ricos en el campo, el PCCh lanzó las
campañas de los “Tres Anti” y los “Cinco Anti” para masacrar a los ricos de las ciudades. Tan solo en
Shanghai, 876 personas se suicidaron durante el movimiento, desde el 25 de enero a abril de 1951,
según estadísticas incompletas. Entre ellos, muchos capitalistas cometieron suicidio con todos sus
familiares.

El PCCh no se detuvo en el exterminio de terratenientes y capitalistas, sino que también robó la riqueza
de campesinos, pequeños comerciantes y artesanos. Después de la masacre, la amplia mayoría de la
clase trabajadora aún era pobre.

3. La brutalidad absoluta del Partido Comunista


I. Atrocidades del comunismo soviético

i. El Gulag, inspiración para los campos de la muerte de Hitler

El 5 de septiembre de 1918, Lenin ordenó el establecimiento del primer campo de concentración


soviético en las Islas Solovetsky para la encarcelación, tortura y asesinato de prisioneros políticos y
disidentes que se oponían a la Revolución de Octubre. El PCUS continuó con una constelación de
campos de concentración por toda la Unión Soviética –los infames gulags de la era estalinista.

El sistema de gulag –una abreviatura de las palabras rusas para “Administración Principal de Campos y
Establecimientos Correctivos de Trabajo”– creció a una escala monstruosa bajo el liderazgo de Josef
Stalin a medida que el PCUS intensificaba su terror político y llevaba a cabo purgas aún mayores. Para
el tiempo de la muerte de Stalin en 1953, había 170 administraciones de gulag que contenían más de

43
30.000 campos individuales esparcidos por la Unión Soviética, en lo que Aleksandr Solzhenitsyn
describiría como el “Archipiélago de Gulags” en el libro que lleva ese nombre.

En su libro documental, Solzhenitsyn enumeró 31 métodos diferentes utilizados por la policía secreta
soviética para agotar la fuerza de los prisioneros y forzarlos a confesar cualquier crimen. [4]

Quienes eran enviados a un gulag sufrían una constante escasez de comida y vestimenta y eran
forzados a realizar labores pesadas durante 12 a 16 horas por día en el congelante frío del invierno ruso.
La tasa de mortalidad era enorme. Muchas personas eran encarceladas junto con toda su familia, los
maridos eran encarcelados y las esposas eran exiliadas. Incluso los ancianos, algunos de más de 80
años, no eran perdonados. Los condenados incluían desde élites de alto rango del Partido, líderes
estatales y comandantes militares, a ciudadanos completamente comunes de cualquier ámbito,
incluyendo creyentes religiosos, ingenieros, técnicos, médicos, estudiantes, profesores, obreros y
campesinos.

Es común creer que los campos de concentración fueron inventados por los Nazi, pero en realidad, el
gulag soviético fue el precursor de formas similares de represión en todo el mundo, tanto en regímenes
comunistas como no comunistas. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Hitler envió oficiales de la
Gestapo a Rusia para recorrer y estudiar las experiencias acumuladas por los soviéticos al construir los
gulags.

Según estimaciones conservadoras, más de 500.000 prisioneros murieron en el sistema de gulag entre
1930 y 1940, durante los años de terror preguerra de Stalin. El gulag fue disuelto en 1960. En 2013, un
sitio web de la prensa estatal rusa informó que más de 15 millones de personas habían sido
sentenciadas y encarceladas en los campos de trabajo de los gulag, y más de 1,5 millones murieron.

ii. El terror de la hambruna soviética

Es común que los regímenes comunistas asesinen mediante hambrunas. Entre 1932 y 1933, la región
ucraniana sufrió un genocidio masivo por inanición, conocido como el Holodomor, causado por el
régimen soviético.

Luego de la guerra civil, el PCUS impuso el sistema de cultivos colectivos, que enfrentó una resistencia
generalizada de los campesinos ucranianos. Para tratar con este asunto, el régimen soviético clasificó a
la mayoría de los campesinos con habilidades como “kulaks” y los exilió a la Siberia occidental y a las
repúblicas de Asia Central. La remoción de los kulaks fue una gran pérdida para la agricultura
ucraniana, y en 1932 la producción cayó en picada.

En el invierno de 1932/1933, el gobierno soviético cortó las provisiones de alimentos a Ucrania y


estableció barreras de seguridad a lo largo de la frontera de la república. Al principio, los ucranianos
sobrevivieron gracias a los vegetales y patatas almacenadas en sus hogares, pero estos pronto fueron
confiscados por las autoridades del Partido. Un gran número de campesinos murieron de inanición. En
desesperación, la gente acudió al canibalismo y a comer los cadáveres desenterrados de gatos, perros y
ganado.

Las autoridades impidieron a los pobladores viajar a las ciudades en búsqueda de comida. Muchas
personas murieron por inanición mientras caminaban por las vías del tren.

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La hambruna del Holodomor convirtió a más de 1 millón de niños ucranianos en huérfanos. Muchos de
ellos se volvieron indigentes y no les quedó más opción que mendigar comida en las ciudades. Para
eliminar este bochorno, Stalin firmó órdenes autorizando a la policía a disparar a niños de incluso 12
años.

Las estimaciones del número de víctimas mortales durante el Holodomor oscilan entre 2,5 millones y
4,8 millones. Durante la hambruna se podían ver los cuerpos de las víctimas por todos lados en las
calles de Járkov, la capital ucraniana.

iii. El gran terror ataca a la élite soviética

El propósito del espectro comunista es destruir a la humanidad entera, incluidos finalmente a sus
propios seguidores. Esto se materializó en la era estalinista, dado que el PCUS llevó a cabo sangrientas
purgas entre sus propios rangos. El Gran Terror, que Stalin comenzó en 1938, apuntó a los altos
escalones de la cúpula comunista.

De los 1966 delegados del 17° Congreso del PCUS de 1934, 1108 fueron arrestados bajo acusaciones
de actividad contrarrevolucionaria. De los 139 miembros del Comité Central elegidos en el 17°
Congreso, cuatro de cada cinco fueron fusilados.

El Politburó Soviético había elegido 31 miembros entre 1919 y 1935, de los cuales 20 fueron
asesinados en las purgas de Stalin. Lavrentiy Beria, el jefe de la policía secreta de Stalin, dijo una vez:
“Muéstreme al hombre y le encontraré el crimen”. Excepto Stalin, los seis miembros del Politburó al
momento de la muerte de Lenin en 1924 –Lev Kamenev, Grigory Zinoviev, Alexei Rykov, Mikhail
Tomsky y Leon Trotsky– fueron ejecutados o asesinados para 1940.

Ningún sector de la sociedad quedó a salvo durante el Gran Terror –la represión en las esferas religiosa,
científica, educativa, académica y artística precedió por mucho a las purgas que destriparon a la élite
militar y política. Las víctimas principales del terror de Stalin fueron los ciudadanos comunes.

¿Cuántos fueron arrestados, asesinados, encarcelados o exiliados por Stalin durante el Gran Terror?
Incluso hoy en día no hay registros completos o respuestas. En la víspera de la disolución de la Unión
Soviética en junio de 1991, el jefe de la KGB, Vladimir Kryuchkov, dijo que entre 1920 y 1953,
alrededor de 4,2 millones de personas fueron “suprimidas” y que dentro de esa cifra, más de 2 millones
lo fueron durante el Gran Terror.

Alexander Yakovlev, un político reformista de las eras soviética y de Yeltsin, dijo en una entrevista en
el año 2000 que las víctimas de la represión estalinista llegaban al menos a los 20 millones. [5]

II. Las atrocidades del PCCh

Desde el establecimiento del régimen del Partido Comunista Chino en 1949 y hasta 1966, decenas de
millones de chinos perdieron sus vidas en la Campaña para Suprimir Contrarrevolucionarios, las
campañas Tres Anti y Cinco Anti, la Campaña Antiderechistas y en la gran hambruna causada por el
Gran Salto Adelante.

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A esto le siguió una sangrienta lucha dentro del PCCh. A medida que una nueva generación de chinos
llegó a la mayoría de edad –criados para ser “lobeznos” ateos adoctrinados con la educación y la
cultura comunista del Partido–, el perverso espectro comunista lanzó una campaña de matanza y
destrucción aún más desenfrenada para aniquilar los 5000 años de cultura tradicional china.

i. La gran hambruna china

Entre 1959 y 1962, China experimentó la hambruna más mortífera de la historia. Para engañar al
mundo, el PCCh afirma que fueron “tres años de desastres naturales”. En realidad, en 1958, el PCCh se
apresuró a comenzar el movimiento de Comunas Populares y la campaña del Gran Salto Adelante.

Estas salvajes estrategias no solo agotaron la reserva de granos y diezmaron la producción agrícola de
China, sino que también crearon un aluvión de reportes falsos en todos los niveles de la dirigencia,
desde regiones rurales hasta las ciudades. El PCCh utilizó estos reportes como base para recolectar
granos de los campesinos, quienes fueron obligados a entregar al régimen sus alimentos, semillas y el
alimento para sus animales.

Los órganos administrativos del PCCh en todos los niveles enviaron equipos al campo. Utilizaron
tortura e interrogaciones para exprimir los últimos trozos de comida de los desafortunados campesinos.
Siguiendo el ejemplo de los comunistas soviéticos, el PCCh impidió a los pobladores entrar a las
ciudades en busca de comida, ocasionando la muerte masiva de familias, e incluso de pueblos enteros.
El canibalismo era generalizado y los cadáveres de las víctimas de la hambruna se esparcían por el
campo. Cuando los campesinos eran atrapados robando para sobrevivir, eran asesinados.

Los granos confiscados por el gobierno fueron intercambiados por grandes cantidades de armas
soviéticas o por oro que el PCCh utilizó para pagar deudas mientras hacía la vista gorda hacia las vidas
chinas. En solo tres años, la Gran Hambruna China había exterminado a decenas de millones de
personas.

ii. La masacre maniática y el genocidio cultural de la Revolución Cultural

El 16 de mayo de 1966, el PCCh publicó la “Notificación del Comité Central del Partido Comunista
Chino” que dio inicio a la Revolución Cultural. Ese agosto, con los hijos de los cuadros de alto rango
del PCCh a la cabeza, estudiantes de escuelas secundarias de Beijing formaron una banda de Guardias
Rojos. Este populacho arrasó Beijing en un frenesí de saqueos, ataques y asesinatos. Para fin de mes,
conocido como el “Agosto Rojo”, miles de personas en Beijing habían sido asesinadas.

En el distrito Daxing de Beijing, 325 personas fueron asesinadas entre el 27 de agosto y el 1 de


septiembre en 48 brigadas de producción de 13 comunas populares. La edad de los muertos variaba
entre los 80 años y los 38 días, y 22 familias fueron aniquiladas completamente. Los Guardias Rojos
aporreaban, apuñalaban o estrangulaban a sus víctimas. Asesinaban infantes y bebés parándose sobre
una pierna y partiendo al niño en dos.

Mientras el espectro perverso del comunismo dirigía a la gente a golpear y asesinar, borraba su
compasión humana, lavándoles el cerebro con el lema de “tratar al enemigo con la insensible crueldad
del duro invierno”. Con cada crimen contra la humanidad, el PCCh desplazó la cultura tradicional y la
virtud moral de los chinos. Envenenadas con la cultura del Partido, muchas personas se convirtieron en

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herramientas para asesinar.

Cuando la mayoría de la gente ve los actos sedientos de sangre del Estado comunista totalitario, no
pueden comprender cómo las personas pueden caer a una barbarie tan inhumana. La verdad detrás de
esto es que estaban poseídos por los demonios podridos y espíritus degenerados controlados por el
espectro comunista.

Estimar los estragos de la Revolución Cultural es una tarea abrumadora. La mayoría de los estudios
sugieren un número de víctimas mínimo de 2 millones de personas. R. J. Rummel, un profesor
estadounidense que investigó los asesinatos en masa, escribió en “El siglo sangriento de China” que la
Revolución Cultural se cobró la vida de 7,73 millones de personas.

Dong Baoxun, profesor asociado de la Universidad de Shandong de China, y Ding Longjia, subdirector
de la Oficina de Investigación de la Historia del Partido de Shandong, escribieron conjuntamente un
libro publicado en 1997 titulado “Exonerar a los inocentes – Rehabilitar a los acusados y condenados
erróneamente”. El libro cita a Ye Jianying, el entonces vicepresidente del Comité Central del PCCh,
haciendo las siguientes declaraciones durante la ceremonia de cierre de la Conferencia Central del
Trabajo el 13 de diciembre de 1978:

“Dos años y siete meses de investigación exhaustiva por el Comité Central determinaron que 20
millones de personas murieron en la Revolución Cultural, más de 100 millones sufrieron persecución
política, […] y se perdieron 800 mil millones de yuanes”.

Según “Obras selectas de Deng Xiaoping”, entre el 21 y el 23 de agosto de 1980, el líder del PCCh
Deng Xiaoping dio dos entrevistas a la periodista italiana Oriana Fallaci en el Gran Salón del Pueblo.

Fallaci preguntó: “¿Cuántas personas murieron en la Revolución Cultural?”. Deng respondió:


“¿Cuántas personas realmente murieron en la Revolución Cultural? La cifra es astronómica y nunca
podrá ser estimada”.

Deng Xiaoping describió un caso típico: Kang Sheng, jefe de la policía secreta del Partido Comunista,
acusó al Secretario del Partido de la provincia de Yunnan, Zhao Jianmin, de traición y de ser un agente
del Kuomintang. Zhao no solo fue encarcelado, sino que su caída también impactó a 1,38 millones de
personas de la provincia, de las cuales 17.000 fueron perseguidas hasta la muerte y 60.000 fueron
golpeadas hasta quedar discapacitadas.

iii. Maldad sin precedentes: La persecución a Falun Dafa

Décadas de violencia asesina y adoctrinamiento ateo por el Partido Comunista Chino causaron pérdidas
enormes en la fibra moral de la sociedad, llevándola muy por debajo de los estándares que los dioses
requieren de la humanidad. Incluso muchos de quienes aún creen en los dioses ignoran la fe genuina,
dado que están atrapados en organizaciones religiosas falsas controladas por el PCCh. Si la situación
continúa degenerándose, la humanidad enfrentará la extinción segura, tal como se profetiza en los
textos sagrados de todas las civilizaciones antiguas.

En China, durante la primavera de 1992, para restaurar la moral humana y salvar a la gente del mundo,
el Sr. Li Hongzhi enseñó Falun Gong, también llamado Falun Dafa, una práctica espiritual basada en la

47
creencia en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

Sencillo de aprender, Falun Dafa se difundió por toda China en pocos años. Dado que los practicantes,
junto con sus familiares y colegas, experimentaron milagros en la salud y mejoras en el carácter,
decenas de millones de personas adoptaron la práctica en China y en el mundo. Con tantas personas
practicando la cultivación en Falun Dafa y exigiéndose con estándares altos, la sociedad comenzó a
redescubrir su carácter moral.

Pero el espectro perverso del comunismo está empeñado en impedir que el hombre sea salvado por el
Creador. Por esta razón destruyó las culturas tradicionales y corrompió los valores morales humanos.
Naturalmente, ve a Falun Dafa como su adversario más grande.

En julio de 1999, el entonces cabecilla del PCCh, Jiang Zemin, ordenó unilateralmente una persecución
sistemática contra Falun Dafa y sus practicantes. En una brutal campaña que cubrió cada esquina de
China, el PCCh aplicó todos los métodos imaginables en sus esfuerzos por cumplir con la directiva de
Jiang: “Eliminarlos físicamente, quebrarlos financieramente y arruinar sus reputaciones”.

Los portavoces del Partido sometieron al pueblo chino a una propaganda constante llena de odio y
calumnias contra Falun Dafa, rechazando sus principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, optando
por la falsedad, la maldad y la lucha.

El espectro perverso llevó a la sociedad a nuevas bajezas en la degeneración moral. En una atmósfera
de odio y represión reactivada de un estado latente, el pueblo chino se volvió ciego hacia la persecución
que ocurre alrededor de ellos, traicionando a los Budas y a los dioses. Algunos sacrificaron su
conciencia y participaron en la campaña contra Falun Dafa, ignorando el hecho de que se han
condenado a sí mismos a la destrucción.

El espectro comunista no limitó la persecución a China. Silenció a las naciones del mundo libre
mientras el régimen chino se metía en un frenesí de encarcelamiento, asesinato y torturas contra los
practicantes de Falun Dafa. Saciado con incentivos económicos, el mundo libre internalizó las mentiras
del Partido, dando a los perpetradores rienda suelta para cometer los peores crímenes.

En la persecución a Falun Dafa, el PCCh introdujo una maldad nunca antes vista: la sustracción forzada
de órganos a personas vivas. Siendo el grupo más grande de personas encarceladas por su fe en China,
los practicantes de Falun Dafa son asesinados a demanda, viviseccionados en mesas quirúrgicas de
hospitales estatales y militares, y sus órganos son vendidos por decenas o cientos de miles de dólares.

El 7 de julio de 2006, el abogado canadiense David Matas y el exmiembro del Parlamento de Canadá
David Kilgour publicaron un informe titulado “Cosecha Sangrienta: El asesinato de practicantes de
Falun Gong por sus órganos”. Allí examinan 18 puntos de evidencia y arrojan luz sobre la
monstruosidad del PCCh, llamándolo “una forma repugnante de maldad… nueva para este planeta”.

Trabajando con investigadores internacionales, en junio de 2016 se publicó una Actualización de “El
Matadero” y “Cosecha Sangrienta”. Con más de 680 páginas y más de 2400 referencias, probó más allá
de toda duda la realidad y la escala de la sustracción forzada de órganos que lleva a cabo el régimen
comunista chino.

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El 13 de junio de 2016, la Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó de forma unánime la
Resolución 343 por votación oral, que exige al PCCh el fin inmediato de la sustracción forzada de
órganos a practicantes de Falun Dafa y otros prisioneros de conciencia.

El lucrativo negocio del trasplante de órganos ha estado sosteniendo la persecución a Falun Dafa y ha
atraído a clientes de China y de todo el mundo, volviéndolos cómplices de los asesinatos en masa del
PCCh.

Desde que tomó el poder, el PCCh nunca descansó en la persecución a las creencias religiosas.
Volveremos sobre este tema en el Capítulo 6.

iv. Terror rojo de exportación

La introducción al “Libro negro del Comunismo” provee una estimación aproximada del número de
víctimas mortales de los regímenes comunistas alrededor del mundo. Verificó una cifra de 94 millones,
que contiene las siguientes:

20 millones en la Unión Soviética

65 millones en China

1 millón en Vietnam

2 millones en Corea del Norte

2 millones en Camboya

1 millón en Europa del Este

0,15 millones en Latinoamérica (principalmente Cuba)

1,7 millones en Etiopía

1,5 millones en Afganistán

10.000 debido al “movimiento comunista internacional y a partidos comunistas que no estaban en el


poder”. [6]

Además de Rusia y China, regímenes comunistas menores ha demostrado no estar menos dispuestos a
involucrarse en la maldad absoluta. El genocidio camboyano fue el asesinato en masa más extremo
llevado a cabo por un gobierno comunista. Según varias estimaciones, el número de camboyanos
asesinados por los Jemeres Rojos de Pol Pot oscila entre 1,4 y 2,2 millones, casi un tercio de la
población camboyana en ese momento.

Entre 1958 y 1987, los comunistas norcoreanos asesinaron a más de 1 millón de personas de su propio
país en campos de trabajo forzado, campos de ejecución y campos de concentración. En la década de
1990, la hambruna mató entre 240.000 y 420.000 personas. En total, se cree que murieron entre

49
600.000 y 800.000 norcoreanos por causas no naturales entre 1993 y 2008. Luego de que Kim Jong Un
asumiera el poder, cometió asesinatos más flagrantes, con víctimas entre los funcionarios de alto rango
y sus propios familiares. Kim también amenazó al mundo con una guerra nuclear.

En apenas un siglo desde el ascenso del primer régimen comunista en Rusia, el espectro perverso del
comunismo asesinó a más personas en las naciones bajo su régimen que el número de víctimas
combinado de ambas guerras mundiales. La historia del comunismo es una historia de matanza, y cada
página está escrita con la sangre de sus víctimas.

Capítulo 4: Exportar la Revolución


Tabla de contenidos
Introducción
1. Exportar la revolución a Asia
i. La Guerra de Corea
ii. La Guerra de Vietnam
iii. Los Jemeres Rojos
iv. Otras partes de Asia
2. Exportar la revolución a África y Latinoamérica
i. Latinoamérica
ii. África
3. Exportar la revolución a Europa del Este
i. Albania
ii. Represión soviética en Europa del Este
4. El fin de la Guerra Fría
i. La Plaza Roja sigue siendo roja
ii. La calamidad roja continúa

Introducción
La dispersión de la secta comunista por el mundo se ve impulsada por la violencia y el engaño. Cuando
el comunismo se exporta de un país poderoso a uno más débil, la violencia es la ruta más rápida y
efectiva. La incapacidad del mundo libre para reconocer el carácter sectario del comunismo hace que
no le dé mucha importancia a la exportación de la ideología comunista, incluyendo el Gran Programa
de Propaganda Externo del régimen chino. [1]

Este capítulo se enfocará en la expansión y la infiltración de la ideología comunista en Asia, África,


Sudamérica y Europa del Este. La forma en la que está infiltrada en Europa Occidental y América del
Norte es mucho más compleja, y se explorará en el siguiente capítulo.

1. Exportar la revolución a Asia


La exportación de la revolución por parte de la Unión Soviética fue la verdadera razón por la que el
Partido Comunista Chino pudo usurpar el poder. En 1919 la Unión Soviética estableció la Tercera
Internacional Comunista, que apuntaba a exportar la revolución a todo el mundo. En abril de 1920,

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Grigori Voitinsky, representante de la Tercera Internacional Comunista, viajó a China. En mayo, se
estableció una oficina en Shanghai para los preparativos de la formación del PCCh.

En los siguientes casi 30 años, el PCCh fue meramente un órgano del Partido Comunista de la Unión
Soviética, y Mao Zedong recibía un salario mensual de entre 160 y 170 yuanes de los rusos [2]. (El
salario mensual promedio para un trabajador en Shanghai en esa época era de unos 20 yuanes).

La toma del poder por parte del PCCh estuvo en parte relacionada con la infiltración del Partido
Comunista en Estados Unidos. Esta es una de las razones por las que el presidente Truman le quitó el
apoyo a Chiang Kai-shek mientras que los soviéticos continuaron apoyando al PCCh. Truman también
tomó la decisión de salir de Asia luego de la Segunda Guerra Mundial. En 1948, el Ejército de Estados
Unidos se fue de Corea del Sur y el 5 de enero de 1950, Truman anunció que Estados Unidos ya no iba
a interferir en los asuntos de Asia. Esto incluía el cese de la asistencia militar a la Taiwán de Chiang
Kai-shek, incluso en caso de guerra entre la RPC y la República de China.

Una semana después, el secretario de Estado Dean Acheson reiteró la política de Truman [3] y dijo que
si estallaba una guerra en la Península Coreana, Estados Unidos tampoco se involucraría [4]. Estas
políticas antiintervencionistas le dieron la oportunidad al Partido Comunista de expandir su influencia
en Asia, aunque cuando Corea del Norte invadió al Sur, las Naciones Unidas enviaron tropas y Estados
Unidos cambió su política.

El PCCh hizo todo lo posible para exportar la revolución. Además de entrenar a soldados de guerrilla
en varios países, darles armas y enviar tropas a luchar contra gobiernos legítimos, también dio un
importante apoyo financiero a las insurrecciones. Durante el clamor de la Gran Revolución Cultural en
1973, los gastos del PCCh en “ayuda extranjera” alcanzaron su pico: siete por ciento del gasto fiscal
nacional.

De acuerdo con Qian Yaping, intelectual chino con acceso a documentos secretos publicados por el
Ministerio de Asuntos Exteriores [5], “En 1960 se enviaron 10.000 toneladas de arroz a Guinea y se
enviaron 15.000 toneladas de trigo a Albania. Desde 1950 a fines de 1964, los gastos totales de ayuda
extranjera fueron de 10.800 millones de yuanes, y el periodo de mayor gasto fue entre 1960 y 1964,
cuando estaba ocurriendo la gran hambruna en China”.

Durante la hambruna entre 1958 y 1962, decenas de millones de personas murieron de hambre. Pero los
gastos en ayuda extranjera totalizaron 2360 millones de yuanes [6]. Si estos gastos se hubieran
utilizado para comprar comida, se habrían salvado 30 millones de personas. Todas esas personas
murieron debido al movimiento del Gran Salto Adelante del PCCh, y al mismo tiempo fueron víctimas
de los intentos del PCCh por exportar la revolución.

i. La Guerra de Corea

El malvado espectro del comunismo busca conquistar el mundo para destruir a la humanidad. Se
aprovecha del hambre de fama y fortuna del ser humano a fin de engañar a la gente para que difundan
su malvada ideología. Stalin, Mao, Kim Il Sung y Ho Chi Minh fueron utilizados por el espectro,
impulsados por tales deseos.

Cuando Mao se reunió con Stalin en 1949, le prometió enviar un millón de tropas y más de 10 millones

51
de trabajadores para ayudar a la expansión de Stalin en Europa a cambio de que Mao pudiera controlar
Corea del Norte [7]. El 25 de junio de 1950, luego de exhaustivos planes, Corea del Norte invadió el
Sur, y en tres días tomó Seúl. Después de un mes y medio, toda la Península Coreana estaba ocupada
por el Norte.

Antes de que estallara la guerra, en marzo de 1950, Mao reunió a un gran número de tropas cerca de la
frontera coreana para tenerlos listas para la guerra. Los detalles de la guerra en sí misma exceden el
tema de este capítulo, pero en resumen, la guerra se extendió debido a la política de conciliación de
Truman. El PCCh envió a un “ejército voluntario” a la península con otra agenda secreta: eliminar a
más de un millón de soldados del Kuomintang que se habían rendido durante la guerra civil [8]. Hacia
el fin de la Guerra de Corea, las bajas del lado chino superaban el millón.

El resultado de la Guerra de Corea fue la división de la península. Dado que el PCCh y el Partido
Comunista Soviético se peleaban por controlar a Corea del Norte, el Norte se benefició de ambos lados.
Por ejemplo, en 1966 cuando Kim Il Sung visitó China, descubrió que se estaba construyendo un metro
en Beijing. Entonces pidió que se construyera un metro idéntico en Pyongyang… gratis.

Mao inmediatamente decidió detener la construcción en Beijing y envió a Pyongyang equipamiento y


personal –incluyendo dos divisiones de los Cuerpos Ferroviarios del EPL y muchos ingenieros, un total
de varias decenas de miles de personas. El Norte no gastó un centavo ni utilizó su gente en la
construcción, y sin embargo exigió que el PCCh garantizara la seguridad del metro en tiempos de
guerra. Finalmente, el sistema del metro de Pyongyang se convirtió en uno de los más profundos del
mundo en esa época, con una profundidad promedio de 90 metros y un máximo de 150 metros bajo
tierra.

Después de completada la construcción, Kim Il Sung le dijo al público que había sido diseñado y
construido por coreanos. Es más, Kim muchas veces evadía al PCCh e iba directamente a pedirle
dinero y materiales a la Unión Soviética. Después de la Guerra de Corea, el PCCh dejó
deliberadamente algunas personas en Corea del Norte con la misión de acercar al Norte a Beijing y
apartarlo de Moscú. Estos fueron asesinados o encarcelados por Kim, y el PCCh terminó perdiendo en
todos los frentes [9].

Después del colapso del Partido Comunista Soviético, el PCCh redujo su ayuda a Corea del Norte. En
la década de 1990, el pueblo norcoreano estaba muriendo de hambre. En 2007, la ONG Asociación de
Desertores Norcoreanos informó que en los 60 años de régimen de Kim, al menos 3,5 millones habían
muerto de hambre o enfermedades relacionadas [10]. Esta es otra deuda sangrienta de la exportación de
la revolución de los comunistas.

ii. La Guerra de Vietnam

Antes de la Guerra de Vietnam, el PCCh apoyó al Partido Comunista de Vietnam (PCV) para que
derrotara a Francia en 1954, lo que resultó en la Conferencia de Ginebra de 1954 y en la confrontación
entre Vietnam del Norte y del Sur. Luego Francia se retiró de Vietnam. La invasión de Vietnam del Sur
por parte del Norte y la intervención de Estados Unidos intensificó la Guerra de Vietnam. Se convirtió
en la guerra más grande en un solo territorio después de la Segunda Guerra Mundial. El ejército de EE.
UU. participó en la guerra entre 1964 y 1973.

52
Ya en 1952, Mao Zedong envió grupos asesores al Partido Comunista de Vietnam. El jefe del cuerpo
militar asesor era el general del EPL Wei Guoqing. El grupo asesor de la reforma agraria enviado por el
PCCh detuvo y ejecutó a decenas de miles de terratenientes y campesinos ricos de Vietnam,
provocando hambruna y disturbios de campesinos en el Norte. El PCCh y el PCV juntos reprimieron
estos levantamientos y lanzaron movimientos de rectificación del Partido y del ejército, similar al
Movimiento de Rectificación de Yan’an lanzado por el PCCh. (El Movimiento de Rectificación de
Yan’an, de 1942 a 1944, fue el primer movimiento ideológico masivo –con propaganda, detenciones,
reforma de pensamiento y cosas por el estilo– iniciado por el PCCh).

Para convertirse en líder del comunismo en Asia, Mao ayudó a Vietnam a gran escala a pesar de que
decenas de millones de personas estaban muriendo de hambre en China. En 1962, Liu Shaoqi terminó
con la política delirante de Mao en la Asamblea Popular de los 7000, y se preparó para recobrar la salud
de la economía y marginalizar efectivamente a Mao. Pero Mao se rehusó a ceder el poder así que, con
absoluto descaro, involucró a China en la Guerra de Vietnam, mientras que Liu, que no tenía base de
poder en las fuerzas armadas, tuvo que hacer a un lado sus planes para recuperar la economía.

En 1963, Mao envió a Luo Ruiqing y a Lin Bao a Vietnam uno tras otro. Liu prometió a Ho Chi Minh
que el PCCh cargaría con el costo de la Guerra de Vietnam. Dijo: “Pueden tomar a China como su
frente interno si hay guerra”.

Con la instigación y el apoyo del PCCh, en julio de 1964, el PCV atacó con torpedos a un buque de
guerra de EE. UU. en el Golfo de Tonkin, ocasionando el incidente del Golfo de Tonkin que provocó la
participación de Estados Unidos en la guerra. Posteriormente, a fin de competir con el PCUS por la
influencia sobre Vietnam, el PCCh gastó tesoro, armas y sangre.

El historiador Chen Xianhui escribió en su libro La verdad sobre la revolución – Crónica de China del
siglo XX: “El apoyo de Mao a Vietnam trajo desastres. Causó la muerte de cinco millones de civiles,
ocasionó minas terrestres y ruina en todas partes y provocó que la economía colapsara”. El apoyo que
el PCCh brindó al PCV incluyó:

Armas, municiones y otros suministros militares suficientes para equipar a más de dos millones de
soldados en el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea; más de 100 empresas de producción y fábricas de
reparación; más de 300 millones de metros de tela; más de 30.000 automóviles; cientos de kilómetros
de vías férreas; más de cinco millones de toneladas de comida; más de dos millones de toneladas de
gasolina; más de 3000 kilómetros de oleoductos; cientos de millones de dólares estadounidenses.
Además de estos suministros de bienes y dinero, el PCCh también despachó secretamente a más de
300.000 tropas del EPL que vestían trajes de faena de vietnamitas del norte para luchar contra los
vietnamitas del sur y EE. UU. Para asegurar que se mantuviera el secreto, numerosos soldados chinos
que murieron en la guerra fueron enterrados en Vietnam. [11]

Para 1978, la ayuda total del PCCh a Vietnam alcanzó los U$S 20.000 millones, mientras que el PIB de
China en 1965 fue de solo 70.400 millones de yuanes (aproximadamente U$S 28.600 millones según la
tasa de cambio oficial de esa época).

En 1973, Estados Unidos cedió ante el movimiento nacional antiguerras, que en realidad fue instigado
por comunistas, y retiró sus tropas de Vietnam. El 30 de abril de 1975, Vietnam del Norte ocupó Saigón
y tomó Vietnam del Sur. Bajo la dirección del PCCh, el PCV comenzó con supresiones similares a la

53
Campaña para Suprimir Contrarrevolucionarios del PCCh. Más de 2 millones de personas en Vietnam
del Sur arriesgaron sus vidas para escapar del país, convirtiéndose en la ola de refugiados más grande
de Asia durante la Guerra Fría. En 1976, Vietnam entera cayó en el comunismo.

iii. Los Jemeres Rojos

El PCV pidió al PCCh que brindara asistencia a gran escala a Vietnam durante la Guerra de Vietnam,
pero esto luego se convirtió en una de las razones por las que China y Vietnam se volvieron hostiles
entre sí. Para exportar la revolución, el PCCh llenó a Vietnam de una enorme cantidad de ayuda para
que esta continúe luchando contra Estados Unidos. Vietnam no quería que la guerra durara tanto
tiempo, así que se unió a las conversaciones de las cuatro naciones (que excluían a China), lideradas
por EE. UU. a partir de 1969.

En los años 1970, luego del incidente de Lin Biao, Mao necesitaba establecer prestigio en China de
manera urgente. Además, las relaciones sino-soviéticas habían empeorado luego del incidente de la Isla
Zhenbao, un conflicto militar entre las dos potencias contenido localmente. Entonces Mao cooperó con
Estados Unidos para contrarrestar a la Unión Soviética e invitó a Richard Nixon a visitar China.

Mientras tanto, enfrentando la oposición a la Guerra de Vietnam en casa, Estados Unidos detestaba
continuar luchando. Vietnam y Estados Unidos firmaron un acuerdo de paz. Así fue que Vietnam se
distanció del PCCh y se puso bajo la órbita de la Unión Soviética.

Mao no estaba feliz con esto y decidió utilizar a Camboya para presionar a Vietnam. Las relaciones
entre Vietnam y Camboya empeoraron, y los dos países finalmente fueron a la guerra.

El apoyo del PCCh al Partido Comunista de Kampuchea (ampliamente conocido como Jemeres Rojos)
comenzó en 1955, con el entrenamiento de líderes jemeres en China. Pol Pot, el líder supremo del
régimen jemer, fue designado por Mao en 1965. Mao dio dinero y armas al Jemer, y en 1970 le dio a
Pol Pot armas y equipamiento para 30.000 personas.

Luego de que Estados Unidos se retirara de la Indochina francesa (Vietnam, Camboya y Laos), los
gobiernos locales fueron incapaces de resistir a los comunistas apoyados por el PCCh, así que los
regímenes laosiano y camboyano cayeron en sus manos en 1975.

Laos cayó ante Vietnam mientras que Camboya era controlada por los Jemeres Rojos respaldados por
el PCCh. Para implementar la política del PCCh y enseñar una lección a Vietnam, los Jemeres Rojos
invadieron varias veces Vietnam del Sur, que había sido anexado por el PCV en 1975. Masacraron a los
habitantes de la frontera entre Camboya y Vietnam e intentaron ocupar el Delta del Río Mekong en
Vietnam. Mientras tanto, la relación de Vietnam con el PCCh era mala, aunque era buena con la Unión
Soviética. Con el apoyo de los soviéticos, Vietnam comenzó a atacar Camboya en diciembre de 1978.

Luego de que Pol Pot tomara el poder, rigió con terror extremo. Anunció la abolición de la moneda,
envió a todos los residentes urbanos a los suburbios para unirse a escuadrones de trabajo forzado
colectivo y masacró a los intelectuales. En poco más de tres años, más de un cuarto de la población del
país había sido asesinada o había muerto por causas no naturales. No obstante, Pol Pot fue elogiado
por los líderes del PCCh Zhang Chunqiao y Deng Yingchao.

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Luego de que comenzara la guerra entre Vietnam y Camboya, el pueblo camboyano comenzó a apoyar
al ejército vietnamita. En solo un mes, los Jemeres Rojos colapsaron, perdieron la capital Phnom Penh
y se vieron obligados a huir a las montañas a pelear como guerrilleros.

En 1997, el comportamiento errático de Pol Pot causó disturbios internos en su propio campamento, y
fue arrestado por el comandante jemer Ta Mok y condenado a prisión perpetua en un juicio público. En
1998, murió de un ataque al corazón. En 2014, pese a reiterados intentos de obstrucción por parte del
PCCh, la Cámara Extraordinaria de la Corte de Camboya sentenció a dos líderes jemeres, Khieu
Samphan y Nuon Chea, a cadena perpetua.

La guerra de Vietnam con Camboya enfureció a Deng Xiaoping. Por esta y otras razones, Deng
comenzó una guerra contra Vietnam en 1979, llamándola un “contraataque en defensa propia”.

iv. Otras partes de Asia

La exportación de la revolución del PCCh tuvo repercusiones dolorosas para la diáspora china.
Brotaron numerosos incidentes antichinos, al menos varios cientos de miles de chinos en el extranjero
fueron asesinados y sus derechos a hacer negocios y a recibir educación se vieron restringidos.

Un ejemplo típico ocurrió en Indonesia. Durante las décadas de 1950 y 1960, el PCCh dio un
importante apoyo financiero y militar a Indonesia para apuntalar al Partido Comunista de Indonesia
(Partai Komunis Indonesia, o PKI). El PKI era el grupo político más grande de ese tiempo, con 3
millones de miembros directos. Sumado a ello, sus organizaciones afiliadas llevaban el número total de
afiliados y miembros a los 22 millones, distribuidos en el gobierno, el sistema político y las fuerzas
armadas de Indonesia, incluidas muchas personas cercanas al presidente de Indonesia, Sukarno. [12]

En ese tiempo Mao criticaba a la Unión Soviética por apoyar el “revisionismo” e incentivaba
fuertemente al PKI para que tomara el camino de la revolución violenta. El líder del PKI, Aidit, era un
admirador de Mao Zedong y estaba preparando un golpe militar.

El 30 de septiembre de 1965, el líder militar de derecha Suharto aplastó este intento de golpe, cortó las
relaciones con China y purgó a un gran número de miembros del PKI. La causa de esta purga está
relacionada con Zhou Enlai. Durante una de las reuniones internacionales entre países comunistas,
Zhou Enlai prometió a la Unión Soviética y a los representantes de otros países comunistas: “Hay
tantos chinos en el extranjero en el Sudeste Asiático, que el gobierno chino tiene la habilidad de
exportar el comunismo mediante estos chinos en el extranjero y hacer que el Sudeste Asiático cambie
de color de la noche a la mañana”. A partir de ese momento, comenzaron movimientos antichinos a
gran escala en Indonesia. [13]

El movimiento antichinos en Myanmar fue similar. En 1967, poco después del comienzo de la
Revolución Cultural, el Consulado chino en Myanmar y la oficina local de la Agencia de Noticias
Xinhua comenzaron a promover intensamente la Revolución Cultural entre los chinos en el extranjero,
alentando a los estudiantes a llevar insignias de Mao, estudiar su “Pequeño Libro Rojo” y confrontar al
gobierno de Myanmar.

La junta militar bajo el régimen del General Ne Win dio la orden de prohibir el uso de insignias con la
imagen de Mao y el estudio de los escritos de Mao, y ordenó cerrar las escuelas chinas.

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El 26 de junio de 1967, un violento incidente antichino tuvo lugar en la capital Yangon, en el que
docenas fueron golpeados hasta la muerte y cientos resultaron heridos. En julio de 1967, la prensa
oficial china convocó a “Apoyar firmemente al pueblo de Myanmar bajo el liderazgo del Partido
Comunista de Birmania (PCB) para que den comienzo a conflictos armados y a una gran revuelta
contra el gobierno de Ne Win”.

Poco después, el PCCh envió a un grupo militar asesor para asistir al PCB, junto con otros 200
soldados activos para unirse a ellos. También, grandes grupos de miembros del PCB que habían vivido
en China por muchos años recibieron la orden del PCCh de regresar a Myanmar y unirse a la lucha.
Luego de esto, un gran número de Guardias Rojos chinos y fuerzas del PCB atacaron Myanmar desde
Yunnan, derrotaron a las fuerzas del gobierno de Myanmar y tomaron el control de la región de
Kokang. Más de 1000 jóvenes chinos enviados desde Yunnan murieron en el campo de batalla. [14]

En la época de la Revolución Cultural, los intentos del PCCh por exportar la revolución incluyeron la
promoción de la violencia y la provisión de entrenamiento militar, armas y financiamiento. Cuando el
PCCh dejó de intentar exportar la revolución, los partidos comunistas de varios países se desintegraron
y fueron incapaces de recuperarse. El Partido Comunista de Indonesia es un ejemplo típico de esto.

En 1961, el Partido Comunista de Malasia (PCM) decidió abandonar el conflicto armado y, en cambio,
intentar ganar poder político a través de elecciones legales. Deng Xiaoping convocó a los líderes del
PCM, Chin Peng y otros, a que fueran a Beijing, y les exigió que continuaran con sus esfuerzos para
lograr la insurreción violenta, porque en ese momento el PCCh creía que una marea alta revolucionaria
centrada alrededor del campo de batalla vietnamita pronto barrería con el Sudeste Asiático.

Entonces, el PCM continuó la lucha armada e intentó la revolución por 20 años más. [15] El PCCh
financió al PCM y los hizo procurarse de armas en el mercado negro en Tailandia, y en enero de 1969
estableció la Estación de Radio Malaya Sonido de la Revolución en la ciudad de Yiygang, provincia de
Hunan, para transmitir en malayo, tailandés, inglés y otros idiomas. [16]

Después de la Revolución Cultural, durante una reunión entre el presidente de Singapur Lee Kuan Yew
y Deng Xiaoping, Lee le solicitó a Deng que quitara de China las estaciones de radio del PCM y del
Partido Comunista de Indonesia. En ese tiempo, el PCCh estaba aislado y rodeado de enemigos, y
Deng acababa de recuperar el poder y necesitaba apoyo internacional, así que aceptó la recomendación.
Deng se reunió con el líder del PCM Chin Peng y puso una fecha límite para cerrar las emisoras que
agitaban por la revolución comunista. [17]

Además de los países mencionados arriba, el PCCh también intentó exportar la revolución a Filipinas,
Nepal, India, Sri Lanka, Japón y otros, en algunos casos brindando entrenamiento militar y en otros
difundiendo propaganda. Algunas de estas organizaciones comunistas luego se convirtieron en grupos
terroristas conocidos a nivel internacional. Por ejemplo, el Ejército Rojo japonés, que se hizo notorio
por sus lemas antimonárquicos e incitadores a la violencia, fue responsable del secuestro de un avión,
la masacre de civiles en un aeropuerto y una variedad de otros incidentes terroristas.

2. Exportar la revolución a África y Latinoamérica


El lema de Marx que el PCCh solía citar durante la Revolución Cultural era: “El proletariado solo
podrá liberarse si libera a toda la humanidad”. El PCCh predica la revolución mundial. En la década de

56
1960, la ex Unión Soviética estaba atravesando un período de contracción y se vio obligada a promover
la línea ideológica de recortar los esfuerzos para la revolución externa. El objetivo se convirtió en cómo
coexistir pacíficamente con los países capitalistas occidentales y brindar menos apoyo a los
movimientos revolucionarios del Tercer Mundo.

El PCCh llamó “revisionismo” a esta política. A principios de la década de 1960, Wang Jiaxiang del
PCCh hizo una propuesta similar y fue criticado por Mao por ser demasiado amistoso con los
imperialistas, revisionistas y reaccionarios, y por no apoyar lo suficiente al movimiento revolucionario
internacional. Por lo tanto, además de exportar la revolución a Asia, Mao Zedong también compitió con
la Unión Soviética en África y Latinoamérica.

En agosto de 1965, el largo artículo de Lin Biao “¡Larga vida a la victoria de la guerra del pueblo!”
afirmaba que una marea alta en la revolución mundial era inminente. Según la teoría de Mao de
“circundar las ciudades de las áreas rurales” (que es como el PCCh tomó el poder en China), el artículo
compara Norteamérica y Europa del Este con ciudades, e imagina a Asia, África y Latinoamérica como
áreas rurales. Por lo tanto, exportar la revolución a Asia, África y Latinoamérica se convirtió en una
importante tarea política e ideológica para el PCCh.

i. Latinoamérica

El profesor Cheng Yinhong de la Universidad de Delaware escribió lo siguiente en su artículo


“Exportar la revolución al mundo: un análisis exploratorio de la influencia de la Revolución Cultural en
Asia, África y Latinoamérica”.

En Latinoamérica, los comunistas maoístas establecieron organizaciones en Brasil, Perú, Bolivia,


Colombia, Chile, Venezuela y Ecuador a mediados de la década de 1960. Los miembros principales
eran jóvenes y estudiantes. Con el apoyo de China, en 1967 los maoístas en Latinoamérica
establecieron dos grupos guerrilleros: el Ejército Popular de Liberación de Colombia incluía una
compañía femenina que imitaba el Destacamento Rojo de las Mujeres y se llamaba Frente María Cano.
El otro era la Guerrilla de Ñancahuazú de Bolivia, o el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia.
Algunos comunistas de Venezuela también lanzaron acciones de violencia armada en el mismo período.
Además, el líder del Partido Comunista Peruano, Abimael Guzmán, fue entrenado en Beijing a fines de
la década de 1960. Además de estudiar explosivos y armas de fuego, lo más importante fue su
comprensión del Pensamiento de Mao Zedong, particularmente las ideas del “espíritu transformándose
en materia” y que con la ruta correcta, uno puede ir de “no tener personal a tener personal; de no tener
armas a tener armas”, y otros mantras de la Revolución Cultural.

Guzmán era el líder del Partido Comunista Peruano (también conocido como “Sendero Luminoso”)
que fue identificado por Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y los gobiernos peruanos como una
organización terrorista.

En 1972, cuando México y el PCCh establecieron relaciones diplomáticas, el primer embajador chino
para México fue Xiong Xianghui. Xiong era un agente de inteligencia del PCCh enviado para
monitorear a Hu Zongnan (un general del Ejército de la República de China) durante la guerra civil
china. El propósito de hacerlo embajador era recolectar información de inteligencia (inclusive sobre
Estados Unidos) e interferir con el gobierno mexicano. Solo una semana antes de que Xiong Xuanghui
asumiera sus funciones, México anunció el arresto de un grupo de “guerrilleros entrenados en China”.

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Esto aporta mayor evidencia sobre los intentos del PCCh por exportar la revolución. [18]

Cuba fue el primer país latinoamericano en establecer lazos diplomáticos con el PCCh. A fin de ganarse
a Cuba y al mismo tiempo competir con la Unión Soviética por el liderazgo del movimiento comunista
internacional, el PCCh otorgó al Che Guevara un préstamo de U$S 60 millones en noviembre de 1960
cuando visitó China. Esto fue en un momento en que el pueblo chino estaba muriendo de hambre
durante la campaña del Gran Salto Adelante. Zhou Enlai también dijo al Che Guevara que el préstamo
podía ser eximido con negociaciones. Cuando Fidel Castro comenzó a inclinarse hacia la Unión
Soviética luego de que las relaciones sino-soviéticas se rompieran, el PCCh envió una gran cantidad de
panfletos de propaganda a los funcionarios y civiles cubanos a través de la embajada en La Habana en
un intento por instigar un golpe de Estado contra el régimen de Castro. [19]

ii. África

El profesor Cheng Yinghong también describió en el artículo “Exportar la revolución al mundo” cómo
el PCCh influencia la independencia de los países africanos y qué tipo de camino toman luego de la
independencia:

Según artículos de la prensa occidental, antes de mediados de la década de 1960, algunos jóvenes
africanos revolucionarios de Argelia, Angola, Mozambique, Guinea, Camerún y Congo recibieron
entrenamiento en Harbin, Nanjing y otras ciudades chinas. Un miembro de la Unión Nacional Africana
de Zimbabwe (UNAZ) describió su entrenamiento de un año en Shanghai. Además de entrenamiento
militar, se trató principalmente de estudios políticos, cómo movilizar al pueblo rural y lanzar la guerra
de guerrillas con el objetivo de lograr una guerra popular. Un guerrillero de Omán describió el
entrenamiento que recibió en China en 1968. La organización primero lo envió a Pakistán, luego tomó
un avión de Pakistán Airlines a Shanghai, luego a Beijing.

Luego de visitar escuelas y comunas modelo en China, fue enviado a un campo de entrenamiento
militar y de educación ideológica. … La currícula de obras de Mao Zedong era la más importante del
plan de estudios. Los aprendices debían memorizar muchas citas de Mao. La parte sobre disciplina y
cómo interactuar con las masas rurales eran muy similares a las “tres grandes disciplinas y ocho puntos
de atención” utilizados en el Ejército Popular de Liberación. Los aprendices africanos también fueron
testigos de la China de la Revolución Cultural. Por ejemplo, durante una visita a una escuela, cuando
un maestro preguntaba “cómo tratar elementos rebeldes”, los estudiantes contestaban repetidamente al
unísono “Matar. Matar. Matar”. … Al final del entrenamiento, cada aprendiz omaní recibía un libro de
Mao traducido al árabe.

La asistencia que dio a Tanzania y Zambia fue el proyecto de revolución externa más grande del PCCh
en África en los años 60. El PCCh envió a un gran número de expertos del Buró de la Industria Textil
de Shanghai para ayudar a construir la Fábrica Textil de la Amistad de Tanzania. La persona a cargo
inyectó un fuerte tono ideológico a estos proyectos de ayuda. Al llegar a Tanzania, organizó un equipo
rebelde, colgó la bandera roja de las cinco estrellas de la República Popular de China en la obra de
construcción, erigió una estatua de Mao y citas de Mao, ponía música de la Revolución Cultural y
cantaba citas de Mao. La obra de construcción se convirtió en un modelo de la Revolución Cultural en
el extranjero. Él también organizó un equipo de propaganda sobre el Pensamiento de Mao Zedong y
propagó activamente perspectivas subversivas entre los trabajadores tanzanos. [20]

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Tanzania no estaba contenta con los intentos del PCCh de exportar la revolución. Luego Mao decidió
construir una vía férrea que uniera a Tanzania con Zambia para conectar a África del Este con África
Central y del Sur. La vía férrea pasaba a través de montañas, valles, ríos turbulentos y frondosos
bosques nativos. Muchas regiones a lo largo de la ruta estaban desiertas y habitadas únicamente por
animales nativos. Algunos de los balastos, puentes y túneles estaban construidos sobre bases de cieno y
arena, lo que hizo al trabajo extremadamente difícil. Se construyeron 320 puentes y 22 túneles. China
envió a 50.000 trabajadores, de los cuales 66 murieron, y gastó cerca de 10 mil millones de yuanes.
Tomó seis años completar la obra, de 1970 a 1976. No obstante, debido a una administración mala y
corrupta en Tanzania y Zambia, la vía férrea quedó en bancarrota. El costo equivalente de la vía férrea
hoy en día sería de cientos de miles de millones de yuanes chinos, o entre miles de millones y decenas
de miles de millones de dólares.

3. Exportar la revolución a Europa del Este


i. Albania

El PCCh no solo exportó revoluciones a África y Latinoamérica, sino que también invirtió un gran
esfuerzo en ganar influencia sobre Albania, otro país comunista. Cuando Khrushchev dio su discurso
secreto que marcó la era de la destalinización, Albania ya estaba alineada ideológicamente con el
PCCh. Mao estaba enormemente satisfecho y por eso comenzó el programa de “apoyo” a Albania, sin
importar el costo.

Wang Hongqi, reportero de la Agencia de Noticias Xinhua, recordó: “De 1954 a 1978, China brindó
apoyo financiero en 75 ocasiones al Partido del Trabajo de Albania; la suma del acuerdo fue de más de
10 mil millones de yuanes”.

En ese tiempo, la población de Albania era de apenas unas 2 millones de personas, lo que significaba
que cada persona recibiría el equivalente de 4000 yuanes chinos. Por otro lado, el ingreso promedio
anual de los chinos en esa época era de no más de 200 yuanes. Dentro de ese período, China también
estaba sufriendo el Gran Salto Adelante y su hambruna resultante, así como el colapso económico
ocasionado por la Revolución Cultural de Mao.

Durante la Gran Hambruna, China utilizó su extremadamente escasa reserva de moneda extranjera
fuerte para importar alimentos. En 1962, Rez Millie, el embajador albanés en China, exigió ayuda en
alimentos. Bajo el mando de Liu Shaoqi, el buque chino que cargaba trigo comprado a Canadá y
destinado a China cambió el curso hacia Albania y descargó la totalidad del trigo en el puerto albanés.
[21]

Por todo esto, Albania dio por sentada la ayuda del PCCh y la desperdició. La enorme cantidad de
acero, maquinarias e instrumentos de precisión enviados de China fueron dejados a la intemperie. Los
funcionarios albaneses tenían una actitud desdeñosa: “Es de poca importancia. Si se rompe o
desaparece, China simplemente nos dará más”.

China ayudó a Albania a construir una fábrica textil, pero Albania no tenía algodón, así que China usó
sus reservas extranjeras para comprar algodón para Albania. En una ocasión, el vicepresidente de
Albania, Adil Çarçani, pidió a Di Biao, el embajador chino en Albania en ese momento, que
reemplazara equipamientos grandes de una fábrica de fertilizante y exigió que los equipos fueran de
Italia, no de China. China entonces compró máquinas de Italia y las instaló para Albania.

59
La tal llamada ‘ayuda’ solo instila codicia y pereza en el beneficiario. En octubre de 1974, Albania
exigió un préstamo de 5000 millones de yuanes a China. En ese momento, era la etapa tardía de la
Revolución Cultural y la economía de China había colapsado casi completamente. Al final, China aún
decidió prestar mil millones de yuanes. No obstante, Albania estaba enormemente insatisfecha y
comenzó un movimiento antichinos en su país con lemas como “Nunca inclinaremos nuestras cabezas
frente a la presión económica de un país extranjero”. También se negó a apoyar a China con petróleo y
asfalto.

ii. Represión soviética en Europa del Este

El sistema socialista en Europa del Este fue completamente un producto de la Unión Soviética.
Después de la Segunda Guerra Mundial, según la división de poder establecida en la Conferencia de
Yalta, Europa del Este fue entregada a la Unión Soviética.

En 1956, luego del discurso secreto de Khrushchev, Polonia fue el primer país donde comenzaron a
estallar las protestas. Luego de las protestas de trabajadores de fábricas, una represión y disculpas del
gobierno, Polonia eligió a Władysław Gomułka, que era un extremista de la Unión Soviética y estaba
dispuesto a alzarse contra Khrushchev.

En octubre de 1956 tuvo lugar un intento de revolución en Hungría. Un grupo de estudiantes se reunió
y derrumbó la estatua de Stalin. Poco después, muchos se unieron a la protesta y se enfrentaron con la
policía. La policía abrió fuego y al menos 100 manifestantes fueron asesinados. La Unión Soviética
inicialmente deseaba cooperar con el partido de oposición recientemente establecido y nombró a János
Kádár como primer secretario del Comité Central del Partido y a Imre Nagy como presidente del
Consejo de Ministros y primer ministro. Luego de que Nagy ascendiera al poder, se retiró del Pacto de
Varsovia (una tratado de defensa liderado por los soviéticos, como la OTAN) y presionó más por la
liberalización. La Unión Soviética no estaba dispuesta a tolerar esto, así que los invadió, arrestó a Nagy
y lo ejecutó. [22]

Al incidente húngaro le siguió la Primavera de Praga de Checoslovaquia en 1968. Luego del informe
secreto de Khrushchev, las regulaciones en Checoslovaquia comenzaron a aflojarse. En los años
siguientes, se estuvo formando una sociedad civil relativamente independiente. Una de las figuras
representativas fue Václav Havel, que luego pasó a ser el presidente de lo que se convirtió en la
República Checa en 1993.

Con este trasfondo social, el 5 de enero de 1968, el reformista Alexander Dubček tomó el puesto de
primer ministro del Partido Comunista de Checoslovaquia. Fortaleció las reformas y promovió el lema
del “socialismo humano”. Poco después, Dubček comenzó a rehabilitar, a gran escala, a las personas
que habían sido erróneamente perseguidas durante el período de Stalin. Se liberaron disidentes, se
aflojó el control sobre los medios de comunicación, se incentivó la libertad académica, se permitió a los
ciudadanos viajar libremente al extranjero, se redujo la vigilancia sobre las religiones, se permitió una
limitada democracia dentro del partido, etcétera.

La Unión Soviética no solo consideró a tales reformas como una traición al principio del socialismo,
sino que también temió que otros países las siguieran. Entre marzo y agosto de 1968, los líderes de la
Unión Soviética, entre ellos Brezhnev, celebraron cinco cumbres con Dubček, intentando presionarlo

60
para que abandonase las reformas democráticas. Dubček rechazó las súplicas. Como resultado, en
agosto de 1968, más de 6300 tanques soviéticos invadieron Checoslovaquia. La Primavera de Praga
que había durado ocho meses fue aplastada. [23]

A partir del incidente de Hungría y el aplastamiento de la Primavera de Praga, podemos ver que el
socialismo en Europa del Este fue forzado sobre el pueblo y mantenido con violencia por la Unión
Soviética. Cuando la Unión Soviética aflojó ligeramente, el socialismo en Europa del Este comenzó a
caer inmediatamente.

El ejemplo clásico es la caída del Muro de Berlín. El 6 de octubre de 1989, múltiples ciudades en
Alemania del Este estaban llevando a cabo enormes protestas y marchas y enfrentaron a la policía. En
ese tiempo, Gorbachov estaba visitando Berlín y le dijo al secretario general del Partido Socialista
Unificado de Alemania, Erich Honecker: “La única salida es aprovechar la oportunidad y reformar”.

Inmediatamente después, Alemania del Este levantó las restricciones para viajar a Hungría y
Checoslovaquia. Esto permitió que una gran cantidad de personas desertaran a Alemania occidental a
través de Checoslovaquia, y el Muro de Berlín ya no pudo parar las olas de ciudadanos que huían. El 9
de noviembre, el Este perdió la esperanza en la partición y decenas de miles de residentes treparon por
sobre el muro hacia Berlín occidental, haciendo añicos al muro en el proceso. El símbolo de una cortina
de hierro comunista que había estado en pie por décadas desapareció y fue historia. [24]

El año 1989, cuando cayó el Muro de Berlín, estuvo lleno de disturbios. El mismo año, Polonia,
Rumania, Bulgaria, Checoslovaquia y Alemania del Este lograron la libertad, liberándose del régimen
socialista. Este fue también el resultado de que la Unión Soviética abandonara sus propias políticas de
interferencia. En 1991 cayó la Unión Soviética, marcando el fin de la Guerra Fría.

En las últimas décadas, el Partido Comunista Chino ayudó a 110 países. Una de las consideraciones
más importantes del Partido para dar ayuda es exportar su ideología. La interferencia de la Unión
Soviética en Medio Oriente, el Sur de Asia, África y Latinoamérica no está limitada a los ejemplos
descritos arriba. El propósito de este capítulo es simplemente mostrar que el trasplante de violencia es
un método vital que el espectro perverso utiliza para expandir el comunismo a nivel internacional.
Cuanta más población y territorio controle, más fácil le es destruir a la humanidad.

4. El fin de la Guerra Fría


El fin de la Guerra Fría fue un gran alivio para muchos. Pensaban que el socialismo, el comunismo y
tiranías similares finalmente se habían acabado. Pero esto fue simplemente otra de las estratagemas del
diablo. El retraimiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética dejó al Partido Comunista Chino
fuera del foco de atención y le dio tiempo a este de llevar a cabo planes más malvados y solapados.

La Masacre de Tiananmen del 4 de junio de 1989 marcó el ascenso al poder de Jiang Zemin. Asistido
por una supresión y una máquina de propaganda ya maduras, Jiang continuó destruyendo
sistemáticamente la cultural tradicional y fabricando la cultura del Partido. Al destruir la moral, Jiang
cultivó “lobeznos”, jóvenes antitradición y antimoral, que abrieron el camino a la persecución a gran
escala contra Falun Dafa y la eventual destrucción de la humanidad.

A pesar de que los comunistas perdieron el poder en los países excomunistas, el comunismo nunca fue
juzgado por los crímenes que cometió a nivel global. Rusia, de manera similar, nunca purgó la

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influencia soviética ni abolió el aparato de la policía secreta. El exjefe de la KGB está ahora a cargo del
país. Las ideologías comunistas y sus seguidores no solo existen sino que están propagando su
influencia hacia Occidente y el mundo.

Los activistas anticomunistas de Occidente –la generación más vieja que tiene un entendimiento más
profundo del comunismo– están muriendo gradualmente, mientras que quienes conforman la
generación más nueva carecen del entendimiento suficiente y de la voluntad para comprender la
naturaleza perversa, asesina y engañosa del comunismo. Consecuentemente, los comunistas han podido
continuar sus movimientos radicales o progresistas para destruir las ideologías y estructuras sociales
existentes e incluso tomar el poder mediante la violencia.

i. La Plaza Roja sigue siendo roja

Mientras otros países comunistas clamaban la independencia uno tras otro, el pueblo de la Unión
Soviética también anhelaba el cambio. La política entró en caos, la economía colapsó y Rusia quedó
aislada de los asuntos internacionales. Entonces, el presidente ruso Yeltsin declaró que el Partido
Comunista Soviético era ilegal y restringió sus actividades. La gente era enérgica al expresar su
desprecio –por tanto tiempo contenido– hacia el Partido, y el 26 de diciembre de 1991, el Sóviet
Supremo aprobó una ley que determinó la disolución de la Unión Soviética, marcando el fin de su
régimen de 69 años.

¿Pero cómo podrían ceder tan fácilmente las ideologías comunistas profundamente arraigadas? Yelstin
lanzó una campaña de ‘descomunización’ al establecer la Federación Rusa. Las estatuas de Lenin
fueron derribadas, los libros soviéticos fueron quemados, los empleados del gobierno soviético fueron
despedidos y muchos objetos relacionados con lo soviético fueron destrozados o quemados –pero todo
esto no llegó a la esencia del comunismo.

El movimiento de desnazificación después de la Segunda Guerra Mundial fue mucho más exhaustivo.
Desde juicios públicos contra los criminales de guerra nazi hasta la depuración de la ideología fascista,
la misma palabra “Nazi” está vinculada ahora a un sentido de deshonra. Incluso hoy en día, la caza de
exnazis continúa para llevarlos ante la justicia.

Desafortunadamente para Rusia, donde las fuerzas comunistas aún eran fuertes, la ausencia de una
purga exhaustiva del comunismo dejó lugar para un resurgimiento. En octubre de 1993, decenas de
miles de ciudadanos de Moscú marcharon a la plaza de la ciudad, gritando los nombres de Lenin y
Stalin y ondeando las banderas soviéticas. Dos años antes, los ciudadanos en Moscú habían salido a las
calles para exigir su independencia y democracia.

Pero a diferencia de la vez anterior, la manifestación en 1993 fue de comunistas pidiendo el


restablecimiento del sistema soviético. La presencia de tropas y policía solo exacerbó la confrontación.
En el momento crítico, los servicios de seguridad y oficiales militares eligieron apoyar a Yeltsin, que
entonces envió tanques militares para calmar la crisis. Pero las fuerzas comunistas permanecieron y
establecieron el Partido Comunista Ruso, que se convirtió en el partido político más grande del país
hasta que fue reemplazado por el partido que gobierna actualmente, Rusia Unida, de Putin.

En años recientes, en algunas encuestas (como la serie de encuestas realizadas por RBK TV de Moscú
entre 2015 y 2016), muchos encuestados (alrededor del 60 por ciento) aún sienten que la Unión

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Soviética debería renacer. En mayo de 2017, muchos rusos conmemoraron el 100 aniversario del
ascenso al poder de la Unión Soviética. La Liga Juvenil Comunista Soviética (Komsomol), que fue
establecida durante la Unión Soviética, celebró una ceremonia de juramento en la Plaza Roja de
Moscú, ante el cuerpo de Lenin, para los jóvenes que se unían a ellos. En el acto, el presidente del
Partido Comunista de Rusia, Gennady Zyuganov, afirmó que 60.000 nuevos reclutas se habían unido
recientemente al Partido y que el Partido Comunista continuaba sobreviviendo y expandiéndose.

Solamente en Moscú hay casi 80 monumentos de Lenin. El cuerpo de Lenin en la Plaza Roja continúa
atrayendo turistas y seguidores. La Plaza Roja sigue siendo roja. El mundo nunca expuso y condenó
exhaustivamente a la KGB, el espectro perverso del comunismo sigue presente en Rusia y los creyentes
del comunismo abundan.

ii. La calamidad roja continúa

Según estadísticas disponibles, actualmente hay cuatro países gobernados por regímenes comunistas:
China, Vietnam, Cuba y Laos. A pesar de que Corea del Norte abandonó el comunismo marxista-
leninista en la superficie, en realidad sigue siendo un Estado comunista totalitario. Antes de la Guerra
Fría, había 27 países comunistas. Ahora hay 13 países donde los partidos comunistas tienen permitido
participar en política, mientras que actualmente hay alrededor de 120 países que tienen partidos
comunistas registrados. En los últimos casi 100 años, la influencia del partido comunista como tal en el
gobierno fue disminuyendo en alrededor de 120 países.

En la década de 1980, había más de 50 partidos comunistas en Latinoamérica, con un total de 1 millón
de membresías (de las cuales el Partido Comunista de Cuba contabilizaba más o menos la mitad). En la
primera mitad de los 80, Estados Unidos y la Unión Soviética estaban en una feroz competencia en las
zonas de conflicto de Latinoamérica y Asia. Con el colapso de Europa del Este y la Unión Soviética, el
comunismo se debilitó gradualmente.

Los países comunistas que se enfocaron en la violencia para imponer un régimen comunista, como el
Partido Comunista Peruano (ampliamente conocido como “Sendero Luminoso”), se hicieron cada vez
menos. La mayoría de estos países emergieron transformados en variantes del socialismo. En vez de
llamarse a sí mismos comunistas, los partidos políticos asumieron nombres como Partido Socialista
Democrático, Partido Socialista del Pueblo, y así. Alrededor de 10 partidos comunistas en América
Central quitaron “partido comunista” de sus nombres, pero continuaron promoviendo ideologías
comunistas y socialistas, haciéndose incluso más engañosos en sus actividades.

De los 33 países independientes de Latinoamérica y el Caribe, aparte de Cuba que está regida por un
partido comunista, los partidos comunistas en esos países son mayormente partidos políticos legítimos.
En Venezuela, Chile, Uruguay y otros países, el partido comunista y el partido gobernante suelen
formar gobiernos de coalición, mientras que los países comunistas en otros países juegan el rol de la
oposición.

En Occidente y en algunos países de otras regiones, a pesar de que el espectro perverso del comunismo
no recurrió a métodos violentos como asesinar, como hizo en Oriente, a través de la subversión se ha
infiltrado sutilmente en la sociedad y logró sus objetivos de destruir los valores morales de la gente,
destruir la cultura que Dios impartió y difundir ideologías comunistas y socialistas. El espectro
perverso del comunismo, en efecto, ganó el control del mundo entero. Lograr su propósito final de

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destruir a la humanidad está a solo un paso.

Capítulo 5: Infiltración en Occidente (Parte 1)


Tabla de contenidos
Introducción
1. El comunismo mediante la violencia y la no violencia
2. Guerra de espionaje y desinformación
3. Del New Deal al Progresismo
4. La revolución cultural de Occidente
5. Los movimientos antiguerra y de derechos civiles

Introducción
Las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016 fueron unas de las más dramáticas en
décadas. Aunque la participación fue de apenas un 58% de votantes, la campaña presidencial estuvo
llena de giros e imprevistos que continuaron aun después de las elecciones. El ganador, el candidato
republicano Donald Trump, se encontró asediado por una cobertura negativa en la prensa y protestas en
ciudades de todo el país. Los manifestantes llevaban pancartas con lemas como “no mi presidente” y
declarando que Trump es racista, machista, xenófobo o nazi. Se exigió que hubiera un recuento y hubo
amenazas de destituirlo.

Periodistas de investigación han revelado que muchas de estas protestas fueron instigadas por ciertos
grupos de interés. Como se muestra en “America Under Siege: Civil War 2017”, un documental
dirigido por el activista político neozelandés Trevor Loudon, una significativa proporción de los
manifestantes eran “revolucionarios profesionales” con lazos con regímenes comunistas y otros
Estados autoritarios, como Corea del Norte, Irán, Venezuela o Cuba. La obra de Loudon también señala
el rol de dos prominentes organizaciones socialistas de Estados Unidos, el estalinista Partido Mundial
de los Trabajadores y la maoísta Organización Socialista del Camino para la Libertad. [1]

Habiendo investigado al movimiento comunista desde la década de 1980, Loudon determinó que las
organizaciones izquierdistas hicieron de Estados Unidos su objetivo principal para la infiltración y la
subversión. Los campos de la política, la educación, la prensa y las empresas estadounidenses han
virado cada vez más hacia la izquierda bajo la influencia de personas en buenas posiciones. Incluso
mientras la gente en todo el mundo festejaba el triunfo del mundo libre después de la Guerra Fría, el
comunismo seguía apoderándose furtivamente de instituciones públicas de la sociedad occidental en
preparación para su lucha final.

Estados Unidos es el faro del mundo libre y los dioses le asignaron la misión de ser la policía del
mundo. La participación de Estados Unidos fue lo que determinó el resultado de las guerras mundiales.
Durante la Guerra Fría, ante la amenaza del holocausto nuclear, Estados Unidos logró contener al
bloque soviético hasta la desintegración de los regímenes comunistas soviéticos y de Europa del Este.

Los Padres Fundadores de los Estados Unidos aplicaron su conocimiento de las tradiciones religiosas y
filosóficas de Occidente para escribir la Declaración de la Independencia y la Constitución de Estados

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Unidos. Estos documentos reconocen que los derechos otorgados al hombre por Dios son autoevidentes
–comenzando por la libertad de creencia y de expresión– y establecieron la separación de poderes para
garantizar un sistema republicano de gobierno. Aunque Estados Unidos tuvo una guerra civil, dicha
guerra tuvo el propósito de hacer efectivos los principios fundadores de EE. UU. al poner fin a la
institución de la esclavitud. Durante más de 200 años, esos principios han llevado a cabo un trabajo sin
igual al promover la “tranquilidad nacional” y asegurar el “bienestar general”, tal como promete el
preámbulo de la Constitución.

La libertad del hemisferio occidental tiene una dirección directamente contraria al objetivo del espectro
comunista, el cual es esclavizar y destruir a la humanidad. Maquillándose con la hermosa visión de una
sociedad colectiva e igualitaria, el espectro del comunismo dirigió a sus enviados en la sociedad
humana para que llevaran a cabo su conspiración en todo el mundo.

Mientras que en países orientales como la Unión Soviética o China el comunismo se manifiesta como
un gobierno totalitario, asesinatos en masa y la destrucción de la cultura tradicional, en Occidente ha
estado obteniendo el control de manera silenciosa y constante utilizando la subversión y la
desinformación. Erosiona la economía, los procesos políticos, las estructuras sociales y la fibra moral
de la humanidad para producir su degeneración y destrucción.

Dado que el Partido Comunista no tiene liderazgo en países occidentales, los agentes del espectro se
disfrazan infiltrándose en todo tipo de organizaciones e instituciones. Hay al menos cuatro fuerzas
principales dirigiendo la subversión comunista en Occidente.

El primer agente de subversión fue la Unión Soviética, fundada por la Tercera Internacional comunista
(Comintern) para esparcir la revolución en todo el mundo. A partir de los 80, los comunistas chinos
implementaron la reforma económica. El PCCh estableció intercambios políticos, comerciales y
culturales que le dieron la oportunidad de infiltrarse en Occidente.

El segundo método de subversión fue llevado a cabo por los partidos comunistas locales, los cuales
trabajaban con el Partido Comunista Soviético y el Comintern.

Tercero, en las últimas décadas, las crisis económicas y las revueltas sociales han alentado a muchos
gobiernos occidentales a adoptar políticas socialistas, lo que dio como resultado un giro a la izquierda.

La cuarta fuerza de subversión proviene de quienes simpatizan y apoyan al Partido Comunista y al


socialismo. Estos compañeros de viaje sirven al comunismo como una quinta columna de “idiotas
útiles” dentro de la sociedad occidental, ayudando a destruir la cultura, sembrar la degeneración moral
y socavar al gobierno legítimo.

Supera el alcance de esta obra el brindar un informe exhaustivo sobre la infiltración comunista en
Occidente, dada su naturaleza opaca y sinuosa. Sin embargo, al entender el panorama general, nuestros
lectores pueden obtener una imagen de cómo opera el espectro perverso y así aprender a ver a través de
sus capas de engaño. Para ser breves, este capítulo ofrece un repaso general del alcance del comunismo
en Estados Unidos y Europa occidental.

1. El comunismo mediante la violencia y la no violencia


En el imaginario colectivo, el Partido Comunista es sinónimo de violencia, y con razón. En el

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Manifiesto Comunista, Marx y Engel dicen: “Los comunistas desprecian esconder sus perspectivas y
objetivos. Ellos declaran abiertamente que sus fines pueden lograrse solo mediante el derrocamiento
forzoso de todas las condiciones sociales existentes”. [2]

El hecho de que los regímenes comunistas de Rusia y China tomaran el poder mediante la revolución
violenta y utilizaran la violencia como una herramienta de represión desvió la atención de las formas
menos visibles del comunismo.

La rama del marxismo que aboga por la revolución violenta está representada por el leninismo, el cual
adaptó la teoría en dos aspectos significativos. Según Marx, la revolución comunista empezaría en
países capitalistas avanzados, pero Lenin creía que el socialismo podría ser formado en Rusia, que tenía
un desarrollo económico comparativamente más atrasado.

La segunda y más importante contribución de Lenin al marxismo fue su doctrina de construcción del
partido.

Construir el partido básicamente consistía en adoptar las técnicas de coerción, engaño y violencia de las
organizaciones criminales y aplicarlas a la teoría socioeconómica marxista. Según Lenin, la clase
trabajadora es incapaz de desarrollar una conciencia de clase o de exigir la revolución por sí misma, y
por eso debe ser convocada a la acción con una acción externa. Los agentes de la revolución se
organizarían en una “vanguardia” proletaria altamente disciplinada: el Partido Comunista.

La Sociedad Fabiana británica, fundada en 1884, un año después de la muerte de Marx, tomó un
camino diferente en la lucha por imponer el socialismo. El logo fabiano describe a un lobo con piel de
oveja, y su nombre hace referencia a Quintus Fabius Maximus Verrucosus, el general y dictador
romano famoso por sus tácticas dilatadoras.

En los Ensayos Fabianos, el primer panfleto producido por el grupo, una nota en la portada dice: “El
momento adecuado debes esperar, como Fabius hizo pacientemente mientras en guerra contra Aníbal,
aunque muchos censuraron su tardanza; pero llegado el momento debes golpear duro, como Fabius
hizo, o tu espera habrá sido en vano e infructífera”. [3]

Para dar lugar gradualmente al socialismo, la Sociedad Fabiana inventó la política de “impregnación”
para aprovecharse de los puestos disponibles en política, empresas y en la sociedad civil. La Sociedad
Fabiana no restringe las actividades de sus miembros, sino que los alienta a avanzar en los objetivos
socialistas uniéndose a organizaciones adecuadas y congraciándose con importantes figuras como
ministros de gabinete, funcionarios de alto rango, empresarios industriales, decanos de universidades o
líderes de iglesias. Sidney Webb, presidente de la Sociedad Fabiana, escribió:

Como Sociedad, damos la bienvenida a la adhesión de hombres y mujeres de todas las denominaciones
religiosas o de ninguna, insistiendo fuertemente con que el socialismo no es secularismo; y el
mismísimo objeto y propósito de toda acción colectiva sensible era el desarrollo del alma individual o
la conciencia o el carácter. […] Tampoco confinamos nuestra propaganda al Partido Laborista que
emerge lentamente, o a aquellos que estaban preparados para hacerse llamar socialistas, o a los
trabajadores manuales o a ninguna clase en particular. Colocamos nuestras propuestas, una por una, de
la manera más persuasiva posible, ante todo aquel que las escuche –conservadores cada vez que
tengamos acceso a ellos, las iglesias y capillas de todas las denominaciones, las diversas universidades,

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y liberales y radicales, junto con las otras Sociedades Socialistas en todo momento. A eso llamamos
‘impregnación’: y fue un descubrimiento importante. [4]

Muchos miembros de la Sociedad Fabiana eran intelectuales jóvenes. Daban discursos y publicaban
libros, revistas y panfletos por toda la sociedad. En el siglo XX, la Sociedad Fabiana pasó a la escena
política. Sidney Webb se convirtió en el representante fabiano en el Comité de Representación de los
Trabajadores del Partido Laborista.

En el Partido Laborista, Webb creó el borrador de la constitución y el programa del partido. Con un rol
líder en la formación de políticas, Webb se esforzó por lograr que el socialismo fabiano fuera la
ideología que guiaba al partido. La Sociedad Fabiana luego ganó influencia en Estados Unidos, donde
existían múltiples grupos en las facultades de artes liberales de muchas universidades.

Sea el comunismo violento de Lenin o el comunismo no violento de la Sociedad Fabiana, ambos son
manipulados por el espectro perverso del comunismo y tienen el mismo objetivo final. El comunismo
violento de Lenin no rechaza los medios no violentos. En su libro La enfermedad infantil del
‘izquierdismo’ en el comunismo, Lenin critica a los partidos comunistas de Europa occidental que se
rehusaron a cooperar con lo que él llamaba los sindicatos “reaccionarios” o a integrar el parlamento
nacional “capitalista”.

