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ESPIRITUALIDAD

VISITAMOS EL TEMPLO DAISHO-IN DE MIYAJIMA, CUNA DEL SHINGON

LAS

DE BUDA
SEGÚN DETERMINADAS TRADICIONES CHINAS, A LAS PALABRAS PÚBLICAS DE BUDA LE ACOMPAÑARON OTRO
CONJUNTO DE ENSEÑANZAS SECRETAS ÚNICAMENTE ACCESIBLES PARA UNOS POCOS INICIADOS. NUNCA FUERON
ESCRITAS Y SE TRANSMITIERON ORALMENTE ENTRE MAESTROS Y DISCÍPULOS. EN JAPÓN, ESE BUDISMO ESOTÉRICO SE
DENOMINA SHINGON («PALABRAS VERDADERAS») Y SUS SEGUIDORES ASEGURAN CONOCER LA MANERA DE ROMPER
LA CADENA DE RENACIMIENTOS PARA ACCEDER A LA ILUMINACIÓN Y AL NIRVANA EMPLEANDO TAN SOLO UNA VIDA.
TEXTO Y FOTOS JUAN JOSÉ SÁNCHEZ-ORO

L
os santuarios de Japón ras invisibles y el hogar de mon-
lucen un elemento muy jes disciplinados a la búsqueda
característico: su puerta de experiencias trascendentes.
o torii. Una estructura ha- A 50 kilómetros de Hirosima
bitualmente de madera está la isla de Miyajina y, frente
y color rojo donde dos a ella, a escasa distancia, se
columnas sostienen un doble eleva un gran torii de 17 m de
y pintoresco travesaño. El con- altura. Es el único de todo Japón
junto sirve de entrada al recinto mecido por las mareas y, preci-
religioso, pero también señala samente debido a tan singular
algo todavía más importante: la ubicación, este pórtico berme-
separación entre lo sagrado y lo llón ha terminado convirtién-
profano. Porque cuando alguien dose en uno de los más bellos
atraviesa un torii, ingresa en otro emblemas del país. Protagoniza
mundo. En el territorio donde ha- postales, carteles de agencias de
bitan las creencias y enseñanzas viajes, reportajes fotográficos,
superiores; los ritos, leyendas y documentales, folletos turísticos,
oraciones ancestrales; las criatu- souvenirs de todo tipo…

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HOMA: LA CEREMONIA DEL FUEGO SAGRADO
Los templos Shingon acostumbran a tener un altar car el cuerpo y el espíritu del iniciado. El homa tiene ladas las maderas sobre un altar, procede a quemar-
destinado a celebrar en él la ceremonia del fuego o una doble dimensión. Por un lado, en Daisho-in, cada las mientras invoca a determinadas deidades para
homa. Es este un rito antiquísimo y fundamental en día, a las diez en punto de la mañana, un monje reco- que hagan cumplir los deseos en combustión y recita
el budismo esotérico que bebe de fuentes hindúes y ge todos los deseos que los peregrinos y creyentes mantras en sánscrito. El homa aquí opera como un
consiste en utilizar las virtudes del fuego para purifi- dejaron escritos en unas tablillas el día anterior. Api- fuego exterior orientado a favorecer el bien social.

Sin embargo, conviene no dejarse


avasallar por tan arrebatadora estéti-
ca y recordar su auténtico mensaje
simbólico: este gran torii fue coloca-
do allí, a 200 metros de la orilla, para
mostrar que toda la isla que se eleva
a su espalda es un santuario. De
haber sido erigido en tierra firme, la
puerta habría dejado en el lado pro-
fano una parte de Miyajina, lo que
resultaría inaceptable, puesto que
los 30 Km2 de su superficie mere-
cen la máxima veneración religiosa
y constituyen uno de los enclaves
más sagrados del país del sol na-
ciente. «Miyajina» quiere decir «san-
tuario de la isla», así que no quedó
más remedio que sacar la entrada al
mar en el siglo XII, dejándola a mer-
ced de las olas y la protección de las
deidades marinas.
No se sabe con certeza cuándo
comenzó el culto a esta isla. Intui-
mos que se pierde en la oscuridad
de los tiempos. Algunos argumen-
tan que la devoción popular vino

