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CAPITULO I

“Demasiado dolor como para pensar, demasiada sangre perdida como para pelear,
demasiada rabia… como para controlarse y solo un hombre para cargar con todo
esto…tu” eso es lo que le grita desde los oscuros rincones de su mente la conciencia que
aun pueda llegar tener, mientras aun ella se mantiene firme ante una batalla obviamente
perdida, debajo de un cielo carmesí que los baña con lluvia acida la cual golpea el metal
que lo rodea y regresan su retorcida mente al principio de todo esto, olvidando lo que le
pueda suceder a ella para recordar lo que alguna vez fue su vida.

…El cielo esta como de costumbre un poco naranja por los ácidos industriales que se
mantienen en el aire y aunque ellos tapen el sol, el calor que este emite no sede ni
siquiera un grado aun si se está dentro de algún lugar que se supone que debería estar
fresco, el calor se siente igual, volviéndose peor cuando empieza a caer la lluvia de esas
nubes pues esas gotas provocan quemaduras en los cuerpos y elevan las calles a grados
inimaginables provocando que la temperatura en ellas se horrible aunque algunas
personas ya estén acostumbradas, como los obreros que trabajan en la zona este de la
ciudad, ellos no están protegidos contra eso pues algunos tratan de llevar ropa extra para
cubrirse de eso aunque siempre es un poco difícil evitar las quemaduras, pero siempre
existe uno de ellos al que no parezca importarle si se protege de eso o no, mas ellos
tratan de darle algo de ropa para que se cubra, negándola él y para no molestar se
oculta debajo de un techo para despreocupar a esas personas y aunque ninguno de
ellos sabe su nombre pues jamás lo ha mencionado siempre quieren animarlo
aunque sea a su manera, ya que en todo momento que lo miran se encuentra la
tristeza en su rostro tratando de disimularla con una mala sonrisa…

Mientras que al otro lado del mundo se observan cientos de botas militares explorar
el continente de la ciencia, donde todo era avance hasta que alguien cometió un error y
todo fue consumido por las llamas en donde aun en este momento nadie sabe con
exactitud lo que paso, y los gobiernos del mundo han hecho rapiña sin poner el más
mínimo interés en tratar de encontrar vida, hasta que un joven militar latinoamericano
sin absoluta experiencia encuentra lo que nadie creyó volver a encontrar por esos
lugares.
-¡encontré una mujer! Traigan una manta- gritando con todas sus fuerzas. al enterarse de
esto un sujeto con aspecto de hombre de negocios más que de militar ordena la retirada
absoluta de tropas latinoamericanas y la destrucción total de archivos que puedan
demostrar que ellos estuvieron ahí junto con la ejecución de militares conscientes del
actual hallazgo dejando a la hermosa mujer encontrada bajo estudio detallados y
secretos.
Después de esto aparecen las últimas gotas de lluvia caer del cielo para golpear el
pavimento mientras que el rostro del joven un tanto húmedo y quemado por las gotas va
rumbo a su casa por un viejo camino semiárido provocado por la lluvia marcando el
reloj de su muñeca la una de la tarde y el gran astro cubierto por las nubes naranjas que
se forman en el cielo reclama sus víctimas, junto al tiempo que con la calma que
siempre lo ha definido le roba la vida de entre las manos a un hombre que desconoce el
significado de eso, pues que vida puede tener un hombre al cual el tiempo le ha
arrebatado todo lo que alguna vez fue importante para él, todo por lo que hubiera
entregado su vida sin titubear.

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¿Qué clase de vida? Puede tener un hombre al que le han arrebatado a la mujer que
amaba y la que le demostró lo que en verdad importaba en la vida.
¿Qué clase de vida se puede tener de esa manera? Se pregunta para sí mismo, solo
dejándole la opción de arrodillarse en cualquier oscuro y polvoso rincón donde nadie
pueda ver el dolor provocado por los recuerdos que se dibujan en su mente de lo que
alguna vez pudo ser, tratando así de ahogar su tristeza en un trabajo donde no debe de
estar, mas eso no le importa, tal vez lo único que puede pedirle a su familia es un plato
de comida a medio llenar y un lugar en donde refugiarse, para poder escapar al mundo
de los sueños lo cual en estos últimos días no ha sido nada grato, pero si llegase a tener
algo de suerte, quizás y solo quizás pueda reunirse un momento con ella de nuevo
aunque al final sea amargamente regresado a la dolorosa realidad por el viejo chillido de
un timbre, donde con las imágenes borrosas aun en su mente baja las escaleras para
atender al invitado no deseado, tratando de iluminar antes la sala y descubriendo que
ninguno de todos los focos de la ahí pueden prender, dejándolo solo en la penumbra,
que después de un segundo de confusión se escucha un ligero silbido que atraviesa la
oscuridad y le da justo en el corazón diciendo este
- me acababa de levantar. después de esto el tipo se desmaya y empieza a divagar dentro
de su subconsciente en la pesadilla de todas las noches, donde este va caminando por un
lugar más parecido al infierno que otra cosa y el está cubierto por un extraño traje junto
con una enorme capa, donde recorre un bosque lleno de árboles muertos forrados con
espinas mucho más grandes de lo normal y rostros humanos las cuales junto con los
picos le atraviesan el traje por lo que él va completamente sangrado, pero antes de que
eso empiece a entrar en coherencia este se distorsiona de manera inusual y manda al
tipo a los recuerdos de su pasado, mostrándole las imágenes lo más rápido posible sin
razón alguna, acompañadas de una voz extraña que le preguntaba por lo que veía
diciéndole.
-¿recuerdas cuando te recibiste de tu carrera? ¿Recuerdas lo que decías? Este no puede
contestar porque su cuerpo no le responde y así continua la voz sin importarle si
contesta o no, continuando con las preguntas de los hechos que lo arruinaron.
-¿puedes ver el día en que la viste? ¿El cómo te miraba eh? ¿Puedes hacerlo? Es
imposible que conteste, su cuerpo no le responde, más eso no evita que le escurran
lágrimas y se retuerza del dolor que le recorre el cuerpo, pensando para sí mismo que es
por lo que le han hecho, y no por las preguntas.
-¿puedes sentir la rabia que recorría tu cuerpo cuando tu padre fue asesinado? ¿Puedes
sentirlo? O ¿Recuerdas cuando la mataron? a ella frente a tus ojos, creo que eso provoco
que renunciaras a todo ¿no es así?, pero no te preocupes estamos aquí para traerte de
vuelta…Las voces callaron y nada se escucho mas, solo a lo lejos unos sonidos de goteo
y algún siseo de vez en cuando, que con el paso del tiempo callaron mientras que este
trataba de mantener su juicio contando los segundos que pasaban, los cuales ya habían
sido demasiados y terminaron por perderlo en su inconsciencia, hasta que una voz ajena
lo llamaba desde muy lejos…

- señor, ¡señor! necesitamos que se presente con los clientes, quieren conocer al nuevo
encargado del proyecto. ¡Licenciado!
- ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Quién es usted? Y ¿Dónde estoy?, ¿Quien me trajo aquí?
Todas estas son demasiadas preguntas hechas en un tono muy frio como para saber cual
responder primero o al menos eso piensa la mujer parada enfrente de él, por lo que
decide contestar con más preguntas a falta de conciencia de que lo que menos necesita
el son más preguntas.

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- señor está usted bien de salud ¿acaso se siente mal? Ella cree que el es su nuevo jefe,
pues el anterior exigió su renuncia hace algunas semanas sin motivo aparente, pero está
desconcertada, pues según los informes que le llegaron el ya venía preparado, pero… el
no parece preparado
- ¿Quién es usted?
- soy la secretaria del anterior gerente, mi nombre es Elizabeth, llevo trabajando aquí
seis meses y…
- ¿Quien me trajo aquí?
- no lo sé, pues cuando yo llegue usted ya se encontraba en su escritorio.
- ¿Qué es este lugar?
- aquí hacemos refacciones especiales para autos únicos o deportivos. Ella cada vez está
más desconcertada, no sabe si esto es una especie de examen o si el de verdad no sabe
en donde está.
- muy bien Elizabeth, ahora le agradecería que me dejara solo
- señor perdón pero algunos de los clientes quieren conocer al nuevo encargado del
proyecto piloto, a lo que me refiero es que desean saber quién es usted y no creo que
cancelar sea bueno para la empresa, pero si a usted le parece mejor. Sus labios no se
abrieron para darle una respuesta durante algunos segundos, mientras que con una
mirada fría mantenía la de ella, tratando de preguntar más cosas, hasta que ella al fin
dijo en un tono un poco nervioso.
- está bien supongo que será mejor cancelar, y creo que tendré el reporte hecho antes de
la seis de la tarde, lo único que necesitara será su firma y no habrá problema alguno. Su
piel se puso más roja que la de un tomate mientras decía todo esto pues sentía la mirada
de él sobre la suya analizando cada palabra que ella decía, y antes de que ella saliera de
la oficina él le contesto ahora en un tono más cálido, aunque no lo suficiente como para
que ella lo notara.
-no, no es necesario cancelar solo que… No importa lléveme con ellos pero no me deje
solo por favor.
- si claro estaré con usted el tiempo que necesite, ahora si es tan amable de seguirme
El lugar es grande, mas grande de lo que él lo imaginaba, los empleados los miran y
hacen silencio mientras los rumores junto con los extraños comentarios recorren los
pasillos de punta a punta dejando entre ellos un silencio incomodo que se rompe cuando
ellos llegan a su destino.
- que tal caballeros ¿cómo estuvo su viaje? Los clientes reportan que vienen de muy
lejos en un viaje privado de 18hrs solo para mirar los avances de su proyecto.
- muy bien, pero sabe usted a que venimos, así que por favor le pido que nos muestre las
tablas de productividad, queremos saber cuáles han sido los detalles en la corrida piloto
- tienes ustedes toda la razón, no es momento de formalidades, ahora si me permiten
hablar con mi secretaria un momento, para que me entregue las graficas.
- si claro no hay problema.
- Elizabeth necesito las graficas de productividad de la corrida piloto de los clientes,
¿sabe usted en donde están?
- si señor las graficas se encuentran en la pantalla de la maquina ensambladora. ¿Quiere
usted que les explique cómo ha ido la productividad?
- no, no es necesario supongo que yo puedo encargarme de eso. Señores ahora si son tan
amables de seguirme a la pantalla de la maquina.
- ¿en la pantalla de la maquina? Creí que nos lo iba a mostrar en un reproductor en su
oficina de juntas o al menos eso es lo que hacia el gerente anterior.
- mmm… supongo… un segundo por favor, Elizabeth ¿porque no me comento nada
sobre la sala de juntas?

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- no creí que fueran a necesitarla, pero si gusta la puedo programar, para que ustedes la
usen, solo que ahí estará usted solo.
- no, será mejor que no, ¿puede inventar alguna escusa?
- si claro, permítame. Señores la sala de juntas no fue posible que la utilizáramos porque
en estos momentos se encuentra en remodelación y aun no me ha llegado el reporte por
escrito para pasarlo al gerente, por este inconveniente les pedimos disculpas.
- si bueno ¿al menos en la pantalla de la maquina podrá mostrarnos como ha ido
avanzando el proyecto?
- sí, la pantalla de la maquina muestra las graficas claramente de cómo es que su equipo
ha tenido algunos inconvenientes con las nuestras al momento del ensamble
- muy bien, ¿ahora puede mostrarnos eso por favor?
- si claro. Y es así como ella empieza a mostrarles las graficas, mientras el solo la mira
preguntándose para sí mismo ¿Qué es lo que está haciendo ahí? Decidiendo que es
mejor retirarse y mantenerse en su oficina para tratar de aclarar su mente, cosa que
desde hace ya mucho tiempo le ha sido imposible.

Ya tiempo después de que ella despidió a los clientes, toma rumbo a la oficina de su
jefe a pasar el reporte de lo que sucedió con los clientes, explicándole que a pesar de su
abandono en las líneas de producción no todo estuvo tan mal y que quizás programen
una nueva visita para el siguiente mes, pero no es nada seguro, mientras el solo miraba
atravez del cristal la oscuridad que iba abrumando a la ciudad sin ponerle absoluta
atención hasta que ella dice.
- no se preocupe señor, creo que ella lo perdonara. Sorprendido este por el comentario
indiscreto de la secretaria toma los reportes que ella le había traído y empieza a ojearlos,
mientras que ella seguía con el nuevo tema.
- no creo que sea de gran problema, además usted es un gerente, y si no hay demasiadas
como para ponerse así por una. Sus comentarios han ido demasiado lejos y es hora de
replicar.
- ella falleció hace dos años. Diciendo esto en un tono agrio, como para que ella sintiera
que sus comentarios empezaban a irritarlo. – Gracias por los reportes, ya puede
retirarse.- obviamente esto no era una premiación a su esfuerzo, ni a sus habilidades de
charla, por lo que no había lugar para la réplica, mas aun así dijo.
- lo siento no lo sabía, espero que pueda disculparme.
- lo hecho, hecho esta y no se puede cambiar… ahora si me permita estar solo,
realmente se lo agradecería.
- si claro.
Ella a traído demasiados recuerdos a su mente, los cuales empiezan a hostigarlo
obligándolo a tratar de encontrar una salida o al menos darle un pretextó a su mente para
poder tranquilizarse, de lo cual no consigue nada, provocando que las horas transcurran
y firmamento acentué la belleza de la luna dejando que las manecillas del reloj marquen
las diez junto con unos minutos más, pero el tiempo esta vez es lo que menos importa
así que esta vez deja que el reloj marque la media noche para así poder caminar junto
con el sereno y la tranquilidad del olvido de otro día mas donde en su mente carga aun
con el acertijo y los recuerdos, siendo abruptamente interrumpido por los gritos
desesperados de una mujer que provienen del fondo de un callejón la cual pretende con
eso no ser abusada, así que este prefiere ayudar a la desconocida, a manchar aun mas su
conciencia, caminando por entre las sombras de los arboles aun en contra de su voluntad
dirigiéndose al lugar del conflicto para encarar a un destino una vez perdido y por cada
paso que da los gritos desesperados de la mujer pidiendo por ayuda retumban en su
mente, mandando extrañas imágenes a ella, en donde todo es oscuro y nada puede ser

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distinguido, solo se puede distinguir en un rincón un par de círculos brillantes tan rojos
como las llamas del infierno, mas no existe el tiempo para pensar en eso ahora, ahora
sabe que debe ayudar a esa chica, y al fin parado entre las sombras donde puede
apreciar en todo su esplendor la ridícula escena que esta ocasionado el tipo este le dice,
- aléjate de ella…- en un tono serio un tanto agresivo para tratar de amedrentar al tipo,
el cual responde.
- ¿quién diablos está ahí? Sal no seas cobarde.
Entonces el tipo sale de entre la penumbra con los puños firmes y las piernas un tanto
entumecidas para repetirle al acosador.
- aléjate de ella… - con el mismo tono y la mirada encarando a la de él, por lo que este
empieza a burlase del sujeto y con pasos un tanto ridículos se acerca a él para decirle
- no me molestes ¿Quieres? – después de esto empieza a golpearlo con los anillos que
tenia entre los dedos dejando que este se doble del dolor y escupa sangre por la boca
solo para que el agresor se burle y continúe con la paliza hacia este el cual termina sobre
el empedrado ahora cubierto de sangre dejando que el otro sujeto se dirija a terminar lo
que empezó con la chica la cual con gritos aun más desesperados pide ayuda a lo que
pueda escucharla
-auxilio por favor ayúdenme no... no!-después de esto se escucha como sus ropas son
desgarradas y como empieza a llorar por haberse metido en esa situación, entonces del
sujeto apaleado se escucha una sonrisa burlona que provoca que este voltee a verlo y lo
encuentre parado con la cara completamente manchada de sangre y una sonrisa que le
cubre la mayoría de la cara junto una mirada oscura, por lo cual este define que el tipo
se había drogado o algo había hecho para poder ponerse en pie después de la golpiza
que recibió, así que teniendo la estúpida idea de que trataba con un sujeto dopado se
acerca a decirle.
- ¿eres estúpido o algo así? - para en seguida soltarle un golpe a la cara el cual evade
con facilidad y deja su cara en el oído del agresor susurrándole.
-…pide piedad… Con un tono burlesco y una sonrisa al final que ahora no lo califican
como un drogado si no como un desquiciado que empieza a golpearle las costillas hasta
quebrarle la mayoría siguiendo con las brazos y tapándole la boca por cada grito de
dolor que pudiese emitir el sujeto, mientras que el otro con una estúpida sonrisa en la
cara sigue masacrando a este y arrancándole del cuerpo cualquier miembro útil hasta
que al escuchar el suspiro de miedo que emitió la mujer que seguía ahí voltea a mirarla
cambiando su sonrisa con un aspecto serio y recuperando su porte se acerca a ella con
las vestimentas manchadas en rojo por lo anterior para mirarla con una mirada cálida y
deslizar su mano por su rostro diciéndole – ¿estás bien?. Deteniendo la mano en su
cuello el cual aprieta con fuerza y nuevamente cambiando todo su semblante le dice a
ella. - todo es tu culpa.- Para después Estrellar su rostro contra los muros y el suelo
haciendo lo mismo que con el sujeto anterior hasta que se detiene a mirar cómo se
arrastra con los pocos miembros útiles que le quedan por entre la tierra del lugar rumbo
a una esquina para tratar de protegerse y es cuando este le pisa la muñeca izquierda
machacándola contra la tierra para romperle aun mas huesos susurrándole al oído en un
tono espeluznante pero casi inaudible - …despierta… has visto demasiado - Por lo cual
este abre los ojos en su habitación envuelto entre las sabanas, Que son iluminadas por
los cálidos rayos del sol que atraviesan las cortinas dejando un aspecto tenue en ese
lugar, el cual contrasta con la mirada perdida del sujeto que se pregunta por lo de la
noche anterior, si es que en verdad había pasado o todo era una pesadilla siendo
interrumpido por su hermano mayor que le dice.
-¿ya viste la televisión? Encendiéndola al tiempo, que se escucha un hombre de agitada
voz que presenta tratando censurar lo más posible a los animales muertos con zanjas en

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el camino lo cual muestran un forcejeo donde antes de eso se encuentran más víctimas,
hasta al fin terminar frente a dos cuerpos mutilados de los cuales caen delgados hilos de
sangre o por lo menos eso parece; ante la mirada atónita de este que no logra recordar
nada y solo son permitidos en su mente algunos fragmentos de lo sucedido lo cual lo
hacen responsable de todo y sabe que si las autoridades lo encuentran su insignificante
vida puede terminar detrás de los barrotes oxidados y los helados ladrillos de una
celda, así que para esto toma su celular y cancela todas las citas que desconoce tener
para arreglar su actual problema, puesto que el es el único que puede cargar con su
pesadilla y debe hacerlo como una deuda o castigo por haber perdido lo único que le
entrego el cielo, así que nada ni nadie puede arrancarle la poca paz que consigue en su
inmundo sufrimiento al creer que de alguna manera puede pagar su deuda arrojándose al
dolor, por tanto no tiene otra opción que hacerse a la idea de que debe enfrentarse a la
vida de nuevo…
¿Cómo? No lo sabe, ¿contra quién? Es lo que menos le importa, solo quiere regresar a
su vida y olvidarse del mundo pero ahora… ahora no es posible…ahora tiene un
problema y debe arreglarlo ahora.

