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SALVE A LA VIRGEN ¿QUIÉN SERÁ LA MUJER?

Eres más pura que el sol más hermosa 1, ¿Quién será la mujer,
que las perlas que ocultan los mares que a tantos inspiró poemas bellos de amor?
ella sola entre tantos mortales Le rinden honor la música y la luz,
del pecado de Adán se libró. el mármol, la palabra y el color.
¿Quién será la mujer que el rey y el labrador
Salve, salve, cantaban María invocan en su dolor
que más pura que Tú sólo Dios el sabio, el ignorante, el pobre y el señor,
y en el cielo una voz repetía el santo al igual que el pecador?
más que Tú sólo Dios, sólo Dios (bis)

Con torrente de luz que te inundan


los arcángeles besan tu pie MARÍA ES ESA MUJER
las estrellas tu frente circundan QUE DESDE SIEMPRE
y hasta Dios complacido te ve EL SEÑOR SE PREPARÓ
PARA NACER COMO UNA FLOR
Salve, salve, cantaban María EN EL JARDÍN QUE A DIOS ENAMORÓ
que más pura que Tú sólo Dios (2).
y en el cielo una voz repetía
más que Tú sólo Dios, sólo Dios (bis)

2. ¿Quién será la mujer radiante como el sol,


Pues llamándote pura y sin mancha vestida de resplandor
de rodillas los mundos están la luna a sus pies, el cielo en rededor,
y tu espíritu arroba y ensancha y ángeles cantándole su amor?
tanta fe, tanto amor, tanto afán. ¿Quién será la mujer humilde que vivió
en un pequeño taller amando sin
milagros, viviendo de su fe,
Salve, salve, cantaban María la esposa siempre alegre de José?
que más pura que Tú sólo Dios
y en el cielo una voz repetía
más que Tú sólo Dios, sólo Dios (bis) 3.-¿Quién será la mujer
humilde que vivió
en un pequeño taller,
Flores, flores las nubes derramen amando sin milagros,
De la Virgen sin mancha en honor; viviendo de su fe,
Y su Reina los cielos la llamen la esposa siempre alegre de José?
Y los hombres su Madre y Amor.
SALVE REGINA (LATÍN) OH MARÍA

Salve, Regina, mater misericordiae;


¡Oh María, Madre mía,
vita dulcendo et spes nostra, salve. oh consuelo del mortal,

Ad te clamamus, exules, filii Evae. amparadme y guiadme


a la Patria Celestial!
Ad te suspiramus, gementes et flentes

in hac lacrimarum valle. Con el Angel de María


las grandezas celebrad,
Eia ergo advocata nostra, transportados de alegría

illos tuos misericordes oculos sus finezas publicad.

ad nos converte.
Quien a Ti ferviente clama
halla alivio en el pesar,
Et Iesum, benedictus fructus ventris tui,
pues tu nombre luz derrama,
nobis post hoc exsilium ostende. gozo y bálsamo sin par.

O clemens, O pía, o dulcis


Pues te llamo con fe viva,
Virgo María.
muestra, oh Madre, tu bondad;
a mí vuelve compasiva,
esos ojos de piedad.