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La paradoja de los gemelos en teoría de la

relatividad, es un relato que habla de dos gemelos


idénticos, uno de ellos se sube a un cohete donde
hay una nave espacial y se pasa años viajando por el
espacio a velocidades cercanas a la de luz y pasados
esos años o décadas regresa a la Tierra. El gemelo
que se quedó en la Tierra habrá envejecido más y el
que ha viajado habrá envejicido menos. Mucha
gente considera que eso es paradójico, pero no lo
es, es lo que con mucha seguridad sucedería, ahí
como diría Edward Cherlin no hay paradoja. Es un hecho, no contradictorio y perfectamente posible.

Pero sí hay otra cosa aparentemente paradójica y más sutil, que fue lo que Einstein y otros encontraban
paradójico al menos hasta resolver el dilema mediante cálculos. Desde la perspectiva del gemelo que se queda
en la Tierra el otro viaja y, por tanto, usando la teoría de Einstein el gemelo terrestre concluiria que su
hermano envejecerá menos (hasta ahí bien). Pero si pensamos en el gemelo dentro de la nave, desde su punto
de vista, él está en reposo respecto a la nave y será su hermano en la Tierra el que se mueve a gran velocidad
respecto a él, por tanto, aparentemente según un razonamiento [que veremos contiene un error], el gemelo en
la nave concluirá que cuando se reencuentre con su hermano que quedó en la Tierra será el gemelo terrestre el
que envejeció menos. Esa es la paradoja: si ambos gemelos se mueven respecto al otro, cuando se reencuentre
¿cuál será realmente el que habrá envejecido menos? ¿puede ser que los dos tengan razón?

El asunto es que al principio se pensó que esto era una paradoja real y se tardó un tiempo en hacer los cálculos.
De hecho el propio Einstein dio una solución demasiado complicada (creyó tener que usar la teoría general de
la relatividad en lugar de la teoría especial). Hoy en día sabemos resolver la paradoja aún dentro de la
relatividad especial, cosa que se le escapó incluso a Einstein. El caso es que el gemelo terrestre puede
considerarse en todo momento un sistema de referencia inercial no acelerado, mientras que el de de la nave,
será necesariamente un sistema de referencia acelerado y, por tanto, eso rompe la simetría. Si hacemos los
cálculos sustancialmente más complicados desde la perspectiva del gemelo viajero, tiniendo en cuenta la
aceleración para frenar y regresar a encontrarse con su hermano, veremos que eso implicrá que él envejecerá
menos y no su hermano (y el resultado coincide con los cálculos hechos desde el otro sistema). Fin de la
paradoja.

El principio de Mach nos ilumina con algo casi esotérico pero indiscutible, a saber, que la fuerzas centrífugas
tienen su causa en la rotación de los cuerpos respecto de las estrellas distantes, que son consideradas como
fijas. Esa influencia es “instantánea”. Si un cuerpo está rotando respecto a las estrellas remotas y mágicamente
estas desaparecieran, entonces de forma instantánea la fuerza centrífuga que experimenta ese cuerpo
desaparecería también. Este principio tiene no sólo implicaciones para los momentos de inercia de los cuerpos,
sino que también explica sus movimientos rectilíneos uniformes y otras muchas cosas más. En particular,
veremos cómo el origen de la masa de las partículas se debe fundamentalmente a la existencia de materia
bariónica remota (estrellas distantes). Es decir, que lo que otorga masa a las partículas fundamentales no es
ningún bosón de Higgs sino la materia circundante a dicha partícula fundamental. Veamos cada uno de estos
puntos.
El momento de inercia es equivalente a la masa cuando un cuerpo posee rotación, y por lo tanto la masa de un
cuerpo es equivalente a un momento de inercia cuando dicho cuerpo se mueve inercialmente (movimiento
rectilinea uniforme). La masa inercial del cuerpo (su inercia) es la resistencia que ofrece el cuerpo a ser
acelerado rectilíneamente en un ambiente donde las fuerzas gravitacionales no son significativas. Mientras que
el momento de inercia es la resistencia que presenta ese cuerpo a ser acelerado en rotación. Vemos pues que
masa inercial y momento de inercia son equivalentes, cada uno en su respectivo tipo de movimiento.
Obviamente, el movimiento rectilineo uniforme puede ser visto como un movimiento rotatorio alrededor de
un eje situado a una distancia infinita (allá donde están las estrellas remotas de que habla el Principio de
Mach). Luego si el radio de curvatura de la rotación va aumentando vemos que el momento de inercia se va
transformando progresivamente en masa inercial. Por lo tanto, el principio de Mach puede formularse
matemáticamente de muchas formas. Una de ellas es la definición del momento de inercia I de un cuerpo de
masa M:

