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PRESENCIA EVANGÉLICA EN LA SOCIEDAD PERUANA

ETAPAS HISTÓRICAS DE LA PRESENCIA EVANGÉLICA EN EL PERÚ


Con respecto al crecimiento de la presencia evangélica en la sociedad peruana,
queremos responder dos preguntas fundamentales acerca del establecimiento
del protestantismo en el Perú. La primera de ellas tiene que ver con el tipo de
protestantismo que llegó a nuestras tierras, lo cual implica situarnos en el
momento histórico del desarrollo de las misiones protestantes hacia América
Latina. De otro lado, queremos responder a la pregunta de cómo se produce el
avance del protestantismo desde la perspectiva de la inculturación de la fe
evangélica en el contexto nacional. Para ello presentamos una propuesta de
periodización de las etapas históricas de la Iglesia Evangélica en el Perú,
procurando correlacionar cada período de trabajo misionero, con la situación y
el contexto socio-político de nuestro país. Más que una cronología formal,
procuramos rescatar la evolución del protestantismo peruano desde las
influencias foráneas, hacia un proceso de nacionalización y de desarrollo
relativamente autónomo de la fe evangélica en nuestro país.

La etapa de los precursores evangélicos. (1824-1910)


La fe evangélica llega al Perú en estrecha relación con dos procesos que
acontecieron en el mundo occidental: en primer lugar, el avivamiento religioso
protestante del siglo XVIII en los Estados Unidos e Inglaterra, y el fenómeno de
la expansión del capitalismo, primero europeo y británico en el siglo XIX, y luego
anglosajón y americano en el siglo XX.
Antes del período republicano, no podemos dejar de mencionar la realidad de
una esporádica presencia protestante durante el período colonial en el Perú,
manifestada básicamente a través de piratas y otros viajeros llegados a nuestras
tierras, que fueron acusados y juzgados por la Inquisición bajo el cargo de
vinculación con la "herejía luterana" en el siglo XVI. en Europa y el desarrollo de
las nuevas potencias como Inglaterra y Holanda, el protestantismo iría tomando
conciencia de las posibilidades de su propia expansión. Cuando esto ocurrió, a
partir de los siglos XIX y XX, las bases teológicas de la Reforma, tales como el
libre examen de las Escrituras y el sacerdocio universal de todos los creyentes
fueron empleadas como los soportes doctrinales de la nueva empresa que
llevaría al protestantismo hasta América Latina y el Perú.
En los inicios de la vida republicana, destacan dos hitos importantes en el avance
del protestantismo: el primero de ellos es el trabajo educativo del pastor bautista
escocés Diego Thomson, y el segundo es el trabajo de los colportores bíblicos
que recorrieron el país con un fuerte sentido misionero, bajo los auspicios de la
Sociedad Bíblica Británica (SBB) y la
Sociedad Bíblica Americana (SBA).
Es preciso recordar que el propio Diego Thomson, uno de los precursores del
protestantismo, fue él mismo un colportor de la SBB. La visión educativa de
Thomson coincidió con una invitación realizada por el general José de San
Martín para que organizara el sistema educativo peruano a partir del método
lancasteriano aplicado en Inglaterra para el aprendizaje, a partir del texto de la
Biblia. El método funcionó incluso algunos años después que Thomson se
retirara de nuestro país, hasta el proceso de reorganización de la educación
realizada por el presidente Ramón Castilla en 1850.
Thomson organizó Escuelas Mixtas de Educación popular con el sistema
lancasteriano en varios países del Continente: en Argentina (1818-1821), luego
en Chile (1821-1822), de donde llega al Perú para el período (1822-1824), de allí
en la Gran Colombia (1824-1825) y finalmente en México en dos períodos (1826-
1830 y 1842-1844). La publicación de las cartas que forman parte de la
correspondencia entre Thomson y la SBB atestiguan de su doble
objetivoeducativo y evangelizador, aunque haya quienes dentro del propio
mundo evangélico, no identifiquen como propiamente misionera la labor de
Thomson.
No obstante, existe consenso en que el propósito de Thomson debe inscribirse
en la lógica de un proyecto misionero mayor, distinto al desarrollado
tradicionalmente por los modelos del protestantismo evangélico conservador del
siglo XX. Parte de la idea de esta presentación histórica es mostrar cómo en el
desarrollo de la conciencia social de los evangélicos, podemos señalar un primer
momento en el que el trabajo de promoción humana o de servicio y acción social
estuvo ligado estrechamente al modelo misionero que trajeron los primeros
misioneros, en el cual la separación entre trabajo “espiritual” y trabajo “material”
no tenía la rigidez ni la tensión que tuvo en un período posterior en la historia de
la Iglesia Evangélica.

