Sei sulla pagina 1di 40

“Año del Diálogo y la

Reconciliación Nacional”.

FACULTAD DE INGENIERIA ECONOMICA

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERIA ECONOMICA

COMPONENTE CURRICULAR:

SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL

TRABAJO GRUPAL ENCARGADO

TEMA: TRATADOS PERU-BRASIL

INTEGRANTES:

 CHALCO APAZA ALDAIR EMERSON


 MAMANI ZAMATA BLADIMIR BRAYAN
 ITO FLORES BALDIMIR JHOEL

DOCENTE:

D.R Chura Flores Juan Carlos

PUNO –PERU

Contenido

Presentación .................................................................................................................. 2
Dedicatoria .................................................................................................................... 3

Introducción ................................................................................................................. 4

PRINCIPALES Vuelos transfronterizos ................................................................. 21

Escuela pública Perú-Brasil ...................................................................................... 21

Cooperación pesquera ............................................................................................... 22

ACUERDOS EN EL GOBIERNO DE OLLANTA HUMALA ............................. 23

EL EJE DE INTEGRACION Y DESARROLLO BRASIL-PERU ...................... 23

COMERCIO ECONÓMICO ENTRE PERÚ – BRASIL ...................................... 25

Conclusión................................................................................................................... 29

Bibliografía ................................................................................................................. 30

ANEXOS: .................................................................................................................... 31

Presentación

El trabajo de tratados y convenios entre Perú y Brasil, es de suma importancia para el

desarrollo en el tema de seguridad y defensa nacional, ya que saber para nosotros que tratados

hubo desde la historia hasta la actualidad, saber también estos tratados y convenios nos
favorecieron o no, y lo más importante conocer lo más importante los acuerdos comerciales

que tuvimos y tenemos con Brasil tales como el TLC y entre muchos tratados como es que

estos tratados nos ayudaron a crecer económicamente, para así formarnos como buenos

conocedores del tema.

Dedicatoria

Este trabajo lo dedicamos con mucho cariño a nuestro docente el Dr. Juan Carlos

Chura Flores, quien en sus sesiones de clase nos hace ver una realidad distinta a la que desde

la perspectiva económica es distinta y eso muy bueno para formación académica.


Introducción
El tema de tratados y convenios con el vecino país de Brasil es de suma importancia

conocerlo, desde su historia hasta la actualidad. También, conocer que tratados importantes

hubo en los últimos gobiernos polémicos metidos en actos de corrupción y el comercio entre

estas dos economías muy distintas por supuesto, saber que estamos exportando más que

importar con Brasil, y esto nos conviene o no desde el punto de vista macroeconómico y de

las informaciones que nos brinda el BCRP y datos estadísticos del INEI y llegar a

conclusiones muy favorables a nuestro país.

INTENTOS DE NEGOCIACION DE LOS LIMITES DE PERU Y BRASIL

(REVISTA HISTORIA DEL PERU, 1998)Desde 1826 se llevaron a cabo varios

intentos de negociación entre el Perú y Brasil con el objetivo de definir los límites de ambos
países, y recién en 1841 firmaron un primer acuerdo. Duarte de Ponte Ribeiro, encargado de

negocios de Brasil ante los gobiernos del Perú y Bolivia, suscribió con Manuel Ferreyros,

ministro de Relaciones Exteriores del Perú, un tratado de paz, amistad, comercio y

navegación, el 8 de julio de 1841.

Si bien no fue un tratado de límites, incluyó la necesidad de proceder cuanto antes la

demarcación de los límites tomando como referencia el uti possidetis del año 1821. El 9 de

julio de 1841 se firmó una convención especial sobre el comercio que consagraba al Brasil

como el único importador desde el Perú por el Amazonas; por la misma, el Perú podía

solamente exportar sus productos al Brasil. La convención de 1841 fijaba su duración de 10

años a partir del canje de las ratificaciones; sin embargo no llegó a ser ratificada.

CONVENCIÓN DE 1851

El tratado sobre comercio y navegación fluvial del 23 de octubre de 1851 estuvo

orientado a promover la navegación por el río Amazonas y sus confluentes por barcos de

vapor; a través de este convenio se propugna la exportación de productos de la Amazonía.

Para tal efecto se convenía el libre comercio de las mercaderías, productos y embarcaciones

que pasaran entre Perú y Brasil por la frontera o por los ríos.

