Sei sulla pagina 1di 92

CELEBRACIÓN DE LA

CONSAGRACIÓN EN LA
EUCARISTÍA

312. Comentario

Nos hemos reunido como Pueblo de Dios para realizar un


acto solemne y comprometedor: renovar, con clara
conciencia nuestra consagración de cristianos por manos
de María a Jesucristo y a nuestros hermanos.

Consagrados básicamente al Señor desde nuestro


bautismo, hechos hijos adoptivos de Dios, María se ha
convertido allí mismo en Madre nuestra. El Papa Juan
Pablo II, renovando el gesto de consagración de otros
predecesores suyos, y nuestros mismos pastores nos han
consagrado a ella y por ella y en ella a Jesús.

Hoy sentimos la necesidad de reflexionar a la luz de la


Palabra de Dios y, dentro de esta celebración, en nuestra
vida pascual de consagrados a Jesucristo, a ejemplo de
María y bajo su protección.

Oración - Colecta

Oh Dios y Padre nuestro: confirma el propósito de estos


hijos tuyos y haz que .la gracia del bautismo produzca en
ellos frutos de plenitud, mediante una vida consagrada, a
la edificación de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo
... Amén.

313. Liturgia de la Palabra


Comentario
El tema central dé nuestras lecturas de hoy es el de la
alianza, que hacen el antiguo y el nuevo pueblo
consagrado al Señor. María es la mujer consagrada, la
que vivió en plenitud la alianza de Israel con su Dios y la
primera de la nueva alianza en consagrarse a su Hijo y a
su obra. María nos invita hoy a seguirla y a realizarnos,
mediante una incondicional a Jesucristo.
······
Primera lectura: la alianza de Israel con Dios:
Ex 19,3-8.

314. Moisés subió hacia el monte de Dios y el Señor lo


llamó desde el monte, y le dijo: Habla así a la casa de
Jacob, diles a los hijos de Israel: Ustedes han visto lo que
hice a los egipcios cómo les llevé en alas de águila y les
traje a mí; por tanto, si quie- ren obedecerme y guardar
mi alianza, entre todos los pueblos serán mi propiedad,
porque mía es toda la tierra. Serán un pueblo sagrado,
regido por sacer- dotes. Moisés volvió, convocó a las
autoridades del pueblo y les expuso todo lo que le había
mandado el Señor. Todo el pueblo a una respondió:
Haremos cuanto dice el Señor.

Palabra de Dios

Salmo responsorial

Todos: Protege a tu pueblo, Señor.

Den gracias al Señor, invoquen su nombre,


den a conocer sus hazañas a los pueblos,
cántenle al son de instrumentos,
hablen de sus maravillas. R/.
Proclamen su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurran al Señor y a su poder,
y busquen continuamente su rostro. R/.
Recuerden las maravillas que hizo:
sus prodigios, las sentencias de su boca,
estirpe de Abrahán, tu siervo,
hijos de Jacob, su elegido. R/.

El Señor es Dios, Él gobierna toda la tierra:


se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada por mil generaciones,
de 1a alianza con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac,
confirmado como ley para Jacob,
como alianza eterna para Israel. R/.

Segunda lectura: los cristianos, pueblo consagrado: 1P


,4-5.9-1 O.

315. Al acercarse a Jesús, piedra angular desechada por


los hombres, pero elegida y digna, van entrando en la
construcción del templo espiritual, formando un
sacerdocio santo, destinado a ofrecer sacrificios
espirituales que acepta Dios por Jesucristo. Ustedes son
linaje elegido, sacerdocio real, nación consagrada, pueblo
adquirido por Dios, para publicar las proezas del que les
llamó de las tinieb1as a su maravillosa luz. Los que antes
no eran pueblo, ahora son pueblo de Dios; los que no
habían alcanzado misericordia, ahora han alcanzado
misericordia.

Palabra de Dios.

Aleluya. Aleluya. [Rm 12,l] ·Ofrezcan su propia


existencia como sacrificio vivo, consagrado, agradable a
Dios. Aleluya.
Evangelio: María invita a renovar y vivir la alianza con
Dios en Jesucristo: Jn 2, 1-12.

316. En aquel tiempo había una boda en Caná de


Galilea y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus
discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el
vino y la madre de Jesús le dijo: "No les queda vino".
Jesús Je contestó: "Mujer, déjame, todavía no ha llegado
mi hora''. Su madre dijo a los sirvientes: "Hagan lo que él
les diga". Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para
las purificaciones de los judíos. Jesús les dijo: "Llenen
las tinajas de agua". Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les mandó: "Saquen ahora, y llévenselo al
mayordomo". Ellos, se lo llevaron. El mayordomo probó
el agua convertida en vino sin saber de dónde venia [los
sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua],
entonces llamó al novio y le dijo: "Todo el mundo pone
primero el vino bueno y cuando ya están bebidos el peor;
tú, en cambio, has dejado el vino bueno hasta ahora". Así
en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó
su gloria y creció la fe de sus discípulos en él. Después
de esto bajó a Cafarnaúm con su madre, sus parientes y
sus discípulos, y se queda- ron allí unos cuantos días.

Palabra del Señor.

Homilía

Procesión ante los Signos

317. [Catequesis sobre la procesión ante los signos]

* La procesión
Ir en procesión simboliza el peregrinar del cristiano a
través de la vida con María y en pos de Jesucristo, en
cuyo seguimiento se ha comprometido a caminar por el
tiempo y la eternidad.

*La cruz
La Cruz es el trono de gloria del Crucificado en la
cristología del Evangelista san Juan. En nuestra
procesión avanzamos en seguimiento de ella, como signo
de renuncia y redención en obediencia al Padre con
Jesús y de triunfo con Él.

*El Evangelio, libro de vida del cristiano


El Evangelio es libro de vida del cristiano y programa
que realizar en seguimiento de Cristo. La Palabra de
Dios, libro de vida del cristiano, es otra forma de
presencia del Señor en el caminar del con- sagrado. Con
Jesús y su Evangelio es nuestro compromiso.

*El cirio encendido


Hoy se nos recuerda como en la gran vigilia del Sábado
santo, que Cristo es la luz del mundo, ver Jn 8,12, y que
el cristiano, iluminado por Él, no puede esconder esa
luz: tiene que brillar ante quienes bus- can la salvación.
El consagrado debe ser un evangelizador de tiempo
completó su misión es la de Jesús, enviado a llevar la
Buena Noticia a cuantos buscan la salvación, ver Mt 28,
16-20.

* La pila bautismal
Ante la pila bautismal -donde un día comenzó la vida del
cristiano como hijo de Dios- se renuevan las promesas
bautismales. Allí está el agua purifica- dora que con el
Espíritu Santo regeneró al creyente y le llevó a
comprometerse con Jesucristo aceptando para el tiempo
y la eternidad el Evangelio en toda su integridad y
radicalidad.
Se trata de volver a las fuentes esenciales y más puras de
la auténtica vida cristiana, el bautismo, cuyas promesas
y votos, renueva_ nuestra consagración de hoy.

* El símbolo del Espíritu Santo


Su presencia en la historia de la salvación y en la vida
de cada cristiano es sentida como nunca en nuestro
momento histórico. Con María, Madre de Jesús y del
creyente, son los grandes forjadores de santos", VD 34-
35. A él acudimos con la disponibilidad propia de la
Madre del Señor, que "se consagró totalmente a la
persona y a la obra de Jesús", LG, 56.

* La imagen de María
Junto con la Cruz y el Evangelio, la imagen de María
recuerda que ella ha sido la primera discípula, la
primera cristiana y seguidora de Jesús. Madre y modelo
del cristiano, nos precede al encuentro con Cristo.
Consagrada totalmente a Cristo y a su obra, educadora
de la fe, pedagoga del Evangelio... nos anima con su
intercesión, ejemplo y asistencia: con ella todo se nos
hace fácil, en el seguimiento de Jesús, entonces la
seriedad de los compromisos ya no aterra a nadie: junto
Él está la Madre que a todos ama y asiste y a todo
ayuda: "Yo soy la ser- vividora... “

*La imagen de Montfort


La presencia de Montfort, su vida y sus escritos son para
el consagrado una fuente continua de inspi- ración para
vivir su entrega total a Jesús por María como discípulos
y misioneros.

318.

[Ante los 6 signos, pasan ahora, de dos en dos o en


grupitos, para renovar sus compromisos bautismales
……………………………………………………………
……………………………………………………………
……………………………………………………………
1. Ante la Santa Biblia. Creo firmemente en todas
las verdades del santo Evangelio de Jesucristo.

Bendición del agua.


V/. El Señor esté con ustedes.
R/. Y con tu espíritu.
Oremos:
Oh Dios, que te has servido del agua para signifi- car Ja
gracia del Bautismo.
Oh Dios, cuyo Hijo, al ser bautizado en el Jordán, fue
ungido por el Espíritu Santo;
colgado de la cruz,
vertió de su costado agua junto con la sangre;
y, después de su resurrección, envió a sus apóstoles:
''Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos ..."
Mira ahora a tu Iglesia en oración
y haz que el agua de esta fuente reciba, por el
Espíritu Santo,
la gracia de tu Unigénito,
para que a su contacto, el hombre. creado a tu imagen y
semejanza y limpio en el bautismo,
muera al pecado y renueve su compromiso contigo
en Jesús por el Espíritu Santo.

Te pedimos, Señor, que al renovar nuestro compromiso


vital por Jesucristo,
resucitemos con Él a la plenitud de la vida
conforme al Evangelio y en unión con María, con su
eje1nplo y protección,
avancemos por las sendas de la santidad
y lleguemos a la perfecta madurez en Jesucristo. Que
vive y reina contigo... Amén.//

3. Ante la Pila Bautismal y Cirio.


Prometo, con la gracia le Dios que no me faltará, guardar
los mandamientos de Dios y de la Iglesia, aceptados el
día de mi bautismo.

4. Ante el Espíritu Santo. ¡Oh Espíritu Santo!,


prometo con tu fuerza transformadora, vivir siempre
disponible a tu palabra y acción, a ejemplo de la Virgen
María, para ser cada día imagen más perfecta de
Jesucristo.

5. Ante la Virgen. Me consagro totalmente a


Jesucristo por tus manos, ¡oh María!, para llevar mi
cruz en su seguimiento todos los días de mi vida.

6. Ante Montfort. Creo que de la manera como viva estos


compromisos depende mi realización o mi fracaso por la
eternidad.

Todos concluyen con esta oración:

Oh Dios, que encendiste en san Luis Maria


el anhelo de anunciar tu Evangelio a las gentes,
concédenos por su plegarias, que conducidos por María,
seamos dóciles a tu Espíritu
y nos convirtamos en apóstoles i11fatigables de tu Reino
atendiendo con solicitud fraterna el clamor de los
pobres.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

319. ACTO DE CONSAGRACION A JESUS


POR MARIA

[Se recita en seguida de rodillas ante el altar esta


fórmula extensa y original]
¡Oh Sabiduría eterna y encarnada;
amabilísimo y adorable Jesús,
verdadero Dios y verdadero hombre,
Hijo único del Padre eterno,
y de María siempre virgen!

Te adoro profundamente
en el seno y esplendores del Padre,
durante la eternidad,
y en el seno virginal de María;
tu dignísima Madre,
en el tiempo de la encarnación.

Te doy gracias
por haberte anonadado,
tomando la forma de esclavo
para liberarme de la cruel esclavitud del
demonio

Te alabo y glorifico
Por haberte sometido libremente y en todo a
María, tu Madre Santísima,
Para hacerme por Ella tu esclavo fiel.

Mas, ¡ay! Ingrato e infiel como soy,


No he cumplido contigo los votos y promesas
Que tan solamente te hice en el bautismo;
No he cumplido mis obligaciones
Ni merezco llamarme hijo tuyo.
Y no habiendo en mi nada
Que no merezca tu cólera y rechazo,
No me atrevo a acercarme por mí mismo
A tu santísima y augusta Majestad.
Por ello, acudo a la intercesión
Y misericordia de su santísima Madre.
Tú me la has dado como Mediadora ante ti.
Yo espero alcanzar de ti, por mediación suya,
La contrición y el perdón de mis pecados
y la adquisición y conservación de la Sabiduría

Te saludo, pues, ¡oh María inmaculada!,


tabernáculo viviente de la divinidad
en donde la Sabiduría eterna, escondida,
quiere ser adorada por ángeles y hombres.

Te saludo, ¡oh Reina del cielo


Y de la tierra!
A tu imperio está sometido
cuanto hay debajo de Dios.

Te saludo, ¡oh Refugio seguro de los


pecadores!:
todos experimenta tu gran misericordia
Atiende mis deseos de alcanzar
la divina Sabiduría,
y recibe para ello los votos y ofrendas
que en mi bajeza te vengo apresentar.

Yo, N.N., pecador infiel,


Renuevo y ratifico hoy en tus manos
los votos de mi bautismo
renuncio para siempre a Satanás
a sus pompas y a sus obras
y me consagro totalmente a Jesucristo
la Sabiduría encarnada
para llevar mi cruz en su seguimiento
todos los días de mi vida
y a fin de sede más fiel
de lo que he sido ahora.
Te escojo hoy,
En presencia de toda la corte celestial
por mi Madre y Señora
Te entrego y consagro,
en calidad de esclavo,
mi cuerpo y mi alma,
mis bienes interiores y exteriores
y hasta el valor de mis buenas acciones
pasadas, presentes futuras
Dispón de mi y dé cuanto me pertenece
sin excepción,
según tu voluntad, para mayor gloria Dios
en el tiempo y la eternidad

Recibe. ¡Oh Virgen benignísima!


esta humilde ofrenda de mi esclavitud,
en honor y unión de la sumisión
de la Sabiduría eterna
ha querido tener para con tú maternidad
en honor del poder que ambos tenéis
sobre este gusanillo y miserable pecador
y en acción de gracias
por los privilegios
con los que la Santísima Trinidad
ha querido favorecerte.

Declaro que de hoy in adelante


quiero, como verdadero esclavo tuyo
buscar tu gloria y obedecerte en todo
¡Oh Madre admirable!
Preséntame a tu querido Hijo,
en calidad de eterno esclavo
a fin de que habiéndome1 rescatado

por tu mediación
me reciba ahora de tu mano.
·. ¡Oh Madre de misericordia!,
alcánzame la verdadera Sabiduría de Dios
colocándome para ello entre aquellos
a quienes amas, enseñas, diriges,
nutres y proteges
como a tus verdaderos hijos y esclavos

¿Oh Virgen fiel!


