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Etnicidad Asiática, Volumen 3, Número 1, Marzo 2002

La Partición de India de 1947: Un Paradigma para Políticas Patológicas


en India y Pakistán

ISHTIAQ AHMED
(Universidad de Estocolmo, Suecia)

Traducido por Pablo Valenta

Este artículo busca esparcir luz sobre el rol que un evento histórico particular puede
jugar al conferir legitimidad a las políticas de animosidades y hostilidades comunales y
nacionales. La Partición de India en 1947 fue, por un lado, una consumación
sangrienta de un largo proceso de mutua demonización y deshumanización por los
extremistas hindúes y musulmanes. Por otro lado, en la era pos-independiente, se
convirtió en un modelo de resolución violenta de conflicto invocada y emulada por
extremistas étnicos y religiosos y por los gobiernos militaristas de India y Pakistán.
El trabajo argumenta que la partición de India compendia las políticas de identidad en
sus formas más negativas: cuando la confianza y el entendimiento han sido socavados y
en su lugar el miedo y la inseguridad reinan supremos, generando angustia a diversos
niveles de la sociedad y el estado. En el proceso, un sistema socio-político patológico
nace. Intento mostrar cómo un sistema así funciona dentro de la esfera doméstica como
también en la interacción política India-Pakistán.

Introducción

La partición de la India Británica en 1947, la cual creó los dos estados independientes
de India y Pakistán, fue seguida por una de las más crueles y sangrientas migraciones y
limpiezas étnicas de la historia. La furia religiosa y la violencia que desencadenó
causaron la muerte de 2 millones de hindúes, musulmanes y sikhs. Estimadamente 12-
15 millones de personas fueron transferidas forzosamente entre los dos países. Al menos
75000 mujeres fueron violadas1. El trauma infligido en el proceso ha sido profundo.
Consecuentemente, las relaciones entre los dos estados, entre ellos y alguna de su gente,
y entre algunos de sus grupos no se han normalizado incluso luego de medio siglo; por
el contrario, ellas han empeorado con cada año. El conflicto étnico penetra actualmente
la política doméstica de los dos estados y los halcones en sus departamentos de defensa
se han estado tomando las decisiones desde hace un tiempo. Los dos estados han estado
al límite de una guerra nuclear desde mayo de 1998, cuando ambos demostraron su
capacidad para explotar dispositivos nucleares. Una guerra tal podría, con toda
probabilidad, comprometer seriamente la existencia humana y la civilización en esta
región. Actualmente, el sur de Asia es sin duda el punto de inflamación nuclear más
peligroso en el mundo. Mi punto de vista es que este potencial de autodestrucción
deriva de un paradigma de política etnicizada (ethnicised) patológicamente que informa
el comportamiento de los actores envueltos. En este trabajo, trato esparcir luz sobre la
forma en que un sistema socio-político patológico se conforma.

1 Urwashi Butalia, The other side of silence: Voices from the Partition of India (Hurst & Company,
Londres, 2000), p. 3

1
Tal sistema necesita ser distinguido del tipo normal de sistema socio-político en el que
grupos étnicos, además de asociaciones voluntarias tales como partidos basados en las
clases u orientados ideológicamente y grupos de presión organizada, sirven como base
para una competición pacífica por el poder sobre bienes y servicios en la sociedad.
Incluso en situaciones pacíficas, los grupos étnicos mantienen sus fronteras y tanto
miembros como intrusos están en cierto sentido percatados de ellos. Algún grado de
tensión puede existir también entre ellos, pero sus líderes y voceros son generalmente
capaces de resolver tales problemas pacíficamente.2 Por contraste políticos patológicos
prosperan en la lógica de rechazo, exclusión, subordinación, y en la amenaza o el uso de
la fuerza y la violencia.
La importancia de la etnicidad como una variable en análisis sociales está más
que satisfactoriamente teorizada, aunque el corriente período ha sido inusual agitación
en la literatura. Este estudio busca avanzar sobre las fronteras teoréticas del actual
entendimiento de la etnicidad en una especial, aunque de ninguna manera inusual
situación: en la cual la tensión y el conflicto involucrando violencia organizada y
recurrente, se ha vuelto endémicos. El argumento central presentado en este estudio es
el que, en la formación de un sistema socio-político patológico, un particular
acontecimiento o evento puede a veces ser identificado de forma clara y sin
ambigüedades como el pivot determinante. Su fuerza o intensidad es de tales
proporciones que pone en movimiento procesos que en su curso debido comienzan a
asemejarse a un paradigma en el cual, de una manera predeterminada, produce y
reproduce patrones de conducta patológicos, etnicizados (ethnicised) Ideas racionales,
políticas y soluciones, las cuales también pueden estar presentes, son dejadas de lado,
hechas inefectivas o eliminadas por la fuerza. El paradigma patológico continúa
informando y afectando las políticas hasta un punto en el que cesa de ser eficaz y útil
para sus practicantes o es socavado por un nuevo y revolucionario paradigma.
La expresión “políticas patológicas” es usada aquí para indicar que los
individuos no solo prefieren personas de su propio stock étnico, cultura, religión,
idioma, nacionalidad, etc., pero tienen aversión y desprecian aquellos que pertenecen a
otros grupos. Esto no deriva de alguna propensión natural, sino porque una multitud de
hechos culturales, socio-económicos e históricos negativos convergen para crear un
medio ambiente hostil en el cual los individuos y grupos, incrustados en densas redes
sociales y circuitos, quedan atrapados.3 Muy a menudo estas situaciones dan nacimiento
a políticas de reacción. Aquí, reacción es usada en un doble sentido: como una relación
mecánica de acción-reacción así también como un modo de pensamiento y de conducta
no instruido hacia otros por dos o más grupos étnicos o estados. Puede resultar de
conflictos al interior de fronteras de un estado o como reacciones a acontecimientos en
otro estado. Típicamente las minorías –étnicas, religiosas, sectarias o lingüísticas- se
convierten en los blancos principales de la discriminación y violencia tolerada o
sancionada por el estado. En términos de relaciones entre dos o más estados hostiles, las
políticas patológicas se manifiestan por sí mismas en un ultra nacionalismo sancionado
por el estado, promoción del terrorismo fronteras afuera y posturas belicosas.
Las típicas causas de tensión étnica y conflicto son el miedo y la ansiedad, reales
o imaginarios, que experimentan los grupos étnicos cuando se enfrentan a un presente y
un futuro incierto, y amenazas a la supervivencia percibidas concomitantemente

2 Nathan Glazer and Daniel P. Moynihan, ´Introduction” in Nathan Glazer y Daniel P. Moynihan (eds.),
Ethnicity: Theory and Practice (Harvard University Press, Cambridge, MA, 1975), pp 1-26.
3 David A. Lake and Donald Rothchild, ´Spreading fear:The Genesis of Transnational Ethnic Conflict´,
in David A. Lake y Donald Rothchild (eds.), The International Spread of Ethnic Conflict (Princeton
Univesity Press, Princeton NJ, 1998), p. 6.

2
propuestas por grupos rivales. Durante períodos en los cuales la autoridad estatal pueda
estar disminuyendo y no se pueda resolver la futura estructura para compartir el poder,
grupos aprehensivos se hacen incluso más sospechosos, por ende exacerbando la falta
de confianza mutua. Consecuentemente, acuerdos, cuando existen, son rotos o
ignorados y el conflicto violento explota.4 Es imposible decir si todos los miembros de
un grupo sienten automáticamente tal ansiedad, o si un grupo de activistas étnicos en
ese grupo está particularmente dispuesto hacia tal angustia y juega un rol de giro
expresándolo en beneficio del grupo, o si “empresarios políticos” –ambiciosos líderes e
intelectuales quienes quizás no compartan el celo del activista- sobresalen en articular
esos sentimientos.5 Basta decir que, sin un liderazgo efectivo, ni los activistas ni los
miembros ordinarios pueden convertir tales miedos y ansiedades en actividades y
movimientos implicando el combate de amenazas percibidas. Esto significa que los
emprendedores políticos tienen la ventaja de exagerar y manipular esos miedos con el
fin de perseguir sus ambiciones políticas. Mientras una situación patológica se
desarrolla y toma forma, las políticas pueden ser reducidas a claras reacciones de ánimo.
El “enemigo” pierde su identidad, una indiscriminada masa de individuos, una masa
étnica, un blanco requiriendo y justificando una acción preventiva. Es discutido abajo
que las raíces de políticas patológicas en la política intra-estatal e interestatales de India
y Pakistán deben ser rastreadas hasta la sangrienta división del Imperio Británico Indio
en 1947. por un lado, la Partición fue una sangrienta culminación de más de cincuenta
años de mutua sospecha y miedo albergados por ideólogos y activistas étnicos de las
tres comunidades de hindúes, musulmanes y sikhs. En el pasado, la tensión comunal y
el conflicto ocasionalmente desembocaron en confrontaciones violentas, pero esos
eventos se mantuvieron en una baja escala y marginales. Las políticas principales se
mantuvieron esencialmente constitucionales y pacíficas. La Partición suplantó el
modelo normal con un modelo extremista de resolución de conflictos. Por otro lado, se
convirtió en el telón de fondo inevitable de las políticas de pos independencia de India y
Pakistán. Por eso, por más de cincuenta años ya ha servido como la razón fundamental
implícita o explícita de las políticas anti-minorías en los dos países y los ha llevado a
interacciones beligerantes en muchas ocasiones. En este sentido particular, la Partición
resume las políticas patológicas. Ha operado como una ideología de nacionalismo
mayoritario amenazante. De todas formas, a pesar del crecimiento general del sistema
socio-político patológico, las trayectorias que han recorrido los dos estados y sus
sociedades en los últimos 53 años han sido bastante diferentes. Esa diferencia deriva de
las actitudes hacia la Partición de los antiguos liderazgos en los dos países, la
autodefinición nacional sobre las que los dos movimientos se basaron, y la fórmula
constitucional adoptada por cada país sobre la que asentar sus políticas. La presente
investigación busca por lo tanto responder a las siguientes preguntas:
¿Cómo y por qué la Partición de la India ha legado una herencia de políticas
patológicas?
¿Cuáles son las similitudes y las diferencias en los perfiles de las identidades y
políticas etnificadas de India y Pakistán, y cómo las explicamos?

