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Composición de las aguas naturales

El agua es uno de los compuestos químicos más importantes para los seres humanos y la vida en
general.

Se entiende por agua natural un sistema de cierta complejidad, no homogéneo, que puede estar
constituido por una fase acuosa, una gaseosa y una o más fases sólidas.

Las aguas naturales contienen en su seno una amplia variedad de sustancias y especies
químicas, a causa fundamentalmente de la gran capacidad disolvente y reactiva del agua, así
como de su potencial erosivo.

Las aguas naturales están compuestas por gases, iones, especies ácidas, especies inorgánicas y
materia orgánica.

Existen procesos físico-químicos que influyen en la composición de las aguas. Hay una serie de
fenómenos que pueden influir notablemente en los procesos físico-químicos y que limitan el
contenido de sales disueltas.

Las aguas naturales se clasifican en diferentes tipos, de esta forma se tienen el agua
atmosférica, las aguas del subsuelo, como la edáfica y la subterránea, las aguas superficiales y
aguas marinas. Cada tipo posee unas características y composición específicas.

El agua nos relaciona a unos con otros y con el planeta entero


Curiosidades sobre el agua

En la composición de las aguas naturales, van a influir una serie de variables, como son: el tipo de
agua que se trate (marina, lacustre, superficial, subterránea, hielo, lluvia), y el tipo de terreno en
el que se encuentre o atraviese, la temperatura y presión del medio, la época del año, etc.
(Orozco et al., 2003).

Fijándose en el aspecto puramente cuantitativo, se debe indicar que el agua cubre


aproximadamente el 72% de la superficie terrestre, y que la materia viva incluye en su
composición altísimos porcentajes de esta sustancia. (Orozco et al., 2003).

Desde el punto de vista cualitativo, se puede señalar que todas las formas de vida, aun en el
desierto, requieren una entrada importante de agua y casi todas las funciones de nutrición y
excreción en los seres vivos se basan en el agua (Orozco et al., 2003).

El agua juega también un papel fundamental esculpiendo la superficie de la Tierra, moderando el


clima y diluyendo los contaminantes. De hecho, sin agua la Tierra no tendría océanos, no habría
vida tal como la conocemos y no habría seres humanos (Tyler, 2002).
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales
Gases
Los gases más abundantes son los provenientes de la disolución de gases atmosféricos (CO2, N2 y
O2 principalmente), los producidos por la actividad de los seres vivos (CO2 y O2) y los originados
por la descomposición, aerobia o anaerobia, de los mismos (CO2, CH4, H2S, N2) (Orozco et al.,
2003).

Sustancias inorgánicas

Los iones que se presentan en mayor concentración provienen (Orozco et al., 2003):

• De la disolución y meteorización de los materiales de la corteza terrestre, contándose entre


los más abundantes los cationes Ca2+, Na+, Mg2+, K+, Fe2+, etc. (algunos de estos metales
pueden estar en forma de especies complejas –compuestos de coordinación- con ligandos
naturales orgánicos como ácidos húmicos, o inorgánicos como Cl-, OH-, etc.) y los aniones
HCO3-, Cl-, SO42-, PO43-, F-, NO3-.

• De iones presentes en el agua de lluvia, como el H3O+ y el HCO3-.

• De los procesos de descomposición de los seres vivos: SO42-, PO43-, NO3-, NH4+, CH3COO-.
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales

Sodio y Potasio

Los iones alcalinos más abundantes en el agua son el Na+ y el K+, los cuales están presentes en el
medio acuoso a causa de procesos de meteorización de minerales (Doménech, 2000).

El ión sodio suele estar asociado con el ión cloruro. El contenido en aguas dulces suele estar entre
1 y 150 ppm, pero es fácil encontrar valores muy superiores, de hasta varios miles de ppm
(Rigola, 1989).

El ión potasio es un nutriente esencial par la plantas y su concentración es usualmente inferior a


la del ión sodio, en una relación inferior a 0.1(K+:Na+) (Doménech, 2000). Las aguas dulces no
suelen contener más de 10 ppm y el agua de mar contiene alrededor de 400 ppm (Rigola, 1989).
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales

Calcio y Magnesio

Entre los iones alcalinotérreos, los más comunes en las aguas naturales son el Ca2+ y el Mg2+.