Haz que yo sea en todo
tan perfecto discípulo imitador y esclavo
de la Sabiduría encarnada
Jesucristo, tu Hijo
que logre llegar,
por tu intercesión y el ejemplo tuyo
a la plenitud de su edad sobre la tierra
y de su gloria en el Cielo
Amén

320. Canto de ofertorio

*Oration de ofrendas

Recibe, Señor, nuestras ofrendas y transfórmalas en


misterio de salvación, cuya eficacia junto con el amor de
María, Madre de la Iglesia, nos infla- me y haga dignos
de participar más íntimamente en la obra de la redención.
Por J.N.S. Amén.

*Prefacio

V/. El Señor esté con vosotros.


R/. Y con tu espíritu.

V/. Levante1nos el corazón.


R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.

Realmente es justo y necesario, es nuestro deber y


salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, y alabar,
bendecir y proclamar tu gloria, al conmemorar a la
Bienaventurada Virgen María.

Porque Ella, al recibir tu Palabra en su Corazón


Inmaculado, mereció concebirla también en su seno
virginal, y, al dar a luz a su Creador, favoreció el
crecimiento de la Iglesia naciente.

Ella, al recibir junto a la cruz el testamento del amor


divino, aceptó como hijos a todos los hombres,
engendrados por Cristo a la vida sobrenatural.

Ella, mientras los Apóstoles esperaban al Espíritu Santo


prometido, al unir su oración a la plegaria de los
discípulos, se constituyó en modelo de la Iglesia en
oración.
Y, elevada a la gloria del cielo, sigue cuidando con amor
materno de la Iglesia peregrina y conduce benigna sus
pasos a la patria hasta que llegue glorioso el día del
Señor.

Por eso, con todos los ángeles y santos, te aclamamos


cantando sin cesar: Santo, santo, santo...

* Antífona de comunión
Había una boda en Caná de Galilea y la Madre de Jesús
estaba allí... Así, en Caná de Galilea comenzó Jesús sus
signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus
discípulos.
* Oración final
Después de recibir, Señor, la prenda de la redención y de
la vida, te imploramos, suplicantes, que tu Iglesia,
gracias a la acción maternal de María, instruya a todas las
naciones con el anuncio del Evangelio y llene toda la
tierra con la efusión del Espíritu Santo. Por J.N.S. Amén.

* Bendición final
Que Dios, inspirador de los santos propósitos, les ilumine
y reconforte, por intercesión de la Virgen María, a fin de
que cumplan fielmente sus promesas bautismales ahora
renovadas y colocadas en manos de la Madre del Señor.
T. Amén.

Que el Señor les conceda caminar gozosamente, junto


con María, en pos de Jesús, dediCados al servi- cio de
sus hermanos. T. Amén.

Que el amor de Dios haga de ustedes una verdadera


familia, consagrada a María y reunida en el nombre del
Señor y que sea signo viviente de la caridad de Cristo. T.
Amén.

Y que sobre cuantos han participado en esta celebración,


descienda la bendición de Dios Omnipotente, Padre, Hijo
y Espíritu Santo. T. Amén.

32l. - PRÁCTICAS CONCRETAS PARA VIVIR MIS


COMPROMISOS BAUTJSMALES

1. Cada mañana: dedicaré algunos minutos a la oración


personal y renovaré mi consagración total a Jesucristo
por María; recitaré cada día la coronilla de la Santísima
Virgen y el santo Rosario.
2. Haré con frecuencia semanal la Lectío divina
para encarnar en mi vida la Palabra de Dios.

3. Renovaré con mayor solemnidad esta


consagración en el aniversario de esta fecha.

4. Participaré en la celebración de la Eucaristía, de


manera especial cada domingo en mi parroquia, recibiré
la sagrada Comunión y revisaré mis compromisos con
Jesucristo por medio de María. Con frecuencia me
acercaré al sacramento de la reconciliación.

5. Trataré de vivir en la presencia de Cristo y de María


en todos los momentos de mi vida. Procuraré para ello
hacer todo por 1\1aría, con María, en María y para
1\1aría para vivir y actuar mejor con Jesús, por Jesús, en
Jesús y para Jesús.

6. Obraré cada día, de acuerdo a n1i fe cristiana


cultivando especialmente la sinceridad y la
responsabilidad y buscaré ser promotor de justicia y de
paz.

7 Algún compromiso más personal


……………………………………………………………
……………………………………………………………
……………………………………………………………
……………………………………………………………
En la de fe lo cual firmo,
…………………………………………………………………

Lugar y Fecha

……………………………………………..

Sacerdote testigo ……………………………………………


¿CÓMO VIVIR
EL TOTUS TUUS?

1. PRÁCTICAS DE PERSEVERANCIA

322. No olvides iniciar orando. P. ejm. Las letanías en


honor de Montfort.'

Para llegar a una meta hay que emplear los medios


adecuados ... San Luis María, como sabio pedagogo nos
propone lo medios que en su vida personal y apostólica
ha constatado como eficaces.

Organizo las 'Prácticas de perseverancia' no sólo a partir


de la enumeración organizada en VD 227-256 y en SM
60-65 respecto a las 'prácticas exteriores'; sino también
de VD 266-273, SM 70-78, ASE Cap. XII y
especialmente de los cuatro medios para adquirir y
conservar la Sabiduría divina: ASE 181-227. También de
la 1nisma vida de san Luis María, pues sus discípulos
tene1nos un quinto ''medio": conocer y amar a san Luis
María. Asumo, además, como criterio de organización lo
que la Iglesia en su magisterio nos ha dicho
especialmente en los últimos años sobre el cultivo de la
vida espiritual.
323. 1. LA PREPARACIÓN: Tanto para hacerla por
primera vez como para renovarla. En ambos casos vale el
mismo esquema de los 33 días que nos da san Luis
María, aunque para renovarla empleemos só1o una
semana o un fin de semana. En ese esquema se trata de
descubrir el amor que Dios nos ha tenido (creación,
historia, Palabra) y la vocación a la que nos ha llamado,
la realidad del pecado, la renuncia al pecado, a las falsas
sabidurías, al de1nonio y a mí mis1no que me conducen
al vaciamiento para poder llenarme de Jesucristo, la
Sabiduría Encaranda y entregarme totalmente a Él
depediendo de María, para 11evar mi cruz en su
seguimiento todos los días de mi vida. Se trata, pues, de
un Catecumenado de reiniciación cristiana, que culmina
con la renovación de la Alianza Bautismal en .unión con
María, para instaurar en el mundo el reinado de Jesús por
María.

El Camino espiritual y apostólico propuesto por san Luis


María es ante todo: un camino de Fe, de Sabiduría y
Amor ... Amor que se expresa en el ardor misionero por
evangelizar a 1os pobres y por la formación de apóstoles
de fuego en la escuela del Totus Tuus ".

324. 2. LA LECTIO DIVINA EN UNIÓN CON


MARÍA

Viendo la estructura de ASE la vida y todos los escritos


del P. de Montfort, se concluye con evidencia que la
Palabra de Dios fue el centro de su vida, de su
predicación y catequesis y de su mensaje escrito, ver
artículo de Jean Paul Michaud, Biblia/Palabra de
Dios, en el DEM, pag. 150-176. Para s. L. M., la santa
Biblia es la mesa de la Sabiduría de la cual se nutrió
siempre y sabía de memoria y cuyo radica- lis1no quiso
ardientemente vivir y comunicar.

- Da mucha unidad a nuestra vida el tomar corno


textos de la Lectio los de la Eucaristía de cada día, y
resulta muy eficaz realizarla en unión con la Virgen
Sabia, Madre, Trono, Imán y camino de la Sabiduría, ver
ASE 203 ss. Precisamente son la Palabra de Dios y la
Oración continua las que van a tener vivo en nuestro
corazón el DESEO ARDIENTE o hambre y sed de sólo
Dios y de su Reinado en el mundo.

- Sobre la actualidad e ímp01tancia de la Palabra de


Dios en la vida de todo cristiano, ver en el Concilio SC,
103; DV, 21. 25 y Mensaje del último Sínodo. Montfort
nos ha legado una espiritualidad bíblica de corte
sapiencial. Montfort hizo continuamente Lectio divina.

Vale la pena que me pregunte qué importancia doy a la


Lectio divina frecuente... En el Oracional encontramos
un esquema sencillo para hacer Lectio divina en unión
con María.

325. 3. LA EUCARISTÍA EN UNIÓN CON MARÍA:

El Padre de Montfort, apreció en alto grado la presencia


de Sabiduría Encamada en la Eucaristía, ver ASE 71, y
nos recomienda vivir la comunión eucarística en unión
con María, ver VD 266-273 Para el P. de Montfort, la
Eucaristía era central en las Misiones. En sus Cánticos no
sólo exalta el valor de la Eucaristía sino que llega hasta
ridiculizar el deplorable estado en que se encuentran
muchos templos, vasos sagrados y objetos de culto... Ver
CT 112, 128, 136, 41. También este misterio es objeto de
sus Sermones: S, 330-341.

Hoy, a la luz de las enseñanzas del Concilio, SC, y


Postconciliares, ha sido destacado el valor de la
celebración eucarística, como celebración del Misterio
Pascual y como Sacramento de la Nueva Alianza, como
quicio y fundamento de la Comunidad cristiana y como
cima del culto di- vino y de la santificación de lo_s
hombres. Y con Ja Eucaristía, todas las acciones
litúrgicas...

Valdría la pena examinarme sobre el centralismo de la


Eucaristía en mi vida y qué puesto le doy a María en esta
celebración diaria: preparación y acción de gracias.

326. 4.. LA ORACIÓN CONTINUA EN UNIÓN CON


MARÍA:

"Cuanto mayor es un don de Dios, tanto más difícil es


alcanzarlo, ¿Cuántas plegarias y trabajos no implicará
entonces el don de la Sabiduría, que es el mayor de todos
los dones de Dios? ... La oración es el canal por el cual
Dios comunica ordinariamente sus gracias, y de modo
especial la Sabiduría", ASE 184.

Para fomentarla, el P. de Montfort nos presenta


particularmente el Avemaría, el Ángelus, el Rosario, Oh
Jesús que vives y reinas en María, la Coronilla, el
Magnificat, la celebración del misterio de la En-
carnación, la repetición frecuente de nuestra
Consagración a lo largo de la jornada. Ya que el Rosario
es la más característica juntamente con la Coronilla, no
deben omitirse en la vida diaria del consagrado
montfortiano, ver ASE 193.

- Ciertamente como re1igiosos y luego como


sacerdotes, la oración más importante y eficaz que no
hemos de omitir ningún día es el Oficio Di- vino
completo como ministerio de la oración para la
santificación de la Iglesia y salvación del mundo.
Acostumbrémonos a cargar el Breviario y el Ordo y a
orar todo el Breviario.

Lo que vale para orar bien el Rosario, vale para toda


forma de oración que hagamos. A ello podemos añadir la
celebración especial de las fiestas de la Virgen.

Nosotros tenemos un tesoro de oraciones, gracias al


legado de Montfort: SM 66, 67, 68-69; ASE 1-2; VD 67
y, sobre todo, SA y los Cánticos; además tenemos las
oraciones de las Fiestas o memorias de San Luís María y
María Luisa, y las letanías que son muy preciosas.
Tenemos, un rico arsenal, o mejor, un rico tesoro a
utilizar y compartir...

327. 5. LA RENUNCIA EVANGÉLICA O


MORTIFICACIÓN UNIVERSAL:

empleo este término monfortiano para agrupar lo que nos


dice Montfort en el SM sobre el cultivo del "árbol de la
vida", SM 71-78, y en 3er medio para adquirir y
conservar Ja divina Sabiduría. También incluyo aquí el
SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN.

Por qué la mortificación y ¿cómo mortificarse? Todo lo


que escribe sobre el "TERCER MEDIO" para adquirir y
conservar la Sabiduría, lo resume en esta consigna:
"Déjalo todo, y al encontrar a Jesucristo, la Sabiduría
encarnada, ¡lo encontrará todo!" ASE 202, Ver ASE 61.

- En las Misiones, él no permitía renovar las


promesas del Bautismo a quien no había hecho una
confesión general. En los Contratos de Alianza, los que
habían renovado los votos bautismales se comprometían;
a confesarse con frecuencia, ver Contratos de Alianza.
Montfort ha sido muy claro que la renuncia evangélica es
condición "sine qua non" del seguimiento de Cristo. Lo
comenta ampliamente en la Carta AC a partir del
versículo en que sintetiza todo el programa de 1a vida
Cristiana, Mt 16,24.

- Pero uno no lo ''deja todo" sino que se está


continuamente agarrando de muchas cosas porque en la
práctica no ha encontrado EL TESORO ... El secreto de
la castidad religiosa está ahí... También de la pobreza y
obediencia, que son opciones sapienciales y radicales.

Para cultivar ''el árbol de la vida" o vida de Cristo en


nosotros a través de la Consagración a María, "Debes -
dice san Luis ·María, ser fiel en cortar y arrancar
1nediante la mortificación y la violencia a ti mismo,
todos los placeres inútiles y las ocupaciones vanas con
las criaturas, o sea, mortificar el cuerpo, guardar el
silencio interior y dominar los sentidos", SM 73.

- El pecado no está en amar a las creaturas, sino en no


amarlas demasiado. Y no se las ama demasiado
incluyéndonos a nosotros mismos, porque nos buscamos
a nosotros mismos aún en el amor... La renuncia
evangélica es para ser "líberos", ver SM 7-12.

Al respecto, sirve mucho orar el Viacrucis.


ASE XIII y XIV, lo mismo que AC nos ayudan a
conocer mejor la Sabiduría paradójica de la
. Cruz, que en definitiva es la misma SabidLffía del
Amor practicada y enseñada por Cristo y por to- dos los
Santos, y que conduce a ']a locura de la Cruz gloriosa'.

328. 6. -LA CADENILLA. Es UN SIGNO EXTERNO


DE CONSAGRACIÓN muy significativo que expresa
que estamos 'encadenados a la Virgen' y con Ella
encadenados a Jesús-Sabiduría' con lazos de amor y de
fidelidad. Ver SM 65. Razones que da Montfort para .no
despreciar este signo que puede ser .llevado en el cuello,
en el brazo, el pie o la cintura':

* Para librarnos de las funestas cadenas del peca-


do... que nos han esclavizado.

* Para honrar las cadenas con las que Jesús se dejó


atar para hacernos verdaderamente libres.

* Para recordar que sólo debemos obrar por el


amor: pues son ataduras de amor, Os 11,4.