En su libro, Lenin escribió: “El arte de la política (y el correcto entendimiento del comunismo sobre sus
tareas) consiste en evaluar correctamente las condiciones y el momento en el que la vanguardia del
proletariado pueda asumir el poder con éxito, en el que es capaz –durante y después de la toma del
poder– de ganar un apoyo adecuado por parte de un estrato lo suficientemente amplio de la clase
trabajadora y de la masa trabajadora no proletaria, y en el que es capaz de mantener, consolidar y
extender su régimen al educar, entrenar y atraer a una masa aún más amplia de trabajadores”. [5]

Lenin remarcó una y otra vez que el comunismo debe ocultar sus verdaderas intenciones. A fin de
tomar el poder, no hay que descartar ninguna promesa ni acuerdo. En otras palabras, para conseguir sus
objetivos, pueden ser inescrupulosos. En el camino al poder, tanto el Partido Bolchevique de Rusia
como el Partido Comunista Chino utilizaron la violencia y el engaño al máximo grado.

La brutalidad de los regímenes comunistas soviéticos y chinos ha desviado la atención del comunismo
no violento que se encuentra en Occidente. Bernard Shaw, dramaturgo irlandés y representante de la
Sociedad Fabiana británica, escribió: “También dejé bien en claro que el socialismo significa la
igualdad de ingresos o nada, y que bajo el socialismo no tendrías permitido ser pobre. Te alimentarían,
vestirían, alojarían, enseñarían y emplearían, todo a la fuerza, te guste o no. Si se descubre que no
tienes el carácter suficiente para ser digno de todas estas molestias, posiblemente seas amablemente
ejecutado”. [6]

La Sociedad Fabiana se especializaba en el engaño. Eligió a Bernard Shaw, un hombre de la literatura,


para encubrir con bellas palabras los verdaderos objetivos del socialismo no violento. Pero la brutalidad
yace por debajo de la superficie. Los partidos comunistas occidentales y sus varias organizaciones de
fachada incitan a los jóvenes a crear una atmósfera de caos. Participan en ataques, vandalismo, robos,
incendios intencionados, colocación de bombas y asesinatos para hostigar e intimidar a sus enemigos.

2. Guerra de espionaje y desinformación

67
El comunismo sostiene que la nación es una construcción opresiva de la sociedad de clases y apunta a
abolir la nacionalidad. En el Manifiesto Comunista, Marx y Engels proclaman que “los hombres
trabajadores no tienen país”. El Manifiesto termina con la nota de “¡Trabajadores de todos los países,
uníos!”

Bajo el liderazgo de Lenin, los bolcheviques fundaron el primer país socialista en Rusia e
inmediatamente establecieron la Internacional Comunista (Comintern) para instigar y difundir la
revolución socialista en todo el mundo. El objetivo de la Unión Soviética y el Comintern era derrocar a
los regímenes legítimos de cada nación sobre la Tierra y establecer una dictadura socialista mundial del
proletariado. En 1921, la filial del Lejano Oriente del Comintern estableció el PCCh, que tomaría el
poder en China en 1949.

Además del PCCh, los partidos comunistas de todo el mundo buscaron la guía del Comintern y
aceptaron su financiamiento y entrenamiento. Con los recursos de un vasto imperio a su disposición, el
Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) reclutó activistas en todo el mundo y los entrenó para
llevar a cabo operaciones subversivas en sus propios países.

Fundado en 1919, el Partido Comunista de EEUU (PCEUA) fue una de esas organizaciones que
siguieron al Comintern y al PCUS. Aunque el PCEUA en sí nunca se convirtió en una fuerza política
importante, su influencia en los Estados Unidos fue de todos modos significativa. El PCEUA confabuló
con activistas y organizaciones activistas para infiltrarse en los movimientos de trabajadores y
estudiantes, la iglesia y el gobierno.

El Dr. Fred Schwartz, pionero del pensamiento anticomunista estadounidense, dijo en 1961: “Todo
intento por juzgar la influencia de los comunistas en base a sus números es como tratar de determinar la
validez del casco de un barco relacionando el sector con agujeros con el sector que está en condiciones.
Un agujero puede hundir el barco. El comunismo es la teoría de unos pocos disciplinados que controlan
y dirigen al resto. Una persona en una posición crítica puede controlar y manipular a miles de otros”.
[7]

Ahora se sabe que había agentes soviéticos activos dentro del gobierno estadounidense durante la
Segunda Guerra Mundial. A pesar de esto y de los esfuerzos anticomunistas del senador Joseph
McCarthy, políticos y académicos izquierdistas y la prensa de izquierda ocultaron o encubrieron estos
hechos al público.

En la década de 1990, el gobierno de EE. UU. desclasificó los “Archivos Venona” decodificados por la
inteligencia estadounidense durante la década de 1940 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
Estos documentos muestran que al menos 300 espías soviéticos estuvieron trabajando en el gobierno de
EE. UU., incluyendo funcionarios de alto rango en la administración Roosevelt que tenían acceso a
información ultrasecreta. Otros agentes utilizaban sus posiciones para influir en la creación de políticas
y la forma de gobernar.

Entre los espías soviéticos que se conocen estaban Harry Dexter White, funcionario del Tesoro de EE.
UU; Alger Hiss, funcionario del Departamento de Estado; y Julius y Ethel Rosenberg, la pareja que fue
ejecutada en la silla eléctrica por transmitir secretos militares y tecnología atómica a la Unión
Soviética.

68
Las comunicaciones interceptadas y desencriptadas por el Proyecto Venona son solo la punta del
iceberg; el alcance total de la infiltración soviética en el gobierno de EE. UU. sigue siendo
desconocido. Al ocupar puestos gubernamentales de alto rango en EE. UU., algunos agentes soviéticos
tuvieron la oportunidad de influir en importantes decisiones políticas.

Alger Hiss, el espía soviético en el Departamento de Estado, tuvo un rol clave como consejero del
presidente Roosevelt durante la Conferencia de Yalta a finales de la Segunda Guerra Mundial. Él ayudó
a determinar los arreglos territoriales de posguerra, a redactar el borrador de la Carta de las Naciones
Unidas, a decidir el intercambio de prisioneros, y demás.

Harry Dexter White, un asistente de confianza del secretario del Tesoro Henry Morgenthau Jr., ayudó a
crear los acuerdos financieros internacionales de Bretton Woods y fue una de las personalidades más
importantes detrás del establecimiento del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.

White incentivó al Partido Nacionalista Chino (Kuomintang) para que incorporara en el Ministerio de
Finanzas chino a Yi Zhaoding, un miembro oculto del PCCh. Después de asumir su cargo en 1941, Yi
fue el arquitecto de desastrosas reformas monetarias que dañaron la reputación del Kuomintang y
beneficiaron el ascenso del PCCh.

Algunos historiadores argumentan que la influencia de los espías soviéticos y sus simpatizantes
izquierdistas en la política exterior norteamericana llevó a que Estados Unidos pusiera fin a la ayuda
militar que brindaba al Kuomintang durante la Guerra Civil China que siguió a la Segunda Guerra
Mundial. Así fue que China continental cayó en manos del PCCh.

Algunos expertos, como M. Stanton Evans, argumentan que el área en que los espías soviéticos
tuvieron más éxito fue en influir la política [8]. Whittaker Chambers, informante soviético y asociado
del PCEUA que luego desertó y testificó contra otros espías, dijo: “Los agentes de una potencia
enemiga estaban en posición de hacer mucho más que robar documentos. Estaban en una posición de
influencia sobre la política exterior de la nación a favor de los intereses del principal enemigo de la
nación, y no solo en ocasiones excepcionales, […] sino en lo que debe haber sido una abrumadora
suma de decisiones día a día”. [9]

Yuri Bezmenov, un agente de la KGB que desertó en Occidente, analizó los métodos soviéticos de
subversión en sus escritos y entrevistas. De acuerdo con Bezmenov, los espías al estilo James Bond de
la cultura popular, que hacían explotar puentes o se escabullían robando documentos secretos, no
podrían estar más lejos de la realidad del espionaje. Solo entre el 10 y el 15 por ciento del personal y
los recursos de la KGB estaban asignados a las operaciones de espionaje tradicional, y el resto era para
la subversión ideológica.

Bezmenov decía que la subversión tiene cuatro etapas: el primer paso es fomentar la decadencia
cultural y la desmoralización del país enemigo; el segundo es crear caos social; el tercero es instigar
una crisis que lleve a la guerra civil, a una revolución o a una invasión externa; culminando con el
cuarto y último paso de poner al país bajo el control del Partido Comunista. Esto se llama
normalización.

Bezmenov, alias Thomas Schumann, enumeró tres campos de subversión, incluyendo el pensamiento,
el poder y la vida social. El pensamiento incluye la religión, la educación, los medios de comunicación

69
y la cultura. El poder incluye la administración del gobierno, el sistema legal, el orden público, las
fuerzas armadas y la diplomacia. La vida social abarca la familia y las comunidades, la salud y las
relaciones entre personas de diferentes razas y clases sociales.

Como ejemplo, Bezmenov explicó cómo el concepto de igualdad fue manipulado para crear agitación
social. Los agentes promueven la causa del igualitarismo, haciendo que la gente esté descontenta con
sus circunstancias políticas y económicas. El activismo y la agitación social van acompañados de un
estancamiento económico, exacerbando las relaciones laborales y de capital en un ciclo deteriorante de
desestabilización. Esto culmina en una revolución o en una invasión de fuerzas comunistas. [10]

Ion Mihai Pacepa, el oficial de inteligencia de mayor rango en la Rumania comunista, desertó a Estados
Unidos en 1978. Luego expuso cómo la ex Unión Soviética y los regímenes comunistas de Europa del
Este adoptaron estrategias de guerra psicológica y desinformación contra países occidentales. De
acuerdo con Pacepa, el propósito de la desinformación era alterar el marco de referencia de la gente.
Con los valores ideológicos manipulados, la gente no sería capaz de entender o aceptar la verdad
incluso si esta fuera presentada con evidencia directa. [11]

Bezmonov decía que la primera etapa de subversión ideológica generalmente tomaba entre 15 y 20
años –es decir, el tiempo necesario para educar una nueva generación–, la segunda etapa tomaba de dos
a cinco años, y la tercera etapa era de solo tres a seis meses. En un discurso que dio en 1984, Bezmenov
dijo que la primera etapa había sido lograda a un grado mayor al que habían planeado originalmente las
autoridades soviéticas.

Los testimonios de muchos espías y oficiales de inteligencia soviéticos y documentos desclasificados


de la Guerra Fría sugieren que las tácticas de infiltración fueron la fuerza impulsora detrás del
movimiento contracultura de la década de 1960.

En 1950, el senador Joseph McCarthy comenzó a exponer el alcance de la infiltración comunista en el


gobierno y la sociedad de EE. UU. Pero cuatro años después, el Senado votó una moción de censura en
su contra y la acción del gobierno para deshacerse de la influencia comunista quedó interrumpida. Esta
es una de las principales razones del deterioro de Estados Unidos.

La amenaza de la infiltración comunista no ha disminuido con el colapso de la Unión Soviética y el fin


de la Guerra Fría. Por ejemplo, Joseph McCarthy ha sido demonizado por políticos y medios de
comunicación de izquierda durante décadas. Hoy en día, el McCartyismo es sinónimo de persecución
política –una indicación de que la izquierda ha tenido éxito en dominar la lucha ideológica.

Las décadas de supresión y difamación infligidas contra héroes anticomunistas de EE. UU. como
McCarthy son una indicación de una tendencia general. Tal como observó un comentador político
conservador de EE. UU., el antiamericanismo es un componente natural del movimiento izquierdista
mundial. Los izquierdistas luchan con uñas y dientes para proteger a adúlteros, abortistas, criminales y
comunistas, mientras apoyan la anarquía y se oponen a la civilización.

3. Del New Deal al Progresismo


El jueves 24 de octubre de 1929, colapsó la bolsa de valores de Nueva York. La crisis se diseminó
desde el sector financiero a toda la economía, y ninguna de las principales naciones desarrolladas de
Occidente quedó sin afectar. El desempleo alcanzó a más de un cuarto de la población y el número total

70
de desempleados superó los 30 millones. Aparte de la Unión Soviética, la producción industrial en los
principales países industriales cayó un promedio del 27%. [12]

A comienzos de 1933, dentro de los 100 primeros días de la presidencia de Roosevelt, se presentaron
muchos proyectos de ley relacionados con resolver la crisis. Las políticas incrementaron la intervención
del Gobierno en la economía y se aprobaron reformas importantes: el Congreso promulgó la Ley de
Emergencia Bancaria, la Ley de Ajuste Agrícola, la Ley de Recuperación de la Industria Nacional y la
Ley de Seguridad Social. Aunque en esencia el New Deal (“Nuevo acuerdo”) de Roosevelt terminó al
comenzar la Segunda Guerra Mundial, muchas de las instituciones y organizaciones que emergieron en
ese periodo continuaron moldeando la sociedad estadounidense hasta la actualidad.

Roosevelt emitió más órdenes ejecutivas que el número total de decretos similares emitidos por el resto
de los presidentes en el siglo XX. Sin embargo, la tasa de desempleo de EE. UU. no cayó por debajo de
los dos dígitos hasta la guerra. El verdadero efecto del New Deal fue poner al Gobierno de EE. UU. en
una trayectoria de impuestos altos, gobierno grande e intervencionismo económico.

En su libro de 2017, The Big Lie: Exposing the Nazi Roots of the American Left (La Gran Mentira:
Exponiendo las raíces nazis de la izquierda estadounidense), el pensador conservador Dinesh D’Souza
argumenta que la Ley de Recuperación Nacional, que fue una de las piezas centrales del New Deal de
Roosevelt, significó en esencial el fin del libre mercado en EE. UU. [13]

De acuerdo con FDR’s Folly, un libro de 2003 escrito por el historiador Jim Powell, el New Deal
prolongó la Gran Depresión en lugar de terminarla: la Ley de Seguridad Social y leyes laborales
incentivaron un mayor desempleo, mientras que los altos impuestos agobiaron a empresas saludables, y
demás. [14] Milton Friedman, economista y ganador del Premio Nobel, elogió la obra de Powell y dijo:
“Tal como lo demuestra Powell sin un dejo de dudas, el New Deal obstaculizó la recuperación después
de la contracción, prolongó y sumó desempleo, y preparó el escenario para un gobierno aún más
intrusivo y costoso”. [15]

El presidente Lyndon Johnson, quien asumió el cargo luego del asesinato del presidente Kennedy en
1963, declaró la Guerra contra la Pobreza en su discurso del Estado de la Unión de 1964 y lanzó los
programas nacionales de la Gran Sociedad. En un corto periodo, Johnson emitió una serie de órdenes
ejecutivas, estableció nuevas agencias de gobierno, reforzó el estado de prestaciones sociales, aumentó
los impuestos y expandió drásticamente la autoridad del gobierno.

Es interesante notar las similitudes entre las medidas administrativas del presidente Johnson y “Un
nuevo programa de la nueva agenda del Partido Comunista Estadounidense”, publicado en 1966. Gus
Hall, secretario general del PCEUA, dijo: “La actitud comunista hacia la Gran Sociedad se puede
resumir con el viejo dicho de que dos hombres durmiendo en la misma cama pueden tener sueños
diferentes. Nosotros los comunistas apoyamos todas las medidas del concepto de la Gran Sociedad
porque soñamos con el socialismo”.

La “misma cama” de Hall se refiere a las políticas de la Gran Sociedad [16]. Aunque el PCEUA
también apoyó la iniciativa de la Gran Sociedad, la intención de la administración de Johnson fue
mejorar Estados Unidos bajo el sistema democrático. La intención del Partido Comunista fue acercar a
Estados Unidos hacia el socialismo paso a paso.

71
Las consecuencias más serias de la Gran Sociedad y la Guerra contra la Pobreza son tres: aumentaron
la dependencia en las prestaciones sociales, desalentando así a la gente para no trabajar, establecieron
políticas de beneficios sociales y dañaron la estructura familiar. Las políticas de prestaciones sociales
favorecieron a las familias monoparentales, promoviendo así el divorcio y los hijos extramaritales.
Según las estadísticas, la tasa de niños nacidos fuera del matrimonio en 1940 era de 3,8% entre todos
los recién nacidos; para 1965, esta cifra se incrementó al 7,7%. En 1990, 25 años después de la reforma
de la Gran Sociedad, la cifra era del 28% y en 2012 aumentó al 40%. [17]

La desintegración de la familia trajo consigo una serie de consecuencias generalizadas, como una
mayor carga financiera para el gobierno, una elevada tasa de delitos, la decadencia de la educación
familiar, familias estancadas en la pobreza durante generaciones y una mentalidad de subsidio, lo que
llevó a una mayor tasa de desempleo voluntario.

Una frase atribuida al historiador y jurista escocés Lord Alexander Fraser Tytler dice: “Una democracia
no puede existir como forma permanente de gobierno. Solo puede existir hasta que los votantes
descubran que pueden votar la generosidad del tesoro público. A partir de ese momento, la mayoría
siempre vota al candidato que les promete más beneficios del tesoro público, con el resultado de que la
democracia siempre colapsa por una política fiscal relajada, y siempre le sigue una dictadura”. [18]

Como dice un dicho chino, “Ir del ahorro a la extravagancia es fácil, pero lo opuesto es difícil”. Luego
de que la gente desarrolla una dependencia a los beneficios sociales, se vuelve imposible para el
gobierno reducir la escala y el tipo de beneficios. El Estado benefactor de Occidente se ha convertido
en un lodazal político para el cual ni políticos ni funcionarios tienen solución.

En la década de 1970, la extrema izquierda abandonó los términos revolucionarios que ponían en
guardia al pueblo estadounidense y los reemplazó con el “liberalismo” y el “progresismo”, que suenan
más neutrales. Los lectores que habrán vivido en países comunistas conocen bien al último, ya que
“progreso” ha sido utilizado por el Partido Comunista casi como un sinónimo de “comunismo”. Por
ejemplo, el término “movimiento progresista” hacía referencia al “movimiento comunista”, e
“intelectuales progresistas” hacía referencia a “personas procomunistas” o a miembros ocultos del
Partido Comunista.

Mientras tanto, el liberalismo no es en esencia diferente al progresismo, ya que conlleva la misma


connotación de impuestos altos; extensos beneficios sociales; gobierno grande; rechazo a la religión, la
moral y la tradición; el uso de la “justicia social” como un arma política; “corrección política”; y la
promoción militante del feminismo, la homosexualidad, la perversidad sexual, y demás.

No es nuestra intención apuntar el dedo a ninguna figura política o persona, ya que es realmente difícil
hacer un análisis y un juicio correctos en medio de complejos desarrollos históricos. Es claro que el
espectro del comunismo ha estado trabajando tanto en Oriente como en Occidente desde comienzos del
siglo XX. Cuando la revolución violenta tuvo éxito en Oriente, esparció la influencia del comunismo
en los gobiernos y sociedades de Occidente, haciéndolos moverse hacia la izquierda.

Particularmente después de la Gran Depresión y a partir del fin de la Primera Guerra Mundial, Estados
Unidos ha adoptado políticas cada vez más socialistas, como el estado de beneficios sociales, al tiempo
que el ateísmo y el materialismo erosionaron la fibra moral de la sociedad norteamericana. La gente se
fue alejando de Dios y de la moral tradicional, volviéndose así más débiles para resistir el engaño

72
comunista del espectro perverso.

4. La revolución cultural de Occidente


La década de 1960, que fue un punto de inflexión en la historia moderna, vio cómo un movimiento de
contracultura sin precedentes barrió de Oriente a Occidente. En contraste con la Revolución Cultural de
los comunistas chinos, el movimiento de contracultura occidental parecía tener múltiples enfoques, o
más bien carecer de enfoque.

En la década entre los años 1960 y 1970, la mayoría de los participantes jóvenes del movimiento de
contracultura estuvieron motivados por varias búsquedas. Algunos se oponían a la Guerra de Vietnam,
algunos luchaban por derechos civiles, algunos abogaban por el feminismo y condenaban el
patriarcado, algunos peleaban por los derechos de los homosexuales. Para rematar esto emergió un
cegador espectáculo de movimientos contra la tradición y la autoridad que abogaban por la libertad
sexual, el hedonismo, los narcóticos y la música de rock.

El objetivo de la Revolución Cultural Occidental es destruir la civilización cristiana recta y su cultura


tradicional. Aunque parece ser desordenado y caótico, este cambio cultural internacional proviene del
comunismo.

Los jóvenes participantes del movimiento de contracultura reverenciaban tres ídolos como “los Tres
M”: Marx, Marcuse y Mao Zedong.

Herbert Marcuse era un miembro clave de la Escuela de Frankfurt, un grupo de intelectuales marxistas
asociados con el Instituto de Investigación Social de la Universidad de Goethe en Frankfurt.
Establecida en 1923, sus fundadores utilizaban el concepto de teoría crítica para atacar la civilización
occidental y aplicar el marxismo en la esfera cultural.

Uno de los fundadores de la escuela fue el marxista húngaro György Lukács. En 1919, él pregunto,
como es bien sabido: “¿Quién nos puede salvar de la civilización occidental?” [20]. Al explayarse sobre
esto, dijo que Occidente es culpable de crímenes genocidas contra cada civilización y cultura que
encontró. La civilización estadounidense y la occidental, según Lukács, son los depósitos más grandes
del mundo de racismo, machismo, nativismo, xenofobia, antisemitismo, fascismo y narcisismo.

En 1935, los marxistas de la Escuela de Frankfurt se trasladaron a Estados Unidos y se afiliaron a la


Universidad de Columbia en Nueva York. Esto les dio una apertura para diseminar sus teorías en suelo
estadounidense. Con la asistencia de otros académicos de izquierda, corrompieron varias generaciones
de la juventud estadounidense.

Al combinar el marxismo con el pansexualismo freudiano, las teorías de Marcuse catalizaron el


movimiento de liberación sexual. Marcuse creía que la represión de la naturaleza propia en la sociedad
capitalista entorpecía la liberación y la libertad. Por lo tanto, era necesario oponerse a todas las
religiones, moralidad, orden y autoridad tradicionales a fin de transformar la sociedad en una utopía de
placer sin límites y sin esfuerzos.

La famosa obra de Marcuse Eros y la civilización ocupa un lugar importante en la vasta cantidad de
obras de los académicos de Frankfurt, por dos razones específicas: primero, el libro combina los
pensamientos de Marx y Freud y convierte la crítica de Marx hacia la política y la economía en una

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crítica a la cultura y la psicología. El libro también tendió un puente entre los teóricos de Frankfurt y
los jóvenes lectores, lo que posibilitó la rebelión cultural de los años 60.

Marcuse dijo: “[El movimiento de contracultura puede ser llamado] una revolución cultural, dado que
la protesta está dirigida hacia todo el establishment cultural, incluida la moral de la sociedad existente.
[…] Hay una cosa que podemos decir con total seguridad: la idea tradicional de revolución y la
estrategia tradicional de revolución han terminado. Estas ideas son anticuadas. […] Lo que debemos
emprender es un tipo de desintegración difusa y dispersa del sistema”. [21]

Pocos entre los jóvenes rebeldes podían comprender las teorías arcanas de la Escuela de Frankfurt, pero
las ideas de Marcuse eran simples: ser antitradición, antiautoridad y antimoral. Entregarse al sexo, las
drogas y el rock and roll sin restricciones. “Hacer el amor, no la guerra”. Mientras digas “no” a toda
autoridad y a las normas sociales, cuentas como un participante de la “noble causa revolucionaria”. Era
tan simple y fácil convertirse en revolucionario; no es de sorprender que haya atraído a tantos jóvenes
de ese tiempo.

Debe enfatizarse que si bien muchos de los jóvenes rebeldes actuaron por su propia voluntad, muchos
de los líderes estudiantiles más radicales al frente del movimiento habían sido entrenados y
manipulados por comunistas extranjeros. Por ejemplo, los líderes de Estudiantes por una Sociedad
Democrática (ESD) fueron entrenados en Cuba.

Las protestas estudiantiles fueron organizadas a instigadas directamente por grupos comunistas. La
facción Weathermen de extrema izquierda se separó de los Estudiantes por una Sociedad Democrática y
anunció lo siguiente en una declaración de 1969: “La contradicción entre los pueblos revolucionarios
de Asia, África y Latinoamérica y los imperialistas liderados por Estados Unidos es la contradicción
principal en el mundo contemporáneo. El desarrollo de esta contradicción es promover la lucha del
pueblo de todo el mundo contra el imperialismo de EE.UU. y sus lacayos”. Estas palabras fueron
escritas por Lin Biao, el entonces segundo líder más poderoso de la China comunista, y provenían de su
serie de artículos llamada “¡Larga vida a la victoria de la guerra del pueblo!”. [22]

Así como la Revolución Cultural causó un daño irreversible a la cultura tradicional china, el
movimiento de contracultura causó una agitación titánica en la sociedad occidental. Primero, normalizó
muchas subculturas que pertenecían a los sectores marginales y bajos de la sociedad o que eran
variaciones desviadas de la cultura convencional. La liberación sexual, las drogas y el rock and roll
rápidamente erosionaron los valores morales de la juventud y la convirtieron en una fuerza corrosiva
latente que estaba en contra de Dios, en contra de la tradición y en contra de la sociedad.

Segundo, el movimiento de contracultura sentó un precedente para el activismo caótico y fomentó un


amplio rango de formas de pensar antisociales y antiestadounidenses, preparando el camino para la
revolución callejera que llegaría más tarde.

Tercero, luego de que los jóvenes de los años 60 terminaron su vida activista, ingresaron a las
universidades e institutos de investigación, completaron sus doctorados y maestrías e ingresaron en la
sociedad estadounidense. Llevaron consigo la perspectiva marxista y sus valores a la educación, los
medios de comunicación, la política y los negocios, impulsando la revolución no violenta a lo largo del
país.

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Desde los años 80, la izquierda acaparó el poder y estableció baluartes en los medios de comunicación,
el sector académico y Hollywood. La presidencia de Ronald Reagan revirtió brevemente esta
tendencia, solo para que se reanudara en los años 90 y alcanzara la cima en años recientes.

5. Los movimientos antiguerra y de derechos civiles


En 1984, de George Orwell, uno de los ministerios principales de Oceanía es el Ministerio de la Paz,
que supervisa los asuntos militares del Partido. El significado invertido de su nombre en realidad
contiene un significado profundo: cuando la fuerza de uno es inferior a la del enemigo, la mejor
estrategia es proclamar el deseo de paz. Extender una ofrenda de paz es la mejor forma de esconder la
guerra inminente. La Unión Soviética y otros países comunistas fueron y continúan siendo adeptos a
esta estrategia, que se emplea para infiltrar Occidente.

El Consejo Mundial de la Paz se formó en 1948. Su primer presidente fue el físico francés Joliot-Curie,
miembro del Partido Comunista Francés. La Segunda Guerra Mundial acababa de terminar y Estados
Unidos era el único país que había producido y probado la bomba atómica.

Habiendo sufrido grandes pérdidas en la guerra, la Unión Soviética promovía agresivamente la paz
mundial como estratagema para mantener a raya la presión de Occidente. El Consejo Mundial de la Paz
era directamente controlado por la Comisión Soviética de la Paz, una organización afiliada al Partido
Comunista Soviético. Disparó un relato mundial que proclamaba que la Unión Soviética era un país
que amaba la paz y condenaba a Estados Unidos como un belicista hegemónico.

El funcionario soviético de alto rango y líder ideológico Mijaíl Suslov promovía una “lucha por la paz”
que se convirtió en un elemento constante de la retórica soviética.

“El movimiento antiguerra actual da testimonio de la voluntad y disposición de las grandes masas del
pueblo para salvaguardar la paz y evitar que los agresores sumerjan a la humanidad en el abismo de
otra masacre”, escribió Suslov en un panfleto de propaganda de 1950. “La tarea ahora es convertir esta
voluntad de las masas en acciones activas y concretas que apunten a frustrar los planes y medidas de
los instigadores de guerra angloamericanos”. [23]

La Unión Soviética patrocinó una multitud de organizaciones y grupos tales como la Federación
Sindical Mundial, la Asociación Juvenil Mundial, la Federación Internacional de Mujeres, la
Federación Internacional de Periodistas, la Federación Mundial de la Juventud Democrática, la
Asociación Mundial de Científicos y otras del tipo para apoyar las afirmaciones del Consejo Mundial
de la Paz. La “paz mundial” se convirtió en uno de los frentes de la guerra comunista de opinión
pública contra el mundo libre.

En 1982, Vladimir Bukovsky, un prominente disidente soviético, escribió que los “miembros de la
generación más vieja aún pueden recordar las marchas, los actos y las peticiones de los años 1950 […]
Difícilmente sea ahora un secreto que toda la campaña fue organizada, dirigida y financiada desde
Moscú, a través del llamado Fondo para la Paz y el Consejo Mundial de la Paz dominado por los
soviéticos […]” [24]

El Secretario General del Partido Comunista de EE. UU., Gus Hall, dijo: “Hay una necesidad de
expandir la lucha por la paz, intensificarla, involucrar a más gente y convertirla en el tema candente en
cada comunidad, en cada grupo de personas, en cada sindicato, en cada iglesia, en cada familia, en cada

75
calle y en cada lugar en el que se reúna la gente […]” [25]

Los soviéticos impulsaron el movimiento de “lucha por la paz” en tres olas a lo largo de la Guerra Fría,
la primera comenzó en los años 50. El segundo punto culminante fue el movimiento antiguerra de los
60 y los 70. Según el testimonio de Stanislav Lunev, exoficial del GRU (inteligencia militar) soviético
que desertó de Rusia a Estados Unidos en 1992, la cantidad de dinero que la Unión Soviética gastó en
propaganda antiguerra en países occidentales fue el doble de su apoyo militar y económico a Vietnam
del Norte. Dijo que “el GRU y la KGB financiaron casi todos los movimientos y grupos antiguerra en
Estados Unidos y otros países”. [26]

Ronald Radosh, exmarxista y activista durante el movimiento anti Guerra de Vietnam, admitió que
“nuestra intención nunca fue tanto la de terminar la guerra, sino la de usar el sentimiento antiguerra
para crear un nuevo movimiento socialista revolucionario en casa”. [27]

El tercer gran movimiento antiguerra tuvo lugar a principios de los años 80, cuando Estados Unidos
desplegó misiles nucleares de rango intermedio en Europa. Los manifestantes antiguerra exigieron que
tanto la Unión Soviética como Estados Unidos limitaran sus arsenales nucleares, pero la Unión
Soviética nunca acató ningún tratado internacional.

Un estudio realizado por el Comité Judicial del Senado de EE. UU. en 1955 descubrió que en los 38
años desde la fundación del régimen soviético, este había firmado cerca de 1000 tratados bilaterales o
multilaterales con varios países de todo el mundo, pero había roto casi todas las promesas y acuerdos
que había hecho. [28] Los autores del estudio observaron que la Unión Soviética era probablemente la
nación menos confiable de todas las grandes naciones de la historia.

Trevor Loudon dijo que durante los años 80, el movimiento antinuclear de Nueva Zelanda estaba
patrocinado encubiertamente por la Unión Soviética utilizando agentes especiales entrenados. Como
resultado, Nueva Zelanda se retiró del Tratado de Seguridad de Australia, Nueva Zelanda y Estados
Unidos (ANZUS o Tratado ANZUS), exponiendo directamente a este pequeño país con una población
de menos de cuatro millones de personas a la amenaza del comunismo. [29]

Luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001, hubo una serie de manifestaciones y protestas
antiguerra a gran escala en Estados Unidos. Detrás de estas manifestaciones había organizaciones
estrechamente relacionadas con los comunistas. [30]

Incluso el muy aclamado movimiento estadounidense por los derechos civiles estuvo influenciado por
el espectro del comunismo. Al comparar las revoluciones comunistas en China, Cuba y Argelia, el
pensador estadounidense G. Edward Griffin descubrió que el movimiento por los derechos civiles en
Estados Unidos seguía el mismo patrón general. En la primera etapa, se dividía la gente en grupos
diferentes y enfrentados entre sí. En la segunda etapa, se establecía el frente unido para crear una
ilusión de apoyo universal y avanzar contra la oposición en la tercera etapa. En la cuarta etapa se
incitaba a la violencia. En la quinta etapa se lanzaba un golpe de Estado y se tomaba el poder bajo la
apariencia de revolución. [31]

A partir de fines de los años 1920, el Partido de los Trabajadores comunista descubrió el gran potencial
para la revolución entre los estadounidenses negros. Ellos exigían el establecimiento de una “República
Negra” soviética en medio del Sur, que era el hogar de muchos negros [32]. Un manual de propaganda

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comunista publicado en 1934, “Los negros en la América soviética”, proponía una revolución racial en
el Sur combinada con la revolución proletaria general. [33]

Los movimientos de derechos civiles en Estados Unidos en los años 60 tuvieron el apoyo de los
partidos comunistas soviético y chino. Cuando Leonard Patterson, un hombre negro y exmiembro del
Partido Comunista de EE. UU. que recibió entrenamiento en Moscú, renunció al PCEUA, testificó que
la insurrección y la revuelta entre los negros estadounidenses tenía el fuerte apoyo del Partido
Comunista de EE. UU. Tanto él como el Secretario General del PCEUA, Gus Hall, habían estado en
Moscú para recibir entrenamiento. [34]

La intensificación del movimiento de los derechos civiles también coincide con la campaña del PCCh
para exportar la revolución. En 1965, el PCCh esgrimió el lema de “revolución internacional”,
convocando al “extenso campo” de Asia, África y Latinoamérica para rodear las “ciudades
internacionales” de Europa Occidental y Norteamérica, tal como el PCCh había tomado primero el
campo y luego derrotó al Kuomintang en las ciudades durante la Guerra Civil China.

Las organizaciones más violentas del movimiento de los derechos de las personas negras, como el
Movimiento de Acción Revolucionaria y el Panteras Negras maoísta, tenían el apoyo o estaban
directamente influenciadas por el PCCh. El Movimiento de Acción Revolucionaria abogaba por la
revolución violenta y era considerado una organización extremista peligrosa por la mayor parte de la
sociedad. Fue disuelta en 1969.

Desde su forma hasta sus enseñanzas, las Panteras Negras admiraban al PCCh como su modelo a
seguir, con lemas tales como “el poder político crece del cañón de un arma” y “todo el poder pertenece
al pueblo”. Leer las Citas del presidente Mao Zedong era obligatorio para todos los miembros. Al igual
que el PCCh, las Panteras Negras abogaban por la revolución violenta. Uno de sus líderes, Eldridge
Cleaver, predijo en 1968 una ola de terror, violencia y guerra de guerrillas. En muchas reuniones de
negros, los participantes agitaban el Pequeño Libro Rojo (Citas del presidente Mao Zedong). El mar
rojo guardaba un sorprendente parecido con las escenas vistas en China en la misma época. [35]

A pesar de que muchos de los reclamos del movimiento de derechos civiles han sido aceptados por la
mayor parte de la sociedad, la ideología revolucionaria radical negra no ha desaparecido.
Recientemente resurgió como el movimiento Black Lives Matter (“Las vidas negras importan”). [36]

La gente de todo el mundo anhela la paz, y el pacifismo es un antiguo ideal. En el siglo XX, personas
de gran visión y compasión dedicaron sus esfuerzos a reducir los malentendidos y el conflicto entre
naciones. Debido a circunstancias históricas, la discriminación racial sí existe en Estados Unidos y en
otros países occidentales. La gente intenta eliminar la discriminación racial a través de la educación, los
medios de comunicación y protestas, todo lo cual es entendible.

Pero el espectro perverso del comunismo se aprovecha de las tendencias ideológicas y de los conflictos
sociales en los países occidentales. Siembra discordia, incita al odio y crea violencia mientras engaña y
manipula a las masas de personas que inicialmente no albergaban malas intenciones.

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Capítulo 5: Infiltración en Occidente (Parte 2)

Por La Gran Época17/07/2018


Capítulo 5: Infiltración en Occidente (Parte 2)
La Gran Época publica aquí entregas traducidas del inglés de un nuevo libro: “Cómo el espectro del
comunismo rige nuestro mundo”, del equipo editorial de “Nueve comentarios sobre el Partido
Comunista chino”.

Tabla de contenidos (continuación)


6. Los nuevos marxistas que veneran a Satán
7. La larga marcha de la izquierda a través de las instituciones
8. Corrección política: la policía del pensamiento del diablo
9. La propagación del socialismo en Europa
10. ¿Por qué caemos en los trucos del diablo?
Referencias

***

6. Los nuevos marxistas que veneran a Satán


Cuando la revolución callejera de los jóvenes occidentales estaba en pleno auge en los años 60, había
alguien que desestimaba su ingenuidad, sinceridad e idealismo. “Si el verdadero radical descubre que
tener cabello largo establece barreras psicológicas para la comunicación y la organización, se corta el
cabello”, dijo. El hombre era Saul Alinsky, un activista radical que escribía libros, enseñaba a
estudiantes y supervisaba personalmente la implementación de sus teorías, convirtiéndose con el
tiempo en el agitador “paracomunista” con la influencia más nociva en décadas.

Además de venerar a Lenin y a Castro, Alinsky también había elogiado explícitamente al diablo
mismo. En su libro Reglas para radicales, uno de los epígrafes dice: “No nos olvidemos de dar
reconocimiento al primer radical: de todas nuestras leyendas, mitología e historia (y quién sabe dónde
termina la mitología y comienza la historia – o cuál es cuál), el primer radical conocido por el hombre
que se rebeló contra el sistema y lo hizo de manera tan efectiva que como mínimo ganó su propio
reino: Lucifer”.

La razón por la que Alinsky es denominado “paracomunista” es porque, a diferencia de la Vieja


Izquierda (izquierdistas políticos) de los años 30 y la Nueva Izquierda (izquierdistas culturales) de los
años 60, Alinsky se rehusaba a describir afirmativamente sus ideales políticos. Su visión general era
que en el mundo están “los que tienen”, “los que tienen poco y quieren más” y “los que no tienen”. Él
apelaba a “los que no tienen” para que se rebelaran contra “los que tienen” por cualquier medio para
tomar la riqueza y el poder a fin de lograr una sociedad completamente “igual”. Buscaba tomar el poder
mediante cualquier medio, mientras al mismo tiempo destruía el sistema social existente. Era llamado
el Lenin de la izquierda poscomunista y su “Sun-Tzu”. [1]

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En Reglas para radicales, publicado en 1971, Alinsky describió sistemáticamente su teoría y sus
métodos de organización comunitaria. Estas reglas incluyen: “Una táctica que se prolonga demasiado
en el tiempo se convierte en un lastre”. “Mantén la presión”. “La amenaza usualmente es más
aterradora que la cosa misma”. “El ridículo es el arma más potente del hombre”. “Elige el objetivo,
congélalo, personalízalo y polarízalo” [2]. La esencia de sus reglas era utilizar medios inescrupulosos
para lograr sus objetivos y obtener poder.

La naturaleza de las reglas aparentemente estériles de Alinsky para la organización comunitaria revelan
su verdadera naturaleza al aplicarse en el mundo. Cuando la Guerra de Vietnam seguía en curso en
1972, George H. W. Bush, entonces embajador de EE.UU. para las Naciones Unidas, dio un discurso
en la Universidad de Tulane. Estudiantes antiguerra pidieron consejos a Alinsky y él dijo que el
formato de protesta estándar probablemente haría que simplemente los expulsasen. Entonces sugirió
que se vistieran con trajes del Ku Klux Klan, y que cuando Bush defendiera la Guerra de Vietnam, se
pararan con letreros y dijeran “El KKK apoya a Bush”. Los estudiantes así lo hicieron, “con resultados
muy exitosos y llamativos”. [3]

Alinsky y sus seguidores estuvieron encantados con otras dos protestas que planeó. En 1964, en
negociaciones con las autoridades de la ciudad de Chicago, Alinsky elaboró el plan de organizar a 2500
activistas para ocupar los baños del Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago, uno de los más
concurridos del mundo, para hacer que sus operaciones se detuvieran por completo. Previo a llevar a
cabo el plan, lo filtró, obligando así a las autoridades a negociar. [4]

Para forzar a Kodak, el empleador más grande de Rochester, Nueva York, a que aumentara la
proporción de empleados negros a blancos, Alinsky elaboró una táctica similar. Aprovechado un
concierto de la Orquesta Filarmónica de Rochester, una importante tradición cultural en la ciudad,
Alinsky planeó comprar cientos de boletos para sus activistas y antes alimentarlos únicamente con
frijoles. Así llenarían el teatro con flatulencias, arruinando el espectáculo. Este episodio no llegó a
concretarse, pero la sola amenaza y otras tácticas de Alinsky mejoraron su posición en las
negociaciones.

El libro de Alinsky deja la impresión de un individuo siniestro, frío y calculador. Su uso de la


“organización comunitaria” era en realidad una forma de revolución gradual. [5]

Las diferencias entre Alinsky y sus predecesores eran varias. Primero, tanto los izquierdistas viejos
como los nuevos al menos eran idealistas en su retórica, mientras que Alinsky le quitó a la “revolución”
su fachada idealista y la expuso como una dura lucha de poder. Cuando realizó entrenamientos para
“organizaciones comunitarias”, preguntaba constantemente a sus aprendices: ¿Por qué organizarnos?
Algunos respondían que era para ayudar a otros, pero Alinsky rugía en respuesta: “¡Quieres organizarte
para ganar poder!” [6]

En el manual de entrenamiento por el que se guiaban los seguidores de Alinsky, decía: “No somos
virtuosos por no querer poder. […] Somos realmente cobardes por no querer poder”; “el poder es
bueno”; “carecer de poder es malvado”. [7]

Segundo, a Alinsky no le agradaba mucho la juventud rebelde de los años 60 que estaba públicamente
en contra del gobierno y de la sociedad. Él enfatizaba que siempre que fuera posible, uno debería

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ingresar al sistema, aguardando el momento oportuno para subvertirlo desde adentro.

Tercero, el objetivo ulterior de Alinsky era subvertir y destruir, no beneficiar a ningún grupo; entonces,
al implementar su plan, era necesario ocultar el propósito real con objetivos localizados o falsos que
fueran en apariencia razonables o inofensivos, a fin de movilizar grandes multitudes a la acción.
Cuando la gente se acostumbraba a ser movilizada, era relativamente fácil movilizarla a actuar hacia
objetivos más radicales.

En Reglas para radicales, Alinsky dijo: “Cualquier cambio revolucionario debe ser precedido por una
actitud hacia el cambio pasiva, afirmativa y no desafiante entre las masas de nuestra gente. […]
Recuerden: una vez que organicen a la gente alrededor de algo tan ampliamente acordado como la
contaminación, luego un grupo organizado de personas está en movimiento. Desde ahí es un paso corto
y natural hacia la contaminación política, hacia la contaminación del Pentágono”.

Un líder de Estudiantes por una Sociedad Democrática que estaba profundamente influenciado por
Alinsky dio en el clavo en cuanto a la esencia de radicalizar protestas: “El tema nunca es el tema; el
tema siempre es la revolución”. La izquierda radical posterior a los años 60 estaba profundamente
influenciada por Alinsky, y siempre convertía la respuesta a cualquier problemática social en una
insatisfacción con el status quo en general, utilizándolo como un peldaño para avanzar en la causa
revolucionaria.

Cuarto, Alinsky convirtió a la política en una guerra de guerrillas sin restricciones. Al explicar su
estrategia para la organización comunitaria, Alinsky dijo a sus seguidores que necesitaban golpear al
enemigo en los ojos, oídos y nariz. Como escribe en Reglas para radicales: “Primero los ojos; si has
formado una organización del pueblo vasta y con la masa, puedes hacerla desfilar visiblemente frente al
enemigo y mostrar tu poder abiertamente. Segundo los oídos; si tu organización es pequeña en número,
entonces haz lo que hizo Gideon: oculta a los miembros en la oscuridad pero causa un estruendo y
clamor que haga al oyente creer que los números de tu organización son mucho mayores de los que
tiene en realidad. Tercero, la nariz; si tu organización es muy pequeña incluso para el ruido, haz que el
lugar apeste”.

Quinto, a partir de sus acciones en la política, Alinsky enfatizaba utilizar los aspectos más perversos de
la naturaleza humana, incluidos la pereza, la codicia, la envidia y el odio. A veces, los participantes de
sus campañas recibían ganancias insignificantes, pero esto solo los hacía más cínicos y
desvergonzados. A fin de subvertir el sistema político y el orden social de los países libres, Alinsky
estaba dispuesto a guiar a sus seguidores hacia la bancarrota moral. A partir de esto, se puede deducir
que si él hubiera verdaderamente obtenido poder, no habría cuidado ni habría tenido lástima por sus
excamaradas.

Décadas después, dos prominentes figuras de la política estadounidense que estaban profundamente
influenciadas por Alinsky ayudaron a marcar el inicio de la revolución silenciosa que subvirtió la
civilización, las tradiciones y los valores estadounidenses. Al mismo tiempo, las protestas de tipo
guerra de guerrillas sin limitaciones ni restricciones propuestas por Alinsky se volvieron populares en
Estados Unidos a partir de los años 70. Esto quedó claro con la protesta del vómito de 1999 contra la
Organización Mundial del Comercio en Seattle (en la que los manifestantes ingirieron una droga que
inducía al vómito y luego vomitaron colectivamente en la plaza y en el centro de conferencia), el
movimiento Occupy Wall Street, el movimiento Antifa, y así.

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Cabe destacar que en una de las páginas introductorias de Reglas para radicales, Alinsky da su
“reconocimiento al primer radical”, Lucifer. Además, en una entrevista con la revista Playboy poco
antes de su muerte, Alinsky dijo que si moría, “eligiría sin reservas ir al infierno” para comenzar a
organizar al proletariado allí porque “son mi tipo de gente”. [8]

7. La larga marcha de la izquierda a través de las instituciones


Fue Antonio Gramsci, un prominente comunista italiano, el que promovió la idea de llevar a cabo “la
larga marcha a través de las instituciones”. Él descubrió que es difícil incitar a la gente de fe a iniciar
una revolución para derrocar un gobierno legítimo, así que para lograr la revolución, los comunistas
dependen de un gran número de soldados de infantería que compartan su visión oscura de la moral, la
fe y las tradiciones. La revolución del proletariado, entonces, debe comenzar con la subversión de la
religión, la moral y la civilización.

Luego del fracaso de las revoluciones callejeras de los años 60, los rebeldes comenzaron a ingresar al
ámbito académico. Obtuvieron títulos de grado, se volvieron académicos, profesores, funcionarios de
gobierno y periodistas, e ingresaron a la sociedad principal para llevar adelante la “larga marcha a
través de las instituciones”. Así, infiltraron y corrompieron las instituciones de la sociedad occidental,
las cuales son cruciales para mantener la moral de la sociedad. Esto incluye la iglesia, el gobierno, el
sistema educativo, los cuerpos legislativos y judiciales, el mundo artístico, los medios de comunicación
y las ONGs.

Después de los años 60, Estados Unidos se convirtió en un paciente con una infección, pero incapaz de
identificar la causa. Las ideas paramarxistas calaron hondo en la sociedad estadounidense y han estado
haciendo metástasis.

Entre las muchas teorías y estrategias revolucionarias que se han postulado, la estrategia “Cloward-
Piven”, propuesta por dos sociólogos de la Universidad de Columbia, se ha convertido en una de las
más conocidas y ha sido puesta en práctica con algún grado de éxito.

El concepto central de la estrategia Cloward-Piven es utilizar el sistema de prestaciones sociales para


forzar al gobierno a colapsar. Según la política del gobierno de EE. UU., la cantidad de personas aptas
para recibir beneficios sociales es mucho más grande que la cantidad de personas que reciben esos
beneficios. En cuanto estas personas sean incentivadas u organizadas para tomar los beneficios, pronto
gastarán los fondos del gobierno, de manera que el gobierno será incapaz de hacer que el dinero le
alcance.

La implementación específica de esta estrategia es la Organización Nacional de Derechos de Beneficios


Sociales (NWRO, según sus siglas en inglés). Según las estadísticas, entre 1965 y 1974, la cantidad de
familias monoparentales que recibían beneficios sociales aumentó de 4,3 millones a 10,8 millones, más
del doble. En 1970, el 28 por ciento del presupuesto anual de la ciudad de Nueva York se gastó en
ayuda social. En promedio, de cada dos personas que trabajaban, una recibía beneficios. Entre 1960 y
1970, la cantidad de personas que recibían beneficios en la ciudad de Nueva York se acrecentó de
200.000 a 1,1 millón. En 1975, la ciudad de Nueva York casi cayó en bancarrota.

La estrategia Cloward-Piven está dirigida a ocasionar una crisis. Por lo tanto, puede también ser
considerada como una implementación de las teorías de Alinsky, una de las cuales es “hacer que el

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enemigo viva bajo su propio libro de reglas”.

Desde la Revolución Bolchevique liderada por Lenin, el Partido Comunista ha sido hábil en las intrigas
y confabulaciones. Con un muy pequeño número de personas, creó poderosas “revoluciones” y “crisis”
de las que podía aprovecharse. Cosas similares ocurrieron en la política estadounidense. Por ejemplo,
algunas de las ideas de la izquierda en Estados Unidos son tan radicales que parecen incomprensibles
para la mayoría de las personas. Por ejemplo, ¿por qué los legisladores y funcionarios electos parecen
representar únicamente la voz de las minorías extremas (como las personas transgénero), pero ignoran
los asuntos importantes sobre el sustento de la mayoría? La respuesta es simple: no representan la
verdadera opinión pública.

Lenin dijo una vez que los sindicatos son “las correas de transmisión del Partido Comunista hacia las
masas” [9]. Los comunistas descubrieron que siempre y cuando controlen las sindicatos, controlan
grandes cantidades de votos. Siempre y cuando controlen los votos, pueden hacer que los funcionarios
y legisladores electos los obedezcan. Por eso los comunistas buscan ganar el control de los sindicatos,
controlando así a un gran número de parlamentarios y funcionarios electos para que conviertan al
programa político comunista subversivo en el programa político de la política de izquierda.

Cleon Skousen escribió en su libro El comunismo al desnudo que uno de los 45 objetivos comunistas
es “Capturar uno o los dos partidos políticos de los Estados Unidos”, y esto se logra a través de una
operación tal. Con el fin de mantener sus derechos e intereses básicos, los trabajadores comunes deben
unirse a sindicatos y así se convierten en sus peones. Un principio idéntico funciona cuando se paga a
pandillas del crimen organizado una cuota por protección.

El análisis de Trevor Loudon sobre cómo los partidos comunistas se apropian de los países
democráticos trata este punto. Loudon divide el proceso en tres pasos:

Primer paso – Formación de políticas. Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética y sus aliados
formularon políticas apuntadas a países democráticos. El propósito fue infiltrar y desintegrar estos
países y transformarlos pacíficamente desde dentro.

Segundo paso – Adoctrinamiento. Durante la Guerra Fría, miles de comunistas de todo el mundo
recibieron entrenamiento todos los años en la Unión Soviética y en países socialistas orientales. El
entrenamiento se enfocaba en cómo usar los movimientos sindicales, los movimientos pacifistas, las
iglesias y los grupos no gubernamentales para influenciar los partidos de izquierda en sus países.

Tercer paso – Implementación. Después de la Guerra Fría, grupos socialistas y comunistas locales de
países occidentales comenzaron a jugar un rol más predominante.

Después de los años 70 y 80, un gran número de estadounidenses influenciados por la ideología
comunista ingresaron a la sociedad principal. Se involucraron en política, la educación, la investigación
académica, o entraron a los medios de comunicación u organizaciones no gubernamentales. Usan las
experiencias acumuladas durante varias generaciones para transformar Estados Unidos desde adentro, y
Estados Unidos casi ha caído en sus manos.

Los sistemas de países democráticos fueron originalmente diseñados para individuos de una cierta
disposición y estándar moral. Para quienes utilizan todos los medios posibles para lograr sus fines

82
perversos, este sistema tiene muchas brechas. Hay numerosas formas legítimas en la superficie para
subvertir una sociedad libre.

Hay un dicho en China: “No tenemos miedo de que los ladrones roben, solo tenemos miedo de que
ellos piensen en ello”. Los comunistas y aquellos que actúan en su nombre de manera ignorante
intentan subvertir el sistema político y social de las sociedades libres de cualquier manera posible.
Luego de décadas de planeamiento y operación, los gobiernos y las sociedades de Estados Unidos y
países occidentales se deterioraron severamente puesto que el pensamiento y los elementos comunistas
han entrado en el cuerpo político de EE. UU.

8. Corrección política: la policía del pensamiento del diablo


Los países comunistas practican un control estricto sobre el discurso y el pensamiento. No obstante,
desde los años 80, apareció otra forma de control del discurso y del pensamiento en Occidente. Esta
policía del pensamiento utiliza la bandera de la “corrección política” para descontrolar los medios de
comunicación, la sociedad y el sistema educativo, usando lemas y críticas masivas para restringir el
discurso y el pensamiento. A pesar de que muchos ya sintieron el poder perverso de su control, no
comprendieron sus orígenes ideológicos.

Frases tales como “corrección política”, juntos con “progreso” y “solidaridad” son todas palabras
usadas desde hace mucho tiempo por los partidos comunistas. Su significado superficial es evitar
utilizar un lenguaje discriminatorio contra minorías, mujeres, discapacitados y otros. Por ejemplo, a las
“personas negras” hay que llamarlas “afroamericanos”; a los indígenas hay que llamarlos “nativos
americanos”, a los inmigrantes ilegales hay que llamarlos “trabajadores indocumentados”, y así.

No obstante, la implicación oculta detrás de la corrección política es clasificar a las personas en grupos
según su estatus de víctimas. Por lo tanto, los más oprimidos deberían recibir el mayor respeto y
cortesía. Independientemente de la conducta y el talento individual, este juicio está basado únicamente
en la identidad y por eso es llamada “política de identidad”.

Este estilo de pensamiento es extremadamente popular en Estados Unidos y otros países occidentales.
Según esta lógica, las lesbianas negras, que son oprimidas por los vectores de raza, sexo y preferencia
sexual, son clasificadas al frente del victimismo. Por el contrario, hombres blancos y heterosexuales
son considerados los más privilegiados y, en la lógica de la política de victimismo, se ubican al pie del
tótem.

Este tipo de clasificación es idéntica a lo que ocurre en países comunistas, donde las personas eran
clasificadas como “las cinco clases de rojo” o “las cinco clases de negro” según su riqueza y clase
social antes de la revolución. El Partido Comunista Chino eliminó y oprimió a los terratenientes y
capitalistas debido a su inapropiado estatus social, atacó a los intelectuales como el “apestoso noveno
viejo”, y coreó que “los pobres son los más listos, los nobles son los más tontos”.

Por razones históricas complejas, entre ellas razones sociales e individuales, algunos grupos tienen una
posición política y socioeconómica más baja, que no puede ser explicada simplemente como opresión.
Pero la corrección política dibuja un límite artificial en las mentes de las personas. Establece una
proposición binaria de que solo quienes estén de acuerdo con las afirmaciones de la corrección política
pueden ser considerados morales, mientras que aquellos que disienten son acusados de ser racistas,
machistas, homofóbicos, antiislamistas, y así.

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Las universidades, que deberían promover una cultura de libertad de expresión, se convirtieron en
prisiones de la mente. El mundo es silenciado e incapaz de resolver abierta y sinceramente muchos
asuntos políticos, económicos y culturales. Bajo el nombre de la corrección política, algunas
organizaciones apartan cada vez más a las religiones tradicionales de la esfera pública. Lo que es más,
algunos países ampliaron la definición de “discurso de odio”, implementaron esta definición extendida
en las leyes y así utilizaron la ley para forzar a las escuelas, los medios de comunicación y las empresas
de internet a amoldarse [10]. Esto es un paso hacia las mismas censuras de discurso que se encuentran
en los países comunistas.

Después de las elecciones de EE. UU. de 2016, el país se dividió aún más. Estallaron protestas en las
grandes ciudades y las violaciones a la libertad de expresión comenzaron a hacerse frecuentes. En
septiembre de 2017, la aparición del autor conservador Ben Shapiro, invitado a hablar en la
Universidad de California-Berkeley, se frustró debido a las amenazas de Antifa de provocar un
conflicto violento. La policía de Berkeley estaba lista y despachó tres helicópteros de policía, y los
gastos de seguridad se estimaron por sobre los U$S 600.000 [11]. Un periodista le preguntó a un joven
estudiante que estaba en la protesta: “¿Y qué pasa con la Primera Enmienda?”. El estudiante respondió
que ya no era un documento relevante [12]. Irónicamente, un evento distintivo que marcó el comienzo
del movimiento estudiantil en 1964 fue una lucha por la libertad de expresión en Berkeley. Estos días,
la izquierda utiliza el derecho a expresarse para evitar que otros tengan un medio legítimo para
exteriorizar su propia voz.

En marzo de 2017, el científico social Charles Murray fue invitado a hablar en el Middlebury College
de Vermont. Allí fue atacado físicamente y un profesor acompañante de la universidad resultó herido.
En marzo de 2018, la profesora titular Amy Wax de la Facultad de Derecho de la Universidad de
Pennsylvania fue relevada de algunas funciones de docencia luego de publicar un artículo
“políticamente incorrecto” [13]. Otras organizaciones, que actúan bajo la bandera de oposición al
discurso de odio, han catalogado a grupos conservadores regulares como “grupos de odio”. Sumado a
ello, han habido casos de autores y académicos conservadores que fueron amenazados para que no
hablaran o asistieran a diversos eventos. [14]

La intromisión de la izquierda en la libertad de expresión no es parte de un debate normal entre


personas con ideas diferentes. En cambio, se trata del espectro del comunismo utilizando a la gente con
malas intenciones, provocándolos a esconder la verdad y suprimir las voces rectas, o al menos las
normales. La corrección política, en esencia, se trata de sustituir estándares políticos y morales rectos
con aquellos desviados; es la policía del pensamiento del diablo.

9. La propagación del socialismo en Europa


La Internacional Socialista surgió de la Segunda Internacional, fundada por Engels en 1889. Al
momento de la fundación de la Segunda Internacional, existían más de 100 partidos políticos basados
en el marxismo en todo el mundo. De ellos, 66 eran partidos en el poder que adherían al socialismo en
sus respectivos países. El nombre “Internacional Socialista” se originó en 1951 después de la Segunda
Guerra Mundial y consistía de partidos socialdemócratas de todo el mundo.

Hay partidos socialistas descendientes de la Segunda Internacional por todos lados en Europa, muchos
de ellos incluso obtuvieron el poder. Entre los primeros socialistas estaban Lenin, que alentaba la
revolución violenta, y gente como Kautsky y Burns, que promovían una reforma progresiva. Dentro de

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la Internacional Socialista, la democracia socialista y el socialismo democrático eran casi idénticos.
Ambos promovían la idea de que el socialismo es el nuevo sistema que reemplazará al capitalismo.
Actualmente, la Internacional Socialista consiste de más de 160 organizaciones y miembros. Es la
organización política internacional más grande del mundo.

El Partido Socialista Europeo, activo en el Parlamento Europeo, también es una organización de alianza
de la Internacional Socialista. Sus miembros son los partidos socialdemócratas de la UE y países
alrededor. También es un partido político dentro del Parlamento Europeo, establecido en 1992, cuya
membresía comprende la mayoría de las organizaciones europeas, entre ellas el Parlamento Europeo, la
Comisión Europea y el Consejo Europeo.

Hasta el momento, el Partido Socialista Europeo tiene 32 partidos miembro de 25 países de la UE y


Noruega, ocho miembros asociados y cinco observadores, sumando un total de 45 partidos políticos.
Participa en un amplio rango de actividades. Los objetivos principales declarados por el mismo Partido
Socialista Europeo son fortalecer al movimiento socialista y socialdemócrata dentro de la UE y en toda
Europa, y desarrollar una cooperación cercana entre los partidos miembro, grupos parlamentarios, y
demás. En esencia, trabaja vigorosamente para promover la causa socialista.

El Partido Socialdemócrata Sueco, partido en el poder en Suecia, sostiene abiertamente que utiliza el
marxismo como su guía teórica. Durante las varias décadas bajo su régimen, ha promovido las
ideologías socialistas de igualdad y bienestar social. Retratos de Marx y Engels aún cuelgan en los
pasillos del Partido hoy en día.

Los principios rectores del Partido Laborista del Reino Unido están basados en el Socialismo Fabiano.
Como se detalló previamente, el socialismo fabiano es simplemente otra versión del marxismo, pero
enfatiza utilizar métodos graduales para efectuar la transición del socialismo al comunismo. También
aboga por impuestos altos, gran cantidad de beneficios sociales y otras ideas socialistas. El Partido
Laborista fue muchas veces el partido gobernante de Inglaterra en décadas recientes y siempre abogó
por las ideas del socialismo fabiano.

El Partido Comunista Británico también ha sido muy activo en su intento por influenciar la política
británica, manejando incluso su propio periódico, The Morning Star. El Partido Comunista Británico se
estableció en 1920 y, durante su apogeo, tuvo miembros del Partido electos en la Cámara de los
Comunes. Al comienzo de las elecciones recientes en Inglaterra, el Partido Comunista Británico
repentinamente anunció su intención de apoyar al político líder de la izquierda del Partido Laborista.

Un miembro importante del Partido Laborista ha pasado 40 años promoviendo la nacionalización de


activos y el socialismo. En septiembre de 2015, se convirtió en la cabeza del Partido Laborista, con una
abrumadora ventaja del 60 por ciento. Este político ha sido un prominente participante de eventos y
actividades LGBT durante años. Cuando un reportero de la BBC le preguntó sobre sus postura con
respecto a Marx, elogió a Marx como un gran economista y una “fascinante figura que observaba
muchísimo y de quien podemos aprender muchísimo”.

El Partido Socialista de Francia es el partido político de centro-izquierda más grande de Francia y es


miembro de la Internacional Socialista (IS) y del Partido de los Socialistas Europeos (PSE). Su
candidato presidencial fue electo Presidente de Francia en 2012.

85
El comunista veterano de Italia, Antonio Gramsci, no solo fundó el Partido Comunista de Italia en
1921, sino que también sirvió como su secretario general. Hasta los años 90, el Partido Comunista de
Italia fue muy activo, y mantuvo su posición como el segundo partido político más grande por largo
tiempo. En 1991, el partido fue renombrado Partido Democrático de la Izquierda.

Alemania, el otro gran país de Europa Occidental, no es la excepción. Alemania es el lugar de


nacimiento de Marx y Engels y hogar de la influyente Escuela de Frankfurt, otra expresión del
marxismo.

Otros países europeos, como España, Portugal y otros, tienen partidos políticos comunistas muy activos
con significativa influencia. Toda Europa, no solo los países de Europa del Este, está dominada por el
comunismo. Los países no comunistas de Europa del Norte, Europa del Sur y Europa Occidental están
todos promoviendo y albergando ideologías y políticas comunistas, ya sea de manera intencional o no.
Considerar que Europa está “en manos del enemigo” no es una exageración.

10. ¿Por qué caemos en los trucos del diablo?


El sociólogo estadounidense Paul Hollander, en su libro Peregrinos políticos, contó las historias de
muchos jóvenes intelectuales enamorados del comunismo que viajaron a la Unión Soviética, a la China
maoísta y a la Cuba comunista. Pese a que estaban teniendo lugar horrorosos abusos, estos jóvenes
peregrinos políticos no vieron nada y, al regresar, escribieron con entusiasmo libros glorificando las
políticas socialistas. [15]

La ideología comunista es una ideología del diablo y, con el paso del tiempo, la gente ha visto de forma
cada vez más clara que donde sea que vaya el comunismo, va acompañado de violencia, mentiras,
guerra, hambruna y dictadura. La pregunta es: “¿por qué aún hay tantas personas que ayudan
incondicionalmente al diablo a divulgar sus mentiras, incluso convirtiéndose en sus herramientas
obedientes?”.

En Estados Unidos, por ejemplo, personas de diferentes periodos se vieron atraídas al comunismo por
diferentes razones. Los primeros miembros del Partido Comunista de EE. UU. eran inmigrantes. Su
estatus económico era bajo y era difícil para ellos integrarse a la comunidad. Por consiguiente se
unieron al Partido principalmente debido a influencias de su país natal (mayormente Rusia y países de
Europa del Este).

Luego de la Gran Depresión, la influencia del marxismo en Occidente aumentó drásticamente y casi
toda la clase intelectual occidental comenzó a girar hacia la izquierda. Numerosos intelectuales fueron
a visitar la Unión Soviética y, al retornar, dieron discursos y escribieron libros promoviendo la
ideología comunista. Entre aquellos involucrados había muchos pensadores, escritores, artistas y
reporteros influyentes.

La generación Baby Boomer ingresó a la universidad durante los 60 y creció en la opulencia de la


posguerra, sin embargo fue engañada por las ideologías de tendencia comunista en otras posturas
contraculturales que tomaron la forma de antiguerra, derechos de las mujeres y demás cosas por el
estilo. La siguiente generación de estudiantes aprendió de material izquierdista directo de los libros de
texto porque sus maestros eran “radicales titulares” –así, la “larga marcha a través de las instituciones”
del comunismo finalmente había tenido éxito, comenzando un ciclo destinado a reproducirse y
mantenerse para siempre.

86
En un libro dedicado a exponer el comunismo, Maestros del engaño, el director del FBI J. Edgar
Hoover, cuyo mandato duró 37 años, clasificó a los activistas comunistas en cinco grupos: miembros
abiertos del partido, miembros ocultos del partido, simpatizantes, oportunistas (aquellos que apoyan el
partido por interés propio) y crédulos [16]. En realidad, hay muy pocos activistas comunistas
extremadamente perversos y acérrimos; ¿no es mucho más el caso de que la mayoría de los miembros
del Partido Comunista fueron simplemente engañados?

Diez días que estremecieron al mundo, del reportero estadounidense John Silas Reed, y Estrella roja
sobre China, de Edgar Snow, jugaron un rol muy importante en promover la ideología comunista en el
mundo. Reed es uno de los tres estadounidenses enterrados en la Necrópolis de la Muralla del Kremlin,
lo que significa que era un activista comunista. Su descripción de la Revolución de Octubre no fue un
reportaje objetivo de eventos reales, sino una propaganda política cuidadosamente armada.

Reed era simpatizante del comunismo. En 1936, el esquema de entrevista que dio a un miembro del
PCCh incluía preguntas respecto a una docena de áreas, entre ellas la diplomacia, la defensa contra la
invasión enemiga, el punto de vista sobre tratados desiguales, la inversión extranjera, la perspectiva
sobre los nazis, y más. Luego, Mao Zedong se reunió con Reed en una casa cueva en Shanbei (la zona
norteña de la provincia de Shaanxi) para responder preguntas a fin de crear una impresión favorable del
PCCh. El joven e inocente Reed fue utilizado como una herramienta por el traidor PCCh para
transmitir al mundo sus mentiras cuidadosamente fabricadas.

Yuri Bezmenov, exespía de la KGB, recordó su experiencia de recibir “amigos” extranjeros cuando
trabajaba como espía. La agenda de ellos estaba parcialmente armada por el Servicio de Inteligencia
Exterior de la Federación Rusa. Sus visitas a iglesias, escuelas, hospitales, jardines de niños, fábricas y
otros estaban arreglados de antemano. Los involucrados eran comunistas o personas políticamente
confiables y habían sido entrenados para asegurarse de que hablarían con una sola voz. Él citó como
ejemplo la vez en que Look, una importante revista estadounidense de los años 60, envió periodistas a
la Unión Soviética y terminó imprimiendo materiales preparados por las fuerzas de seguridad
soviéticas, incluyendo fotografías y una copia impresa.

Por consiguiente, la propaganda soviética salió al público bajo el nombre de una revista de EE. UU.,
engañando a los estadounidenses. Yuri Bezmenov dijo que muchos periodistas, actores y atletas
estelares pueden ser disculpados por estar cegados a la realidad mientras visitaban la Unión Soviética,
pero que el comportamiento de muchos políticos occidentales era imperdonable. Tejieron mentiras y
buscaron cooperación con los comunistas soviéticos por su propia reputación y ganancias, dijo, y los
calificó de moralmente corruptos. [17]

En el libro Usted puede confiar en los comunistas para que se comporten como tales, el Dr. Fred
Schwartz analizó por qué algunos jóvenes de familias ricas comenzaron a apreciar el comunismo.
Enumeró cuatro razones: primero, el desencanto con el capitalismo; segundo, la creencia en una
filosofía de vida materialista; tercero, la arrogancia intelectual; cuarto, una necesidad religiosa
insatisfecha. La arrogancia intelectual se refiere a la experiencia de los jóvenes de alrededor de 18-20
años que fácilmente caen víctima de la propaganda comunista debido a su entendimiento parcial de la
historia, su resentimiento antiautoritario y su deseo de rebelarse contra la tradición, la autoridad y la
cultura étnica en la que crecieron.

87
Las necesidades religiosas insatisfechas se refieren al hecho de que todas las personas tienen un tipo de
impulso religioso dentro de sí mismas, lo que las empuja a trascender. No obstante, el ateísmo y la
teoría de la evolución inculcados por su educación pueden hacerlos incapaces de obtener satisfacción
mediante una religión tradicional. La fantasía comunista de liberar a la humanidad se aprovecha de esta
necesidad humana latente y sirve como religión sucedánea [18].

Los intelectuales tendían a ser embaucados por ideologías radicales. Tal fenómeno llamó la atención de
los académicos. En su libro El opio de los intelectuales, Raymond Aron señaló fuertemente que, por un
lado, los intelectuales del siglo XX criticaban severamente al sistema político tradicional, pero que por
otro lado, toleraban generosamente o incluso hacían la vista gorda a la dictadura y la matanza en
Estados comunistas. Él veía a los intelectuales de izquierda que convertían su ideología en una religión
secular como hipócritas, arbitrarios y fanáticos.

En su libro Intelectuales: desde Marx y Tolstói hasta Sartre y Chomsky, Paul Johnson, un historiador
británico, analizó las vidas y las visiones políticas radicales de Rousseau y de una docena de
intelectuales que le siguieron. Descubrió que compartían una fatal debilidad de arrogancia y
egocentrismo. [19]

En su libro Intelectuales y Sociedad, el académico estadounidense Thomas Sowell también ilustró


extensamente la extraordinaria arrogancia de estos intelectuales.

Estos académicos basaron su análisis de los intelectuales comunistas en un cuidadoso juicio y análisis,
pero queremos llamar la atención a otra razón, que ellos no cubrieron, que explica por qué los
intelectuales pueden ser engañados tan fácilmente. El comunismo es una ideología demoníaca que no
pertenece a ninguna cultura tradicional de la sociedad humana. Dado que milita contra la naturaleza
humana, nunca puede ser desarrollada orgánicamente por el hombre, sino que debe ser impuesta e
inculcada desde afuera. Bajo la influencia del ateísmo y del materialismo, el ámbito académico y
educativo contemporáneos abandonaron la creencia en los dioses. La creencia ciega en la ciencia y la
veneración a la tal llamada razón humana hacen posible que la gente se convierta en esclava de esta
ideología demoníaca.

Desde los años 60, el comunismo se ha involucrado en una invasión a gran escala de la educación
estadounidense. Aún peor, muchos jóvenes –bombardeados por los medios de comunicación de
izquierda y habiendo recibido una educación simplificada– se entregan a la televisión, los videojuegos,
internet y las redes sociales. Se convierten en “copos de nieve”, personas que carecen de conocimiento,
perspectiva global, sentido de responsabilidad, sentido de la historia y la habilidad de hacer frente a
desafíos. Con ideologías comunistas o derivadas del comunismo inculcadas en ellos por la generación
de sus padres, son adoctrinados y, por lo tanto, utilizan un marco de pensamiento retorcido para evaluar
los nuevos hechos que ven y oyen. Esto es, las mentiras comunistas han formado una película a su
alrededor, impidiéndoles tener una visión genuina de la realidad.

Para engañar a la gente, el demonio se aprovechó extensamente de las debilidades humanas de


estupidez, ignorancia, egoísmo, codicia y credulidad. Mientras tanto, también se aprovechó del
idealismo y de las fantasías románticas de una hermosa vida. Esto es lo más triste de todo. En efecto,
un estado comunista no se parece en nada a las fantasías románticas de los creyentes convencidos del
comunismo. Si realmente vivieran bajo un régimen comunista, en vez de simplemente visitarlo en un
viaje de placer, se darían cuenta de esto.

88
*****

El espectro comunista se infiltró en Occidente disfrazado. Solo cuando trascendemos los fenómenos
concretos y nos colocamos en un plano más alto podemos ver verdaderamente el rostro y los fines del
espectro.

La razón real por la que el espectro pudo lograr su objetivo es porque los humanos abandonaron su
creencia en los dioses y relajaron sus estándares morales. Solo al revivir nuestra creencia en los dioses,
purificar nuestras mentes y elevar nuestra moralidad podremos librarnos de la influencia y del control
demoníacos. Si toda la sociedad humana regresara a la tradición, el espectro no tendría lugar donde
esconderse.

Capítulo 6: La revuelta contra Dios


bla de contenidos
Introducción

1. Oriente: una revuelta violenta contra Dios


a. Cómo la Unión Soviética destruyó las religiones ortodoxas con violencia
b. La destrucción de la cultura y la religión y la ruptura de la conexión entre el hombre y Dios por el
Partido Comunista Chino

2. En Occidente: Infiltración y restricción de religiones


a. Infiltración en la religión
b. Restricción de la religión

3. La teología torcida del espectro comunista

4. Caos religioso

***

Introducción
Casi todos los pueblos del mundo tienen sus propios mitos y leyendas antiguos sobre la creación del
hombre por los dioses, a imagen y semejanza de Dios, los cuales establecen los cimientos de la moral y
la cultura de esos pueblos. Estas tradiciones dejan un camino de regreso al Cielo para aquellos que
creen en sus dioses. En Oriente y Occidente, hay registros y leyendas sobre cómo Nüwa y Jehová
crearon a su gente.

Los dioses aconsejan al hombre seguir los mandamientos de los dioses so pena de ser castigados por
ellos. En tiempos de decadencia moral generalizada, los dioses destruyen al hombre a fin de preservar
la pureza del universo. Muchas razas en el mundo tienen leyendas sobre cómo grandes inundaciones
destruyeron civilizaciones. Algunas quedaron registradas en detalle.

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A fin de mantener la moral de los seres humanos, hay tiempos en que seres iluminados o profetas
reencarnan en el mundo humano para rectificar los corazones de la gente, y así evitar que sean
destruidos y guiar a esas civilizaciones a que se desarrollen y maduren. Entre tales individuos están
Moisés y Jesús en Occidente, Laozi en Oriente, Sakyamuni en India y Sócrates en la antigua Grecia.

La historia y la cultura humanas ayudan a las personas a entender qué son los Budas, los Taos y los
dioses; qué significa creer en Dios y cómo practicar la cultivación. Las diferentes escuelas de
cultivación enseñan qué es recto y qué es perverso, cómo distinguir la verdad de la falsedad y el bien
del mal, y finalmente enseñan al hombre a esperar el regreso del Creador a la Tierra antes del fin del
mundo a fin de ser salvados y regresar al Cielo.

Una vez que las personas cortan su conexión con el dios que las creó, su moral se deteriora
rápidamente. Por lo tanto, algunas razas desaparecieron, tal como la legendaria civilización Atlantis,
que se hundió en el mar de la noche a la mañana.

En Oriente, especialmente en China, las creencias están arraigadas en los corazones de las personas
mediante la cultura tradicional. Así, es difícil engañar a los chinos para que acepten el ateísmo con
simples mentiras. Con el objeto de erradicar los 5000 años de creencias y cultura, el espectro perverso
del comunismo utilizó violencia a gran escala para asesinar a las élites que habían heredado la cultura
tradicional y luego usó mentiras para engañar a los jóvenes de generación en generación.

En Occidente y en otras partes del mundo, las religiones y las creencias son las formas principales en
que el hombre y los dioses mantienen contacto, y también son pilares importantes para mantener los
estándares morales. A pesar de que el espectro perverso del comunismo fracasó en establecer la tiranía
comunista en estos países, sí logró el objetivo de destruir las religiones ortodoxas y corromper a los
seres humanos con el engaño, la desviación y la infiltración.

1. Oriente: una revuelta violenta contra Dios


a. Cómo la Unión Soviética destruyó las religiones ortodoxas con violencia
El Manifiesto Comunista propugna la destrucción de la familia, la iglesia y el Estado-nación.
Obviamente, eliminar y subvertir a las religiones es uno de los objetivos principales del Partido
Comunista.

Habiendo pasado de creer en los dioses a convertirse en seguidor de Satán, Marx sabía claramente
sobre la existencia de los dioses y el diablo. También sabía claramente que las enseñanzas demoníacas
sin adornos eran difíciles de aceptar para la gente –especialmente para las personas religiosas. Por lo
tanto, él abogó por el ateísmo desde el principio, y declaró que “la religión es el opio del pueblo”, y que
el “comunismo comienza desde el principio con el ateísmo” [1], y así.

La gente no necesita adorar al diablo, pero siempre que la gente ya no crea en los dioses, el diablo
puede corromper y ocupar el alma y finalmente arrastrar a la gente hacia el Infierno. Es por eso que los
partidos comunistas cantan: “Nunca hubo ningún salvador del mundo, / Ni deidades, ni emperadores de
los que depender. / Para crear la felicidad de la Humanidad / ¡Debemos depender completamente de
nosotros mismos!”.

Marx denigraba a las religiones y a los dioses rectos en su teoría, mientras que Lenin fue capaz de

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utilizar la maquinaria estatal para atacarlos luego de tomar el poder en 1917. Lenin usó violencia y
otras tácticas de alta presión para oprimir a las religiones ortodoxas y a la fe recta de manera de forzar a
las personas a separarse de los dioses.