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CAPITULO II
RECUERDOS

Para enfrentarse a su problema debe estar consciente de lo que es y lo que puede


hacer, junto con cuáles son sus límites y cuál es el origen del problema, para esto debe
salir de su casa y dirigirse rumbo a una vieja casa abandonada, famosa en rumores por
la colonia la cual lleva así más de una década, lo que dio pie a que los vecinos
empezaran a crear sus historia sobre eso, una de ellas decía que era una casa de
seguridad para delincuentes, de hecho esa versión fue tan creíble que la policía tuvo que
conseguir una orden para entrar ahí ya que ellos también habían escuchado el rumor y
durante varios días ese lugar se mantuvo encintado en nombre de la autoridad hasta que
algunos meses más tarde se cansaron de buscar y volvieron a dejarla sola, otro de los
rumores famosos dentro de esa casa, decía que hace ya más de una década una pareja de
recién casados había comprado la casa, pero en esa pareja el esposo padecía de sus
facultades mentales, y algunas veces la mujer salía con marcas de haber sido golpeada a
la calle aunque solo siendo un rumor, algunos vecinos juran haber escuchado los gritos
de la mujer mientras este la golpeaba por las noches, aunque nadie sabía la razón por la
que él hacia esto ninguno de ellos quería meterse en problemas, asi que solo dejaban
que sucediera la pelea entre ellos, y se decían a sí mismos “ella se lo busco, es su
problema” hasta que un día según los ojos de los vecinos, vieron salir solo al esposo
metiendo unos costales con manchas rojas en la cajuela de su auto y desapareciendo
entre la oscuridad de la noche, desde entonces jamás volvieron a saber de él, pero aun
los vecinos de más edad que aseguran el haber visto a la pareja vivir ahí dicen, que aun
se pueden escuchar los gritos de la mujer siendo golpeada por su esposo, y como ella
ruega por su vida pero a final de cuentas solo son rumores y ya habiendo recordado la
historia de la casa en su mente este entra sin problema y atraviesa la hierba que le llega
a la cintura soportando los venenos de los insectos nauseabundos entrar en su sistema,
pero no hay peor veneno que el trae en su cuerpo, el que le arranca su despreocupada
vida, así que solo sigue su camino y se oculta en el cuarto más firme, donde se cree que
había sido asesinada la esposa entonces ya en ese lugar este desata su furia empezando a
golpear los muros permitiendo que su flujo sanguíneo se acelere a romper las barreras
de lo normal tiñendo sus pupilas en rojo carmesí desatando su nuevo vicio, y ya no solo
golpea a la casa ahora golpea algo en su subconsciente, golpea a una bestia de tres
cabezas enorme que desea devorarlo dentro de ese bosque espinoso así que solo con la
opción de enfrentarlo decide correr por su vida, puesto que no tiene ninguna
oportunidad; dejando por un lado las espinas que pueden rasgar o atravesarle el cuerpo,
pero esta vez es diferente, esta vez el sabe porque está dentro de ese laberinto y la razón
es porque a lo lejos se escucha la voz de una mujer, una mujer que le ruega por ayuda,
así que este trata de rodear al monstruo fracasando rotundamente en su intento
dejando que este se acerque lo suficiente como para rasgarle el pecho con sus garras y
desaten una pequeña batalla en ese sitio mientras que en el mundo real el sigue
golpeando la casa, en el otro apenas logra escapar del monstruo y sigue su agitada
carrera para tratar de acercarse a la mujer, pero para donde corra en la cualquier
dirección, nunca se acerca a la voz de hecho siempre se escucha más lejos así que en un
acto desesperado se dispone a enfrentar al monstruo que lo acosa y simplemente se
detiene en el lugar más espinoso de todo lo que ha recorrido a esperar a la bestia y
cuando esta está a punto de caerle encima empiezan a llegar más imágenes a la cabeza,
imágenes de cómo el esposo de la leyenda que contaban los vecinos empezaba a golpear
a su esposa sin misericordia, sin ninguna razón, lo que obligaba a ese instinto, era que
su medicina se había terminado, y ella por desgracia olvidaba comprarla, dejando a este

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atónito ante como el hombre tomaba cualquier cosa que encontrara en su camino para
golpearla, mientras ella rogaba porque él se detuviera, este tomaba mas vuelo en los
golpes que le daba, mientras que este desconcertado por no saber qué hacer, ya que una
enorme bestia lo acechaba aun así trata de detener al sujeto, pues estaba a punto de
clavar un cuchillo en la mujer y no mostraba intenciones de detenerse este recupera la
conciencia en el mundo real levantándose de entre una esquina polvosa de la vieja casa,
donde había entrado con la ropa limpia y ahora se encontraba rasgada y sangrada sin
ninguna razón mientras que en el jardín de esta casa se encontraba un tipo que le decía
- entra debemos hablar de lo que acabas de ver.
Quedando sorprendido y totalmente confundido este no pregunta nada de momento y
solo se sube al carro, en donde el anfitrión toma el lugar del conductor y hace lo debido
dejando que el interesado se fracture la mente con preguntas que significan lo mismo.
-¿tú sabes que fue lo que vi ahí dentro? O ¿sabes porque me sucedió a mi?-preguntas
tan sencillas no romperán el silencio del conductor, así que solo lo mira y regresa la
vista en el camino, virando en un par de lugares conocidos para el pasajero, pero esta
vez no pone atención así que le pregunta y lo amenaza
- ¿me vas a decir algo o no? ¿Que no sabes de lo que soy capaz?-contestándole a su
amenaza
- no muchacho no se de lo que seas capaz así que por eso te traje a este lugar, ahora
dime ¿te parece familiar? Mientras el tipo se pregunta para si que es lo que hacen ahí
este empieza a mirar con detalle el lugar reconociendo que es donde mataron a su padre
preguntándole al conductor que lo mira en silencio.
- ¿qué es lo que hago aquí? Pasando saliva mientras preguntaba, pues ya se había
formado un nudo en su garganta
- sálvala y te llevare con quien puede darte respuestas. Preguntando este
- ¿salvar a quien? Para esto el otro tipo señala con el dedo hacia el puente en donde se
encuentra una mujer delgada que quiere arrojarse de ahí sin motivo aparente.
- ¿porque debo salvarla yo y no la policía o los bomberos?
- quieres respuestas ¿no es así?
- sí, pero… y si no puedo hacer nada.
- jamás tendrás nada.
Ya dicho esto el sujeto se queda pensando algunos momentos en que es lo que debe
hacer, pues el ya no es una persona normal y no sabe si al tratar de salvar a la chica vaya
a provocarle algún daño, pero si no la salva jamás obtendrá respuesta alguna a lo que
acaba de ver o a ¿qué es ahora el? así que con todo en contra este dice.
- está bien tu ganas voy a salvarla, ¿cuáles son las reglas o como quieres que lo haga?
-la única regla que hay es que ella no debe saber quién eres y la gente no debe ver tu
rostro, para esto utilizaras este pasamontañas como mascara ¿estás de acuerdo
Contestando él.
- ¿tengo opción?
- ninguna desde mi punto de vista, y en lo personal si me lo preguntas tampoco suerte.
Dejando entre ver una pequeña risa burlona
Ya habiendo escuchado las reglas y sabiendo que ella debe bajar sana y salva se pone el
pasamontañas que le entrego el tipo y empieza su lucha contra el tiempo la decisión de
la mujer y su propia suerte, puesto que no consigue manera de llegar a ella y no sabe
con exactitud cómo y cuándo pueden aparecer sus nuevas habilidades, por tanto en
desesperanza y frustración decide tirar la toalla, sin siquiera haber llegado con su
objetivo aun, pero él no sabe que la suerte puede cambiar en cualquier momento y así en
una de aquellas miradas perdidas que suele tener la gente encuentra una cosa que lo
ayudara a llegar a ella e inmediatamente se dirige a ella diciendo.

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- necesito que te pares debajo de la mujer por favor. Pidiéndole esto a un chofer de
autobuses el cual daba la altura necesaria como para que el pudiera llegar con la mujer
de un salto.
- no puedo hacer eso, yo tengo mi ruta y un tiempo que cumplir, así que en lo más que
te puedo ayudar es en que tu subas al techo del camión y de ahí tu encuentres la forma
de subir hasta ella mientras yo detengo el camión por algunos minutos.
- perfecto no necesito mas.
Arreglando el asunto del camión y posicionándose debajo de ella el tipo empieza a
tomar vuelo por el techo del camión y salta cayendo a un lado de la mujer, la cual le
pregunta en un tono asustado y con los ojos llenos de lagrimas.
- ¿quién eres?
- ¿qué es lo que intentas hacer?- con el tono un poco agitado por el esfuerzo que hizo-
¿Porque tratas de suicidarte? Allá abajo ahí personas que te quieren y te necesitan, no
tienes porque hacer esto.
- a ti no te importa lo que yo deba de hacer, a si que mejor lárgate de aquí y déjame sola
- ¿pero porque?
- ¡aléjate de mí!
- ¿porque?
- porque si no lo haces ellos también te mataran a ti.
- ¿quiénes?
Mientras que el trataba de convencerla de que no saltara, el sujeto que lo llevo a esta
situación solo los miraba hasta que decidió participar en el dilema hablando por radio y
diciendo.
- muy bien, es hora de empezar, a entregarle el mensaje.
Algunos minutos después de decir esto empiezan a llegar patrullas de la policía a la
escena acordonando el área. Diciendo la mujer,
- ya es demasiado tarde, me ha llegado la hora de morir
- ¿qué? ¿Por qué? solo es la policía. Quitándose el pasamontañas para poder hablar más
claro con ella la cual muestra en su rostro miedo absoluto, pues sabe que él fue un
enviado para asesinarla.
- espera por favor no me mates yo no le he dicho nada a nadie lo juro. Rogando ahora
ella por su vida, mientras que el sorprendido la mira diciéndole.
- ¿de qué estás hablando? tranquila no vengo aquí a matarte, por el contrario quiero
protegerte. El no tiene ni la más mínima idea de porque ella dijo eso, pero al tratar de
mirar sus ojos puede darse cuenta de que el hecho de que la policía y el estén aquí no es
buena señal, por tanto ninguno de los dos sabe qué hacer y mucho menos ella esperaba
que él estuviera aquí en plan de salvarla, irónicamente eso es lo que la tiene más
nerviosa que cualquier cosa que pueda estar pasando, porque ahí dos situaciones, la
primera puedes ser, que aun no le hayan dicho nada o…
Sus ojos recorren el panorama en busca de una segunda explicación pero no encuentra
ninguna por más que lo piense, y no existe razón alguna para que ellos lo hayan
mandado aquí solo por… mandarlo, así que a falta de encontrar otra razón decide
revelar lo que sabe teniendo la ligera idea de que a ellos podría perjudicarles eso.
- escucha con atención, mi nombre es Liliana Hernández, trabajo para el gobierno en el
proyecto ángel ubicado en la zona cero de la ciudad.
Estoy aquí porque fui condenada a morir por haberlos encontrado
- de que estás hablando, y ¿a quién se supone que encontraste?
- a ti a ella y a los otros, se supone que era un proyecto secreto y nadie podía saber de
ustedes pero yo lo descubrí todo acerca de ti y de los otros. Dejándolo con total cara de
asombro

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- entonces dime que soy y yo te ayudare a salir de aquí con vida
- si te lo digo acabaran contigo y con tu familia, justamente es por eso que decidí huir y
durante algunas semanas he podido mantenerme viva y oculta de ellos pero no me
dejaran en paz pues ya levantaron cargos falsos en la policía, ahora ellos junto con los
federales me están persiguiendo, así que no me han dejado otra opción, aparte estoy
muy cansada de esconderme y lo único que me queda es renunciar yo, jamás les daría el
gusto de encerrarme en una celda, pero ustedes llegaron antes de que yo pudiera hacerlo
y… ahora es más probable que yo sea detenida y pase el resto de mis días en la cárcel,
por desgracia eso no me dejara salvarla a ella…
Pero a ti si
- … ¿yo?
- escucha tú debes huir de ellos y no creas nada de lo que te digan, para ellos ustedes
solo son experimentos y en cuanto fallen serán desechados, no puedo decirte lo que eres
con exactitud porque estarías en mi misma situación pero entiéndeme ella ha sufrido
demasiado con esas agujas diarias en su espina, es bastante dolor como para que alguien
como ella.
Mientras ella dice esto el tipo del auto que los mira con atención sabe que ella le esta
rebelando cosas que aun el no debería saber y eso podría complicar la situación por
tanto no debe seguir hablando, así que es mejor para todos callarla para siempre pero
con la policía ahí se podría poner aun un poco más complicado y él lo sabe
perfectamente, pero nadie le dijo que esto sería fácil, así que teniendo en cuenta lo que
pueda suceder este toma su celular y llama a su base para informar la situación y pedir
apoyo
- habla John, necesito un equipo de tiradores en el área noroeste de la ciudad ubicados a
1500 metros del objetivo con rifle de alto poder y silenciador, quiero que parezca un
accidente a simple vista
- enterado, ¿Cuál es el código de acción?
- esta vez pueden llamarlo entrenamiento, el objetivo es Liliana Hernández.
- enterados llegaran en 18minutos.
- es demasiado tiempo, necesito algo ahora, el prototipo está recibiendo demasiada
información y tenemos que pararla.
- enterado, tenemos a tiradores elite de alto poder situados a 700 metros de su posición.
- con ellos está bien, ¿cuánto tiempo antes del disparo?
- 30 segundos en lo que toman posición, pero ellos necesitan un código de acción
diferente junto con clave.
- está bien el código es: Rojo y la clave es: ángel tres
- enterado el disparo será efectuado en 7 segundos.
- perfecto.
Al fin tranquilizándose por la situación, este saca un habano de su saco y lo prende
guardando entre su rostro una sonrisa burlona, al imaginar la cara que el pondrá al
mirar a la mujer sin vida, pero eso no tendrá que esperar mucho, y así solo voltea a
mirarlos nuevamente, dándose cuenta de que aun él no lo sabe para su gracia.
- a quien te refieres
- que acaso no la recuerdas ella es quien te creo, tu fuerza habilidad y demás provienen
de ella, tú la conoces, cuando estabas en las pruebas iníciales siempre pedias verla y
fuiste el único que la vio y te dio su nombre acaso no lo recue… Antes de que ella
pudiera terminar la frase recibió un disparo en el corazón, mientras el solo la mira
desvanecerse y caer entre la multitud los cuales son algunos de ellos policías quienes
desenfundan y empiezan a tirar contra el gritándole -¡asesino, mátenlo!- dándole
algunos en las piernas los cuales no lo inhabilitan, haciendo que este huya por entre la

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orilla del puente a una velocidad diferente a la humana para tener heridas de balas en las
piernas, provocando que el otro sujeto vuelva a llamar a la base para informar lo que
está ocurriendo,
- base necesito una señal panorámica del satélite y que los arquitectos del proyecto
observen lo que está pasando para que me entreguen un análisis ahora.
- enterado pero ¿qué es lo que está ocurriendo?
- el prototipo está huyendo de la policía.
- perdón señor, pero ¿para eso se ocupa el satélite?
- lo interesante de su huida es que la policía ya le está disparando, y aunque algunas de
las balas le entran en el cuerpo y deberían quedarse ahí, todas lo atraviesan como si
fuese papel y ninguna le ha causado daño alguno, por lo que sigue corriendo y otro de
los problemas es que se dirige hacía mi por lo que pido nuevamente el apoyo de los
elites para que lo tiren al suelo y la policía pueda retenerlo, el código es blanco y la
clave es cinco
- enterado, el satélite ya se encuentra en línea con las pantallas.
Para esto, él, que va corriendo para que el otro sujeto lo ayude con la policía recibe un
tiro en la rodilla, el cual lo tira al suelo y es azotado por los policías dejando mirando a
este quien, se encuentra con el temor de que él pueda reaccionar como la ultima vez,
que aunque ellos no lo vieron hacerlo, desde un principio supieron que él fue el
responsable de ese acto, pero pedir que eso no suceda ahora sería como esperar una
lluvia en el infierno, pues este ya empezaba a defenderse en contra de los policías, sin
importarle todos los orificios de balas que tuviera en el cuerpo y la sangre que hubiese
perdido, por el contrario este se encontraba con el mismo vigor que en aquella ocasión y
ya algunos de los policías tenían los huesos rotos y expuestos junto a otros que se
encontraban tirados inconscientes sobre charcos de sangre que nadie sabe si era suya o
de algunos de los de ahí, pero eso a él no le importa, ni a nadie, por el contrario el
publico que se encuentra mirando aplaude al sujeto responsable de la golpiza en contra
de ellos pues ya era hora de que alguien los pusiera en su lugar, pero aun no ha
terminado ahora va en contra del sujeto que lo trajo aquí, y no se dirige a el de la mejor
manera como la ultima vez, y aunque su tono de voz se puede escuchar quebrado, aun
así lo encara diciéndole
- escucha, esto no es la mejor manera de arreglarlo, como podrás ver alguien mato a la
chica, y con eso pues tu perdiste tu oportunidad, yo no puedo hacer nada ahí , además
por lo que vi la policía cree que tú la mataste y por si eso fuera poco golpeaste a varios
de ellos hasta casi matarlos, no suficiente con eso ahora quieres venir por mi y sacarme
las respuestas, cuando ni siquiera cumpliste el trato, además como trataras de hacerlo a
ley de tu fuerza, si así lo piensas hacer entonces permíteme diferir pues no creo que sea
la mejor manera de hacerlo, ya que si lo haces te perseguirán hasta que te encuentren y
acabaran contigo, obviamente sin tomar en cuenta de que un hombre en mi posición
nunca sale sin la protección suficiente y más aun cuando se sabe que existe la
posibilidad de enfrentarse a algo como tú, con tus extrañas capacidades aun indefinidas
como resistir la balas o soportar una golpiza y levantarse como si nada hubiera pasado,
realmente eres alguien, perdón más bien algo que puede sorprender, así que puedes
tranquilizarte e iniciar otro trato o podemos terminar contigo ahora. Como tú quieras es
tu decisión no la mía
El sabe que al golpearlo podría perder todo, si es que tiene algo, por tanto decide
mirarlo con cautela mientras que al mismo tiempo analiza su situación, pero es difícil
pensar claramente con tantas emociones juntas en el cuerpo, las cuales son físicamente
demostradas en su rostro y su semblante, por lo que el otro sujeto enciende uno de sus
habanos y le pregunta.

