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Charla sobre el infierno

Lucas 13, 28(la puerta estrecha): allí será el llanto y el crujir de dientes cuando veáis a Abraham,
a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros echados fuera.
Mateo 13, 50 (parábola de la red y el pescador): y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el
llanto y el crujir de dientes.

Mateo 8, 11-12(Jesús sana al criado del centurión): Y os digo que vendrán muchos del oriente y
del occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. 12Pero
los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.

Mateo 13, 42 (parábola de la cizaña): y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el
crujir de dientes.

Mateo 22,13 (parábola del banquete de bodas): Entonces el rey dijo a los sirvientes: ``Atadle las
manos y los pies, y echadlo a las tinieblas de afuera; allí será el llanto y el crujir de dientes.

Mateo 25, 30 (parábola de los talentos): Y al siervo inútil, echadlo en las tinieblas de afuera; allí
será el llanto y el crujir de dientes.

También menciona al infierno como el fuego que no se extingue.

Pero este fuego tiene un significado similar, este se relaciona al sufrimiento y a la ira.

Por tanto, el infierno es un lugar de eterno sufrimiento e ira contra Dios.

Intentemos entender el sufrimiento para entender el infierno.

El psiquiatra americano John Pierrakos en su investigación relaciona el sufrimiento a 5 heridas del


alma y estas heridas nos pueden marcar incluso desde el vientre materno, estas heridas son:

Herida de Rechazo: rechazar se define como resistir, contradecir, no admitir, denegar o despreciar.
Se refiere a rehusarse a tener a una persona cerca, no desear tenerla en la vida. Algunos ejemplos
de rechazo son los hijos “accidentes”, los abortos, los padres que abandonan a sus mujeres por no
querer un hijo, el racismo entre otros.

Herida de abandono: abandonar es apartarse, dejar a alguien, distanciarse o marcharse temporal


o definitivamente, puede ser por el propio bien como “necesito irme a cumplir mis sueños” o de la
otra persona “yo no soy bueno para ti”, algunos ejemplos de abandono son: “parejas que se deja
por continuar sus estudios”, madrees que al tener un bebé más delicado y que requiere más
cuidados van dejando un poco de lado a sus otros hijos o cuando los padres por trabajar
demasiado por el bien de sus hijos, no tienen tiempo para ellos.

Herida de humillación: humillar es herir el amor propio o la dignidad de alguien. Algunos ejemplos
de humillación son por ejemplo cuando los niños se burlan y menosprecian a otro por ser pobre o
cuando los padres destacan las habilidades de un hijo y al otro le dicen que debería ser como su
hermano.
Herida de traición: traicionar se trata de violar la fidelidad de alguien, o faltar a su confianza, está
muy relacionada a la fidelidad, se puede confiar en una persona fiel, pero cuando se falla a esta
fidelidad se pierde la confianza y es muy difícil de recuperar. Algunos ejemplos de traición son la
infidelidad de 2 esposos, los gobernantes que prometen en campaña y no cumplen en gobierno.

Herida de injusticia: La justicia es el respeto de los derechos o méritos de cada persona, es


sinónimo de ecuanimidad, rectitud, equidad o imparcialidad. Algunos ejemplos de herida de
injusticia son cuando alguien se roba los méritos del trabajo de otros, obteniendo así ascensos o
reconocimientos que no le corresponden, los que buscan que los ricos sean más ricos a costa de
que los pobres sean más pobres o cuando una mujer igual capacitada que un hombre gana menos
y es despreciada en el mismo cargo.

¿Qué es lo que les falta a las personas que hieren de esta forma? ¿Qué le falta a alguien que
abandona, que rechaza, que humilla, que traiciona o que hace alguna injusticia? ¿Qué tienen en
común? (AMOR)

Pero estas heridas no son las únicas causas de sufrimiento, podemos también imaginar el
sufrimiento físico como por ejemplo una persona con un grave cáncer, que sabe que le quedan
pocos días de vida y que además su enfermedad le cause mucho dolor.

¿Esta persona sufre?

Ahora supongamos que son 2 personas que tienen exactamente el mismo padecimiento (misma
enfermedad mismos dolores y misma expectativa de vida), pero una de esas personas está
rodeada de familiares y amigos diciéndole que todo estará bien, que no se preocupe por nada que
ellos lo estarán acompañando, y hablándole de lo bonito que debe de ser el cielo. El dolor físico y
el sufrimiento, aunque se pueden relacionar no son lo mismo ¿alguno de los dos sufre más que el
otro?, ¿quién si ambos sufren de lo mismo? ¿Qué tiene el segundo que le falta al primero?

Ahora vemos una clara relación entre el sufrimiento y la falta de amor, y si lo que causa el
sufrimiento es la falta de amor, ¿qué es lo que hay o no hay en el infierno?

En la primera carta de San Juan encontramos la más hermosa y sencilla definición de Dios:

1 juan 4, 16: Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios
es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

Y si el infierno es la falta de amor y Dios es amor quiere decir que el infierno es donde no llega el
amor de Dios.