En 1919, Lenin comenzó la eliminación a gran escala de la religión bajo el nombre de prohibir la
divulgación de pensamientos viejos. En 1922, Lenin aprobó una resolución secreta que estipulaba la
quita de propiedades de valor, especialmente de las instituciones religiosas más ricas, con “inflexible
resolución, sin dudar nada y en el tiempo más corto”. Declaró: “Cuanto mayor sea la cantidad de
representantes del clero reaccionario y de la burguesía reaccionaria que logremos disparar a muerte en
esta ocasión, mejor será, dado que a este ‘público’ precisamente debe dársele una lección de tal manera
que no se atrevan a pensar en ninguna resistencia por varias décadas” [2].

Por un tiempo, se saqueó una gran cantidad de propiedad de la iglesia, se cerraron iglesias y
monasterios, un gran número de clérigos fueron arrestados y miles de clérigos ortodoxos fueron
ejecutados.

Después de la muerte de Lenin, Stalin siguió a Lenin y comenzó una purga extremadamente cruel en
los años 30. Además de miembros del Partido Comunista, intelectuales y gente del ámbito religioso
también fueron incluidos en la purga. Stalin ordenó que todo el país implementara un Plan Quinquenal
de Ateísmo. Él declaró que cuando se completara el plan, se cerraría la última iglesia, se destruiría al
último sacerdote, la Unión Soviética se convertiría en una tierra fértil para el ateísmo comunista y ya no
se podría encontrar ningún rastro de religión.

Según estimaciones conservadoras, unos 42.000 curas fueron torturados hasta la muerte en la campaña.
Para 1939, había poco más de 100 Iglesias Ortodoxas abiertas al público en toda la Unión Soviética,
mientras que antes de que la Unión Soviética tomara el poder había más de 40.400. El 98 por ciento de
las Iglesias Ortodoxas y monasterios en toda la Unión Soviética fueron cerrados. Las Iglesias Católicas
también fueron erradicadas. Durante este período, las élites culturales y los intelectuales fueron
enviados a gulags o ejecutados a tiros.

Durante la Segunda Guerra Mundial, para aprovecharse de los recursos financieros y humanos de la
iglesia a fin de resistir a Alemania, Stalin pareció hacer una pausa en la persecución de las iglesias
Ortodoxa y Católica, y dio la impresión de que podría rehabilitar estas religiones. Pero tenía un fin más
bajo en mente: ejercer un control estricto sobre la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica restauradas
como una herramienta para socavar a las religiones tradicionales.

Alejo II de la ex Unión Soviética fue promovido a obispo de la Iglesia Ortodoxa en 1961 y se convirtió
en arzobispo en 1964. Se convirtió en Patriarca de Moscú en 1990, antes de la desintegración de la
Unión Soviética. Luego del colapso de la Unión Soviética, se abrieron brevemente los archivos de la
KGB, los cuales revelaron que Alejo II trabajaba para la KGB (Komitet Gosudarstvennoy
Bezopasnosti, o Comité para la Seguridad Estatal, la agencia de policía secreta de la Unión Soviética).

Más tarde, Alejo II confesó que había sido quebrantado y que era un agente de los soviéticos. Se
lamentó abiertamente: “Para defender una cosa, era necesario ceder en otra. ¿Acaso hubo otras
organizaciones u otras personas entre quienes tenían que cargar una responsabilidad no solo por sí
mismos sino por cientos de miles de otros destinos, que en esos años de la Unión Soviética no hayan
sido obligadas a actuar de la misma manera? No obstante, ante esas personas –a las que la transigencia,

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el silencio, la pasividad o las expresiones de lealtad forzadas, permitidas por los líderes de la iglesia en
esos años, causaron dolor– ante esta gente, no solo ante Dios, pido perdón, comprensión y oraciones”.
[3]

Así, la religión se convirtió en un arma de lavado de cerebro y de engaño al público, bajo el control del
espectro perverso del comunismo.

El Partido Comunista de la Unión Soviética no reservó la religión adulterada para su propio territorio,
sino que extendió su influencia maligna al mundo de manera sistemática.

b. La destrucción de la cultura y la religión y la ruptura de la conexión entre el hombre y Dios por el


Partido Comunista Chino
El PCCh destruye la cultura tradicional china

A pesar de que China no tiene una sola religión para todo el pueblo como ocurre en otros países, el
pueblo chino también tiene una firme creencia en los dioses y en Buda. La vida religiosa de China es
única: a diferencia de otras regiones llenas de conflictos religiosos, el Confucionismo, el Budismo, el
Taoísmo e incluso las religiones occidentales han coexistido pacíficamente en China. Estas creencias
son los cimientos de la cultural tradicional china.

A pesar de la gran inundación que causó la destrucción de la humanidad, China preservó una
civilización completa. Desde entonces, la nación china continuó desarrollándose. Mantuvo un registro
continuo de su historia de 5000 años y creó una era espléndida y magnífica que se ganó la estima de
muchas naciones. China era llamada “el Imperio Celestial”. Su cultura influenció profundamente la
región de Asia Oriental y condujo a la formación de una esfera civilizacional china. La apertura de la
Ruta de la Seda y la propagación de los cuatro grandes inventos (papel, brújula, pólvora e imprenta) a
Occidente promovieron la civilización global e influyeron en el desarrollo de Europa e incluso del
mundo.

Las espléndidas cultura y creencias de China han estado integradas a la médula ósea del pueblo chino
durante 5000 años –y esto las convirtió en un objetivo que el espectro perverso del comunismo quería
destruir. No obstante, simplemente engañar y tentar al pueblo chino para que abandone miles de años
de cultura y creencias tradicionales y acepte la ideología occidental del comunismo era imposible. Por
lo tanto, el PCCh utilizó todo tipo de tácticas perversas a lo largo de décadas de constantes campañas
políticas. Comenzando con matanzas violentas, el PCCh socavó la esencia de la religión, persiguió a
intelectuales y destruyó la cultura tradicional china, incluyendo su cultura material (arquitectura,
templos, reliquias culturales, pinturas antiguas y objetos ancestrales, entre otros). El Partido buscó
cortar la conexión entre Dios y el hombre a fin de lograr su objetivo de destruir la cultura tradicional y
destruir a los seres humanos.

Mientras destruía la cultura tradicional, el Partido también estableció sistemáticamente la cultura


perversa del Partido y la utilizó para cultivar y entrenar a quienes no fueron asesinados, a fin de
convertirlos en herramientas para socavar la cultura tradicional. Algunos siguieron al espectro
comunista y asesinaron a otros.

El PCCh entiende bien cómo usar los intereses económicos, el lavado de cerebro político y otros
medios para hacer que la gente sucumba ante la manipulación. Reiterados movimientos políticos,

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supresiones y masacres hicieron que el PCCh se familiarizara cada vez más con estas tácticas, y esto
permitió que estuviera listo para la batalla final entre lo recto y lo perverso en el mundo humano.

Destrucción de los cimientos de la cultura tradicional

Los terratenientes y la aristocracia de las áreas rurales, así como los mercaderes y eruditos-funcionarios
de las áreas urbanas, eran las élites de la cultura tradicional de China. Ellos cargaban la misión de
heredar y difundir las tradiciones chinas. En las primeras etapas de la toma del poder del PCCh en
1949, el Partido usó una serie de movimientos como la campaña de reforma de la tierra, la campaña
para suprimir contrarrevolucionarios, y la Campaña de los Tres Anti y la Campaña de los Cinco Anti
para masacrar terratenientes y a la aristocracia de las aldeas, y a los capitalistas en las ciudades.
Saqueando la riqueza social mientras creaba terror, el Partido aniquiló a las élites que habían heredado
y promulgado la cultura tradicional.

Al mismo tiempo, al utilizar los métodos de “ajustes institucionales” para “reformar ideológicamente”
a los eruditos, y al adoctrinarlos con el materialismo, el ateísmo y la teoría de la evolución, el PCCh
lavó sistemáticamente el cerebro de la nueva generación de estudiantes, inculcando el odio hacia la
cultura tradicional. Mediante el movimiento antiderechista de los años 50, todos los intelectuales
desobedientes fueron exiliados y sentenciados a reeducación a través de trabajo forzado, arrojándolos al
fondo de la sociedad. El Partido convirtió a los eruditos –cuyas perspectivas antes eran respetadas y
guiaban a la sociedad– en objeto de burla y ridículo.

Seguido a la erradicación de las élites tradicionales, el proceso de herencia y transmisión de la cultura


tradicional china, que había durado generaciones, llegó a su fin. Los jóvenes que llegaron después ya
no se habían aculturado, socializado y nutrido en esa cultura a través de la familia, la escuela, la
sociedad y su aldea –y así se convirtieron en una generación sin cultura tradicional.

Luego del movimiento antiderechista, sea en la familia, la escuela o la sociedad, ya no había voces
independientes. No obstante, el PCCh aún no estaba satisfecho. Después de todo, los ancianos aún
preservaban la memoria de la cultura tradicional, y los portadores materiales de la cultura tradicional,
como artefactos antiguos y edificios, estaban por todas partes. Lo que es más, los valores tradicionales
continuaban siendo transmitidos a través del arte.

En 1966, el PCCh inició un movimiento que apuntó a destruir la cultura tradicional a una escala mayor:
la Gran Revolución Cultural. Utilizando estudiantes cuyos cerebros habían sido lavados después del
establecimiento de la República Popular China, suscitó la agitación y la rebeldía de los adolescentes, y
utilizó la campaña de Destruir los Cuatro Viejos (viejas ideas, vieja cultura, viejas costumbres y viejos
hábitos) para sembrar el caos y la catástrofe en la cultura tradicional china.

Después de la Revolución Cultural, el fuego infernal de Destruir los Cuatro Viejos quemó por toda la
tierra de China. Monasterios, templos, estatuas y pinturas budistas, artefactos y sitios culturales fueron
destruidos por completo. La esencia de la cultura china que había sido heredada y preservada por miles
de años fue destruida de la noche a la mañana, más allá de la restauración.

Antes de la Revolución Cultural, había más de 500 templos y monasterios en Beijing. En las miles
ciudades y pueblos de China, cada pueblo tenía antiguos muros, templos y monasterios. Por todas
partes había artefactos antiguos. A solo 30 centímetros debajo de la tierra, se podían encontrar

93
artefactos de la historia reciente; a medio metro, 1 metro, o 6 metros, los artefactos dejados por las
dinastías precedentes eran incontables. Sin embargo, durante la Revolución Cultural, vastas cantidades
de estos objetos fueron destruidos.

La campaña para Destruir los Cuatro Viejos no solo arruinó los sitios de práctica, rezo y cultivación
religiosa –sitios antiguos que representaban la armonía entre el hombre y el Cielo– sino que también se
dedicó a erradicar de los corazones humanos las creencias rectas básicas, tales como la creencia en la
armonía entre los humanos y el cosmos. Muchas personas, que creen que tales tradiciones son
irrelevantes, quizás no le den mucha importancia a esto, pero cuando la gente corta sus lazos con los
dioses, pierde la protección de los dioses y se aproxima a un peligroso abismo. En ese punto, es solo
una cuestión de tiempo.

Además, para cortar la conexión del pueblo chino con sus ancestros y dioses, el PCCh tomó la
delantera en maldecir a los ancestros del pueblo chino y en profanar y desdeñar la cultura tradicional.
Los países de todo el mundo generalmente veneran a sus ancestros y reyes del pasado y valoran sus
tradiciones. Del mismo modo, los sabios y filósofos de la historia china dejaron como legado una
cultura de esplendor. Esta cultura es un tesoro que pertenece a China y al mundo, y se merece el respeto
de las generaciones futuras.

No obstante, a los ojos del PCCh y de sus desvergonzados propagandistas, el emperador, los generales,
los eruditos y las personas talentosas de la China antigua eran unos buenos para nada. Semejante
insulto a los propios ancestros es ciertamente algo raro en la historia. Bajo el mando del PCCh, el
pueblo chino llegó a oponerse a Dios, rechazar a sus ancestros y destruir su propia cultura, transitando
así un camino peligroso.

Persecución de religiones

Las creencias religiosas son un componente vital de la cultura tradicional china; el Taoísmo, el
Budismo y el Confucianismo conocidos por el mundo estaban profundamente entrelazados en su
brillantez y perduraron miles de años en la historia china. Muchas religiones occidentales también
jugaron un rol en la historia de China.

Luego de que el PCCh obtuviera el poder con violencia en 1949, siguió los pasos de la Unión
Soviética. Por un lado, el PCCh promovió el ateísmo y lanzó ataques ideológicos contra la creencia en
Dios. Por otro lado, mediante una serie de movimientos políticos, utilizó métodos de violencia y alta
presión para suprimir, perseguir y eliminar a las religiones, incluyendo el asesinato de practicantes
religiosos. La persecución a personas de fe ortodoxa se volvió más y más severa, hasta que alcanzó su
pico con el comienzo de la sangrienta persecución a Falun Dafa en 1999.

Después de 1949, el PCCh comenzó a perseguir a las religiones a gran escala y a prohibir las reuniones
religiosas. El PCCh quemó numerosas copias de la Biblia y escrituras de muchas otras religiones.
También exigió pesados castigos para cristianos, católicos, taoístas y budistas, incluyendo que los
miembros se registrasen con el gobierno y se arrepintieran de supuestos errores. Quienes se rehusaban a
obedecer fueron objeto de severos castigos.

En 1951, el PCCh también declaró explícitamente que quienes continuaran asistiendo a reuniones
religiosas serían ejecutados o encarcelados de por vida. Numerosos monjes budistas fueron

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ahuyentados de los templos u obligados a vivir y trabajar en ambientes seculares. Los católicos y los
sacerdotes occidentales en China fueron encarcelados y torturados. Los sacerdotes chinos también
fueron a la cárcel, mientras que los creyentes fueron ejecutados o enviados a campos de reeducación
mediante trabajo forzado. Los sacerdotes y seguidores cristianos tuvieron el mismo destino que los
católicos.

Después de 1949, más de 5000 obispos y sacerdotes católicos chinos fueron encarcelados o ejecutados,
y solo quedaron unos pocos cientos. Algunos sacerdotes extranjeros en China fueron ejecutados. El
resto fue expulsado. Más de 11.000 católicos fueron asesinados. Numerosos seguidores fueron
arrestados arbitrariamente o fueron objeto de multas exorbitantes. Según estadísticas incompletas, en
los primeros años del ascenso del PCCh al poder, cerca de tres millones de seguidores religiosos y
miembros de organizaciones religiosas fueron arrestados o ejecutados.

Al igual que el Partido Comunista Soviético, para fortalecer el control sobre la religión, el PCCh
estableció agencias regulatorias para cada grupo, tales como la Asociación Taoísta China, la Asociación
Budista China, y así. Contra los católicos, el PCCh estableció la Asociación Patriótica Católica China, a
la cual controla completamente. Todas las asociaciones religiosas fueron creadas para seguir la
voluntad del Partido, el cual controlaba y “reformaba el pensamiento” de sus miembros. Al mismo
tiempo, el PCCh utilizó esas asociaciones para llevar a cabo acciones que el espectro perverso no podía
hacer directamente: sembrar discordia y corromper a las religiones ortodoxas desde adentro.

El PCCh trató al Budismo Tibetano de la misma manera. Después de despachar ejércitos y ocupar el
Tíbet en 1950, el PCCh comenzó una intensa persecución del Budismo Tibetano. El 14° Dalai Lama
escapó del Tíbet en 1958 y ha vivido exiliado en India, a lo cual el PCCh considera una rebelión. En
mayo de 1962, el 10° Panchen Lama envió al Consejo Estatal del PCCh un informe sobre el sabotaje
del Partido a la cultura tibetana, especialmente sus tradiciones budistas:

“Con respecto a la erradicación de estatuas budistas, escrituras budistas y estupas budistas, hablando
básicamente, con excepción de un muy pequeño número de monasterios, entre ellos los cuatro grandes
monasterios que estaban protegidos, en los otros monasterios y aldeas, en pequeños pueblos y pueblos
en las amplias zonas agrícolas y ganaderas del Tíbet, algunos de nuestros cuadros Han elaboraron un
plan, nuestros cuadros tibetanos se movilizaron, y algunas personas entre los activistas que no entraban
en razón jugaron el rol de ejecutores del plan. Usurparon el nombre de las masas y se pusieron el
rostro de las masas, y suscitaron una gran inundación de olas para eliminar las estatuas del Buda. A las
escrituras y estupas budistas, las arrojaron al agua, las arrojaron al suelo, las rompieron y las fundieron.
Llevaron a cabo, de forma temeraria, una destrucción salvaje y apresurada de los monasterios, salones
budistas, muros “mani” y estupas, y se robaron muchos ornamentos de las estatuas del Buda y objetos
preciosos de las estupas budistas. Debido a que los organismos de compra del gobierno no fueron
cuidadosos en hacer distinciones cuando compraron metales no ferrosos, compraron muchas estatuas
del Buda, estupas y vasijas de ofrenda hechas de metales no ferrosos y mostraron una actitud de
incentivar la destrucción de estas cosas. Como resultado, algunas aldeas y monasterios no parecían
haber sido el resultado de acciones deliberadas del hombre, sino que más bien parecían como si
hubiesen sido accidentalmente destruidos por un bombardeo y una guerra que acababa de terminar, y
mirarlos era insoportable. Lo que es más, insultaron sin escrúpulos a la religión, usando el Tripitaka
como material para fertilizante, en particular usando imágenes de Buda y sutras budistas para hacer
zapatos. Esto fue totalmente irracional. Debido a que hicieron tantas cosas que incluso los lunáticos
difícilmente harían, personas de todos los estratos estaban completamente escandalizadas, estaban

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extremadamente confundidas emocionalmente y se sentían muy desalentadas y descorazonadas.
Gritaban, con lágrimas cayendo de sus ojos: ‘Nuestra región se ha convertido en una zona oscura’, y
otros gritos lastimosos”. [4]

Luego de que comenzara la Revolución Cultural en 1966, muchos Lamas fueron obligados a volverse
seculares, y muchas valiosas escrituras fueron quemadas. Hasta 1976, de los 2700 templos que había
originalmente en el Tíbet, solo quedaban ocho. El Templo Jokhang –construido hace más de 1300 años,
antes de la Dinastía Tang, y el templo más importante del Tíbet– también fue saqueado durante la
Revolución Cultural.

En China, la cultivación del Taoísmo tiene una historia antigua. Hace más de 2500 años, Laozi dejó el
Tao Te Ching, compuesto de 5000 caracteres. Es la esencia de la cultivación taoísta. La difusión del
Tao Te Ching no se limitó a los países orientales; muchos países occidentales también lo tradujeron a
sus idiomas. Sin embargo, durante la Revolución Cultual, Laozi fue criticado como hipócrita y el Tao
Te Ching fue considerado una “superstición feudal”.

Los principios fundamentales del Confucianismo son la benevolencia, la rectitud, la disposición moral
a hacer el bien, la conducta apropiada, la sabiduría y la confianza. Confucio estableció los estándares
morales por generaciones. Durante la Revolución Cultural, los rebeldes en Beijing guiaron a los
Guardias Rojos a Qufu, el pueblo natal de Confucio, donde sabotearon y quemaron libros antiguos y
destrozaron miles de lápidas históricas, entre ellas la de Confucio. En 1974, el PCCh comenzó otro
movimiento para “Criticar a Lin [Biao], Criticar a Confucio”. El PCCh consideraba inútil el
pensamiento tradicional del Confucianismo con respecto a cómo vivir y qué estándares morales
sostener.

Incluso más brutal y trágica fue la persecución lanzada en julio de 1999 por el entonces líder del
Partido, Jiang Zemin, hacia Falun Gong (también conocido como Falun Dafa) y sus cultivadores, que
practican Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Lo que es más, el Partido lleva a cabo la sustracción de
órganos en vida de los practicantes de Falun Gong, un crimen que nunca antes existió en el planeta.

En unas pocas décadas, el PCCh devastó completamente miles de años de la cultura tradicional, los
valores morales y la creencia en la autocultivación de China. Como resultado, la gente ya no creyó en
dioses, se apartaron de dios y sufrieron un vacío espiritual y la corrupción de sus valores morales. Así,
la sociedad empeoró día a día.

2. En Occidente: Infiltración y restricción de religiones


El demonio del comunismo también hizo arreglos sistemáticos para atacar a los creyentes religiosos en
países no comunistas. A través del Partido Comunista de la Unión Soviética y del PCCh, utilizó dinero
y espías para infiltrarse en las instituciones religiosas de otros países, bajo la excusa de “intercambio
religioso”, a fin de torcer las creencias religiosas o atacarlas directamente, e introducir las ideologías
socialistas o comunistas en la religión. Esto entonces llevó a que los creyentes continuaran adorando y
practicando religiones que habían sido cambiadas por la ideología comunista.

a. Infiltración en la religión

Curtis Bowers, productor del documental Agenda – Grinding America Down, reveló que encontró el
testimonio ante el Congreso dado en 1953 por Manning Johnson, un miembro de alto nivel del Partido

96
Comunista. Johnson dijo:

Una vez que el Kremlin definió la táctica de infiltrarse en organizaciones religiosas, la mecánica real de
implementar la ‘nueva línea’ era una cuestión de seguir la experiencia general del movimiento de las
iglesias existente en Rusia, en el que los comunistas descubrieron que la destrucción de la religión
podía proceder mucho más rápido mediante la infiltración en la iglesia de agentes comunistas que
operasen dentro de la iglesia misma.

En general, la idea era desviar el énfasis del pensamiento clerical desde lo espiritual hacia lo material y
político –por político, por supuesto, se entiende la política basada en la doctrina comunista de conquista
del poder. En vez de poner énfasis en lo espiritual y en los asuntos del alma, el nuevo y pesado énfasis
se ponía en tratar con esos asuntos que, en general, llevaban hacia el programa comunista de
‘exigencias inmediatas’. Estas exigencias sociales, por supuesto, eran de tal naturaleza que luchar por
ellas tendería a debilitar a la sociedad actual y a prepararla para la conquista final de las fuerzas
comunistas.

El demonio del comunismo en efecto actúo de esta forma. Por ejemplo, algunos marxistas se
disfrazaron y se infiltraron en iglesias cristianas de Estados Unidos. Comenzaron a entrar a los
seminarios en los años 80 y 90 y a maleducar a generación tras generación de sacerdotes y pastores que
luego pasaron a influenciar la religión en Estados Unidos.

El historiador búlgaro Momchil Metodiev, luego de una extensa investigación de los archivos de la
Guerra Fría del Partido Comunista Búlgaro, expuso el hecho de que la red de inteligencia comunista de
Europa del Este colaboró estrechamente con los comités religiosos del Partido para influenciar e
infiltrarse en las organizaciones religiosas internacionales. [5]

A escala global, una organización que fue significativamente infiltrada por el comunismo en Europa del
Este fue el Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Establecido en 1948, el CMI es una organización
cristiana interiglesias a nivel mundial. Entre sus miembros hay iglesias de varias formas principales de
Cristianismo, que representan alrededor de 590 millones de personas de 150 países diferentes. El CMI
es, por lo tanto, una gran fuerza en los círculos religiosos mundiales.

No obstante, el CMI fue la primera organización religiosa internacional en aceptar países comunistas
(incluso la Unión Soviética y sus Estados subordinados) como miembros durante la Guerra Fría y en
aceptar apoyo financiero de países comunistas.

La infiltración comunista del CMI incluyó varias victorias importantes, como la elección del obispo
ortodoxo ruso metropolitano de Leningrado, Nikodim, como presidente del CMI en 1975. Otra victoria
fue el rol que jugó durante décadas el espía comunista búlgaro Todor Sabev, quien se desempeñó como
subsecretario general del CMI entre 1979 y 1993. El historiador Momchil Metodiev señala que en los
años 70, Nikodim lideró la infiltración bajo las directivas de la KGB, con apoyo de obispos y agentes
en Bulgaria. [6]

En base a un archivo develado de la KGB de 1969, el historiador y profesor de la Universidad de


Cambridge Christopher Andrew escribe que durante la Guerra Fría, importantes representantes de la
Iglesia Ortodoxa Rusa en el CMI trabajaban secretamente para la KGB, ejerciendo una influencia
encubierta en la políticas y las operaciones del CMI. Un archivo develado de la KGB de 1989 muestra

97
que estos representantes de la Iglesia Ortodoxa Rusa controlados por la KGB insertaron con éxito sus
fines ocultos en las comunicaciones públicas del CMI. [7]

Si entendemos cómo los comunistas de Europa del Este infiltraron y manipularon las iglesias, no es
difícil entender por qué el CMI ignoraba la oposición de sus miembros e insistió con financiar a la
Unión Nacional Africana de Zimbabue – Frente Patriótico (ZANU-PF, según sus siglas en inglés) en
enero de 1980. El ZANU-PF era un notorio grupo de guerrillas comunistas conocidas por asesinar
misioneros y derribar vuelos comerciales.

El CMI también estuvo infiltrado por el PCCh a través del Consejo Cristiano Chino, una herramienta
del Partido para controlar la religión. El Consejo es el único representante oficial de la China comunista
en el CMI y, debido a la influencia monetaria y de otros tipos, el CMI ha consentido durante años los
intereses del PCCh.

El secretario general del CMI visitó oficialmente China a comienzos de 2018 y se reunió con varias
organizaciones cristianas controladas por el Partido, entre ellas el Consejo Cristiano Chino, el Comité
Nacional del Movimiento Patriótico de las Tres Autonomías de las Iglesias Protestantes de China y la
Administración Estatal de Asuntos Religiosos. En China, el número de miembros de grupos cristianos
no oficiales (iglesias clandestinas) es mucho mayor que el de las oficiales; no obstante, los delegados
del CMI no planearon reuniones con ningún grupo cristiano no oficial a fin de evitar conflictos con
Beijing.

b. Restricción de la religión

La infiltración del espectro comunista en Occidente es omnipresente y la religión ha sido golpeada por
ideologías y comportamientos que denigran a Dios. Ideas como la “separación de la iglesia y el Estado”
y la “corrección política”, que surgieron del comunismo, han sido utilizadas para marginalizar y
sabotear religiosas rectas y ortodoxas.

Estados Unidos fue construido como una nación bajo Dios. Todos los presidentes de EE. UU., al tomar
juramento, ponen su mano sobre la Biblia y piden a Dios que bendiga a Estados Unidos. Hoy en día,
cuando la gente religiosa critica comportamientos, ideas y políticas que se apartan de los dioses, o
hablan en contra del aborto o la homosexualidad, que están prohibidos por Dios, los comunistas en
Estados Unidos, o la izquierda militante, comienzan la ofensiva. Utilizan la “separación de la iglesia y
el Estado” para decir que la religión no debería tener nada que ver con la política, y así buscan
restringir la voluntad de Dios y las admoniciones y limitaciones en el comportamiento humano dejadas
por los dioses.

Durante miles de años, los dioses se dieron a conocer ante aquellos que tienen fe. En el pasado, las
personas de fe con creencias rectas constituían la mayor parte de la sociedad y tenían una enorme
influencia positiva en la moral social. Hoy en día, la gente solo puede hablar sobre la voluntad de Dios
dentro de la iglesia. Fuera de la iglesia, no pueden criticar ni resistir los intentos por socavar los
parámetros de Dios para la conducta humana. La religión casi ha perdido su función de mantener la
moral de la sociedad y, como resultado, la moral en Estados Unidos ha colapsado como un alud.

En años recientes, la corrección política fue promovida aún más, al punto que las personas vacilan al
decir Feliz Navidad en un país que fue fundado sobre la base del Cristianismo. Esto sucede solo porque

98
algunos afirman que es políticamente incorrecto y que hiere los sentimientos de quienes no son
cristianos. De forma similar, cuando las personas hablan abiertamente de su creencia en Dios o rezan a
Dios, algunos dicen que esto discrimina a las personas de otras creencias, incluso a quienes no tienen
una. El hecho es que todas las personas tienen permitido expresar sus creencias, incluyendo el respeto
por sus dioses, a su manera, y no tiene nada que ver con la discriminación.

En las escuelas de hoy, no se permiten las clases que involucran creencias religiosas y valores
tradicionales. Los maestros no pueden hablar de la Creación, en razón de que la ciencia aún tiene que
probar la existencia de Dios. La ciencia también aún tiene que probar el ateísmo y la evolución –pero
estas teorías se enseñan como la verdad en las escuelas. Por otro lado, el discurso que ataca, rechaza y
denigra a los dioses es protegido y glorificado bajo la bandera de la libertad de expresión.

La infiltración del espectro comunista en la sociedad, y las restricciones y manipulación de la religión,


la cultura, la educación, las artes y el derecho constituyen un asunto excesivamente complejo y
sistémico. Discutiremos esto en detalle en los próximos capítulos.

3. La teología torcida del espectro comunista


En el siglo pasado, varias teologías distorsionadas ganaron popularidad a medida que el pensamiento
comunista se propagó por el mundo religioso, subvirtiendo al clero e infiltrando y corrompiendo
sutilmente a las religiones ortodoxas. El clero interpretó desvergonzadamente las escrituras de acuerdo
a sus caprichos, distorsionando las enseñanzas rectas dejadas por los seres iluminados de las religiones
ortodoxas. Especialmente en los años 60, la “teología revolucionaria”, la “teología de la esperanza”, la
“teología política” y otras teologías distorsionadas saturadas de pensamiento marxista sembraron el
caos en el mundo religioso.

Muchos sacerdotes de América Latina fueron educados en seminarios europeos en el siglo pasado y
fueron profundamente influenciados por las nuevas teorías teológicas que habían sido alteradas por las
tendencias comunistas. La “teología de la liberación” estuvo activa en Latinoamérica en el siglo XX
durante los años 60–80. Su representante principal era el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez.

Esta teología inserta la lucha de clases y el pensamiento marxista directamente en la religión, e


interpreta la compasión de Dios hacia la humanidad como que los pobres deberían ser liberados –de
manera que los creyentes religiosos deberían participar en la lucha de clases a fin de que los pobres
obtengan un estatus de igualdad. Esta escuela de pensamiento utilizaba la instrucción del Señor a
Moisés para liderar a los judíos fuera de Egipto como la base teórica de la creencia en que el
Cristianismo debería liberar a los pobres.

Esta teología emergente, que enfatiza la lucha de clases y el establecimiento del socialismo, fue
enormemente elogiada por Fidel Castro, líder del Partido Comunista de Cuba. A pesar de que la Iglesia
Católica tradicional resistió la proliferación de estas tal llamadas teologías emergentes, el nuevo Papa,
designado en 2013, invitó al representante de la teología liberal, Gutiérrez, a asistir a una conferencia
de prensa en el Vaticano el 12 de mayo de 2015 como invitado principal, mostrando así el
consentimiento y el apoyo de la Iglesia Católica actual a la teología de la liberación.

La teología de la liberación se propagó primero por Sudamérica y luego por todo el mundo. En varias
partes del mundo, aparecieron muchas teologías emergentes similares a la teología de la liberación,
como la “teología negra”, la “teología de la mujer”, la “teología de la Muerte de Dios”, la “teología

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liberal”, e incluso la “teología queer”. Estas teologías distorsionadas alteraron enormemente las
creencias ortodoxas católicas y cristianas, entre otras, en todo el mundo.

Durante los años 70 en Estados Unidos, el líder del infame Templo del Pueblo de los Discípulos de
Cristo (“Templo del Pueblo”), que se llamaba a sí mismo la reencarnación de Lenin, era un creyente
marxista y estableció las enseñanzas originales del Marxismo-Leninismo y del Pensamiento de Mao
Zedong como la doctrina del Templo del Pueblo. Afirmaba que estaba haciendo proselitismo en
Estados Unidos a fin de lograr sus ideales comunistas.

Luego de asesinar al congresista estadounidense Leo Ryan, que estaba investigando denuncias contra la
secta, él supo que le sería difícil escapar, así que obligó cruelmente a sus seguidores a cometer un
suicidio en masa. Incluso asesinó a quienes no estaban dispuestos a cometer suicidio con él. Al final,
más de 900 personas cometieron suicidio o fueron asesinadas. Esta secta mancilló la reputación de la
religión y afectó adversamente la fe recta en las religiones ortodoxas. Así, tuvo un serio impacto
negativo en la gente en general.

4. Caos religioso
El libro El Comunismo al desnudo, publicado en 1958, enumera 45 blancos de destrucción para el
comunismo en Estados Unidos. Sorprendentemente, muchos de los objetivos ya se volvieron realidad.
El número 27 en la lista es: “Infiltrar las iglesias y reemplazar la religión revelada con la religión
‘social’. Desacreditar a la Biblia…”. [8]

En el sector religioso de hoy en día, en particular las tres religiones ortodoxas originales –el
Cristianismo, el Catolicismo y el Judaísmo (consideradas en su conjunto como las religiones
reveladas)– han sido alteradas de forma demoníaca y están controladas por el espectro comunista, y han
perdido las funciones que tenían en sus formas originales. Las nuevas denominaciones establecidas o
alteradas de forma demoníaca con principios y conceptos comunistas se convirtieron en declaraciones
aún más directas de la ideología comunista. Las religiones eran importantes pilares para mantener al
mundo occidental operando de manera tranquila y normal, no obstante, han sido deformadas por el
espectro comunista hasta quedar irreconocibles.

Actualmente, en las iglesias de varias religiones, muchos obispos y sacerdotes promulgan


simultáneamente teologías desviadas, mientras que al mismo tiempo corrompen y se asocian con sus
seguidores en una serie de escándalos sin fin. Muchos creyentes van a la iglesia porque piensan que es
algo civilizado o incluso una forma de entretenimiento o de vida social, pero no están genuinamente
comprometidos a cultivar su carácter.

Las religiones han sido corrompidas desde dentro. El resultado es que la gente pierde su confianza en
las religiones y sus creencias rectas en Budas, Daos y dioses. Como consecuencia, terminan
abandonando sus creencias. Si el hombre no cree en lo divino, Dios no lo protegerá y, en última
instancia, la humanidad será destruida.

El 29 de junio de 2017, el Departamento de Policía de Victoria, Australia, realizó una breve conferencia
de prensa para anunciar que “debido a las acusaciones presentadas por múltiples denunciantes”, el
Cardenal australiano George Pell confrontaría cargos relacionados con delitos sexuales. Pell se
convirtió en arzobispo de Melbourne en 1996 y cardenal en 2003. En julio de 2014, bajo la designación
del Papa Francisco, Pell tomó la responsabilidad de supervisar todas las transacciones financieras del

100
Vaticano. Tenía un enorme poder y era el Nro. 3 del Vaticano.

La columna Spotlight de 2002 del Boston Globe publicó una serie de reportes sobre el abuso sexual de
niños por parte de sacerdotes católicos en Estados Unidos. La investigación de los reporteros reveló
que en las últimas décadas, hubo cerca de 250 sacerdotes de Boston que habían abusado de niños y que
la iglesia, en un intento por encubrirlos, movía a sus clérigos de un área a la otra, en vez de informar a
la policía. Los sacerdotes continuaron abusando de niños en nuevas zonas, creando así más víctimas.

Acontecimientos similares se propagaron rápidamente por todo Estados Unidos. Las revelaciones se
extendieron a sacerdotes en otros países con presencia católica, entre ellos Irlanda, Australia y otros.
Otros grupos religiosos comenzaron a denunciar públicamente la corrupción de la iglesia católica.

Finalmente, ante la presión pública, el Santo Juan Pablo II se vio obligado a dar una conferencia en el
Vaticano por los cardenales católicos de EE. UU., en la que el Vaticano admitió que el abuso sexual de
niños es un crimen y que la estructura administrativa de la iglesia sería reformada. Lo que es más, la
iglesia expulsaría a los sacerdotes que habían abusado sexualmente de niños, y los criminales serían
encarcelados. La iglesia pagó más de U$S 2000 millones en compensaciones por los abusos.

Sacar dinero de los creyentes en nombre de la religión también se ha vuelto algo común. Por ejemplo,
en China, varias religiones malversaron dinero desenfrenadamente al aprovecharse de la fe de los
creyentes en los Budas, Daos y dioses, convirtiendo a la religión en un negocio. Se cobra dinero por
ceremonias religiosas y para venerar quemando incienso, con tarifas que a veces ascienden a 100.000
yuan (U$S 15.000).

Se han construido más iglesias y templos, que se ven espléndidos en la superficie, mientras la creencia
recta en Dios disminuye. Los discípulos que se cultivan genuinamente son cada vez menos. Muchos
templos e iglesias se convirtieron en lugares de reunión para espíritus perversos y fantasmas, y los
templos en China se han convertido en sitios turísticos comercializados, donde los monjes ganan
salarios y los abades budistas y taoístas presiden como CEOs.

Durante la llamada ola de estudio del Reporte del 19° Congreso del Partido Comunista Chino, el
vicepresidente de la Asociación Budista de China afirmó en un Programa de Entrenamiento para el
Espíritu del 19° Congreso: “El Reporte del 19° Congreso es la escritura budista contemporánea y la he
copiado a mano tres veces”. También declaró “El Partido Comunista Chino es el Buda y la Bodhisattva
de hoy, y el Reporte del 19° Congreso es la escritura budista contemporánea en China, y brilla con los
rayos resplandecientes de la creencia en el Partido Comunista”.

También hubo personas que recurrieron a creyentes budistas para seguir su ejemplo y aplicar el método
de copiar a mano escrituras, y así copiar a mano el reporte del 19° Congreso con un corazón devoto
para poder experimentar la iluminación. Cuando se publicó esta noticia en el Instituto Budista Nanhai
de la provincia de Hainan, provocó una enorme controversia y finalmente fue borrado. No obstante, el
reporte se difundió ampliamente por internet. Este incidente muestra que el Budismo oficial en China
está lleno de monjes-políticos y, fundamentalmente, no es una comunidad de cultivación. En cambio, el
budismo oficial de China se ha convertido en una herramienta utilizada por el Partido Comunista Chino
para el trabajo de su Frente Unido.

Durante más de mil años, los obispos de todo el mundo fueron designados o reconocidos directamente

101
por el Vaticano. Los aproximadamente 30 obispos reconocidos previamente por el Vaticano en la región
china no fueron aceptados por el PCCh. De forma similar, el Vaticano y los católicos leales a este en
China (particularmente los creyentes clandestinos) no han reconocido a los obispos designados por el
Partido Comunista. No obstante, bajo la constante coerción y tentación del PCCh, el nuevo Papa
recientemente inició conversaciones con el PCCh que parecen comenzar a dar el reconocimiento del
Vaticano a los obispos designados por el PCCh. Así, los obispos previamente designados por el
Vaticano quedarían marginados.

La iglesia es una comunidad de fe cuyo propósito es permitir a los creyentes cultivarse, elevar su moral
y, en última instancia, regresar al Cielo. Cuando se hacen tratos en el mundo humano con un espíritu
perverso que se rebela contra Dios, en los que el espectro comunista tiene permitido organizar y
designar obispos y, por lo tanto, encargarse de asuntos que conciernen a la creencia de decenas de
millones de católicos en China, ¿cómo consideraría Dios este asunto? ¿Qué les deparará el futuro a las
decenas de millones de católicos en China?

En China, un país con una rica cultura tradicional, el espectro del comunismo organizó
meticulosamente un sistema que destruyó violentamente la cultura tradicional, demolió las religiones
ortodoxas y aniquiló los cuerpos físicos de la gente, mientras que al mismo tiempo desmoralizó a la
sociedad y cortó la conexión del hombre con los dioses –todo con el propósito de destruir
completamente a la humanidad.

En Occidente y en otras partes del mundo, el espectro utilizó el engaño y la infiltración para demonizar
a las religiones ortodoxas, y confundir y engañar a las personas a fin de hacerlas renunciar a sus
creencias ortodoxas. Así, se alejan cada vez más de los dioses hasta que enfrentan la destrucción
completa. Sin importar qué medios utilizó el espectro, su propósito final es el mismo: destruir a la
humanidad.

Capítulo 7: La destrucción de la familia (Parte 1)

de contenidos
Introducción

1. La familia tradicional establecida por Dios

2. El comunismo apunta a eliminar a la familia

3. El comunismo promueve la promiscuidad

4. La práctica de compartir esposas en el comunismo


a. Esposas compartidas en la Unión Soviética
b. La liberación sexual en Yan’an

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5. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente
a. Promoción de la liberación sexual
b. Promoción del feminismo y rechazo a la familia tradicional

Introducción
A partir de los años 60, una variedad de movimientos antitradición –incluyendo el feminismo moderno,
la liberación sexual y los derechos de los homosexuales– se han vuelto prominentes en Occidente. La
institución de la familia ha sido la más golpeada. En Estados Unidos, el Acta de Reforma de la Ley de
Familia de 1969 dio luz verde al divorcio unilateral. Otros países no tardaron en crear leyes similares.

En Estados Unidos, la tasa de divorcios con respecto a los matrimonios ha aumentado a más del doble
entre los 60 y los 80. En los años 50, alrededor de un 11% de niños nacidos en un matrimonio veía a
sus padres divorciarse, y en 1970, el porcentaje se elevó al 50% [1]. De acuerdo con el Centro para el
Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC, sus siglas en inglés), más del 40% de los
recién nacidos en 2016 en Estados Unidos fueron concebidos fuera del matrimonio. En 1956, esta cifra
era menor al 5%. [2]

En las sociedades tradicionales de Oriente y Occidente, la castidad en la relación entre un hombre y una
mujer era considerada una virtud. Hoy se piensa que es algo inusual y hasta ridículo. El movimiento del
matrimonio del mismo sexo, acompañado por el movimiento feminista, ha buscado redefinir
legalmente a la familia y al matrimonio. Un profesor de derecho, que actualmente integra la Comisión
Federal por la Igualdad de Oportunidades de Empleo de EE. UU., inició una declaración en 2006
titulada “Más allá del matrimonio del mismo sexo: Una nueva visión estratégica para todas nuestras
familias y relaciones”. Esta proponía que la gente formara cualquier tipo de familia nueva, de acuerdo a
cualquier deseo que tuvieran (incluyendo matrimonios polígamos, familias ensambladas homosexuales,
etc). El profesor también argumentó que el matrimonio y la familia tradicionales no deberían tener más
derechos legales que cualquier otro tipo de “familia”. [3]

En las escuelas públicas, el sexo premarital y la homosexualidad –que en la sociedad tradicional han
sido considerados como algo vergonzoso durante miles de años– no solo se inculcan como algo normal,
sino que en algunas escuelas incluso los alientan de manera tácita o explícita. Desde esta perspectiva, la
orientación sexual de un niño debería desarrollarse y decidirse libremente, con el obvio resultado de un
aumento de la homosexualidad, la bisexualidad, los transgénero, etc. Por ejemplo, en 2012 el Distrito
Escolar de Rhode Island anunció que las escuelas públicas tenían prohibido realizar fiestas con danzas
padre-hija o madre-hija, y declaró que las escuelas públicas no tenían derecho a inculcar en los niños
ideas como que a las niñas les gusta bailar y que a los niños les gusta el baseball. [4]

La tendencia hacia la destrucción gradual de la familia tradicional es ahora evidente. La eliminación de


la familia impulsada por el comunismo se convertirá en una realidad antes de la tan prometida
eliminación de la diferencia de clases.

En las sociedades occidentales hay muchos aspectos de la destrucción de la familia. Estos incluyen el
impacto no solo del feminismo, la liberación sexual y el movimiento homosexual, sino el trasfondo
social más amplio de la influencia de la izquierda, el progresismo, etc., todos los cuales son colocados
bajo la bandera de la “libertad”, la “justicia”, los “derechos” y la “liberación”. Estas ideas son
apuntaladas de manera explícita e implícita mediante leyes, interpretaciones legales y políticas
económicas apoyadas por otros ideólogos. Todo esto tiene el efecto de inducir a la gente a abandonar y

103
transformar el concepto tradicional de matrimonio y familia.

Estas ideologías se originaron a comienzos del siglo XIX y están profundamente embebidas con
factores comunistas. El malvado espectro del comunismo se distingue por su constante mutación y
engaño, lo que provoca una continua confusión sobre qué es lo que la gente está apoyando exactamente
cuando respaldan estas políticas e ideologías. El resultado es la inmersión en una visión del mundo
cuyos parámetros fueron establecidos por ideas comunistas. La trágica situación actual –la degradación
de la familia tradicional y la confusión de la gente con respecto a la verdadera naturaleza de esta
tendencia– es el resultado de un plan meticuloso y una implementación gradual del espectro del
comunismo en los últimos doscientos años.

La consecuencia es que la familia no solo es eliminada como una unidad básica de estabilidad social,
sino que la moral tradicional establecida por Dios también es destruida, y el rol que juega la familia al
transmitir y nutrir a la próxima generación en un marco de creencias tradicionales también se pierde. Es
así que la generación más joven no tiene la contención de las ideas y creencias tradicionales, y así se
convierten en marionetas para ser poseídos ideológicamente por el espectro comunista.

1. La familia tradicional establecida por Dios


En las culturas tradicionales de Oriente y Occidente, el matrimonio fue establecido por los dioses y se
considera que está arreglado por el Cielo. Una vez formada, la unión matrimonial no puede romperse.
Tanto hombres como mujeres fueron creados por los dioses a su imagen y semejanza, y son iguales
ante Dios. Al mismo tiempo, los dioses también hicieron que hombres y mujeres fueran diferentes
físicamente y establecieron roles respectivos para cada uno. En la tradición occidental, las mujeres son
huesos de los huesos del hombre y carne de su carne [5]. Un hombre debe amar a su esposa como si
fuera parte de su propio cuerpo, y de ser necesario, sacrificarse para protegerla.

A su vez, la mujer debe ayudarlo y cooperar con su esposo, haciendo así que la pareja sea algo
completo e integral. Los hombres son responsables de trabajar duro y ganarse la vida para mantener a
la familia, mientras que las mujeres sufren al dar a luz. Todo esto proviene de los diferentes pecados
originales que cargan las personas.

De manera similar, en la cultura tradicional oriental, los hombres están asociados al yang del yin y
yang, el cual está simbólicamente conectado con el sol y el cielo, y por lo tanto demanda que estén
constantemente esforzándose por progresar y que carguen con la responsabilidad de cuidar a la familia
en tiempos difíciles. Las mujeres pertenecen al principio yin, que simbólicamente está conectado con la
tierra, y esto significa que dan vida y nutren todo con gran virtud. Deben ser complacientes y
consideradas hacia los demás, y tienen el deber de apoyar a sus maridos y educar a sus hijos. Solo
cuando hombres y mujeres cumplen bien sus respectivos roles podrá el yin y el yang lograr la armonía
y los niños crecerán y se desarrollarán de manera sana.

La familia tradicional tiene el rol de transmitir las creencias, la moral y mantener la estabilidad de la
sociedad. La familia es la cuna de la creencia y el lazo para la transmisión de valores. Los padres son
los primeros maestros en la vida de un niño. Si los niños aprenden virtudes tradicionales como la
generosidad, la humildad, la gratitud, la resiliencia, entre otros, a través de las palabras y las acciones
de sus padres, eso los beneficiará por el resto de sus vidas.

La vida matrimonial tradicional también ayuda a hombres y mujeres a crecer juntos en cuanto a lo

104
moral. Requiere que esposos y esposas consideren a sus emociones y deseos con una actitud diferente,
y que sean considerados y tolerantes el uno con el otro. Esto es en esencia diferente a la idea de
cohabitar. Las emociones humanas son inconstantes. Si la pareja está junta porque les gusta estar juntos
y se separan porque ya no les gusta, la relación no es muy diferente a una amistad común que no tiene
la unión del matrimonio. En última instancia, Marx deseaba que las “relaciones sexuales sin
restricciones” [6] se generalizaran, lo cual por supuesto se trata de disolver el matrimonio tradicional y
así, al final, eliminar la institución de la familia.

2. El comunismo apunta a eliminar a la familia


El comunismo cree que la familia es una forma de propiedad privada. Por lo tanto, para eliminar la
propiedad privada, la familia también debe ser eliminada. El principio original del comunismo
considera a los factores económicos como un punto clave para determinar el tipo de relaciones
familiares formadas. El marxismo-freudismo contemporáneo considera al deseo sexual como la clave
para las cuestiones relacionadas con la familia. La característica en común de esas dos ideologías es
que desechan la moral humana básica y veneran al materialismo, al deseo y a los intereses pragmáticos.
Todo esto simplemente convierte a los seres humanos en bestias. Es una ideología retorcida que tiene el
efecto de destruir a la familia mediante la corrupción del pensamiento.

La delusión fantasiosa que reside en el núcleo del comunismo es la doctrina de la liberación de la


humanidad. Esto no se manifiesta meramente como una supuesta liberación en el sentido económico,
sino también como la liberación de la humanidad misma. Lo opuesto de la liberación, por supuesto, es
la opresión. Entonces, ¿de dónde proviene la opresión que debe ser resistida? La respuesta del
comunismo es que la opresión proviene de las propias nociones de la gente, las cuales son impuestas
por la moral social tradicional: el patriarcado de la estructura familiar tradicional oprime a las mujeres;
la moral sexual tradicional oprime a la naturaleza humana, y así sucesivamente.

En las generaciones siguientes, el feminismo y los movimientos por los derechos de los homosexuales
heredaron y luego ampliaron esta teoría de la liberación inspirada en el comunismo. Esto lleva a una
sarta de conceptos que se oponen al matrimonio y a la familia tradicionales, además de la liberación
sexual, la homosexualidad, y demás. Todas estas ideas se han convertido en herramientas utilizadas por
el diablo para socavar y destruir a la familia. El comunismo en sí mismo está en contra de todos los
valores morales tradicionales y por eso desea derribarlos, tal como lo plantea claramente el Manifiesto
Comunista.

3. El comunismo promueve la promiscuidad


El espectro perverso del comunismo se coloca en contra de la familia tradicional, a la cual quiere
destruir. A principios del siglo XIX, Robert Owen, un representante del socialismo utópico, sembró las
semillas de la ideología del diablo. Como pionero ideológico comunista, Owen estableció la comunidad
utópica Nueva Armonía en Indiana en 1824 (la cual fracasó dos años después). El día del
establecimiento de la comunidad, declaró:

Aquí declaro, ante ustedes y ante el mundo, que el Hombre, hasta este momento, ha sido, en todas
partes del mundo, un esclavo de una Trinidad de las maldades más monstruosas que podrían ser
combinadas a fin de infligir una maldad mental y física sobre toda su raza. Me refiero a la propiedad
privada o individual, a sistemas absurdos e irracionales de religión, y al matrimonio, fundado sobre la
propiedad individual combinada con algunos de estos sistemas irracionales de religión. [7]

105
Después de la muerte de Owen, otro comunista utópico influyente fue el francés Charles Fourier, cuyos
pensamientos influenciaron profundamente a los marxistas y a Marx. Luego de su muerte, sus
discípulos incorporaron sus pensamientos en la Revolución de 1848 y en la Comuna de París, y luego
los difundieron a Estados Unidos. Fourier fue el primero en acuñar el término “feminista”
(“féminisme” en francés).

En su sociedad comunista ideal (llamada falanje), la familia tradicional era despreciada, y las juergas y
las orgías se alababan como una forma de liberar por completo las pasiones humanas internas. También
declaró que una sociedad justa debería cuidar de quienes son rechazados sexualmente (como los
ancianos o los poco atractivos) para asegurar que todos tengan el “derecho” a la satisfacción sexual. Él
creía que toda forma de satisfacción sexual, incluido el abuso sexual, aun el incesto y la bestialidad,
deberían estar permitidos siempre que sea consensuado. Fourier, por lo tanto, puede ser considerado el
pionero de la teoría queer, una rama del movimiento homosexual contemporáneo (incluyendo LGBTQ
y cosas por el estilo).

Debido a la influencia de Owen, y especialmente de Fourier, se establecieron docenas de comunas


utópicas comunistas en el siglo XIX en Estados Unidos, aunque la mayoría no duraron mucho y
terminaron siendo un fracaso. La que más duró fue la Comuna Oneida, establecida sobre la base de la
teoría de Fourier, que duró 32 años. La comuna despreciaba el matrimonio monógamo tradicional y
promulgaba la poligamia y el sexo grupal. Sus miembros tenían acceso sexual “justo”, ya que cada
semana tenían la oportunidad de tener sexo con cualquiera que ellos quisieran. Al final, su fundador,
John Humphrey Noyes, huyó por miedo a un juicio de la iglesia. La comuna fue forzada a dejar de
compartir esposas, aunque Noyes luego escribió libros y se convirtió en el inventor del comunismo de
la Biblia.

El gen promiscuo del comunismo es una consecuencia inevitable de su desarrollo teórico. Desde su
mismo comienzo, el demonio del comunismo tentó a la gente a abandonar las enseñanzas divinas, a
negar a los dioses y a negar el pecado original.

Según esta lógica, los problemas sociales causados originalmente por la degeneración de la moral
humana fueron atribuidos a la propiedad privada. El comunismo lleva a la gente a creer que si se
destruye la propiedad privada, la gente ya no peleará más por ella. Sin embargo, incluso si se comparte
toda la propiedad, la gente también podrá tener conflictos con respecto a sus esposas. Por lo tanto, los
socialistas utópicos utilizan abiertamente un sistema para compartir las esposas a fin de resolver tales
problemas inherentes a la naturaleza humana.

Estos “paraísos” comunistas desafiaron directamente a la familia tradicional o promovieron un sistema


de esposas en común, lo que llevó a comunidades locales, iglesias y gobiernos a considerarlos un
desafío a la moral y la ética tradicionales, y tomaron acciones para suprimirlos. El escándalo de los
bienes y las esposas compartidas del comunismo se conocieron ampliamente.

Las comunas utópicas fallidas enseñaron una lección a Marx y Engels: todavía no era el momento para
promover abiertamente el compartir a las esposas de manera promiscua. Aunque el objetivo de eliminar
a la familia en el Manifiesto Comunista no había cambiado, ellos adoptaron un enfoque más disimulado
para presentar sus teorías y destruir a la familia.

Después de la muerte de Marx, Engels publicó el libro El origen de la familia, la propiedad privada y el

106
Estado, a la luz de las investigaciones de Lewis H. Morgan para completar la teoría de Marx sobre la
familia y explicar más en detalle la perspectiva marxista sobre el matrimonio: “[El surgimiento de la
monogamia] se funda en la supremacía del hombre, y su propósito expreso es producir niños cuya
paternidad sea indiscutible; y se exige tal paternidad porque esos niños luego estarán en posesión de la
propiedad de su padre como sus herederos naturales. La familia monogámica se distingue del
matrimonio sindiásmico por una solidez mucho más grande de los lazos conyugales, que ya no pueden
ser disueltos por la voluntad de cualquiera de las partes”. [8]

Engels argumentaba que la monogamia estaba basada en torno a la propiedad privada, y que una vez
compartida tal propiedad, habría un nuevo modelo de matrimonio basado puramente en el amor. En la
superficie, suena muy noble… pero no lo es.

Los intentos de Marx y Engels por defender su teoría se vuelven débiles ante la implementación en la
realidad de la teoría comunista. Los sentimientos son inestables. Si alguien ama a una persona hoy y a
otra mañana, ¿acaso eso no incentiva la promiscuidad? La promiscuidad que tuvo lugar después del
establecimiento de la ex Unión Soviética y del régimen comunista chino (ver la próxima sección) es de
hecho el resultado de aplicar la doctrina marxista.

Las relaciones entre marido y mujer no siempre andan sobre ruedas. El voto de “hasta que la muerte
nos separe” que se hace en las bodas tradicionales es un voto ante Dios. También representa la idea de
que ambas partes están preparadas para enfrentar y sobrellevar todas las dificultades juntos. Lo que
sostiene a un matrimonio no son meramente las emociones o los sentimientos, sino también un sentido
de responsabilidad. Tratar a la otra mitad, a los hijos y a la familia con consideración transforma tanto
al marido como a la mujer en un hombre y una mujer maduros y con sentido de responsabilidad moral.

En El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Marx y Engels se jactan de que en una
sociedad comunista, la propiedad privada se vuelve pública, los quehaceres domésticos se vuelven
profesionales, y no hay que preocuparse por cuidar a los hijos ya que es responsabilidad del país cuidar
de ellos y educarlos.

Esto escribieron: “Esto remueve toda la ansiedad acerca de las ‘consecuencias’, que actualmente es el
factor social –tanto moral como económico– más esencial que impide que una mujer se entregue
completamente al hombre que ama. ¿Acaso eso no será suficiente para ocasionar el crecimiento gradual
de las relaciones sexuales sin restricciones, y con ello, una opinión pública más tolerante con respecto
al honor de una señorita y la vergüenza de una mujer?” [9]

Lo que Marx y Engels promovían –aunque usaban palabras como “libertad”, “liberación” y “amor”
para disimular– no era más que el completo abandono de la responsabilidad moral personal. Alentaron
a la gente a actuar meramente en base a sus deseos. Sin embargo, en la época de Marx y de Fourier, la
mayoría de la gente no había abandonado las enseñanzas divinas por completo y eran cautelosos ante la
promoción de la promiscuidad del comunismo. Sin embargo, ni Marx mismo hubiera imaginado las
racionalizaciones que aparecerían en el siglo XX y en el siglo siguiente para entregarse al caos sexual
del pensamiento marxista e impulsar el objetivo de eliminar a la familia.

El demonio rojo organizó a ciertas personas para que sembraran estas semillas de lujuria y desviación.
También hizo arreglos sistemáticos para tentar a la gente a que dieran rienda suelta a sus deseos y se
opusieran a las enseñanzas divinas, para así pervertirlos gradualmente hasta finalmente alcanzar el

107
objetivo de eliminar a la familia. Esto por último provoca la desviación del corazón humano y arrastra a
la gente para que caiga en las garras del diablo.

4. La práctica de compartir esposas en el comunismo


El caos sexual descrito arriba es parte innata del comunismo. Se cree que Marx violó a su criada e hizo
que Engels criara al niño. Engels cohabitó con dos hermanas. Lenin tuvo una aventura extramarital con
una mujer llamada Inesa durante diez años, y también cometió adulterio con una francesa. También
contrajo sífilis por andar con prostitutas. Stalin era igual de lascivo y se sabe que se aprovechó de las
esposas de otros.

Después de que los soviéticos tomaron el poder, insituyeron la práctica de compartir esposas. Se puede
considerar que la Unión Soviética fue pionera en la liberación sexual de Occidente. En la décima
edición de la revista rusa Rodina, impresa en 1990, se expuso el fenómeno de las esposas compartidas
de principios del régimen soviético. El artículo también describe las vidas privadas de líderes soviéticos
como Trotsky, Bukharin, Antonov, Kollontai y otros, y dice que sus actividades sexuales eran tan
casuales como las de los perros.

a. Esposas compartidas en la Unión Soviética

En 1904, Lenin escribió: “La lujuria puede emancipar la energía del espíritu –no es por los pseudo-
valores de la familia, sino por la victoria del socialismo que hay que deshacerse de este coágulo”. [10]

En una reunión del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, León Trotsky propuso que una vez que
los bolcheviques tomaran el poder, debían plantearse nuevos principios fundamentales para las
relaciones sexuales. La teoría comunista demanda la destrucción de la familia y la transición a un
periodo de satisfacción del deseo sexual sin restricciones. Trotsky también dijo que la responsabilidad
de educar a los niños pertenece únicamente al Estado.

En una carta a Lenin de 1911, Trotsky escribió: “Sin lugar a dudas, la opresión sexual es la principal
forma de esclavizar a una persona. Mientras exista tal opresión, no puede haber una verdadera libertad.
La familia, como institución burguesa, ha superado su hora. Es necesario hablar más sobre esto con los
trabajadores”.

Lenin respondió: “Y no solo la familia. Todas las prohibiciones relacionadas a la sexualidad deben ser
abolidas. […] Tenemos algo que aprender de los sufragistas: incluso hay que levantar la prohibición
sobre el amor del mismo sexo”. [11]

Después de que los bolcheviques tomaron el poder, Lenin lanzó una serie de regulaciones para
efectivamente abolir el matrimonio y el castigo a la homosexualidad. [12]

En esa época también estaba el lema “¡Basta de vergüenza!” Esto era parte del intento bolchevique por
crear a un “nuevo hombre” de ideología socialista, y a veces incluía deambular desnudos por la calle
gritando histéricamente lemas como “La vergüenza es el pasado burgués del pueblo soviético”. [13]

El 19 de diciembre de 1918, para conmemorar el día en que el decreto efectivamente abolió el


matrimonio, grupos de lesbianas celebraron. Trotsky escribió en sus memorias que la noticias de las
lesbianas celebrando con un desfile pusieron muy feliz a Lenin. Lenin también incentivó a la gente a

108
marchar desnuda. [14]

En 1923, la novela soviética El amor de tres generaciones popularizó el concepto del “vaso de agua”.
La autora, la comisaria del pueblo de bienestar social Alexandra Kollontai, era una revolucionaria que
provenía de una familia tradicional y luchó por tener un lugar en la facción bolchevique en busca de la
“liberación de la mujer”. El “vaso de agua” que promueve la novela es, de hecho, un sinónimo de la
indulgencia sexual: en la sociedad comunista, satisfacer el deseo sexual es tan normal y fácil como
beber un vaso de agua. La teoría del “vaso de agua” se popularizó entre las obreras en las fábricas y
especialmente entre las estudiantes adolescentes.

“La actual moralidad de nuestra juventud se resume de la siguiente manera”, escribió en el periódico
Pravda el conocido comunista Smidovich (21 de marzo de 1925):

“Cada miembro, incluso un menor, de la Liga Juvenil Comunista y cada estudiante de la ‘Rabfak’
(escuela de entrenamiento del Partido Comunista) tiene el derecho a satisfacer su deseo sexual. Este
concepto se ha convertido en un axioma, y la abstinencia es considerada una noción de los burgueses.
Si un hombre tiene lujuria hacia una niña, ya sea una estudiante, una trabajadora o incluso una niña en
edad escolar, entonces esta niña debe obedecer la lujuria del hombre, de otro modo será considerada
una hija burguesa, indigna de ser llamada una verdadera comunista”. [15]

El divorcio también se normalizó y se generalizó. “El porcentaje de divorcios se disparó a niveles


nunca antes vistos en la historia humana. Rápidamente, parecía que todos en Moscú se habían
divorciado”, señaló Paul Kengor en su libro Desmontaje: De los comunistas a los progresistas, cómo la
izquierda ha saboteado a la familia y al matrimonio. En 1926, la influyente revista norteamericana The
Atlantic publicó un artículo sobre la increíble situación en la URSS, con el título “Los esfuerzos rusos
para abolir el matrimonio”. [16]

El fenómeno de las “familias suecas” –que no tiene nada que ver con Suecia, sino que se refiere a un
gran grupo de hombres y mujeres que viven juntos y tienen sexo casual– también apareció durante este
periodo de liberación sexual. Esto abrió las puertas a la promiscuidad, el caos sexual, la
homosexualidad, el colapso moral, la destrucción de la familia, las enfermedades de transmisión
sexual, las violaciones, y más. [17]

Luego de la expansión de las comunas socialistas, estas “familias suecas” se difundieron por toda la
Unión Soviética. Esto se conoció con el nombre de “nacionalización” o “socialización” de las mujeres.
Las Mujeres Socialistas de Ekaterinburgo, en marzo de 1918, son un lamentable ejemplo: después de
que los bolcheviques tomaron la ciudad, emitieron la ordenanza de que las jóvenes de entre 16 y 25
años debían ser “socializadas”. La orden fue implementada por varios funcionarios del Partido, y diez
jóvenes fueron “socializadas”. [18]

Los bolcheviques reforzaron rápidamente sus políticas sobre el sexo a fines de los años 20. En una
conversación con la activista feminista Clara Zetkin, Lenin deploró la filosofía del “vaso de agua”, y la
calificó de “antimarxista” y “antisocial” [19]. La razón fue que la liberación sexual trajo consigo una
consecuencia indeseable: muchos bebés. Muchos eran abandonados. Nuevamente, quedó demostrado
que la destrucción de la familia finalmente da como resultado un colapso social.

b. La liberación sexual en Yan’an

109
En los primeros años del PCCh, las circunstancias eran similares a las de la Unión Soviética. Por
supuesto, todos estos partidos comunistas son variedades de los frutos venenosos del mismo árbol.
Chen Duxiu, uno de los primeros líderes comunistas, era conocido por su vida personal depravada. De
acuerdo con las memorias de Zheng Chaolin y Chen Bilan, Qu Qiubai, Cai Hesen, Zhang Tailei, Xiang
Jingyu, Peng Shuzhi y otros tenían una historia sexual algo confusa, y su actitud hacia el sexo era
similar al “vaso de agua” de los primeros revolucionarios soviéticos.

La “liberación sexual” fue acogida no solo por los líderes intelectuales del Partido, sino también por los
ciudadanos comunes que vivían en los primeros “soviéticos” del PCCh (enclaves revolucionarios
establecidos antes del derrocamiento del Partido Nacionalista) en Hubei, Henan y Anhui. Debido a la
promoción de la igualdad de las mujeres y la absoluta libertad de matrimonio y divorcio, el trabajo
revolucionario se veía constantemente interrumpido para satisfacer el deseo sexual.

Los jóvenes en las zonas soviéticas a veces tenían aventuras amorosas con la excusa de conectarse con
la masa. No era extraño que las jóvenes tuvieran seis o siete parejas sexuales. De acuerdo con la
Colección de Documentos Históricos Revolucionarios de los distritos soviéticos de Hubei, Henan y
Anhui, entre los jefes locales del Partido en lugares como Hong’an, Huangma, Huangqi, Guangshan y
otros, “alrededor de tres cuartos de ellos mantenían relaciones sexuales con docenas o cientos de
mujeres”. [20]

A fines de la primavera de 1931, cuando Zhang Guotao se hizo cargo de los distritos soviéticos de
Hubei, Henan y Anhui, notó que la sífilis estaba tan generalizada que tuvo que reportarlo a la Central
del Partido para que enviaran médicos especializados en la enfermedad. Muchos años después, en sus
memorias, aún recordaba vívidamente las historias sobre mujeres en los distritos soviéticos que eran
abusadas sexualmente, incluyendo algunas de las amantes de los generales de alto rango. [21]

En 1937, Li Kenong era el director de la Oficina del Ejército de la Octava Ruta del PCCh en Nanjing, y
por lo tanto era el responsable de recoger estipendios, medicina y suministros para el Ejército. En una
ocasión, mientras revisaba la lista de medicinas para el Ejército de la Octava Ruta, el equipo del
Gobierno Nacional encontró una gran cantidad de medicamentos para tratar la enfermedad de
transmisión sexual. El equipo le preguntó a Li Kenong: “¿Hay mucha gente en su ejército con esta
enfermedad?” Li no sabía bien qué decir, así que mintió y dijo que era para tratar a la gente local. [22]

Sin embargo, para la década de 1930, la libertad sexual comenzó a ser percibida como una amenaza
para el régimen. El mismo problema de la desintegración social que ocurrió en la Rusia soviética se
hizo evidente, y los reclutas del Ejército Rojo comenzaron a preocuparse de que sus esposas tuvieran
aventuras extramaritales o se divorciaran de ellos una vez que se unieran a la revolución. Esto afectó la
efectividad en combate de las tropas. Aún más, la tendencia de la promiscuidad pareció reforzar la mala
reputación del lema “propiedad común, esposas comunes”. Así fue que los distritos soviéticos
comenzaron a implementar políticas para proteger los matrimonios militares, limitando el número de
divorcios, etc.

5. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente


Las tendencias ideológicas del perverso espectro tienen su origen en el siglo XIX. Después de un siglo
de transformación y evolución en Occidente, finalmente entraron en acción en Estados Unidos en la
década de 1960.

110
En los años 60, influenciados y alentados por el neomarxismo y otras ideologías radicales, aparecieron
movimientos sociales y culturales manipulados por el perverso espectro. Estos incluyen la
contracultura hippie, la Nueva Izquierda radical, el movimiento feminista y la revolución sexual. La
turbulencia de estos movimientos sociales fue un feroz ataque contra el sistema político, el sistema de
valores tradicionales y la trama social de Estados Unidos.

Los movimientos rápidamente se difundieron por Europa, alterando en poco tiempo la manera en que la
gente en general pensaba sobre la sociedad, la familia, el sexo y los valores culturales. Mientras ocurría
esto, el movimiento por los derechos de los homosexuales también iba en aumento. La confluencia de
estas fuerzas llevó al debilitamiento de los valores tradicionales de la familia occidental y al deterioro
de la institución de la familia tradicional y su posición central en la vida social. Al mismo tiempo, la
agitación social provocó una serie de problemas, incluyendo la proliferación de la pornografía, la
propagación de las drogadicciones, el colapso de la moral sexual, el aumento de los crímenes juveniles
y la expansión de los grupos que dependían de las prestaciones sociales.

a. Promoción de la liberación sexual


La liberación sexual (también conocida como la revolución sexual) se originó en Estados Unidos en los
años 60. Su rápida difusión por el mundo asestó un golpe devastador a los valores morales
tradicionales, en particular los valores de la familia tradicional y la moral sexual.

El malvado espectro hizo grandes preparativos para usar la liberación sexual contra las sociedades
occidentales. El movimiento del amor libre pavimentó el camino para erosionar y desintegrar
gradualmente los valores tradicionales de la familia. El concepto de “amor libre” viola la moral sexual
tradicional y argumenta que la actividad sexual en todas sus formas debería estar libre de regulaciones
sociales. Desde esta perspectiva, las actividades sexuales individuales –incluyendo el matrimonio, el
aborto y el adulterio– no deberían ser restringidas por el gobierno o las leyes, ni estar sujetas a ninguna
sanción social.

Los seguidores de Charles Fourier y del socialista cristiano John Humphrey Noyes fueron los primeros
en acuñar el término de “amor libre”.

En tiempos recientes, los principales promotores de las ideas del amor libre son casi todos socialistas o
personas profundamente influenciadas por el pensamiento socialista. Por ejemplo, entre los pioneros
del movimiento del amor libre en Gran Bretaña estaba el filósofo socialista Edward Carpenter, quien
también era uno de los primeros activistas por los derechos de los gays. El promotor más famoso del
movimiento de los derechos de los homosexuales, el filósofo británico Bertrand Russell, fue un
socialista confeso y miembro de la Sociedad Fabiana. Él decía que la moral no debería limitar el
impulso instintivo de la humanidad hacia el placer, y promovía el sexo premarital y extramarital.

El principal precursor del movimiento del amor libre en Francia fue Émile Armand, un anarco-
comunista en sus primeros días que luego se basó en el comunismo utópico de Fourier, fundó el
anarquismo individualista francés (que entra dentro de la categoría más amplia de socialismo) y
promovía la promiscuidad, la homosexualidad y la bisexualidad. El pionero del movimiento del amor
libre en Australia fue Chummy Fleming, un anarquista (otro derivado del socialismo).

El movimiento del amor libre en Estados Unidos dio un importante fruto: Playboy, la revista erótica

111
fundada en 1953. La revista hizo uso del papel brillante para crear la impresión de que era artística y no
sórdida. También hizo uso de la impresión a color, más cara, con el resultado de que el contenido
pornográfico –generalmente considerado de bajo nivel y vulgar– ingresó tranquilamente a la sociedad
principal, y Playboy se convirtió en una revista para el tiempo libre de “clase alta”. Durante más de
medio siglo, esparció la toxina de la libertad sexual por todo el mundo, y asedió a la moral tradicional y
a la percepción con respecto al sexo.

A mediados del siglo XX, con la cultura hippie aumentando su popularidad y el amor libre ganando una
aceptación generalizada, la revolución sexual (también conocida como liberación sexual) hizo su debut
oficial. El término “revolución sexual” fue acuñado por Wilhelm Reich, comunista alemán y fundador
del psicoanálisis comunista. Él combinó al marxismo con el psicoanálisis freudiano, y creía que el
primero liberaba a la gente de la “opresión económica”, mientras que el último liberaba a la gente de la
“represión sexual”.

Otro fundador de la teoría de la liberación sexual fue Herbert Marcuse de la Escuela de Frankfurt.
Durante el movimiento occidental de contracultura en los años 60, su lema “hacer el amor, no la
guerra” insertó la noción de la liberación sexual en lo profundo de los corazones de la gente.

Desde entonces, con la publicación de Comportamiento sexual del hombre y Comportamiento sexual
de la mujer de Alfred Kinsey, y con la generalización del uso de los anticonceptivos orales, la noción de
liberación sexual se propagó por Occidente. Vale mencionar que intelectuales contemporáneos han
descubierto datos estadísticos distorsionados en la obra de Kinsey, además de exageración,
sobresimplificación y otras falacias provocadas por sus compromisos políticos e ideológicos. Kinsey
pretendió mostrar que el sexo extramarital, el sexo homosexual, etc, eran algo común, y así buscó
dirigir a la sociedad a aceptar la normalización de estos fenómenos, una tarea en la que tuvo mucho
éxito. [23]

De repente, estar “liberado sexualmente” se puso de moda. Entre los jóvenes, la promiscuidad comenzó
a considerarse algo normal. Los adolescentes que admitían ser vírgenes recibían la burla de sus pares.
Los datos muestran que entre quienes cumplieron 15 años de edad entre 1954 y 1963 (la generación de
los 60), el 82% tuvo sexo premarital antes de los 30 años de edad [24]. En la década de 2010, las novias
que aún eran vírgenes antes del matrimonio representaban solo el 5%, mientras que el 18% de las
novias habían tenido 10 o más parejas sexuales antes del matrimonio [25]. La cultura predominante se
saturó de sexo, incluyendo la literatura, el cine, la publicidad y la televisión.

b. Promoción del feminismo y rechazo a la familia tradicional


La ideología comunista detrás del movimiento feminista

El movimiento feminista es otra herramienta que el espectro comunista ha utilizado para destruir a la
familia. Cuando comenzó en el siglo XVIII, el movimiento feminista (también conocido como el
feminismo de la primera ola) comenzó en Europa y abogó por que las mujeres reciban el mismo trato
que los hombres en educación, empleo y política. El centro del movimiento feminista se desplazó de
Europa a Estados Unidos a mediados del siglo XIX.

Cuando se inició el feminismo de la primera ola, la noción de la familia tradicional aún tenía fuertes
cimientos en la sociedad, y el movimiento feminista no desafiaba directamente a la familia tradicional.
Las feministas influyentes de esa época, tales como Mary Wollstonecraft de la Inglaterra del siglo

112
XVIII, Margaret Fuller de Estados Unidos del siglo XIX y John Stuart Mill de la Inglaterra del siglo
XIX, todos postulaban que las mujeres en general debían priorizar a la familia después de casarse, que
el potencial de las mujeres debía desarrollarse dentro del ámbito de la familia y que las mujeres debían
enriquecerse por el bien de la familia (tal como educar a los hijos, administrar a la familia, y así). No
obstante, pensaban que algunas mujeres especiales que son particularmente talentosas no deberían estar
constreñidas por la sociedad y deberían tener la libertad de utilizar sus talentos, incluso al punto de
competir con los hombres.

Luego de los años 20, cuando el derecho de las mujeres a votar se incorporó a la ley en muchos países,
la primera ola de movimientos por los derechos de las mujeres retrocedió gradualmente. En los años
siguientes, con el impacto de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, el movimiento feminista
en esencia bajó su bandera.

Al mismo tiempo, el espectro comunista comenzó a sembrar las semillas para la destrucción del
matrimonio tradicional y la ética sexual. Los primeros socialistas utópicos en el siglo XIX sentaron la
dirección de los movimientos feministas radicales modernos. François Marie Charles Fourier, llamado
“el padre del feminismo”, declaró que el matrimonio convierte a las mujeres en propiedad privada.
Robert Owen maldijo al matrimonio como algo malvado. Las ideas de estos socialistas utópicos fueron
heredadas y desarrolladas por feministas posteriores, entre ellos, por ejemplo, Frances Wright, que en el
siglo XIX heredó las ideas de Fourier y abogó por la libertad sexual de las mujeres.

La activista feminista británica Anna Wheeler heredó las ideas de Owen, y condenó ferozmente al
matrimonio por supuestamente convertir a las mujeres en esclavas. Los activistas feministas socialistas
también fueron una parte importante del movimiento feminista del siglo XIX. En ese tiempo, entre las
publicaciones feministas más influyentes de Francia estaban La Voix des Femmes, la primera
publicación feminista de Francia, y La Mujer Libre (La Femme Libre, luego renombrada como La
Tribune des Femmes), así como La Politique des Femmes, entre otras. Los fundadores de estas
publicaciones eran seguidores de Fourier o de Henri de Saint-Simon, el promotor de la modernidad.
Debido a la cercana conexión entre el feminismo y el socialismo, las autoridades escudriñaron al
feminismo.

Cuando la primera ola de movimientos por los derechos de las mujeres estuvo en pleno auge, el diablo
del comunismo también hizo arreglos para presentar una variedad de pensamientos radicales con el
objeto de atacar los conceptos tradicionales de la familia y el matrimonio, pavimentando el camino para
el movimiento feminista más radical que le siguió.

La segunda ola de movimientos feministas comenzó en Estados Unidos a fines de los 60, luego se
propagó a Europa Occidental y del Norte y rápidamente se expandió a todo el mundo occidental. La
sociedad estadounidense de fines de los años 60 pasó por un período de agitación, con el movimiento
por los derechos civiles, el movimiento anti Guerra de Vietnam y varias tendencias sociales radicales.
El feminismo se aprovechó de este conjunto único de circunstancias, emergió con una cepa más radical
y se volvió popular.

