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Historia Dominicana

Resumen de los Videos

1. Vida y obra de Juan Pablo Duarte

La familia duarte llega a la colonia española a finales del siglo XVIII (18), procedían
de Cataluña y tenían como oficio el comercio. En la última década de ese siglo se
sucedieron complejos y traumáticos acontecimientos políticos y sociales en la Isla. La
revolución protagonizada por los antiguos esclavos de la colonia francesa amenazaba
con destruir los cimientos del sistema colonial. La primera fase de esa revolución
culmina en 1801 cuando el líder rebelde Toussaint Louverture ocupa la parte Este de
la Isla en nombre de la república Francesa. Este hecho puso en peligro el sistema
colonial español de Santo Domingo. El comercio y la sociedad en su conjunto
quedaron muy afectados lo que obligó a que cientos de familias emigraran a las
colonias españolas más cercanas, los Duarte no fueron la excepción, y bajo esas
circunstancias eligieron la vecina Isla de Puerto Rico. A principios de 1804 cuando las
tropas napoleónicas fueron diezmadas por los revolucionarios haitianos, estas se
trasladaron a la parte Este quedando los antiguos territorios españoles como reducto
del gobierno colonial francés de Santo Domingo. Los criollos no aceptaron el dominio
francés y en 1808 libran la batalla de Palo Incado derrotando a los franceses. Con
este triunfo a principios de 1809, los habitantes del Este deciden volver al abrigo del
antiguo metrópolis eligiendo como nuevo gobernador de España a Juan Sánchez
Ramírez.

Luego de 20 años de guerras y caos provocados por estas, llegó una calma al país,
donde los Duartes aprovecharon para volver a Santo Domingo y ubicarse en el Barrio
de Santa Bárbara.

Juan Pablo Duarte nació en 1813. En 1822 comienza la ocupación haitiana


comandada por Boyer, quien se convirtió en un férreo dictador, tanto para los
nacionales haitianos, como para los dominicanos. Mientras tanto Duarte en su
juventud continuó destacándose en sus estudios, aunque para obtener una posición
académica superior era extremadamente difícil para ese tiempo, lo cual hizo que sus
padres le brindaran un mejor avance en su educación en el extranjero.
Duarte duró 4 años fuera del país, haciendo un trayecto por Europa, donde fue
entrenado en las ideas políticas más liberales, revolucionarias y radicales de su
época.

Al llegar a Santo Domingo vino con nuevos ideales, tales como la libertad, igualdad e
independencia. Esto con el tiempo hizo que algunos se sumaran a sus ideas, y de ellí
se formó el movimiento de la trinitaria, que fue un grupo político de conspiración. Todo
esto condujo a la proclamación de la independencia. Este movimiento trinitario fue
fundado el 16 de Julio de 1838. Iniciada como una sociedad secreta, lo cual permitió
que la conspiración contra el régimen haitiano se diera de una manera permanente y
segura. Juan Pablo Duarte era su fundador, líder y principal estratega.

Para marzo de 1843 el viejo caudillo (Boyer) fue expulsado del poder. Esto dio paso
a que Gerard tomara el mando de la presidencia de la República. Éste último se volvió
un déspota como su antecesor. Pero esto no se quedó así, pues los trinitarios
volvieron a iniciar otra conspiración contra el nuevo gobierno tiránico de Haití. La
persecución contra los trinitarios se acrecentó, lo cual obligó a Duarte a tomar el
camino del exilio, pero esto no detuvo la estrategia independentista del resto de los
conspiradores, pues en los últimos meses de 1843, los jóvenes revolucionarios
establecen alianza con la oligarquía criolla representada por personajes como
Bobadilla, Báez y Santana, quienes deciden cerrar filas en el proceso de
independencia que los trinitarios habían comenzado en 1838. Bajo este pacto, los
primeros días de Enero de 1844, los dominicanos anuncian mediante el acta de
separación el surgimiento de una nueva nación.