Nacionalismos conflictivos y aprehensiones comunales en la India Colonial

4 Ib. Pp. 7-18


5 Ibid., pp. 18-23

3
Bajo el liderazgo de Mohandas Karamchand Gandhi, el Congreso Nacional Indio (1885)
se embarcó desde 1915 hacia un lento movimiento de libertad, combinando
desobediencia civil pacífica acción en masa hacia una estrategia efectiva de resistencia
de las reglas coloniales. Los Musulmanes se encontraban en todos los niveles en el
Congreso, pero predominantemente Hindúes de las castas altas quienes eran su sostén.
Los líderes y jefes del Congreso fueron encarcelados varias veces. Sin embargo, el
movimiento se mantuvo confinado a la cuestión limitada de autogobierno y tardía
independencia. La visión Gandhiana de una nación era una pluralista-comunitaria
incluyendo las variadas comunidades religiosas de India. El segundo mayor líder,
Jawaharlal Nerhu, simpatizaba con las ideas socialista Fabianas. Su visión de una India
independiente era una de un estado-nación secular moderno basado en una ciudadanía
universal y derechos individuales, apoyada por un desarrollo económico progresivo y
una educación moderna en expansión bajo un sistema planeado y dirigido centralmente.
Muchos otros miembros líderes del Congreso eran simpatizantes o miembros de
movimientos culturales hindúes y partidos nacionalistas. El Congreso quería mantener
unida a India, pero por un número de razones falló en convencer a la Liga Musulmana
que su clase de nacionalismo no significaría el permanente gobierno mayoritario de los
hindúes.6
Aunque el Partido del Congreso era dominado por los hindúes, la fortaleza del
nacionalismo cultural hindú eran los movimientos y partidos renovadores hindúes. En
1921, Balkrishna Shivram Moonje expresó pena porque los hindúes estaban divididos
en compartimentos herméticos con casi ningún sentido de comunidad entre ellos. Por el
otro lado, los musulmanes formaron una comunidad orgánica, bien organizada y
disciplinada religiosamente.7 Esta observación exageraba la unidad Musulmana, pero las
divisiones de casta entre los hindúes eran realmente proverbiales. Los líderes etno-
nacionalistas hindúes, la mayoría de los cuales provenían de las más altas castas de los
Brahmas o Kshatryias, estaban profundamente preocupados que los hindúes de las
castas más bajas se convirtieran al Islam o al Cristianismo.
Uno de los líderes del movimiento hindú Mahasabha (fundado en 1915),
Vinayak Damondar Sarvarkar, presentó en 1923 la idea de “Hindutva”. Era una
categoría etno-cultural con el sentido de reunir a los Hindúes de todas las castas dentro
de un rebaño “comunitario”. Los no hindúes tenían que asimilarse a ella aceptando la
cultura hindú y a India como su objeto de primaria lealtad. Ellos podrían, de todos
modos, mantener sus religiones como creencias personales.8 El Rashtriya Swayamsevak
Sangh (RSS), fundado en 1925 por Keshaw Baliram Hedgewar, adoptó estilos semi-
militares de organización para verter “artes marciales” entre los hindúes. Tanto el
Mahasabha Hindú como el RSS vieron a los musulmanes como la máxima amenaza a la
unidad de India. Su sucesor Madhav Sadashiv Gowalkar escribió en 1938:

Las razas foráneas en Indostán tienen que, o bien adoptar la cultura y el lenguaje Hindú, deben
aprender a respetar y mantener en reverencia a la religión Hindú, no deben tener otras ideas que
no sean aquellas de glorificación de la raza y la cultura hindú,... o pueden quedarse en el país,

6 B. N. Pandey, The Break-up of British India (Macmillan, Londres, 1969). Ver también H. M. Seervai,
Partition of India: Legend and Reality (Emmanem Publications, Bombay, 1989). Ver también Ayesha
Jalal, The Sole Spokeman (Cambridge University Press, Cambridge, 1985).

7 Cristophe Jaffrelot, The Hindu Ethno-nationalist Movement in India (Viking, Penguin Press, New
Delhi, 1996), p. 20.
8Ibid., pp. 25-45

4
completamente subordinados a la nación Hindú, sin reclamar nada, no mereciendo ningún
privilegio, mucho menos algún tratamiento especial- ni siquiera los derechos de los ciudadanos. 9

Es interesante notar que el término “raza” era usado para denotar comunidades
religiosas; de otra manera la mayoría de los hindúes y musulmanes son del mismo stock
étnico. En el volumen 1 de su estudio de cuatro volúmenes, Historia de la Partición de
India, el historiador paquistaní K. K. Aziz, argumenta que los renovadores hindúes en
Punjab habían sugerido en los 1920 la partición de India en términos religiosos. 10 Es
importante, sin embargo, apuntar que antes de la Partición de India, el nacionalismo
étnico hindú de derecha permaneció como una tendencia marginal. La considerable
minoría musulmana de India se relacionaba a la cuestión del nacionalismo Indio desde
una posición desventajosa. No sólo ella era menor en número, comparada con los
hindúes, sino también económica y educacionalmente menos avanzada. La Liga
Musulmana, fundada en 1905, ampliamente en reacción al poder creciente del
Congreso, se mantuvo como un partido comunal moderado de la clase media moderna y
educada hasta 1936. Confinó sus actividades en asegurar la representación Musulmana
en los varios cuerpos consultivos y legislativos a través de electorados separados
(concedidos en 1909 donde los musulmanes elegían miembros musulmanes de los
varios cuerpos representativos) y en reclamos de mayores cuotas de empleo para los
musulmanes en los servicios. En 1930, en la sesión anual de la Liga Musulmana en
Allahabad, Sir Muhammad Iqbal presentó la idea de un estado musulmán separado a ser
creado en la zona de mayoría musulmana del noroeste de India. Él basó sus argumentos
en una nueva “teoría de las dos naciones”, de acuerdo a la cual India consistía en dos
naciones separadas y diferentes –hindúes y musulmanes. En su esquema, la completa
separación del resto de India no era, sin embargo, un requerimiento absoluto.11
De todas formas, es importante notar que si bien más altos líderes de la Liga
Musulmana no propagaron la creación de un estado teocrático, tal idea no era extraña
para algunos de ellos. Por ejemplo, Raja Sahib Mahmudabad, uno de los tenientes que
más confianza merecía del líder de la Liga Musulmana, Mohamed Ali Jinnah, escribió
una carta en 1939 al historiador Mohibul Hassan en la que decía:

Cuando hablamos de democracia en el Islam no es democracia en el gobierno sino los


aspectos culturales y sociales de la vida. El Islam es totalitario –no hay que negarlo. Es al Corán
al que debemos girar. Es la dictadura de las leyes del Corán lo que queremos –y la tendremos-
pero no a través de la no-violencia y la verdad Gandhiana. 12

Jinnah, aclamado por sus seguidores como el Quaid-i-Azam (Gran Líder


Mundial), sobresalió como un estratega político antes que como un ideólogo. Es por eso
problemático atribuirle una posición consistente en el tipo de estado musulmán que
quería, si bien crear un estado teocrático era extraño a sus sensibilidades
constitucionales. Sin embargo, sin su elocuencia implacable el nacionalismo musulmán
y la demanda por la autodeterminación musulmana no podrían haber sido presentadas
tan autoritariamente.

9 Ibid., citado en p. 56
10 K. K. Aziz, History of Partition of India, vol. 1 (Atlantic Publishers and Distributors, New Delhi,
1995), pp. 138-76
11 Syed Sharifuddim Pirzada (ed.), Foundations of Pakistan: All-India Muslim League Documents,
1906-1947, Volumen 2 (1924-1947) (National Publishing House Ltd.. Karachi, 1970), p. 159
12 Mushirul Hasan, Legacy of a Divided Nation (Hurst, London, 1997), pp. 57–8.

5
El principal ideólogo musulmán del nacionalismo patológico era un misterioso
gurú, Chowdhary Rahmat Ali. Ramat Ali se enroló como estudiante en la Universidad
de Cambridge entrados sus treinta años. En 1933 escribió un panfleto “Ahora o Nunca”
en el que presentó su idea de un estado musulmán separado, Pakistán, a ser creado en el
noroeste de India.13 Empezó a procurar la aprobación de sus varios esquemas políticos
por parte de los políticos conservadores británicos. El meollo de su letanía era que los
hindúes y los musulmanes eran dos naciones diferentes con visiones del mundo, sentido
de la historia y destino enteramente irreconciliables. Bajo ninguna circunstancia podían
vivir juntos en paz en un mismo país. 14 Luego, él comenzó a abogar por la creación de
un súper estado pan-Islámico. El gran Pakistán debía incluir Punjab, Afgania
(consistente no sólo en la Provincia de la Frontera Noroeste, sino también Afganistán),
Kashimir, Irán, Sindh (incluyendo Baluquistán), y Turquía (y otras áreas de habla turca
de Asia central, una vez conocidas como Turquestán). 15 La palabra “Pak” significa puro
o casto en Urdu. Así tal estado sugería la creación de Musulmanes puros, Islam puro y
estado puro. Él también quería varios estados Musulmanes menores a ser creados en
diferentes partes de India, donde los Musulmanes, aunque una minoría dentro de una
región de mayoría Hindú, estaba de todas formas concentrada en grupos aislados dentro
de ellas.16 Es curioso notar que Rahmat Ali fue despreciado y rechazado por los líderes
de la Liga Musulmana que encontraron sus ideas poco sofisticadas y drásticas. Nunca
fue bienvenido dentro de su grupo y murió quebrado en Cambridge en 1950.17
Uno debe tener en mente que los clérigos Islámicos, los numerosos ulama, no
eran grandes actores por ese tiempo. El radical Sunni Deobandis (fundado en 1867)
resolvió una ecuación con el Congreso y se unió a la lucha por una India unida. 18 El
futuro ideólogo del fundamentalismo Islámico o Islamismo en Pakistán, Abul Ala
Maududi (1903-79) rechazó tanto el nacionalismo territorial secular del Congreso como
el nacionalismo etno-cultural de la Liga Musulmana. Para él, una organización política
Islámica sólo podía basarse en la fe. La comunidad sikh, radicada esencialmente en
Punjab, no era en ningún lado una mayoría. El principal partido sikh, el Akali Dad, y
otras tendencias minoritarias se aliaron con el Congreso en la posterior oposición a las
demandas de la Liga Musulmana por un Pakistán separado. De acuerdo al censo de
1941, la población total de India (incluyendo la de la India Británica la de los
principados y agencias Indios) era de 383.643.745 habitantes. Consistía en 206.117.326
de casta hindú, 48.813.180 castas agendadas (conocidas como intocables) y 25.441.489
tribus hindúes; 92.058.096 musulmanes; 5.691.477 sikhs (concentrados en Punjab); y
todo el resto. Mientras que en la India Británica, la población total era de 294.171.961,
comprendiendo 150.890.146 castas hindúes; 39.920.807 castas agendadas y 4.165.097
tribus hindúes; 79.398.503 musulmanes; 4.165.097 sikhs; y otros grupos.19 Sólo
alrededor del 10 por ciento de la población de India Británica estaba manumitida.
13 G. Allana (comp.), Pakistan Movement: Historic Documents (Islamic Book Service, Lahore, 1977),
pp. 115–17.
14 Stanley Wolpert, Jinnah of Pakistan (Oxford University Press, Karachi, 1993), pp. 131–2. See also
K.K. Aziz,History of Partition of India, vol. 2 (Atlantic Publishers and Distributors, New Delhi, 1995),
pp. 356–9.
15 Ver el artículo original de Chowdhary Rahmat Ali, ‘Pakistan or Pastan—Destiny or Disintegration’,
publicado por INFORMATION TIMES (Internet): http://www.InformationTimes.com, 12 February 2001
16 Wolpert, Jinnah of Pakistan, pp. 233–4.
17 Ibid., p. 175.
18 Ziya-ul-Hasan Faruqi, The Deoband School and the Demand for Pakistan (Progressive Books,
Lahore, 1980).