El origen de estos elementos debe buscarse en los procesos de disolución de minerales


calcáreos, como la calcita (CaCO3) o la dolomita (MgCa(CO3)2). El calcio suele estar a una mayor
concentración, por lo general en una relación Ca2+ :Mg2+ comprendida de 4:1 y 2:1. En el agua
de mar y en otras aguas muy mineralizadas la relación puede invertirse. El factor que limita la
presencia de estos elementos en el agua es la solubilidad de ciertas sales. Así, el carbonato de
calcio es unas seis veces menos soluble que la correspondiente sal de magnesio.

El contenido de calcio presente en las aguas dulces es de 10 a 250 ppm y de unos 400 ppm en el
agua de mar. El contenido de magnesio en agua dulces está entre 1 y 100 ppm, y el agua de mar
contiene unos 1300 ppm (Rigola, 1989).).
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales

Aluminio

Al pH que se encuentran las aguas naturales, el aluminio está presente a muy baja concentración
en forma disuelta, debido a la baja solubilidad de los minerales que contienen este elemento,
como son los aluminosilicatos y los hidróxidos y los óxidos de aluminio. Solamente a pH < 4, el
aluminio en forma iónica puede liberarse de sus minerales. (Doménech, 2000).

Hierro

El hierro está presente en la hidrosfera en forma de Fe divalente y trivalente. La primera es la


forma habitual en ambientes reductores, tales como aguas subterráneas o en aguas profundas.

En medios con pH > 4, el Fe precipita como hidróxido. Normalmente, el Fe se encuentra en las


aguas naturales a concentraciones de algunas unidades de ppm. No obstante, en aguas ricas en
materia orgánica el Fe, y en particular el Fe(III), está a mayores concentraciones gracias a la
formación de complejos con la fracción húmica de materia orgánica (Doménech, 2000).
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales

Nitrógeno y Fósforo

Los compuestos inorgánicos de N y P, aunque se encuentran a bajas concentraciones en las aguas


naturales, su presencia es relevante puesto que constituyen nutrientes esenciales para los organismos
vivos. La presencia de ambos elementos en excesiva cantidad en el agua provoca un crecimiento rápido
de algas y otras plantas verdes, que recubren la superficie de las aguas e impiden el paso de luz solar a
las capas inferiores. Además, la descomposición de la biomasa generada consume oxígeno,
empobreciendo el medio en este elemento. Este fenómeno se denomina eutrofización (Doménech,
2000).

La forma inorgánica predominante del P es como fosfato. La concentración a la que se suele encontrar
en las aguas naturales es muy baja (< 0.1 ppm), y ello es debido a la formación de los fosfatos de hierro
(FePO4), aluminio (AlPO4), magnesio (Mg3(PO4)2) y, sobre todo, a la formación de la hidroxiapatita,
cuya solubilidad es muy reducida (Doménech, 2000).

El nitrógeno se presenta en las aguas naturales bajo diferentes formas: amoniaco (NH3) o ión amonio
(NH4+), nitrito (NO2-) o nitrato (NO3-), el nitrógeno amoniacal, que procede básicamente de la
descomposición de la materia orgánica animal, está presente en las aguas a concentraciones bajas
(algunas centésimas de ppm). Buena parte de ello es debido a la fijación de ión amonio en los suelos,
gracias a procesos de intercambio catiónico llevados a cabo principalmente con materiales arcillosos. La
oxidación del ión NH4+, catalizada por bacterias nitrificantes, origina el ión NO2-. La concentración de
esta especie en las aguas naturales es muy baja, debido a su oxidación a NO3-, que es la especie de
nitrógeno inorgánico más estable en condiciones aerobias.
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales

Silicio

Un constituyente importante de las aguas naturales que suele encontrarse a concentraciones


superiores a 1 ppm es el silicio. Este elemento se encuentra principalmente en forma de
partículas de silicatos, sobre todo aluminosilicatos, las cuales se presentan en forma de granos
muy finos, incluso de tamaño coloidal (diámetro inferior a 1 μm), razón por la que en medio
acuoso permanecen en suspensión. Son aluminosilicatos típicos las arcillas. Estos minerales
presentan una gran superficie específica, así como una cierta carga en la red cristalográfica, la
cual es el origen de la repulsión entre las partículas coloidales y dificulta a su vez su agregación y
posterior precipitación (Doménech, 2000).