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- ¿entonces te tranquilizas o empezamos?
- …me tranquilizo…
- perfecto, tu si sabes tomar decisiones, ahora si me haces el favor de esperar en el auto
unos minutos en lo que yo pongo orden en este lugar.
- dije que me tranquilizo pero no dije que a tu manera ¿o sí?...
Diciendo esto este corre con la idea de tumbarlo y llevárselo cuando inesperadamente
empiezan a escucharse golpes en el pavimento, a lo cual este no le da importancia pues
ya tiene un plan preparado en contra de eso así que toma al sujeto como escudo humano
y empieza a decirle.
- escúchame con atención, pues solo lo voy a decir una vez quiero respuestas, y las
quiero ahora, si no empiezas a hablar en tres segundos acabo contigo te parece un buen
trato ahora tu toma la decisión quieres.
- si te atreves a hacerlo una de esas balas atravesara tu cerebro y habrá terminado
contigo.
- …uno… - el pueda escuchar el arrastrar de esa palabra recorrer su mente mientras en
intentos desesperados aun trata de defenderse.
- escucha suéltame y nadie te hará daño, les ordenare que dejen de disparar, pero si no
lo haces dudo que salgas de aquí con vida
- …dos… - otro segundo ha pasado en su conteo y empiezan a temblarle las piernas por
lo que está seguro de que él lo sabe, y justamente ahora desconoce lo qué debe hacer,
pues es probable que le entre una bala en el pecho por decir información clasificada o
muera a manos de el de igual manera el resultado es el mismo por lo que termina
diciendo.
- ¡está bien! ¡Está bien! que quieres, Te diré lo que quieras…- no es la mejor manera de
hacer su vida más duradera pero de momento es la única o al menos eso es lo que él
cree.
- Tres… ahora diles que bajen sus armas…
- entonces tampoco recuerdas el protocolo de emergencia.
- Lo diré por última vez… diles que bajen sus armas
- El protocolo de emer…
- Estas a media palabra de ser asesinado. Diles que bajen sus armas
- Antes déjame preguntarte algo. ¿Cuántas maneras de matarme tienes en la cabeza?. El
no sabe si lo hace para ganar tiempo o para distraerlo, pero aun asi le responde.
- Demasiadas.
- Que te cuesta elegir cierto, ahora podrías decirme…donde las aprendiste…
- ¡Eso no importa! Aho…
- Ok entonces algo que importe. Esto podría salirse de control y lo sabe pero aun asi lo
deja hablar
- Podrías decirme ¿cómo se llamaba tu prometida? Si tu me contestas eso yo ordenare
que bajen sus armas ¿qué dices?
- …Laura… ese era… su nombre
- sí, esa era el nombre de la ultima, pero no me refería a ella, si no a Evelyn tu verdadera
prometida, acaso tampoco la recuerdas, no me digas que no puedes recordar eso. La
fuerza de las manos con las que lo tenía sometido han sucumbido totalmente al escuchar
ese nombre, pues su cabeza está siendo invadida por imágenes desconocidas que no
pertenecen a esta época como alucinaciones y él se encuentra en todas ellas con la
misma armadura que carga en sus pesadillas junto con la misma voz que esta vez se
escucha más clara.
- “ayúdame, por favor no me dejes en la oscuridad, no rompas tu promesa, dijiste que
volverías por mí, vuelve no me dejes”

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- ggghhhh!! ¡Qué diablos me has hecho! ¿Qué es todo esto en mi cabeza?
¿Quién es ella? ¡Contéstame!
-tú deberías de saberlo. Base, adelante
- adelante.
- Necesito que cancelen el protocolo de emergencia, el prototipo está bajo control, pero
se encuentra a punto shock, también quiero que la preparen para un encuentro con el,
creo que es hora de que se vean, y por cierto manténganse al tanto con las frecuencias
de la policía y las acciones del ejercito pues no estamos muy lejos de ellos.
- Enterado señor, ¿el prototipo se encuentra bien?
- en optimas condiciones solo que ahora algunos recuerdos están entrando a su cabeza,
ahora y como ya les dije prepárenla porque nos dirigimos hacia allá
- enterado, por cierto será mejor que abandonen el lugar lo antes posible pues un convoy
de emergencia está por llegar ahí

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CAPITULO III
ENCUENTRO
Las heridas cerraron solas en tiempo record después de una inyección, pero ahora
los parpados me pesan y siento helada la espina mientras miro como cada vez más nos
alejamos de la ciudad.
Sabe eso porque cada vez aparecen más casas destruidas y las personas ya llevan
algún tiempo fuera del paisaje, es ahora cuando empieza a arrepentirse de no haberle
hecho caso a Liliana, lo más probable es que este sujeto vaya a deshacerse de el por lo
que le hizo, aun así lo comprende él lo haría

Ahora todo es oscuro, no sabe si está dormido o muerto, pero aun puede escuchar el
siseo del motor mientras que al mismo tiempo se oyen gritos afuera y cosas que se
estrellan contra los cristales, no puede reaccionar porque su cuerpo no le responde. No
sabe qué es lo que planea este tipo, pero seguramente no es algo bueno.

Ahora ha perdido la noción del tiempo, pero el frio ha aumentado, y siente como si
todos los huesos del cuerpo se convirtieran en cristales de hielo provocando dolor las
pocas veces que reúne la fuerza para tratar de moverse.
Empieza a suponer que esto es a lo que le llaman agonía pues todas sus pesadillas
aparecen en su mente.
El monstruo de tres cabezas esta aquí y el no puede moverse, puede sentir su aliento
cuando esta apunto de tragarlo, cuando de la nada desaparece y aparece su ex novia
asesinada con la piel quemada y un ligero olor a azufre, reclamándole porque dejo que
la asesinaran mientras que al mismo tiempo con sus labios carbonizados trata de besarlo
diciéndole que pronto se encontraran en el infierno juntos otra vez y esta vez será por
toda la eternidad, cuando desaparece entre esas palabras dejándole el sabor de la piel
quemada en la boca y de regreso al bosque de espinas encontrando clavados en los
arboles a hombres mujeres y niños que jamás había visto en su vida pero de alguna
manera parecen conocidos, todos ellos sufriendo y pidiendo en lagrimas que los saquen
de ahí mientras que al mismo tiempo lo maldicen por haberlos puesto ahí, gritando un
nombre que jamás había escuchado mientras que otros ruegan por su perdón y piden
libertad a sus hijos, cuando yo no sé porque están ahí, pero no me importa que fue lo
que hicieron pues ningún niño debe ser castigado de esa manera, así que tratando de
eludir las espinas trato de rescatar a los niños, mas es muy difícil, los clavos que tienen
en las manos no pueden ser removidos sin arrancárselas de su cuerpo, pero mientras
más esfuerzos hago para sacarlos de ahí gritan mas horriblemente hasta que de la nada
todos ellos empiezan a arder en llamas, provocando que se arranquen los miembros del
dolor provocado por el fuego para así tratar de escapar de él, pero… el fuego no está en
el árbol, ellos lo traen consigo, así que corren hacia él hasta rodearlo y dejarlo en un
pequeño círculo, en donde encendidos en llamas se lanzan hacia el tratando de
incendiarlo, lo cual logran con facilidad y así empieza a sentir las llamas consumir su
cuerpo mientras grita del dolor provocado por el fuego, hasta que enseguida es reducido
a cenizas y solo puedo ver su cuerpo carbonizado igual que el de la mujer que se
apareció para besarlo, la misma que se encuentra a un lado de él diciendo -…tu no
debías tener sentimientos, ellos interfirieron con tu juicio, ahora los tienes y por eso
tendrás que pagar las consecuencias…- señalando al final un último árbol oculto entre
las sombras con una mujer que pelea contra un sujeto de armadura parecida a la de él,
para evitar ser abandonada en el árbol igual que todos los demás, mientras este aun en el

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suelo con el cuerpo quemado trata de llegar hasta ella arrastrándose dejando partes de su
cuerpo en el camino, que se le desprenden por lo quemada de la piel, pero aunque la
sensación de esto sea enloquecedora, el mantiene aun un poco de conciencia para tratar
de ayudarla, mas eso no evita que vea como el otro sujeto la toma de los brazos y los
clava al árbol, para que ella con la cara cubierta en sangre cubierta en parte por su pelo
oscuro el cual permite que sus ojos llenos de lagrimas lo fulminen diciendo algo que
apenas y es audible para él, pero esto lo enfurece, y con el mismo marro con el que le
clavo el cuerpo al árbol la golpea en la cabeza tantas veces como le es posible, hasta que
al final ella queda muerta en ese lugar.
Después todo es tranquilidad, nada hace ni el más mínimo sonido como para
perturbar su conmoción, hasta que una voz familiar empieza a decirle.
- ¿Qué tratas de hacer? ¿Qué debes hacer? ¿Qué has hecho?
- ¿Qué quieres…?
- ¿Quién crees que eres? ¿Qué fuiste? ¿Quién debes ser?
- ¡maldita sea! ¡Cállate! Y dime qué quieres
- ¿Por qué te arrastras? ¿Por qué no te levantas y te opones a esto?
- ¿Quién eres…? La pregunta es débil, pues su estado no es ahora el mejor
- la sombra de lo que fuiste
- ¿vas a matarme?
- ¿debería hacerlo?
- entonces ¿Que es lo que soy? O ¿somos?
- eres lo que no debes ser, yo… soy lo que fuiste
- ¿Qué es lo que fui?
- ¿…deberás quieres saberlo…?” Esa última pregunta… él no estaba dudando al
preguntarme eso… pero yo… yo no estaba seguro de realmente querer saber eso, mas
aun así respondí.
- sí, sí quiero saberlo. ¿Qué es lo que fui?
- no, aun no estás listo para tener eso en la cabeza, perderías el juicio si te lo dijera
ahora. Ahora ya no habla con acertijos, pero sigue con la misma seguridad del principio,
creo que tiene razón, pero… “…despierta…” eso se escucho como un ligero susurro al
oído, apenas audible pero lo suficiente como para abrir los ojos, y descubrir que seguía
en al auto junto al otro sujeto, el cual me estaba mirando y así duro durante algunos
minutos hasta que al final me pregunto.
- ¿Quién es Eddy? La mencionaste muchas veces mientras estabas dormido.
- no, no sé quien es Eddy
- Mmm El silencio volvió a abrumar el auto, mientras yo solo miraba a través del cristal
para contemplar las consecuencias que había dejado la guerra, y al mismo tiempo
inconscientemente imaginando como habían asesinado a mi padre en ese lugar, hasta
que la voz del conductor me interrumpió diciendo él.
- lo siento... nosotros llegamos demasiado tarde, sabemos quiénes son y tenemos
archivos detallados de lo que sucedió ese día, incluso hasta tenemos los nombres de los
tipos que lo asesinaron, pero no podemos tocarlos porque están protegidos
gubernamentalmente. Al parecer tu padre sabía algo de ellos y pues… ellos no querían
correr el riesgo.
- dime exactamente qué fue lo que sucedió…
- mmm…- tomo aire antes de empezar a contar la historia pues sabía que no era algo
sencillo escucharla, y no quería que perdiera los estribos dentro del auto, y así fue como
empezó a contar en un tono tranquilo- tu familia estaba pasando por una mala racha,
como le decían ustedes. Tu padre no trabajaba en base a su enfermedad, más aun así no
dejaba de llevar el pan a su casa aunque no siempre fuera posible, tu madre no podía

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moverse demasiado pues el dolor de su espalda había aumentado, pero eso no
significaba que no intentara trabajar, aunque con sus falsas esperanzas pues ella sabia
que no le era posible, siempre trataba de darles apoyo moral, tu hermano y tu
hermana… pues ellos, podríamos decir que eso es irrelevante, ahora continuando con la
historia original, ese día tu padre había venido aquí a la zona cero a tratar de buscar algo
para vender, pues no había podido sacar nada en el mercado, y ustedes ya llevaban días
sin comer bien, mas el sabia que esta era el área más peligrosa de toda la ciudad, pues
aquí se refugiaban los convictos escapados de las penitenciarías junto con los sicarios de
los narcotraficantes, pero a él no le intereso, el solo quería encontrar algo, y así fue
como termino hurgando en la casa de un narcotraficante, de principio nosotros no lo
sabíamos, de haberlo hecho lo hubiéramos detenido, pero para cuando nos enteramos
fue demasiado tarde, pues ellos ya lo habían encontrado revisando entre lo suyo y
supusieron que era un agente, por lo que empezaron a golpearlo, hasta que sucedió…
- ¿quiénes son?
- la casa pertenece al narcotraficante conocido como “el Mesías” pocos conocen su
nombre real y nosotros somos uno de esos pocos, su nombre real es Diego Ramírez
actualmente famoso por ser el hombre que trafica con cualquier clase de droga en
grandes cantidades sin que nadie se dé cuenta, y ¿cómo? si tiene comprada a la policía,
de hecho los que le hicieron eso a tu padre fueron policías en servicio.
- si eran policías en servicio, como es que no supieron que él no era un agente.
- no lo sé, mas eso no creo que importe ahora pues ya se lo hicieron.
- quiero vengarme…
- esperaba que dijeras eso, pero ahora no puedes ir así, tus heridas apenas y se han
curado, y nos seria más complicado curarlas si te hicieran mas, de hecho no creo que
podamos mantenerte con vida.
- ¿entonces cuando?
- después…
- ¿cuándo?
- solo ten calma, de cualquier manera solo son un par de horas.
- ni la calma, ni la paciencia son virtudes mías.
- lo sabemos, por eso fue que te buscamos.
- ¿qué va a pasar referente a lo que sucedió en el puente?
- no lo sé, necesitamos organizar una junta de coordinadores para llegar a un acuerdo, lo
más probable es que eso no te beneficie a ti.
- últimamente nada es para beneficiarme en lo absoluto, ¿aún falta mucho para llegar?
- no, de hecho ya llegamos, ahora baja del auto, debemos entrar.

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CAPITULO IV
REAPER

Golpe tras golpe… en contra del muro que los cubre; puede asegurar que este es
mucho más duro que los demás,, pero no le importa, sus ojos solo pueden leer una orden
y aunque quiera no la puede desobedecer, así que solo continua golpeando para poder
sentir las grietas crujir y extenderse por todo el lugar, hasta cuando ya no se puede mas
todo se detiene y otorga un solo segundo de tranquilidad para en el siguiente
derrumbarse los escombros junto con él, quedando bajo la luz de la luna y una brisa
acida en una situación hostil.
Ahora ellos lo miran fijamente, rehenes y terroristas mantienen su vista fijamente en
la armadura oscura que acaba de caer junto con el techo, mientras algunos se encuentran
sorprendidos otros mantienes su estado analítico para tratar de toparle los ojos y saber si
es tan duro como parece, para que el pregunte a su armadura ¿Cómo es que debe
proceder?, cuando la respuesta es clara e igual a todas las anteriores “asesínalos” ya no
necesita más, ahora el avanza con pasos firmes hacia los terroristas, quienes lo
amenazan con asesinar a los rehenes, cosa que a él no le importa, cumpliendo ellos con
su amenaza y acabando con cinco de ellos, mientras que el llega junto a estos para
aplicarles un golpe en el estomago el cual les revienta las viseras para enseguida
tomarlos por el cráneo y aplicar presión sobre ellos, hasta que al final crujen sus cabezas
y dejan de mostrar signos de vida, para así continuar con los demás quienes se
encontraban descargando sus municiones en él, las cuales no lo provocaban ni un solo
rasguño y menos entorpecían su paso, acabando con ellos sin ninguna dificultad
estrellándolos contra los muros de concreto que los rodeaban para soltarlos en el
momento que sus huesos ya no fueran lo suficientemente firmes; continuando así con
todos los demás sin importarle si asesinaban a mas inocentes o se suicidaban de la
desesperación de no poder detenerlo, hasta que al final solo que do uno de ellos quien
tan firme como al principio trataba de mantenerse en calma, pero su mirada perdida, ella
mostraba una irracionalidad fuera de lo común, tan extraña como lo era el sujeto de la
armadura en ese momento, mientras que empezaba a decirle algo en un tono cálido y
pacifico.
- es sorprendente que un solo hombre haya podido acabar con todos los míos, realmente
lo es… aunque a nosotros nos tomo demasiado tiempo entrar a este edificio tratando de
causar la mas mínima impresión en la gente que está ahí afuera atada, tu solo llegas a
golpear el techo como si fuera… ¿dime que creías que era, para golpearlo de esa
manera?, sabes, mejor no me contestes, pero total lo atraviesas o te derrumbas junto con
él y empiezas a acabar con mis hombres, importándote nada si asesinaban o no a los
rehenes, créeme que realmente eso me sorprendió, jamás creí que un… hombre del lado
de la justicia permitiera eso, pero bueno a mí tampoco me importan las personas
adultas, algunos de ellos son demasiado viejos y estúpidos como por decir un solo
ejemplo, los padres de los niños encerrados en la bóveda, no entiendo ¿cómo es que
pueden hacerlo? Teniendo la idea en la cabeza de que un hombre como yo puede
tomarlos como rehenes y atarlos a explosivos ¿acaso eso te parece digno de un padre
responsable? Dejar que los niños vengan al trabajo… por eso es que yo le otorgue una
mejor vida a mi hijo cuando nació.- Ellos solo se mantiene de pie uno frente al otro, él
con el interruptor de explosivos en su mano y él solo a la espera de un error para
acabarlo, pero mientras eso sucede las palabras deben seguir su curso. – puedes creerlo,
aun tengo grabada en la memoria su mirada angelical, que casi no lo hago solo que
después pude recordar lo horrible que es este mundo para alguien como él y… solo
tomo mi arma para ponérsela en la frente sabes, justo en el centro y el solo estiraba sus

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pequeños brazos hacia mí, como tratando de abrazarme, después de que yo oprimí el
gatillo y su rostro estaba quemado por la pólvora de la bala él aun era muy hermoso, así
que lo sostuve entre mis brazos hasta que me di cuenta de que no era mi hijo el culpable
si no este mundo, este mundo es el culpable de que yo haya matado a mi hijo, por eso
debo castigarlo asesinando a todos y cada uno de los niños, hijos de los malos padres…
así que te pido por favor que me entiendas y dejes que esos niños cumplan con su
destino.
- ese no es su destino, es el destino que tu quieres imponer.
- no me importa, esto es lo que deben pagar ellos por su estupidez. Ahora el tiene el
brazo alzado con el detonador en su mano, su mirada ahora es clara y fácil de
interpretar, el quiere activar la bomba, y no hay tiempo para detenerlo ni salvar a esos
niños, pero tampoco hay tiempo para decidir qué hacer, hasta que un sonido estrepitoso
que ahoga los gritos desesperados de los infantes y sacude por completo la edificación
decide por el… dejando en el aire el aroma a pólvora con un ligero toque de piel
quemada, que él ya conoce perfectamente, mas eso no lo pierde en la rabia ni la
desesperación como hubiera pasado con cualquier otro, por el contrario el decidió tomar
ventaja del estruendo para tomar a este por el cuello y mirar con el rabillo del ojo el
lugar donde deberían estar los niños, rezando para que sus almas puedan encontrar el
camino a la eternidad, pero cada vez mas oprimiendo la garganta del responsable, hasta
que recibe en silencio frente a sus ojos la orden de retirada, aflojando así su mano y sin
dejar de sujetarlo preguntarle.
- … ¿Cuál es tu nombre?... asesino - preguntando con un tono pasivo pero
amedrentador.
- ghhh… mi nombre es Michael.
- …escucha con atención Michael algún día yo volveré por ti, y te juro que tu muerte
será mucho más horrible que la de estos niños, o cualquiera que hayas asesinado, ¿Has
entendido?- al finalizar estas palabras el desapareció, dejando las marcas de sus dedos
en el cuello del asesino, mientras este solo sonreía para sí mismo al saber que ya no
tenía escapatoria alguna, pues los equipos especiales de la policía estaban a segundos de
llegar con él.

Esta demasiado confundido por lo que acaba de suceder, su armadura tiene algunos
daños simples por la explosión, pero aun así no quiere volver a casa para que la reparen,
a cambio de eso prefiere estar sobre un viejo edificio ubicado en lo zona despoblada de
la ciudad mirando fijamente a una cúpula que en ella tenía una cruz con un hombre
clavado, mientras se preguntaba ¿Qué es lo que significaba eso? Y porque se le hacía
tan familiar, junto al hecho de que cuestionaba a dios ¿Por qué había permitido que esos
niños murieran? ¿Por qué no había hecho nada al respecto? Todo ello sin dejar de mirar
a la cruz sobre la cúpula.
- si en verdad existes dime entonces ¿Quién es el sujeto que está en la cruz? Y ¿Por qué
los condenados lo adoran? – todo es silencio, jamás le va a contestar alguien, pero él no
lo sabe, el solo quiere escuchar alguna respuesta departe de alguien, al menos algo que
pueda recompensar su fe, pero todo eso es imposible,…porque él no lo sabe… y quizás
nunca lo sepa.
Nuevamente la orden de regresar aparece frente a sus ojos, ignorarla ya no es una
opción o empezarían a cazarlo como a los otros así que la única decisión correcta es
regresar y explicar porque es que ha ocurrido ese percance con los niños.

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Ya horas después, cuando al fin logra regresar, este es recibido por varios científicos,
quienes enseguida empiezan a examinar su armadura cubriendo hasta el más mínimo
detalle, para después informarle al director que la armadura no había sufrido daños
graves, pero se necesitaban de algunas horas para que volviera a estar totalmente
funcional.
- ¿Entonces unas horas verdad? ¿Cuántas aproximadamente?
- pues, los daños no son realmente graves, la mayoría de ellos radica alrededor de los
puños, los demás están dispersos en el torso, pero no es absolutamente nada de
consideración, aunque seria grandioso que usted hablara con él para que no cargara
tanto peso en el traje y se valiera mas por sus habilidades, y referente a las horas pueden
ser desde ocho horas hasta veinticuatro.
- ¿Por qué tanto tiempo?
- aun desconocemos cual sea el punto de fusión de esos metales, recuerde que no los
creamos mostros.
- si bueno, eso es cierto, supongo que no hay nada mas de que hablar excepto con el
chico, ahora alguien podría decirme ¿Dónde está?
- lo tenemos detenido en la sala de observación
- ¿Por qué lo han dejado en ese lugar?
- necesitamos monitorear su mente por cada salida a la superficie que el efectué,
ordenes directas señor.
- supongo que no hay alternativa, cuando termine mándenlo a la sala de descanso.
- lo haremos.