Sin ser un tratado de límites, la convención contemplo las fronteras. Se consagró la

aceptación del principio de utis possidetis, conforme al cual serían arreglados los límites entre

el Perú y el Brasil. Ambos países se comprometieron a nombrar una comisión mixta que

reconocería la frontera y proponía los cambios territoriales oportunos para fijar los límites.

DEMARCACIÓN TERRITORIAL ENTRE PERÚ Y BRASIL

Entre 1866 y 1874 se llevó acabo la labor de delimitación de la frontera, sin embargo,

a fines del siglo XIX la política peruana de colonizar Alto Yurúa y el Alto Purús originó
algunos roces. La situación se hizo más compleja cuando Bolivia reconoció al Brasil, por el

tratado de Metrópolis (1903), sus presuntos derechos en esa zona. Bolivia había cedido, a

cambio del pago de dos millones de libras esterlinas, territorios que estaban en litigio con el

Perú. Ante la protesta del Perú se realizó la firma de un acuerdo provisional en Río de

Janeiro, el 12 de julio de 1904, por el que ambos países se comprometían a recurrir a todo

medio conciliador si no había acuerdo entre las partes.

TRATADO VELARDE-RIO BRANCO

Después de varios años de negociaciones para definir la estabilidad de las zonas de

fronteras, el 8 de septiembre de 1909 en Río de Janeiro, Hernán Velarde, enviado especial del

Perú y ministro plenipotenciario en el Brasil, y José María Da Silva Paranhos Do Rio Branco,

canciller del país, firmaron un tratado a fin de completar la determinación de las fronteras

entre los dos países. En este tratado se especificaba la línea fronteriza a partir de donde ya

estaba demarcada en ejecución del tratado de 1851, es decir, desde la naciente del Yavarí.

Asimismo, se acordaron principios generales sobre comercio y navegación en la cuenca del

Amazonas que establecían la más amplia libertad de tránsito terrestre y de navegación fluvial

para ambas naciones.


LA FAMILIA ARANA

(Pineda Camacho)Un censo del año 1849 estimaba la población de "racionales" —

como se designaba a los funcionarios, comerciantes y colonos— de esta región en 242

personas; los indios "civilizados", es decir aquellos en alguna forma influidos por las

misiones católicas, localizados sobre todo en el alto Putumayo, se estimaban en 16.549; la

mayor parte del territorio estaba habitado por gentes que los censos describían de forma

teocéntrica como "salvajes", "antropófagos" e "irracionales", grupos que vagaban por el

bosque y cuyo número se desconocía.

Esta situación era palpable en la zona más oriental del territorio, cuyas sociedades

indígenas se encontraban en realidad casi al margen de todo proyecto estatal y "civilizador".

La Comarca de Araracuara (definida como la región comprendida entre el salto de

Araracuara y los chorros de Cupatí, en las cercanías de la actual población de La Pedrera, en

la frontera con el Brasil) era un verdadero territorio de refugio, visitado esporádicamente por

comerciantes brasileros que ascendían el Yapurá (Caquetá) desde Tefé, en el Amazonas, en

precarias embarcaciones para capturar esclavos indígenas o rescatarlos, a cambio de hachas y

otros instrumentos de trabajo.

En el río Putumayo se mantenía un precario comercio fluvial, alimentado por los

productos que los indios de Sibundoy llevaban por los estrechos senderos que cortaban el filo

de las montañas y por los comerciantes portugueses que ascendían este río practicando el

comercio de esclavos indígenas que luego vendían en las aldeas brasileras del medio

Amazonas.
LA FIEBRE DE LA QUINA

La relativa "tranquilidad" de la región se vio afectada por la "fiebre de la quina", que

desde 1850 a 1882 se apoderó de diversas regiones de Colombia. En 1878, la Casa Elías

Reyes y Hermanos inició operaciones en el piedemonte colombiano, en una vasta región que

abarcaba parte de la bota caucana y los ríos Caquetá y Putumayo. Con la ayuda de indígenas

de la región y de trabajadores migrantes del Tolima, Nariño y Boyacá, derribaban los árboles

de quina y extraían su corteza. Mocoa era el epicentro de su actividad; allí se concentraba la

quina, antes de transportarla a "lomo de indio" hasta Puerto Sofía, con el fin de enviarla en

barcos de vapor con destino al Amazonas.

