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Avergonzados

d I I

Cuando la iglesia se vuelve semejante al mundo

.

evangelio

Jobo f. MacArtbur

~

EDITORIAL PORTAVOZ

Título del original: Ashamed ofthe Gospel, © 1993 por Iohn F. MacArthur, Ir. y publicado por Crossway Books, una división de Good News Publishers, Wheaton, Illinois 60187.

Edición en castellano: Avergonzados del evangelio, © 2001 por Iohn F. MacArthur, Ir. y publicado por Editorial Portavoz, Grand Rapids, Michigan 49501. Todos los derechos reservados.

Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse de cualquier forma sin permiso escrito previo de los editores, con la excepción de citas breves en revistas o reseñas.

Traducción: Iohn Alfredo Bernal López

EDITORIAL PORTAVOZ P.O. Box 2607 Grand Rapids, Michigan 49501 USA

Visítenos en: www.portavoz.com

ISBN 0-8254-1530-6

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3 4

5 6

edición I año 06

05 04

03

02

Impreso en los Estados Unidos de América Printed in the United States ofAmerica

Dedicado a Rick Draa, mi amigo fiel y amado, siervo del Señor para mi bien, quien durante más de veinte años ha realizado la grabación de mi voz y la ha difundido a lo largo y ancho del planeta

Porque no me avergüenzo del evangelio, por- que es poder de Dios para salvación a
Porque no me avergüenzo del evangelio, por-
que es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree; al judío primeramente, y también al
griego.
-Romanos 1: 16
Por tanto, no te avergüences de dar testimonio
de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino par-
ticipa de las aflicciones por el evangelio según
el poder de Dios
Por lo cual asimismo padez-
co esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a
quién he creído, y estoy seguro que es poderoso
para guardar mi depósito para aquel día.
-2 Timoteo 1:8, 12
Porque el que se avergonzare de mí y de mis
palabras en esta generación adúltera y pecado-
ra, el Hijo del Hombre se avergonzará también
de él, cuando venga en la gloria de su Padre
con los santos ángeles.
-Marcos 8:38
, INDICE 1I 11 Prólogo 9 1 El cristianismo cuesta abajo 21 2 ¿La iglesia
,
INDICE
1I
11
Prólogo
9
1 El cristianismo cuesta abajo
21
2 ¿La iglesia al gusto del consumidor?
49
3 iQuiero religión de entretenimiento!
73
4 Todas las cosas para todos los hombres
99
5 La locura de Dios
119
6 El poder de Dios para salvación
137
7 Pablo en el Areópago
159
8 La soberanía de Dios en la salvación
177
9 Yo edificaré mi iglesia
201
10 Epilogo
Apéndice 1: Spurgeon y la controversia del declive
Apéndice 2: Carlos Finney y el pragmatismo
evangélico norteamericano
Apéndice 3: Sabiduría carnal frente a sabiduría
221
229
261
espiritual
273
Índice de temas
283
, PROLOGO 11 11 "Hay apatía en todas partes. A nadie le preocupa saber si
,
PROLOGO
11
11
"Hay apatía en todas partes. A nadie le preocupa saber si lo que
se predica es verdad o mentira. Un sermón es un sermón, sin
importar su tema; pero eso sí, entre más corto sea, mejor".
Carlos
H. Spurgeon l
Esas palabras de Spurgeon fueron escritas hace más de cien años, pero
el gran predicador podría estar describiendo con ellas la condición de la
iglesia evangélica a comienzos del siglo veintiuno.
El verano pasado estuve parado frente a su tumba en Londres, una
pesada bóveda de piedra que se confunde con las demás tumbas en el
cementerio, entre una calle y una enorme edificación. De no haber sido
guiado allí por otra persona, no la habría encontrado. Los nombres de
Spurgeon y su esposa están tallados en piedra, pero no hay información
en la tumba misma acerca de quién fue este hombre. El visitante casual
podría pasar por alto la bóveda de piedra (hay otras más grandes y
vistosas alrededor), o al verla no darse cuenta de que se trata de la
sepultura de un hombre que en su tiempo fue quizás mejor conocido y
más influyente que el primer ministro inglés.
Estando allí de pie al lado de la tumba de Spurgeon, no pude más
que pensar en cuánto necesita la iglesia de hombres como él en la
actualidad. Spurgeon no tenía miedo de sostenerse con brío a favor de
la verdad, así ello significara quedar solo. Predicar la Palabra de Dios
fue su única pasión. Creía que la transigencia de la iglesia con la
predicación estaba empezando a decaer, mientras algunos ministros
experimentaban con métodos alternativos y mensajes abreviados. Para
él había un gran peligro en ello, y su preocupación le involucró en una

10

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

batalla que condujo en últimas a su muerte. Había sido dejado en esa tumba cien años antes de mi visita. Contrastemos la actitud de Spurgeon hacia la predicación con la opinión prevaleciente de nuestros tiempos. De hecho, el lamento de Spurgeon es diametralmente opuesto a la perspectiva expresada en un artículo que apareció hace algunos años en una revista cristiana bastante popular. Cierto predicador conocido estaba ventilando su propia repulsión hacia los sermones prolongados. Como se acercaba el primero de enero, tenía resuelto mejorar el año que venía. "Eso significa desperdiciar menos tiempo escuchando sermones largos y pasando mucho más tiempo en la preparación de sermones cortos", escribió. "He descubierto que la gente está dispuesta incluso a perdonar una teología deficiente con tal que puedan salir antes del mediodía".2 Lo triste de la situación es que esta es una síntesis perfecta de la actitud predominante que existe en gran parte de los ministerios modernos. La mala doctrina es más tolerable que un sermón extenso. Esperar el momento de la bendición final es más importante para el parroquiano promedio que escuchar el contenido del sermón. Llenar los estómagos con el almuerzo dominical tiene precedencia sobre la alimentación de nuestras almas con el estudio bíblico. Hablar por mucho tiempo desde el púlpito se ha convertido en un pecado más grande que la herejía. La iglesia se ha bebido la filosofía mundana del pragmatismo, y apenas estamos empezando a probar los resultados amargos.

¿QUÉ ES PRAGMATISMO?

El pragmatismo es la noción de que el significado o valor de algo viene determinado por consecuencias prácticas. Se acerca bastante al utilitarismo, la creencia de que la utilidad es la medida de 10 que es bueno. Para una persona pragmática o utilitaria, si una técnica o curso de acción tiene el efecto deseado, es bueno. Si no parece funcionar debe ser errado. El pragmatismo como filosofía fue desarrollado y popularizado a finales del siglo diecinueve por el filósofo William James, al lado de otros intelectuales de renombre como John Dewey y George Santayana. Fue James quien dio a la nueva filosofía su nombre y carácter. En 1907 publicó una colección de clases magistrales titulada Pragmatismo: un

Prólogo

11

nombre nuevo para una vieja manera de pensar. Así definió una nueva

fonna de abordar los temas de la verdad y la vida. El pragmatismo tiene sus raíces en el darwinismo y el humanismo secular. Posee un relativismo inherente que rechaza la noción de lo correcto y lo incorrecto, el bien y el mal, la verdad y el error en sentido absoluto. En últimas el pragmatismo define como verdadero todo aquello que es útil, lucrativo y ventajoso. Las ideas que no parezcan viables o relevantes son rechazadas como falsas. ¿Qué problema hay con el pragmatismo? Después de todo, el sentido común incluye cierta medida de pragmatismo legítimo, ¿no es cierto? Por ejemplo, si un grifo que goteaba funciona bien después de reemplazar los empaques, es razonable suponer que el problema había sido empaques dañados. Si la medicina que su médico prescribe produce efectos secundarios adversos o no tiene efecto en absoluto, usted necesita preguntar si existe un remedio que funcione. Esas realidades pragmáticas simples por lo general son tan obvias que no requieren justificación. Por otro lado, cuando el pragmatismo se utiliza para emitir juicios acerca de lo correcto y lo incorrecto, o cuando se convierte en una filosofía que orienta la vida, la teología y el ministerio, resulta inevitable su choque frontal con las Escrituras. La verdad bíblica y espiritual no se determina a partir de una prueba empírica de lo que "funciona" y lo que no. Sabemos basándose en las Escrituras, por ejemplo, que el evangelio muchas veces no genera una respuesta positiva (1 Co. 1:22, 23; 2: 14). Por otra parte, las mentiras y el engaño de Satanás pueden tener bastante eficacia (Mt. 24:23, 24:2; 2 Co. 4:3, 4). La reacción de las mayorías no constituye una prueba de validez (cp. Mt. 7: 13, 14), y la prosperidad no es una medida de honestidad (cp. Job 12:6). El pragmatismo como filosofía orientadora del ministerio tiene carencias intrínsecas insuperables, y como examen de la verdad no es más que un artificio satánico. A pesar de esto, hay un torrente recio de pragmatismo recalcitrante que está tratando de arrastrar a la iglesia evangélica. La metodología tradicional, y la predicación como el caso más notable, está siendo descartada o arrinconada para favorecer medios novedosos como el drama, la danza, la comedia, la amenidad, el histrionismo, la espectacularidad, la psicología popular y muchas otras formas de entretenimiento. Se supone que los métodos nuevos son más "eficaces",

12

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

es decir, atraen a las muchedumbres. Puesto que para muchos el criterio esencial para medir el éxito de una iglesia viene dictado por las estadísticas de asistencia, todo lo que sirva para captar la mayor cantidad de público es aceptado sin análisis crítico como bueno. Eso es pragmatismo. Tal vez los síntomas más visibles del pragmatismo en la iglesia se pueden ver en los cambios agitados que han revolucionado los cultos de adoración en la última década. Algunas de las iglesias más grandes e influyentes se jactan de tener cultos diseñados a propósito para ser más rimbombantes que reverentes. Todavía peor, la teología ahora va en el asiento trasero de la metodología. Un autor escribió: "En otros tiempos una declaración doctrinal representaba la razón de ser de una denominación. Hoy día, la metodología es el pegamento que mantiene unidas a las iglesias. Una declaración de ministerio es lo que las define como tales sin consideración alguna de diferencias denominacionales".3 Es increíble que muchos crean que esta es una tendencia positiva y un gran avance para la iglesia contemporánea. Es evidente que algunos líderes eclesiásticos piensan que las cuatro prioridades de la iglesia primitiva, a saber, la enseñanza de los apóstoles, la comunión fraternal, el partimiento del pan y la oración (Hch. 2:42), son una agenda bastante raquítica para la iglesia en los tiempos actuales. Las iglesias permiten ahora que los dramas, la música, la recreación, el entretenimiento, los programas de autosuperación y otras actividades similares eclipsen la adoración y el compañerismo tradicionales. De hecho, todas las cosas parecen estar de moda en la iglesia actual excepto la predicación bíblica. El nuevo pragmatismo ve la predicación, y en particular la predicación expositiva, como un vestigio anacrónico. Declarar con sencillez la verdad de la Palabra de Dios se considera algo burdo, ofensivo y por completo improductivo. Ahora nos dicen que podemos obtener mejores resultados amenizando primero a la gente o dándoles psicología popular y sugerencias para el éxito, porque todo eso les embelesa y así se animan a entrar al redil. Después de sentirse cómodos allí, estarán listos para recibir la verdad bíblica en dosis pequeñas y muy diluidas. Los pastores acuden a libros sobre métodos de mercadeo en busca de nuevas técnicas para hacer que sus iglesias crezcan. Muchos

Prólogo

13

seminarios han cambiado la capacitación pastoral basada en los estudios bíblicos y la teología por técnicas de consejería y métodos de iglecrecimiento. Todas estas tendencias reflejan el compromiso creciente de la iglesia con el pragmatismo. Como Martyn Lloyd-Jones advirtió:

Estas propuestas según las cuales deberíamos predicar menos y hacer una gran diversidad de otras cosas, por supuesto que no son nuevas. La gente parece pensar que todo esto es bastante nuevo y que uno de los rasgos distintivos de la modernidad es denunciar o despreciar la predicación del evangelio y atribuir mayor importancia a otras cosas. La respuesta simple a esto es que no es nuevo en absoluto. La fonna actual puede ser nueva, pero el principio no es novedoso aunque sea el énfasis particular del siglo presente. 4

¿ES EL PRAGMATISMO UNA AMENAZA SERIA EN REALIDAD?

Estoy convencido que el pragmatismo presenta la misma amenaza sutil a la iglesia en nuestro tiempo que la planteada por el modernismo un siglo atrás. El modernismo fue un movimiento que acogió la alta crítica (una manera de tratar las Escrituras que descarta la noción de la Biblia como la Palabra de Dios) y la teología liberal, así como la negación de casi todos los aspectos sobrenaturales del cristianismo. Sin embargo, el modernismo no salió a la superficie en un principio como un ataque abierto contra la ortodoxia doctrinal. Los primeros modernistas parecían estar interesados ante todo en la unidad entre las diferentes denominaciones. Estaban dispuestos a sacrificar la doctrina por esa meta debido a que creían que la doctrina en sí creaba divisiones y que una iglesia fragmentada se volvería irrelevante en la era moderna. Para promover la importancia del cristianismo, los modernistas procuraron integrar las enseñanzas cristianas con los últimos avances en ciencia, filosofía y crítica literaria. El modernismo empezó como una metodología pero en poco tiempo se transformó en una teología única. Los modernistas veían la doctrina como un asunto secundario. Insistían en la importancia de la hermandad y la experiencia individual, por lo cual desestimaron el alcance de las diferencias doctrinales. Creían que la doctrina debería ser flexible y adaptable porque en últimas no era algo por lo que valiera la pena luchar. En 1935 John Murray presentó esta apreciación del modernista típico:

14

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

El modernista se enorgullece con mucha frecuencia al dar por sentado que

su foco de interés es la vida, los principios de conducta y la puesta en práctica

de los principios de Jesús en todos los compartimientos de la vida individual, social, eclesiástica, industrial y política. La frase que lo identifica ha sido

que el cristianismo es vida y no doctrina, y piensa que el cristiano ortodoxo

o fundamentalista, como le gusta llamarle, solo está preocupado por la

conservación y perpetuación de dogmas desgastados de creencia doctrinal, una preocupación que hace, en su opinión, de la ortodoxia una petrificación

fría

y exánime del cristianismo. 5

Cuando los precursores del modernismo empezaron a aparecer a finales del siglo diecinueve, pocos cristianos fueron perturbados. Las controversias más inflamadas en aquellos días eran pequeñas refriegas contra hombres como Carlos Spurgeon, hombres que estaban tratando de advertir a la iglesia sobre la amenaza y el peligro inminente. La mayoría de los cristianos, en particular los líderes en las iglesias, no fueron receptivos a tales advertencias. Después de todo, no era como si unos forasteros estuvieran imponiendo nuevas enseñanzas a la iglesia; era gente dentro de las denominaciones y además de todo, eruditos bíblicos. Era impensable que tuvieran algún interés personal en menoscabar la teología ortodoxa en su esencia o atacar el corazón mismo del cristianismo. Las divisiones y los cismas parecían peligros mucho más grandes que la apostasía. Sin importar cuáles hayan sido los motivos de los modernistas al principio, sus ideas representan una amenaza grave a la ortodoxia, como lo ha corroborado la historia. El movimiento engendró enseñanzas que diezmaron casi todas las denominaciones principales en la primera mitad del siglo veinte. Al restar importancia a la doctrina, el modernismo abrió la puerta al liberalismo teológico, el relativismo moral y el descreimiento mezquino. La mayoría de los evangélicos hoy día tienden a equiparar la palabra "modernismo" con negación total de la fe. Con frecuencia se olvida que el objetivo de los primeros modernistas era tan solo hacer a la iglesia más "moderna", más unificada, más relevante y más aceptable para un nuevo mundo moderno y escéptico. Tal como sucede en la actualidad con los pragmatistas. Al igual que la iglesia cien años atrás, vivimos en un mundo de cambios rápidos con grandes avances en ciencia, tecnología, política mundial y educación. Como los hermanos de aquella generación, los

Pr6logo

15

cristianos hoy están abiertos al cambio en la iglesia y aun ansiosos frente

a las posibilidades. Al igual que ellos, anhelamos la unidad entre los fieles y somos sensibles a la hostilidad de un mundo incrédulo. Es lamentable que exista al menos otro paralelo entre la iglesia actual

y la iglesia a finales del siglo diecinueve: muchos cristianos parecen no estar al tanto, si acaso no quieren ver y darse cuenta, de los peligros serios que amenazan a la iglesia desde su interior. Si hay algo que nos pueda enseñar la historia de la iglesia, es que los ataques más devastadores contra la fe siempre han empezado como errores sutiles que surgen dentro del cuerpo mismo. Al estar viviendo en una era de tanta inestabilidad, la iglesia no puede darse el lujo de fluctuar. Estamos ministrando a personas desesperadas que buscan respuestas, y no podemos ablandar la verdad ni desmenuzar el evangelio. Si nos hacemos amigos del mundo, nos constituimos enemigos de Dios. El mismo instante que confiamos en artilugios humanos estamos renunciando al poder del Espíritu Santo. Estas verdades son afirmadas de forma reiterada en las Escrituras:

"¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios" (Stg. 4:4). "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él" (l Jn. 2: 15).

"El rey no se salva por la multitud del ejército, ni escapa el valiente por la mucha fuerza. Vano para salvarse es el caballo; la grandeza de su fuerza a nadie podrá librar" (Sal. 33: 16, 17). "¡Ay de los que descienden

a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en

carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!" (Is. 31: 1). "No con ejército,

ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos"

(Zac.4:6).

La idea de que Israel fuese luz para el mundo (Is. 42:6; 49:6) tenía

que ver con que el pueblo escogido fuera del todo diferente. Recibieron

la prohibición explícita de imitar las costumbres de los gentiles en cuanto

a vestuario, casamiento, alimentación, religión y demás aspectos de la

cultura. Dios les dijo: "No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en

la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual

yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos" (Lv. 18:3). Como Martyn

16 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO Lloyd-Jones señaló: "Nuestro Señor atrajo a pecadores porque Él era diferente.
16 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
Lloyd-Jones señaló: "Nuestro Señor atrajo a pecadores porque Él era
diferente. Captó su atención y les acercó a Él porque sintieron que había
algo diferente en Jesús
y el mundo siempre espera que seamos
diferentes. Esta idea de que podemos ganar a los incrédulos para Cristo
mostrándoles que al final de cuentas somos bastante parecidos a ellos,
es un error teológico y psicológico de gran profundidad".6
¿LA MUNDANALIDAD SIGUE SIENDO PECADO?
Rara vez se menciona la mundanalidad en nuestro tiempo, mucho menos
se identifica como lo que es. La palabra misma está empezando a sonar
anticuada. La mundanalidad es el pecado de permitir que los apetitos,
ambiciones o conductas individuales sean moldeados de acuerdo a
valores terrenales. "Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de
la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene
del Padre, sino del mundo. y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que
hace la voluntad de Dios permanece para siempre" (1 Jn. 2:16, 17).
A pesar de este hecho, ante nuestros ojos tenemos el espectáculo
extraordinario de programas eclesiásticos diseñados con el objetivo
explícito de proveer para los gustos carnales, los apetitos sensuales y el
orgullo humano: "los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la
vanagloria de la vida". Para obtener este atractivo mundano, algunas
actividades de las iglesia van más allá de la mera frivolidad. Durante
varios años un colega mío ha estado compilando un "archivo de horror"
con recortes en los que se informa sobre la manera como las iglesias
están empleando diversas innovaciones para evitar que los cultos de
adoración se vuelvan aburridos. En la década pasada, algunas de las
iglesias evangélicas más grandes han utilizado artificios mundanos de
distracción como teatro cómico y payasos, espectáculos musicales,
exhibiciones de lucha libre y hasta juegos irreverentes para amenizar
las reuniones dominicales. Parece que ningún tipo de truco y bufonada
es demasiado descabellado como para no ser introducida en el santuario.
El histrionismo burlesco se está convirtiendo con rapidez en la liturgia
de la iglesia pragmática.
Encima de todo, muchos en la iglesia creen que esta es la única
manera como podremos alcanzar al mundo. Nos han dicho que las
multitudes que no asisten a la iglesia no quieren escuchar predicación
bíblica y por eso debemos darles lo que quieren. Cientos de iglesias han

Prólogo

17

seguido esa teoría con fiel precisión y hasta se toman el trabajo de averiguar por medio de encuestas qué se requiere para que los incrédulos decidan convertirse en asistentes regulares. De manera sutil la meta imperante ha venido a ser asistencia a los cultos y aceptabilidad por parte del mundo, no la transformación de vidas. Predicar la Palabra y confrontar el pecado con denuedo son cosas vistas como medios arcaicos e ineficaces para ganar al mundo. Después de todo, lo cierto es que tales cosas en realidad alejan a la gente. ¿Por qué no embelesar a la gente para que entre al redil ofreciéndoles lo que quieren, creando un ambiente amistoso y cómodo, alimentando los deseos que constituyen sus impulsos más fuertes? Es como si pudiéramos hacer que acepten a Jesús presentándole de alguna forma como un ser más encantador o modificando su mensaje para que les resulte menos ofensivo. Esa manera de pensar pervierte la misión de la iglesia. La gran comisión no es un manifiesto de mercadeo. El evangelismo no requiere vendedores sino profetas. Es la Palabra de Dios, no un embeleso terrenal, lo que siembra la semilla para el nuevo nacimiento (1 P. 1:23). No ganamos más que el desagrado de Dios si procuramos quitar la ofensa de la cruz (cp. Gá. 5: 11).

¿TODA INNOVACIÓN ES ERRÓNEA?

Por favor, que no se entienda mal mi preocupación. No me opongo a la innovación. Reconozco que los estilos de adoración se mantienen en movimiento constante y también soy consciente de que si el purita- no típico del siglo diecisiete entrase a la iglesia "Comunidad de Gra- cia" (donde sirvo como pastor), podría quedar asombrado por nuestra música, es probable que se sintiera muy perturbado al ver hombres y mujeres sentados juntos, y bastante aturdido por nuestro uso de siste- mas de amplificación. Spurgeon mismo no apreciaría mucho nuestro órgano. Lo cierto es que no estoy a favor de una iglesia adormecida, y no estoy suscrito a un estilo musical o litúrgico en particular. Esas co- sas en sí mismas no son cuestiones que las Escrituras siquiera traten como un problema relevante. Tampoco pienso que mis propias prefe- rencias personales en tales asuntos sean superiores a los gustos y prefe- rencias de los demás. No tengo deseo alguno de confeccionar unas cuan- tas reglas arbitrarias que gobiernen lo que sea o no aceptable en las iglesias. Hacer tal cosa es la esencia dellegalismo.

18

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

Mi protesta tiene que ver con una filosofía que relega a Dios y su

Palabra a un papel subordinado en la iglesia. Creo que es contrario a la Palabra de Dios colocar el entretenimiento por encima de la predicación y la adoración bíblicas en la iglesia. Me mantengo en firme oposición frente a los que creen que el profesionalismo en las ventas puede traer personas al reino con más eficacia que un Dios soberano. Esa filosofía ha abierto la puerta para la mundanalidad en la iglesia. "No me avergüenzo del evangelio", escribió el apóstol Pablo (Ro. 1: 16). Lo triste es que "me avergüenzo del evangelio" parece ser una descripción más correcta de la actitud manifestada por las iglesias más visibles e influyentes de nuestros tiempos. Veo paralelos marcados entre 10 que está sucediendo en la iglesia hoy día y lo que sucedió un siglo atrás. Cuanto más leo acerca de esa época, se hace más fuerte mi convicción de que estamos viendo cómo la historia se repite a sí misma. A través de este libro destacaré las características de la iglesia evangélica de finales del siglo diecinueve

que corresponden a la situación contemporánea. En particular me voy a enfocar en un episodio de la vida de Spurgeon que llegó a ser conocido como "La controversia del declive 7 *". En estas cuestiones incluyo

diversas citas de los escritos de Spurgeon. Tengo por 10 menos dos cosas en común con Carlos Spurgeon: ambos nacimos el 19 de junio, y al igual que yo, él pastoreó una congregación durante casi todo su ministerio. Entre más conozco sus escritos y predicaciones, más siento una afinidad de espíritu.

Sin embargo, de ninguna manera me veo como un igual de Spurgeon.

Con toda seguridad ningún predicador en la historia de la lengua inglesa ha tenido la facilidad de palabra de Spurgeon, su habilidad para transmitir la autoridad del mensaje divino, su pasión por la verdad o su maestría en la predicación combinada con un vasto conocimiento teológico. También fue un dirigente eclesiástico por excelencia y recibió cualidades innatas para el liderazgo. Fue pastor en tiempos calamitosos y varias veces a la semana Spurgeon llenaba su auditorio de 5.500 asientos. La estima que recibió de su propio rebaño permaneció sin disminuir hasta su muerte. Yo estoy sentado a sus pies, no a su lado. Por cierto, no es mi deseo prender la llama de un altercado semejante al que Spurgeon protagonizó en la controversia del declive. Spurgeon mismo atribuyó su propia muerte al conflicto. Al partir en 1891 hacia la

Prólogo 19 costa francesa del Mediterráneo para un tiempo de descanso, dijo a sus amigos:
Prólogo
19
costa francesa del Mediterráneo para un tiempo de descanso, dijo a sus
amigos: "La pelea me está matando"8. Tres meses después llegó un
mensaje de Francia diciendo que Spurgeon había muerto. Este hombre
no se había propuesto encontrar un pleito, pero al negarse a ceder con el
mundo en sus convicciones bíblicas le fue imposible evitar la
controversia resultante.
Soy franco al decir que la controversia es algo que no me apetece en
lo absoluto. Quienes me conocen de cerca pueden afirmar que no disfruto
las disputas de ninguna clase. A pesar de ello, hay un fuego en mis
huesos que me constriñe a hablar con claridad y firmeza sobre mis
convicciones bíblicas. No puedo quedarme en silencio cuando hay tanto
en juego.
Es en ese espíritu que ofrezco este libro. Espero que nadie lo perciba
como un ataque en contra de cualquier persona o ministerio en particular.
No 10 es. Más bien es una súplica a la iglesia entera con relación a
cuestiones de principio, no sobre diversidad de personalidades. Aunque
tengo esperado un desacuerdo bastante difundido frente a muchas de
las cosas que digo, he tratado de escribir sin fomentar los cismas y las
desavenencias.
Estos son asuntos acerca de los cuales muchas personas tienen
convicciones profundas. Al poner estas cuestiones sobre la mesa, y en
particular cuando se expresan opiniones contrarias con franqueza, las
personas pueden enojarse con facilidad. Yo no escribo motivado por el
enojo, y solicito de manera comedida a los lectores que reciban lo que
escribo con el espíritu en el cual es ofrecido.
Mi oración es que este libro se constituya en un reto para su
pensamiento de tal manera que usted se acerque a las Escrituras "para
ver si estas cosas [son] así" (cp. Hch. 17: 11). Oro también para que el
Señor libre a su iglesia de la misma clase de resbalón y caída cuesta
abajo hacia la mundanalidad y el descreimiento que devoró a la iglesia
y agotó su entereza espiritual poco más de cien años atrás.