- ¿Que fue lo que sucedió en ese lugar?


- nada en lo absoluto, solo tuve que abrirme paso como siempre lo hago, es todo.
- ¿Cómo es afuera?
- ¿en el exterior? Es un lugar extraño, no es como lo esperaba
- y ¿Qué esperabas?
- pues… algunos de ellos parecen civilizados
- y ¿Por qué no habrían de serlo?
- ustedes díganme una razón por la que ellos deberían serlo, pero tengan en cuenta que
si realmente existe una razón para eso, entonces cuantos de los que asesine eran
inocentes.
- todos lo fueron, en su momento, pero debes entender que ellos tomaron decisiones que
no debían y eso fue exactamente lo que termino con la era del hombre, por culpa de
ellas se desato la última gran guerra, y debes recordar que te mandamos a la superficie a
traernos muestras y en ningún momento lo has hecho.
- estoy cansado de hablar quiero ver a mi padre.
- te está esperando en el área de descanso.
El área de descanso, es una sala color beige completamente iluminada rodeada de
mesas y sillas, solo con un entrada que igualmente funciona como salida, en la parte
superior está totalmente cubierta por cristales que reflejan todo lo que sucede en el
interior de esa sala y por si eso fuera poco en cada esquina se instalaron cámaras de
vigilancia, pero el solo le llama seguridad.
- padre ¿existe algún dato de la superficie del que no se me haya informado?
- todos los datos recabados antes durante y después del final de la era del hombre están
en tu armadura en su propia memoria, que tu nunca hayas entrado en esa parte, no lo
hace nuestro problema. Ahora hablando referente a tu armadura, puedes decirme ¿Qué
fue exactamente lo que sucedió con la parte de los puños?, porque según me dijeron los
científicos que esa fue la parte más dañada y tardaría de ocho a veinticuatro horas en ser

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reparada, sabes que nosotros no podemos estar inactivos en la superficie durante ese
tiempo, no sabemos de lo que ellos sean capaces.
- lo sé… pero yo debía detener esa batalla, y tuve que entrar por el techo, supongo que
no existe problema con eso puesto que esas son mis órdenes ¿o me equivoco?
- te aconsejo revisar completamente los datos en tu armadura, ya que estoy enterado de
que dudas de nuestra palabra al decirte de que ellos son sumamente hostiles, ahí podrás
encontrar videos de lo que ellos han hecho. Y junto con tus ordenes se incluyo la
captura de especímenes para su estudio ¿no es cierto?
- sí, sí lo es… pero como se que ninguno de ellos les hará daño al traerlo, ¿Qué pasara
su eso sucede y yo no estoy aquí?
- escucha con toda la atención del mundo… el que tu hayas nacido con esas habilidades
no significa que seas invencible, nosotros fabricamos esa armadura para cada ser
humano de aquí dentro, que tu hayas sido elegido para portarla no te hace aun mas
diferente ¿entiendes?
- sí, supongo que si
- entonces todo está claro, ahora tu próxima misión consiste en traernos a uno de los
hostiles, hemos estado estudiando detalladamente la superficie, en los pocos lugares que
aun tenemos visibilidad y queremos estudiar a uno de ellos, toma te entrego su foto
creemos que responde al nombre de Mizraim, pero de cualquier manera no te confíes,
¿has entendido la misión?
- la misión consiste en capturar con vida a uno de los hostiles ubicado en la superficie
de nombre Mizraim ¿cierto?
- exacto, ahora te aconsejo que vayas con Elizabeth y pases el resto del tiempo con ella,
porque saldrás en el momento que tu armadura haya sido reparada.
- enterado…
Eso es lo que ha sido su vida desde ya hace algún tiempo, debe entender que ser el
guardián del arka es una gran responsabilidad, pero… proteger este lugar y tratar de
mantener orden en la superficie es difícil, aun mas difícil de lo que parece, haya afuera
no existe ninguna ley que trate de controlarlos o algo que lo ayude a él, lo mejor que
puede llegar a tener y si es que regresa con vida es a Elizabeth, una mujer de pelo
oscuro con pequeños destellos, como en algún momento lo fue el firmamento de la
superficie cubierto por las estrellas, con los ojos color miel y la piel tan clara y suave
que es prácticamente imposible resistirse a ella, llegando a pensar el que ha sido causa
de la fortuna que estén juntos y no de sus habilidades para cortejar, pues todo el tiempo
que trato el de conquistar su corazón siempre existía algún obstáculo que lo impedía, ya
fuese algún otro hombre o solo la falta de tiempo que ejercía su entrenamiento, para que
al final ella fuera quien tomara la última decisión, dejando a todos los demás
asombrados.
Ahora ya han pasado algunos años y ella ya se ha acostumbrado a las misiones
suicidas que su prometido debe cumplir, y también al rostro de confusión que el muestra
cuando estas se vuelven aun más complicadas y sin sentido aparentemente.
- ¿Qué es lo que sucede?- preguntando con una voz suave y bella tratando de relajarlo,
para así averiguar que lo confunde ahora.
- nada en lo absoluto, tu ¿cómo has estado desde mi salida? ¿No ha sucedido nada
grave? – siempre las mismas evasivas, todo lo que trata es de no preocuparla aunque
sabe que su padre es quien la mantiene informada de lo que sucedió y puede suceder.
- tu padre me dijo que la siguiente misión es más complicada ¿es cierto?
- no, para mí no lo es, los que me preocupan son tu y mi padre.
- ¿Por qué?
- debo traer a uno de ellos a este lugar para que lo estudien.

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- y ¿Dónde está el riesgo en eso?
- ¿Quien cuidara de ustedes cuando no esté yo?
- te preocupas demasiado; ellos no son tan peligrosos como aparentan, además aun
pueden morir ¿no?
- sí, pero…, bueno no importa, me asegurare de que cada vez que me retire lo
mantengan sedado.
- lo vez, no es para tanto, ahora vamos a caminar un poco por las colonias.- las colonias
son la última oportunidad de vida que él conoce, después de la última guerra, en estas
solo viven personas amables y tranquilas, nadie es capaz de agredir a nadie, porque aquí
no existe la política ni sus mentiras, no existen las leyes y sus represiones, cada quien
vive como mejor le convenga sin agredir a los demás y si algún día llegara algo a salirse
de control, él estas aquí para corregirlo.
- me gustaría que en la superficie todo fuera igual que aquí adentro, siempre he tenido
ganas de ver como es, tú que has salido puedes decirme ¿cómo es?
- haya afuera es un lugar extraño, todas las veces que me han mandado solo he
encontrado agresión entre ellos, no creo que por más tiempo que pase aquello se parezca
a esto – “…ayúdame…”- ¿dijiste algo? Elizabeth
- no, yo no dije nada
- entonces ¿quien fue?
- ¿quien fue? ¿Qué?
- realmente no escuchaste nada- “…sácame de aquí…”- mira ahí esta no lo oyes.
- ¿oír qué? Riley
- una voz de una mujer pidiendo ayuda “…por favor ayúdame…”- una voz aun más suave
que la de Elizabeth rogándole ayuda a la única persona que puede escucharla, pero esto
pone en duda su juicio, ¿ya ha sido infectado por la superficie? o ¿realmente esa
perdiendo la razón? -“…es tu deber…” - ¡es mi deber que!
- Riley, me asustas.- “…ese no es tu nombre…”- cállate, - “…ayúdame…”-¡cállate!- esto ya
ha asustado a Elizabeth, ella piensa que el ya ha perdido la razón por como la mira. Pues
hora su mirada es extraña y oscura, ya no es la misma de la del sujeto que conocía. Ya
no es el sujeto que conocía, ahora realmente es él, es quien debería ser.
- …Escúchame con mucha atención… o me dices en donde estoy o todo este lugar la
pagara muy caro.
- Riley ¿a qué te refieres? Tu estas en donde siempre, en la última área civilizada
habitada por el hombre. –un intento desesperado para tranquilizarlo.
Nadie esperaba que esto sucediera tan rápido, incluso ahora nadie está preparado para
contener a alguien como él.
- ¿a quién demonios le dices Riley? – era imposible que el callera en una mentira tan
simple.- ¡¿quiero saber en dónde estoy?! – Diciendo esto en un tono completamente
trastornado y tomándola por el cuello apretándolo hasta cortarle la respiración.
-¡¿Dónde estoy?! Riley ha desaparecido absolutamente, ahora no queda más que decirle
la verdad –…tu estas ghhh en el laboratorio de pruebas experimentales… ghhh recuerda
que eres el prototipo… ghhh y estas siendo examinado por nosotros.
- ¿laboratorio? …si ya lo recuerdo… entonces ¡¿en donde esta ella?!
- ¿quién? ghhh
- la original, ¡¿en donde esta?! – oprimiendo aun más fuerza sobre el cuello de la mujer
que decía ser su prometida.
- ghhh… en el edificio cuatro, pero solo tiene acceso el personal directivo, yo no puedo
acercarme ahí
- ¿quiénes son los directivos?
- tu padre… Johnson es uno de los directivos con acceso ahí.

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- ¿…mi padre…?
- Johnson se hace pasar por tu padre
- ¡¿Qué tantas mentiras me han metido en la cabeza?!
- ghhh… fueron ordenes de Johnson.
- ¿Qué me dijeron?
- tu nombre es Riley, eres mi prometido, esta es la única zona civilizada que queda en el
mundo y tu eres su guardián, cada cierto tiempo sales a la superficie a controlar lo que
sucede. Es todo lo que te dijimos – ahora ella ha empezado a llorar, pero no sabe
exactamente cuál sea el motivo si es que el volvió a ser quien era o el que esté en
peligro de muerte, pero aun así sus lagrimas se derraman por su rostro y tratando de
encontrar un poco de Riley en sus ojos, pero es imposible ahora ellos son sombríos, y
ambos saben lo que va a suceder a continuación.
- ¿cuál es tu nombre?
- Elizabeth…
- Elizabeth, ruega a tu dios que no nos volvamos a encontrar jamás.- después de esto
todo fue silencio y lo único que podía escucharse era su llanto, mientras el extraño
corría por los pasillos a tratar de rescatar a la original con su voz aun retumbando en la
cabeza “…ayúdame…”- eso trato, solo resiste un poco mas – y es así como aumenta su
velocidad hasta ya no sentir el viento como golpea su rostro, si no volverse parte de él,
para que antes de llegar a su destino su carrera sea bruscamente detenida por un shock
eléctrico que corre atravez de su columna.
- ¡aahhh!- la alarma silenciosa fue activada, y un grupo especial de elites, como los
conocen en ese lugar disparo una descarga sobre su espina, que en vez de derribarlo
como hubiera sucedido antes solo provoco se exaltara de una manera aun más agresiva
que antes, provocando que este se regresara y aun con cierta carga eléctrica en su
cuerpo, empezó a golpearlos uno por uno, sin dejar que los golpes que recibía de los
otros elites interfirieran en su masacre personal, parea que al terminar continuara con el
siguiente, y el siguiente hasta dejar solo a uno el cual había entrado en estado de shock
por ver lo que él hacía con ellos; mas aun sostenía su arma y trataba de apuntar
diciéndole el al temeroso soldado.
- suelta tu arma… y te dejare vivir por esta vez – su cara no se encontró con su mirada,
pues el aun sostenía los restos de unos de ellos, y por entre sus brazos continuaba
deslizándose la sangre. volviendo a repetirle al sujeto. –suelta tu arma…
- no… - esa no fue la mejor decisión que el pudo haber tomado, ahora el siente una
mano apretar su garganta, mientras dispara con desesperación a cualquier lugar tratando
de atinarle algunos cuantos tiros a lo que ahora le esta desgarrando la garganta, mas eso
es inútil, el antes le dio una oportunidad para escapar, que el desperdicio, ahora tiene
que pagar por su estupidez, y es así como este lo estrella contra el suelo reventándole la
parte inferior del cráneo con el impacto, ahora no hay quien lo detenga, pero tampoco
tiene muchas oportunidades para pasar desapercibido, pues la alarma ha sido activada y
los elite empiezan a salir por centenares a tratar de contenerlo, después de todo si
estaban preparados para una emergencia, pues ahora ellos están armados con rifles de
alto poder y lanzallamas, el no sabe que tanto daño pueda provocarle el calor, pero lo
que si sabe es que si se rinde ahora será confinado a un infierno toda su vida, así que
ahora eso no es una opción, la única que tiene es enfrentarlos, y sin pensarlo dos veces
corre hacia ellos principalmente contra el lanzallamas, quien lo recibe con una pared de
fuego la cual atraviesa sin problema, quedando frente al cañón de fuego, el cual lo rocía
de llamas, que lo incendian de inmediato, desatando sus gritos de dolor, mientras que
los elites solo se burlan de él, dejando que se retuerza en el suelo para tratar de
apagarse, pero ahora es muy difícil hacerlo, por lo que mira con desesperación como

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toda su piel empieza a calcinarse, rogando ayuda a los soldados que tiene enfrente para
que estos solo miren y se burlen aun mas de él.
- ¡ayúdenme aahhh! ¡Por favor apáguenme se los suplico! ¡Por piedad!
- cuantas veces no te pidieron piedad todos los que mataste, fenómeno Ja Ja Ja…- y así
continúan las burlas mientras este solo se retuerce de dolor por el fuego que lo consume,
pues ellos continúan rociándolo con él, hasta que en su desesperación empieza a
escuchar la voz que lo trajo a esto - “…tranquilízate… recuerda que tu ya has pasado por esto… solo
concéntrate en tu meta y olvida el dolor” “…olvídalo… el no es parte de ti…”
- no puedo… “…debes poder, ya ha llegado la hora…”
- no puedes que fenómeno - “…cierra tus ojos, ahora es mi turno…”- muérete maldito,
quémate como la maldita rata que eres,…siente el calor del infierno quemar tu trasero
calcinado.
El fuego ya no le hace daño alguno, ya no grita por el dolor, ahora solo hace silencio
y trata de ponerse en pie sobre su cuerpo ardiente, mientras que las llamas aun lo
consumen principalmente en el rostro el cual ya muestra en algunas partes huesos
apunto de calcinarse, mas aun así puede ponerse en pie y replicar.
- ¿tú que es lo que sabes del infierno estúpido mortal?, ¿Qué puedes
decirme de él si jamás has estado ahí?- su voz ya no es la misma, ahora es
como si él fuera dos personas tratando de decir lo mismo en un solo tiempo y con su
aspecto se vuelve aun más aterrador, tanto a los elites que le hicieron esto empiezan a
sentir el gélido toque de la muerte sobre sus espaldas y aun mas al verlo caminar en
dirección hacia ellos
- ¡disparen, debemos acabarlo! – aunque temerosos de lo que ven aprietan el gatillo de
sus armas para tratar de detenerlo, rodeando toda la zona con llamas y centenares de
balas, con lo que pretenden detenerlo igual que la ultima vez, …pero ahora ya nada es
como la ultima vez, ahora el continua su camino sin siquiera trastabillar a través de las
llamas que le incineran la piel, para al final del túnel de fuego tomar a uno de ellos y
jalarlo hacia el diciéndole. – ahora yo tendré piedad y no te matare, pero no
puedo asegurar nada de tus compañeros – por lo que él solo empieza a
arrastrarlo por su camino dentro del fuego, mientras que los otros siguen disparando y
es cuando este empieza a sentir el calor del fuego quemar su piel por lo que empieza a
gritar desesperadamente - ¡Aahhh, auxilio! ¡Sáquenme de aquí! ¡Aahhh! – mientras
quien lo arrastra solo empieza a burlarse de sus reacciones –ja ja ja ja ja, ¿no me
digas que ahora vas a pedir piedad?- y así continua su camino ignorando
cualquier grito de dolor con su risa burlona, volteando a mirarlo de vez en cuando para
observar cómo se revuelca en el suelo, y luego volver a tomarlo para arrastrarlo entre las
llamas diciéndole – ellos ya te hacen muerto, ya no debes gritar, solo
permite que las llamas te consuman y todo terminara, si no te arrastrare
hasta la muerte ja ja ja ja ja – sus risas vuelven a sonar entre los sujetos que
disparan sus armas, provocando que ahora disparen con mas desesperación y asesinen al
hombre que estaba junto al monstruo diciendo este – y… yo no fui ja ja ja ja ja,
pero es hora de terminar con esto o no vivirá para sacarme de aquí ja ja
ja ja ja – después de esto el empieza a correr entre las llamas rumbo a los hombres
responsables de esto, para al llegar asesinar rápidamente a uno de ellos y con el dueño
del lanzallamas tomar su arma para metérsela por la boca y decirle – ¿Qué me veo

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mal? Bueno, míralo positivamente ahora ya soy mas ágil, menos piel,
menos peso, ahora intentemos contigo – después el solo oprime el gatillo con
todas sus fuerzas para observar como empieza a incendiarse desde adentro hasta
terminar vuelto en cenizas, y con una risa estúpida se dice para sí mismo - ja ja ja
necesito tiempo para que se cure, bueno ya no falta mucho para que
salga de aquí…

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CAPITULO V
RILEY

El tiempo ha pasado y el ha marcado su destino dentro de este lugar, ahora tras sus
grandes hazañas para tratar de salvarlos, solo lo han dejado como una marioneta
suspendida en el aire por sus delgado hilos quienes lo han olvidado por el pasar de los
años, y ahora solo parece una sombra de lo que alguna vez fue, mas eso no evita que
aun en alguna parte de su subconsciente aun exista una pisca de humanidad que
intermitentemente lo esté regresando a su infame realidad, antes de volver a perderlo en
el misterio de su mente la cual mientras él se encuentre en ese lugar, lo clava a un
laberinto de recuerdos sin sentido que niegan firmemente cualquier pisca de paz que
siquiera pueda llegar a pensar, sometiéndolo al dolor de los recuerdos que no le
pertenecen, hundiéndolo cada vez mas hasta sentir que casi lo ahogan para que todos
estos sean interrumpidos por un grito de desesperación, que es ahogado por un choque
eléctrico, que golpea las partes principales de sus sistema nervioso, desmayándolo
inmediatamente y regresándolo a sus pesadillas.

- señor, el ha vuelto a despertar, mas su cuerpo aun no está listo y nuevamente volvimos
a inducirle el coma.
- perfecto, pero díganme ¿cuánto tardo en recuperarse la ultima vez?
- cinco meses señor
- ¿cuánto falta para que el vuelva a recuperarse nuevamente?
- su cuerpo esta al noventa por ciento de la recuperación total, calculamos que en
diecisiete días este al cien por ciento recuperado.
- perfecto, vuélvanlo a quemar
- señor pero es posible que esta vez el sienta aun más dolor que la ultima vez, puesto
que sus aspamos son mucho más frecuentes que nunca.
- no me interesa, he dicho que lo quemen
- señor…pero es un ser humano.
- y también lo era en el momento en que casi asesina a mi hija Elizabeth, asi que si usted
no está lo suficientemente preparado para hacerlo, puedo decirle a ella que lo hago,
mientras que usted doctor Lang puede continuar su vida como uno de los ciudadanos
del arka. ¿usted decide?
- gracias, pero de ahora en adelante, me gustaría estar más con mi familia, que con usted
así que usted dígame cuando le presento mi renuncia.
- de momento solo abandone el área y diríjase a mi oficina debemos hablar de lo que
está sucediendo y los estudio que le ha hecho a eso.
La mejor opción que él creyó tomar. Mientras que solo se despide de sus compañeros
de una manera afectuosa y sencilla pues sus pensamientos ahora esta ubicados en su
esposa e hijo, quienes no ha visto desde ya hace algún tiempo, quizás el mismo tiempo
que el lleva suspendido, pero a partir de ahora todo será diferente. Y en efecto todo lo
es, pues en la oficina general ya lo esperan con el contrato de renuncia junto a la
sucesora de sus deberes actuales a quien deberá informarle todos los avances en Riley.
- buenas tardes doctor Lang, le presento a su sucesora la señorita Elizabeth, quien a
partir de ahora será quien tome el control absoluto sobre Riley, así que le pido por favor
le entregue sus informes.
- muy bien.
- entonces doctor, ¿puede usted informarme ahora sobre Riley?
- si claro, ¿por dónde quiere que empecemos?
- por su estado de salud, ¿cómo se encuentra él?