La piedra angular de esta ola de movimientos feministas era el libro La mística de la feminidad de
Betty Friedan, publicado en 1963, así como la Organización Nacional de Mujeres, que ella misma
fundó. Usando la perspectiva de un ama de casa de clase media que vive en los suburbios, Friedan
criticó ferozmente el rol de las mujeres en la familia tradicional y sostenía que la imagen tradicional de

113
un ama de casa feliz, contenta y llena de alegría era un mito forjado por la sociedad patriarcal. Sostenía
que las familias de clase media de los suburbios eran “un campo de concentración cómodo” para las
mujeres estadounidenses y que las mujeres modernas instruidas debían rechazar el sentido de
realización obtenido a través de apoyar a sus maridos y educar a sus hijos, y que en cambio debían
darse cuenta de su valor fuera de la familia. [26]

Pocos años más tarde, más feministas radicales dominaron la Organización Nacional de las Mujeres,
heredando y desarrollando las ideas de Friedan. Decían que la mujer había sido oprimida por el
patriarcado desde tiempos antiguos y culparon a la familia como la causa raíz de la opresión a las
mujeres. En respuesta, llegaron a abogar por la total transformación del sistema social y de la cultura
tradicional, y a luchar en todos los aspectos de los asuntos humanos –la economía, la educación, la
cultura y la familia– para lograr la igualdad femenina.

Clasificar a una sociedad entre opresores y oprimidos para alentar la lucha, la liberación y la igualdad
es exactamente de lo que trata el comunismo. El marxismo tradicional clasifica a los grupos según su
estatus económico, mientras que los movimientos neofeministas dividen a las personas en base a su
género.

Betty Friedan, autora de La mística de la feminidad, no era, como describe su libro, un ama de casa de
clase media que vivía en los suburbios y estaba aburrida de las tareas del hogar. Daniel Horowitz,
profesor del Smith College, escribió una biografía sobre Friedan en 1998 titulada Betty Friedan y la
elaboración de la mística de la feminidad. Su investigación revela que Friedan, bajo su nombre de
soltera Betty Goldstein, había sido una activista socialista radical desde su etapa universitaria hasta los
años 50. En diferentes momentos, fue periodista profesional, o propagandista para ser más precisos,
para varios sindicatos radicales dentro de la órbita del Partido Comunista de EE. UU.

David Horowitz, ex izquierdista sin relación con Daniel Horowitz, revisaba sus artículos publicados
para comprender el desarrollo de sus puntos de vista [27]. Ella fue miembro de la Liga Juvenil
Comunista mientras estuvo en UC-Berkeley. Friedan incluso solicitó dos veces, en diferentes
momentos, unirse al Partido Comunista de EE. UU. Judith Hennesee, su biógrafa autorizada, también
indica que ella era marxista. [28]

Kate Weigand, académica estadounidense, señala en su libro Feminismo Rojo que el feminismo en
efecto no se quedó quieto en Estados Unidos desde principios del siglo XX hasta los años 60. Durante
ese período, un gran grupo de escritoras feministas rojas con trasfondos comunistas pavimentaron el
camino para el posterior movimiento feminista de la segunda ola. Entre ellas se encuentran Susan
Anthony, Eleanor Flex, Gerda Lerner, Eve Merriam y así. Ya por el año 1946, Anthony aplicó el
método analítico marxista para trazar una analogía entre los blancos oprimiendo a los negros, y los
hombres oprimiendo a las mujeres. No obstante, debido al macartismo de la época, tales escritoras ya
no hablaron sobre su trasfondo rojo. [29]

En Europa, la icónica obra El segundo sexo de la escritora francesa Simone de Beauvoir, marcó el
inicio de la locura de la segunda ola de feminismo. De Beauvoir era socialista. En 1941, junto con el
filósofo comunista Jean-Paul Sartre y otros escritores, creó Socialiste et Liberté, una organización
socialista francesa clandestina. Con el ascenso de su reputación por el feminismo en los años 60, de
Beauvoir declaró que ya no creía en el socialismo, y afirmó que solo era una feminista.

114
Dijo: “Una no nace, más bien se convierte, en mujer”. Propugnó que a pesar de que el sexo está
determinado por características fisiológicas, el género es un concepto psicológico autopercibido
formado bajo la influencia de la socialidad humana. Sostenía que los temperamentos de obediencia,
sumisión, afecto y maternidad derivan del “mito” cuidadosamente diseñado por el patriarcado para
oprimir a las mujeres, y propuso que las mujeres rompieran con las nociones tradicionales y
descubrieran su ser irrefrenable.

De hecho, esta mentalidad yace en el núcleo de las nociones dañinas de homosexualidad, bisexualidad,
transgénero, y demás. Desde entonces, varios pensamientos feministas surgieron en un flujo constante,
todos viendo el mundo a través de la lente de mujeres oprimidas por un patriarcado, el cual se
materializa a través de la institución de la familia tradicional –convirtiendo a la familia, por lo tanto, en
un obstáculo para la realización de la igualdad femenina. [30]

De Beauviour sostenía que las mujeres son restringidas por sus esposos debido al matrimonio y decía
que el matrimonio era tan asqueroso como la prostitución. Se rehusaba a casarse y mantenía una
“relación abierta” con Sartre. Del mismo modo, Sartre también tenía encuentros sexuales con otras
mujeres. Su visión del matrimonio es la norma entre las feministas radicales contemporáneas.
Relaciones y amoríos así de caóticos son precisamente el sistema de esposas comunitarias imaginadas
por Charles Fourier, predecesor del comunismo utópico en el siglo XIX.

Capítulo 7: La destrucción de la familia (Parte 2)

a de contenidos
5. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente (continuación)
b. Promoción del feminismo y rechazo a la familia tradicional
c. Perversión de la estructura familiar a través de la homosexualidad
d. Promoción del divorcio y del aborto
e. Utilización del sistema de prestaciones sociales para impulsar las familias monoparentales
f. Promoción de la cultura degenerada

6. Cómo el Partido Comunista Chino destruye familias


a. Separación de familias en nombre de la igualdad
b. Utilización de la lucha política para poner a esposos y esposas uno contra el otro
c. Utilización del aborto forzado para el control de la población

7. Las consecuencias del ataque del comunismo contra la familia

***

5. Cómo el comunismo destruye a la familia en Occidente (continuación)


b. Promoción del feminismo y rechazo a la familia tradicional
Resultados del movimiento feminista: familias rotas, relaciones degeneradas, confusión de roles
sexuales

115
El feminismo ahora prevalece en todos los aspectos de la sociedad. Según una encuesta pública
realizada por Harvard en 2016, alrededor del 59% de las mujeres expresaron su apoyo a los puntos de
vista feministas.

Una de las aseveraciones principales del feminismo contemporáneo es que aparte de las diferencias
fisiológicas entre los órganos reproductivos masculinos y femeninos, todas las otras diferencias físicas
y psicológicas entre hombres y mujeres, incluyendo las divergencias en comportamiento y
personalidad, son construcciones sociales y culturales. Según esta lógica, los hombres y las mujeres
deberían ser completamente iguales en todos los aspectos de la vida y de la sociedad, y todas las
manifestaciones de “desigualdad” entre hombres y mujeres son el resultado de una cultura y una
sociedad que es opresora y machista.

Por ejemplo, el número de hombres trabajando como ejecutivos en grandes compañías, los académicos
de alto nivel en universidades de élite y los altos funcionarios de gobierno supera por lejos la
proporción de mujeres en posiciones similares. Muchas feministas creen que esto es causado
principalmente por el machismo, cuando de hecho una comparación justa entre ambos sexos solo se
puede hacer considerando factores tales como la habilidad, las horas, la ética laboral, y demás. El éxito
en las posiciones de alto nivel suele requerir trabajo extra de alta intensidad a largo plazo –sacrificar los
fines de semana y las noches, reuniones de emergencia repentinas, viajes frecuentes de negocios, y
demás.

Dar a luz tiende a interrumpir la carrera de una mujer, y las mujeres tienden a reservar tiempo para
pasar con sus familias e hijos en vez de dedicarse completamente a sus trabajos. Además, las personas
con la aptitud de ocupar posiciones de alto nivel tienden a tener personalidades fuertes, mientras que
las mujeres tienden a ser más amables y afables. Estas son las razones principales por las que las
mujeres ocupan una proporción tan chica de posiciones de alto nivel. No obstante, las feministas
consideran que la tendencia de las mujeres a ser más amables y a orientarse alrededor de la familia y
los hijos son rasgos impuestos sobre ellas por una sociedad machista. Según el feminismo, estas
diferencias deberían ser corregidas por servicios tales como guarderías públicas u otras formas de
beneficios sociales. [1]

El feminismo contemporáneo no puede tolerar ninguna explicación sobre la desigualdad entre el


hombre y la mujer que base su argumento en diferencias fisiológicas y psicológicas naturales entre
hombres y mujeres. Toda la culpa debe echarse al condicionamiento social y a la moral tradicional.

En 2005, Lawrence Summers, presidente de la Universidad de Harvard, expuso en una conferencia


académica para discutir por qué es menos probable que las mujeres enseñen en campos científicos y
matemáticos en las mejores universidades. Además de las alrededor de 80 horas por semana que se
requieren para estas posiciones y sus horarios de trabajo impredecibles (tiempo que la mayoría de las
mujeres reservaría para la familia), Summer postuló que los hombres y las mujeres simplemente
tendrían diferentes aptitudes cuando se trata de ciencia y matemática avanzada. A pesar de que respaldó
sus dichos con estudios relevantes, Summers se convirtió en el blanco de protestas de la feminista
Organización Nacional de Mujeres. El grupo lo acusó de machismo y exigió su destitución. Summers
fue rotundamente criticado en los medios de comunicación y obligado a disculparse públicamente por
sus afirmaciones. Luego dedicó U$S 50 millones para aumentar la diversidad en la facultad de
Harvard. [2]

116
En 1980, la revista Science publicó un estudio que demuestra que los estudiantes de escuela secundaria
femeninos y masculinos tenían diferencias significativas en su habilidad de razonamiento matemático,
con un mejor desempeño de los varones que las mujeres. [3] Un estudio posterior que comparó los
resultados de los exámenes de matemática de SAT entre varones y mujeres descubrió que era cuatro
veces más probable que los varones lograran un puntaje de más de 600 en comparación con las
mujeres. Esta diferencia se volvió incluso más extrema en el umbral de los 700 puntos, en el que era 13
veces más probable que los varones alcanzaran este puntaje que las mujeres. [4]

El mismo equipo de investigación hizo otro estudio en el año 2000, y descubrió que tanto los
estudiantes masculinos como femeninos que tomaron el examen SAT y obtuvieron puntajes de genios
matemáticos tendían a obtener títulos avanzados en campos relacionados con la ciencia y las
matemáticas, y estuvieron satisfechos con sus logros. Los argumentos de Lawrence Summers estaban
respaldados por datos científicos.

Algunos informes señalaron que el trato que recibió Summer luego de la conferencia de 2005 refleja las
políticas de reeducación utilizadas por regímenes comunistas para suprimir disidentes. Incluso si las
causas de la desigualdad aún tenían que ser determinadas, se incentivó la “diversidad” para imponer la
igualdad de resultados –esto es, asegurar un número mayor de instructores de sexo femenino en los
campos de matemática y ciencia.

Es simple ver los vínculos entre el feminismo y el socialismo. El diplomático y científico político
francés del siglo XIX, Alexis de Tocqueville dijo: “La democracia y el socialismo no tienen nada en
común excepto una palabra: igualdad. Pero note la diferencia: mientras la democracia busca la igualdad
en la libertad, el socialismo busca la igualdad en la restricción y la esclavitud”. [5]

Nada de esto tiene el objeto de probar que los hombres son superiores a las mujeres en inteligencia o
habilidad, dado que los talentos de los hombres y de las mujeres se manifiestan en diferentes aspectos.
Los intentos deliberados por eliminar las diferencias entre los sexos van en contra del sentido común y
evitan que los hombres y las mujeres alcancen su potencial.

Si bien las razones para las disparidades psicológicas e intelectuales entre hombres y mujeres pueden
no ser inmediatamente obvias, negar sus diferencias físicas y reproductivas contradice la realidad. En la
visión tradicional tanto de Oriente como de Occidente, los hombres son figuras protectoras. Es normal
que los bomberos sean en su gran mayoría hombres. No obstante, las feministas, creyendo en la
absoluta igualdad entre el hombre y la mujer, exigen que las mujeres asuman tareas tradicionalmente
masculinas, con resultados inesperados.

En 2005, el Departamento de Bomberos de Nueva York permitió que una mujer se convirtiera en
bombera sin pasar las pruebas físicas, que generalmente incluyen completar tareas mientras se utilizan
tanques de oxígeno y otros equipos que pesan unos 22 kilogramos. Otros bomberos expresaron su
preocupación al respecto, y dijeron que las colegas que no cumplieran los requisitos serían
inevitablemente una carga y un peligro para el resto del equipo y para el público.

El departamento de bomberos finalmente contrató a la mujer para evitar una demanda: los grupos
feministas habían culpado a las altas exigencias físicas del Departamento de Bomberos de Nueva York
de la baja proporción de mujeres que ingresaban a la fuerza de bomberos [6]. El departamento de

117
bomberos de Chicago enfrentó desafíos similares y fue obligado a bajar el estándar a fin de incrementar
el número de bomberas.

En Australia, muchos departamentos de bomberos de las ciudades han implementado cupos de género.
Por cada aplicante masculino contratado, también debe contratarse una mujer. A fin de cumplir este
requisito, se han establecido estándares físicos muy diferentes para hombres y mujeres, a pesar de que
se postulan para el mismo trabajo peligroso y de alto estrés.

Esta ilógica campaña por la igualdad de resultados no terminó allí. Los cupos crearon una fricción entre
los bomberos masculinos y femeninos; las bomberas reportaron que sus colegas masculinos les
reprochaban por no ser aptas ni competentes. Los grupos feministas se agarraron de esto como
“bullying” y “presión psicológica” [7]. La situación creó otra batalla más para que las feministas
luchasen en su aparente cruzada por la igualdad.

Pero este absurdo es un paso deliberado en los planes del espectro comunista: al desafiar al supuesto
patriarcado –esto es, la sociedad tradicional– el feminismo socava la familia tradicional de la misma
forma que la lucha de clases es utilizada para socavar el sistema capitalista.

En una cultura tradicional, se da por sentado que los hombres deben ser masculinos y que las mujeres
deben ser femeninas. Los hombres cargan con la responsabilidad de sus familias y comunidades al
proteger a las mujeres y a los niños –la misma estructura patriarcal que el feminismo desafía bajo el
argumento de que confiere ventajas injustas para los hombres mientras restringe a las mujeres. El
feminismo no da lugar al espíritu tradicional de comportamiento cortés o caballeresco. En el mundo
feminista, los hombres a bordo del Titanic no habrían sacrificado sus lugares en los botes salvavidas
para que las pasajeras pudieran tener una mejor oportunidad de sobrevivir.

La cruzada del feminismo contra el patriarcado también entró en el reino de la educación. En 1975, una
sentencia judicial de Pennsylvania por una demanda contra la Federación Atlética Intercolegial de
Pennsylvania ordenó que las escuelas debían incluir estudiantes tanto varones como mujeres en todas
las actividades físicas, incluyendo la lucha libre y el fútbol americano. Las mujeres no tenían permitido
abstenerse solo en razón de su género. [8]

En su libro de 2013, La guerra contra los chicos: cómo el feminismo está dañando a nuestros hombres,
la académica estadounidense Christina Hoff Sommers argumentó que la masculinidad está bajo ataque
[9]. Ella mostró el ejemplo de la Escuela Secundaria de Aviación en Queens, Nueva York, que
principalmente acepta estudiantes de familias de bajos ingresos. La escuela educó a estos niños con un
alto estándar de rendimiento académico y fue calificada como una de las mejores escuelas secundarias
de Estados Unidos por US News and World Report.

La escuela se especializa en instruir a sus estudiantes mediante proyectos prácticos como construir un
avión eléctrico y, como era de esperarse, el cuerpo de alumnos está compuesto por una abrumadora
mayoría de varones. Las niñas, si bien conforman un porcentaje más pequeño de estudiantes, también
se desempeñan de manera notable y se ganan el respeto de sus pares e instructores.

Sin embargo, la Escuela Secundaria de Aviación enfrentó crecientes críticas y amenazas de juicio por
organizaciones feministas que exigían que admitiera más estudiantes femeninas. Al hablar en la Casa
Blanca en 2010, la fundadora del Centro Legal Nacional de Mujeres apuntó específicamente a la

118
Escuela Secundaria de Aviación como un caso de “aislamiento de género” y dijo: “Difícilmente
descansemos en los laureles mientras no tengamos igualdad absoluta, y aún no estamos allí”.

Para las feministas, educar a los niños para que tengan rasgos masculinos de independencia y aventura,
e incentivar a las niñas a ser amables, consideradas y orientadas a la familia no es más que opresión y
desigualdad machista.

El feminismo moderno está forzando a la sociedad hacia un futuro sin géneros, atacando los rasgos
psicológicos de los hombres y de las mujeres que caracterizan a sus respectivos sexos. Esto en
particular tiene implicaciones severas para los niños y jóvenes que están en sus años de formación,
entre los cuales se prevé que un número creciente se vuelvan homosexuales, bisexuales o transgénero.

Esto ya está en progreso en algunos países europeos, donde cada vez más niños reportan sentir que
nacieron en un cuerpo equivocado. En 2009, el Servicio de Desarrollo de Identidad de Género (GIDS,
según sus siglas en inglés), con sede en la Tavistock and Portman NHS Foundation Trust de Londres,
recibió 97 pacientes derivados para transición de sexo. Para 2017, GIDS estaba recibiendo más de 2500
de tales pacientes anualmente. [10]

La sociedad tradicional considera que el nacimiento de un bebé y la educación de los niños son el deber
sagrado de las mujeres, ordenado por Dios o el Cielo. En los anales tanto de Oriente como de
Occidente, detrás de cada gran héroe hay una gran madre. El feminismo descarta esta tradición como
opresión patriarcal y sostiene que esperar que las mujeres sean responsables de criar a sus hijos es un
ejemplo clave de esta opresión.

La literatura feminista contemporánea está repleta de acusaciones a la maternidad y a la vida marital, a


las cuales critica como monótonas, aburridas e insatisfactorias. La parcialidad de esta perspectiva
sombría se hace evidente al considerar a las vidas personales de las feministas conocidas. Casi todas
ellas sufren de relaciones rotas o matrimonios fallidos, o no tienen hijos.

El feminismo abrió la puerta a todo tipo de nociones ridículas. Están aquellos que insisten en que lo
personal es político, y entonces ven a los conflictos domésticos como guerras de género. Algunos
consideran que los hombres son parásitos que esclavizan las mentes y los cuerpos de las mujeres. Otros
describen a los hijos como un impedimento para las mujeres que aspiran a alcanzar su máximo
potencial y afirman que la raíz de la opresión yace en la estructura familiar.

El feminismo moderno proclama abiertamente que su objetivo es destruir la familia tradicional. Entre
sus típicas declaraciones están las siguientes: “La precondición para la liberación de las mujeres es
poner fin al sistema marital” [11]. “La elección de servir, ser protegida y planear formar una familia es
una elección que no debería ser” [12]. “No podremos destruir las desigualdades entre hombres y
mujeres hasta que no destruyamos el matrimonio”. [13]

Los movimientos feministas resolvieron supuestos problemas sociales promoviendo la degeneración


moral y destruyendo las relaciones humanas en nombre de la “liberación”. Según Sylvia Ann Hewlett,
economista y especialista en géneros estadounidense, el feminismo moderno es el factor que más
contribuye a la existencia de un gran número de hogares con madres solteras, mientras que el divorcio
no contencioso en realidad provee a los hombres de medios convenientes para abandonar sus
responsabilidades. Irónicamente, el ataque del feminismo a la estructura familiar existente trabaja para

119
destruir el refugio que asegura felicidad y seguridad para la mayoría de las mujeres.

El divorcio fácil no emancipó a las mujeres. Estudios descubrieron que el 27% de las mujeres
divorciadas estaban viviendo por debajo de la línea de pobreza, un porcentaje tres veces mayor que el
de hombres divorciados [14]. Al espectro del comunismo no le importan los derechos de las mujeres. El
feminismo es meramente su herramienta para destruir familias y corromper a la humanidad.

c. Perversión de la estructura familiar a través de la homosexualidad


El movimiento de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) ha estado estrechamente asociado
al comunismo desde que los primeros utópicos comenzaron a pregonar la homosexualidad como un
derecho humano. Dado que el movimiento comunista afirma emancipar a la gente de las ataduras de la
moral tradicional, su ideología naturalmente exige los supuestos derechos LGBT como parte de su
programa de “liberación sexual”. Muchos partidarios de la liberación sexual que apoyan la
homosexualidad incondicionalmente son comunistas o comparten su visión.

El primer gran movimiento LGBT del mundo fue iniciado por altas figuras del Partido Socialdemócrata
de Alemania (PSA) durante la década de 1890. Liderados por Magnus Hirschfeld, este grupo promovía
la homosexualidad como “natural” y “moral”. En 1897, el Comité Científico-Humanitario, conocido en
alemán como “Wissenschaftlich-humanitäres Komitee” (WhK), fue fundado por Hirschfeld para
abogar por causas LGBT y ese año comenzó su primera campaña pública.

En 1895, cuando el escritor británico Oscar Wilde fue investigado por su relación sexual con otro
hombre, el PSA fue el único grupo que se levantó en su defensa. El líder del PSA, Eduard Bernstein,
presentó un proyecto para anular la ley que prohibía la sodomía.

Uno de los ejemplos más radicales de la liberación sexual de esa época llegó luego de la Revolución de
Octubre de los Bolcheviques en Rusia. Las políticas sexuales soviéticas, que fueron discutidas
anteriormente en este capítulo, abolieron las prohibiciones legales a las relaciones homosexuales,
convirtiendo a la Unión Soviética en el país más liberal de la Tierra según estándares izquierdistas.

En 1997, el Congreso Nacional Africano (CNA) de Sudáfrica aprobó la primera constitución del
mundo que reconocía la homosexualidad como un derecho humano. El CNA, miembro de la
Internacional Socialista (que anteriormente era una rama de la ahora extinta Segunda Internacional),
apoyó consistentemente la homosexualidad.

Inspirado por el WhK de Hirschfeld, Henry Gerber fundó en 1924 la Sociedad para los Derechos
Humanos (SDH), la primera organización estadounidense para los derechos LGBT. La SDH tuvo una
corta vida, ya que varios de sus miembros fueron arrestados poco después de su establecimiento. En
1950, el comunista estadounidense Harry Hay fundó la Sociedad Mattachine en su residencia de Los
Ángeles. La organización fue el primer grupo LGBT de influencia en Estados Unidos. Se expandió a
otras regiones y editó sus propias publicaciones.

En 1957, la zoóloga Evelyn Hooker afirmó en su investigación que no había ninguna diferencia mental
entre los hombres homosexuales y los heterosexuales. Su obra luego se convirtió en la principal “base
científica” utilizada para justificar la homosexualidad. Hooker tenía lazos con un miembro de la
Sociedad Mattachine, quien la persuadió de apoyar la homosexualidad. Su estudio ha sido criticado por
seleccionar a todos sus sujetos de entre los rangos de la Sociedad Mattachine [15].

120
En los años 60, acompañando la ola de liberalización sexual y el movimiento hippie, la causa
homosexual se hizo pública. En 1971, la Organización Nacional para las Mujeres (NOW, por sus siglas
en inglés), una importante organización feminista estadounidense, declaró su apoyo a los derechos de
los homosexuales.

En 1974, la Asociación de Psiquiatría de Estados Unidos (APA, por sus siglas en inglés) citó la
investigación de Evelyn Hooker como la evidencia principal para quitar a la homosexualidad de la lista
de trastornos mentales. Pero en los votos, el 39% de los miembros de APA estuvieron en contra. En
otras palabras, la investigación estaba lejos de ser convincente unánimemente.

Hooker y los investigadores que la siguieron eligieron los llamados resultados de prueba de ajuste
como medida para el estado psicológico de los homosexuales. Dicho de otra manera, si una persona
puede adaptarse a la sociedad, mantener su autoestima y buenas relaciones interpersonales, y no tiene
barreras psicológicas en su vida social regular, él o ella puede ser considerada una persona
psicológicamente normal.

En 2015, el Dr. Robert L. Kinney III publicó un artículo en la publicación médica Lincore que exponía
los fallos en el estándar que Hooker utilizó para determinar la presencia o la falta de desórdenes
mentales.

Por ejemplo, hay un tipo de enfermedad mental llamada xenomelia, que provoca en quienes la sufren
un fuerte deseo de amputarse sus extremidades sanas y funcionales. De manera similar a algunos
homosexuales que están convencidos de que nacieron con los órganos sexuales equivocados, los
pacientes de xenomelia están convencidos de que una o más partes de sus cuerpos no les pertenecen.
Este tipo de paciente es totalmente capaz de adaptarse a la sociedad, mantener su autoestima y buenas
relaciones interpersonales, y no tiene barreras psicológicas para funcionar en la sociedad. Los pacientes
sienten satisfacción cuando la extremidad ofensiva es amputada y reportan una mejora en su vida [16].

El informe de Kinney cita otras enfermedades mentales. Por ejemplo, hay gente con cierto tipo de
desorden psicológico a la que le gusta comer plástico. Víctimas no suicidas de otra enfermedad tienen
un fuerte deseo de autolesionarse, etc. Generalmente tienen un buen “ajuste” social, tal como lo
evidencian características calificadoras como obtener un título universitario. Sin embargo, todas estas
condiciones son anormalidades psicológicas reconocidas por la comunidad científica. [17]

Muchos estudios confirman que los homosexuales tienen tasas considerablemente más altas de SIDA,
suicidios y drogadicción que la población en general [18], aun en países como Dinamarca, donde los
matrimonios del mismo sexo hace tiempo que son legales y ya no están estigmatizados [19]. La
prevalencia del SIDA y la sífilis entre los homosexuales es entre 38 y 109 veces mayor al de la
población en general [20]. Antes de los avances en el tratamiento del SIDA en los 90, la expectativa de
vida promedio de los homosexuales era entre ocho y veinte años menor que la de la población en
general [21]. Estos hechos no sugieren que la homosexualidad sea normal o saludable.

A medida que el movimiento LGBT sigue creciendo, la etiqueta “políticamente correcta” de


“homofobia” es utilizada para atacar a quienes se oponen a la homosexualidad, y los expertos que
presentan hallazgos de que la homosexualidad es una enfermedad mental son marginados. Un número
considerable de homosexuales tienen títulos en psicología y psiquiatría y se han convertido en

121
“expertos” en “estudios queer”.

La supuesta evidencia científica que hoy en día se cita ampliamente para apoyar que la homosexualidad
es un comportamiento “normal” es el “Informe de la Fuerza de Tareas sobre las Respuestas
Terapéuticas Apropiadas para la Orientación Sexual”, escrito por un grupo de trabajo designado por
APA en 2009. Kinney ha señalado que de los siete integrantes del grupo de trabajo, seis de ellos,
incluyendo al presidente, eran homosexuales o bisexuales. El estudio no puede ser considerado
científicamente neutral.

Joseph Nicolosi, el difunto presidente del Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la
Homosexualidad, reveló que en esa época, los expertos más cualificados se postularon para ingresar al
grupo de trabajo, pero como pertenecían a la escuela académica que apoyaba el uso del tratamiento
para corregir la homosexualidad, ninguno de ellos fue aceptado [22]. Nicholas Cummings, expresidente
de APA, dijo en una declaración pública que la política se impone sobre la ciencia en la Asociación, de
la cual se han apropiado los defensores de los derechos de los homosexuales. [23]

Hoy, el estándar de ajuste que apoyan los “expertos” en estudios queer y los partidarios del movimiento
homosexual es también ampliamente utilizado por APA para considerar otras anormalidades sexuales-
psicológicas, como la pedofilia. Según APA, un pedófilo se define como un adulto que se excita
intensamente o tiene fantasías sexuales al ver un niño, ya sea que actúe siguiendo esos impulsos o no.
Pero mientras dicha persona sea capaz de demostrar que se “ajusta”, entonces la orientación sexual del
pedófilo debería ser considerada “normal”. En cambio, solo cuando los pedófilos sienten vergüenza,
conflicto interno u otro tipo de presión psicológica debilitante es que cuenta como trastorno.

Este estándar de diagnóstico va completamente en contra de los valores humanos normales: según
APA, una persona que siente vergüenza o culpa por tener impulsos inaceptables está mentalmente
enfermo, pero alguien que se siente cómodo con dichos impulsos estaría sano. El matrimonio
homosexual se legalizó siguiendo esta lógica, y la aceptación de la pedofilia no tardará en llegar.

David Thorstad, trotskista y miembro del Partido Comunista de EE. UU., fundó la Asociación de Amor
Hombre/Niño de Norteamérica (NAMBLA, sus siglas en inglés). Otra importante figura del
movimiento LGBT estadounidense y promotor de la pedofilia es Allen Ginsberg, comunista y
admirador de Fidel Castro. Además de NAMBLA, otra organización pedófila de influencia es el
Círculo de Sensualidad de la Niñez (Childhood Sensuality Circle), fundado en California en 1971 por
discípulos de Wilhelm Reich, comunista alemán y pionero de la liberación sexual.

La caja de Pandora ya está abierta. Según el estándar de ajuste de la psicología actual, varias libertades
sexuales pervertidas promovidas por el socialista utópico Charles Fourier, incluyendo el incesto, el
matrimonio grupal y la zoofilia, también pueden ser considerados estados psicológicos normales. La
unión divina de marido y mujer ha sido distorsionada hasta incluir parejas del mismo sexo. Lo que
sigue es que las familias incestuosas y el “matrimonio” entre humanos y animales pueda ser legalizado.
El diablo está reduciendo al hombre a una bestia sin estándares ni moral, para que eventualmente sea
destruido.

El movimiento LGBT, la liberación sexual y el feminismo han puesto a la estructura de la familia y a la


moral humana bajo asedio. Es una traición al matrimonio tradicional que Dios otorgó a la humanidad.

122
El deseo de tratar a los homosexuales como nuestros prójimos es algo bueno y benevolente, pero el
diablo manipula la bondad humana para engañar y destruir a la gente que ha olvidado que los dioses
crearon al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza y establecieron las condiciones para ser un
humano. Cuando el hombre ya no es un hombre, y la mujer ya no es una mujer, cuando la gente
abandona el código moral establecido por Dios y se alinea con el diablo en pos de sus deseos, entonces
no hay forma de escapar del abismo de la perdición eterna.

Podemos decir “respetamos tu decisión” de manera bondadosa a quienes se han desviado y deambulan
al borde del abismo, pero eso solo sirve para empujarlos más cerca del peligro. Ser verdaderamente
bondadoso es decirle a quienes se han desencaminado que distingan entre lo correcto y lo incorrecto,
guiarlos de vuelta al camino recto y ayudarlos a evitar su ruina –incluso si eso significa que sientan
resentimiento o nos malentiendan.

d. Promoción del divorcio y del aborto


Antes de 1969, las leyes estatales de divorcio de Estados Unidos estaban basadas en valores religiosos
tradicionales. Para que un divorcio fuera considerado, requería de una denuncia legítima de culpa de
uno o de ambos esposos. La religión occidental enseña que el matrimonio fue establecido por Dios.
Una familia estable es beneficiosa para el esposo, la esposa, los hijos y toda la sociedad. Por esta razón,
la iglesia y las leyes estatales de EE. UU. enfatizaban la importancia de preservar los matrimonios
excepto en caso de circunstancias extenuantes. Pero en los años 60, la ideología de la Escuela de
Frankfurt se había irradiado hacia la sociedad. El matrimonio tradicional estuvo bajo ataque y el daño
más grande fue hecho por el liberalismo y el feminismo.

El liberalismo rechazó la naturaleza divina del matrimonio al reducir su definición a un contrato social
entre dos personas, mientras que el feminismo ve a la familia tradicional como un instrumento
patriarcal para la supresión de la mujer. El divorcio era promovido como la liberación de la mujer de la
“opresión” de un matrimonio infeliz, o su camino hacia una apasionante vida de aventuras. Esta
mentalidad llevó a la legalización del divorcio no contencioso, que permite que cualquiera de los
esposos disuelva el matrimonio como irreconciliable por cualquier razón.

La tasa de divorcios de EE. UU. creció rápidamente en los años 70. Por primera vez en la historia
estadounidense, había más matrimonios que terminaban por desacuerdo que por muerte. De todas las
parejas recién casadas en los años 70, casi la mitad se divorciaron.

El divorcio tiene efectos profundos y de largo plazo en los niños. Michael Reagan, el hijo adoptivo del
expresidente Ronald Reagan, describió la separación de sus padres: “El divorcio ocurre cuando dos
adultos toman todo lo que le importa a un niño –su hogar, su familia, su seguridad y el sentimiento de
ser amado y protegido– y lo hacen pedazos, lo dejan en ruinas en el suelo, luego se van y dejan al niño
para que arregle el desastre”. [24]

Promover el “derecho al aborto” es otro de los métodos que el diablo usa para destruir a la gente.
Inicialmente, la discusión de la legalización del aborto estaba restringida a circunstancias específicas
como violación, incesto o la salud debilitada de la madre.

Los defensores de la liberación sexual creen que el sexo no debería estar limitado a los confines del
matrimonio, pero el embarazo no deseado presenta un obstáculo natural para este estilo de vida. Los
anticonceptivos pueden fallar, así que los promotores del sexo sin restricciones asumieron la causa de

123
legalizar el aborto. En la Conferencia Internacional de Naciones Unidas sobre Población y Desarrollo
en El Cairo en 1994, se estipuló abiertamente que los “derechos reproductivos” son un derecho humano
natural, incluido el derecho a “una vida sexual satisfactoria y segura”, que cubre el aborto a demanda.
[25]

Al mismo tiempo, las feministas introdujeron “mi cuerpo, mis derechos” para argumentar que las
mujeres tienen el derecho a matar a sus hijos por nacer. El debate se extendió de permitir el aborto en
circunstancias especiales a dar a las mujeres el poder de terminar una vida humana unilateralmente.

Mientras tienta a la gente a entregarse a sus deseos, el diablo usa el feminismo y la libertad sexual para
promover la masacre de niños por nacer. No solo impulsa a la gente a cometer crímenes monstruosos,
sino que también los lleva a abandonar el entendimiento tradicional de que la vida es sagrada.

e. Utilización del sistema de prestaciones sociales para impulsar las familias monoparentales
En 1965, solo el 5% de los niños nacían de madres no casadas [26]. En esa época, se daba por sentado
que los niños crecían conociendo a sus padres biológicos.

Sin embargo, para la década de 2010, las madres no casadas representaban el 40% de los nacimientos
[27]. Entre 1965 y 2012, el número de familias monoparentales en Estados Unidos se disparó de 3,3
millones a 13 millones [28]. Aunque algunos padres estaban presentes, mediante el concubinato o el
matrimonio posterior al nacimiento del bebé, la mayoría de los niños nacidos de estas madres solteras
crecieron sin sus padres.

Los padres son ejemplos a seguir para sus hijos, ya que les enseñan a ser hombres, y les muestran a sus
hijas qué se siente ser respetada como una mujer se merece.

Los niños sufren mucho por la ausencia de un padre. Investigaciones muestran que los niños que crecen
sin padre suelen sufrir de baja autoestima. Son propensos a saltearse clases y abandonar la escuela en
una proporción que llega al 71%. Muchos se drogan, se unen a pandillas y cometen crímenes: el 85%
de los jóvenes encarcelados y el 90% de los vagabundos se criaron en hogares sin padre. Experiencias
sexuales precoces, embarazo adolescente y promiscuidad son comunes. La gente que crece sin padres
son 40 veces más propensos a cometer delitos sexuales comparados con el resto de la población. [29]

El Instituto Brookings ofrece tres consejos clave para los jóvenes que quieren salir de la pobreza:
graduarse de la escuela secundaria, conseguir un trabajo full-time y esperar hasta cumplir los 21 años
de edad para casarse y tener hijos. Estadísticamente hablando, solo el 2% de los estadounidenses que
cumplen estas condiciones vive en la pobreza, y el 75% está considerado como de clase media [30]. En
otras palabras, completar la educación, encontrar empleo, casarse a una edad adecuada y tener hijos
dentro del matrimonio es la forma más confiable de convertirse en un adulto responsable que lleva una
vida saludable y productiva.

La mayoría de las madres solteras depende de la caridad del gobierno. Un informe publicado por la
Fundación Heritage utilizó datos estadísticos detallados para demostrar que la política de prestaciones
sociales que tanto defienden las feministas en realidad incentiva la creación de familias de madres
solteras, aun al punto de penalizar a las parejas que se casan ya que reciben menos beneficios [31]. El
gobierno en efecto ha reemplazado al padre con las prestaciones sociales.

124
Las políticas de prestaciones sociales no han ayudado a las familias que viven en la pobreza. En
cambio, han simplemente apoyado al creciente número de familias monoparentales. Con los niños de
tales familias propensos a la pobreza, el resultado es un círculo vicioso que expande la dependencia en
la ayuda del Estado. Esto es exactamente a lo que apunta el comunismo: controlar cada aspecto de la
vida de la persona mediante altos impuestos y un gobierno omnipresente.

f. Promoción de la cultura degenerada


El Wall Street Journal publicó un informe que citaba el hallazgo del Buró de Censos de EE. UU. de que
en el año 2000, el 55% de las personas entre 25 y 34 años de edad estaban casadas, y el 34% nunca
había estado casada. Para el 2015, estas cifras habían cambiado al 40% y 53% respectivamente. Los
jóvenes en Estados Unidos están evitando el matrimonio porque en la cultura actual, el sexo y el
matrimonio son dos cosas completamente separadas. ¿Para qué casarse? [32]

En este ambiente degenerado, la tendencia va hacia las relaciones sexuales casuales y sin compromisos.
El sexo no tiene nada que ver con el cariño, ni mencionar el compromiso y la responsabilidad. Aún más
espantoso es la profusión de toda una variedad de orientaciones sexuales. Las opciones de los perfiles
de Facebook dan 60 tipos diferentes de orientaciones sexuales. Si los jóvenes ni siquiera pueden decir
si son hombres o mujeres, ¿cómo verán al matrimonio? El espectro perverso ha utilizado a la ley y a la
sociedad para reformular por completo estos conceptos otorgados por los dioses.

La homosexualidad y otros comportamientos sexuales degenerados se conocían originalmente como


“sodomía”. La sodomía es una referencia bíblica a la ciudad de Sodoma, que fue destruida por la ira de
Dios debido a la degeneración sexual de la gente. La palabra “sodomía” funciona como advertencia a la
humanidad de que habrá consecuencias desastrosas si la gente se desvía de los principios divinos. El
movimiento de los derechos de los homosexuales se esforzó mucho por apropiarse del término “gay”,
una palabra que en inglés tiene originalmente un significado positivo, y así provocó que la gente
cometiera más pecados.

“Adulterio” solía ser un término negativo que se refería a hábitos sexuales inmorales. Hoy en día, ha
sido suavizado a “relaciones sexuales extramaritales” o “concubinato”. En La letra escarlata, de
Nathaniel Hawthorne, Hester Prynne cometió adulterio y se esforzó por recomponerse mediante el
arrepentimiento, pero en la sociedad actual, el arrepentimiento no es necesario: los adúlteros pueden
disfrutar de la vida con la frente en alto. La castidad solía ser una virtud tanto en la cultura oriental
como en la occidental. Hoy es una broma anacrónica.

Juzgar a la homosexualidad o a la moral sexual está prohibido en la dictadura de la corrección política.


La única postura aceptable es respetar la “libertad de elección” de los demás. Esto no solo es cierto en
la vida diaria, sino también en el ámbito académico, donde la moral está divorciada de la realidad
práctica. Cosas desviadas y degeneradas han sido normalizadas. Quienes se entregan a sus deseos no
sienten ninguna presión ni culpa. El complot del diablo para la perdición de la humanidad está en pleno
desarrollo.

Los occidentales menores de 50 años apenas pueden recordar la cultura que solía existir en la sociedad.
En esa época, casi todos los niños crecían con la presencia de sus padres biológicos. “Gay” en inglés
significaba “feliz”. Los vestidos de novia blancos representaban la castidad. El contenido pornográfico
estaba prohibido en la TV y en la radio. Pero todo eso se deshizo en solo 60 años, ya que el diablo
revirtió por completo la forma de vida tradicional.

125
6. Cómo el Partido Comunista Chino destruye familias
a. Separación de familias en nombre de la igualdad
El lema “las mujeres sostienen la mitad del cielo” de Mao Zedong se ha abierto paso en Occidente
como una frase de moda adoptada por las feministas. La ideología de que hombres y mujeres son
iguales, promovida bajo el régimen del Partido Comunista Chino, en esencia no es diferente del
feminismo occidental. En Occidente, la “discriminación de género” se utiliza como un arma para
mantener el estado de “corrección política”. En China, aunque difiere en la práctica, la etiqueta de
“machismo” se utiliza con un efecto destructivo similar.

La igualdad de género que promueve el feminismo occidental exige la igualdad de resultados entre
hombres y mujeres mediante medidas como cuotas de género, compensación financiera y estándares
más bajos. Con el lema del PCCh de que las mujeres sostienen la mitad del cielo, se espera que las
mujeres muestren la misma habilidad en el mismo trabajo que sus contrapartes masculinos. Quienes
intentaron realizar tareas para las que apenas estaban calificadas fueron elogiadas como heroínas y
recibieron títulos como Poseedora de la Bandera Roja del 8 de Marzo.

Los posters de propaganda de los 60 y 70 generalmente retrataban a mujeres con físico robusto y
poderosas, mientras Mao Zedong convocaba con entusiasmo a las mujeres a convertir su amor por el
maquillaje en amor por sus uniformes militares. Trabajar en minas, talar árboles, fabricar acero y luchar
en el campo de batalla –se les abrieron todo tipo de trabajos o roles.

En un artículo publicado el 1 de octubre de 1966, el Diario del Pueblo publicó una historia titulada
“Las niñas también pueden matar cerdos”. En ella describía a una niña de 18 años que se convirtió en
una celebridad local al trabajar como aprendiz en un matadero, y a la que estudiar el Pensamiento de
Mao Zedong la ayudaba a reunir el coraje de matar cerdos. Ella dijo: “Si no puedes matar un cerdo,
¿cómo podrás matar al enemigo?” [33]

Aunque las mujeres chinas estaban “sosteniendo la mitad del cielo”, las feministas de Occidente
todavía encontrarán que la igualdad de género en China es deficiente en muchos aspectos. El Comité
Permanente del Politburó, por ejemplo, nunca ha tenido integrantes femeninas por miedo a que esto
pudiera incentivar un movimiento social por más derechos políticos, como democracia, lo cual sería
una amenaza para el régimen totalitario del PCCh.

Debido a preocupaciones similares, el Partido también evita apoyar públicamente a la homosexualidad,


y en cambio adopta una postura neutra sobre el tema. Sin embargo, al considerarla una herramienta
conveniente para la destrucción de la humanidad, el Partido promovió el crecimiento de la
homosexualidad en China utilizando la influencia de los medios de comunicación y la cultura popular.
Desde 2001, la Sociedad China de Psiquiatría ya no incluye a la homosexualidad entre los trastornos
mentales. Los medios de comunicación reemplazaron silenciosamente la palabra “gay” por
“camarada”, un término más “positivo”. En 2009, el PCCh aprobó el primer evento LGBT: la semana
del orgullo de Shanghai.

La metodología puede variar, pero en todos lados el diablo persigue el mismo objetivo: abolir el ideal
tradicional de la buena esposa y madre amorosa para forzar a las mujeres a abandonar su carácter
suave, y así destruir la armonía entre fuerza y cuidado necesaria para crear una familia equilibrada y
criar niños sensatos.

126
b. Utilización de la lucha política para poner a esposos y esposas uno contra el otro
Los valores tradicionales chinos están basados en la moralidad de la familia. El diablo sabe que la
forma más efectiva de socavar los valores tradicionales es comenzar por sabotear las relaciones
humanas. En las constantes luchas políticas comenzadas por el PCCh, los familiares se denunciaban
entre sí ante las autoridades, en una competencia insana por un mejor estatus político. Al traicionar a
las personas más cercanas a ellos, podían demostrar una postura más firme y leal a favor de la
ortodoxia del Partido.

En diciembre de 1966, Hu Qiaomu, secretario de Mao, fue arrastrado hasta el Instituto de Hierro y
Acero de Beijing, donde su propia hija subió al escenario y gritó: “¡Aplastemos la cabeza de perro de
Hu Qiaomu!” Aunque ella no aplastó la cabeza de su padre, otros sí lo hicieron. En esa época, había
una familia “capitalista” en el subdistrito de Dongsi de Beijing. Los Guardias Rojos golpearon a la
pareja de ancianos casi hasta la muerte y obligaron a su hijo en edad escolar a golpearlos. Él utilizó
mancuernas para aplastar la cabeza de su padre y luego se volvió demente. [34]

Generalmente, quienes son condenados por el partido como “enemigos de clase” desconocen a sus
familias para evitar implicarlos. Aun los “enemigos de clase” que se suicidaron primero rompían sus
lazos familiares para evitar que el PCCh persiguiera a sus familias después del suicidio.

Por ejemplo, cuando el teórico literario Ye Yiqun fue perseguido y empujado al suicidio durante la
Revolución Cultural, su carta de despedida decía: “A partir de ahora, lo único que se requiere de
ustedes es escuchar con determinación las palabras del Partido, mantenerse firmes en la posición del
Partido, reconocer gradualmente mis pecados, provocar el odio contra mí y cortar sin vacilar nuestros
lazos familiares”. [35]

La persecución contra la práctica espiritual Falun Dafa, que continúa desde 1999, es el mayor
movimiento político iniciado por el PCCh en los tiempos modernos. Una estrategia común que las
autoridades utilizan contra los practicantes de Falun Dafa es forzar a los familiares a participar en la
persecución. El PCCh impone el hostigamiento administrativo, penalidades financieras y otras formas
de intimidación sobre los familiares para conseguir que usen cualquier medio para presionar a los
practicantes a renunciar a su fe. El PCCh culpa a las víctimas de la persecución por practicar Falun
Dafa y les dice que sus familias están implicadas porque ellos se rehúsan a ceder.

Muchos practicantes de Falun Dafa tuvieron que divorciarse o fueron desconocidos por sus seres
queridos debido a esta forma de persecución. Dado el gran número de personas que practican Falun
Dafa, incontables familias han sido destruidas por la campaña del Partido.

c. Utilización del aborto forzado para el control de la población


Poco después de que las feministas occidentales tuvieran éxito en la batalla para legalizar el aborto, el
PCCh impuso el aborto a las mujeres en la República Popular China mediante sus políticas de
planeamiento familiar. El asesinato masivo de bebés por nacer ha resultado en un desastre humanitario
y social de una escala inconmensurable.

El PCCh sigue el materialismo marxista y cree que el nacimiento de un niño es una forma de acción
productiva similar a la producción de acero o la agricultura. Por lo tanto, resulta que la filosofía de
planeamiento económico puede extenderse a la familia. Mao Zedong dijo: “La humanidad debe

127
controlarse a sí misma e implementar el crecimiento planificado. A veces puede crecer un poco, y a
veces se puede detener”. [36]

En la década de 1980, el régimen chino comenzó a implementar la política de un solo hijo con medidas
extremas y brutales, tal como lo demuestran los lemas que se desplegaron por todo el país: “Si una
persona viola la ley, todo el pueblo será esterilizado”. “Nacimiento del primero, ligamiento de trompas
luego del segundo, ¡raspado del tercero y el cuarto!” (Una variación de este lema era simplemente
“Mata, mata, mata al tercero y al cuarto”). “Es mejor ver un río de sangre que el nacimiento de
muchos”. “Diez tumbas más es mejor que una vida más”. Este tipo de frases sedientas de sangre se ven
por todas partes en China.

La Comisión de Planificación Familiar utiliza fuertes multas, saqueo, demoliciones, ataques,


detenciones y otros castigos similares para lidiar con las violaciones de la política de un solo hijo. En
algunos lugares, los funcionarios de planificación familiar lanzan bebés a los campos de arroz para
ahogarlos. Mujeres con embarazos avanzados no quedan exentas. Incluso a pocos días de la fecha de
parto, han sido forzadas a tener un aborto.

De acuerdo con estadísticas incompletas publicadas en el Anuario de Salud de China, el número total
de abortos en China entre 1971 y 2012 fue de al menos 270 millones. Es decir, más de un cuarto de
millón de bebés por nacer fueron asesinados por el PCCh en ese periodo.

Una de las consecuencias más serias de la política de un solo hijo es el número desproporcionado de
bebitas abortadas o abandonadas, lo que provocó un serio desequilibrio en la proporción de géneros
entre los chinos menores de 30 años de edad. Debido a la escasez de niñas, se estima que para 2020
habrá unos 40 millones de hombres jóvenes que no podrán casarse con una mujer en edad de tener
hijos.

El desequilibrio de géneros provocado por el PCCh en China está provocando serios problemas
sociales, como un aumento de los abusos sexuales y la prostitución, la comercialización del
matrimonio, el tráfico de mujeres, entre otros.

7. Las consecuencias del ataque del comunismo contra la familia


Marx y otros comunistas alentaron la abolición de la familia señalando y exagerando la existencia de
fenómenos como el adulterio, la prostitución y los hijos ilegítimos, a pesar del hecho de que los
comunistas mismos son también culpables de esas cosas.

La degeneración gradual de la moral que ocurrió en la época victoriana socavó la sagrada institución
del matrimonio y alejó a la gente de las enseñanzas divinas. Los comunistas alentaron a las mujeres a
violar sus votos matrimoniales en pos de su supuesta felicidad personal. Pero el resultado fue lo
opuesto, como beber agua de mar para remediar la sed.

La “solución” del espectro comunista para la opresión y la desigualdad no es más que arrastrar los
estándares de la moral humana hasta profundidades infernales. Hizo que el comportamiento que antes
se condenaba universalmente como malo e imperdonable se convirtiera en la nueva norma. En la
“igualdad” del comunismo, todos marchan juntos al mismo destino de destrucción.

El espectro del comunismo fabricó la creencia errada de que el pecado no es causado por la

128
degeneración moral, sino por la represión social. Llevó a la gente a encontrar una salida dándole la
espalda a la tradición y apartándose de Dios. El espectro del comunismo promovió el feminismo, la
homosexualidad, la liberación sexual, etc, utilizando la bella retórica de la libertad y la liberación. Ha
despojado a las mujeres de su dignidad, ha removido a los hombres su responsabilidad, ha pisoteado la
santidad de la familia. Los niños de hoy enfrentan un lóbrego futuro mientras el diablo sonríe
complaciente.

Capítulo 8: Cómo el comunismo siembra el caos en la política


(Parte 1)

la de contenidos
Introducción

1. El comunismo es la política de la destrucción de la humanidad


a. Los regímenes comunistas utilizan el poder del Estado para llevar a cabo purgas y asesinatos en masa
b. La ideología socialista prevalece en Europa y Estados Unidos
c. La política de izquierda apunta a controlar los partidos políticos, las legislaturas, los gobiernos y las
cortes supremas
d. Gobierno izquierdista promovió el socialismo y políticas corruptas

2. La política está inoculada con la secta del comunismo


a. La convergencia de política y religión en la secta del PCCh
b. El carácter religioso del liberalismo y el progresismo
c. El liberalismo y el progresismo contemporáneos: nuevas variantes del comunismo
-La rebelión contra el liberalismo clásico
-La esencia del progresismo: la perversión moral
-El liberalismo y la corriente socialista del progresismo

3. Incitar el odio y promover la lucha es el curso invariable de las políticas comunistas

***

Introducción
Casi todo lo del mundo moderno está de alguna manera relacionado con la política. Una sola norma,
ley, incidente o escándalo puede provocar histeria entre el público. La elección de un líder puede llamar
la atención de todo el mundo.

La mayoría de la gente solo asocia a las políticas comunistas con los países que están bajo el régimen
de un Partido Comunista y creen que incluso esos países ya no practican el comunismo. De hecho, el
comunismo se ha escondido bajo diversos disfraces, como el socialismo, el neoliberalismo y el
progresismo. Al examinarlo más de cerca, se ve que el perverso espectro del comunismo rige el mundo
entero.

129
En la superficie, el mundo libre parece entender el daño infligido por el comunismo. Sin embargo, en
los 170 años desde la publicación del Manifiesto Comunista, los gobiernos de todo el mundo han
estado influenciados por las teorías marxistas, ya sea de manera abierta o encubierta. En algunos
aspectos, inesperadamente el mundo libre ha sobrepasado a los autodeclarados Estados comunistas en
lo que respecta a poner dichas teorías en práctica.

Estados Unidos es el líder del mundo libre y un tradicional bastión del anticomunismo. Sin embargo, en
las elecciones de 2016, un candidato abiertamente socialista estuvo cerca de llegar a la presidencia. En
las encuestas, más de la mitad de los hombres jóvenes dijeron que apoyaban al socialismo. [1]

En Europa, el socialismo ya es la fuerza política predominante. Un político europeo dijo: “Actualmente


es una combinación de democracia, Estado de derecho y Estado benefactor, y diría que la mayoría de
los europeos defienden esto –los conservadores británicos no pueden tocar el Servicio Nacional de
Salud sin ser decapitados”. [2]

En los Estados comunistas, el espectro del comunismo disfruta de un poder político total. Utiliza al
Estado como un instrumento para cometer asesinatos en masa, demoler la cultura tradicional, extinguir
los valores morales y perseguir a los cultivadores de las vías rectas, con el objetivo final de destruir a la
humanidad.

La ideología comunista persiste a pesar de la caída de los regímenes comunistas en Europa del Este.
Tras la Guerra Fría, luego de décadas de destrucción provocadas por el espionaje y la subversión, el
espectro del comunismo corre desenfrenado por todo el continente.

Aunque el espectro del comunismo falló en su intento por poner al mundo occidental directamente bajo
su control estatal, sí socavó la gobernabilidad de las naciones occidentales al abogar por políticas
socialistas, incitar la violencia, socavar la moral tradicional y causar agitación social. Lo que intenta es
llevar a Occidente por un camino demoníaco mientras se dedica a destruir a la humanidad. Dado el rol
vital que juega Estados Unidos como líder del mundo libre, este capítulo se centra principalmente en la
situación estadounidense.

1. El comunismo es la política de la destrucción de la humanidad


Las políticas comunistas no se limitan al totalitarismo practicado en Estados comunistas. Tal como lo
hemos enfatizado, el comunismo es un espectro de poder sobrenatural. Manipula los pensamientos de
los malhechores y engaña a los crédulos para que actúen como sus agentes en el mundo humano.
Asumiendo formas alternativas, el perverso espectro del comunismo se ha apropiado de los procesos
políticos de las naciones libres del mundo occidental.

a. Los regímenes comunistas utilizan el poder del Estado para llevar a cabo purgas y asesinatos en masa
En muchos países orientales, el comunismo usurpó directamente el poder, poniendo a todo el arco de la
política bajo su control. Sea mediante asesinatos en masa, luchas internas y purgas dentro del Partido
Comunista, o por la subversión del mundo exterior, sus objetivos políticos son el mantenimiento
permanente de su poder y la expansión perpetua de su influencia. Los regímenes comunistas acumulan
los recursos de naciones enteras –incluyendo el Ejército, la policía, el sistema judicial, las prisiones, la
educación, los medios de comunicación, etc– para asesinar y perseguir a su propia gente mientras
destruye su moralidad.

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Los comunistas totalitarios mantuvieron su régimen violento lanzando campañas masivas para destruir
al pueblo. Estas van desde los infames campos de concentración gulag de la Unión Soviética y las
purgas políticas y luchas de poder dentro del Partido Comunista Soviético, a las diez luchas políticas
internas del Partido Comunista Chino y la masacre del pueblo chino en varios movimientos políticos.
Los más recientes incluyen la persecución a Falun Dafa. En esta campaña, el excabecilla del Partido
Jiang Zemin asignó al menos un cuarto de los recursos financieros de China para reprimir a los
practicantes de la disciplina espiritual Falun Dafa.

Los seguidores del Partido Comunista saben bien que el poder es la principal preocupación de las
políticas comunistas. Cuando Marx y Engels, padres fundadores del comunismo, delinearon las
lecciones que debían ser aprendidas tras la Comuna de París, enfatizaron la necesidad de establecer una
dictadura del proletariado. Lenin se lo tomó al pie de la letra y utilizó la violencia para construir la
primera dictadura comunista totalitaria. Stalin y Mao Zedong utilizaron el engaño, las armas, la
propaganda, la conspiración, entre otras, para usurpar el poder y mantener sus brutales regímenes. Con
un poder absoluto en sus manos, se les hizo posible poder matar y corromper de manera absoluta.

b. La ideología socialista prevalece en Europa y Estados Unidos


Europa ya está bajo el control de la ideología y las políticas socialistas. Estados Unidos es un país
especial. A fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando el movimiento comunista arrasaba Europa,
su impacto en Estados Unidos fue limitado. En 1906, el intelectual alemán Werner Sombart escribió un
libro sobre el tema, titulado ¿Por qué no hay socialismo en Estados Unidos? [3] Pero desde entonces la
situación ha cambiado drásticamente.

En 2016, un candidato de uno de los principales partidos políticos de Estados Unidos promovió
abiertamente el socialismo en su campaña por la presidencia. En el vocabulario comunista, el
socialismo es solamente la “etapa primaria” del comunismo, y antes la mayoría de los estadounidenses
lo miraban con desprecio. Pero el candidato dijo que él cree que hay mucha gente que se pone nerviosa
cuando escuchan la palabra “socialista”. Este político llegó incluso a ser uno de los dos candidatos
principales de su partido.

Una encuesta realizada en la etapa final de la campaña de 2016 mostró que en uno de los partidos de
izquierda más importantes, el 56% de las personas dijo que tenían una opinión positiva sobre el
socialismo, siguiendo la tendencia que sugirió el Pew Research Center en 2011 [4]. La encuesta del
Pew mostró que el 49% de los ciudadanos de EE. UU. menores de 30 años de edad veían de manera
positiva al socialismo, pero solo el 47% eran positivos hacia el capitalismo [5]. Esto marca un cambio
ideológico general hacia la izquierda a medida que la sociedad pierde su comprensión sobre el
comunismo.

La ilusión que muchos en Occidente tienen sobre el socialismo es un reflejo de las experiencias de
incontables jóvenes fáciles de impresionar que acogieron al comunismo en el siglo pasado en la Unión
Soviética, China y otros lugares. La generación joven carece de una comprensión profunda de su propia
historia, cultura y tradiciones. Su resistencia al socialismo –que para ellos parece agradable y humano–
no existe. El gran engaño comunista del siglo XX está llegando para repetirse en el siglo XXI.

El axioma de Marx “De cada cual según su habilidad, para cada cual según su necesidad” es bastante
efectivo para engañar a los jóvenes, que fantasean con una vida de generosas prestaciones socialistas
como se ven en los países nórdicos. Los sistemas de prestaciones sociales de estos países han causado

131
muchos problemas sociales, pero cualquier intento por provocar cambios fundamentales en los sistemas
se ven obstruidos por la multitud de beneficiarios de las prestaciones sociales. Los únicos políticos con
posibilidades de ser elegidos son aquellos que continúan la expansión de los impuestos y de la
intervención del gobierno utilizando ingresos previstos.

Como dijo el economista Milton Friedman: “Una sociedad que pone a la igualdad por encima de la
libertad no obtendrá ninguna de ellas. Una sociedad que pone a la libertad por encima de la igualdad
obtendrá un mayor grado de ambas”. [6]

El socialismo de altas prestaciones sociales promueve la continua expansión del gobierno y lleva a la
gente a votar en contra de sus libertades. Es un paso importante en los planes del espectro comunista
para esclavizar a la humanidad. Una vez que todas las naciones hagan la transición al socialismo, el
actual modelo nórdico de socialismo estará a un simple paso de pasar de democracia a totalitarismo.
Una vez que la “etapa primaria” del socialismo esté completa, los líderes políticos implementarán
inmediatamente el comunismo. La propiedad privada y el proceso democrático quedarán abolidos. El
Estado benefactor se metamorfoseará en un yugo de tiranía.

c. La política de izquierda apunta a controlar los partidos políticos, las legislaturas, los gobiernos y las
cortes supremas
Los países occidentales son hogar de antiguas tradiciones democráticas, como la separación de poderes
estadounidense. Tomar el control del poder estatal no es tan simple como en Oriente. Para imponer su
control en Occidente, el perverso espectro tuvo que adoptar diversas maneras indirectas de tomar
posesión de las instituciones gubernamentales y de preparar su traición.

Estados Unidos es un sistema multipartidario dominado por dos partidos. Para ingresar a la corriente
principal de la política, el comunismo debe infiltrarse en uno o en ambos partidos y utilizarlos para
tomar el control de los votos del Congreso. Mientras tanto, sus candidatos deben asumir puestos claves
en el gobierno y en las cortes. El grado al que el comunismo ha subvertido la política estadounidense
en bastante severo.

A fin de asegurarse un bloque de votantes estable, los partidos de izquierda norteamericanos han
magnificado la hostilidad entre los grupos de altos y bajos ingresos, al tiempo que atrae a un número
cada vez mayor de inmigrantes y grupos “vulnerables” como la comunidad LGBT, las mujeres, las
minorías, etc. Los políticos de izquierda hacen todo lo posible por complacer a su sector demográfico
abogando por las ideas comunistas, rechazando los estándares morales básicos que Dios estableció para
la humanidad, e incluso escudando a inmigrantes ilegales para que puedan unirse a los rangos de la
izquierda.

Un multimillonario con un historial de apoyar movimientos de izquierda ha financiado con enormes


sumas a los candidatos de izquierda que se postularon para la presidencia de Estados Unidos y otros
cargos importantes. Entre estos están los secretarios de Estado, que son responsables por los asuntos
electorales y juegan un rol principal en la resolución de conflictos. El multimillonario ha arrojado
mucha ayuda a las campañas por estos cargos. [7]

Incluso cuando inmigrantes ilegales cometieron crímenes en suelo estadounidense, las autoridades de
izquierda hicieron la vista gorda y establecieron santuarios para protegerlos del gobierno. Durante la
administración de un expresidente de izquierda, este intentó otorgarle la amnistía a cinco millones de

132
inmigrantes ilegales, pero el borrador de la resolución terminó siendo archivado por la Suprema Corte.

Los partidos de izquierda han estado luchando por el derecho a voto de los inmigrantes ilegales. Por
supuesto, el motivo no necesariamente es beneficiar a los inmigrantes ilegales o a la población en
general, sino apuntalar el sector demográfico de votantes de izquierda. El 12 de septiembre de 2017,
una ciudad de un estado del Este de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley para otorgar el derecho
a voto en elecciones locales a quienes no son ciudadanos, incluyendo a residentes con green cards,
visas de estudiante y de trabajo, o incluso aquellos sin documentación ni estatus migratorio legal. Esto
provocó una gran repercusión en los medios de comunicación por sus potenciales efectos en el sistema
electoral en otras partes del país. [8]

Bajo la influencia del perverso espectro del comunismo, los partidos de izquierda de Estados Unidos
utilizaron medidas turbias para atraer más votos y tener más control político. El futuro de Estados
Unidos pende de un hilo.

d. Gobierno izquierdista promovió el socialismo y políticas corruptas


El anterior Gobierno de izquierda estaba profundamente infiltrado por comunistas y socialistas.
Muchos grupos que apoyaban al expresidente tenían claros lazos con organizaciones socalistas.

El expresidente es un discípulo del neomarxista Saul Alinsky. Luego de su elección, asignó consejeros
de grupos de extrema izquierda. Su política de cobertura de salud universal multaba a quienes se
negaban a suscribirse. Aprobó la legalización de la marihuana y la homosexualidad, permitió a los
transexuales unirse al Ejército, etc.

Cuando la Asamblea del Estado de California estaba controlada por la izquierda, algunos representantes
intentaron abolir una ley que prohíbe al Partido Comunista participar del gobierno. Este fue un intento
fallido que se topó con una fuerte oposición entre la comunidad vietnamita-estadounidense.

La administración también elaboró políticas que corrompieron las relaciones humanas. En 2016, la “ley
de baño” firmada por el presidente en funciones permitió que personas que se identifican como
transexuales ingresaran al baño del género elegido, sin importar su sexo biológico –en otras palabras,
un hombre que se cree mujer puede ingresar al baño de damas. La ley de baño se hizo efectiva en
escuelas públicas de todo el país. Las escuelas que se negaban a implementar la ley perderían el
financiamiento del gobierno federal.

2. La política está inoculada con la secta del comunismo


Durante miles de años, la institución principal del poder político fue la monarquía, la cual recibe su
autoridad de Dios. El Cielo dota al regente del derecho divino de los reyes. Los emperadores y los
reyes cumplían el sagrado rol de ser intermediarios entre el hombre y Dios.

Hoy en día, muchas naciones son gobernadas por democracias. En la práctica, la democracia no es el
gobierno del pueblo, sino el gobierno de los representantes elegidos por el pueblo. La elección de un
presidente es un proceso democrático. Una vez en el cargo, el presidente tiene un gran poder sobre la
política, la economía, el Ejército, las relaciones exteriores, etc.

La democracia no puede garantizar que se elijan buenas personas. A medida que se hunde el estándar
moral de la sociedad, los candidatos que ganan las elecciones pueden ser aquellos que se especializan

133
en una retórica vacía o provocadora o que son propensos al favoritismo. El daño para la sociedad es
enorme cuando una democracia no toma medidas precautorias para mantener los estándares morales
establecidos por los dioses. Las ventajas de una representación electoral desaparecen y pasan a formar
parte de la política del populacho que sume a la sociedad en el caos y la fragmentación.

El punto no es debatir los respectivos méritos de un sistema político en particular. Simplemente


estamos diciendo que los valores morales son la piedra fundamental de la estabilidad y la armonía
social. La democracia y el Estado de derecho son meramente el formato en el que opera la sociedad.

a. La convergencia de política y religión en la secta del PCCh


El régimen del Partido Comunista Chino es una secta política completamente integrada al poder del
Estado. La ideología de esta secta es impuesta por la fuerza sobre la gente para destruir su moral. Al
mismo tiempo, rige la sociedad usando métodos criminales, arrastrando a la gente a la ruina.

El régimen del PCCh suele ser descrito como una continuación del sistema imperial, pero esto es un
grave error. Los monarcas tradicionales chinos no se adjudicaban la definición de los valores morales.
En cambio, consideraban que debían actuar dentro de los límites de los estándares morales establecidos
por los dioses o el Cielo. El PCCh, por otro lado, monopoliza todo concepto de la moral misma. No
importa cuántas maldades cometa, el PCCh aún se considera “grande, glorioso y correcto”, según sus
propias palabras.

La moral es establecida por Dios, no por el hombre. Los estándares del bien y el mal provienen del
mandamiento divino, no de las pretensiones ideológicas de algún partido político. Monopolizar el
derecho a definir la moral conduce inevitablemente a mezclar iglesia y Estado, que en el caso del
PCCh, se manifiesta con las características típicas de una secta maliciosa:

El Partido Comunista consagra a Marx como su “Señor” espiritual y considera al marxismo como la
verdad universal. La promesa del comunismo de un Cielo sobre la Tierra es un anzuelo para que sus
seguidores sacrifiquen sus vidas por ello. Sus rasgos sectarios incluyen, pero no se limitan a: inventar
doctrinas, aplastar a la oposición, adorar al líder, considerarse la única fuente de rectitud, utilizar el
lavado de cerebro y el control mental, tener una organización estricta a la que uno se puede unir pero
nunca salirse, promover la violencia y la sed de sangre y alentar el sacrificio por la causa religiosa.
Líderes comunistas como Lenin, Stalin, Mao y Kim Il Sung tuvieron sus propios cultos a la
personalidad. Ellos eran los “Papas” de la secta comunista en sus respectivos países, con una autoridad
incuestionable para determinar lo correcto y lo incorrecto. Sea que mataran o mintieran, ellos siempre
estaban en lo correcto, y lo justificaban con explicaciones de que estaban motivados por un propósito
superior o que era parte de un plan a largo plazo. Los ciudadanos de esos países tuvieron que abandonar
su propia comprensión del bien moral. Forzados a mentir o a hacer el mal bajo el comando del Partido,
la gente sufrió de traumas psicológicos y espirituales.
Las religiones ortodoxas tradicionales enseñan a la gente a ser buena, pero la secta del comunista,
construida sobre la base del odio, toma justamente la postura contraria. Aunque el Partido Comunista
también habló del amor, el “amor” que promueve se predica sobre una base de odio. Por ejemplo, el
proletariado es capaz de tener amistades entre los de su clase porque enfrentan un enemigo en común:
los capitalistas. En China, la forma de mostrar patriotismo es odiar a Estados Unidos, odiar a Francia,
odiar a Japón, odiar a Corea, odiar a Taiwán y odiar a los chinos que viven en el extranjero y critican al
PCCh.
b. El carácter religioso del liberalismo y el progresismo

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El liberalismo y el progresismo se han convertido en el estándar de la “corrección política” en
Occidente. De hecho, han llegado al punto de convertirse en una religión secular.

Los izquierdistas occidentales han utilizado diferentes etiquetas a lo largo de la historia, a veces
haciéndose llamar liberales y a veces haciéndose llamar progresistas. Ambos conceptos no tienen
grandes diferencias.

El principal concepto del liberalismo y del progresismo es similar al de la ideología comunista. Sus
partidarios abogan por la “libertad” y el “progreso” como el bien moral absoluto y atacan cualquier
opinión diferente como si fuera una herejía.

De manera similar al comunismo, el ateísmo, la evolución y el cientificismo, el liberalismo y el


progresismo reemplazan a la creencia en Dios con la razón humana, considerando de hecho al hombre
como si fuera un dios.

Ambos comparten los mismos enemigos que los comunistas y culpan de los problemas sociales a
injusticias o defectos percibidos del sistema capitalista, al cual intentan subvertir o derrocar.

Sus métodos son similares a los de los comunistas. Piensan que su causa es tan importante que ningún
medio está fuera de los límites. Pueden utilizar la violencia o el engaño en diferentes situaciones de ser
necesario.

Las características cuasi-religiosas del liberalismo y el progresismo son inseparables del trasfondo
histórico de sus orígenes.

El rápido progreso científico desde el siglo XVIII fortaleció enormemente la confianza de la


humanidad en su propias capacidades y avivó la tendencia intelectual progresista. El filósofo francés
Marquis de Condorcet, pionero del pensamiento progresista, afirmó en su obra Esbozo para un cuadro
histórico de los progresos del espíritu humano que la razón lleva a la gente por el camino de la felicidad
y la moral, o bondad. Luego de esto, el progresismo se volvió más agresivo y comenzó a empujar a la
razón en el altar de la adoración.

El pensamiento progresista hace que uno considere a la razón, la conciencia y al Creador como cosas
separadas, fomentando así la idea de que el hombre no necesita de la salvación del Creador, sino que
puede utilizar su propia racionalidad y conciencia para eliminar las maldades de la codicia, el miedo, la
envidia, etc. El hombre puede establecer un paraíso en la Tierra y deshacerse de lo divino.

La arrogancia del progresismo queda expuesta en una declaración del político francés y crítico de arte
del siglo XIX Jules Castagnary: “Junto al jardín divino del cual he sido expulsado, yo levantaré un
nuevo Edén. […] En su entrada colocaré al Progreso […] y le colocaré en su mano una espada
llameante y él le dirá a Dios, ‘No entrarás aquí’”. [9]

Llena de este tipo de pensamiento, la gente abriga la ilusión de controlar el destino de la humanidad y
manipular su futuro –es decir, la humanidad quiere jugar el rol de Dios– para crear una utopía sin Dios,
un “paraíso en la Tierra”, el cual es la idea esencial del comunismo. La lucha por alcanzar este paraíso
ha causado un aluvión de sangre y miseria.

135
c. El liberalismo y el progresismo contemporáneos: nuevas variantes del comunismo
La rebelión contra el liberalismo clásico
El liberalismo clásico, que se basa en la filosofía de los derechos individuales naturales, proponía que
hubieran restricciones constitucionales al poder de la realeza o el gobierno a fin de proteger las
libertades personales. Los derechos individuales son otorgados por Dios, mientras que el gobierno es
algo construido por los ciudadanos y tiene el deber expreso de proteger a su pueblo. La separación de la
iglesia y el Estado se estableció para evitar que el gobierno transgreda el pensamiento y la fe de los
ciudadanos.

El liberalismo contemporáneo no es más que la infiltración comunista y una traición al liberalismo


clásico en nombre de la “libertad”. Por un lado, enfatiza el individualismo absoluto, es decir, la extrema
indulgencia de los deseos y el desprecio de cualquier forma de moral y limitación. Por otro lado,
enfatiza la igualdad de resultados en vez de la igualdad de oportunidades.

Por ejemplo, al discutir sobre la distribución de la riqueza, los liberales modernos se enfocan en las
necesidades de los receptores en lugar de los derechos de quienes pagan los impuestos. Cuando se trata
de políticas diseñadas para tratar la discriminación, solo se enfocan en aquellos que fueron agraviados
históricamente e ignoran a las personas que actualmente se están convirtiendo en víctimas debido a
esas políticas. En cuanto a las leyes, obstruyen la necesidad de castigar los crímenes con el aparente
propósito de proteger a los inocentes de una sentencia injusta. En cuanto a la educación, ignoran el
potencial de los estudiantes talentosos con el pretexto de apoyar y ayudar a quienes tienen un
rendimiento académico bajo y a quienes provienen de familias sin privilegios. Utilizan la excusa de la
libertad de expresión para eliminar las restricciones a la publicación de contenido obsceno.

El foco del liberalismo contemporáneo ha evolucionado silenciosamente, de abogar por la libertad a


promover la igualdad. Sin embargo, todavía no quiere ser llamado “igualitarismo”, ya que esto lo
marcaría instantáneamente como una forma de comunismo.

La tolerancia del liberalismo clásico es realmente una virtud, pero el espectro comunista se aprovechó
del liberalismo contemporáneo y utilizó la tolerancia como una avenida hacia la corrupción moral. John
Locke, conocido como el Padre del Liberalismo, declaró su postura sobre la tolerancia religiosa y la
separación de la iglesia y el Estado en su “Carta concerniente a la tolerancia”. En la escritura de Locke
se ve que el principal aspecto de la tolerancia es que el Estado, el cual ostenta el poder coercitivo,
debería tolerar las creencias personales. El hecho de que la creencia en un camino al Cielo sea algo
correcto o ridículo es un asunto que corresponde juzgar a Dios. Uno debe tener control sobre su propia
alma, y el Estado no debe usar su poder para imponer la creencia o la falta de la misma.

El liberalismo contemporáneo descuidó el verdadero propósito de la tolerancia y la transformó en


ausencia de juicio. Desarrolló el concepto político de “libre de valores”, es decir, no juzgar ni hacer un
juicio de valor en ninguna situación. En realidad, libre de valores significa la pérdida de la moral y
confundir el bien con el mal y la perversión con la virtud. Es la negación y la subversión de los valores
universales. Utiliza una frase atractiva para abrir las puertas a una arremetida de demonios que
imponen la antimoral y la antitradición bajo el disfraz de libertad. La bandera arcoíris, símbolo del
movimiento LGBT, es un típico reflejo del concepto de libre de valores. Cuando las autoridades
judiciales intentan intervenir, los liberales contemporáneos las atacan con el pretexto de salvaguardar la
libertad individual y la igualdad y de luchar contra la discriminación de los desamparados.

136
El liberalismo contemporáneo ha confundido a los sexos de manera ridícula. En 2003, California
convirtió en ley un proyecto (AB 196): cualquier empleador comercial u organización sin fines de lucro
puede enfrentar multas de hasta USD 150.000 por no contratar a un postulante calificado debido a que
él o ella es transgénero o se viste de una manera que no corresponde a su género [10]. El Senado de
California definió a la “identidad de género” como “la identidad de una persona basada en lo que la
persona declara como su identidad de género, independientemente de si el género autodefinido
concuerda con el sexo asignado al nacer”. [11]

La esencia del progresismo: la perversión moral


El progresismo moderno es la aplicación directa de las teorías de evolución de Darwin en las ciencias
sociales, con el resultado de una continua desviación y perversión de la moral tradicional en nombre
del “progreso”.

Guiados por los valores tradicionales de la humanidad, es normal que usemos nuestra inteligencia para
mejorar las condiciones de vida, aumentar la riqueza y alcanzar nuevas alturas culturales. En la “era
progresista” de la historia estadounidense, desde fines del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX, las
reformas de gobierno corrigieron varias prácticas corruptas que surgieron en el proceso del desarrollo
económico y social.

Pero después de que los comunistas se infiltraron en Estados Unidos, se apropiaron de términos como
“progreso” y “progresismo” y les inyectaron su nociva ideología. Luego de la Gran Depresión idearon
el New Deal y, después, el movimiento de los derechos civiles (analizado en el Capítulo 5, Parte 1), el
movimiento contracultura, el movimiento feminista, el movimiento ambientalista (que trataremos en el
Capítulo 16), etc, causando enormes cambios en la sociedad estadounidense a partir de los años 60.

La esencia del progresismo moderno es negar el orden social tradicional y los valores impartidos por
los dioses. Desde la perspectiva de la moral tradicional, los estándares para juzgar el bien y el mal y lo
correcto y lo incorrecto provienen de Dios. Durante la revolución progresista, los ateos consideraron a
la moral tradicional como un impedimento para el progreso y exigieron una reevaluación de todos los
estándares morales. Negaron la existencia de estándares morales absolutos y utilizaron la sociedad, la
cultura, la historia y las condiciones actuales para establecer su propio sistema de moralidad relativa.
Junto con la revolución progresista, este relativismo moral ha aumentado su influencia en la política, la
educación, la cultura y otros aspectos de la sociedad occidental.

El marxismo es el arquetipo del relativismo moral. Sostiene que cualquier cosa que se ajuste a los
intereses del proletariado (en esencia, la clase gobernante) es moral, mientras que cualquier cosa que no
se ajuste es inmoral. La moral no es utilizada para restringir las acciones del proletariado, sino como un
arma que la dictadura del proletariado utiliza contra sus enemigos.