* Para recordar nuestra dependencia de Jesús y de


María en calidad de esclavos. ·.

329. 7. LA VIDA LOS ESCRITOS DE SAN Luis


MARíA. Nosotros, a diferencia de san Luis María de
Montfort, tenemos otro medio excelente para vivir el
Totus Tuus: la Vida de este santo místico y misionero y
sus escritos. Por ello será siempre muy útil estar leyendo
y meditando sus escritoslas biografías que se han hecho
de él, lo mismo que los diversos artículos de
espiritualidad montfortiana. En el Libro de Oro
encontramos: ASE, VD, SM, AC y SA de Montfort.
2. ACTITUDES DE CRECIMIENTO

330. No olvides iniciar orando. P. ejm. Las letanías en


honor de Montfort o de María Luisa.

San Luis María, como sabio pedagogo, nos advierte que


"no es suficiente que te consagres a María en calidad de
esclava(o) una vez para siempre, ni aún que renueves la
consagración cada mes o cada semana ... La dificultad se
halla en entrar en el espíritu de esta devoción, que te
colocará en actitud de absoluta disponibilidad y
esclavitud respecto de María y, por Ella, de Jesucristo",
SM 44. Por ello, las diversas prácticas 'exteriores e
interiores' o medios, para lograr este objetivo
maravilloso.

Estas prácticas o actitudes interiores que llamamos,


siguiendo al P. Pío, 'Actitudes de Crecimiento', son:
hacer todas nuestras acciones por María, con María, en
María y para María para hacerlas mejor por Jesús, con
Jesús, en Jesús y para Jesús, Ver VD 257.
· Pues lo que se busca con esta Consagración Total es
vivir " una total y absoluta disponibilidad respecto de
María", como "esclavos de amor" y "por Ella, de
Jesucristo", SM44; 28; VD 55.67.68.72. Esta finalidad es
la que se pretende con las diversas prácticas de
perseverancia (Cat. 34) y de Crecimiento (Cat. 35),
propuestas por san Luis María.

Se trata, pues, de un itinerario espiritual, de una


espiritualidad que abarca a toda la persona y se realiza a
lo largo de toda la vida.

331. Por María: es decir, conforme al espíritu de María...


que es el Santo Espíritu de Dios, ver VD 258s. Es una
actitud de docilidad y obediencia. Es dejamos impulsar
por María que nos invita y ayuda siempre a ser dóciles al
Espíritu Santo y a obrar conforme al Evangelio, a "hacer
lo que Él nos diga". Sirve mucho repetir constantemente:
"Renuncio a mí mismo y me consagro a ti, querida
Madre mía", ver VD 259. Por ello, antes de leer la
Palabra de Dios, unámonos a la Virgen y pidámosle su
ayuda, para que acojamos esta Palabra como E11a
siempre lo hizo, no como simple Palabra humana, sino
como Palabra de Dios para ser vivida. Igualmente
estamos invitados a celebrar la Eucaristía y a participar
plenamente de la misma mediante la comunión, en unión
con la Virgen, para que Ella nos ayude a acoger a su Hijo
como Ella lo hizo y a hacer de nuestra vida un don total
para el bien de nuestros hermanos. Obrar por María es
también, orar siempre en unión con nuestra Madre
querida, "confiando en su intercesión y poder ante su
Hijo", SM 48. La oración es clave para el discernimiento
y la docilidad. Por ello) san Luis María nos recomienda
mucho en las llamadas prácticas exteriores el Avemaría,
la Coronilla, y el Santo Rosario. Muchas veces estas
oraciones se hacen muy a la carrera y sin meditación.
Hay que esforzarse por encontrar el método que más
ayude.

Después de haber hablado de estas y otras prácticas de


devoción, san Luis María dice que "constituyen
maravillosos medios de santificación" pero "siempre y
cuando se hagan con las debidas disposiciones", ver VD
117.

Dos criterios evangélicos de discernimiento para saber si


nos estamos dejando conducir por el Espíritu Santo que
es también el Espíritu de María:

l. Mt 7, 15-20: Por sus frutos: Los resultados o frutos en


la vida espiritual y misionera son el mejor criterio para
evaluar si lo que estoy o estarnos haciendo es conforme a
la voluntad de Dios.

2. Gal 5,22: Amor, alegría, paz ... Si en las acciones que


realizo estoy experimentando de manera constante esos
tres primeros frutos del Espíritu Santo, ello es señal de
que me estoy dejando guiar por el Espíritu de Dios.

332. Con María: es decir, a imitación de María, ver VD


260. Es mirar a María como nuestro modelo y nuestro
molde, o mejor, nuestra modeladora. "La práctica
esencial de esta devoción consiste en tomar a María
como modelo acabado de tus acciones", SM, 45. Lo que
pretendemos es ser modelados a imagen de María,
modelo de todas las virtudes y "la primera y 1nás
perfecta discípula de Cristo", l\IIC 35. Lo que se busca es
"entrar en sintonía con la voluntad y las disposiciones de
María", SM, 46. Para ello, debes esforzarte por evitar el
pecado e imitar las virtudes de la Santísima Virgen, y en
particular estas 10: "su humildad profunda, su fe viva, su
obediencia ciega, su oración continua, su mortificación
universal,

su pureza divina, su caridad ardiente, su paciencia


heroica, su dulzura angelical y su sabiduría divina", VD
108, ver 260. "Ella es... el Santo de los santos, en donde
son formados y moldeados los santos" VD, 218. Sirve
mucho tomar por cierto tiempo como ma- teria de
meditación y de ejercicio cada una de estas virtudes. San
Luis María nos enseña, en cada miste- rio del Rosario, a
pedir ayuda para poner en práctica alguna virtud. Esto es
también 1o que nos ha dicho el Concilio respecto al
verdadero culto y a la verdadera devoción a María, ver
Iglesia, 67.

333. En María: es decir en íntima unión con María en


todas las actividades de nuestra vida, VD 261ss. "Si
María, que es el árbol de la vida, está bien cultivada en ti
mismo por la fidelidad a las prácticas de esta devoción,
dará su fruto en tiempo oportuno, fruto que no es otro
que Jesucristo'', VD 218. "Escucha bien lo que digo: los
santos son moldeados en María... quien sea a1Tojado en
este molde divino, quedará muy pronto formado y
moldeado en Jesucristo, y Jesucristo en él", VD 219. Se
trata de habitar en IV1aría, "paraíso del nuevo Adán",
"Santuario de la divinidad", "mansión de la Santísima
Trinidad", "Torre inexpugnable" en donde estamos al
abrigo del demonio, de la sabiduría mundana y del
pecado, VD 261; 264, y que María habite y reine en
nuestros corazones. Al respecto, san Luis María emplea
una i1nagen muy linda y expresiva al considerar a María
como el monte o montaña en donde Dios habita y se
revela: Ver SA No. 25 (pag. 296)

Todas las prácticas de verdadera devoción o


perseverancia propuestas por san Luis María, se orientan
a esta unión mística con María hasta la comunión de vida
y virtudes. Al respecto San Luis María nos dice: "Esta
consagración, vívida con fidelidad, produce en el alma
frutos innumerables. El principal de los cuales es hacer
que María viva de tal modo en ti que ya no vivas tú, sino
María en ti, ver Gál 2,20, que el alma de María por
decirlo así venga a ser tu propia alma", SM 55.

Pero, esta total unión con María y, por Ella y en Ella, con
Jesucristo, no se logra sin la renuncia constante a todo lo
que nos aleja de Cristo y llevando con paciencia cada día
la cruz de nuestros deberes de estado.
334. Para María: es decir al servicio de Maria, VD 265.
"Conviene que no te quedes ocioso sino que ac- túes
como buen siervo y esclavo ...", VD 265. María por el Sí
de la Anunciación "se consagró totalmente como esclava
de] Señor a la persona de su Hijo y a su obra sirviendo
con diligencia" a la redención de la humanidad, Concilio
Vaticano II, LG 56. Tu consagración a Jesús por María
es una consagración apostólica o misionera en la Iglesia.
''Pero ¿qué serán estos servidores, esclavos e hijos de
María?
-Serán fuego encendido, Sal 104 [103],4; Heb 1,7,
ministros del Señor que prenderán por todas partes el
fuego del amor divino... Serán apóstoles auténticos de los
últimos tiempos. A quienes el Señor de los ejércitos dará
la palabra y la fuerza necesarias para realizar maravillas
…', Ver VD 54-58.

335.¿Cuáles son los compromisos prioritarios de los


Consagrados hoy en la Iglesia?

El Santo Padre Juan Pablo II ha trazado explícita- mente


4 compromisos prioritarios a toda la familia monfortiana:

1. "Hacer fructificar la "preciosa herencia de san Luis


María, tesoro que no debe quedar escondido".
2. Renovar la presencia entre los pobres.
3. Renovar la inserción en la pastoral de la Iglesia.
4. Renovar la disponibilidad para la evangelización)'.
Examínate en estas 4 actitudes interiores para ver en qué
estás flojo y cómo mejorar o qué compromiso concretar.

ORACIÓN SUGERIDA PARA DESPUÉS DE LA


COMUNIÓN EUCARÍSTICA

Hacer todas las cosas por María} con Maria, en 1\1aria


y para María, para hacerlas más perfectamente por
Jesús, con Jesús, en Jesús y para Jesús, VD 257.

Por María. Repite lenta y amorosamente:


María, confío en ti: ¡Hazme libre y dócil a tu Espíritu
para que haga siempre lo que Jesús me diga!

Con María. Repite lenta y amorosamente:


María, quédate conmigo para que pueda crecer en tus
diez principales virtudes: humildad profunda, fe viva,
obediencia ciega, oración continua, mortificación
universal, pureza divina, caridad ardiente, paciencia
heroica, dulzura angelical y sabiduría divina'', VD 108.

En María. Repite lenta y amorosamente:


María, guárdame en tu corazón para que Jesús pueda
vivir y reinar en mí por su Espíritu de santidad y por la
plenitud de sus dones.

Para María. Repite lenta y amorosamente:


María ayúdame a ser discípulo misionero de la Sabiduría
Encamada, Jesucristo tu Hijo, para que pueda hacer algo
significativo e incondicional por Él, para la construcción
del Reino y la gloria de Dios Padre.
3. COMENTARIO A LA FÓRMULA
DE LA CONSAGRACIÓN TOTAL

336. En el Acto de Consagración encontramos tres


partes:
1. Preparación
2. Ofrecimiento
3. Súplica final.

337.
1. En la PREPARACIÓN, nos dirigimos primero a
la Sabiduría eterna y encarnada y después a la
Santísima Virgen.

Inicia con una invocación que es una profesión de fe en


la Sabiduría divina:
¡Oh Sabiduría eterna y encarnada, amabilísimo y
adorable Jesús,
verdadero Dios y verdadero hombre,
Hijo único del Padre eterno,
y de María siempre virgen!

Luego dirige a esta Persona divina una oración que es


sucesivamente de: adoración, acción de gracias y
alabanza, de reparación y súplica.

ADORACIÓN:
Te adoro profundamente
en el seno y esplendores del Padre, durante la eternidad,
y en el seno virginal de María,
tu dignísima Madre,
en el tiempo de la encarnación.

La adoración se dirige a la Persona, que es una sola en la


eternidad y en el tie1npo y en su doble naturaleza.

ACCIÓN DE GRACIAS Y ALABANZA'.

Te doy gracias
por haberte anonadado, tomando forma de esclavo,
para liberarme de la cruel esclavitud del demonio.
Te alabo y glorifico
por haberte sometido libremente y en todo a
María, tu Madre santísima,
para hacerme por Ella tu esclavo fiel.

Gracias y alabanzas por e1 misterio de 1a Encarnación,


misterio de vaciamiento, por el cual me libera de la
esclavitud del demonio, y por su sometimiento a María
por el cual me enseña a ser por Ella su siervo fiel.

REPARACIÓN:

Mas, ¡ay! Ingrato e infiel como soy,


no he cumplido contigo los votos y promesas que tan
solemnemente te hice en el bautismo;
no he cumplido mis obligaciones
ni merezco llamarme hijo ni esclavo tuyo.
Y no habiendo en mi nada
que no merezca tu cólera y rechazo,
no me atrevo a acercarme por mí mismo
a tu santísima y augusta A1ajestad.

La reparación es presentada como una humilde confesión


de nuestras propias faltas. El pecado es un "No" a Dios.
Es infidelidad a la Alianza bautismal. Como hijo
pródigo, no merezco llamarme hijo y ni siquiera esclavo
suyo. Ni siquiera su siervo, puesto que si soy fiel apenas
me puedo llamar "siervo inútil...

Surge entonces naturalmente nuestra última actitud ante


Dios, la de una oración humilde y ferviente, para obtener
contrición, perdón y enmienda. Pero no por nosotros
mismos, tan indignos. Sino por medio de María:

SUPLICA
Por ello, acudo a la intercesión y inmisericordia de tu
santísima Madre.
Tú me la has dado como Mediadora ante ti. Yo espero
alcanzar de ti, por mediación suya, la contrición y el
perdón de mis pecados y la adquisición y conservación
de la Sabiduría;

La oración es la debilidad de Dios y la omnipotencia del


hombre. Y María es la omnipotencia suplicante. Por ello,
el recurso a la oración y a la intercesión de María para
pedir el perdón y para adquirir y conservar 1a unión con
Jesucristo, la Sabiduría divina.

338.
2. EL OFRECIMIENTO o DONACIÓN
TOTAL. Va a ser hecha a Jesús por María. Por
eso, saludan1os a nuestra Madre a quien
contemplamos coronada con una triple corona:

Prunero, de grandeza inefable:


Te saludo, pues, ¡oh María inmaculada!, tabernáculo
viviente de la divinidad en donde la Sabiduría eterna,
escondida, quiere ser adorada por ángeles y hombres.
María es el Arca de la nueva Alianza, Tabernáculo
inmaculado y viviente de la divinidad, la montaña santa
en la que habita Dios.

Segundo, coronada de poder:


Te saludo, ¡oh Reina del cielo
y de la tierra!
A tu imperio está sometido cuanto hay debajo de Dios.

"Hizo cosas grandes en mí, todas las generaciones me


llamarán bienaventurada ..."

Tercero, coronada de bondad:


Te saludo, ¡oh Refugio seguro de los pecadores!: todos
experimentan tu gran misericordia.

Ella es refugio de pecadores y consuelo de los afligidos,


pues ella "es misericordiosa como misericordioso en
nuestro Padre celestial".