donde r es la distancia al eje de rotación. Y para un sistema de cuerpos dicho momento inercial sería la suma

Si el universo no fuera infinito en todas las direcciones espaciales, una partícula de pruebas podria sentir más
atracción gravitatoria en una dirección que en otras y eso implicaría que en esa región del universo no sería
posible el movimiento inercial uniforme, ya que los sistemas de referencia serian no inerciales. En realidad,
sería mucho peor que eso: el cuerpo no podría girar inercialmente según ciertos ejes de simetria y acabaría
parándose en su giro como si existiera alguna fuerza de rozamiento. Pero, tal fuerza de rozamiento no existiria,
implemente ese cuerpo estaría en una ubicación cósmica asimétrica, con más materia hacia un lado que en el
opuesto, y eso sería la causa de su deficiente rotación inercial.
La materia que rodea a una partícula crea su masa. La masa y el espacio están íntimamente unidos. Allí donde
hay mucha concentración de masas se podría afirmar que existe “mucha densidad de espacio”. En otras
palabras, la unidad de medida de longitud llamada metro no sería algo constante, invariante, sino que estiraría
o se contraería dependiendo de la densidad de materia en una región de espacio. Eso explicaría la gran
distancia que existe entre estrellas dentro de una galaxia, o las inmensas distancias intergalácticas entre
cúmulos de galaxias. Según esta hipótesis, la distancia de 1 metro en el punto intermedio entre dos estrellas
sería mayor comparado con 1 metro en las proximidades de una de ellas. Una nave espacial interestelar que
viajara desde una estrella hacia la otra tardaría mucho menos tiempo en recorrer x metros en la zona
intermedia que esos mismos x metros en una zona más próxima a una de esas estrellas. Las masas contraen el
espacio en sus proximidades y lo expanden (“estiran”) en regiones más alejadas de su centro. Todo esto
traducido a cinemática y dinámica indica que si un móvil tarda más tiempo en recorrer x metros en una
determinada región que en otra anterior o posterior por la que pasó o pasará, quiere decir que lo que se
observa es una aceleración. Pero, todo es más complejo que una mera expansión o contracción estática del
espacio debido a la presencia de masas. El hecho sería similar a un flujo de espacio que se dirige hacia el centro
de la masa. Así, ese flujo sería de mayor “densidad” en las proximidades de las masas y de menor “densidad”
en las regiones más alejadas del centro. El símil hidráulico aquí nos sirve. El agua de un río fluye a cierta
velocidad promedio, que podría ser casi nula en la lejanía, pero cuando el cauce del río se estrecha en cierto
punto, la velocidad del agua aumenta. La materia estrecharían esos cauces por los que fluye espacio.
Tampoco sería posible concebir un universo vacío de materia. Un universo vacío, sería un universo inexistente
porque sería la materia la que crea la extensión. Sin materia no habría extensión espacial. Cabe pues
preguntarse cuánto espacio crearía a su alrededor 1 kilogramo de masa. La respuesta nos la da la siguiente
ecuación:

Por lo tanto, si toda esa masa estuviera concentrada en su centro, una masa de pruebas no podría alejarse más
allá de

Porque, sencillamente, no habría más espacio disponible en dicho universo. ¿De dónde sale esa ecuación (3)?.
Es una ecuación de la velocidad de escape de un campo gravitatorio cuando dicha velocidad de escape es la
velocidad de la luz. Veamos. Cuando igualamos la energía cinética de la masa de pruebas m con su energía
gravitacional en el campo gravitatorio creado por la masa M, obtenemos lo que se llama velocidad de escape:

Es decir, si la masa de pruebas, m, supera la velocidad de escape ve a la distancia r y en dirección radial


centrífuga, dicha masa continuaría alejándose de la masa M a dicha velocidad constante de escape. Pero, eso
sólo sería posible si el universo tuviera más masa que la suma M + m. Es decir, en un universo con masa
total M + m, la masa de pruebas m no podría llegar muy lejos, aunque igualara o superara esa velocidad de
escape. Pues, esa distancia r sería ni más no menos que el radio de dicho universo si la velocidad de escape
igualara la velocidad de la luz.
El radio de r = 1.485227603223509×10-27 metros, que he calculado arriba para una masa de M = 1 Kg, sería
menor que el radio de un protón, el cual está entre 0.84 y 0.87 femtómetros (1 fm = 1×10 -15 m).

En entradas anteriores ya hemos explicado prácticamente todos los conceptos elementales de la cosmología
de Friedmann y cómo se están aplicando en la actualidad. Para ello usamos el formalismo de la relatividad
general suponiendo que el universo era homogéneo e isótropo y obtuvimos su campo gravitatorio asociado.
No obstante, como bien sabemos, la relatividad general es una corrección de la mecánica clásica de Newton, y
siendo este el caso cabe preguntarse en qué discreparían ambos modelos. En esta entrada haremos una
comparativa y veremos qué tienen en común, qué no, y su relación.

Resumen del modelo relativista de Friedmann:

El universo de Friedmann se podía resumir en dos leyes, las dos ecuaciones de Friedmann, pero vimos que la
segunda se podía sustituir por una consideración termodinámica, así que se podía resumir en que el universo
cumple la primera ecuación de Friedmann y se expande conservando la entropía, es decir, que la entropía no
aumenta debido a la expansión.

La primera ecuación de Friedmann es la que sigue:

Aquí se establece una relación entre el parámetro de Hubble H y la densidad de energía en el universo ρ. Como
siempre, estamos usando unidades naturales.

El parámetro de Hubble, por su parte, mide la expansión del universo. Si consideramos una esfera teórica
dentro de este de radio r y una partícula sobre su frontera alejándose por la expansión del centro con
velocidad v, el parámetro de Hubble es:

Dado que en la actualidad dicho parámetro parece ser constante, todos los objetos del universo se alejan entre
ellos con una velocidad proporcional a la distancia que los separa.

La cosmología con mecánica clásica:

Consideremos la misma partícula de antes en la frontera de una esfera teórica en el universo. Según
la mecánica clásica su energía será la suma de su energía cinética clásica y su energía potencial según Newton:

Aquí m sería la masa de la partícula y M la masa del universo encerrada dentro de la esfera. La masa fuera de la
esfera nos daría igual porque por simetría del universo su efecto gravitatorio se cancela exactamente en el
sistema de referencia en el que la esfera define el origen de coordenadas dada la homogeneidad supuesta.

Podemos definir, teniendo esta expresión, la energía por unidad de masa:


A su vez, podemos expresar la masa de la esfera como su densidad de masa por el volumen de la misma:

Sustituyendo esta expresión:

Y haciendo los cambios pertinentes obtenemos:

Que es la ecuación de Friedmann vista con un término extra dependiente de la energía por unidad de masa ε.
Se distinguen tres situaciones importantes:

 Si ε es nula, es decir, cada partícula del universo tiene energía cero si sumamos la cinética más la
gravitatoria, recuperamos el modelo ya explicado, que es el que parece ser más acorde con la realidad.
 Si ε es positiva, el universo se expandiría más rápido que en el caso anterior teniendo la misma
densidad de energía. Habría más energía cinética que la justa para anular la gravitatoria. Sin embargo,
a medida que se expandiese y aumentase r también disminuiría el factor nuevo, con lo que en un
universo muy grande sería inapreciable.
 Si ε es negativa, el universo se expandiría más despacio que en el caso anterior por el motivo opuesto.
El efecto también sería inapreciable en un universo muy grande.

La curvatura del universo:

¿Qué tendría que pasar en relatividad general para que la primera ecuación de Friedmann tuviese un término
análogo al obtenido? Pues obviamente, que el universo tendría que estar curvado de una forma adecuada, ya
que en relatividad general fuerza es igual a curvatura.