19Allana (comp.), Pakistan Movement, p. 259.

6
Partición y Eventos Precedentes

Luego de la II Guerra Mundial, los ingleses estaban apurados por dejar India. Las
elecciones del invierno de 1945-46 tuvieron que ver con la futura forma política de un
subcontinente independiente. El Congreso buscó un mandato para mantener India unida,
mientras que la Liga Musulmana abogó por un Pakistán separado. Consignas emotivas y
sensacionalistas tales como “Pakistán Ka Naara Kaya? La Illaha II Lillah (¿Cuál es el
lema de Pakistán? Es que no hay otro dios que Alá)” y “Musulmanes Hai a la Liga Mein
Aa” (si eres un musulmán entonces únete a la Liga Musulmana), fueron presentados.
Hindúes y sikhs fueron demonizados como infieles y explotadores. Los musulmanes
que se opusieron a la Liga Musulmana fueron retratados como renegados del Islam. En
algunos casos, fatwas (resoluciones religiosas) fueron emitidas al efecto de que a tales
personas se les denegara un entierro Islámico.20 Por otro lado, fue solicitado apoyo a los
sunnis, shias, los ahmadis, comunistas musulmanes y a cualquiera que estuviera
registrado en los registros de los censos como musulmán. Los resultados de las
elecciones vindicaron los reclamos contradictorios de ambos partidos. El Congreso se
aseguró 905 bancas generales de un total de 1585 mientras que las ganancias de la Liga
Musulmana fueron incluso más impresionantes. Ganó 440 bancas de un total de 495
reservadas para los musulmanes. Debe ser notado que los musulmanes de las provincias
con mayoría Hindú también votaron masivamente a favor de la Liga Musulmana.21
La Misión de Gabinete de 1946 enviada por el Gobierno laborista de posguerra
de Clement Atlee falló en su intento de convencer a los dos partidos rivales para que se
pongan de acuerdo en una fórmula de poder compartido dentro de una India unida. El
factor que selló el destino de la unidad fue la erupción de violencia comunal a gran
escala que siguieron las desafortunadas declaraciones de prensa de Jawaharlal Nehru del
10 de julio de 1946 en Bombay declarando que el Congreso debería ingresar a la
Asamblea Constituyente completamente librado de acuerdos y libre de encontrarse con
las situaciones a medida que aparezcan.22
En julio de 1946, Jinnah dio la orden de acción directa a los musulmanes para
que protesten la alegada actitud anti-minoría de Nehru. El 16 de agosto de 1946,
masacres comunales, iniciadas por fanáticos despachados por el ministro jefe de la Liga
Musulmana de Bengala, Hussain Shaheed Suhrawardy, se llevaron a cabo en Calcuta,
que dejaron miles de personas, en su mayoría Hindúes, muertos y sin hogares. Los
Hindúes contraatacaron con gran ferocidad. Más musulmanes murieron en los
contraataques.23 Las matanzas de Calcuta probaron ser contagiosas, y revueltas
comunales irrumpieron en muchas partes de India. La verdadera explosión, sin
embargo, se originó unos meses después en la provincia clave de Punjab, donde grupos
de musulmanes (57.1 por ciento), Hindúes (27.8 por ciento) y Sikhs (13.2 por ciento),

20Hasan, Legacy of a Divided Nation, pp. 91–9; 103–20. Ver también G.D. Khosla, Stern Reckoning: A
Survey of Events Leading up to and Following the Partition of India (. rst published in 1949, Oxford
University Press, Delhi, 1989), pp. 93–4. Ver también Khalid bin Sayeed, Pakistan: The Formative Phase
1857–1948 (Oxford University Press, Karachi, 1978), pp. 196–206. Ver también Ian Talbot, Khizr
Tiwana, the Punjab Unionist Party and the Partition ofIndia (Curzon, Richmond, 1996), pp. 133–5.
21 Ishtiaq Ahmed, State, Nation and Ethnicity in Contemporary South Asia (Pinter, London and New
York, 1998),pp. 90–1.
22 Abul Kalam Azad, India Wins Freedom (Orient Longmans, Bombay, 1959), p. 155
23 Sir Francis Tucker, India’s Partition and Human Debasement (Akashdeep Publishing House, Delhi,
1988), Book I, pp. 156–65. Ver también Larry Collins and Dominque Lapierre, Freedom at Midnight
(Ayon Books, New York, 1975), pp. 35–6.

7
mantenían una paz tensa hasta el comienzo de 1947.24 en la tercer semana de enero de
1947, la Liga Musulmana inició su “acción directa” en Punjab contra el gobierno no
partidario de la Liga Musulmán de Khizr Hayat Tiwana.
El 3 de marzo, el líder Sikh Akali Dal, Maestro Tara Singh, dio lo que en efecto
fue una llamada para una confrontación total con los musulmanes. 25 Resultó en
inmediatos encontronazos entre manifestantes hindúes-sikhs y musulmanes. Los
primeros encontronazos comunales organizados a gran escala se dieron lugar en el área
de Rawalpindi. En la noche de 6-7 de marzo, bandas de musulmanes atacaron un
número de villas hindúes y sikhs, continuando la campaña hasta el 13 de marzo.26 Dejó
más de 2000 personas muertas, en su mayoría hombres, mujeres y niños hindúes y
sikhs. Cuadros de jefes de la Liga Musulmana fueron identificados como los criminales
detrás de los sucesos.
En ese punto, los líderes sikhs demandaron que Punjab también sea dividida en
líneas comunales si Pakistán era entregada a los musulmanes. El 6-8 de marzo, el
Comité del Congreso Nacional Indio presentó una resolución demandando la división
de Punjab en dos provincias para que así la “parte prominentemente musulmana pueda
ser separada de la parte prominentemente no musulmana”. 27 El Congreso también
demandó la partición de Bengala. El Gobierno Británico anunció las particiones de
India, Bengala y Punjab el 3 de junio de 1947. El Congreso, la Liga Musulmana,
representantes de los sikhs y las otras varias minorías religiosas y grupos de castas
negociaron la demarcación actual del límite entre India y Pakistán ante las Comisiones
Limítrofes de Bengala y Punjab. Estas deliberaciones sirvieron de base para el Pemio
Radcliffe del 17 de agosto de 1947 (Pakistán e India ya se habían convertido en
independientes el 14 y el 15 de agosto, respectivamente). El Premio Radcliffe no
satisfizo a ninguno de los contendientes, y ha sido subsecuentemente criticado e incluso
condenado por varios actores descontentos.28 Las revueltas y masacres, que
acompañaron la Partición, fueron más inquietantes en el Punjab y lideraron
efectivamente el primer experimento de posguerra exitoso de limpieza étnica masiva en
el mundo. En ese momento crítico, la Liga Musulmana, el Sikh Akali Dal, RSS y el
cuadro de jefes del Congreso se convirtieron en asesinos viciosos. 29 Sin embargo, algo
así como 30-35 millones de musulmanes se quedaron en otras partes de India, mientras
que en Pakistán del este alrededor del 23 por ciento de la población continuó siendo
hindú. Más o menos medio millón de hindúes se quedaron atrás en Sindh en Pakistán
del oeste (desde diciembre de 1971 la única parte que constituye Pakistán).

India

24 Allana (comp.), Pakistan Movement, p. 261.


25 Ishtiaq Ahmed, ‘The 1947 Partition of Punjab: Arguments put forth before the Punjab Boundary
Commission by the Parties Involved’, in Ian Talbot and Gurharpal Singh (eds), Region and Partition:
Bengal, Punjab and thePartition of the Subcontinent (Oxford University Press, Karachi, 1999), p. 142.
26 Butalia, The Other Side of Silence, pp. 156–71. Ver también, Ritu Menon and Kamla Bhasin, Borders
and Boundaries: Women in India’s Partition (Kali for Women, New Delhi, 1998). See also Talbot, Khizr
Tiwana, p. 161.
27 SatyaM.Rai, Legislative Politics and the Freedom Struggle in the Punjab 1897–1947 (India Council
of HistoricalResearch, New Delhi, 1984), p. 326
28 Ishtiaq Ahmed, ‘The 1947 Partition of Punjab’, pp. 159–61.
29 K.L. Tuteja, ‘Hindu Consciousness , the Congress and Partition’, in Amrik Singh (ed.), The Partition
in Retrospect (Anamika Publishers in association with National Institute of Panjab Studies, New Delhi,
2000), pp. 23–4

8
El fracaso de mantener unida a India dejó el ideal del Congreso de una nación india
compuesta en el matadero. Millones de refugiados hindúes y sikhs se encontraron
devastados por esa experiencia traumática. Muchos objetaron la presencia musulmán y
querían que los musulmanes sean llevados a Pakistán. En ese movimiento crítico,
Gandhi, Nehru y muchos otros partidarios resueltos de la lucha por la libertad se
convirtieron en bastiones contra las fuerzas de reacción y venganza y, aunque los
ataques a los musulmanes continuaron por algún tiempo en muchas partes de India, eran
escaramuzas de pequeña escala.
Cuando la discusión sobre la constitución comenzó, la noción de una nación
compuesta y con una cívica orientada hacia un derecho individual moderno prevaleció.
El lobby etno-nacionalista hindú argumentó a favor de una hegemonía cultural hindú en
términos de identidad nacional, pero fue desechado. Puede aseverarse, sin embargo, que
el trauma de la Partición puso a todos en el Alto Comando del Congreso altamente
sensitivos a la cuestión de la unidad.30