Es un hecho que el comunismo y el progresismo comparten marcadas similitudes. Es lógico que el


comunismo se haya apropiado del progresismo, aunque esto haya ocurrido sin que la mayoría de la
gente se diera cuenta. Aun hoy, el comunismo continúa engañando abiertamente bajo la bandera del
progresismo.

El liberalismo y la corriente socialista del progresismo


Tal como fue arriba explicado, el liberalismo y el progresismo se han desviado de la Constitución de
EE. UU. y de los valores morales tradicionales sobre los que se fundó Estados Unidos. La tendencia

137
apunta a cambiar, y en esencia destruir, todas las creencias tradicionales, valores morales y las
instituciones sociales de Occidente.

En el Manifiesto Comunista, Marx enumeró diez medidas para destruir el capitalismo. Él dijo:

El primer paso en la revolución de la clase trabajadora es elevar al proletariado a la posición de clase


gobernante para ganar la batalla por la democracia.

El proletariado utilizará su supremacía política para arrebatar, gradualmente, todo el capital de los
burgueses; para centralizar todos los instrumentos de producción en las manos del Estado, es decir, del
proletariado organizado como la clase gobernante; y para aumentar el total de fuerzas productivas lo
más rápido posible.

Por supuesto, al comienzo, esto no puede ser llevado a cabo excepto mediante intrusiones despóticas
sobre los derechos de la propiedad y sobre las condiciones de la producción burguesa; hay que aplicar
medidas, por lo tanto, las cuales parecen económicamente insuficientes e insostenibles, pero que en el
curso del movimiento se superan a sí mismas, requieren más intrusiones sobre el orden social viejo y
son inevitables como medio para revolucionar por completo el modo de producción.

Estas medidas, por supuesto, serán diferentes en diferentes países.

No obstante, en los países más avanzados, lo siguiente será bastante aplicable en general.

Entre los diez puntos enumerados en el Manifiesto, muchos están siendo implementados para llevar
gradualmente a Estados Unidos y a otros países hacia la izquierda y finalmente establecer un control
político comunista:

Abolición de la propiedad de la tierra y aplicación de todas las rentas de tierra a propósitos públicos.
Un fuerte impuesto al ingreso, progresivo o graduado.
Abolición de todos los derechos a herencia. [El Gobierno de EE. UU. comenzó a cobrar impuestos a la
herencia en 1916]
Confiscación de la propiedad de todos los emigrantes y rebeldes.
Centralización del crédito a manos del Estado, por medio de un banco nacional con capital estatal y un
monopolio exclusivo. [La Reserva Federal de EE. UU., la cual opera como un banco central, fue
establecida en 1913].
Centralización de los medios de comunicación y de transporte en manos del Estado. [Estados Unidos
tiene agencias de supervisión, un servicio de correos estatal y ferrocarriles estatales].
Extensión de las fábricas y los instrumentos de producción estatales; plantación de cultivos en los
terrenos no cultivados, y la mejora del suelo generalmente en concordancia con un plan común.
Igualdad de responsabilidad en todos los trabajos. Establecimiento de ejércitos industriales,
especialmente para la agricultura. [En 1935, Estados Unidos estableció el Buró de Seguridad Social y
el Departamento de Trabajo. La Ley de Acción Afirmativa requiere que las mujeres puedan realizar
todos los trabajos de los hombres, incluyendo cargos militares].
Combinación de agricultura con industrias manufactureras; abolición gradual de todas las distinciones
entre ciudad y campo mediante una distribución más igualitaria de la población del campo.
Educación gratuita para todos los niños en las escuelas públicas. Abolición del trabajo infantil en las
fábricas en su forma actual. Combinación de educación con producción industrial. […]

138
En la superficie, los comunistas abogan por algunas cosas positivas; sin embargo, su objetivo no es el
bienestar de la nación, sino el poder político.

No está mal que la gente quiera felicidad y progreso, pero cuando ciertos “ismos” se convierten en
ideologías políticas y comienzan a reemplazar y rechazar a los valores morales y creencias
tradicionales, pasan a ser herramientas con las cuales el espectro comunista guía a la gente hacia de la
degeneración y la destrucción.

3. Incitar el odio y promover la lucha es el curso invariable de las políticas comunistas


Tal como se expuso al comienzo de este libro, el comunismo es un espectro perverso basado en el odio.
La lucha y el odio, por lo tanto, son una parte importante de la política comunista. Al fomentar el odio
y la división entre la gente, el comunismo corrompe la moral humana a fin de usurpar el poder político
y erigir su dictadura. Enfrentar a la gente entre sí es el medio principal mediante el cual hace esto.

El primer capítulo de Obras selectas de Mao Zedong es “Un análisis de las clases en la sociedad china”,
escrito en 1925. Comienza con la línea: “¿Quiénes son nuestros enemigos? ¿Quiénes son nuestros
amigos? Esta es la primera pregunta en la revolución” [12]. El Partido Comunista crea arbitrariamente
conceptos de clase donde antes no había y luego incita a estos grupos divididos arbitrariamente a luchar
entre sí. Esta es un arma mágica que los comunistas utilizan para obtener el poder.

Para promover su causa, el Partido Comunista selecciona y exagera ciertas cuestiones que se originan
en la decadencia de los valores morales. Luego dice que la causa fundamental de estas cuestiones no es
la decadencia moral, sino la estructura social. Singulariza a clases particulares como los opresores y
promueve la lucha popular contra estas clases como la solución para los males de la sociedad.

El odio y la lucha de las políticas comunistas no se limitan al antagonismo entre trabajadores y


capitalistas. El líder comunista Fidel Castro dijo que el enemigo del pueblo cubano era la corrupción de
Fulgencio Batista y sus partidarios, y que la supuesta opresión de los dueños de grandes plantaciones
era la fuente de desigualdad e injusticia. Al derribar a los supuestos opresores, el Partido Comunista
promete una utopía igualitaria. Los comunistas se apropiaron de Cuba utilizando esta promesa.

En China, la innovación de Mao Zedong fue prometer a los campesinos que serían dueños de la tierra, a
los trabajadores que serían dueños de las fábricas, y a los intelectuales les prometió libertad, paz y
democracia. Esto puso a los campesinos contra los terratenientes, a los trabajadores contra los
capitalistas, y a los intelectuales contra el gobierno, permitiendo así que el Partido Comunista Chino
tomase el poder.

En Algeria, el líder comunista Ahmed Ben Bella incentivó el odio entre diferentes religiones y grupos
étnicos: musulmanes contra cristianos y árabes contra franceses. Este fue el trampolín de Ben Bella
hacia un régimen comunista. [13]

Los Padres Fundadores de Estados Unidos construyeron el país sobre la base de los principios de la
Constitución de Estados Unidos, que cada ciudadano debe conocer y seguir. La familia, la iglesia y la
comunidad formaron fuertes lazos en toda la sociedad estadounidense. Esto le quitó influencia a los
conceptos de clase social e hizo difícil fraguar la lucha de clases en Estados Unidos.

Pero el espectro del comunismo utiliza toda oportunidad posible para sembrar la división. Utilizando

139
los sindicatos de trabajadores, ha magnificado los conflictos entre empleados y empleadores. Ha
utilizado las divisiones raciales para reunir a negros, musulmanes, asiáticos e hispanos y hacer que
luchen contra los blancos. Ha fomentado la lucha entre los sexos al promover el movimiento de los
derechos de las mujeres contra la estructura social tradicional. Ha creado divisiones utilizando la
orientación sexual y el movimiento LGBT; ha llegado incluso a inventar nuevos géneros para
intensificar la lucha.

Este divide a los creyentes de las diferentes religiones y utiliza la “diversidad cultural” para desafiar a
la cultura occidental tradicional y a su patrimonio. Divide a la gente de diferentes nacionalidades al
impulsar los “derechos” de los inmigrantes ilegales y creando conflictos entre extranjeros y ciudadanos.
Enfrenta a inmigrantes y al público en general con los agentes del orden público. A medida que la
sociedad se vuelve cada vez más atomizada, un solo traspié puede iniciar una lucha. El conflicto social
se ha convertido en el estado ‘normal’ de la sociedad. La semilla del odio ha sido plantada en los
corazones de las masas, y este es precisamente el siniestro plan del comunismo.

El comunismo promueve la división y el odio simultáneamente. Lenin escribió: “Podemos y debemos


escribir en el lenguaje que siembre entre las masas el odio, la repugnancia, el desprecio, y demás, hacia
aquellos que no concuerdan con nosotros”. [14]

Las tácticas políticas utilizadas por el espectro comunista en Occidente emplean todo tipo de temas de
“justicia social” para incitar el odio e intensificar el conflicto social.

En el caso de 1931 de los chicos de Scottsboro, nueve adolescentes negros fueron acusados de violar a
dos mujeres blancas, provocando una seria discordia racial en todo el país. El Partido Comunista de
Estados Unidos entró en acción, pidiendo justicia por los estadounidenses negros y atrayendo muchos
seguidores. Entre ellos estaba Frank Marshall Davis, futuro mentor de un presidente de izquierda. [15]

De acuerdo con el Dr. Paul Kengor, el objetivo de los comunistas estadounidenses en el caso de los
chicos de Scottsboro no fue meramente incrementar su membresía entre la población negra y entre los
activistas progresistas de la “justicia social”, sino denigrar a Estados Unidos como un país plagado de
desigualdad y discriminación racial. Al decir que estas eran las condiciones predominantes en todo el
país, promovieron el comunismo y la ideología de izquierda como la única forma de liberar a los
estadounidenses de este sistema supuestamente patológico y perverso. [16]

En 1935 estalló una revuelta entre las comunidades negras de Harlem, Nueva York, luego de que se
difundiera el rumor de que un adolescente negro había sido golpeado hasta la muerte al ser pillado
robando en una tienda. El Partido Comunista de Estados Unidos (PCEU) aprovechó la oportunidad
para organizar protestas de negros, según cuenta Leonard Patterson, un ex miembro de raza negra del
PCEU que participó en el incidente.

Patterson describió cómo los comunistas fueron entrenados específicamente en las tácticas leninistas
sobre cómo instigar y enardecer los conflictos. Aprendieron a transformar las protestas en revueltas
violentas y luchas callejeras, además de fabricar deliberadamente conflictos donde no había ninguno.
[17]

En el Estados Unidos contemporáneo, los grupos comunistas han estado involucrados en cada conflicto
social o disturbio de gran escala. En 1992, se transmitió por televisión un video que mostraba a Rodney

140
King, un residente negro de Los Ángeles, siendo golpeado por policías blancos después de haber sido
atrapado conduciendo ebrio. Después del veredicto, justo cuando los manifestantes estaban a punto de
dispersarse, alguien de repente destrozó un cartel de metal contra un automóvil que pasaba, y la
protesta rápidamente se convirtió en una revuelta violenta con incendios, destrozos y saqueos. [18]

Cuando se le preguntó por la participación de comunistas en el incidente, el sheriff del condado de Los
Ángeles, Sherman Block, dijo que no había dudas de que habían estado involucrados en la revuelta, el
saqueo y los incendios. Durante los eventos circularon panfletos de diversos grupos comunistas como
el Partido Comunista Revolucionario, el Partido Socialista de los Trabajadores, el Partido Laborista
Progresista y el Partido Comunista de EE. UU., los cuales podían verse por toda la calle y las escuelas.
Uno de los panfletos tenía las palabras, “¡Venganza contra el veredicto de King! […] ¡Volteen las
armas! ¡Los soldados unidos a los trabajadores! […]” De acuerdo con un oficial de policía del
Departamento de Policía de Los Ángeles, ya había gente distribuyendo panfletos antes de que se
anunciara el veredicto. [19]

Ya desde los inicios, Lenin había dado instrucciones a los comunistas de que “los estallidos–las
manifestaciones–las peleas callejeras–las unidades de un ejército revolucionario–estas son las etapas
del desarrollo de la revuelta social”. [20]

Ya sea que la variedad de organizaciones que incitan a la violencia y a las revueltas en la sociedad
occidental se hagan llamar “Indivisible”, “AntiFascista”, “Basta de patriarcado”, “Black Lives Matter”
o “Refuse Fascism”, todas ellas son comunistas o partidarias de las ideas comunistas. El violento grupo
Antifa consiste de personas de diversas tendencias comunistas, como anarquistas, socialistas, liberales,
socialdemócratas, etc. Refuse Fascism es en realidad un grupo radical de izquierda fundado por el
presidente del Partido Comunista Revolucionario de Estados Unidos. Son quienes estuvieron detrás de
muchas protestas de gran escala que intentaron anular el resultado de las elecciones presidenciales de
2016. [21]

Bajo el disfraz de la libertad de expresión, estos grupos trabajan sin parar para provocar todo tipo de
conflictos en la sociedad occidental. Para entender su verdadero objetivo, solo hay que echar un vistazo
a la directiva del Partido Comunista de EE. UU. a su miembros, descrita en un informe de su congreso
de 1956:

Capítulo 8: Cómo el comunismo siembra el caos en la política


(Parte 2)

bla de contenidos
4. Violencia y mentiras: los principales métodos de control en la política comunista
a. Violencia y mentiras bajo el totalitarismo comunista
b. Cómo el comunismo instiga la violencia en Occidente
c. Cómo las mentiras comunistas confunden a Occidente

5. Totalitarismo: la consecuencia de la política comunista


a. El totalitarismo erradica el libre albedrío y suprime la bondad

141
b. De la cuna a la tumba: el sistema de asistencia social
c. Un exceso de leyes pavimenta el camino hacia el totalitarismo
d. Utilización de la tecnología para ejercer el control

6. La guerra total del comunismo contra Occidente

Conclusión

***

4. Violencia y mentiras: los principales métodos de control en la política comunista


En la doctrina comunista no hay métodos considerados excesivos. Los partidos comunistas proclaman
públicamente que la violencia y las mentiras son sus herramientas para conquistar y controlar el
mundo. Desde la primera aparición de un régimen comunista en la Unión Soviética hasta hoy, dentro
del corto espacio de un siglo, el comunismo ha causado la muerte de unas 100 millones de personas.
Los miembros del Partido Comunista han asesinado, quemado, secuestrado y mentido. Han utilizado
todo método extremo posible. El grado de su maldad es estremecedor. Lo que es peor, la mayoría de los
participantes no sienten remordimientos.

Las mentiras inventadas por el perverso espectro del comunismo varían en magnitud, tanto en países
comunistas como en Occidente. Una farsa, noticias falsas o una artimaña contra un oponente político –
estas son mentiras relativamente pequeñas. Crear una serie de mentiras sistemáticas a una escala
considerable mediante operaciones complejas puede ser considerado una mentira de mediana escala.
Por ejemplo, para incitar el odio contra Falun Dafa, el PCCh armó el incidente de la autoinmolación en
la Plaza Tiananmen, una farsa montada.

También se utiliza la Gran Mentira, y esta es la más difícil de lidiar porque la Gran Mentira es casi el
equivalente a la esencia del espectro perverso. Su escala es tan enorme, sus operaciones tan
multifacéticas, su duración tan larga y la población afectada tan numerosa –incluyendo algunos que
están sinceramente dedicados a la causa– que se pierde la realidad de que todo es parte de la Gran
Mentira.

El espectro comunista inventó la mentira de la “gran unidad” como el objetivo del comunismo. Debido
a que tal afirmación no podía ser desmentida, al menos no en el corto plazo, esta fue la Gran Mentira en
la cual se basó el proyecto comunista en su totalidad.

El capítulo anterior analizó la noción del progresismo que fue usurpada por el comunismo, y esto es
también parte de la Gran Mentira. En las últimas décadas, el comunismo se ha apropiado de varios
movimientos sociales y ha llevado a la gente hacia el caos y la revolución, que es lo que quiere el
espectro perverso. Un ejemplo de ello es el movimiento ambientalista, del que hablaremos en el
capítulo 16.

a. Violencia y mentiras bajo el totalitarismo comunista


Los partidos comunistas incentivan el conflicto de clases, y dicho conflicto es una lucha a muerte. Tal
como dice el Manifiesto Comunista: “Los comunistas desprecian el tener que encubrir sus puntos de
vista y objetivos. Ellos declaran abiertamente que su fin solo puede ser alcanzado derribando por la
fuerza todas las condiciones sociales existentes”. [1]

142
Lenin también escribió en El Estado y la revolución: “Ya lo hemos dicho arriba, y lo demostraremos
completamente más tarde, que la teoría de Marx y Engels sobre la inevitabilidad de la revolución
violenta se refiere al estado burgués. Este último no puede ser reemplazado por el estado proletario (la
dictadura del proletariado) mediante el proceso de ‘debilitamiento’, sino, como regla general, solo
mediante una revolución violenta”. [2]

Durante el proceso de apropiarse del poder, sea durante la Comuna de París, la Revolución Rusa o el
Movimiento de Trabajadores-Campesinos instigado por el PCCh, los partidos comunistas utilizan
métodos extremadamente violentos y sangrientos. Sin importar si sus enemigos son viejos o débiles, los
agentes del comunismo han incendiado, robado y asesinado, exhibiendo una crueldad que estremece el
alma. Los crímenes cometidos por los regímenes comunistas violentos son tan numerosos que es casi
imposible numerarlos.

La secta comunista emplea violencia y mentiras para mantener el poder. Las mentiras son lubricantes
para la violencia y también una manera de esclavizar al público. La mentira es necesaria para enfatizar
la violencia, y aunque a veces se suspende la violencia, las mentiras continuas son la norma. Los
partidos comunistas están dispuestos a prometer cualquier cosa, pero nunca consideran cumplir sus
promesas. A fin de satisfacer sus necesidades, cambian sus historias todo lo que quieren, sin ninguna
base moral ni sentido de la vergüenza.

Los comunistas declararon que estaban estableciendo un Cielo en la Tierra, pero esta es precisamente
su mentira más grande, y el único fruto que produjo fue un infierno en la Tierra.

Mao Zedong de China, Ahmed Ben Bella de Argelia y Fidel Castro de Cuba afirmaron que nunca
establecerían regímenes totalitarios. Pero una vez en el poder, inmediatamente comenzaron con un
totalitarismo de alta presión, con purgas en el partido y persecución de disidentes y de ciudadanos en
general.

Los partidos comunistas distorsionaron astutamente su lenguaje. La manipulación del lenguaje es uno
de los métodos principales que utiliza la secta comunista para engañar a la gente –esto es, alterar el
significado de las palabras, e incluso convertir a las palabras en sus opuestos. A medida que el lenguaje
alterado se usa repetidamente, sus significados distorsionados se arraigan en lo profundo de las mentes
de las personas. Por ejemplo, “dios” se equipara con “superstición”; “tradición” equivale a “retraso”,
“tontería” y “feudalismo”; “sociedad occidental” se equipara con “hostil” o “fuerzas antichina”; el
“proletariado” se convierte en “los amos de los activos estatales”. Aunque el público general no tiene
poder, los comunistas dicen que “todo el poder pertenece al pueblo”. Señalar la injusticia es “incitar la
subversión del poder del Estado”, etc. Por lo tanto, cuando se habla con personas que han sido
envenenadas profundamente por la perversa secta comunista, la gente tiende a darse cuenta de que
ambos lados suelen carecer de una base en común para la comunicación porque los significados de las
palabras han sido alterados.

La secta del comunismo no solo cuenta sus propias mentiras, sino que crea un ambiente para hacer que
toda la población se le una mintiendo –incluyendo mediante el estudio político forzado, la declaración
de la postura política y el escrutinio político. Esto es para obligar a la gente a decir cosas que no creen y
así desmoralizarlos y degradar su sentido de hacer lo correcto. Los Diez Mandamientos advierten “no
levantarás falso testimonio”. Confucio dijo: “Si el pueblo no tiene fe en sus gobernantes, no hay lugar

143
para el Estado”.

Cuando la gente se da cuenta de las mentiras de la secta comunista, responden con más mentiras. La
perversa secta comunista sabe que la gente le está mintiendo, pero esto es aceptable porque mentir es
parte del juego. El peligro para los comunistas es cuando la gente comienza a decir la verdad. La
imposición de una cultura de falsedades es un medio para la degeneración moral ideado por los
comunistas. Esta serie de ensayos ha señalado repetidamente que el régimen chino no solo quiere
asesinar al cuerpo físico, sino también provocar una corrupción moral extrema. En este sentido, el
régimen ha alcanzado parcialmente su objetivo.

b. Cómo el comunismo instiga la violencia en Occidente


El perverso espectro comunista está compuesto por la fuerza elemental del odio, y sus teorías están
empapadas de odio. Promueve la lucha de clases y atribuye la raíz de todos los problemas a la
estructura social tradicional. Dice que los ricos explotan a los pobres, a fin de fomentar el resentimiento
y el odio contra los ricos e incitar la revolución y la violencia. Con la expansión de los movimientos
comunistas, la manipulación, la violencia y las mentiras del espectro se han convertido en algo común
en Occidente y han llenado a la sociedad de odio y rencor.

Además de la promoción generalizada y explícita de la violencia por parte de los partidos comunistas,
varios paramarxistas también han promovido la violencia bajo el control del perverso espectro del
comunismo. Saul Alinsky, el favorito de la izquierda en Estados Unidos, estuvo en una pandilla antes
de unirse a la izquierda y convertirse en un líder político. Él negaba ser un comunista, pero su ideología
política y la manera de lidiar con los conflictos era idéntica a la del comunismo.

El Tratado para radicales de Saul Alinsky es considerado un libro de estudio para los partidarios del
movimiento callejero en EE. UU. Alinsky escribió que su libro es específicamente para ‘los que no
tienen’, cuyo punto de vista del mundo es maquiavélico y quieren tomar de los ricos para darle a los
pobres, y además convertir a Estados Unidos en un país comunista.

Alinsky parece enfatizar la infiltración gradual en vez de una revolución sangrienta, pero de hecho, es
un admirador de la violencia. Es solo que es más sutil sobre ello. El Partido Pantera Negra, un grupo
revolucionario violento, ha adoptado creencias maoístas y utilizado el lema maoísta de “El poder
político crece del cañón de un arma de fuego”. Alinsky primero prefería las urnas de votación, pero con
armas para quizás utilizar más adelante. Su enfoque es entonces similar al del Partido Comunista
Chino: mantener un perfil bajo y luego dar el golpe. Una de sus reglas insta a los radicales a usar
métodos agresivos para intimidar a sus oponentes y así alcanzar el objetivo de perturbar y destruir.

David Horowitz, autor y exradical con una profunda comprensión de Alinsky, dijo que Alinsky y sus
seguidores no piensan en reformar el sistema actual. Saben muy bien que su objetivo es destruirlo
completamente y consideran a tal proceso como una guerra [3]. Por lo tanto, intentarán lograr su
objetivo por todos los medios posibles, decidiendo cuándo emplear la violencia, qué tipo de violencia
utilizar y qué tipo de mentiras decir.

En la sociedad de Estados Unidos, algunos políticos y agentes políticos atacan a sus enemigos con
métodos inescrupulosos, como el engaño, ataques personales, entre otros. Al igual que los comunistas,
también recurren frecuentemente a la violencia. Una sociedad con una mayor tendencia a la violencia
se volverá más inestable y dividida. En la actualidad, la relación entre el principal partido de izquierda

144
y el principal partido de derecha en EE. UU. parece idéntica al enfrentamiento entre el bloque
comunista y el mundo libre durante la Guerra Fría. Son incompatibles como el agua y el aceite debido a
diferencias irreconciliables.

Después de la elección del nuevo presidente en 2016, los extremistas de izquierda conocidos como
Antifa comenzaron a involucrarse en conflictos violentos. Los activistas de Antifa siguieron de cerca a
su objetivo –los partidarios del nuevo presidente y otros conservadores– y fueron tras ellos en actos
públicos y otras partes. Los activistas de Antifa impidieron que seguidores de Trump se expresaran e
incluso los atacaron directamente.

En los últimos años, el flujo de inmigrantes de Medio Oriente y África provocó muchos problemas
sociales en países europeos. Debido a la “corrección política”, la élite de izquierda en esas naciones ha
atacado y abusado verbalmente a los opositores de las actuales políticas de inmigración. [4]

En junio de 2017, Steve Scalise, miembro del Partido Republicano y coordinador de la banca
mayoritaria de la Cámara de Representantes, recibió un disparo que lo hirió de gravedad durante una
práctica de béisbol por parte de un seguidor de otro partido. Un político de la izquierda incluso dijo que
le “alegraba” que Scalise hubiera recibido un disparo. Poco después este funcionario fue removido de
su cargo de presidente de un comité de su partido a nivel estatal.

Detrás de estos conflictos violentos hay factores del espectro comunista. No es que todos quieran que
haya conflictos, pero solo hacen falta unos pocos activistas comunistas para encender la mecha.

Bajo la influencia del espectro comunista, cuando ciertos partidos y políticos son débiles, dicen que
protegerán los derechos del pueblo y siguen las regulaciones de una sociedad democrática. Pero cuando
crecen en poder, utilizan todos los métodos a su disposición para reprimir la disidencia y privar
arbitrariamente a la gente de sus derechos. En febrero de 2017, en una sesión del Senado de un estado
del oeste de Estados Unidos, una senadora estatal vietnamita-estadounidense se dirigió a la cámara para
hablar contra los elogios hacia Tom Hayden, un exradical y activista anti Guerra de Vietnam que se
convirtió en senador [5]. Sin embargo, su micrófono fue apagado abruptamente y ella fue forzada a
retirarse de la cámara del Senado. Si las cosas siguen yendo en esta dirección, el resultado final será
una autocracia comunista.

c. Cómo las mentiras comunistas confunden a Occidente


La reputación del comunismo es pésima en Occidente, por lo que las mentiras son la única manera que
tiene para expandir su influencia.

Los grupos comunistas y de izquierda utilizan lemas como “libertad”, “progreso” y “el interés público”
como un pretexto para ganar el apoyo del público. De hecho, su objetivo es llevar a cabo su plan de
avanzar con el socialismo. Sus tácticas imitan las promesas comunistas del “Cielo en la Tierra”.
Algunos partidos promueven políticas que son básicamente comunistas, pero las empaquetan con otro
nombre. Por ejemplo, el establecimiento de un sistema de cobertura de salud socialista no es llamado
socialista, sino “cobertura universal de salud” o lo justifican diciendo que está basado en la opinión
pública. Cuando quieren forzar a los empleadores a pagar un salario mínimo, lo llaman “sueldo base”.
Todo mientras los gobiernos occidentales se vuelven más poderosos e intervienen cada vez más en las
vidas de las personas.

145
Los políticos y grupos de interés procomunistas hacen promesas vacías para ser elegidos, algo muy
similar a lo que hicieron los partidos comunistas para tener cierta aprobación cuando recién
comenzaban. Estos políticos prometen mayor asistencia social o dicen que todos tendrán un empleo y
seguro médico. Nadie se preocupa por hablar de quién lo pagará o cómo funcionará el sistema en el
largo plazo. De todos modos, muchas veces ni siquiera están pensando en cumplir su promesa.

Benito Bernal, candidato al Congreso de la Costa Oeste de EE. UU. que antes se ubicaba a la izquierda
de la política, reveló recientemente que una vez un partido político construyó una organización política
con miembros que incluían secretarios de departamentos federales, senadores federales y congresistas,
además de miembros de consejos estatales y municipales. Él dijo que organizaron un plan de 25 años
para manipular diferentes niveles del gobierno a fin de hacer campaña por un futuro presidente. Bernal
descubrió que la organización decía que destinaba sus recursos a ayudar a las comunidades a resolver
problemas como la violencia de las pandillas, la deserción escolar, el embarazo adolescente, la
inmigración ilegal y la injusticia social. Pero su objetivo era que todas esas personas dependieran del
gobierno. Bernal lo describió como un “sistema de esclavitud” [6] y dijo:

Cuando le pregunté a gente de la organización, ellos respondieron haciéndome tres preguntas.


“Primero, si se resolvieran todos los problemas, ¿qué podría proponer el próximo candidato
presidencial? Segundo, ¿tienes idea de cuánto capital ha llegado a nuestra ciudad para resolver estos
problemas? Tercero, ¿sabes cuántos empleos se han creado para resolver estos problemas?” En ese
momento, me pregunté si realmente estas personas me estaban diciendo que me beneficiara del dolor
de la gente, la violencia de las pandillas y de los niños matándose entre sí.

Bernal dijo que si alguien se tomara el tiempo de mirar el registro de votaciones del partido, se daría
cuenta de que el partido quería que la gente estuviera decepcionada, reprimida y empobrecida para así
beneficiarse de sus infortunios. Por eso es que luego decidió abandonar ese partido.

En las elecciones presidenciales de 2008 en EE. UU., se descubrió que la Asociación de


Organizaciones Comunitarias para la Reforma Ahora (ACORN), un grupo liberal con 40 años de
historia, había registrado miles de votantes fraudulentos. [7]

En 2009, el grupo estuvo nuevamente involucrado en un escándalo a nivel nacional. En nombre de


defender la justicia y luchar por los hogares de menores ingresos, recibió una gran cantidad de
subsidios del gobierno y auxilio financiero federal para que utilizara en ayudar a las familias con
necesidades en cuestiones de cobertura de salud y vivienda. Dos investigadores caracterizados como
una prostituta y un proxeneta fueron a las oficinas de ACORN de varias ciudades grandes para ser
asesorados sobre cómo operar su negocio, y filmaron en secreto las entrevistas. Sus videos muestran a
empleados de ACORN aconsejándolos sobre cómo operar un burdel con una empresa y una identidad
falsas, y les mostraron cómo lavar dinero, esconder el efectivo, evadir la investigación, mentir a la
policía y evadir impuestos [8]. Aunque ACORN se defendió repetidas veces, su reputación quedó
devastada y perdió el financiamiento, y tuvo que cerrar un año más tarde.

Muchas promesas políticas parecen tentadoras en la superficie, pero una vez puestas en práctica,
resultan en una ruina para el futuro de la gente. Esto se conoce como el “Efecto Curley”, estudiado por
dos profesores de Harvard. [9]

Forbes resume al Efecto Curley de esta manera particular: “Un político o partido político puede lograr

146
un dominio de largo plazo al inclinar la balanza de los votos en su dirección mediante la
implementación de políticas que estrangulan y asfixian el crecimiento económico. Ilógicamente,
empobrecer una ciudad lleva al éxito político de los ingenieros de dicho empobrecimiento”. [10]

En concreto, los políticos utilizan políticas fiscales y tributarias retorcidas y redistribucionistas –como
otorgarles incentivos fiscales a sindicatos, programas gubernamentales y empresas de minorías– al
tiempo que aumentan los impuestos a otras empresas y a los de mayores ingresos. El resultado es que
los beneficiarios de dichas políticas (incluyendo los pobres, los sindicatos, etc) se vuelven dependientes
de esos políticos que los favorecen y luego los apoyan en las elecciones. Estas políticas de “quitar a los
ricos” y de altos impuestos se utilizan para apoyar proyectos gubernamentales que empujan a los ricos
y los emprendedores (que no quieren que les quiten su dinero y lo malgasten) a irse de la ciudad, con el
resultado de que disminuyen los opositores a las políticas. Tales políticos tienen un pie firme y de largo
plazo en esa región y pueden así construir su maquinaria política. Al mismo tiempo, los impuestos y las
oportunidades de empleo en la ciudad disminuyen año tras año, y al final la ciudad cae en bancarrota.

El artículo de Forbes señala que la influencia del Efecto Curley está generalizada y afecta a las diez
ciudades más pobres de Estados Unidos con una población mayor a los 250.000 habitantes. Hoy en día,
un estado rico de la costa Oeste, que ha estado controlado mayormente por políticos de izquierda, está
enfrentando las consecuencias de estas políticas. [11]

La izquierda también cambia el significado de las palabras. Por ejemplo, para los conservadores,
“igualdad” significa, a rasgos generales, tener igualdad de oportunidades. De esta manera, la gente
puede competir equitativamente y se forma una meritocracia natural. Para los izquierdistas, por otro
lado, el término significa igualdad de resultados, lo que significa que sea que la gente trabaje duro o no,
todos recibirán el mismo resultado.

Los conservadores creen que la tolerancia es inclusiva con respecto a diferentes creencias y opiniones;
cuando los intereses personales se ven afectados, la gente debe mantener una mente abierta y ser
generosa. La izquierda suele entender tolerancia como la tolerancia al pecado. Su comprensión de la
libertad y la justicia difiere enormemente de los conceptos tradicionales. Políticas de ingeniería social,
como la celebración de la homosexualidad, tener a hombres y mujeres en el mismo baño, legalizar la
marihuana y otras políticas que socavan la ética humana son consideradas “progresistas”, como si se
trataran de avances morales. En realidad, todas estas políticas sabotean las leyes morales establecidas
por Dios para el hombre. Así es cómo las políticas de la izquierda terminan socavando la moral. El
perverso espectro del comunismo utiliza este tipo de política para sus propios fines.

En el pasado, la gente creía que Estados Unidos era una sociedad realmente libre y el último bastión
contra el comunismo. Pero hoy en día, la gente ve claramente que los altos impuestos, un Estado
benefactor altamente desarrollado, el colectivismo, el gran gobierno, la democracia social, la “igualdad
social”, etc, son consagrados en las políticas y puestos en práctica; todos ellos derivan de una u otra
manera del ADN ideológico socialista y marxista-leninista. En particular, la generación joven
simplemente no conoce la historia de brutalidad de los países comunistas. Ellos anhelan y persiguen un
ideal ilusorio y son engañados por el nuevo disfraz que ha asumido el comunismo. El resultado es que,
sin saberlo, caminan por el camino hacia su ruina.

5. Totalitarismo: la consecuencia de la política comunista


Es ampliamente sabido que los países comunistas totalitarios controlan todos los aspectos de las vidas

147
personales de sus ciudadanos. Las formas no violentas de comunismo expanden gradual y
continuamente el poder gubernamental, incrementando el control sobre la vida social y finalmente
avanzando hacia un sistema autoritario. En países donde aún no se ha establecido un poder comunista
totalitario, la gente también corre peligro de perder sus libertades en cualquier momento. Lo que es
incluso más aterrador es el hecho de que el totalitarismo moderno utiliza la ciencia y la tecnología para
llevar a cabo la vigilancia personal y un control extremo sobre la vida de las personas, algo nunca antes
visto.

a. El totalitarismo erradica el libre albedrío y suprime la bondad


Cuando los seres humanos siguen los valores tradicionales establecidos por lo divino, Dios guiará a las
personas para que esa cultura continúe desarrollándose. Tener una cultura fundada en la inspiración
divina es un canal importante para que las personas se conecten con lo divino. Con base en esta cultura,
se derivan una variedad de métodos de organización social, es decir, la vida política.

Dios da a las personas el libre albedrío y la habilidad de manejar sus propios asuntos. Las personas
deben manejarse mediante la autodisciplina, la conducta moral y la responsabilidad para con sí mismos
y sus familias. Luego de estudiar política estadounidense del siglo XIX, el científico político francés
Alexis de Tocqueville llegó a apreciar enormemente dicha sociedad. Le impresionó la habilidad de los
estadounidenses para la introspección, su entendimiento de la maldad, su voluntad para resolver
problemas con paciencia y la falta de violencia en general a la hora de resolver problemáticas sociales.
Él pensaba que la grandeza de Estados Unidos yace en su habilidad de corregir sus propios errores. [12]

Por otro lado, lo que el espectro perverso del comunismo quiere es que haya una política totalitaria para
poder instigar a la gente a oponerse a la tradición y a la moral, y bloquear el camino para que la gente
se incline hacia la bondad y hacia lo divino. La gente de países comunistas pasan de ser personas de
Dios a convertirse en súbditos del diablo, todo sin darse cuenta. Gradualmente, obedecen
voluntariamente las normas que concuerdan con el diablo.

En países comunistas, el gobierno monopoliza los recursos sociales, entre ellos la economía, el sistema
educativo y los medios de comunicación. Así, todo debe realizarse siguiendo las instrucciones de los
líderes del Partido Comunista, y sus métodos de gobierno están basados en mentiras, maldad y
violencia. Aquellos que intentan seguir su conciencia e inclinarse hacia la bondad terminan violando la
ideología y las reglas del partido, y son calificados de enemigos del partido. Luego se convierten en la
clase marginal, obligados a luchar en lo más bajo de la sociedad, o simplemente mueren.

En las sociedades libres, el gobierno también está yendo hacia el autoritarismo, con el “gran gobierno”
en control de casi todo. Una de las características de la política autocrática es un fuerte gobierno central
que planea y dirige la economía. Actualmente, los gobiernos occidentales han fortalecido cada vez más
su capacidad de intervenir y controlar la economía para cumplir con los planes del gobierno; utilizan
los instrumentos de ingresos y gastos del Estado, los impuestos y el financiamiento de deudas.

Al mismo tiempo, su esfera de control ha llegado a abarcar las creencias, la familia, la educación, la
economía, la cultura, la energía y los recursos, el transporte, las comunicaciones, los viajes, y más.
Desde la expansión del poder administrativo central al control de gobiernos locales sobre las vidas de
sus ciudadanos, con numerosas leyes y dictámenes, el resultado ha sido una expansión total del poder
del gobierno y un control de la sociedad sin precedentes. Por ejemplo, es obligatorio asociarse a una
cobertura de salud, o la gente recibe una multa. En nombre del interés público, los gobiernos pueden

148
privar a la gente de su propiedad y sus derechos personales.

Un gobierno totalitario utiliza la “corrección política” como una excusa para privar a la gente de su
libertad de expresión y dictar lo que se puede y lo que no se puede decir. Quienes denuncian
abiertamente las políticas siniestras son desestimados y acusados de “discurso de odio”. Quienes se
atreven a oponerse a la corrección política han sido marginalizados, aislados, en algunos casos han
perdido sus trabajos, y en casos extremos han sido amenazados o atacados.

Utilizar estándares políticos desviados para reemplazar los estándares morales rectos, e imponerlos
mediantes leyes, regulaciones y ataques públicos, crea una atmósfera de terror social y presión que
suprime el libre albedrío de la gente y la libertad de elegir la bondad. Esta es la esencia de la política
totalitaria.

b. De la cuna a la tumba: el sistema de asistencia social


Hoy en día, las políticas de asistencia social se han convertido en un fenómeno mundial. Sin importar
qué país o partido, sea conservador o liberal, no hay una diferencia fundamental. Las personas que han
vivido en países comunistas y llegan a Occidente quedan impresionadas con los beneficios: educación
para los niños, seguro médico y cuidado para los ancianos, todo gratuito. Ellos creen que de eso se trata
del “verdadero comunismo”.

¿Acaso la sociedad de hoy, llena de asistencia social, no se trata precisamente de un conjunto de ideas
comunistas aplicadas en una sociedad capitalista? La diferencia es que no se hizo mediante una
revolución violenta.

Querer una vida mejor no está mal en sí, pero detrás de los grandes Estados de bienestar establecidos
por los gobiernos hay grandes problemas. Nada es gratis en este mundo. Los altos niveles de asistencia
social están basados en impuestos forzados, y la asistencia misma termina causando problemas.

El jurista británico Dicey observó:

Ahora, antes de 1908 la cuestión de si un hombre, rico o pobre, debía asegurar su salud era una
cuestión que quedaba completamente a la libre discreción o indiscreción de cada individuo. Su
conducta no le concernía al Estado más que la cuestión de si debería vestirse con un abrigo negro o un
abrigo color pardo. […] Pero, a largo plazo, el Acta Nacional de Seguros traerá sobre el Estado, es
decir, sobre los contribuyentes […] seguro de desempleo. […] Es de hecho la admisión por parte del
Estado que su deber es asegurar a un hombre contra la maldad resultante de la falta de trabajo. […] El
Acta Nacional de Seguros concuerda con las doctrinas del socialismo. […] [13]

El modelo nórdico de asistencia socialista ha sido reconocido y adoptado por muchos países. Ha sido
considerado un ejemplo positivo de prosperidad socialista para que Occidente imite. Pero en el norte de
Europa, la relación entre tasa impositiva y PBI está entre las más altas del mundo, y muchas de las
tasas impositivas de esos países son de alrededor del 50%.

Varios analistas han señalado que hay seis problemas fatales en la cobertura médica socialista que
brinda el gobierno: no es sustentable, ya que la gente quiere beneficiarse de los servicios gratuitos más
de lo que pagan por ellos. No hay recompensas ni multas por desempeño, y quienes trabajan en la
industria médica no asumen ninguna responsabilidad legal por lo que hacen, pero reciben un sueldo sin

149
importar cuánto trabajen. Esto causa enormes pérdidas al gobierno: la gente roba por los agujeros del
sistema, abusa del mismo y se involucra en transacciones clandestinas. El gobierno decide sobre la vida
y la muerte de la gente a través del sistema médico, y está plagado de burocracia. [14]

En 2010, un hombre llamado Jonas en el norte de Suecia estaba sangrando y tenía que suturar sus
heridas en una sala de emergencias. Primero fue a una clínica de pacientes ambulatorios, pero estaba
cerrada. Luego esperó tres horas en una sala de emergencias. La herida le sangraba, pero no fue
asistido. No tuvo más opción que intentar curar las heridas él mismo, pero esto hizo que el personal del
hospital lo denunciara por violar la ley por posesión de equipamiento médico sin autorización (él tomó
una aguja e hilo que las enfermeras habían dejado al alcance) [15]. Este es solo un ejemplo; la realidad
es mucho peor. Ya que todos quieren cobertura médica gratuita, se abusa de los recursos. El choque
entre las limitaciones de recursos y la demanda de que sea gratis causa discordancias entre la oferta y la
demanda. La falta de oferta significa largas esperas, mientras que quienes realmente necesitan cuidado
médico se ven perjudicados por la medicina socializada.

No se trata meramente de una cuestión de eficiencia. El mayor peligro es que todo lo que una persona
necesita desde la cuna a la tumba está controlado por el gobierno. Puede parecer algo bueno, pero de
hecho, la dependencia de la población en el gobierno es el camino hacia un régimen autocrático.

Tal como escribió Tocqueville: “Si se estableciera el despotismo entre las naciones democráticas de la
actualidad, este asumiría un carácter diferente; sería más extenso y más leve; degradaría a los hombres
sin atormentarlos” [16]. Esta es una gran definición del Estado benefactor.

c. Un exceso de leyes pavimenta el camino hacia el totalitarismo


La política totalitaria socava la libertad de las personas de ser compasivas, pero les da espacio para
hacer el mal. Que la gente quiera usar la ley para evitar que otros hagan cosas malas es precisamente lo
que el diablo quiere. En la sociedad moderna, hay numerosas leyes y regulaciones complicadas.
Estados Unidos tiene más de 70.000 leyes tributarias; la ley de cobertura de salud tiene 20.000 páginas.
Incluso los jueces y abogados no pueden comprender todas las leyes, ni hablar de una persona común y
corriente. Desde el nivel federal hasta el nivel de estado, condado y ciudad, cada año se aprueban un
promedio de 40.000 leyes nuevas. Una persona puede violar la ley sin siquiera darse cuenta. Los
castigos van desde una multa a un tiempo en prisión.

Hay normas sobre qué tipo de anzuelo usar para pescar y sobre sorber la sopa con demasiado ruido en
público –todo, más o menos, tiene una ley o una regla que lo limita. California permite solo pantallas
de televisión planas que cumplan con ciertos requisitos de consumo de energía; las bolsas de plástico
están prohibidas. En algunas ciudades, construir una casita en el jardín trasero de tu propia casa
requiere de la aprobación del gobierno.

La sobreutilización de leyes insensibiliza el sentido de la moral. En efecto, muchas leyes están en


contra de la moral del sentido común. Y sin embargo, la proliferación de leyes ha creado una tendencia
social en la cual la gente es juzgada según la ley y no según su estándar moral. A medida que pasa el
tiempo, es fácil para los agentes del espectro perverso implantar la ideología del diablo en las leyes
humanas.

Sin importar cuán buena sea la ley, es solo un poder externo y no puede cambiar la mente de las
personas. Lao Zi dijo: “Mientras más leyes se promulgan, más ladrones y bandidos habrá”. Cuando el

150
diablo está desenfrenado, la ley es inútil. Mientras más leyes haya, más control puede ejercer el gran
gobierno. La gente ignora el hecho de que los problemas sociales son causados por el diablo que
magnifica la parte mala del hombre. Piensan que el problema está en la ley, así que se ponen a
arreglarla y olvidan el quid de la cuestión. Se forma un círculo vicioso y la sociedad comienza a
marchar paso a paso hacia la autocracia.

d. Utilización de la tecnología para ejercer el control


El totalitarismo utiliza el aparato estatal y la policía secreta para monitorear a la población. La
tecnología moderna ha llevado a la vigilancia al extremo, ampliando su mirada a cada rincón de la vida.

Un informe de Business Insider resumió diez maneras en que el Partido Comunista Chino ha estado
monitoreando al pueblo chino. [17]

Usar la tecnología de reconocimiento facial para identificar a la gente entre grandes multitudes.
Hacer que los administradores de chats grupales espíen a las personas.
Obligar a los ciudadanos a descargar aplicaciones que permitan al gobierno monitorear las fotos y
vídeos de sus celulares.
Observar cómo la gente compra por internet.
Hacer que los agentes del orden público utilicen lentes especiales para identificar personas en lugares
con mucha gente, como calles y estaciones de trenes.
Instalar “policía robótica” en estaciones de trenes para escanear los rostros de la gente y cotejarlos con
los de fugitivos buscados.
Usar tecnología de reconocimiento facial para capturar peatones imprudentes.
Detener a peatones aleatoriamente para chequear sus teléfonos celulares.
Rastrear las publicaciones en redes sociales de la gente, las cuales pueden ser vinculadas con la familia
del usuario y la ubicación del mismo.
Desarrollar software predictivo para agregar información sobre la gente –sin su conocimiento– y
marcar a quienes considera amenazantes.
El Financial Times sonsaca el siniestro propósito del sistema chino de puntaje de crédito social. “Esto
es el núcleo del plan 2020 de China: no solo usar el big data para medir el puntaje de crédito, sino
cuantificar la tendencia política de su ciudadanía”, dice el artículo. “El mismo sistema puede ser
recalibrado para producir un puntaje de ‘patriotismo’ que evalúe qué tan alineados están los puntos de
vista de un individuo con los valores del Partido Comunista al poder”. [18]

Con archivos de recursos humanos y big data, el gobierno puede hacer que los ciudadanos en la mira
sean despedidos de sus trabajos y que los bancos cancelen sus hipotecas. Puede revocar sus licencias y
asegurar que no reciban atención médica en los hospitales.

La China de hoy tiene el sistema de vigilancia más grande del mundo. En lugares públicos y en los
caminos hay por todas partes cámaras de vigilancia. En pocos minutos, los rostros que están en una
lista negra pueden ser filtrados de un mar de 1400 millones de personas. El software de vigilancia
embebido en los teléfonos celulares a través de WeChat permite la vigilancia abierta, y la privacidad
está completamente ausente para cualquiera con un celular. Simplemente no hay dónde esconderse. A
medida que la tecnología se vuelve más y más avanzada y los gobiernos de hacen más y más grandes,
que Occidente continúe en el camino al socialismo daría como resultado un destino igualmente
horroroso, en el que las personas son constantemente monitoreadas, presionadas y manejadas. Este
último escenario no es en absoluto una exageración.

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6. La guerra total del comunismo contra Occidente
Debido a la infiltración del espectro comunista, la sociedad estadounidense hoy en día está dividida en
un grado sin precedentes, con la izquierda usando todo su poder para obstruir y boicotear a quienes
tienen puntos de vista tradicionales en la política. Usar el término “guerra” para describir esta situación
no es para nada una exageración.

En años recientes, durante la elección en Estados Unidos, a pesar de que la retórica puede haber sido
feroz y beligerante, una vez que terminó la elección, comenzaría la sanación, las grietas serían
enmendadas y la política regresaría a la normalidad.

No obstante, durante la etapa inicial de las elecciones de 2016, algunos funcionarios de izquierda
dentro del gobierno ya estaban elaborando un plan para tratar con estándares diferentes a los candidatos
de diferentes partidos. Después de las elecciones, a fin de hacerse de las elecciones nuevamente, la
izquierda inició un juicio. Después de que asumiera el nuevo presidente, el gobernador izquierdista del
estado de Washington dijo que había un “tornado de apoyo” a la oposición total al nuevo presidente.
Los altos mandos del partido opositor admitieron que un ejército enfurecido de liberales quería que se
llevará a cabo una “guerra total” [19] contra el nuevo presidente, que se lo bloqueara en todas partes, y
que a través de esto, ellos se ganaran el apoyo del público.

La izquierda actualmente está recurriendo a todos los métodos posibles para alcanzar sus objetivos. Los
izquierdistas se suelen oponer a las nuevas políticas por el simple hecho de oponerse. Bajo
circunstancias normales, diferentes partidos pueden tener diferentes puntos de vista sobre las políticas,
pero a pesar de la división, todos tienen en común el deseo de que el país esté seguro. Pero,
notablemente, no solo la propuesta de fortalecer la frontera fue objeto de intensos ataques, sino que
ciertos estados incluso aprobaron leyes de “ciudad santuario”. Estas leyes impiden a los oficiales
federales del orden público preguntar a las personas sobre su estatus de inmigración y prohíben a las
agencias locales brindar información relacionada con inmigración a las agencias federales del orden
público.

Antes de las elecciones, los medios de comunicación dominados por la izquierda respaldaron
fuertemente a la candidata del partido de izquierda, dando la impresión de que su victoria era inevitable
–y así fue que muchos quedaron perplejos por el resultado. Después de las elecciones, los principales
medios de comunicación coordinaron con los políticos de izquierda para hacer sensacionalismo con
todo tipo de asuntos, dirigiendo la atención del público a los ataques y críticas al nuevo presidente,
incluso al punto de inventar noticias falsas para confundir al público. Los principales medios de
comunicación hicieron la vista gorda a prácticamente todos los logros del nuevo presidente, mientras
que no ahondaron demasiado en los enormes problemas inherentes a la candidata de izquierda.

En una sociedad normal, diferentes grupos o partidos pueden tener diferentes opiniones, con lo que
surgen conflictos. Pero tales conflictos deberían ser temporales y localizados, y eventualmente ambos
lados deberían intentar resolver el problema pacíficamente. Solo cuando un grupo está poseído por la
mentalidad de lucha de clases del espectro comunista, es que las disputas políticas se elevan al punto de
iniciar una guerra, con la creencia de que la cooperación o la reconciliación pacífica son imposibles y
de que uno debe derrotar totalmente al opositor y demoler completamente el sistema existente.

Esta guerra total se refleja en la confrontación general en el arte del juego político, en la formulación de

152
políticas y en la batalla por la opinión pública, trayendo consigo profundas rupturas sociales y un
número creciente de actos extremistas y violentos. Esto es exactamente lo que el espectro comunista
espera ver.

En 2016, según la última encuesta conducida por The Associated Press y el Centro de Investigación de
Asuntos Públicos, alrededor del 85 por ciento de los encuestados creía que el país estaba más
profundamente dividido en la política que en el pasado; el 80 por ciento creía que los estadounidenses
están muy divididos en valores importantes. [20]

La unidad de un país requiere de un conjunto común de valores y una cultura compartida. A pesar de
que las doctrinas de diferentes religiones son diferentes, los estándares para el bien y el mal son
similares. Esto permite que los grupos étnicos de Estados Unidos vivan en armonía. No obstante,
cuando los valores están divididos, incluso surge la pregunta de si el país permanecerá unido.

Conclusión
Todos albergan debilidades y maldad dentro de sí. La búsqueda de poder, dinero y fama existió desde el
comienzo de la humanidad. El diablo utilizó la maldad en la naturaleza humana con el propósito de
crear un sistema de “agentes” suyos en cada país. Un país es como un cuerpo humano, y cada entidad
dentro de él –sea una empresa, un gobierno, etc.– es como un órgano humano. Cada uno tiene su
función y cumple sus deberes. Si los agentes del diablo se infiltran en un país, entonces es como si una
conciencia externa reemplazara el alma humana –o en otras palabras, como si la conciencia externa
directamente poseyera y controlara el cuerpo.

Si alguien intenta despertar a una sociedad del control del diablo, este sistema probablemente resista
por todos los medios –por ejemplo, usando los medios de comunicación para desacreditar a los
opositores, haciendo ataques personales, usando información engañosa para confundir al público,
fomentando el antagonismo, ignorando los decretos gubernamentales, desviando recursos para apoyar a
la oposición y arrastrando a la sociedad entera hacia la división y al conflicto. Los opositores incluso
han causado agitación social mientras intentaban poner al público desinformado en contra de quienes se
atreven a confrontar al diablo. Muchas personas son los fundadores, y al mismo tiempo las víctimas, de
este sistema. A pesar de que pueden haber hecho cosas malas, no son realmente enemigos de la
humanidad.

El poder político puede ser utilizado para tener logros que beneficien a todas las personas. Por otro
lado, el abuso del poder político puede conducir a enormes crímenes. El propósito de este capítulo ha
sido revelar los factores comunistas detrás de la política del mundo actual y así ayudar a las personas a
distinguir entre el bien y el mal, ver las estrategias del diablo y regresar a la política a su dominio
apropiado y a su camino correcto.

El expresidente de EE. UU. Reagan una vez dijo: “De tiempo en tiempo hemos estado tentados a creer
que la sociedad se ha vuelto demasiado compleja como para ser manejada mediante el autogobierno,
que el gobierno de un grupo de élite es superior al gobierno por, para y del pueblo. Bueno, si nadie
entre nosotros es capaz de gobernarse a sí mismo, entonces ¿quién entre nosotros tiene la capacidad de
gobernar a otros?” [21]. De manera similar, el presidente Trump dijo: “En Estados Unidos no adoramos
al gobierno, adoramos a Dios”. [22]

La autoridad política necesita regresar al camino correcto, basado en valores tradicionales. Solo cuando

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la humanidad sea bendecida por Dios será capaz de resistir la manipulación del diablo y así evitar el
camino de esclavitud y destrucción. Solo retornando a las tradiciones y virtudes dejadas al hombre por
Dios tendrá la humanidad una salida.

Capítulo 9: La trampa económica comunista (Parte 1)

abla de contenidos
Introducción

1. Países desarrollados de Occidente: comunismo con otro nombre


a. Altos impuestos y generosa asistencia social
b. Intervencionismo económico agresivo en países occidentales
c. La economía socialista lleva al totalitarismo comunista

2. El socialismo distópico del Partido Comunista Chino


a. La economía china: el control comunista no cede
b. La verdad detrás del crecimiento económico de China
c. Consecuencias del modelo económico chino

3. Los estragos del socialismo en el mundo en desarrollo


a. El socialismo continúa acechando a Europa del Este
b. La economía socialista ha fallado en naciones en desarrollo

***

Introducción
Hace un siglo, Karl Marx publicó Das Kapital, abogando por la abolición de la propiedad privada y su
reemplazo por la propiedad pública. Medio siglo después, la propiedad pública comunista había sido
implementada en un tercio de las naciones del mundo.

Después de la desintegración del bloque soviético luego de 1990, muchos países de Europa del Este
pasaron por una “terapia de choque” para regresar a sus economías de mercado. Otros países en los que
no regía el Partido Comunista, pero que de todos modos acogieron la nacionalización socialista y
soportaron la miseria y la pobreza de la propiedad pública, finalmente no tuvieron más opción que
aplicar reformas de mercado.

Para lograr la dominación mundial, el espectro del comunismo lanzó ofensivas en todo el mundo. Al
observar esos países que abandonaron al comunismo o al modelo económico socialista, uno podría
pensar que el espectro fracasó en sus planes. Pero la realidad no es tan simple. El espectro comunista
no sigue una serie de principios fijos. En cambio, sus métodos y formas cambian constantemente para
adaptarse a la situación. Puede abandonar o criticar sus acciones previas en pos de un objetivo mayor, y
eso es especialmente así en la esfera económica.

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Al analizar detalladamente nuestro presente sistema económico y la realidad detrás del mismo, es
imposible no descubrir cómo el espectro comunista ha esparcido sus tentáculos a todos los rincones. A
medida que abundan las estrategias fantasiosas y la adoración ciega del gobierno, la economía de
prácticamente todos los países del mundo se está alejando de los principios del libre mercado. Las
naciones están perdiendo sus bases morales y gravitan hacia el comunismo. Es hora de que
despertemos a esta realidad y tomemos medidas contra ello.

1. Países desarrollados de Occidente: comunismo con otro nombre


En El Manifiesto Comunista (originalmente Manifiesto del Partido Comunista), Marx escribió que la
teoría comunista puede resumirse en una sola frase: abolir el sistema de la propiedad privada. Para las
personas, esto implica la “abolición de la individualidad burguesa, la independencia burguesa y la
libertad burguesa”. Para la sociedad, significa que “el proletariado utilizará su supremacía política para
arrebatar, por grados, todo el capital de los burgueses, para centralizar todos los instrumentos de
producción a manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como la clase gobernante”. [1]

Para alcanzar este objetivo, los comunistas han utilizado la violencia y el asesinato en masa en los
países comunistas. Pero a medida que el comunismo violento perdió su encanto, este concibió formas
no violentas. Estas variantes del socialismo se infiltraron en toda la sociedad al punto de que son
difíciles de identificar.

Los países occidentales están usando muchas políticas económicas que no parecen tener relación con el
socialismo en nombre o forma, y sin embargo, juegan un papel de restringir, debilitar o privar el
derecho de las personas a la propiedad privada. Otras debilitan los mecanismos de la libre empresa,
expanden el poder del gobierno e impulsan a la sociedad hacia el camino del socialismo. Los métodos
incluyen impuestos altos, generosas prestaciones sociales y un agresivo intervencionismo del Estado.

a. Altos impuestos y generosa asistencia social


Una característica importante de la economía comunista o socialista de los países occidentales es la
robusta asistencia social. Las actuales políticas de asistencia social hacen que la gente que proviene de
países comunistas sienta que simplemente se mudaron a otro Estado socialista.

Socialismo encubierto

El gobierno en sí mismo no genera valor. Más bien, es como esquilar lana de una oveja. Es el pueblo en
realidad el que paga toda la asistencia social, ya sea mediante impuestos o mediante una deuda
nacional. Un alto grado de asistencia social es en sí mismo una forma de comunismo, solo que sin la
revolución violenta que practican los partidos comunistas.

Los impuestos altos son una nacionalización forzada de los activos privados para redistribuirlos a gran
escala. Al mismo tiempo, es un camino oculto hacia la desaparición gradual del sistema de propiedad
privada.

El resultado final de los impuestos altos es el mismo que el de la propiedad pública y el igualitarismo
impuesto por los regímenes comunistas; la única diferencia es si la nacionalización se realiza antes o
después de la producción. En las economías planeadas comunistas, los materiales de producción están
directamente controlados por el Estado. En Occidente, la producción se controla de forma privada, pero
los ingresos se convierten en activos estatales mediante impuestos y esquemas de redistribución. De

155
cualquier modo, equivale a robar y a saquear la riqueza ajena. En países occidentales, en lugar de
utilizar las matanzas y la violencia, lo anterior se logró legalmente mediante la democracia y la
legislación.

Cierta ayuda del gobierno es razonable, como la seguridad social para las víctimas de desastres o
accidentes. Pero los aspectos positivos de la asistencia social la convierten en un conveniente
instrumento para el engaño y se convierte en la excusa necesaria para aumentar los impuestos. En este
aspecto, la asistencia social generosa ya ha tenido las mismas consecuencias destructivas que la
economía comunista para la gente, la sociedad y los valores morales. La naturaleza de la economía
comunista hace que esta saque el lado oscuro de la naturaleza humana. Esta es la causa raíz por la que
el diablo está empujando los valores económicos comunistas en todo el mundo, sea en sociedades libres
o en aquellas controladas directamente por regímenes comunistas.

Impuestos altos

La asistencia social en países desarrollados de Occidente consume una gran porción de los ingresos
fiscales, los cuales provienen de los impuestos transferidos desde el patrimonio privado. No hay otra
forma de mantener este nivel de generosidad del gobierno.

En Estados Unidos, más de la mitad de los ingresos públicos se gastan en seguro social y cobertura
médica. Más del 80% de este dinero proviene de impuestos a la renta personal e impuestos de
seguridad social; el 11% proviene de impuestos corporativos [2]. Muchos países occidentales lo hacen
a un grado aún mayor que Estados Unidos, dado que sus sistemas de asistencia social son más
extensos.

Según datos de 2016 de treinta y cinco economías de mercado publicados por la Organización para la
Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), veintisiete países tenían una tasa de impuesto a la renta
superior al 30%. Los dos países con los impuestos a la renta más altos, con 54% y 49,4%, están en
Europa. Además de esto, comer o comprar algún artículo en muchas partes de Europa viene con un
impuesto al valor agregado que en algunos lugares llega al 20% [3]. Los impuestos corporativos y otros
también suman a los impuestos.

Otros datos muestran que en 1900, solo siete de los quince países de ese año aplicaban un impuesto a la
renta, con Italia a la cabeza con una tasa del 10%. Australia, Japón y Nueva Zelanda tenían impuestos a
la renta de alrededor de un 5%. Pero para 1950, la tasa de impuesto máximo promedio en veinte países
era de más del 60%; actualmente ha caído a alrededor de 40% [4].

Los impuestos altos no son solo una carga para los que tienen más dinero, sino que los pobres también
lo sufren de varias maneras. Mientras los ricos suelen tener varias formas legales de protegerse de los
impuestos, la asistencia social que se le brinda a los pobres desaparece cuando su ingreso supera cierto
umbral. En resumen, la gente es penalizada por trabajar más.

Elevada asistencia social

En 1942, el economista británico William Beveridge impulsó el Estado de asistencia social, un plan
“totalmente abarcador respecto a personas y necesidades”. En la sociedad moderna, el sistema de
asistencia social se ha expandido hasta cubrir el desempleo, la cobertura médica, las pensiones, los

156
accidentes de trabajo, la vivienda, la educación, el cuidado de los niños, etc., mucho más que el
concepto tradicional de caridad para quienes necesitan ayuda inmediata.

Un informe de Heritage Foundation mostró que en 2013, más de cien millones de personas en Estados
Unidos, o prácticamente un tercio de la población, recibía asistencia social (excluyendo la Seguridad
Social y la cobertura de salud) a un promedio de USD 9000 por persona [5]. De acuerdo con
estadísticas recopiladas por el Buró de Censos de EE. UU., en 2016 alrededor del 12,7% de la
población estaba viviendo por debajo de la línea de la pobreza, aunque sus condiciones de vida podrían
sorprender a unos cuantos.

Según encuestas del gobierno, el 96% de los padres de hogares pobres dijo que sus hijos nunca habían
pasado hambre. Casi el 50% de los hogares pobres vivía en casas no adosadas, y un 40% vivía en casas
adosadas. Solo el 9% vivía en casas rodantes. El 80% tenía aire acondicionado y dos quintos tenían
televisores LCD. Tres cuartos de los hogares pobres tenían un automóvil [6]. La categorización
deliberada de una gran cantidad de personas en el sector demográfico de “pobreza” resulta en una gran
excusa para la expansión de la asistencia social.

La asistencia social que ofrece el gobierno de EE. UU. está por debajo del promedio en comparación
con los miembros de OCDE. La mayoría de las personas que viven en países nórdicos y otras naciones
de Europa occidental reciben mucha más asistencia social que los estadounidenses. En Dinamarca, por
ejemplo, aun los ciudadanos ricos reciben una red de seguridad social de la cuna a la tumba que incluye
asistencia médica y educación universitaria gratuitas, entre otros generosos beneficios.

Antes del colapso económico de su país, los griegos disfrutaban de un salario anual de catorce meses,
jubilación a los 61 años de edad y una pensión equivalente a más del 90% de su salario. Los suecos
tienen 550 días de licencia médica continua y otros beneficios.

La expansión de la asistencia social desde su rol tradicional de caridad de emergencia a constantes


beneficios para toda la población es, de hecho, parte del plan del espectro para imponer una economía
comunista.

Asistencia social: Esparce la corrupción e intensifica las contradicciones entre ricos y pobres

Desde un punto de vista económico, la esencia de la asistencia social es tomar el dinero de ciertas
personas y transferir su valor a otras. Sin embargo, el gobierno es el responsable de distribuir la
riqueza, restando así importancia a la sabiduría de que uno debe trabajar para poder tener dinero. La
pérdida de este principio moral es particularmente evidente en el norte de Europa.

El analista sueco Nima Sanandaji demostró este punto utilizando datos de la Encuesta Mundial de
Valores. A comienzos de los 80, el 82% de los suecos y el 80% de los noruegos estaban de acuerdo con
que “está mal recibir asistencia del gobierno que no te mereces”. Para cuando se hizo la encuesta en
Noruega y Suecia en 2005 y 2008 respectivamente, solo el 56% de los noruegos y el 61% de los suecos
estaban de acuerdo con tal declaración. [7]

Bajo un sistema de asistencia social generoso, quienes trabajan duro reciben menos ganancias, y
quienes trabajan menos son recompensados con asistencia social. Con el tiempo, esto distorsiona
sutilmente las tradiciones morales, a medida que quienes crecen con la asistencia del gobierno pierden

157
la laboriosidad, independencia, responsabilidad y diligencia de sus progenitores. Toman al sistema por
sentado e incluso consideran que la asistencia social es un derecho humano. Han formado el hábito de
depender del gobierno y aun tenerlo atrapado para que los ayude continuamente. Los valores sociales
han cambiado de manera casi irreversible. Al igual que las ranas que se van hirviendo lentamente en el
agua caliente, el uso de grandes cantidades de asistencia social por parte del comunismo erosiona la
sabiduría moral.

Una gran asistencia social también exprime el rol de la caridad tradicional, y priva tanto a los donantes
de la oportunidad de hacer algo bueno como a los beneficiarios de la oportunidad de sentirse
agradecidos.

En la sociedad tradicional, la caridad se hacía por voluntad propia, ya sea ayudando directamente a los
menos afortunados o donando a organizaciones de caridad como las iglesias. Había donantes y
beneficiarios definidos, y poder recibir la asistencia era un privilegio, no un derecho. Quienes la
recibían sentían gratitud por la bondad de los donantes y se sentían motivados a usar la caridad para
complementar sus propios esfuerzos para mejorar su situación. Quienes recibían la caridad y lograban
cambiar sus vidas probablemente regresarían el favor cuando vieran a otros pasando por los mismos
desafíos que ellos habían pasado.

El pensador francés Alexis de Tocqueville notó que la caridad combina las virtudes de generosidad y de
gratitud, las cuales interactúan mutuamente para mejorar la sociedad y ejercer una influencia moral
positiva. Al mismo tiempo, la relación entre los que daban y los que recibían cumplía la función de
aliviar los conflictos y los antagonismos entre ricos y pobres, ya que el comportamiento caritativo por
parte de individuos conectaba a miembros de diferentes clases económicas. [8]

El desmesurado sistema moderno de asistencia social enajena a donantes y beneficiarios al burocratizar


el proceso de caridad. Los “donantes” de hoy en día son contribuyentes que son forzados a
desprenderse de su patrimonio, en vez de compartirlo voluntariamente. Al mismo tiempo, los
beneficiarios de la asistencia social no tienen conexión con sus benefactores y no sienten gratitud por
su sacrificio.

Tocqueville creía que la asistencia social exacerba los conflictos entre ricos y pobres. Al tener parte de
su patrimonio confiscado a la fuerza, los que tienen dinero se vuelven resentidos hacia la clase de
beneficiarios de la asistencia social. Tocqueville dijo que los pobres también seguirán sintiendo
descontento ya que no valoran su alivio económico: “Una clase sigue viendo al mundo con temor y
aversión mientras que la otra considera su infortunio con desesperanza y envidia”. [9]

La asistencia social desmesurada se convierte en un punto de envidia y de conflicto político que el


comunismo utiliza para destruir la moral de la gente y la armonía social. Esto se pudo observar en la
crisis económica griega: en vez de un conflicto entre ricos y pobres, la lucha fue entre la clase media y
la clase alta. Entre esta última, la evasión impositiva se había convertido en un “deporte nacional”,
según funcionarios griegos citados por The Economist [10]. Al mismo tiempo, a fin de que sus votantes
no se enojaran, el Gobierno griego dependía de tomar préstamos para compensar la disminución del
ingreso fiscal y mantener el mismo nivel de asistencia social que otros países europeos.

Como consecuencia de la crisis económica, el Gobierno griego intentó recortar la asistencia social, pero
inmediatamente se topó con una acérrima resistencia de la población en general. La gente puso sus

158
miradas sobre los ricos y exigió que se les impusieran impuestos aún más altos, creando un dolor de
cabeza para el Gobierno, que todavía tiene que resolver.

El sistema de asistencia social erosiona la ética de trabajo tradicional y hace que la gente sienta que
tiene derecho a lo que no se ha ganado. Como el trabajo duro es castigado, toda la economía sufre.

En 2010, un estudio práctico de Martin Halla, Mario Lackner y Friedrich G. Schneider produjo datos
que muestran que a largo plazo la asistencia social desincentiva el trabajo duro. Y tal resultado no
podrá percibirse hasta un largo tiempo después. Los tres economistas concluyeron que la dinámica del
Estado de asistencia social es perjudicial para la salud de la base económica de una nación. [11]

La cultura de pobreza

En 2012, The New York Times publicó un artículo titulado “Beneficiándose del analfabetismo de un
niño”, en el que describe el impacto de la política de asistencia social en familias de bajos ingresos que
viven en la zona de los Montes Apalaches en el Este de Estados Unidos.

El artículo describe cómo muchas familias pobres dejan de enviar a sus hijos a la escuela a fin de
calificar para la ayuda: “Mamás y papás temen que si sus hijos aprenden a leer, tendrán menos
posibilidades de calificar para un cheque mensual por tener una discapacidad intelectual”. [12]

“Muchas personas [que viven] aquí en casas rodantes en las laderas son pobres y están desesperados, y
un cheque mensual de USD 698 por hijo del programa de Ingreso de Seguridad Suplementario es un
gran aporte –y esos cheques continúan hasta que el niño cumple 18 años”.

Este programa de ayuda comenzó hace unos 40 años con el objetivo de ayudar a las familias que tienen
hijos con discapacidades físicas o mentales. Al momento en que The New York Times informó sobre el
tema, más del 55% de los niños cualificados para el programa estaban categorizados como personas
con discapacidades mentales, pero no tenían ninguna condición definida. En todo Estados Unidos,
ahora hay un total de unos 1,2 millones de niños “con discapacidad mental” para los cuales los
contribuyentes proveen USD 9000 millones por año. [13]

Aquí, la asistencia social y las imperfecciones de la naturaleza humana se retroalimentan en un círculo


vicioso. A pesar de las buenas intenciones de quienes promueven y formulan la política de asistencia
social, esta indirectamente ayudó al espectro comunista en su objetivo de hundir y destruir a la
humanidad.

Hace más de un siglo, Tocqueville hizo la observación de que los programas de asistencia social no
discriminan entre personas, solo entre umbrales de pobreza. Esto hace difícil que la ayuda se reparta de
manera eficiente, ya que es imposible saber si las personas cualificadas están realmente sufriendo de
circunstancias que escapan a su control o si su infortunio fue provocado por sí mismos. [14]

El abuso de la asistencia social no solo ata de manos a las finanzas públicas, sino que también afecta el
futuro de los niños que crecen en dicho sistema. Una investigación realizada en 2009 descubrió que dos
tercios de las personas que recibieron asistencia social siendo niños continuaron recibiéndola al llegar a
adultos, y posiblemente se mantengan recibiéndola por el resto de sus vidas. [15]

159
Como parte de una estrategia para las elecciones, el término “discapacidad” es continuamente ajustado
para incluir una parte de la población cada vez mayor entre aquellos cualificados para recibir la
asistencia social. El criterio que determina quién puede recibir la asistencia crea una atmósfera de
refuerzo negativo que alienta el abuso de los beneficios. La resultante regresión de la moral social y el
malestar económico ayudan al espectro comunista a lograr sus objetivos.

La asistencia social es una medida de emergencia para ayudar a quienes la necesitan genuinamente, es
efectiva en circunstancias como accidentes laborales, epidemias, desastres naturales, etc. No debería
volverse una forma de subsistencia estándar, ya que es incapaz de resolver el dilema de la pobreza.
Hasta el 2014, en los 50 años desde que el presidente Johnson lanzó su guerra contra la pobreza, los
contribuyentes estadounidenses gastaron 2,2 billones de dólares para pagar la asistencia social [16]. Sin
embargo, tal como muestran las estadísticas del Buró de Censos de EE. UU., la tasa de pobreza se ha
mantenido estable en los últimos 40 años. [17]

De acuerdo con el economista estadounidense William Arthur Niskanen, el sistema de asistencia social
engendró una cultura de pobreza, la que a su vez se alimenta de un círculo vicioso de dependencia en la
ayuda del gobierno, hijos extramaritales, crímenes violentos, desempleo y abortos. Su análisis de los
datos de Estados Unidos para el año 1992 produjo un estimativo de los efectos que se podrían esperar si
se aumentaban los beneficios de la Ayuda a las Familias con Hijos Dependientes (AFDC) en un 1% del
ingreso promedio por cápita: los receptores de la AFDC crecerían un 3%, el número de personas en la
pobreza crecería un 0,8%, los hijos de madres solteras aumentarían un 2,1%, y el número de adultos sin
empleo aumentaría un 0,5%. Los abortos y los crímenes violentos también se volverían más comunes
[18]. El hallazgo de Niskanen sugiere que un fuerte sistema de asistencia social promueve la
dependencia en el sistema y desalienta la responsabilidad personal.

La desintegración de la familia es un ingrediente clave en la cultura de la pobreza. En un estudio sobre


pobreza histórica y contemporánea entre la población negra, el economista Walter E. Williams
descubrió que el 85% de los niños negros pobres vivía con madres solteras adolescentes. El sistema de
asistencia social promueve este fenómeno, ya que alienta a las madres solteras a vivir sin hacerse
responsables de sus acciones. Pueden obtener subsidios para la vivienda, cupones para alimentos, etc.,
de la asistencia social del gobierno. La asistencia social ha sido fundamental en la promoción de los
hogares monoparentales, causando más pobreza. [19]

A pesar del hecho de que la asistencia social se ha estado expandiendo en las últimas dos décadas, la
brecha entre ricos y pobres también ha estado aumentando continuamente: el salario promedio,
ajustado a la inflación, aumenta a paso de tortuga mientras que la riqueza fluye hacia los de mayores
ingresos. Ha emergido una clase de trabajadores pobres. Armada con estos problemas sociales, la
izquierda presiona para que haya un gobierno más grande, impuestos más altos y más asistencia social
para combatir la pobreza, exacerbándola aún más.

La izquierda utiliza la asistencia social para obtener votos

Los políticos de izquierda suelen promover una mayor asistencia social e impuestos más altos. Usando
una variedad de lemas electorales para convencer a los votantes de sus nobles intenciones, se retratan
de una manera que parezca que tuvieran una fuerte base moral, aunque estos políticos no sean los que
provean la asistencia social. Su método consiste meramente en tomar el dinero de la clase media y la
clase alta y distribuirlo entre los pobres. Ya que el sistema oculta la relación entre donantes y

160
beneficiarios, los políticos dicen tener un rol crucial en el proceso. Ellos son los que reciben el
agradecimiento de los beneficiarios en forma de votos.

b. Intervencionismo económico agresivo en países occidentales


Intervención del Estado

Al presente, los gobiernos del mundo libre ya están practicando un intervencionismo fuerte en sus
sistemas económicos nacionales. Una de las causas fue la política de asistencia social, desarrollada bajo
influencia socialista, la cual expandió el rol del Estado en la distribución de la riqueza. Otro impulso
para esta tendencia fue la Gran Depresión de la década del 30. Después de la crisis, la sociedad
occidental se vio profundamente influenciada por las teorías de la economía keynesiana, la cual
promueve una intervención activa del Estado y la regulación de la economía mediante subvenciones.

En una sociedad normal, el rol del gobierno es limitado. Solo en situaciones excepcionales debería el
Estado interferir en la economía, como por ejemplo, en tiempos de desastres naturales o en alguna otra
crisis extraordinaria. Pero hoy en día, la teoría keynesiana se ha arraigado en todo el mundo. Los
gobiernos de todos los países se apresuran por tener un mayor control sobre sus respectivas economías.

Cuando el gobierno tiene un rol activo en la economía, cada acción tiene un enorme efecto dominó
sobre el mercado. Nuevas políticas o leyes pueden construir o destruir industrias enteras, haciendo que
muchas empresas e inversores dependan de las decisiones del gobierno. El Estado, que
tradicionalmente solo aprobaba y aplicaba las leyes, ahora se ha convertido en el participante principal
de la arena económica. Como si fuera un referí que se pone a jugar al fútbol, el Estado se ha convertido
en el responsable de controlar y regular el capital en lo que solía ser una economía de dominio privado,
y ha reemplazado su “mano invisible” con su “mano visible”.

El control financiero activo combinado con políticas de fuerte asistencia social ha causado que muchos
gobiernos tengan enormes deudas. Según datos de la OCDE, más de la mitad de sus Estados miembro
tienen gobiernos con deudas de casi o más del 100% de su PBI. La deuda de algunos países supera el
200% de su producción económica [20]. Esto representa una vulnerabilidad importante para el futuro
social y económico de muchos países.

Ronald Coase, economista ganador del Nobel, escribió muchos estudios de investigación sobre el
impacto de la intervención del Estado. En su trabajo, Coase descubrió que la política intervencionista
casi siempre produce resultados negativos. Él cree que la crisis de intervención ha alcanzado el punto
de “rendimiento marginal menguante”. [21]

A pesar de esto, los gobiernos de todos los países se han vuelto más activos en manipular la economía,
y cada vez la llevan más y más hacia el control estatal.

