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Nombre: Cristina Silva Aula:27 Fecha: 28/11/2018

UN DÍA EN LA VIDA DE UN DICTADOR

El siguiente trabajo pretende dar a conocer de manera sencilla y clara un pequeño análisis de la
vida de los tres dictadores mas sanguinarios de la historia, quienes se caracterizaron por su forma
de gobernar a base de infundir miedo: el primero Joseph Stalin, frio y previsor; segundo
Muammar Gadafi, depravado y jactancioso; y tercero Idi Amin Dada, impulsivo y frutal. También
resaltaremos y nos guiaremos con tres preguntas fundamentales: como vivían, que pensaban y
que sentían para así poder comprender por lo menos un poco de como la sed de poder puede llevar
a la aniquilación de una nación.

Con respecto a Joseph Stalin dictador totalitario, frio y calculador, llamado el hombre de acero,
estuvo al mandato de la URSS por 10 años. Vivía en una dacha en lo profundo del bosque
protegido por cañones aéreos y trecientos solados que montaban guardia. Tenia una vida solitaria,
aislada de sus antiguos colegas, viejos amigos, de todos los que le habían sido cercanos inclusive
su familia pues sentía que no podía confiar en nadie. Stalin pensaba que: “El mayor de los placeres
esta en escoger una víctima, preparar el golpe, vengarse y luego irse a la cama”. Con este
pensamiento convirtió al país en una cárcel en la que un solo hombre podía despertar tanto odio
y miedo inclusive el de su propia familia.

En lo referente a Muammar el Gadafi fue dictador de Libia por 42 años, tenia una vida de excesos
de alcohol, drogas, sexo e imponer una estela de terror, la más reconocida fue su grupo de
guardaespaldas las “amazonas” lo acompañaban permanentemente, estas eran estudiantes de
escuelas y colegios elegidas por el dedo caprichoso del tirano. Por otro lado, Gadafi vivía
resguardado en paredes antibalas, torres de vigilancia y soldados que vigilaban las 24 horas. A
sus 54 años se rehusaba a aceptar el envejecimiento, estaba obsesionado con su imagen, por ellos
constantemente se reinventaba. Conocido como el soldado de la revolución, rey de reyes africano,
desconfiaba de propia gente ya que pensaba que seria un libio quien lo mataría.

Idi Amin Dada dictador impulsivo, brutal y supersticioso de Uganda, al igual que Stalin y Gadafi
no podía conciliar el sueño y si lo hacia era muy poco dado que por las noches sus mayores
temores lo atormentaban y a esto se sumaban los sus temores reales, que en algún momento sea
despojado del poder de la misma manera en la que él lo consiguió, es por ello que ha establecido
un reino del terror, la gente le temía y el temía a la gente. Su residencia se encontraba a pocos
metros del centro principal de retención de tortura del cual él era participe. Desconfiaba de su
propio sequito, pasaba la noche vigilando a sus soldados. Idi Amin tenía inteligencia de la que se
supo valer de maniobras políticas para ascender y tener más poder.
Joseph Stalin, Muammar Gadafi y Amin Dada reunión las características del psicópata todos
habían sufrido una niñez de miseria y humillación, todos por su ambición de obtener poder
dejaron sus escrúpulos a un lado creando una nación reprimida al miedo y la muerte. El cual los
llevo a tener una vida solitaria sin poder confiar en nadie ni siquiera en las personas mas allegada.
Sin embargo, esto no los detuvo de continuar esparciendo su régimen de terror, en consecuencia,
al final de sus días uno murió como paso la mayor parte del tiempo solo en su habitación, Gadafi
bajo la justicia del pueblo y Amin Dada hasta el final dijo: “No siento arrepentimiento solo
nostalgia”.

Podemos concluir que todos estos dictadores siguen un patrón, vienen de familias problemáticas
y situaciones de carencia que moldearon su carácter de tal forma que puedo afirmar que no solo
el aspecto económico, social es decisivo en la reacción de estos personajes sino también el
deficiente modelo familiar. Como lo dijo Gadafi “Amo la libertad de las multitudes, su espíritu
entusiasta una vez se han liberado de sus cadenas, sus llantos de alegría en los cantos que entonan
cuando dejan de gemir de dolor, pero como les temo y cuanto desconfió de ellos y de su crueldad
cuando están enojados…”. Fue su propia crueldad la que hizo que el pueblo en su enojo se alzara,
llevando al derrocamiento de las dictaduras y reclamando justicia.