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BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE PUEBLA

Biología del desarrollo


Profesor: Christian Vázquez Reyes
Alumnos: Gregory Baltazar García
Luis Eduardo Canul Chulim
Verónica Balderas Méndez

DESARROLLO SEXUAL CEREBRAL


Se ha demostrado que la conducta humana depende de la actividad del cerebro. La
función de este surge de la integración de diferentes estructuras que forman a este
órgano; así como su amplia actividad de adaptarse al contexto ambiental, depende
del desarrollo de estas diferentes estructuras.
El dimorfismo sexual del cerebro son diferencias estructurales en regiones de este
órgano, que permiten una conducta diferencial entre machos y hembras. El
dimorfismo sexual depende del desarrollo estricto en el espacio y de procesos
celulares y moleculares que junto con estímulos ambientales, construyen la
estructura de estas regiones del sistema nervioso central (Morga, s.f.).
Desde hace tiempo se ha asumido que los testículos secretaban hormonas
masculinas (testosterona) y los ovarios hormonas femeninas (estradiol y
progesterona) debido a que estos órganos se encontraban en individuos masculinos
y femeninos respectivamente; sin embargo se ha establecido que en distintas
especies para producir una conducta sexual masculina la testosterona debe
convertirse en estradiol por un proceso de aromatización para poder inducir una
conducta sexual masculina (Guasti, Hernández, & Cárdenas, 2015).
La producción de sexoesteroides por parte de las gónadas, influyen en el desarrollo
de numerosas regiones del cerebro. Las hormonas esteroideas determinan las
diferencias sexuales del cerebro durante el desarrollo neonatal, los cromosomas
determinan el sexo de las gónadas y estas, a su vez, determinan el sexo del cerebro.
Se menciona que el sexo está determinado por dos cromosomas, individuos
varones poseen un cromosoma X y uno Y; mientras que las mujeres poseen dos
cromosomas X; aquí el cromosoma Y contiene el gen de la región Y
sexodeterminante; responsable de las diferencias fenotípicas sexuales y precursor
para la expresión de genes que promueven la proliferación y diferenciación del
testículo primordial para así poder producir testosterona (Zhang, Neme-Bechara,
Escobar, & Irles, 2013).
Se secreta hormona antimulleriana que inhibe el desarrollo del tracto reproductor
masculino y la testosterona.
La testosterona producida por estos testículos durante la mitad de la segunda mitad
del desarrollo, llega al cerebro y se transforma en estradiol; este proceso es llevado
a cabo por la enzima p450 aromatasa, donde va a actuar sobre receptores de
estrógenos presentes en neuronas. La presencia de estradiol en sangre y en el
cerebro estará encargada de regular los procesos celulares que subyacen al
desarrollo del dimorfismo sexual en los nucleos y áreas cerebrales que
posteriormente controlarán el comportamiento sexual; la actividad de esta hormona
en el cerebro tiene como resultado la masculinización de las regiones de este
órgano (Morga, s.f.)
En el caso del cerebro femenino, hay ausencia de señal hormonal lo que va a
producir una feminización cerebral, la cual tiene características inversas a las
descritas en el proceso d masculinización cerebral.
Una demostración sobre la importancia del sexo cerebral fue publicada por J.
Money, en la cual se describe un caso en el que la perdida quirúrgica del pene en
un niño, llevo a tomar la decisión de castrarlo y educarlo como niña, sin embargo
los resultados fueron todo lo contrario ya que la niña impuesta tenía una identidad
y conducta sexual masculina (Guasti, Hernández, & Cárdenas, 2015).
Un estudio en ratones transgénicos llevado a cabo por la doctora Carla Cisterna
demostró que individuos XY (machos) presentaban mayores niveles de aromatasa
que los individuos XX (hembras) desde edades muy tempranas antes de la
formación de gónadas, esto demostró que hay influencia genética que actúa
directamente en la diferenciación sexual cerebral, no obstante se toma en cuenta
que esta diferenciación no solo está mediada por estos factores biológicos, sino que
el ambiente social de desarrollo de cada individuo influye de manera significativa,
ya que el cerebro es capaz de cambiar y aprender cosas del entorno que lo rodea
(Catalunya Vanguardista, 2016).
Bibliografía
Catalunya Vanguardista. (18 de Mayo de 2016). CATALUNYAVANGUARDISTA. Obtenido de
CATALUNYAVANGUARDISTA: https://www.catalunyavanguardista.com/diferenciacion-
sexual-del-cerebro/

Guasti, A. F., Hernández, S. O., & Cárdenas, N. G. (Octubre de 2015). Revista Ciencia. Obtenido de
Revista Ciencia:
https://www.revistaciencia.amc.edu.mx/images/revista/66_4/PDF/DiferenciacionSexual.p
df

Morga, M. M. (s.f.). REVISTA IBEROAMERICANA DE FERTILIDAD Y REPRODUCCION HUMANA.


Obtenido de REVISTA IBEROAMERICANA DE FERTILIDAD Y REPRODUCCION HUMANA:
http://www.revistafertilidad.org/rif/articulo/pstrongdesarrollo-dimorfismo-sexual-
encerebro-origen-identidad-y-conducta-sexualstrongp/144

Zhang, L., Neme-Bechara, V., Escobar, A., & Irles, C. (15 de Marzo de 2013). Gaceta Médica de
México. Obtenido de Gaceta Médica de México:
https://www.anmm.org.mx/GMM/2013/n3/GMM_149_2013_3_325-333.pdf