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8 Caminos del Antiguo Testamento a

Cristo

Escrito por Aarón Block

“Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en
todas las Escrituras lo que de él decían.” -Lucas 24:27

Charles Spurgeon contó la historia de un viejo ministro que una vez amonestó a un
predicador: “¿No sabes, joven, que de cada pequeño pueblo y cada villa y cada pequeña
aldea en Inglaterra, en dondequiera que sea, hay un camino que llega a Londres? …y así
que de cada texto de la Escritura hay un camino a la metrópolis de las Escrituras, es
decir, Cristo. Y mi querido hermano, al llegar a un texto, tu trabajo es decir—‘Ahora
bien, ¿cuál es el camino a Cristo?’ Y luego predica un sermón, siguiendo el camino
hacia la gran metrópolis: Cristo. …Nunca he encontrado un texto que no tenga un
camino a Cristo, y si algún día encuentro uno que no tenga un camino a Cristo, yo haré
un camino; saltaré sobre todo seto y zanja pero llegaré a mi Maestro, pues el sermón no
puede hacer ningún bien a menos que haya un sabor de Cristo en ello.” ¹

Aunque este consejo fue dado a predicadores, Dios manda a todo cristiano a saber cómo
manejar con precisión la Palabra de Dios (2 Tim.2:15). Todos debemos aprender a
interpretar la Biblia correctamente, y esto incluye saber cómo encontrar a Jesucristo en
sus páginas…incluso en el Antiguo Testamento. El Antiguo Testamento habla de Él
(Luc.24:25-27, 44-48). Crecemos en el Señor al contemplar la gloria de Cristo (2
Cor.3:18, 4:6). Y debemos predicar a Cristo de todas las Escrituras a los inconversos
para la salvación de ellos (2 Tim.3:15).

Jesús y los predicadores y autores del Nuevo Testamento demostraban cómo el Antiguo
Testamento se cumple en, y se conectan con, Jesucristo. El Nuevo Testamento nos
muestra el patrón a seguir, inspirado por Dios, para hacer esto. Ahí encontramos 8
caminos generales y válidos que podemos tomar desde el Antiguo Testamento para
terminar en la persona, obra o enseñanza del Hijo de Dios, Jesucristo.²

Los 8 caminos son:


1. El Camino de la Progresión Histórico-Redentora
2. El Camino de Promesa-Cumplimiento
3. El Camino de la Tipología
4. El Camino de la Analogía
5. El Camino de Temas Longitudinales
6. El Camino del Contraste
7. El Camino de la Teofanía
8. El Camino de Referencias del Nuevo Testamento

Todos estos caminos están interrelacionados y hay mucho traslape entre todos ellos.
(Por ejemplo, necesitarás tomar el Camino de la Progresión Histórico-Redentora para
tomar los otros caminos). Por lo tanto, estos solo deben ser vistos como guías generales
para ayudarnos a encontrar a Cristo. No debemos preocuparnos tanto de mantenernos
estrictamente dentro de los parámetros precisos de un solo camino en particular. La
mayoría del tiempo tendremos que tomar una combinación de dos o más caminos al
mismo tiempo para llegar a Cristo. En otros pasajes tendremos la opción de escoger
entre varios caminos. Lo importante es llegar a Cristo de una manera bíblica, siguiendo
el ejemplo del Nuevo Testamento.

Lo siguiente es una explicación breve de cada camino, algunos ejemplos del uso de ese
camino del Nuevo Testamento, y un ejemplo de cómo nosotros podemos usar ese
camino al leer el Antiguo Testamento.

1. EL CAMINO DE LA PROGRESIÓN HISTÓRICO-REDENTORA

Toda la historia de la redención nos lleva a Jesús y encuentra su culminación en Él.


Tomar este camino es sencillamente señalar cómo esto sucede. Usando un pasaje del
Antiguo Testamento como nuestro punto de comienzo, seguimos la progresión de la
historia de la redención desde ese punto a Cristo. Avanzamos en la historia y vemos
cómo ese pasaje se conecta con Jesús.

Para averiguar esto debemos hacernos preguntas como: ¿Cuál es el punto de este pasaje
y qué tiene que ver esto con el panorama más grande? ¿Cuál es su lugar en la historia de
la redención? ¿Cuál es la conexión entre este pasaje o evento y Cristo?

Ejemplos del N.T.: Mateo demuestra cómo Cristo desciende de la línea real de David y
Abraham (Mat.1:1); Esteban traza la historia de la redención desde Abraham a Cristo
(Hch.7:2-52). Pablo conecta a Jesús con los profetas y David (Rom.1:1-3), y con Adán
(Rom.5:14-21).