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Aquella denominada Shingon y que


combina lo mágico y lo filosófico de
una manera tan original que asegura
poseer la clave para alcanzar la ilumi-
nación en una sola vida y liberarse
así de la rueda de renacimientos. De
los orígenes de Kukai se conocen
un puñado de datos. Sabemos
que nació en el seno de una familia
aristocrática bajo el nombre de
Totomono y luego abrazó el budis-
El monte Misen mo tras ingresar en un monasterio.
está lleno de Entonces cambió su nombre por el
rocas con formas que le ha hecho famoso y significa
peculiares a las «Océano de vacuidad».
que se atribuyen Sin embargo, sus años en el
poderes curativos. monasterio no fueron del todo satis-
factorios. Kukai conoció el taoísmo y
el confucionismo, lo que le permitió
escribir un tratado en el que demos-
traba la superioridad del budismo
frente a las otras dos doctrinas. Pero,
con todo, los conocimientos que
iba adquiriendo de sus maestros
no terminaban de convencerle.
Consideraba aquellas lecciones
demasiado teóricas y centradas en
la interpretación de los textos vene-
rables o sutras del Buda. En cambio,
él prefería la transformación interior
Sin embargo, ese mismo homa también actúa como un este contexto de máxima concentración, purificación del guiada a través de la práctica ritual y
fuego interior porque el monje medita durante el rito y espíritu y aniquilación de las pasiones, la ceremonia del la meditación. Intuía que existía un
aspira a alcanzar una triple lucidez mental: conseguir fuego propicia en el monje cuatro actitudes básicas en su sendero más corto para alcanzar la
visualizar que su propia boca, la de la deidad invocada y la sendero hacia el despertar: el apaciguamiento, el control iluminación sin pasar por sucesivas
boca del altar del que nace la hoguera sean todas una. En o magnetización y la subyugación. vidas y acostumbraba a retirarse a
dormir en la nieve o alimentarse de
plantas silvestres mientras llegaban
las respuestas. Finalmente, un sue-
dada por su privilegiada posición los 535 m del monte Misen y, una ño profético le condujo a una pagoda
geográfica, muy acorde con los prin- vez en la cumbre, celebró durante en Nara, donde encontró la copia del
cipios geománticos del feng shui. 100 días la ceremonia del fuego, sutra Dainchi-kyo. Quedó fascinado
Hoy, aún continúa muy viva la tradi- una práctica ascética que ejercita la por la lectura de este manuscrito,
ción acerca de ciertos peñascos con contemplación de las llamas para aunque no halló a nadie en Japón
poderes curativos extraordinarios. expandir la mente y purificar el alma. que pudiera explicárselo en profun-
1.200 años después, los monjes de didad. Así que optó por marchar a
PIEDRAS QUE CURAN la isla aseguran haber mantenido resolver todas sus dudas a China,
La Kaisen-iwa o roca de la sarna, re- viva y sin interrupción esa hoguera donde existía una rama del budismo
costada en el monte Misen, se uti- sagrada. Tal es el fervor suscitado Representación que seguía tales enseñanzas escritas
liza para sanar enfermedades de la por este fuego que sirvió para pren- de Kukai, a quien y otras orales y secretas.
piel porque la leyenda asegura que der la Llama del Parque Memorial se recuerda En el año 804, Kukai desembarcó
un enfermo de sarna tocó la piedra de Hiroshima e iluminar con ella, por sembrar de en territorio chino y enseguida tomó
y su dolencia desapareció. También permanentemente, el recuerdo de templos Miyajima contacto con varios templos budis-
perduran vestigios de ciertas cons- las víctimas de la bomba atómica y fundar el tas que practicaban antiguos ritos
trucciones religiosas del siglo VI, y lanzada sobre la ciudad en 1945. budismo Shingon. hindúes y en lenguaje sánscrito. Al
ya por entonces los bosques, ríos y La visita de Kukai a Miyajina ingresar en uno de ellos, tuvo un
montañas de la isla debieron de ser hizo aún más célebres a ambos. encuentro muy revelador con el
un famoso destino de peregrinación Porque si Miyajina cautivaba la gran maestro del budismo esotérico
y retiro espiritual. piedad popular desde hacía siglos, Hui-kuo, porque este afirmó que le
Pero el punto de inflexión definiti- el viaje de Kukai transformó la isla estaba esperando y rápidamente se
vo en la sacralidad de Miyajina ocu- sembrándola de templos y rincones dedicó con vehemencia a instruir al
rrió en otoño del año 806, cuando, que recuerdan devotamente dicha viajero nipón hasta convertirlo en su
según la tradición, el monje budista peregrinación. No en vano, Kukai es más aventajado discípulo: «¡Sabía
Kukai, atraído por el aura mística el fundador en Japón de una de las que vendrías! Te he esperado du-
del enclave, visitó la isla, ascendió ramas del budismo más esotéricas. rante mucho tiempo, ¡Qué placer,