20

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

1.

Prólogo en The Sword and the Trowel [La espada y el palustre] (1888, volumen completo), p. iü.

2.

Jamie Buckingham, ''Tiempo desperdiciado", revista Charisma (diciembre de 1988), p. 98.

3.

Elmer L. Towns, An Inside Look at 10 ofToday 's Most Innovative Churches [Una mirada al interior de las diez iglesias más innovadoras de la actualidad] (Ventura, Calif.: Regal, 1990), p. 249.

4.

Preaching and Preachers [Prédicas y predicadores] (Grand Rapids, Mich.:

Zondervan, 1971), p. 33.

5.

"La santidad de la ley moral" en Collected Writings ofJohn Mu"ay [Colección de escritos de John Murray], 4 volúmenes (Edimburgo: Banner ofTruth, 1976),

1:193.

6.

Preaching and Preachers [Prédicas y predicadores], p. 140.

7.

Se conoce en inglés como "The Down-Grade Controversy".

8.

Iain Murray, The Forgotten Spurgeon [El Spurgeon olvidado] (Edimburgo:

Banner ofTruth, 1966), p. 163.

1 1I 11 EL CRISTIANISMO CUESTA ABAJO ¿Será que ama a su Señor aquel hombre
1
1I
11
EL CRISTIANISMO
CUESTA ABAJO
¿Será que ama a su Señor aquel hombre que estaría dispuesto a ver a Jesús con
una corona de espinas mientras él mismo apetece una presea de laureles? Des-
pués que Jesús ascendió a su trono por la cruz, ¿ acaso esperamos ser llevados
allí sobre los hombros de una multitud que nos aplaude? No seamos tan vanos
en nuestra imaginación. Cada uno de nosotros debe calcular el costo, y si al-
guien no está dispuesto a llevar la cruz de Cristo, que se devuelva a su granja
ya sus mercancías, y sáqueles todo el provecho que pueda; tan solo permítame
susurrar esto en su oído: "¿ qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mun-
do, y perdiere su alma?"
Carlos Spurgeon I
Si usted está familiarizado con la vida de Carlos H. Spurgeon, es proba-
ble que haya oído acerca de "la controversia del declive". Spurgeon
pasó los últimos cuatro años de su vida en franca lid contra las tenden-
cias del modernismo original, el movimiento que vio de manera acerta-
da como una amenaza al cristianismo bíblico.
El nombre por el cual la historia recuerda la controversia proviene
del título de una serie de artículos que Spurgeon publicó en su revista
mensual llamada La espada y el palustre ("The Sword and the Trowel";
véase en el Apéndice una recapitulación de los artículos sobre el declive
o "Down-grade" para obtener información más completa sobre la
controversia generada). Spurgeon quería apercibir a su congregación
sobre los peligros de apartarse de las posturas históricas del cristianismo
bíblico. La verdad bíblica es como la cúspide de una montaña empinada
y resbaladiza, como sugirió Spurgeon. Un paso en falso es todo lo que

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

se necesita para rodar cuesta abajo. Tan pronto una iglesia o individuo cristiano se coloca en el sendero hacia la decadencia, dijo Spurgeon, el arrastre es inevitable. Es bastante inusual la recuperación y solo ocurre cuando los cristianos se "trepan" a la rampa de ascenso por medio del avivamiento espiritual. En la controversia que sobrevino, Spurgeon renunció a su posición en la Unión Bautista y más adelante fue sujeto a censura oficial por parte de la Unión. En pocos años la Unión Bautista fue conquistada del todo por la nueva teología y Spurgeon había fallecido. En 1900 la esposa de Spurgeon, Susana, escribió:

En 10 que concierne a la Unión Bautista, fueron muy pequeños los logros

obtenidos mediante el testimonio y la dimisión del señor Spurgeon

en otras cuestiones, cuento con pruebas abundantes de que la protesta no fue en vano. Muchos que ya habían descendido bastante por el precipicio de la decadencia, fueron detenidos en su declive mortal y por la gracia de Dios fueron devueltos al ascenso espiritual; otros que sin darse cuenta se estaban deslizando cuesta abajo, fueron guiados a puerto seguro y a mantenerse firmes sobre la Roca; al menos por un tiempo, en todas las iglesias, se predicaron las doctrinas del evangelio con una claridad y un vigor que habían hecho

falta por largo tiempo.2

Pero

Ella creyó que el Señor haría ver a todos con claridad cuánta razón tuvo su esposo al "protestar contra la doctrina falsa y la mundanalidad".3 Hasta el día de hoy, los historiadores eclesiásticos debaten entre ellos acerca de si Spurgeon hizo lo correcto al salir de la Unión. Muchos creen que debió permanecer allí para conservar su ortodoxia. Spurgeon consideró esa opción pero concluyó que habría sido inútil. Me siento inclinado a creer que estuvo en lo correcto al dimitir, pero sea que nos parezca correcto o no su curso de acción, debemos reconocer que la historia ha demostrado la validez de las advertencias de Spurgeon sobre el declive espiritual y teológico de la iglesia. En la primera parte del siglo veinte, la "doctrina falsa y mundanalidad" en la forma de liberalismo teológico y modernismo que se difundieron por el mundo, devastaron el cristianismo denominacional en todas partes. La mayoría de las principales denominaciones quedaron alteradas por estas influencias de manera violenta si acaso no fatal. El resultado en la propia Inglaterra de Spurgeon fue una gran desolación. Cien años después que Spurgeon hizo sonar la alarma, gran parte de la educación teológica en

El cristianismo cuesta abajo

23

Inglaterra es del todo liberal y secular. La concurrencia eclesiástica es

apenas una fracción de lo había sido entonces. Los evangélicos son la escasa minoría, la predicación bíblica verdadera está en desuso hasta en las iglesias donde se supone que se cree en la Biblia, y el movimiento evangélico ha sido susceptible casi que a todas las modas teológicas nocivas que se exportan desde los Estados Unidos. En pocas palabras, la iglesia evangélica en Inglaterra nunca se recuperó del ataque modernista y liberal que empezó un siglo atrás. Cien años más tarde estamos viendo cómo la historia se repite a sí misma. La iglesia evangélica se ha vuelto mundana, y no solo mundana por negligencia sino con deliberado propósito. Se están levantando todo

el tiempo vientos de indulgencia doctrinal.

"Doctrina falsa y mundanalidad", las mismas dos influencias atacadas por Spurgeon, siempre van de la mano pero la mundanalidad va un paso adelante. Los cristianos tienden a olvidar hoy día que el modernismo no fue al principio una innovación teológica sino una metodológica. Los primeros modernistas no intentaban destruir la fe bíblica sino tan solo hacer el cristianismo más apetecible al gusto de un

mundo lleno de cinismo. Ese mismo espíritu está presente en la iglesia actual. Estoy convencido de que la mayoría de quienes vienen detrás de usted no tienen la intención deliberada de menoscabar el cristianismo bíblico. No obstante, han introducido en la iglesia una filosofía de pragmatismo

y un espíritu de mundanalidad que si no son controlados, tarde o temprano traerán la misma cosecha amarga que trajo consigo el modernismo un siglo atrás.

¿EL MINISTERIO IMPULSADO POR EL MERCADO?

La nueva filosofía es bastante simple y directa: la iglesia está en competencia con el mundo. El mundo es bastante bueno para captar la

atención y el afecto de las personas. Por otro lado, la iglesia tiende a ser muy deficiente en la "promoción y venta" de su producto. Por lo tanto,

el evangelismo debería ser visto como un reto de mercadeo y la iglesia

debería mercadear el evangelio de la misma manera que todos los ne- gocios modernos venden sus productos. Esto hace necesario introducir algunos cambios fundamentales. La meta en todo esfuerzo de merca- deo es "dejar satisfechos tanto al productor como al consumidor",4 de

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

modo que se debe prescindir de todo lo que tiende a dejar insatisfecho al "consumidor". La predicación, en particular la predicación acerca del pecado, la justicia y el juicio, crea demasiada confrontación como para ser satisfactoria de verdad. La iglesia debe aprender a acolchar la verdad para que pueda cumplir su función de divertir y entretener. Cierto escritor de libros con éxitos de ventas expresó: "Creo que el desarrollo de una orientación a la mercadotecnia es exactamente lo que la iglesia necesita hacer si es que vamos a influir en la salud espiritual de esta nación de aquí en adelante".5 Añade: "Mi argumento, basado en el estudio detenido de los datos y las actividades de las iglesias norteamericanas, es que el problema principal de la iglesia es que ha fracasado en acoger una orientación hacia el mercado en un ambiente que ha llegado a ser dominado por el mercado".6 Todo esto puede sonar muy moderno y avisado, pero no es bíblico. Además le ha dado a la iglesia un empujón bastante fuerte en su descenso. Los principios de mercadotecnia se están convirtiendo en árbitros de la verdad. Aquellos elementos del mensaje que no cuadran con el plan de promoción se omiten. La pericia mercantilista demanda que la ofensa de la cruz pase a un segundo plano. La estrategia de ventas requiere que temas negativos como la ira divina sean evitados por completo. Satisfacción del consumidor significa que la norma de justicia no puede ser demasiado elevada. Así se siembran las semillas de un evangelio aguado, en una filosofía que dicta la operación de muchos ministerios en la actualidad. No debemos engañamos, la nueva filosofía está alterando el mensaje que la iglesia transmite al mundo, aunque muchos de los que proponen estas ideas piensan que son leales a la doctrina bíblica. El cristianismo otra vez va en descenso.

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HACIA UNA FILOSOFIA BmLICA DEL MINISTERIO

¿Cómo se puede comparar un ministerio orientado hacia el merca- do con el modelo bíblico? ¿Cómo le habría ido a Timoteo bajo la tutela . de Pablo si hubiese seguido los consejos de los mercadotecnistas del siglo veintiuno? Contamos con una respuesta completa a esa pregunta en las dos epístolas que Pablo escribió a Timoteo en el Nuevo Testamento. Pablo había actuado como mentor personal del joven pastor, pero Timoteo se

El cristianismo cuesta abajo

25

encontró con pruebas severas al recibir la tarea de dirigir la iglesia en Éfeso para sacarla del pecado y el error. Luchó con el temor y la debilidad humana. Es evidente que se vio tentado a suavizar su predicación ante la amenaza de persecución. En ocasiones pareció sentir vergüenza del evangelio. Pablo tuvo que recordarle que se mantuviera firme en la fe con denuedo, aun si ello significaba sufrimiento: "Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios" (2 Ti. 1:8). Las dos epístolas de Pablo a Timoteo contribuyen a definir una filosofía de ministerio que se opone a la sabiduría humana que prevalece hoy día.

Pablo instruyó a Timoteo que debía:

• Corregir a los que enseñan doctrina falsa y llamarles a tener un corazón puro, buena conciencia y fe sincera (1 Ti. 1:3-5).

• Luchar por la verdad divina y por los propósitos de Dios, manteniendo su propia fe y una conciencia limpia (1:18, 19).

• Orar por los perdidos y dirigir a los hombres de la iglesia a hacer lo mismo (2: 1-8).

• Llamar a las mujeres en la iglesia a cumplir su papel dado por Dios en sumisión, para criar hijos piadosos y dar ejemplo de fe, amor y santidad con modestia (2:9-15).

• Seleccionar con cuidado a líderes espirituales para la iglesia basándose en sus dones, piedad y virtud (3:1-13).

• Reconocer la fuente del error y a quienes lo enseñan; mostrar estas cosas al resto de la iglesia (4:1-6).

• Alimentarse con tesón de las palabras de las Escrituras y su sana doctrina, evitando todos los mitos y doctrinas falsas (4:6).

• Disciplinarse a sí mismo con el propósito de vivir en santa piedad

(4:7-11).

• Enseñar la verdad de la Palabra de Dios y demandar su obediencia con denuedo (4:12).

• Ser un modelo de virtud espiritual que todos puedan seguir (4:12).

• Ser fiel en la lectura, explicación y aplicación de las Escrituras en público (4:13, 14).

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

• Tener gracia y amabilidad en la confrontación del pecado en su congregación (5:1, 2).

• Dar cuidado y consideración especial a las viudas (5:3-16).

• Honrar a los líderes fieles en la iglesia que trabajan duro (5:17-21).

• Elegir con cuidado a los líderes de la iglesia, asegurándose de que sean maduros y aprobados (5:22).

• Cuidar su condición física a fin de tener fortaleza para servir (5:23).

• Enseñarypredicarprincipios de piedad verdadera, ayudando alas personas a discernir entre piedad verdadera y mera hipocresía (5:24-6:6).

• Huir del amor al dinero (6:7-11).

• Seguir la justicia, la piedad la fe, el amor, la perseverancia y la mansedumbre (6:11).

• Pelear por la fe contra todos los enemigos y todo ataque (6:12).

• Guardar todos los mandamientos del Señor (6:13-16).

• Instruir a los ricos que hagan el bien, a ser ricos en buenas obras y a ser generosos (6:17-19).

• Defender la Palabra de Dios como un depósito y tesoro sagrado

(6:20,21).

En su segunda epístola, Pablo recordó a Timoteo:

• Mantener fresco y útil el don de Dios que había en él (2 Ti. 1:6).

• No ser tímido sino lleno de poder y denuedo (l :7).

• Nunca avergonzarse de Cristo o de cualquier persona que sirve a Cristo 1:8-11).

• Aferrarse con firmeza a la verdad y defenderla (l: 12-14).

• Ser fuerte en su carácter (2:1).

• Ser un maestro de la verdad apostólica para reproducirse a sí mismo en otros hombres fieles (2:2).

• Sufrir dificultad y persecución de buena voluntad al aplicar su esfuerzo máximo por la causa de Cristo (2:3-7).

• Mantener su mirada fija en Cristo en todo momento (2:8-13).

• Dirigir con autoridad (2:14).

• Interpretar y aplicar las Escrituras con precisión (2: 15).

• Evitar conversaciones inútiles que solo llevan a la impiedad (2: 16).

• Ser un instrumento de honra, apartado del pecado y útil para el Señor

(2:20,21).

El cristianismo cuesta abajo

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• Huir de las pasiones juveniles y procurar vivir en justicia, fe y amor

(2:22).

• No dejarse atrapar en contiendas filosóficas y teológicas (2:23).

• No ser disputador sino amable, paciente y dispuesto a ser enseñado por otros aun cuando ha sido ofendido (2:24-26).

• Enfrentar tiempos peligrosos con un conocimiento profundo de la Palabra de Dios (3:1-15).

• Entender que la Palabra de Dios es la base y el contenido de todo ministerio legítimo (3: 16, 17).

• Predicar la Palabra, a tiempo y fuera de tiempo con amonestaciones, reprensiones y exhortaciones en un espíritu paciente y didáctico

(4:1,2).

• Ser sobrio en todas las cosas (4:5).

• Soportar aflicciones y penalidades (4:5).

• Hacer la obra de un evangelista (4:5).

En esta lista no hay un solo elemento que sugiera la aplicación de una filosofía de orientación al mercado. En realidad, resulta imposible armonizar la mayoría de estos mandatos con las teorías que son tan populares hoy día. Para resumir todo en cinco categorías, Pablo mandó a Timoteo: 1) ser fiel en su predicación de la verdad bíblica; 2) tener denuedo en la exposición y refutación del error; 3) ser un ejemplo de piedad para el rebaño; 4) ser diligente y trabajar duro en el ministerio; y 5) estar dispuesto a sufrir aflicción y persecución en su servicio para el Señor. Por supuesto, la importancia práctica de esto va más allá de quienes trabajan como pastores. Todo cristiano está llamado a una vida ministerial productiva y debe seguir el ejemplo de los pastores (1 Ti. 4:11-12). Por eso las instrucciones de Pablo a Timoteo contienen principios que se aplican a todos los creyentes en todos los campos de ministerio. Cuando la iglesia va cuesta abajo, significa que multitudes de individuos se encuentran al mismo tiempo en un declive espiritual. "Doctrina falsa y mundanalidad" son cosas que de estar presentes en la iglesia infectan a todos los miembros del cuerpo. Las instrucciones de Pablo a Timoteo de ninguna manera están dirigidas tan solo a una "élite" en el liderazgo cristiano o en el ministerio profesional. Quiero decir que la filosofía de ministerio, incluso los asuntos que se tratan en este libro, deben ser

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

objeto de interés y preocupación para todos los cristianos; estas cuestiones no son en modo alguno el dominio exclusivo de funcionarios eclesiásticos profesionales. Hace poco pasé un tiempo leyendo más de diez de los últimos libros publicados sobre ministerio e iglecrecimiento. La mayoría de estos libros tenían largas secciones dedicadas a la definición de una filosofía de ministerio. Ni siquiera uno de ellos hizo referencia a las instrucciones que Pablo dio con tanto esmero a Timoteo. De hecho, para la definición de su filosofía ministerial, ¡ninguno de ellos extrajo algún elemento de las epístolas pastorales del Nuevo Testamento! La mayoría tomaban prestados los principios de administración moderna de negocios, técnicas de mercadeo, teoría de gerencia, psicología y otras fuentes similares. Algunos trataban de ilustrar sus propósitos con el uso de anécdotas bíblicas, pero ninguno de ellos sacó su filosofía de las Escrituras, ¡aunque gran parte del Nuevo Testamento se escribió con el fin explícito de instruir a iglesias y pastores sobre estas cuestiones!

QUÉ SIGNIFICA MINISTRARA UNA GENERACIÓN CON COMEZÓN DE OÍR

Lo desafortunado es que la filosofía de ministerio orientada al mer- cado apela a la peor tendencia anímica de nuestra era. Le da gusto a personas cuyo primer amor son ellos mismos y a quienes no les impor- ta Dios de no ser porque puedan tenerle sin que intervenga en sus esti-

los de vida egoístas. Si a esa clase de personas se le promete una reli- gión que les permitirá seguir con comodidad en su materialismo y amor

a sí mismos, van a responder en manada a la invitación. Pablo previó la llegada de un tiempo así. Casi al final de su segunda epístola a Timoteo, tras exponer los principios que ya hemos listado, Pablo condensó sus consejos a Timoteo en este versículo conocido:

"que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina" (2 Ti. 4:2). Luego el apóstol añadió esta advertencia profética: "Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,

y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas" (4:3,4). Es claro que en la filosofía de ministerio de Pablo no había lugar para la teoría de dar a las personas lo que quieren, que prevalece tanto

El cristianismo cuesta abajo

29

en la actualidad. El apóstol no instó a Timoteo para que tomara una encuesta para averiguar qué querían recibir las personas, ni sugirió que estudiara datos demográficos o que realizara una investigación sobre las "necesidades percibidas" de la congregación. Más bien le mandó a predicar la Palabra de una manera fiel, sistemática, edificante, exhortadora y paciente, de tal manera que ella confrontara con su pleno poder al espíritu de la época.

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¿COMO DEFINIMOS EL EXITO?

Notemos que Pablo no dijo algo a Timoteo sobre las posibles reac- ciones de las personas. No le dio instrucciones acerca del tamaño de su iglesia, la cantidad de dinero que manejaba o cuanta influencia tenía en la sociedad. No sugirió que el mundo tuviera que admirar, estimar o siquiera aceptar a Timoteo. De hecho, Pablo no dijo una sola palabra acerca de tener prestigio externo en el ministerio porque su foco de atención era el compromiso, no el éxito. La filosofía contemporánea del ministerio se ha envanecido por su apego a normas mundanas del éxito. Las iglesias que se consideran "exitosas" son grandes tanto en número de asistentes como en instalaciones costosas, gimnasios y sauna, canchas deportivas, servicio de cuidado de niños, y otras cosas por el estilo. Lo cierto es que ni siquiera una iglesia entre mil cae dentro de esa categoría, yeso significa una de dos cosas: la mayoría de las iglesias son fracasos dignos de conmiseración, o la medida del éxito en el ministerio debe ser algo más que la prosperidad material. La respuesta es obvia para cualquiera que conoce las Escrituras. Criterios externos tales como propiedades, números, dinero o acogida del mundo, nunca han sido la media bíblica del éxito en el ministerio. Fidelidad, piedad y compromiso espiritual son las virtudes estimadas por Dios, y tales cualidades deberían ser los bloques básicos para construir cualquier filosofía ministerial. Esto es cierto en iglesias pequeñas y grandes por igual. El tamaño no es un índice de la bendición de Dios y la popularidad no es un barómetro del éxito. De hecho, puede ser razón para la condenación. Dios dijo a Jeremías: "Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?" (Jer. 5:30, 31).

30 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO Considere una vez más las instrucciones de Pablo a Timoteo. En
30 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
Considere una vez más las instrucciones de Pablo a Timoteo. En
lugar de urgir a Timoteo para fOljar un ministerio que le permitiera
obtener todos los reconocimientos del mundo, le advirtió acerca del
sufrimiento y las penalidades, algo que no corresponde mucho a las
aspiraciones de los expertos modernos en iglecrecimiento. En las
Escrituras el éxito externo nunca es una meta válida. Pablo no estaba
contando a Timoteo la manera de ser "exitoso", sino que le estaba
animando a seguir y procurar la norma divina.
Por supuesto, esto es lo que define el éxito verdadero. El éxito real
no consiste en obtener resultados a cualquier costo. No es prosperidad,
poder, preeminencia, popularidad o cualquier otra noción mundana de
éxito. El éxito real es hacer la voluntad de Dios sin importar las
consecuencias.
O, para utilizar los términos como el mundo los emplea con
frecuencia, la meta apropiada no es el éxito, sino la excelencia. 7 Pablo
estaba animando a Timoteo para que fuese todo lo que Dios le había
llamado a ser con los dones que le había dado. No estaba dando consejos
a Timoteo sobre cómo alcanzar el éxito, le estaba instando a buscar la
excelencia.
EL FUNDAMENTO DE UN MINISTERIO EXCELENTE
Miremos más de cerca estos versículos al principio de 2 Timoteo 4:
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos
y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra;
que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda
paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana
doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros
conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y
se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones,
haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.
Ese pasaje breve define el ministerio bíblico. Incluye nueve
principios para recordar que Pablo dio a Timoteo y que ningún ministro
debe atreverse a omitir. Quienes se descuidan en el cumplimiento de
estos deberes están en el declive ministerial, bien sea que estén o no
conscientes de ello.

El cristianismo cuesta abajo

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RECUERDA TU LlAMADO "Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino"; así empie- za Pablo esta sección final de la última epístola inspirada que escribió. En ese momento era un prisionero y se acercaba el fin de su vida, por lo cual anticipaba su propia ejecución (v. 16). Sabía que pronto tendría que presentarse ante Dios para rendirle cuentas. Estos pensamientos ocupaban su mente y por eso recordó a Timoteo la seriedad de la comi- sión dada al joven pastor. El apóstol aconsejó a Timoteo que viviera y trabajara ante la realidad de un juicio inminente. Era necesario que Timoteo se preocupara por lo que Dios pensaba de su ministerio y no por lo que pensara la gente. Nótese que Pablo invoca la presencia divina ("delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos"). Quería que Timoteo entendiera que Aquel quien le juzgaría es Aquel en cuya presencia estaba ejerciendo el ministerio. Dios juzga por sus propios criterios y no conforme a lo que piensa la gente.

En otro lugar Pablo dice: "todos compareceremos ante el tribunal

De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de

de Cristo

sí" (Ro. 14:10, 12). Ese es el punto que quiere esclarecer a Timoteo, porque él no debe ministrar para agradar a los hombres sino para agradar a Dios.

PREDICA LA PAlABRA ¿Qué clase de ministerio agrada a Dios? Pablo dice a Timoteo "que prediques la palabra" (v. 2). La obediencia a ese mandato sencillo debe ser la parte central de toda filosofía bíblica y verdadera del ministerio. La tarea del predicador consiste en proclamar las Escrituras y ponerle sentido (cp. Neh. 8:8). Cualquier otro contenido es algo extraño y per- judicial.

Mi padre es pastor, y cuando le dije por primera vez hace años que

creía que Dios me había llamado al ministerio, él me dio una Biblia en la que había escrito: "Querido Johnny: Predica la Palabra. 2 Timoteo 4:2". Esa simple declaración se convirtió en el estímulo que impulsó mi corazón desde entonces. Nunca he olvidado esa sencilla instrucción bíblica de mi padre: predica la Palabra. ¿Acaso hay algo más para predicar?