Cloruros

El ión cloruro, Cl-, forma sales en general muy solubles, suele estar asociado al ión sodio,
especialmente en aguas muy salinas. Las aguas dulces contienen entre 10 y 250 ppm de cloruros,
pero no es raro encontrar valores mucho mayores. Las aguas salobres pueden tener centenares e
incluso millares de ppm. El agua de mar contiene alrededor de 20000 ppm (Rigola, 1989).

El contenido en cloruros afecta la potabilidad del agua y su potencial uso agrícola e industrial. A
partir de 300 ppm el agua empieza a adquirir un sabor salado (Rigola, 1989).
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales

Sulfatos

El ión sulfato, SO42-, corresponde a sales de moderadamente solubles a muy solubles. Las aguas
dulces contienen de 2 a 150 ppm, y el agua de mar cerca de 3000 ppm (Rigola, 1989).

Fluoruros

El ión fluoruro, F-, corresponde a sales de solubilidad en general muy limitada. No suele hallarse
en proporciones superiores a 1 ppm. Tiene un efecto beneficioso sobre la dentadura si se
mantiene su contenido alrededor de 1 ppm, y por este motivo, se añade a veces al agua potable
(Rigola, 1989).
Principales especies químicas presentes en las aguas naturales

Merece ser señalada la presencia de especies ácidas en las aguas, que pueden tener un efecto
importante en los procesos de meteorización, entre las que caben ser destacadas el CO2 o los
ácidos orgánicos provenientes de la oxidación de la materia orgánica (Orozco et al., 2003).

Otras especies inorgánicas que se encuentran en suspensión proceden de la erosión y el ataque


químico del agua sobre los materiales terrestres, siendo las arenas (sílice) y las arcillas
(aluminosilicatos) las más abundantes (Orozco et al., 2003).

Los principales constituyentes inorgánicos presentas en las aguas naturales son:

Elementos inorgánicos Concentración


Especies mayoritarias (1-1000 ppm) Na+, Ca2+, Mg2+, HCO3-, SO42-, Cl-

Especies secundarias (0.1-10 ppm) Fe2+, Fe3+, Sr2+, K+, CO32-, NO3-, F-,
H3BO3

Especies traza (<10-3 ppm) Be, Bi, Cs, Au, Pt, Ra, Ag, Sn
Sustancias orgánicas

En cuanto a la materia orgánica disuelta presente en el agua y procedente de fuentes naturales,


deben destacarse las especies provenientes de seres vivos, (aminoácidos, hidratos de carbono,
ácidos grasos, alcoholes, terpenos, pigmentos naturales, etc.), y en suspensión o estado coloidal
las sustancias húmicas y fúlvicas, que constituyen la materia orgánica de los suelos, junto a otras
macromoléculas orgánicas de origen natural, como proteínas y polisacáridos (Orozco et al., 2003).

Los compuestos orgánicos presentes en las aguas naturales provienen de los procesos
metabólicos llevados a cabo por organismos autótrofos. Estos organismos sintetizan estos
compuestos a partir de especies inorgánicas sencillas. Así mismo, la descomposición de la
biomasa genera compuestos orgánicos. Como resultado de todo ello, se incorporan al agua una
variada gama de compuestos orgánicos, como por ejemplo hidratos de carbono, ácidos
carboxílicos, aminoácidos, aminas, polipéptidos, fenoles, ácidos grasos, etc. (Doménech, 2000).

La concentración a la que se suele encontrar la materia orgánica en las aguas naturales es,
algunas decenas de ppm. En realidad, la concentración es muy variable, dependiendo del tipo de
reservorio que se considere, del entorno natural y de la estación del año (Doménech, 2000).
Sustancias orgánicas

En las aguas naturales la fracción húmica comprende entre el 5 y el 75% de toda la materia
orgánica disuelta y proviene, básicamente, de la percolación del agua a través del suelo.

