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SEMINARIO DIOCESANO

“NTRA. SRA. DE LA ESPERANZA”

Nombre: Ivan Guanoluisa

Curso: Primero de teología

Asignatura: Teología Fundamental.

LA TEOLOGÍA FUNDAMENTAL ANTE EL DESAFÓO DE LA INCREENCIA

La Teología Fundamental brinda críticas validas sobre la vida de fe. Esta, por ningún

motivo debe manipular la fe o su mensaje, o incluso permitir que sea tergiversado. La

Teología Fundamental, se desarrolla en un ámbito de total integración y de participación de

personal, en la cual no se intenta imponer una verdad, sino llegar, mediante un dialogo, a su

completa aceptación de la revelación y el mensaje salvífico.

1. El panorama actual de la increencia.

Con los avances de las ciencias experimentales, positivismo, la posición atea se ve

respaldada en gran medida. Junto a ellas, los diferentes deseos del hombre surgen y buscan

obtener, o mejor dicho, universalizar, su dominio en el hombre, negando o desechando todo

tipo de religiosidad.

1.1. Los diversos caminos del ateísmo


1.1.1. El ateísmo científico
Con A. Comte, inicia lo que será el positivismo. Para el positivismo, la metafísica es

inservible. Las ciencias se toman el mundo y hasta ese momento no se pude detener, ya

que influye mucho en los avances de la humanidad, claro desde el punto de vista

científico. Al reducir todo a mera experiencia, la existencia de Dios pasa a ser obsoleta,

pues no ha sido demostrado con hechos.


1.1.2. El ateísmo semántico y epistemológico
La importancia del lenguaje entra en juego en este tipo de ateísmo. Para que sea

verdadera una proposición, la frase tiene que describir exactamente la realidad y debe

ser empírica. Por tanto solo lo lógico tiene un sentido real. Los contenidos o enunciados

teológicos al carecer de esta lógica, son inútiles; y se forma un lenguaje para pocos.
1.1.3. El ateísmo humanista
El rechazo del Absoluto es el progreso del hombre. El hombre es la base para todo

progreso, en donde el mismo hombre es su propio Dios. Asumiendo a un Dios, el

hombre se ve incapaz de enfrentar los diferentes ataques que se hagan hacia él. Ve a

Dios como un obstáculo para el progreso. El hombre busca crear su propia libertad. Ser

dueños de sí mismos.
1.1.4. El ateísmo freudiano
Ante las adversidades de la vida, nace el sentimiento religioso, en el cual el hombre

trata de encontrar un respaldo, una protección. Su exponente, Freud, asume que es por

falta de la presencia paterna; por eso el hombre proyecta una imagen llamándola Dios, y

le da la autoridad sobre su vida y destino, asimilando que tiene protección y seguridad.


1.2. Las propuestas agnósticas
Busca fomentar un humanismo en el cual creyente y ateos no se intenten fomentar sus

tradiciones. Se podría llamar, en cierta forma, filantropía, ya que solo busca unidad

social. Tanto el ateo como el creyente, tienen fe, para el agnosticismo, esto no importa,

pues no se los considera de un alto contenido intelectual.


1.2.1. El agnosticismo analítico
Manda y prima la razón. Todo lo que esta fuera de ella o no alcanza un argumento

válido, simplemente no es. Todo el conocimiento debe estar dentro de los parámetros de

la razón. Se resalta que no es ni creyente ni ateo, pero tiene cierta inclinación al ateísmo.
1.2.2. El agnosticismo aporético-enigmático
Se basa solo en la argumentación racional. No asume la trascendencia y permanece en

la visión humanista. Acogen a quienes hayan experimentado dolor, tristeza, entre otros;

no hacen distinción de creencias.


1.2.3. El agnosticismo religioso
Tiene su fundamento, al igual que las anteriores, en la razón, pero, sobre todo en que no

hay datos racionales que digan y demuestren la existencia de Dios. Quienes afirman de
Dios, lo hacen por fe, y en este campo, eso no es válido. Su principal problema sería,

que puede terminar en crea o aumentar ateos.


1.2.4. El agnosticismo ‘popular’
Es abundante por la falta de argumentos racionales y que con ello hace que nuevos

miembros formen parte de ese tipo de agnosticismo. Su confianza estás más en las

ciencias, porque ha obtenido respuestas diferentes sin recurrir a la trascendencia.