EL DESARROLLO DE LAS MISIONES PROTESTANTES Y LA FORMACIÓN


DE LA IGLESIA NACIONAL: EL COMITÉ DE COOPERACIÓN PARA
AMÉRICA LATINA, LA IGLESIA EVANGÉLICA PERUANA Y LAS MISIONES
PRESBITERIANAS. (1910-1950).

La Conferencia de Edimburgo, es el primer punto de referencia en el inicio de


esta segunda 13 Para una amplia descripción del trabajo inicial de esta
denominación y la historia de su formación, puede consultarse el libro de Saúl
Barrera: Orígenes y Desarrollo de la Iglesia Evangélica Peruana. 100 años de
misión. Lima, CEDEPP-CBT, 1993, 405 p. 14 ESCOBAR, Samuel. "El problema
ecuménico en América Latina". En: Misión, Septiembre de 1985, p.78. 7 etapa
de nuestra periodización. Este congreso fue una reunión de los principales
organismos y organizaciones interesadas en el desarrollo de la misión cristiana
a nivel mundial. Se realizó en Edimburgo-Escocia en 1910. En este evento, un
sector del liderazgo de la Iglesia Anglicana se opuso a que se considerase
América Latina como campo de misión protestante, por asumir que éste era
territorio ya evangelizado por el catolicismo. Se pensaba que los misioneros
protestantes que estaban trabajando en el continente, lo hacían simplemente por
una rivalidad denominacional con la iglesia católica, y eran tenidos por fanáticos
y gente que no estaba bien preparada académicamente.
No obstante esta situación, las misiones que trabajaban en América Latina
decidieron no acatar las disposiciones de Edimburgo. Este sentir fue recogido
por la Conferencia de Misiones Extranjeras en América del Norte, la cual convocó
a una consulta sobre el trabajo evangélico en América Latina, en el mismo año.
En esta oportunidad, se decidió formar un Comité de Cooperación para América
Latina (CCLA) el cual convocó al Congreso Misionero de Panamá en 1916.16
Bajo los influjos de este movimiento se dejaron sentir en todo el continente, los
primeros rasgos de la presencia evangélica, conservadora en lo doctrinal, pero
activa y radical en sus compromisos con las necesidades de las masas
latinoamericanas. En este contexto, de 1910 a 1950, la idea de un movimiento
ecuménico evangélico desde América Latina estuvo influenciada por las
aspiraciones de una presencia protestante más sentida en el continente a través
de la evangelización, pero también por el fomento de un trabajo en unidad entre
las distintas organizaciones; por la apertura de centros de formación teológica
que puedan preparar mejor a los pastores nacionales; por un trabajo profundo a
nivel de la difusión de la palabra impresa; por el trabajo pastoral con sectores
políticos e intelectuales que buscaran el desarrollo y el cambio social para las
condiciones de vida de los latinoamericanos; por el trabajo misionero vinculado
con la educación y el servicio social a las necesidades de la gente; por la
preocupación por el desarrollo de un pensamiento social evangélico, y en general
por un deseo de encarnación en la realidad social en el continente, que para la
década del 60, fue interpretándose en términos de una radicalización de varias
organizaciones para-eclesiásticas y en varios eventos organizados por esta
nueva generación evangélica. Es así que un proceso de separación comenzó a
darse entre el sector conservador y el más radical, en cuanto a la interpretación
de la realidad latinoamericana. El sector más conservador, se caracterizó por la
afirmación de su compromiso misionero y de la inerrancia de la Biblia, frente a
un sector más radical que asumió firmemente una postura que simpatizaba con
el liberalismo teológico que se desarrollaba en Europa, y que identificó la misión
de la Iglesia con la renovación de las estructuras sociales.
EL CRECIMIENTO CUANTITATIVO DE LOS EVANGELICOS EN EL PERU