La materia húmica causa una degradación de las propiedades organolépticas del agua, dando
lugar a una coloración entre amarilla y marrón, cuya intensidad aumenta al aumentar el pH del
medio. (Doménech, 2000).
Sustancias orgánicas

En las aguas naturales la fracción húmica comprende entre el 5 y el 75% de toda la materia
orgánica disuelta y proviene, básicamente, de la percolación del agua a través del suelo.

La materia húmica causa una degradación de las propiedades organolépticas del agua, dando
lugar a una coloración entre amarilla y marrón, cuya intensidad aumenta al aumentar el pH del
medio. (Doménech, 2000).
Procesos Físico Químicos
que influyen en la composición del agua
Procesos físico - químicos

Los tres tipos de procesos químicos más importantes que tienen lugar en el agua son:

• Reacciones ácido-base (o de neutralización)


• Reacciones de oxidación-reducción (redox)
• Reacciones de precipitación (solubilidad)

Las reacciones ácido-base y de precipitación controlan el contenido de iones inorgánicos en el


agua, mientras que las reacciones redox controlan el tipo de iones y, sobre todo, el contenido y
características de la materia orgánica presente.

Así, el pH y el contenido de los iones principales de un agua natural vienen casi determinados por
la solubilización del CO2 en agua y el lavado de los carbonatos de las rocas.
Factores que afectan a los procesos físico-químicos

Se pueden señalar tanto factores inherentes a las propias características del agua como otros de
tipo ambiental o referentes a las interacciones del agua con los terrenos y rocas con los que se
pone en contacto (Orozco et al., 2003).

• Características del agua: pH, potencial redox, temperatura, concentración de gases y especies
disueltas, microorganismos (Orozco et al., 2003).

• Factores ambientales: la temperatura porque modifica la solubilidad de todas las sustancias y


el producto de solubilidad de sales insolubles; la presión, porque es factor determinante en la
solubilidad de gases y hasta de sales (Orozco et al., 2003).

• Interacción agua-terreno: tiempo de contacto, superficie de contacto que incluye


propiedades como la granulometría y porosidad del material sólido, capacidad de
intercambio iónico y adsorción (Orozco et al., 2003).
Fenómenos limitantes del contenido de sales disueltas

La composición de un agua cambia a lo largo de su recorrido por el correspondiente cause, ya sea superficial o
subterráneo, como consecuencia no sólo de los procesos físico-químicos, sino también por una serie de
fenómenos que pueden influir en los mismos, entre los que se pueden destacar (Orozco et al., 2003):

Cambio de fases. Las aguas, en el curso de su trayecto, principalmente el subterráneo, entran en contacto con
sustancias sólidas que tienen la propiedad de cambiar sus iones con los contenidos en el agua, mediante
procesos de adsorción. La adsorción puede ser de naturaleza física, con débiles uniones entre el material
adsorbente y la especie adsorbida, o una adsorción química, a consecuencia de la formación de verdaderos
enlaces químicos. (Orozco et al., 2003).

Concentración por disolución y por evaporación. La concentración por disolución se produce por influencias
litológicas, pues las sales proceden de los terrenos drenados por el agua: los factores que influyen son la
temperatura, la presión, superficie y tiempo de contacto, volumen de agua, etc. La concentración por
evaporación tiene lugar por causas climáticas, teniendo lugar en zonas de superficie (Orozco et al., 2003).

Nuevas disoluciones. La disolución de nuevas sales hace que pueda variar el contenido de las ya existentes, lo
que puede producirse en dos sentidos opuestos, aumentando o disminuyendo la concentración. (Orozco et al.,
2003).