Por todo ello, con inmensa confianza, no obstante,


nuestra pequeñez y extrema indigencia, nos acercamos a
Ella, para hacer nuestra entrega o consagración total a
Jesucristo ratificando el compromiso de vivir la Alianza
bautismal:

Atiende mis deseos de alcanzar la divina Sabiduría,


y recibe para ello los votos y ofrendas
que en mi bajeza te vengo a presentar.

Llegamos así a la parte central y culminante con la


fórmula de CONSAGRACIÓN que expresa de manera
consciente y libre nuestra voluntad de entrega total a la
persona de Jesucristo y su obra, cargando diariamente
con la cruz y siguiéndole como discípulo misionero fiel.
Yo, N. N., pecador infiel,
renuevo y ratifico hoy en tus manos los votos de mi
bautismo;
renuncio para siempre a Satanás,
a sus pompas y a sus obras
y me consagro totalmente a Jesucristo,
la Sabiduría encarnada,
para llevar mi cruz en su seguimiento
todos los días de mi vida,
y a fin de serle más fiel
de lo que he sido hasta ahora.

Enseguida nos. entregamos y consagramos totalmente a


María para que por Ella, con Ella y en Ella vivamos la
perfecta consagración a Jesucristo.

Te escojo hoy,
en presencia de toda la corte celestial
por mi 1Víadre y Señora.
Te entrego y consagro,
en calidad de esclavo,
mi cuerpo y mi alma,
mis bienes interiores y exteriores
y hasta el valor de mis buenas acciones pasadas,
presentes y futuras.
Dispón de mí y de cuanto me pertenece, sin excepción,
según tu voluntad, para mayor gloria de Dios
en el tiempo y la eternidad.

La Consagración es total. Es total vaciamiento, es total


donación, es total pertenencia es total disponibilidad para
lo que el Señor y la Virgen quieran de mí en la
construcción de la soberanía de Dios en el mundo.
339
3. SÚPLICA FINAL.

La ofrenda está hecha. Que nuestra Señora se digne


aceptarla. Es la súplica final. Como para persuadirnos de
1o que hemos hecho, enriquecemos la súplica con un
triple sentido, -honrar la sumisión del Verbo eterno a
María, rendir homenaje al poder de Jesús y de María
sobre nosotros, agradecer a la Santísima Trinidad los
inefables privilegios de nuestra l\lladre y Reina: son
delicadísimas expresiones de Montfort:

Recibe, ¡oh Virgen benignísima!,


esta humilde ofrenda de mi esclavitud, en honor y unión
de la sumisión
que la Sabiduría eterna
ha querido tener para con tu maternidad;
en honor del poder que ambos tenéis
sobre este gusanillo y miserable pecador y en acción de
gracias
por los privilegios
con los que la Santísima Trinidad
ha querido favorecerte.

Añade ahora una promesa de fidelidad, para que


nuestras expresiones no sean simples palabras bonitas,
sino que se traduzcan en actos de sumisión:

Declaro que de hoy en adelante


quiero, como verdadero esclavo tuyo, buscar tu gloria y
obedecerte en todo.

Y cuando nos parece que hemos dicho todo, nos recuerda


también que nos dirijamos: ·a María, ya desde ahora
nuestra Reina y Señora, para hacerle 3 últimas peticiones
insistentes:
La primera, que seamos aceptados por Jesús:
¡Oh A1adre admirable! Preséntame a tu querido Hijo, en
calidad de eterno esclavo,
A fin de que, habiéndome rescatado por tu mediación,
me reciba ahora de tu mano.

La segunda, que nos obtenga la Divina Sabiduría, gracias


a la íntima unión con la Reina celestial:

¡Oh Madre de misericordia!,


alcánzame la verdadera Sabiduría de Dios,
colocándome para ello entre aquellos
a quienes amas, enseñas, diriges,
nutres y proteges
como a tus verdaderos hijos y esclavos.

La tercera y última condensa la meta del itinerario


montfortiano presentado en ASE, VD, SM y AC, es decir
primera que lleguemos a vivir la plenitud de la alianza
bautismal como perfectos discípulos de la Sabiduría
Encarnada, Jesucristo, meta y culmen de esta
consagración:

¡Oh Virgen fiel!


Haz que yo sea en todo
tan perfecto discípulo, imitador y esclavo de la Sabiduría
encarnada, Jesucristo, tu Hijo, que logre llegar, por tu
intercesión y a ejemplo tuyo,
a la plenitud de su edad sobre la tierra
y de su gloria en el cielo.

Amén
ORACIONAL

A - PRÁCTICAS

1. LA EUCARISTÍA CON MARÍA

340. La presencia de María en la celebración eucarística


al igual que en el todo el culto cristiano- es consecuencia
natural de su vinculación estrecha e incondicional a la
obra salvífica de Cristo. La exhortación Marialis Cultus
Nos. 1-15.16-23, recuerda respectivamente la presencia
de María en la liturgia eucarística y cómo ella -en cuanto
"Virgen oyente", "Virgen orante", "Virgen Madre" y
'4Virgen oferente"- es modelo de las actitudes de la
Iglesia en la celebración fructuosa de la Cena del Señor.

Si la Eucaristía es fuente, signo y culmen de la vida de la


asamblea cristiana reunida en torno a su Señor, vivirla y
celebrarla con María es para el consagrado uno de los
secretos más eficaces para su íntima unión con Jesucristo
y el servicio generoso a los henna- nos. El consagrado
puede celebrar la Eucaristía siguiendo las actitudes de
María, Madre de misericordia que nos acoge y prepara al
encuentro más íntimo con Jesús en la Palabra, en la
Con1unión del Cuerpo y de la Sangre del Señor, en el
diálogo de amor, de confianza, de petición, de alabanza y
admiración, de imploración al Padre del cielo y
contemplación de su amor. La liturgia eucarística está
tejida toda ella de estas actitudes y sentimientos:
sentirlos, ponerse en armonía con ellos, vivirlos en la
celebración es celebrar de verdad con Cristo y con la
Iglesia, es entrar en contacto vital con el misterio de la
muerte y resurrección de Jesús, misterio en sintonía del
cual trata de hallarse toda nuestra vida -a partir del
bautismo y, en forma más consciente, a partir de nuestra
consagración a Cristo por María. Recordemos que la
consagración total que hemos hecho es simple y
llanamente una renovación de nuestro compromiso
bautismal y sus consecuencias, colocado en el corazón de
nuestra Madre para qué ella nos regale la eficacia de su
fidelidad, ver VD 120ss.

Para la participación en la Sagrada Comunión, puedes


inspirarte en los sentimientos y actitudes sugeridos por
san Luis de Montfort en el Tratado de la Verdadera
Devoción nn. 266-273. Es muy apropiada para ese
momento, la oración: Oh Jesús que vives y reinas en
María...

2. EL SACRAMENTO DE LA
RECONCILIACIÓN CON MARÍA

341. Si en el sacramento de la Eucaristía brilla de modo


esplendoroso el amor de Dios que se da como alimento
de nuestro peregrinar en Jesucristo, en el sacramento de
la reconciliación vuelve a brillar ese mismo amor hecho
misericordia y perdón.

El salmo 51 de tu Biblia (50 de la Liturgia de las Horas)


es el que mejor da el tono de los sentimientos del pecador
que toma conciencia de su pecado pero no se desespera
porque la tiene también de que mayor, infinitamente
mayor, que nuestra miseria es la misericordia divina. En
este salmo la misericordia del Señor es la primera palabra
y es la realidad que da la nota cantante a todo el poema.

Léelo pausada y tranquilamente. Léelo a la luz del salmo


anterior (el 50 [49]) que es una requisitoria de ·Dios al
pecador que ha roto su alianza con el Señor y fa1tado
gravemente a las relaciones fraternas. No te quedes
pensando solamente que quien lo recita es David. El
salmo parece colocado en boca de Natán y estarte
diciendo que "ese pecador eres tú' ver 2Sam 12,7. Déjate
interpelar, déjate penetrar por los sentimientos de dolor y
de confianza ... Óralo y, a su luz, examina tu conciencia,
llora tu pecado y arrójate en los brazos de la misericordia
infinita. Precisamente en este horizonte aparece María
como la Madre de la reconciliación. Ella, que es la
Inn1aculada, comprende mejor que nadie nuestra
debilidad. Y mejor que nadie sabe interceder ante su Hijo
para que dé el vino nuevo del perdón, de la misericordia
del Padre, de la alegría del perdón ... Puedes ahora leer y
meditar los Nos. 144-145 de la Verdadera Devoción.

Puedes completar tu oración con textos del Nuevo


Testamento, tales como las parábolas de Lucas en su
capítulo 15 y sobre el mandamiento nuevo de Jesús en
Juan 13,34-35 y 15,10-13.

Para terminar, orar algún saln10 de acción de gracias:

9; 18; 22,23ss; 118... [siempre en la numeración de la


Biblia] o un texto como Ef l ,3-14 ó Col 1,9-20. Gozando
y disfrutando de la alegría del perdón concedido por
Dios.

3. LECTIO DIVINA CON MARÍA

342. A la luz de la Palabra divina y del ejemplo de María


evaluamos nuestra vida, planea1nos nuestra ·acción y
proseguimos con nuevo entusiasmo en pos de Jesús, bajo
la mirada, ejempló e intercesión maternal de María.
Hoy se ha descubierto nuevamente y puesto en práctica
con mucha eficacia para la transformación espiritual a la
luz de la Palabra de Dios la llamada lectio divina o
lectura sapiencial y orada de la Sagrada Escritura. En
esta prá9tica, a ejemplo de María que "conservaba la
Palabra, meditándola en su corazón", buscamos no sólo
penetrar en el sentido del mensaje del libro sagrado, sino
sobre todo dejamos 1novilizar por el Espíritu de Dios que
en las Escrituras nos "habla por medio de los profetas".

Podemos resumir las pistas de la "lectio divina" en los


cinco pasos siguientes:

1°- Oración: Dado que debes leer la Palabra de Dios con


el mismo espíritu con que ha sido compuesta, el primer
paso será in1plorar la luz y fuerza del Espíritu Santo, a
fin de que puedas escuchar humilde y provechosamente la
Palabra divina y tengas como María la docilidad para dejarte movilizar
por ella;

2° - Lectura y estudio: Abre la Biblia y comienza a leer


un pasaje, no como un libro cualquiera, ni por curiosidad,
sino tranquilamente, como es en realidad, "co1no Palabra
de Dios", ver 1Ts 2)3), co1no carta que te envía nuestro
Padre Dios, ver Dei Verbum, 21.25. Utiliza los medios de
comprensión que tengas a tu alcance: comentarios, otras
versiones, la ayuda de tu grupo de estudio... Se trata de
comprender lo mejor posible el 1nen- saje salvador. Se
busca responder a esta pregunta: ¿Qué dice Dios en este
texto?

3º - Oración y contemplación: No creas que por haber


comprendido el n1ensaje de la Palabra, ya todo está
hecho. Ahora empieza tu diálogo de amor con quien te
aina y quiere hablar contigo y transformar tu vida y
enseñarte a mirar las cosas, las personas, los
acontecimientos con sus propios ojos: el Señor de la
historia y de la salvación ... Deja que tu Señor obre en tu
corazón, deja que ponga los cimientos de la
transfomación de toda tu vida... Y trata de responder
humildemente con amor a quien te ama y entabla contigo
el diálogo de una vida nueva. Se trata, pues de responder
a través de la 1nedítación a esta pregunta: ¿Qué me dice
Dios en este texto? Y también de orar respondiendo a
esta otra pregunta: ¿Qué le digo al Señor?

4º - Trato asiduo y vivencia: Guarda la Palabra en la


mente, en la memoria, en el corazón y llévala a la vida.
Repite a través del día (y de la noche) los versos o frases
del pasaje que has orado: apréndelo de memoria. Pero
sobre todo, que tu vida sea el mejor comentario de la
Palabra. Escuchar no termina en responder 'sí": escuchar
es obedecer, es vivir a impulso del mensaje. Se trata de
responder a esta pregunta: .¿A qué me comprometo?

5° - Irradiación y comunicad6n: El tesoro que el Señor


te ha llevado a descubrir lo es también para cuantos
tienen espíritu de pobres, Mt 5,3, para cuantos buscan a
Dios con sincero corazón. Tú eres en la Iglesia de hoy
apóstol de la Nueva Evangelización, tú eres portador del
mensaje. Respuesta a esta pregunta: ¿Qué le diré a mis
hermanos?
B. ORACIONES

¡OH JESÚS, QUE VIVES Y REINAS EN MARÍA •••!

343. Oh Jesús, que vives y reinas en María: ven a vivir y


reinar en nosotros, tus siervos, por tu Espíritu de
santidad,
por la plenitud de tus dones,
por la perfección de tus caminos, por la realidad de tus
virtudes,
por la comunión de tus misterios.
Domina en nosotros sobre todo poder enemigo,
por tu Espíritu Santo, para gloria del Padre. Amén.

RECITACIÓN DEL MAGNÍFICAT

344. "Recitarán frecuentemente -los consagrados,


escribe ·san Luis de Montfort- el Magníficat..., para
agradecer a Dios las gracias que otorgó a la Santísima
Virgen. El Magníficat es la única oración y el único
cántico compuesto por la santísima Virgen o mejor, en
ella, por Jesucristo. Es el mayor sacrificio de alabanza
que Dios ha recibido en la ley de la gracia. Es el más
humilde y reconocido y, a la vez, e1 más sublime y
elevado de todos los cánticos ..." (VD 255). La recitación
del Magníficat nos une a toda la Iglesia que lo proclama
diariamente en su liturgia y a todos los santos que en el
cielo o en la tierra dan gracias al Señor y cantan su
bondad y misericordia con la misma acción de gracias de
María (ver RMat 35).
345. Proclama mi alma la grandeza del Señor,
alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mi:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles de generación en
generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a
los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los
despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia,
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y . u descendencia
por siempre.

Gloria al Padre... Como era en el principio ...

¡OH SANTA MARÍA DE MARES ESTRELLA!


(Ave, Maris Stetla)

346.
1. Oh santa María, de mares estrella,
Virgen de Dios l\lladre y del cielo puerta.
2. Hoy que repetimos el "Ave del ángel",
danos paz y dicha, cambia el nombre de Eva.
3. Al ciego ilumina y libra al cautivo,
ahuyenta los males, da bienes divinos.
4.· Haz ver que eres madre: por ti nuestra preces reciba el
que es tuyo y ser nuestro quiere.
5. Oh Virgen excelsa, humilde en tu estado:
haz que seamos todos humildes y castos.
6. Danos vida santa y recto can1ino,
para que en el cielo veamos a tu Hijo.
7. Gloria al Padre eterno, gloria a Jesucristo, loor al
Espíritu, gloria al Uno y Trino. Amén.