Resultados Generales del crecimiento evangélico El crecimiento cuantitativo de


los evangélicos parece ser un tema de actualidad en la literatura socio-religiosa.
Dos trabajos interpretativos sobre este fenómeno han aparecido en los años
noventa. El primero de ellos es el del sociólogo David Martin, "Lenguas de
Fuego"47 acerca de los orígenes históricos y una propuesta interpretativa del
crecimiento del movimiento pentecostal, el grupo evangélico que mayor
crecimiento ha experimentado en América Latina desde los años 50. El segundo
trabajo es el del antropólogo David Stoll, "¿Se está volviendo protestante
América Latina?"48, donde se presentan nuevas hipótesis para entender el
crecimiento protestante en el Continente, dejándose de lado lecturas
simplificadoras que procuraban explicar este fenómeno en términos de la
llamada "teoría de la conspiración"49 . La aparición de estas constantes
referencias al tema del crecimiento evangélico en la literatura sociológica denota,
sin lugar a dudas, el desarrollo de una intuición de no estar refiriéndonos a un
tema anecdótico o coyuntural, sino que éste parece ser un síntoma importante
de la situación general de nuestro país en el contexto de los años 90, y un
elemento explicativo de mucho valor para entender la participación política de
los evangélicos en las elecciones de 1990, y su participación en la vida política
nacional. La primera inquietud que queremos responder en este punto es la
siguiente: dentro del mundo del protestantismo evangélico, ¿quiénes crecen y
cuándo crecen? Para hacerlo vamos a recurrir a los datos censales sobre
religión, existentes en nuestro país, desde 1940, al mismo tiempo que a las
propias fuentes estadísticas evangélicas correspondientes a las mismas fechas.
Para el Censo Nacional de Población de 1940, los evangélicos eran 54,818
personas, cifra que representaba apenas el 0.88% de la población total.50 Para
esa misma fecha, el Concilio Nacional Evangélico del Perú, órgano
representativo de buena parte de las iglesias y misiones evangélicas en nuestro
país, realizó su propia estimación obteniendo como resultado 22,277 creyentes
evangélicos51, una cantidad aproximada al resultado oficial nacional si
deducimos del Censo Nacional de 1940 los 27,822 creyentes del departamento
de Puno, mayormente vinculados a las filas de la Iglesia Adventista que no están
incluidos en los datos del Concilio, por no ser esta agrupación religiosa parte de
la tradición evangélica. En ese departamento, el Concilio sólo registra 785
creyentes. En términos generales ambas presentaciones estadísticas coinciden
en que los tres departamentos que tienen la mayor cantidad de evangélicos, en
valores absolutos, son los departamentos de Lima, Junín y Cajamarca. Como se
puede observar del intento de periodización realizado en el punto anterior de
nuestro trabajo, en esta época estamos a punto de asistir a la explosión del
crecimiento pentecostal en nuestro país, denominación que había hecho su
aparición en el panorama religioso peruano, a partir de 1919.
En el Perú predomina el cristianismo, en su mayoría católicos. Este llegó al Perú
acompañando a los conquistadores y tuvo un encuentro con la religión
politeísta incaica lo que produjo un sincretismo religioso presente en todo el país
en diversas maneras y magnitudes. Las religiones originales andinas concedían
un alto valor a la reciprocidad, la asistencia a los más necesitados y el pleno
respeto a la naturaleza. Como lo destacó José Carlos Mariátegui (1968:130),
"Los rasgos fundamentales de la religión incaica son su colectivismo teocrático
y su materialismo...La religión del quechua era un código Moral antes que una
concepción metafísica,...el Estado y la Iglesia se identificaban absolutamente; la
religión y la política reconocían los mismos principios y la misma autoridad."
El primer encuentro entre una autoridad católica y una autoridad incaica fue
cuando el Padre Valverde se entrevistó con el Inca Atahualpa, a quien le dio un
ejemplar del Catecismo, diciéndole que era la Palabra de Dios. Cuando el Inca
llevó a su oreja el ejemplar, tratando de escuchar la voz de Dios y luego lo lanzó
al suelo ante el fracaso de su intento, el Padre Valverde gritó a las huestes
españolas, escondidas y listas para atacar, "¡Santiago, a ellos, Yo os absuelvo!".
Este grito de ataque militar fue el primer episodio donde la Iglesia Católica actuó
coordinadamente con los soldados españoles, para invadir y conquistar el
Imperio Incaico.
Raúl Porras Barrenechea, dijo que "el peruano era probablemente el hombre
más religioso del mundo". Y es que en el territorio del Perú, como en otras partes
del mundo, la religión ha jugado un papel vital en el desarrollo social y cultural
de las sociedades desde sus orígenes en los Andes (12.000 a. C.), pasando por
los procesos de gestación de su civilización (3.000 a. C.), la formación política y
cultural de las sociedades andinas prehispánicas, y finalmente, la transformación
religiosa a raíz de la caída del Imperio inca y la toma del poder por los españoles,
quienes impusieron el catolicismo.