Pocos años antes, en 1874, uno de los socios de la Compañía, el futuro presidente

Rafael Reyes, había conseguido por parte del emperador del Brasil la concesión para navegar

en buques de vapor el Amazonas y de esta forma poder comercializar la corteza de la quina.

Los barcos regresaban del Brasil llenos de mercancía, y debían durante su recorrido por los

1.800 km del Putumayo detenerse en diversas localidades nativas para aprovisionarse de leña,

dejando a su paso mercancías, pero también epidemias desconocidas para los indios.

La caída del precio internacional de la quina en 1884 fue una verdadera calamidad

para la empresa: se vio forzada a abandonar sus campamentos, trochas, puertos y existencia

de quina a la voracidad de la selva. Muchos de sus antiguos empleados migraron, pero de esta

verdadera hojarasca algunos permanecerían enmaniguados o atentos a la posibilidad de otra

aventura, esta vez alrededor de la explotación del caucho negro o Castilloa, que prometía ser

de veras un próspero negocio.


EL BOOM DEL CAUCHO

En el Amazonas, en realidad, la fiebre del caucho había empezado algunas décadas

atrás, cuando en el Brasil se inició de forma sistemática la explotación del látex de Hevea

brasilienses, o siringa, para suplir la creciente demanda de caucho natural por parte de

grandes industrias de Estados Unidos, Inglaterra, Francia y otros países europeos. La

masificación del neumático para bicicletas y luego su aplicación a gran escala en la industria

automotriz, telecomunicaciones (cables submarinos), medicina y hasta en los zepelines,

dispararon, hasta enloquecer, su demanda.

En la Amazonía se organizó una vasta red de extracción y distribución del látex a

través del sistema de endeude. Por lo general, una familia se encargaba de extraer el látex por

medio de incisiones en la corteza del árbol. Debido a las condiciones ecológicas del bosque,

los árboles de caucho se encontraban relativamente dispersos, de manera que el siringuero

recorría diariamente diversas trochas para obtener su producto. El trabajador debía entregar la

goma a un patrono, llamado siringa lista, quien había asumido el riesgo de adelantarle al

trabajador alimentos, mercancías, medicamentos y herramientas con la promesa de obtener en

retorno el caucho. A su vez, este empresario se había financiado mediante una deuda

contraída con una Casa mayor, a la cual a su vez debía entregar el producto. De esta forma,

unas pocas Casas controlaban finalmente la operación y se encargaban de vender el látex a

ciertas empresas exportadoras localizadas en la ciudad de Belém de Pará, en las bocas del

Amazonas.

La bonanza del caucho transformó la cuenca, al multiplicar los contactos y promover

la formación de la ciudad de Manaos y la modernización de la vieja ciudad de Belém. En el

alto Amazonas, la población de Iquitos se consolidó como el centro de los negocios del

caucho peruano.
En este contexto, los sobrevivientes de la crisis de la quina tenían buenas razones para

explotar el caucho negro, pero se vieron impelidos a talar los árboles del Castillo, ya que su

productividad y rendimiento eran mucho menor que el Hevea brasilienses. Cuando el

gobierno colombiano intentó prohibir la tala ecocida previéndose la desaparición física del

Castilloa en unos pocos años los caucheros argumentaron que era la única forma de lograr

cierta rentabilidad en el negocio, el cual, en efecto, se hacía más costoso dadas las precarias

vías de comunicación y las grandes distancias que debían sobrepasar para remontar los Andes

y vender, en la ciudad de Neiva, su producto.

Como se había previsto, el Castilloa se agotó rápidamente; los inesperados efectos de

la guerra de los Mil Días paralizaron de forma definitiva el negocio al aumentar los costos de

las mercancías traídas de Neiva y los riesgos de transporte de la goma. Así que a finales del

siglo XIX, los caucheros no tenían otras opciones que migrar hacia el interior, quedarse como

colonos del Caquetá, o emprender una nueva ola de extracción de caucho en las regiones más

apartadas del oriente colombiano.

CONQUISTA DE LOS UITOTOS

Al este del río Caguán, entre los ríos Caquetá y Putumayo, algunos caucheros

entrevieron la existencia de una verdadera "tierra de promisión". Allí no sólo existían grandes

existencias de cierto tipo de cauchos, hasta la fecha inexplotados, sino un gran número de

comunidades indígenas con un mínimo lazo con la "civilización", que podían ser

enganchadas en la explotación del látex.

