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ACTIVIDADES DE LA TERCERA SEMANA

Unidad X (LIBRO DE TEXTO)

TIPOLOGIA TEXTUAL

Ejercicios de asimilación

I- Desarrolla las cuestiones siguientes:

1.- Establece la diferencia entre los textos escritos en versos y los


escritos en prosa.
El verso y la prosa son dos diferentes maneras de expresión literaria. En el verso el
autor se centra más en que el texto cuente con un ritmo creado la manera en que se
separan los renglones y por las palabras que riman. El verso utiliza el lenguaje
connotativo, es decir, el lenguaje figurado en el cual las palabras tienen diversas
maneras de interpretación.

Al contrario en la prosa el autor se centra más en que el mensaje sea fácil de entender
sin importar el que no se cree un ritmo. Este tipo de expresión literaria es denotativo,
es decir, literal, sus palabras expresan lo que dicen; no existe más de un significado en
ellas. De las dos maneras de expresión literaria la más común es la prosa, pues es más
sencilla de crear y de comprender y no es importante la extensión del texto.

2.- Describe las etapas de desarrollo del texto narrativo.


1. Etapa expositiva
2. Nudo o trama
3. Desenlace

Etapa expositiva: Es la fase en que se presentan los personajes, así como también la
época y el ambiente en que se desarrolla la acción. En la etapa expositiva el autor tiene
la obligación de capturar el interés del lector, por lo que una buena arrancada, es
imprescindible. Un inicio atractivo y estimulante ayuda a captar el interés de tu posible
lector.

Nudo o trama: En esta etapa se ponen en acción los hilos de las circunstancias que,
en consonancia unas veces y en disonancia otras, envuelven a los personajes. El nudo
es la etapa donde se desarrolla la mayor actividad del relato. También donde se
produce el climax. Naturalmente, el dialogo es más profuso, o sea más abundante en el
nudo.
Desenlace: Es la etapa donde se resuelven todos los conflictos. Las circunstancias
tormentosas llegan a su fin después de haber afligido a los personajes… y ¡al lector! No
debería ser demasiado previsible ni demasiado inesperado el desenlace.

3.- Explica cuál es la función del narrador y define los tipos más
usuales.

La función del narrador es seleccionar un punto de vista para contar su historia, y sobre
esta configura un nuevo personaje que puede o no participar en los hechos. Por lo
general no participa. Debe de mantener el interés del lector.

Tenemos, entre otros tipos de narradores, los siguientes:

El narrador en primera persona: Por lo general actúa como protagonista del relato,
primera persona central; aunque puede ser un personaje secundario, primera persona
periférica.

Narrador en tercera persona: Es el tipo de narrador mas frecuente, especialmente


en la versión de narrador omnipotente, que como su nombre lo indica conoce todo lo
que piensa, siente o hace cada personaje. Conoce las intenciones, aspiraciones y
frustraciones de todos, y por supuesto, no participa en la trama.

4.- Explica la razón por la que algunos estudiosos llaman a la


descripción “pintura de palabras”.
La descripción es llamada pintura de palabra, porque puede ser estática o dinámica,
dependiendo del estado de movimiento o de reposo de quien describe o el objeto
descritito, ya que es una clase de texto que recuerda a la pintura y a la fotografía, pues
intenta reproducir la realidad. Así como un pintor utiliza su paleta de colores y el
fotógrafo la cámara, el escritor pinta o fotografía a los personajes, los objetos, los
ambientes con palabras.

5- Define los tipos de descripción tomando en consideración el


objeto descrito.
Topografía: Es la descripción de un paisaje o de un lugar (topo – lugar; grafía –
descripción).

Cronografía: Es la descripción de un momento, de período de tiempo breve o extenso.


Tiene un espacio especial en las novelas y cuentos.

Prosopografía: Descripción de la característica física de una persona o animal.


Etopeya: Descripción del carácter moral o manera de ser de una persona; también de
sus hábitos, costumbres, aspiraciones, etc.

Retrato: Es la combinación armoniosa de una prosopografía y una etopeya, o dicho en


otras palabras: el retrato es la descripción de las características físicas y las
temperamentales de un personaje.

Autorretrato: Es el retrato hecho por la propia persona, lo que evidentemente le da


un matiz de subjetividad mayor del que tendría uno realizado por una segunda persona
observadora.

Paralelo: Es la comparación o contraste del retrato de dos o más personajes realas o


imaginarios.

Caricatura: Consiste en destacar los rasgos negativos de un personaje o en deformar


los positivos con el objeto de ridiculizarlo o de hacer una broma a su costa.

6.- Explica la función de los textos expositivos.


El texto expositivo tiene como objetivo informar, explicar y difundir conocimientos sobre
un tema. La intención informativa hace que en los textos predomine la función
referencial.

 Es informativo, porque presenta datos o información sobre hechos, fechas,


personajes, teorías, etc.