Mezclas. En la confluencia de dos ríos o de un río con un embalse, se producen mezclas de aguas de distintas
composiciones. Esto puede dar lugar a distintos tipos de procesos físico-químicos, en función de las diferentes
especies disueltas en cada agua que se mezcla. (Orozco et al., 2003).
Tipos de aguas naturales
Agua atmosférica

El agua atmosférica corresponde al agua líquida natural presente en la atmósfera. Esta se


concentra, prácticamente toda, en las nubes (Doménech, 2000). Se caracteriza porque (Orozco et
al., 2003):

• Llevan en disolución los gases presentes en el aire: CO2, SO2, NO, O2, O3, CH4.
• Es un agua muy poco mineralizada (10-100 ppm como valores medios), dependiendo de las zonas marinas
o continentales.
• Se trata de agua con bajo contenido de sustancias orgánicas provenientes de la oxidación de compuestos
orgánicos en general y de algunos hidrocarburos simples, en particular.
• Una nube es una solución supersaturada de partículas de agua líquida o sólida en el aire.
• Tanto en su formación dentro de las nubes como durante su precipitación, las gotas líquidas van
disolviendo sustancia atmosféricas, tanto sólidas como gaseosas. En realidad, las pequeñas gotas en el
interior de la nube suelen formarse alrededor de partículas sólidas, las cuales actúan como núcleos de
condensación. El tipo de partículas que suelen actuar como dichos núcleos son las partículas marinas,
constituidas básicamente de NaCl, o bien partículas sólidas de óxidos procedentes de la erosión
continental. Otras partículas nucleadoras son las sales amónicas (sulfatos y nitratos) (Doménech, 2000).
Tipos de aguas naturales

Agua dulce
Es el agua, que independientemente de ser o no potable, tiene un contenido de sales tal que no
llega a darle sabor (Nebel y Wright, 1999).

Como resultado de la purificación por evaporación, todas las formas de precipitación son de agua
dulce, lo mismo que lagos, ríos, aguas subterráneas y otras masas que reciben un flujo abundante
de agua de lluvia (Nebel y Wright, 1999).

Aguas superficiales de escorrentía (fluviales)


Entre sus características se pueden citar (Orozco et al., 2003):
Su composición, que va depender fundamentalmente del tipo de terreno atravesado.
La composición es variable en función del tramo de río considerado: procesos de erosión y
disolución.
Los estuarios son zonas especiales con fenómenos de estratificación y coagulación
Tipos de aguas naturales
Aguas lacustres y embalses

En los que tienen una profundidad importante, superior a 8 metros, se produce una
estratificación térmica que lleva a la existencia de dos zonas separadas por el termoclina, en una
y otra tienen lugar distintos procesos, lo que origina una composición diferente en cada una de
ellas Orozco et al., 2003):

En las zonas superficiales (Epilimnion), se encuentran especies oxidadas como O2, CO2, SO42-,
NO3-, Fe(III), Mn(IV).
En las zonas profundas (Hypolimnion), se encuentran especies reducidas como CH4, H2S, NH3,
Fe(II), Mn(II).
Tipos de aguas naturales

Aguas marinas

En ellas se destaca (Orozco et al., 2003):


• La influencia de los aportes de la atmósfera (a toda la superficie oceánica), de los ríos (zonas
costeras), glaciares (regiones polares) y aguas hidrotermales (zonas profundas).
• Se produce una estructura en capas como en el caso de los lagos, con composiciones
diferentes en cada una de ellas.
• Poseen una elevada salinidad (35-45 g/kg), al actuar como depósito de los restantes tipos de
aguas, dependiendo su valor esencialmente de la climatología (evaporación) y de la
profundidad.
• El valor de pH es bastante constante (7.8-8.2), debido al efecto tampón de los pares de
sustancias existentes.
• El contenido en oxígeno disuelto disminuye con la profundidad.
• La materia orgánica es más abundante en las capas superficiales, debido a una mayor
actividad del fitoplancton.
• La concentración de bionutrientes, compuestos de nitrógeno y fósforo, es muy variable.
Tipos de aguas naturales

Iones principales Agua de mar Agua fluvial Agua lacustre


promedio (g/kg) promedio (g/kg) promedio (g/kg)

Cl- 19.35* 0.008 0.026


SO4- 10.76 0.011 0.027
HCO3- 0.14 0.059* 0.155
Br- 0.07 - -
Na+ 10.76* 0.006 0.012
Mg2+ 1.29 0.004 0.006
Ca2+ 0.41 0.015* 0.043
K+ 0.39 0.002 0.0015
Tipos de aguas naturales

Se observa que el agua de mar la concentración de los iones que se encuentran en mayor
proporción tiene valores mil veces más elevados que en los otros tipos de aguas.

