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GLOSARIO.

ALIANZAS.- Se entienden como la unión y el apoyo mutuo que se dan, entre si, dos personas. La
alianza supone compartir intereses sin estar dirigida contra nadie.

SUBSISTEMAS.-El sistema familiar se diferencia y desempeña sus funciones a través de sus


subsistemas". Los individuos son subsistemas en el interior de una familia. Las díadas, pueden ser
subsistemas, como la de marido-mujer, madre e hija o hermano-hermana. Los subsistemas pueden ser
formados por generación, sexo, interés o función. Cada individuo pertenece a diferentes subsistemas en
los que posee diferentes niveles de poder y en los que aprende habilidades diferenciadas.

CLASES DE LÍMITES.- Los "límites" de un subsistema están constituidos por las reglas que definen
quiénes participan, y de qué manera. Su función reside en proteger la diferenciación del sistema. Para
que el funcionamiento familiar sea adecuado, los límites de los subsistemas deben ser claros, deben
definirse con suficiente precisión como para permitir a los miembros de los subsistemas el desarrollo de
sus funciones sin interferencias indebidas, pero también deben permitir el contacto entre los miembros
del subsistema y los otros.

Los tres tipos de límites, se representan:


* Límite CLARO.- Límite claramente definido.
* Límite DIFUSO.- Límite permeable (familia con límites difusos se nombra como "familia aglutinada"
* Límite RÍGIDO.- Límite no permeable (la familia con predominio de límites rígidos, se llamará
"familia desligada".

Los miembros de familias aglutinadas (límites difusos) pueden verse perjudicados en el sentido de que
el exaltado sentido de pertenencia requiere abandono de la autonomía. La conducta de un miembro de la
familia afecta de inmediato a los otros y el stress individual repercute intensamente a través de los
límites y produce un rápido eco en otros subsistemas. Así pues, la familia aglutinada responde a toda
variación en relación con lo habitual con una excesiva rapidez e intensidad.

Los miembros de familias desligadas (límites rígidos) pueden funcionar en forma autónoma, pero
poseen desproporcionado sentido de independencia y carecen de sentimientos de lealtad y pertenencia y,
de requerir ayuda mutua cuando la necesitan. Estas familias toleran una amplia gama de variaciones
individuales entre sus miembros. El stress que afecta a uno de sus miembros no atraviesa los límites
inadecuadamente rígidos. Así, pues, la familia desligada tiende a no responder cuando es necesario
hacerlo.

MITO FAMILIAR.- Se entiende como "un número de creencias bien sistematizadas-y compartidas
por todos los miembros de la familia respecto de sus roles mutuos y de la naturaleza de su relación".
Estos mitos familiares contienen muchas de las reglas secretas de la relación; reglas que se mantienen
ocultas, sumergidas en la trivialidad de los clichés y las rutinas del hogar. Estas creencias organizadas en
cuyo nombre la familia inicia, mantiene y justifica muchas pautas interaccionales son compartidas y
apoyadas por todos los miembros como si se tratara de verdades a ultranza más allá de todo desafío o
investigación.

El mito familiar tiende a formar parte de la "imagen interna" de la familia y expresa la forma en que es
percibido, no tanto por los demás, como por sus miembros, desde adentro. No es un producto diádico,
sino colectivo, o más bien es un fenómeno sistémico, piedra angular para el mantenimiento de la
homeostasis del grupo que lo ha producido. Actúa como una especie de termostato que entra en
funcionamiento cada vez que las relaciones familiares corren peligro de ruptura, desintegración y caos.
Por otra parte; el mito en su contenido, representa a veces un alejamiento grupal de la realidad,
alejamiento que ya podemos llamar patología"

FUNCION PROTECTORA DEL SINTOMA.- Si un niño presenta una conducta problemática, queda
singularizado dentro de la familia como una fuente especial de preocupación para los padres, que se ven
envueltos en una lucha para modificarlo. El niño puede tener un síntoma cualquiera dentro de una
amplia variedad (terrores nocturnos dolores de cabeza, piromanía, enuresis), pero sean cuales fueran sus
dificultades, su conducta perturbada mantiene a los progenitores involucrados en el intento de ayudarlo
y cambiar su comportamiento.

El problema del niño ofrece al progenitor una excusa conveniente para eludir situaciones desagradables.
Esto no significa que el niño planee deliberadamente proteger a los padres suscitando su preocupación.
No se puede afirmar, que para entender todos los síntomas de los niños lo mejor es considerarlos desde
el punto de vista de su función protectora. A veces un problema presentado es resultado de la
negligencia o de un padecimiento físico. A veces, también, el elemento protector se pierde en la tiranía
que el niño impone a sus padres. Pero ya sea que se vea en el niño sintomático a un protector o a un
tirano, lo cierto es que su conducta perturbada cumple en la familia una función útil, aunque infortunada.

LEALTAD FAMILIAR.- La lealtad es un sentimiento de solidaridad y, compromiso que unifica las


necesidades y expectativas de una unidad social "la familia" y los pensamientos, sentimientos y
motivaciones de cada miembro. Dentro del sistema familiar, la lealtad puede entenderse como la
expectativa de adhesión a ciertas reglas y la amenaza de expulsión si se transgrediesen. Por tanto, la
estructura psíquica de un individuo es una internalización de expectativas y percepciones lealmente
aceptadas.

PARENTALIZACIÓN.- Es la asignación del rol parental a uno o más hijos de un sistema familiar o la
asunción de ese rol por parte del hijo. Implica un modo de inversión de roles que está relacionado con
una perturbación de las "fronteras generacionales". Un requisito importante para el funcionamiento de
una familia es el mantenimiento de una jerarquía familiar, lo cual implica que los subsistemas de los
padres y los hijos están delineados con claridad.

TRIANGULACION.- Se refiere a la expansión de una relación diádica, agobiada de conflictos, con el


fin de incluir a un tercero (por ejemplo, un hijo), lo cual da por resultado el "encubrimiento" o la
"desactivación" del conflicto. Las partes en conflicto pueden hallarse ante el siguiente dilema: o bien
una de ellas gana y la otra pierde, o bien la relación puede desintegrarse. En esas circunstancias, una
solución puede ser la inclusión de una tercera persona. El perdedor en un conflicto puede compensar su
frustración estableciendo un lazo abierto o encubierto con un tercero restaurando así el equilibrio de la
relación diádica Así mismo, se puede evitar el conflicto si el tercero, por lo general un hijo, proporciona
un problema, convirtiéndose en "chivo expiatorio", o se le encomienda que genere una conducta
problemática ("delegación").