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

Predicar la Palabra no siempre es fácil. El mensaje que se nos requiere proclamar con frecuencia es ofensivo para las personas. Cristo mismo es una piedra de tropiezo y una roca de caída (Ro. 9:33; 1 P. 2:8). El mensaje de la cruz es tropezadero para algunos (1 Co. 1:23; Gá. 5:11) y nada más que locura para otros (1 Co. 1:23). "El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1 Co. 2:14). Por esa razón Pablo escribió "no me avergüenzo del evangelio" (Ro. 1: 16), porque seguro hay muchos cristianos que se avergüenzan del mismo mensaje que Dios nos ha mandado proclamar. Como hemos advertido, es evidente que Timoteo luchó con la tentación de sentirse avergonzado. Pablo le amonestó diciendo: "no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor", y que tampoco se avergonzara de Pablo (2 Ti. 1:8). Timoteo parece que se hubiera convertido en un alma tímida que exhibía un "espíritu de cobardía", nada semejante al carácter fuerte y valiente del apóstol Pablo. Era joven y algunas personas lo menospreciaban por ello (1 Ti. 4:12). Sabía muy bien que el simple hecho de estar asociado con Pablo era peligroso para él. Proclamar en público la verdad de Dios le podría llevar a la cárcel igual que a Pablo, y por lo menos podía tener la seguridad de ser objeto de hostilidad y debates por parte de los judíos que se oponían al evangelio. Encima de todo, parece que Timoteo luchaba con los impulsos propios de las pasiones juveniles (2:22) y tal vez sentía que no era todo lo que debería ser. Estas eran algunas razones de peso para que Timoteo silenciara su proclamación. De modo que cuando Pablo lo mandó a predicar, estaba exigiendo que fuera en contra de sus propias inclinaciones e inhibiciones. ¿Cuál era la "palabra" que Timoteo debía predicar? Pablo lo deja en claro al final del capítulo 3: "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2 Ti. 3:16, cursivas añadidas). Esta es la Palabra que debe ser predicada:

todo el consejo de Dios (cp. Hch. 20:27). En el capítulo 1 Pablo había dicho a Timoteo: "Retén la forma de las sanas palabras que de oíste" (v. 13). Estaba hablando de las palabras reveladas de las Escrituras, en toda su extensión. Urgió a Timoteo: "Guarda el buen depósito por el

El cristianismo cuesta abajo 33 Espíritu Santo que mora en nosotros" (v. 14). Luego le
El cristianismo cuesta abajo
33
Espíritu Santo que mora en nosotros" (v. 14). Luego le dijo en el capítulo
2 que estudiara la Palabra y la usara bien (2: 15). Ahora le está diciendo
que la proclame, de modo que las actividades y la tarea del ministerio
fiel giran alrededor de la Palabra de Dios: para guardarla, estudiarla y
proclamarla.
En Colosenses 1 el apóstol Pablo, al describir su propia filosofía de
ministerio, escribe: "[
la
iglesia;] de la cual fui hecho ministro, según
la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que
anuncie cumplidamente la palabra de Dios" (v. 25, cursivas añadidas).
En 1 Corintios da un paso más adelante: "Así que, hermanos, cuando
fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con
excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre
vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado" (1 Co. 2:1,
2). En otras palabras, su meta como predicador no era entretener a la
gente con su estilo retórico ni amenizarlos con su pericia, humor,
opiniones sazonadas o metodología complicada; tan solo predicó a Cristo
crucificado.
Siempre ha habido personas que desde un estrado han aglomerado
a su alrededor grandes multitudes como resultado de sus dotes de
oratoria, las historias interesantes que pueden contar, su habilidad para
entretener con la palabra hablada, su personalidad dinámica o su
sagacidad para manipular a las muchedumbres con discursos
conmovedores y locuaces, bien sea como políticos populares,
académicos expertos o simples parlanchines. Esa clase de predicación
puede ser popular, pero no es poderosa en sí. Nadie puede predicar con
poder sobrenatural si no predica la Palabra de Dios, y ningún predicador
fiel disuelve o ignora todo el consejo de Dios. Proclamar la Palabra de
Dios en toda su extensión es el llamado del pastor.
Por eso la predicación de la Palabra debe estar en el corazón mismo
de nuestra filosofía ministerial. Cualquier otra filosofía reemplaza la
voz de Dios con sabiduría humana. La filosofía, la política, el humor, la
psicología, los consejos hogareños y la opinión humana jamás pueden
llevar a cabo lo que hace la Palabra de Dios. Esas cosas pueden ser
interesantes, informativas, entretenidas y algunas veces hasta útiles, pero
no tienen poder de transformación espiritual y no son parte del quehacer
de la iglesia. La labor del predicador no debe ser un canal para la
transmisión de sabiduría humana porque él es la voz que Dios usa para
34 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO hablar a la congregación. Ningún mensaje humano cuenta con el sello
34 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
hablar a la congregación. Ningún mensaje humano cuenta con el sello
de la autoridad divina, solo la Palabra de Dios. Soy franco al decir que
no entiendo a los predicadores que están dispuestos a abdicar este
privilegio solemne. Las conferencias morales y las charlas de motivación
no pueden sustituir la Palabra de Dios. ¿Por qué deberíamos proclamar
la sabiduría de los hombres cuando tenemos el privilegio de predicar la
Palabra de Dios?
SER FIEL A TIEMPO Y FUERA DE TIEMPO
Pablo pasa a continuación a recordarle a Timoteo que este deber es
una labor inacabable. No solo debe predicar la Palabra, también lo debe
hacer sin consideración alguna por el ambiente de opinión que le rodea.
Debe ser fiel cuando la predicación del evangelio es tolerada, pero tam-
bién cuando no lo es.
Enfrentémoslo: ahora mismo predicar la Palabra está algo fuera de
tiempo para el mundo. La humanidad está experimentando la ira de
Dios a medida que Él abandona a las personas a las consecuencias de
sus decisiones y acciones pecaminosas (Ro. 1:24,26, 28), "la retribución
debida a su extravío". La sociedad está sintiendo este abandono divino
en nuestros tiempos más que nunca antes, y el declive de la predicación
en la iglesia en realidad contribuye al sentido de indefensión y
desesperanza de las personas. Martyn Lloyd-Jones argumentaba que
"en muchos sentidos es el alejamiento de la iglesia frente a la predicación
lo que se debe responsabilizar en gran medida por la condición de la
sociedad moderna
La iglesia, al abandonar su labor y función real, ha
dejado a la humanidad abandonada a sus propios recursos y suerte".8
Es indudable que ahora no es el tiempo para hombres débiles,
mensajes débiles y ministerios débiles. Lo que se necesita es fortaleza
y valentía moral, así como una proclamación irrebatible de la verdad
que pueda poner en libertad a las personas. "Lejos de decir que debemos
tener menos predicación y recurrir cada vez más a otros recursos y
procedimientos, digo que tenemos ante nosotros una oportunidad dada
por el cielo para predicar a la raza humana".9
Por otro lado, la filosofía de orientación al mercado que está en
boga dice que la declaración directa y simple de la verdad bíblica es
inoperante e insuficiente. La teología y la exposición bíblicas son vistas
como anticuadas e irrelevantes. Esta filosofía dice: "los que van a la
El cristianismo cuesta abajo 35 iglesia ya no quieren que se les predique. Ellos no
El cristianismo cuesta abajo
35
iglesia ya no quieren que se les predique. Ellos no tienen ganas de
sentarse en una banca mientras alguien predica un sermón al frente.
Son el producto de una generación manejada por los medios y necesitan
una experiencia eclesiástica que les satisfaga en sus propios términos".
Pablo dice frente a esto que el ministro excelente debe ser fiel en
predicar la Palabra incluso cuando su labor no sea apetecida por la moda
del momento. La expresión que emplea es "estar listo". El término griego
(ephistemi) tiene el significado literal de "ponerse al lado de". Se
empleaba con frecuencia para describir a un guardia militar que siempre
está en su lugar asignado y preparado para cumplir su deber. Pablo
estaba hablando de una disposición explosiva para predicar con ganas,
como la que tuvo Jeremías, quien dijo que la Palabra de Dios era como
fuego en sus huesos. Eso es lo que el apóstol demanda a Timoteo. Nada
de vacilación sino apresto constante. Nada de titubeos sino ausencia
total de temor. Nada de zalamería sino el fuego de la Palabra de Dios.
REDARGÜIR, REPRENDER Y EXHORTAR
Pablo también da instrucciones a Timoteo acerca del tono de su
predicación. Utiliza dos palabras de connotación negativa y una de con-
notación positiva: redargüir, reprender y exhortar (2 Ti. 4:2). Todo mi-
nisterio válido debe tener un equilibrio entre elementos positivos y ne-
gativos. El predicador que no redarguye ni reprende está incumpliendo
su comisión.
Hace poco escuché una entrevista radial con un predicador que evita
cualquier mención al pecado en su predicación porque siente que las
personas de todas maneras están cargadas con demasiada culpa. El
entrevistador preguntó cómo podía justificar esa política y el pastor
contestó que había tomado la decisión de concentrarse en las necesidades
de las personas, no en atacar su pecado.
Lo cierto es que la necesidad más profunda de las personas es
confesar su pecado y vencerlo, de manera que toda predicación que no
confronta y corrige el pecado a través de la Palabra de Dios no satisface
las necesidades de las personas. Es posible que les haga sentirse bien, y
que ellos respondan con entusiasmo al predicador, pero eso no significa
que esa clase de predicación satisfaga sus necesidades reales.
Redargüir, reprender y exhortar es predicar la Palabra ya que esos
son los mismos ministerios cumplidos por las Escrituras: "Toda la

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2 Ti. 3: 16). Nótese el mismo equilibrio de tono entre elementos positivos y negativos. Redargüir y corregir son negativos; enseñar e instruir son positivos. El tono positivo también es crucial. La palabra "exhortar" (parakaleo) significa "animar". El predicador excelente confronta el pecado y luego alienta a los pecadores arrepentidos a que se comporten con justicia. Debe hacer esto "con toda paciencia y doctrina" (4:2). En 1 Tesalonicenses 2: 11, Pablo habla acerca "de qué modo, como el padre

a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros".

Esto requiere muchas veces de gran paciencia y mucha doctrina, pero

el ministro excelente no puede descuidar estos aspectos de su llamado.

NO CEDER EN TIEMPOS DIFÍCILES

Hay cierta urgencia en el encargo de Pablo al joven Timoteo: "Por- que vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que tenien- do comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias" (2 Ti. 4:3). Esta es una profecía que hace eco de las que también se encuentran en 2 Timoteo 3:1 ("También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos") y en 1

("Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros

Timoteo 4: 1

tiempos algunos apostatarán de la fe"). Esta es la tercera advertencia profética de Pablo a Timoteo acerca de los tiempos difíciles que se ave- cinan. Notemos la progresión: la primera advertencia dice que vendrá un tiempo cuando muchos se apartarán de la fe. La segunda advirtió a Timoteo que se aproximaban tiempos peligrosos para la iglesia. La ter-

cera sugiere ahora que vendrá el tiempo cuando quienes están en la iglesia no soportarán la sana doctrina, sino que van a desear que al- guien calme su comezón de oír. La predicación sin temor es necesaria con mayor razón en tiempos peligrosos. El tiempo en que las personas no están dispuestas a tolerar

la verdad es cuando se hace más necesario que los predicadores valientes

y arrojados la proclamen. ¿Por qué las personas no están dispuestas a tolerar la sana doctrina? Es porque aman el pecado. Como hemos visto, la predicación de la doctrina sana confronta y reprende el pecado, y las personas engolosinadas con sus estilos de vida pecaminosos no están dispuestas

El cristianismo cuesta abajo 37 a tolerar esa clase de enseñanza. Solo quieren que alguien
El cristianismo cuesta abajo
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a tolerar esa clase de enseñanza. Solo quieren que alguien les calme su
comezón de oír (v. 3).
Pablo también emplea la expresión "sana doctrina" en 1 Timoteo 1.
En los versículos 9 y 10 de ese capítulo habla de "los transgresores y
desobedientes
los impíos y pecadores
los irreverentes y profanos
los parricidas y matricidas
los homicidas
los fornicarios
los
sodomitas
los secuestradores
los mentirosos y perjuros, [todo aquel
que] se oponga a la sana doctrina" (cursivas añadidas). Una sociedad
atestada e influenciada por mentirosos, perjuros, homicidas y
homosexuales de ninguna manera tolera la predicación de sana doctrina.
Note que Pablo no sugiere que la manera de alcanzar una sociedad
de ese tipo sea ablandar el mensaje para que tales personas se sientan a
gusto con su contenido. Lo cierto es todo lo contrario. Esa comezón de
oír es algo abominable, y Pablo urge a Timoteo a que esté dispuesto a
sufrir por causa de la verdad, y que siga predicando la Palabra fielmente.
Esa es la única forma como las personas intolerantes pueden ser
expuestas a la verdad, y esto es lo único que puede ablandar sus
corazones.
Como algo secundario, la polémica interpretativa alrededor de este
pasaje tiene que ver con establecer de quiénes se está hablando en el
versículo 3. ¿Se está haciendo referencia al mundo o a la iglesia? Es
seguro que incluye al mundo, porque las personas no regeneradas rara
vez están dispuestas a tolerar la sana doctrina. No obstante, Pablo está
hablando aquí de personas a quienes Timoteo predica. Esto parece
referirse a las personas en la iglesia. Sugiere que vendría un tiempo
cuando los cristianos de profesión en Éfeso no recibirían con agrado la
enseñanza de la sana doctrina.
¿Acaso no es también esa la condición de la iglesia en nuestra
sociedad actual? De hecho, es justamente lo que están señalando los
expertos en mercadeo a los líderes de las iglesias. Toda la base de tu
filosofía es que las personas no quieren escuchar la verdad proclamada,
solo quieren ser entretenidos. El plan de mercadeo eclesiástico dice
que se les debe dar lo que quieren. Las Escrituras dicen algo muy distinto.
Hay miles de iglesias alrededor del mundo que se supone son
evangélicas y que no les sienta bien la sana doctrina porque no la quieren
digerir. No estarían dispuestas a tolerar dos semanas de enseñanza bíblica
fuerte que refute su error doctrinal, confronte su pecado, les convenza
38 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO de ello y les llame a obedecer la verdad. No quieren
38 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
de ello y les llame a obedecer la verdad. No quieren escuchar una
enseñanza saludable. ¿Por qué? Porque las personas en la iglesia quieren
poseer a Dios sin tener que renunciar a estilos de vida pecaminosos, y
no van a soportar a una persona que les diga lo que la Palabra de Dios
dice al respecto.
¿Qué es lo que síquieren escuchar? El pasaje dice que esas personas,
"teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus
propias concupiscencias" (v. 3). Lo irónico del asunto es que van a
buscarse maestros. De hecho se amontonarán numerosos maestros
siempre y cuando no enseñan la sana doctrina. Van a escoger a todos
los maestros que les digan lo que ellos tienen deseos de oír. Quieren lo
que aplaque la comezón de sus oídos y sacie sus antojos. Quieren lo
que les haga sentirse bien consigo mismos. Los predicadores que les
ofenden son rechazados por ellos, y optan por acumular una masa de
maestros que alimenten sus apetitos egoístas insaciables. Aquel
predicador que trae el mensaje que más necesitan oír es al que menos
les gusta oír.
Es lamentable que abundan los predicadores con mensajes diseñados
para satisfacer la comezón de oír y están disponibles en todas partes.
"En períodos de fe inestable, escepticismo y mera especulación por
curiosidad en cuestiones de religión, pululan maestros de todo tipo como
las moscas en Egipto. La demanda crea la oferta. Los oidores invitan y
moldean a sus propios predicadores. Si las personas desean un becerro
para rendirle culto, se encuentran con facilidad un ministro especializado
en la confección de becerros".lO
Este apetito de predicación para la comezón de oír tiene un fin
terrible. El versículo 4 dice que estas personas en últimas "apartarán de
la verdad el oído y se volverán a las fábulas". Se convierten en víctimas
de su propia negación a escuchar la verdad. La frase "apartarán" está en
voz activa porque las personas optan por actuar así de manera voluntaria,
en cambio "se volverán a las fábulas" está en la voz pasiva porque
describe lo que les sucede. Tras apartarse de la verdad se hacen víctimas
del engaño. Tan pronto se apartan de la verdad, se convierten en peones
del diablo. La ausencia de luz es tinieblas.
Esto sucede hoy mismo en la iglesia evangélica, porque ha perdido
su tolerancia hacia la predicación que confronta. Ahora la iglesia
coquetea con errores doctrinales serios. Los cristianos buscan con

El cristianismo cuesta abajo

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desespero revelaciones ajenas a la Biblia en forma de profecías y sueños. Los predicadores niegan o ignoran la realidad del infierno. El evangelio moderno promete un cielo donde no se necesita la santidad. Las iglesias ignoran la enseñanza bíblica sobre las funciones de la mujer, la condenación de la homosexualidad y otros temas con cierta carga política. El intermediario humano ha tomado precedencia sobre el mensaje divino. Esto es evidencia de un debilitamiento doctrinal serio. Si la iglesia no se arrepiente y vuelve al sendero que asciende cuesta arriba (como diría Spurgeon), estos errores y otros parecidos llegarán a ser epidémicos. Miremos otra vez la frase clave en el versículo 3: "teniendo comezón de oír". ¿Por qué no están siquiera dispuestos a tolerar la sana doctrina? ¿Por qué se amontonan para sí maestros de mentira? ¿Por qué se apartan de la verdad? Porque en lo profundo de su ser lo único que apetecen es saciar su comezón de oír. No quieren ser confrontados. No quieren ser convencidos de pecado. Solo quieren ser entretenidos, quieren una predicación que produzca sensaciones placenteras. Quieren sentirse bien, desean que les hagan cosquillas con anécdotas, humor, psicología, charlas para aumentar la motivación y la seguridad del futuro, pensamiento positivo, elogios y masajes para el ego, conversaciones superficiales e incontrovertibles. Por otro lado, la verdad de Dios no fricciona de manera servil para calmar la comezón de oír, sino que conecta puñetazos a izquierda y derecha, también es como un fuego que consume lo que encuentra a su paso. Primero redarguye, reprende y convence. Luego exhorta y anima a seguir. Los predicadores de la Palabra deben ser cuidadosos en mantener ese equilibrio. En Juan 6, después que Jesús pronunció un mensaje contundente en particular, la Biblia nos dice que "desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban conél" (v. 66). Al dispersarse la multitud, nuestro Señor se volvió a sus discípulos y preguntó:

"¿Queréis acaso iros también vosotros?" (v. 67). La respuesta de Pedro en nombre de los doce es significativa: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna" (v. 68). Esa fue la respuesta correcta y reveló a todos la diferencia entre discípulos verdaderos y meros simpatizantes: su hambre por la Palabra. Jesús dijo: "Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos"

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

(Jn. 8:31). Las personas que buscan ser entretenidas o mantenidas, los curiosos que no se quieren comprometer y los que se limitan a ir donde va la multitud, no son discípulos verdaderos en absoluto. Los verdaderos seguidores de Cristo son los que aman la Palabra. Ellos nunca desearán que se les predique para calmar la comezón de oír.

SER SOBRIO EN TODO

La actitud del ministro excelente debe ser una de sobriedad y pru- dencia. "Sé sobrio en todo" (v. 5) no es una mera advertencia contra la ebriedad. Tampoco sugiere Pablo que Timoteo debía ser ceñudo, adus- to, lánguido o desabrido. Más bien describe un estado de alerta mental

y control de las facultades individuales. El ministro excelente es una persona sólida, una persona estable, semejante a un atleta que ha puesto bajo control total todas sus pasiones,

apetitos y energías para tener un desempeño al nivel máximo. Este mismo mandato en sentido negativo implica que un predicador no debe ser quebradizo ni amoldable, no debe seguir los dictados de la moda ni ser complaciente con los antojos de las personas. Enfrentados a un mundo cambiante, en medio de una iglesia vacilante y en el contexto de una sociedad que da tumbos repentinos y zigzagueantes, más vale que los ministros estén bien arraigados en la Palabra y que se mantengan constantes y firmes sobre la roca. No podemos ceder terreno ante la presión externa. La iglesia ya ha tenido bastantes predicadores erráticos, extravagantes y veleidosos cuyo estilo depende del estado de ánimo del populacho. Lo que más se necesita ahora son predicadores que siempre permanecen afianzados en un mundo inestable y ante todo conocen y respetan sus prioridades. Necesitamos ministros cuyas mentes estén libres de engaño, falsas enseñanzas y nociones ajenas a la ortodoxia. Necesitamos predicadores que declaren con valentía todo espiritual consejo de Dios. ¡Cuán agobiante debe ser para Dios escuchar la verborrea anodina e insípida que sale de los púlpitos con la pretensión caprichosa de reemplazar su Palabra inspirada! El predicador noble es equilibrado, congruente y sólido. Es inerme

e inamovible ante los reclamos y súplicas de los que solo quieren calmar su comezón de oír.

El cristianismo cuesta abajo

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SOPORTAR LAS AFLICCIONES

Es obvio que los ministros excelentes no pueden ser los que anhe- lan recibir aplausos terrenales. Tampoco pueden ser amadores de la comodidad sobre esta tierra. La vida del ministro no es una vida de molicie. Era necesario que Timoteo estuviese dispuesto a soportar las aflicciones (v. 5). No podía tener la clase de ministerio que Dios desea- ba de él a no ser que estuviera dispuesto a pasar por alguna medida de sufrimiento. Ningún ministerio de valor ha llegado a existir sin dolor. Con frecuencia encuentro a jóvenes que aspiran al ministerio y procuran tener una iglesia sin problemas, un ministerio sin retos, una congregación

que les haga fácil la vida. No existe un lugar así para el predicador fiel de la Palabra. La noción de que el ministerio puede ser eficaz e indoloro al mismo tiempo es una mentira. Es inevitable tener aflicciones si se predica la Palabra sin adulteración, y cuando golpea la adversidad solo se tienen dos opciones: soportar y mantenerse firme y fiel, o negociar y ceder terreno. El ministro fiel siempre guarda sin fluctuación la línea que separa la verdad de la mentira, y esto es algo que no se puede hacer al mismo tiempo que se escapa del sufrimiento: "todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución" (2 Ti. 3: 12). De modo que la fidelidad y la penalidad van de la mano. Este es un tema reiterado en 2 Timoteo. Pablo escribió en 2: 1,3: ''Tú,

pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús

sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo". Ahora recuerda de nuevo a Timoteo que el sufrimiento es parte del deber del ministro fiel tanto como lo es cualquier otro aspecto de la obra ministerial. ¿Siguió Timoteo el consejo de Pablo? Es evidente que así lo hizo. Hebreos 13:23, un versículo breve y un tanto relegado, dice: "Sabed que está en libertad nuestro hermano Timoteo, con el cual, si viniere pronto, iré a veros". Es obvio que el escritor de Hebreos conocía bien a Timoteo y le amaba, por eso cuenta a los hebreos que Timoteo había sido puesto "en libertad" ¿De qué fue libertado? La palabra griega empleada allí sugiere que Timoteo había sido liberado de la prisión. Podemos suponer que cuando llegó el sufrimiento, Timoteo lo soportó y no cedió ante la presión. Permaneció fiel aunque es evidente que ello le significó ser encarcelado. No trató de salir bien librado sin pagar el precio de proclamar la verdad.

Tú, pues,

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

HACER OBRA DE EVANGEUSTA

A primera vista podría parecer que el mandato "haz obra de evan- gelista" es un cambio abrupto de dirección, pero no lo es. Pablo estaba alentando a Timoteo para que alcanzara más allá de la esfera cómoda de su propio rebaño y proclamara con denuedo la Palabra a los incrédu- los. Pablo no estaba sugiriendo que el oficio de Timoteo fuera el de un evangelista, sino que le quería decir que parte de su deber como pastor era evangelizar a no creyentes. De nuevo, Pablo estaba mandando a Timoteo a que declarara la verdad con denuedo. Es posible que Timoteo se hubiera visto tentado a buscar refugio en la comodidad del rebaño. En lugar de ello, Pablo le instó a ministrar al frente en la línea de combate. Quería que Timoteo se decidiera a encarar el mundo con valentía y predicar a Cristo crucificado. Quería que hiciera proclamación pública de pecado,justicia, juicio y la ley de Dios. Quería que declarara la depravación, no la dignidad de la raza humana. Quería que fuese un heraldo de la segunda venida que advertía a todos sobre el juicio eterno. Quería que magnificara la cruz, la resurrección, la expiación, la gracia y la fe. Estaba urgiendo a Timoteo a ser solemne y persuasivo en la confrontación de la falta de fe y obediencia.

CUMPUR EL MINISTERIO El breve encargo de Pablo a Timoteo termina con un imperativo final: "cumple tu ministerio" (v. 5). "Cumple" significa completar, obrar al máximo, finiquitar, hacerlo todo. Es como si hubiera dicho: "No sir- vas a Dios con mediocridad, hazlo con todas tus fuerzas". Pablo estaba llegando al término de su propia vida y estaba en capacidad de decir:

"Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guarda- do la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida" (4:6-8). Quería que Timoteo llegara a ese mismo punto algún día. Debemos recordar que este encargo de Pablo a Timoteo tiene implicaciones para cada cristiano. Todos nosotros debemos ser ministros en alguna esfera de servicio. Bien sea usted una madre que ministra a sus propios hijos o el pastor de una gran congregación, estos principios

El cristianismo cuesta abajo

43

se aplican a su vida. No hay una sola excusa para bajar la guardia. No hay lugar para la cobardía y el apocamiento. No hay tiempo que perder ni necesidad de temer. Llene hasta el tope la medida de su servicio para el Señor, cumpla todo lo que ha sido llamado y llamada por Dios a cumplir. Esto es algo posible solo si el ministerio se lleva a cabo de la manera correcta.

AFERRADOS A LA FE

En el punto culminante de la controversia del declive, dos semanas después de haber sido censurado por la Unión Bautista, Spurgeon pre- dicó un mensaje titulado "Firmes en la fe", en el cual dijo:

Nunca debemos esconder nuestros colores. Llegan tiempos en los que debemos pasar al frente y responder a la iniciativa de combate, cuando vemos que el honor de nuestro Capitán lo demanda. Nunca debemos sentir vergüenza ni temor. Nuestro Señor Jesús merece que nos rindamos como sacrificios voluntarios en defensa de su fe. Comodidad, reputación y hasta la vida misma deben capitular al nombre y la fe de Jesús. Si en el ardor de la batalla nuestro buen nombre o nuestra vida deben arriesgarse para ganar la victoria, digamos entonces: "En esta batalla algunos de nosotros deben caer, ¿por qué no? Estoy dispuesto a tomar parte y fortuna con mi Maestro y a soportar el vituperio por su causa". Los soldados valientes son los únicos dignos de nuestro gran Señor. Los que se esconden en la retaguardia para estar cómodos todo el tiempo, no son dignos del reino. Hermanos, debemos estar dispuestos a ser ridiculizados por causa de Cristo, incluso la clase peculiar de ridículo envenenado que tanto le gusta a "los cultos" verter sobre nosotros. Debemos estar dispuestos a ser

considerados como grandes tontos por causa de Jesús

estoy dispuesto a ser diez mil veces tonto por mi amado Señor y Maestro, y cuento como el honor más elevado que se me puede conceder el ser despojado de toda honra y ser cargado con todas las censuras por la causa de la antigua

Por mi parte, yo

y

gloriosa verdad que está escrita para siempre en mi corazón

Antes que yo pueda renunciar a mi fe

voy a tener que ser pulverizado,

y

todos los átomos que queden deberán ser transmutados.!!