Las consecuencias y la realidad del intervencionismo

Hay al menos dos consecuencias principales de una intervención estatal extensa. Primero, el poder del
Estado se expande en cuando a su rol y su escala. Los funcionarios de gobierno desarrollan una
soberbia cada vez mayor sobre su capacidad de interferir con la economía y hacen que el Estado juegue
el rol de salvador. Después de manejar la crisis, el gobierno toma la costumbre de retener sus poderes y
funciones expandidos.

161
Segundo, el intervencionismo crea más dependencia en el gobierno. Cuando la gente enfrenta desafíos,
o cuando el libre mercado no puede brindarles los beneficios que quieren, ellos harán presión para que
haya más intervención estatal a fin de satisfacer sus demandas.

A medida que aumenta el poder del Estado, la empresa privada se debilita y el libre mercado tiene
menos espacio para funcionar. La gente que se ha beneficiado de ello y se ha vuelto dependiente de los
políticos seguirá exigiendo que el gobierno tome la responsabilidad de distribuir la riqueza y que
promulgue leyes para llevarlo a cabo.

En Occidente hay una fuerte corriente política que empuja a la sociedad hacia la izquierda. Esto incluye
a los seguidores de la izquierda original, incluyendo socialistas y comunistas, además de quienes no
están tradicionalmente asociados a la izquierda, pero han sido absorbidos por esta. La convergencia de
estas fuerzas dispares impulsa al gobierno a tomar mayores medidas para intervenir en la economía e
interferir con el funcionamiento de las empresas privadas. Esta erosión de la actividad económica
normal parece estar causada por diversos movimientos sociales, pero de hecho, es el espectro del
comunismo el que mueve los hilos.

Se puede observar que los gobiernos occidentales empuñan su autoridad pública en nombre de la
igualdad y otras excusas políticas a fin de incrementar la intervención, e incluso están promulgando
leyes para hacer que este sea el estado permanente. No hay dudas de que este comportamiento priva a
las economías de mercado de su árbitro principal: el libre albedrío de las personas. En esencia, el
Estado expande su autoridad sobre el libre mercado para convertirlo en una economía planificada. Las
implicancias a largo plazo son que todos los aspectos de la economía y el sustento de la población
quedarán bajo el control público. Se utilizarán medios económicos para consolidar el poder político,
esclavizando así a la sociedad y a sus ciudadanos.

El demonio utiliza una política que aparenta ser benigna en la superficie, pero gradualmente inclina la
estructura económica hacia el centralismo, y así poco a poco lleva a la humanidad hacia el comunismo
total.

c. La economía socialista lleva al totalitarismo comunista


Impuestos altos, una fuerte asistencia social y una amplia intervención del Estado son manifestaciones
del socialismo dentro del sistema capitalista occidental. Así, el socialismo comparte la naturaleza
principal de la economía planificada, ya que ambos hacen uso de la autoridad del Estado para
manipular la economía. El objeto de fe subyacente es la omnipotencia del gobierno, al cual se le
permite jugar a ser Dios.

Así como están las cosas, la única diferencia entre un fuerte intervencionismo estatal en Occidente y las
economías planificadas de los países comunistas es que en los países libres, la ley y algunos aspectos
básicos del sistema capitalista protegen los derechos humanos para evitar un control total del gobierno.

Friedrich Hayek, prominente economista y filósofo austríaco, advirtió sobre la planificación controlada
por el Estado y la redistribución de la riqueza, y dijo que esto inevitablemente dañaría el mercado y
llevaría al totalitarismo, sin importar si el sistema era democrático o no. Hayek creía que aunque el
socialismo practicado en Europa y América del Norte era diferente de la propiedad pública y la
economía planificada, de todos modos llegaría al mismo resultado. La gente perdería su libertad y su

162
sustento, tan solo que de una manera más lenta e indirecta. [22]

Tal como ha sido planteado anteriormente en este libro, Marx, Engels y Lenin consideraban al
socialismo como un paso obligatorio en el camino al comunismo. El movimiento de un tren hacia su
destino no se verá afectado porque se detenga en alguna estación a medio camino. De manera similar,
el espectro del comunismo es la fuerza impulsora detrás de un país que se mueve hacia el socialismo.
Una vez que la humanidad abandona las tradiciones, ya sea en la esfera económica o en otras áreas, y
acepta la ideología comunista, el ritmo del desarrollo es irrelevante. Tarde o temprano el tren llegará a
su destino.

El destino al final de este camino no es un paraíso en la Tierra, sino la destrucción de la humanidad. De


hecho, al diablo no le preocupa que no haya un “paraíso” al final, ya que se trata meramente de un
anzuelo para atraer a la gente hacia su perdición.

2. El socialismo distópico del Partido Comunista Chino


Después de que la propiedad pública y la economía planificada llevaran a China a la pobreza, el PCCh
tuvo que emprender un proceso de “reforma y apertura” mediante el cual introdujo elementos del libre
mercado en la sociedad china. Muchos creen que el Partido se ha vuelto capitalista, pero esto no puede
estar más alejado de la realidad.

a. La economía china: el control comunista no cede


Por su propia conveniencia, el PCCh liberalizó algunos aspectos de la economía china, como por
ejemplo, permitir que haya empresas privadas. Pero esto no significa que los comunistas hayan aflojado
su control. Por el contrario, la reforma económica fue una estrategia que utilizaron para mantenerse en
el poder y engañar al mundo.

El modelo comunista chino es una monstruosa combinación de socialismo, estatismo y economía de


mercado. Aunque existe la empresa privada, el PCCh nunca ha prometido al pueblo ningún derecho
fundamental a la propiedad privada. Todos los recursos y la tierra se mantienen en definitiva a
disposición del Partido. Al mismo tiempo, el PCCh utiliza el Estado para imponer controles estrictos
sobre asuntos económicos. Aún implementa una planificación nacional a gran escala en lo que debería
considerarse una economía de poder. El mercado es solo un medio utilizado por el Estado para
estimular la producción; no es verdaderamente independiente ni tampoco hay instituciones que apoyen
un libre mercado.

El Estado de derecho está ausente y no hay un sistema claro de derechos a la propiedad. No se permite
que la tasa de cambio se ajuste naturalmente. El flujo de la riqueza que entra y sale del país se ve
restringido y las firmas internacionales están firmemente controladas. El PCCh utiliza subsidios del
gobierno y devoluciones de impuestos a la exportación con el objetivo de derrotar a sus adversarios en
la competencia de precios. Esto ha perturbado el orden normal del comercio mundial.

En China, toda la actividad económica está dirigida hacia la satisfacción de necesidades políticas. Las
libertades económicas de las empresas e individuos están subordinadas a los caprichos del Estado y
pueden ser revocadas en cualquier momento. Es precisamente por estas razones que la Organización
Mundial del Comercio se ha estado rehusando a reconocer a China como una economía de mercado.

Muchos en gobiernos occidentales albergaron la ingenua esperanza de que el desarrollo económico

163
traiga liberalización política y democracia a China. Pero en cambio, el capitalismo público de China
fue utilizado para nutrir al organismo socialista, revigorizar el liderazgo del Partido y continuar por el
camino perverso.

Con mayores medios financieros, el PCCh sometió al pueblo a formas más brutales y sofisticadas de
represión. En julio de 1999, el régimen comenzó la persecución a Falun Dafa, apuntando a sus cien
millones de practicantes. Esta guerra contra los principios universales de Verdad, Benevolencia y
Tolerancia continúa hasta el día de hoy. Desde 2009, el PCCh viene gastando más de 500.000 millones
de yuanes (U$S 75.000 millones) por año para cubrir los costos de “mantener la estabilidad”, esto es,
controlar a la población china.

b. La verdad detrás del crecimiento económico de China


Debido al rápido crecimiento del PBI de China en los últimos cuarenta años, muchos han llegado a
creer en la superioridad de la economía socialista. Esto ha hecho que muchos occidentales, incluyendo
las élites de círculos políticos y académicos, y los centros de estudios, se maravillen ante la eficiencia
del sistema totalitario. De hecho, el modelo económico que construyó el PCCh no puede ser replicado.
Por un lado, las razones de su crecimiento económico demuestran la inestabilidad interna del sistema
socialista. Por el otro, el modelo del Partido presagia una abundancia de vicios creados por su
inescrupulosa economía de poder.

El crecimiento económico de China en los últimos 40 años se debe en gran parte a los siguientes
factores: en primer lugar, la relajación de la economía estatal y el abandono del planeamiento
centralizado, acompañados de la revitalización del sector privado, han dado a la economía china un
poderoso impulso productivo. El pueblo chino es trabajador e inteligente, pero el Partido entorpeció su
potencial industrial durante décadas. El deseo de aliviarse de la pobreza reavivó la motivación de hacer
negocios y desató el tremendo poder económico de los chinos.

Un segundo factor fue el enorme flujo de capital y tecnología occidentales hacia China durante la era
de reforma. Bajo la economía planificada, las vastas extensiones de tierra inutilizada, fuerza laboral y
mercados de China eran como oro para los cuales los precios aún no estaban determinados. La
combinación de inversión de capital y recursos no desarrollados encendió las llamas del crecimiento
económico de China. Si no fuera por el régimen totalitario del Partido, esta llama hubiese comenzado
décadas antes, y de una forma mucho más controlable y sostenible.

La escala de la inversión occidental en China es inmensa. Según cifras publicadas, la inversión


estadounidense directa en China casi alcanzó los U$S 800.000 millones entre 2000 y 2016 [23]. El
valor total de capital extranjero que ingresó a China entre 1979 y 2015 llegó a unos U$S 1,64 billones.
[24]

Los países occidentales incluso dieron al régimen chino un estatus comercial preferencial junto con un
amplio acceso al mercado. En mayo de 2000, el gobierno de EE. UU. otorgó a China el estatus de
Relaciones Comerciales Normales Permanentes (PNTR). El 11 de diciembre de 2001, China entró
formalmente en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y se unió al mercado internacional.

El PCCh desarrolló su poder económico utilizando modelos poco éticos de desarrollo. Entre estos se
encuentran talleres clandestinos de trabajo, la extrema explotación de trabajadores y campesinos, la
violenta demolición de viviendas y la reubicación de sus residentes, y demás. Con el fin de lograr un

164
crecimiento a corto plazo, el PCCh ignoró la destrucción ambiental y otros peligros para exprimir hasta
la última gota de ganancias de su tierra, gente y recursos.

El Partido Comunista se aprovechó del capital, la tecnología, los mercados y el estatus comercial
favorable de Occidente, así como de los costos baratos de mano de obra nacional, para amasar enormes
sumas de reserva en moneda extranjera. El déficit en la balanza comercial entre Estados Unidos y
China creció de U$S 80.000 millones en 2000 a más de U$S 375.000 millones en 2017.

Finalmente, el PCCh dio vuelta las convenciones del comercio internacional y se aprovechó por
completo de las oportunidades disponibles sin importarle su legitimidad. Adoptó la estrategia nacional
de plagiar la propiedad intelectual en un intento por sobrepasar a otros países en cuanto a industria y
tecnología. Esto constituye el caso más grande de robo de toda la historia.

El informe de 2017 de la Comisión sobre Robo de Propiedad Intelectual Estadounidense declaró que
los productos falsificados, el software pirateado y los secretos comerciales robados por China causaron
que Estados Unidos perdiera entre U$S 225.000 millones y U$S 600.000 millones cada año, una cifra
que no incluye las pérdidas por robo de propiedad intelectual.

El informe expone que en los últimos tres años, se perdieron U$S 1,2 billones debido al robo de
propiedad intelectual, mayormente proveniente de China [25][26]. Un informe de la Oficina del
Director del Servicio Nacional de Inteligencia declara que el 90 por ciento de los ciberataques a
empresas de EE. UU. proviene del gobierno chino, que inflige un estimado de U$S 400.000 millones
en daño económico total cada año. [27]

El crecimiento económico de China fue incentivado por la relajación de la ideología socialista, por las
inversiones de países occidentales desarrollados y por la conducta comercial inmoral del PCCh. Esto de
ninguna manera indica la superioridad del socialismo, ni que el Partido se esté desarrollando en un
camino capitalista normal. Los analistas occidentales a veces describen al modelo comercial
inescrupuloso de la China comunista como “capitalismo de Estado”. Esto es un darle al Partido un
crédito que no se merece. Bajo el régimen totalitario del PCCh, la economía es meramente un
instrumento político. La fachada de economía de mercado es una superficialidad que el PCCh utiliza
para engañar al mundo.

El modelo económico del PCCh utiliza la autoridad del Estado para inducir el rápido desarrollo
económico mientras emplea trucos deshonestos para ser competitivo. Esto ha incentivado a otros países
a adoptar una intervención estatal más intensa. Estos países cometieron el grave error de idolatrar el
modelo del Partido como un éxito mientras ignoran sus tragedias humanas y morales.

c. Consecuencias del modelo económico chino


El modelo económico del PCCh hizo que la moral de la sociedad cayera en picada, exactamente acorde
con el objetivo del espectro comunista de destruir a la humanidad. El poder económico del Partido va
de la mano con la erosión de la moral mientras arrastra a las personas a un mar sin fondo de
indulgencia, con su eventual aniquilación.

La China actual está inundada de productos falsos, comida venenosa, pornografía, drogas, apuestas y
pandillas. La corrupción y la prostitución se convirtieron en logros de los cuales enorgullecerse,
mientras que la confianza social es prácticamente inexistente. La grieta entre ricos y pobres es cada vez

165
más ancha y está acompañada de los conflictos sociales y del abuso de la justicia. Los ciudadanos
hacen la vista gorda ante el sufrimiento de sus compatriotas. En la economía de poder, los funcionarios
del Partido utilizan su autoridad para acumular dinero. La enormidad de la corrupción aumenta con el
rango. La malversación de miles de millones es algo normal. No hay gobierno tan corrupto ni
moralmente degenerado como el régimen comunista chino.

En octubre de 2011, el mundo quedó estupefacto con la muerte de Yueyue, una niña de 2 años de edad
de la provincia de Guangdong que fue atropellada por un camión. En vez de detenerse a ayudarla, el
conductor puso reversa para atropellar a Yueyue otra vez y asegurarse de que estuviera muerta. Durante
la tragedia, 18 personas pasaron por ahí y no se detuvieron, y luego Yueyue falleció en el hospital. Los
medios de comunicación internacionales se preguntaban si China había perdido su alma. Puede ser
comprensible que la gente sea reticente a ayudar a otros cuando implica un peligro para ellos, como en
un robo armado, pero Yuyue no planteaba una amenaza para nadie al yacer agonizando debajo de los
neumáticos de un conductor sin alma. La sociedad china ha tocado fondo.

El crecimiento económico sin moral es caótico, breve y desastroso. Bajo las inhumanas políticas del
PCCh, el conflicto social abunda y el medio ambiente está al borde del colapso. Las consecuencias de
la decadencia moral son fatales. China se hace llamar un país fuerte, pero su fuerza es un espejismo. Su
prosperidad superficial, construida sobre la imprudente búsqueda de riqueza, está condenada a colapsar
en la convergencia de la crisis moral y el conflicto social.

Si China no puede escapar de las garras del diablo, no tendrá un buen futuro. El espectro del
comunismo no tiene intención de implementar un crecimiento sostenible y saludable, dado que su
objetivo es destruir China.

3. Los estragos del socialismo en el mundo en desarrollo


a. El socialismo continúa acechando a Europa del Este
En el mundo actual, los países occidentales desarrollados se involucran en un socialismo oculto, y el
Partido Comunista Chino ha impuesto una monstruosidad socialista autoritaria. En Europa del Este, el
comunismo continúa acechando a la región, dado que no hubo un juicio completo de los crímenes
cometidos por los regímenes pertenecientes al ex bloque soviético.

La persistente presencia del comunismo puede observarse en varias facetas de la política y la economía
de Europa Oriental. Por ejemplo, Rusia y Bielorrusia conservan poderosas empresas estatales, una
amplia asistencia social y políticas intervencionistas agresivas. Durante el período transitorio del
comunismo, los países de Europa del Este experimentaron crisis de lento crecimiento económico y alto
desempleo. Todo esto incentivó la recaída en el comunismo y el socialismo en nuevas formas. El
espectro del comunismo no ha sido expulsado. Los partidos de izquierda fueron reanimados con un
vigor renovado, alimentándose de la nostalgia de la gente por el pasado socialista. [28]

b. La economía socialista ha fallado en naciones en desarrollo


En las naciones en desarrollo de Asia, África y Latinoamérica, muchos países recientemente
independientes declararon su lealtad al socialismo en los años 1960. El resultado ha sido un desastre.
Los casos más recientes incluyen a Venezuela y Zimbabue.

Venezuela fue una vez el país más rico de Latinoamérica. Desde que el socialismo llevó a su economía
al colapso, Venezuela está plagada de pobreza, crimen y hambruna. Zimbabue supo ser el país más rico

166
de África. Actualmente se ha hundido en una completa catástrofe y la inflación escaló más allá de lo
imaginable.

Venezuela: Cómo el socialismo llevó un país próspero a la bancarrota

Venezuela fue bendecida con considerables reservas de petróleo. En los años 1970, era el país con el
crecimiento más acelerado de Latinoamérica y disfrutaba de la desigualdad de ingresos más baja y el
PIB per cápita más alto de la región [29]. La economía relativamente libre de Venezuela atrajo
talentosos inmigrantes de Italia, Portugal y España. Junto con la protección de los derechos a la
propiedad, estos factores permitieron que la economía de la nación creciera rápidamente entre 1940 y
1970. [30]

Luego de que el nuevo presidente asumiera en 1999, se embarcó en un programa desafortunado de


nacionalización que finalmente sumió a la economía venezolana en un caos. El presidente había
declarado públicamente que emprendería un socialismo del siglo XXI. [31]

Para construir el socialismo, el gobierno venezolano confiscó o nacionalizó muchas empresas privadas,
entre ellas el petróleo, la agricultura, las finanzas, la industria pesada, el acero, las telecomunicaciones,
la energía, el transporte y las empresas turísticas. Este proceso se redobló luego de la reelección del
presidente en 2007. Su gobierno expropió 1147 empresas privadas entre 2007 y 2012, con efectos
catastróficos.

Industrias que supieron ser productivas fueron cerradas y reemplazadas por empresas estatales
ineficientes, lo que ahuyentó a los inversores. Dado que la producción se hundió, Venezuela pasó a
tener una gran dependencia en las importaciones. Sumado a una serie de intervenciones
gubernamentales que incluían reservas extranjeras y controles de precios, el desastre inevitablemente
golpeó al país cuando cayó el precio del petróleo.

Algunos atribuyeron esta tragedia a la crisis del petróleo, pero las razones del dramático fracaso de
Venezuela son otras. Según información provista por el Banco Mundial, siete países que dependían de
la exportación de petróleo aún más que Venezuela experimentaron un crecimiento económico entre
2013 y 2017. [32]

La raíz del problema yace en el sistema económico socialista. La política económica de Venezuela
esencialmente marchó al ritmo de las diez exigencias revolucionarias que Marx propuso en El
Manifiesto Comunista [33]. Venezuela sufrió su destino económico fatal en manos del espectro
comunista.

Zimbabue: De granero de África a la tierra de la hambruna

Luego de la declaración de independencia de Zimbabue en 1980, el país intentó construir un Estado


socialista de acuerdo con los principios marxistas-leninistas. Su primer presidente fue creyente
marxista en su juventud. Sus guerrillas, guiadas por el Pensamiento de Mao Zedong, recibieron
asistencia incondicional del Partido Comunista Chino y mantuvieron una relación con China. A
diferencia de otros países africanos que implementaron el socialismo, Zimbabue no impuso políticas de
nacionalización inmediatamente.

167
Los infortunios económicos de Zimbabue comenzaron en el año 2000, luego del comienzo de la
reforma agraria. Bajo el programa de reforma, la tierra perteneciente a los campesinos blancos fue
incautada y redistribuida entre los negros sin tierra y entre quienes tenían un trasfondo político
aprobado. El resultado fue un agudo declive en la productividad agrícola. En un intento por evadir la
crisis, el Banco Central de Zimbabue imprimió más dinero, lo que condujo a una interminable
hiperinflación.

Cifras del Banco Central de Zimbabue indican que en junio de 2008, la inflación anual del país alcanzó
el 231 millones por ciento. Hacia mediados de noviembre de 2008, la inflación había alcanzado el pico
de cerca de 80.000 millones por ciento, luego de lo cual las autoridades dejaron de publicar estadísticas
mensuales. Un año después, la tasa de cambio del dólar zimbabuense al dólar estadounidense alcanzó
los treinta y cinco billones a uno. Zimbabue finalmente se vio obligado a abandonar y relanzar su
moneda. [34]

En 2008, una gran hambruna azotó a Zimbabue. De las 16 millones de personas del país, unas 3,5
millones pasaron hambre. Hoy en día, la desnutrición es crónica y generalizada.

El comunismo plaga el mundo en formas que pueden ser observadas o previstas en todos los países.
Los países occidentales desarrollados están comenzando a experimentar crisis. Mientras tanto, la
tragedia del socialismo ya es una realidad en el mundo en desarrollo. Este es el principio: el demonio
utiliza la economía para prometer comodidad y satisfacción momentánea, tentando a la gente hacia la
degradación moral y arrastrándola al abismo.

Capítulo 9: La trampa económica comunista (Parte 2)

abla de contenidos
4. Propiedad pública y economía planificada: Sistemas de esclavitud
a. Propiedad pública: un yugo totalitario
b. Planeamiento económico: destinado al fracaso

5. La Teoría de la Explotación marxista: Una falaz inversión del bien y el mal

6. Odio y envidia: El origen del igualitarismo absoluto


a. La promoción del igualitarismo económico: un trampolín al comunismo
b. El comunismo utiliza a los sindicatos para afectar a las sociedades libres

7. Los ‘ideales’ comunistas: tentar al hombre para que se dirija hacia su propia destrucción

Conclusión: Solo mediante la moral se puede conseguir la paz y la prosperidad

***

4. Propiedad pública y economía planificada: Sistemas de esclavitud

168
Dios creó al hombre, lo dotó de sabiduría y fuerza, y estableció que en su vida cosecharía los frutos de
su trabajo, a fin de tener lo suficiente para salvaguardar su vida. Tal como dice la Declaración de
Independencia de Estados Unidos: “Sostenemos como evidentes estas verdades: que los hombres son
creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están
la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. [1]

Naturalmente, estos derechos incluyen el poder de poseer y distribuir su propiedad y bienes.

En contraste, Marx declaró en el Manifiesto Comunista: “En este sentido, la teoría de los comunistas
puede resumirse en una única frase: la abolición de la propiedad privada” [2]. Esta es una referencia a
la propiedad pública, para la cual la economía planificada es un aspecto obligatorio. La esencia de este
sistema viola los principios celestiales, va en contra de la naturaleza humana y es una forma de
esclavitud.

a. Propiedad pública: un yugo totalitario


El pionero anticomunista estadounidense Fred Schwartz contó la siguiente broma en su libro Usted
puede confiar en los comunistas (para que se comporten como tales) sobre dos entrevistas realizadas
por una persona que primero visitó una planta automotriz soviética y luego una estadounidense [3]:

“¿Quién es el dueño de esta fábrica?”

“Nosotros”, respondieron.

“¿Quién es el dueño de la tierra sobre la cual está construida?”

“Nosotros”.

“¿Quién es el dueño de los productos una vez fabricados?”

“Nosotros”.

Afuera, en la esquina de un gran parque, había tres automóviles destartalados. El visitante preguntó,
“¿Quiénes son los dueños de aquellos autos?”

Ellos respondieron: “Nosotros, pero uno de ellos lo utiliza el gerente de la fábrica, otro lo utiliza el
comisario político y el otro lo utiliza la policía secreta”.

El mismo investigador fue a una fábrica de Estados Unidos y le preguntó a los trabajadores, “¿Quién es
el dueño de esta fábrica?”

“Henry Ford”, respondieron.

“¿Quién es el dueño de la tierra sobre la cual está construida?”

“Henry Ford”.

“¿Quién es el dueño de los productos una vez fabricados?”

169
“Henry Ford”.

Afuera de la fábrica había un vasto parque lleno de todo tipo y variedad de modernos automóviles
americanos. Él preguntó, “¿Quiénes son los dueños de aquellos autos?”

Ellos respondieron, “Oh, nosotros”.

Esta historia es un retrato vívido de las consecuencias y diferencias entre los sistemas de propiedad
privada y pública. Bajo el sistema de propiedad pública, los recursos y las ganancias del trabajo están
nacionalizados. Los mecanismos que motivan el entusiasmo, el esfuerzo y la innovación individual
están ausentes, al igual que el sentido de responsabilidad que transmite el derecho a la propiedad
personal. En las palabras, la propiedad pública significa que la riqueza de un país es compartida por
todos los ciudadanos, pero en la práctica, significa que la clase privilegiada monopoliza los recursos y
primero cuida de sí misma.

El factor fundamental para el crecimiento económico de una nación es su pueblo. La propiedad pública
estrangula la vitalidad y la motivación del pueblo para ser productivo. Afecta el ánimo, promueve la
ineficiencia y causa desperdicio. Desde las granjas colectivas soviéticas a las comunas populares de
China –incluyendo la fallida colectivización en Camboya y Corea del Norte– el sistema de propiedad
pública lleva hambre a donde sea que vaya. Decenas de millones de personas en China murieron en una
hambruna creada por el hombre.

La propiedad privada concuerda con el principio de que el hombre trabaja para ganarse el pan. Por el
contrario, la propiedad colectiva viola este principio. En la naturaleza humana hay bondad y maldad.
La propiedad privada le permite al hombre desarrollar su naturaleza bondadosa y promueve el trabajo y
el ahorro. Por su lado, la propiedad colectiva incentiva la maldad de la naturaleza humana,
promoviendo la envidia y la pereza.

Friedrich Hayek escribió que el crecimiento de la civilización se apoya en las tradiciones sociales que
colocan a la propiedad privada en el centro. Tales tradiciones generaron el sistema capitalista moderno
y el crecimiento económico que lo acompaña. Este es un orden orgánico y autógeno que no requiere del
gobierno para funcionar. Sin embargo, los movimientos comunistas y socialistas buscan ejercer el
control sobre este orden formado espontáneamente –y es lo que Hayek llama su “arrogancia fatal”. [4]

Si la propiedad privada y la libertad son inseparables, entonces el mismo principio aplica a la propiedad
colectiva, que está unida a un poder dictatorial y a la supresión. El sistema de propiedad colectiva
nacionaliza los recursos, degrada la productividad económica y convierte a la gente en los sirvientes y
esclavos del país. Todas las personas deben obedecer los comandos del partido central, y cualquier idea
o voz que no sea consistente con la del régimen puede ser silenciada mediante castigos económicos.
Así el pueblo queda indefenso ante la intervención del Estado.

Por lo tanto, la eliminación de la propiedad privada y el establecimiento de la propiedad colectiva


inevitablemente producen resultados totalitarios. El colectivismo es un yugo colocado en el cuello del
hombre por el Estado totalitario. La libertad es usurpada –incluyendo la libertad de ser buena persona–
y todos son forzados a seguir los comandos morales del régimen comunista.

170
Algunas personas han dicho que el poder no debe ser privatizado y que la riqueza no debe ser
colectivizada, de lo contrario, la humanidad enfrentará un desastre. Eso es muy cierto.

b. Planeamiento económico: destinado al fracaso


Bajo una economía planificada, toda la producción de la sociedad, la asignación de recursos y la
distribución de productos se basa en un plan establecido por el Estado. Esto es completamente diferente
del planeamiento orgánico de empresas e individuos.

La economía planificada tiene defectos naturales y evidentes. Primero, requiere la recolección de una
gran cantidad de datos para poder hacer planes razonables para la producción. Para un país,
especialmente un país moderno con una gran población, la cantidad de información relevante es
incalculablemente grande. Por ejemplo, el Buró de Precios de los Productos Básicos de la ex Unión
Soviética tuvo que fijar los precios de 24 millones de productos diferentes [5]. Tales cálculos son
imposibles.

La complejidad y variabilidad de la sociedad y las personas no puede resolverse mediante una


economía planificada unificada [6]. Aun con el uso del big data y la inteligencia artificial de los
tiempos modernos, no es posible introducir los pensamientos humanos como variables, y por lo tanto el
sistema siempre estará incompleto.

El economista Ludwig von Mises trató la relación entre socialismo y el mercado en su artículo
“Cálculo económico en la mancomunidad socialista” [7]. Von Mises señala que sin un mercado
verdadero, una sociedad socialista no es capaz de hacer cálculos económicos razonables. Por lo tanto,
la distribución de los recursos no puede ser racionalizada y la economía planificada fallará.

Segundo, la economía planificada requiere el control coercitivo de los recursos por parte del Estado.
Esto en definitiva requiere un poder absoluto, cupos e imposiciones. Además, una economía de poder
responde ante todo a la política, en vez de a las necesidades de la gente. Cuando los requisitos del
mundo real no se conforman con los planes del Estado, entonces el poder estatal pisotea las tendencias
económicas naturales, causando una mala distribución masiva del capital y todos los problemas
relacionados a esto. La economía planificada utiliza el poder y la sabiduría limitados de un gobierno
para jugar a ser Dios. Es algo condenado al fracaso.

La planificación económica y la política de gran presión son inseparables. Debido a que es inevitable
que los planes nacionales tengan fallas, cuando surgen los problemas, los planes enfrentan desafíos
tanto dentro como fuera del gobierno. Quienes ostentan el poder entonces sienten que se está
desafiando su autoridad y contraatacan con presión política y purgas. Mao Zedong, por ejemplo, ignoró
las leyes de la economía e impuso el Gran Salto Adelante, lo que resultó en una hambruna de tres años
que causó decenas de millones de muertes. Esto le planteó aún más desafíos, y es una de las razones
principales por las que luego lanzó la Revolución Cultural.

Los desastrosos efectos de la economía planificada y la propiedad colectiva han quedado expuestos por
completo en las actuales condiciones de las empresas estatales chinas. En los últimos años, un gran
número de empresas estatales chinas han detenido o disminuido su producción, han sufrido pérdidas
cada año o se han vuelto insolventes. Estas dependen de los subsidios del gobierno y de importantes
créditos bancarios para mantener sus operaciones. En esencia se han convertido en parásitos de la
economía nacional y muchas son conocidas como “empresas zombie”. [8]

171
Entre las 150.000 empresas estatales en China, con la excepción de monopolios estatales en los
lucrativos sectores del petróleo y las telecomunicaciones, otras empresas estatales reportan ganancias
mínimas y sufren grandes pérdidas, destruyendo repetidamente el capital. Hacia fines de 2015, el total
de sus activos representaban el 176% del PBI, las deudas representaban el 127% y las ganancias
representaban solo el 3,4%. Algunos economistas creen que las empresas zombie básicamente han
convertido a la economía china en su rehén. [9]

Mientras tanto, la planificación económica priva a las personas de su libertad y obliga al Estado a
ocuparse de ellas. La esencia del proyecto se trata de convertir a la gente en esclavos y máquinas.
Todos los aspectos de la vida de las personas están bajo el control del Estado, el cual encierra a la gente
en una prisión invisible, pretende abolir el libre albedrío y altera los parámetros de la vida humana
establecidos por Dios. Esta es otra manifestación más de la revuelta del espectro del comunismo contra
Dios y la ley natural.

5. La Teoría de la Explotación marxista: Una falaz inversión del bien y el mal


Marx dijo que solo el trabajo crea valor. Si el dueño de una empresa invierte 10 millones de dólares
este año, y los ingresos de la empresa son de 11 millones de dólares, entonces este millón de ganancia
fue creado por los empleados. Según la teoría de Marx, el capital –las vidrieras, los productos y otros
medios de producción– no crean valor, sino que solo se transfiere a una parte del costo de los bienes. El
valor creado por los empleados de la empresa (11 millones de dólares) es mayor que el de los costos de
la empresa (incluyendo los salarios de los empleados, que sería el costo de su trabajo). En la teoría
marxista, la ganancia, un millón de dólares, es una “plusvalía” creada por los empleados de la cual se
apropia el capitalista injustamente.

Por lo tanto, Marx afirmaba que había encontrado el secreto sobre cómo hacen dinero los capitalistas y
creía que ese era el pecado original de los burgueses: la explotación. La inversión capitalista para el
establecimiento de fábricas y empresas es algo que obviamente se hace para obtener una ganancia, así
que según Marx, el proletariado se verá inevitablemente explotado. Este pecado original de explotación
es inherente al sistema capitalista, el cual pertenece a toda la burguesía. Así fue que Marx llegó a la
conclusión de que para eliminar este pecado había que destruir a toda la sociedad capitalista, es decir,
hay que eliminar a los burgueses y confiscar sus bienes, mientras la vanguardia del partido colectiviza
la propiedad e instituye el comunismo.

Lo absurdo de la teoría de la explotación de Marx se refleja principalmente en dos aspectos. Primero, él


divide a la gente en dos clases opositoras: los burgueses con capital y el proletariado sin capital. De
hecho, desde el surgimiento de las sociedades industrializadas, la movilidad social se ha incrementado
rápidamente. Por ejemplo, la movilidad social en la época de Marx (principios del 1800 hasta la década
de 1850) era similar a la de la década de 1970 tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos [10].
El cambio de clases es un proceso dinámico. Un supuesto miembro del proletariado ya no pertenece al
proletariado si compra acciones de una compañía. Si la asignación a una clase puede cambiar tan
fácilmente, intentos como este por dividir a la gente en grupos no tienen otro propósito más que incitar
el odio de clases.

Por otro lado, mediante un juego minuciosamente diseñado de “teorías”, el marxismo engaña a la gente
para reemplazar los estándares morales tradicionales con sus estándares falsos que trastocan lo correcto
y lo incorrecto. En la perspectiva marxista, no se juzga si una persona es buena o mala en base a su

172
moral y sus acciones, sino por su lugar en la jerarquía (inversa) del capital. Aquellos que pertenecen a
la clase capitalista son culpables de explotar al proletariado (la clase trabajadora), y dado que el
proletariado es la clase oprimida y explotada, sus miembros naturalmente están en la instancia moral
suprema. Sin importar cómo traten a los capitalistas, pueden mantener la frente en alto. Esto ha
convertido al hecho de poseer una propiedad en un crimen, ha tergiversado el robo de patrimonio en
justicia y ha legalizado y justificado la expropiación violenta. Esta inversión de lo correcto y lo
incorrecto, del bien y el mal, ha incentivado la perversidad.

En China, la ex Unión Soviética y los Estados comunistas de Europa del Este, los Partidos Comunistas
han robado tierras, linchado a terratenientes y robado sus fábricas a los capitalistas. Lo que es peor, el
Partido incluso ha asesinado a los “enemigos de clase”, provocado incendios, confiscado patrimonios
de generaciones, destruido la naturaleza humana y ha emprendido una campaña cabal de terrorismo de
Estado contra el pueblo. Toda esa maldad fue el resultado de estas teorías. Mientras tanto, los
estándares morales tradicionales y la creencia en los dioses, santos y otros eruditos y figuras públicas
fueron catalogados como parte de la “clase explotadora” y así fueron atacados y derribados.

Las teorías de Marx han sido ampliamente criticadas en los círculos económicos y filosóficos [11]. A
continuación presentamos unos pocos ejemplos que ilustran lo absurda que es la teoría de la
explotación de Marx.

Marx argumenta que el trabajo genera valor, y que el valor está determinado por el tiempo de trabajo
necesario para su producción. Esta teoría es ridícula. El valor de un producto no es parte de sus
propiedades intrínsecas. La mayoría de las veces, la gente añade un elemento subjetivo a cada producto
–especialmente la oferta y la demanda. Muchos economistas han explorado el proceso de valoración, y
a diferencia del estrecho monismo de Marx, la mayoría de los economistas creen que en la creación del
valor participan numerosos factores, incluyendo la tierra, el capital, el trabajo, la ciencia y la
tecnología, la gestión, el riesgo de inversión, etc. Las actividades económicas son un sistema complejo
que involucran diferentes eslabones en la cadena de producción. Diferentes factores de producción
tienen ciertos requisitos de gestión, y diferentes personas tienen diferentes roles, todos los cuales son
indispensables para toda la cadena y contribuyen a la creación del “valor residual”.

Por ejemplo, un capitalista planea gastar un millón de dólares para contratar a dos ingenieros para que
diseñen y produzcan un nuevo juguete. También contrata a un publicista para que promueva el nuevo
juguete. Dos años después, el nuevo juguete se hace popular y obtiene cincuenta millones de dólares en
ganancias. ¿Fue el trabajo de los ingenieros y del publicista el que creó el valor residual de cincuenta
millones de dólares? Por supuesto que no. La razón de que el nuevo juguete gane millones es porque la
gente quiso comprarlo. La comprensión del mercado por parte del capitalista, su capacidad de organizar
y gestionar, y su valentía para arriesgarse también contribuyeron al valor del juguete.

Supongamos que la creatividad del juguete provenga de uno de los ingenieros, entonces, ¿acaso el
valor residual de cincuenta millones de dólares proviene del hecho de que el capitalista explotó la
creatividad del ingeniero sin dar nada a cambio? Por supuesto que no. Si el ingeniero creyera que su
ingenio no estaba siendo debidamente recompensado, podría encontrar otra empresa que le pague más.

En un libre mercado, eventualmente se logra un equilibrio entre habilidad y ambición por un lado, y
capital por otro. Los capitalistas que quieren ganancias irracionales perderán ante la competencia o no
podrán captar talentos. Además, ya que el retorno del capital invertido retrasa los gastos u otra

173
aplicación de dicho capital, las ganancias también se deben a los esfuerzos del inversor. Por lo tanto, es
normal que a cambio se obtenga una suma adicional. El principio no es diferente a prestar dinero con
intereses.

También hay muchos factores “accidentales” involucrados en la decisión del valor de un producto.
Tales factores accidentales solo se pueden explicar de manera razonable mediante un marco de
referencia basado en creencias y cultura tradicionales.

En ciertas situaciones, la creación y destrucción de valor puede no tener ninguna relación con el
trabajo. Un diamante que actualmente vale diez millones de dólares podría no haber valido nada hace
cinco mil años porque nadie lo quería. Un terreno infértil heredado de un abuelo podría valer cien veces
más gracias a la prosperidad de una ciudad cercana o al descubrimiento de metales de tierras raras bajo
tierra. En estos casos, el incremento del valor no implica trabajo. Una riqueza tan grande e inesperada
se llama simplemente fortuna. Tanto las culturas occidentales como las orientales reconocen que la
fortuna es una bendición de Dios al hombre.

A fin de demostrar la “racionalidad” y “necesidad” de la propiedad pública, Marx elaboró la teoría de la


explotación basada en la plusvalía, la cual convirtió a las actividades económicas que la gente
emprende como parte normal de la vida en un comportamiento negativo e inmoral. Su teoría derramó
odio y desprecio al orden económico existente como parte de su intento por socavarlo y derribarlo.

Los capitalistas y los trabajadores, los terratenientes y los campesinos, forman de hecho una comunidad
con intereses en común. Su relación debería ser de cooperación e interdependencia; cada uno apoya al
otro para sobrevivir. Marx convirtió deliberadamente a la contradicción entre ellos en algo absoluto,
extremo y exagerado hasta el absurdo, como si tuvieran una relación hostil de vida o muerte. De hecho,
entre los capitalistas hay personas buenas y malas, del mismo modo que entre los trabajadores. En el
intercambio económico, lo que debería ser denunciado y sancionado no son los capitalistas ni los
trabajadores como tales, sino cualquier persona que atenta contra las actividades económicas normales.
La base para juzgar debería ser la cualidad moral y el comportamiento, no el patrimonio.

La gente puede cambiar su estatus económico y social mediante sus propios esfuerzos. Los trabajadores
pueden convertirse en inversionistas mediante la acumulación de capital. Los inversionistas pueden
convertirse en trabajadores si las inversiones no salen bien. La sociedad cambia constantemente y fluye
como un río. El rol de los trabajadores y los inversionistas en la sociedad moderna suele cambiar.
Mucha gente también puede tener ambos roles, colocando al dinero que ganan en una capacidad de
producción a futuro, creando así empleos, aumentando la riqueza social y beneficiando al público en
general. Incluso el fundador de un movimiento de sindicatos de Estados Unidos dijo: “El peor crimen
contra los trabajadores es una empresa que no genera ganancias”. [12]

La absurda “teoría de la plusvalía” le coloca la etiqueta de “explotación” a las actividades normales de


terratenientes y capitalistas. Esta ha incitado un odio incalculable, ha trastocado el pensamiento, ha
promovido la lucha y ha destruido la vida de millones.

6. Odio y envidia: El origen del igualitarismo absoluto


El comunismo promueve el igualitarismo absoluto. En la superficie esto puede sonar grandilocuente,
haciendo que muchos crean ciegamente en su rectitud. Sin embargo, también suscita el odio y la
envidia. Una consecuencia del igualitarismo es que la gente no puede tolerar el éxito ajeno, que otros

174
tengan más dinero, que tengan una mejor vida, un trabajo más fácil o condiciones de vida con más
lujos. En esta interpretación, todos deben ser iguales: yo debo tener lo que tú tienes, y yo puedo
conseguir lo que tú consigues. En un universo tal, todos son iguales y el mundo es igual.

El igualitarismo absoluto se refleja en al menos dos formas. Primero, cuando la gente todavía no es
igual, se siente insatisfecha con su estatus económico, lo cual es una vía rápida para que los malvados
inciten la envidia y el odio. La gente comienza a codiciar lo que tienen los otros e incluso buscan
obtenerlo con medios violentos o inapropiados. En casos extremos, destruyen la propiedad ajena y
llegan a matar para volverse ricos. La peor manifestación de estas tendencias es la revolución violenta.

A fin de provocar insatisfacción, Marx divide a la sociedad en dos clases opuestas: quienes poseen los
medios de producción y quienes no. En el campo, esto se convierte en el terrateniente y el campesino;
en la ciudad es el capitalista y el trabajador. El resultado es la incitación al odio de clases y el uso de
quienes supuestamente se ven privados de un derecho para llevar a cabo la revolución violenta. Los
terratenientes son ricos y los campesinos son pobres, ¡tomen su riqueza! ¿Por qué son ricos los
terratenientes? Todos deberían ser ricos. Así fue que el Partido Comunista Chino convocó a los
campesinos a participar en la “reforma de la tierra”, es decir, atacar a los terratenientes y dividir la
tierra. Si los terratenientes se rehúsan, hay que asesinarlos. El Partido Comunista primero incitó a
vándalos para causar problemas, luego alentó a los campesinos a sublevarse y atacar a la clase
terrateniente. Así rodaron las cabezas de millones de terratenientes.

Segundo, el igualitarismo absoluto también se manifiesta dentro de grupos que básicamente han
alcanzado el grado de “igualdad”: si hay beneficios, todos obtienen lo mismo. Cualquiera que se
diferencie es censurado. Todos son tratados de la misma manera sin importar si uno trabaja más, trabaja
menos o no trabaja.

La gente parece similar en la superficie, pero la personalidad, el intelecto, la fuerza física, la moral, la
ocupación, el rol, la educación, las condiciones de vida, el grado al que pueden soportar las penalidades
y perseverar, el espíritu innovador, etc, son diferentes en cada persona, y lo que cada uno contribuye a
la sociedad también es diferente. Entonces, ¿por qué todos deberían tener el mismo resultado? En este
sentido, la desigualdad es en realidad la verdadera igualdad, mientras que la igualdad que persigue el
comunismo es la verdadera desigualdad y la verdadera injusticia. Los antiguos chinos decían que el
principio del Cielo es recompensar a quienes trabajan duro, y que el Cielo recompensará a cada uno de
acuerdo al esfuerzo que cada uno haga. El igualitarismo absoluto es imposible de alcanzar en el mundo
real.

Con el igualitarismo absoluto, uno obtiene siempre el mismo resultado, ya sea que haga las cosas bien
o mal, sea que uno trabaje duro o sea perezoso. Bajo la cubierta del igualitarismo, los perezosos se
benefician, mientras que quienes trabajan duro y tienen talento son penalizados, e incluso otros los
resienten y los miran con odio. Todos disminuyen su ritmo para igualar la velocidad del más lento. En
realidad, esto causa que todos se vuelvan perezosos, que esperen que alguien más contribuya algo para
así aprovecharse y sumarse a ello, obteniendo algo a cambio de nada o tomando de alguien algo que no
tienen, lo que da como resultado una decadencia moral generalizada.

El odio y la envidia que motivan al igualitarismo absoluto son las raíces venenosas de la perspectiva
económica del comunismo. En la naturaleza humana hay bien y mal. Las creencias occidentales hacen
referencia a los siete pecados capitales, mientras que la cultura oriental enseña que el hombre tiene

175
tanto la naturaleza Buda como la naturaleza demonio. La naturaleza Buda se manifiesta como bondad,
la capacidad de aguantar penalidades y tener consideración hacia los demás. La naturaleza demonio se
manifiesta como egoísmo, pereza, envidia, malicia, robo, odio, ira, lujuria, tiranía, desprecio por la
vida, incitar la discordia y causar problemas, inventar y difundir rumores, obtener algo a cambio de
nada, etc. La perspectiva económica adoptada por el comunismo estimula deliberadamente la
naturaleza demoníaca, amplificando así la envidia, codicia, pereza y otros factores malignos de la gente
y haciendo que las personas pierdan su humanidad y abandonen los valores tradicionales sostenidos
durante miles de años. Amplifica lo peor de la naturaleza humana y convierte a las personas en
revolucionarios comunistas.

En la Teoría de los sentimientos morales, Adam Smith dijo que la moral es la base para la prosperidad
de la humanidad. Observar estas reglas generales de la moral “es un requisito para la mismísima
existencia de la sociedad humana, la cual podría desmoronarse por completo si la humanidad en
general no estuviera conmovida con veneración hacia tales importantes reglas de conducta”. [13]

Lawrence Kudlow, director del Consejo Nacional Económico de EE. UU., cree que la prosperidad
económica debe existir a la par de la moral. Él escribió que si Estados Unidos puede acatar el
“principio más importante” –cumplir con los valores morales sobre los que se fundó Estados Unidos–
el desarrollo de EE. UU. será ilimitado. [14]

Las consecuencias negativas causadas por el igualitarismo absoluto en países de todo el mundo no son
una sorpresa. El igualitarismo comunista utiliza la autoridad del Estado para saquear la propiedad
privada y el patrimonio que pertenece a otros. Por un lado, esto fortalece la autoridad y el poder de la
ideología comunista, y por el otro, convence a la gente de que obtener algo a cambio de nada es su
derecho. Así es precisamente cómo el comunismo engaña a la gente.

a. La promoción del igualitarismo económico: un trampolín al comunismo


Bajo la influencia del igualitarismo absoluto, hay fuertes voces pidiendo “justicia social” en Occidente,
además de leyes para el salario mínimo, discriminación positiva, igual paga para igual trabajo, y demás
demandas. Detrás de esas demandas hay un deseo por la igualdad de resultados; detrás de ellas hay
elementos de comunismo. Si no se presta atención a estos asuntos, el hombre puede fácilmente caer en
la trampa.

Desde la perspectiva comunista, no importa si estos grupos vulnerables obtienen la igualdad o si su


estatus social mejora. Ellos son meramente los peones para incitar el resentimiento. Si los comunistas
obtienen lo que exigen, entonces simplemente pedirán igualdad en otras cosas, sin fin. Si no consiguen
lo que exigen, librarán una guerra sobre la opinión pública, incitarán el resentimiento, reforzarán las
nociones de la gente sobre la justicia de la igualdad, y convertirán a esas nociones en una de sus
plataformas principales para influir a la opinión pública.

Debido a que el comunismo incita el resentimiento en varias áreas y a través de muchos medios
diferentes, una vez que todo el resentimiento explota al mismo tiempo, el resultado será el desorden
social y hasta quizás una revolución. Los comunistas siempre encontrarán grupos vulnerables y
exigirán igualdad financiera para ellos, repitiendo el proceso hasta que se alcance la igualdad absoluta.
Estas exigencias de supuesta justicia social se vuelven el trampolín para el camino hacia el comunismo.
Los países libres de Occidente se han visto erosionados por la ideología comunista, esta es simplemente
la realidad.

176
En realidad, la implementación de estas políticas suele dar como resultado lo opuesto a lo que se
pretendía. Quienes se suponía iban a ser protegidos por las políticas son en cambio discriminados y
atacados. Tomemos por ejemplo la ley del salario mínimo. En la superficie, su objetivo es proteger los
derechos de los trabajadores, pero su efecto es que muchas fábricas dejan de contratar gente porque
deja de ser conveniente económicamente. Como resultado, aún más trabajadores pierden sus empleos.

Las habilidades no son algo que se obtienen de una sola vez. Hay un proceso continuo de progreso y
mejoramiento de la habilidad, la capacidad y la ética laboral. El resultado de aplicar el salario mínimo
es que la gente no es capacitada ni forma relaciones en empleos donde se les paga menos para luego
hacer su camino hacia empleos mejor pagos. El principio de que todos son iguales también viola la
teoría económica y como resultado produce una excesiva intervención del gobierno en la economía.

La gente también usa la excusa de “igual paga por igual trabajo” para exigir una revolución social.
Citan estadísticas y dicen que el sueldo promedio de los hombres de raza negra es menor al sueldo
promedio de los hombres blancos, que el sueldo promedio de las mujeres es menos que el sueldo
promedio de los hombres, y que estas discrepancias son el resultado del racismo y del machismo. En
realidad, tales comparaciones no son adecuadas.

Al comparar manzanas con manzanas, los resultados que se obtienen son diferentes. Algunas
investigaciones hallaron que en las familias negras en las que tanto el hombre como la mujer tienen
títulos universitarios o superiores, el ingreso es de hecho superior al de familias blancas en situaciones
similares [15]. Es simplemente debido a que este tipo de familias entre los negros son relativamente
menos, que aparecen discrepancias entre los ingresos promedios de las razas. Hacer comparaciones
significativas y precisas debería ser el sentido común, pero cuando los elementos comunistas están
incitando la discordia y la lucha, pareciera que la gente sufre de una pérdida selectiva de visión.

Al comunismo no le importa el bienestar de los grupos vulnerables. Lo que le interesa son simplemente
los lemas que arrastran a la gente por el camino hacia el comunismo, es decir, hacia la destrucción.

b. El comunismo utiliza a los sindicatos para afectar a las sociedades libres


La pérdida de empleos en las fábricas de Estados Unidos es un fenómeno conocido. Pero muchas
personas no se dan cuenta de que los sindicatos son uno de los principales culpables de ello. Los
sindicatos dicen ayudar a que la clase trabajadora obtenga beneficios, pero en realidad hacen lo
opuesto. ¿Cómo? Esto se hace evidente al revisar la historia de los sindicatos y la transformación de su
misión.

En sus comienzos, los sindicatos fueron fundados por miembros de la clase trabajadora con pocas o
nulas habilidades, con el propósito de negociar con los directivos. Hasta cierto grado, un sindicato es
capaz de negociar y resolver conflictos entre trabajadores y capitalistas. Pero los elementos comunistas
se apoderaron del sindicato y lo convirtieron en una herramienta para promover los movimientos
comunistas y sus políticas.

Friedrich Engels escribió sobre el tema: “Se acerca rápidamente el momento en que la clase trabajadora
habrá entendido que la lucha por salarios altos y menos horas, y toda la acción de los Sindicatos como
se está llevando a cabo ahora, no es el fin en sí mismo, sino un medio, un medio muy necesario y
efectivo, pero tan solo uno de varios medios hacia un fin más alto: la abolición total del sistema de

177
salarios”. [16]

Lenin creía que la formación y legalización de los sindicatos era un medio importante para que la clase
trabajadora quitara a la clase capitalista su rol de liderazgo en la revolución democrática. Al mismo
tiempo, creía que los sindicatos se convertirían en un pilar del Partido Comunista y una fuerza principal
en la lucha de clases. En su discurso, Lenin propuso que los sindicatos se convirtieran en “una escuela
de comunismo” y en un lazo entre el Partido Comunista y las masas. La tarea diaria del sindicato era
convencer a las masas y llevarlas a la transición de capitalismo a comunismo. “Los sindicatos son un
‘reservorio’ de poder del Estado”. [17]

Entre mediados y fines del siglo XIX, fuerzas comunistas y de izquierda utilizaron a los sindicatos para
incitar a que los trabajadores emprendieran huelgas a gran escala, que hicieran fuertes reclamos sobre
el capital, e incluso que tomaran medidas violentas para destruir maquinarias y fábricas. Los sindicatos
se convirtieron en un arma poderosa para que el comunismo combatiera al capitalismo y emprendiera
la lucha política, creando caos en el mundo para conseguir sus objetivos.

En octubre de 1905, más de 1,7 millones de trabajadores en Rusia participaron de una huelga política
nacional y paralizaron la economía del país. Durante ese periodo se formó el Sóviet de Petrogrado, una
organización sindical aún más agresiva. Lenin lo calificó como el surgimiento de un gobierno
revolucionario y creía que se convertiría en el centro político de Rusia. En otras palabras, el régimen
soviético que se formó durante la Revolución de Octubre de 1917 se originó de un sindicato. [18]

Los sindicatos en países occidentales y desarrollados también están terriblemente infiltrados y son
utilizados por elementos comunistas. Es de suponer que los trabajadores y los capitalistas sean
simbióticos, pero los comunistas intentan provocar, expandir e intensificar el conflicto entre ellos. Una
de sus herramientas más importantes son los sindicatos. Los sindicatos se utilizan para que el proceso
de negociación entre directivos y trabajadores escale al nivel de una lucha de clases. Justifican e
intensifican el lado conflictivo de la relación y lo utilizan para legitimar su propia existencia. A partir
de ese entonces, los sindicatos inflaman la insatisfacción de los trabajadores, culpan a los capitalistas
de todos los problemas y provocan conflictos entre ambos. Esta ha sido una de las claves para la
supervivencia de los sindicatos.

Los sindicatos son capaces de hacer que los trabajadores obtengan cierta ventaja en pequeñas cosas por
un corto periodo, pero desde el punto de vista económico a largo plazo, la mayor víctima de los
movimientos sindicales liderados por los comunistas es la clase trabajadora. Esto es porque cuando las
empresas capitalistas se derrumban, los que más pierden son los trabajadores, que pierden sus empleos
y su sustento. En la superficie, los sindicatos luchan por los intereses de los trabajadores, pero de hecho
están afectando la competitividad industrial. Hay dos razones para esto.

Primero, bajo el pretexto de proteger los derechos e intereses de los trabajadores, los sindicatos hacen
que sea difícil para las empresas despedir a los empleados que no hacen bien su trabajo y producen
poco. Esto incentiva una cultura de pereza. Esto no solo es injusto para los empleados que son
diligentes en su trabajo, sino que los hace menos activos. El factor más importante para el crecimiento
de una empresa son sus trabajadores, pero con el sindicato amparando a los empleados que no rinden
bien, las empresas pierden su competitividad.

Segundo, con el pretexto de proteger las prestaciones sociales de los empleados (incluyendo pensiones,

178
seguro médico, etc), los sindicatos aumentan constantemente los costos de las empresas. Al final, esto
obliga a las empresas a reducir su inversión en investigación y desarrollo, y también a reducir su
competitividad. También da como resultado que las empresas tengan que aumentar los precios de los
productos, lo cual también afecta los intereses del consumidor. Estudios demuestran que esta es la
razón por la que empresas sin sindicatos, como Toyota y Honda, son capaces de producir automóviles
de gran calidad a bajo costo, y por qué las fábricas automotrices con sindicatos en Detroit, Estados
Unidos, se volvieron menos competitivas. [19]

Tal como dijo Edwin Feulner, fundador de Heritage Foundation en Estados Unidos, sobre los
sindicatos: “Estos funcionan como una cruz que debe cargar la empresa –la hacen menos flexible,
menos capaz de reaccionar sabiamente a las demandas de un mercado cambiante”. [20]

Todo esto empeora con los monopolios de los sindicatos en el mercado laboral. Esto entonces ejerce
una nociva influencia sobre las decisiones de las empresas y da como resultado numerosas exigencias
irracionales, algunas incluso perjudiciales. Las empresas que no cumplen con estas exigencias de los
sindicatos se vuelven objetos de lucha, incluyendo huelgas y protestas, lo que deshabilita aún más al
negocio.

El Sindicato de Trabajadores Automotrices (UAW) es el sindicato que representa a los trabajadores de


la industria automotriz en Detroit. Para el UAW las huelgas eran algo rutinario. Antes de la crisis
financiera de 2008, el sindicato demandó USD 70 por hora en salario y beneficios. Como consecuencia,
la industria automotriz de EE. UU. estuvo al borde de la bancarrota. [21]

La pérdida de oportunidades de empleo en las fábricas de EE. UU. es de público conocimiento, pero
muchos no saben que los sindicatos son una de las fuerzas impulsoras principales para la pérdida de
empleos. Los trabajos sindicalizados en fábricas cayeron un 75% entre 1977 y 2008, mientras que el
empleo no sindicalizado en fábricas aumentó un 6% en ese periodo, de acuerdo con Heritage
Foundation. La situación fuera del sector fabril es similar. Tomemos por ejemplo la industria de la
construcción. “A diferencia del sector manufacturero, la industria de la construcción ha crecido
considerablemente desde fines de los 70. Sin embargo, dicho crecimiento se ha dado exclusivamente en
empleos no sindicalizados, los cuales se incrementaron en un 159% desde 1977”. [22]

Además, los sindicatos son las herramientas empleadas por los elementos comunistas para promover el
igualitarismo en las empresas. Heritage Foundation señala que los sindicatos exigen que las empresas
paguen salarios según la antigüedad del servicio del empleado (equivalente a los años de servicio en
países socialistas) sin considerar la contribución del empleado a la empresa o su desempeño. Esto tiene
el previsible efecto de reducir los salarios de los trabajadores más productivos y de incrementar los
salarios de los menos competentes”. [23]

La idea aquí es la misma que la del igualitarismo absoluto del comunismo: la redistribución efectiva de
la riqueza entre los empleados de la empresa. La interferencia en la toma de decisiones interna de las
empresas y el monopolio del mercado laboral es una erosión del libre mercado.

La promoción agresiva que hacen los sindicatos sobre lo que ellos describen como el beneficio de los
trabajadores termina favoreciendo a algunos trabajadores sobre otros y pone un freno a empresas en
particular y a la economía en general. Una encuesta realizada en 2005 mostró que “la mayoría de los
hogares con sindicatos desaprueban los sindicatos estadounidenses” y que “la razón principal de su

179
desaprobación nunca se habla abiertamente en la prensa sindical ni se menciona en convenciones
sindicales”. [24]

En todos los aspectos, los trabajadores que verdaderamente trabajan duro se han convertido en
víctimas, y el comunismo se ha convertido en el ganador principal. Básicamente, el espectro del
comunismo utiliza a los sindicatos para destruir la economía libre capitalista, subvertir el sistema
capitalista y socavar la vida normal de las personas de manera gradual y progresiva.

Los sindicatos infiltrados por el comunismo y guiados por el movimiento progresista han evolucionado
hasta convertirse en un grupo de intereses especiales, similar a una gran corporación con fines de lucro.
Sus líderes tienen enormes intereses personales en la corporación y la corrupción es abundante. [25]

En países democráticos, en su mayor parte los sindicatos se han convertido en una herramienta para
que los izquierdistas luchen contra el capitalismo. Exigen tercamente la “justicia social” y la
“igualdad”, creando así una enorme carga de prestaciones sociales sobre la sociedad y la industria, y
convirtiéndose en un obstáculo para la reforma y para todo intento por mejorar la eficiencia de las
industrias manufactureras, de servicios y de educación, además de la administración del gobierno.
Cuando el momento no es adecuado, se esconden. Pero cuando las condiciones son favorables,
aparecen y movilizan un movimiento social para promover sus fines. Así es que los sindicatos se han
convertido en una herramienta que el espectro del comunismo utiliza para dividir las sociedades libres.

7. Los ‘ideales’ comunistas: tentar al hombre para que se dirija hacia su propia destrucción
A pesar de que la teoría comunista está llena de agujeros y contradicciones, muchos aún son engañados
por esta. Esto es porque Marx describió al comunismo como un paraíso que toda la gente del mundo
podría disfrutar. Estas son la fantasía y el espejismo principales. Su descripción incluye “abundancia
material abrumadora”, estándares morales muy superiores y “de cada quien según su capacidad, a cada
quien según su necesidad”. No habría propiedad privada, no habría brechas entre ricos y pobres, no
habría una clase dominante, no habría explotación, habría libertad e igualdad para todos, y cada
persona podría desarrollar sus talentos particulares. La vida sería maravillosa.

Este conjunto de argumentos engañosos sedujo a muchos para que lucharan por ellos. Muchos
occidentales nunca han pasado por la trágica experiencia de vivir en un Estado comunista totalitario.
Así es que mantienen la falsa esperanza de un paraíso comunista, y así es que echan leña al fuego
promoviendo ideas comunistas y socialistas.

De hecho, todas las ideas planteadas por Marx son simplemente espejismos.

El marxismo dice que una sociedad comunista disfrutaría de una superabundancia de bienes materiales.
Sin embargo, los deseos y búsquedas del ser humano no tienen fin. Con la restricción de un limitado
conocimiento humano, limitadas horas de trabajo y limitados recursos, es inevitable que haya escasez y
privación. Este es el punto de partida más básico para todos los estudios económicos. Sin estas
restricciones, la gente no tiene que ponerse a explorar qué tipo de método de producción es más
eficiente, ya que la supuesta superabundancia proveerá a todos y puede ser despilfarrada a voluntad.

El marxismo dice que los estándares morales mejorarían mucho en una sociedad comunista. Sin
embargo, el bien y el mal coexisten en cada persona, y mejorar los estándares morales requiere la guía
de creencias y valores ortodoxos, además de esfuerzos personales en la autocultivación.

180
El marxismo enseña el ateísmo y la lucha de clases, lo cual aumenta el lado malvado del hombre. No se
le permite a la gente tener libertad de creencia, y la religión es solo una herramienta política del Partido
Comunista. Aún más, con el comunismo, las instituciones religiosas son utilizadas para salvaguardar la
tiranía, engañar al mundo, rechazar a Dios, oponerse a Dios y alejar a la gente aún más de Dios. Sin
una creencia recta en Dios y sin autodisciplina, la moral solo puede ir cuesta abajo. Además, todos los
líderes comunistas han sido tiranos –arrogantes, lascivos y completamente faltos de ética. Esperar que
sus seguidores tengan tantas mejoras en sus estándares morales es algo contrario a la razón.

El marxismo también proclama la igualdad para todos. Pero tal como fue planteado antes, el socialismo
inevitablemente lleva al totalitarismo. El poder es la base para la distribución de los recursos, sin
embargo, la distribución del poder en un Estado totalitario es la más injusta. Por lo tanto, la distribución
de recursos bajo el totalitarismo también será la más injusta. En todos los países donde rige o ha regido
el socialismo, la gente ve que se forma un estrato privilegiado, además de brechas extremas entre ricos
y pobres y la supresión del pueblo por parte del Estado.

El marxismo engaña a la gente con la promesa “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su
necesidad” [26]. Sin embargo, las economías socialistas están atadas al poder. La gente en general no
tiene libertades básicas, ni hablar de poder actuar a voluntad según su propia capacidad. Dado que los
deseos humanos nunca se acaban, aun la persona más rica de la Tierra no podrá tener todo lo que
quiera, sin mencionar una persona promedio. Para empezar, es imposible lograr una superabundancia
de bienes, dada la escasez natural de recursos, sin mencionar su distribución a quien los necesite.

El comunismo también engaña a la gente prometiéndole que cada miembro de la sociedad podrá poner
en práctica sus capacidades por completo. El marxismo dice que la división del trabajo crea
hostilidades. Pero de hecho, la división del trabajo es necesaria para cualquier sociedad. Adam Smith
explica en La riqueza de las naciones que la división del trabajo puede aumentar mucho la
productividad y promover la prosperidad. Las diferencias creadas por la división del trabajo no
necesariamente son conflictos, ni producen hostilidad o despersonalización. Personas de todos los
ámbitos pueden elevar su moral, contribuir a la sociedad y brindar felicidad a la humanidad.

La perspectiva económica comunista es antimoral. Su daño ya se ha visto en países socialistas y


comunistas. Las diversas formas de economía comunista disfrazada que aparecen en Occidente también
han causado daño a la sociedad. El comunismo inevitablemente causa una tiranía totalitaria, pobreza y
hambre. Expande incesantemente la maldad en la naturaleza humana y destruye la moral humana. Es la
peor contracorriente y la más perversa de la historia humana.

Al observar la historia de más de un siglo de comunismo, la dura realidad ha demostrado una y otra vez
que se trata de una historia de incitación al odio, asesinatos en masa y perversión. Todos los países
comunistas totalitarios sufren las matanzas más crueles, y la gente en esos países tienen la menor
cantidad de libertad y derechos humanos. Los recursos se ven agotados por propósitos militares. La
gente sufre el robo de sus pertenencias a manos de la clase privilegiada de ricos en el poder, mientras
que la mayoría debe trabajar en la pobreza.

El movimiento comunista no solo priva a la gente de sus propias vidas sino que también conduce a una
enorme destrucción de valores y culturas tradicionales. En la China comunista en particular, los
estándares morales ya han caído a un grado horroroso, mucho más de lo que uno se puede imaginar.

181
Sustraer los órganos de personas vivas, de personas buenas que practican la autocultivación, se ha
convertido en una industria estatal. Los comunistas han convertido a la gente en monstruos. El personal
médico, que se supone debe atender a los enfermos, se ha convertido en asesinos demoníacos. La
perversidad del PCCh ha llegado a todo el mundo. Los países que se supone están defendiendo los
derechos humanos han sido tentados con incentivos económicos para que hagan la vista gorda.

En el último siglo, los comunistas han utilizado las enseñanzas comunistas originales para atraer al
público general del proletariado, intelectuales y jóvenes. Después del colapso de los regímenes
comunistas de Europa del Este, el remanente de regímenes comunistas ya no asumen las imágenes de
regímenes comunistas violentos, sino que en cambio absorben el sistema económico capitalista y se
convierten en regímenes que promueven los impuestos altos, una gran cantidad de asistencia social y la
redistribución de la riqueza. Dicen que están elevando los estándares de vida y que todos disfrutarán de
“los buenos días” del socialismo. Así continúan con el engaño.

El comunismo tienta al ser humano en la búsqueda de bondad mientras al mismo tiempo prácticamente
lo convierte en un fanático religioso de la ideología comunista. Utiliza la búsqueda de bondad como su
bandera para alejar a la gente de Dios. Contamina la mente de las personas, refuerza la naturaleza
demoníaca de la gente y los lleva a cometer todo tipo de crímenes. La gente se entrega a los placeres
materiales mientras hace a un lado creencias más elevadas y nobles relacionadas al verdadero propósito
de la vida. El comunismo hace que la gente sangre y sude. A cambio, la gente es envenenada y
asesinada. Si la gente del mundo no despierta ahora, las consecuencias que enfrentarán serán aún más
horripilantes.

Conclusión: Solo mediante la moral se puede conseguir la paz y la prosperidad


Buscar la felicidad es parte de la naturaleza humana. Una economía próspera puede traer felicidad, pero
la economía no existe aislada de todo lo demás. Cuando el camino del desarrollo económico se desvía
de la ética y la moral, puede acontecer una crisis económica. Una sociedad que meramente tiene una
buena situación económica no solo es incapaz de provocar alegría y felicidad, sino que la prosperidad
no durará mucho. A medida que se desploma la base ética y moral, un resultado desastroso se acerca
más y más.

En 2010, el Diario del Pueblo reportó que a pesar del desarrollo económico, el Índice de Felicidad
Nacional Bruta había estado disminuyendo cada año en China. La segunda economía del mundo está
plagada de corrupción, contaminación ambiental e incidentes de salubridad alimentaria, haciendo que
el pueblo chino se sienta extremadamente inseguro sobre su vida. En este caso, la riqueza se ha
incrementado pero la moral y la felicidad han disminuido.

Esto refleja el fallo fatal del comunismo: los seres humanos no se componen únicamente de carne, sino
que son mucho más mente y espíritu. Antes de que el hombre llegara al mundo, Dios trazó el camino
que debería tomar la vida humana. Los chinos dicen: “cada mordisco y cada sorbo están
predestinados”, algo similar a cuando los occidentales de fe agradecen a Dios antes de comer. La gente
que cree en Dios entiende que la riqueza es una bendición que les otorga Dios. Tienen un corazón
humilde y agradecido, y por lo tanto están satisfechos y felices.

En el Titanic viajaba el millonario John Jacob Astor IV, cuya fortuna podría haber construido treinta
Titanics. Sin embargo, cuando el barco se hundía y él se enfrentó a la muerte, eligió lo que creyó
moralmente correcto y protegió a mujeres y niños: les dio su lugar en el bote salvavidas a dos niños

182
aterrados [27]. De manera similar, Isidor Straus, uno de los dueños de la tienda departamental Macy’s,
dijo: “No me iré antes que otros hombres”. Su esposa también se rehusó a subirse al bote salvavidas, y
le ofreció su lugar a la Srta. Ellen Bird, su nueva criada. Ella decidió pasar sus últimos momentos junto
a su marido. [28]

Estas personas de gran riqueza decidieron poner a los valores tradicionales y a su fe por encima de la
oportunidad de salvar sus patrimonios y sus vidas. Su elección de la moral y la justicia manifiesta lo
radiante que puede ser la civilización humana y la naturaleza del ser humano: un carácter noble vale
más que la vida misma, que a su vez es más valiosa que los bienes materiales.

El Sr. Li Hongzhi, fundador de Falun Dafa, escribió en “Riqueza y virtud”:

La doctrina de gobernantes y oficiales debe ser traer riqueza al pueblo, pero promocionar la adoración
al dinero es la peor política que uno podría adoptar. El ser rico sin virtud daña a todos los seres
vivientes, mientras que ser rico y virtuoso es lo que todas las personas anhelan. Por esta razón, uno no
puede ser rico sin practicar la virtud.

El ‘de’ (virtud) de uno fue acumulado en sus existencias anteriores. El convertirse en un rey, un oficial
de alto rango, la riqueza y la nobleza de uno vienen todos del ‘de’. Si uno no tiene ‘de’, no podrá
obtener nada. Si uno pierde ‘de’, perderá todo. Por eso, aquellos que se esfuerzan por el poder y desean
ganar fortuna deben primero acumular ‘de’. Por medio de sufrir penalidades y hacer hechos buenos,
uno puede acumular toda clase de ‘de’. Para lograr esto, uno debe comprender el principio de causa y
efecto. Entendiendo esto, los gobernantes y el pueblo podrán ejercer autodominio en sus corazones, y
riqueza y paz entonces prevalecerán bajo el Cielo. [29]

Si la humanidad mantiene los valores antes mencionados con respecto a la riqueza y la vida, los
desafíos económicos originados por la codicia, la pereza y la envidia de los seres humanos se verán
reducidos considerablemente. Una vez que la humanidad suprima sus deseos egoístas, la ideología del
comunismo ya no podrá tentar al corazón humano. Así, Dios bendecirá a una humanidad con altos
estándares morales. Por consiguiente, tendremos la economía ideal para la humanidad: riqueza para el
mundo, calma en nuestros corazones y paz en la sociedad.

El espectro del comunismo hizo planes intrincados para destruir a la humanidad. Sus planes
económicos son solo una parte de la historia. Para liberarnos del control de los “ideales” comunistas,
debemos desentrañar la conspiración, identificar los mensajes fraudulentos y dejar de tener esperanzas
en esta ideología en ruinas. También necesitamos restaurar los valores tradicionales y recuperar la
moral y la virtud. Así, la humanidad será capaz de acoger una prosperidad y felicidad perpetuas y
alcanzar la verdadera paz. La civilización humana luego resplandecerá con un nuevo vigor.

Capítulo 10: Utilizar la ley para hacer el mal

la de contenidos
1. Ley y fe

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2. La ley: Un instrumento de tiranía para los regímenes comunistas
a. Políticas extralegales de terror de Estado
b. Cambio constante de los estándares para lo correcto y lo incorrecto
c. Partido Comunista Chino: Desprecio oficial por la ley

3. Cómo el comunismo distorsiona la ley en Occidente


a. Tergiversación de la base moral de la ley
b. Apropiación de los poderes de legislación y promulgación
c. Promulgación de leyes perversas
d. Restricción de las fuerzas del orden público
e. Utilización de leyes extranjeras para debilitar la soberanía de EE. UU.

4. Restaurar el espíritu de la ley

***

1. Ley y fe
La ley es una fuerza imbatible de equidad y justicia que ratifica la bondad y castiga al mal. Lo que es
bueno y lo que es malo debe ser determinado por quienes escriben las leyes. Desde la perspectiva de la
fe, estos criterios provienen de los dioses. Las escrituras religiosas proveen la base para las leyes que
gobiernan la sociedad humana.

El Código de Hammurabi de la antigua Babilonia es la primera ley escrita en la historia humana.


Tallada en una tabla de piedra, encima del código hay una escena poderosa: Shamash, dios del sol y la
justicia, concede las leyes al Rey Hammurabi. Se trata de la descripción de un dios otorgándole a un
soberano humano la autoridad de gobernar a su pueblo mediante el respeto a la ley.

Los hebreos consideraban a los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento como una ley divina y
secular a la vez, una tradición que se convirtió en la base de la cultura legal occidental. Comenzando
con los emperadores romanos del siglo IV, junto con Justiniano I del Imperio Romano de Oriente y sus
sucesores, siguiendo con Alfredo el Grande –el primero de los reyes anglosajones del Reino Unido–, el
sistema legal tomó a los Diez Mandamientos de Moisés y a la doctrina cristiana como inspiración. [1]

Los creyentes de las religiones creen que para considerar legítima a una ley, esta debe conformarse a
los estándares divinos para el bien y el mal, además de seguir las enseñanzas religiosas. El pensamiento
detrás de la desobediencia civil no violenta en Estados Unidos se puede rastrear hasta la doctrina
cristiana temprana. El emperador romano ordenó a los cristianos venerar a los dioses romanos y que las
estatuas del emperador se colocaran ante las sinagogas judías. Dado que esto implicaba una violación
directa de los primeros dos Mandamientos, los cristianos prefirieron enfrentar la crucifixión o ser
quemados en una estaca en vez de seguir esas órdenes. En otras palabras, la ley secular debe estar
subordinada a los mandamientos divinos, los cuales son sagrados e inviolables.

En general, los Diez Mandamientos pueden dividirse en dos categorías. Los primeros cuatro describen
la relación entre el hombre y Dios, es decir, qué constituye una reverencia apropiada hacia Dios. Los
otros seis rigen las relaciones entre la gente, y en esencia reflejan la enseñanza de Jesús de amar al
prójimo como a uno mismo. La veneración a Dios es un imperativo que permite a la humanidad

184
mantener inalterables los principios de equidad y justicia.

Lo mismo es cierto para China, donde históricamente la ley era promulgada por decreto imperial. El
emperador, o el Hijo del Cielo, debe seguir la providencia y los principios del Cielo y la Tierra. Este es
el “Tao” o el Camino impartido por Lao Zi y el Emperador Amarillo. Dong Zhongshu, erudito de la
Dinastía Han, dijo: “La grandeza del Tao se origina del Cielo. El Cielo nunca cambia, y tampoco el
Tao” [2]. En la antigua China, “Cielo” no se refería a una abstracción de las fuerzas naturales, sino al
Dios supremo. La fe en el Tao del Cielo forma los cimientos de la cultura china. El sistema legislativo
chino derivado de esta creencia influyó a China durante miles de años.

El especialista en leyes estadounidense Harold J. Berman creía que el rol de la ley coexiste conforme a
los principios generales de la moral y la fe de la sociedad. Aun con la separación de iglesia y Estado,
ambos son interdependientes. En cualquier sociedad, los conceptos de justicia y legalidad deben estar
arraigados en lo que se considera santo y sagrado. [3]

Dicho de otra manera, la ley debe tener autoridad, la cual proviene de la equidad y la justicia otorgada
por los dioses. La ley no solo es imparcial y justa, sino también sagrada. El sistema legal moderno aún
conserva muchas facetas de ceremonia religiosa, las cuales refuerzan su poder.

2. La ley: Un instrumento de tiranía para los regímenes comunistas


Los partidos comunistas son sectas antiteístas. Nunca seguirán las enseñanzas de un dios recto en sus
principios legislativos, y apuntan a cortar los lazos de la sociedad con su cultura ancestral y sus valores
tradicionales. Desde el mismo comienzo, los partidos comunistas no han tenido la intención de
mantener la imparcialidad o la justicia.

a. Políticas extralegales de terror de Estado


En la sociedad tradicional, los cristianos hablan de amar al prójimo como a uno mismo. Las enseñanzas
del Confucianismo dicen que un hombre benevolente ama a los demás. Aquí, el amor no se limita al
concepto estrecho del amor entre un hombre y una mujer, o del amor entre familiares o amigos. El
amor también abarca la benevolencia, la piedad, la justicia, el altruismo y otras virtudes. Con esta base
cultural, la ley no solo es sagrada sino que encarna el espíritu del amor en la sociedad humana.

Ningún sistema legal puede pretender abarcar todas las formas posibles de conflictos y juzgar a cada
uno de ellos. Por consiguiente, las leyes no son solo regulaciones específicas, sino que también deben
considerar la subjetividad de todas las partes. El juez debe seguir el espíritu de la ley y dar un veredicto
que se atenga al principio de la benevolencia.