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- en base a las constantes repeticiones que lo hemos sometido a las llamas, yo podría
decir que su estado de salud es delicado, pero no grave, mas sin embargo yo diría que
eso es irrelevante, pues en las condiciones que se nos ha ordenado mantenerlo él debería
morir en cualquier momento
- y ¿Por qué no lo ha hecho? ¿Acaso no lo han interrogado?
- señorita, según nuestras ordenes y las evidencias que se nos ha mostrado, tenemos
estrictamente prohibido tener cualquier contacto con Riley, y en lo personal le aconsejo
que siga con esta orden.
- no es necesario que lo haga, pues yo ya he tenido un roce con su lado “oscuro” si
podemos definirlo de esa manera.
- perfecto, entonces ya entrando en materia de estudio, le puedo informar que Riley en
mi opinión médica sufre de esquizofrenia incluyendo dentro la múltiple personalidad,
junto con el hecho de que la mayoría de sus nervios principales y gran parte de sus
células son en gran parte diferente a las que usted y yo conocemos
- ¿a qué se refiere doctor?
- es bastante difícil de explicar señorita, pues a lo que todo el mundo reaccionaria de
una manera normal para huir de ella, refiriéndome obviamente al dolor, el parece
acostumbrarse a ello…
- ¿se refiere a que él es una especia de persona del tipo que siente agrado por el
dolor…?
- no, y a lo que usted se refiere es a un masoquista, pero el no, el en un principio lo
siente, pero después psicológicamente empieza a “luchar contra el” y suponemos que es
así como ha logrado mantenerse vivo hasta ahora.
- entonces usted está tratando de decirle a mi hija que lo único que ha logrado averiguar
en todos estos años de Riley, es ¿qué es una especie de masoquista con doble
personalidad que sufre de esquizofrenia aguda?-interrumpiendo el director Johnson
diciendo aquello con un cierto tono de sarcasmo y reproche, provocando que el docotr
Lang se encogiera de hombros y contestara.
- si… esto es en base a que ninguno de nosotros ha logrado tener ningún contacto
cercano con él.
- ¿y eso porque fue?
- debido a las evidencias que nos fueron mostradas tomamos esa decisión.
- …hija, por favor ve y toma el lugar del doctor, yo necesito hablar con él un poco más
en privado.-esto hizo estremecer al doctor, pues sabía que lo que le esperaba no era
bueno para él.
- entonces doctor, dígame ¿Por qué ese repentino brote de humanidad?
- pues si nos referimos a lo de hace algunos momentos, puedo decirle que estoy
demasiado fatigado de este trabajo, del escuchar a un hombre gritar hasta el cansancio,
además de que extraño a mi familia.
- ah, ya veo, entonces no hay nada que discutir, pero dígame ¿podría hacer algo al
respecto para que usted siguiera a cargo de Riley?
- lo siento, pero no, me parece que ya he tomado mi decisión.
- pues, podría decir que esto es una gran pérdida para el experimento, y la sociedad en
general.
- disculpe… pero ¿a que es a lo que se refiere?
- no, ha nada importante, solo hágame el favor de firmar su renuncia, y yo mismo me
encargare de que sea escoltado, créame, incluso las calles pueden ser tan peligrosas con
Riley o sin él, entiende a lo que me refiero… doctor- frente a estas palabras el se daba
cuenta de que ya no tenía futuro y eso provoco que le temblaran las piernas, mientras
que sentía algo gélido correr por su espina, y para una persona con su capacidad supo de

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inmediato lo que eso significaba, …miedo por el imperceptible toque de la muerte en su
nuca.

- caballeros ahora yo estoy a cargo de este proyecto, mi nombre es Elizabeth y espero su


colaboración en esto, ahora si son tan amables quisiera saber sus nombres, puestos y en
qué fase se encuentra Riley.
- mi nombre es Lena, y estoy a cargo del estudio de sus emociones, ubicándonos en este
momento en la fase tres de su tratamiento.
- y… exactamente ¿de qué tratamiento estamos hablando? Señorita Lena
- el de su regeneración del tejido, y lo que esto provoca en su cerebro ¿no se lo ha
comentado el doctor Lang?
- en el informe que él me presento, solo decía que se encontraban estudiando su múltiple
personalidad, aunque en lo personal no entiendo cómo pueden hacerlo si lo mantienen
allá afuera suspendido, mencionando también su esquizofrenia aguda, que de igual
manera me cuestiono como es que pudieron diagnosticar eso si todo el tiempo lo
mantuvieron ahí afuera, y jamás entablaron alguna conversación con él, ¿Qué acaso
nunca les dio curiosidad por saber lo que pensaba o lo que sentía?
- señorita, si me permite diferir, usted se está refiriendo a él como un ser humano, y esos
estudios que usted menciona fueron finalizados ya hace algunos meses.
- ah… así que el reporte del doctor tenia meses de atraso, entonces usted ¿puede
decirme en que concluyeron esos “estudios”?
- en nada relevante.
- ya veo, ¿y eso no será que quizás fue a la falta de contacto personal?
- como ya le mencione señorita, usted lo mira como una persona y no lo es.
- pues a partir de ahora todos lo trataran como a una persona entienden, ya que de eso
depende ahora su trabajo y por favor pueden decirme ¿quién nombro a la señorita Lena
como líder?
- fue el doctor Lang.
- gracias ahora usted puede decirme ¿cuál es su nombre?
- mi nombre es Dan
- ¿y que está estudiando usted de Riley?
- me mantengo al tanto de sus estímulos neuronales, checando como es que estos
responden al momento de someterlo al fuego directo.
- y ¿cómo es que responden estos? Si me concede el favor de decirme.
- pues de maneras muy distintas, al principio es como todos, siente un dolor agudo, pero
después estos cambian y se reducen a un nivel gradual, tanto que puedo decir que el se
adapta a esa situación.
- así, que usted me está diciendo que el hombre que tiene colgado como marioneta se
adapta al infierno al cual lo someten ¿cierto?
- sí, así es, eso es lo que nos muestran sus signos vitales ubicados en las pantallas.
- y ¿no ha pensado ni siquiera una sola vez que quizás por alguna extraña razón el
aparato que manda esos signos vitales a sus pantallas, los este mandando mal o
equivocados, por el hecho de que esas cosas entran al fuego con él?
- pues… nosotros no la habíamos pensado de esa manera…
- perfecto, entonces descuélguenlo de donde lo tienen y métanlo al ala de terapia
intensiva, lo quiero consciente en setenta y dos horas.

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- señorita Elizabeth, aparte de que lo que no está pidiendo es imposible por su estado
actual, si el recupera la conciencia en el transcurso del traslado, muchos de nosotros
podríamos morir, si no es que el acabaría con el arka por completo.
- bueno el hecho de que sea o no posible, no es mi problema ¿verdad? Y por lo demás,
supongo que podríamos llamarle justicia ¿no lo cree?
- pero…
- señor Dan, no recuerdo haberle preguntado ¿o sí?
- no.
- entonces no hay porque discutir, con su permiso espero su respuesta en setenta y dos
horas.
Incluso ahora los grandes médicos, quienes fueron elogiados en su momento son
ahora humillados por una persona aun más joven que ellos, quien desconoce
absolutamente la situación en la que se encuentra, y desconoce claramente los motivos
del porque hace esto, ¿amor quizás? ¿Venganza tal vez? Es una pregunta que ni ella se
puede contestar, pues a pesar de todo el tiempo que ha transcurrido desde aquella vez
aun no tiene respuesta a su última pregunta.
- ¿debo perdonarlo? O ¿debo vengarme?
Son demasiadas las noches que se ha mantenido en vela preguntándose eso, y todas
ellas marcan aun mas su rostro de ángel; demacrándola hasta el hecho de perder el color
de su piel, olvidando su sonrisa, para abandonarla en la soledad junto con todas sus
esperanzas abandonadas en algún lugar.

La noche ha pasado, no recuerda cuando fue que el cansancio la venció ni la última


vez que pudo dormir bien, pero igual que todas las últimas noches no ha podido
descansar un solo momento, así que solo se levanta con el mismo sentimiento de
frustración de todas las mañanas y empieza a crear su día. Primero cubriendo los
detalles que provocan la falta de sueño con un poco de maquillaje frente al espejo, para
después salir y tomar el primer expreso a la superficie que la llevara hasta las puertas de
su auto, con el cual conducirá hasta llegar a la institución mental donde está haciendo su
servicio social que le exige la universidad para aprobarla como doctora en psiquiatría, el
cual inicio poco tiempo después de que Riley entrara en ese estado confuso, haciendo
esto para tratar de ayudarlo, o al menos saber porque paso, pero ninguno de sus colegas
a los cuales les ha contado eso puede decirle porque es que ocurrió, jamás habían
escuchado de un caso semejante, ni siquiera en los pacientes más agresivos, comentando
que sería de gran ayuda que ellos pudieran tratarlo personalmente, pero era obvio que
eso es imposible, así que cuando llegaban a ese punto en su plática, drásticamente
cambiaban de tema otros de sus colegas empezando a relatar los problemas de sus
pacientes con un gran sarcasmo, para siempre finalizar con la frase – ellos se ahogan en
un vaso de agua- esos eran los detalles que podían arrebatarle una ligera sonrisa por la
mañana, antes de empezar a tratar con los típicos pacientes que sufrían depresión aguda
o algún otro problema que podían resolver solos, pero aun así querían ser atendidos,
mas sin embargo esta vez no fue así, esta mañana se encontraba en el hospital el director
general de psiquiatría, quien reasigno a todos los estudiantes al área de pacientes
peligrosos, no dejando a cargo a mas de tres pacientes por docente.
Esta era el área donde incluso famosos psiquiatras habían sido recluidos durante
algún tiempo en el hospital por haber tratado con ellos y esa era su gran fama que todos
contaban a los recién llegados, algunas veces mostrándoles expedientes de esos
psiquiatras para demostrarles que era cierto a los dudosos, mientras que otros
simplemente le llamaban “el laberinto” porque era muy difícil salir a tiempo de ese

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lugar. Y ahora el tiempo de que los nuevos docentes entraran ahi a tomar aun más
experiencia si es que querían ser psiquiatras profesionales.
- entonces damas y caballeros, deberán comprender que si ustedes realmente quieren
ayudar a las personas, deberán tratar con toda clase de personas, ¿me explico? –todos
asintieron con la cabeza al mismo tiempo mientras se encontraban frente a las puertas
del laberinto.
- ¿alguien tiene alguna duda al respecto? – ninguno fue capaz de hacer pregunta alguna,
aunque el director sabía lo que ellos pensaban espero alguna pregunta, pero solo hubo
silencio y fue más que suficiente para decir.
- escúchenme con atención, todos los doctores que miran a su alrededor diariamente
tratando de ayudar dentro de esta institución han pasado por este lugar teniendo
exactamente las mismas dudas que ustedes, y si lo que necesitan es un consejo yo les
puedo decir que los escuchen pero no les pongan atención, pues ellos están en un grado
irreversible y por más que intenten no podrán sacarlos de ahí, ahora lo mas que puedo
desearles es suerte –abriendo enseguida las puertas del laberinto de donde salió una gran
pestilencia que de ella se podían captar en seguida el olor a excremento, putrefacción y
sangre, provocando el vomito inmediato de algunos de los docentes.
Pero al final solo la mitad de todos ellos tuvieron el valor de entrar en ese lugar y de
entre esos pocos la única persona que los encabezaba era Evelyn, a quien dejaron sola
afuera de una de las celdas la cual tenía marcada por todos los rincones cruses extrañas
y en el centro debajo de la más grande de todas estaba arrodillado un hombre de aspecto
indigente con sus ropas totalmente desgarradas y sucias por el aislamiento, mientras que
su pelo canoso demostraba que llevaba demasiado tiempo sin asearse, ni afeitarse, o al
menos recortarse un poco la barba, pero en ese lugar yacía la idea de que era mejor
mantenerlos a salvo sucios, que limpios y muertos, pues algunos de ellos eran capaces
de lastimarse a sí mismos y a otros con cualquier cosa que encontraran, y uno de ellos
era el paciente Rolland quien ahora se encontraba frente a los ojos de Evelyn con un
rosario envuelto entre sus manos y atado entre sus dedos, con los ojos clavados en sus
pies maltratados diciendo para sí mismo – …siempre es uno diferente nunca es el
mismo…
- ¿nunca es el mismo Quién? Rolland, ¿para quién hablas? ¿Le hablas al rosario entre
tus manos? ¿El te puede contestar? ¿Qué te dice?- preguntando ella por obligación más
que por curiosidad, irritando al demente detrás de los barrotes.
- ¡No pregunte si realmente no le interesa saber doctora! ¡Ahora lárguese y déjeme en
paz! – azotándose contra los barrotes provocando un sonido ensordecedor que los otros
pacientes siguieron de la misma manera logrando con eso aterrorizar a la joven docente
quien inmediatamente dio algunos pasos atrás, mientras que miraba como enseguida los
guardias azotaban sus garrotes contra los dedos de los pacientes tratando de calmarlos
con eso, los cuales respondían sacudiendo con más fuerza los barrotes de la celda, por
donde se podía alcanza a mirar que algunos ya estaban por vencerse lo que provocaba
que se acercaran más guardias a azotar al sujeto detrás de los barrotes, diciéndole
Rollan a la doctora.
- ahora dígame doctora, ¿Quiénes son los que tienen miedo de ser golpeados ellos, o
nosotros? – diciendo esto con una gran sutileza, lo que provoco que la doctora Evelyn,
entendiera por completo esas palabras por lo que se acerco a los guardias que golpeaban
sin cesar al paciente a pedirles que se tranquilizaran un poco.
- señores por favor, creo que él ha recibido más golpes de los que merecía, así que por
favor les pido que me traigan el kit de primeros auxilios para suturarle las heridas que le
hicieron con los golpes. – diciendo ella en un tono cordial a los guardias de ese lugar.

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- señorita, no sé si usted esté consciente de las normas de este lugar, pero tenemos
estrictamente prohibido por dirección abrir esas rejas, en otras palabras, solo se pueden
abrir cuando el paciente este muerto y no presente riesgo alguno para nadie. –
contestándole el en tono indiferente refiriéndose al hombre de la celda como cualquier
animal condenado a morir, provocando que la doctora lo fulmine con la mirada y le diga
en un tono más demandante que otra cosa.
- escúcheme bien señor, debe haber una manera en que yo le pueda suturar las heridas
sin que usted abra esa reja, así que piensa en algo no me importa, lo que sea, porque yo
no voy a permitir que el quede así. Ahora fue clara y directa.
- está bien, usted gana, he tu loco – azotando los barrotes con su garrote para atraer la
atención del sujeto que estaba dentro – escucha, vas a sacar las manos por entre los
barrotes para esposarlas y que te cosan las heridas te quedo claro – el paciente tenía un
historial de esquizofrenia grave, pues en una ocasión mordió su lengua hasta trozarla y a
cambio de eso sufrió una golpiza que le impidió volver a hablar - ¡te quedo claro o no!
- señor supongo que él está consciente de eso, ahora pídale que saque las manos por
favor.
- hey tu, ya la oíste saca las manos. – aun sabiendo que le iban a curar las heridas el
paciente las saco con algo de temor, solo para ser golpeadas nuevamente por el garrote
del guardia quien le amenazo diciéndole. – donde tu vuelvas a compórtate así, nosotros
vamos a entrar ahí y te golpearemos hasta cansarnos todos los días ¿entendiste? – el
solo pudo asentir con la cabeza, pues ahora salían lagrimas del dolor que sentía y la
doctora estaba totalmente furiosa.
- ¡escúcheme bien pedazo de hombre, más vale que no se presente a trabajar mañana y
ni siquiera termine el turno de hoy, porque donde yo lo vuelva a ver por aquí créame esa
será la última vez! ¿Me escucho?
- ¿es una amenaza doctora? – preguntándole el en un tono sarcástico y burlón, como no
creyendo en sus palabras.
- sí, señor es una amenaza. – diciendo esto, a lo lejos se podían escuchar suaves
aplausos como de triunfo, los cuales provenían de la celda del paciente Rolland, quien
decía. – felicidades doctora, muchas felicidades, ahora si me permite decirle al señor
Kevin que saque sus manos para que usted se encargue de ellas, recordándole que donde
los guardias le hagan algo usted es lo suficientemente capaz de controlarlos ¿o no?
Doctora.
- si así es, donde vuelva a suceder que estos hombres les hagan algo, les juro que
inmediatamente se quedan sin trabajo.
- entonces mi buen amigo Kevin, ¿crees que puedas sacar tus manos? La doctora nos
acaba de demostrar que le importamos, eso debería importarnos a nosotros ¿no crees? –
el solo respondía con ruidos que salían desde su garganta y asintiendo con su cabeza.
- muy bien doctora, muy bien…

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CAPITULO VI
NUEVO DESPERTAR

Las maquinas no paran de sonar de alarma, toda la gente esta anonadada, jamás
creyeron que él iba a bajar de nuevo, nadie nunca se lo pudo imaginar, pero ahora para
todos ellos la única imagen que pueden ver, es como los cables que lo sostienen
empiezan a bajar, todo siendo supervisado por la joven doctora Evelyn hija legitima del
jefe de proyecto Johnson, o al menos eso es lo que creen todos, pues ninguno conoce a
la madre de Evelyn, pero ahora eso no importa, de hecho nunca ha importado, pues
ninguno de ellos es de juzgar mal, excepto el famoso hijo adoptivo Riley, quien marco a
esta pequeña sociedad de científicos SS, puesto este nombre en honor a los ya viejos
científicos de lo paranormal en la época nazi, pues aunque su fama era algo parecida a
la de Riley encontraron en lo largo de sus investigaciones algunas cosas importantes,
pero la diferencia entre ellos y las personas de la actualidad, es que los nazis soportaban
el genocidio y ahora es seriamente penado, pero nadie culpar a las personas que ahora
liberan al genocida mas sádico que hayan visto sus ojos, aunque su único argumento de
defensa sea “el solo está enfermo, nosotros lo hicimos, por tanto es nuestra
responsabilidad”, todo el mundo piensa, “no es que ellos quieran una responsabilidad
como esa, solo quieren hacerlo más fuerte y al mismo tiempo tratar de educarlo”, por
eso es que uno de los jóvenes científicos pregunta a la joven doctora – señorita, ¿cree
usted que esto sea realmente lo correcto?, varios de mis colegas y yo nos sentimos…- el
joven doctor no pudo terminar la frase, pues todos en ese lugar saben que ella tuvo un
romance con ese demonio, y por haber pagado las consecuencias es que siempre trae la
bufanda en el cuello, tapando la marca que le dejo aquella vez.
- ¿Cómo se sienten, sus colegas y usted? No escuche que terminara la frase. – ella saber
perfectamente lo que siente todo el mundo a su alrededor, así que es irrelevante su
pregunta, por lo que se contesta para sí misma. – todos ustedes, sienten algo de temor, al
ver que lo estamos bajando de ese lugar, y eso es entendible, incluso yo misma tengo
miedo, pero díganme ustedes, ¿Cuánto tiempo más lo iban a dejar en ese lugar? ¿Qué
acaso no es un hombre?
- señorita si él fuera un hombre, ya había muerto hace mucho tiempo.
- entonces ese es uno de los secretos que debemos descubrir ¿no le parece?, ahora antes
de retirarse le pido por favor que informe a los demás… - antes de poder terminar, ella
junto con todos los demás observaban atónitos cómo es que Riley empezaba a
forcejear y a gritar tras haber sufrido graves daños en su cuerpo, mientras que la
multitud asustada trataba de huir, ella se acercaba cada vez más a él, quien quedo
suspendido a unos metros más alta que ella, por lo que podía escuchar claramente sus
gritos.
- ¡gg…hhh... m…d…ts…! – era muy difícil entenderle, casi imposible, pero aun así el
logro emitir una oración clara de entre todo lo que dijo - ¡...los matare a todos
gg…hhh...! – en ese momento fue cuando Evelyn pidió que continuaran con su
descenso, y lo detuvieran cerca de donde estaba ella, pues ella pensaba que con solo el
hecho de verla este se tranquilizaría, pero no contaba con que sus ojos estuvieran
cegados por las cicatrices, por lo que continuaba con sus gritos de agonía.
- d...jnm…r… o… jro… ls… matare.
- ¿Jeff? ¿Eres tú?
- ¿e...v…lyn?