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verte al fin! Desgraciadamente, mi


vida se encamina a su final y no sé
si aún tendré tiempo de transmitirte
mi saber», le manifestó Hui-kuo.
Gracias a la voluntad de este mentor
y en pocos meses, Kukai aprendió
la enseñanza secreta del budismo.
Una corriente religiosa donde se
combinan las más elevadas leccio-
nes metafísicas con los rituales y
recitaciones en sanscrito para hacer
frente a toda clase de circunstancias
cotidianas de la vida.

EN EL TEMPLO DAISHO-IN
El mejor exponente de las en-
señanzas esotéricas de Kukai
en Miyajima es el templo de
Daisho-in. Fue creado en el siglo
XII y se encuentra al pie del monte
sagrado Misen, justo en el inicio
del sendero de peregrinación a la
cima. El santuario está compuesto
por un complejo de diferentes
edificios y en el interior del recinto
se veneran las cuatro principales
encarnaciones del Buda Cósmico. En Miyajima abundan pequeñas casetas o
En la doctrina Shingon, este gran templetes dedicados a Kukai, donde los devotos
Buda cósmico acaba desdoblado del Shingon se detienen para meditar o rezar.
en un panteón de cuatro grupos de
deidades subalternas con las que el
devoto conecta íntimamente y que
le sirven de guía, estímulo y acom-
pañamiento en su denodado tránsi-
to hacia el despertar. Así, los Nyorai
personifican la más alta condición
del budismo y representan la ilumi-
nación y liberación del deseo. Para
reflejar el completo desapego del
mundo, las estatuas de los Nyorai
se muestran sin ninguna posesión,
joya u ornamento.
Por su parte, el grupo de los Bo-
satsu alude a quienes experimentan
el ascetismo para lograr igualmente
el despertar. Pero, con una gran di-
ferencia, y es que están dispuestos
a retrasar su llegada a la condición
de Nyorai hasta que todos los seres
vivos de la tierra sean salvados. Una
de estas deidades piadosas, Kan-
non Bosatsu, encarnó 33 veces para
ayudar a salvar a la gente corriente
de su sufrimiento. En recuerdo de
semejante sacrificio y sucesivos
renacimientos, el templo de Daisho-
in ha dispuesto una sala con 33
imágenes de Kannon. Otras seis
estatuas bajo la forma de Jizo Bosat-
su están junto a una fuente para re-
dimir las almas de los bebés y niños
fallecidos. Los fieles colocan agua Estatuillas de divinidades y sutras jalonan el ascenso al sagrado monte
en cada figura Jizo siguiendo la Misen, una peregrinación que realizan miles de japoneses… y turistas.
creencia de que así consuelan a los