Los iones mayoritarios en la aguas marinas son Na+ y Cl-, frente a Ca2+ y HCO3- de las aguas
fluviales.

La razón parece deberse, en buena parte, a los crustáceos presentes en los océanos, que serían
los responsables de la disminución de los iones calcio e hidrogenocarbonato del agua marina, al
utilizarlos para formar sus esqueletos de carbonato de calcio (Orozco et al., 2003).
Agua dura y agua blanda

El agua dura es aquella que contiene minerales, sobre todo carbonatos y bicarbonatos de calcio y
magnesio, por lo que corta el jabón e impide la formación de espuma. Produce escoria, cuajos u
óxidos en calderas y calentadores.

El agua blanda es aquella casi libre de los minerales que hacen que el jabón precipite y forme
incrustaciones, es decir, está casi libre de calcio y magnesio (Nebel y Wright, 1999).

En términos de dureza las aguas pueden clasificarse así (Romero, 1999):

0-75 mg/L Blanda


75-150 mg/L Moderadamente dura
150-300 mg/L Dura
>300 mg/L Muy dura
Agua del subsuelo

Como agua del subsuelo se entiende aquélla que se encuentra debajo de la corteza terrestre. Al
igual que el agua superficial, la composición química del agua del subsuelo es muy variable,
dependiendo de la localización y de la profundidad que se considere.

Se pueden distinguir dos tipos de aguas: agua edáfica y agua subterránea

En las que se destaca lo siguiente (Orozco et al., 2003):

• Los procesos de intercambio de iones agua-suelo.


• La adsorción de determinados iones metálicos del agua mediante procesos de complejación
con materiales arcillosos y sustancias húmicas.
• El proceso de filtración efectuado por el terreno produce unas aguas con ausencia de
materiales en suspensión y de color.
• La mineralización es elevada, por lo que las aguas presentan una fuerte conductividad.
• Las condiciones reductoras conducen a la presencia de especies con bajo grado de oxidación:
Fe(II), Mn(II), H2S.
Agua edáfica

El agua edáfica se localiza en la zona no saturada del subsuelo, en la cual el agua forma una capa
superficial adsorbida sobre la superficie de las partículas sólidas. La composición química del agua
edáfica es el resultado de su interacción con las partículas minerales, especialmente a través de
intercambio iónico.

La presencia de especies en el agua edáfica se debe también a su interacción con el aire del suelo,
ya que el agua no llena completamente los poros existentes entre las partículas, sino que
comparte el espacio poroso con el aire infiltrado.

Los iones más abundantes en el agua edáfica son Cl-, SO42- y Ca2+, los cuales se encuentran a
niveles comprendidos entre algunas decenas y varias centenas de ppm.

Otros iones no tan abundantes son: Mg2+, H3SiO4-, HCO3-, K+, Na+ y Mn2+.

La materia orgánica es mucho menos abundante en el agua edáfica, debido a su descomposición


en procesos microbiológicos y en procesos químicos de oxidación que ocurren en el suelo
(Doménech, 2000).
Agua subterránea

Esta agua se localiza en la zona saturada del subsuelo, es decir, en la región donde todos los poros
están llenos de agua.

Esta agua tiene su origen en la infiltración del agua superficial, lo cual hace que varíe su
composición química, enriqueciéndose de elementos minerales y empobreciéndose de materia
orgánica. Por lo anterior, usualmente el agua subterránea es de gran calidad para el consumo
humano.

Su elevada mineralización se debe a diversos procesos. Durante la infiltración del agua superficial
se van incorporando sales solubles presentes en el suelo como cloruros, nitratos y sulfatos de
metales alcalinos y alcalinotérreos. Además, a causa de la presencia de CO2 en el agua edáfica, se
produce la solubilización de carbonatos.