De esta forma, diversos caucheros penetraron a los ríos Caráparaná, al alto Cahuinarí

e Igaráparaná, fundando barracas y campamentos para la explotación del caucho con la ayuda

de los indios.
En general, los indígenas vivían en casas colectivas o malocas, practicaban la

agricultura de roza y quema itinerante, cazaban y pescaban, y dedicaban gran parte de su

actividad a la vida ritual o ceremonial. Hablaban diversas lenguas uitoto, andoque, bora,

nonuya, etc. y desconocían el español. Por lo común, una maloca estaba dirigida por un

hombre cuya autoridad se basaba en el conocimiento del ritual y de la mitología. Como la

piedra era escasa en la región, estas gentes apetecían las hachas de acero con las cuales se les

posibilitaba abrir huertas o chagras más grandes. Los excedentes de la producción los

dedicaban a la realización de rituales y ceremoniales, de manera que bien pudieron decirle al

gran etnólogo alemán Theodoro Konrad Preuss, que visitó una comunidad uitoto en 1914:

"Trabajamos para bailar".

ORGANIZACIÓN DE LA CASA ARANA

En 1901, el comerciante peruano Julio César Arana entró en negocios con algunos

caucheros colombianos de la Colonia Indiana (La Chorrera) para explotar el caucho. Arana

había conocido años atrás el Putumayo, negociando y transportando el caucho hacia Iquitos y

Manaos, los centros —como se dijo— de la economía gomífera en Perú y Brasil. Sin duda,

esto le permitió hacerse a una idea del potencial del Putumayo en el contexto del Amazonas y

le abrió sus apetitos por controlar la región.

En 1903 fundó la Casa Arana y Hermanos, sobre la base de la compra de las

instalaciones de La Chorrera, e inició la expansión de su empresa, utilizando incluso la fuerza

con el apoyo del ejército peruano. Por entonces, la zona estaba en disputa entre las repúblicas

de Colombia y del Perú, de manera que la ocupación de facto era también una manera de

reafirmar derechos de soberanía.

Arana organizó en dos grandes distritos su compañía, cuyos centros principales era los

barracones del Encanto y La Chorrera. Del primero dependía la extraccción del caucho en el
río Caráparaná y sus principales afluentes. La Chorrera, a su vez, tenía jurisdicción sobre

todos los barracones de los ríos Igaráparaná y Cahuinarí y sus principales afluentes.

La explotación del caucho natural se organizó en diferentes secciones vinculadas entre

sí por trochas y caminos, o por río. En cada una de estas secciones o barracones vivía un

capataz con un grupo de "racionales", y algunos "muchachos de servicio", jóvenes indígenas

al servicio de los caucheros. Existía también un pequeño grupo de gentes de color traídas de

Barbados, que hacían de vigilantes y cocineros, entre otras labores.

De cada una de estas secciones dependían diversas comunidades indígenas, las cuales

a través de su jefe o capitán se encargaban de extraer el caucho y llevarlo cada 15 o 20 días a

la sección. El barracón estaba conformado por casas de pilotes con techos de palma, en las

cuales vivían los capataces y su personal. En la parte baja de la casa se guardaba el caucho,

mientras era transportado a La Chorrera o al Encanto, desde donde se desplazaba por río a

Iquitos o Manaos. En el ámbito del campamento también sobresalía el cepo, y la casa de

muchachos, una especie de maloca donde éstos residían.

Hacia 1907, La Casa Arana era percibida como un modelo de empresa, y en efecto ese

mismo año cambió su razón social por Peruvian Amazon Company, con sede en Londres.

Arana no sólo era un próspero cauchero, sino un verdadero hombre de patria. En Colombia,

sin embargo, la imagen de la Compañía había sido cuestionada desde años atrás, cuando los

caucheros colombianos habían solicitado de forma reiterada la protección del gobierno

colombiano para defender sus intereses, vulnerados, según su punto de vista, por los

atropellos de la mencionada Casa, que no había escatimado esfuerzo alguno para forzarlos a

vender sus propiedades o a abandonar sus negocios.