En el Templo de Jerusalén, Jesús confrontó a los fariseos por su hipocresía, porque a pesar de adherirse
estrictamente a las palabras de Moisés, ellos ignoraron las virtudes requeridas por el código, como
justicia, piedad, honradez, etc. Al poder ver más allá del significado superficial, Jesús hizo sanaciones
el sábado y se sentó con los gentiles, ya que lo que le importaba era el espíritu de bondad en las
doctrinas.

Por contraste, el comunismo tiene sus raíces en el odio. No solo odia a Dios, sino que también odia la
cultura, el estilo de vida y todas las tradiciones establecidas por los dioses para la humanidad. Marx no
escatimó palabras para expresar su deseo de condenarse a la ruina y arrastrar consigo al mundo entero.
Él dijo: “Con desprecio arrojo mi guante al rostro del mundo, ¡luego recorro a zancadas las ruinas

185
como creador!” [4]

Sergey Genadievich Nechayev, el trastornado revolucionario de la Rusia zarista, escribió en su


panfleto, El catecismo revolucionario, que el revolucionario “ha cortado todos los lazos que lo unían al
orden social y al mundo civilizado con todas sus leyes, valores y costumbres, y con todas sus
tradiciones aceptadas”. “Él es su enemigo implacable, y si continúa viviendo con estos es solo para
destruirlos más rápidamente”. [5]

Nechayev demostró un evidente odio hacia el mundo y se consideraba por encima de la autoridad de la
ley. Utilizaba el término clerical de “catecismo” para describir su visión de una secta que desprecia al
mundo. “Él no es un revolucionario si tiene alguna simpatía hacia este mundo”, dijo Nechayev.

Lenin expresó una perspectiva similar: “La dictadura es gobernar directamente por la fuerza y sin la
restricción de ninguna ley. La dictadura revolucionaria del proletariado es un régimen ganado y
mantenido con el uso de la violencia por parte del proletariado contra la burguesía, un régimen que no
está restringido por ninguna ley”. [6]

Empuñar el poder político para matar, torturar e infligir un castigo colectivo con ausencia de
restricciones legales no es nada menos que terrorismo de Estado. Esta brutalidad de sangre fría es el
primer paso que toman los regímenes comunistas clásicos.

En los meses posteriores al derrocamiento del gobierno ruso por parte de los bolcheviques en 1917,
cientos de miles de personas fueron asesinadas en el curso de la lucha política. Los bolcheviques
establecieron la Comisión Extraordinaria de Toda Rusia, abreviada como Checa, y le otorgaron el poder
de la ejecución inmediata. Entre 1918 y 1922, los chequistas asesinaron a no menos de dos millones de
personas sin juicio previo. [7]

Alexander Nikolaevich Yakovlev, exministro de propaganda del Comité Central, miembro del Politburó
soviético y secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), escribió en el prefacio de
su libro Trago amargo: El bolchevique ruso y el movimiento de reforma: “Solamente en este siglo,
sesenta millones de personas en Rusia han muerto como resultado de la guerra, el hambre y la
represión”. Usando archivos públicos, Yakovlev estimó el número de personas asesinadas en campañas
soviéticas de persecución en entre veinte y treinta millones.

En 1987, el Politburó de la Unión Soviética estableció un comité, del cual Yakovlev era miembro, para
hacer una revisión de los errores de la justicia bajo el régimen soviético. Después de revisar miles de
archivos, Yakovlev escribió: “Hay un sentimiento que por mucho tiempo no he podido remover.
Pareciera que los culpables de estas atrocidades son un grupo de personas mentalmente trastornadas,
pero me temo que dicha explicación corre el riesgo de simplificar demasiado el problema”. [8]

Para decirlo más claramente, Yakovlev vio que las atrocidades cometidas en la época comunista no se
originaron en pensamientos o impulsos humanos comunes, más bien, estuvieron cuidadosamente
planeadas. Estos crímenes no se cometieron en pos de un mayor bien para el mundo, sino por un
profundo odio hacia la vida misma. Los impulsores del comunismo cometen atrocidades no por
ignorancia, sino por malicia.

Luego del establecimiento de la Unión Soviética, posteriores regímenes comunistas, como China,

186
Corea del Norte y Camboya, impusieron el terrorismo de Estado.

Tal como se describe en el “Comentario Siete: Sobre la historia de matanza del Partido Comunista
Chino”, de Nueve comentarios sobre el Partido Comunista, el Partido Comunista Chino (PCCh) causó
entre 60 y 80 millones de muertes antes del periodo de reforma y apertura –una cifra que podría
exceder la cantidad de muertes de ambas guerras mundiales. [9]

b. Cambio constante de los estándares para lo correcto y lo incorrecto


Al mismo tiempo que el comunismo ignora todo sentido de la legalidad para poner en práctica el
terrorismo de Estado a fin de alcanzar sus objetivos internos, también arma un show para los países
occidentales y les dice que está comprometido a implementar el Estado de derecho. Lo hace para poder
involucrar, infiltrar y subvertir sociedades libres en nombre del comercio y la asociación económica, el
intercambio cultural y la cooperación geopolítica.

Por ejemplo, al comienzo de la reforma y apertura en 1979, el PCCh promulgó una “ley de
procedimiento penal” aparentemente para fortalecer la institución de la justicia. Pero esta ley nunca fue
aplicada seriamente.

Según Marx, la ley es un producto de la contradicción entre clases y una herramienta que encarna la
voluntad de la clase gobernante. Las leyes de un Partido Comunista no provienen de Dios ni de un
amor genuino por el pueblo ni por el bien de mantener una sociedad justa y equitativa. Los intereses del
grupo gobernante, es decir, el Partido Comunista, son lo único que importa. Ya que los objetivos e
intereses del partido cambian, las leyes cambian también.

Naturalmente, cuando el PCCh tomó el poder, adoptó la lucha de clases como su guía y procedió a
saquear a toda la ciudadanía. Promulgó leyes contra el crimen de la “actividad contrarrevolucionaria”,
el cual aplicaba a todo aquel que se oponía a las políticas de robo del Partido. El PCCh castigó a los
contrarrevolucionarios con prisión o con la muerte.

Después de completar el proceso de robo masivo a fin de implementar su propiedad pública, el PCCh
necesitó una manera de no perder lo que había robado. Cambió sus prioridades e hizo de la
construcción económica su foco, implementando leyes que protegían la propiedad privada.

En esencia, esto básicamente significaba proteger los intereses del Partido, ya que en la práctica, la
propiedad que pertenece a los ciudadanos chinos comunes no disfrutaba de las mismas protecciones.
Las interminables demoliciones forzadas de hogares para hacer lugar al desarrollo de la tierra es un
ejemplo de la continua aplicación de la violencia por parte del régimen para violar el derecho a la
propiedad privada.

A principios de 1999, el Partido Comunista anunció la necesidad de “gobernar al país según la ley”
[10]. Unos meses después, comenzó la persecución a los practicantes de Falun Dafa que siguen los
principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. El Partido estableció la Oficina 610, estilo Gestapo,
para que llevara a cabo la campaña anti Falun Dafa. Para cumplir su misión, la Oficina 610 tiene la
autoridad de evadir todas las leyes y procedimientos judiciales. Manipula la seguridad pública y la
burocracia judicial para suprimir a Falun Dafa.

El Partido debe conjurar constantemente nuevos enemigos para intimidar al pueblo, encubrir sus

187
monstruosos crímenes y lograr el objetivo de una brutal represión por su propio bien. Los modos y
blancos de la persecución cambian continuamente e incluyen campañas contra terratenientes y
capitalistas, la masacre de estudiantes en la Plaza Tiananmen en 1989, la persecución de practicantes de
Falun Dafa y la supresión de abogados de derechos humanos.

Por consiguiente, la ley también debe cambiar. En algo más de 60 años en el poder, el Partido ha
promulgado cuatro constituciones, la última de las cuales ha pasado por cuatro revisiones desde su
introducción en 1982. Con la experiencia obtenida a través de múltiples campañas políticas, el PCCh
ha utilizado la ley para ajustar y disimular sus motivos y acciones. A veces ni siquiera se molesta en
usar este camuflaje.

c. Partido Comunista Chino: Desprecio oficial por la ley


El PCCh llena su Constitución con una prosa ampulosa para mostrar que está comprometido con el
Estado de derecho y las normas de civilización internacionales. Pero en la práctica, la constitución
nunca se respeta estrictamente y los derechos como la libertad de expresión, creencia y asociación no
están realmente protegidos.

Según la teoría marxista, la ley refleja la voluntad de la clase gobernante y es un instrumento para su
gobierno. Para un Partido Comunista, entonces, aprobar y modificar leyes para suprimir a sus enemigos
es algo natural.

Bajo este tipo de sistema, todo aquel que se atreva a desafiar la “voluntad de la clase gobernante” –esto
es, todo aquel que se opone a los intereses del Partido Comunista– puede ser sometido a una
persecución legal como enemigo de clase, ya sean trabajadores desempleados, soldados
desmovilizados, campesinos a quienes les expropiaron sus tierras, abogados de derechos humanos, o
simplemente personas tratando de ganarse la vida.

Para los abogados que ejercen en países comunistas, las leyes en los libros siempre dan lugar a
preocupaciones prácticas. Si un abogado intenta citar una ley y argumentar a favor de la justicia, el juez
y la fiscalía lo silenciarán hablándole del supuesto espíritu de la ley. Incluso llegan a decir sin descaro
que el Partido Comunista dirige la corte y que esta debe seguir sus órdenes. Más allá de cuáles sean los
pensamientos de las personas individuales que trabajan en las cortes, lo que dicen realmente refleja el
espíritu de la ley que existe bajo los regímenes comunistas.

En el sistema legal chino, durante las audiencias relacionadas a practicantes de Falun Dafa perseguidos
en China, los jueces pueden decir este tipo de cosas: ¿Por qué hablas de la ley? Solo me importa la
política. El Partido no permite la defensa. Las palabras de los líderes son la ley. El Partido Comunista
dirige la corte, por lo que debemos seguir la línea del Partido. No es necesario ningún procedimiento
legal para los asuntos de Falun Dafa. No me vengas a hablar de conciencia. [11]

El filósofo inglés Francis Bacon escribió: “Una mala sentencia hace más daño que una multitud de
malos ejemplos. Estos corrompen solo el agua del arroyo, pero aquella corrompe el mismo manantial”.
[12]

Las leyes del Partido Comunista, siempre maleables y solo aplicadas selectivamente, no contienen
ninguna santidad de la cual derivar una autoridad legítima. En el último siglo, el “espíritu de la ley” que
gobierna el sistema legal del Partido ha provocado incontables injusticias y observado la muerte de cien

188
millones de personas inocentes –una deuda de sangre que ningún representante de la causa comunista
podrá jamás reparar.

“Un asesino debe pagar con su vida, tal como un deudor, con dinero”, dice un proverbio. Si el Partido
Comunista fuera a aplicar verdaderamente la ley, sería condenado por su sangrienta historia.

3. Cómo el comunismo distorsiona la ley en Occidente


En países comunistas, el diablo manipula a la ley como un instrumento para mantener su régimen,
reforzar su ideología y suprimir al pueblo. En los países libres, su objetivo es subvertir la fe tradicional
y los cimientos morales de la ley, tergiversar los estándares del bien y el mal, hacerse del poder de la
legislatura y el orden público, y así poner en práctica sus normas demoníacas.

La ley está estrechamente relacionada con la política, la religión, la educación y otros ámbitos. Estados
Unidos ha sido por largo tiempo el pilar principal del Estado de derecho. Pero actualmente, a medida
que el comunismo extiende su influencia a cada rincón del mundo, la ley occidental no puede escapar
de su infiltración y subversión. Esta sección examinará la multifacética erosión de las instituciones
legales de EE. UU.

a. Tergiversación de la base moral de la ley


La ley basada en la religión y la fe es algo sagrado. Pero dado que los partidos comunistas y sus
diversos seguidores en todo el mundo han estado promoviendo el ateísmo y la teoría de la evolución, se
ha cortado la conexión entre las leyes y Dios. La ley ha sido reducida, en gran parte, a un instrumento
de venganza, arbitraje, negociación y distribución de beneficios. Con su naturaleza divina bajo asedio,
el espíritu de la ley comenzó a mutar, de su rol en mantener la equidad y la justicia a ser una expresión
de nociones y deseos populares. Esto abrió la puerta al espectro del comunismo, a través de sus agentes
mortales, para promulgar leyes según su voluntad a fin de sabotear a la sociedad y acercarse a sus
objetivos de destrucción.

En Estados Unidos, la influencia comunista en la justicia social y el liberalismo moderno se ha


apropiado de los conceptos de libertad, progreso y tolerancia, alterando así el estado moral de la
sociedad y, con ello, las bases morales de la ley. Utilizar estas causas para rechazar y destruir los
cimientos morales y religiosos es algo que afecta qué tipos de leyes pueden ser promulgadas y cómo
serán interpretadas por los jueces.

Por ejemplo, las creencias tradicionales consideran al matrimonio como una institución sagrada que
comprende la unión de un hombre y una mujer. El matrimonio del mismo sexo, por definición, viola
estas enseñanzas, y su introducción a la sociedad necesitó de un cambio en la definición legal y en la
interpretación de las leyes que rigen el matrimonio. Por otro lado, si la gente se guiase por los
mandamientos divinos y sostuviera los estándares establecidos por su fe, este estado moral de la
sociedad no cambiaría y la ley secular permanecería estable, ya que está basada en los principios
establecidos por los dioses. Si hace dos mil años los dioses decían que cierto tipo de comportamiento
era inmoral, hoy en día sigue siendo inmoral.

Sin embargo, el liberalismo moderno rechaza las creencias tradicionales y el juicio moral. Considera a
la moral como un acuerdo secular que cambia según el desarrollo de la sociedad. Por lo tanto, el
matrimonio es considerado un simple contrato entre dos personas que tienen la voluntad de declarar su
compromiso mutuo. El reconocimiento del matrimonio del mismo sexo está basado en la aparente

189
premisa de libertad y progreso, pero esta premisa es maleable e inevitablemente dará como resultado la
corrupción de la ley.

El liberalismo moderno y el progresismo han provocado la separación de la moral tradicional de la


justicia. Esto se vio reflejado en un caso de aborto que llegó a la Corte Suprema en 1992. Tres jueces
declararon: “Algunos de nosotros como individuos encontramos al aborto ofensivo para nuestros
principios más básicos de moral, pero eso no puede controlar nuestra decisión. Nuestra obligación es
definir la libertad de todos, no imponer nuestro propio código moral”. [13]

Dicho de otra manera, lo que los jueces quisieron decir es que la ley prioriza la libertad por sobre la
moral, y que los valores de la libertad y la moral son asuntos separados. Pero la libertad, tal como lo
establecieron los Padres Fundadores de Estados Unidos, es un principio “evidente”, es decir, que es
otorgado por Dios, o como lo pone la Constitución de Estados Unidos, el Creador. Rechazar los
estándares universales establecidos por el Creador a fin de incrementar el rango de supuestas libertades
es un método que el diablo utiliza para distorsionar la ley y guiar a la humanidad hacia su ruina.

b. Apropiación de los poderes de legislación y promulgación


Antes de que una nueva ley entre en vigor, debe atravesar una serie de pasos, incluyendo el borrador, el
respaldo político, fallos de la corte sobre su legalidad o su implementación por agentes del orden
público. Durante este proceso, personas o grupos del ámbito académico, mediático, legal e incluso de la
industria del entretenimiento ejercen su influencia sobre la legislación y la promulgación de la ley.

El espectro comunista encontró a sus representantes a lo largo y a lo ancho de la sociedad con el fin de
controlar el proceso legislativo. Varios lobbies políticos hicieron su mejor esfuerzo por llenar a las
agencias gubernamentales de izquierdistas. En el sector judicial, se convirtieron en jueces, fiscales y
otros funcionarios responsables de las riendas de la justicia.

Un presidente progresista hará todo lo que esté a su alcance para asignar jueces con ideas afines en la
Corte Suprema, donde usarán su influencia para desvirtuar la ley, o usará sus poderes ejecutivos para
evadir el sistema legal. Históricamente, los presidentes progresistas de EE. UU. tendieron a otorgar más
indultos. En un gobierno reciente, el presidente redujo las sentencias de 1385 convictos e indultó a un
total de 212 personas, el mayor número desde la administración del presidente Harry Truman [14]. En
uno de sus actos finales antes de dejar la Casa Blanca, el presidente redujo la sentencia de 209 personas
e indultó a otras 64. La mayoría de quienes fueron indultados eran criminales no violentos condenados
por delitos relacionados al consumo de drogas. Una excepción fue un hombre acusado y encontrado
culpable de filtrar 700.000 documentos militares clasificados. Gracias a la clemencia del presidente, su
sentencia fue reducida y solo cumplio cuatro de los treinta y cinco años de condena. [15]

Si bien el presidente tiene el poder otorgado por la Constitución de conceder indultos, abusar de este
poder ejerce un efecto contrario a la función y el propósito de la ley, el cual es castigar las malas
acciones y apoyar a los ciudadanos destacados.

En 1954, el entonces senador Lyndon B. Johnson de Texas, que luego fue el 36° presidente de Estados
Unidos, introdujo la Enmienda Johnson, la cual prohíbe a organizaciones sin fines de lucro, incluyendo
iglesias, participar en ciertas actividades. A quienes violaran la enmienda les revocarían las exenciones
de impuestos. Cautelosas, algunas iglesias cristianas les dijeron a sus curas que evitaran ciertos temas
políticos al hablar en el púlpito, incluyendo temas sociales controvertidos como el aborto, la

190
homosexualidad, la eutanasia, la investigación de células madre, etc.

El espectro comunista también manipuló a todos los grupos políticos en un intento por cambiar,
mediante elecciones, la aplicación de la ley por parte de los fiscales. Colocado en su puesto por
patrocinadores y grupos políticos progresistas, un fiscal de distrito despidió a treinta y un fiscales
durante su primera semana de trabajo. Mientras pedía el fin del “encarcelamiento masivo”, también
ordenó al resto de su oficina dejar de procesar por posesión de marihuana. En otros estados hay
situaciones similares. La presidente de una asociación de fiscales dijo que el efecto fue como decirles a
los fiscales que eligieran qué leyes aplicar. En su opinión, pedirles a los funcionarios electos que
ignorasen las leyes que habían jurado defender fue un fenómeno muy riesgoso. [16]

Los jueces también tienen jurisdicción para cancelar órdenes de departamentos administrativos. Por
ejemplo, la ley de inmigración de EE. UU. otorga al presidente el derecho de negar a los extranjeros el
permiso para entrar al país en situaciones de emergencia. Sin embargo, algunos jueces influenciados
por el liberalismo moderno consideraron discriminación religiosa a una reciente prohibición de viaje
emitida por el Presidente. Sus fallos demoraron la prohibición durante más de cuatro meses, hasta que
la acción ejecutiva fue avalada por la Corte Suprema.

Los abogados pueden ejercer una enorme influencia en los fallos de las cortes. La tendencia política de
una asociación legal puede tener un impacto directo sobre el hecho de si se podrá hacer cumplir la ley.
En una asociación de abogados con presencia nacional, el fundador es un autodeclarado socialista que
cree en la propiedad pública y dice que su máximo objetivo es establecer el comunismo [17]. La
asociación alardea de tener decenas de miles de miembros en todo el país y un presupuesto anual de
cientos de millones de dólares. Esta inicia juicios para apoyar causar como el matrimonio del mismo
sexo, el derecho de los homosexuales a adoptar niños y el derecho al aborto, además de combatir la
discriminación contra la homosexualidad, la bisexualidad, etc.

El liberalismo moderno y el progresismo ocupan posiciones políticas claves en Estados Unidos y


dominan el ámbito académico, los medios de comunicación y los movimientos sociales. Esto ha
permitido al diablo empuñar un poder sin precedentes en los procesos legislativos y judiciales.

c. Promulgación de leyes perversas


Prohibir la alabanza de Dios

Dios está en todos lados en la vida estadounidense. El lema del país es “In God We Trust” (En Dios
creemos). Este no solo aparece en la letra del himno nacional de EE. UU. sino también en los billetes
de los dólares que se usan cada día. La Declaración de la Independencia de Estados Unidos describe a
Dios como el Creador y afirma que el Creador nos ha otorgado los derechos humanos. Todos los
funcionarios de gobierno de EE. UU., incluyendo al presidente y los jueces, dicen “Lo juro ante Dios”
cuando toman juramento. La forma más común de terminar los discursos presidenciales es “Dios
bendiga a Estados Unidos”. El juramento a la bandera que se recita en escuelas públicas describe a
Estados Unidos como “una nación bajo Dios”.

Algunas de estas tradiciones han perdurado por más de doscientos años, casi tanto como la historia de
Estados Unidos desde su fundación. Pero en los últimos sesenta años, seguidores del comunismo las
han estado desafiando constantemente.

191
Una asociación nacional de abogados tiene la intención de evitar que los Diez Mandamientos se
exhiban en público en Estados Unidos. El caso más famoso ocurrió en Montgomery, Alabama. En
2001, la asociación convocó a remover una losa con los Diez Mandamientos ubicada en la rotonda de
un tribunal del estado. Encontraron a un juez designado por el presidente demócrata del momento para
que escuchara el caso. En un veredicto de 76 páginas, el juez falló a favor de la asociación de
abogados. Los detalles específicos del fallo pueden sonar ridículos. Por ejemplo, el juez declaró que el
“solemne ambiente de la rotonda”, los frescos detrás de la losa y la atmósfera creada por un ventanal
que mostraba una cascada constituían una razón suficiente para remover los Diez Mandamientos. El
juez también dijo que la “parte superior inclinada” de la losa se asemejaba a una Biblia abierta y daba a
quienes la observaban razón para “sentir que el estado de Alabama está fomentando, respaldando,
favoreciendo o prefiriendo al cristianismo”. [18]

Este no fue ni el comienzo ni el final de la historia. Ya en 1980, la Corte Suprema había prohibido
exhibir los Diez Mandamientos en escuelas públicas. La decisión catalizó un movimiento general por
todo el país para que los Diez Mandamientos no fueran exhibidos en público. En Utah, la ACLU
(Unión Estadounidense por las Libertades Civiles) llegó a ofrecer una recompensa a todo aquel que
reportara las placas y losas que siguieran en exhibición. [19]

Un juzgado de EE. UU. dictaminó el 26 de junio de 2002 que las escuelas públicas tenían prohibido
realizar “juramentos” porque estos incluían las palabras “bajo Dios”. Esta decisión luego fue anulada
por la Corte Suprema el 14 de junio de 2004. [20]

Esta es una batalla legal que continúa en Estados Unidos. El himno nacional, el lema nacional, el
juramento a la bandera, las oraciones en la escuela y demás están bajo ataque de ateos y activistas de
izquierda.

En caso de que sea necesario, aclaramos brevemente que “Dios”, como ha sido utilizado arriba, es una
referencia general a lo divino, o al “Creador” mencionado en la Declaración de la Independencia. Cada
religión tiene su propio entendimiento y reconocimiento del Creador. Por lo tanto, la palabra “Dios” en
sí misma no promueve ninguna religión en particular ni viola las enmiendas constitucionales de
Estados Unidos. En una nación de profunda fe, el surgimiento de un movimiento extremo que intenta
prohibir la alabanza pública de Dios refleja el grado al cual el diablo ha penetrado el ámbito legal.

Alteración del espíritu de la Constitución: Interpretación y jurisprudencia

Al redactar la Constitución de EE. UU., los Padres Fundadores establecieron la separación de poderes,
y originalmente la rama judicial era la que menos poder tenía. El Congreso (la rama legislativa) es
responsable de aprobar leyes, el Presidente (la rama ejecutiva) es responsable de gobernar de acuerdo a
dichas leyes, y la Corte Suprema (la rama judicial) no tiene el poder ni de promulgar leyes ni de
gobernar.

Cuando la Corte Suprema estaba procediendo con un caso relacionado con el Juramento a la Bandera,
las encuestas indicaron que el 90% de los estadounidenses apoyaban mantener la frase “bajo Dios”. En
la Cámara de Representantes, hubo 416 votos a favor de mantenerla y solo tres en contra [21]. En el
Senado, el resultado fue de 99 votos contra cero [22]. La decisión del Congreso reflejó la genuina
opinión del pueblo de Estados Unidos.

192
Como representantes electos del pueblo, los miembros del Congreso y el Presidente cumplen mandatos
de entre dos y seis años antes de que haya nuevas elecciones. Mientras el público y la sociedad en
general se guíen por los estándares morales divinos, el grado al cual el presidente y los miembros del
Congreso pueden inclinarse hacia la izquierda es limitado. Por ejemplo, si la sociedad en general se
opone al matrimonio del mismo sexo, será difícil para los congresistas o senadores apoyarlo. Si estos
políticos van en contra de la opinión pública, se arriesgan a que los votos les quiten sus cargos.

Por otro lado, los jueces de la Corte Suprema no necesitan acatar la opinión pública, ya que sus cargos
son de por vida. Una vez asignados, pueden trabajar por décadas. Aún más, solo hay nueve jueces. Es
comparativamente más fácil influenciar las decisiones que toman estas nueve personas que alterar toda
la opinión pública.

Los jueces fallan según la ley, y las leyes son aprobadas o revocadas en base a la Constitución.
Entonces, a fin de cambiar a la sociedad mediante las leyes, es imperativo cambiar la Constitución. En
Estados Unidos, modificar la Constitución requiere del apoyo de dos tercios del Congreso y de tres
cuartos de los estados. Estas estrictas medidas hacen difícil cambiar la Constitución.

Por lo tanto, la estrategia de los progresistas no es modificar la Constitución, sino cambiar el sentido
original de las palabras de la Constitución y reinterpretarlas. Consideran a la Constitución un
documento “vivo” que “evoluciona” continuamente, y siguiendo el precedente establecido por la Corte
Suprema, codifican las posturas de la izquierda en la ley. De esta manera, imponen su voluntad de
manera encubierta sobre la Constitución, lo cual es equivalente a socavarla.

Los mandamientos divinos ya no son el principio más elevado. La Constitución ha sufrido una grave
golpiza bajo el martillo de los jueces progresistas de la Corte Suprema. Dado que los fallos de la Corte
Suprema son definitivos y deben ser respetados incluso por el Presidente, el poder judicial está
acumulando cada vez más autoridad entre los tres poderes establecidos por los Padres Fundadores. En
la práctica, los jueces de la Corte Suprema han adquirido poderes parcialmente legislativos e incluso
ejecutivos.

Los jueces progresistas de la Corte Suprema han causado una serie de consecuencias para la sociedad
estadounidense que son graves y difíciles de remediar. Tal como están las cosas, mediante los casos que
toma, la Corte Suprema puede ordenar la remoción de los Diez Mandamientos de lugares y escuelas
públicas, reescribir procedimientos penales, aumentar impuestos, reconocer el derecho al aborto y al
matrimonio del mismo sexo, permitir la publicación y la exhibición de pornografía, etc.

La creciente supremacía de los jueces, en combinación con la dominación de jueces progresistas, le ha


dado al espectro del comunismo una importante herramienta para lograr sus metas.

Promoción de contenido obsceno en nombre de la libertad

Los años 60 fueron tiempos de profundas transformaciones para la sociedad estadounidense. Los
estudiantes de izquierda impulsaron el movimiento antiguerra, el rock and roll, la cultura hippie, el
movimiento feminista, la liberación sexual y otras corrientes antitradicionales, causando caos por todo
el país.

El presidente de la Corte Suprema en ese período era el progresista Earl Warren. Durante el término de

193
Warren como presidente, la Corte Suprema dictó fallos muy influyentes y de amplio alcance. Entre
ellos uno que prohibió rezar en las escuelas públicas [23] y uno que dio permiso para hacer
publicaciones con material sexual explícito. [24]

En su libro Los Supremacistas: La tiranía de los jueces y cómo detenerla, la académica Phyllis Schlafly
proporcionó estadísticas que muestran que entre 1966 y 1970, la Corte Suprema dictó treinta y cuatro
fallos en contra de decisiones de tribunales inferiores que prohibían contenido obsceno [25]. Las
sentencias de la Corte Suprema no estaban firmadas y la mayoría consistía de solo una o dos líneas.
Dicho de otro modo, incluso los jueces mismos no se molestaban en justificar sus decisiones.

En 1966, Hollywood levantó sus restricciones sobre la exhibición de contenido obsceno en películas.
Pronto surgió una profusión de diversos tipos de obras pornográficas, y hoy en día saturan cada esquina
de la sociedad.

La Primera Enmienda de la Constitución garantiza la libertad de expresión. El propósito era proteger el


derecho a expresar opiniones políticas, no crear y diseminar pornografía.

Legalización de la drogadicción

Mientras el mundo se preparaba para dar la bienvenida al año nuevo el 31 de diciembre de 2017, CNN
transmitió múltiples imágenes de una reportera fumando marihuana. Visiblemente bajo los efectos de la
droga, parecía desorientada y no estar consciente de sus alrededores. La transmisión fue criticada
ampliamente. [26]

En 1996, California se convirtió en el primer estado de EE. UU. en legalizar la marihuana como un
medicamento bajo prescripción médica, y pronto le siguieron muchos estados. En 2012, Colorado y
Washington legalizaron la marihuana para “uso recreativo”, esto es, legalizaron la drogadicción. En
estos dos estados, plantar, elaborar y vender marihuana a adultos es completamente legal. También se
legalizó en California. En junio de 2018, el gobierno canadiense anunció que en un futuro próximo el
uso de la marihuana sería legal en todo el país.

Además de causar serios daños al cuerpo humano, las drogas son psicológicamente adictivas. Una vez
que una persona se vuelve dependiente, puede abandonar todas las inhibiciones morales para obtener
más droga. Por otro lado, quienes apoyan legalizar la marihuana creen que si la marihuana puede
obtenerse legalmente, eso sería una forma efectiva de reducir el narcotráfico. Dicen que la legalización
permite una regulación más estricta de la droga, y por consiguiente, una reducción de los crímenes
relacionados a las drogas.

Muchos gobiernos anticipan que obtendrán miles de millones de dólares en impuestos si legalizan las
drogas. Pero no es difícil ver que a medida que más personas se vuelven adictas, estas pierden su deseo
de trabajar y sufren de mala salud, la productividad cae y la riqueza colectiva creada por la sociedad
disminuye. Es evidente que legalizar las drogas no puede aumentar los ingresos públicos a largo plazo.

Es más, el criterio para distinguir el bien del mal no debería basarse en beneficios económicos, sino en
estándares divinos. La moral tradicional considera a la forma humana como algo sagrado y creado a
semejanza de Dios. Las religiones occidentales creen que el cuerpo es un “templo del Espíritu Santo”,
mientras que en Oriente se creía que el cuerpo podía mejorar a través de la cultivación para convertirse

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en un Buda o un Tao. Entonces, el abuso de drogas es un acto de profanación.

Según un artículo de Los Angeles Times, una de las figuras importantes que hace lobby por la
legalización de la marihuana en Estados Unidos es un progresista adinerado [27]. En marzo de 2017,
seis senadores escribieron cartas al Departamento de Estado de EE. UU. solicitando investigar a este
individuo por usar su fundación para promover el progresismo en el extranjero y subvertir a los
gobiernos conservadores. [28]

La legalización de las drogas es un paso adicional para hacer que la gente pierda sus inhibiciones y se
desconecte de lo divino. Cuando la sociedad experimenta agitación y recesión económica, se presentan
las condiciones para que los comunistas establezcan el poder político.

Legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo

El libro Génesis describe la destrucción de Sodoma. Uno de los crímenes que cometieron los residentes
de esta ciudad condenada fue la homosexualidad. Este es el origen del término “sodomía”, que
significa relaciones sexuales entre hombres. Aquellos con conocimiento básico de La Biblia sabrán que
la homosexualidad va en contra de la voluntad de Dios.

En junio de 2015, la Corte Suprema falló, con voto mayoritario de cinco a cuatro, que el matrimonio
entre personas del mismo sexo es un derecho garantizado por la Constitución [29]. Cuando se emitió el
fallo, el presidente de EE. UU. de ese momento cambió la imagen de la cuenta oficial de Twitter de la
Casa Blanca a la bandera arcoíris en apoyo a los derechos LGBT. El fallo de la Corte Suprema prohibió
a catorce estados que no permitían el matrimonio entre personas del mismo sexo que aplicaran sus
leyes.

En agosto de 2015, una empleada del Condado Rowan se rehusó a emitir certificados de matrimonio
para parejas del mismo sexo debido a sus creencias. Ella luego fue encarcelada por cinco días por haber
desafiado una orden de la corte federal de EE. UU. para emitir los documentos [30]. De hecho, la corte
había violado su derecho constitucional a la libertad de creencia.

Cuando la Corte Suprema falló a favor de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo, el
exgobernador de Arkansas y excandidato presidencial republicano Mike Huckabee lo llamó “tiranía
judicial”. [31]

La académica y abogada constitucionalista Phyllis Schlafly enumeró nueve métodos que los jueces
utilizan para socavar la moral de la sociedad. Reescriben la Constitución, censuran el reconocimiento
de Dios, redefinen el matrimonio, socavan la soberanía de EE. UU., promueven la pornografía, apoyan
el feminismo, incapacitan a las fuerzas del orden público, interfieren con las elecciones y aplican
impuestos. [32]

Hasta 2017, veinticinco países y territorios reconocieron o aceptaron oficialmente el matrimonio del
mismo sexo, entre ellos países desarrollados occidentales tales como Estados Unidos, Reino Unido,
Francia, Alemania, España, Noruega, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Portugal, Bélgica, Australia,
Nueva Zelanda y Canadá. Este es un desarrollo perturbador. La ley tiene el poder de reforzar la moral o
influir para que se mueva en otra dirección. Legalizar comportamientos que se desvían de los valores
morales tradicionales es lo mismo que hacer que el gobierno y las leyes entrenen a la gente para

195
traicionar la moral y desobedecer los mandamientos de Dios.

Bajo la influencia de la corrección política, las críticas al caos en el que se encuentra nuestra sociedad –
sea que provengan de la gente, de asociaciones civiles o de grupos religiosos en particular– fácilmente
puede llevarse al nivel de la política o de la ley, y resultar en restricciones a la libertad de expresión y
otros castigos. Luego de la legalización del comportamiento inmoral, cualquier comentario o crítica
sobre temas relacionados suele ser acusado de violar la ley, como los relacionados a la discriminación
por género. La ley ha sido tergiversada hasta convertirse en un medio para estrangular la habilidad de la
gente para hacer juicios morales. En esencia está promoviendo la homosexualidad e incentivando a la
gente a entregarse al deseo inagotable y a la degeneración.

Eliminación de la responsabilidad personal

Las religiones tradicionales enfatizan la importancia de la responsabilidad personal. En la Biblia, el


libro de Ezequiel utiliza a padre e hijo como parábola para representar los buenos y malos ejemplos.
Pese a que son padre a hijo, sufren las consecuencias de sus respectivas conductas y no son
personalmente responsables de las acciones del otro. Como dice la Biblia: “Pues todo lo que el hombre
siembre, eso también cosechará”. Los chinos creen que la bondad genera bondad y que la maldad será
castigada, lo cual plantea el mismo principio.

La libertad significa responsabilidad. Una persona tiene el derecho y la libertad de elegir sus ideas,
expresión y acciones. También necesita hacerse responsable por sus propias decisiones. Cuando una
persona comete un crimen, debería ser castigada como corresponde. Este es el principio de justicia. No
obstante, los jueces progresistas incentivan a la gente a eludir sus responsabilidades y a desplazar la
responsabilidad a las condiciones sociales –como su trasfondo económico o racial, su salud física y
mental, su educación y otros parámetros demográficos– permitiendo así que los criminales escapen de
su castigo legal.

d. Restricción de las fuerzas del orden público


Bajo la influencia progresista, muchos jueces u órganos legislativos restringen deliberadamente el
poder legítimo de los cuerpos de seguridad, haciendo la vista gorda al crimen. El objetivo del espectro
comunista al hacer esto es paralizar el aparato estatal a fin de provocar tumulto social, lo que a su vez
genera excusas para la expansión del gobierno o las condiciones necesarias para un golpe de Estado o
una revolución.

Muchos estados han aprobado leyes izquierdistas, un ejemplo típico de ello son las leyes de los
“estados santuario”. Entre otras disposiciones, un estado santuario prohíbe a los agentes federales
arrestar a inmigrantes ilegales en las prisiones locales, incluyendo a aquellos con órdenes de arresto. La
policía local tiene prohibido cooperar con agentes federales para cumplir con las leyes de inmigración.

Esto significa un serio riesgo para la seguridad del público general. En julio de 2015, el inmigrante
ilegal José Inés García Zárate disparó y mató a una mujer que caminaba por el Muelle de Pescadores de
San Francisco. Zárate tenía un historial de crímenes: había sido sentenciado por siete delitos
relacionados a las drogas, robos y posesión de armas, y había sido deportado cinco veces. Cuando San
Francisco promulgó su ley de ciudad santuario, Zárate fue liberado y evadió a las autoridades federales
de inmigración que estaban pidiendo su sexta deportación.

196
Cuando un criminal es sometido a juicio, hay normas extremadamente estrictas para la fiscalía. Esto
supuestamente es para proteger los derechos legítimos del sospechoso, pero el resultado suele ser que
los criminales se aprovechan de las brechas en la ley. Sospechosos maliciosos, o quienes tienen cierto
estatus o privilegios, o quienes entienden las leyes y regulaciones, o quienes contratan a abogados
habilidosos, pueden entorpecer el proceso legal a costa del sistema judicial. Incluso es difícil llevar ante
la justicia a los culpables.

Influidos por la difusión de la “liberación sexual”, los veredictos en casos relacionados a crímenes
sexuales suelen citar hallazgos de investigaciones recientes para argumentar que el daño causado por el
abuso es mínimo o nulo. Muchos casos se han cerrado reduciendo las sentencias de abusadores
sexuales. [33]

A muchos criminales comunes también se les han reducido sus sentencias debido a recortes de
presupuesto o alegando los derechos del prisionero. Pero la verdadera motivación es la corrección
política, es decir, debilitar el poder de la ley, perturbar el orden social y pavimentar el camino para una
mayor expansión del gobierno.

Para que la ley sea justa, debe aplicar un castigo estricto a quienes cometen crímenes imperdonables.
Desde la antigüedad, el asesinato era castigado con la muerte. Pero hoy en día, algunos países y
territorios han abolido la pena capital sobre las supuestas bases de humanidad, tolerancia o un aparente
respeto por la vida.

Bajo la influencia del retorcido liberalismo moderno o progresismo, algunas personas dan un
desmerecido peso a los derechos del prisionero –sin importar la gravedad del crimen– mientras
mantienen un extraño silencio con respecto a las víctimas. Si un asesino come y tiene un techo gracias
al dinero de los contribuyentes, su pérdida de libertad difícilmente sea algo justo en comparación con la
muerte de la víctima y el trauma ocasionado a los seres queridos.

Muchos investigadores en Estados Unidos han descubierto que la pena capital es efectiva para
disminuir los crímenes. David Muhlhausen, analista senior de políticas en la Fundación Heritage,
testificó ante el Comité Judicial del Senado en 2007 y dijo que la pena capital tiene un efecto de
disuasión y puede salvar vidas.

En los 90, tres profesores, incluyendo Paul Rubin de la Universidad Emory, examinaron veinte años de
estadísticas criminales de tres mil ciudades y pueblos de Estados Unidos y llegaron a la conclusión de
que “cada ejecución tiene como resultado, en promedio, dieciocho asesinatos menos”. [34]

Aun académicos que están en contra de la pena capital deben admitir que tiene un efecto de disuasión.

Al llevar a un extremo los conceptos de libertad y legalidad, el diablo ha distorsionado la ley y le ha


quitado su santidad.

e. Utilización de leyes extranjeras para debilitar la soberanía de EE. UU.


Cuando los jueces progresistas no pueden encontrar las palabras adecuadas en la Constitución de EE.
UU. para apoyar sus opiniones personales, utilizan leyes promulgadas en otros países para justificar sus
argumentos.

197
Por ejemplo, en el caso de Lawrence v. Texas (2003), un juez quiso revocar un estatuto de Texas que
“prohíbe que adultos homosexuales mayores de edad se involucren en actos sexuales”, pero no pudo
encontrar nada en la Constitución para apoyar su caso. Entonces citó una “agencia con autoridad” fuera
de Estados Unidos para decir que la homosexualidad es “una parte integral de la libertad humana en
muchos otros países” y logró revocar la ley. Este caso dio como resultado la revocación de estatutos
similares en otros trece estados.

El pensamiento comunista se ha dispersado por todo el mundo en formas diferentes. La tendencia


socialista en Asia y Europa se ve a simple vista, y también tiene una gran influencia en África y
América Latina. Países como Zimbabue y Venezuela son socialistas en todo excepto en su nombre.
Incluso Canadá no está libre de su influencia.

El comercio y la globalización han hecho que Estados Unidos esté más conectado con otros países. A
fin de introducir elementos del socialismo en el país, jueces progresistas se aprovechan de la excusa de
adaptarse a las convenciones internacionales y luego utilizan el precedente para alterar el espíritu de la
Constitución. Como líder del mundo libre, si ni siquiera Estados Unidos puede mantener los estándares
tradicionales básicos, el mundo entero caerá presa del comunismo.

4. Restaurar el espíritu de la ley


Hoy en día, la ley ha sido tergiversada para enfrentarla a las enseñanzas divinas que originalmente la
inspiraron. La legalidad se ha convertido en el método que utiliza el diablo para pisotear los cimientos
morales de la sociedad humana, arrastrándola hasta el borde de la destrucción.

Las leyes antitradicionales e inmorales han debilitado la capacidad de la ley de mantener el orden
social, y así la expansión del poder del Estado queda como la única “solución” para el malestar.

De Tocqueville, el pensador francés, advirtió que la dictadura era la única forma de gobierno que
podría unir a la gente en una sociedad vacía de fe. La perversión actual de la ley está erosionando las
creencias tradicionales y conduciendo a la sociedad hacia la tiranía.

Si el diablo tiene éxito y obtiene el control total de la ley, esta sería una poderosa arma para corromper
a la humanidad. Bajo tales circunstancias, la gente solo tendría dos opciones: rehusarse a obedecer a las
autoridades o traicionar a su propia moral para cumplir con las leyes degeneradas. Lo primero
significaría la destrucción de la ley en la práctica, ya que como dijo el jurista Harold Berman, “Hay que
creer en la ley, de lo contrario, solo existe de palabra”. La última opción implicaría un callejón sin
salida para la decadencia moral y crearía un ciclo descendente en el que la ley y el estado de la
sociedad competirían para determinar cuál llega primero al fondo. En cualquier caso, la sociedad en
general no tendría salida ante este torbellino demoníaco.

El libro El comunismo al desnudo de 1958 enumera cuarenta y cinco objetivos que el Partido
Comunista busca cumplir para infiltrarse y socavar a Estados Unidos. Siete de ellos están relacionados
con el sistema legal. [37]

El 16° objetivo consiste en utilizar las decisiones técnicas de los tribunales para debilitar importantes
instituciones estadounidenses, diciendo que sus conductas atentan contra los derechos de la gente.

El 24° objetivo es abolir todas las leyes que restrinjan el contenido indecente, presentándolas como

198
censura que viola la libertad de discurso y de expresión.

El 29° es criticar a la Constitución como imperfecta, obsoleta o incompatible con la práctica


internacional.

El 33° es abolir todas las leyes y legislaciones que interfieran con las operaciones del Partido
Comunista.

El 38° objetivo es hacer que sea legal que los agentes no policiales realicen arrestos. Todos los
problemas de comportamientos deben ser delegados a trabajadores de la salud mental.

El 39° es tomar el control del campo de la psiquiatría e imponer leyes de salud mental para controlar a
las personas que no aceptan los objetivos del comunismo.

El 45° objetivo es abolir la Reserva Connally, también conocida como la Enmienda Connally. Esta
regulación otorga el derecho a Estados Unidos de favorecer la jurisdicción nacional por sobre los fallos
de cortes internacionales. El propósito de este objetivo es evitar que Estados Unidos proteja su
soberanía nacional y en cambio hacer que organismos internacionales como la Corte Internacional de
Justicia prevalezcan sobre el sistema judicial de EE. UU.

Al comparar los objetivos anunciados arriba con lo que ya ha sido implementado, da la impresión de
que el comunismo está en posición de seguir socavando la ley y la justicia de Estados Unidos.

Sean políticas estatales de odio en países controlados por regímenes comunistas o regulaciones en
países occidentales donde la ideología comunista ha erosionado a las instituciones legislativas y
judiciales, en ambos casos el objetivo es el espíritu de la ley, es decir, la reverencia a lo divino y la
moral tradicional.

Si no somos capaces de mantener los estándares morales establecidos por el mandamiento divino como
nuestro criterio para distinguir el bien del mal, entonces estamos condenados a perder nuestra
independencia judicial ante el espectro comunista. Los agentes bajo la influencia del comunismo
utilizarán la ley para suprimir lo recto y promover lo perverso, ejecutando sin darse cuenta los planes
del diablo para exterminar a la humanidad. No queda mucho tiempo para revertir esta tendencia.

Capítulo 11: Profanación de las artes

l arte: Un obsequio de los dioses


La civilización humana ha producido innumerables libros acerca de lo que constituye la belleza
verdadera. Los teístas saben que todas las maravillas del mundo provienen del Cielo. El arte profundo
es un intento de emular y exhibir la belleza del Cielo en el mundo humano. La inspiración de un artista
proviene de los dioses.

Si un artista recibe la iluminación y las bendiciones de los dioses, podrá convertirse en una figura

199
destacada en su ámbito.

Con una fuerte fe y devoción en los dioses, grandes artistas del Renacimiento utilizaron al máximo sus
talentos para crear obras de alabanza hacia los dioses. Sus pensamientos rectos y acciones benevolentes
recibieron el reconocimiento y la bendición de los dioses. Artistas del periodo del Alto Renacimiento,
incluyendo a Da Vinci, Michelangelo y Rafael, lograron una técnica que superó por mucho a sus
predecesores y sus pares, como si fuera un milagro. Sus obras –incluyendo pinturas, esculturas y
arquitectura– se convirtieron en clásicos eternos para el mundo del arte.

Durante siglos, estas obras fueron un ejemplo noble para la humanidad. Al apreciar estas obras, no solo
los artistas de las siguientes generaciones pueden estudiar las técnicas artísticas puras, sino que la gente
en general también es capaz de sentir y ver verdaderamente la presencia divina. Cuando se preservan
estas obras, las técnicas que las crearon y el espíritu que impregnaba a los artistas, la sociedad humana
puede mantener una conexión con los dioses. Así, aun si la sociedad humana atraviese un periodo de
decadencia y deterioro, habrá esperanzas para retornar a la tradición y un camino hacia la salvación.

Los mismos principios prevalecen en el ámbito de la música. Como dice un dicho que se habría
originado en un teatro de ópera alemán: “Bach nos dio la palabra de Dios. Mozart nos dio la risa de
Dios. Beethoven nos dio el fuego de Dios. Dios nos dio la música con la que podemos rezar sin
palabras”. Durante toda su vida, Johann Sebastian Bach consideró a la alabanza, la adoración y la
devoción a Dios como el principio más alto en la creación de su música. En todas sus partituras
importantes, se pueden ver las letras SDG –una abreviatura para “Soli Deo gloria”, que significa
“Gloria solo a Dios”.

Este es el reino más alto que puede alcanzar un artista: la materialización de objetos celestiales en el
mundo humano mediante una revelación de Dios. Todas las grandes pinturas y esculturas, todas las
partituras más sublimes de la música antigua, barroca y del clasicismo, fueron obra de creyentes
religiosos y representan el pináculo de la obra artística que el hombre puede alcanzar.

Los tres elementos más importantes de la creación artística son la representación, la creación y la
comunicación. Todas las creaciones artísticas tienen un tema, es decir, el mensaje que el autor quiere
comunicar más allá de la forma artística, sea un poema, una pintura, una escultura, una fotografía, una
novela, una obra de teatro, una coreografía de danza o una película. El artista emite el tema hacia los
corazones del lector, oyente o espectador. Este proceso es la comunicación, la transmisión de la mente
del artista hacia el receptor.

Para lograr el objetivo de comunicar, el artista debe poseer una habilidad magnífica para imitar y
representar –sea que el objeto de imitación sea el mundo de los dioses o el del hombre, o incluso el
inframundo. Sobre la base de ese objetivo, que es representar, los artistas pueden comenzar con su
creación, la cual es un proceso de refinamiento de los elementos más profundos o esenciales del objeto
y de fortalecimiento de su propia expresividad o capacidad de comunicar y llegar al corazón del
público. Si el artista posee una fe recta en los dioses y en la moral, los dioses lo dotarán con la
inspiración de la creación. Tales obras serán entonces divinas, puras y benevolentes, y beneficiosas
tanto para el artista como para la sociedad.

Por otro lado, cuando el artista abandona los estándares morales, elementos negativos se apropian del
proceso creativo y fuerzas malignas ejercerán su influencia y usarán al artista para describir creaciones

200
espantosas y monstruosidades del inframundo. Obras de este tipo dañan al autor y a la sociedad en
general.

El valor de las artes ortodoxas y tradicionales se vuelve así claro. La cultura y el arte divino en Oriente
y Occidente eran conexiones que unían a los dioses con la civilización humana y el propósito era
ponerlos en contacto. Las ideas y los mensajes transmitidos mediante este arte son la belleza, la
benevolencia, la luz y la esperanza. Por otro lado, las artes corrompidas son creadas por personas bajo
el control de elementos malvados. Ponen una división entre el hombre y los dioses y arrastran al
hombre hacia el lado maligno.

2. La inmensa influencia de las artes sobre la humanidad


Las grandes obras de arte transmiten un patrimonio, difunden conocimiento y sabiduría y fortifican el
carácter. Tanto en Oriente como en Occidente, las grandes obras de arte han tenido una posición
eminente en las grandes civilizaciones de la humanidad.

Pitágoras, el antiguo matemático y filósofo griego, creía que el secreto de la música radica en su
imitación de la armonía de los cuerpos celestiales, la cual a su vez refleja la armonía del universo. Los
antiguos chinos tenían una perspectiva similar. Los clásicos chinos Registros de un Gran Historiador y
Clásico de la Música tratan sobre la correspondencia de la música con los cinco elementos, y cómo los
instrumentos musicales deberían representar y emular los patrones del Cielo y la Tierra. Solo de esta
manera puede la “música del mejor estilo” exhibir “la misma armonía que prevalece entre el Cielo y la
Tierra” [10]. En las historias antiguas chinas, esta música era capaz de atraer a la grulla y al fénix, e
incluso convocar a seres celestiales.

Confucio dijo: “La Dinastía Zhou tiene ante sí las dos Edades. ¡Qué riqueza la de esta cultura! Yo sigo
a Zhou” [2]. Él admiraba la manera en que el Emperador de Zhou gobernaba con rituales y música: “El
Emperador-Sabio Shun inventó un instrumento musical de cinco cuerdas, al cual llamó qin, cantó con
su melodía sobre la suave brisa de verano del sur, y hete aquí que su imperio estaba bien regulado [bajo
la benigna influencia de su música]”. [3]

La Música del Príncipe de Qin dividiendo el frente del enemigo, compuesta por el primer emperador de
la Dinastía Tang, Li Shimin, era respetada por las minorías étnicas de los alrededores. El Nuevo libro
de Tang registró que en un viaje al Oeste en busca de las escrituras budistas, el rey de uno de los
principados le dijo al monje Xuanzang: “Vuestro emperador debe ser un santo, ya que compuso Música
del Príncipe de Qin dividiendo el frente del enemigo”. [4]

Durante el reinado de Luis XIV, la corte real francesa desplegaba una gran elegancia a través de la
danza y el arte. La danza contenía no solo técnicas de movimientos, sino también etiqueta y normas
sociales. Luis XIV inspiró a Europa a través del arte y la cultura de su corte y otras cortes lo imitaron,
al igual que la población de Europa en general.

Federico el Grande de Prusia no solo fue un destacado rey, sino también un consumado músico,
compositor y flautista. Él ordenó la construcción de la Ópera de Berlín, supervisó la ópera
personalmente y la abrió a una mayor gama de clases sociales. Hasta el día de hoy, la ópera sigue
siendo una parte importante de la cultura alemana. Estos pocos ejemplos dejan en claro la perdurable
influencia que el arte ortodoxo puede ejercer sobre una sociedad.

201
El arte ortodoxo se ajusta a la ley natural, imita la sabiduría divina y tiene energía y efectos especiales.
Tiene un impacto beneficioso sobre la gente, tanto física como espiritualmente. Los artistas ortodoxos
no solo trabajan al nivel físico y técnico, sino también, y es el más importante, al nivel espiritual, en su
comunión con el tema de la obra. Tales artistas a veces expresan una sensación de experimentar una
fuerza superior que trasciende el mundo físico. El efecto es similar a cantar una oda a Dios –una
experiencia solemne y divina que trasciende el lenguaje humano.

Para quienes aprecian las bellas artes, estas son un vehículo especial para la comunión con lo divino.
Detrás del arte yace la sabiduría acumulada de un pueblo, su creatividad e inspiración. Suelen haber
significados profundos que van mucho más allá de lo que se ve en la superficie. Algunas obras
transmiten un tipo especial de energía espiritual. Todo esto tiene un efecto sobre los espectadores a un
nivel profundo y espiritual. El efecto es singular e irremplazable.

Un buen artista puede influir en la moral de la sociedad, inculcando valores en los corazones de las
personas mediante conmovedoras historias e imágenes. Aun aquellos sin mucho aprendizaje o
educación pueden entender, inspirarse y captar las lecciones morales que transmite el arte tradicional.
En las sociedades tradicionales, consideremos cuántas personas aprendieron a distinguir lo correcto de
lo incorrecto, y el bien del mal, mediante historias folklóricas como “La sirenita” y “Blancanieves”.
¿Cuántos chinos aprendieron de las cuatro novelas clásicas de la historia china y de las artes
tradicionales del teatro y de la narración de historias? Tales obras muestran principios celestiales al
hombre, permiten a la humanidad sentir la grandeza divina y hacen que la gente anhele asimilarse a los
principios celestiales.

Los valores degenerados también ejercen una influencia invisible mediante el arte. El profesor Robert
McKee escribió en su libro Historia: “Cada historia eficaz nos envía una idea cargada, y consigue que
la idea penetre en nosotros de tal forma que debamos creerla. De hecho, el poder persuasivo de una
historia es tan grande que debemos creer su significado aun si la encontramos moralmente repelente”.
[5]

Tanto en términos positivos como negativos, el arte puede tener un tremendo impacto sobre la moral, el
pensamiento y el comportamiento humano. Esto no es una exageración. La sociedad moderna tiene
muchos ejemplos para analizar.

El “Efecto Mozart”, por ejemplo, ha llamado la atención en todo el mundo. La comunidad científica ha
realizado una serie de estudios sobre la influencia positiva de la música de Mozart sobre la gente y los
animales. En 2016, un estudio más profundo sobre el efecto Mozart descubrió que la música de Mozart
tiene un efecto positivo en la función cognitiva y el comportamiento del ser humano.
Sorprendentemente, reproducir la música de Mozart en reversa tiene un efecto completamente opuesto.
La música atonal moderna de Arnold Schoenberg tiene un efecto similar a reproducir a Mozart en
reversa, lo que demuestra su carácter dañino. [6]

Comparada con la música atonal, la música de rock tiene un efecto aún más negativo. Un investigador
compiló datos de dos ciudades similares: la ciudad donde la radio y la televisión transmitían un gran
número de canciones de rock tenía un 50% más de casos de embarazos fuera del matrimonio, abandono
de escuela, muertes de jóvenes, crímenes, etc [7]. Algunos tipos de música de rock llegan a hacer que el
suicidio parezca razonable. “Ciertamente puede considerarse que sus ritmos oscuros y letras depresivas
fomentan el suicidio, y es un hecho irrefutable que los jóvenes extinguen sus vidas mientras la

202
escuchan repetidamente” [8]. Es común que los adolescentes que se suicidan lo hagan como lo
describen las letras de rock, y muchos músicos de rock han caído en la depresión, la drogadicción y el
suicidio.

Otro conocido ejemplo negativo es la película nacionalista nazi El triunfo de la voluntad. A pesar de
que la directora, Leni Riefenstahl, dice que hizo un documental, el film de propaganda mostraba una
gran maestría artística. Las grandiosas escenas y exhibiciones de fuerza hacían que el público resonara
con la energía y el poder que transmitía. Varios de sus métodos en el manejo de las cámaras y la edición
tuvieron una influencia en la industria del cine durante décadas.

Sin embargo, la obra también se convirtió en una pieza crucial de propaganda para Hitler y la Alemania
Nazi, y se lo conoce como uno de los films de propaganda más exitosos de la historia. El periódico
británico The Independent escribió en 2003: “El triunfo de la voluntad ha seducido a muchos hombres
y mujeres sabios, los ha persuadido para admirar en vez de despreciar, y sin duda le ha hecho ganar
amigos y aliados a los Nazis en todo el mundo”. [9]

Entender el gran poder del arte puede ayudarnos a entender mejor la importancia del arte tradicional y
por qué los elementos malvados quieren socavar, sabotear y degenerar el arte humano.

3. El sabotaje y el abuso del arte por parte del comunismo


Dado que el arte tiene un efecto tan grande para cambiar la sociedad, no es de sorprender que el
comunismo lo utilice para lograr su objetivo de manipular socialmente al hombre.

a. El arte en países comunistas


Los partidos comunistas conocen el poder del arte y lo utilizan para lavar el cerebro de la gente y
convertir a todas las formas de arte en herramientas para avanzar en su lavado de cerebro. Muchas
personas han ridiculizado al PCCh por tener a cantantes y actores con cargos de generales militares. Se
preguntan cómo civiles que no han tenido un entrenamiento militar ni tienen experiencia con armas ni
con la guerra pueden calificar para ser generales. El PCCh cree que las personas que ocupan esos roles
son tan importantes como los hombres entrenados en lo militar para promover y defender la secta
comunista –y quizás son hasta más cruciales. Desde ese punto de vista, su rango militar concuerda
perfectamente con los principios del partido. Como dijo Mao Zedong, “Debemos también tener un
ejército cultural, el cual es absolutamente indispensable para unir nuestros propios rangos y derrotar al
enemigo”. [10]

Las actuaciones artísticas en países comunistas son diseñadas para que la gente se olvide de las
miserias que sufren bajo el régimen comunista y para cultivar su lealtad al partido a través del arte. Este
efecto de propaganda –llamado “trabajo de pensamiento”– no puede lograrse usando meramente el
poder marcial.

Comparemos la ceremonia de apertura de las Olimpiadas de Beijing del PCCh –por la cual los
contribuyentes tuvieron que pagar una enorme cantidad–, el festival Arirang de canción y danza a gran
escala de Corea del Norte, y los grupos de ballet de la ex Unión Soviética. Todos sirven a las
necesidades del partido. En septiembre de 2011, cuando el Ministerio de Cultura del PCCh realizó el
llamado festival de cultura china “China: Una nación de artes” en el Kennedy Center de Washington,
D.C., presentó el ballet clásico del PCCh “El destacamento rojo de las mujeres”, el cual promueve el
odio de clases y la violencia comunista.

203
Si el arte ortodoxo –cercano a lo divino y promotor de valores tradicionales– existiera junto con el arte
controlado por el Partido –utilizado para lavar el cerebro al público–, entonces este último perdería su
monopolio y no tendría efecto. Por eso es que todos los países comunistas tienen un estricto sistema de
censura para las artes y la industrial editorial.

b. Los elementos comunistas del avant-garde


Durante siglos, el arte clásico ha sido transmitido de generación en generación. Esta tradición ha
continuado hasta el siglo XX, donde terminó de manera abrupta. La transmisión y la herencia del arte
fueron reemplazados por vanguardias radicales y el arte comenzó a degenerarse rápidamente. Como
dijo el artista Robert Florczak: “Lo profundo, lo inspirador y lo bello fueron reemplazados por lo
nuevo, lo diferente y lo feo. […] Los estándares declinaron hasta el punto de que no hay estándares.
Todo lo que quedó es expresión personal” [11]. Así la humanidad perdió su sentido universal de lo
estético.

La fuente de esta sarta de nuevos movimientos artísticos está estrechamente relacionada con las
tendencias ideológicas influenciadas por el comunismo. Muchos de estos artistas son directamente
comunistas o son paracomunistas de algún tipo, o han sido influenciados por estas ideologías.

Georg Lukacs, el comisionado cultural húngaro de la Internacional Comunista y fundador del


Marxismo Occidental, fundó la Escuela de Frankfurt. Una de sus tareas fue establecer una “nueva
forma cultural”, abandonando la cultura tradicional. Esta nueva forma cultural comenzó excluyendo al
arte que representaba lo divino. Como lo puso Herbert Marcuse, socialista alemán y representante de la
Escuela de Frankfurt: “El arte protesta estas relaciones [de origen social] y al mismo tiempo las
trasciende. Por lo tanto, el arte trastoca la conciencia dominante, la experiencia común”. [12]

Es decir, ellos alistaron al arte en la revuelta contra los dioses y en la subversión de la moral. Este tipo
de perspectivas dominan la dirección del arte moderno.

Gustave Courbet, fundador de la escuela realista francesa, participó de la Comuna de París. Fue elegido
como miembro del comité de la Comuna y como presidente de la radical Federación de Artistas.
Courbet se dedicó a transformar el viejo sistema y a establecer nuevas direcciones artísticas. Ordenó a
la Federación demoler un monumento neoclásico, la Columna Vendôme (que luego fue reconstruida).
Courbet negaba que los seres humanos hayan sido creados por Dios y estaba decidido a usar el arte
para expresar la cosmovisión del proletariado y del materialismo. Es conocido por señalar: “Nunca he
visto ángeles o deidades, por lo que no estoy interesado en pintarlos”. [13]

Courbet creía que la reforma de las artes era realmente una revolución. En nombre de la pintura que él
llamaba realista, reemplazó la belleza con fealdad. Sus pinturas de desnudos, por ejemplo, se enfocaban
en representar los genitales femeninos en particular, lo que supuestamente era un acto revolucionario
además de una manera de rebelarse y transgredir la tradición, y de alguna manera incitar así el
activismo comunista. El pensamiento y la vida de Courbet es un ejemplo de la estrecha conexión entre
la ideología comunista de la revolución y el arte moderno.

Bajo la influencia del pensamiento modernista, el fervor revolucionario de los artistas de fines del siglo
XIX produjo una serie de movimientos en el mundo del arte. A diferencia de las escuelas tradicionales
de expresión artística, estos eran movimientos de vanguardia que buscaban romper con la tradición de

204
manera explícita. Los intelectuales socialistas fueron los primeros en utilizar el término “vanguardia”, o
“avant-garde” en francés, para describir movimientos artísticos que concordaban con sus aspiraciones
políticas.

A fines del siglo XIX, estas influencias produjeron el impresionismo. Desde entonces, los artistas
modernos abandonaron las exigencias de la pintura al óleo tradicional, incluyendo la necesidad de
precisión, proporción, estructura, perspectiva y transiciones entre luces y sombras. El
neoimpresionismo (puntillismo) y el postimpresionismo que le siguieron se centraron en la exploración
de los sentimientos personales del artista. Figuras representativas de dicha escuela incluyen a Georges-
Pierre Seurat y a Vincent van Gogh, ambos involucrados en el socialismo [14]. Van Gogh era adicto al
ajenjo y sufría una enfermedad mental, y sus pinturas parecen reflejar esas tendencias.

Las obras de arte contienen los mensajes que sus creadores quieren transmitir y son el medio por el cual
sus autores se comunican con su público. Los artistas del Alto Renacimiento transmitían compasión y
belleza a su público. Comparemos eso con los artistas contemporáneos, quienes exudan mensajes
negativos y oscuros. Los artistas modernos abandonan sus propios pensamientos y permiten que
entidades fantasmales de bajo nivel los controlen. Ellos generalmente son incoherentes y se ven
confundidos, y así son sus obras –oscuras, negativas, confusas, grises, depresivas, decadentes y
desordenadas.

Luego del impresionismo vinieron el expresionismo y el fauvismo, seguidos por el cubismo de Picasso.
En 1944, Picasso se unió al Partido Comunista Francés. En su carta “Por qué me convertí en
comunista”, dijo: “Mi adhesión al Partido Comunista es la consecuencia lógica de toda mi vida, de toda
mi obra. […] Sí, tengo conciencia de haber luchado siempre a través de mi pintura, como un verdadero
revolucionario. Pero ahora he comprendido que esto no basta; estos años de represión terrible me han
demostrado que debo combatir no solamente con mi arte, sino con todo mi ser”. [15]

Picasso instó a romper con los métodos clásicos de la pintura. Para él, todo era un pedazo de masa para
recoger y moldear como le plazca. Cuanto más escalofriantes eran sus obras, más feliz se ponía. El
proceso de crear imágenes monstruosas es el proceso de destruir una imagen al punto de que nadie
puede entenderla. Incluso a Georges Braque, el artista moderno que cofundó el cubismo junto con
Picasso, no le gustaban sus Les Demoiselles d’Avignon y decía que Picasso debería haber tomado un
sorbo de petróleo para escupir fuego sobre el cuadro. [16]

Marcel Duchamp, fundador del movimiento artístico Dada, también quiso subvertir y rebelarse contra
la tradición con su exhibición y utilización de objetos. Él reutilizaba objetos encontrados y los
convertía en las tales ‘instalaciones’ de arte. Duchamp era llamado el padre del arte conceptual y
promovía la idea de que cualquier cosa podía ser considerada arte. El movimiento dadaísta es en sí un
proyecto comunista, tal como lo evidencia el manifiesto de los dadaístas de Berlín, que abogaban por
una “unión revolucionaria internacional de todos los hombres y mujeres creativos e intelectuales sobre
la base del comunismo radical”, además de “la inmediata expropiación de la propiedad” y la “inmediata
regulación de todas las relaciones sexuales según las perspectivas del Dadaísmo internacional mediante
el establecimiento de un centro sexual dadaísta”. [17]

La crítica del dadaísmo a la tradición evolucionó hacia el surrealismo en Francia, representado por el
comunista André Breton, quien promovía la revolución. Él estaba en contra de la supuesta represión
que provocaban la razón, la cultura y la sociedad –perspectivas típicas de los artistas modernos de

205
Europa en esa época. Los movimientos artísticos que tomaron y ampliaron estos principios incluyen al
arte abstracto, al minimalismo y al arte pop. El arte abstracto se trata de la expresión emocional de
rebelión, desorden, vacío y evasión de la realidad. Todas estas escuelas son una especie de
postmodernismo, el cual tiene la intención de anular toda regla, racionalidad y moral [18]. En su forma
más indignante, estos artistas crean obras que profanan abiertamente la imagen de María, madre de
Jesús, y otros dioses. [19]

No todos los artistas modernos apoyan la política de izquierda, pero claramente hay ideas en común
con el pensamiento comunista, es decir, el rechazo a lo divino y el intento de reemplazar a Dios como
el punto de partida para entender la vida humana. Estos ‘ismos’ llegaron a ejercer una influencia cada
vez mayor en la esfera pública y han llegado a marginalizar por completo al arte clásico.

c. Inversión de la estética tradicional: Lo feo es arte


Las numerosas escuelas de arte moderno que han aparecido y se han desarrollado comparten varias
cosas en común: la estética convencional está invertida. Toman a lo feo como bello, y el objetivo es
estremecer, al punto de ser tan espantoso como lo permita la imaginación del artista.

Marcel Duchamp firmó su nombre en un mingitorio y lo llamó “Fuente”, y su idea era exhibirlo ante el
público en Nueva York. Aunque la exposición del objeto fue denegada, el gesto fue considerado una
broma inteligente entre los colegas de Duchamp en el mundo del arte, y artistas y académicos
posteriores han llegado a considerarlo la cima de la creatividad. Este era un momento del mundo del
arte en el que la pintura clásica con caballete era marginada y el arte de la instalación se volvió
prominente. En 1958, Yves Klein realizó la exposición ‘Vacío’ en la Galería Iris Clert de París, donde
las obras en exhibición resultaron ser paredes vacías.

En 1965, una importante figura de la vanguardia alemana de posguerra, Joseph Beuys, cubrió su cabeza
con miel y láminas de oro y se puso a murmurar sin parar durante tres horas con una liebre muerta en
sus brazos; esa era su obra “Cómo explicar imágenes a una liebre muerta”. Según la perspectiva de
Beuys, cualquiera puede ser un artista. Hay una anécdota en la que un espectador escéptico no pudo
evitar cuestionarlo: “Hablas de cualquier cosa bajo el sol, ¡excepto arte!” A lo que Beuys habría
respondido: “¡Cualquier cosa bajo el sol es arte!” [20]

En 1961, Piero Manzoni, una figura clave del avant-garde, colocó sus propias heces en 90 latas, a las
cuales llamó obras de arte, y las puso a la venta con el nombre de “Merda d’artista” (Mierda de artista).
En 2015, una de las latas fue vendida en Londres por un precio récord de 182.500 libras, unos USD
240.000, cientos de veces el precio de ese mismo peso en oro. También firmó con su nombre las nalgas
de una mujer desnuda, y llamó a la ‘obra’ “Sculture viventi” (Escultura viva).

En China hubo un “artista” desnudo que cubrió su cuerpo con miel y aceite de pescado para atraer a las
moscas. La profanación del cuerpo parece tener la intención de comunicar la idea de que la vida es
barata, fea y asquerosa.

En el documental de la BBC Beijing Swings sobre “artistas extremos” en China, el llamado arte de
performance incluía el consumo del cadáver de un feto. Waldemar Januszczak, presentador en el
documental, comentó: “China está produciendo el arte más horrible y oscuro de todos los lugares del
mundo” [21]. De hecho, este es el resultado de perseguir la naturaleza demoníaca. Algunas de estas
llamadas obras de arte modernas son tan sucias y descaradas que exceden lo que la gente normal puede

206
soportar mentalmente. Tales comportamientos del avant-garde es la Revolución Cultural del mundo del
arte.

Quienes apoyan al modernismo se sienten como patos en el agua con la tendencia, pero es duro para los
artistas verdaderamente talentosos en cuanto a técnica. Los artistas plásticos y escultores que se
adhieren a la tradición, que dominan su arte mediante una meticulosa práctica, han sido excluidos del
mundo artístico. John William Godward, el pintor neoclasicista de la Inglaterra victoriana asociado a la
Hermandad Prerrafaelita, se sintió discriminado porque su estilo de pintura realista clásico dejó de ser
popular con el ascenso de las obras modernistas de Picasso. En 1922 se suicidó, y se dice que en su
nota de despedida escribió: “El mundo no es lo suficientemente grande para mí y un Picasso”. [22]

Para arruinar la música se adoptaron métodos similares. La música auténtica se conforma a la teoría y
el orden musical. La afinación musical y los tonos y escalas que produce derivan de patrones naturales
armoniosos. El universo creado por los dioses es armonioso. Los humanos son capaces de apreciar y
participar en la armonía del universo, creando así belleza, dado que los humanos también han sido
creados por los dioses.

La música atonal moderna rechaza las ideas de tonos, acordes y melodía, y carece de orden y
estructura. Dicha música es una revuelta contra la música clásica impartida por los dioses. La música
atonal viola la armonía del universo, por eso es que muchos oyentes la encuentran desagradable. Los
músicos modernistas argumentan, basados en sus retorcidas teorías de la estética, que los oyentes deben
entrenar sus oídos para acostumbrarse a esa música a fin de poder disfrutarla.

Arnold Schoenberg, uno de los fundadores de la música moderna, presentó el “sistema de doce tonos”,
una estructura fundamentalmente atonal que marcó la creación de la técnica musical anticlásica. La
música de Schoenberg fue considerada como la negación de toda la cultura musical alemana hasta ese
entonces, una traición al gusto, el sentimiento, la tradición y a todos los principios de la estética. Los
alemanes de esa época consideraron a su música como “cocaína”: “Tocar [la música de] Schoenberg
significa lo mismo que abrir un bar de cocaína para la gente. La cocaína es veneno. La música de
Schoenberg es cocaína” [23]. En generaciones posteriores, un crítico musical lo evaluó así: “Es una
medida de la inmensidad del logro del hombre que, cincuenta años después de su muerte, todavía puede
vaciar cualquier sala sobre la Tierra”. [24]

Lo que llevó a la amplia aceptación de Schoenberg fueron las teorías musicales de Theodor W. Adorno,
una importante figura de la Escuela de Frankfurt. En su obra de 1949, Filosofía de la música moderna,
Adorno intentó utilizar la teoría para demostrar que el método de doce tonos de Schoenberg era la cima
de la composición musical. Esto allanó el camino para que generaciones posteriores de compositores y
críticos musicales aceptaran el sistema de Schoenberg [25]. Desde entonces, numerosos músicos han
emulado a Schoenberg, y su estilo vanguardista ha tenido un gran impacto en el mundo de la música de
posguerra.

Después de destruir la tradición con música moderna, el arte vanguardista utilizó al rock and roll para
suplantar el rol de la música clásica en la vida de la gente. Sidney Finkelstein, el principal teórico
musical del Partido Comunista de EE. UU., declaró abiertamente que había que eliminar los límites
entre lo clásico y lo popular [26]. Más o menos en esa época, la música de rock fuertemente rítmica se
iba afianzando en Estados Unidos a medida que la música clásica y tradicional era excluida y
marginada. [27]

207
Las características del rock and roll incluyen sonidos discordantes, melodías sin estructura, compases
de ritmo fuerte y conflictos emocionales y contradicciones –bastante similar a la idea de lucha del
comunismo. De acuerdo con Registros del Gran Historiador, del historiador antiguo más importante de
China, Sima Qian, solo cuando un sonido concuerda con la moral puede ser llamado música. En
general, las vidas de los músicos de rock están llenas de sexo, violencia y drogas.

Después del rock and roll, otras formas de música, como el rap, aparecieron en Estados Unidos y se
hicieron populares. Las letras del rap están repletas de insultos y obscenidades, y la música deja bien en
claro su rebelión contra la tradición y la sociedad mediante el uso de drogas, violencia, insultos y
promiscuidad [28]. A medida que decae la moral de la sociedad en general, tales “formas de arte”, antes
consideradas subculturas, se han hecho paso hacia la sociedad general e incluso sedes importantes de
espectáculos buscan presentarlas.

Hasta ahora nos hemos enfocado en las circunstancias actuales en el mundo del arte y de la música. De
hecho, todo el mundo artístico se ha visto gravemente impactado, y la influencia del movimiento del
arte moderno se puede ver en la desviación de las ideas, métodos y habilidades tradicionales en ámbitos
como el de la escultura, la arquitectura, la danza, la decoración, el diseño, la fotografía, el cine y más.
Muchas personas relacionadas al arte moderno están fuertemente influenciadas por la ideología
comunista. Por ejemplo, la fundadora de la danza moderna, Isadora Duncan, era bisexual y atea. Ella se
oponía al ballet, y decía que era algo feo y antinatural. Junto a cien estudiantes, bailó en Moscú para
Lenin y usó a “La Internacional” como el principal tema de la danza. [29]

En cuanto a por qué existen estas desviaciones y por qué se vuelven tendencia y hasta la corriente
dominante en la sociedad, esto está estrechamente relacionado con la manera en que el comunismo ha
corrompido las artes tradicionales inspiradas en los dioses. Por supuesto, esto no es evidente en la
superficie y la situación pareciera ser una especie de autoengaño ampliamente aceptado: la noción de
que si tiene alguna teoría detrás, entonces es arte.

Si la gente presta atención a las diferencias entre el arte vanguardista y el arte tradicional, se darán
cuenta de que los artistas del Renacimiento no solo usaban al arte para alabar a Dios, sino que más que
nada presentaban la belleza de una manera que provocaba sentimientos de verdad y bondad en el
corazón humano, y así, ayudaban a mantener la moral de la sociedad.

Por otro lado, las diversas formas mutantes del avant-garde intentan revertir todos los logros del
Renacimiento. Llevan a la gente a sentirse atraída por la fealdad, lo que hace emerger la naturaleza
demoníaca: oscuridad, decadencia, depravación, violencia, maldad y demás pensamientos negativos
ganan fuerza. La calumnia moderna hacia los dioses ha llevado a la gente de hoy a apartarse no solo de
Dios sino también de su propia divinidad interna, la comunidad, los valores tradicionales y la moral.
[30]

d. La perversión de la literatura
La literatura es una forma de arte especial. Utiliza el lenguaje para transmitir la sabiduría que los dioses
han otorgado a la humanidad y también deja un registro de las valiosas experiencias de vida del
hombre. Las dos grandes epopeyas de la antigua Grecia, La Ilíada y La Odisea, retratan un complejo
relato histórico en torno a la época de la Guerra de Troya, presentando vívidamente tanto a hombres
como a dioses y pintando un gran lienzo de historia. Las virtudes de valentía, generosidad, sabiduría,

208
justicia y templanza son alabadas en las epopeyas y se han convertido en una importante fuente del
sistema de valores de los griegos y de toda la civilización occidental.

Debido a la gran influencia que tiene la literatura sobre la gente, los elementos malvados controlan a las
personas, especialmente a humanos perdidos que anhelan fama y fortuna, para preparar y promover
obras de literatura que impartan la ideología del comunismo, que difamen a la cultura tradicional, que
destruyan la moral de la gente y que difundan el pesimismo, la basura y una actitud de pasividad y de
sinsentido hacia la vida. La literatura se ha convertido en una de las herramientas principales que los
elementos comunistas utilizan para controlar al mundo.

Algunas obras influyentes promueven directamente la ideología comunista. Después de ser suprimida
la Comuna de París, Eugene Pottier, uno de sus miembros, escribió “La Internacional”, la cual dice:
“Nunca ha habido un salvador del mundo, ni deidades, ni emperadores de los cuales depender”. Y
amenaza: “¡El viejo mundo debe ser destruido!”. “La Internacional” se convirtió en la canción oficial
de la Primera y la Segunda Internacional y se convirtió en la canción oficial del Partido Comunista
Chino. Es muy utilizada en las reuniones y en las obras literarias de los países comunistas de todo el
mundo.

