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Civilización maya

La cultura maya se desarrolló en la península de Yucatán, Tabasco y Chiapas en México y también en zonas
de Guatemala, Honduras, Belice y otros lugares de Mesoamérica. Es considerada la de mayor desarrollo de todas las
culturas aborígenes americanas.
Alcanzó su mayor desarrollo entre los siglos III y IX de nuestra era y produjo multitud de ciudades y centros ceremoniales
que contaban con pirámides, templos, palacios, juegos de pelota y observatorios astronómicos.
Su escritura era jeroglífica estaba formada por más de 700 signos que han aparecido grabados en piedras y en vasos de
cerámica.
Las ciudades mayas eran independientes unas de otras, eran lo que en Historia se ha llamado ciudades-estado, cuya
base eran la agricultura y el comercio.
En la actualidad millones de mayas hablan el idioma de sus antepasados y cultivan la herencia recibida en actividades
como la música, la cosmogonía y otras ciencias y realizan diferentes ritos que se remontan al pasado precolombino.
La cultura o civilización maya fue la desarrollada por uno de los más destacados pueblos mesoamericanos
precolombinos, cuyos inicios se rastrean desde la Época Preclásica (2000 a.C. – 250 d. C.) del continente y sus últimos
vestigios hasta la Época Posclásica (900-1527 d. C.), cuando se produjo la Conquista de América.
Los mayas se desarrollaron en diversos aspectos, logrando el único sistema de escritura completo de toda la América
precolombina, y dejando un legado importante en materia artística, arquitectónica, matemática, astronómica y
ecológica.
Durante su apogeo, los mayas fueron la cultura dominante en la región, abarcando casi en su totalidad el territorio
mesoamericano y manteniendo relaciones muy dinámicas con las otras culturas locales, como los olmecas o los
mixtecos. A continuación, y a modo de resumen, explicamos las características más destacadas de la civilización de los
mayas.
Ubicación
Los pueblos mayas surgieron en el continente mesoamericano, considerado una de las seis cunas de la humanidad, y
llegaron a expandirse a lo largo de un territorio que abarca, hoy en día, el sureste de México y el norte
de Centroamérica: la totalidad de la península de Yucatán, la totalidad de Guatemala y Belice, así como el occidente de
Honduras y El Salvador.
Historia
La historia de la civilización maya es extensa: casi 3500 años de duración. Por ello se la suele dividir en tres grandes
períodos:
Preclásico. El que va de 2000 a.C. a 250 d. C., durante el cual se dan los primeros vestigios del pueblo maya y los
asentamientos lentamente se convierten en las primeras grandes ciudades de la región. En el último lapso de este
período (el llamado Preclásico tardío) se produjo el primer florecimiento cultural de los mayas y, hacia el siglo I d. C., su
primer colapso. Muchas ciudades fueron abandonadas por causas que se desconocen.
Clásico. El que va de 250 a 900 d. C., en el cual ocurre un renacimiento de la cultura maya equiparable sólo al vivido en
Europa luego de la Edad Media o, en todo caso, a la Grecia de la antigüedad clásica. Durante este período se producen
grandes y sangrientas guerras, que eventualmente condujeron a un nuevo colapso político y abandono de ciudades, en
favor de las regiones del Norte.
Posclásico. El que va de 950 a 1539 d. C., más o menos, durante el cual perduraron vestigios de la cultura maya en
ciudades ubicadas en territorios elevados, cuya organización en diversos estados mayas obedeció a un consejo de reyes
y reinos cuyas pugnas internas los dejó debilitados para la llegada de los colonos españoles.
Contacto y conquista
Así como tantos otros pueblos originarios americanos, los mayas recibieron a los ejércitos conquistadores españoles con
las armas en mano. Sin embargo, las rencillas entre los diversos reinos mayas fueron hábilmente aprovechadas por los
ejércitos conquistadores, que formaban y rompían alianzas a su conveniencia y en 1697 cayó la última de las ciudades
mayas independientes, Nojpetén del reino Itzá, a manos de Martín de Urzúa.
Organización política
Los mayas, a diferencia de los aztecas o los incas, no formaron un sistema político central, de un único estado o reino. En
vez de eso, se manejaban entre la convivencia de estados y cacicazgos diversos, que eventualmente lograban un
dominio regional temporario.
Todos, no obstante, consistían en variantes de una monarquía teocrática, cuyo rey era impuesto por voluntad divina a
partir de una élite política, por lo que las intrigas y alianzas entre las diversas castas eran frecuentes y destructivas.
Organización social
Inicialmente, la sociedad maya se dividía entre la élite dominante y la masa de los plebeyos, un orden que se sostenía en
base a la fuerza militar y la tradición religiosa.
Sin embargo, el crecimiento sostenido de los estados mayas permitió el surgimiento de clases económicas y políticas
más complejas, que distinguió a sacerdotes de bajo rango, soldados, artesanos y funcionarios del resto
del campesinado y la servidumbre, o los esclavos.
Guerra
Los mayas fueron asiduos guerreros y presenciaron numerosos conflictos político-militares a lo largo de su historia. Los
reinos mayas competían entre sí por predominancia y la cultura bélica era central en su concepción del mundo: la
humillación o sacrificio de los guerreros vencidos, así como la recompensa de los grandes luchadores con partes del
cuerpo de los caídos eran prácticas comunes.
Sus armas predilectas fueron las cerbatanas, espadas de obsidiana y sobre todo el atlatl, una suerte de lanzas largas,
aunque en el período posclásico se impuso el arco y la flecha, empleados comúnmente para la cacería.
Arquitectura
Las ciudades mayas variaban considerablemente en su arquitectura, si bien poseían características semejantes. Cada
estilo dependía de los materiales disponibles, la topografía específica y las preferencias de la élite, cuyos edificios eran
siempre los más duraderos.
Los templos ocupaban un lugar preferencial en la urbe maya, así como los palacios para los gobernantes. Las casas de la
plebe se hacían con materiales más blandos y por eso no perduraron, por lo que ignoramos mucho respecto a las clases
populares de los maya.
Escritura
Los mayas lograron el sistema de escritura más avanzado de toda la América precolombina, cuyos inicios se estiman
entre los siglos I y II d. C. en la costa de la actual Guatemala. Su sistema es muy semejante a la escritura ístmica
(logogramas) también mesoamericana, por lo que se sospecha que surgieran en paralelo. Los mayas lo usaban para
escribir en vasijas, murales y estelas.
Matemáticas
Los mayas crearon un sistema numérico con base en el 20, que consistía en rayas y puntos para representar las cifras,
con la absoluta innovación de que añadieron un signo para representar el cero. Esto a menudo se considera un aporte
maya a la humanidad, si bien pudo haber sido antecedido por el sistema de los babilónicos.
Lengua
El idioma hablado por los mayas era diverso, es decir, no era uno solo. El protomaya ancestral habría derivado en un
conjunto de lenguas mayas, que obedecían a los distintos reinos que las hablaban: la lengua huastecana, la quicheana, la
mameana, etc. Sin embargo, la mayoría de los textos mayas del period clásico encontrados están en choltí clásico.