Se dice, con razón, que el gobierno, presidido por el general Reyes, miraba un poco

despectivamente la situación como "cosas de caucheros", y uno de sus altos funcionarios

representaba los intereses de la Casa en Bogotá.

RÉGIMEN DE ESCLAVITUD

En 1907, un joven ingeniero norteamericano, W. Hardenburg, de paso por el

Putumayo, presenció en el Caráparaná el asalto a mano armada de un centro cauchero

colombiano por las huestes de Arana, secundadas por el ejército peruano. También fue testigo

del trato que recibían los indios y del régimen de tortura a que eran sometidos. En 1909, el

periódico londinense Truth publicó su testimonio, bajo el título "El paraíso del diablo".

Hardenburg relataba con detalle sus observaciones y otros testimonios que había logrado

recoger durante sus meses de estadía en Iquitos; denunció la existencia de un verdadero

régimen de esclavitud en el Putumayo, en el cual los indios eran forzados a trabajar,

sometidos a la tortura en el cepo y al látigo, expuestos a hambrunas y a las pestes provocadas

por las precarias condiciones de trabajo, entre otras formas de represión. La publicación en el

periódico londinense desató un escándalo internacional y la apertura de una investigación

sobre la situación de la Casa Arana por parte del Foreign Office.

El gobierno británico comisionó a Sir Roger Casement, cónsul inglés en Río de

Janeiro, para que investigara en el terreno los hechos. Casement viajó al Putumayo en 1910 y

recorrió gran parte del área de La Chorrera. Entrevistó directamente a los trabajadores negros

provenientes de Barbados, y constató la situación de los indígenas y el funcionamiento de la

Compañía. Presentó ante su gobierno un informe pormenorizado en el cual corroboraba las

afirmaciones de Hardenburg. Los indios, según su testimonio, eran forzados a extraer el látex;

si no entregaban las cuotas exigidas por los caucheros, eran castigados en el cepo, flagelados

y torturados.
Por medio de las "correrías" eran enganchados por la fuerza y la huída era penalizada

con la muerte. No se les permitía sembrar sus cultivos tradicionales, sus armas habían sido

confiscadas; debían hacer penosas travesías llevando grandes y excesivos cargamentos de

caucho hacia los centros de acopio. A cambio se les entregaban ciertas mercancías a precios

exorbitantes, e incluso recibían una lata de carne por todo el trabajo de un fábrico (temporada

de trabajo del caucho). Los capataces contaban con un grupo de jóvenes indígenas a su

servicio, quienes coadyudaban a la supervisión del trabajo y participaban de forma activa en

la captura de los fugitivos. El régimen de trabajo —insistía Casement— era un verdadero

sistema social fundado en el terror, y provocaría el genocidio total de los indios, si no se

tomaban las medidas correctivas adecuadas lo antes posible.

Arana y la junta directiva de la Peruvian Amazon Company reaccionaron

airadamente, negando los hechos o atribuyéndolos a los antiguos caucheros de procedencia

colombiana, aunque con el paso de los meses las nuevas evidencias los llevaron a aceptar los

hechos, pero negando su responsabilidad en lo acontecido.

A pesar de las promesas del gobierno peruano de intervenir en el asunto, la situación

del Putumayo a principios de la primera década del siglo XX parecía seguir igual. Entonces el

gobierno británico, junto con el de Estados Unidos, decidieron publicar sendos dossiers sobre

lo acaecido en la región, dando así a la luz pública las investigaciones de Casement y de los

cónsules norteamericanos en Iquitos.

En 1912, así mismo, una comisión del Parlamento británico abrió una investigación

pública para determinar el grado de responsabilidad de los directivos de la Peruvian Amazon

Company.Uno a uno los grandes protagonistas del Putumayo fueron llamados a declarar,

entre ellos el gerente general de la misma, Julio César Arana. También fueron convocados Sir

Roger Casement, W. Hardenburg y funcionarios y directivos de la Compañía. Pero el


estallido de la segunda Guerra Mundial desvió la atención de la opinión pública internacional

hacia otras latitudes.

La Casa Arana subsistió hasta finales de la década del treinta, a pesar de las denuncias

de José Eustasio Rivera, quien escribiera La vorágine precisamente para denunciar el régimen

de opresión que continuaba afectando seriamente la vida de los indios y de muchos caucheros

rasos. Pocos años antes del conflicto colombo-peruano (1932), la compañía cauchera peruana

desplazó compulsivamenre la población indígena sobreviviente de la hecatombe cauchera

hacia el Perú, dejando prácticamente vacío el gran territorio localizado en el actual

departamento del Amazonas.