La constitución y el Sistema Educativo

El punto alto del modelo Nehruviano fue la conservación de valores y normas


universales en la Constitución india, la cual hizo su aparición el 26 de enero de 1950.
sus declaraciones sobre derechos humanos y libertades eran bastante radicales. Fue
otorgada la ciudadanía universal. La oficina Pública estaba abierta para todos los
ciudadanos. Alrededor del 22 por ciento de los trabajos (por ej., escasamente el ratio de
aquellos grupos en la población hindú) fueron luego reservados por ley para las castas
conocidas como intocables (que prefieren llamarse a sí mismas Dalits) y tribus. En
1955, el Acta de Intangibilidad (Ofensas) fue promovida. Criminalizó la práctica de
Intangibilidad. Por ende, la constitución sancionó claramente un modelo de
organización política secular democrático.31 Si bien varias enmiendas fueron
subsecuentemente hechas, la estructura básica se mantuvo intacta. La elite nacional-
modernizante eligió el sistema educativo para fomentar gradualmente una identidad
nacional democrática. Eruditos liberales y marxistas (muchos de origen musulmán)
dominaron prestigiosas facultades e institutos indios de ciencia social y humanidades
hasta recientemente. Su interpretación del movimiento de libertad estaba largamente
imbuida con el ethos emancipatorio del Iluminismo europeo. No sorprendentemente, las
organizaciones comunales y partidos hindúes fueron muy críticos de tal base de
nacionalismo indio. El actual gobierno liderado por BJP parece haber decidido
promover una agenda educativa que proyectará una inclinación pro hindú en la
producción de conocimiento y educación. En el ámbito provincial, tales cambios ya han
sido introducidos, típicamente identificando a los antiguos gobernantes musulmanes
como los responsables por todos los males de la sociedad.32

Nacionalismo hindú y el Crecimiento de las Hostilidades hacia Minorías

30 Ahmed, State, Nation and Ethnicity, p. 102.


31 Ibid. pp. 102–3; 107–8. Ver también, D.E. Smith, ‘India as a Secular State’, in Rajeev Bhargava,
Secularism and Its Critics (Oxford University Press, New Delhi, 1999), pp. 222–30
.
32 Harsh Kapoor, South Asian Citizens’ Wire, Dispatch 1, 23 January, email: aiindex@mnet.fr;
website:http://
www.mnet.fr/aiindex

9
El Congreso ha dejado de lado completamente a los etno-nacionalistas hindúes de
derecha durante la batalla y los alienó del estado en los primeros años.
Consecuentemente, tuvieron que idear estrategias para avanzar en el proyecto de
Hindutva desde fuera del estado. La pérdida de vida y de propiedad y la expulsión de
sus hogares ancestrales dejados en Pakistán reprochados a la buena voluntad del
Congreso para conceder la Partición. Los musulmanes como un todo fueron
responsabilizados por la vivisección de la tierra madre. Tal propaganda fomentó las
fortunas de los partidos de derecha en cierto modo. Por ejemplo, en 1943 la totalidad de
miembros de la RSS sólo era de 76000. en 1948 se había remontado a 600.000. 33 En
términos electorales, sin embargo, tales ganancias no significaron que un desafío al
Congreso a gran escala podría ser montado. En cambio, inicialmente una gran retracción
fue el resultado del envolvimiento de la RSS en el asesinato de Gandhi. Los etno-
nacionalistas hindúes estaban enfurecidos con la insistencia de Gandhi de que el
gobierno Indio pague 550 millones de rupias a Pakistán como compensación de las
pérdidas ocasionadas durante la Partición.34 Por consiguiente, él comenzó un ayuno
hasta la muerte para poner presión sobre el gobierno. El 31 de enero, Nathu Ram Godse,
un miembro de la RSS, asesinó a Gandhi. Nerhu decidió tratar firmemente con los etno-
nacionalistas hindúes. La RSS fue prohibida, aunque reapareció en 1952 bajo la forma
de Jana Sangha.
En los 1960, algunas otras avenidas para un renacimiento político hindú fueron
intentadas. El Vishwa Hindu Parishad (VHP) fue fundado en 1964 ostensiblemente
como un movimiento cultural implicando el inculcar el orgullo entre los hindúes en su
gran cultura y civilización. Inicialmente, el VHP identificó las actividades
proselitistas de los misioneros cristianos como una amenaza mayor. Es intrigante notar
que el movimiento VHP era sostenido mediante una considerable asistencia por la
diáspora hindú, especialmente la gran población India / hindú de Norteamérica
consistente en exitosos profesionales y otros grupos de movilidad ascendente. También
ha sido significante el apoyo desde el Reino Unido.35 El VHP y sus variados afiliados
estudiantes y obreros han podido alcanzar influencia política e infiltrar la maquinaria
estatal e importantes instituciones culturales y de los medios.
Sin embargo, el retroceso más significante para el chauvinismo de una gran
nación hindú vino inicialmente desde otro punto: el gobierno del Congreso liderado por
Ms. Indira Gandhi. En diciembre de 1971, India derrotó a Pakistán en la última ala
oriental, donde una rebelión se había desatado desde marzo del mismo año. En 1974,
India explotó un dispositivo nuclear. Mrs. Gandhi comenzó a ser saludada como una
gran mujer de estado. Aduladores comenzaron a levantar consignas tales como “India es
Indira e Indira es India”. Sin embargo, en 1974 huelgas populares, demostraciones y
agitaciones estallaron en protestas contra el alza de precios, desempleo y mal gobierno.
El gobierno se desquitó suspendiendo muchas de las prácticas parlamentarias normales
y las libertades civiles. Los etno-nacionalistas hindúes aprovecharon al máximo la
situación uniéndose a la oposición democrática. El 5 de abril de 1980, algunos de ellos
se juntaron y fundaron el Partido Bharatiya Janata (BJP).36

33 Jaffrelot, The Hindu Ethno-national Movement in India, p. 75.


34 Ibid. pp. 86–7.
35 Eva Hellman, Political Hinduism: The Challenge of the Visva Hindu Parisad (Department of History
of Religions,Uppsala, 1993).
36 R.C. Frykenberg, ‘Hindu Fundamentalism and the Structural Stability of India’, inM.E. Marty and
R.C. Appleby (eds), Fundamentalisms and the State: Remaking Politics, Economics andMilitance
(University of Chicago Press,Chicago, 1993), pp. 244–5.

10
Un cambio en la estrategia electoral del Congreso también puede notarse. En
lugar de reposarse sobre sus tradicionales defensores, los conocidos como banco de
votos comprendiendo las varias minorías sociales y religiosas tales como los dalits y
musulmanes, Mrs. Gandhi comenzó a cultivar los votantes más tradicionales de las altas
castas. En los ´80 el BJP, RSS y la rabiosamente anti musulmán Shiv Sena en
Mahrashtra y otros tantos partidos y organizaciones del estilo comenzaron a desarrollar
un discurso marcial basado en la mítica Épica Mahabharta y en otras historias heroicas
con una visión de infundir militancia y una sensación de nacionalismo colectivo. La
idea de la Hindutva o nación hindú, propuesta en primera instancia por Sarvarkar en los
´20, fue revivida. Aseveraba que sólo los hindúes eran ciudadanos confiables y leales de
India; y aún mas, que el secularismo Nehruviano había sido dañino para los hindúes, a
la vez que consentía a las minorías.37 En particular, la hostilidad estuvo dirigida contra
los musulmanes, que constituyen alrededor del 13 por ciento del total de la población
India.
Es importante notar que la vasta mayoría de musulmanes indios son conversos
de las más pobres secciones de la sociedad hindú. Ellos han sido las principales víctimas
del Síndrome de la Partición. Ellos son excesivamente mal representados en educación
y empleo. La discriminación está, por ende, institucionalizada en la práctica sino en
teoría. Es, sin embargo, su retrato como una quinta columna y, por ende, una amenaza
para la seguridad lo que los hace más vulnerables a la propaganda hostil. Por eso,
incluso los medios liberales masivos le dio una cobertura sensacional al reporte de que
algunos dalits se habían convertido al Islam en Tamil Nadu en 1981. reportes
exagerados de dinero árabe donado a algunas organizaciones islámicas y el supuesto
rápido ritmo de crecimiento de la población musulmana también figuró
prominentemente en las discusiones mediáticas.38
El galopante renacimiento cultural hindú infundió terror entre las minorías.
Ataques anti-musulmanes se hicieron más grandes, más frecuentes y más horrendos. La
xenofobia y la paranoia, la cual tipifica tal estructura de mente, probaron ser una
profecía autocomplaciente. Sin embargo, los musulmanes no montaron el primer
desafío. Fueron los sikhs de Punjab quienes fueron atraídos a la idea de un estado sikh
separado, Khalistán. Los kalistanes argumentaron que la Partición dio India a los
hindúes y Pakistán a los musulmanes, entonces a los sikhs debería dárseles Khalistán. El
conflicto de Khalistán saltó al frente en Junio de 1984, cuando Mrs. Gandhi ordenó al
ejército indio echar al líder sikh Sant Jarnail Singh Bhindranwale y a sus militantes,
quienes habían estado ocupando el más sagrado santuario sikh, el Templo Dorado de
Amritsar desde 1982. La acción militar fue exitosa, pero costó un gran número de vidas
humanas. El 31 de octubre de 1984, Mrs. Gandhi fue asesinada por dos de sus
guardaespaldas sikhs. Inmediatamente, pandillas hindúes comenzaron a cazar sikhs
alrededor de toda India. Sólo en la capital Delhi, al menos 3.000 sikhs fueron asesinados
sanguinariamente.39

37 D. Gupta, ‘Communalism and Fundamentalism: Some Notes on the Nature of Ethnic Politics in
India’, Economic and Political Weekly, vol. 6, nos. 11 and 12, 1991. Ver también, Asghar Ali Engineer,
‘Secularism in India–Theory and Practice’, in Asghar Ali Engineer and Uday Mehta (eds), State
Secularism and Religion: Western and Indian Experiences (Ajanta Books International, Delhi, 1998), p.
197.
38 Mizan Khan with Ted Robert Gurr, ‘Muslims in India and the Rise of Hindu Communalism’, in Ted
Robert Gurr, Peoples Versus States: Minorities at Risk in the New Century (United States Institute of
Peace Press,Washington, DC, 2000), pp. 266–72. Ver también GeorgeMathew, ‘Politicisation of Religion:
Conversions to Islamin Tamil Nadu’, in Moin Shakir (ed.), Religion, State and Politics in India (Ajanta
Books International , Delhi, 1989), pp. 271–306.
39 Ahmed, State, Nation and Ethnicity, pp. 113–62.