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espíritus de los infantes muertos. zarían los Ten, quienes actúan como
La acción benefactora de los Jizo no guardianes del budismo. Por tal mo-
solamente recae en los niños, sino tivo, suelen colocarse flanqueando
que cada una de las seis deidades o escoltando a los Nyorai y Bosatsu
opera sobre un conjunto de criaturas para garantizar la victoria y la salud.
o planos del universo: los infiernos, Todo este séquito divino muestra
los espíritus hambrientos, los ashu- a la perfección cómo el esoterismo
ras o semidioses, los seres huma- Shingon reúne una mezcolanza de
nos y los entes celestiales. Con este enseñanzas religiosas diversas y
reparto de funciones, la misericordia acentuadamente arcaicas. Participa
del Buda Cósmico trata de cuidar a de un elaborado sincretismo que
todos aquellos individuos materiales combina el budismo, el hinduismo
o inmateriales que sufren porque no y el sintoísmo. De ahí que, en sus
les ha dado tiempo o desconocen ritos, los monjes empleen oracio-
el mensaje del budismo, bien sea Una sala del nes en sánscrito y el fuego ocupe
por haber muerto a una corta edad doctrina budista. Mil de estas pecu- templo contiene una función primordial, como en
como los niños o porque vivieron liares imágenes talladas en madera 1.000 figuras de los Vedas hindúes.
antes de que esta religión se mani- se exponen en otra sala del templo los fieros Myo-o. Resonancias del sintoísmo las ad-
festara en la Tierra. y fueron donadas por los fieles para vertimos en la preocupación porque
El Buda Cósmico se vale en conmemorar el advenimiento del el despertar de conciencia no sea
múltiples ocasiones también de un sumo sacerdote actual de Daisho- un estado que afecte solo a los se-
tercer grupo de divinidades llamadas in. Otra figura de Aizen Myo-o está res humanos, sino también al resto
Myo-o. Son criaturas de rostro fiero ubicada aparte y se encarga de de seres vivos, visibles e invisibles,
y fuerte expresión facial. Habitual- alejar a los humanos de las pasiones que pueblan el planeta. También hay
mente empuñan una espada y una mundanas como el sexo, la gula o influencia del sintoísmo en el hecho
cuerda para espantar los demonios, la lujuria para reconducir al devoto de que el budismo esotérico preste
proteger al creyente y hacer que hasta la iluminación. atención a los asuntos más banales
los humanos puedan seguir con Finalmente, la última manifesta- de la vida cotidiana. Por ejemplo,
determinación y sin distracciones la ción del Buda cósmico la protagoni- cada 8 de marzo junto a un gran
monolito, los monjes de Daisho-in
celebran una ceremonia para agra-
decer su labor a los cuchillos que,
desde ese día, van a dejar de ser
usados porque están viejos, rotos o
han perdido definitivamente el filo.

CAMINO A LA PERFECCIÓN
Nada en Daisho-in parece puesto al
azar. Más bien al contrario. El tem-
plo en sí mismo ha sido concebido
como un próspero itinerario hacia la
Entrada a la perfección, cuajado de numerosas
habitación donde salas y estancias inspiradoras y
se realiza la orientadas a facilitar la transmuta-
ceremonia del ción espiritual. Y es que la ritualidad
Kaidanmeguri. lo inunda todo y el peregrino la
ejecuta sin apenas darse cuenta.
Por ejemplo, nada más atravesar la
puerta, el creyente ha de subir una
prolongada escalera cuya barandilla
la componen 600 cilindros grabados
con escrituras. Se trata de sutras
introducidos en China desde la India
por un monje llamado Sanzo. Pasar
la mano por todos ellos y hacerlos
girar mientras se suben los escalo-
nes equivale a recitarlos y atraer la
buena suerte.
Luego, en el edificio principal del
santuario hay un acceso al subsuelo
para participar la ceremonia de Kai-
danmeguri. Consiste en una expe-
riencia de introspección sensorial en
la cual el iniciado ha de caminar por

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INFINIDAD DE RITOS
La otra cara del budismo Shingon la protagonizan la infinidad de ritos consagrados a solucionar cuestiones mundanas
y sociales. Por ejemplo, favorecer la lluvia, la paz, velar por el bienestar del emperador, tener buena fortuna, acabar
con las enfermedades, etc. En este último ámbito, el componente mágico del budismo Shingon es tan acusado y com-
plejo, que desconcierta. Al mismo tiempo que los monjes dedican su mente a desentrañar los aspectos más elevados,
filosóficos y metafísicos de la realidad, también ocupan sus horas vendiendo amuletos, confeccionando horóscopos
y ayudando a que, por ejemplo, una pareja se enamore, tenga suerte en los negocios o una próxima descendencia. Y
es que para el budismo esotérico Shingon, nada de lo humano le es ajeno, por muy trivial que nos parezca. Todas las
facetas de la vida se hayan impregnadas del gran Buda Cósmico y son merecedoras de atención y ayuda espiritual.