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- sí, soy yo, escucha, hoy nadie te va a hacer nada Jeff. Solo relájate y te prometo que no
pasara absolutamente nada malo
- ¿n… srio...? – era algo difícil entender sus palabras, pues sus cuerdas bocales habían
sido calcinadas demasiadas veces como para que pudiera hablar bien.
- si Jeff en serio, solo tranquilízate y en un segundo estaremos juntos. – ella solo debe
ganarse su confianza, es en lo único que piensa, solo la confianza.
- .. t… mo
- gracias Riley, pero recuerda solo mientras estés calmado, podrás estar conmigo
¿entendido? – sin darle oportunidad para responder, con solo la señal de una mano
ordeno que continuaran con el descenso, mientras que el preguntaba a su manera.
- ¿…an…m…ams?
- no, Jeff… ya no te amo. – diciendo esto para sí misma, pues creía que el ya estaba lo
suficientemente lejos para como para escucharla.
-¿…rque…? – una pregunta que nadie esperaba, mucho menos ella quien fue la única
que lo escucho decirlo.
- porque tu ya no eres Jeff Riley, por eso, ahora solo eres JF-2. – estaba completamente
segura de que el la había escuchado y había formulado otra pregunta, pero ella ya no
pudo escuchar cual había sido.
Los murmullos hacían eco a su alrededor, de los pocos oyentes que se mantenían en
ese lugar, mientras solo era ella quien miraba como bajaba un solo sujeto hacia lo que
no hace mucho tiempo había sido su infierno personal, para ser desatado y contenido en
un simple cuarto durante más de diez horas, pues se acercaba la hora de presentarse en
el sanatorio para atender a otro extraño.

- el fin se acerca ya, ♪ el fin, al fin esta cerca, ♪♫ no lo podrás evitar, pues yo seré quien
empiece con el ♫♪ .
- es una canción extraña Rolland, ¿tú la compusiste?
- sí, así es señorita ja, ja, ja, yo la compuse, pues como usted comprenderá, nosotros los
“diferentes” no tenemos mucho que hacer…
- más bien querrás decir los enfermos, o ¿me equivoco?
- no lo sé doctora usted dígame, aquí de entre todos nosotros, solo usted es capaz de
tomar una verdadera decisión no es así, una que sea tomada en cuenta ja, ja, ja tomada
en cuenta, que gracioso
- Rolland, perdona que cambie bruscamente nuestro tema de conversación, pero no
puedo evitar mirar esas… cruses marcadas en tu celda, ¿tú las hiciste?
- si, así es doctora, ellas me protegen
- ¿de quién?
- de él, doctora, el que no perdona, ni tiene piedad, al que solo le importa asesinar a
sangre fría lo que se atraviese en su camino…
- ¿y entonces piensas que el vendrá por ti?
- quizás…
- ¿Quizás?... ¿Cuándo Rolland? ¿Cuándo el vendrá por ti?
- cuando para él sea necesario asesinarme
- ¿entonces por eso compusiste esa canción?
- no… la compuse porque yo seré quien acabara con los siete
- creí que solo era uno Rolland
- sí, uno será el que vendrá por mí, los otros seis destruirán todo a placer por mandato
divino
- aahhh, ya entiendo, te refieres a los jinetes del apocalipsis ¿no es así?
- sí claro, si usted lo dice

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- ¿entonces no son ellos?
- no…
- creo que esto tomara un poco más de tiempo, y estaba pensando en cambiar de tema,
¿Qué te parece la idea?
- doctora – el tono del viejo Rolland empezaba a cambiar, de la indiferencia a la empatía
de un demente, levantándose al mismo tiempo de su vieja y polvosa cama, para
acercarse a los barrotes sin dejar de ser descubierto por las sombras, continuaba
diciendo - nosotros no somos gente, estamos enfermos, sufrimos de nuestras facultades
mentales – diciendo todo esto en siseos y escalofriantes susurros, que cada vez esas
palabras se volvían mas taladran tés a la mente de la doctora quien empezaba a
imaginarse, lo que este había hecho, para decirle eso - no debe hablar con nosotros
como si fuéramos cualquier persona, no respondemos por nuestros actos, somos
asesinos, gente desquiciada…
- estoy consciente de ello Rolland, no necesitas decírmelo
- ¡no lo diga como si no le importara! – abriendo sus ojos destellantemente negros que
relucían de entre las sombras, y su sucio aspecto, pudiendo con ello asustar a cualquiera,
excepto a la joven doctora.
- no, Rolland estas mal, no es que no me importe, lo que sucede es que yo no vengo
aquí a culparte por tus actos cometidos, mi presencia aquí, es para saber qué te motivo
para hacer eso, eso es a lo que vengo yo, no a otra cosa, está claro Rolland
- si… supongo que sí.
- bueno este no es un tema muy ameno que digamos, por lo que quiero volver a
cambiarlo, pero si me permites ahora quisiera empezar yo.
- como guste, doctora… - aun no se ha apartado de los barrotes, ni ha movido un
centímetro su taladrarte mirada de la doctora, quien estaba empezando sentirse un poco
acosada y cambia muy seguido su postura en la vieja silla.
- perdón Rolland, pero tu mirada es…
- ¿cómo doctora? Mi mirada ¿cómo le parece?
- un tanto acosadora, si me permites decirlo
- disculpe que la mire de esta manera, pero es que usted me recuerda a mi hermosa hija.
- bueno gracias, y que le sucedió a ella
- la asesine…y después a mi esposa siguiendo con mi hijo.
- ¿Por qué Rolland? ¿Por qué los asesinaste?
- para que pagaran por sus pecados.
- ah, ya veo, pero tienes que tener en cuenta que nosotros no somos quienes debemos
decidir quién debe ser castigado y quien no, supongo que para eso existe un ser divino,
no te parece, y ¿qué fue lo que utilizaste para cometer ese asesinato?
- no, no fue un asesinato, fue un castigo, y lo que yo utiliza para castigarlos solo fueron
mis manos, no necesite de nada mas, solo empecé a golpearlos, como ya le dije primero
a mi hija, la encerré en una esquina, y fue ahí cuando pago todos sus pecados, después
siguió mi esposa, quien no debía nada pero trato de defenderla, ese fue su error, y por
ultimo mi hijo, supongo que ese es mi único pecado, pues él no había hecho nada malo,
solo no paraba de llorar, y tuve que callarlo.
- Rolland… ¿tratas de decir que tu hijo era un recién nacido?
- si solo tenía algunos meses de edad, ni siquiera un año – esto último que acababa de
decir dejo atónita a la doctora, sabía que los de este lugar estaban locos y que quizás
algunos habían cometido asesinatos, pero nunca se había imaginado que ha tal grado.
- maldito loco- susurrando esto en el tono más bajo que pudo, tratando de que solo fuera
ella quien lo escuchara.
- si doctora, recuerde que se lo dije, aquí estamos desquiciados

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- sí, ahora entiendo porque, pero bueno al menos supongo que tu familia está
descansando en paz en el paraíso no crees, hablando de eso ¿Cómo crees que sea ese
lugar? Pues en el informe que me dieron tu ya tienes fecha de muerte… – justo en ese
momento la sesión con el viejo Rolland había terminada, pues es cuando empezaba a
pitar la alarma del reloj en la muñeca de la joven.
- …sí, es hermoso, solo que es un poco más parecido al infierno de lo que cree…
- bueno, si tu lo dices ¿Quién soy yo para dudarlo? – ella estaba molesta por lo que este
le había contado, creía que aun le faltaba mucho para que llegara ese momento, y
cuando eso sucediera ella estaría preparada, pero siempre ha estado consciente de que la
vida otorga demasiados fracasos antes del gran triunfo… si es que algún día llega.

Horas más tarde ella sale del viejo hospital, fulminando con la mirada a quien se
atraviese en su camino, sin importarle quien sea, pues hace algunos momentos ella tuvo
un enfrentamiento con el jefe de psiquiatría… su jefe directo.
- Evelyn… ¿cómo empezar?
- pues por el principio supongo yo – ella sigue un tanto irritada por lo que le dijo el
enfermo, y lo que menos desea es que alguien empiece a darle rodeos para decirle algo.
- Entonces por ahí será, dime ¿porque tuviste problemas con los guardias del laberinto?
Eso es algo que me sorprende de ti, pues jamás había tenido una sola queja de ti,
siempre sabias como dirigirte a ellos, pero ahora… esta vez los has encarado como si
fueran, unos don nadie y yo quiero saber ¿porque? – “lo que me faltaba” piensa para sí
misma, mientras termina de escuchar a su jefe hablar.
- para principio de cuentas yo no los encare, yo solo quería suturar las heridas de uno de
los pacientes, y lo que menos esperaba es que ese sujeto le hiciera más daño al paciente,
del que ya tenía, así que simplemente le pedí que ideara una forma para yo poder hacer
mi trabajo, eso es todo. – directa, fría en su voz, y una mirada penetrante, eso era nuevo
para cualquiera, pero solo estaba frente a su jefe quien obviamente era de psiquiatría, y
ya había pasado mucho tiempo soportando a docentes como ella
- pero Evelyn corrígeme si me equivoco, ¿nuestro trabajo que acaso no es analizar a los
pacientes y nada más?
- sí ¿pero usted hubiera dejado a uno de los pacientes con los dedos rotos y
sangrándoles, por culpa de un tonto?
- pues no, supongo que no en ese caso yo hubiera avisado a emergencias, en lo personal
dudo… o más bien dudaba que alguno de ustedes tuviera el valor de ayudarlos, pero tú
me has sorprendido, así que por eso felicidades.
- ¿entonces ya me puedo ir?
- por desgracia no Evelyn, aun tenemos que analizar otro punto de ese incidente, como
el exactamente ¿porque amenázate al encargado de guardia con despedirlo de la
institución si lo volvías a ver? Eso si es algo intrigante – “he ahí el meollo del asunto…
¡genial!” nuevamente pensando esto para sí mismo mientras hacia una mueca tratándola
de ocultar de su jefe, quien con el rabillo del ojo alcanzo a verla y pregunto.
- ¿tienes falta de tiempo, como para estar aquí Evelyn?
- si… doctor, de hecho si, ¿podríamos tener esta “conversación” en otro momento? ya
que tengo algunas cosas muy importantes que hacer, justo ahora en otro momento.
- ah, perfecto entonces puedes retirarte, pero necesito que mañana te presentes conmigo
para evaluar tu desempeño y saber si se te puede acomodar en otra área, en dado caso de
no ser posible, deberás entender que tus practicas como docente serán canceladas, al
menos en esta institución. – ahora el que alguna vez fue su mentor, al que consideraba
como su amigo le ha volteado la espalda, solo por el hecho de no ponerle atención, cosa
que enfureció por completo a la joven docente,

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- ¡¿quiere que le diga porque lo amenace?! ¡Por que el muy idiota estaba entorpeciendo
con mi trabajo, mas aparte que el imbécil, no me dejaba tratar con el hombre que dejo a
mi cargo, por eso lo hice! Ahí algún problema con eso…
- que descanses Evelyn, te espero mañana a primera hora en mi oficina por favor.
Era difícil concentrarse, mientras toda esa discusión pasaba por su cabeza. Al final
solo entro a su “joven bólido” como gustaba llamarle y lanzo sus cosas sobre el asiento
trasero, para encender el motor y hacerlo rugir como nunca justo en frente de la oficina
de su jefe quien estaba parado mirando atravez de la ventana a Evelyn, quien después de
hacer que el motor de su auto rugiera varias veces como aludiendo a una fiera
embravecida, se retiro de la manera más rápida posible pisando el acelerador a fondo,
dejando que el auto tragara gasolina a placer y no solo por la necesidad de hacerlo,
desapareciendo así ella sobre el horizonte de la institución, para que al llegar a la vieja
carretera este “joven bólido” tome sin dudar la delantera sobre cualquier auto que quiera
emparejarlo, ganando así demasiadas multas de transito como para poder pagarlas todas.

Más tarde, tras algunas multas de transito sumadas a su expediente y ya un poco más
relajada, ella empieza a tomar el roll de psiquiatra de su antiguo novio que en algún
momento el trato de matarla, cualquiera lo hubiera dejado condenarse por sus acciones
en las llamas durante toda la eternidad, pero desde aquel momento ella decidió
interrumpir sus estudios de negocios internacionales, para empezar los psicología y
continuar con la especialidad de psiquiatría, para saber porque es que el reacciono de
esa manera, pero eso es todo un acertijo al igual que su inmortalidad, “o es que quizás
este ocultando un amor secreto que aun pueda tener sobre el… ja, ja, ja, no eso es
imposible, solo se me ha ordenado ubicarlo en sus pensamientos, para que el después
esté listo para lo demás… ¿pero qué es lo demás?” – pensando esto ella para sus
adentros mientras caminaba por los pasillos del lugar tratando de llegar a su oficina,
para encontrarse con la segunda persona encarda del proyecto, quien ya la esperaba con
afán y desesperación.
- buenas tardes Leslie, ¿Cómo se encuentra el sujeto?
- pues en un aparente estado él se encuentra bien, pero debemos estar conscientes de que
él es muy inestable, y en cualquier momento puede cambiar “su estado de ánimo” aparte
de que solo ha estado preguntando por usted
- ¿Qué es lo que ha preguntado?
- cosas básicas, como ¿en donde esta? ¿a qué hora va a regresar? ¿porque tarda tanto?
¿porque lo liberamos?
- y que le han contestado ustedes
- tratamos de mantenerlo relajado, pero pienso que es hora de que usted hable con él.
- si… tiene razón, pero no será exactamente ahora, por lo que van a tener que mentirle
sobre mi regreso, díganle que tardare mucho más tiempo en volver, entenderán que
necesito revisar las grabaciones mientras a estado consciente.
- si señora, pero no si sea posible lograr lo que pide, el estas últimas horas ha estado un
tanto más desconfiado sobre lo que le decimos y él es quien espera con mas ansia que
nadie su regreso.
- está bien vallamos allá lo calmare si es necesario, pero necesito revisar esas
grabaciones
- Riley habla la doctora Leslie ¿puedes acucharme? – todos los que han hablado con el
se han comunicado con un interlocutor, casi nadie ha tenido el valor de entrar excepto
Johnson, quien fue el primero en hablar con él, y no quiso que nadie lo escuchara.
- …si… a re…so… Evelyn?
- lo siento Riley, ella aun no ha regresado, y es muy probable que no regrese hoy…

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- dígale que tampoco volveré mañana – cortando ella la comunicación para probar
cuanto es que él podía soportar.
- y quizás tampoco mañana, ¿serias capaz de esperar?
- …no… l... se
- ¿es tan difícil Riley?
-...si
- ¿quieres que se te administre un sedante? Para que puedas dormir y no sientas dolor
- no… pre…fi …ro… sprala.
- como quieras, te avisaremos en cuento ella regrese ¿de acuerdo?
- o… si… - hay algunas palabras que él no puede completar por lo que algunas veces
prefiere cambiarlas por otras.
- muy bien entonces lo dejo a su cargo señorita Leslie, supongo que es lo
suficientemente capaz como para controlarlo ¿verdad?
- si claro, de cualquier manera usted será avisada sobre cualquier novedad, ¿supongo
que estará de acuerdo?
- no puedo decir que no – las dos doctoras tienen la misma fuerza en el carácter, y las
dos estuvieron juntas cuando sucedió el incidente con Riley, es por eso que ambas
quieren ayudarlo, pero él jamás volverá a ser el mismo
“mátalos, recuerda que lo juraste, que en la primera oportunidad que bajaras de aquí los
matarías a todos y cada uno de ellos, empezando por Johnson y terminando con cada
niño de este maldito lugar ¿Qué acaso lo olvidaste? o vas a permitir que se sigan
burlando de ti, como cuando te tenían sujeto a esas cadenas, recuerda cómo es que cada
cobarde te miraba, cada uno de los malditos que salvaste de ser asesinados por los de
arriba terminaron por colgarte como una ridícula marioneta ¿vas a permitirlo? ”- su
conciencia baila y canta la danza de la muerte dentro de su cabeza esperando que el
haga algo al respecto, contaminando sus pocos pensamientos claros con imágenes de
dolor y burla, mientras se mantenía sujeto a los cables, que por cada movimiento que
hacia estos le mandaban descargas eléctricas.
“vas a permitirlo… tu, su salvador, ¿qué te traten de esta manera?” – ##no…. –
“entonces que esperas, recuerda que Evelyn fue quien te puso aquí, debes empezar por
asesinarla a ella, olvídate de Johnson, ella fue la que le pidió que te colgara aquí, ¡¿Qué
no lo escuchaste cuando te lo dijo?!” - ###l no… ##djo.. eso… - “¡¿entonces que
dijo?! No fueron sus palabras exactas al decir, ella es la culpable, yo no quería ni debía
pero ella lo provoco.
- clla…te… ¡lsli…! “cobarde… eso es lo que eres, eres un maldito cobarde igual que
ellos, pero no quieres admitirlo porque también para eso tienes miedo”.
- lsli…! “si te sedan estarás a mi merced”
- ¿que quieres Riley?
- sdnte…
- ¿estas seguro?
- s…i….
- muy bien entonces dame dos minutos, en lo que los guardias te colocan los grilletes
- pr… favr...
- Riley… si entro ahí que me garantiza que no me haras daño.
- n…l… hre…
- de cualquier manera yo no puedo entrar, lo siento Riley
- prdn… pr.. l… qe… oy… hcr… - diciendo esto, el trata de ponerse de pie lo cual
requiere de la mayoría de sus fuerzas – “…idiota…” – para tratar de agarrar la vieja
lámpara que colgaba del techo de la cual arranco el foco junto con su protección,

36
dejando la vieja habitación a oscuras hasta que solo fue iluminada cuando Riley recibió
las descargas de la corriente, que provoco una gran baja de energía en todo el lugar
- ¡Riley ¿puedes oírme?! – después de que el viejo cuarto oscureció por completo ella
solo pudo ver la silueta iluminada de Riley por las descargas de corriente eléctrica que
corrían por su cuerpo, finalizando con simples chispazos cuando el yacía sobre el suelo
y la voz de Leslie se escuchaba a lo lejos – ¿Riley que sucede…? – la voz cada vez es
más lejana, apenas audible para cualquiera, hasta que al final solo desaparece como un
susurro en la tormenta.