11
Los sikhs recién habían sido aplastados cuando otro gran movimiento separatista
emergió en Kashimir, administrada por Indios y de mayoría predominantemente
musulmana. India y Pakistán habían heredado la disputa sobre Kashimir durante el
tiempo de la Partición. Su resurgimiento probó ser incluso más difícil de mantener bajo
control para India. El conflicto de Kashimir continúa tomándose vidas casi cada día e
India no ha sido capaz de controlar la situación a despecho de una extrema represión y
el despliegue de cientos de miles de soldados y fuerzas de seguridad. 40 Las
preocupaciones de India han sido agravadas por el resurgimiento de una insurgencia
separatista entre un número de personas de diferentes tribus cristianas en los pequeños
estados del límite nordeste (provincias de India). El gobierno de India y la prensa habían
estado sosteniendo que los servicios secretos pakistaníes, en especial los Inter-Servicios
de Inteligencia (ISI) ayudaron a los sikhs, Kashimir y otros movimientos separatistas en
India con entrenamiento, armas y otras facilidades. 41 De tanto en tanto algún indio
musulmán es arrestado bajo cargo de trabajar para la ISI. Esto indudablemente ayuda a
enmarcar a todos los musulmanes como pro-Pakistán y como un factor subversivo en la
sociedad India.
Mientras las políticas anti-minorías de la derecha hindú han estado creciendo
constantemente, una preocupación mayor para el BJP, que busca el poder a través de
procesos electorales, ha sido la alienación de un número significante de dalits y los
conocidos como Other Backwards Castes (OBC), un segmento mas bien grande de
campesinos y otras castas, quienes ocupan una posición entre las castas más altas y los
dalits. El BJP ha estado buscando formas y maneras de envolver tales estratos sociales
dentro de su rebaño de nacionalismo cultural hindú. Una causa o símbolo emotivo fue
encontrado en la larga, fatigosa disputa entre hindúes y musulmanes sobre el sitio de la
mezquita Babri en Ayodhya. Fue afirmado que el dios Rama había nacido allí, y un
templo existió en ese lugar antes que la mezquita fuera construida en 1528.
consecuentemente, en los ´80, el BJP, VHP y otras entidades comunales largaron una
campaña para desmantelar la mezquita. La Bajrang Dal (establecida en 1984), un ala
juvenil del VHP, empleada principalmente para propósitos de agitación y
demostraciones, jugó el rol principal movilizando la acción de masas y otras actividades
a favor de la campaña.42 A principios de diciembre de 1992, el BJP y sus seguidores del
VHP, Bajrang Dal, Shiv Sena y otros grupos fanáticos finalmente llegaron a Ayodhya
luego de una larga marcha a lo ancho del país a la que se unieron miles de personas,
incluso del OBC y de otras secciones tradicionalmente alienadas de la sociedad hindú.
La turba fácilmente sobrepasó el poder de la pequeña fuerza policial, escaló hasta la
cima de la mezquita y la demolió en unas pocas horas.
El gobierno del Congreso bajo Narahima Rao pareció haber dejado que el evento
ocurra principalmente por razones electorales oportunistas. La demolición de la
mezquita fue acompañada por ataques de la turba sobre musulmanes en todo India y
varios miles fueron muertos. De repente, India estaba en el medio de quizás el más serio
conflicto comunal desde la Partición. Hubo una fuerte reacción en Pakistán y los viejos
templos en Punjab fueron arrasados y algunos hindúes también fueron muertos. Los
etno-nacionalistas hindúes tienen planes de destruir alrededor de otras 3.000 mezquitas
construidas intencionalmente en templos hindúes y lugares sagrados.43 Construir el Ram
Mandir es parte del manifiesto electoral del BJP. El BJP ha estado incrementando

40 Ibid., pp. 137–62.Ver también, Victoria Scho. eld, Kashmir in Con ict: India, Pakistan and the Un.
nished War (I.B. Tauris, London, 2000).
41 Manoj Joshi, The Lost Rebellion: Kashmir in the Nineties (Penguin Books, New Delhi, 1999), pp.
163–206.
42 Jaffrelot, The Hindu Ethno-national Movement in India, pp. 450–81.

12
subsecuentemente su apoyo electoral y es actualmente el mayor partido en una coalición
de gobierno de 25 partidos. Hasta aquí, le falta apoyo parlamentario para realizar su
proyecto. De hecho, secciones moderadas del BJP han estado intentando cortejar la
banca de voto musulmán y ha logrado algunos avances. De todas formas, una fuerte
alianza del BJP, el líder del Shiv Sena, Bal Thackerey, ha demandado recientemente que
los musulmanes debieran ser privados de derechos civiles.44
La fuerte comunidad cristiana de 20 millones personas ha escapado la mayor
parte del tiempo el tipo de animosidad ejercida por los musulmanes, desde que ellos no
han jugado ningún papel en la separación de India. Algunas conversiones el cristianismo
han continuado teniendo lugar, mayormente entre aborígenes. Ataques sobre las iglesias
y las escuelas dirigidas por misiones han estado ocurriendo, pero luego que Sonia
Gandhi (italiana católica de nacimiento) se convirtió en el líder del Partido del Congreso
a finales de los ´90, la Derecha hindú ha estado diseminando la idea de una conspiración
cristiana para anexarse India. Los últimos años han sido testigo de un dramático
incremento en el incendio de iglesias, matanzas de cristianos y de una campaña a todo
lo largo del país contra los misioneros. Así en la noche del 22/23 de enero de 1999, el
misionero australiano Graham Stuart Staines y sus dos hijos fueron quemados vivos en
Monouharpur en Orrisa.45 Finalmente, la más duradera división en la sociedad hindú se
mantiene tan profunda como antes: aquellas entre las altas castas nacidas dos veces, los
grupos dogmáticos del OBC y los dalits. Ataques contra los dalits continúan teniendo
lugar frecuentemente por toda India.

Pakistán

Una notoria ambigüedad sobre los propósitos por los cuales Pakistán fue creado –¿era
para ser simplemente un estado nacional de musulmanes o un estado islámico teocrático
basado en la Sharia (ley dogmática islámica)?- caracteriza sus tormentos con la
identidad nacional. Jinnah nunca proveyó alguna respuesta clara a esta cuestión.
Pakistán puede ser descripta entonces como una nación no imaginada. La elite que
alcanzó el poder en Pakistán careció de visión política y preparación. No permitió que la
democracia se institucionalizara. Recurrentes tomas de poder por militares burocráticos
y un montón de decisiones bizarras contribuyeron al fomento de una cultura política
patológica en todos los niveles de la sociedad y el estado. Tal tendencia fue agravada
por la traumática pérdida de Pakistán Oriental a fines de 1971 a través de una rebelión
popular local apoyada por una intervención militar india.

La Estructura Legal y Constitucional

De todas formas, la primera declaración autoritaria hecha el 11 de agosto de 1947, esto


es sólo tres días antes de la independencia, en la Asamblea Constituyente de Pakistán
por Jinnah se desvió del empuje principal de la propaganda de la Liga Musulmán a

43 Sarvepalli Gopal (ed.), Anatomy of a Confrontation: The Babri-Masjid-Ram anmabhumi Issue


(Viking, Penguin Books, New Delhi, 1991), p. viii.
44 Hindustan Times (Edición de Internet), 19 de diciembre de 2000.
45 Shamsul (mensaje de e-mail), Urgent Press Statement, del 23 de enero de 2001 emitido por Dr
Richard Howell, Secretario General, Comunidad Evangélica de India y John Dayal, Secretario General ,
Consejo Cristiano de India, and, National Vice President of the All India Catholic Union, shamsul
[shamsul@bol.net.in

13
favor de un nacionalismo cultural. Para la total sorpresa de muchos, él hizo la siguiente
observación en un largo discurso:

Ustedes son libres; ustedes son libres de ir a sus templos, ustedes son libres de ir a sus
mezquitas o a cualquier otro lugar de veneración en este Estado de Pakistán. Ustedes pueden
pertenecer a cualquier religión o casta o raza –eso no tiene nada que ver con los negocios del
Estado... Creo que deberíamos enfrente nuestro como nuestro ideal y ustedes encontrarán que en
su debido curso los hindúes cesarían de hindúes y los musulmanes cesarían de ser musulmanes,
no el sentido religioso, porque esa es la fe personal de cada individuo, sino el sentido político
como ciudadanos del Estado.46

Esta idea patentemente territorial y secular de nación contradecía el motivo por la


creación de Pakistán como un estado para una nación cultural. La controversia que
causó ha ido generando más confusión a medida que pasa el tiempo. Mientras los
fundamentalistas generalmente la desechan como irrelevante y como una aberración, la
corriente principal de los musulmanes modernistas argumenta que él estaba en realidad
operando dentro de un marco ideal islámico de tolerancia y justicia para los no
musulmanes dentro de un estado islámico.47 Secularistas marginados, izquierdistas y
minorías oprimidas, sin embargo, lo elevaron a la altura de un convenio sagrado que sus
sucesores habían roto intencionalmente.
Parece que el estilo de Jinnah reflejó su habitual sagacidad política en lugar de
una posición ideológica firme. Violencia comunal estaba en su peor momento por esos
tiempos. El Radcliffe Award estaba por ser anunciado, y uno puede adivinar que
resultaría en un movimiento popular a una escala gigantesca. El discurso probablemente
inducía a desalentar la migración en masa, el desarraigo y la violencia comunal. Sin
embargo, es dudoso si en el despertar de disturbios comunales tal prescripción disfrutó
de alguna credibilidad real en la sociedad musulmán-paquistaní, a pesar del prestigio y
la autoridad de Jinnah. A este respecto, es significante tener en mente que Jinnah nunca
más reiteró tal compromiso, aunque vivió un año más. Después de su muerte el 11 de
septiembre de 1948, la idea de un estado secular nunca más recibió mucha atención de
las principales corrientes políticas paquistaníes. En su lugar, la lengua islámica se
convirtió en un aspecto central de la retórica oficial.
Uno incluso puede argüir que una vez que la euforia inicial acabó, y un marco
para la identidad nacional y la construcción de una nación tenía que ser encontrada, el
liderazgo paquistaní se sintió forzado a distinguirse a sí mismo de India. Había
indudablemente otros temas que debían ser tratados con el gobierno del Primer Ministro
Liaqat Ali Khan (m. 1951) pero mantener la distinción del Congreso y la India secular
debe haber sido una consideración importante. Así es que la Resolución de Objetivos
puestos en la Asamblea Constituyente de Pakistán por el Primer Ministro Liaqat Ali
Khan el 7 de marzo de 1949 proclamó la idea novedosa de que la soberanía sobre el
universo entero pertenecía a Dios. La democracia debía practicarse pero dentro de
“límites islámicos”. Las minorías fueron aseguradas que sus intereses legítimos serían
salvaguardados, y que provisiones serían hechas por ellos de acuerdo con el Islam para
profesar y practicar libremente sus religiones y culturas. 48 Si bien tales proclamaciones
sonaban como “alardeos” inocuos a largo plazo probaron ser coacciones que facilitaron
las políticas de exclusión de diferentes minorías religiosas y sectas desviadas de la
46 Speeches and Writings of Mr. Jinnah, vol. II (Sh. Muhammad Ashraf, Lahore, 1976), pp. 403–4.
47 Dr. Nasim Hasan Shah, ‘The Myth of Jinnah’s belief in Secularism’, in Dawn (Internet Edition), 14
August, 1998.
48 Ishtiaq Ahmed, The Concept of an Islamic State: An Analysis of the Ideological Controversy in
Pakistan (Frances Pinter, London, 1987), pp. 218–19.