DEMOGRAFÍA
Artículo principal: Demografía del Perú
En general se puede identificar a la sociedad peruana como cristiana
(mayormente católica), sin embargo existe un gran sincretismo entre ésta y los
ritos y creencias de la antigua religión incaica.123 Esto es un hecho en la
diversidad de festividades y rituales que recogen tanto el fervor católico, así
como el misticismo de las antiguas culturas indígenas.
Religión profesada (de 12 años a más)

Perú Censo de 1993 Censo de 2007 Censo de 2017

Religión Total % Total % Total %

Católica 13 786 001 89,0 16 956 722 81,3 17 635 339 76,0

Evangélica 1 042 888 6,8 2 606 055 12,5 3 264 819 14,1

Ateísmo y agnosticismo 222 141 1,4 608 434 2,9 1 180 361 5,1

Otra 432 760 2,8 679 291 3,3 1 115 872 4,8

Fuente: Instituto Nacional de Estadística e Informática.45

Según el Censo de 2017,5la mayor parte de la población se identificaba


como católica (76,0%); seguida por la población evangélica (14,1%); y más atrás
por quienes afirman no profesar ninguna religión (5,1%) y quienes profesan otras
religiones (4,8%).
La distribución de la religiones no es del todo uniforme, los censos de 1993 y
2007 mostraron una mayor proporción de habitantes que profesaban el culto
evangélico en las áreas rurales con 10,3 y 15,3 respectivamente. Esta proporción
de había a 19,4 para el año 2017.
El Censo de 2017 mostró que en todos los departamentos de la costa más del
75% de su población mayor de 12 años profesa la religión católica y que los
departamentos con menor proporción de fieles católicos
fueron Ucayali (58,0%), San Martín (60,3%) y Amazonas (63,9%).
Por su parte los departamentos con mayor proporción de protestantes: Ucayali
(27,6%), Huánuco (26,4%), Huancavelica (25,2%), Loreto (24,2%), Pasco (23,8
%), Amazonas (23,0%) y San Martín (22,1%)
RELIGIÓN CRISTIANA