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: El conflicto entre David y Goliat (1
Sam.17) se trata del rey ungido derrotando al enemigo del pueblo de Dios. Mirando esta
historia en su contexto más amplio, vemos la conexión entre este pasaje y la promesa de
Gén.3:15. Avanzando hacia el futuro, vemos cómo esta batalla tiene su culminación en
Cristo, quien derrota a Satanás por su muerte y resurrección, y lo hará también en su
segunda venida.

2. EL CAMINO DE PROMESA-CUMPLIMIENTO
El Antiguo Testamento contiene muchas promesas proféticas que tienen su
cumplimiento en Jesús. Tomar este camino es comenzar con una promesa del Antiguo
Testamento y demostrar cómo esa promesa se cumple en Él. También involucra
reconocer que las promesas del A.T. no tienen un solo cumplimiento…pueden haber
varios cumplimientos parciales de una promesa hasta llegar al cumplimiento final en
Cristo.
Ejemplos del N.T.: El mensaje de Jesús era el cumplimiento; Él demuestra cómo toda
promesa se cumple en Él (p. ej., Mat.5:17; Luc.24:44-46). A través de su evangelio,
Mateo demuestra que Cristo es el cumplimiento de las promesas dadas a Abraham y
David y las promesas mesiánicas dadas a Israel (p. ej., Mat.1:1, 22-23; 8:17; 12:15-21).

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: Dios promete a Abraham que hará de
él una nación grande que será de bendición, y que poseerá la tierra (Gén.12:2, 7). Esto
comenzó a cumplirse con el nacimiento de Isaac y luego en Jacob, y se cumple
parcialmente en el pueblo de Israel (Éxo.1:7; Jos.21:43-45). Cuando David es rey, Dios
intensifica la promesa, extendiéndola al futuro a su descendiente que reinaría para
siempre (2 Sam.7:10-16). La promesa a Abraham y a David se cumple parcialmente con
Salomón (1 Rey.4:20-25) y encuentra otro cumplimiento cuando Dios saca al pueblo del
cautiverio en Babilonia y les lleva nuevamente a la tierra. Pero se cumple finalmente en
la primera venida de Cristo, y tiene su culminación en la segunda venida, con Cristo y
su pueblo en el cielo nuevo y tierra nueva (Apoc.21).

3. EL CAMINO DE LA TIPOLOGÍA

El término “tipología” viene de tupos en griego. La palabra era usada para referirse a un
molde en donde se derramaba una sustancia como metal fundido para hacer una imagen.
En el Antiguo Testamento vemos estos “moldes” (tipos), y en el Nuevo la sustancia y
realidad de los “moldes” (anti-tipos). Podríamos ver los tipos como promesas proféticas
incrustadas en eventos, personas e instituciones del Antiguo Testamento que
simbolizan, representan y prefiguran realidades en el Nuevo Testamento. Tomamos este
camino al reconocer un tipo en el A.T. y seguirlo a su cumplimiento en el Nuevo, el
anti-tipo.

Algunas características importantes de la tipología:

1. Historicidad. Un tipo tiene que ser una persona, cosa, evento real en la historia (no
puede ser un concepto abstracto, una metáfora, el simbolismo en una visión profética,
etc.).
2. Similitudes fuertes entre el tipo y el anti-tipo. En cuanto a lo general, y NO en cuanto
a cada detalle pequeño.
3. Ser Teo-céntrico. Tiene que ver con lo que DIOS HACE en la historia de la
redención.
4. Cumplimientos Cristo-céntricos. Esto NO significa que el anti-tipo siempre será la
persona literal de Cristo, pero el anti-tipo siempre será íntimamente relacionado con
Jesús y su obra.
5. Intensificación. El anti-tipo siempre será más grande y mejor. (P. ej., Mat.12:41-42).
6. Naturaleza representativa/simbólica de los tipos. Para que sea un tipo, el evento,
persona o institución tiene que haber sido visto en el A.T. como representando o
simbolizando algo. (P.ej., el cordón escarlata que Rahab colgó del muro de Jericó en
Josué 2:21 no tenía ningún significado simbólico en el Antiguo Testamento; por lo tanto
NO es un tipo de la sangre de Cristo).

Ejemplos del N.T.: Adán era un tipo de Cristo (Rom.5:12-19; 1 Cor.15:22). El maná
que fue enviado del cielo era un tipo de Jesús, el pan espiritual que vino a dar vida (Juan
6:32). La pascua era un tipo de la obra redentora de Cristo (1 Cor.5:7). Los oficios como
el de profeta y el de sumo sacerdote eran tipos de Cristo (p. ej., Heb.1:1-2; 3:1-6).