 Es explicativo, porque la información que brinda incorpora especificaciones o


explicaciones significativas sobre los datos que aporta.

 Es directivo, porque funciona como guía de la lectura, presentando claves


explicitas (introducciones, títulos, subtítulos, resúmenes) a lo largo del texto.
Estas claves permiten diferenciar las ideas o conceptos fundamentales de los que
no lo son.

Los textos expositivos pueden ser:

Divulgativos, es decir, textos que informan sobre un tema de interés.

Especializados, es decir, textos que tienen un grado de dificultad alto, pues


exigen conocimientos previos amplios sobre el tema en cuestión.
II- Lee cuidadosamente la historia siguiente, y responde las
interrogantes que aparecen al final:

Aprender a pensar

(Versión libre del cuento de David Owen)

‘El señor Whitson nos enseñaba ciencias naturales en sexto año de primaria. El primer
día de clases, su exposición trató de una criatura llamada gatiguampo, animal
nocturno y mal adaptado al medio biológico, que se extinguió durante la Era de las
Glaciaciones. El maestro hizo pasar un cráneo de mano en mano, mientras explicaba el
tema. Todos tomamos notas y, más tarde, contestamos un cuestionario sobre esa
lección.

Cuando me devolvió mi prueba me quedé boquiabierto: una enorme equis roja tachaba
cada una de mis respuestas. ¡Estaba reprobado! ¡Debía de haber algún error! Había
repetido al pie de la letra las palabras del maestro. Inmediatamente supe que toda la
clase había salido reprobada. ¿Qué había ocurrido?

Muy sencillo, nos explicó el señor Whitson. Él había inventado ese cuento del
gatiguampo. Jamás había existido tal especie. Por lo tanto, cada uno de los datos de
nuestras notas era incorrecto. ¿Acaso queríamos que nos aprobara por contestar
falsedades?

Huelga decir que nos pusimos furiosos. ¿Qué clase de prueba era esa? ¿Y que clase de
maestro era éste?

Tendríamos que habérnoslo imaginado, prosiguió el señor Whitson. En efecto:


mientras circulaba entre nosotros el cráneo (que era de gato), ¿acaso no nos había
dicho que no había quedado ningún vestigio del animal? Había hablado también de su
visión nocturna, del color de su piel y de otras muchas características de las que él no
podría haberse enterado. Para colmo, le había puesto un nombre ridículo, y ni así
habíamos maliciado la artimaña. Nos informó que anotaría los ceros de nuestras
pruebas en las actas de exámenes oficiales.

El señor Whitson agregó que esperaba que hubiéramos aprendido algo de esa
experiencia: los maestros y los libros de texto no son infalibles. Y nadie lo es. Nos
recomendó no permitir que nuestras mentes se adormecieran y tener siempre la
disposición de hacer una investigación por nuestra propia cuenta. Y cuando estemos
seguros, después de habernos documentado, tener el valor expresar nuestra
inconformidad si el maestro o el libro de texto nos parecen errados.

Cada lección del señor Whitson constituía una aventura. Todavía hoy recuerdo, casi de
principio a fin, algunas de sus disertaciones. Un día nos dijo que su Volkswagen era un
organismo viviente. Tardamos dos días en armar una refutación que le pareciera
aceptable. No se dio por satisfecho hasta que le demostramos no sólo que sabíamos lo
que era un organismo viviente, sino también que teníamos la entereza de defender la
verdad.

Aplicamos nuestro nuevo escepticismo a todas las materias de enseñanza. Esto


ocasionó problemas a los demás maestros, quienes no estaban acostumbrados a que
los contradijeran. Nuestro maestro de historia, por ejemplo, disertaba sobre cualquier
tema y, de pronto, se oían carraspeos y alguien susurraba: “gatiguampo”.

No he realizado ningún gran descubrimiento científico, pero las lecciones del señor
Whitson nos infundieron a mí y a mis compañeros algo igualmente importante: el valor
civil de mirar a las personas en la cara y decirles que están en un error cuando nos
hemos informado convenientemente acerca del asunto. También nos enseñó que esta
actitud puede ser divertida, pero sobretodo, resulta provechosa.

Ejercicios

1.- ¿Te parece adecuado el título del texto? ¿Por qué?


Me parece muy adecuado, por que el título “Aprender a pensar” se relaciona con la
situación de los alumnos, quienes recibían del señor Whitson, clases de Ciencias
Naturales. Significa esto que debemos ser investigadores de todo lo que nos dice, para
aprobar o refutar la información. Un ejemplo fue cuando el señor Whitson les hacía un
cuento de un animal del cual no quedaban vestigios, ya que lo inventó con el fin de
poner a prueba la capacidad de pensamiento de sus alumnos, y en el examen que les
dio referente a dicho animal, todos lo reprobaron, ya que el maestro explicaba que de
algo ficticio no resultan datos verídicos, en síntesis nos aconseja que debemos pensar
mediante razonamiento lógico, para poder tener una base de aprobar o refutar.