Iglesia Católica
Artículo principal: Iglesia Católica en el Perú
El catolicismo es la religión que tradicionalmente identifica a la sociedad peruana
y alrededor de ella se celebran numerosas festividades que muchas veces tienen
carácter sincrético con las religiones nativas. Alrededor del 81,3% de la población
se identifica como católica. La constitución peruana reconoce el aporte que tuvo
la religión católica a la formación de la nación peruana, pero aunque la religión
católica es la mayoritaria. La forma en como se practica la religión católica en el
Perú es diversa, la llamada "religión popular" nace del sincretismo religioso de la
religión católica y las prácticas pre-hispánicas. Sin embargo, el catolicismo en el
Perú concuerda con las líneas generales de la fe cristiana católica, esto es, el
amor al prójimo y el compromiso social, reflejado en las numerosas obras de
caridad, ayuda y asistencia a la población más necesitada, particularmente en
campañas organizadas por parroquias e incluso algunos colegios particulares de
corte religioso.
Al llegar los conquistadores al territorio que luego se llamaría Perú en el siglo
XVI, empezó la difusión de la religión católica, que se fue imponiendo a sus
pobladores. La Cruz del catolicismo acompañó la presencia conquistadores
españoles y fue copartícipe de la repartición de las utilidades, extraídas del oro
y otras riquezas de los incas. Los colonos españoles que llegaron al Perú
siguieron con sus prácticas católicas españolas, entre ellas impartir doctrina a
quienes denominaban "los gentiles o paganos". El clero español destruyó la
mayor parte de la herencia cultural incaica, la religiosidad andina, mediante sus
acciones denominadas por ellos mismos como de "extirpación de la idolatría".
Como lo sostiene Pierre Duviols (1986: XXVII), "Para los teólogos de
la España del siglo XVI, los pueblos americanos de los reinos más civilizados,
como los mayas y los incas, eran considerados paganos -o gentiles- igual que
los antiguos griegos y romanos, porque adoraban muchas divinidades o ídolos,
por lo cual los pueblos andinos fueron catalogados como idólatras"
Además, cada uno de los pueblos amazónicos tiene una mitología y religión
propia y sus respectivas explicaciones sobre el origen del universo, los
acontecimientos después de la muerte, los milagros de sanidad, etc.
La iglesia católica tiene como intercesora a María, por eso rezan el rosario. Eso
los diferencia de la s iglesias evangélicas, quienes basados en la Biblia tienen
como único intercesor a Jesucristo. 1 Timoteo 2:5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo
hombre.
Iglesia Evangélica o protestante
Las iglesias protestantes y evangélicas llegaron al Perú con los emigrantes
europeos y norteamericanos comprometidos en la difusión de la Biblia. Entre
ellos se destaca Diego Thomson, ciudadano escocés que llegó al puerto
del Callao en el Perú el 28 de junio de 1822 invitado por el libertador del Perú
general José de San Martín. El proyecto de San Martín era que Thomson
organizara en el Perú el sistema de formación de los maestros de escuela, a fin
de popularizar la educación, reservada hasta antes de la independencia a los
criollos y adinerados coloniales. Más tarde se destaca en la difusión de la fe
cristiana el misionero italiano Rev. Francisco Penzotti quien llegó al Perú en julio
de 1888. Los esfuerzos de difusión de las Sagradas Escrituras impulsados por
Francisco Penzotti permitieron después la fundación de la Iglesia Metodista,
primera congregación protestante en el Perú.
Las iglesias protestantes históricas como
el Anglicanismo, Episcopalianismo, Presbiterianismo, Luteranismo o Metodismo
también basadas en la fe cristiana, tienen una presencia limitada y se destacan
por su contribución social y política, al reconocer la importancia del amor al
prójimo y la solidaridad al lado de la fe. Esto se deduce de su presencia con
centros educativos, centros médicos, comedores populares, etc. Iglesias como
las Asambleas de Dios del Perú, las Iglesias Bautistas, la Alianza Cristiana y
Misionera, se extienden por todo el territorio peruano, en una intensa labor
misionera y apostólica.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de
los Últimos Días, y otras, están consideradas dentro de las iglesias protestantes,
pero no en las evangélicas.
En las décadas de los 70 y 80 nacen nuevas iglesias evangélicas. Agua
Viva, Camino de Vida, Iglesia Bíblica Emmanuel, Movimiento Misionero
Mundial, Movimiento Evangelístico Misionero, son los nombres de algunas de
las muchas iglesias que cada día nacen, basando su trabajo en la predicación y
el discipulado de los nuevos creyentes, formando también redes o células dentro
de hogares cristianos, distribuidos en los distritos de cada departamento del
Perú.
La membresía de las iglesias protestantes y evangélicas se estima en alrededor
de 4 millones de personas. La mayoría de esa población se concentra en las
iglesias evangélicas independientes. Es importante señalar que el ritmo más
acelerado en el crecimiento de la población evangélica en el Perú se ha dado a
partir de la década de los 70. De un 1% entonces, ha llegado a superar el 11%
en el año 2006.
Tanto la Iglesia Católica como las Iglesias Protestantes ven a Jesucristo como
su cabeza, pero la diferencia está en que estas últimas no reconocen al Papa
como autoridad en la Tierra.Las iglesias evangélicas reconocen a Cristo como
cabeza de la iglesia y lo obedecen según las enseñanzas bíblicas.-“Cristo es
cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”. Efesios 5:23-25.-
Por ello no hay un líder humano único dentro de la Comunidad Cristiana ni un
cuerpo colegiado que toma decisiones por encima de toda la congregación
nacional, ni una unidad dogmática, ritualista ni de otro tipo. Sin embargo, existen
asociaciones que agrupan a algunas iglesias y a pastores del Perú. Existen el
Concilio Nacional Evangélico del Perú (CONEP) y la Unión Nacional de Iglesias
Cristianas del Perú (UNICEP). Así mismo, está la Fraternidad Internacional de
Pastores Cristianos (FIPAC).
Otras religiones
Con las migraciones llegaron otras prácticas religiosas al Perú. Los chinos en la
primera mitad del siglo XIX, los judíos, las comunidades árabes y turcas, cada
grupo social trajo su propia religión, de tal manera que se practica en el Perú,
además de la religión cristiana, la religión budista, el Islam, la religión hinduista,
entre otras.
La primera forma arquitectónica de una mezquita en el Perú ha sido construida
en Tacna. En la ciudad de Lima se encuentran otros centros del Islam. Si bien
inicialmente la versión del Islam que vino al Perú estuvo muy influida por la secta
del wahabismo (de moderno origen saudita y muy aceptada en Egipto) o sus
variantes contemporánes, también se encuentra la versión pre-wahabita del
Islam, extendida por todos los países islámicos con anterioridad a la llegada del
modernismo wahabita.
El inicio de su existencia

