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Adrenocromo, la peligrosa droga de los Illuminati

Aunque la existencia del adrenocromo está entre el mito y la realidad, la forma de obtener
esta droga implica actos atroces...

Aun después de todos los testimonios, estudios y documentales, es difícil afirmar


categóricamente que el adrenocromo sea un hecho real, puesto que para comprobar su
veracidad de primera mano habría que estar dispuesto a cosas atroces; sin embargo, ha
servido como temática de diferentes manifestaciones artísticas, sobre todo de la cultura pop,
entre otras corrientes. Una muestra de ello es la siguiente canción de goth
rock: https://youtu.be/KA1dlOm01IQ
No obstante, a pesar del sensacionalismo alrededor de esta droga, sus antecedentes históricos
son de una naturaleza que va más allá de cualquier canción gótica o una película de yonkis...

Herencia de sangre

Sin temor a exagerar, desde tiempos remotos ha existido la costumbre del sacrificio ritual;
satisfacer a los dioses por medio de ofrendas para así tener la gracia de sus favores. Estos
sacrificios iban desde semillas hasta sangre animal o humana. Según diferentes culturas –la
vikinga, por ejemplo– entre más grande era la petición a los dioses, el sacrificio debía ir acorde
para una mayor seguridad del cumplimiento de ésta. No obstante, la sangre en particular
siempre ha tenido cierto cariz místico y religioso, un áurea sagrada difícil de ignorar, un canal
directo de comunicación con divinidades y fuerzas más allá del plano terrenal; y conforme
fueron evolucionando las religiones, la gente se dio cuenta de que no bastaba un cuenco lleno
de sangre tibia, hacía falta que el sacrificado se sometiera a cierto procedimiento para hacer la
sangre más apetecible a los dioses.

El ingrediente secreto

Las culturas fueron perfeccionando el sacrificio ritual hasta descubrir que, entre más asustada
y estresada estuviera la víctima, más eficacia tenía la ceremonia; por tanto, los métodos de
tortura, incluso el uso de ciertas drogas, evolucionaron generación tras generación hasta poder
nombrar el ingrediente secreto: adrenalina.

La adrenalina es una hormona secretada por las glándulas suprarrenales que se transporta por
el torrente sanguíneo a distintas partes del cuerpo, dependiendo de en dónde sea más
necesitada, es decir, si se trata de un atleta, la adrenalina funciona como disparador de energía
y fuerza, si se trata de una persona en peligro, la adrenalina alerta los sentidos, dilata las
pupilas para una mejor visión, desencadena mecanismos de supervivencia ocultos en el cuerpo
y eleva la presión sanguínea en caso de que sea necesario correr para huir; si por el contrario,
se está expuesto a una experiencia como paracaidismo, sexo, o algún deporte extremo o
situación límite, la adrenalina actúa en el cerebro como una puerta abierta a cualquier
estímulo, hasta el más mínimo; y hay una muy alta posibilidad de percepciones extra
sensoriales.

Adrenocromo, ¿esto se fuma o se inhala?


Al notar los efectos de la adrenalina en el ser humano –puesto que al realizarse los rituales
parte de la sangre era ingerida por quienes ofrecían el sacrificio–, inició cierta oleada de
adictos al adrenocromo, que no es más que un compuesto generado de manera natural por el
organismo; la sangre adrenalizada. Es decir, cuando las víctimas de los sacrificios eran
sometidas a torturas físicas y mentales, los oficiantes del ritual, con la experiencia y las
costumbres heredadas, monitoreaban a la víctima para localizar el pico más alto de la
adrenalina, entonces la asesinaban ya que la sangre estaba totalmente contaminada por la
hormona y así podían beberla y experimentar sus efectos. Actualmente, para un consumo más
puro es extraída directamente de las glándulas suprarrenales (arriba de los riñones), las
arterias principales o la médula espinal. Una persona produce aproximadamente 10 cc de
adrenocromo.

Aunque ya son muy pocas las culturas que siguen llevando a cabo sacrificios humanos, esta
costumbre pasó a manos de cultos y sectas formados por miembros de élite social –como los
Illuminati–, quienes disfrazan estos sacrificios de eventos sociales exclusivos.

Una vida por un viaje

Existe toda una subcultura que afirma que el adrenocromo es real y que se vende de manera
clandestina por la deep web a precios estratosféricos. Sin embargo, como se dice al principio
de este texto, averiguarlo de primera mano significaría estar dispuesto a someter a otro ser
humano, primero a torturas horribles, para después darle muerte. Y aunque dichos
testimonios afirman que sus efectos no tienen comparación (alucinaciones, euforia,
incremento de los sentidos, de la energía y de la fuerza) esta droga va mucho más allá de
cualquier viaje de ácido.
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En tanto se sigan creando mitos alrededor de esta droga, habrá gente dispuesta a todo con tal
de probarla, lo cual acarreará dos cuestiones; la primera, que caigan en manos de charlatanes
y estafadores; la segunda, que se aventuren, de manera cruel e ignorante, a generar ellos
mismos el adrenocromo, no importa cuál sea, los resultados siempre serán trágicos.

Çm&kSer.