14
categoría de nación. De esta forma la primer constitución de Pakistán adoptada en 1956
contenía un compromiso de traer todas las leyes en conformidad con el Islam. En 1973,
la tercera constitución fue adoptada. A diferencia de las dos primeras constituciones que
sólo requerían al presidente de la república ser musulmán, la tercera también requería
del primer ministro ser musulmán. Incluso los obligaba a tomar un juramento
testificando su creencia en la finalidad de la misión del Profeta Muhammad.49

El Sistema Educativo

La invención de un pasado histórico diferente para la conocida como nación musulmana


de India justificando su existencia separada dentro de los límites de Pakistán ha sido
sentida como necesaria para conferirle legitimidad y autenticidad. Intentos de imaginar
una nación así ha resultado sin ninguna sorpresa en la distorsión y la exageración de
hechos a una escala masiva, resultando en una mito génesis.
La preocupación principal ha sido nutrir una identidad paquistaní-islámica
definida negativamente como un contraste con India. En su libro The Murder of History,
el Profesor K. K. Aziz ha escudriñado 66 libros de texto usados para enseñar historia,
estudios paquistaníes y estudios sociales en escuelas paquistaníes, colegios y
universidades. Los estudios paquistaníes tratan largamente con el movimiento
nacionalista / separatista musulmán. Es una materia obligatoria desde 1º grado hasta la
universidad, y no sólo todos los estudiantes de humanidades y ciencias sociales sino
también científicos, doctores e ingenieros deben aprobarla. El autor alega que la
islamización por el gobierno del General Zia-ul-Haq vició el ambiente académico
general de Pakistán. Él cita extensivamente errores de hecho, falacias lógicas,
inconsistencias, falsificaciones, mitologizaciones y propaganda crasa de los libros
usados tanto en escuelas medias y colegios Urdu como ingleses. Los militares y las
largas reglas militares son presentadas en términos positivos mientras que la hostilidad
hacia India, hinduismo y los hindúes es su sello distintivo. Por ejemplo, el Congreso es
descrito como un partido hindú. Que había muchos musulmanes entre sus miembros, y
que muchas poseían posiciones líderes no es reportado. India es descripta como el
estado de los hindúes, aunque hay tantos musulmanes o más viviendo en India que en
Pakistán.50
Además, un rol exagerado en demasía es asignado a los musulmanes en la lucha
anticolonial. La Liga Musulmana es declarada como el partido de las masas
musulmanas que resistió exitosamente tanto el colonialismo británico como la
dominación hindú. Sólo los musulmanes son mencionados como las víctimas de los
disturbios y masacres en la partición, los cuales se alega que fueron comenzados por
hindúes y sikhs. Cualquier comentario sobre la pérdida de vidas entre hindúes y sikhs
durante ese período sobresale por su ausencia. Él resume su enfoque en las siguientes
palabras:

Está declarado que los musulmanes de India hicieron “tremendos” sacrificios para ganar su
libertad. El hecho es que, aparte de los breves años de 1858-60 y 1920-22, los musulmanes
sufrieron pocas penurias entre 1857-1947. Ha sido olvidado por todos que la búsqueda por parte
de la Liga Musulmana de protección y amparo (en los primeros años) y sus luchas por un estado
independiente (en los últimos años) fueron estrictamente esfuerzos constitucionales, campañas
pacíficas y luchas políticas, conducidas a través de debates parlamentarios y negociaciones...
ninguno de los líderes de la Liga Musulmana languideció en prisión. Ninguna masa musulmana

49 Ibid., pp. 219–21.


50 K.K. Aziz, The Murder of History (Vanguard, Lahore, 1993), pp. 193–5.

15
enfrentó las balas británicas. Muchas de las personas que murieron o sufrieron horriblemente en
1947 estaban huyendo de sus casas porque sus vidas estaban en peligro, no porque estuvieran
peleando por la creación de Pakistán. Eran víctimas de los disturbios comunales, no de las
operaciones militares antibritánicas.51

Más adelante comenta, “un sistema educativo sano no entrena estudiantes para el
odio. Cualquiera sea la justificación para ello o las compulsiones de patriotismo, el odio
corrompe la mente, más aún si es tierno, y retarda su sano crecimiento.”52

Islamización, Confesionalismo y Hostilidad hacia las Minorías

Los estados basados en nacionalismos étnicos y religiosos invariablemente


discriminan las minorías atípicas. Etnocracias puede ser una descripción más apta para
tales estados, incluso cuando practican la democracia. Israel es un caso típico. Sin
embargo, Pakistán tiene la no tan envidiable distinción de extender la lógica del
confesionalismo a sus últimos límites. En Pakistán, no solo los no musulmanes sino las
sectas desviadas dentro de la ancha categoría de musulmanes que fueron movilizados en
apoyo de las elecciones de 1945-1946 fueron alienados con el tiempo. También, las
mujeres como grupo fueron víctimas del llamado proceso de islamización.
En 1953, violentos disturbios contra Ahmadiyya tuvieron lugar en Punjab en los
cuales se perdieron varios centenares de vidas y propiedades considerables de
Ahmadiyya fueron destruidas. Los genios creadores detrás de esos disturbios eran
políticos de la Liga Musulmana que buscaban enfrentar la facción reinante dentro del
partido.53 En 1974, el socialista islámico Zulfikar Ali Bhutto jugó la carta contra
Ahmadiyya de nuevo con el deseo de extender su distrito electoral populista, dentro de
la fortaleza de los partidos islámicos de tendencia doctrinaria de Pakistán.
Consecuentemente, cuando el General Muhammad Zia-ul-Haq midió los reinados de
poder en julio de 1977 al distinguir a Zulfikar Ali Bhutto en una copa sin sangre, una
vieja tradición de recostarse en el Islam para definir la identidad nacional y el derecho
de los ciudadanos estaba ya en su lugar.
Al llegar al poder en 1977, el General Zia anunció un programa ambicioso para
islamizar Pakistán. Expresó su filosofía política de una manera sucinta. “Tengo una
misión, dada por Dios, que es traer el orden islámico a Pakistán”.54 Sus fuentes
principales de inspiración para un orden islámico eran las ideas del archi
fundamentalista Abul Ala Maududi. Este último había preparado las oficinas centrales
en Lahore luego de la Partición, desde donde había estado propagando su idea de un
estado islámico totalitario. La tradición pre-Partición de explotar consignas islámicas
para generar miedos musulmanes contra los hindúes había sido convertida por los
políticos paquistaníes en un arte maquiavélico que incluía condenar a sus oponentes
como renegados del Islam y enemigos de Pakistán. Los varios gobiernos lo usaron para
manchar la llamada de la oposición a la democracia y a las elecciones, mientras varios
partidos fundamentalistas y facciones empujaron todos los gobiernos hacia un rincón
con sus alegaciones de insinceridad en su compromiso con el Islam. Un discurso
político islámico evolucionó, cada adición suplantando vaguedades modernistas con
certezas puritanas. Llevó el sello del Maududismo.

51 Ibid., p. 197.
52 Ibid., p. 195.
53 Report of the Court of Inquiry Constituted under Punjab Act II of 1954 to Enquire into the Punjab
Disturbances of 1953 (Government Printing Press, Lahore, 1954), pp. 261–86.
54 Omar Noman, The Political Economy of Pakistan (Kegan Paul, London, 1988), p. 141.

16
Así, en 1979, el gobierno anunció la imposición de la Ordenanza Hudud, por ej.
castigos tradicionales islámicos para las ofensas de adulterio, falsa acusación de
adulterio, la ingesta de alcohol, robo y asaltos en la autopista. En 1984, una nueva Ley
de Evidencia fue adoptada, la cual redujo el valor de la evidencia dada por un testigo
femenino en una corte a la mitad del dado por un testigo masculino. Fue también un
período en el que los eruditos notorios por sus visiones misóginas aparecieron en la
televisión para abogar una estricta segregación entre hombres y mujeres y el
confinamiento de estas últimas a la esfera privada. En años subsiguientes, la incidencia
de “matanzas de honor” se ha incrementado agudamente. Las víctimas son esposas e
hijas asesinadas por sus propios familiares por ensuciar intencionalmente el honor
familiar al demandar el divorcio o al rechazar casarse con un hombre elegido para ellas
por los ancianos. Las cortes han sido generalmente bastante indulgentes con los
acusados.55
También en 1984, varias restricciones nuevas fueron impuestas sobre el grupo de
Ahmadiyya. Les fue prohibido usar nomenclatura islámica en sus actividades religiosas
y sociales y no pudieron seguir llamando mezquitas a sus lugares de culto. En 1985,
electorados separados fueron reintroducidos (se habían disuelto en 1956), en donde los
no musulmanes debían constituir un cuerpo separado de votantes, siendo así intitulados
a elegir solamente legisladores no musulmanes a las diversas asambleas.
Consecuentemente, su derecho de formar una parte normal en el proceso de hacer las
leyes es severamente restringido. Fue seguido por la adopción de la Ley de Blasfemia
en 1986. dice como sigue:

Uso de comentarios derogatorios etc. con respecto al Profeta Sagrado: si por palabras,
tanto dichas como escritas, o por representaciones visibles, o por cualquier imputación, alusión
o insinuación, directa o indirectamente, se mancha el nombre sagrado del Profeta Sagrado (en
paz esté) deberá ser penado con la muerte, o encarcelamiento de por vida y podrá estar sujeto a
multas.56

El General Zia murió en un accidente de avión en agosto de 1988. los gobiernos


electos de Benazir Bhutto (1988-90; 1994-96) y Nawaz Sharif (1990-93; 1997-99) no se
atrevieron a cuestionar la legitimidad de las leyes proclamadas durante los tiempos del
General Zia. Parece que, una vez que una ley ha sido adoptada en nombre del Islam,
ningún político está dispuesto a intentar rescindirla. En octubre de 1997, el juez retirado
de la Alta Corte de Lahore Arif Iqbal Bhatti fue acribillado por miembros no
identificados de grupos extremistas religiosos. Se cree que su muerte estaba vinculada a
su rol en la absolución en 1995 de dos cristianos, Salamat Masih y Rehman Masih,
acusados de blasfemia.57 La Comisión de Derechos Humanos de Pakistán ha estado
proveyendo detalles sobre el creciente terrorismo de las minorías. Cargos de blasfemia
han sido hechos contra muchos ahmadis y cristianos. También han sido reportadas falsas
conversiones de hindúes.58 El gobierno militar del General Pervez Musharraf, quien se
hizo al poder a través del coup d´e´tat el 12 de octubre de 1999, presentó inicialmente
una posición progresiva sobre el Islam, pero rápidamente tuvo que retraerse de tal
posición bajo la presión de los extremistas.