2.- En esta anécdota se encuentran trozos de prosa expositiva y


algunos de argumentativa. Transcribe un fragmento expositivo.
Explica las cualidades que te permitieron identificarlo.

A continuación transcribiré un fragmento de prosa expositiva, que se refiere cuando el


señor Whitson trata de explicar el motivo de su invento, el cual dice: Muy sencillo,
nos explicó el señor Whitson. Él había inventado ese cuento del gatiguampo.
Jamás había existido tal especie. Por lo tanto, cada uno de los datos de
nuestras notas era incorrecto. ¿Acaso queríamos que nos aprobara por
contestar falsedades?

Las cualidades que me permitieron identificarlo fueron: que en el mismo se encuentra


información sobre arrojamiento de datos, también porque da explicaciones sobre el
invento de su cuento
3.- ¿En cuáles párrafos aparecen elementos de un texto
argumentativo? Transcribe alguna.

3, 6 y 7

A continuación, vamos a transcribir el párrafo número tres, el cual dice: Muy sencillo,
nos explicó el señor Whitson. Él había inventado ese cuento del gatiguampo.
Jamás había existido tal especie. Por lo tanto, cada uno de los datos de
nuestras notas era incorrecto. ¿Acaso queríamos que nos aprobara por
contestar falsedades?

4.- Escribe un comentario de dos párrafos acerca de este cuento.


El guatiguampo, fue un cuento que inventó el señor Whitson, maestro de Ciencias
Naturales, quien lo presentó a sus alumnos en una exposición en el primer día de
clases, el cual se trata de un animal que existió hacia miles de años, diciéndole además
que no quedaba vestigio del mismo. El profesor, lo que buscaba con su metodología,
era conocer la capacidad de aprendizaje y pensamiento de sus alumnos.

Para comprobar dicha capacidad les impartió un examen, en el cual resultaron todos
reprobados. A mi de manera personal me gustó mucho la forma en que el maestro
buscaba que sus alumnos aprendan a pensar, que era el objetivo de su clase,
enseñarles que deben analizar.

MORALEJA
Nunca debemos afirmar como cierto nada que usted no haya investigado, primero
tenemos que aprender a pensar con un razonamiento lógico y no creer con tanta
facilidad todo lo que nos dicen. Por eso la importancia de la investigación.

IV- A continuación te presento algunas descripciones. Asigna a


cada una el nombre que le corresponde.

1.- Prosopografía Mariana se presentó. Es una joven diminuta con una mata de pelo
negro que parece envolverla toda. Delgada y de buena figura, exhibe sin rubor ese
bronceado que toma horas y horas tendida en una playa.

2.- Topografía. No te equivoques. Se trata de una tienda grande, de lujo, decorada


con buen gusto. Por demás, está ubicada en una calle céntrica con buenos parqueos.
3.-Prosopografía Su papá es aquel señor alto y delgado de pelo negro. Por lo que sé,
es una persona intachable.

4.-Cronografía. Para esa época del año el tiempo trastorna todos los planes, si no es
el excesivo calor, es la lluvia imprevista.

5.-Prosopografía. Su carácter volátil, un tanto díscolo y agresivo no le permitió


alcanzar la meta que se había propuesto en sus tiempos juveniles, y ahora, casi a los
cuarenta, se sentía exhausto, pero nada dispuesto a dar un nuevo giro a su atolondrada
existencia.

6.-Etopeya. “Facundo y Paz, dignas personificaciones de las dos tendencias que van a
disputarse el dominio de la República. Facundo, ignorante, bárbaro; valiente hasta la
temeridad, dotado de fuerzas hercúleas, gaucho de a caballo como el primero. Paz es,
por el contrario, el hijo legítimo de la ciudad, el representante más cumplido del poder
de los pueblos civilizados… apenas sabe andar a caballo. La ostentación de fuerzas
numerosas le incomoda…” (Facundo, del escritor argentino Domingo Faustino
Sarmiento.)

7.-Topografía. El paisaje lucía adormecido bajo el cielo gris con tonos anaranjados del
crepúsculo. Hojas muertas rodaban por el jardín silencioso, y en el aire revoloteaba aún
su perfume de jazmines.

8.-Etopeya. Era el referente de la elegancia, siempre tan juicioso que incluso aquellos
que llevaban más años en el mundo financiero sentían por él un gran respeto. Sí, era
un hombre afortunado.

9.-Prosopografía. Y todo por esa mocosa de enfermera… No hay más que mirarla
para darse cuenta de quién es, con esos aires de vampiresa y ese delantal ajustado,
una chiquilina de porquería que se cree la directora de la clínica.

10.-Retrato. Mi criado tiene de mesa lo cuadrado y el estar tallado al alcance de la


mano. Por tanto es un mueble cómodo; su color es el que indica la ausencia completa
de aquello con que se piensa. Sus manos se confundirían con los pies, si no fuera por
los zapatos y porque anda casualmente sobre los últimos.