TRATADO DE VELARDE -RIO BRANCO

El Tratado Velarde-Río Branco fue un Tratado Definitivo de Límites, Comercio y

Navegación entre Brasil y Perú. Fue suscrito en Río de Janeiro, el 8 de septiembre de 1909,

por el Ministro de Relaciones del Brasil, José María da Silva, Barón de Río Branco, y el

ministro plenipotenciario del Perú en Brasil, Hernán Velarde. Gobernaba entonces en el Perú

el presidente Augusto B. Leguía (primer gobierno), y en el Brasil el presidente Nilo Pecanha.

Según dicho Tratado los límites entre el Perú y el Brasil al Sur del Yavarí quedaron

fijados así:

La divisoria de aguas existente entre los ríos Ucayali (Perú) y Yurúa (Brasil), hasta el

paralelo 9º24'36" S, que corresponde a la boca del río Breu, afluente del Yurúa.

Sigue por este paralelo en dirección este, hasta la boca del río Breu; sigue por el Breu,

aguas arriba, hasta su naciente.


La divisoria de aguas entre los ríos Torolluc, en el Perú y Embira en el Brasil, hasta el

paralelo 10º de latitud sur;

Por el paralelo 10º de latitud sur, hacia el este, hasta la divisoria de aguas entre el

Embira, en territorio brasileño, y el Curanja, en territorio peruano, hasta encontrar la naciente

del río Santa Rosa.

El río Santa Rosa, aguas abajo, hasta su confluencia con el río Purús;

El río Purús, aguas arriba, hasta la boca del río Shamboyacu, aguas arriba, en todo su

curso. Desde allí, siguiendo el meridiano del lugar, en dirección sur, hasta el paralelo 11º de

latitud sur;

Del paralelo 11º de latitud sur, una línea que va a encontrar la naciente del río Acre;

El río Acre, aguas abajo, hasta la boca del riachuelo Yaverija, donde empieza la

frontera con Bolivia, cerca a la ciudad de Iñapari.

Ventajas:

El historiador Jorge Basadre ha hecho al respecto observaciones muy atinadas. Según

él, con Brasil había que entenderse cuanto antes, pues los brasileños, en su avance imparable,

estaban ya a punto de llegar a las nacientes del río Ucayali. Si el Perú hubiera arreglado antes

con Brasil, quizás esta nación habría avanzado menos. Al firmar este Tratado de 1909, puso

fin a dicha expansión. En todo caso, el Perú no perdió territorio sobre el cual ejerciera

efectiva posesión. Ningún ciudadano peruano se vio afectado.

El tratado fue que consagró la libre navegación de los ríos amazónicos.


ACUERDOS EN EL GOBIERNO DE ALEJANDRO TOLEDO

En agosto del 2003, se formalizó el establecimiento de la Alianza estratégica entre el

Perú y el Brasil, la misma que tiene como base: la mayor extensión territorial de la región

volcada a la cuenca amazónica; amplias coincidencias políticas (fortalecimiento de la

democracia y los derechos humanos, empeño en la lucha contra la pobreza, afirmación del

multilateralismo, apuesta por la integración física y la interconectividad vial, fluvial y

terrestre, etc.)

PRINCIPIOS BASICOS

El respeto al Derecho Internacional y a los principios contenidos en la Carta de las

Naciones Unidas, específicamente: la igualdad soberana de los Estados, el mantenimiento de

la paz y seguridad en sus relaciones bilaterales, la solución pacífica de controversias, el

cumplimiento de los compromisos internacionales, la intangibilidad de las fronteras, y la no

intervención en asuntos internos de otros Estados.

Objetivos

La integración física y económica conforme a la Iniciativa para la Integración de la

Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), y el Memorándum de entendimiento suscrito

sobre dicha temática en agosto de 2003.

La implementación de estos ejes debe ir más allá de ser solo corredores eficientes

para facilitar la producción y el comercio de bienes, ya que ellos son fundamentales en el

proceso de integración y complementación económica, entre las macro regiones norte y sur
del Perú, las regiones amazónicas fronterizas y los Estados de Amazonas, Acre, Rondonia,

Mato Grosso y Mato Grosso do Sul.