55 Mannens heder, kvinnans död (El honor del hombre pero la muerte de la mujer), Televisión Sueca
canal 2, 21 Mayo 2000. Ver también, the Murder of Samia Sarwar:
http://saxakali.com/southasia/honor.htm: 3–5.
56 Ian Talbot, Pakistan. A Modern History (Hurst, London, 1998), p. 282.
57 State of Human Rights in 1998 (Human Rights Commission of Pakistan, Lahore, 1999), pp. 54–5.
58 Ibid., pp. 7–8.

17
Terrorismo Shia-Sunni y la Emergencia de los Jihadis
Durante el régimen del General Zia diferencias doctrinales irrumpieron en un conflicto
abierto. Las dificultades fueron agravadas cuando a fines de los ´80 actores poderosos
externos comenzaron a cultivar sus lobbies en Pakistán. De este modo se cree que
Arabia Saudita e Irán enviaban grandes sumas de dinero, libros, volantes, cintas de
audio y video y otros tipos de material de propaganda hacia Pakistán. Tales ofensivas de
propaganda estaban respaldadas por el influjo de armas de fogueo y otras armas. Las
milicias Sunni y Shia comenzaron a amenazar y aterrorizar a la sociedad, los asesinatos
de varios rivales Sunni y Shia ulama y peleas regulares y explosiones de bombas han
tenido lugar en Pakistán en años recientes.59
Un movimiento guerrillero islámico internacional comprendiendo militantes
Sunni, aptamente descripto como Jihadis (guerreros sagrados), ha estado estableciendo
sus cuarteles en la ciudad norteña de Peshawar en años recientes. Los Jihadis han
declarado la guerra a India y quieren liberar Kahsimir a través de métodos violentos.
Los Estados Unidos son otro enemigo, como lo es Israel, Turquía secular las repúblicas
de Asia Central. En algunos pronunciamientos, todos los no musulmanes han sido
declarados enemigos del Islam.60 La llegada al poder de los ultra fundamentalistas
Talibanes en la vecina Afganistán ha revivido otra vez el viejo proyecto panislámico de
Chowdhary Rahmat Ali. En una entrevista reciente, el líder americano experto en el sur
de Asia Selig Harrison clamó que el envolvimiento del General Zia en Afganistán tenía
la intención de promover un súper estado panislámico en la región. También alegó que
tal proyecto tiene poderosos partidarios en la institución militar paquistaní. 61 Puede ser
asumido que Irán (debido a su desviado Islam Shia), Turquía (secular) y las repúblicas
del centro de Asia (también seculares) no tendrán interés en tal proyecto. En su lugar lo
que es más probable es que oscurantistas totalitarios, anti-modernistas, tipos medievales
de sociedad y estado creado en Afganistán puedan envolver Pakistán.

Movimientos Separatistas
Si bien la Liga Musulmana fue exitosa en presentar una amplia unidad musulmana
contra el Congreso, luego de la Partición se disipó rápidamente, y el centro se convirtió
en una fortaleza principalmente de grupos de habla Punjabi-Urdu. Recientemente, la
ecuación ha sido cambiada, y es un eje Punjabi-Urdu el que domina Pakistán. Grupos
separatistas han emergido varias veces. Los nacionalistas Pukthtun que buscan crear un
Pukhtunistán separado en la provincia del noroeste de Pakistán fueron contenidos por
una política de palo y zanahoria durante los años 1950 y 1960. los habitantes de la
antigua Pakistán Oriental tuvieron éxito al formar el estado independiente de
Bangladesh en 1971. costó, sin embargo, entre 1.5 y 3 millones de vidas. 62 El ejército
59 Ahmed, State, Nation and Ethnicity, pp. 7–8.
60 Robin Wright, ‘The Chilling Goal of Islam’s New Warriors Religion: In Pakistan, Today’s Militant
Faithful See the Entire World as the Battlefield for Their Holy War’, Los Angeles Times, Jeuves 28 de
diciembre de 2000, en Harsh Kapoor, South Asian Citizens’ Wire, Despacho 2, 2 de enero, e-mail:
aiindex@mnet.fr; website: http://www.mnet.fr/aiindex. Ver también Hassan Gardezi, ‘The Islamist and
Hindutva Politics: Identities of Outlook and Objectives’, en Harsh Kapoor, South Asian Citizens’ Wire, 25
de diciembre de 2000, e-mail: aiindex@mnet.fr; website: http://www.mnet.fr/aiindex.
61 Maqbool Aliani envió un e-mail el 8 de marzo de 2001, el cual incluía una entrevista con Selig
Harrison titulada, “CIA orked in Tandem with Pak to Create Taliban”, publicada en Times of India
(Internet edition), http:// www.timeso. ndia.com/today/07euro1.htm.
62 Caso de estudio-Genocidio en Bangladesh, http://www.gendercide.org /case bangladesh.html .

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paquistaní apuntó especialmente a los hindúes. Una sangrienta guerrilla emergió en
Baluchistán a principios de los años 1970, que fue derrotada por una poderosa acción
militar. Sin embargo, un virulento conflicto étnico ha costado varios miles de vidas ha
estado sucediendo en la provincia de Sindh, básicamente una confrontación entre
nativos de habla Sindhi y refugiados de habla Urdu (ambos primariamente musulmanes
Sunni) que se establecieron en las áreas urbanas de esa provincia luego de la Partición.
Varias veces ha sido emprendida una acción militar para restablecer el orden y la ley. En
adición, cientos de miles de refugiados afganos se han establecido en Karachi, donde
milicias armadas administran negocios lucrativos con drogas y el contrabando de
armas.63

La Interacción India-Pakistán

Todos los días al anochecer, animosidad entre India y Pakistán es manifestada


elaboradamente, ostensiblemente y con indiscutidos visos patológicos durante la
ceremonia de bajada de bandera en la frontera de Wagah-Attari, situada entre Lahore en
el lado paquistaní y Amritsar en el lado indio. Antes de la Partición, algunas personas
viajaban de día en colectivo o tren desde cualquiera de estas ciudades, hacían sus
trabajos o negocios en la otra, y retornaban. La distancia entre ellas es de 30 millas
aproximadamente. Ahora, los soldados sellan simbólicamente la frontera cerrando las
puertas de acero con un fuerte impulso para indicar que una barrera infranqueable existe
entre los dos países y sus habitantes. Hay usualmente grandes multitudes en ambos
lados que observan este espectáculo de asombrosa inspiración. Ellos le agregan sabor a
la ceremonia aplaudiendo nerviosamente y haciendo otras gesticulaciones. A pesar de
ser vecinos que comparten miles de millas de fronteras comunes, las mismas lenguas y
los mismos patrones culturales, la gente de ambos lados casi nunca se encuentran. Es
casi imposible conseguir permiso para visitar el otro país para la mayoría de la gente. Lo
que es más, el intercambio entre India y Pakistán es despreciable.
Ambos estados han ido aumentando sus gastos en defensa con el tiempo.
Aunque China debería temer los planes de defensa de India más que Pakistán, la
mayoría de los encuentros armados actuales y guerras de India han tenido lugar con el
último. El planeamiento de defensa de Pakistán ha estado basado siempre en la
suposición de que la principal amenaza a su seguridad provenga de India. Durante 1948,
India y Pakistán lucharon en una guerra a pequeña escala no declarada en Kashimir. Un
cese del fuego basado en las Naciones Unidas entró en operaciones en enero de 1949.
una línea de control constituye una frontera irreconocible entre ellos. Hay suficiente
evidencia para sugerir que India no le dio a Pakistán su debida parte de la posesión
militar común heredada del estado colonial y que generalmente adoptó una postura
hostil hacia este último, exacerbando su sentido de debilidad y vulnerabilidad vis-à-vis
su más grande y poderoso vecino.64
Pakistán comenzó ya en 1948 a buscar relaciones más cercanas con Occidente,
mientras India adoptó una postura de neutralidad en política exterior. En los años 1950,
India se convirtió en un importante jugador en el movimiento de no-alineados, mientras
Pakistán buscó la membresía en los pactos de defensa de Occidente de la Organización
del Tratado de Asia del Sur y de la Organización del Tratado Central. India cultivó
vínculos más cercanos a la Unión Soviética en los años 1960; Pakistán llegó a una
adaptación con la República Popular de China durante el mismo período. En 1962,
63 Ahmed, State, Nation and Ethnicity, pp. 169–216.
64 Brian Cloughley, A History of the Pakistan Army: Wars and Insurrections (Oxford University Press,
Karachi, 2000), pp. 4–32.