Concretamente, nuestro universo tendría que ser por ejemplo un volumen encerrado en un espacio de 4
dimensiones espaciales, que podríamos etiquetar por x y z w (las tres coordenadas cartesianas habituales y una
extra):
La ecuación que cumpliría nuestro universo sería que el módulo cuadrado de su posición 4D fuese igual a una
constante a la que denotaremos por la inversa de k:

Me figuro que en principio podrá resultar complicado pensar en qué representa esta figura en 4 dimensiones.
Al lector interesado en visualizar algunas de las figuras más básicas en el espacio tetradimensional le remito
a esta entrada que escribí hace años. Se distinguen, de nuevo, tres casos:

Si k es nula, el término de la derecha es infinito. Por tanto, la suma de cuadrados de la izquierda


también debería serlo. Una condición tan fuerte sobre nuestras coordenadas x y z no tiene sentido, con
lo que w debería valer infinito y las otras tres podrían valer lo que quisiesen sin ninguna restricción.
Tendríamos así un universo infinito de cuya dimensión extra no seríamos conscientes al valer esta
siempre lo mismo. De hecho, si la dimensión extra toma siempre el mismo valor a efectos prácticos el
espacio sería tridimensional. Este parece ser el caso.
Si k es positiva, la figura sería una esfera de cuatro dimensiones de radio finito inversamente
proporcional a la raíz de k. A medida que el universo se expandiese, el tamaño de la esfera iría
aumentando también hasta que el valor de k fuese prácticamente nulo. Es decir, k dependería del
tiempo y sería decreciente.
Si k es negativa, w tendría que tomar valores complejos y la figura sería de nuevo una esfera,
pero w contribuiría a aumentar el radio de la misma en vez de competir con x y z. Dada esta situación,
el universo se expandiría más rápido que en el caso anterior haciendo de nuevo que k fuese
despreciable llegado cierto punto.

En resumen, fuese cual fuese el valor de k, tendríamos un universo que con el paso del tiempo acabaría
teniendo el aspecto dinámico del caso nulo.

A k se la conoce como la curvatura del universo, dado que si es positiva este sería una hiperesfera analizando
sus 4 dimensiones, y si fuese negativa sería un hiperhiperboloide de 1 hoja. La primera representaría el caso
paradigmático de curvatura gaussiana positiva y el segundo de curvatura gaussiana negativa.

Como bien se muestra en la figura, Δt’ es el tiempo transcurrido por el gemelo B dentro de la nave, en el
ejemplo que estamos comentando Δt’ = 10 años. ¿Cuánto tiempo transcurrió para el gemelo A en la tierra?
Luego de realizar los cálculos llegamos a la conclusión que si bien para el gemelo B pasaron solo diez años,
para el gemelo que se quedó en la tierra el tiempo transcurrido fue poco más del doble.

Al separarse ambos gemelos tenían una edad de 10 años, cuando se volvieron a encontrar el gemelo B tiene
20 años de edad mientras que el gemelo A (el que se quedó en la tierra) tiempo poco más de 30 años.

Ahora supongamos que el viaje del gemelo B en lugar de durar 10 años duraba 30 años, ¿qué edad tendría su
hermano gemelo en la tierra?

Como se puede ver en las formulas, lo que para el gemelo B sería un viaje de 30 años, para el gemelo
A representaría haber estado separado de su hermano durante casi 61 años.

El gemelo B tendría una edad de 40 años mientras que su hermano gemelo tendría una edad de 70 años.
Parece un cuento de ciencia ficción, pero no lo es, la teoría de la relatividad fue probada ya hace tiempo y
todos estos cálculos son tenidos en cuenta hoy en día cuando se realizan viajes espaciales o por ejemplo en el
cálculo de posicionamiento de los GPS.

Ahora pensemos un poco con la imaginación, supongamos que contamos con una nave espacial lo
suficientemente rápida para alcanzar el 99,9% de la velocidad de la luz “C”, si tuviéramos curiosidad de ver
como es el mundo en los próximos 300 años, ¿podríamos saberlo? ¿Cuánto tiempo tendríamos que viajar en la
nave para que al volver en la tierra hayan transcurrido 300 años? Veamos las ecuaciones.