EL ÁNGELUS

347. [Tres veces al día -mañana, mediodía y tarde-


repite la Iglesia el saludo del ángel a María, recordando
que el Hijo de Dios se hizo hombre por nuestro amor.}

V/. El ángel del Señor anunció a María. R/. Y Ella


concibió del Espíritu Santo. Dios te salve, Maria...

V/. He aquí la Esclava del Señor,


R/. Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve, María...

V/. Y el Verbo se hizo hombre. R/. Y habitó entre


nosotros. Dios te salve, María...

V/. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.


R/. Para que sean1os dignos de las promesas de Cristo.

Oración
Derrama, Señor, tu gracia sobre nuestros corazones, y, al
recordar por el anuncio del ángel, la Encamación de tu
Hijo, Jesucristo, conducidos por su pasión y por su cruz,
lleguemos a la gloria de la resurrección. Por el mismo J.
N.S. Amén.
REINA DEL CIELO
[Durante el tiempo pascual}

348. Reina del cielo: alégrate, aleluya;


porque Cristo a quien llevaste en tu seno, aleluya;
ha resucitado, según su palabra, aleluya;
ruega al Señor por nosotros. Aleluya.
V/. Alégrate, Virgen María. Aleluya.
R/. Porque el Señor ha resucitado. Aleluya.

Oración
Señor, Dios nuestro, que derramaste el Espíritu Santo
sobre los apóstoles dedicados a la oración, en compañía
de María, la Madre de Jesús: haz que la intercesión de la
Virgen nos ayude a seguirte con fidelidad y a anunciar tu
reino con nuestra vida y con nuestras obras. Por J. N.S.
Amén.

EL CREDO

349. Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del


cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue


concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de
santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio
Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a
los infiernos, al tercer día resucitó de entre los n1uertos,
subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios,
Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los
vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la


comunión de los santos, el perdón de los pecados, la
resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

LA SALVE

350. Dios te salve, Reina y Madre de misericordia:


vida dulzura y esperanza nuestra. ¡Dios te salve! A ti
clamamos, los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos
gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

¡Ea, pues, ¡Señora, abogada nuestra! Vuelve a nosotros


esos tus ojos misericordiosos. Y después de este
destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡Oh Clemente! ¡Oh piadosa ¡Oh dulce, Virgen María!

Ruega por nosotros, santa Madre de Dios. Para que


seamos dignos de las promesas de Cristo.

BAJO TU AMPARO

351. Bajo tu amparo nos acogemos,


¡Santa Madre de Dios!
no desprecies las oraciones que te dirigimos
en nuestras necesidades;
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh Virgen siempre gloriosa y bendita!

MADRE DEL REDENTOR

352. Madre del Redentor, virgen fecunda, puerta del


cielo sie1npre abierta, estrella del mar:
ven a librar al pueblo que tropieza
y quiere levantarse. '
Ante la admiración del cielo y de la tierra,
engendraste a tu santo Creador,
.
y permaneces siempre virgen.
Recibe el saludo del ángel Gabriel
y ten piedad de nosotros, pecadores.

SALVE, REINA DE LOS CIELOS

353. Salve, Reina de los cielos


y Señora de los ángeles: salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.

Alégrate, virgen gloriosa, entre todas la más bella; salve,


agraciada doncella, ruega a Cristo por nosotros.

CONSAGRACIÓN A MARÍA

. 354. ¡Oh Señora y Madre mía! Yo me ofrezco


enteramente a ti; y en prueba de mi filial afecto, te
consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi
corazón -en una palabra- todo mi ser. Ya que soy todo
tuyo, ¡oh Madre de bondad!, guárdame y defiéndeme
corno cosa y posesión tuya. Amén.

BENDITA SEA TU PUREZA

355. Bendita sea tu pureza


y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza;
a ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada, María, yo te ofrezco en este día alma,
vida y corazón; mírame con compasión.
¡No me dejes, Madre mía!

INVOCACIÓN AL ESPIRITU SANTO


356. V/. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de
tus fieles.
R/. Y enciende en ellos el fuego de tu amor.

V/. Señor, envía tu Espíritu,


R/. Que renueve la faz de la tierra.

Oración

Oh Dios, que, por el mist rio de Pentecostés, santificas a


tu "Iglesia, extendida por todas las
naciones:
derrama los dones de tu Espíritu sobre todos los confines
de la tierra
y no dejes de realizar hoy las mismas maravillas
que obraste en los c01nienzos del Evangelio.
Por .J.N.S. Amén.

LA CORONILLA DE ALABANZAS
A LA VIRGEN MARÍA

357. Basados en la interpretación mariológica de


Apocalipsis 12,1ss, muchos santos, han compuesto
Coronillas de Doce Estrellas en honor de Nuestra
Señora. San Luis de Montfort aconseja rezar cada· día la
"coronilla compuesta de tres Padre nuestro y Doce A
Marías para honrar los doce privilegios y grandezas de
la santísima Virgen" (VD 234). El mismo -entre sus
escritos menores- nos ofrece la siguiente fórmula que
esmalta los Padrenuestros y las Avemarías, con una
letanía de invocaciones las cuales cantan la excelencia y
la grandeza, el poder y la bondad de la Madre de Dios y
de los hombres en favor de sus hijos y servidores.
358. V/. Dígnate aceptar mis alabanzas, Virgen
Santísima.
R/. Dame fuerza contra tus enemigos.

a) Corona de excelencia

* Padrenuestro
*·Dios te salve, María...
Bienaventurada eres, Virgen María, que llevaste
en tu seno al Señor y Creador del mundo:
+ engendraste al que te formó, permaneciendo siempre
virgen.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.
* Dios te salve, María...
Oh Virgen santa e inmaculada, no sé con qué
alabanzas honrarte dignamente:
+ porque llevaste en tu seno al que no pueden contener
los cielos.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.

* Dios te salve María ...


'
Muy hermosa eres, oh María:
+ y no hay en ti mancha alguna.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.

* Dios te salve, María ...


Hay más virtudes en ti, Virgen María:
+ que estrellas en el cielo.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate inil veces.
Gloria al Padre...

b) Corona de poder
* Padrenuestro ...

*Dios te salve, Maria...


Gloria a ti, Reina del universo:
+ condúcenos contigo a la felicidad del cielo.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.

*Dios te salve, María ...


Gloria a ti, Tesorera de las gracias del Señor:
+ danos participar en los dones de Dios.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.
* Dios te salve, Maria ...
Gloria a ti, Mediadora entre Dios y los hombres:
+ haz que sea más íntimo nuestro encuentro con Cristo.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil. veces.
* Dios te salve, María ...
Gloria a ti, Triunfadora de las fuerzas del mal:
+ sé nuestra piadosa guía en camino del Evangelio.
·
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.
Gloria al Padre ...
e) Corona de bondad

* Padrenuestro ...
* Dios te salve, Maria ...
Gloria a ti, Refugio de los pecadores:
+ intercede por nosotros ante el Señor.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.

* Dios te salve, María ...


Gloria a ti, Madre de los hombres:
+ enséñanos a vivir como hijos de Dios.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.

* Dios te salve, María ...


Gloria a ti, Alegría de los justos:
+ condúcenos contigo a las alegrías del cielo.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate mil veces.

*Dios te salve, María ...


Gloria a ti, prestísima Ayuda nuestra en la vida y
en la muerte:
+ llévanos contigo al reino de los cielos.
V. Regocíjate, Virgen María.
R. Regocíjate 1nil veces.
Gloria al Padre ...

ORACIÓN FINAL

Dios te salve, María: Hija de Dios Padre, Madre de Dios


Hijo, Esposa del Espíritu Santo, Templo augusto de la
Santísima Trinidad.

Dios te salve, María, Señora mía, mi tesoro, mi belleza,


Reina de mi corazón, madre, vida, dulzura y esperanza
mía queridísima, -más aún- mi
corazón y mi alma.

Soy todo tuyo, oh Virgen benditísima, y todo lo mío es


tuyo.

More en mí tu alma para engrandecer al Señor, more en


mí tu espíritu para regocijarse en Dios.

Oh Virgen fidelísima, ponte como un sello sobre mi


corazón para que en ti y por ti, permanezca
fiel al Señor.

Concédeme por tu bondad, la gracia de contarme en el


número de los que amas; enseñas, diriges; nutres y
proteges co1no a hijos.

Haz que, despreciando por tu an1or todos los consuelos


terrenos, aspire continuamente a los bienes celestiales,
hasta que por medio del Espíritu Santo, tu Esposo
fidelísimo y de ti, Esposa suya fidelísima, sea formado en
mí Jesucristo, tu Hijo, para gloria del Padre celestial.
Atnén.

RECITACIÓN DEL SANTO ROSARIO

359. El Rosario, compendio 111aravilloso del


Evangelio, será ejercicio preferido de los consagrados,
ver RVM 18. "El Rosario es mi oración predilecta.
¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su
profundidad.", Juan Pablo lI RVM 2.

Esta oración actualiza los misterios de Cristo y de


María. Oración profundamente cristológica. "En
efecto, su elemento más característico -la repetición
titánica del Avemaría- se convierte también en
alabanza constante a Cristo... La repetición del Ave-
maría constituye el tejido sobre el cual se desarrolla
la conten1plación de los misterios: el Jesús que cada
Avemaría recuerda es el mismo que la sucesión de -
los misterios nos propone una y otra vez como Hijo
de Dios y de la Virgen ...", MC 46.

Es oración, por tanto, evangélica, que considera en


armónica sucesión los principales acontecimientos
salvíficos que se han cumplido en Cristo: desde la
Concepción virginal y los misterios de la infancia y de la
vida pública de Jesús, hasta los momentos culminantes
de la Pascua -]a pasión y la gloriosa resurreccíón- y hasta
a los efectos de e]la sobre la Iglesia naciente el día de
Pentecostés y sobre la Virgen ... ver MC 45 y RVM 19.

Por ello, es también oración fundamentalmente bíblica.


Nos hace revivir los principales 1nisterios de la historia
de la salvación. La contemplación en unión con María de
una serie de misterios de Ja salvación, sabiamente
distribuidos en cuatro ciclos que expresan el Gozo de los
tiempos mesiánicos, la Vida pública de Jesús, Luz del
mundo, el Dolor salvífico de Cristo, la Gloria del
resucitado que inunda a la Iglesia: conte1nplación que,
por su naturaleza, lleva a la reflexión práctica y a la
estimulante norma de vida, ver MC 49 y RVM 19.

Oración eclesial: el Padrenuestro, "que por su inmenso


valor es fundamental en la plegaria cristiana y la
ennoblece en sus diversas expresiones; la sucesión
litánica del Avemaria, que está compuesta por el saludo
del ángel a la Virgen y Ja alabanza obsequiosa de santa
Isabel, a la cual sigue la súplica eclesial Santa María...
",MC 49. Oración que debe hacerse vida en nuestro
itinerario de cada día hacia el Padre en el servicio a los
hombres ...

"Recitar el Rosario, en efecto, es en realidad contemplar


con. María el rostro de Cristo... El Rosario,.
comprendido en su pleno significado, conduce al
corazón mismo del vida cristiana y ofrece una
oportunidad ordinaria y fecunda, espiritual y pedagógica,
para la contemplación personal, la formación del Pueblo
de Dios y la nueva evangelización", RVM 3.

Todos estos motivos exigen que presentemos en primer


lugar los mismos textos bíblicos que invitan a la
contemplación de los misterios.

ROSARIO BIBLICO CONTEMPLADO

360. MISTERIOS GOZOSOS Lunes y Sábado

l. Contemplemos la Encarnación del Hijo de Dios: Le


1,26-38
Cuando llegó la plenitud de los tiempos, Dios envió a su
Hijo, nacido de mujer, sometido a la Ley, para rescatar a
los que estaban sometidos a la Ley, para que
recibiéramos la condición de hijos, Gál 4,4-5.

María contestó:· "Aquí está la esclava del Señor,


cúmplase en mí lo que has dicho", Le 1,38.

*Gracias, Señor, por la fe de María, concédenos escuchar


siempre tu Palabra y realizar con prontitud tu voluntad.

Momento de Silencio - Padrenuestro,


JO Avemarías y Gloria.
(Así en cada misterio)

2. Contemplemos la Visitación de Nuestra Señora a


Santa Isabel: Le. 1,39-56
Unos días después María se puso en camino y fue a toda
prisa a la sierra, a un pueblo de Judea; entró en casa de
Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el
saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel
quedó llena del Espíritu Santo y exclamó a gritos:
"Bendita tú entre la. mujeres y bendito el fruto de tu
seno". María se quedó con ella unos tres meses y
después volvió a su casa, Le 1,39-42.56.

* Gracias, Señor, por la presteza de María en el servicio a


los demás. Concédenos un amor efectivo y
comprometido a) servicio de nuestros hermanos.

3. Contemplemos el Nacimiento de Jesús en el


establo de Belén: Le 2,1-20.
Y la Palabra se hizo hombre, acampó entre nosotros y
contemplamos su gloria: gloria de Hijo único del Padre,
lleno de amor y lealtad, Jn 1,14.

María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en


pañales y lo recostó en un pesebre, Le 2, 6-19.

* Gracias, Señor, por haber querido nacer entre los


pobres para enseñamos el amor a todos los ho1nbres y
enriquecernos con tus bienes divinos. Concédenos el
verdadero espíritu de pobre para que siguiendo tus pasos
podamos ser ciudadanos de tu Reino.

4. Contemplemos la Presentación de Jesús en el


templo: Lc 2,22-35 .
Cuando llegó el tiempo de que se purificasen ... llevaron
a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor y para
entregar la oblación conforme a lo que dice la Ley del
Señor, Le 2,22-23.

* Gracias, Señor, por tu ofrenda al Padre: desde el


comienzo de tu vida eres víctima' que se inmola por la
redención del mundo. Concédenos vivir siempre unidos a
ti y compartir tu sacrificio por la salvación de nuestros
hermanos sin privilegios ni triunfalismos.

5. Contemplemos a Jesús hallado en el templo por


José y María: Le 2, 41-52
A los tres días lo encontraron por fin en el templo,
sentado en medio de los doctores, escuchándolos y
haciéndoles preguntas: todos los que lo oían quedaban
desconcertados de su sabiduría y de las respuestas que
daba, Le 2,46-47.