Un mes más tarde, el 27 de febrero, en la puerta de la misericordia, al pie de la muralla


de la ciudad de Santo Domingo y al son de trabucazo, los dominicanos determinan
ser independientes. Al cabo de pocas horas, los habitantes de la ciudad, liderados por
los revolucionarios, se agrupan en la puerta del Conde e izando la bandera nacional,
proclaman al mundo que son una nación libre e independiente.

El padre de la patria arriba a Santo Domingo el 15 de marzo a bordo de la boleta


Leonor, donde es acogido convictores por parte de la ciudadanía y recibido con
honores por las autoridades del gobierno provisional.

Duarte falleció en Julio de 1876.


2. Los 6 años de Báez

La restauración fue el acontecimiento más importante de nuestra historia en el siglo


XIX. Dicha restauración se inicia con una guerra en 1863, comienza a causa de la
política implantada por España desde 1861 cuando Santana le entregó el país a la
colonia española por las medidas que ésta le implantó, el monopolio político,
monopolio económico, monopolio burocrático, altos salarios para los funcionarios
españoles y muy bajos para los criollos, la no incorporación de los militares
dominicanos a la reserva con el pago que tenían las tropas españolas, y sobre todo
la discriminación racial. El gobierno haitiano junto con el de Uruguay, fueron los únicos
que se opusieron a la anexión a España. También había un grupo de dominicanos en
la actual Loma de Cabrera, quienes hacían excursiones para estorbar las tropas
españolas.

Luego en capotillo se armó la guerra de restauración, todo para volver a recuperar la


soberanía de la nación que había sido cedida a los españoles. En dicha guerra
España quedó derrotada. Los gastos que provocó esta guerra, hizo que España
abandonara totalmente el territorio nacional, ya que había una crisis económica
mundial.

Según el historiador José Miguel Soto Jiménez, la guerra de la restauración es la


guerra de liberación nacional más importante del pueblo dominicano. Este la
considera como la guerra del holocausto, pues según el profesor Bosch, esta guerra
encendió en 15 días todo el territorio nacional y fue una guerra de desgaste, de
devastación, y le causó grandes problemas al imperio español, y tuvo que postrarse
ante la realidad de esa guerra despiadada. Luego de esto los españoles se retiraron
a Cuba, Puerto Rico y España.

La guerra restauradora dejó como secuela un fenómeno que ya había surgido en la


primera república, que fue el fenómeno del caudillismo militar. Los dirigentes militares
de la restauración que derrotaron a España, que eran en su totalidad, caudillos
regionales, comenzaron a aspirar al poder.

Por la falta de comunicación de las regiones, éstas parecían como países diferentes.
Esta falta de comunicación dio cabida a un enfrentamiento regional. Los generales
Pedro Guillermo en el Este y José María Cabral en el Sur, encabezaron rebeliones
contra el general Pedro Antonio Pimentel, quien gobernaba el país desde Santiago.
Pimentel fue el último gobernante restaurador.

Al no recibir apoyo, Pimentel decidió dejar la presidencia. Luego Cabral al no verse


capacitado para seguir el liderazgo en la presidencia, decidió esperar a su antiguo
líder, Buenaventura Báez, quién a su llegada asumió el cargo de presidente de la
república. Éste fue juramentado el 8 de diciembre de 1865 como presidente de la
república.

Con este acontecimiento, el padre Meriño se lamentó, de que después de las luchas
restauradoras, en lugar de ser un patriota quien volvía al poder, era Buenaventura
Báez. Éste comenzó su tercer mandato, expulsando del país al padre Meriño y
ordenando la persecución de los jefes restauradores del Cibao, quienes encabezados
por Luperón y apoyados por los comerciantes de Santiago y Puerto Plata, se
levantaron en armas contra el nuevo gobierno.

De aquí surgieron dos partidos, que fueron el azul, dirigido por Luperón, y el rojo,
comandado por Báez.