La Iglesia Evangélica Peruana (IEP), es parte de la Iglesia Universal, la cual se


fundamenta en nuestro Señor Jesucristo. Igualmente es heredera de la Reforma
Protestante, surgida en Europa en el siglo XVI. Debe su existencia en América
Latina a la expansión misionera que se inicia a finales del siglo XIX.
Algunos de los misioneros que llegan a nuestra patria trayendo el evangelio e
iniciando el crecimiento de lo que más tarde sería la IEP, son los siguientes:
Charles (Carlos) Bright.- De origen inglés, quien, juntamente con su esposa,
llegan a Perú el 17 de junio de 1893. Bright inició los cultos en español y formó
una pequeña Escuela Dominical en casa de los Mrs. Peterson, en Chucuito -
Callao. En este lugar se convirtió don Alfonso Muñoz, uno de los pilares de la
IEP. Al siguiente año, y ayudado de otros misioneros (Stark y Peters) y algunos
nacionales, la congregación se traslada a las cercanías de Polvos Azules, luego
a la calle Negreiros, después a la calle Mandamientos y finalmente al actual
Templo Maranatha en la Av. Brasil.
Jhon (Juan) Ritchie.- "Escocés por nacionalidad y peruano de corazón. .... Nació
el 18 de noviembre de 1878".[1] Originario de "la tierra de Knox y muchos otros
hombres notables del cristianismo, tierra de fe Calvinista, donde se formaron
hombres con profundo sentido de deber y que ha conquistado fama
misionera".[2]
Don Juan Ritchie es considerado el organizador y pensador en la formación de
la IEP. "Desde 1908 hasta 1912, había trabajado juntamente con el Pr. Santiago
Watson, quien se marchó del Perú el año 1912 a causa de la quebrantada salud
de su esposa. Desde entonces, el Sr. Ritchie se encargó de la congregación de
Negreiros, recibiendo frecuentes invitaciones de personas que se habían
interesado en el evangelio, para que les visitase y enseñase personalmente. ....
Los años de 1913 a 1919, fueron años de organización de nuevos grupos
evangélicos.
El año de 1922 se aprueba la primera constitución de la Iglesia en el pueblo de
Muquiyauyos, Huancayo., constituyéndose así como “Iglesia Evangélica
Peruana”.
Ritchie orientó y organizó la conformación de un "Comité Evangélico",
responsable de la propaganda y desarrollo de la predicación, sin esperar
dependencia de los misioneros. El Sr. Ritchie había estudiado y aprendido el
secreto de la responsabilidad del pueblo andino, que cuando se les encargaba
como cabeza de un Comité, ya sea en el ramo Municipal, Comunal, Social o de
Clubes, lo tomaban muy a pecho para llevar adelante su grupo. Gracias a esta
particularidad cultural del pueblo andino, las congregaciones iban organizándose
en Consistorios, conscientes de sus responsabilidades de gobierno y del
autosostenimiento económico. Esto ha llegado a ser la característica de la IEP,
no quedándose restringidas por la falta de misioneros, pastores o falta de
fondos.
Cuando se trataba de grupos mayores, por intermedio de la Revista
Renacimiento, salían las instrucciones de enseñanzas: Cómo y con quiénes se
deben organizar las "Juntas Regionales" y los "Presbiterios". De manera que el
campo estaba preparado por las frecuentes enseñanzas en forma escrita y
algunas de las veces lo hacía personalmente, asistiendo a dichas reuniones.
Orgánicamente la IEP tiene un cuerpo máximo que es la Asamblea General, y
su gobierno es de abajo hacia arriba. Cronológicamente en el pasado, los
gobiernos surgieron así: Comité, Consistorios, Juntas Regionales".[3] Hoy el
esquema organizativo es otro y mucho más extendido.
Desde el año de 1893, la IEP ha ido formando el semillero que le dio vida a través
de los años.
La Iglesia Evangélica Peruana cuenta a la fecha con la siguiente estadística:
2.160 iglesias locales, 92 Presbiterios, 23 Juntas Presbiterales, 11 Sínodos, y 03
Sínodos en formación.
El crecimiento de los evangélicos
Un estudio de M&R señala que en 2001 la población nicaragüense católica era
del 71.4% y la evangélica del 15.1%. Por su parte, trece años después, en 2014
la población católica es del 49% y la evangélica, 32.2%. Entre creyentes de otras
religiones se mantiene un promedio estable de más o menos un 5% y los ateos
no llegan al 1%. Lo que destaca este estudio es el aumento de los evangélicos
y la disminución de católicos porcentualmente, y que en Nicaragua la población
es muy religiosa, ya sea católica o evangélica, opuesta al aborto y al matrimonio
gay.