* Gracias, Señ,or, por el ejemplo de prontitud que


nos ofreces para seguir la voluntad del Padre.
Concédenos el valor de imitarte y buscarte, como María,
sin desanimarnos jamás.

361. MISTERIOS LUMINOSOS Jueves

1. Contemplemos a Jesús que es bautizado por Juan


en el río Jordán: Mt 3,13-17.
Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto
se abrieron los cielos y vio el Espíritu de Dios que
bajaba como una paloma y venia sobre Él. Y una voz que
salía de los cielos decía: "Este es mi Hijo amado, en
quien me complazco", Mt 3, 16-17.

* Gracias, Señor, por tu bautismo con agua y Espíritu


Santo para iniciar tu misión. Concédenos ser fieles a. la
Alianza bautismal viviendo en unión con María, como
luz del mundo y sal de la tierra.

Momento de Silencio - Padrenuestro,


1O Avemarías y Gloria.
[Así en cada misterio}.

2. Contemplemos a Jesús en las bodas de Caná


transformando el agua en vino: Jn 2, 1-12.
La madre de Jesús Je dice: "no tienen vino". Jesús le
responde: "¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no
ha llegado mi hora. " Dice su madre a los sirvientes:
"Hagan lo que Él les diga" ...
Jesús les dice: "Llenen las tinajas de agua... y llévenlas
al mayordomo ". Ellos las llevaron... el mayordomo
probó el agua convertida en vino...

Así comenzó Jesús sus signos en Galilea, manifestó su


gloria y los discípulos creyeron en Él, Jn 2, 3-5.7-9.11.

* Gracias, Señor, por este signo por el que adelantas


tu hora a instancias de María. Concédenos que, como
Ella y en Ella, estemos atentos a los signos de los
tiempos.
······
3. Contemplemos a Jesús que anuncia el Reino de
Dios e invita a la conversión, Me 1,14-15. Después que
Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y
proclamaba la Buena Noticia de Dios: "El tiempo se ha
cumplido y el Reino de Dios está cerca; conviértanse y
crean en fa Buena Noticia", Me 1,14-15.

* Gracias, Señor, por venir a establecer en el mundo


la soberanía de Dios: Concédenos un co- razón pobre
como el de María para que acoja1nos tu misericordia y
Dios sea nuestro señor y nuestro rey.

4. Contemplemos a Jesús transfigurado en el monte


Tabor, Mt 17, 1-8.
Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano
Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró
delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y
sus vestidos se volvieron blancos como la luz... Una nube
luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salió

una voz que decía: "Este es mi Hijo amado, en quien me


complazco, escúchenlo", Mt 17, 1-2.5.

* Gracias, Señor, por haberte transfigurado en


compañía de Moisés y Elías y ante 3 de tus apóstoles
para manifestar tu gloria y reconfortarles antes de tu
pasión. Concédenos escucharte sólo a Ti para
transfigurarnos a tu imagen a ejemplo de María.

5. Contemplemos a Jesús que instituye la Eucaristía:


Le 22, 14-20.

Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los


apóstoles y les dijo: "Con ansia he deseado comer esta
pascua con ustedes antes de padecer.. " Tomó luego pan,
dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo; "Esto es mi
cuerpo que se entrega por ustedes; hagan esto en
memoria mía. De igual modo, después de cenar, tomó la
copa, diciendo: "Esta copa es la nueva Alianza en mi
sangre, que se derrama por ustedes", Le 22, 14-15.19-
20.

* Gracias, Señor, por la institución de la Cena


Pascual en la cual nos das como alimento tu cuerpo y tu
sangre de la Nueva Alianza. Concédenos un aprecio muy
grande a este sacramento de la fe, signo de unidad,
vínculo de caridad y prenda de vida eterna.

362. MISTERIOS DOLOROSOS • Martes y Viernes

t. Contemplemos a Jesús que ora confiadamente al


Padre en el Huerto de los olivos, Mt 26,36-46. Jesús
llegó con sus discípulos a un huerto que llamaban
Getsemani... Llevándose a Pedro y a los hijos de
Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse.
Entonces les dijo: "Me muero de tristeza. Quédense aquí
y estén. en vela conmigo", v1t 26,36-38.

* Gracias, Señor, por haber aceptado padecer para


salvamos. Concédenos acudir a la oración y superar
siempre la tentación de abandonarte en los momentos
difíciles de la vida.

Momento de Silencio - Padrenuestro,


10 Avemarías y Gloria.
[Así en cada misterio].

2. Contemplen1os a Jesús azotado injustamente:


Jn 18,38-40 y 19,
1. Mirad, estamos subiendo a Jerusalén y el Hijo
del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y
letrados: lo condenarán a muerte y lo entregarán a los
paganos, para que se burlen de él, lo azoten y lo
crucifiquen; pero al tercer día resucitará, Mt 20, 18-19.

* Gracias, Señor, por todos tus dolores. Te pedimos por


cuantos son perseguidos, secuestrados, torturados y
encarcelados injustamente. Dígnate asociar]os a tus
dolores y liberarlos de su cautiverio.
3. Contemplemos a Jesús coronado de espinas: Jn
19, 2-7.
Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la
pusieron en la cabeza, lo vistieron con un manto color
púrpura y, acercándose a él) le decían: "¡Salud, rey de
los judíos!" Y le daban bofetadas, Jn 19,2-3.
* Gracias, Señor, por compartir con nosotros las burlas y
desprecios de quienes no nos c01nprenden. Danos valor
para defender la dignidad humana de nuestros hermanos
y perdona nuestras faltas de caridad cristiana.

4. Contemplemos a Jesús que sube al calvario con


la cruz a cuestas: Le 23, 26-31.
El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo,
que cargue cada día con su cruz y me siga; porque si
uno quiere salvar su vida, la perderá; en cambio, el que
pierda su vida por mí, la salvará, Le 9,23-24.

* Gracias, Señor, por caminar con nosotros y compartir


nuestras cruces. Danos fuerzas para proseguir en tu
seguimiento sin abandonarte ni desalentamos jamás.

5. Contemplemos a Jesús que muere en la cruz


para salvarnos: Le 23,33-38 y Jn 19,25-30. Cuando
llegaron1 al lugar llamado “la Calavera", los
crucificaron allí, a Él y a los malhecho- res, uno a su
derecha y otro a su izquierda. Jesús decía: "Padre,
perdónalos, que no saben lo que hacen'\ Le 23,33-34.

*Gracias, Señor, por enseñarnos que la violencia no es


cristiana y que la vence el perdón. Gracias por confiamos
a los cuidados de J\1aría, Madre de Ja Iglesia. Danos
valor para seguirte hasta morir contigo.

363•. MISTERIOS GLORIOSOS Domingo y


Miércoles
l. Contemplemos a Jesús que resucita venciendo el
pecado y la muerte: Mt 28,1-7; Jn 20,1-10. Sabemos
que Cristo resucitado_ de la muerte no muere ya más,
que la muerte no tiene dominio sobre El... pues lo mismo,
ustedes ténganse por muertos al pecado y vivos para
Dios, mediante el Mesías de Jesús, Rom 6,9.11.

*Gracias, Señor, por la Buena Noticia de tu Resurrección


que transforma y da sentido a nuestra vida y a nuestra
historia. Concédenos ser testigos de tu victoria ante todos
los pueblos en la alegría, la esperanza y el amor.

Momento de Silencio - Padrenuestro,


l O Avemarías y Gloria.
(Así en cada misterio).

2. Contemplemos a Jesús que sube gloriosamente al


cielo: Le 24,44-53.
La casa de mi Padre tiene muchas habitaciones. Si así no
fuera, ¿les habría dicho que voy a pre- pararles sitio?
Cuando vaya y se lo prepare, volveré para llevarlos
conmigo; así, donde esté yo, estarán también ustedes, Jn
14)-3.

* Gracias, Señor, por la alegría de tu triunfo. Concédenos


superamos cada día con dinamismo creciente,
corrigiendo nuestros defectos y cultivando las buenas
cualidades, para poder participar felices en tu victoria
final.

3. Contemplemos la venida del Espíritu Santo sobre


María y los Apóstoles, núcleo de la Iglesia naciente:
Hech 2,lss.
Al llegar el día de Pentecostés estaban todos reunidos en
el mismo lugar. De repente un ruido del cielo, como
viento recio, resonó en toda la casa donde se
encontraban, y vieron aparecer unas lenguas como fuego
que se repartían posándose encima de cada uno. Se
llenaron todos de Espíritu Santo, Hech 2,1-4.

* Gracias, Señor, por concedernos tu Espíritu. Haz que


transformados por El, seamos tus testigos ante todos los
pueblos y vivamos el Evangelio con audacia y
optimis1no.

4. Contemplemos a María llevada al cielo en cuerpo y


alma: Jdt 15,9-10.
Tú eres la gloria de Jerusalén, tú eres el honor de Israel,
tú eres el orgullo de nuestra raza. Que Dios omnipotente
te bendiga por siempre, jamás, Jdt 15,9-10.

* Gracias, Señor, por asociar a María en la plenitud de tu


triunfo. Confirma nuestra esperanza de que también
nosotros participare1nos en tu victoria, libres de todo
pecado y esclavitud.

5. Contemplemos a María coronada como reina


de la creación: 2 Tim 4,7-8.
He competido en noble lucha, he corrido hasta la meta,
me he mantenido fiel. Ahora ya me aguarda la merecida
corona con la que el Señor, juez justo, me premiará el
último día,· y no sólo a mí, sino también a todos los que
anhelan su venida, 2 Tim 4,7-8.

* Gracias, Señor, por coronar ·como Reina a tu Madre y


Madre nuestra y recompensar así su fidelidad y
colaboración en tu obra salvadora. Concédenos por su
intercesión) seguir su ejemplo y consagramos con
incansable esfuerzo a la construcción de tu Reino en la
justicia a, el a1nor y la paz.
EL SANTO ROSARIO
MÉTODÓ MONTFORTIANO

OFRECIMIENTO INICIAL

364. Me uno a todos los santos del cielo, a todos los


justos que hay en la tierra. Me uno a ti, Jesús mío, para
alabar dignamente a tu Madre santísima y alabarte en ella
y por ella. Renuncio a todas las distracciones q ue me
sobrevengan durante este rosario.

Te ofrecemos, Virgen santísima, este credo para honrar


tu fe mientras vivías en 1a tierra, y pedirte nos permitas
participar de esa misma fe. Te ofrecemos, Señor, este
padre nuestro para adorarte en tu unidad y reconocerte
como primer principio y fin último de todas las cosas.

Te ofrecemos, Santísima Trinidad, estas avemarías para


agradecerte todas las gracias que diste a María, y las que
nos concediste y concedes por intercesión suya.

Credo, padre nuestro. tres avemarías y gloria.

OFRECIMIENTO PARA CADA DECENA

365. MISTERIOS GOZOSOS Lunes y Sábados

1er. misterio: La Anunciación


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor del
misterio de tu encarnación. Y te pedimos, por este
misterio y por intercesión de tu santísima Madre,
humildad profunda de corazón. Amén.
Un padre nuestro, diez avemarías y gloria
[Así en cada misterio].

* Las gracias del misterio de la encarnación,


desciendan a nuestras almas.
Amén.

2º. misterio: La Visitación


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de la
Visitación de tu santísima Madre a su prima santa Isabel
y de la santificación de san Juan Bautista. Y te pedimos
por este misterio y por intercesión de tu santísima Madre
una perfecta caridad para con el prójimo. Amén.

* Las gracias del misterio de la Visitación, desciendan


a nuestras almas. Amén.

3r. misterio: El Nacimiento de Jesús


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
nacimiento en el establo de Belén y te pe- dimos por este
misterio y por intercesión de tu santísima Madre el
desapego de los bienes del mundo y el amor a la pobreza.
Amén.

* Las gracias del 1nisterio del nacimiento de Jesús,


desciendan a nuestras almas. Amén.·

4º misterio: La Presentación
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de
haberte presentado María en el templo; y te pedimos por
este misterio y por intercesión de tu santísima Madre
gran pureza de cuerpo y alma. Amén.

* Las gracias del ministerio de la Presentación,


desciendan a nuestras almas. Amén.
5°. misterio: El hallazgo de Jesús
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de
haberte encontrado María en el templo en medio de los
doctores; y te pedimos por este n1isterio y por
intercesión de tu santísima Madre la verdadera sabiduría.
Amén
* Las gracias del misterio del hallazgo de Jesús,
desciendan a nuestras almas. Amén.

366. MISTERIOS LUMINOSOS • Jueves

1r. misterio: El Bautismo de Jesús


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
Bautismo en el Jordán; y te pedimos por este misterio y
por intercesión de tu santísima Madre una gran fidelidad
a la pron1esas de nuestro bautismo.

* Las gracias del misterio del Bautismo de Jesús,


desciendan a nuestras almas. Amén

2°. misterio: Las bodas de Caná


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
revelación en las Bodas de Caná y te pedimos por este
misterio y por intercesión de tu santísima Madre una
profunda fe en ti. Amén.

* Las gracias del misterio de las bodas de Caná,


desciendan a nuestras almas. Amén.

3r. misterio: El anuncio del Reino


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor del
anuncio del Reino y la invitación a la con- versión; y te
pedimos por este misterio y por intercesión de tu
santísima Madre la gracia de un sincero arrepentimiento.
A1nén.
* Las gracias del misterio del anuncio del Reino,
desciendan a nuestras almas. Amén. ·

4º. misterio: La Transfiguración


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
Transfiguración en el Monte Tabor; y te pe- dimos por
este misterio y por intercesión de tu santísima Madre una
gran docilidad a todas tus enseñanzas. Amén.

* Las gracias del misterio de la Transfiguración,


desciendan a nuestras almas. Amén.

5°. misterio: La institución de la Eucaristía


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de la
institución de la Eucaristía; y te pedimos por este
misterio y por intercesión de tu santísima Madre, un
amor profundo a este gran misterio de nuestra fe. Amén.
\
* Las gracias del misterio de la Eucaristía, desciendan
a nuestras almas. Amén.

367. MISTERIOS DOLOROSOS • martes y viernes

1r. misterio: La agonía de Jesús en el huerto


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
agonía mortal en el huerto de los Olivos; y te pedimos
por este misterio y por intercesión de tu santísin1a Madre
la contrición de nuestros pecad os. Amén.
* Las gracias del misterio de la agonía de Jesús,
desciendan a nuestras almas. Amén.