¿Pero cómo puede ser Dios de amor y aleje personas de ese amor y las envíe a un estado de
eterno sufrimiento? ¿Acaso su amor no alcanza a perdonar? Veamos que nos han revelado los
videntes de nuestra iglesia a cerca del infierno.
Después de escuchar la forma en la que Jesucristo se expresa del infierno podemos intuir la clase
de lugar que es; el llanto y rechinar de dientes nos hablan de sufrimiento e ira. En cuanto al fuego
este es un elemento que se repite en varias visiones del infierno que se nos han revelado por
medio de los santos:

Fátima

Más tarde, a petición del Obispo de Leiria, Lucía describió la visión en sus “Memorias”:

“Mientras Nuestra Señora decía estas palabras abrió sus manos una vez más, como lo había hecho
en los dos meses anteriores. Los rayos de luz parecían penetrar la tierra, y vimos como si fuera un
mar de fuego. Sumergidos en este fuego estaban demonios y almas en forma humana, como
tizones transparentes en llamas, todos negros o color bronce quemado, flotando en el fuego,
ahora levantadas en el aire por las llamas que salían de ellos mismos junto a grandes nubes de
humo, se caían por todos lados como chispas entre enormes fuegos, sin peso o equilibrio, entre
chillidos y gemidos de dolor y desesperación, que nos horrorizaron y nos hicieron temblar de
miedo (debe haber sido esta visión la que hizo que yo gritara, como dice la gente que hice). Los
demonios podían distinguirse por su similitud aterradora y repugnante a miedosos animales
desconocidos, negros y transparentes como carbones en llamas. Horrorizados y como pidiendo
auxilio, miramos hacia Nuestra Señora, quien nos dijo, tan amablemente y tan tristemente:
‘Ustedes han visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Es para salvarlos que
Dios quiere establecer en el mundo una devoción a mi Inmaculado Corazón. Si ustedes hacen lo
que yo les diga, muchas almas se salvarán, y habrá paz’”.

Sor Faustina

Mientras estaba en Skolimow, casi al final de su Postulantado, Santa Faustina le preguntó al Señor
por quién más debía orar y la noche siguiente tuvo esta visión. "Esa noche vi a mi ángel de la
Guarda, quien me pidió que lo siguiera. En un momento me vi en un lugar lleno de fuego y de
almas sufrientes. Estaban orando fervientemente por sí mismas, pero no era válido, solamente
nosotras podemos ayudarlas. Las llamas que las quemaban no podían tocarme. Mi ángel de la
guarda no me dejó sola ni un momento. Yo pregunté a las almas que es lo que más las hacía sufrir.
Ellas me contestaron que era el sentirse abandonadas por Dios...Vi a Nuestra Señora visitando a
las almas del Purgatorio, la llamaban Estrella del Mar. Luego mi ángel guardián me pidió que
regresáramos, al salir de esta prisión de sufrimiento, escuché la voz interior del Señor que decía:
‘Mi Misericordia no quiere esto, pero lo pide mi Justicia’".

Las visiones que otros han tenido del infierno

Que es lo que busca Dios al revelarnos el infierno es que nadie vaya allí, su misericordia no lo
quiere, el solo desea y añora tener a sus hijos consigo, a su lado en el eterno amor e infinita
felicidad que es el cielo

¿Pero si él es amor y no desea el infierno, por que crearía un estado del alma tan doloroso?

Pues veamos que nos dice el apocalipsis sobre la razón del infierno.
En el capítulo 20 del apocalipsis se menciona el juicio final en los versículos 11-15
El juicio final
11 entonces vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado en él. Y en su presencia
desaparecieron la tierra y el cielo, y nadie volvió a verlos.12 Y vi que todos los que habían muerto,
tanto los humildes como los poderosos, estaban de pie delante del trono. Y fueron abiertos los
libros donde está escrito todo lo que cada uno hizo. También se abrió el libro donde están escritos
los nombres de todos los que vivirán con Dios para siempre. Los muertos fueron juzgados de
acuerdo con lo que habían hecho y con lo que decían los libros. 13 los que murieron en el mar se
presentaron delante de Dios para que él los juzgara, y lo mismo hicieron los que estaban en el
reino de la muerte. Todos los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que habían
hecho. 14 luego, la Muerte y el reino de la muerte fueron lanzados al lago de fuego. Los que caen
en este lago quedan separados de Dios para siempre, 15 y allí fueron arrojados todos los que no
tenían sus nombres escritos en el libro de la vida eterna.

Este libro nos narra una guerra entre el Reino de Dios y un dragón que tenia de su lado unas
bestias y algunos hombres. Nadie inicia una guerra contra algo con lo que está de acuerdo por
tanto sabemos que ellos odiaban a Dios y no querían tenerlo como Rey, también en los versículos
anteriores nos mencionan como Dios da ca cada hombre según sus acciones, y es que
dependiendo de nuestros actos podemos mostrarle a Dios que queremos que gobierne nuestras
vidas o que queremos gobernarnos a nosotros mismos, para estos últimos Dios creo el infierno, un
lugar sin el para que ellos pudieran gobernarse a sí mismos. No sabían lo que pedían.

Para terminar, es este libro el que nos da una pista de cómo evitar el infierno, decirle a Dios por
medio de nuestras acciones que él es nuestro rey ¿Y cómo dejamos reinar a Dios?
Si Dios es amor debemos dejar reinar el amor, no basta con cumplir, ley, decirle “Señor yo no
mato, no robo, no miento, no, no, no…” porque eso nos hace buenos… buenos para nada ya que
no se trata de lo que no hacemos si no de lo que hacemos. “porque tuve hambre y me distes de
comer, tuve sed y me disteis de beber, estuve desnudo y me vestisteis enfermo o en la cárcel y me
visitasteis…”

Por tanto, la invitación es a vivir el amor demostrarle a Dios con hechos que queremos que él sea
nuestro rey y queremos se parte de su reino amando, así como él nos ama.

Muchas gracias