Spurgeon terminó con estas palabras:

Todos admiran a Lutero, sí, claro; pero nadie quiere que alguien más haga lo mismo el día de hoy. Los que van al jardín zoológico admiran al oso, pero, ¿le gustaría tenerlo suelto en su casa o deambulando por las calles? Algo tan "osado" le resultaría insoportable a cualquiera.

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

De modo que admiramos a un hombre que se mantuvo firme en la fe hace unos cuatrocientos años; el pasado es para él como una especie de fosa

o jaula de hierro que le mantiene asegurado tras las rejas como al oso en el

zoológico; tener a un hombre así en la actualidad sería una gran molestia y todos estarían a favor de la captura y encierro de ese fanático recalcitrante y obcecado o un apelativo todavía peor que se pueda pensar. No obstante, imaginemos por un instante que en el pasado, Lutero, Zwinglio, Calvino y sus camaradas hubieran dicho: ''El mundo está en desorden total, pero si

tratamos de arreglarlo solo crearemos perturbación, vamos a quedar mal con la gente y caeremos en la deshonra. Mejor vamos a nuestras recámaras y nos ponemos a dormir durante los tiempos malos; quizás al despertar hayan mejorado un poco las cosas". Tal conducta por parte de ellos nos habría dejado un legado de errores. Cada generación caería cada vez más bajo en los barrancos infernales y los

fangales pestilentes del error nos habrían tragado a todos. Estos hombres amaban

la fe y el nombre de Jesús en demasía y no estuvieron dispuestos a contemplar

cómo eran pisoteados. Estamos obligados a reconocer lo que debemos a ellos,

y pagar a nuestros hijos la deuda que tenemos con nuestros padres. Hoy sucede lo mismo que en los días de la Reforma. Se necesita un espíritu resuelto y decidido. Ha llegado el día para el hombre; ¿dónde está el

hombre para el día? Más nos vale a nosotros, a quienes el evangelio ha sido transmitido por manos de mártires, que no lo tratemos con trivialidad ni nos quedemos ahí sentados oyendo a traidores negarlo mientras aparentan amarlo cuando por dentro aborrecen todas sus palabras. La fe a la que estoy aferrado está marcada con la sangre de mis antepasados. ¿Acaso voy a negar su fe, por la cual fueron forasteros en este mundo? ¿Acaso vamos a arrojar por la borda el tesoro que nos fue entregado a través de rejas de cárceles o que llegó pasado por las llamas de Smithfield? En lo personal, cuando mis huesos han sido torturados con reumatismo he recordado a Job Spurgeon, sin duda alguna de mi propia simiente, a quien le fue permitido en la cárcel de Clemsford tener una silla, puesto que no se podía acostar debido al intenso dolor reumático. Los sufrimientos de ese cuáquero fueron mayores que los míos, pero no lamento haber heredado su reumatismo si también poseo su fe obstinada, la cual no me dejará ceder una sola sílaba de la verdad de Dios. Al pensar en cuánto han sufrido otros por la fe, una desatención o injuria menor parece baladí y no es algo digno de mención. Una estirpe de ancestros amantes de la fe debería ser motivo suficiente para permanecer en la obediencia al Señor Dios de nuestros padres y la fe en la cual ellos vivieron. En cuanto a mí, debo aferrarme al antiguo evangelio: no puedo hacer otra cosa. Con la ayuda de Dios soportaré todas las consecuencias de lo que según los hombres es pura obstinación. Caballeros, miren esto con cuidado: quedan generaciones por venir. Si el Señor no aparece en la nuestra, vendrá otra generación, y otra después

El cristianismo cuesta abajo 45 de ella, y todas estas generaciones serán peIjudicadas y dañadas
El cristianismo cuesta abajo
45
de ella, y todas estas generaciones serán peIjudicadas y dañadas si no somos
fieles a Dios y a su verdad hoy mismo. Hemos llegado a un punto decisivo
en el camino. Si volteamos a la derecha, puede ser que nuestros hijos y los
hijos de nuestros hijos irán por ese camino; pero si volteamos a la izquierda,
generaciones que ni siquiera han nacido maldecirán nuestros nombres por
haber sido infieles a Dios y a su Palabra. Yo les encargo con solemnidad,
no solo por nuestros ancestros sino también por la posteridad, que procuren
ganar los elogios de su Maestro, que a pesar de vivir en medio del lugar
donde mora Satanás, se aferren al nombre del Señor Jesús y no nieguen su
fe. ¡Que Dios nos conceda ser fieles por causa de las almas que nos rodean!
¿Cómo se va a salvar el mundo si la iglesia es falsa con su Señor? ¿Cómo
vamos a levantar a las masas si carecemos de medios para ejercer influencia?
Si nuestro evangelio es incierto, solo quedan miseria y desesperanza.
Manténganse firmes, amados míos, ¡en el nombre de Dios! Yo, su hermano
en Cristo, les ruego que permanezcan en la verdad. Condúzcanse como
hombres y sean fuertes. Que el Señor les sustente por amor de Jesús. Amén. 12
Spurgeon hizo su parte. Pasó la batuta a la generación siguiente, y
ellos la pasaron a una nueva. Terminaron la carrera guardando la fe y
ahora es nuestro tumo. ¿Guardaremos la fe? ¿Cumpliremos nuestro
ministerio? ¿Estamos dispuestos a sufrir aflicción por ser fieles?
¿Estamos comprometidos con un ministerio bíblico en el cual se predica
la Palabra sin vergüenza?
Los que amamos al Señor y su iglesia no debemos quedamos allí
sentados mientras la iglesia se arrastra con mayor impulso hacia el
declive de la mundanalidad y la mediocridad. Hombres y mujeres antes
de nosotros han pagado con su sangre para transmitimos la fe intacta.
Ahora es nuestro tumo de guardar la verdad. Es una labor que requiere
valentía sin concesiones, y es una responsabilidad que exige devoción
constante para el cumplimiento de un propósito específico.
En el mismo sermón que he venido citando, Spurgeon incluyó este
recordatorio:
Amados amigos, este nombre, esta fe, este es nuestro mensaje. Nuestra única
ocupación aquí abajo es proclamar a voz en cuello: "He aquí el Cordero".
¿Acaso alguno de ustedes ha sido enviado por Dios con otro mensaje? No
puede ser. El único mensaje que Dios ha mandado proclamar a su pueblo es
salvación a través del Cordero, salvación por la sangre de Jesús
Hablar de
Jesús es nuestra ocupación y no tenemos algo que decir que no esté
comprendido en la revelación de Dios en Jesucristo para nosotros. Aquel
quien es nuestro consuelo es el único tema de nuestra vida" .21
46 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO Esto hace eco de las palabras de Pablo a Timoteo: "Predica
46 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
Esto hace eco de las palabras de Pablo a Timoteo: "Predica la
palabra". No tenemos otra cosa para decir que sea digna de mención.
No hay otro mensaje. No hay otro ministerio válido. Hasta que la iglesia
recupere el lugar central de esa verdad y ese compromiso sin
distracciones a nuestro llamado, la iglesia evangélica seguirá siendo
arrastrada a empellones cuesta abajo.
1.
"Aferrado a la fe", The Metropolitan Tabernacle Pulpit, vol. 34 (Londres:
Passmore and Alabaster, 1888),78. Este sermón fue predicado e15 de febrero
de 1888 en el punto más álgido de la controversia del declive, justo después
que Spurgeon fue censurado por la Unión Bautista (véase Apéndice).
2.
The Autobiography of Charles H. Spurgeon [La autobiografía de Carlos
Spurgeon], 4 vols. (Londres: Passmore andAlabaster, 1897),4:255.
3.
Ibíd., 4:257.
4.
George Barna, Marketing the Church [Cómo mercadear la iglesia] (Colorado
Springs, Colo.: NavPress, 1988), p. 41.
5.
Ibíd., p. 13.
6.
Ibíd., p. 23.
7.
Se puede hallar un contraste útil entre éxito y excelencia en el libro de Jon
Johnston, Christian Excellence: Alternative to Success [La excelencia cristiana:
alternativa frente al éxito] (Grand Rapids, Mich.: Baker, 1985).
8.
Preaching and Preachers [Prédicas y predicadores] (Grand Rapids: Zondervan,
1971), p. 35.
9.
Ibíd., p. 42.
10.
Marvin R. Vincent, Word Studies in the New Testament [Estudios etimológicos
en el Nuevo Testamento], 4 vols. (Nueva York: Scribner's, 1900),4:321.
11.
"Holding Fast the Faith" ["Aferrado a la fe"], pp. 78, 83.
12.
Ibíd., pp. 83-84.
13.
Ibíd., p. 81.
2 11 11 ¿LA IGLESIA AL GUSTO DEL CONSUMIDOR? En cierta reunión de ministros y
2
11
11
¿LA IGLESIA AL GUSTO
DEL CONSUMIDOR?
En cierta reunión de ministros y funcionarios eclesiásticos, uno
tras otro negaron el valor de las reuniones de oración; todos con-
fesaron que la asistencia era muy escasa, y varios reconocieron
sin la más leve compunción que ya se habían dado por vencidos.
¿ Qué significa esto? ¿Están las iglesias en buena condición al
tener solo una reunión semanal de oración, la cual de todas ma-
neras no es más que un esqueleto?
Carlos H. Spurgeon l
La iglesia contemporánea está experimentando una revolución sin pre-
cedentes desde la Reforma protestante en cuanto a estilos de adoración.
El ministerio se ha enlazado con la filosofía del mercadeo y esta revo-
lución ha sido la prole monstruosa de tal unión. Consiste en un esfuerzo
calculado y meticuloso para cambiar la manera como el mundo percibe
a la iglesia. El ministerio en la iglesia es objeto de retoques y modifica-
ciones en un intento de hacerlo más llamativo para los no creyentes.
Los expertos ahora nos dicen que los pastores y líderes eclesiásticos
que quieran ser exitosos, deben concentrar sus energías en esta nueva
dirección. Se debe suministrar a los no cristianos un ambiente agradable
y no ofensivo. Hay que darles libertad, tolerancia y anonimato. Siempre
hay que ser positivo y benévolo. Si resulta necesario tener un sermón,
debe ser breve y entretenido. Al predicarlo no debe sonar mandón o
autoritario. Por encima de todo, que la gente se divierta y pase un buen
48 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO tiempo. Se ha asegurado que las iglesias que siguen este patrón
48 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
tiempo. Se ha asegurado que las iglesias que siguen este patrón verán
crecimiento numérico, y aquellas que lo ignoran están condenadas al
fracaso.
Los diferentes tipos de innovación que se están tratando de introducir
son extraordinarios y hasta radicales. Por ejemplo, algunas iglesias
ofrecen ahora sus cultos de mayor asistencia el viernes o el sábado por
la noche en lugar del domingo en la mañana. Estos cultos por lo general
tienen bastante música y entretenimiento, de modo que ofrecen a las
personas una alternativa frente al teatro, el cine o las reuniones sociales.
Así los miembros de la iglesia arreglan el problema de tener que ir a la
iglesia y pueden pasar el resto del fin de semana como más les guste.
Un asistente a la iglesia los sábados explicó por qué estos cultos
alternativos son tan importantes en Estados Unidos: "Si uno va a la
Escuela Dominical a las nueve de la mañana, después al culto de las
once de la mañana para salir a eso de la una de la tarde, el día queda
prácticamente arruinado".2
A juzgar por las cifras de asistencia, son muchos los miembros de
iglesia que tienen la sensación de que pasar el día del Señor en la iglesia
equivale a perder todo el día. En muchas iglesias los cultos alternativos
en días diferentes al domingo tienen mayor asistencia que el culto
dominical.
Eso no es todo. Muchos de estos cultos no ofrecen predicación de
ninguna clase, en lugar de ello se dedican a la música, los dramas y
otros medios de comunicación para transmitir el mensaje. "Esta es una
generación que creció con la televisión", dijo un pastor a la revista Time.
"Uno tiene que presentarles la religión de una manera creativa y visual".
Algunas iglesias están llevando esa filosofía un paso más adelante y
también eliminan la predicación los domingos por la mañana.
Incluso la música y los dramas son preparados con mucho cuidado
para hacer sentir cómodos a los no creyentes. Casi todo se considera
apropiado: clásicos del rack' n' roll, éxitos de todas las décadas, rock
pesado, rap, música bailable y de discoteca, comedia, payasos, mimos
y hasta actos de magia, son cosas que se han convertido en parte del
repertorio ministerial evangélico. De hecho, una de las pocas cosas que
se juzga como fuera de lugar en la iglesia estos días es la predicación
clara y vehemente.
Según ellos el objetivo es poner la iglesia al alcance del usuario o al
¿La iglesia al gusto del consumidor? 49 "gusto del consumidor", una noción que se ha
¿La iglesia al gusto del consumidor?
49
"gusto del consumidor", una noción que se ha tomado prestada de la
industria de las computadoras. Se empleó para describir los programas
y sistemas cuya operación es fácil para los principiantes. Al aplicarse a
la iglesia sirve para describir un ministerio que es complaciente y que
no presenta retos significativos a quienes presta sus servicios. En la
práctica se ha convertido en una excusa que permite introducir en la
iglesia pasatiempos y diversiones mundanas para tratar de atraer a
"indagadores" incrédulos o personas que no asisten a la iglesia, apelando
a sus intereses carnales. La consecuencia obvia de esta preocupación
por los que no asisten a la iglesia es un descuido correspondiente de los
que sí conforman la iglesia verdadera. Las necesidades espirituales de
los creyentes se ignoran con mucha frecuencia y el cuerpo se debilita y
lastima.
PUÑETAZOS SOBRE EL PÚLPITO
Esto no significa que la predicación se haya abandonado del todo.
Algunas de las iglesias al gusto del consumidor ofrecen por 10 menos
un culto a la semana, que a veces tiene lugar en la mitad de la semana y
en el cual se da un mensaje como parte central de la reunión. Sin em-
bargo, en esas reuniones el estilo corresponde más a una charla psico-
lógica de motivación que a la exposición bíblica. Por encima de todo se
recalca la importancia del gusto y la accesibilidad de los usuarios. Hace
poco leí un montón de artículos de periódicos y revistas acerca del fe-
nómeno y alcancé a notar un hilo común. Incluyo aquí algunas citas de
recortes en los que se describe el estilo de predicación en las iglesias al
alcance del usuario:
• "Aquí no hay fuego y azufre. No se le dan palmadas a la Biblia, solo
se dan mensajes prácticos e ingeniosos".
• "Los cultos en [la iglesia presentada en el artículo] tienen un aire de
informalidad. No va a escuchar que se amenace a los asistentes con
el infierno o que se haga referencia a ellos como pecadores. La
meta es hacerles sentir bienvenidos, no espantarlos".
• "Como sucede con todos los ministros, la respuesta de [este pastor]
es Dios; pero él solo hace mención de esa respuesta al final, y al
presentarla con cuidado no se vuelve pesado. Nada de gritos e
increpaciones. Nada de fuego y azufre. Ni siquiera utiliza la palabra

50

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

infierno. Llámele evangelio liviano. Ofrece la misma salvación que la religión de viejos tiempos pero con la mitad de los sentimientos de culpa".

• "Los sermones son relevantes, positivos y lo mejor de todo, breves. Usted no escuchará que se predique mucho sobre pecado, condenación y fuego en el infierno. Aquí la predicación no suena como si le estuvieran predicando. Es una charla cortés y amistosa que rompe todos los estereotipos".

• "[El pastor] predica un mensaje muy positivo

es un mensaje de

salvación, pero la idea no es tanto salvarse de las llamas del infierno,

más bien salvarse de la falta de sentido y dirección en esta vida. Es algo más fácil de vender, y también de comprar".

• "La idea, según dice [el pastor], es que las personas tan pronto entran por la puerta puedan ver la manera como ya se ha superado el estereotipo de aquel tipo de predicador que se suelta la corbata y suda mientras da manotazos a la Biblia y grita a todo volumen, para aterrar a sus oyentes con la posibilidad de quemarse en el infierno por la eternidad".

Las nuevas reglas del juego pueden resumirse así: sea perspicaz, ameno, informal, positivo, breve y amigable. Nunca se afloje la corbata. Nunca permita que le vean sudar, y nunca jamás utilice la palabra infierno. La mayoría de las citas anteriores representan lo que observadores externos de los medios seculares han dicho acerca de las iglesias al alcance del usuario, no de la manera como estas iglesias definen sus propios ministerios. Muchas de ellas negarían con resolución que disminuyan la importancia o nieguen cualquier punto de la doctrina evangélica. De hecho, el libro de George Barna con gran éxito de ventas titulado Iglesias al alcance del usuario incluye esta aclaración en dos lugares: "Ninguna de las iglesias exitosas que se describen en este libro está interesada en ponerse al alcance del usuario en el sentido de comprometer el evangelio o la fe histórica de la iglesia tan solo para entablar amistad con el mundo incrédulo",3 No obstante, el hecho es que sí se está comprometiendo la verdad de las Escrituras tan pronto es descentrada para forjar una amistad con el mundo evitando las verdades difíciles de aceptar, y esto se hace

¿La iglesia al gusto del consumidor?

51

reemplazando la sana doctrina con diversiones insípidas y malabares semánticos para evitar toda mención a las verdades duras de las Escrituras. Si el objetivo final es hacer que el indagador se sienta cómodo, ¿no resulta algo incompa- tibIe con la enseñanza bíblica sobre pecado, juicio, infierno y otros tópicos de gran importancia? Como resultado inevitable, el mensaje bíblico es distorsionado por la filosofía. ¿Qué va

a pasar con el creyente que necesita ser alimentado? Por favor entienda que no estoy sugiriendo que los predicadores

tengan que ser sermoneadores gritones, desarreglados y sudorosos que dan puñetazos al púlpito y agitan la Biblia en el aire. Seamos sensatos,

a excepción de algunas facciones fundamentalistas ultraconservadoras

esa clase de predicadores no abunda estos días. La imagen de los agitadores de Biblia se ha convertido en un estereotipo de fácil acceso que se utiliza muchas veces en contra de los que creen con llaneza que la proclamación directa y sencilla de la verdad es más importante que hacer sentir cómodos a los que están de visita en la iglesia. La debilidad actual del púlpito no se debe a la supuesta influencia de parlanchines frenéticos que arengan sobre el infierno, sino que es el resultado de hombres que dan el brazo a torcer y temen hablar la Palabra de Dios con poder y convicción. La iglesia nunca sufre por abundancia excesiva de predicadores templados, más bien tiene un exceso de hombres que buscan agradar a los hombres (cp. Gá. 1: 10).

EL CLIENTE ES SOBERANO

En el corazón de la iglesia orientada al mercado y al gusto del con- sumidor está la meta de dar a la gente lo que quiere. Los defensores de la filosofía son bastante francos al respecto. Hice notar en el capítulo 1 que la satisfacción del consumidor es la meta declarada de la nueva filosofía. Un recurso clave en el ministerio orientado al mercado dice:

"En esto consiste el mercadeo de la iglesia: suministrar nuestro produc- to (relaciones) como una solución a la necesidad percibida de la gen- te" .4 De este modo, las "necesidades percibidas" determinan el mapa del recorrido en el plan de mercadeo de la iglesia moderna. La idea es un principio básico de ventas: se satisface un deseo existente en lugar de persuadir a las personas a comprar algo que no quieren. Por lo tanto, la medida precisa de las necesidades percibidas de las

52 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO personas es una de las claves en la teoría moderna de
52 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
personas es una de las claves en la teoría moderna de iglecrecimiento.
Se aconseja a los líderes de iglesia que apliquen encuestas a "clientes"
en potencia para averiguar qué están buscando en una iglesia, y proceder
a ofrecerlo. Información demográfica, estudios comunitarios, encuestas
puerta a puerta y cuestionarios en la congregación forman parte de las
nuevas herramientas ministeriales. La información recolectada en esas
fuentes se considera esencial para diseñar un plan viable de mercadeo.
Se ha dicho a los ministerios en la actualidad que no pueden alcanzar
de una manera eficaz a las personas sin estos recursos.
Lo peor de todo es que parece que las "necesidades emocionales
percibidas" de las personas se toman más en serio que las deficiencias
reales tratadas en las Escrituras y que por alguna razón no se quieren
"percibir". Estas supuestas necesidades tienen que ver con áreas como
la soledad, el temor al fracaso, la dependencia excesiva de otros,
autoimagen deficiente, depresión, enojo, resentimiento y otras carencias
individuales similares. Algunas de estas son reales y otras son fabricadas
con la oferta del producto psicológico que se quiere vender. Nos dicen
que estos problemas son la causa real de la drogadicción, la adicción al
sexo y muchos otros problemas y síndromes, cuando el problema real y
la raíz de todos los demás problemas, es la depravación humana, un
asunto que con cuidado evaden (aunque casi nunca niegan en público)
los que están encargados de la enseñanza en las iglesias típicas que
existen para beneficio exclusivo del consumidor.
Los pastores ya no son capacitados para declarar a las personas lo
que Dios demanda de ellos. En lugar de esto, les aconsejan que averigüen
cuáles son las exigencias de las personas y que hagan todo lo que sea
necesario para cumplir con ellas. Se considera a los oyentes como
"soberanos", y el predicador sabio "está dispuesto a moldear su manera
de comunicarse de acuerdo a las necesidades de ellos, con el fin de
recibir la respuesta que procura obtener".5
El efecto de esa clase de filosofía es evidente: los púlpitos de
nuestras iglesias se llenan cada vez más de hombres que buscan agradar
a los hombres. Además se está imponiendo el plan de mercadeo como
la guía autorizada para el ministerio, ¡por encima de las Escrituras!
Un libro de texto sobre mercadotecnia eclesiástica incluye esta
afirmación: "El plan de mercadeo es la Biblia en el juego de mercado;
todo lo que sucede en la vida del producto ocurre porque así lo
¿La iglesia al gusto del consumidor? 53 determina el plan".6 Esto aplicado al ministerio de
¿La iglesia al gusto del consumidor?
53
determina el plan".6 Esto aplicado al ministerio de la iglesia significa
que una estrategia humana, y no la Palabra de Dios, se convierte en la
fuente para todas las actividades de la iglesia, y la norma por la cual
se mide el ministerio.
Es tan evidente la confusión intrínseca de esa manerade abordar el
ministerio, al igual que su carácter del todo ajeno a la Biblia, que me
sorprende encontrar a tantos pastores influenciados por ella. No obstante,
el hecho es que se ha convertido en una filosofía en extremo influyente.
Miles de iglesias se han sometido a sus dictados para cambiar el rumbo
y la acción de sus ministerios, de tal manera que ahora su objetivo
principal es darle gusto a las masas.
De hecho, el movimiento de la iglesia al gusto del consumidor se ha
expandido tanto que muchas publicaciones seculares han empezado a
notar la tendencia. Un artículo en el periódico Los Angeles Times
describía el crecimiento explosivo de una iglesia gigante basándose en
una encuesta puerta a puerta para un "estudio de mercadeo" que se
realizó antes que la iglesia siquiera se formara. El título del artículo era
"La encuesta de opinión que generó una iglesia", y es bastante acertado.
La historia contaba cómo el pastor "ajustó el programa de la iglesia a
las necesidades y sugerencias que la gente mencionó en su encuesta
puerta a puerta".7 Por supuesto, el artículo decía que sus mensajes eran
breves, amortiguados, positivos y sobre temas actuales, con títulos como
"Cambios recientes en el sueño norteamericano". Sus pequeños
sermones son salpimentados con citas de revistas de noticias y finanzas.
Otro periódico del sur de California publicó un artículo titulado:
"Cómo mercadear al Creador". Describe a varias iglesias locales que
han empleado la filosofía de orientación al mercado y parecen estar
creciendo a pasos agigantados. Cierta iglesia "pagó para transmitir avisos
en emisoras de rock clásico con mensajes variados que sonaban más
como la promoción de un club social que una invitación para unirse a la
iglesia. Además, los anuncios en los diarios se colocaban en la sección
de entretenimiento, no en la de religión".8
Por supuesto, no tiene nada de malo que una iglesia coloque sus
avisos en la sección de entretenimiento, pero está mal que una iglesia
prometa (y entregue) un "culto" que no es más que una alternativa de
entretenimiento. Eso es lo que muchas de estas iglesias están haciendo.
"Una celebración, no un culto", es la manera como esta iglesia en
54 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO particular promueve sus reuniones, las cuales se llevan a cabo en
54 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
particular promueve sus reuniones, las cuales se llevan a cabo en una
sala de cine, lo cual en realidad resulta apropiado.
Una "iglesia" ha llevado ese concepto a su conclusión lógica: "El
nuestro es un culto de iglesia creado para el medio televisivo. Nuestro
santuario no tiene bancas
nuestro santuario es el aparato receptor de
nuestros televidentes".9 El programa "Adoración" es un "culto de 24
horas al día y siete días a la semana" que fue creado por el fundador de
una cadena de ventas por televisión. Uno se pregunta: ¿cómo puede
una "iglesia" de ese tipo ofrecer algún grado de comunión fraternal?
Los directores de "adoración" consideran que tienen cubierta esa área.
"En el programa el compañerismo también es una parte importante de
cada culto, pero se maneja de una manera exclusiva mediante
herramientas modernas de comunicación
Adoración utiliza la última
tecnología en equipos de telefonía digital para permitir a los televidentes
en todo el país que se conecten de manera inmediata con cualquier
afiliado de
la comunidad". 10
De esta manera el "cliente" alcanza el máximo grado de soberanía.
Si no le gusta lo que ve, tan solo tiene que apagar el televisor. Si no
disfruta del "compañerismo" puede colgar el teléfono.
,
LA TEORlA DEL IGLECRECIMIENTO PATAS
ARRIBA
La Biblia dice que los primeros cristianos "trastornaron el mundo
entero" (cp. Hch. 17:6). En nuestra generación el mundo es el que está
trastornando a la iglesia entera. La enseñanza bíblica es que el sobera-
no es Dios y no la gente que está por fuera de la iglesia. Se supone que
es la Biblia y no un plan de mercadeo, el único patrón a seguir y la
autoridad final para todo ministerio en la iglesia. El ministerio debe
satisfacer las necesidades reales de las personas y no transigir en el
egoísmo de ellas. El Señor de la iglesia es Cristo, no un televidente
veleidoso con el control remoto en su mano.
Siempre que escucho la expresión "iglesia al gusto del consumidor"
pienso en Hechos 5 y el episodio de Ananías y Safira. Lo que sucedió
allí contradice por completo la teoría contemporánea de iglecrecimiento.
Por cierto que la iglesia de Jerusalén no era al gusto del consumidor. De
hecho era todo lo opuesto; Lucas nos cuenta que este episodio generó
"gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas

¿La iglesia al gusto del consumidor?