En la historia de la Unión Soviética y del PCCh, a fin de lavar el cerebro al público en general, los
respectivos partidos comunistas les dijeron a sus intelectuales que retrataran, mediante técnicas
tradicionales, la vida del proletariado y el concepto de conciencia de clase para así explicar la ideología
y las políticas del partido comunista. Esto dio lugar a una gran cantidad de obras literarias, incluyendo
las novelas soviéticas El torrente de hierro y Así se rompió el acero, y las obras del PCCh La canción
de los jóvenes, El sol brilla sobre el río Sanggan, etc, todas las cuales tuvieron un gran impacto como
propaganda. El Partido Comunista califica a este estilo de obras como “realismo socialista”. Mao
Zedong generalizó la función de este tipo de literatura como “servir a los trabajadores, los campesinos
y los soldados” y “servir al proletariado” [31]. La capacidad de este tipo de literatura para inocular la
ideología es evidente y bien conocida. Sin embargo, los métodos del comunismo para utilizar la
literatura con el fin de destruir a la humanidad no se limitan a esto.

Lo siguiente resume algunos de los principales efectos que tiene la literatura de influencia comunista.

Utilizar la literatura para destruir a la tradición. Un paso principal para la destrucción de la humanidad
ha sido calumniar la civilización tradicional que los dioses concedieron a la humanidad. Sea en China o
en Occidente, los elementos comunistas utilizan a los intelectuales con pensamientos modernos para
crear y promover obras que distorsionan o difaman a la cultura tradicional.

Durante el Movimiento de Nueva Cultura de China, el autor Lu Xun se hizo famoso por atacar
agresivamente a la tradición y denunciar la antigüedad de China. En su primera novela, Diario de un
hombre loco, utilizó al protagonista para declarar que toda la historia china podía resumirse en dos
ideogramas: “come hombres”. Lu Xun recibió elogios de Mao como “el emblema más grande y
valiente del ejército de la nueva cultura” y “comandante de la revolución cultural de China”. Mao
también dijo: “El camino que tomó fue el camino mismo de la nueva cultura nacional de China”. [32]

En Europa en 1909, el poeta italiano Marinetti publicó el Manifiesto Futurista, que abogaba por un
rechazo total a la tradición y por celebrar a las máquinas, la tecnología, la velocidad, la violencia y la
competencia. El poeta y comunista ruso Vladimir Mayakovsky publicó Cachetazo en el rostro del gusto

209
del público en 1913, expresando también su determinación a romper con la literatura tradicional rusa.

Defender retratos espantosos como la ‘realidad’. Hoy en día, intelectuales y artistas utilizan a la
literatura y las artes para retratar cosas o escenas que son feas, extrañas y horrorosas con la excusa de
que están meramente mostrando las cosas como son.

El arte tradicional transmite armonía, elegancia, claridad, control, decoro, equilibrio, universalidad e
ideales, lo cual requiere de selección y elección. Según la perspectiva de los artistas modernos, tales
obras no pueden ser consideradas reales. Tal perspectiva en realidad se origina en un malentendido
sobre el origen y la función del arte. El arte se origina de la vida diaria, pero debería trascender la vida
diaria para deleitar e instruir. Debido a esto, durante el proceso creativo los artistas deben seleccionar,
refinar y procesar lo que quieren retratar. Enfocarse ciegamente en el “realismo” restringe
artificialmente los límites de la vida y el arte. Si este tipo de realismo absoluto es arte, entonces todo lo
que cada uno ve y escucha sería arte, en cuyo caso, ¿para qué gastar tiempo y dinero formando artistas?

Usar la literatura para corromper los valores morales. Pretextos como “expresar tu verdadero ser”, la
“corriente de la conciencia”, etc., llevan a la gente a abandonar los estándares morales tradicionales y a
entregarse al lado demoníaco de la naturaleza humana. Un ejemplo de esto es lo que escribió el poeta y
comunista francés André Breton en el Manifiesto Surrealista al definir su nueva literatura:
“Automatismo psíquico en su estado puro, mediante el cual uno propone expresar –verbalmente, por
medio de la palabra escrita o de cualquier otra manera– el funcionamiento verdadero del pensamiento.
Dictado por el pensamiento, en ausencia de todo control ejercido por la razón, exento de cualquier
preocupación estética o moral”. [33]

La escritura de la “corriente de la conciencia” y la “escritura automática” surrealista están


estrechamente relacionadas. Influenciados por la psicopatología de Sigmund Freud, algunos escritores
de Occidente comenzaron a experimentar con el estilo de escritura de la corriente de la conciencia
desde principios del siglo XX. Tales escrituras suelen tener argumentos simples y se enfocan en los
procesos de pensamiento internos y privados de personajes insignificantes (antihéroes) mediante relatos
compuestos de pensamientos libres.

Los seres humanos contienen el potencial tanto de bondad como de maldad. Una vida debería dedicarse
a la constante elevación de sus estándares morales y a la cultivación de la virtud mediante el
autocontrol. En la sociedad moderna, muchas personas experimentan malos pensamientos y deseos.
Ponerlos en exhibición para que el público los consuma es equivalente a contaminar la sociedad.

Desatar el lado oscuro del hombre como ‘crítica’ y ‘protesta’. Bajo la influencia del sentimiento
antitradicionalista, escritores y artistas del mundo libre de Occidente consideran a todas las leyes,
regulaciones y códigos morales como restricciones y supresiones. Ellos ven problemas en la sociedad
moderna y en la debilidad de la naturaleza humana, pero en vez de tratarlos con racionalidad,
promueven el individualismo extremo mediante la crítica y la protesta, y se entregan a sus deseos.
Utilizan formas degeneradas para expresar la supuesta resistencia, mientras al mismo tiempo refuerzan
el lado oscuro de su propia naturaleza y se entregan al odio, la pereza, el deseo, la lujuria, la
agresividad y la búsqueda de fama. La falta de autocontrol moral no resolverá ninguna cuestión social,
y en cambio, las empeorará.

Durante el movimiento de contracultura de los años 1960, el poeta estadounidense Allen Ginsberg se

210
convirtió en el representante de la Generación Beat y aún sigue siendo adorado hoy en día por quienes
quieren rebelarse contra la sociedad. Su poema “Aullido” describe estilos de vida y estados mentales
extremos, incluyendo el alcoholismo, la promiscuidad sexual, las drogas, la sodomía, la automutilación,
la prostitución, el ataque violento, el robo, el vagabundeo y la locura. A medida que el movimiento
contracultura se fue institucionalizando, “Aullido” llegó a ser considerado un clásico de la literatura y
fue incluido en numerosas colecciones literarias. Ginsberg admitió haber sido un comunista en sus
primeros años y que no se arrepentía de ello [34]. Idolatraba a Fidel Castro y a otros dictadores
comunistas y promovía la homosexualidad y la pedofilia. Ginsberg es una clara manifestación de la
afinidad entre comunismo y el individualismo extremo.

Difusión de pornografía mediante la literatura. Desde principios del siglo XX, comenzó a aparecer
contenido sexual explícito en obras literarias, algunas de las cuales estaban llenas de dicho contenido y
aun así fueron consideradas clásicos de la literatura. Muchos comentaristas e intelectuales abandonaron
sus responsabilidades sociales y elogiaron a tales obras pornográficas como verdaderas obras maestras
del arte. Es sabido que muchos valores morales tradicionales se basan en la abstinencia. Romper con
tales restricciones, sin importar lo noble que suene la justificación, afecta y destruye la moral.

Deshumanizar a la gente mediante la literatura. En las últimas décadas, a medida que la cultura se fue
volviendo cada vez más confusa, aparecieron una gran cantidad de géneros de ficción, incluyendo
obras de suspenso y horror, lo sobrenatural y la fantasía. A través de tales obras, los elementos de bajo
nivel pueden controlar los cuerpos y mentes de las personas, lo que resulta en la deshumanización de
los seres humanos.

La gente dice que “tres pies de hielo no se acumulan en un día de frío”. También requiere un largo
periodo de tiempo y la participación de muchos ámbitos para degradar a la literatura al punto que se
convierta en una herramienta del diablo. El Romanticismo amplió la cobertura de la literatura sobre las
vidas de la gente, mientras que algunos fenómenos feos y bizarros, incluyendo estados mentales
extremos y dementes, se presentaron para consumo público. Varios poetas británicos románticos fueron
apodados “La escuela satánica” debido al contenido inmoral de sus poemas.

El realismo usa la excusa de presentar la realidad para expresar el lado degenerado de la naturaleza
humana. Ciertas obras enfatizan los pensamientos retorcidos y la conducta inmoral. Un crítico llamó al
realismo como “romanticismo en cuatro patas” [35]. Por ejemplo, la filosofía del naturalismo, como la
promovía Jean-Jacques Rousseau, atribuía la decadencia de la moral humana al ambiente social y a la
genética familiar, removiendo así la responsabilidad moral del sujeto. El esteticismo promueve el “arte
por el arte mismo” y dice que el arte es simplemente para brindar un estímulo sensorial y que no
conlleva ningún imperativo moral.

De hecho, el arte tiene efectos sutiles, profundos y duraderos en el sentido moral. Negar la
responsabilidad moral del arte es abrir la puerta para que se metan cosas inmorales. No podemos negar
el hecho de que diferentes escuelas literarias generaron algunas obras de buena calidad, pero también
hay mezcladas obras horribles. Aunque no podemos decir que los elementos comunistas manipularon
directamente estas tendencias literarias, los elementos negativos son obviamente el resultado de la
decadencia de los valores morales. Esto allanó el camino para que la ideología comunista destruyera a
la humanidad mediante la literatura.

Cuando una persona escribe algo, su estándar moral y su estado mental se reflejan en su obra. Con la

211
decadencia general de la moral humana, la mentalidad negativa de los escritores se vuelve dominante.
Esto ha creado numerosas obras que en vez de querer que la bondad emerja en la gente, arrastran a las
personas hacia el infierno.

Conclusión
El arte tiene un poder enorme. Una buena obra de arte puede rectificar el corazón humano, elevar la
moral, armonizar el yin y el yang e incluso permitir que los seres humanos se conecten con el Cielo, la
Tierra y todos los seres celestiales.

En el siglo pasado, el espectro del comunismo se aprovechó de la malicia y la naturaleza demoníaca del
hombre, motivando la creación de una enorme variedad de “artes”. Esto llevó a la gente a rebelarse y
blasfemar a Dios, oponerse a la tradición y a dar un vuelco a la moral. Esto ha tenido el efecto de
convertir a gran parte de la sociedad en algo demoníaco, lo cual sería tremendamente estremecedor
para una persona de los tiempos antiguos.

Comparadas con la belleza de las artes tradicionales, las artes modernas son extremadamente feas. Los
estándares estéticos humanos han sido destruidos. El arte de vanguardia se ha convertido en el arte
dominante y maneja vastas sumas de dinero. Artes nobles y tradicionales se han convertido en objeto
de burla. El arte ha sido manipulado para convertirlo en un vehículo para que la gente se entregue a sus
deseos y dé rienda suelta a su naturaleza demoníaca. Los límites entre belleza y fealdad, elegancia y
vulgaridad, bondad y maldad están difusos o ya ni existen. Lo grotesco, lo caótico y lo oscuro han
tomado el lugar de los valores universales. La sociedad humana está llena de mensajes demoníacos y
los seres humanos están siendo conducidos hacia un camino de decadencia y destrucción.

Solo al elevar la moral y regresar a la fe y la tradición la humanidad podrá ver otro renacimiento de las
artes. Solo entonces podremos ver toda la belleza, nobleza y esplendor que puede lograr el arte y lo que
está destinado a ser.

Capítulo 12: Sabotaje a la educación (Parte 1)


e contenidos
Introducción

1. El espectro del comunismo en universidades occidentales


a. La severa tendencia izquierdista de los profesores universitarios
b. La reforma del ámbito académico tradicional con la ideología comunista
c. La utilización de nuevos campos académicos para la infiltración ideológica
d. La promoción del radicalismo de izquierda
e. La negación de las grandes tradiciones de Estados Unidos
f. La lucha contra los clásicos de la civilización occidental
g. La monopolización de libros de texto y las humanidades
h. ‘Reeducación’ universitaria: Lavado de cerebro y corrupción moral

***

212
Introducción
La educación juega un rol importante en fomentar el bienestar individual y la realización personal,
mantener la estabilidad social y asegurar el futuro de una nación. Ninguna de las grandes civilizaciones
en la historia de la humanidad ha restado importancia a la educación.

La meta de la educación es mantener los estándares morales de la humanidad y preservar la cultura que
los dioses le concedieron. Es la forma mediante la cual se imparten el conocimiento y el trabajo, y una
manera de fraternizar.

Tradicionalmente, quienes tienen una buena educación respetan al Cielo, creen en Dios y aspiran a
seguir la virtud de la benevolencia. Ellos poseen un extenso conocimiento de la cultura tradicional y
dominan uno o más oficios. Dedicados a sus vocaciones, creen en tratar a otros con bondad. Ellos son
los pilares de la sociedad, las élites nacionales y los guardianes de la civilización. Su extraordinario
carácter y comportamiento se ganan el favor divino y sus bendiciones.

Para destruir a la humanidad, el espectro del comunismo apunta a cortar la conexión entre el hombre y
los dioses. Por lo tanto, arruinar la educación tradicional es un paso indispensable. El comunismo
adoptó diferentes estrategias para atacar y socavar a la educación, tanto en Oriente como en Occidente.

En países orientales que son sede de tradiciones culturales profundamente establecidas, el engaño no es
suficiente para embaucar a todo el pueblo. Esto requirió del asesinato sistemático de las élites
tradicionales para evitar físicamente que los portadores de la cultura impartan su patrimonio a la
generación siguiente, mientras que al mismo tiempo se bombardea al resto de la población con una
incesante propaganda.

La historia y las raíces de la cultura occidental son comparativamente simples, lo que le da al


comunismo una tierra fértil para contaminar a la sociedad de manera encubierta mediante la subversión
y el sabotaje de la educación occidental. De hecho, la corrupción de la juventud occidental es mucho
más grave, comparativamente, que la de China.

Durante las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, la constante denigración del
candidato conservador por parte de los medios de comunicación, junto con encuestas engañosas
realizadas antes de la votación, hicieron que muchos –especialmente los estudiantes universitarios–
quedaran conmocionados al anunciarse los resultados de las elecciones.

Luego de la victoria de Donald Trump, surgió un fenómeno ridículo en las universidades de Estados
Unidos. Algunos estudiantes sentían tanto miedo, cansancio o trauma emocional por las elecciones que
exigieron que se suspendieran las clases y se reprogramaran los exámenes. Con el fin de aliviar a los
estudiantes de su estrés y ansiedad, algunas universidades prominentes organizaron varias actividades
terapéuticas. Estas incluían jugar con plastilina o bloquecitos, colorear y soplar burbujas. Algunas
incluso ofrecieron gatos y perros para que los estudiantes acariciaran y así tuvieran consuelo. Muchas
universidades brindaron asistencia psicológica a los estudiantes, organizaron grupos de ayuda y
establecieron servicios como “recuperación postelectoral” o “recursos y apoyo postelectoral”. [1]

La ridiculez de que un proceso democrático normal fuera más terrorífico que un desastre natural o un
ataque terrorista demuestra el fracaso total del sistema educativo estadounidense. Estudiantes
universitarios, que deberían ser maduros y racionales, se volvieron intolerantes e infantiles al enfrentar

213
un cambio y adversidad.

El colapso total de la educación estadounidense es una de las cosas más preocupantes que le han
ocurrido al país en las últimas décadas. Es una señal de que el comunismo tuvo éxito en su misión de
infiltrarse y corromper la sociedad occidental.

Este capítulo se enfoca principalmente en Estados Unidos como un ejemplo para mostrar cómo el
comunismo ha saboteado la educación en las sociedades libres. Los lectores pueden aplicar la misma
lógica para deducir cómo se está socavando la educación de manera similar en otros países.

La infiltración comunista en la educación estadounidense se manifiesta en al menos cinco aspectos.

Promover directamente la ideología comunista entre los jóvenes. La ideología comunista se adueñó
gradualmente del ámbito académico occidental infiltrándose en importantes campos de estudio
tradicionales e inventando nuevas ciencias relacionadas con su influencia ideológica. Literatura,
historia, filosofía, ciencias sociales, antropología, derecho, multimedia y otras especializaciones se
vieron inundadas de varios derivados de la teoría marxista. La “corrección política” se convirtió en la
pauta para censurar la libertad de pensamiento en las universidades.

Reducir la exposición de la generación joven a la cultura tradicional. La cultura tradicional, el


pensamiento ortodoxo, la verdadera historia y la literatura clásica son calumniadas y marginalizadas de
diferentes maneras.

Bajar los estándares académicos, comenzando desde el preescolar y la escuela primaria. Debido a que
el nivel de enseñanza ha descendido gradualmente, los estudiantes de la nueva generación son cada vez
menos alfabetizados y tienen menos capacidades para las matemáticas. Tienen menos conocimientos y
su capacidad para pensar críticamente está atrofiada. Es difícil para estos estudiantes lidiar con
cuestiones claves de la vida y la sociedad de una manera lógica y directa, y les es aún más difícil poder
darse cuenta del engaño del comunismo.

Adoctrinar a estudiantes jóvenes con nociones desviadas. A medida que estos niños crecen, los
conceptos que les inoculan se vuelven tan fuertes que es casi imposible que los puedan identificar y
corregir.

Estimular el egoísmo, la codicia y la indulgencia de los estudiantes. Esto incluye condicionarlos para
que se opongan a la autoridad y la tradición, inflar sus egos y su soberbia, reducir su capacidad de
entender y tolerar opiniones diferentes, y ser negligentes con su crecimiento psicológico.

El comunismo ha logrado sus objetivos en casi todos esos cinco aspectos. La ideología de izquierda es
la tendencia dominante en las universidades de EE. UU. Los académicos con ideas diferentes han sido
marginados en sus puestos de enseñanza o tienen prohibido expresar sus perspectivas tradicionales.

Cuatro años de adoctrinamiento intensivo dejan a los graduados universitarios con una predisposición
al liberalismo moderno y al progresismo. Son propensos a aceptar el ateísmo, la teoría de la evolución
y el materialismo sin pensarlo dos veces. Se convierten en “copos de nieve” de mentes estrechas que
carecen de sentido común y quieren un estilo de vida hedonista sin asumir la responsabilidad por sus
actos. Les falta conocimiento, tienen una cosmovisión estrecha, saben poco o nada de la historia de

214
Estados Unidos y del mundo, y se han convertido en el objetivo principal para el engaño del
comunismo.

A los ojos del mundo, Estados Unidos sigue siendo uno de los países más importantes en cuanto a
educación. Durante más de un siglo, Estados Unidos ha sido una superpotencia política, económica y
militar. Los fondos que destina a la educación superan por mucho a la mayoría de los países. Después
de la Segunda Guerra Mundial, la democracia estadounidense y su riqueza atrajeron a personas
talentosas de todo el mundo. Su programa de graduados STEM y escuelas profesionales son las
mejores del mundo.

Sin embargo, hay una crisis desplegándose desde adentro. La proporción de estudiantes extranjeros en
los programas de graduados STEM excede por mucho a la de estudiantes estadounidenses, y el margen
aumenta año tras año [2]. Esto refleja la erosión de la educación primaria, secundaria y terciaria en todo
Estados Unidos. Se está haciendo descender el nivel de los estudiantes a propósito. Las consecuencias
se ven ante los ojos, y aún hay más.

El agente desertor de la KGB Yuri Bezmenov, del que hablamos en el Capítulo 5, describió a principios
de los 80 cómo la infiltración ideológica comunista en Estados Unidos estaba a punto de completarse:
“Aun si empezáramos ahora, en este mismo minuto, si empezáramos a educar a [una] nueva generación
de estadounidenses, aún nos tomará entre quince y veinte años para volcar la marea de la percepción
ideológica de la realidad de vuelta a la normalidad”. [3]

Ha pasado un tercio de siglo desde la entrevista de Bezmenov. Durante este periodo, aun después de
que fuéramos testigos de la caída de la Unión Soviética y otros regímenes socialistas en Europa
Oriental, la infiltración comunista y su subversión de Occidente no se detuvieron en lo más mínimo.
Los elementos comunistas en Occidente pusieron su mira en la educación como objetivo principal.
Tomaron el control de las instituciones en todos sus eslabones, diseminaron su influencia en la
educación de la familia y promovieron sus retorcidas teorías sobre la educación y la pedagogía.

Es necesario enfatizar que prácticamente todas las personas del mundo, especialmente quienes fueron a
la universidad después de los 60, han estado expuestas a la influencia comunista. Las ciencias sociales
y humanidades son las más afectadas. La mayoría de la gente en estos ámbitos ha sido adoctrinada sin
darse cuenta, ya que solo unas pocas personas promueven intencionalmente la ideología comunista.
Aquí exponemos los objetivos comunistas para que la gente pueda identificarlos y alejarse de ellos.

1. El espectro del comunismo en universidades occidentales


a. La severa tendencia izquierdista de los profesores universitarios
Una de las causas más importantes para que los estudiantes adopten la ideología socialista o comunista,
o para que sean influenciados por ideologías radicales como el feminismo y el ambientalismo (del cual
trataremos más adelante en este libro), es el hecho de que una gran proporción del profesorado de las
universidades tienen tendencia de izquierda.

En un estudio de 2007 titulado “Perspectivas sociales y políticas de profesores estadounidenses”, entre


los 1417 profesores universitarios encuestados, el 44,1% se consideró progresista, el 46,1% moderado
y solo el 9,2% conservador. Entre ellos, la proporción de conservadores en tecnicaturas fue un poco
más alto (19%) y la de progresistas fue un poco menor (37,1%). En Institutos de Arte, el 61% del
cuerpo docente era progresista, mientras que los conservadores eran solo el 3,9%. El estudio también

215
notó que los profesores que estaban cerca de jubilarse eran izquierdistas más incondicionales que los
nuevos profesores. En el grupo de 50-64 años, el 17,2% se proclamó como activistas de izquierda. El
estudio también señaló que la mayoría de los profesores apoyaban la homosexualidad y el derecho al
aborto. [4]

Estudios posteriores a 2007 también confirman la tendencia izquierdista entre los profesores de
universidades de Estados Unidos. Un estudio publicado en Econ Journal Watch en 2016 analizó el
estatus de votación registrado de los profesores en los departamentos de historia y ciencias sociales de
cuarenta universidades importantes de EE. UU. Entre los 7243 profesores sondeados, había 3623
demócratas y 314 republicanos, una relación de 11,5 a 1. Entre los cinco departamentos analizados, el
departamento de historia era el más desparejo, con un ratio de 35 a 1. Comparemos esto con un sondeo
similar de 1968: entre los profesores de historia de aquel momento, la proporción entre demócratas y
republicanos era de 2,7 a 1. [5]

Otra encuesta de 2016 sobre el cuerpo docente de universidades encontró que la inclinación política del
profesorado no era pareja, especialmente en New England. En base a datos de 2014, la encuesta halló
que la proporción entre profesores progresistas y conservadores en institutos y universidades de todo el
país era de 6 a 1. En New England, la tasa era de 28 a 1 [6]. Un estudio de 2016 del Pew Research
Center encontró que el 31% de las personas que habían realizado posgrados tenían posturas
progresistas, el 23% tendía hacia el progresismo, solo el 10% tenía una postura conservadora y el 17%
tendía hacia lo conservador. El estudio descubrió que desde 1994, la cantidad de gente que había
recibido un nivel educativo de posgrado y tenía ideas progresistas había aumentado considerablemente.
[7]

Los académicos que asistieron a un seminario del American Enterprise Institute en 2016 dijeron que
alrededor del 18% de los científicos sociales de Estados Unidos se describían como marxistas, y solo el
5% se consideraban conservadores. [8]

En una oportunidad, el senador Ted Cruz hizo un comentario sobre la Facultad de Derecho de una
prestigiosa universidad a la que asistió. “Había más comunistas declarados [en la facultad] que
republicanos”, dijo. “Si [les] pedías que votaran sobre si esta nación debería convertirse en una nación
socialista, el 80% de la facultad votaría que sí, y el 10% pensaría que eso era muy conservador”. [9]

El comunismo comenzó a penetrar en la educación estadounidense en el mismo momento en que se


arraigó en el país. Desde comienzos del siglo XX, muchos intelectuales estadounidenses han aceptado
las ideas comunistas o sus variantes del socialismo fabiano. [10]

El movimiento de contracultura de los 60 produjo un gran número de estudiantes jóvenes


antitradicionales. En sus años de formación, estas personas fueron muy influenciadas por el marxismo
cultural y la teoría de la Escuela de Frankfurt. En 1973, después de que el presidente Nixon retirara a
las tropas norteamericanas de la Guerra de Vietnam, los grupos de estudiantes asociados con el
movimiento antiguerra comenzaron a extinguirse, ya que la principal razón de protesta ya no existía.
Pero el radicalismo que se formó en estos grandes movimientos estudiantiles no desapareció.

Los estudiantes radicales continuaron con sus estudios en los campos de las ciencias sociales y
culturales –periodismo, literatura, sociología, filosofía, educación, estudios culturales, etc. Después de
graduarse, comenzaron sus carreras en instituciones que ejercen una gran influencia sobre la sociedad y

216
la cultura, como universidades, medios de comunicación, agencias gubernamentales y organizaciones
no gubernamentales. En esos tiempos, principalmente los guiaba la teoría de la “larga marcha por las
instituciones” propuesta por el marxista italiano Antonio Gramsci. Esta “larga marcha” apuntaba a
alterar las tradiciones más importantes de la civilización occidental.

Herbert Marcuse, filósofo de la Escuela de Frankfurt, era considerado un “padrino espiritual” por los
estudiantes occidentales rebeldes. En 1974, afirmó que la Nueva Izquierda no había muerto, “y
resucitará en las universidades” [11]. En efecto, la Nueva Izquierda no solo había logrado sobrevivir: su
larga marcha por las instituciones fue enormemente exitosa. Tal como lo escribió un profesor radical:

“Luego de la Guerra de Vietnam, muchos de nosotros no queríamos simplemente arrastrarnos de vuelta


a nuestros cubículos literarios; asumimos posiciones académicas. Cuando terminó la guerra, perdimos
nuestra visibilidad, y por un tiempo pareció –para los poco observadores– que habíamos desaparecido.
Ahora tenemos cargos permanentes, y el trabajo de reformar las universidades comenzó en serio”. [12]

El término “radicales con puestos permanentes” fue acuñado por Roger Kimball en su libro del mismo
nombre (Tenured Radicals), publicado en 1989. El término hace referencia a los estudiantes radicales
que habían sido activos en los movimientos antiguerra, de derechos civiles y feministas de los años 60
y que luego ingresaron a las universidades a enseñar y obtuvieron un puesto permanente en los años 80.
Desde entonces, inculcaron a los estudiantes su sistema de valores políticos y crearon una nueva
generación de radicales. Algunos de estos nuevos radicales se convirtieron en jefes de departamento y
decanos. El propósito de su trabajo académico no es explorar la verdad, sino utilizar al ámbito
académico como una herramienta para socavar la civilización occidental y sus tradiciones. Apuntan a
subvertir la sociedad y al sistema político predominante produciendo más revolucionarios como ellos.

Una vez que obtienen la titularidad, los profesores pueden participar en varios comités y tienen un
considerable peso para reclutar nuevos profesores, establecer estándares académicos, seleccionar temas
para las tesis de grado y determinar la dirección de la investigación. Tienen una amplia oportunidad
para usar su poder a fin de excluir candidatos que no concuerdan con su ideología. Por esta razón, los
individuos con una mentalidad más tradicional, que enseñan e investigan según los conceptos
tradicionales, son continuamente marginalizados. A medida que se jubilan los profesores de la
generación más vieja, aquellos que los reemplazan son mayormente académicos de izquierda que han
sido adoctrinados con ideas comunistas.

Gramsci, que acuñó “la larga marcha por las institutiones”, dividió a los intelectuales en dos campos:
intelectuales tradicionales e intelectuales orgánicos. Los primeros son la columna vertebral para
mantener la cultura tradicional y el orden social, mientras que los intelectuales orgánicos, que
pertenecen a las clases o grupos emergentes, juegan un rol creativo en el proceso de luchar por la
hegemonía en sus clases o grupos [13]. El “proletariado” utiliza intelectuales orgánicos en su camino
para lograr la hegemonía cultural y, finalmente, política.

Muchos radicales con puestos permanentes se autodefinen como “intelectuales orgánicos” que se
oponen al sistema actual. Al igual que Gramsci, siguen el axioma marxista: “Los filósofos solo
interpretan el mundo de varias maneras. No obstante, el punto es cambiarlo”. [14]

De esta manera, para la Izquierda, la educación no es impartir la esencia del conocimiento y la


civilización humana, sino preparar a los estudiantes para la política radical, el activismo social y la

217
“justicia social”. Luego de graduarse y al unirse a la sociedad, dan rienda suelta a su insatisfacción con
el sistema actual, rebelándose contra la cultura tradicional y abogando por la revolución destructiva.

b. La reforma del ámbito académico tradicional con la ideología comunista


El marxismo-leninismo es la ideología que sirve de guía para todos los asuntos en los países
comunistas, mientras que en Occidente, la libertad académica es un foco principal. Aparte de los
ubicuos estándares morales y normas académicas, no debería haber parcialidad a favor de ninguna
tendencia intelectual en particular. Pero desde los años 1930, el socialismo, el comunismo, el marxismo
y la Escuela de Frankfurt han ingresado a las universidades estadounidenses a la fuerza, alterando
severamente las humanidades y las ciencias sociales.

El discurso revolucionario invade las humanidades en Estados Unidos

En su libro La revolución de las víctimas: El ascenso de los estudios de identidad y el cierre de la


mente progresista, Bruce Bawer preguntó a Alan Charles Kors, un historiador de la Universidad de
Pensilvania, cuáles eran las tres personas que según él tenían la mayor influencia en las humanidades
en Estados Unidos. Inmediatamente, Kord nombró tres libros: Cuadernos de la cárcel de Antonio
Gramsci, La pedagogía del oprimido de Paulo Freire y Los condenados de la Tierra de Frantz Fanon.
[15]

Gramsci, el marxista italiano, no necesita ser presentado dado que su obra ha sido descrita en capítulos
anteriores. Freire, un teórico de la educación brasileño, adoraba a Lenin, a Mao, a Castro y al Che
Guevara. Su Pedagogía del oprimido, publicada en 1968 y reimpresa en inglés dos años después, se
convirtió en lectura obligatoria en los institutos académicos de Estados Unidos.

Bawer citó al educador Sol Stern, que dijo que La pedagogía del oprimido no se preocupa por ningún
problema educativo específico, sino que es “un tratado político utópico que llama a derrocar la
hegemonía capitalista y a crear sociedades sin clases” [16]. La obra de Freire no hace más que repetir
un cierto punto de vista, que es que solo hay dos tipos de personas en el mundo: el opresor y el
oprimido. El oprimido debería, entonces, rechazar su educación, despertarse a sus circunstancias
miserables y ser incitado a la rebelión.

Fanon nació en la Isla Martinica del Mar Caribeño y se unió a la guerra de Algeria contra el régimen
colonial francés. Su obra, Los condenados de la Tierra, fue publicada en 1961, con un prefacio escrito
por el existencialista y comunista francés Jean-Paul Sartre. Sartre resumió su teoría así: los
colonizadores occidentales son la encarnación del mal; mientras que los no occidentales son
inherentemente nobles por haber sido colonizados y explotados.

Fanon llamó a la gente en las colonias a sublevarse contra la clase colonial gobernante, utilizando la
violencia como su punto de movilización. Dijo que al nivel de los individuos, la violencia es una fuerza
limpiadora. “Libera al nativo de su complejo de inferioridad y de su desesperación e inacción: lo
vuelve intrépido y restaura su respeto por sí mismo”. [17]

Uniéndose a las ideas de Fanon, Sartre escribió en el prefacio: “Porque en los primeros días de la
revuelta debes matar: disparar a un europeo es matar dos pájaros de un tiro, destruir un opresor y un
oprimido al mismo tiempo: allí yace un hombre muerto y un hombre libre; el sobreviviente, por
primera vez, siente el suelo nacional bajo sus pies”. [18]

218
Las ideas de Gramsci, Freire y Fanon son relatos engañosos que persuaden a la gente a considerar la
historia y la sociedad a través de la lente de la lucha de clases. Una vez que la chispa del odio de clases
ingresa a sus corazones, los estudiantes aprenden a resentir y oponerse a la estructura y al
funcionamiento normales de la sociedad, cuya inevitable solución es la rebelión y la revolución.

Qué teórico o escuela de pensamiento en particular tuvo mayor influencia en las humanidades y en las
ciencias sociales en las universidades estadounidenses es un tema de debate. No obstante, lo que es
claro es que el marxismo, la Escuela de Frankfurt, la teoría freudiana y el posmodernismo (que
trabajaron junto al comunismo para destruir la cultura y la moral) han llegado a dominar este campo.

La teoría comunista se infiltra en el ámbito académico

Desde los años 60, la disciplina de investigación literaria en Estados Unidos ha experimentado un
cambio fundamental de paradigma en sus varias subdisciplinas, tales como el inglés, el francés y la
literatura comparada. Tradicionalmente, los críticos literarios apreciaban los valores estéticos y morales
de las obras clásicas, y consideraban a la literatura como un importante recurso para ampliar los
horizontes de los lectores, desarrollar su carácter moral y cultivar su gusto intelectual. En principio, la
teoría literaria académica es secundaria a la literatura misma, y sirve para ayudar a su comprensión e
interpretación.

En la comunidad académica emergieron varios tipos de nuevas teorías literarias durante el auge del
movimiento contracultura de los años 60, las cuales estaban impregnadas de las tendencias populares
en filosofía, psicología y cultura. La relación entre teoría y literatura quedó invertida, dado que las
obras literarias se vieron reducidas a material para validar los métodos interpretativos modernos. [19]

¿Cuál es la esencia de estas teorías? Juntas, hacen un embrollo de las disciplinas académicas
tradicionales, como la filosofía, la psicología, la sociología y el psicoanálisis, en su sesgada
representación de la sociedad y la cultura. El teórico literario Jonathan Culler lo describió así: “La
teoría suele ser una crítica pendenciera de las nociones del sentido común, y aún más, un intento de
mostrar que lo que damos por sentado como ‘sentido común’ es de hecho una construcción histórica,
una teoría particular que nos llegó a parecer tan natural que ni siquiera la consideramos una teoría”.
[20]

En otras palabras, las teorías académicas modernas menosprecian, invierten y destruyen el


entendimiento de lo correcto y lo incorrecto, el bien y el mal, la belleza y la fealdad –que provienen de
la familia tradicional, la fe religiosa y la ética– y lo reemplazan con un sistema siniestro desprovisto de
valores positivos.

Si uno desprende su envoltorio académico laberíntico, estas supuestas teorías no son más que una
mezcolanza de marxismo clásico, neomarxismo, la Escuela de Frankfurt, psicoanálisis,
deconstruccionismo, posestructuralismo y posmodernismo. Juntos forman una alianza que apunta a
destruir los cimientos de la civilización humana y sirve de camuflaje para que el comunismo se
escabulla en el ámbito académico occidental. Desde los años 60, el comunismo hizo rápidos avances en
áreas como la literatura, la historia y la filosofía, estableciendo su dominación en las humanidades y las
ciencias sociales.

219
La “teoría”, como ya se ha discutido, es más o menos lo mismo que la “teoría crítica”. Sus
transformaciones incluyen los recientemente surgidos estudios críticos del derecho, la raza, el género,
la sociedad, la ciencia, la medicina, y demás. Su omnipresencia es una manifestación de la expansión
exitosa del comunismo en los ámbitos académicos y educativos, donde utiliza pensamientos desviados
para corromper a los jóvenes y guía el camino hacia la destrucción final de la humanidad.

La politización de la investigación literaria

Desde la perspectiva de un crítico literario marxista, la importancia de un texto literario no yace en su


valor intrínseco, sino en cómo refleja que la ideología de la clase gobernante –por ejemplo, en términos
de género o raza– se ha convertido en la clase dominante. Desde esta perspectiva, se dice que los
clásicos de la literatura no tienen ningún valor intrínseco. Un prominente teórico literario marxista
declaró descaradamente que la “perspectiva política” constituye “el horizonte absoluto de toda lectura y
toda interpretación” [21]. Es decir que todas las obras literarias deberían ser consideradas alegorías
políticas, y solo cuando se descubren los significados profundos de clase, raza, género u opresión
sexual se puede considerar que uno tiene un entendimiento profundo o calificado.

La gente de países comunistas están familiarizados con este tipo de crítica literaria dogmática. El líder
comunista chino Mao Zedong evaluó Sueño en el pabellón rojo, uno de los cuatro grandes clásicos de
la literatura china, de esta manera: “Cuatro familias, una feroz lucha de clases y algunas docenas de
vidas humanas”.

En países comunistas, el discurso literario no siempre está confinado a los debates civilizados y
sofisticados de un mundo ideal. A veces puede mutar en un impulso para la lucha sangrienta.

En respuesta a la convocatoria de Mao Zedong a aprender de Hai Rui, el honesto y recto funcionario de
la Dinastía Ming, el historiador Wu Han escribió la obra de teatro Hai Rui despedido de la oficina. El
10 de noviembre de 1965, Noticias de Wenhui de Shanghai publicó una crítica de la obra. El autor de la
crítica fue Yao Wenyuan, y esta fue planeada por la cuarta esposa de Mao, Jiang Qing, y el teórico
radical Zhang Chunqiao. El artículo decía que Hai Rui despedido de la oficina era una referencia a
Peng Dehuai, un general del Ejército Popular de Liberación que fue purgado por oponerse a las “Tres
banderas rojas” –las tres políticas del Partido Comunista de la Línea General para la Construcción
Socialista, el Gran Salto Adelante y las Comunas Populares (estas tres políticas provocaron la Gran
Hambruna China). La crítica a Hai Rui despedido de la oficina se convirtió en el detonador que activó
la brutalidad de la Revolución Cultural.

El crudo método de los comunistas chinos para interpretar a todas las obras literarias en términos de
lucha de clases se puede contrastar con la crítica literaria mucho más sutil que apareció en las
universidades occidentales en las últimas décadas.

La crítica literaria neomarxista de Occidente es como un virus que se fortalece y se vuelve más
mortífero al mutar continuamente. Se adapta a otras teorías para convertirse en su arma y así arrastra a
las grandes obras de la cultura humana –desde los clásicos de Grecia y Roma a Dante, Shakespeare y
las novelas victorianas– a un quirófano literario donde son descuartizadas y reconfiguradas. Aunque
este tipo de comentario utiliza una jerga arcana para darle un lustre de sofistificación, los argumentos
principales generalmente se reducen a acusaciones de prejuicios contra clases marginadas, mujeres y
minorías étnicas.

220
Los críticos modernos catalogan a estas obras como parte de la superestructura de la clase gobernante,
y afirman que tienen el efecto de atontar a las masas para que sean oprimidas, e impedirles que logren
la conciencia de clase revolucionaria. Como dijo el académico inglés Roger Scruton: “Los métodos de
la nueva teoría literaria son realmente armas de subversión: un intento por destruir la educación
humana desde adentro, por romper la cadena de empatía que nos une a nuestra cultura”. [22]

La teoría marxista de la ideología

La “ideología” es un concepto central de las humanidades influenciadas por el marxismo. Marx veía a
la moral, la religión y la metafísica colectivamente como ideología. Él creía que la ideología dominante
en una sociedad de clases era la ideología de la clase gobernante y que sus valores no reflejaban la
realidad como existía, sino a la inversa. [23]

El neomarxismo del siglo XX ha hecho de la destrucción de la cultura un paso necesario de la


revolución y hace una extensa referencia a la ideología en su literatura. El marxista húngaro Georg
Lukács definía la ideología como la “falsa conciencia”, en oposición a la “conciencia de clase” real. El
marxista francés Louis Althusser propuso el concepto de “aparatos ideológicos del Estado”, que
incluyen la religión, la educación, la familia, las leyes, la política, los sindicatos, la comunicación, la
cultura, etc, que podrían trabajar en conjunto con un aparato estatal brutal.

Hay una astuta falacia dentro del concepto de ideología. Cada sociedad o sistema tiene sus defectos, los
cuales deben ser tratados y corregidos. Sin embargo, Althusser y otros marxistas no se molestan en
tratar problemas específicos. En cambio, rechazan el sistema completo sobre la base de que el sistema
es una estructura establecida y mantenida por la clase gobernante para salvaguardar sus intereses.

Envenenar el pozo es un aspecto importante de la obsesión marxista sobre la ideología, y se puede


observar en la complicada crítica ideológica de Althusser. En lugar de examinar los méritos fácticos de
un argumento, el método ideológico se basa en acusar a los oponentes de tener motivos ulteriores o de
tener un trasfondo erróneo. Tal como cuando nadie puede beber agua de un pozo envenenado, someter
a una persona a rumores o a otras formas que afectan su reputación hacen que su opinión sea
inaceptable para el público, sin importar lo razonable o lógica que pueda ser.

El concepto general de “aparatos ideológicos del Estado” de Althusser refleja el desprecio extremo del
comunismo hacia la sociedad humana –nada es aceptable, excepto el rechazo y la destrucción
completa. Es una manifestación del objetivo del espectro del comunismo de erradicar la cultura
humana.

El concepto marxista de ideología se basa en proposiciones abstractas, generalizadas y superfluas que


apuntan a purgar los valores morales tradicionales. Al expresar una aparente indignación moral, los
marxistas enmascaran sus verdaderas intenciones y así han logrado engañar e influenciar a una gran
cantidad de personas.

Marxismo posmoderno

Siguiendo los pasos de la década de 1960, un grupo de filósofos franceses crearon lo que pronto se
convirtió en el arma ideológica más poderosa del marxismo y el comunismo en la comunidad

221
académica estadounidense. Algunos de sus representantes son Jacques Derrida y Michel Foucault, y
algunos datos recientes ilustran su influencia actual. En 2007, Foucault fue el autor más citado en
humanidades, con 2521 citas. Derrida fue el tercero, con 1874 citas [24]. Han habido observaciones
reveladoras sobre la relación entre el posmodernismo y el marxismo [25]. Por eso consideramos
adecuado referirnos a ello como marxismo posmoderno.

El hecho de que el lenguaje posee capas de significados ambiguos y multifacéticos, y el hecho de que
un texto puede tener diferentes interpretaciones es algo de conocimiento común desde los tiempos de
los antiguos griegos y de la China preimperial, por lo menos.

La teoría de la deconstrucción de Derrida es un engaño complejo que combina el ateísmo y el


relativismo, y lo que hace es exagerar la ambigüedad del lenguaje para descomponer textos, incluso
cuando el significado es claro y bien definido.

A diferencia del ateísmo convencional, Derrida expresó su perspectiva en el lenguaje de los filósofos.
Como resultado, sus puntos de vista no solo son destructivos para la idea de Dios, sino también para los
conceptos de racionalidad, autoridad y significado asociados a las creencias tradicionales, ya que los
teóricos alineados a Derrida deconstruyen estos términos. Habiendo engañado a mucha gente con su
fachada de profundidad intelectual, la teoría de la deconstrucción corrió desenfrenada por las
humanidades y se ubicó como una de las herramientas más potentes del comunismo para destruir la fe,
la tradición y la cultura.

Michel Foucault llegó a unirse al Partido Comunista Francés. La esencia de su teoría gira en torno a la
noción de que no hay una verdad, solo hay poder. Ya que el poder monopoliza el derecho a interpretar
la verdad, todo lo que pretende ser verdad es hipócrita y algo en lo que no se puede confiar. En su libro
Vigilar y castigar, Foucault plantea esta pregunta: “¿Es de sorprender que las prisiones parezcan
fábricas, escuelas, barracas y hospitales, todos los cuales parecen prisiones?” [26]. Al equiparar
instituciones indispensables para la sociedad con prisiones y convocar a la gente a derrocar dichas
“prisiones”, Foucault pone de manifiesto la naturaleza antisocial de su teoría.

Equipados con las armas de la deconstrucción, la teoría de Foucault y otras teorías críticas, hay
académicos que relativizan todo y así estigmatizan la moral y la tradición. Se regodean en axiomas
como “toda interpretación es malinterpretación”, “no hay verdad, solo interpretaciones” o “no hay
hechos, solo interpretaciones”. Han relativizado la comprensión de conceptos básicos como verdad,
bondad, belleza, justicia, entre otros, y luego los han descartado como si fueran basura.

Los jóvenes que ingresan a las universidades para estudiar humanidades no se atreven a cuestionar la
autoridad de sus instructores. Mantener la lucidez bajo el constante bombardeo ideológico que le sigue
después es aún más difícil. Una vez orientados al estudio de la teoría marxista posmoderna, es difícil
que cambien su forma de pensar. Esta es una de las razones por las que la ideología comunista ha
logrado correr desenfrenada en las humanidades y las ciencias sociales.

c. La utilización de nuevos campos académicos para la infiltración ideológica


En una sociedad próspera, los estudios sobre la mujer o las investigaciones sobre diferentes razas
reflejan una comunidad académica sana, pero luego del movimiento contracultura de los 60, algunos
radicales aprovecharon estas nuevas disciplinas académicas para difundir sus ideas izquierdistas en las
universidades e institutos de investigación. Por ejemplo, algunos académicos creen que el

222
establecimiento de departamentos dedicados a los estudios afroamericanos no se debe a una demanda
inherente de una división académica tal, sino al resultado de chantaje político. [27]

En 1968, una huelga de estudiantes obligó a cerrar el San Francisco State College. Bajo la presión de la
Unión de Estudiantes Negros, el instituto estableció el Departamento de Estudios Africanos, el primero
de su tipo en Estados Unidos. La idea de establecer el departamento fue principalmente para alentar a
los estudiantes negros, y con él emergió una nueva ciencia afroamericana. Los logros de los científicos
negros tenían un lugar destacado y los materiales de estudio estaban adaptados para que incluyeran más
menciones de afroamericanos. Matemática, literatura, historia, filosofía y otras materias pasaron por
modificaciones similares.

En octubre de 1968, veinte miembros de la Unión de Estudiantes Negros nuevamente causaron que se
cerrara el campus de la Universidad de California–Santa Bárbara al ocupar el centro de computación.
Un año después, la escuela estableció el Departamento de Estudios Afroamericanos y el Centro de
Investigación Afroamericano.

En abril de 1969, más de cien estudiantes negros de la Universidad de Cornell ocuparon el edificio
administrativo de la institución mientras blandían escopetas y paquetes de municiones para exigir el
establecimiento de un departamento de investigación afroamericano únicamente con personal de raza
negra. Cuando un maestro se les acercó para detenerlos, un líder estudiantil amenazó con que a la
Universidad de Cornell “le quedaban tres horas de vida”. La Universidad de Cornell finalmente cedió
ante los estudiantes negros y estableció el tercer departamento de estudios afroamericanos en Estados
Unidos. [28]

Shelby Steele, quien luego se convirtió en investigador senior en el Instituto Hoover de la Universidad
de Stanford, fue en su momento uno de los partidarios de establecer departamentos de investigación
afroamericanos en las universidades. Decía que los líderes de las universidades sentían tanta “culpa
blanca” que accederían a cualquier pedido de los representantes de las uniones de estudiantes negros
[29]. Al mismo tiempo, en las universidades estadounidense se introdujeron estudios sobre mujeres,
estudios sobre Latinoamérica, estudios sobre homosexualidad, etc, y ahora son algo común.

La premisa básica de los estudios sobre mujeres es que las diferencias entre los géneros no son el
resultado de diferencias biológicas sino que son construcciones sociales. Debido a la supuesta
supresión prolongada de las mujeres por parte de los hombres y el patriarcado, la misión de los estudios
sobre la mujer es provocar la conciencia social femenina, producir un cambio social general e incitar la
revolución, según esta perspectiva.

Una profesora feminista de la Universidad de California–Santa Cruz se crió en una famosa familia
comunista. Ella mostraba orgullosa sus credenciales de comunista y activista lesbiana. Desde los 80,
había estado enseñando feminismo y consideraba a su orientación sexual como un estilo de vida que
servía para despertar la conciencia política. Su inspiración para convertirse en profesora fue que un
comunista le había dicho que esa era su misión. En una declaración pública, dijo que “enseñar se ha
convertido en una forma de activismo político para mí”. Fundó el Departamento de Estudios
Feministas en la Universidad de California–Santa Cruz [30]. En uno de sus planes de estudio, escribió
que la homosexualidad femenina es “la forma más alta de feminismo”. [31]

La Universidad de Missouri ha diseñado sus asignaturas para que sus estudiantes consideren los temas

223
del feminismo, la literatura, el género y la paz desde la posición izquierdista. Por ejemplo, una
asignatura llamada Género Proscrito considera a los géneros como “categorías artificiales producidas
por una cultura en particular”, en vez de ser algo producido por la naturaleza. Solo se inculca un solo
punto de vista en los estudiantes: el relato de la opresión basada en el género y la discriminación contra
identidades de géneros múltiples. [32]

Tal como se trató en el Capítulo 5, el movimiento antiguerra en el mundo occidental luego de la


Segunda Guerra Mundial estuvo fuertemente influenciado por infiltrados comunistas. En las últimas
décadas ha aparecido una nueva asignatura en las universidades estadounidenses: Estudios de la Paz.
Los académicos David Horowitz y Jacob Laksin estudiaron más de 250 organizaciones con alguna
conexión al nuevo campo académico. Ellos llegaron a la conclusión de que la naturaleza de estas
organizaciones es política, no académica, y que su objetivo es reclutar a estudiantes para la Izquierda
antiguerra. [33]

Citando el popular libro de texto Estudio de Paz y Conflictos, Horowitz y Laksin expusieron las
motivaciones ideológicas de dicho campo académico. El libro utiliza argumentos marxistas para
explicar los problemas de pobreza y hambre. El autor condena a los hacendados y a los productores
agrícolas porque dice que cientos de millones de personas han muerto de hambre debido a su codicia.
Aunque aparentemente el punto es contra la violencia, hay una forma de violencia a la que el autor no
se opone, y de hecho, elogia: la violencia cometida durante la revolución del proletariado.

Un pasaje de Estudio de Paz y Conflictos dice: “Aunque Cuba esté lejos de ser un paraíso en la Tierra,
y aún no se practican ampliamente ciertos derechos individuales y libertades civiles, el caso de Cuba
indica que las revoluciones violentas a veces pueden tener como resultado una mejora general en las
condiciones de vida de mucha gente”. El libro no menciona en ningún momento la dictadura de Fidel
Castro ni los catastróficos resultados de la Revolución Cubana.

Dado que fue escrito después de los atentados del 11 de septiembre, Estudio de Paz y Conflictos
también trata los problemas del terrorismo. Sorprendentemente, sus autores parecen tener tanta
simpatía hacia los terroristas que el término “terrorista” está puesto entre comillas. Ellos defienden su
postura de esta manera: “Poner ‘terrorista’ entre comillas puede ser chocante para algunos lectores a los
que tal designación puede parecer obvia. Sin embargo, lo hacemos no para minimizar el horror de tales
actos sino para enfatizar el valor de calificar la indignación justificada mediante el reconocimiento de
que generalmente el que es ‘terrorista’ para una persona es un ‘luchador por la libertad’ para otra”. [34]

El ámbito académico debería ser objetivo y evitar tener motivaciones políticas. Estos nuevos campos
académicos han adoptado una postura ideológica: los profesores de los estudios sobre mujeres deben
adoptar el feminismo, mientras que los profesores involucrados en el estudio de la raza negra deben
creer que las dificultades políticas, económicas y culturales de los afroamericanos son el resultado de la
discriminación por parte de los blancos. Su existencia no es explorar la verdad, sino promover un relato
ideológico.

Estas nuevas asignaturas son un subproducto de la revolución cultural americana. Luego de


establecerse en las universidades, han exigido un mayor presupuesto y han reclutado a más estudiantes,
que luego fortalecen aún más a estas asignaturas. Estos nuevos campos académicos ya están
profundamente arraigados en las universidades.

224
Estos nuevos campos académicos fueron creados por personas con malas intenciones actuando bajo la
influencia de la ideología comunista. Su objetivo es fomentar y expandir los conflictos entre diferentes
grupos e incitar el odio, en la preparación para la revolución violenta. Tienen poca relación con la gente
(ya sean afroamericanos, mujeres u otros) que dicen representar.

d. La promoción del radicalismo de izquierda


En su libro Salón de clases de Partido único: Cómo profesores radicales en las mejores universidades
de Estados Unidos adoctrinan a los estudiantes y socavan nuestra democracia, David Horowitz y Jacob
Laksin enumeran unas 150 asignaturas izquierdistas ofrecidas por 12 universidades. Estas asignaturas
enmascaran su intenciones políticas con lenguaje culto, pero algunas ignoran incluso principios
académicos básicos, lo que las hace parecerse mucho a los cursos políticos obligatorios de los países
comunistas.

La Universidad de California–Santa Cruz ofrece un seminario llamado Teoría y Práctica de Resistencia


y Movimientos Sociales. La descripción del curso es la siguiente: “El objetivo de este seminario es
aprender a organizar una revolución. Aprenderemos qué han hecho y qué están haciendo comunidades
del pasado y el presente para resistir, desafiar y vencer a sistemas de poder, que incluyen (pero no se
limitan a) el capitalismo mundial, la opresión del Estado y el racismo”. [35]

Bill Ayers, con el título de Profesor Distinguido de la Universidad de Illinois de Chicago, es un radical
de los 60 y líder de Weather Underground, originalmente llamada Weatherman (“hombre del clima”), la
cual era una facción de Estudiantes por una Sociedad Democrática (SDS). En 1969, Weatherman se
volvió clandestina y se convirtió en la primera organización terrorista nacional de Estados Unidos. Se
dedicaba a organizar a estudiantes radicales, los cuales participaban en actividades terroristas diseñadas
para enardecer los conflictos raciales.

El grupo Weatherman perpetró la colocación de bombas en el Capitolio, el Cuartel General de la


Policía de Nueva York, el Pentágono y oficinas de la Guardia Nacional. Tal como indica la famosa cita
de Ayers: “Mata a los ricos. Destruye sus automóviles y apartamentos. Lleva la revolución a tu casa,
mata a tus padres” [36]. Las publicaciones académicas de Ayers son consistentes con su currículum. En
sus escritos sostiene que debemos superar nuestros “prejuicios” con respecto a los delincuentes
juveniles violentos. [37]

Una red de progresistas de izquierda logró evitar que el FBI arrestara a Ayers. Resurgió en 1980 y
evadió la ley para evitar la justicia penal. Se convirtió en profesor para la Universidad de Illinois-
Chicago luego de estudiar educación de la primera infancia. Sus opiniones políticas se mantienen igual
y no ha mostrado arrepentimiento por sus ataques terroristas. Ayers se fue convirtiendo en profesor
asociado, luego en profesor, hasta finalmente llegar a su actual cargo como Profesor Distinguido.
También recibió el título de Académico Senior de la Universidad, el honor más alto de la institución.

Cada título recibido por Ayers fue el resultado de una decisión conjunta de sus colegas en el
departamento. Esto en sí mismo refleja el reconocimiento tácito y el apoyo a su pasado terrorista por
parte de la universidad.

e. La negación de las grandes tradiciones de Estados Unidos


Un grupo de estudiantes involucrados en política en la Universidad Tecnológica de Texas realizó una
encuesta en el campus en 2014 en la que hacían tres preguntas: “¿Quién ganó la Guerra Civil?”,

225
“¿Quién es nuestro vicepresidente?” y “¿De quiénes nos independizamos?”. Muchos estudiantes no
tenían la menor idea sobre las respuestas, aunque deberían ser parte de la cultura general. Aunque
ignoraban estos hechos básicos sobre la política e historia de su propio país, los estudiantes mostraron
ser muy conocedores de los detalles de las celebridades y sus romances. [38]

En 2008, el Instituto de Estudios Interuniversitarios (ISI) hizo una encuesta al azar entre 2508
estadounidenses y encontró que solo la mitad de ellos podía nombrar a los tres poderes del gobierno
[39]. Al responder treinta y tres preguntas sobre conocimiento cívico, el 71% de los encuestados recibió
una calificación promedio del 49%, o sea, desaprobaron. [40]

Aprender la historia de Estados Unidos no se trata solamente del proceso de entender cómo se
estableció la nación, sino también un proceso de entender sobre qué tipo de valores se construyó la
nación y qué implica preservar dichas tradiciones. Solo entonces el pueblo atesora lo que tiene, protege
el legado nacional y lo transmite a la generación siguiente.

Olvidar la historia es lo mismo que destruir la tradición. La gente que no conoce sus deberes cívicos
hace posible que se forme un gobierno totalitario. Uno no puede evitar preguntarse qué pasó con la
educación cívica y de historia en Estados Unidos. Las respuestas yacen en los libros de texto que usan
los estudiantes y sus maestros.

El marxista Howard Zinn es el autor de un popular libro de historia titulado La otra historia de los
Estados Unidos. El libro se basa en la premisa de que todas las acciones heroicas y episodios
inspiradores de la historia estadounidense son mentiras descaradas, y que la verdadera historia de EE.
UU. es un oscuro viaje de supresión, privación y genocidio. [41]

Un profesor de economía de una universidad de Boston cree que los terroristas enemigos de Estados
Unidos son los verdaderos luchadores por la libertad, y que Estados Unidos es el verdadero mal. En un
artículo publicado en 2004, igualó a los terroristas que realizaron los ataques del 11 de septiembre con
los rebeldes estadounidenses que, en 1775, hicieron los primeros disparos en Lexington y comenzaron
la Guerra de la Independencia. [42]

f. La lucha contra los clásicos de la civilización occidental


En 1988, estudiantes y profesores radicales de la Universidad de Stanford protestaron por una
asignatura de la universidad llamada Civilización Occidental. Cantaban: “¡Fuera la civilización
occidental!”. Stanford cedió ante las exigencias de los manifestantes y reemplazó Civilización
Occidental con una asignatura llamada Culturas, Ideas, Valores (CIV), con obvias características
multiculturales. Aunque la nueva clase no quitó algunos de los clásicos culturales como Homero,
Platón, San Agustín, Dante Alighieri o Shakespeare, sí requería que cada semestre se incluyeran obras
de varias mujeres, grupos minoritarios y otros grupos considerados oprimidos.

El entonces Secretario de Educación de EE. UU., William Bennett, condenó el cambio como un cambio
de currícula por intimidación. A pesar de esto, muchas universidades importantes hicieron lo mismo, y
universidades de menor categoría siguieron los pasos para no quedarse atrás. En pocos años, la
educación de las humanidades en las universidades estadounidenses experimentó una gran
transformación.

En su libro Educación intolerante, el pensador conservador Dinesh D’Souza utilizó el libro Me llamo

226
Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia para explicar la dirección ideológica de la nueva
asignatura CIV de la Universidad de Stanford. Este libro indaga en las experiencias vividas por una
joven indígena, Rigoberta Menchú, de Guatemala. Luego del asesinato sin sentido de sus padres en una
masacre, ella decidió seguir el camino de la revuelta, en el cual se fue radicalizando cada vez más.

Rigoberta se identificó con el Movimiento Indígena Estadounidense en Sudamérica para luchar por su
derecho a la autodeterminación, oponiéndose a la cultura latina europeizada. Primero se volvió
feminista, luego socialista, y al final se volvió marxista. Cerca del final de su libro, comenzó a
participar en la asamblea del Frente Popular en París para discutir temas como adolescentes burgueses
y bombas molotov. Un capítulo del libro se titula “Rigoberta renuncia al matrimonio y a la
maternidad”. [43]

La motivación ‘políticamente correcta’ para expulsar a los clásicos de la universidades estadounidenses


llevó a varios resultados perjudiciales, algunos de los cuales describiremos más abajo:

Primero, la escritura de baja calidad con contenido superficial que contiene discursos revolucionarios o
que pueden considerarse literatura de víctima, destierra las obras clásicas y su profundidad eterna.

Segundo, hacer comparaciones entre estos tipos de literatura y los clásicos, aparentemente les da un
lugar entre los clásicos e incrementa su influencia en las mentes de los estudiantes. Ubicar a los
clásicos al mismo nivel que estas obras promedio trivializa y relativiza los clásicos.

Tercero, el hilo conductor detrás de los clásicos ahora son interpretados a través de la teoría crítica, los
estudios culturales, la política de identidad y la corrección política. Los académicos investigan con
entusiasmo el racismo y el machismo ocultos en las obras de Shakespeare, las tendencias homosexuales
entre los personajes, y demás, distorsionando e insultando a las obras clásicas.

Cuarto, los estudiantes a los que se les inculcó este tipo de actitud mental consideran que los personajes
nobles, los grandes logros y las lecciones morales representadas en los clásicos son difíciles de creer y,
en cambio, desarrollan el instinto de verlos de manera negativa y cínica.

En la educación literaria tradicional, los temas principales expresados en los clásicos tratan
mayormente sobre el amor universal, la justicia, la lealtad, la valentía, el espíritu de sacrificio y otros
valores morales. La enseñanza de la historia gira en torno a grandes eventos concernientes al
establecimiento y desarrollo de la nación y sus valores fundamentales.

Dado que casi todos los clásicos de la literatura occidental fueron escritos por hombres europeos
blancos, los izquierdistas alzan las banderas del multiculturalismo y el feminismo para insistir con que
la gente lea literatura escrita por mujeres, personas de color, y así. En cuanto a la enseñanza de la
historia, la educación moderna propicia la descripción del camino histórico de un país como un proceso
completamente oscuro, lleno de esclavitud y explotación de mujeres y otros grupos minoritarios. El
objetivo ya no es recordar el legado tradicional, sino instigar un sentimiento de culpa hacia las mujeres
y las minorías.

La gente solo tiene una cantidad limitada de tiempo que puede usar para leer. Cuando la educación está
diseñada a propósito para enfatizar obras políticamente correctas, se reduce el tiempo que la gente
puede invertir en leer los clásicos. El resultado es que generaciones de estudiantes están desconectadas

227
de los orígenes de su cultura, especialmente del sistema de valores que se origina en la fe religiosa y es
legado a través de la cultura. La cultura de cada raza se origina en lo divino. Puede ser diversa, pero no
debe ser mezclada. Mezclar una cultura significa la destrucción de los nexos entre la raza a la que
pertenece la cultura y las divinidades que la crearon.

g. La monopolización de libros de texto y las humanidades


El economista Paul Samuelson describió el poder de los libros de texto: “No me importa quién escriba
las leyes de una nación –o redacte sus avanzados tratados– si es que puedo escribir sus libros de texto
de economía” [44]. Los libros de texto, que tienen una gran circulación y gran autoridad, pueden
ejercer una enorme influencia en los estudiantes. Quien escriba los libros de texto tiene las claves para
moldear las impresionables mentes de los jóvenes.

Después de que académicos y profesores radicales obtuvieron puestos permanentes y reputación,


lograron el control de las oficinas y comités de publicación de las universidades. Usaron sus poderes
para cargar los materiales de enseñanza con su ideología e inculcársela a sus estudiantes a la fuerza. En
algunas áreas académicas, los libros de texto y los de lectura obligatoria elegidos por los profesores
contienen más obras de marxismo que de cualquier otra escuela de pensamiento. El libro ya
mencionado La otra historia de Estados Unidos por Howard Zinn es lectura obligatoria para muchas
carreras de historia, economía, literatura y estudios de la mujer.

Una vez que los izquierdistas consiguen ser muchos, pueden usar el mecanismo de revisión por pares
en la comunidad académica de EE. UU. a los fines de suprimir a las personas con opiniones diferentes.
Un ensayo que desafía la ideología de izquierda está condenado a ser rechazado por los izquierdistas y
sus colegas.

Muchas publicaciones del ámbito de las humanidades son guiadas por la teoría crítica y están llenas de
jerga técnica poco clara, pero el objetivo principal es rechazar a lo divino, rechazar la cultura
tradicional e incitar revoluciones para subvertir el actual orden social, político y económico. Hay una
categoría de beca que apunta a probar que toda moral y estándar tradicional, inclusive el proceso
científico, es una construcción social cuyo propósito es salvaguardar el poder de la clase dominante
mediante la imposición de sus normas a la sociedad entera.

En 1996, el profesor de física de la Universidad de Nueva York Alan Sokal publicó un ensayo en Social
Text, el periódico de estudios culturales de la Universidad de Duke. Su ensayo se titulaba
Transgrediendo los límites: hacia la hermenéutica transformadora de la gravedad cuántica. Con 109
notas al pie y referencias a 219 fuentes, el ensayo sostiene que la “gravedad cuántica” fue inventada por
la sociedad y el lenguaje. [45]

El mismo día en que se publicó ese ensayo, Sokal publicó una declaración en otra revista, Lingua
Franca, afirmando que aquel ensayo era una broma. Dijo que había enviado el ensayo a Social Text
como un experimento de un físico en materia de estudios culturales. [46]

Durante una entrevista con el programa de radio All Things Considered, Sokal dijo que se había
inspirado en el libro de 1994 Higher Superstition (Superstición más alta). El autor del libro dijo que
algunas publicaciones de humanidades publican cualquier cosa, siempre que contenga “el pensamiento
izquierdista apropiado” y citas de pensadores de izquierda conocidos. Sokal probó esto al llenar su
ensayo con ideologías de izquierda, citas sin sentido y completas tonterías. [47]

228
Sokal luego escribió: “Los resultados de mi pequeño experimento demostraron, como mínimo, que
algunos sectores de moda de la izquierda académica estadounidense se han vuelto intelectualmente
perezosos. A los editores de Social Text les gustó mi artículo porque les gustó su conclusión: que ‘el
contenido y la metodología de la ciencia posmoderna proveen un poderoso apoyo intelectual al
proyecto político progresista”. Aparentemente no sintieron la necesidad de analizar la calidad de la
evidencia, la contundencia de los argumentos, o incluso la relevancia de los argumentos para la
supuesta conclusión” [48]. El enfoque satírico de Sokal resaltó la carencia de principios o credibilidad
académica en las áreas de teoría crítica y estudios culturales.

Al observar los títulos de las publicaciones en las reuniones anuales de las asociaciones académicas de
gran escala de EE. UU., las últimas décadas de penetración comunista en las ciencias sociales resultan
fáciles de ver. La Asociación de Lenguaje Moderno es la más grande de tales sociedades, con
veinticinco mil miembros, entre los cuales la mayoría son profesores y académicos en las áreas de
investigación y educación de lenguaje moderno. Más de diez mil personas asisten a la conferencia
anual de la asociación.

Una gran cantidad de ensayos publicados en el sitio web de la asociación utilizan el marco ideológico
del marxismo, la Escuela de Frankfurt, el deconstruccionismo, el posestructuralismo y otras teorías
desviadas. Otros utilizan el feminismo, la investigación gay, la política de identidad y otras tendencias
radicales. Organizaciones similares, entre ellas la Asociación Sociológica Americana, reflejan
básicamente lo mismo, aunque a diversos grados.

Las universidades estadounidenses tienen una tradición de educación en humanidades, y algunas de las
asignaturas de humanidades son obligatorias sin importar las carreras elegidas por los estudiantes. Hoy
en día, las asignaturas obligatorias son mayormente enseñadas por profesores en las áreas de literatura,
historia, filosofía y ciencias sociales. El académico estadounidense Thomas Sowell señaló que, como lo
implica el término, las asignaturas obligatorias dejan a los estudiantes sin alternativa en cuanto a los
profesores, los cuales generalmente utilizan sus aulas como oportunidades para difundir sus ideologías
de izquierda, incluso usando las calificaciones como un incentivo para hacer que los estudiantes
acepten sus puntos de vista. Los estudiantes que se atreven a desafiar los pareceres de un profesor son
castigados con calificaciones más bajas [49]. Las perspectivas marxistas de estos profesores de
humanidades y ciencias sociales no solo corrompen a los estudiantes en sus campos académicos, sino
que afectan a casi todo el cuerpo estudiantil.

Los estudiantes universitarios desean ser respetados como adultos, pero tanto su conocimiento como su
experiencia práctica son limitados. En el ambiente relativamente cerrado de la universidad, pocos de
ellos sospechan que sus respetados profesores se aprovechan de su inocencia y confianza para
inocularles una serie de ideologías y valores completamente errados y dañinos. Los padres pagan
costosas matrículas para que sus hijos dominen el conocimiento y las habilidades que utilizarán como
base para encontrar su lugar en la sociedad. ¿Cómo podrían imaginar que a sus hijos en realidad les
están robando sus valiosos años, y en cambio están siendo transformados en seguidores de ideologías
radicales que les afectarán por el resto de sus vidas?

Generación tras generación de jóvenes ingresaron en este sistema de educación fuertemente infiltrado
por el espectro del comunismo. Estudian libros de texto escritos por izquierdistas e internalizan sus
teorías desviadas, apresurando el declive de la cultura, la moral y la humanidad.

229
h. ‘Reeducación’ universitaria: Lavado de cerebro y corrupción moral
Con el crecimiento de la ideología marxista en las universidades, la política del campus a partir de los
80 se ha enfocado cada vez más en evitar los comentarios “ofensivos”, especialmente en lo que
respecta a ofender a mujeres y minorías étnicas. Según el académico estadounidense Donald Alexander
Downs, entre 1987 y 1992, unas trescientas universidades de EE. UU. implementaron políticas para la
regulación de la libertad de expresión, creando un sistema paralegal de prohibición para impedir
lenguaje considerado ofensivo respecto a grupos o temas sensibles. [50]

Quienes apoyan tales prohibiciones pueden tener buenas intenciones, pero sus acciones tienen un
resultado ridículo, a medida que cada vez más cantidad de personas exigen por cualquier razón el
derecho a no sentirse ofendidas. De hecho, según la ley, ese derecho no existe, pero la prominencia del
marxismo cultural permite que cualquiera alegue una asociación con grupos oprimidos, citando razones
como cultura, ancestros, color de piel, género, orientación sexual, etc. Las autoridades de las
universidades han otorgado constantemente un tratamiento privilegiado a quienes dicen ser víctimas.

Según la lógica marxista, los oprimidos están moralmente en lo correcto en toda circunstancia, y
muchas personas no se atreven a cuestionar la autenticidad de lo que estos dicen. Esta lógica absurda se
basa en un criterio retorcido para juzgar qué es moral. A medida que se intensifican las identidades y
sentimientos de grupo (en el leninismo y estalinismo esto se llama tener un alto nivel de conciencia de
clase), la gente abandona inconscientemente los estándares tradicionales del bien y el mal, y los
reemplaza con el ‘pensamiento de grupo’. Esto se manifiesta más claramente en los Estados comunistas
totalitarios, donde el proletariado “oprimido” obtuvo la justificación de asesinar a los terratenientes y
capitalistas “opresores”.

La tendencia de denunciar arbitrariamente lenguaje ofensivo o discriminatorio comenzó con


académicos del marxismo cultural que inventaron una serie de conceptos nuevos para expandir la
definición de discriminación. Entre ellos están las ideas de “microagresiones”, “advertencias de
disparadores”, “espacios seguros”, etc. Los directivos de las universidades crearon las correspondientes
políticas y asignaturas obligatorias, como por ejemplo, capacitación en sensibilidad y capacitación en
diversidad.

La microagresión se refiere a una ofensa implícita no verbal con la que uno se topa en la vida diaria, y
los supuestos agresores quizás no se dan cuenta en lo absoluto de sus consecuencias. Este tipo de
ofensa involuntaria o ignorancia es catalogada de “insensible” (el leninismo y el estalinismo lo
considerarían una baja conciencia de clase). La capacitación en sensibilidad se ha convertido en un
aspecto importante en la aclimatación de los nuevos estudiantes universitarios. Se les dice a los
estudiantes qué cosas no se pueden decir y qué tipo de vestimenta no se puede usar, de lo contrario
estarían cometiendo una microagresión y violando las regulaciones de la universidad.

En algunas universidades, no se puede decir la frase “Bienvenidos a Estados Unidos” porque podría
constituir una discriminación y es considerada una microagresión: podría ofender a grupos étnicos que
históricamente han sufrido un trato injusto en Estados Unidos, como los nativos americanos, africanos,
japoneses y chinos. Esa frase podría hacerles recordar la humillante historia que sufrieron sus
ancestros.

En la larga lista de declaraciones consideradas microagresiones por la Universidad de California están

230
las siguientes:”Estados Unidos es un crisol” (discriminación racial), “Estados Unidos es una tierra llena
de oportunidades” y “Hombres y mujeres tienen la misma probabilidad de tener éxito” (negar la
desigualdad de género o de etnias) [51]. Las microagresiones son causales para aplicar sanciones
administrativas, dado que impiden el establecimiento de “espacios seguros”.

Una típica microagresión ocurrió en en el campus Indianápolis de la Universidad de Indiana-Purdue


(IUPUI). Un estudiante blanco violó la Ordenanza de Acoso Racial porque leyó un libro titulado Notre
Dame vs. El Klan: Cómo los irlandeses en lucha derrotaron al Ku Kux Klan. Sin embargo, las
fotografías del KKK en la portada del libro ofendieron a uno de sus compañeros, que era un encargado
de la residencia estudiantil. La oficina de corrección de la universidad consideró que el estudiante había
violado las reglas de discriminación racial. Más tarde, luego de la resistencia del estudiante y de la
ayuda de otros grupos, la IUPUI determinó que era inocente. [52]

La naturaleza de la capacitación en sensibilidad y de la capacitación en diversidad es comparable con


los programas de reeducación que tuvieron lugar en la ex Unión Soviética y que ocurren en China. El
propósito de la reeducación es reforzar los conceptos de clase: los “burgueses” y la “clase terrateniente”
(semejante a hombres blancos) deben reconocer su pecado original como miembros de clases
opresoras, y los grupos supuestamente oprimidos deben entender la cultura “burguesa” de manera
“correcta”. Se los presiona para que se quiten su “opresión internalizada” de manera que puedan
reconocer sus condiciones opresivas. Esto es similar a cómo la educación feminista enseña a las
mujeres a considerar la feminidad tradicional como una construcción del patriarcado.

Siguiendo el análisis marxista de clases, lo personal es político: se considera incorrecto entender un


problema desde el punto de vista del opresor designado. Por lo tanto, para reformar la cosmovisión y
seguir completamente el programa marxista, las palabras y acciones que niegan la opresión de clase o
la lucha de clases son severamente castigadas. La capacitación en sensibilidad se lleva a cabo para
revelar completamente la “injusticia social” y así reorientar el punto de vista de los grupos “oprimidos”
(mujeres, minorías étnicas, homosexuales, y así).

Por ejemplo, en 2013, la Northwestern University requirió que todos los estudiantes realizaran un curso
sobre diversidad antes de graduarse. Según las instrucciones de la institución, después de completar el
curso, los estudiantes podrían “expandir su capacidad de pensar críticamente” (aprender a clasificar la
clase), “reconocer su posición en un sistema injusto” (reconocer su componente de clase) y repensar
sus “propios poderes y privilegios” (colocarse en el lugar de la clase ‘oprimida’). [53]

Otro ejemplo típico es el programa de reeducación ideológica que comenzó en 2007 en la Universidad
de Delaware. Considerado un “tratamiento” para las actitudes y creencias incorrectas, este programa
fue obligatorio para siete mil estudiantes. Su objetivo declarado era hacer que los estudiantes aceptaran
ciertas perspectivas definidas con respecto a temas de política, raza, género y medio ambiente.

Los estudiantes que se desempeñaban como residentes a cargo en la universidad tuvieron que realizar
cuestionarios individuales a los estudiantes, y hacerles preguntas sobre con qué razas y géneros
tendrían citas, con el objetivo de que los estudiantes fueran más abiertos a tener citas fuera de sus
grupos. Cuando un residente a cargo le preguntó a una estudiante cuándo había descubierto su
identidad de género (en oposición a su sexo biológico), la estudiante dijo que no era un asunto del
residente. El residente la denunció ante los directivos de la universidad. [54]

231
Este adoctrinamiento político en masa no solo mezcla los estándares para discernir los valores morales,
sino que también reforzó el egoísmo y el individualismo. Los estudiantes jóvenes aprenden que pueden
utilizar los sentimientos altamente politizados de un grupo (política de la identidad) para satisfacer sus
propios deseos individuales. Con solo declararse perteneciente a cierto grupo que supuestamente es
oprimido, uno puede acusar y amenazar a otros, o usar dicha identidad para su beneficio personal.
Cuando las opiniones de otras personas no concuerdan con las de ellos, pueden considerarlas una
ofensa y denunciarlos ante la universidad, la cual restringirá el derecho a la libertad de expresión de
esas personas. Si a alguien no le gustan las ideas que se imprimen en un periódico estudiantil
conservador, algunos considerarán que es apropiado quemar las publicaciones.

Si uno se ofende o no, es un sentimiento subjetivo, pero hoy en día, incluso los sentimientos pasan
como evidencia objetiva. Ha llegado al punto en que los profesores universitarios deben andarse con
rodeos. Recientemente, estudiantes de muchas universidades comenzaron a exigir que antes de enseñar
cierto contenido, los profesores primero tengan que emitir “un aviso de advertencia” de que algunos
temas de discusión o materiales de lectura podrían causar reacciones emocionales negativas. En los
últimos años, incluso obras como El mercader de Venecia de Shakespeare y Las metamorfosis del poeta
romano Ovidio acabaron en la lista de literatura que requieren avisos de advertencia. Algunas
universidades incluso recomiendan evitar lo más posible las obras que se considera podrían
desencadenar ciertas emociones en los estudiantes. [55]

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