La cooperación en materia de vigilancia y protección de la Amazonia, en cuyo marco

se acordó la integración peruana al Sistema de Protección y Vigilancia de la Amazonia

(SIVAM-SIPAM).

La consolidación y ampliación del acceso del Perú al mercado brasileño,

promoviendo la apertura y diversificación de nuestras exportaciones.

La participación activa del Perú en el acuerdo entre el MERCOSUR y la Comunidad

Andina.

El 30 de noviembre de 2005, se protocoliza en la ALADI el Acuerdo de

complementación económica (ACE 58), entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay,

Estados partes del MERCOSUR con el Perú, el mismo que se celebró en el 2003 y que tiene

como propósitos:

a) Crear un espacio económico ampliado que facilite la libre circulación de bienes y

servicios y la plena utilización de los factores productivos, en condiciones de competencia

entre las partes.

b) Formar un área de libre comercio entre las partes contratantes mediante la

expansión y diversificación del intercambio comercial y la eliminación de las restricciones

arancelarias y de las no arancelarias que afectan el comercio recíproco.

c) Alcanzar un nivel de desarrollo más armónico en la región, tomando en cuenta las

asimetrías.
d) Promover el desarrollo y la utilización de la infraestructura física, con énfasis en

los corredores de integración, que permita la disminución de costos y la generación de

ventajas competitivas en el comercio regional recíproco […].

e) Impulsar las inversiones entre los agentes económicos.

f) Promover la complementación y cooperación económica, energética, científica y

tecnológica

Declaración Conjunta y el Memorándum de entendimiento para la promoción del

comercio e inversiones.

Fomentar el crecimiento del flujo bilateral de comercio (diversificación de los

intercambios comerciales).

Promover el desarrollo de las inversiones recíprocas.

Desarrollar en forma conjunta y expedita un plan para la ejecución de proyectos y

acciones.
ACUERDOS EN EL GOBIERNO DE ALAN GARCIA PEREZ

Los gobiernos de Perú y Brasil firmaron 17 acuerdos de cooperación durante una

visita oficial del presidente Luiz Inácio Lula Da Silva a Lima.

PRINCIPALES Vuelos transfronterizos

Otro acuerdo importante es el que instituye la realización de vuelos regionales

transfronterizos entre las ciudades de Río Branco y Cruzeiro do Sul en Brasil, y Puerto

Maldonado, Cusco, Pucallpa en el Perú, entre otras localidades.

También se firmó el convenio de servicios aéreos, a través del cual se promoverá el

establecimiento de un mayor número de rutas y frecuencias aéreas, contribuyendo al proceso

de integración física y conectividad entre ambos países.

A través de otros documentos, ambos países acordaron facilitar el tránsito de vehículos

particulares para desarrollar una mayor integración e intercambio económico en las

poblaciones fronterizas; y acordó la cooperación en el área de televisión digital terrestre.

Escuela pública Perú-Brasil

Asimismo, se comprometieron a la implementación del Proyecto Piloto de Escuela

Pública Peruano Brasileña, el cual prevé el desarrollo de actividades de capacitación en

lengua portuguesa, en historia y cultura del Brasil, así como en el uso de nuevas tecnologías

de información y comunicación.

En tanto, los ministros de Transportes firmaron un documento para la cooperación en materia

de desarrollo del transporte fluvial en los ríos amazónicos con el fin de promover el
fortalecimiento de las capacidades de ambas partes en el ámbito del transporte fluvial, así

como el desarrollo de la permanente navegabilidad de las hidrobias fluviales.

Cooperación pesquera

Durante la ceremonia, se suscribió el memorándum de entendimiento entre el Instituto

Tecnológico Pesquero del Perú (ITP) y el Ministerio de Agricultura, Pecuaria y

Abastecimiento del Brasil, el cual establece un mecanismo de intercambio de cooperación

mutua de información sobre sus sistemas de inspección y certificación en materia pesquera.

Asimismo, se firmó otro documento similar entre el Centro de Exportación, Transformación,

Industria, Comercio y Servicios de Paita (Ceticos Paita) y la Superintendencia de la Zona

Franca de Manaos (Suframa), para la elaboración de una agenda común orientada a facilitar

las inversiones de dicha entidad brasileña en las zonas habilitadas por Ceticos Paita.