55

cosas" (v. 11). La actividad de la iglesia era tan perturbadora en ese entonces que ninguno de los que no tenían parte con los creyentes "se atrevía a juntarse con ellos". Tan solo pensar en asistir a una iglesia así llenaba de terror sus corazones, a pesar de que "el pueblo los alababa grandemente" (Hch. 5: 13). La primera iglesia cristiana en definitiva no era un lugar donde los pecadores se podían sentir cómodos, iera un lugar aterrador para ellos! Vamos a mirar este pasaje con detenimiento y a tratar de entenderlo en el contexto apropiado. Para hacerlo tenemos que regresar a Hechos 4. Recordemos que la iglesia acababa de nacer y gozaba de la frescura y vitalidad de su belleza prístina. Aún estaba libre de toda mancha de pecado o desperfecto humano. Las personas estaban dedicadas al estudio de la doctrina de los apóstoles. Aquellos primeros días en la historia de la iglesia fueron días brillantes y felices, llenos de amor y compañerismo real. El gozo era desbordante y el amor era profundo y sin exclusivismo; en consecuencia, el testimonio de los creyentes era claro y sonoro. Como resultado, en contadas semanas unas quince a veinte mil personas llegaron a la fe en Jesucristo. Satanás ya había intentado estropear el propósito de la iglesia mediante persecución, pero no hizo diferencia alguna; los creyentes tan solo oraban pidiendo más denuedo. Dios contestó esa oración y se salvaron todavía más personas. Dios era muy real, Cristo estaba muy vivo entre ellos y el Espíritu Santo se manifestaba con gran poder en aquellos días. No obstante, Satanás se encontraba tramando un ataque más peligroso. Si no podía destruir a la iglesia con asaltos externos y persecución, trataría un ataque más sutil desde adentro, yeso es lo que sucedió con exactitud.

PECADO EN EL CAMPAMENTO

Esta es la primera ocasión en la que se registra pecado en la iglesia. De todas las cosas que suceden por vez primera en el libro de Hechos, esta es la más triste. La estrategia de Satanás para infiltrar la iglesia empezó en ese momento y continúa en la actualidad. Todo este relato es un ejemplo claro de la honestidad total de la Biblia. Dios pudo habernos dado un cuadro borroso de la iglesia para esconder todas sus imperfecciones, pero las Escrituras nunca dejan la verdad de los hechos por fuera, incluso cuando estos son dolorosos y

56 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO deslucidos. La iglesia no es perfecta y jamás lo ha sido.
56 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
deslucidos. La iglesia no es perfecta y jamás lo ha sido. Algunas personas
utilizan esto como excusa para mantenerse alejados: "Yo iría a la iglesia,
pero es que hay demasiados hipócritas"; y pienso: No hay problema,
tenemos lugar para uno más. La objeción misma es hipócrita. Por
supuesto que hay hipócritas en la iglesia. Esa es una de las verdades
que encontramos en el relato de Hechos 5. De modo que en cierto sentido
un pasaje como este puede servir para animar. No es que aliente el
pecado, más bien nos anima saber que la iglesia en sus comienzos tuvo
que enfrentarse a la misma clase de problemas que tenemos en la
actualidad.
Hasta el apóstol Pablo debió desanimarse algunas veces por los
problemas que encontraba en las iglesias. En 2 Corintios 11 :24-27 dio
una lista de todas las clases de pruebas y persecución que había
soportado:
De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces
he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido
naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en
caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de
los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en
el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hennanos; en trabajo y
fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en
desnudez.
Luego añade en conclusión la prueba más grande de todas: ''y además
de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por
todas las iglesias" (v. 28). No estaba hablando de cuestiones
administrativas, sino de la batalla de llevar a los creyentes a la madurez
en Cristo.
Comenzando por este incidente en Hechos 5, los pecados de los
santos se volvieron un problema perpetuo para la iglesia. Todas y cada
una de las epístolas que Pablo escribió en el Nuevo Testamento
incluyeron algo de mayor consecuencia sobre el pecado específico en
la iglesia. En Romanos 16:17, 18 escribió: "Mas os ruego, hermanos,
que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la
doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque
tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios
vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los

¿La iglesia al gusto del consumidor?

57

ingenuos". La iglesia de los corintios estaba atestada de problemas:

divisiones, contiendas, inmoralidad, abuso de los dones espirituales y así por el estilo. Los gálatas eran tolerantes con la doctrina falsa y el legalismo (cp. Gá. 3:1-4). Pablo tuvo que rogar a los efesios que se comportaran de una manera digna de su llamamiento, a ser humildes y amables, pacientes para soportarse unos a otros en amor y también a ser diligentes en conservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz (4: 1-4). Tuvo que urgir a los filipenses a ser de un solo sentir, unidos en la paz y en un mismo propósito (2: 1, 2). Incluso nombró a dos mujeres, Evodia y Síntique, para rogarles que tuvieran una buena relación y un mismo sentir (4:2,3). En Colosenses 3 Pablo repite una lista entera de deficiencias espirituales y termina con un mandato para que los colosenses limpien sus vidas. El apóstol libró una guerra sin tregua contra el pecado en la iglesia.

UNA COMUNIDAD GENEROSA

La iglesia había empezado como una comunidad en la que todos participaban de todas las cosas. Hechos 4:32-37 dice:

y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno

decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común. Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de

los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad. Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bemabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.

TENÍAN UNIDAD ESPIRITUAL VERDADERA

La congregación ya había germinado y florecido para incluir a mi- les de personas, y su multiplicación era continua. No obstante, todos eran "de un corazón y un alma". No solo era como si pertenecieran a la misma organización, sino que tenían una verdadera unidad espiritual. Creían como uno. Pensaban como uno. En el sentido más verdadero de la palabra eran un cuerpo, un solo organismo con un latido y un alma Ccp. Fil. 1:27). Se preocupaban los unos por los otros y por quienes

58 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO habrían de ganar para Cristo en el mundo. Estaban demasiado ocupa-
58 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
habrían de ganar para Cristo en el mundo. Estaban demasiado ocupa-
dos con esas prioridades como para preocuparse por ellos mismos. To-
dos cuidaban de todos, de manera que las necesidades de todos eran
satisfechas. Por ende, el egoísmo era del todo innecesario. ¡Qué pre-
ocupación más hermosa era esa! ¡Cuán exuberante y dulce debió haber
sido su comunión fraternal!
PARTICIPABAN DE TODAS SUS POSESIONES
Muchos entienden mal este pasaje. ''Tenían todas las cosas en co-
mún" no significa que estas personas vivieran en una comuna. Recor-
demos que en Pentecostés Jerusalén se llenó de peregrinos que vinie-
ron para la fiesta. Durante los festivales religiosos cerca de un millón
de personas acudían a Jerusalén. Es obvio que necesitaban vivienda y
alimentación, y no había suficientes mesones y albergues para acomo-
dar a toda la gente. Era acostum- brado que los creyentes abrieran sus
hogares y dejaran que los peregrinos vivieran con ellos. De repente, en
el Pentecostés de ese año en particular, cientos de estas personas reci-
bieron a Cristo y empezaron a ganar a sus amigos y familias para Él. De
seguro muchos de ellos se quedaron en Jerusalén para recibir la ense-
ñanza de los apóstoles.
Las presiones económicas de estas personas y sus anfitriones
debieron ser tremendas. Además, había demasiada gente pobre en
Jerusalén y el ingreso de algunos creyentes pudo verse reducido a causa
de dar testimonio de su fe en Cristo. Para resolver estas cuestiones,
todos los creyentes estuvieron dispuestos a repartir entre todos lo que
tenían.
No se trataba de una comuna porque las personas no se evadieron
de la sociedad ni renunciaron a sus trabajos, tampoco pusieron todo su
dinero en una bolsa ni vivieron en un campamento comunitario. Hechos
2:44-46 describe lo que estaban haciendo:
Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las
cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la
necesidad de cada uno. y perseverando unánimes cada día en el templo, y
partiendo el pan en las casas, comíanjuntos con alegría y sencillez de corazón,
alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. y el Señor añadía cada
día a la iglesia los que habían de ser salvos.
Era una comunidad espiritual, no un claustro religioso. Los cristianos
¿La iglesia al gusto del consumidor? 59 seguían siendo dueños de sus propias casas, ya
¿La iglesia al gusto del consumidor?
59
seguían siendo dueños de sus propias casas, ya que continuaban
"partiendo el pan en las casas" (v. 46). Es decir, partían el pan o tenían
comunión, en hogares privados. "Vendían" y "repartían" en el versículo
45 están en tiempo verbal presente, 10 cual sugiere que la venta y
repartición de bienes eran actividades que se realizaban todo el tiempo.
Es decir, no hubo un momento específico en que la comunidad de
creyentes vendió todo 10 que poseía y los fondos fueron colocados en
una bolsa común. Tenía lugar un proceso continuo en el que las personas
que tenían recursos los estaban poniendo a disposición de los creyentes
que no los tenían. No vivían en un refugio comunitario ni construyeron
galpones para acomodar a toda la gente. Eso habría menoscabado la
prioridad ordenada por Dios de la unidad familiar, la cual Dios diseñó
para que fuera independiente y funcionara como la base de la sociedad
y el medio para transmitir la verdad y la justicia de generación en
generación.
Las personas estaban vendiendo posesiones tales como terrenos e
inmuebles, y repartiendo el dinero a medida que se enteraban de las
necesidades de otros hermanos. Pablo mandó que siempre se debe dar en
este mismo espíritu. Instó a los corintios a que fuesen generosos en la
provisión para las necesidades de los santos en Macedonia, "para que en
este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos,
para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para
que haya igualdad" (2 Co. 8:14). ¿Acaso es diferente de 10 que hacemos
hoy día? No debería serlo si nuestras iglesias son saludables. Los cristianos
que ven a un hermano o hermana en necesidad deberían tener el deseo
natural de proveer para la necesidad (cp. 1 Jn. 3: 16). Eso es 10 que estaban
haciendo estos primeros cristianos, y los que vendían propiedades lo hacían
por completo de manera voluntaria. Este es un punto crucial cuando
examinamos el pecado de Ananías y Safira.
ERAN ALIMENTADOS POR UNA PREDICACIÓN PODEROSA
"Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrec-
ción del Señor Jesús" (Hch. 4:33). La predicación era denodada y po-
derosa. Ellos no estaban avergonzados del evangelio a pesar de la
cruenta persecución de aquel tiempo. De hecho, dice de manera especí-
fica que estaban predicando acerca de la resurrección. Esa es la verdad
que más los metía en problemas con los incrédulos. Al principio del

60

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

mismo capítulo nos enteramos que los sacerdotes, el jefe de la guardia del templo y los saduceos, "resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos" (v. 2), arres- taron a Pedro y Juan y los pusieron en la cárcel. Pedro y Juan no esta- ban tratando de ganar la aprobación de los saduceos y sacerdotes predi- cando un mensaje que les gustara oír a ellos, sino que proclamaron con denuedo lo que más les ofendía. Se negaron a bajar de tono las grandes doctrinas de la Palabra de Dios para eliminar la ofensa. Nunca supri- mieron el mensaje bíblico en vista de que alguien pudiera sentirse ofen- dido, sino todo lo contrario. El ministerio de predicación de los apóstoles abarcaba tanto enseñanza como evangelismo. Hechos 2:42 dice que quienes creían "perseveraban en la doctrina de los apóstoles". Era un rebaño bien alimentado pero que siempre andaba de buen apetito. La iglesia de Jerusalén debió haber sido un lugar maravilloso para el compañerismo cristiano. No se regían por alguna de las técnicas de mercadeo contemporáneas para darle gusto al consumidor, sino que su comunión fraternal era acogedora y real. Con amor mutuo satisfacían las necesidades reales de cada uno, y contaban con una enseñanza amplia y completa. Hechos 2:42 nos dice que todos ellos "perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones". Ni una sola de esas cosas estaba diseñada para atraer a los incrédulos. No obstante, todo el tiempo entraban a la congregación nuevos creyentes porque el Señor día tras día continuaba añadiendo a la iglesia a quienes habían de ser salvos (v.

47).

UN MODELO POSITIVO DE CONDUCTA

Lucas registra la manera como los recursos eran repartidos entre los creyentes necesitados. Los que tenían superávit de propiedades las vendían y colocaban el producto de la venta a los pies de los apóstoles (4:34, 35). Los apóstoles distribuían los fondos a los que tenían necesi- dades. Por medio de ese sistema tan sencillo, todas las necesidades eran satisfechas (v. 34). En esencia es el mismo sistema que utilizamos en la actualidad cuando se recoge una ofrenda en la iglesia. El dinero va a un fondo común de cuya administración son responsables los líderes de la iglesia como parte de su mayordomía.

¿La iglesia al gusto del consumidor?

61

Bernabé es el ejemplo específico que Lucas eligió para mostrar un modelo de conducta espiritual. Bernabé era un sobrenombre que significaba "hijo de consolación". Parece que este hombre llamado José, "levita, natural de Chipre", tenía un don especial para la exhortación, así que el apelativo era apropiado para él. Bemabé acompañó más tarde al apóstol Pablo en su primer viaje misionero. Bernabé era un levita, miembro de la tribu sacerdotal de Israel. Es improbable que él siendo sacerdote haya sido un hombre muy acaudalado, pero de alguna manera había adquirido cierta propiedad. Decidió venderla y así lo hizo. Luego trajo el dinero a los apóstoles para su distribución. Este hombre no pidió un reconocimiento ni trató

de controlar la manera como se utilizó el dinero, solo se limitó a ponerlo

a disposición de los creyentes. Lo que resulta claro a partir de Hechos capítulo 4 es que Bernabé dio motivado por amor y con un corazón puro, tan solo por la bienaventuranza de dar. También podemos suponer que muchos otros creyentes en la iglesia de Jerusalén hicieron la misma cosa con el mismo sentir.

UN MODELO NEGATIVO DE CONDUCTA

El problema es que así no sucedió con todos. La historia que sigue

a continuación establece un contraste pasmoso frente a lo que se ha

narrado en Hechos 4. Es muy inquietante ver un pecado de esta clase en esta iglesia. Resulta aterrador ver la falsedad desfachatada que Ananías

y Safira habían conspirado para engañar a la comunidad. Sobre todo

resulta estremecedor ver la manera tan severa como el Señor trató con

su pecado:

Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? y ella dijo:

Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del

62

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron

los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas (Hch. 5:1-11).

Aunque los santos en Jerusalén eran generosos, sacrificados y abnegados como, había una excepción a la norma. El pecado de Ananías germinó a partir de las semillas de la codicia y el engaño. Es en el libro de Hechos lo que el pecado de Acán representó en el libro de Josué. Los dos fueron actos que se caracterizaron por el engaño, la mezquindad y el egoísmo, los cuales interrumpieron el progreso victorioso del pueblo de Dios y trajeron pecado al campamento en la cima del triunfo. Los santos en Jerusalén estaban dando con un corazón lleno del Espíritu. El pecado de Ananías reveló un corazón lleno de Satanás (v. 3). A duras penas podría ser más dramático el contraste entre el final del capítulo cuarto y el comienzo del quinto. El nombre de Ananías significa "el Señor es lleno de gracia"; Safira significa "hermosa". Su acto no se caracterizó por la gracia ni la belleza. Al ver que otros estaban vendiendo propiedades y dando el dinero a los apóstoles, ellos se comprometieron a hacer lo mismo. El versículo 2 nos dice que al llegar el momento de dar lo que les correspondía, ellos sustrajeron del precio total y trajeron "sólo una parte". Es claro que ambos habían tramado hacer lo mismo.

LA LEVADURA DE LOS FARISEOS

¿Cuál fue su motivo? Querían cierta cantidad de prestigio espiri- tual. Querían presentar la apariencia de ser dadores sacrificados, pero decidieron quedarse con parte del dinero para su propio disfrute. Esto sugiere que tenían amor al dinero, y la "raíz de todos los males es el amor al dinero", escribió Pablo a Timoteo; "el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores" (1 Ti. 6: 10). Sin duda alguna esto fue cierto acerca de Ananías y Safira. El libro de Hebreos dice: "Sean vuestras costumbres sin avaricia, conten- tos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré" (13:5). Aquí se encontraban dos personajes que estaban tan dominados por

¿La iglesia al gusto del consumidor?

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el amor al dinero que estuvieron dispuestos a conspirar juntos para cometer hipocresía pública. Vendieron su propiedad, pero en lugar de dar el dinero al Señor como habían prometido, solo dieron una porción al Señor tratando de hacer creer que se trataba del precio completo. Debieron haber pensado que podrían ganar estima espiritual y recursos monetarios con el chasco. Su pecado no consistió en abstenerse de dar todo el producto de la venta. No había requisito divino alguno para que lo diesen todo, ellos ni siquiera tenían que vender su propiedad. Todo era voluntario, al igual que todas las veces que se habla de dar en el Nuevo Testamento. El pecado fue su mentira. Es evidente que habían hecho un voto público al Espíritu Santo frente a la congregación. Mintieron a la congregación entera, pero peor todavía: mintieron a Dios (Hch. 5:4). Quizás pensaron que iba a ser un pecado secreto, pero no quedó en secreto por mucho tiempo. Dios mismo lo expuso ante toda la congregación. Ahora seamos honestos. Esta clase de hipocresía no es un pecado que no sea en particular bastante común. Tampoco es la clase de acto de maldad que estemos inclinados a considerar abominable. Muchos dan dinero con motivos incorrectos y apariencias falsas. Es el equivalente moral del hombre que enrolla unos cuantos billetes para que otros crean que está colocando una gran cantidad de dinero en el plato de la ofrenda, o la mujer que deposita con parsimonia un sobre con un supuesto cheque, pero en su interior solo hay un billete o una moneda de baja denominación. Es como los fariseos que hacían sonar una trompeta en las sinagogas y en las calles cada vez que daban limosna, para que todos se dieran cuenta de ello (Mt. 6:2). Jesús dice de tales personas que "ya tienen su recompensa" (Mt. 6:2,5, 16). Quieren que otros vean su exhibición de buenas obras, que los demás se percaten de ello. Esa es su recompensa. Buscan gloria de la gente y no de Dios, así que el reconocimiento humano es la única recompensa que van a recibir. "Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público" (6:3, 4). Este pecado nos puede parecer ínfimo, pero no lo es para Dios. Jesús lo llamó "la levadura de los fariseos" (Lc. 12:1). Ahora esta levadura estaba amenazando infectar a la iglesia recién

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

nacida. Dios trataría ese pecado con dureza e inmediatamente como una señal para todos acerca de la seriedad de la manera de vivir y conducirse en la iglesia.

LA RESPUESTA DE PEDRO

Pedro, bajo la inspiración del Espíritu de Dios, vio con claridad su hipocresía. Tratemos de imaginar la sorpresa tan grande que se llevó Ananías. Este hombre vino ante los apóstoles, puso el dinero ante sus pies y les dijo complacido que era todo el dinero que había obtenido de su venta de la propiedad. Es probable que se haya quedado de pie por un momento, disponiéndose a disfrutar la aprobación que esperaba re- cibir de ellos. Debió suponer que le estaban viendo como un ejemplo espiritual para la congregación, un hombre generoso y piadoso. De repente Pedro le dijo: "Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?" (Hch. 5:3). Esta es una confrontación que a muchos les suena como algo que no tendría cabida en una iglesia. En muchas iglesias Ananías habría recibido la aprobación que buscaba sin importar cuáles hubieran sido sus motivos. Un líder pragmático en alguna iglesia podría razonar: Después de todo es una cantidad substancial de dinero. Está bien, sus motivos no son puros pero vamos al grano, el hecho es que no es un mal tipo y el dinero nos va a servir mucho. No podemos hacerle quedar mal frente a toda la congregación. Si lo hacemos nunca vamos a recibir un centavo más de él.

Pedro no trató así el asunto sino que confrontó el pecado sin

?" Nótese que Pedro

atribuyó la culpa de todo a Ananías y no a Satanás. Le preguntó "¿por qué?", al igual que en el versículo 4: "¿Por qué pusiste esto en tu corazón?" Pedro dejó en claro que el pecado fue la hipocresía de Satanás, no el hecho de haberse quedado con parte del dinero: "Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder?" (v. 4). Ananías pudo haber hecho lo que quisiera con el dinero y pudo haberse quedado con la propiedad. No había requisito alguno por parte de Dios o la iglesia para hacer algo diferente. No habría sido pecaminoso que Ananías dijera:

"Vendí mi propiedad y he venido a entregarles parte del dinero". Tenía

vacilación.

"¿Por qué llenó Satanás tu ·corazón

¿La iglesia al gusto del consumidor?

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todo el derecho de dar tanto como quisiera, fuese mucho o poco, pero pecó al afirmar que estaba entregando todo cuando en realidad se había quedado con una parte. Además mintió a Dios y no solo a los hombres. En sentido específico fue una mentira insolente al Espíritu Santo.!1 ¿Cómo había mentido al Espíritu Santo? Había hecho un voto solemne para dar el valor completo de su propiedad y no cumplió con su palabra. El sabio del Antiguo Testamento escribió: "Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas" (Ec. 5:4, 5). La ley mosaica contenía una advertencia similar: "Cuando haces voto a Jehová tu Dios, no tardes en pagarlo; porque ciertamente lo demandará Jehová tu Dios de ti, y sería pecado en ti. Mas cuando te abstengas de prometer, no habrá en ti pecado. Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca" (Dt. 23:21-23).

EL JUICIO DE DIOS

La respuesta de Dios a la situación fue inmediata, severa y definiti- va. Hizo morir a Ananías en ese mismo instante y lugar. "Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró" (Hch. 5:5). Fue un acto judicial del Dios Santísimo. Quizás el corazón de Ananías dejó de palpitar de puro te- rror, frente a toda la iglesia. ¿Al gusto del consumidor? Yo diría que no. De hecho, el efecto fue que "vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron" (v. 5). Dios había hecho de Ananías un ejemplo para los demás que pudieran sentirse tentados a tomarle a la ligera o a degradar la pureza de la iglesia. ¿Acaso Dios siempre juzga el pecado de esta forma? Es obvio que no, pero al igual que Nadab y Abiú (Lv. 10), Coré (Nm. 16), Acán (Jos. 7), Herodes (Hch. 12) y otros en las Escrituras, Ananías fue juzgado de inmediato por su pecado y lo pagó con su vida. Dios en su soberanía eligió someterle a muerte instantánea, y de ese modo se convirtió en ejemplo para todos. La verdad es que Dios podría juzgar todo pecado de esta manera. "La paga del pecado es muerte" (Ro. 6:23). Solo es gracias a la misericordia infinita del Señor que no todos somos consumidos (Lm. 3:22). Algunas veces Dios sí opta por juzgar el pecado con la muerte

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

física. Pablo escribió a los corintios que estaban perturbando y profanando

la mesa del Señor: "Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir

el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen" (l Co. 11:29, 30). "Duermen" en ese versículo se refiere a la muerte física. En efecto, Dios estaba juzgando a aquellos corintios irreverentes mediante enfermedades y algunos de ellos estaban muriendo a causa de su pecado.

EL PECADO DE SAFIRA

El recuento bíblico dice: "Y levantándose los jóvenes, lo envolvie- ron, y sacándolo, lo sepultaron" (Hch. 5:6). Safira no estaba presente cuando su esposo murió. "Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido" (v. 7). Safira ignoraba lo ocurrido a su esposo, quizá pensó que ya era hora de hacer su entrada triunfal para que todos la admirasen por el gran acto de ge-

nerosidad que había realizado junto a su esposo. Pedro la confrontó de inmediato: "Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto" (v. 8). Esta fue una mentira deliberada con la cual probó que ella y su esposo habían conspirado juntos para cometer un acto premeditado de hipocresía. Pedro fue tan directo como lo había sido con Ananías: "¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti" (v. 9). Ella nunca tuvo siquiera la oportunidad de responder. "Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta;

y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido" (v. 10).

EL JUICIO DEBE EMPEZAR POR LA CASA DE DIOS

Dios es muy serio en cuanto a la pureza de la iglesia. Esta fue una lección temprana e inolvidable sobre la manera como Dios ve el peca- do entre la comunidad de creyentes. En esencia Dios quería decir: "Yo no estoy jugando a tener iglesia. No voy a tratar con liviandad a los pecadores. No estoy interesado en darle gusto a todos y a satisfacer sus antojos. Lo que deseo es justicia, verdad y corazones sinceros". De esa manera notificó a todos que es serio, hasta la muerte. La iglesia no es un club social. ¿Cuál fue el resultado de este episodio? De nuevo, "vino gran temor

¿La iglesia al gusto del consumidor?