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: David, el rey ungido que gobierna el
pueblo de Dios, era un tipo del rey ungido final, Jesús. Tener en cuenta esto nos ayudará
a encontrar tipología en los salmos que describen a David (p. ej., Sal.2), y los que
describen su dolor, angustia y confianza en Dios (p. ej., Sal.22). Lo mismo aplicaría a
Salomón (Sal.72).

4. EL CAMINO DE LA ANALOGÍA

Usamos este camino al ver la relación de semejanza y similitud entre Dios e Israel en el
Antiguo Testamento, y Cristo y la iglesia en el Nuevo. Lo que Dios era para Israel, lo es
Dios en Cristo para la iglesia. Lo que Israel era es análogo a lo que la iglesia es. La
relación entre Dios e Israel es análoga a la relación entre Cristo y su iglesia. Las
enseñanzas de Dios en el A.T. son análogas a las enseñanzas de Cristo en el N.T.

Ejemplos del N.T.: En varios lugares como el Salmo 23:1, Salmo 80:1, etc. vemos que
Dios es el pastor de Israel. Pero en el N.T. Jesús es descrito el pastor de su pueblo (Juan
10:11; Heb.13:20; 1 Pedro 2:25, 5:4). En 1 Pedro 2:9 la descripción de la iglesia utiliza
términos usados para describir el pueblo de Israel (Deut.10:15; Éxo.19:6; Isa.43:21).

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: Leyendo Prov. 23:4-5 encontramos la
correspondencia analógica entre la enseñanza, “No te afanes por hacerte rico…Porque
se harán alas…y volarán al cielo” y la enseñanza de Cristo: “No os hagáis tesoros en la
tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan”
(Mat.6:19).

5. EL CAMINO DE LOS TEMAS LONGITUDINALES

Hay temas generales en la Biblia que se extienden a través del Antiguo y Nuevo
Testamento, como: pacto, templo, descanso, el reino de Dios, salvación en medio de
juico, etc. Tomar este camino es rastrear uno de estos temas de un punto en el Antiguo
Testamento hasta el Nuevo y ver cómo este se conecta con, y halla su significado en,
Jesucristo.

Ejemplos del N.T.: Un tema prevalente en el A.T. es el de los sacrificios. El N.T. nos
muestra cómo estos sacrificios se cumplen en Cristo, pero también nos muestra que, aun
después de la muerte de Cristo, Dios sigue requiriendo sacrificios…pero sacrificios
espirituales (Rom.12:1; Heb.13:5; 1 Ped.2:5). Los Evangelios nos muestran cómo el
tema del reino de Dios se cumple en Cristo (Mat.12:28, Mar.1:15, etc.).

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: En Gén.18:14 Dios anuncia el


nacimiento de Isaac y dice: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” Este tema de Dios
obrando lo imposible para llevar a cabo la redención puede ser rastreado por todas las
Escrituras, llegando a pasajes como el anuncio del nacimiento virginal de Jesús:
“porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37).

6. EL CAMINO DEL CONTRASTE

Mientras que los demás caminos se enfocan en la continuidad entre el A.T. y el N.T.,
este camino se enfoca en la discontinuidad entre ambos. Usar este camino es notar el
contraste entre las realidades y enseñanzas del A.T. y las de Cristo en el N.T.

Ejemplos del N.T.: Heb.8 cita Jer.31:31-34 para contrastar el Antiguo Pacto con el
Nuevo. Juan 18:36, Efe.6:12 y 2 Cor.10:4-6 dejan claro que el reino de Dios en el
Nuevo Pacto no es avanzado por la fuerza física, sino espiritualmente.

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: Podemos usar este camino
especialmente en los libros donde es más difícil ver a Cristo, como Eclesiastés. Según la
perspectiva del “Predicador” de este libro, todo termina con la muerte; por consiguiente
hallamos declaraciones como: “…vanidad de vanidades, todo es vanidad” (Ecl.1:2). Sin
embargo, Pablo en 1 Cor.15 presenta un marcado contraste a esto, al declarar que la
muerte ha sido y será derrotada por la resurrección de Cristo. Por lo tanto, la labor del
cristiano “no es en vano” (1 Cor.15:57-58). La vanidad de la vida es destruida por
Cristo.