1.2.5. El agnosticismo posmoderno
Aquí se presenta lo que se conoce como indiferencia; no hace parte en los ámbitos de

creyente o ateo, pero incentiva a la defensa y lucha de la vida cotidiana.


1.3. La manera silenciosa de la indiferencia.
Los valores humanos no forman parte esencial en la persona. Durante el paso del día, de

la mañana a la noche, el hombre va experimentando situaciones en las cuales encuentra

la satisfacción deseada. Las cuestiones religiosas, no se las considera dentro del marco

intelectual, por tanto no son tomadas en cuenta, dando un significado totalmente banal a

la religión.

1.3.1. Los diversos tipos de indiferencia

Realizar una clasificación propia de la indiferencia, no es posible; lo que se puede hacer

es, estudiar las experiencias que han hecho posible esta indiferencia. Tenemos la

indiferencia por alejamiento, las personas que no han tenido una buena experiencia de

fe, se van alejando poco a poco, hasta anular por completo de su vida las practicas

sacramentales. Es importante trasmitir los contenidos de fe de una manera muy

accesible para el creyente. Otra es indiferencia por compromiso, cuando no se entiende

muy bien la vitalidad de la fe, ya no la percepción necesaria de la misma en nuestras

vidas, o que aporte algo bueno al sentido humano; nos preocupa más lo del mundo que

nuestra fe. Por último indiferencia como salida de un conflicto persona, se desarrolla

cuando el creyente tiene problemas afectivos, y estos influyen de manera radical en su

vida, también cuando ha tenido una mala experiencia con personas muy allegadas a la

Iglesia. Se forma así, a criterio propio, un resentimiento con la fe.


1.3.2. Factores que desencadenan o fomentan la indiferencia
Surge de la subjetividad de la persona, frente a los diferentes cambios culturales que se

van dando, cuando siente que los valores o prácticas religiosas no aportan algo

significativo para su entorno, los desecha. Entre las más subjetivas tenemos: la liturgia,

cuando se la celebra sin un ánimo de convicción, un culto vacío, mecánico, donde no

lleva nada de que se está tratando de trasmitir. Lenguaje religioso, a lo largo de las años,

el lenguaje cada vez va tomando nuevos formas de llegar a las personas, sea por medio

de imágenes, o videos; estas formas presentan una atracción tan grande que la persona

se vuelve presa de ellos, dejando de la lado religioso, pues en las cosas banales ha

encontrado como cierta explicación a sus cuestiones, o mejor dicho, un sedante.

1.4. La increencia de la Nueva Era (new age)

Las ansias de poder y placer que nacen solo en la misma persona, hacen que el hombre

busque la satisfacción o su sentido de vida en la misma persona, o mejor dicho en lo

intrascendente. Busca generar sus propias leyes, en las cuales nadie sea influyente. Pero,

para ello utilizara de forma inadecuada los datos científicos como conceptos

espirituales. Se podría hablar de un hedonismo.

1.4.1. Frente a la búsqueda de identidad y armonía, una conciencia integral cósmica.


Individualismo; no permite que otros busquen o le den un tono de sentido a sus vidas,

sino que la quieren alcanzar por sí mismos. Se plantea la noción de que estamos en

conflicto con uno mismo. Cuando hemos logrado la reconciliación interna, entonces

podremos alcanzar la unificación con el cosmos, la unión persona mundo.


1.4.2. Frente a la angustia que generan la fragmentación y la complejidad, una mística

monística.
Nos volvemos facilistas. Queremos encontrar una respuesta, solución o antídoto para la

complejidad que representa la realidad; mientras eso pasa, nos encontramos en un

estado en el cual cualquier alivio provisorio es bueno. Se busca alcanzar a una


experiencia de lo divino a través de la meditación y técnicas en las que solo participa el

individuo. Del yo al mundo.


1.4.3. Frente al anhelo de absoluto, una espiritualidad sin trascendencia

La solución más viable, aquí usada, es la de abandonar los contenidos doctrinales y las

enseñanzas de la Iglesia. La religiosidad tradicional es culpada de obstaculizar el avance

de la conciencia y la existencia misma. Su búsqueda espiritual es más una búsqueda de

sentido por la vida, misma que no se halla en el campo del materialismo. Existe una

sensación de dramatismo, pues, dice que solo se puede avanzar si antes hemos tenido

alguna crisis espiritual. Por tanto si no hay trascendencia, no hay ninguna creencia, y la

autoridad que tenemos, es, nuestro conocimiento y nuestra propia experiencia.