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sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas" (5:11). Se puede tener certeza de que muchos examinaron en la iglesia de Jerusalén aquel día cómo estaban viviendo. Dios quería que su pueblo tomara el pecado en serio; quería desalentar los compromisos superficiales; quería que los suyos le tuvieran temor y reverencia. La iglesia se reúne para adorar a Dios yeso demanda la confrontación del pecado. Aquí el Señor nos da el modelo básico de reunión de la iglesia con uno de sus objetivos principales: tratar con fiereza y vigor el pecado. No importa qué piensan los creyentes acerca de tal severidad, sino lo que Dios piensa acerca de tal iniquidad. Es seguro que en la Jerusalén del primer siglo había pecadores mucho más ignominiosos que Ananías y Safira. Herodes, por ejemplo. ¿Por qué Dios no le hizo caer muerto al instante? Lo cierto es que también hizo lo mismo más adelante (cp. Hch. 12:18-23). No obstante, el caso es que sucede aquello escrito por Pedro: "Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios" (1 P. 4: 17). Dios juzga a su propio pueblo antes de dirigir su ira a los paganos. ¿Puede la iglesia evitar el juicio de Dios? Sí, pero solo mediante su propia purificación. Después de advertir a los corintios que Dios ya estaba juzgando con enfermedad y muerte a los miembros de la iglesia que vivían en pecado, Pablo les dijo: "Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados" (1 Co. 11:31). En otras palabras, es labor que corresponde a los miembros fieles de la iglesia mantener la pureza de la iglesia. Siendo francos, esto habla con mucho más poder a los incrédulos sobre la realidad de las cosas que una charla blanda que se da con el fin de hacerles sentir bienvenidos y aceptados. Esto hace saber al no creyente que la iglesia es un pueblo santo y que no es para pecadores no arrepentidos, sino para los redimidos que aman la justicia. Mantenemos la pureza siguiendo el proceso que Jesús delineó en el capítulo 18 de Mateo: "Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la

iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano" (vv. 15-17,

cursivas añadidas). Nos referimos a este proceso como "disciplina eclesiástica". Puede que no sea un concepto que guste mucho al

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

consumidor, pero es lo que Dios manda. Su designio es purificar a la iglesia y de esa manera bendecir a su pueblo y protegerlo de su juicio santo. Pablo escribió: "mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo" (1 Co. 11 :32).

Jesús continuó diciendo: "De cierto os digo que todo 10 que atéis en

la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será

desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mt.

18:18-20). Recordemos que en este contexto el Señor estaba

describiendo la manera de tratar el pecado en la comunidad de la fe. El punto es que Cristo cumple su propia voluntad en la iglesia mediante el proceso de disciplina. "Allí estoy yo en medio de ellos" significa que Él obra de manera personal en y a través de los creyentes para purificar a su iglesia a medida que ellos siguen los pasos dados por Él. El efecto

es que los creyentes que se arrepienten son restaurados (son "desatados"

de la carga de su pecado), y los pecadores duros de corazón son expuestos

y sacados de la comunión fraternal (su pecado les es "atado"). Si no seguimos este proceso para mantener pura la iglesia, Él intervendrá con juicio (1 Co. 11 :30).

CONOCIENDO EL TEMOR DEL SEÑOR, PERSUA- DIMOS A LOS HOMBRES

Aquí se encuentra el punto saliente que corresponde al tema de este libro en particular: el juicio de Dios contra el pecado de Ananías y Safira tuvo un efecto más allá de la comunidad de los creyentes: "vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas" (Hch. 5:11, cursivas añadidas). El versículo 13 dice que los incrédulos no se atrevían a asociarse con ellos, y esto es todo lo opuesto a la filoso- fía que buscar darle gusto a la gente y que es tan popular hoy día. En lugar de halagar y atraer a las personas para ir a la iglesia haciendo que se sientan cómodos y seguros, Dios utilizó el temor para mantener por fuera a los incrédulos. El temor del Señor fue una doctrina central en la iglesia primitiva, así como en el Antiguo Testamento. Incrédulos y creyentes por igual eran instruidos a temerle. Nadie excepto un completo necio se atrevía a

¿La iglesia al gusto del consumidor?

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tratar a Dios con frivolidad. Era ese mismo temor el que empujaba a las personas hacia la salvación y les mantenía obedientes. La salvación no viene por el deseo de unirse a la diversión y terminar el dolor emocional, sino porque el corazón clama con ansias por su liberación del pecado. El movimiento contemporáneo de iglesias al gusto del consumidor apunta a todo lo contrario. En lugar de despertar el temor a Dios intenta

presentarle como un ser divertido, jovial, transigente, sin complicaciones,

y hasta permisivo. Los pecadores arrogantes que deberían acercarse a

Dios con terror (cp. Le. 18:13), se envalentonan y presumen de su gracia. Ahora los pecadores no oyen una sola mención a la ira divina. Esto es algo tan erróneo como predicar herejías abiertas. Al aprender sobre el carácter de Dios basándose en lo sucedido a Ananías y Safira, llegamos a la conclusión de que la ira de Dios no debe tomarse a la ligera. Pedro escribió: "si primero comienza [el juicio] por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" (l P. 4: 17). Pablo habló acerca de la ira divina como una de las motivaciones primordiales para el evangelismo: "Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres" (2 Co. 5:11).

¿A DÓNDE LLEGA LA IGLESIA QUE DA GUSTO AL CONSUMIDOR?

La filosofía religiosa de dar gusto al consumidor y estar al alcance del usuario común y corriente es un giro brusco en bajada por un sendero erróneo para la iglesia de Cristo. Estoy convencido de que el declive en la adoración, la predicación bíblica y la teología traerá en últimas concesiones doctrinales bastante graves. De hecho, es posible que ya esté sucediendo. Líderes cristianos que se identifican como evangélicos están empezando a cuestionar doctrinas cardinales como el infierno y la depravación humana. Uno de los movimientos más populares en la actualidad acoge una doctrina conocida como "inmortalidad condicional", que es semejante

a la idea de aniquilación. 12 Es la idea de que los pecadores no redimidos son desarraigados de la existencia en lugar de pasar una eternidad en el infierno. Esta visión tiene un ajuste perfecto con la filosofía de darle gusto al consumidor porque enseña que un Dios de misericordia no podría consignar a seres creados por Él al tormento eterno. En lugar de eso, los borra por completo.

70 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO Las ideas de inmortalidad condicional y aniquilación no son nuevas. No
70 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
Las ideas de inmortalidad condicional y aniquilación no son nuevas.
No obstante, la historia muestra que la mayoría de las personas y los
movimientos que adoptan tales nociones dejan de ser ortodoxos. Negar
la eternidad del infierno es lo mismo que dar el primer paso para empezar
a rodar cuesta abajo.
Spurgeon atacó la inmortalidad condicional como uno de los grandes
errores que llevaron al declive de la iglesia en el siglo diecinueve. Dijo
que quienes niegan el carácter eterno del infierno "casi que han obliterado
la esperanza de un cielo eterno como el que hemos esperado todo este
tiempo. Por supuesto, la recompensa de los justos no debería tener una
continuidad diferente al castigo de los malvados, puesto que ambas cosas
se describen como 'eternas' en el mismo versículo [Mt. 25:46], con
palabras pronunciadas por los mismos labios sagrados; si el 'castigo'
solo dura cierta cantidad de tiempo, la 'vida' tendría que durar lo
mismo".J3
La Biblia dice: "Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago
de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán
atormentados día y noche por los siglos de los siglos" (Ap.
20: 10).
Jesús habló del hombre rico que "en el Hades alzó sus ojos, estando en
tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces
él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a
Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua;
porque estoy atormentado en esta llama" (Lc. 16:23,24). También fue
Jesús quien dijo: "Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te
es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser
echado al infierno, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca
se apaga" (Mr. 9:47, 48). Además, Apocalipsis 14: 11 describe la
condición eterna de los que siguen al anticristo en la tribulación: "el
humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen
reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni
nadie que reciba la marca de su nombre". El maestro más prolífico
sobre el infierno en todas las Escrituras fue el mismo Señor Jesús. Él
tuvo más que decir sobre el tema que todos los apóstoles, profetas y
evangelistas juntos.
Toda predicación que atenúa o disminuye la ira de Dios no contribuye
al evangelismo sino que 10 menoscaba. La urgencia del evangelio se
pierde por completo cuando el predicador niega la realidad o severidad
¿La iglesia al gusto del consumidor? 71 del castigo eterno. La autoridad de las Escrituras
¿La iglesia al gusto del consumidor?
71
del castigo eterno. La autoridad de las Escrituras se desacredita cada
vez que se niega o confunde la enseñanza clara de Cristo. La seriedad
del pecado es reducida por esta enseñanza y con su propagación se
subvierte la esencia misma del evangelio.
¿Cuán profundo ha sido el alcance de esta tendencia a negar el
infierno en la iglesia evangélica? Una encuesta aplicada a estudiantes
de seminarios evangélicos reveló que cerca de la mitad (el 46 por ciento)
consideraban que predicar sobre el infierno a los incrédulos es "de mal
gusto" .14 Peor todavía, tres de cada diez personas indagadas que profesan
ser "nacidas de nuevo" creen que la gente "buena" va a ir al cielo al
morir, incluso si nunca han depositado su confianza en Cristo.I 5 Uno de
cada diez evangélicos dicen que el concepto tradicional de pecado está
mandado a recoger.
Demasiadas personas que han acogido la tendencia de dar gusto al
consumidor no se han detenido a pensar cuán incompatible es con la
teología bíblica verdadera. En su corazón mismo es una perspectiva
pragmática y no bíblica. Se basa en una manera de pensar que está
demoliendo la doctrina ortodoxa y está llevando a la iglesia evangélica
a un nuevo modernismo y a un declive todavía más acelerado que el
observado en otros tiempos.
La respuesta, por supuesto, no se encuentra en una iglesia que se
proponga no tratar bien a las personas, sino más bien en una comunidad
vibrante de creyentes amorosos, honestos y comprometidos que adoran
a Dios de corazón y se ministran unos a otros como la iglesia descrita
en Hechos capítulo 4. Una iglesia que se mantiene alejada del pecado,
donde todos dan cuenta de sí a los demás y proclaman con denuedo
toda la verdad de las Escrituras. Puede ser que los que carecen de amor
por las cosas de Dios encuentren que un lugar así no es de su agrado ni
está a su alcance, pero la bendición de Dios vendrá sobre la comunión
de los creyentes verdaderos porque Él ordenó que la iglesia fuera así.
Además, es Él quien añadirá personas a la iglesia, tal como lo prometió.

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

1. "Otro comentario sobre el declive de la iglesia" ["Another Word Concerning the Down-Grade", en The Sword and the Trowel (agosto de 1887), pp. 397-98. 2. Citado en el artículo de John Dart, "Las iglesias protestantes se suman al rebaño y ahora llenan las bancas con cultos nocturnos el sábado", en Los Angeles Times (15 de septiembre de 1991), sección B, p. 3.

3.

User-Friendly Churches (Ventura, Callf.: Regal, 1991), pp. 1, 15-16.

4.

George Barna, Marketing the Church [Cómo mercadear la iglesia] (Colorado Springs, Colo.: NavPress, 1988), p. 51.

5.

Ibíd., p. 33.

6.

Ibíd., p. 45.

7.

Russell Chandler (11 de diciembre de 1989), sección A, p. 1.

8.

Mike McIntyre, The San Diego Union (6 de noviembre de 1988), sección D,

p.8.

9.

"Designio del Espíritu Santo para cambiar la televisión cristiana para siempre" (aviso publicitario), Religious Broadcasting (octubre de 1992), pp. 4-5.

10.

"En espíritu yen verdad", Religious Broadcasting (diciembre de 1992), p. 12.

11.

Este pasaje es una de las pruebas de la deidad y personalidad del Espíritu Santo. En el versículo 3 Pedro dijo que Ananías había mentido al Espíritu Santo. En el versículo 4 dice a Ananías: "No has mentido a los hombres, sino a Dios". El Espíritu Santo es Dios. Al mentir a los apóstoles sobre lo que estaba haciendo, Ananías cometió una ofensa todavía mayor contra el Espíritu Santo.

12.

La doctrina falsa de inmortalidad condicional enseña que las almas humanas no son inmortales en sí mismas; por esa razón los condenados en el juicio dejan de existir, mientras que a los justos se les concede la inmortalidad. La noción de aniquilación consiste en que todas las almas son inmortales pero los malvados pierden su inmortalidad en el juicio.

13.

"Teología progresiva", The Sword and the Trowel (1888), p. 158.

14.

James Davison Hunter, Evangelicalism: The Coming Generation [La nueva generación en la iglesia evangélica] (Chicago: University of Chicago, 1987),

p.40.

15.

George Barna, The Barna Report [El informe de Barna] (Ventura, Calif.:Regal, 1992), p. 52.

11

3

,

11

¡QUIERO RELIGION DE ENTRETENIMIENTO!

El hecho es que a muchos les gustaría unir iglesia y candilejas, cartas y oración, baile y sacramentos. Si no tenemos poder sufi- ciente para obstaculizar esta corriente, por lo menos podemos advertir a los hombres de su existencia y rogarles que se alejen de ella. Si desapareciera la fe antigua y se extinguiera el entusiasmo por el evangelio, no sorprendería que la gente buscara algo más para su deleite y esparcimiento. Al faltarles el pan se alimentan con cenizas; al rechazar el camino del Señor corren con afán por el sendero de la necedad.

Carlos H. Spurgeon l

la era de la exposición se empezó

a desvanecer, y ya se podían discernir las primeras señales de su reem- plazo, el cual habría de ser la era de los espectáculos y la farándula". 2

Mientras Carlos Spurgeon batallaba en la controversia del declive empezaba a surgir una tendencia mundial que definiría el rumbo de la actividad humana durante todo el siglo veinte. Fue el surgimiento del entretenimiento en el centro mismo de la vida familiar y cultural. Esta tendencia vio el ocaso de lo que Neil Postman llama "la era de la exposición" que se caracterizó por el intercambio educado de ideas por medios impresos y verbales (predicación, debates y conferencias). Cedió lugar a "la era de los espectáculos y la farándula", en la cual las

"Hacia finales del siglo diecinueve

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

diversiones y el entretenimiento se han convertido en los aspectos más importantes y que consumen la mayor cantidad de tiempo en la vida humana. El drama, el cine y por último la televisión, han colocado la industria del entretenimiento en el centro de nuestra vida y nuestro hogar. En el negocio de los espectáculos la verdad es algo irrelevante. Lo que importa en realidad es que seamos entretenidos. La sustancia cuenta muy poco; el estilo lo es todo. En las palabras de Marshall MacLuhan, el medio es el mensaje. Lo más triste es que esa manera de pensar rige ahora en la iglesia tanto como en el mundo. A. W. Tozer escribió estas palabras en 1955:

Durante siglos la iglesia se mantuvo finne en contra de toda modalidad de entretenimiento mundano al reconocerlo tal como era: un mecanismo para fomentar el desperdicio de tiempo, un refugio frente a la voz perturbadora de la conciencia, un artilugio para distraer la atención de la responsabilidad moral. Por esa razón fue atacada sin clemencia por los hijos de este mundo. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha cansado de ser atacada y ha abdicado de la lucha. Parece haber decidido que si no puede conquistar al gran dios del entretenimiento, le va a ir mejor unirse a él y utilizar sus poderes cuanto más pueda. De modo que tenemos hoy ante nosotros el espectáculo chocante en que se vierten millones de dólares para realizar el trabajo nada santo de suministrar entretenimiento terrenal para los llamados hijos del cielo. El entretenimiento religioso en muchos lugares está suplantando con rapidez las cosas serias de Dios. Muchas iglesias estos días se han convertido en poco más que teatros de mala muerte donde "productores" de quinta categoría tratan de rebuscárselas con sus ofertas mediocres, ya que cuentan con la aprobación plena de líderes evangélicos que hasta son capaces de citar algún texto bíblico para defender su delincuencia. A duras penas algún hombre se atreve a levantar su voz contra tal atrocidad.3

Si tenemos en cuenta las normas actuales de diversión, las cuestiones que inflamaban a tal punto la vehemencia de Tozer parecen baladíes. Por ejemplo, las iglesias trataban de atraer personas a los cultos del domingo en la noche presentando películas cristianas. Las campañas de jóvenes incluían música con ritmo y conferenciantes cuya especialidad era el humor. Los juegos y las actividades energéticas empezaban a ejercer una función importante en el ministerio de jóvenes de la iglesia. Al ver en retrospectiva, parece difícil entender qué era lo que tanto perturbaba a Tozer. Casi nadie en estos días se molesta o preocupa por cualquiera de los métodos que parecían ser innovaciones

¡Quiero religión de entretenimiento!

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en exceso radicales durante la década de los cincuenta. Hoy día la mayoría son considerados por lo general como herramientas

convencionales. Sin embargo, Tozer no estaba condenando los juegos, los estilos musicales o las películas en sí mismos. Estaba preocupado por la filosofía subyacente que motivaba y trataba de justificar lo que estaba sucediendo en la iglesia. Estaba haciendo sonar una alarma acerca de un cambio mortífero de enfoque. Vio que los evangélicos utilizaban el entretenimiento como una herramienta para el crecimiento de la iglesia,

y creyó que eso era subvertir las prioridades de la iglesia. Su temor era

que las diversiones frívolas y los pasatiempos carnales en la iglesia tarde o temprano destruirían el apetito de las personas por la adoración real y la predicación de la Palabra de Dios. Tuvo mucha razón al respecto. De hecho, la amonestación de Tozer es más apropiada que nunca ahora que la iglesia emprende el camino de un nuevo siglo. Tanto él como Spurgeon antes que él, estaban identificando una tendencia que se ha manifestado a plenitud en nuestra generación. Las cosas con que la iglesia flirteaba en el tiempo de Spurgeon se volvieron afición en el de Tozer. Ahora son una obsesión. Peor todavía, las formas de entretenimiento que se utilizan hoy en la iglesia en muchos casos son por completo seculares y carecen de cualquier contenido cristiano. Un artículo en el diario The Wall Street Journal describía la oferta que una conocida iglesia estaba presentando "para aumentar la asistencia

a los cultos dominicales nocturnos". La iglesia "coloca en escena un

combate de lucha libre en la que los contendientes son empleados de la iglesia. A fin de prepararse para el acontecimiento, diez de los empleados recibieron lecciones de Remolque Taylor, un luchador profesional retirado que les enseñó a tirar del pelo, patear las extremidades y lanzar cuerpos por el aire sin causar daños reales".4 Quizás ningún daño para los miembros de la nómina, pero ¿cuál es el efecto de una exhibición de ese tipo a favor del mensaje de la iglesia? ¿Acaso el evangelio mismo no queda oscurecido y caricaturizado con esa clase de rufianería? ¿Se puede imaginar lo que Spurgeon o Tozer habrían pensado de algo así en la iglesia? Esa exhibición de lucha libre no es un ejemplo rebuscado de alguna iglesia excéntrica o al borde de la demencia. Tuvo lugar un domingo

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

por la noche en una de las cinco iglesias más grandes de los Estados Unidos. Ejemplos similares pueden hallarse en muchas de las iglesias evangélicas principales que se supone son ortodoxas. Algunos sostienen que siempre y cuando se presenten principios bíblicos no importa el medio por el cual se transmitan. Este es un contrasentido. Si un medio de entretenimiento es la clave para ganar a las personas, ¿por qué no utilizar todos los recursos disponibles? En ese caso se podría tener un "carnaval bíblico" y contratar a un acróbata con tatuajes que grita versículos bíblicos desde una cuerda floja mientras hace maromas. Seguro que eso atraería muchedumbres y el contenido del mensaje seguiría siendo bíblico. Es una situación extravagante pero ilustra la manera como el medio puede abaratar y corromper el mensaje. Además, lo triste es que esto no se diferencia mucho de lo que se hace con frecuencia en los templos de algunas iglesias. Parece que no hay un límite a lo que están dispuestos a hacer los líderes modernos para cautivar a la gente que no está interesada en la adoración y la predicación. Hay demasiados que se han creído la noción de que la iglesia debe ganar a las personas ofreciendo una forma alternativa de entretenimiento. ¿Qué tan lejos va a llegar la iglesia para tratar de competir con Hollywood? Una iglesia grande al sudoeste de los Estados Unidos ha instalado un sistema de efectos especiales de medio millón de dólares que puede producir humo, fuegos artificiales, centellas y luces láser en el anfiteatro. La iglesia envió a miembros del personal para que estudiaran los efectos especiales de los espectáculos en vivo que tienen lugar en un famoso casino de Las Vegas. El pastor terminó uno de los

cultos ascendiendo al "cielo" por medio de cables invisibles que lo hicieron perder de vista mientras el coro y la orquesta añadían un acompañamiento musical al despliegue de luces, humo y fuegos artificiales. 5 Para el pastor solo se había tratado de un espectáculo típico de domingo: "Este hombre se asegura de tener un salón repleto con la

por ejemplo enciende una sierra

ellos realizan los

fuegos artificiales más ostentosos de la ciudad para celebrar el día de la

independencia y la fiesta navideña con alquiler de elefantes, canguros y cebras. El espectáculo navideño incluye cien payasos con regalos para los niños de la congregación".6

utilización de efectos especiales

eléctrica y derriba un árbol para ilustrar un punto

¡Quiero religión de entretenimiento!

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Trucos de esa clase habrían sido parte de las peores pesadillas de Spurgeon, y ni siquiera Tozer podría haber visto por adelantado los extremos a que llegarían los evangélicos para rendir tributo al gran dios del entretenimiento.

IMPULSADOS POR EL PRAGMATISMO

No se puede negar que estos tejemanejes parecen funcionar, es de- cir, logran atraer a multitudes. Muchas iglesias que han experimentado con tales métodos informan sobre mayores cifras de asistencia. Un pu- ñado de iglesias gigantes, aquellas que tienen los medios para pagar producciones, efectos e instalaciones de primera clase, han sido capa- ces de estimular un crecimiento numérico enorme. Algunas de ellas llenan recintos descomunales con miles de personas varias veces a la semana. Algunas de estas iglesias gigantes se asemejan a clubes elegantes y hoteles o centros de convenciones de elevada categoría. Cuentan con instalaciones impresionantes con pistas de patinaje y boliche, salas de cine, saunas, restaurantes, salones de baile y gimnasios ultramodernos para la práctica de varios deportes. La recreación y el entretenimiento son los aspectos más visibles de estas grandes corporaciones. Tales iglesias se han convertido en lugares obligados de peregrinación para los estudiantes de técnicas de iglecrecimiento. Ahora los evangélicos en todas partes se han embarcado en la búsqueda frenética de nuevas técnicas y nuevas formas de entretenimiento para atraer a las personas. Al líder eclesiástico promedio de la actualidad no parece importarle mucho si un método es bíblico o no. ¿ Funciona, sí o no? Esa es la nueva prueba de legitimidad. De esa manera el pragmatismo puro se ha convertido en la fuerza propulsora para gran parte de la iglesia de profesión.

¡LLEGÓ LA HORA DEL ESPECTÁCULO!

Desde el momento en que Carlos Spurgeon advirtió acerca de "los que les gustaría unir iglesia y candilejas, cartas y oración, baile y sacra- mentos", fue desdeñado como un alarmista. No obstante, la profecía de Spurgeon se ha cumplido ante nuestros ojos. Los edificios modernos que albergan a las iglesias se construyen como teatros (que Spurgeon llamaba "casas de juego"). En lugar de un púlpito toda la atención se

78

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

centra en el escenario. Las iglesias están contratando de tiempo com- pleto a especialistas en medios, consultores de programación, directo- res de teatro y coreografía y expertos en efectos especiales. Todo esto es la extensión natural de una filosofía de iglesia orientada al mercado. Si la iglesia solo se debe ocupar en la promoción de un producto, más vale que los líderes de la iglesia presten atención a los métodos de la industria publicitaria. Después de todo, la competencia principal de la iglesia es un mundo lleno de diversiones seculares y un sinnúmero de bienes y servicios mundanos. Por lo tanto, los expertos en mercadotecnia dicen que nunca ganaremos a las personas hasta que desarrollemos formas alternativas y eficaces de entretenimiento para captar la atención y lealtad de ellas frente a las ofertas que reciben del mundo. Esa meta define la naturaleza de la campaña de mercadeo. ¿Qué tiene eso de malo? Para empezar, la iglesia no debe ocuparse en mercadear su ministerio como una alternativa frente al entretenimiento secular (1 Ts. 3:2-6). Eso corrompe y desvaloriza la misión real de la iglesia. No somos vocingleros de carnaval, vendedores de autos usados ni presentadores de comerciales. Somos los embajadores de Cristo (2 Co. 5:20): conocemos el temor del Señor (v. 11), estamos constreñidos

y motivados por el amor de Cristo (v. 14), hemos sido renovados por

completo en Él (v. 17) y por ende rogamos a los pecadores que sean reconciliados con Dios (v. 20). Además, en lugar de confrontar al mundo con la verdad de Cristo, las iglesias gigantes impulsadas por el mercado promueven con entusiasmo las peores tendencias de la cultura secular. Alimentar el apetito de entretenimiento de la gente solo exacerba los problemas emocionales, la apatía y el materialismo. Para ser francos, resulta difícil concebir una filosofía de ministerio que contradiga más el patrón que el Señor nos dio. Proclamar y explicar la Palabra para la madurez y la santidad de los creyentes debería ser el corazón del ministerio de toda iglesia. Si el mundo mira la iglesia y ve un centro de entretenimiento, estamos enviando el mensaje erróneo. Si los cristianos ven la iglesia como un salón de entretenimiento o un parque de diversiones, la iglesia morirá. Cierta mujer estimada que luchaba en una iglesia que había acogido todas las modas modernas, se quejó hace poco diciendo: "¿Cuándo será

que la iglesia va a dejar de entretener a los cabritos para volver a alimentar

a las ovejas?"

¡Quiero religión de entretenimiento!

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No hay una sola cosa en las Escrituras en la que se indique que la iglesia deba atraer la gente a Cristo presentando el cristianismo como una opción atractiva. Nada en el evangelio es opcional: "Yen ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hch. 4: 12). El evangelio tampoco tiene que ser atractivo en el sentido del mercadeo moderno. Como hemos

advertido, el mensaje del evangelio es con frecuencia "piedra de tropiezo

y roca de caída" (Ro. 9:33; 1 P. 2:8). Es perturbador y genera malestar, confrontación, convicción y ofensa para el orgullo humano. No hay

forma de "promover y mercadear" eso. Los que tratan de borrar su ofensa presentándola como algo que entretiene, de forma inevitable corrompen

y oscurecen los aspectos cruciales del mensaje. La iglesia debe darse

cuenta de que su misión nunca ha sido las relaciones públicas o las ventas; estamos llamados a vivir vidas santas y a declarar toda la verdad

de Dios sin rodeos a un mundo incrédulo. Con amor pero sin concesiones.

¿EL CRECIMIENTO NUMÉRICO ES UNA META LEGÍTIMA?