Sobre la credibilidad del estudio, su rigor científico, posibles errores en la


metodología, etc., no voy a comentar nada, pues no tengo elementos de juicio,
ni estoy calificado para avalarlo ni para descalificarlo. He leído opiniones de
personas muy respetables que ponen en duda estos resultados, así como otras
que los aceptan sin reservas. Sea como fuere, el estudio está allí e
independientemente que los datos sean exactos o inexactos, hay una realidad
innegable que podemos observar a simple vista: el porcentaje de creyentes
evangélicos ha crecido mucho. Esta realidad debe motivarnos a los católicos a
reflexionar y a preguntarnos, ¿por qué?

En América Latina, a los protestantes se les llama evangélicos. Este es un


término rechazado por los protestantes europeos. Muchos protestantes de
EE.UU. tienen su raíz histórica en la Reforma Protestante del siglo XVI y se
hacen denominar protestantes o reformados, nunca evangélicos. En Nicaragua
tenemos algunas denominaciones cristianas de esa raíz histórica, como los
episcopales (anglicanos), los moravos y los bautistas (más otros de origen
bautista). Existen grandes diferencias entre estos y la mayoría de los llamados
evangélicos, que son los pentecostales.

Los protestantes históricos tienen buenos teólogos y seminarios, los ministros de


sus iglesias son bien preparados y tienen amplios estudios, están alejados del
sectarismo y el fanatismo, y mantienen respetuosas relaciones ecuménicas entre
ellos, con los ortodoxos y con nuestra Iglesia católica. Mientras que entre la
mayoría de los evangélicos, que son los pentecostales, muchos grupos de esa
línea carecen de lo anterior. Son grupos relativamente recientes que surgen en
EE.UU. (siglos XIX y XX), y que se dividen y subdividen “ad infinitum”, a veces
por las conveniencias económicas de sus dirigentes.

Hay excepciones: existen denominaciones pentecostales serias y respetables.


Pero en su mayoría son grupos que crecen muchísimo en los países pobres,
entre personas de poco nivel escolar, a quienes les venden ilusiones y les
prometen la solución de todos sus problemas y sus penas en este mundo. Una
oferta de felicidad (¡pare de sufrir!) que garantiza la cura de enfermedades y
milagros de todo tipo, incluyendo salir de la pobreza.

Manipulan los sentimientos de personas angustiadas por diversos asuntos,


marginadas y necesitadas de afecto. En sus reuniones, la mezcla de música,
gestos y gritos, hábilmente conducidos, los lleva desde la euforia al paroxismo y
hasta la histeria colectiva.

Son fundamentalistas y creen en la “literalidad” de la Biblia. Si esta dice que el


pecado original fue comer una fruta, pues fue una fruta. Si dice que en el arca de
Noé iban flotando todos los animales de la Tierra, pues no se quedó fuera ni la
llama del Perú. Si dice que el sol "se detuvo", pues se detuvo el sol (ni siquiera
fue la Tierra). Toda su teología se reduce a ese fundamentalismo bíblico
predicado por "pastores" que a veces ni terminaron la educación primaria, pero
cobran el diezmo.

Lamentablemente, estos son los “evangélicos” que están creciendo más.


Fácilmente entendemos el porqué y es una lástima que quienes crezcan tanto,
sean manipuladores que aprovechan la ignorancia para lucrarse.
RESUMEN
Esta es una Breve Reseña Histórica de la IEP
1. La IGLESIA EVANGÉLICA PERUANA es parte de la IGLESIA
UNIVERSAL DE JESUCRISTO que es su propio cuerpo, conformado por
las personas que creemos y recibimos al Señor Jesucristo como nuestro
único y suficiente salvador, constituyéndonos en hijos de Dios por su
propia voluntad y bautizados por el Espíritu Santo en el Cuerpo de nuestro
Señor Jesucristo.

2. Esta Iglesia fue fundada por el mismo Señor Jesucristo los primeros años
del siglo uno de nuestra era Cristiana.

3. El 17 de Junio de 1893 llegó al Perú el misionero Charles H. Bright, quien


comenzó a tener cultos en castellano según la tradición evangélica en la
casa de la familia Peterson ubicada en el barrio de Chuquito del Callao.
4. Allí se convierte a Cristo don Alfonso Muñoz, quien es considerado como
fundador de la Iglesia Evangélica Peruana.

5. En el mes de Enero de 1894 el señor Bright abrió una pequeña


congregación en una casa particular en la calle Guadalupe, cerca de la
plaza de armas de la ciudad de Lima.