una serie de pasillos en completa visualizaciones místicas, el apoyo de


oscuridad hasta dar con la salida. innumerables símbolos y deidades
De esta manera se induce el aisla- como las que hemos ido enumeran-
miento de la mente, la autocontem- do y la celebración de complicados
plación y revisión de la propia vida. ceremoniales.
Siguiendo con la práctica de ejercitar Uno de los pocos divulgadores
la atención, este edificio atesora va- modernos de la meditación secreta
rios mandalas de grandes dimensio- Shingon, el profesor Taiko Yamasaki,
nes cuyo intrincado dibujo con arena vivió durante 50 días en un templete
de colores fue hecho por monjes en la cima del Misen. Su vivienda
tibetanos mientras meditaban. estaba abierta por tres lados al pai-
Otro de los rincones más sorpren- saje y rodeada de árboles enormes.
dentes y fascinantes de Daisho-in Allí llevó a cabo la recitación, por un
es la Cueva Henjokutsu. Decenas millón de veces, de un mantra. Para
de farolillos colgados del techo En Henjokutsu, contar las 21.600 recitaciones dia-
iluminan con su luz dorada 88 esta- (arriba) decenas de exige un santuario como este, al rias, Yamasaki se ayudó de las cuen-
tuas que guardan en su base arena farolillos iluminan pie de la venerada montaña Misen. tas de un collar sujeto entre sus
recogida de los 88 templos que 88 iconos budistas Sin embargo, lo material no es sufi- manos. Al final del ejercicio padeció
forman la ruta de Shikoku, una de provenientes de ciente. Las infraestructuras alientan varias visiones muy intensas y extra-
las más célebres vías japonesas de los 88 templos la espiritualidad, pero el budismo ñas, para finalmente comprobar que
peregrinación religiosa. Caminar por de la ruta de Shingon opera sobre otras bases su claridad mental había aumentado
la estancia equivale a recibir las mis- peregrinación de más sutiles. En concreto, emplea notablemente. n
mas bendiciones y fortuna que si se Shikoku.
hubiera completado dicho recorrido.
Avanzando más en el recorrido,
un templete recrea el momento en
el que Shaka Nioray entró en el Nir-
vana rodeado de sus 16 discípulos.
Buda aparece representado como
una gran figura dorada y durmiente,
con la cabeza reclinada sobre su
brazo derecho. En lo más elevado
del santuario, otra capilla alberga la
estatua del monje Kukai. Se le con-
sidera tan compasivo que concede
el deseo de aquellos que le vienen a
rezar solicitando una única petición.
Kukai recibió al fallecer el sobrenom-
bre de Kobo Daishi (Gran Maestro),
en reconocimiento de su sabiduría y
por la fundación del Shingon.
En el templo Daisho-in domina la
desmesura figurativa, arquitectónica
¿SABÍAS Cuando un monje shingon muere, se celebra el rito de «los tres
y una sacralidad absolutamente
desbordante de la que ningún visi-
QUÉ…? secretos» donde los demás miembros de la comunidad religiosa
solicitan la protección de Buda para el finado y recitan un verso
tante puede sustraerse. Todo ello, llamado Fujumon. La letra sáncrita «A» (derecha) se escribe en la tabla
sin embargo, está puesto al servicio como epitafio, y los sacerdotes ruegan para que el fallecido sea dirigido
de una meta no menos excepcional: hacia la iluminación. Finalmente, en memoria del difunto se construye su tumba con cinco piedras que
conquistar el Nirvana en el curso de representan los cinco elementos de los que está hecho el universo: tierra, agua, fuego, viento y aire.
una sola vida, audaz objetivo que

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