El movimiento armado de los restauradores cibaeños, encabezados por Luperón,


Pimentel y Federico de Jesús García, hizo renunciar a Báez en Mayo del 1866. Los
líderes norteños formaron un gobierno provisional, un triunvirato; pero las viejas
rivalidades entre Pimentel y Cabral salían a flote nuevamente.

Luperón entendió que lo más conveniente era disolver el triunvirato y proponer a


Cabral para el poder ejecutivo bajo el compromiso de mantener a Báez fuera del país.
Cabral, agobiado por la falta de dinero y aceptando el llamado de algunos cibaeños,
inició gestiones entre el gobierno de los Estados Unidos para obtener un préstamo
que envolvía entre 1 y 2 millones de dólares. Las negociaciones entre los
representantes de ambos gobiernos fracasaron.

En Enero de 1868 la capital estaba prácticamente rodeada por las fuerzas militares
contrarias al gobierno, mientras el presidente Cabral se vio obligado a renunciar y
embarcarse hacia Venezuela. Se instaló de inmediato un nuevo triunvirato integrado
por figuras importantes del Baezismo, quienes enviaron una comisión a Curasao para
traer a su líder al país.
Este movimiento logró establecer a Baez nuevamente en el poder, el cual inició en
1868 una dictadura que provocó muchas muertes y persecuciones en contra de los
restauradores. Luego Báez comenzó a negociar con los ingleses, donde incurrió a
unos prestamos muy elevados, que le concedió tener 38 mil libras esterlinas. Aquí se
inició la deuda externa del país, donde Báez prácticamente les estaba entregando el
territorio a los ingleses. Tanto así que arrendó la bahía de Samaná, la cual recibió el
nombre de Samaná Bay Company.

Durante esta dictadura, Luperón continuó con sus guerras en contra de dicho
gobierno. Pero más tarde se levantó Ignacio María Gonzales gobernador de Puerto
plata, después de que los mismos funcionarios de Báez estaban renunciando a su
cargo, e inició una conspiración definitiva en contra del dictador, quién sucumbió ante
dicha conspiración. Esto le dio el poder a Ignacio María Gonzales.

3. Los gobiernos Azules

Gonzales promulgó una nueva constitución liberal y celebró elecciones en las cuales
venció a Manuela Altagracia Cáceres, contando con el apoyo de los líderes azules.
Gonzales resintió el contrato de arrendamiento de la Bahía de Samaná,
argumentando que la Samaná Bay Company no cumplía con los pagos
correspondientes. El gobierno de Gonzales incentivó la inversión extranjera en el país,
con ese propósito dictó un conjunto de disposiciones que favorecían el desarrollo de
la industria azucarera y concedió franquicias para el establecimiento de distintas
fábricas en República Dominicana. Sin embargo, una conspiración dirigida por los
seguidores de Manuel Altagracia Cáceres, quienes asaltaron la fortaleza San Luis en
Santiago, empujó al presidente Gonzales a establecer una dictadura política a partir
de septiembre de 1874. En esa circunstancia se produjo el distanciamiento de los
azules con los verdes. Las rivalidades fueron tan profundas que en febrero de 1876,
Gonzales mandó a apresar al general Luperón en su residencia de Puerto Plata. Este
intento criminal selló la suerte del gobierno. Las fuerzas civiles y militares del Cibao
se pronunciaron contrarias a Gonzales y después de algunas negociaciones hechas
en la capital, el mandatario se vio forzado a renunciar en febrero de 1876, dejando el
poder en manos de un consejo de secretarios de Estado, hasta la celebración de
nuevas elecciones en las cuales salió electo como presidente Ulises Francisco
Espaillat.
Más tarde, la renuncia de Espaillat le dio paso al gobierno Baezista, cediéndole el
poder a Buenaventura Báez, otorgándole la presidencia por quinta vez. Luego Baez
se dio cuenta de que nadie le apoyaba y se dispuso a salir del país, pero antes obligó
a todos los comerciantes de Santo Domingo a pagarle por adelantado los impuestos
aduaneros y reunió 70,000 con los que salió huyendo al extranjero.