7. EL CAMINO DE LA TEOFANÍA

Una teofanía en las Escrituras es una revelación de Dios que es tangible a los sentidos
humanos. Vemos muchas teofanías en el A.T. En algunas de estas Dios se manifiesta
como el “ángel de Jehová”; en algunas también se manifiesta como un ser humano. La
mayoría de las teofanías en el A.T. suceden con Moisés (p.ej., Éxo.33:11). También hay
teofanías de juicio—es decir, teofanías conectadas con el juicio de Dios para con sus
enemigos pero salvación para los que confían en Él (p.ej., Josué 5:13-15). Finalmente,
hay teofanías de pacto—es decir, teofanías conectadas con el pacto que Dios hace con
su pueblo, específicamente para asegurar a su pueblo que Él guardará su pacto con ellos
(p. ej., Gén.12:7; Gén.26:24). Al leer el N.T. vemos que las teofanías eran revelaciones
de Cristo en su estado pre-encarnado. Las teofanías en sí mismas NO nos muestran la
persona u obra de Cristo en el N.T., pero estas sí prefiguran, anticipan y señalan su
venida. La auto-revelación de Dios culmina en Cristo (Heb.1:1-2), por lo tanto Él es la
“teofanía” final.

EN CRISTO:
1) Vemos la gloria de Dios de una manera mayor a la que Moisés la vio (Juan 1:18).
2) Hallamos la “teofanía de juicio” suprema, ya que su venida significa juico para los
que le rechazan y salvación para su pueblo (Juan 3:18).
3) Hallamos la “teofanía de pacto” suprema, ya que Él vino para establecer y garantizar
el pacto final y eterno en su sangre—el Nuevo Pacto.
4) Vemos que, mientras que las teofanías del A.T. representan un acto grande de
condescendencia de parte de Dios, humillándose para revelarse al hombre, la
encarnación es un acto aun más grande de humillación (Fil.2:5-8).
5) Vemos que cada teofanía del A.T. en la cual Dios se revelaba como ser humano
estaba prefigurando y anticipando la encarnación.
Ejemplos del N.T.: 1 Cor.10:4, 9 nos muestra que la presencia de Dios guiando al
pueblo de Israel en el desierto era Cristo. Las famosas declaraciones “Yo Soy” de Juan
(cómo Juan 8:24, 58, etc.) nos muestran que Cristo fue el que se reveló a Moisés
(Éxo.3:14).

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: En Gén.18 tres hombres aparecen a
Abraham; uno de ellos es “Jehová” (Gé.18:1), y los otros dos son ángeles. El Señor le
promete que en un año su esposa Sara tendrá un hijo. Esta teofanía en la que Dios se
revela como hombre prefigura la primera venida de Jesús, en la que Él realmente se
haría hombre para ser el cumplimiento final de la promesa de Dios dada a Abraham.

8. EL CAMINO DE REFERENCIAS DEL NUEVO TESTAMENTO

El Nuevo Testamento contiene miles de citas directas, alusiones y otros tipos de


referencias al Antiguo Testamento. Tomar este camino es ir del pasaje del A.T. que
estamos viendo a una referencia que el N.T. hace de ese pasaje. Si usamos este camino
nos vamos a dar cuenta que las referencias del N.T. consisten de todos los demás
caminos (Promesa-cumplimiento, Tipología, Analogía, etc.). De hecho, hemos
descubierto los demás caminos precisamente por las referencias del N.T., ya que
simplemente hemos copiado el patrón del N.T. de ver a Cristo en el A.T. Por lo tanto
este camino puede servir para asegurar de que estamos viendo a Cristo bíblicamente en
el A.T., para confirmar nuestros descubrimientos, para corregir nuestros errores, y para
darnos otra perspectiva. Además, hay referencias del N.T. que no utilizan ninguno de
los otros caminos (p.ej., paralelos interesantes entre las vidas de Elías y Juan el Bautista,
y Eliseo y Jesús en los evangelios).

Ejemplos del N.T.: En Heb. 11 hallamos referencias a muchos personajes del A.T.;
estas son usadas como ejemplos de personas que vencieron por la fe. San. 2:21-24 hace
referencia a Abraham, demostrando que la verdadera fe que justifica produce obras. En
ambos ejemplos, el autor no usa estas referencias para encontrar a Cristo, sino sólo para
respaldar el punto que está haciendo.

Un ejemplo del uso de este camino en el A.T.: En Prov.30:4 Agur dice: “¿Quién subió
al cielo, y descendió? ¿Quién encerró los vientos en sus puños? ¿Quién ató las aguas en
un paño? ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra? ¿Cuál es su nombre, y el
nombre de su hijo, si sabes?” Vemos la referencia implícita a este pasaje en las palabras
de Cristo en Juan 3:13: “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del
Hombre, que está en el cielo.”