2°. misterio: La flagelación del Señor


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
sangrienta flagelación y te pedimos por este misterio y
por intercesión de tu santísima Madre la mortificación de
nuestros sentidos. Amén.

* Las gracias del misterio de la flagelación de


Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.

3r. misterio: La coronación de espinas


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
coronación de espinas; y te pedimos por este misterio y
por intercesión de tu santísima Madre el desprecio del
mundo. Amén.

* Las gracias del misterio de la coronación de espinas


de Jesús desciendan a nuestras almas. Amén.

4º. misterio: La Cruz a cuestas de Jesús


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
cruz a cuestas; y te pedimos por este n1isterio y por
intercesión de tu santísima Madre paciencia en todas
nuestras cruces. Amén.

* Las gracias del misterio de la cruz a cuestas de


Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.

5°. misterio: La crucifixión y muerte de Jesús


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
crucifixión y muerte ignominiosa en el Calvario; y te
pedimos por este misterio y por intercesión de tu
santísima Madre, la conversión de los pecadores, la
perseverancia de los justos y el alivio de las almas del
Purgatorio. Amén.

* Las gracias del misterio de la crucifixión y muerte


de Jesús, desciendan a nuestras almas. Amén.
368. MISTERIOS GLORIOSOS • miércoles y
domingo

1r. misterio: La resurrección del Señor


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
Resurrección gloriosa; y te pedirnos por este misterio y
por intercesión de tu santísima Madre amor a Dios y
fervor en su santo servicio. Amén.

* Las gracias del 1nisterio de la resurrección de Jesús


desciendan a nuestras almas. Amén.

2°. misterio: La ascension de Jesus


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de tu
ascensión triunfante: y te pedimos por este misterio y por
intercesión de tu santísima Madre deseo ardiente del
cielo, nuestra patria querida. Amén.

* Las gracias del misterio de ascensión de Jesús,


desciendan a nuestras almas. Amén.

3r. misterio: La venida del Espíritu Santo


Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de la
venida del Espíritu santo sobre la Iglesia; y
te pedimos por este misterio y por intercesión de tu
santísima Madre la venida del Espíritu Santo a nuestras
almas. Amén ..
* Las gracias del misterio de la venida del Espíritu
Santo, desciendan a nuestras almas. Amén.

4°. misterio: La resurrección y asunción de la Virgen


María
Te ofrece1nos, Señor Jesús, esta decena en honor de la
resurrección y gloriosa asunción de tu santísima Madre al
cielo y te pedimos por este misterio y por intercesión de
Ella tierna devoción a tan buena Madre. Amén.
* Las gracias del misterio de la muerte y resurrección
de María> desciendan a nuestras almas. Amén.

5°. misterio: La coronación de María como reina


universal
Te ofrecemos, Señor Jesús, esta decena en honor de la
coronación de tu santísima Madre en el cielo; y te
pedimos por este misterio y por inter- cesión de Ella la
perseverancia en la gracia y la corona de la gloria. Amén.

* Las gracias del misterio de la coronación de María,


desciendan a nuestras almas. Amén.
ORACIÓN FINAL

Os saludo, oh María, Hija amabilísima del eterno Padre,


Madre admirable del Hijo, fidelísima Esposa del Espíritu
Santo, Templo augusto de la Santísima Trinidad; os
saludo Princesa soberana a quien todo está sometido en
el cielo y en la tierra; os saludo Refugio seguro de los
pecadores, Nuestra Señora de la misericordia que a nadie
jamás habéis rechazado. Por más pecador que yo sea, me
arrojo a vuestros pies y os niego me obtengáis del buen
Jesús, vuestro querido Hijo, la contrición y el perdón de
todos mis pecados con la divina Sabiduría. Me consagro
enteramente a vos con todo lo que tengo. Os tomo desde
hoy por mi Madre y Señora Tratadme, pues, como al
último de vuestros hijos y al más sumiso de vuestros
siervos. Escuchad, Princesa mía, escuchad los suspiros
de un corazón que desea amaros y fielmente serviros.
Que jamás se diga que de todos los que a vos han
recurrido, sea yo el primer abandonado. ¡Oh esperanza
mía, oh vida mía, oh mi fiel e inmaculada Virgen María,
defendedme, alimentadme, escuchadme, instruidme y
salvadme! Amén.
C- LETANÍAS

LETANÍAS DEL ESPÍRITU SANTO

369. Señor, ten piedad.


Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial, ten piedad.
Dios, Hijo Redentor del inundo, ten piedad.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad.
Trinidad santa que eres un solo
Dios, ten piedad.
Espíritu que procedes del Padre y del Hijo,
ten piedad·
Espíritu del Señor que al comienzo de la creación
planeabas sobre las aguas...
Espíritu por cuya inspiración han hablado los profetas ...
Espíritu cuya unción nos enseña todas las cosas...
Espíritu que das testimonio de Cristo...
Espíritu de verdad que nos instruyes sobre todas las
cosas...
Espíritu que descendiste sobre María...
Espíritu del Señor que llenas todo el orbe...
Espíritu de Dios que habitas en nosotros ...
Espíritu de Sabiduría y de entendimiento ...
Espíritu de consejo y fortaleza...
Espíritu de ciencia y de piedad ...
Espíritu de temor del Señor...
Espíritu de gracia y de misericordia ...
Espíritu de fuerza, dilección y sobriedad...
Espíritu de fe, esperanza, amor y paz ...
Espíritu de humildad y castidad ...
Espíritu de benignidad y mansedumbre ...
Espíritu de gracia multiforme ...
Espíritu que escrutas hasta los secretos de Dios..
Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos inefables...
Espíritu que descendiste sobre Cristo en forma de
paloma...
Espíritu en el cual renacemos ...
Espíritu que difundes la caridad en nuestros corazones ...
Espíritu de adopción de los hijos de Dios...
Espíritu que apareciste en lenguas de fuego sobre los
apóstoles...
Espíritu con el cual fueron colmados los apóstoles...
Espíritu que distribuyes tus dones a cada uno como tú
quieres...
Muéstrate propicio, perdónanos, Señor.
Muéstrate propicio, escúchanos, Señor.
De todo mal, líbranos, Señor.
Oe todo pecado ...
De las tentaciones e insidias del demonio ...
De toda presunción y desesperación ...
De la resistencia a la verdad conocida ...
De la obstinación y la impenitencia ...
De la impureza de mente y de cuerpo...
Del espíritu de fornicación ...
De todo espíritu malo...
Por tu eterna procesión del Padre y del Hijo...
Por la encan1ación de Jesucristo ...
Por tu descenso sobre Cristo en el Jordán ...
Por tu advenimiento sobre los discípulos...
En el día del juicio ...
Pecadores, te rogamos, óyenos.
Para que así como vivimos por el Espíritu, obremos
también por el Espíritu ...
Para que, recordando que somos templo del Espíritu,
no nos profanemos ...
Para que, viviendo según el Espíritu, dominemos los
deseos de la carne...
Para que no contristemos al Espíritu Santo de Dios ...
Para que seamos solícitos en guardar la unidad del
Espíritu en el vínculo
de la paz...
Para que no crearnos a todos los espíritus...
Para que discernamos si los espíritus son de Dios...
Para que te dignes renovar en nosotros el espíritu de
rectitud ...
Para que nos confirmes con tu Espíritu soberano...
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten
piedad de nosotros.

Oración

Asístanos, Señor, la fuerza del Espíritu Santo, a fin de


que purifique piadoso nuestros corazones y nos preserve
de todo mal. Por J.N.S. Amén.

LETANÍAS DEL DULCE NOMBRE DE


JESÚS

370. Señor, ten piedad.


Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial, ten piedad.
Dios, Hijo Redentor del mundo, ten piedad.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad.
Trinidad santa que eres un solo Dios, ten piedad.
Jesús, Hijo de Dios vivo, ten piedad.
Jesús, esplendor del Padre...
Jesús, blancura radiante de la luz eterna...
Jesús, rey de la gloria ...
Jesús, sol de justicia ...
Jesús, hijo de la Virgen María ...
Jesús amable ...
Jesús admirable...
Jesús, padre del siglo futuro ...
Jesús, ángel del gran consejo...
Jesús potentísimo ...
Jesús pacientísimo ...
Jesús obedientísimo ...
Jesús manso y humilde de corazón ...
Jesús amante de la castidad ...
Jesús que nos amaste hasta el extremo...
Jesús, Dios de paz ...
Jesús, autor de la vida ...
Jesús, modelo de virtudes ...
Jesús, celador de las almas...
Jesús, Dios nuestro
Jesús, padre de los pobres...
Jesús, tesoro de los fieles...
Jesús, buen pastor...
Jesús, luz verdadera ...
Jesús, sabiduría eterna...
Jesús, bondad infinita ...
Jesús, camino y vida nuestra ...
Jesús, rey de los patriarcas ...
Jesús, alegría de los ángeles...
Jesús, maestro de los apóstoles...
Jesús, doctor de los evangelistas ...
Jesús, fortaleza de los mártires ...
Jesús, luz de los confesores ...
Jesús, pureza de las vírgenes ...
Jesús, corona de todos los santos...
Muéstrate propicio, perdónanos, Jesús.
Muéstrate propicio, escúchanos, Jesús.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado ...
De tu ira...
De las insidias del diablo...
Del espíritu de fornicación ...
De la muerte eterna...
Del menosprecio de tus inspiraciones ...
Por el misterio de tu santa Encarnación ...
Por tu natividad ...
Por tu infancia...
Por tu vida divina ....
Por tus trabajos...
Por tu agonía y tu pasión ...
Por tu cn1z y tu abandono...
Por tus desfallecimientos ...
Por tu muerte y sepultura ...
Por tu resurrección ...
Por tu ascensión...
Por tus alegrías...
Por tu gloria...
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
V. Bendito sea el nombre del Señor.
R: Ahora y por siempre.
Oración

Señor Jesucristo que dijiste: "Pidan y recibirán, busquen


y hallarán, llamen y les abrirán'': concédenos, te pedimos,
el efecto de tu amor divino, para que te amemos de todo
corazón, en palabras y obras, y no cesemos nunca de
alabarte. Tú que vives y reinas ... Amén.

LETANÍA MARIANA LAURETANA


371. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial, ten piedad.
Dios, Hijo Redentor de] mundo, ten piedad.
Dios, Espíritu Santo, ten piedad.
Trinidad santa que eres un solo Dios, ten piedad.
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios ...
Santa Virgen de las vírgenes ...
Madre de Cristo ...
Madre de la divina gracia...
Madre purísima…
Madre siempre virgen ...
Madre inmaculada ...
Madre amable ...
Madre admirable ...
Madre del buen consejo...
Madre del Creador...
Madre del Salvador...
Madre de la Iglesia...
Virgen prudentísima...
Virgen venerable ...
Virgen digna de alabanza...
Virgen poderosa....
Virgen clemente...
Virgen fiel...
Espejo de justicia...
Trono de la sabiduría ...
Causa de nuestra alegría...
Vaso espiritual...
Vaso de honor...
Vaso insigne de devoción ...
Rosa mística ...
Torre de David...
Torre de marfil...
Casa de oro...
Arca de la alianza ...
Puerta del cielo...
Estrella de la mañana ...
Salud de los enfermos ...
Refugio de los pecadores ...
Consuelo de los afligidos ...
Auxilio de los cristianos...
Reina de los ángeles...
Reina de los patriarcas ...
Reina de los profetas ...
Reina de los apóstoles...
Reina de los mártires ...
Reina de los confesores...
Reina de las vírgenes ...
Reina de todos los santos...
Reina concebida sin pecado original...
Reina llevada al cielo...
Reina del santísimo rosario ...
Reina de la paz...
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor;
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
V/. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R/. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oración

Oh Dios, que en los designios de tu misericordia, quisiste


colocar junto al autor de la gracia a la Santísima Virgen y
la asociaste a él en el misterio de la salvación humana:
Concédenos, te pedimos: que Ella nos alcance la
abundancia de tus gracias y nos conduzca al puerto de
eterna salvación.
Por J.N.S. Amén.

LETANÍAS EN HONOR DE
SAN LUIS MARÍA DE MONTFORT

372. Señor, ten piedad.


Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.
Dios, Padre todopoderoso, ten piedad de nosotros.
Dios, hijo Redentor del mundo ...
Dios, Espíritu Santo...
Trinidad santísima, que eres un solo Dios...
Santa María, ruega por nosotros.
San Luís María de Montfort, ruega por nosotros.
Discípulo fiel de Jesucristo, Sabiduría encamada ...
Corazón dócil al Espíritu Santo...
Predicador de la cruz y del Rosario...
Esclavo de amor de Jesús en María ...
Doctor de la Verdadera Devoción a la santísima Virgen
Hombre de oración y de mortificación ...
Modelo de sacerdotes y misioneros ...
Fundador de congregaciones religiosas ...
Formador de laicos al servicio de la Iglesia ...
Amigo de los pobres y de los enfermos...
Educador cristiano de la juventud ...
Alcánzanos el Espíritu de fe, San Luis María de
Montfort.
Alcánzanos el Espíritu de oración…
Alcánzanos el sentido de la Cruz...
Alcánzanos tu verdadera devoción a María...
Alcánzanos tu amor a la Iglesia...
Alcánzanos tu valor en las pruebas ...
Alcánzanos tu espíritu misionero ...
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo:
perdónanos, Señor.
Cordero Dios que quitas el pecad0 del mundo:
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo:
ten piedad de nosotros.
V/. San Luis María de Montfort,
R/. Ruega por nosotros.

Oración

Oh Dios de eterna Sabiduría, que constituiste a san Luis


María en excelente tes6go y maestro de la consagración a
Jesucristo por medio de su Madre santísima: concédenos,
que siguiendo el camino espiritual que nos dejó,
podamos extender tu reinado en el mundo.
Por J. N.S. Amén.
LETANÍAS EN HONOR DE LA BEATA
MARÍA LUISA DE JESÚS TRICHET

373. María Luisa de Jesús [1684-1759} nació en


Poitiers. Su consagración radical a Dios y su dedicación
a los pobres hacen de ella una mujer cuyo mensaje
alcanza la máxima actualidad. Beatificada por el Papa
Juan Pablo 11(J6 de mayo de J 993), es la discípula más
generosa de la experiencia espiritual del P. de Montfort
y cofundadora con él de las Hijas de la Sabiduría).

Señor, ten piedad.


Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Dios, Padre todopoderoso, ten piedad de nosotros.
Dios, hijo Redentor del mundo ...
Dios, Espíritu Santo...
Trinidad santísima, que eres un solo Dios...
Santa María, ruega por nosotros.
Beata María Luisa de Jesús, mujer de fe a toda
prueba, ruega por nosotros.
Mujer movida por la esperanza al servicio del reino de
Dios...
Mujer de oración, contemplación y acción...
Mujer siempre dócil al Espíritu Santo...
Mujer de celo ardoroso y audacia apostólica...
Mujer de Sabiduría y prudencia ...
Mujer amante de los pobres, los enfermos e indigentes ..
Mujer que buscaste cumplir siempre la voluntad del
Señor...
Corazón tierno, generoso y compasivo...
De la oscuridad de la fe y la fragilidad de la esperanza,
líbranos, María Luisa de Jesús.
De la falta de audacia apostólica ...
Del temor al riesgo y al porvenir...
De las complicidades con la injusticia ...
De la resistencia a la voluntad de Dios ...
De la tibieza espiritual...
De la pobreza de amor ...
De la vida instalada ...
Del conformismo y la pusilanimidad ...
De la falta de comprensión y fraternidad ...
Tu sed de Cristo Sabiduría,
comunícanos María Luisa de Jesús.
Tu fe pura y sin gustos ni visiones.;.
Tu docilidad al Espíritu ...
Tu oración continua ...
Tu fidelidad a la gracia...
Tu espíritu de adoración a la Eucaristía ...
Tu mortificación universal...
Tu humildad de corazón ...
Tu celo por la gloria de Dios...
Tu bondad, sencillez y generosidad a toda prueba ...
Tu amor evangélico a los pobres ...
Tu obediencia incondicional ...
Tu discreción y discernimiento en la formación religiosa
Tu fortaleza integral...
Tu comunión espiritual con san Luis María de Montfort...
Tu deseo de unidad y fidelidad al carisma...
Tu abandono a la Providencia ...
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo:
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo:
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo:
Ten piedad de nosotros.

V./ Beata María Luisa de Jesús.


R./ Intercede por nosotros.
Oración

Oh Dios y Padre nuestro, que, en el designio de tu


Providencia, has querido que la beata María Luisa de
Jesús Trichet, virgen, guiada por la Madre de tu Hijo,
fuera fiel discípula de tu Sabiduría: concédenos, a
ejemplo suyo, manifestar tu amor a los pobres y anunciar
a todos el gozoso mensaje de la Sabiduría evangélica.
Por J. N.S. Amén.
TERCERA PARTE

ESTATUTOS
DE LA ASOCIACIÓN
MARÍA REINA
DE LOS CORAZONES

LAS ÁSOCIACIONES MONTFORTIANAS


ESTATUTOS ÁCTUALES
ASOCIACIONES

1. LAS ASOCIACIONES MONTFORTIANAS

A) MONTFORT Y LAS ASOCIACIONES DE SU


TIEMPO

San Luis de Montfort se preocupaba por brindar a


quienes habían renovado por 1nanos de María sus votos
y compromisos bautismales durante la misión, los
medios de asegurar su perseverancia.

El "contrato de Alianza" ocupaba el primer lugar. Pero el


santo, que tenía un profundo sentido de Iglesia, sabía
perfectamente que el cristiano, lejos de ser un solitario
formaba parte de una comunidad, de la cual necesita y
para con la cual tiene ciertos deberes. El misionero tenía
también viva conciencia del hecho de que el bautismo
consagra a Jesucristo y a su servicio: "el bautismo nos ha
convertido en verdaderos esclavos de Jesucristo, que no
deben vivir, trabajar y morir sino para ese Dios-hombre
..." (VD 68).

La comunidad eclesial en sus diferentes niveles


(parroquial, diocesano, nacional, universal) ha visto que
sus 1niembros forman grupos, asociaciones, novimientos
útiles a su vida espiritual y a la acción apostólica a la
cual se sienten llamados.

375. En tiempos de Montfort, se trataba de n1ú1tiples


cofradías, adaptadas a diferentes Categorías de personas:
tales como la Asociación de Doncellas, la de san Miguel
para soldados, o agrupaciones de bautizados en función
de afinidades espirituales, como la Cofradía del Rosario,
tan estimada por él. Montfort ha subrayado muy
fuertemente la dimensión comunitaria de 1a acción
apostólica. El grupo de los apóstoles que rodeaba a Jesús
era para él el modelo de cuantos están llamados a
continuar la misión. Lo que vale en especial para los
misioneros de la Compañía de María a quienes pide vivir
a lo apostólico, es decir, tomando por modelo, en su
forma de vivir y obrar, el grupo de los apósto1es,
compartiendo la mis1na confianza filial de Jesús para
con su Padre mediante W1 abandono total a la
Providencia, poniéndolo todo en común, y libres de
cualquier atadura para dedicarse totalmente a la Misión,
al advenimiento del Reino.

La Súplica Ardiente, la Exhortación a los Asociados de


la Compañía de María y la Regla Manuscrita para los
misioneros, se dirigen en primer lugar a los mie1nbros de
la Compañía de María. Pero el ideal que nuestro santo
expresa entonces puede inspirar a cuantos quieren seguir
el camino espiritual que nos propone. Todos los
consagrados a Jesús por María quedan invitados a
congregarse bajo el manto de Nuestra Señora, según su
estado y posibilidades, para comprometerse bajo su
dirección a servir a la misión confiada a la Iglesia.
Montfort esperaba "un escuadrón de aguerridos y
valientes soldados de Jesús y de María, de uno otro
sexo...'' (VD 114).

Este pasaje muestra claramente que sus invitaciones y


esperanzas no concernían sólo a los sacerdotes. Sabemos,
por otra parte, que llamó a laicos para su obra apostólica.

376. Muchos movimientos, grupos, incluso institutos (a


veces vinculados de una manera u otra a la Compañía de
María o independientes de ella) han adoptado el camino
preconizado por san Luis de Montfort para llegar a Cristo
por María. Es el caso particular de la Legión de María.
El santo misionero deseaba también que los que hicieran
la consagración personal a Jesús por María pudieran
encontrar una cofradía que les permitiera asociarse para
vivir1a: Aquellos y aquellas que quieran ingresar en esta
devoción particular, no erigida aún en cofradía, aunque
es de desear que lo sea... (VD 227). Este deseo del santo
ha sido realizado y quienes hacen su consagración
pueden ingresar a la Asociación monfortiana de María
Reina de los Corazones.

La invitación del santo sigue resonando actualmente en


los corazones de muchos cristianos. En todas partes, para
quienes lo desean, existe la posibilidad de ingresar
directamente en la Asociación de María Reína de los
Corazones, que presentamos en seguida.

B) LA ASOCIACIÓN "MARÍA REINA DE LOS


CORAZONES"

377. En 1889, en el Canadá, nació, con el título de


Cofradía de María Reina de los Corazones, la asociación
anhelada por Monteforte. El título de ''Reina de los
Corazones" era gratísimo a Montfort, y define claramente
el carácter voluntario y amoroso de la relación que se
establece entre María y los consagrados por ella a su
Hijo. Las filiales de la Cofradía se van a multiplicar
rápidamente, en Francia, en numerosos países de Europa
y de América, y en algunos países de Asia y África.

El 28 de abril de 1913, un decreto del Papa Pío X


confería a la filial de la Cofradía en Roma el título de
Archicofradía y a ella desde entonces debía vincularse
todas las demás. En 1965, existían en el mundo unos 140
centros, algunos de los cuales contaban con decenas de
millares. de miembros.
378. ¿Cuál era la finalidad de la Cofradía, según los
estatutos? - La Cofradía tiene por fin, se leía en ellos,
establecer y extender el reinado de María en nuestras
almas para hacer reinar ·más perfectamente en ellas a
Jesucristo. Se requería, la consagración, en cuanto fuera
posible según la fórmula del P. de Montfort. Se
rec01nendaba igualmente renovarla todos los días y
dedicarse a vivirla en dependencia de María.

379. En forma paralela, se había fundado una


Asociación de los sacerdotes de María Reina de los
corazones en 1907. Los estatutos les señalaban esta doble
finalidad: 1°Santificar la propia vida sacerdotal

mediante la práctica de la perfecta devoción a l'v1aría tal


como la enseña el P. de Montfort. 2° Convertir esta
devoción en su gran instrumento de apostolado a fin de
establecer el Reinado de Jesucristo por el Reinado de
María tanto en las personas como en la sociedad.
El Papa Pío X quiso hacerse inscribir el registro de esta
Asociación y animó su desarrollo. La Revue des Prétres
de Marie Reine des Coeurs (Revista de María, Reina de
los Corazones) se dedicó a hacerla conocer y se extendió,
sobre todo en Francia, pero también en Italia, Inglaterra,
España, Colombia, Méjico y Vietnam.

380. Es preciso reconocer que ambas asociaciones


experimentaron un declinar después de la segunda guerra
mundial. Se hacía necesaria su renovación. El 5 de julio
de 1956, se aprobaron nuevos estatutos. La Asociación
de los Sacerdotes de María Reina de los Corazones,
considerada entonces como rama de la Cofradía logra su
independencia. Ambas asociaciones son consideradas
desde entonces como terceras órdenes respecto de la
orden principal. Su carácter apostólico queda fuertemente
subrayado, en vinculación con la misión de la Compañía
de María.
El período de renovación conciliar dejó marcada la
reflexión en torno a las dos asociaciones y aparecieron
nuevos estatutos.

***
2. ESTATUTOS ACTUALES DE LA ASOCIACIÓN
"MARÍA REINA DE LOS CORAZONES"

I - NATURALEZA Y FINALIDAD

381. La Asociación de María Reina de los Corazones


reúne a bautizados que se proponen vivir las exigencias
del bautismo en una consagración total a Jesucristo por
las manos de María, es-decir, haciendo suya la "práctica
perfecta de la verdadera devoción)' enseñada por san
Luís María de Montfort, su guía espiritual.

Esta asociación, vinculada orgánicamente a la Co1npañía


de María, no dispone de estructura jurídica autónoma y
sus miembros participan de la misión de la Compañía de
María.

2 - RELACIONES CON LA COMPAÑÍA DE


MARÍA

2.1. Asociación propia de la Compañía de María

382. La Asociación de María REINA DE LOS


CORAZONES, reconocida como “asociación propia" de
la Compañía de María, es en cierta forma extensión de la
misma Compañía: se alimenta de su espíritu, los
asociados se esfuerzan por sostener y prolongar su acción
apostólica en su propio ambiente de vida, conforme a su
vocación y situación personales, a fin de establecer el
Reinado de Jesús por medio de María.

2.2. Sede y centros

La Sede central de la Asociación se halla en la Casa


Generalicía de la Compañía de María. Cada nación,
región o lugar particular, monfortianos o no, pueden no
obstante, tener su propio centro.

3 - DIRECCIÓN

3.1. Director general

383. El Superior General de la Compañía de María es


el director general de la Asociación. El puede nombrar
directores delegados, nacionales, regionales o locales
para los diferentes centros.

Si el Superior general nombra a un sacerdote secular


como director de un centro de la Asociación, tendrá que
obtener de antemano el consentimiento del Ordinario del
mencionado sacerdote y si se trata de un religioso no
monfortiano, deberá conseguir Ja autorización del
superior mayor del mismo.

El Director General comunica regularmente a los di-


rectores de los Centros orientaciones e instrucciones y
vela por su aplicación.

3.2. Oficio de los directores de centros

384. A su vez, los directores de Centros se preocuparán


por ayudar a los miembros de la Asociación a conocer y
seguir cada vez mejor el camino espiritual heredado de
san Luis de Montfort a fin de asegurar la fidelidad
bautismal: seguir a Jesucristo, Sabiduría eterna y
encamada para la salvación del inundo, mediante una
entrega total de sí mismo a Aquella por quien, bajo la
acción todopoderosa del Espíritu santo, quiso llegar hasta
nosotros.

Recordarán también el deber de hacer conocer en su


alrededor este camino de vida a fin de que; cada vez se
realice mejor el Reinado de Jesús por el Reinado de
María.

4 - LOS MIEMBROS

4.1. ¿Quién puede entrar a la Asociación?

385. La entrada a la Asociación de MARIA REINA


DE LOS CORAZONES se hace mediante la inscripción
en el registro de la Asociación, precedida de la
consagración a Jesucristo Sabiduría eterna y encamada,
por las manos de María, según la fórmula de san Luis de
Montfort, con la conveniente preparación.

4.2. Incorporación

386. Quienes, luego de conveniente preparación, hacen


su consagración a Jesucristo, Sabiduría eterna

y encamada, por medio de María, según la fórmula de


san Luis María de Montfort, pueden formar parte de la
Asociación. La incorporación se hace, luego de petición
motivada, por la inscripción en el registro de la
Asociación.

4.3. Compromisos

387. La consagración implica para los miembros de la


Asociación María Reina de los Corazones, según el
propio estado de vida, el compromiso de vivir en el
espíritu de la espiritualidad monfortiana tal como se la
expresa en la Compañía de María. Deben, por tanto,
tratar de impregnar con ella todas sus actividades y
apostolado. Los asociados son fieles a renovar cada día
la consagración. Se comprometen igualmente a
colaborar, en la medida de sus posibilidades y según su
propia condición, en el apostolado de la Compañía de
María, siguiendo las directivas del Superior General.
Por último, se esfuerzan por vivir en comun1on espiritual
con todos los miembros de la Asociación y participar en
las diferentes reuniones y encuentros que les propongan.

4.4. Derechos

388. Dado el vínculo vital existente con la Compañía


de María, los asociados tienen derecho a recibir del
Director General y de las diferentes instancias instituidas
por él la formación y animación espirituales que les
permitan vivir y adelantar en la práctica de su
consagración total a Cristo por medio de María y en los
compromisos apostólicos a que ella conduce.

5 - PARTICIPACIÓN EN LOS BIENES


ESPIRITUALES

389. Por su ingreso en la Asociación, los. miembros de


hallan en comunión espiritual con toda la familia
monfortiana. Celebran gustosamente las fiestas litúrgicas
que constituyen signos y realizaciones de la misma
comunión.

La Anunciación del Señor, el 25 de marzo, es la fiesta


principal de la Asociación. EJ nacimiento del Señor, el
25 de diciembre; la Inmaculada Concepción, el 8 de
diciembre; la fiesta de san Luis de Montfort, el 28 de
abril, serán celebradas también en forma señalada por los
miembros de la Asociación. Los miembros participan
igualmente de las riquezas espirituales que derrama sobre
la familia Monfortiana Aquella que se consagró
totalmente y en forma inefable a quien todo se lo dio
(VD 144).