- abre los ojos… - apenas alcanza a escuchar a lo lejos – por favor ábrelos no me dejes
aquí sola – una voz de una mujer suplicándole que se levante a un cadáver – te lo ruego
ábrelos por favor – “es ella y… está llorando” se dice para sus adentros y aunque trata
de abrir los ojos, le es prácticamente imposible; “es igual que aquellas veces” – vuelve a
decirse para sí mismo como cuando lo sometían a las llamas… todo el cuerpo le
quedaba prácticamente fundido y algunas partes como los dedos o la boca quedaban
prácticamente soldados unos con otros, por la piel entre ellos obviamente si es que no
terminaban en los huesos… “han vuelto a meterme al maldito horno mientras me
encontraba inconsciente” – los pensamientos empiezan a enloquecerlo, uno tras otro
atacan su cabeza, golpeando la poca paciencia que pudo mantener hasta este momento
“esto debe ser un maldito sueño” – es imposible, por donde lo quiera ver, esto es a todo
lo que ha llegado, a ser la necesidad de una persona y el esclavo de otra, una mentira de
las peores, una aberración de cualquier pesadilla, un… idiota, y por si esto no fuera
suficiente nuevamente empieza a escuchar la voz en su cabeza gritándole “¡mátala,
¿Qué esperas?! ¡Asesínala como la perra que es! ¡Ella fue la desgraciada que te me tío
en esto! – todas estas voces y esos pensamientos, le han colmado la paciencia, ahora ya
no piensa si esto es un sueño o no, ahora empieza a imaginar cómo asesinar a la mujer
que tiene en frente, ¿cómo es que puede matarla en cuestión de segundos y disfrutarlo
como el mayor de los placeres en tan solo un miserable parpadeo? ¿Cómo? Pensando
se mantiene recostado sobre el suelo frio y arenoso, sintiendo las manos de la mujer
moverlo para que responda una y otra vez ¿Quién es? No le importa, púes eso ahora es
una pregunta estúpida, ahora el solo trata de organizar sus pensamientos y concentrarse
en saber si hay alguien más cerca, o algo que no le permita hacerlo, o disfrutarlo como
él desea. Nada solo es silencio y ella solo está llorando a su lado por su falta de
respuesta, pero a él no le importa, ni siquiera parece afectarle al menos un poco, solo se
mantiene a la espera del momento adecuado, como un viejo lobo oculto entre la hierba y
la niebla con la que la cubre el sereno, gruñendo solo para sus adentros, mientras solo
mira a su presa con los mismos ojos del diablo, manteniéndose a la espera… solo a la
espera de que ella se descuide un poco, eso todo, solo un poco…
- porque no te mueves, ¿Por qué? ¡Contéstame maldita sea! – Silencio… solo puede
emitir eso, un silencio digno de un muerto - ¡demonios! – ahora su tono ha cambiado,
ya no es de lamento, si no de sorpresa y angustia, pero esta consicnete de que esto no
debe afectarle, pues ahora ha empezado a renunciar a lo que era, para ser lo que no
conoce. – siento dejarte aquí, pero debo seguir huyendo, o ellos me asesinaran. – ahora
empieza a ser el momento adecuado, ahora es cuando el lobo enseña los colmillos y
prepara las garras, para cuando su presa le otorgue la espalda el ataque de un salto
directamente sobre el cuello apretándolo y rasgándolo sofocando a su presa quien lo
mira con desesperación, rogando por un poco de oxigeno, mientras el aprieta con más
fuerza y resalta sus dientes clavando sus ojos en la mirada de auxilio que muestra ella,
empezando con esto a sentir el placer que había imaginado, pero multiplicado por
mucho, mucho más.

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- ghhh ¿porque? – el silencio es absoluto, en respuesta el solo aprieta con más fuerza su
cuello, incluso aplica tanta fuerza que empieza a sentir dolor en sus dedos los cuales no
pueden ejercer más presión sobre su víctima, pero aun así al final ella solo deja de
respirar y… de vivir, soltándola él pasados algunos minutos y completar su placer al
mirar el cuerpo inmóvil sobre la oscuridad del suelo, mientras a su espalda escuchaba
una voz.
- un plebe acaba de cumplir con nuestro trabajo… creí que la iglesia había sido lo
bastante clara… - diciendo esto el extraño desenfunda su espada y la detiene justamente
en el cuello del desconocido, quien ardiendo aun mas en rabia dice.
- corta si quieres pero solo tu serás el que sufrirá – escuchando esto el sujeto que viste
una armadura tan negra como la noche y las sombras acompañado de una capa mas roja
que la sangre desliza su espada sobre el cuello del extraño para responder a su amenaza,
mientras que al mismo tiempo a su lado se escucha un solo paso de veinte hombres en
armadura plateada todos con lanza al frente y listos para atacarlo, provocándole eso el
regreso de la voz en su cabeza “acábalos” “son solo metal hueco” no hay nada por
dentro, asesínalos” – ahora no es un buen momento – pensaba para tratar de contestarle
a la voz que rugía dentro de su cabeza “¿cuándo?” – no ahora, mientras solo trataba de
mantener la vista en donde creí que el sujeto de armadura debería tener los ojos, pues
estos por lo oscuro de ella era imposibles de encontrar, mas él ni los otros se movían,
todos se mantenían firmes, parecía que solo esperaban un solo movimiento para atacar,
hasta que a lo lejos se distinguió el grito de una niña y sus pasos al correr, fue cuando el
infierno se desato.

Rugiendo como un león el trato de hacerle frente mientras este tomaba vuelo con su
espada para asesinarlo, cuando el fue sujeto por la espalda con las manos de la mujer
que el mismo acababa de matar y tan pálida como solo la muerte pudo haberla
maquillado se le ilumino una risa en su rostro blanco y lo saco de ahí, no sin antes este
haber golpeado al caballero de armadura negra quien a lo lejos podía verse como
blandía su espada como un demonio manipulando un alma y asesinaba con ella a
centenares de hombres mujeres y niños a quienes tenían encerrados en el bosque,
entonces fue cuando él dijo.
- llévame ahí quiero ayudarlos – mencionándole a la muerta quien lo puso justo en los
ojos del caballero negro; ahora veía y sentía todo desde el interior de la bestia, como es
que este con su espada le partía la cabeza a los niños y la atravesaba entre hombres y
mujeres, mientras que en sus pensamientos solo estaba la frase “destruir al enemigo”
rindiendo a eso una gran devoción, pues incluso a algunas de sus víctimas las
decapitaba con el vuelo de su espada, y a otras, cuando su espada se quedaba enterrada
en un cuerpo, este las asesinaba a golpes fueran lo que fueran, frente a sus ojos el no
discriminaba a nadie, ni nadie le parecía más débil que otro, por eso es que el junto con
sus caballeros masacraban sin piedad a esa gente, hasta que al final solo buscaban los
pocos que quedaban vivos, para clavarlos a los arboles y si no les parecía suficiente
tomaban también a los muertos – principalmente los niños – decía el asesino a su tropa
– pues ellos son los más pecadores – vivos o muertos, de cualquier edad, mientras ellas
fueran sus víctimas no existía nada que los salvara, hasta que al final fue interrumpido
por un plebeyo que se dirigía con un pedazo de palo para tratar de golpearlo el cual lo
recibió con su espada sintiendo este el mismo dolor que al hombre que le habían
atravesado la espada por el estomago, acercándoselo a la cara para darse cuenta de que
el plebeyo que había asesinado era el mismo cambiando drásticamente de escenario a un
solo lugar oscuro armado el ahora con la misma coraza que el asesino, y sangrando por
la abertura que le había hecho escuchando la voz de su locura “te lo dije aquí eres mío,

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veras lo que yo quiera que veas nada mas, ¿te quedo claro?” – ¿qué quieres? – “ya te lo
dije y lo has visto” – no entiendo – “y no espero que lo hagas” “…despierta…” el
mismo susurro de siempre para despertarlo de todas sus pesadillas.

CAPITULO VII
TIEMPO PERDIDO.

- Esta vez realmente has muerto, ¿puedes decirme cómo es que lo haces? –han pasado
días desde su ultima pesadilla donde realmente murió por primera vez, ahora teme
incluso hasta dormir solo un poco, pues ha sentido el sabor de la muerte en sus labios y
es más amargo de lo que pensaba.
- no lo sé, no sé porque soy inmortal, si es que alguna vez lo fui realmente. – sus ojeras
han aumentado por su temor, y su voz ha mejorado por el tiempo, pero eso es
irrelevante para cualquiera que lo hubiera conocido, lo más impresionante para todos es
que el haya muerto aunque solo fueron algunos segundos

(capítulos adelantados)
CAPITULO “(IIIX)”
PREGUNTAS
Las preguntas son demasiadas, tanto que puede sentir como le falta el aire en la vieja
casa mientras que la presión aumenta conforme pasa el tiempo, mas él sabe que son
buscados, y tienen orden de matarlo sin importar qué, pero ahora eso no es lo
importante ni tampoco ahogarse con las preguntas, si no el cual será el destino de la
mujer que salvo, sabe que si los atrapan el morirá, ¿pero… y ella? ¿Qué será de ella
cuando los atrapen?, y es así como cada vez más preguntas le atormentan lo pocos
pensamientos claros que pueda tener ahora, por lo cual solo sigue mirando por la
ventana a tratar de encontrar las respuestas en el horizonte mientras espera a que ella
despierte para juntos buscar otro lugar en donde pasar las horas que se puedan, antes de
que la policía continúe con su búsqueda, y así las horas pasan, para cuando ella
despierta el sol está en el centro del cielo provocando que sea prácticamente imposible
salir de ahí sin ser vistos, por esto deciden quedarse otra noche en ese lugar a soportar
el hambre, ya que no han comido bien desde hace días y la debilidad cada vez se hace
más presente en ellos haciendo que (EVELYN) empiece a desesperarse diciéndole al
tipo que la metió en esto en un tono sin absoluta calidez, lo cual no es su costumbre.
- ¿Qué es lo que vamos a comer hoy?- Ella conoce la respuesta así que el solo voltea a
verla a los ojos esperando que nuevamente se siente a esperar el final del día, pero eso
no es lo que pasara este día, - Ja, valla héroe el que me rescato, recuerdo que el tipo
que me saco de un lugar seco, cálido y donde tenía una cama en donde dormir junto con
un par de mantas para cubrirme en la noche me dijo “no te preocupes te llevare a un
lugar mejor halla no tendrás de que preocuparte… si lo recuerdo claramente, eso fue lo que él me
dijo -haciendo énfasis en algunas frases para que este pueda recibirlas de una manera
clara y concisa a las cuales responde con el mismo tono que ella
– ¡así pues yo no fui el que dije “por favor ayúdame quiero salir de aquí”, además si tu
no me hubieras dicho eso, yo seguiría haciendo mi papel de héroe en donde al final del
día tendría una cama en donde dormir junto a un plato de sopa y no estaría aquí
cuidándote como a una pequeña niña! Ahora todo está claro esto es guerra
- así, pues si no fuera por mi tu ahora seguirías siendo lo que eras, un pobre tonto que
estudio la mitad de su vida para al final terminar como peón solo porque le mataron a su

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prometida y asesinaron a su padre. Ella esta consumida por la desesperación al igual que
él y ninguno sabe lo que dice, pero aun así ella continua con las palabras hirientes
- que tonto de tu parte el pensar que el centro del universo es tu prometida, ella solo es
una mujer, la que debería preocuparse soy yo que todo mi continente desapareció de la
nada, pero mírame aun así estoy aquí contigo y a pesar de todos tu errores no te he
reclamado nada. Lo que dijo no era lo correcto para ese momento, mas aun así lo dijo y
él lo escucho todo a lo que responde.
- si por ti soy lo que soy, entonces puedes cuidarte tu sola. Y sin siquiera mirarla a los
ojos este salta de la casa y empieza a correr por entre los techos sin importarle si lo
miran o no, ahora solo quiere estar lejos de ella, dejándola con las palabras para sí
misma.
-…espera yo no lo decía en serio. Mas el ya no puede escuchar y ella ahora solo puede
mirarlo correr entre las azoteas y alejarse sin rumbo dejándola sola con sus
pensamientos, los cuales empiezan a preguntarle ¿Qué vas a hacer? ¿A dónde vamos a
ir? ¿Que pasara si me encuentran? ¿Qué le pasara si lo encuentran?, y es así como ahora
las preguntas empiezan a amontonarse en su cabeza y no en la de él, sintiendo que le
roban el oxigeno, decidiendo que es mejor para sí misma estar afuera que en ese cuarto
polvoso.
Más ella no conoce el lugar en donde esta pues él jamás le había explicado nada de
eso, y de hecho jamás le había explicado nada tachando eso como un error fundamental
y pensando en ¿Qué es lo peor que le podía pasar? Dejando que su inmadurez en la
situación tome el control para responderle.
- lo peor que me puede pasar es que regrese a ese lugar y me sigan haciendo estudios
¿pero a él...?- Sin saber porque de repente se preocupo y empieza a preguntarse por él
mirando por donde salto para ver si esta a la vista o si algo lo hará regresar, mas su
orgullo no le permite esa clase de preocupación y no le toma importancia cambiando los
pensamientos por el cómo va a salir de ahí, pues ellos siempre entran por la parte más
alta de las casas y esta es una casa abandonada subiendo la probabilidad de que tenga
alguna cerradura que no pueda abrir sin tomar en cuenta el hecho de que ella es mujer, y
así dándose cuenta de que cada vez se formula más preguntas de las que puede
responder se decide a bajar las viejas escaleras en donde algunas partes están en muy
mal estado provocando que sea posible bajar pero casi imposible subir descubriendo al
final que es una casa en donde se refugian los hombres mujeres y niños de la calle, de
los cuales solo los peores se mantienen adentro y la mayoría se encuentran drogándose
con sustancias que ella no conoce, mientras que en su intoxicación la miran con detalle,
algunos con miedo y otros con indiferencia, pero otros la miran con malas intenciones y
así completamente intoxicados se acercan a cruzar palabras con ella.
- Hola ¿Tu porque estás aquí? ¿Eres nueva o qué?- Su apariencia sucia y desarreglada
provoca un poco de temor en ella.- Eh… no solo voy de paso gracias, adiós-
Contestando un poco nerviosa y haciendo su paso más firme y rápido alejándose lo más
posible del tipo intoxicado sale por la vieja puerta escuchando las quejas del sujeto
omitidas por el sol y el bullicio de gente que camina en las afueras de la casa los cuales
algunos la miran y sin comentarios la dejan mezclarse entre ellos, en donde empieza a
preguntar a las personas que tiene alrededor.
- disculpe ¿podría decirme en donde puedo comer?- mas ninguno le presta atención por
más que pregunte dejándola que termine sentada sola en una banca preguntándose
porque él no vuelve y la ayuda a encontrar comida pues ya han pasado algunas horas
desde que salió de la casa y todavía no ha comido por lo que su cara palidece cada vez
más por la falta de alimento, hasta que un viejo de sotana negra se acerca a preguntarle.
- ¿niña que es lo que te ocurre? tu cara se ve muy pálida parece que te vas a desmayar

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- tengo hambre, no he comido bien en días y no tengo dinero- contestando con voz
demasiado débil, conmoviendo al viejo que le dice.
- espera un poco no te vayas a desmayar, ahora vuelvo.- y así ella vuelve a quedar sola
pensando en que el viejo ya no va a volver y ella va a morir de hambre sentada ahí,
resignándose a esa idea y siendo vencida por la debilidad cierra los ojos escuchando a lo
lejos la voz del viejo que se oía desesperada y llamaba a otros para pedir ayuda para
después caer profundamente en un sueño extraño donde caminaba sola por un lugar
luminoso y una voz le decía algo que no podía escuchar claro, mas todo era tranquilidad
y calidez y no quería despertar hasta que por sí sola abrió los ojos escuchando que se
perdían en su inconsciente las palabras “..Debes volver…” para no ponerles importancia
y preguntarse en donde se encontraba pues el lugar en donde estaba se parecía
demasiado al laboratorio donde la tenían cautiva y al creer que la habían regresado ese
lugar mientras ella se había desmayado grito horrorizada porque aunque dijo que no
le importaba volver, realmente jamás quería regresar fuera cual fuera su situación y así
empieza a llorar preguntándose por lo que le iba a pasa a el del cual no conocía su
nombre ni su rostro, pero aun así sentía algún sentimiento que enfrente de él le daba
pena hacerlo musitando para si misma entre su llanto.
- yo no quise decirte eso en serio, solo estaba desesperada y tenía hambre pero tú no
tenias la culpa, por favor perdóname y tenias razón sería horrible volver…- mientras
ella decía esto se abrieron las puertas de la cuales entraron algunas monjas corriendo
con una camilla en donde traían a un sujeto de apariencia militar que estaba gravemente
herido y les había manchado el uniforme de enfermeras a las monjas las cuales trataban
de salvarle la vida pues había ocurrido un accidente terrible en la base militar mas ella
no lo sabía y también estaba completamente desorientada pues si no estaba en el
laboratorio entonces ¿en dónde estaba? Para esto se le acerca una monja que atendía a
otros enfermos a decirle.
- es posible que ellas necesiten espacio, y tú no quieras ver lo que van a hacer.-
diciéndoselo con un tono cálido y tomándola del brazo suavemente para llevarla a un
lugar más adecuado diciendo ella.
- ¿en dónde estoy? Y ¿cuando llegue aquí?
- estas en el antiguo hospital del sagrado corazón.-suspiro para continuar- curiosamente
antes este lugar era solo para estudiantes pero durante la guerra todos los médicos
fueron requeridos en los campos de batalla y el hospital fue abandonado hasta que el
padre Salvador pidió permiso al gobierno para abrirlo y atender aquí a las personas de
menos recursos junto con los indigentes. Y tu llegaste aquí hace ya tres días de hecho
espantaste a muchos de nuestros pacientes con tu grito por cierto ¿a qué se debía el que
hallas gritado?
- ha no… ha nada solo que eh… el ver al hombre entrar de esa manera me sorprendió
- en este lugar no necesitas mentir puesto que aquí estas a salvo, pero si a deseas hacerlo
no te molestaremos por eso, ahora descansa cuando te encontramos te veías demasiado
débil.
- gracias.
Ahora sabe que está en un lugar seguro, mas ella no recuerda ninguna guerra de hecho
lo único que puede recordar es como su casa ardía en llamas y como caían las bolas de
fuego del cielo, ya después despertó en el laboratorio.
De ahí para acá todo es normal si se puede definir de esa manera pero ella no está
conforme con el que todo sea normal y que se encuentre en ese lugar, ella debe saber
que fue lo que paso durante ese tiempo y la única persona que puede contestarle las
preguntas es el pero ya no está con ella así que no tiene opción que ir con la monja mas
antes de eso necesita encontrar su ropa y ya después ir en busca de la monja la cual