2. De la cara al futuro: redescubrir el talante misionero de la Teología Fundamental

La teología fundamental, busca dar al hombre la revelación, hacerlo participe de ella, y

para ello, apoyada de las misiones, busca identificar y socializar desde los diferentes puntos

por los cuales el hombre no acepta la revelación, y desde ahí presentar las respuestas a sus

diferentes cuestiones existenciales, mismas contenidas en la Revelación, en Cristo. Se

encargará no solo e las cuestiones externas, sino también de las que se formen internamente.

2.1. La Teología Fundamental ante el ateísmo: seguir las huellas del Vaticano II

Con el paso de los años y los diferentes avances y las facilidades de nuestros tiempos, el

ateísmo ha evolucionada hasta llegar a ser todo un fenómeno, mismo que se ha

desarrollado tanto en un ambiente de no creyentes como en uno cristiano. La aceptación

de Dios, no suprime o amenaza la libertad, al contrario la ordena y le da sentido pleno.

De Dios se puede hablar mediante una analogía, pues todo lo que se diga de Él, no será

todo, ya que no podemos agotar la trascendencia de Dios en un concepto humano, como

tampoco encerrarlo en las definiciones que intenten dar las posturas positivistas.

2.2. La Teología Fundamental en diálogo crítico con el agnosticismo


Todo lo razonable debe tener respaldado por las ciencias exactas, y estas niegan la

trascendencia, pues esta no puede ser comprobada con sistema empírico. Todo, para que

sea aceptado como verdadero, debe pasar por este sistema. Ahora bien, la Teología

Fundamental, debe presentar que, con una actitud religiosa, se puede humanizarse en la

realidad. Es en el hombre donde se darán las respuestas a las cuestiones sobre el sentido

de la vida, la muerte, el dolor; estos factores son los que niegan la total finitud, y nos

presentan, o dan un inicio, a la trascendencia. En el dialogo establecido, se debe

presentar una fe razonable, y no un fideísmo exagerado; una fe que dé respuestas. El

cristianismo, debe presentar la Revelación, no solo en palabras sino en coherencia de

vida: obra y palabras.

2.3. ¿Qué hacer frente a la indiferencia religiosa?

Ante el ateísmo y el agnosticismo, se puede entablar un dialogo más rápido, pero esto

no sucede con el indiferente, ya que no lo hace por falta de argumentos o razones, lo

hace más porque n le llama la atención el sentido religioso. Ante ello, se debe usar como

punto de partida las preguntas por el sentido de la vida, el destino, etc. también es muy

necesario conocer el contexto cultural y social, muy necesarios para saber a lo que nos

enfrentamos. La indiferencia también puede ser generada por los sufrimientos que la

persona sufre, ya sea directa o indirectamente, esto hará que no muestre su mayor

interés o que se pierda por completo. La Teología debe aplicar como base, la caridad, el

amor. Y presentar una vida realmente coherente con el mensaje salvífico que se

trasmitirá, ya que no pueden ser solo una teoría de bolsillo, sino un estilo de vida, un

evangelizar desde la experiencia de la fe cristiana. No con tratados incomprensibles,

sino uno accesible a todos, pues de ellos depende la clarificación, el regreso del

indiferente a la vida cristiana, o a su vez su total alejamiento.

2.4. La Teología Fundamental ante las provocaciones de la nueva religiosidad


Rechazan por completo que la racionalidad positivista sea absoluta, en la cual niega las

dimensiones humanas. La Teología fundamental, debe respaldar que la realidad es

compleja y que no debe ser reducida a simples conceptos psicológicos, y que son

utilizados como simples sedantes ante las diferentes circunstancias de complejidad de la

vida. Si no se frena estas acciones, y si se sigue en la afirmación, de que no hay

trascendencia, entonces diremos que padecemos de neurosis. No hay religiosidad.

Sostiene de primera mano que la conciencia y sus trasformaciones son consecuencia y

manifestación del cosmos. Se forma aquí una espiritualidad (sin trascendencia) que

tiene semejanza a un panteísmo. El camino a la salvación se encuentra en el mismo

hombre. Autosalvación. Por tanto el cristianismo debe mantener su fe y su fiel

convicción en que, en Jesús se puede alcanzar la salvación. Todo esto desde el punto de

vista crítico y obviamente con una fe razonada. ‘Las necesidades del hombre no pueden

encontrar su solución en otro hombre, pues este también tiene sus propias necesidad’.