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Universidad Técnica de Ambato

Facultad de Ciencias de la Salud

Psicología Clínica – Quinto Semestre

Psicología Infantil

Miguel Velástegui

07 de diciembre de 2018

Trastorno disocial en niños socializados

Mara Salvatrucha

El trastorno disocial o conocido también como trastorno de la conducta con sus


subdivisiones se ven influidos por múltiples factores como: el tipo de crianza, el apego,
cuidado, la protección y el ambiente sociocultural en el cual el niño se desarrolla.

El CIE 10 nos concede pautas para un posible diagnóstico de trastorno disocial en niños
socializados, éstas se evidencian de manera clara y detallada en la pandilla juvenil “La
mara salvatrucha”, que es una organización de pandillas que posee alrededor de 100 mil
integrantes, los mismos que se dedican a actividades ilícitas como: narcotráfico, robo,
extorsiones, trata de personas, inmigración, lavado de dinero, asesinatos, crimen, asalto,
secuestro y tráfico de armas.

Lo miembros que conforman esta organización generalmente son chicos de edades muy
cortas, que crecen en lugares donde existe un alto índice de negligencia familiar, y un
ambiente hostil en el cual la violencia es un mecanismo de defensa para poder sobrellevar
su entorno y poder sobrevivir en éste.

Se puede observar que la conducta de quienes forman parte de esta pandilla coincide y
cumplen con todas las pautas que se mencionan en el CIE10, como son la agrupación de
compañeros para actividades ilícitas, comportamiento antisocial, intimidación hacia otras
personas o pandillas, la lealtad hacia una pandilla con la cual crea un vínculo de amistad
duradera, problemas para relacionarse con personas adultas y fuera de su grupo social,
además que todas estas características se desarrollan fuera del entorno familiar.
El trastorno disocial con niños socializados se genera por una negligencia infantil y un
ambiente hostil en el cual la sociedad, promoviendo un desinterés por los niños que viven
en situaciones inseguras o incluso en casos donde su hogar es la calle, la falta de interés por
mejorar la situación socioeconómica y educativa han provocado que los niños que viven
esta situación entren en las pandillas como un medio de protección, siendo la única forma
de sobrevivir a los conflictos que se generan en la sociedad, sin tomar en cuenta las
consecuencias para ellos y la sociedad que los rodea emergiéndose cada vez más en la
violencia y crimen.