Quizás debo decir que no me opongo a las iglesias grandes o al iglecrecimiento como tales. La iglesia "Comunidad de Gracia" donde soy pastor fue fundada hace más de treinta y cinco años y ha experi- mentado un crecimiento tremendo a lo largo de la mayor parte de su historia. En un domingo típico asisten a nuestros cultos unas diez mil personas. Hemos experimentado ciclos de crecimiento seguidos por períodos estables. En el presente estamos pasando por otra fase de cre- cimiento fuerte. A lo que me opongo es al pragmatismo que tanto defienden los especialistas en iglecrecimiento que elevan el crecimiento numérico sobre el crecimiento espiritual y quienes creen que pueden inducir ese crecimiento numérico siguiendo las técnicas del momento que parezcan funcionar. La imposición de modas alimentada por esa filosofía esta cada vez más fuera de control. Se está distrayendo a la gente de las iglesias bíblicas y a las iglesias de las prioridades bíblicas, al mismo tiempo que se produce un puñado de iglesias gigantes cuyo crecimiento depende de su capacidad de anticipación y respuesta frente a la tendencia cultural del momento. La iglesia ha sido alejada del avivamiento

80 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO verdadero y está siendo seducida por quienes defienden la popularización del
80 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
verdadero y está siendo seducida por quienes defienden la
popularización del cristianismo. Lo trágico es que la mayoría de los
cristianos parecen ignorar el problema, satisfechos con un cristianismo
que está a la moda y tiene apariencia de vitalidad.
¿Es el crecimiento numérico una meta legítima en el ministerio de
la iglesia? Es seguro que ningún líder respetable en la iglesia
argumentaría con seriedad que el crecimiento numérico es algo
indeseable en sí mismo. Además, nadie cree que deba procurarse el
estancamiento o el decrecimiento numérico. No obstante, esto no quiere
decir que el crecimiento numérico sea la mejor medida de la salud de
una iglesia.
Estoy de acuerdo con George Peters, quien escribió:
El crecimiento cuantitativo
puede ser engañoso. Es posible que no sea más
que el agrandamiento de un movimiento psicológico o social a partir de una
instigación mecánica, una cuenta numérica, una aglomeración de individuos
o grupos, un aumento de masa y volumen sin el desarrollo de músculos y
órganos vitales. Puede ser cristiandad en expansión pero no cristianismo con
transformación. Muchos movimientos de masas del pasado y movimientos
comunitarios y tribales han sido tan solo eso. Encontramos un ejemplo en
las agregaciones de territorio en Europa, sobre todo en Francia y Rusia, cuando
muchos eran obligados a bautizarse e incorporados a la iglesia, trayendo
como resultado grandes masas que profesaban su pertenencia oficial a la
cristiandad pero no su participación voluntaria en una iglesia de Jesucristo
dinámica, vibrante, creciente y responsable
Debe admitirse que en una
gran medida esta expansión de la forma, la profesión y el nombre de la
cristiandad en nada se parece al cristianismo definido en el Nuevo Testamento
y la iglesia mostrada en el libro de los Hechos.
En muchos sentidos la expansión de la cristiandad se ha dado a costa de
la pureza del evangelio y del orden y la vida de verdaderos cristianos. La
iglesia quedó infestada de creencias y prácticas paganas, y su teología se
caracteriza por el sincretismo
grandes segmentos de población han adoptado
una mezcla peligrosa de cristianismo y paganismo.?
En las Escrituras nada nos indica que los líderes de la iglesia deban
establecer metas numéricas para el crecimiento de la iglesia. 8 Esta es la
forma como el apóstol Pablo describe el proceso de iglecrecimiento:
"Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que
ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento"
(1 Co. 3:6, 7, cursivas añadidas).

¡Quiero religión de entretenimiento!

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Si nos ocupamos en la profundidad de nuestro ministerio, Dios se hará cargo de la amplitud del mismo. Si ministramos para el crecimiento espiritual, el crecimiento numérico será tal como Dios disponga que sea.

Después de todo, ¿de qué sirve la expansión numérica si no está arraigada en el compromiso firme con el señorío de Cristo? Si las personas asisten a la iglesia debido en primer lugar a que les parece una buena opción de entretenimiento, lo más seguro es que saldrán de allí tan pronto dejen de ser entretenidos o se presente alguna cosa que les interese más. La iglesia queda así reducida a un ciclo desesperanzador en el cual debe tratar todo el tiempo de eclipsar cada espectáculo y nueva función con algo más grande, llamativo y mejor.

,

,

RAICES PRAGMATICAS DEL MOVIMIENTO DE IGLECRECIMIENTO

El pragmatismo como filosofía de ministerio ha recibido ímpetu del movimiento de iglecrecimiento que se ha abierto paso durante los últimos cincuenta años. Donald McGavran, el padre del movimiento moderno de iglecrecimiento, fue un pragmatista sin pretextos. Esta es una cita de sus escritos:

Nosotros concebimos métodos y políticas misioneras a la luz de lo que Dios ha bendecido, teniendo también en cuenta lo que es obvio que no ha bendecido. La industria llama a esto "modificar la operación con una mirada retrospectiva a la experiencia pasada". Nada hace tanto daño a las misiones internacionales como los métodos, instituciones y políticas que deberían traer a hombres y mujeres a Cristo pero no lo hacen; aquellas cosas que deberían multiplicar las iglesias, pero no lo hacen. Enseñamos a los hombres a que sean implacables con respecto al método. Si hay algo que no funciona para la gloria de Dios y la expansión de la iglesia de Cristo, hay que echar eso a la basura y conseguir algo que funcione. En cuanto a métodos, somos pragmáticos fieros; la doctrina es cuento aparte. 9

Como misionero joven en la India e hijo de padres misioneros, McGavran había notado que no es inusual que las organizaciones misioneras trabajen en la India durante años y tengan escaso o ningún fruto que mostrar a cambio. La agencia misionera del propio McGavran había plantado tan solo veinte o treinta iglesias pequeñas en varias

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

estaba determinado a diseñar

una estrategia de misiones que diferenciara entre los métodos que parecían funcionar y los que no. "Como declaró en el prólogo de un

libro que escribió con otro autor en la década de los treinta, se había dedicado a 'descartar teorías de iglecrecimiento que no funcionaban, y

a aprender y practicar los modelos productivos'''.ll Parece que el pragmatismo de McGavran fue suscitado en un principio por un interés legítimo en la buena mayordomía. Estaba "alarmado al ver demasiados recursos de Dios, tanto en personal como

en finanzas, utilizados sin hacerse la pregunta de si estaba o no avanzando

reino de Dios por medio de los programas que estaban sosteniendo" .12

No obstante, el pragmatismo se convirtió en la base filosófica de casi todo lo enseñado por McGavran, y esto a su vez definió el esquema operativo de todo el movimiento de iglecrecimiento. McGavran fundó el "Instituto de Iglecrecimiento", que en 1965 se unió con la Escuela Fuller de Misiones Mundiales. Desde allí los preceptos pragmáticos del movimiento de iglecrecimiento han alcanzado

el

décadas de labor misionera. lO McGavran

casi todos los campos misioneros del mundo. C. Peter Wagner, profesor de iglecrecimiento en la escuela misionera Fuller, es el estudiante mejor conocido de Donald McGavran. Wagner es el vocero más prolífico, si no el más influyente, en el movimiento actual de iglecrecimiento. Escribe lo siguiente acerca del pragmatismo inherente del movimiento:

El movimiento de iglecrecimiento siempre ha subrayado la importancia del pragmatismo, y lo sigue siendo a pesar de las críticas de muchos. No es la clase de pragmatismo que está dispuesto a hacer concesiones doctrinales o éticas, ni del tipo que deshumaniza a las personas al utilizarlas como medios para un fin. Sin embargo, es la clase de pragmatismo consagrado que examina de manera implacable las metodologías y los programas tradicionales haciendo las preguntas más duras. Si alguna variedad de ministerio en la iglesia no está alcanzando las metas propuestas, el pragmatismo consagrado dice que algo anda mal y es necesario corregirlo. l3

Wagner, al igual que la mayoría de quienes están involucrados en el movimiento de iglecrecimiento, afirma que el "pragmatismo consagrado" que defiende no permite las concesiones doctrinales o éticas. "La Biblia no nos permite pecar para que la gracia pueda abundar,

¡Quiero religión de entretenimiento!

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ni a utilizar algún medio prohibido por Dios con el fin de obtener los fines recomendados por Él", advierte de manera correcta. 14 "Ahora, teniendo en cuenta esta condición estipulada", Wagner continúa, "deberíamos ver con claridad que el fin justifica los medios. ¿Qué otra cosa podría justificar más los medios? Si el método que estoy empleando logra la meta a la que estoy apuntando, por esa misma razón se trata de un buen método. Si, por otra parte, mi método no está logrando la meta, ¿cómo me puedo justificar por su uso continuado?"15 ¿Esto es verdad? Por cierto que no. En especial si "la meta a la que estoy apuntando" es crecimiento numérico sin respaldo bíblico, o si "mi método" que "no está logrando la meta" es la predicación clara de la Palabra de Dios. Esta es precisamente la manera de pensar que está arrancando la exposición bíblica del ministerio cristiano a fin de reemplazarla con espectáculos y ambiente teatral. Un libro reciente con éxito de ventas va más lejos todavía:

Resulta crítico que tengamos en mente un principio fundamental de

comunicación cristiana: los oyentes son soberanos, no el mensaje. Si nuestra publicidad va a lograr detener a la gente en medio de sus agendas apretadas

y sus vidas ajetreadas para hacerles pensar en lo que estamos diciendo,

nuestro mensaje tiene que adaptarse a las necesidades de los oyentes.

Cuando producimos publicidad que se basa en una proposición de "tómelo

o déjelo" y no en la sensibilidad y respuesta a las necesidades de las

personas, el resultado invariable será el rechazo de nuestro mensaje por

parte del público. 16

¿Qué habría pasado si los profetas del Antiguo Testamento se hubieran suscrito a esa filosofía? Jeremías, por ejemplo, predicó cuarenta años sin buscar alguna respuesta positiva. Por el contrario, sus coterráneos amenazaron matarle si no dejaba de profetizar (Jer. 11: 19- 23); su propia familia y amigos se confabularon en su contra (12:6); no se le permitió casarse y por eso tuvo que padecer soledad (16:2); se urdieron planes para matarle en secreto (18:20-23); fue golpeado y colocado en el cepo (20:1, 2); fue espiado por amigos que buscaban venganza (v. 10); fue consumido por la tristeza y la vergüenza, al punto de maldecir el día en que nació (vv. 14-18); por último, debido a la acusación falsa de ser un traidor a la nación (37:13, 14), Jeremías fue golpeado, arrojado a la cárcel y sometido al hambre durante muchos

84

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

días (vv. 15-21). Si un gentil etíope no hubiese intercedido en su favor, Jeremías habría muerto allí. Al final de todo, según la tradición estuvo exiliado en Egipto, donde fue apedreado hasta morir por su propio pueblo. No hubo muchas personas convertidas como prueba de su ministerio y servicio al Señor durante toda una vida. Supongamos que Jeremías hubiera asistido a un seminario sobre iglecrecimiento para aprender una filosofía pragmática del ministerio. ¿Cree usted que habría cambiado su estilo ministerial de confrontación? ¿Le puede imaginar montando un espectáculo variado o utilizando la comedia para tratar de ganar los afectos de la gente? Quizás habría aprendido a reunir una multitud que reconociera sus talentos, pero de seguro no habría tenido el ministerio al que Dios le llamó. El apóstol Pablo tampoco utilizó un sistema basado en la habilidad publicitaria, aunque algunos expertos en su propia opinión han tratado de presentarle como modelo del nuevo pragmatismo. Un defensor de la técnica de mercadeo afirma: "Pablo fue uno de los mejores estrategas de todos los tiempos. Todo el tiempo estudiaba estrategias y tácticas para identificar las que le permitieran atraer la mayor cantidad de 'candidatos' y obtener el número máximo de conversiones".1 6 Por supuesto, la Biblia no dice algo semejante. Por el contrario, el apóstol Pablo eludía los métodos astutos y las maniobras sutiles para hacer proselitismo y llevar a las personas a conversiones falsas mediante la persuasión camal. Pablo mismo escribió:

Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios (1 Co. 2: 1-5).

El apóstol recordó a la iglesia en Tesalónica:

Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones. Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo; ni buscamos gloria de

¡Quiero religión de entretenimiento!

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los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo (1 Ts. 2:3-6).

La corrección bíblica es el único marco de referencia por el cual debemos evaluar todos los métodos del ministerio. Cualquier filosofía de ministerio en la que el fin justifica los medios llevará de forma inevitable a las concesiones doctrinales, a pesar de cualquier condición estipulada que parezca asegurar lo contrario. Si hacemos de la eficacia el criterio para medir la rectitud y el error, ¿cómo se puede evitar que esto tiña nuestra doctrina? En últimas la noción de verdad del pragmático se deja moldear por todo lo que parezca eficaz y no por la revelación objetiva de las Escrituras. Una mirada a la metodología del movimiento de iglecrecimiento muestra cómo sucede esto. El movimiento estudia todas las iglesia con crecimiento, incluidas aquellas que tienen doctrinas falsas como parte de su enseñanza. Iglesias de denominaciones liberales, sectas carismáticas extremistas y dictaduras religiosas fundamentalistas y militantes, son colocadas por igual bajo el escrutinio de los especialistas en iglecrecimiento. Algunas veces se extraen principios de crecimiento hasta de las asambleas mormonas y los salones del reino de los testigos de Jehová. El experto en iglecrecimiento busca las características comunes a todas las iglesias en crecimiento y defiende todos los métodos que parezcan funcionar. La cuestión fundamental detrás de todo es siempre el crecimiento numérico. ¿Acaso hemos de creer que el crecimiento en congregaciones no cristianas es prueba de que Dios está obrando allí? ¿Por qué estaríamos dispuestos a duplicar la metodología de grupos religiosos que corrompen el evangelio? ¿No es apenas justo preguntarse si cualquier crecimiento que resulte de la aplicación de tales métodos es ilegítimo y fabricado por medios carnales? Después de todo, si un método funciona tan bien para una secta como para el pueblo de Dios, no hay razón para suponer que los resultados positivos sean un indicio de la bendición de Dios. Algo que falta por completo en la mayoría de los libros sobre iglecrecimiento es un análisis crítico de la plataforma doctrinal anómala sobre la cual se construye gran parte del iglecrecimiento contemporáneo. Un escritor ha dicho acerca de Peter Wagner:

Wagner no presenta evaluaciones negativas de tan siquiera un grupo. Su

86

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

carrera ha consistido en hallar lo que es bueno en las iglesias que crecen y afirmar su validez sin hacer muchas preguntas críticas. Esto le permite establecer como modelos de vida de iglesia grupos tan diversos como la Viña de Wimber, la Catedral de Cristal de Schuller, la denominación entera de los Bautistas del Sur, y cualquier otra iglesia que evidencie crecimiento numérico. l7

El hecho de que una iglesia esté creciendo se percibe muchas veces como una sanción divina. Después de todo, según razona la gente, ¿por qué se debe criticar cualquier enseñanza que Dios esté bendiciendo con crecimiento numérico? ¿Acaso no es mejor tolerar las faltas doctrinales y los deslices en la ortodoxia para bien del crecimiento y la unidad? De esa manera el pragmatismo moldea y perpetúa la perspectiva doctrinal de las personas. Wagner mismo, por ejemplo, quien antes no había sido carismático, cambió su perspectiva doctrinal para acoger las señales y prodigios del movimiento de la tercera ola, por razones que en gran medida son pragmáticas. Su admisión al respecto es bastante cándida:

Estoy orgulloso de contarme entre los que están defendiendo el evangelismo de poder como una herramienta importante para el cumplimiento de la gran comisión en nuestros días. Una de las razones por las que estoy tan entusiasmado es que está funcionando. En todos los grupos existentes, el evangelismo más eficaz en el mundo actual está acompañado por manifestaciones sobrenaturales de poder.l 8

En conclusión, resulta obvio que la perspectiva pragmática de Wagner es lo que ha definido su doctrina, y no a la inversa. Wagner concede este punto y dice que la metodología del

movimiento de iglecrecimiento es "fenomenológica", no teológica. Esa perspectiva "puede parecerle demasiado subjetiva a muchos teólogos tradicionales", según admite.1 9 Continúa diciendo: "Como punto de partida, el iglecrecimiento casi siempre mira las cosas como son y no

como deberían ser

con la obra de Dios en el mundo y en sus vidas no siempre va precedido por racionalizaciones teológicas minuciosas. Muchas veces la secuencia va en la dirección opuesta: la teología es definida por la experiencia

cristiana".20

Siendo así las cosas, ¿acaso no pierde todo sentido la afirmación de

Lo que los cristianos experimentan en lo relacionado

¡Quiero religión de entretenimiento!

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Wagner según la cual su pragmatismo "no es del [tipo] que hace concesiones doctrinales"? 21 Después de todo, si la experiencia sugiere que señales y prodigios son herramientas eficaces para el iglecrecimiento, y si es legítimo permitir que nuestra experiencia moldee nuestra teología, resulta bastante lógico enmendar la doctrina (como Wagner mismo lo hizo) para acomodar alguna observación pragmática y heurística. Uno solo tiene que encontrar la manera de interpretar de nuevo o adaptar las Escrituras para que se ajusten a cualquier esquema doctrinal dictado por el pragmatismo. Es necio pensar que se puede ser pragmático y bíblico al mismo tiempo. El pragmatista quiere saber qué funciona ahora mismo. Al pensador bíblico solo le interesa saber qué manda hacer la Biblia. Las dos filosofías se oponen entre sí en el nivel más básico.

LA ERA DEL PRAGMATISMO

A pesar de todo esto, el pragmatismo filosófico nunca ha sido más

popular en las iglesias evangélicas. El movimiento de iglecrecimiento, que durante años fue un componente principal de la actividad misione- ra mundial, ahora tiene una influencia enorme en los cuarteles genera- les de la iglesia evangélica occidental. Los polluelos del pragmatismo ahora regresan a casa cantando como gallos de pelea. Las iglesias nor- teamericanas están experimentando con metodologías pragmáticas, y el resultado ha sido una explosión de interés en técnicas innovadoras de iglecrecimiento. El movimiento de iglecrecimiento ha formado una alian- za no oficial con quienes creen que el evangelismo es antes que nada una empresa de mercadeo y publicidad. El pragmatismo en la iglesia refleja el espíritu de nuestra época.

Libros con títulos como Aprenda a mercadear su ministerio, Mercadotecnia eclesiástica y Desarrollo de estrategias eficaces de mercadeo y comunicación para iglesias, están en furor de venta. La

industria de publicaciones cristianas está produciendo cada vez más materiales de asesoría para líderes eclesiásticos, provenientes de campos seculares de estudio: psicología, mercadotecnia, publicidad, gerencia, política, entretenimiento y negocios; al mismo tiempo ha declinado la

distribución de comentarios, ayudas para el estudio bíblico y libros sobre cuestiones bíblicas.

El modelo de acción y conducta para los pastores contemporáneos

88 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO no es el profeta o el pastor sino el ejecutivo, el
88 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
no es el profeta o el pastor sino el ejecutivo, el empresario, el político o
lo peor de todo, el anfitrión de programas de opinión. Gran parte de la
iglesia contemporánea tiene una preocupación desmedida en niveles de
audiencia, encuestas de popularidad, imagen como grupo, crecimiento
estadístico, utilidades financieras, sondeos de opinión, tablas
demográficas, cifras de censo, tendencias en la moda, prestigio y
celebridad, su lugar en las listas de los mejores y otras cuestiones
pragmáticas. Se está desvaneciendo con rapidez la pasión de la iglesia
por la pureza y la verdad. A nadie parece importarle siempre y cuando
la respuesta del público sea entusiasta.
Tozer advirtió que el pragmatismo también se había introducido en
la iglesia de su tiempo. Escribió: "Digo sin vacilación que una parte,
una gran parte de las actividades que se llevan a cabo hoy día en círculos
evangélicos, no solo están influenciadas por el pragmatismo sino que
además son controladas casi del todo por sus dictados".22 Tozer describió
el peligro que el pragmatismo representaba para la iglesia, aun el llamado
"pragmatismo consagrado":
La filosofía pragmática
no hace preguntas embarazosas acerca de la
sabiduría de lo que estemos haciendo o siquiera de su moralidad. Acepta
nuestros fines elegidos como correctos y buenos, y parte en busca de medios
y procedimientos eficientes para alcanzarlos. Tan pronto descubre algo que
funciona busca un texto para justificarlo, "consagra" el método al Señor y
avanza sin reservas. A continuación se escribe un artículo acerca del método
en alguna revista, luego un libro y por último se otorga a su inventor un
grado honorífico. Después de esto cualquier duda sobre la autoridad bíblica
de las cosas o tan siquiera su validez moral es rechazada por completo. No
se puede discutir con el éxito. El método funciona, luego tiene que ser bueno. 23
UNA FILOSOFÍA EN BANCARROTA
¿Puede ver cómo es por necesidad lógica que la nueva filosofía
menoscaba la sana doctrina? Descarta los propios métodos de Jesús, la
predicación y la enseñanza, como los medios primarios del ministerio.
Los reemplaza con metodologías que carecen por completo de sustan-
cia y su existencia es independiente de cualquier credo o canon. De
hecho, evita las convicciones fuertes porque se consideran divisorias,
indecorosas o inapropiadas. Rechaza la doctrina como algo académico,
abstracto, estéril, amenazador o simplemente impracticable. En lugar

¡Quiero religión de entretenimiento!

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de enseñar el error o negar la verdad hace algo más sutil pero eficaz desde el punto de vista del enemigo: elimina toda carga de contenido. En lugar de emprender un ataque frontal contra la ortodoxia, sirve a la verdad de labios para afuera al mismo tiempo que menoscaba callada- mente los fundamentos de doctrina. En lugar de exaltar a Dios denigra las cosas que son preciosas para ÉL En ese respecto, el pragmatismo representa un peligro más sutil que el liberalismo que amenazó a la iglesia en la primera mitad del siglo. El liberalismo atacó la predicación bíblica. Una de las figuras principales del liberalismo a principios del siglo veinte en los Estados Unidos fue Harry Emerson Fosdick, quien escribió: "Los predicadores que sacan textos de la Biblia y luego proceden a explicar su situación histórica, su significado lógico en el contexto, su lugar en la teología del escritor, con unas cuantas reflexiones prácticas al final, están haciendo un uso muy desatinado de la Biblia".24 Fosdick fue empujado a su aversión hacia la exposición bíblica por el mismo interés pragmático que ha invadido a la iglesia evangélica actual:

¿Podría algún procedimiento estar predestinado con mayor seguridad al fastidio y la futilidad? ¿Quién es serio en suponer que haya al menos uno por cada cien de la congregación que se interese, para empezar, en lo que Moisés, Isaías, Pablo o Juan quisieron decir en esos versículos especiales, o quién vino a la iglesia con un interés profundo en ello? Nadie que habla al público supone que sea de interés vital para la gente el significado de unas palabras que fueron dichas dos mil años atrás. 25

Lo que Fosdick sugería es que los predicadores empiecen por las necesidades percibidas de los oyentes: "Que no terminen sino que empiecen pensando en las necesidades vitales de los oyentes, y que a partir de ello el sermón se organice alrededor de sus esfuerzos constructivos para satisfacer esas necesidades".26 "De todo lo que se trata es sentido común y buena filosofía", escribió Fosdick, apelando al pragmatismo como su justificación. "Todo el mundo lo está utilizando, desde los maestros de primera clase hasta los publicistas de primer orden. ¿Por qué tantos predicadores lo ignoran y siguen tan atrasados en los estilos que están en boga?"27 Esa es una representación exacta de la sabiduría convencional de la filosofía orientada al mercado, que está al alcance del usuario y que da