Al huir Baez, Cesario Guillermo tomó el mando de la presidencia, viéndose enfrentado


por los azules, a los cuáles éste pudo resistir. Mientras que por otro lado, Ulises
Heureax (Lilís), se mantuvo en bajo perfil hasta la llegada de Luperón al país, ya que
se encontraba en Europa. Al llegar Luperón al país, Lilís y éste se pusieron de acuerdo
para enfrentar a Guillermo, pudiendo derrocarlo de la presidencia, a lo que Luperón
tomó el liderato, asumiendo el rol de presidente.

Con la llegada de Luperón al poder, éste hizo algunos cambios significativos en la


dirección del país, tales como la anulación de las deudas públicas, las cuales tenían
al país muy subyugado; el alza de los impuestos en la importación y exportación de
alimentos, y por sobre todo, la nueva estructura educacional, apoyado por Eugenio
María de Hostos. Dicho sistema consistía en la capacitación de maestros para iniciar
un movimiento educativo para capacitar la población a nivel académico. Dicho
sistema fue ideado por Espaillat, el cual en su tiempo no se pudo llevar a cabo por
éste, tomando Luperón dicha idea, y llevándola a su ejecución, lo cual fue muy
beneficioso para el pueblo dominicano.

Luperón, al ver la honradez (o supuesta honradez) del General Lilís, permitió que éste
tomara la presidencia en 1882 hasta 1884, lo cual fue una pura decepción, ya que
Lilís estableció una dictadura que trajo muchos percances al país, donde hubo
muchas muertes y malos momentos provocados por éste.

4. La dictadura de Lilís

Lilís planteó que no se postularía en las elecciones de 1892. En el escenario político


surgió la candidatura en Eugenio Generoso de Marchena, representante de los
intereses franceses en Santo Domingo. Las potencias europeas estaban alarmadas
por el creciente control norteamericano en los asuntos financieros y deseaban
contrarrestarlo. Por eso apoyaron a Marchena.
Lilís no cumplió su palabra y se presentó como candidato. Usando fraudes ya
conocidos Heureaux volvió a ganar abrumadoramente las elecciones para su cuarto
y último mandato. Naturalmente, Marchena y sus seguidores fueron perseguidos y
apresados; para finales del año 1893 Ulises Heureaux los mandó a fusilar.

Los años siguientes fueron de grandes crisis financieras. Lilís había gastado todo el
dinero de los préstamos anteriores y se encontró ahogado por las deudas, tanto de
acreedores nacionales como extranjeros. Los manejos irregulares entre Lilís y la
improvent alcanzaron grados escandalosos. Esta última obtuvo jugosas comisiones,
como resultado de los préstamos indiscriminados y secreto que hacía a Heureaux.

El propio presidente de la República se convirtió en prestamista del Gobierno


cobrando altos intereses. Llegó un momento en que la línea que separaba las
finanzas públicas y las de Lilís se hizo imposible de distinguir. En 1897 el gobierno
podía considerarse en bancarrota, Lilís se vio imposibilitado de responder a sus
acreedores y, peor aún, de mantener en funcionamiento su maquinaria política.

Heureaux, desesperado, recurrió a la emisión de papel moneda en grandes


cantidades. El papel moneda, conocido popularmente como las papeletas de Lilís, se
devaluó rápidamente y la gente se negó a recibirlas. Lilís, que hasta entonces había
logrado mantener una relativa estabilidad fruto de un represivo control político,
empezó a tener opositores a medida que aumentaban sus deudas con todos los
sectores económicos nacionales.

En sus últimos días, Heureaux desesperado por conseguir dinero, procedió


secretamente a ofrecer en venta territorios fronterizos a Haití. Esto no pudo llevarse
a cabo debido a que fue asesinado el 26 de Julio de 1899 en la Ciudad de Moca.