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encuentra en el área de comedor sirviendo un plato de sopa a los enfermos junto con
una cálida sonrisa, para esto (SAM) que tiene hambre se forma en la fila entre un par de
mujeres que están en desacuerdo porque ella esté aquí diciéndole
-oye tu si traes esa clase de ropa no deberías estar con tus padres en tu casa y no aquí
porque no pareces enferma o ¿estás enferma?-diciéndole eso en un tono de reproche,
para que ella conteste- no, no estoy enferma solo que me desmaye en la calle y el padre
salvador me trajo aquí es todo, pero si les molesta mi presencia hoy mismo me retiro.-
para esto una de las monjas que atendía les dice a las dos mujeres.
- disculpen señoras ella como ustedes vive en la calle, y no importa qué clase de ropa
traiga consigo ella puede quedarse aquí cuanto tiempo necesita hacerlo así que déjenla
en paz o las que se van a retirar son ustedes me escucharon.
-si si escuchamos y discúlpenos no volverá a pasar- así olvidando todo y de vez en
cuando escuchando murmullos departe de las mujeres se mantiene en la fila para al
final llegar con la persona que buscaba a la cual le dice.
-disculpe hermana podríamos hablar por favor.
- si claro. Disculpe hermana podría cubrirme necesito atender a una paciente que
necesita hablar
- si claro puedes ir.
Ya las dos después buscan una mesa sola en donde puedan sentarse a hablar la cual no
encuentran y deciden salir al jardín en donde la monja empieza a hablar diciendo.
- ¿De qué necesitabas hablar?
- si bueno es que cuando usted menciono lo de la guerra yo no puedo recordar nada y
pues quisiera saber si usted pudiera relatarme un poco de lo que paso si es que no le
molesta o algo…- diciendo esto un tanto insegura, sabiendo que la monja lo notaba,
pero aun así ella no le daba importancia y así comenzaba a contarle junto con la
experiencia que ella vivió.
- ok pues la guerra comenzó tiempo después que Japón desapareció, allá por el año
2020 de hecho se sabía que había una especie de atentados terroristas o algo por el estilo
pero nunca supieron explicarlo correctamente tampoco se sabe si hubo sobrevivientes
de hecho pues tú debes ser una de ellos porque pareces ser originaria de aquel lugar
- diciendo ella – de hecho mi padre era americano y mi madre era asiática pero me
parezco mas a mi padre que a mi madre, pero por favor continúe.
- tampoco se encontraron muertos jamás se pudo saber porque, de hecho hasta ahora
nadie sabe qué es exactamente lo que paso- entrando en silencio como dando por
terminada la conversación, mas no es suficiente para (SAM) así que pregunta
- no podría contarme más lo que pasa es que no recuerdo nada- para esto la monja
voltea a verla y mira que está diciendo la verdad y después continua.
- después de lo de Japón hubo demasiadas polémicas y cosas como esa y lograron
cancelar las armas de destrucción masiva según piensa la gente eso fue lo que en verdad
desato la guerra puesto que los países pequeños contra las ex potencias, el primero en
atacar fue Cuba el cual se hizo aliado de Venezuela para atacar a los Estados Unidos de
hecho estados unidos al final tuvo que aliarse con Rusia para poder ganar, pero eso no
es lo importante. Lo principal es que México fue uno de los que más recibían ataques
extranjeros y así es como el gobierno llamo a muchos de los jóvenes que habían
completado su servicio a las líneas de defensa- al recordar esto la monja empieza a
llorar mas no detiene su historia aunque su tono de voz se quiebra cada vez mas- al
llamar a los jóvenes a las líneas de defensa mi hijo mayor era uno de ellos y cada vez
que me escribía me contaba de un buen hombre, que él y el hombre se habían hecho
buenos compañeros hasta que en una emboscada mi hijo fue asesinado, después solo
una vez me escribió el hombre del que me contaba mi hijo y aun guardo la carta como

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recuerdo de mi… hijo- de ahí ya no pudo continuar, aunque trataba el llanto no la
dejaba y así la plática entre ella y la monja termino, ella pidiendo disculpas por lo que
había hecho se retiro a su cama a descansar en donde ya habían arreglado la situación
del militar, el cual se encontraba un tanto consciente y al mirarla la reconoció diciéndole
- tú eres a la que buscamos- dejándola un tanto sorprendida contestando lo primero que
le llega a la mente- si supongo que soy yo, pero ¿quién te hizo esto? ¿Fue él?-
inculpándolo desde un principio mas esta vez el no es el responsable.
- aunque sí tuvo que ver, el no lo hizo, lo hicieron los otros tres.- ella no sabía de otros
creía que el único era el provocando que se sorprenda aun mas, dándola más atención al
militar que continua.
- Nosotros teníamos órdenes de matarlo en cuanto lo viéramos, y en el momento que
apareciera por nuestro camino deberías soltar a los otros tres para que ellos se
encargaran de ustedes de hecho me sorprendió no verte con él, pero en esa área para su
suerte no podíamos maniobrar así que no podíamos soltarlos, mas ellos no lo
entendieron, ellos podían olerlo y querían bajar, ¡malditas cosas no puedo creer lo que el
gobierno hizo! Al sentir su aroma querían matarlo y empezaron a desesperarse
provocándole graves daños al avión, de hecho lo teníamos controlado con el cañón de la
nave pero ellos lo arruinaron todo y la nave colapso matándonos a la mayoría, después
perdí la conciencia y fue cuando desperté aquí, y si fuera tu no estaría aquí, porque si
ellos captan tu aroma aquí nos mataran a todos con tal de encontrarte así que para el
bien de todos será mejor que te vayas y no te preocupes yo no diré nada al gobierno de
hecho me uniré a los rebeldes para vengarme de esas cosas- escuchando esto toma la
decisión de marcharse pero antes debe hacerle unas preguntas al soldado.
- ¿porque lo quieren matar?
- desobedeció las órdenes de no volver y violo la seguridad de el bunker, de hecho
desde el principio tenian ordenes de matarlo puesto que el solo era una prueba algo así
como un conejillo de indias, nunca planearon mantenerlo con vida tanto tiempo y él lo
sabe.
- ¿porque me quieren a mi?
- tu adn es lo que los creo a todos ellos, y te quieren recuperar para hacer mas de esas
cosas y después matarte.- ahora sabe porque le dijo que se cuidara sola, pero no quiere
estar sin el así que hace una última pregunta- ¿hacia dónde se dirigía?
- iba con rumbo al bunker, y es irónico puesto que no puso la misma resistencia de
siempre, y el bunker tiene mucha seguridad, quizás piensa enfrentarlos o algo, yo digo
que ahí ay algo que puede ayudarlos, pero es un suicidio enfrentarse a eso, no se lo
deseo ni a mi peor enemigo, ahora vete antes de que vengan esas cosas y toma mi arma
pero cuídate y sálvalo necesita más de ti que tu de él se puede ver en sus ojos- al escuchar eso
se lamenta en silencio el haberle dicho todas esas cosas y salde del lugar recibiendo
antes una foto de la monja que aun con lagrimas en los ojos se la da diciéndole.
- esta es la foto que el hombre me mando, el de la derecha es mi hijo, a mi me ha
ayudado mucho tener esto cerca quizás a ti te ayude ahora que el señor te acompañe.
y ella bajo la presión de tratar de rescatarlo toma la foto que le entregaron, saliendo
inmediatamente desconociendo el camino que debia seguir, dejando atrás el arma del
militar pues no creía necesitarla y fue asi como emprendió su camino en dirección al
bunker de donde el la rescato, para que ahora sea ella quien lo rescate a costa de su
propia vida de una muerte segura, eso si logra llegar a tiempo, porque las calles de la
ciudad son confusas de día y aun mas de noche cuando las sombras las cubren,
dejándolas prácticamente idénticas cambiando únicamente las personas que la miran
como si fuera un animal extraño, aun mas cuando les pregunta cual es la dirección que
debe tomar para llegar al bunker, de hecho algunos se han burlado de ella y otros les ha

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preguntado si esta drogada o solo quiere molestarlos, cuando su intención no es ninguna
de esas, puesto que solo quiere ayudarlo, aunque nadie la ayude a ella, así decepcionada
se sienta en una esquina oscura a tratar de pensar cómo puede salvarlo o más bien
convencerlo de no hacer lo que piensa, llegando a la conclusión de que no puede
hacerlo, que no puede salvarlo, es como así entran las imágenes de la lucha entre el y
ellos donde pierde la vida en fuego cruzado además no parecía tener oportunidad alguna
aunque tampoco presentaba mucha resistencia y es asi como imagina en contra de su
voluntad con sumo detalle la batalla entre ellos perdiendo la nocion del tiempo hasta
que unas sirenas a lo lejos que se acercan a gran velocidad le hace darse cuenta de que
estaba dormida logrando con eso perder cualquier oportunidad de salvarlo o al menos
verlo por ultima vez, provocando que esas imágenes la hagan llorar inconsolablemente
al imaginar lo que estaría pensando para dormir en un momento como ese, en lugar de
enfrentar su cansancio y salverlo, pero por mas que le duela no puede enagenarse con
esa idea, puesto que necesita esconderse de lospolicias y militares que atraviesan las
calles dejándola al final en un sucio y humedo callejón junto con tres tipo que se
estaban intoxicando y al verla se encimaron sobre ella a tratar de abusarla, la cual en esa
situación no podía escapar ya que si huia de ese lugar se encontraría con algún policía o
militar que la detendría o podría matarla, dejando como su unica opción de vida el
enfrentar a los tipos intoxicados los cuales ya la habían tirado al suelo por tanto ella solo
pudo cerrar los ojos y empezar a decir algunas plegarias para abrirlo nuevamente pero
esta vez tan blancos y putrefactos como los de un cadáver y hablando en latín los tipos
son elevados del suelo algunos centímetros y quemados desde adentro hasta el exterior
volviéndolos cenizas para después de ello recuperar el control de si misma y mirar lo
que había hecho soltando un ligero grito ahogado por la idea de que con eso podían
encontrarla, así que no pudiendo salir de ahí se esconde entre la basura y se cobija con
ropas viejas durante días a esperar que los militares se retiren para que ella pueda
regresar al hospital con las monjas.

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CAPITULO “(IIX)”
NOSTALGIA.

-PRINCIPIOS DE JUNIO-

“Los días han pasado y aun se pueden escuchar a las patrullas recorrer las calles de la
ciudad, aunque ya no con la misma exaltación de antes, aunque ahora es cuando debería
de salir, me niego a hacerlo pues no quiero ser atrapada por uno de esos tipos, así que
para mí es preferible pasar otros días más, aunque no he comido en días y me siento
débil…”

“ya han pasado dos semanas, ya deberían de haberse cansado de buscar, mas no lo
han hecho y aun puedo escuchar las sirenas y los gritos de los policías alterados entre
las calles, mas eso no es lo peor ya que no he comido absolutamente nada desde que
estoy escondida aquí y he estado pensando que tal vez valla a morir si esos policías no
se van”

“he perdido la noción del tiempo debido a mis constantes desmayos, no recuerdo con
exactitud lo que ha pasado el poco tiempo que me he encontrado consciente, aparte mi
boca siempre esta ceca y se siente como la arena del desierto, por más que intente llorar
no salen lagrimas de mis ojos aunque ya no sé porque debería de llorar, aunque eso sea
mentirme a mi misma pues espero con ansia el volver a verlo al menos en mi agonía”

El lugar es oscuro y no puedo distinguir en donde estoy además todo el entorno pasa
a gran velocidad y la mayoría de él me corta la piel aunque a lo lejos puedo escuchar
mis gritos de auxilio sin saber porque…

“no sé si estoy dormida o despierta, pero estoy segura de que yo sigo con vida y el la
perdió hace ya algo de tiempo, aunque no sé porque no puedo dejar de pensar en el en
una situación como esta, lo irónico es que ya no puedo escuchar ninguna sirena ni a
ningún policía gritar en las calles al parecer se cansaron de buscarme, pero no tengo las
fuerzas para levantarme y regresar donde están las monjas así que no se qué hacer y
nuevamente vuelvo a desmayarme cosa que ya no me preocupaba.
No tengo conciencia de mi misma pero siento el aire que me da en el rostro, es raro
sentir eso en un callejón pero es genial así que no me importa, solo espero que dure para
siempre, pero es bruscamente interrumpido por una sombra extraña que me levanta de
entre la suciedad envolviéndome en una muy suave tela carmesí en donde estaba y me
dice algo que no puedo escuchar con claridad para después empezar a saltar entre las
paredes y correr sobre los tejados de las casas mientras esa voz un tanto brusca se
escucha con un poco mas de claridad cada vez que habla, y en un momento de lucidez
puedo distinguir la frase y el tono de voz que me dice.
- resiste solo un poco mas estamos por llegar.- no puedo creerlo realmente es imposible
o es que estoy perdiendo la razón por el hambre, pero puedo jurar que es él… pero se
supone que está muerto y no puede ser porque en estos momentos estoy envuelta en su
capa, no sé qué hacer o cómo reaccionar ante esta situación pero si él en verdad está
muerto y es una ilusión de mi mente lo que me está cargando debo decírselo necesita
saberlo. No importaba si tenía que reunir todas mis fuerzas para hacerlo y así lo hice
logrando articular solo una palabra -te… - para que antes de terminar de decirlo nos

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detuvimos en seco no sé exactamente en donde pero él me bajo de entre sus brazos y
me quito la capa que me envolvía para después mirarme con sus ojos siempre llenos de
furia, pero esta vez , solo por esta vez pude saber que no todo estaba lleno de furia si no
que también había preocupación y muy en el fondo detrás de todo aquella oscuridad aun
existía un buen sentimiento, después solo desapareció de la misma manera como llego y
yo quede recargada sobre una pared en donde perdí la conciencia y no volví a recobrarla
por completo excepto por algunas veces que mi cuerpo intentaba despertar pero mi
mente no lo lograba y todo lo veía borroso para que en mis intentos de recobrar
totalmente la conciencia me sedaran y una vez me arrullara hasta volver a los sueños
horribles que tenia

CAPITULO “(IX)”
CAIDA

“jamás vas a ganar…” en el silencio de su caída es lo único que puede escuchar


excluyendo el viento que golpea la capa de seda y los sonidos que emite la chica
inconsciente ante su inminente final mas en lo único que puede pensar este es en las
palabras que le dijo aquel que lo creo, las cuales no dejan de retumbar en su mente, mas
no es que este las recuerde y por eso se sienta atormentado por ellas, si no que este las
repite sin cesar mientras cae por entre los escombros con la mirada perdida en el cielo
sintiéndose libre al fin abriendo los brazos y serrando los ojos para solo esperar el golpe
contra el suelo el cual terminara con todo, “jamás vas a ganar” repite una vez mas

CAPITRULO “(X)”
PROMESAS

CAPITULO “(XI)”
ANGELES Y DEMONIOS

Todos los contrarios han caído, provocando que la sangre que se derramo se
confunda fácilmente con el lodo formando una masa viscosa en donde solo dos
personas, si es que se les puede llamar de esa manera se mantienen en pie sosteniendo
entre sus puños las espadas con las que cubrieron este lugar de rojo carmesí, y aunque
se crea que la batalla a finalizado se puede decir que todo apenas comienza pues los que
hace un momento pelearon como compañeros, ahora son rivales que deben matarse
entre sí aunque uno de ellos lo desconozca en lo absoluto y así la hermosa mujer de
cabellos rojizos que sostiene una espada cubierta del mismo rojo que el de su pelo mira
al hombre o al que alguna vez fue hombre, si es que en algún momento fue tal cosa,
respirar como un animal embravecido por la rabia de una buena pelea, la cual de alguna
manera le ha entregado lo que necesitaba, y al mismo tiempo también mira la mano con
la que sostiene el arma que les otorgo la victoria de la cual escurre su propia sangre,
mas ella sabe que él no lo siente, y así siendo mirado con detalle por la mujer, este se
encuentra tratando de calmar un poco su sed de violencia y al mismo trata de mirar a la
mujer que protegió hasta el final con una mirada cálida y una dulce sonrisa que esconde
el casco cubierto en carmesí que lleva, la cual le corresponde con los ojos cerrados y
lagrimas en ellos le diciendo.

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-…ahora nos toca a nosotros… -para finalizar con un suspiro de desaliento y ponerse en
guardia demostrando así que el verdadero infierno está por comenzar. Al cual el sujeto
le dice:
-A que te refieres ganamos, ahora solo debo acabar con el último de ellos y todo habrá
terminado –le dice un tanto desconcertado por las palabras y la pose de ella.
-Te voy a advertir solo por esta vez, si no me quieres creer entonces al menos debes
defenderte cuando te ataque… -lo cual dice con los ojos inundados en lagrimas y sus
voz entrecortada en miles de pequeños pedazos, para después tratar de limpiarse el
rostro quizá esculpido por los ángeles y correr con mirada decidida a terminar con la
vida de su protector diciendo como sus últimos argumentos con un escaso tono de
calidez para que quizás el pueda entender que en el fondo no es su intención y así dice -
…por favor perdóname…-aunque realmente el jamás pueda llegar a siquiera darse a la
idea del porque ella ataca en su contra y porque justamente ahora, cuando todo estaba
cerca de terminar, se pone mucho peor.
Provocando que este apenas logre escapar a su ataque solo con mas rasgaduras en su
capa y mirando en los ojos de ella la absoluta seguridad de que el es su enemigo y que
debe acabar con su vida aunque sea lo último que haga, dejando que este caiga
abruptamente sobre las sombras y desenfunde su espada solo por reflejo y no por
instinto de defensa, al cual ella dice.
-no esperaba que el asesino de esta multitud fuese derribado con tal facilidad por una
chica-diciendo esto solo para los vientos, el cual lleva sus lagrimas entre sus delicados
soplos dejando contestar al sorprendido sujeto.
-¡¿Qué diablos estas pensando?! ¡¿Por qué me atacas de esa manera?!-dejando ver en
sus ojos el miedo de que sus instintos tomen el control nuevamente y el no pueda
responder por sus acciones, por tanto decide arrojar su espada en dirección hacia ella la
cual llega arrastrando a sus pies seguida de las palabras del tipo.
- No entiendo porque haces esto, pero ahora estoy desarmado y tu como una guerrera
santa no puedes matar a alguien desarmado o ¿me equivoco?.-con un ligero tono de
burla y aun mas de desafío-No no te equivocas yo no puedo atacar a alguien desarmado,
¡pero tu jamás estas desarmado!-tras el final de estas palabras ella se lanza sobre él, el
cual brinca a los cielos iluminados con las estrellas más bellas que alguna vez pudieron
llegar a presentarse dejando al descubierto la absoluta belleza de la chica que ahora lo
persigue rasgando los vientos con el filo de su espada para atinar algunos cortes en el
cuerpo de este, dejándolo responder con sus instintos de defensa los cuales golpean a la
chica sacándole el aire y demostrando las otras armas que este guardaba como lo picos
de las muñecas junto con la oscura capa que asemeja a un extraño hoyo en el cielo
capaz de tragarlos en su interior, mas estos solo son los instintos de defensa más básicos
con los que cuenta la armadura y con ellos la hermosa dama ya se encuentra
sorprendida.

CAPITULO “(XII)”
“…No pude evitarlo, resistirse fue muy difícil pero el dolor era demasiado y las
voces no dejaban de gritar en mi cabeza…” se dice para si mismo oculto entre las
sombras del bosque mientras que trata de recordar lo ultimo que paso. Y así empieza a
mirar los sucesos en su cabeza el como la capa se amplio de tal manera

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CAPITULO FINAL.
JINETES

Los relámpagos gritan el final de los tiempos de entre las rojizas nubes que cubren el
cielo, pues nuevamente a los jinetes se les ha ordenado reunirse bajo el último cielo, de
la era del hombre.
Ahora cada uno sabe lo que tiene que hacer, pues han caminado durante mucho
tiempo juntos, sobre esta tierra, solo observando los pecados del hombre, esperando la
redención de ellos alguna vez, pero… el tiempo ha llegado a sus últimas marcas y ellos
no han mostrado señal alguna de arrepentimiento, por eso es que se ha dado la orden de
que esta noche los jinetes vuelvan a ser reunidos, para acabar con los pecados del
hombre y su existencia, de una manera definitiva de este mundo, mas uno de ellos aun
no está presente y los arcángeles quienes son considerados como los seres más
capacitados, cuyas magnificas alas de diez pares demuestran su enorme poderío junto a
su armadura de plata y oro especialmente creada para esta ocasión empiezan a
impacientarse por la ausencia del segundo jinete, preguntándose entre ellos si es que
vendrá o no, pero haciéndolo en un idioma extraño, el cual no entiende (sam), llegando
a la decisión de que con él o sin él ellos empezaran el apocalipsis ahora, levantando
entre los cuatro arcángeles de la manera más grácil a la única jinete que ellos tienen
presente para que ella sea quien dé el comienzo de la destrucción, mientras que en las
cuevas el segundo de los jinetes se encuentra aun en desconcierto por la orden que le
han dado junto a la mortal que necesita ser sacrificada para que las puertas del infierno
sean abiertas y puedan llevarse a todos los pecadores, diciéndole ella.
- si eso es lo que tiene que pasar, entonces no hay problema, además supongo que yo
podre descansar en paz sabiendo que tu al fin pudiste entrar al edén a reunirte con la
persona que quieres…
- acaso aun no has entendido, si yo cumplo con ese sacrificio tu jamás vas a descansar, y
si tú no estás conmigo yo no quiero entrara a ese lugar, no tengo ninguna razón para
hacerlo.
- pero entiende, esto es un mandato divino, y tu aunque ninguno de los dos lo quiera
admitir eres un jinete, debes cumplir con tu obligación como lo has hecho siempre

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