90 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO gusto al consumidor. Empieza con las necesidades percibidas y los atiende
90 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
gusto al consumidor. Empieza con las necesidades percibidas y los
atiende con mensajes temáticos. Si se emplean las Escrituras en absoluto,
solo es con fines ilustrativos, tal como Fosdick lo proponía. Es pura
acomodación a una sociedad adicta al amor propio y al entretenimiento,
solo que ahora esos consejos provienen del interior de la iglesia
evangélica. Sigue lo que está de moda pero revela poco interés en lo
que es verdadero. Se ajusta muy bien al liberalismo del cual provino,
pero está en todo sentido fuera de lugar entre cristianos que profesan
creer que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios.
Cierto libro evangélico con éxito de ventas advierte a los lectores
que deben mantenerse en guardia contra los predicadores que recalcan
la interpretación de las Escrituras por encima de su aplicación. Espere
un minuto. ¿Es ese un consejo sabio? No lo es en absoluto. No existe
peligro alguno de doctrina irrelevante; la amenaza real es una pretensión
de relevancia no doctrinal. El núcleo de todo lo que en verdad es práctico
se halla en la enseñanza de las Escrituras. No somos nosotros quienes
hacemos relevante la Biblia; ella lo es de forma inherente, por la sencilla
razón de que es la Palabra de Dios. Además, al fin de cuentas, ¿cómo
puede ser irrelevante cualquier cosa dicha por Dios (2 Ti. 3: 16, 17)?
LA IGLESIA COMO UNA CAFETERÍA
El pragmatismo radical de la escuela de "darle gusto al cliente"
despoja a la iglesia de su papel profético. Hace de la iglesia una organi-
zación popular en la que se incorporan miembros nuevos suministrán-
doles una atmósfera agradable y amistosa en la que pueden comer, be-
ber y ser entretenidos. La iglesia funciona más como una cantina que
como una casa de oración y adoración.
Esta no es una exageración. Un libro reciente con éxito de ventas en
el que se defienden ideas pragmáticas de iglecrecimiento incluía esta
sugerencia:
¿Recuerda usted que la taberna de la esquina solía ser el sitio donde los
hombres del vecindario se congregaban para ver la transmisión de grandes
acontecimientos deportivos como la serie mundial de béisbol o los
campeonatos de boxeo? Aunque los tiempos han cambiado, ese mismo
concepto aún puede ser utilizado por la iglesia con gran efecto. La mayoría
de las iglesias tienen un salón o auditorio grande que podría utilizarse para
reuniones especiales alrededor de grandes acontecimientos seculares en los
¡Quiero religión de entretenimiento! 91 medios: deportes, debates políticos, grandes espectáculos y otros por el
¡Quiero religión de entretenimiento!
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medios: deportes, debates políticos, grandes espectáculos y otros por el
estilo. 2B
Todo este escenario se construye sobre una serie de presuposiciones
cuyo carácter no bíblico es patente. La iglesia no es una logia en la que
se reclutan miembros nuevos. No es una cafetería para el vecindario.
No es una fraternidad que recolecta compromisos de apoyo. No es un
centro comunitario donde se celebran fiestas. No es un club privado
para las masas. No es una asamblea cívica donde se tratan problemas
de la comunidad. No es un tribunal donde se rectifican las injusticias de
la sociedad. No es un foro abierto ni una convención política, ni siquiera
una campaña evangelística.
La iglesia es el cuerpo de Cristo (l Co. 12:27), y las reuniones de la
iglesia son para la adoración como grupo y la instrucción doctrinal. La
única meta legítima de la iglesia es "perfeccionar a los santos para la
obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" (Ef. 4: 12).
Crecimiento vital, no mera expansión numérica.
La noción de que las reuniones de la iglesia deberían utilizarse para
atraer o deslumbrar a no cristianos es algo que se desarrolló en tiempos
recientes. En las Escrituras no se encuentra algo semejante; de hecho,
el apóstol Pablo habló sobre la entrada de incrédulos a la asamblea
como un acontecimiento excepcional (1 Co. 14:23). Hebreos 10:24 y
25 indica que los cultos en la iglesia son para el beneficio de los creyentes
y no de los incrédulos: "Y considerémonos unos a otros para
estimulamos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregamos,
como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más,
cuanto veis que aquel día se acerca".
Hechos 2:42 nos muestra el patrón seguido por la iglesia primitiva
en sus tiempos de reunión: "Y perseveraban en la doctrina de los
apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y
en las oraciones". Nótese que las prioridades de la iglesia fueron desde
un principio la adoración a Dios y la edificación de los hermanos. La
iglesia se reunía para adoración y crecimiento espiritual, y se dispersaba
para evangelizar al mundo.
Nuestro Señor comisionó a sus discípulos para realizar la obra de
evangelismo en estos términos: "id, y haced discípulos a todas las
naciones" (Mt. 28: 19). Cristo deja en claro que la iglesia no debe esperar
92 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO que el mundo llegue a sus reuniones y ni siquiera invitarle
92 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
que el mundo llegue a sus reuniones y ni siquiera invitarle a asistir, sino
que debe ir al mundo. Esa es la responsabilidad de todo creyente. Me
temo que una perspectiva en la que se destaca una presentación pasable
del evangelio dentro de los muros de la iglesia absuelve al creyente
individual de su obligación personal de ser luz en el mundo (Mt. 5: 16).
Insisto de nuevo en que la proclamación de la Palabra de Dios debe
ser central en la iglesia (1 Co. 1:23; 9:16; 2 Co. 4:5; 1 Ti. 6:2; 2 Ti. 4:2).
"A tiempo y fuera de tiempo", la labor de los ministros de Dios consiste
en redargüir, reprender y exhortar "con toda paciencia y doctrina" (2
Ti. 4:2). El pastor que pone el entretenimiento por encima de la
predicación bíblica vigorosa está abdicando frente a la responsabilidad
primordial de un anciano: ser "retenedor de la palabra fiel tal como ha
sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y
convencer a los que contradicen" (Tit. 1:9).
La estrategia de la iglesia nunca ha sido apelar al mundo en los
términos dictados por el mundo. No se supone que las iglesias deban
competir por el consumidor al mismo nivel de los canales de televisión
y las agencias de publicidad. No podemos estimular un crecimiento
auténtico mediante persuasión sagaz o técnicas innovadoras. Es el Señor
quien añade personas a la iglesia (Hch. 2:47). Las metodologías humanas
no pueden acelerar el proceso divino ni adelantarlo. Cualquier
crecimiento adicional que produzcan es una imitación infructuosa.
El crecimiento artificial, no natural, en el reino biológico puede
ocasionar malformaciones, o peor todavía, cáncer. El crecimiento
sintético en el reino espiritual tampoco es saludable en absoluto.
¿BUENA TÉCNICA? NO, MALA TEOLOGÍA
La filosofía que acopla técnicas de mercadeo con teoría de
iglecrecimiento es el resultado de una mala teología. Parte de la presunción
de que si uno envuelve el evangelio con el empaque correcto, la gente va a
ser salva. Está arraigado en el anninianismo, que hace de la voluntad hu-
mana y no un Dios soberano, el factor decisivo en la salvación. Habla de la
conversión como una "decisión por Cristo". Esa clase de lenguaje y doctri-
na ha empezado a pigmentar el ministerio moderno. La meta del ministerio
orientado al mercado es una decisión humana instantánea antes que una
transformación radical del corazón por obra del Dios todopoderoso me-
diante la convicción del Espíritu Santo y la verdad de su Palabra. Una creen-

¡Quiero religión de entretenimiento!

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cia honesta en la soberanía de Dios pondría fin en gran medida a la insen- satez que tanto abunda en la iglesia hoy día. Además, esta manera de entender la iglesia desde el punto de vista de una agencia publicitaria corrompe el cristianismo y da gusto a los deseos carnales que forman parte esencial del sistema de este mundo (1 Jn. 2:16). Tenemos una sociedad llena de personas que quieren lo que quieren cuando lo quieren. Están obsesionadas con su propio estilo de vida, su recreación y su entretenimiento. Quieren comodidad, felicidad

y éxito. Cuando las iglesias apelan a esos deseos egoístas, tan solo

exacerban las pasiones que impiden la piedad verdadera. La iglesia se ha acomodado a nuestra cultura con el diseño de una variedad de cristianismo en el que tomar la cruz es opcional o incluso extravagante e impropio. Sin duda alguna muchos creyentes en la iglesia

del mundo occidental suponen que pueden servir mejor a Dios presentando la menor confrontación posible al mundo que les rodea. Tras haber absorbido los valores del mundo, el cristianismo en nuestra sociedad ahora está muriendo. De manera sutil pero segura, la mundanalidad y la indulgencia egoísta están royendo el corazón de la iglesia. El evangelio que se proclama hoyes tan rebuscado que ofrece creer en Cristo como un simple medio para obtener satisfacción y prosperidad en esta vida. La ofensa de la cruz (cp. Gá. 5:11) ha sido

extirpada de manera sistemática con el fin de que el mensaje sea más aceptable para los incrédulos. De alguna manera a la iglesia se le ocurrió

la idea de que podía declarar paz con los enemigos de Dios.

Cuando encima de todo eso hay grupos de punk y rack, ventn10cuos, payasos, lanzadores de cuchillos, luchadores profesionales, levantadores de pesas, comediantes, bailarines, malabaristas, equilibristas, raperos,

actores y celebridades de la farándula que toman el lugar del predicador,

el mensaje del evangelio recibe un golpe catastrófico. "¿Y cómo oirán

sin haber quién les predique?" (Ro. 10:14).

Yo sí creo que podemos ser innovadores y creativos en la manera como presentamos el evangelio, pero debemos ser cuidadosos en armonizar nuestros métodos con la profunda verdad espiritual que estamos tratando de transmitir. Es demasiado fácil caer en la trampa de tratar con trivialidad el mensaje sagrado. También debemos hacer que

el mensaje y no el medio, sea el corazón de 10 que queremos transmitir

a los oyentes.

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AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

No se apresure a acoger las tendencias de las iglesias gigantes con tecnología complicada y tampoco menosprecie la adoración y predicación convencionales. No necesitamos métodos astutos para lograr que la gente se salve (1 Co. 1:21). Tan solo necesitamos volver a predicar la verdad y plantar la semilla. Si somos fieles en ello, el terreno que Dios ha preparado dará fruto. Por otro lado, si la iglesia en Norteamérica no regresa al cristianismo bíblico, pronto veremos el fin de su influencia para Cristo. Todos se sorprenden al ver con cuánta rapidez cambia el aspecto del mundo moderno. En cambio, son muy pocos los cristianos que logran darse cuenta del declive penoso por el cual también desciende la iglesia a ritmo acelerado. Es posible que seamos testigos de los últimos días del movimiento evangélico bíblico como una fuerza significativa en nuestra nación. En realidad no es exagerado imaginar que de aquí a veinte años, misioneros de Europa oriental vengan a evangelizar en Norteamérica. La realidad de esa posibilidad me sobresalta en gran manera. Quienes conocemos y amamos la verdad debemos ser la voz profética de nuestro Dios y afirmar la santidad de su nombre. Debemos demandar que cualquier esfuerzo en el nombre de nuestro Señor haga manifiesta la integridad de su naturaleza. Él es "santo, santo, santo" (Is. 6:3) y debe ser representado de igual manera. Cualquier cosa por debajo de esto no es digna de la majestad, la grandeza y la santidad de nuestro Señor.

EL DAÑO OCULTO DE UNA LEPRA

Spurgeon vio esta misma tendencia de introducir cosas divertidas a la iglesia hacia finales del siglo diecinueve. Con los embates de la con- troversia del declive en 1889, la salud de Spurgeon estaba colgando de un hilo y tuvo que abstenerse de predicar muchos domingos; pero cier- to jueves por la noche en abril dio un mensaje en el Tabernáculo y dijo entre otras cosas:

Confío que no esté encontrando fallas donde no las hay, pero no puedo abrir mis ojos sin ver cosas que se hacen en nuestras iglesias, las cuales hace treinta años ni siquiera se habrían podido soñar. En el asunto de las diversiones, los profesores han ido demasiado lejos por la senda de la laxitud. Lo que es peor todavía, las iglesias ahora han concebido la idea de que es deber suyo entretener a la gente. Los que antes disentían y protestaban en contra de ir al teatro, ahora han hecho que el teatro venga a ellos. ¿No se debería exigir

¡Quiero religión de entretenimiento!

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licencia de teatro a muchas iglesias? Si alguien tuviera que asegurar el cumplimiento rígido de la ley, ¿no estarían obligados a conseguir un permiso oficial para la presentación de espectáculos? No me atrevo a hablar de lo que se ha hecho en bazares y ferias organizados por varias iglesias. Si gente decente del mundo se hubiera encargado de realizarlas quizás no habrían llegado tan lejos. ¿Qué necedad les ha faltado probar a las iglesias? ¿Qué disparate ha sido demasiado grande para las conciencias de los que profesan ser los hijos de Dios, quienes no son del mundo sino llamados a andar con Dios en una vida separada y santa? El mundo juzga como hipocresía las pretensiones elevadas de tales hombres y en verdad no sé de otro calificativo para ellos. ¡Pensar en los que disfrutan de comunión con Dios haciendo el papel de tontos con disfraz y todo! Hablan de luchar con el Señor en oración secreta, pero hacen malabares con el mundo y le apuestan a escondidas. ¿Acaso puede esto ser correcto? ¿Han canjeado posiciones el bien y el mal, lo correcto y lo errado? Con seguridad existe una clase de conducta sobria que es congruente con una obra de la gracia en el corazón, y existe una liviandad que hace evidente la supremacía de un espíritu de maldad. ¡Ah, señores! Puede ser que hubo un tiempo cuando los cristianos eran demasiado escrupulosos, pero seguro no ha sido en mi tiempo. Es posible que haya existido una cosa tan espeluznante como la rigidez puritana, pero jamás la he visto. Hemos pasado de la libertad al libertinaje. Hemos ido más allá de lo dudoso a lo peligroso, y nadie puede profetizar dónde vamos a

Se ha

esfumado como la hierba seca y ahora es objeto de burla antes que de reverencia. ¿Acaso no puede medirse la influencia de una iglesia por su santidad? Si la gran hueste de cristianos de profesión fueran santificados por el Espíritu, tanto en su vida doméstica como en los quehaceres de la vida, la iglesia se convertiría en una gran potencia en el mundo. Los santos de Dios hacen lloro y lamentación junto a Jerusalén cuando ven la espiritualidad y la santidad tan débiles y en bajamar. Otros pueden considerar esto como un asunto sin

mayor consecuencia; pero nosotros lo vemos como el esparcimiento de una lepra. 29

parar. ¿A qué lugar se ha ido la santidad de la iglesia de Dios?

El reto para la iglesia de Cristo es el siguiente: "Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios" (2 Co. 7:1).30 No es la sagacidad de nuestros métodos, las técnicas de nuestro ministerio o el ingenio de nuestros sermones lo que da poder a nuestro testimonio. Es la obediencia a un Dios santo y la fidelidad para conformarnos a sus demandas de justicia en nuestra vida diaria.

96 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO Debemos despertar ahora mismo. El declive espiritual es un estado muy
96 AVERGONZADOS DEL EVANGELIO
Debemos despertar ahora mismo. El declive espiritual es un estado
muy peligroso para quedarse en él. No podemos darnos el lujo de ser
indiferentes. No podemos continuar nuestra búsqueda alocada de placer
y gratificación egoísta. Estamos llamados a pelear una batalla espiritual,
y no podemos ganar mitigando al enemigo. Es necesario que una iglesia
débil se fortalezca y un mundo necesitado sea confrontado con el mensaje
de salvación; es posible que nos quede poco tiempo. Como Pablo escribió
a la iglesia en Roma: "Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de
levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra
salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el
día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas
de la luz" (Ro. 13:11, 12).
1. "Un comentario adicional sobre el declive de la iglesia", The Sword and the
Trowel (agosto de 1887), p. 398.
2. Neil Postman, Amusing Ourselves to Death [Nos vamos a matar de la risa]
(Nueva York: Penguin, 1985), p. 63.
3. The Root ofthe Righteous [La raíz de los justos] (Harrisburg, Peno.: Christian
Publications, 1955), pp. 32-33.
4. R. Gustav Niebuhr, "Mighty Fortresses: Megachurches Strive to Be All Things
to AH Parishioners" ("Castillos fuertes: las iglesias gigantes se esfuerzan en
hacer todo tipo de cosas para todo tipo de parroquianos"), The Wall Street
Journal (13 de mayo de 1991), p. 6, sección A.
5. Robert Johnson, "Heavenly Gifts: Preaching a Gospel of Acquisitiveness, a
Showy Sect Prospers" ("Dones celestiales: con la predicación de un evangelio
de opulencia, una secta rimbombante prospera, The Wall Street Journal (11 de
diciembre de 1990), pp. 1-8, sección A.
6. Ibíd., p. 8, sección A.
7. A Theology of Church Growth [Teología del crecimiento de la iglesia] (Grand
Rapids, Mich.: Zondervan, 1981), pp. 23-24.
8. Cp. C. Peter Wagner, ed., Donald A. McGavran, Understanding Church Growth
[Entendamos el iglecrecimiento] tercera edición (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans,
1990), pp. 265-281. AquíWagner y McGavran arguyen que la definición de
metas numéricas es una parte esencial de la manera bíblica de abordar el iglecre-
cimiento: "Establecer metas para tener cierta cantidad de miembros nuevos es
algo que se hace de conformidad con el propósito eterno de Dios. La definición
de metas para el cumplimiento de la gran comisión es algo que agrada a Dios

¡Quiero religión de entretenimiento!

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La Biblia tiene argumentos sólidos a favor de la planeación meticulosa del crecimiento de la iglesia" (p. 270). No obstante, el único pasaje bíblico que citan para respaldar esa declaración es Hechos 18:4,5,9, en el cual no se habla acerca del establecimiento de metas, sea numéricas o de cualquier otro tipo. 9. "For Such a Time as This" ("Para un tiempo como este") (discurso no publicado, 1970), citado en C. Peter Wagner, "Pragmatic Strategy for Tomorrow's Mission" ("Estrategia pragmática para la misión en el futuro"), en A. R. Tippet, ed., God, Man and Church Growth [Dios, el hombre y el crecimiento de la iglesia] (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1973), p. 147.

10.

Wagner, ed., Understanding Church Growth, pp. viii-ix.

11.

Ibíd., p. ix.

12.

Ibíd.

13. Leading Your Church to Growth [Lleve su iglesia al crecimiento] (Ventura, Calif.:

Regal, 1984), p. 201.

14. Your Church Can Grow [Su iglesia puede crecer] (Ventura, Calif.: Regal, 1976), pp. 160-61.

15. Ibíd., p. 161 (cursivas en el original).

16. Barna, Marketing the Church [Cómo mercadear la iglesia], p. 145 (cursivas añadidas).

17. Ibíd., pp. 31-32.

18. Tim Stafford, ''Testing the Wine from John Wimber's Vineyard" ("Hay que poner a prueba el vino del viñedo de John Wimber", revista Christianity Today (8 de agosto de 1986), p. 18.

19. The Third Wave of the Holy Spirit [La tercera ola del Espíritu Santo] (Ann Arbor, Mich.: Vine, 1988), p. 87.

20. Church Growth: State ofthe Art [Iglesia: estado del arte] (Wheaton, Ill.: Tyndale, 1986), p. 33.

21. Ibíd.

22. Leading Your Church to Growth [Lleve su iglesia al crecimiento], p. 201.

23. God Tells the Man Who Cares [Dios habla con el hombre al que le importa]

. (Harrisburg, Penn.: Christian Publications, 1970), p. 71.

24. Ibíd., p. 70.

25. "What is the Matter with Preaching?" ("¿Qué está pasando con la predicación?) Harpers Magazine (julio de 1928), p. 135.

26. Ibíd.

27. Ibíd.

28. Ibíd., p. 136.

29. George Barna, The Frog in the Kettle [La rana en el perol] (Ventura, Calif.: Regal, 1990), pp. 94-95.

30. "A Dirge for the Down-Grade, and a Song for Faith" ("Un lamento fúnebre por el declive y un cántico por la fe"), The Metropolitan Tabemacle Pulpit, vol. 35 (Londres: Passmore and Alabaster, 1889), pp. 267-68.

4 11 11 TODASLASCOSASPARA TODOS LOS HOMBRES El grado a que se han llevado lafrivolidad
4
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TODASLASCOSASPARA
TODOS LOS HOMBRES
El grado a que se han llevado lafrivolidad desfachatada y la
entretención vacua en algunos lugares de adoración es algo que
casi excede los límites de lo creíble
No puede haber duda que se
han introducido toda clase de entretenimientos bastante parecidos
a espectáculos teatrales en diferentes lugares de adoración, los
cuales gozan del favor de muchos en el presente.
¿ Pueden estas
cosas promover la santidad o contribuir a la comunión con Dios?
¿ Pueden los hombres participar de tales actividades y sentirse
motivados a rogar a Dios por la salvación de los pecadores y la
santificación de los creyentes? Detestamos tocar ese tema
ignominioso porque está muy lejos del andar de fe y el talante de
la comunión celestial. En algunos casos las necedades que
impugnamos rebajan la dignidad humana y son más apropiadas
para los imbéciles que para hombres con alguna capacidad de
pensamiento.
Carlos H. Spurgeon 1
Dudo que haya existido alguien como la hermana Paula en toda la his-
toria del cristianismo. Ella se describe a sí misma como "una cristiana
abiertamente transexual que predica el evangelio
a las cinco de la
tarde me empieza a salir otra vez la barba". 2 La hermana Paula nació
con el nombre Larry Nielsen, y supuestamente se convirtió al cristia-
nismo "en 1950, siendo un muchacho de doce años, afeminado por
nacimiento". Después que Larry se convirtió en Paula mediante una

100

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

operación de cambio de sexo hace algunos años, cierta mujer pentecostal que dirigía un programa evangelístico por televisión apoyó a Larryl Paula para que tuviera su propio ministerio televisivo. La revista People informó que la hermana Paula tenía cincuenta y tres años, un metro y ochenta centímetros de estatura, "con la complexión de un jugador de

fútbol".3

¿Puede usted imaginar algo más incongruente o más profano que un evangelista que se siente orgulloso de ser transexual? Sin embargo, la hermana Paula cree que puede tener un ministerio más eficaz entre las personas de nuestra generación que el cristiano típico "normal" que solo se limita a usar el evangelio. La filosofía de ministerio de la hermana Paula es en lo fundamental la misma estrategia defendida por los expertos en mercadeo eclesiástico, así ninguno de ellos estuviera dispuesto a llevarla a esos extremos. La noción de que la iglesia debe ser como el mundo para ganar al mundo ha caído como una tormenta incontenible sobre la iglesia evangélica. Casi todas las atracciones mundanas de la actualidad tienen algún equivalente "cristiano". Tenemos pandillas cristianas de motociclismo, equipos cristianos para hacer ejercicios físicos, clubes cristianos de baile, parques de diversiones cristianos, e incluso leí acerca de una colonia nudista para cristianos. ¿De dónde sacaron los cristianos la idea de que podíamos ganar al mundo imitándolo? ¿Hay un solo fragmento de justificación bíblica para esa manera de pensar? Muchos especialistas en mercadotecnia eclesiástica afirman que lo hay, y se han encargado de convencer a millares de pastores. Lo irónico es que por lo general citan al apóstol Pablo como un hombre que defendió la adaptación del evangelio a los gustos de la audiencia. Uno de ellos escribió: "Pablo suministró lo que yo considero quizás la perspectiva más esclarecedora y persuasiva sobre comunicaciones y mercadotecnia, el principio que llamamos

estuvo dispuesto a moldear

su manera de comunicarse de acuerdo a las necesidades de sus oyentes, con el fin de recibir la respuesta que buscaba".4 Otro autor hace eco de lo mismo y dice: "El primer experto en mercadotecnia fue el apóstol

contextualización (1 Co. 9:19-23). Pablo

Pablo".5

Después de todo, se debe tener en cuenta que el apóstol escribió:

"Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me

Todas las cosas para todos los hombres

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he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él" (1 Co. 9:22, 23). ¿Acaso esta declaración es un mandato a ser pragmáticos en el ministerio? ¿Estaba sugiriendo el apóstol Pablo que el mensaje del evangelio puede hacerse atractivo a la gente complaciendo sus gustos por ciertas diversiones o accediendo a sus antojos viciosos? ¿Qué tan lejos supone usted que él habría estado dispuesto a llegar con el principio de "contextualización"?

LO QUE NO SE PUEDE NEGOCIAR

Por lo menos esto es bastante claro: el apóstol Pablo no era compla- ciente con la gente. Escribió: "Pues, ¿busco ahora el favor de los hom- bres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo" (Gá. 1:10). Pablo no enmendó ni abrevió su mensaje para contentar a alguien. Jamás estuvo dispuesto a quitar la ofensa del evangelio (Gá. 5:11). No utilizó metodologías que se ajustaran a los deseos de sus oyentes. Ciertamente no siguió la filosofía pragmática de los ministerios modernos orienta- dos hacia el mercado. Lo que hacía eficaz a Pablo no era su pericia en los negocios sino una devoción empeñada a la verdad. Era el embajador de Cristo, no su secretario de prensa. La verdad era algo que debía declararse, jamás negociarse. Pablo no se avergonzaba del evangelio (Ro. 1:16). Sufrió con disposición voluntaria por causa de la verdad (2 Co. 11 :23-28). No retrocedió ante la oposición o el rechazo. No hizo concesiones a los incrédulos ni entabló amistad con los enemigos de Dios. El mensaje de Pablo siempre fue no negociable. En el mismo capítulo donde habló de estar dispuesto a ser todas las cosas para todos los hombres, Pablo escribió: "Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y iay de mí si no anunciare el evangelio!" (1 Co. 9:16). Su ministerio era realizado en respuesta a un mandato divino. Dios le había llamado y comisionado. Pablo predicó el evangelio tal como lo había recibido del Señor, y siempre transmitía el mensaje "primeramente" (1 Co. 15:3). No era un vendedor ni un mercader sino un emisario divino. Jamás estuvo "dispuesto a moldear su manera de comunicarse" para acomodarse a la inclinación de sus oyentes o para producir una respuesta deseada. El

102

AVERGONZADOS DEL EVANGELIO

hecho de que fue apedreado y dejado por muerto (Hch. 14: 19), azotado, encarcelado y por último, muerto por causa de la verdad, debería ser suficiente para demostrar que no adaptó el mensaje para hacerlo agradable a sus oyentes. Además, el sufrimiento personal que padeció a causa de su ministerio no era indicativo de algún error en su proceder, sino de que todo había sido hecho bien. ¿Qué quiso decir Pablo cuando escribió: "a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio"? Como siempre, el contexto aclara su significado.

RENUNCIAR PARA GANAR

Miremos de nuevo lo que Pablo está diciendo realmente en estos versículos:

Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él (1 Co.9:19-23).

La primerafrase en este pasaje muestra con claridad de qué estaba hablando Pablo. No estaba describiendo su disposición a sacrificar el mensaje, sino a sacrificarse él mismo por la predicación del mensaje. Estaba dispuesto a renunciar a todo y aun a ser "siervo de todos" si al hacerlo avanzaba la propagación del evangelio no adulterado. Su deseo de ganar almas es la médula de este texto, y 10 repite en varias ocasiones: "para ganar a mayor número"; "para ganar a los judíos"; "para ganar a los que están sujetos a la ley"; "para ganar a los que están sin ley"; "para ganar a los débiles"; "para que de todos modos salve a algunos". De modo que ganar personas para Cristo era su único objetivo, y con el fin de alcanzarlo Pablo estaba dispuesto a renunciar a todos sus derechos y privilegios, su posición, su rango, sus medios de subsistencia, su libertad, y en últimas su propia vida. Si de algo servía para la extensión del evangelio, Pablo no reclamaría derechos, ni haría demandas ni insistiría en privilegios.

Todas las cosas para todos los hombres

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Esa es la manera exacta como Pablo vivió y ministró. No modificó el mensaje para ajustarlo al mundo, sino que se comportaba de tal manera que jamás se convirtiera en obstáculo para nadie que necesitara escuchar

y entender el mensaje de Cristo. En este pasaje estaba describiendo una

actitud de sacrificio personal, no de disposición a la negociación y a hacer concesiones doctrinales. Jamás habría estado dispuesto a alterar el llamado claro al arrepentimiento y la fe. Pablo estaba insistiendo en que la libertad cristiana debe ser circunscrita por el amor. Ese es el tema de los capítulos octavo al décimo de 1 Corintios. Es el contexto en que se encuentran estos versículos. Es evidente que los corintios estaban debatiendo acerca de la naturaleza y el alcance de la libertad cristiana. Algunos querían usar su libertad para

hacer todo lo que deseaban