6. El 2 de Setiembre de 1894 los misioneros Adam Stark, Federico Peters y


Juan Jarrett alquilaron un local en la Calle Polvos Azules de Lima, quienes
por no tener dominio del idioma español contaron con la colaboración del
hermano Bright.

7. El 17 de Abril de 1896 el hermano Charles Bright organiza otra


congregación en un local arrendado más amplio en la calle Negreiros (hoy
jirón Azangaro) en el centro de Lima.

8. Durante los siguientes años, se abrieron otras congregaciones en el


interior del país y en el mes de Noviembre de l919 se llevo a cabo el primer
Sínodo, con la asistencia de 11 delegados de las referidas
congregaciones. En el año de 1920 existían 25 congregaciones en el
interior del país y en 1924 se elevó a 44 congregaciones.

9. El 24 de Mayo de 1922, la reunión del Sínodo se realizó en la ciudad de


Muquiyauyo en la provincia de Jauja. En este Sínodo se aprobó el nombre
de nuestra denominación como IGLESIA EVANGÉLICA PERUANA
aprobándose su primera Constitución. Participaron 11 congregaciones
con 19 delegados.

10. El 24 de Agosto de l930, la congregación de la calle Negreiros se trasladó


al edificio de la calle Mandamientos No. 264-266 (hoy Pachitea) cerca de
la Plaza San Martín de la ciudad de Lima y el 24 de Agosto de 1958 se
inauguró el Templo Maranatha en la avenida Brasil N° 335. Mientras que
en el Interior del país las congregaciones seguían multiplicándose
imparablemente.

11. El Jueves primero de Agosto de l946 en la ciudad de Huancayo, siendo


8.45 de la mañana se inauguró la primera ASAMBLEA GENERAL de la
IEP, convocada por el presidente de la junta de convocatoria hermano
Ignacio Zúñiga con la asistencia de 12 presbiterios con sus respectivos
representantes: Cerro de Pasco, Félix Panduro; Jauja - Huancayo, Juan
Cueva y Acisclo Mesías; Huallaga, Juan Espinoza y Víctor Posadas; Lima,
Saúl Barrera y Celso Rodríguez; Monzón, Germán Beteta y Fortunato
Blas; Nazca-Parinacochas, Pedro C. Diaz y Pablo Ramos V; Nor-Oeste,
Fabián Vásquez; Pachitea, Santiago Gómez y Víctor Durand; Tarma,
Fortunato Demarine y Espíritu Marcos; Unión Llata, Abraham de Ita y
Norberto Jaimes; Yauli, Serafín Camargo y Jerónimo E. Osores; Yauyos,
Esteban Chaupín y Concepción Cristóbal y el delegado al Perú Interior,
Carlos Segundo del Castillo Flores y el delegado fraternal por la Unión de
Esfuerzos Cristianos, Hermano Rubén Paredes. En la que se elige la
Primera Junta Directiva de la Asamblea General de la Iglesia constituida
por los hermanos Juan Cueva, Juan Espinoza, Acisclo Mesías y Abraham
de Ita.

12. El 11 de Agosto de l947, en Asamblea General, se aprobó los Estatutos


de la Iglesia Evangélica Peruana, el mismo que fue elevado a Escritura
pública el 24 de Abril de 1948, por ante el Notario Público doctor Miguel
A. Córdova, el que fue inscrito en la FICHA N° 13088, ASIENTO 01 del 25
de Mayo de l948. Este Estatuto sufre una Modificación Total en Asamblea
General del 21-01-1997, inscrito en el asiento 11 del 6 de Junio de 1997.

13. Durante los años 2002-2004, después de 18 años se continuó con la


construcción del Centro Evangélico de Zárate. El templo y las oficinas
administrativas se techaron y se siguen con trabajos de acabados
internos. El año 2003, se regularizaron los planos y se realizó la
Declaratoria de Fábrica del Centro Evangélico debidamente inscrito en los
Registros Públicos de Lima.
14. El 20 de Enero del 2004 se modifica el Estatuto, ampliando los fines, se
reconoce los cinco ministerios, los que podran ser ordenados por los
Presbiterios y los Institutos y Seminarios capacitar según el ministerio.

15. El 11 de octubre del 2004, mediante Resolución Directoral del Ministerio


de Justicia N° 180-2004-JUS y Registro N° 030-2004 es reconocida la
I.E.P. como CONFESIÓN RELIGIOSA.

16. En la actualidad, año 2004, Contamos con 10 sínodos y con


aproximadamente 2,400 congregaciones a nivel nacional.