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China le infligió una humillante derrota a India en una conflagración de fronteras. India
requirió una intervención armada americana, pero en su lugar le fueron proveídas armas.
Inglaterra y Francia también le enviaron armas a India. Occidente en general incrementó
su ayuda militar y económica.65
Durante septiembre de 1965, India y Pakistán se enfrentaron en una guerra
mayor de fronteras a lo largo de 17 días sobre Kashimir. En diciembre de 1971, India y
Pakistán pelearon su tercer guerra, cuando el ejército indio intervino en defensa de los
bengalíes de Pakistán Oriental enfrentando al ejército paquistaní. Resultó en una dura
derrota militar para Pakistán y la pérdida de Pakistán Oriental, la cual se convirtió en el
estado independiente de Bangladesh. En 1974, india hizo explotar un dispositivo
nuclear. En Pakistán, el primer ministro Z.A. Bhutto aseguró que los paquistaníes
conseguirían su propia bomba incluso si significaba que tuvieran que comer pasto.
Durante los años 1980 y entrando en los 1990 ambos estados han gastado inmensas
cantidades de dinero para aumentar sus capacidades militares. Ambos lados han
proveído entrenamiento y bases militares a secesionistas.
El 11 y el 13 de mayo de 1998, India detonó cinco dispositivos nucleares en
total. Pakistán la siguió unos días después con su propia serie de seis pruebas de
detonación el 28 y el 30 de mayo. El aspecto más alarmante de esta hostilidad es que
grandes números de personas en ambos lados estaban alborozados cuando sus gobiernos
condujeron estas pruebas. Desde entonces, los gobiernos en los dos países han
expandido en gran medida sus expendios en armamentos, intensificado el terrorismo de
frontera, y han hecho la vista gorda, algunos dirían patrocinado, los partidos y
movimientos ultra nacionalistas extremistas en sus propias sociedades. En adición, han
peleado una guerra limitada a alturas prohibitivas en la región de Kargil de Kashimir en
mayo de 1999, en la que muchos temieron que pudiera terminar en una confrontación
nuclear.66

Conclusión

El principal interés de este estudio ha sido la elaboración de un sistema socio-político


patológico. Mi tesis ha sido que en la formación de un sistema así la Partición de India
ha jugado el rol primario. Un sistema socio-político no es algo que puede simplemente
ser ideado a gusto por activistas étnicos o por empresarios políticos. Tampoco es
intrínseco a la naturaleza humana ejercitar la preferencia étnica por el propio grupo en la
forma de agresión contra otros. Mas bien individuos y grupos sociales están incrustados
en circunstancias determinadas históricamente que circunscriben sus opciones. En
circunstancias donde la incertidumbre, la ansiedad y el miedo prevalecen –como cuando
el sistema colonial finalizó en India y el poder tuvo que ser entregado a los líderes
indígenas, y los diversos grupos no pudieron acordar cómo compartirlo- trastornos tales
como la Partición agravan aquellos miedos y ansiedades originales. De todos modos,
tales situaciones se convierten en endémicas si los problemas originales persisten y
ninguna transformación dramática tiene lugar. En tales circunstancias, activistas étnicos
continuan apelando al sentimiento de inseguridad de su grupo y empresarios políticos
hacen uso de sus electores en sus juegos de poder. Nace un círculo vicioso y es
producido y reproducido a través del tiempo.
No es difícil concluir que el Fantasma de la Partición merodea Asia del Sur,
cazando las mentes y almas de mucha de su gente. Su precipitación ideológica benefició
las fuerzas del ala derecha tanto en India como en Pakistán. Legó un modo de pensar,
65 Ibid., pp. 60–1.
66 Ibid., pp. 375–94.

20
comportarse y de realizar un objetivo politico negativo, agresivo y violento. También
confirió, en un sentido pervertido, legitimidad al modelo étnico o cultural de
nacionalismo, el cual actualmente penetra la política en ambos estados. Llevado al
extremo, significaría la creación de una India y un Pakistán étnicamente “homogéneo”
en un sentido bizarro y, consecuentemente, una balcanización de estos estados y/o el
genocidio de minorías no queridas.
Sin embargo, al tiempo de la Partición, incluso las drásticas medidas de limpieza
étnica no resultaron en una completa eliminación de la diversidad. Individuos y grupos
no queridos sobrevivieron en ambas sociedades. Especialmente, India heredó grandes
minorías no hindúes y por ende un mayor problema para consolidar una nación cohesiva
y coherente. La rama occidental de Pakistán heredó minorías religiosas minúsculas,
pero siendo sus fundamentos inmanentemente confesionales, no sólo estas minorías
fueron afectadas adversamente sino que sectas consideradas desviaciones del
“verdadero” Islam también han estado del lado receptor de fastidios doctrinales. En
general, el rechazo de la pluralidad y la diversidad –el leitmotiv del Síndrome de la
Partición- ha estado demostrando de manera creciente tendencias patológicas con el
transcurrir de los años. Se ha convertido en la referencia explícita o implícita para las
políticas anti-minorías subsiguientes en los dos países. Activistas étnicos podían ser
encontrados en ambos lados antes de la efectiva división de India, pero previamente
eran marginales a la política. Luego de la Partición ellos comenzaron a ganar influencia
y apoyo en las palancas del poder estatal –bien temprano en Pakistán pero en India a
partir de los años 1990.
Si bien uno puede razonablemente argumentar que los padres fundadores de la
India moderna trataron de institucionalizar un tipo universal, cívico de ciudadanía y una
idea concomitante de nación mixta, el secularismo indio ha estado bajo una
considerable presión por aquellas fuerzas que ven a musulmanes y a Pakistán como
amenazas para la seguridad de India y la consolidación nacional. El miedo de los
hindúes de una conspiración no hindú para subvertir su cultura y existencia ahora
incluye no solo a musulmanes sino también a cristianos y a sikhs. Así, no en términos
constitucionales pero en el comportamiento práctico, el estado ha estado explotando la
carta comunal en sus políticas, especialmente durante las elecciones. El BJP ha llegado
al poder justamente explotando tal tema. A largo plazo, las garantías constitucionales
quizás no sean suficientes para proteger el carácter secular, democrático del estado.
En el caso de Pakistán, hostilidad hacia las minorías no esta más confinada a la
división convencional de musulmanes/no-musulmanes. En su lugar el interés perenne de
Pakistán de distinguirse de la India secular ha significado la inversión de considerable
tiempo, energía y prestigio en construir una identidad musulmana para sí misma.
Islámico puede ser fácilmente sustituido por musulmán, ya que en la herencia islámica
los dos han sido entendidos como intrincados e intercambiables. Consecuentemente, las
constituciones fueron basadas en principios islámicos, y un compromiso para islamizar
todas las leyes existentes inevitablemente incluyó la búsqueda de una respuesta para la
pregunta: ¿qué es el verdadero Islam y quién es un musulmán verdadero? Dado el
legado de amargas disputas doctrinales y teológicas presentes en la herencia islámica, la
lógica de tal línea de indagación últimamente expuso las divisiones entre las diversas
sectas musulmanas. Los políticos frecuentemente encontraron tales divisiones útiles
para conseguir puntos políticos y gobiernos por legitimar sus reglas. La exclusión y
marginalización de grupos econtraron que las creencias contrarias a la norma ortodoxa
estricta han sido el resultado neto de tales políticas. El empuje purgatorio políticas
etnicizadas (sectarias, para ser más correctos) han invevitablemente envuelto las

21
mujeres, puesto que la sociedad tradicional musulmana fue siempre segregada en base a
su género.
Así, en contraste con el estado Indio, el cual todavía ofrece resistencia
consititucional y legal a la política patológica, el estado paquistaní ha sido él mismo el
iniciador de diversos tipos de políticas discrimatorias y exclusionistas. Que los partidos
extremistas no aseguran una mayoría electoral no debería ser sorprendente porque el
estado se basa en una ideología fundamentalista, la cual es menos extrema que los más
rabiosos grupos Jihadi. Por otro lado, el estado indio continúa estando basado sobre
valores liberales y seculares, pero los políticos en creciente medida se desvían de tales
ideales en el interés de la realpolitik. Los hindúes etno-nacionalistas, sin embargo, han
comenzado a cuestionarlos crecientemente.
Uno puede incluso aseverar que las políticas domésticas de un país han sido
afectadas por las medidad domésticas del otro. De esta forma, las políticas de acción-
reacción han ido ganando efectos acumulativos amenazantes. Por ejemplo, etno-
nacionalistas hindúes han apuntado que Pakistán mantiene políticas discrimatorias hacia
los no musulmanes, incluyendo a los hindúes, así que en recientes años han cuestionado
por qué India no toma la posta y priva de sus derechos a los musulmanes. En Pakistán,
una reacción al ataque de la mezquita de Babri en Ayodhya fue seguida inmediatamente
por ataques a los templos hindúes. En un sentido iedológico, el extremismo de los etno-
nacionalistas hindúes y Chowdhary Rahmat Ali ha sido justificado. La profecía
autosuficiente de las fuerzas del miedo, el odio y la agresión han sido confirmadas por
lo menos cinco veces (sangrienta división en 1947, guerras en 1948, 1965 y 1971 y las
explosiones nucleares de 1998) en cincuenta años: que aquellos en el Otro Lado son
enemigos inveterados que plantean una amenaza letal a la identidad y la supervivencia
de aquellos en Este Lado y por lo tanto deben ser destruidos antes que sea demasiado
tarde. En el fondo de los esfuerzos turbulentos e intensificados de los dos estados de
alcanzar la capacidad de golpear primero y golpear duro es el problema fundamental de
la seguridad. El síndrome de seguridad clásicamente lleva a los estados enemigos a
gastar más en adquirir más y mejores armas. Cada uno de esos pasos resulta en una
reacción del otro lado. Como consecuencia, en lugar de que la seguridad sea
incrementada la inseguridad es acentuada.
Cuan lejos las elites gobernantes y los halcones en los dos establecimientos
perseguirán políticas confrontacionales es difícil de decir. Es posible que a largo plazo
ambos lados se fatiguen por el alto costo de tal acometida, o alguno de los dos renuncia
a tal camino, dandose cuenta de que no puede ganar la competición. Un mensaje claro y
fuerte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y grandes estados fuera de ella
para que India y Pakistán abandonen este curso puede también ayudar. Sin embargo, las
chances de que el paradigma de la política patológica será abandonado porque ambos o
uno de los dos lados llega a un cálculo racional de que ya no es eficaz parecen remotas
por el momento.
El liderazgo en ambos países parece creer que ellos pueden desafiar los mayores
poderes del mundo, ya que ambos estados poseen la capacidad de armas nucleares.
existe también la creencia de que porque ambos bandos están armados con tales armas,
ninguna guerra mayor puede tener lugar entre ellos. Ha sido notado que confrontaciones
militares a pequeña esacala a lo largo de la Línea de Control en Kashimir se han
incrementado, quizás como una alternativa a una confrontación mayor. Es muy posible
que una guerra nuclear estalle en la región, quizás accidentalmente. Si alguien sobrevive
la devastación masiva es posible infligir, puede ser que entonces la atmósfera
conducente a construir una paz duradera pueda realmente emerger. Europa Occidental
pudo desenredarse ella misma del puño de la política patológica sólo luego de que dos

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guerras y del holocausto demostraron lo fútil de perseguir el etno-nacionalismo,
colonialismo y racismo. Quizás las sociedades no aprenden a anteceder un paradigma
socio-político patológico a menos que estén forzados a pagar un pesado precio en
sangre por su falta de visión. Paradigmas alternativos que ofrecen una forma pacífica de
salir del predicamento actual no parecen estar ganando apoyo de los dos estados, si bien
un vigoroso movimiento de paz ha estado evolucionando entre intelectuales indios y
paquistaníes en la región y en la diáspora. La comunidad mundial parece contenta con
dar llamadas convencionales de restricción y de diálogo de tanto en tanto. Quizás un
proceso de perdón por los crímenes cometidos durante la Partición iniciado por los
intelectuales de ambos lados pueda milagrosamente liderar hacia la reconciliación y la
aceptación mutua.

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