En tanto, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la

Propiedad Intelectual (Indecopi) y el Instituto Nacional de Metrología, Normalización y

Calidad Industrial de Brasil (Inmetro) acordaron estimular el desarrollo científico y técnico,

así como el progreso económico social de ambos países.

Otro de los acuerdos firmados es el que facilitará el intercambio de experiencias y

tecnologías para mejorar la producción de cacao y café y la gestión empresarial de los

campesinos que cultivan estos productos en la zona del VRAE.

Finalmente, mediante dos documentos Perú y Brasil deciden apoyar la

implementación del Banco de Leche Humana en el Perú; así como el fortalecimiento de las

capacidades para el desarrollo del Plan Nacional de Electrificación Rural del Ministerio de

Energía y Minas del Perú.


Estos documentos fueron suscritos al término de la reunión que sostuvieron los

presidentes García Pérez y Lula da Silva en Palacio de Gobierno, cita en la que también

participaron ministros, empresarios y funcionarios de ambos países.

Ambos dignatarios destacaron los avances y esfuerzos que realizan ambos gobiernos

para afianzar la integración bilateral.

ACUERDOS EN EL GOBIERNO DE OLLANTA HUMALA

La reducción de tarifas de telefonía móvil en las zonas de frontera para la vigencia de

precios locales y no internacionales, así como un acuerdo de cooperación laboral orientado a

dar facilidades a los trabajadores de ambos países.

La balanza comercial entre Brasil y Perú creció los últimos seis años por encima del

8% en promedio, de 2,300 millones hasta 3,700 millones de dólares anuales

En la alianza estratégica para los próximos 20 años Brasil será el socio industrial y

tecnológico, y Perú la puerta para que el comercio brasileño tenga mejores accesos a los

mercados de Asia-Pacífico

Las exportaciones brasileñas al mercado peruano ascendieron en 2012 a 2,400

millones de dólares, mientras que los envíos de Perú a Brasil alcanzaron los 1,300 millones.

EL EJE DE INTEGRACION Y DESARROLLO BRASIL-PERU

• El Eje de Desarrollo e Integración que la IIRSA denomina Brasil – Perú - mejor

conocido entre nosotros como carretera transoceánica - es el que ha concitado las mayores

expectativas del Sur del Perú. Por ser la más cara de las interconexiones con Brasil es

evidente que su trazo debe corresponder estrictamente a criterios técnicos que optimicen su
rentabilidad económica, social y ambiental, pues un proyecto determinado por la fuerza de las

presiones políticas no facilitará el financiamiento de los organismos regionales.

• No cabe duda que la construcción de esta vía significaría la verdadera incorporación

del rico territorio de Madre de Dios a la producción nacional. No menos importante sería su

impacto económico y social para los deprimidos departamentos surperuanos que se

convertirían en abastecedores competitivos y privilegiados del Acre y, a través de la hidrovía

del río Madeira, de los Estados de Rondonia y Amazonas, cuya capital –Manaos – es el

mercado más importante de esa vasta región, mucho más próxima a nuestros centros

productivos que a los de la costa brasileña.

• Como se sabe, el asfaltado del tramo vecino de la carretera que corre desde Rio

Branco hasta la frontera, que será inaugrado en agosto próximo, ha sido construido con

insumos peruanos valorados en 20 mlls. de dólares y exportados gracias a los acuerdos

comerciales que logramos concertar con el Brasil. Como se tiene la idea general de que

eltramo por el oriente peruano se encuentra en malas condiciones de transitabilidad, es

interesante informar que de acuerdo con la exploración sobre el terreno practicada por la

empresa brasileña de transporte Real Expreso es actualmente factible y rentable operar hasta

Puerto Maldonado y continuar luego hasta Arequipa. Tengo conocimiento que los señores

Pinheiro, propietarios de la empresa, iniciarán en dos meses sus operaciones entre Rio Branco

y Puerto Maldonado.

• Así como en el caso del Eje Interoceánico, el factor intermodal también debe

privilegiarse en el planeamiento de este proyecto pues la posibilidad de utilizar el transporte

ferroviario entre Juliaca y Matarani puede aportar sustanciales ventajas comparativas

traducidas en menores costos unitarios para las exportaciones brasileñas y, por consiguiente,

una mayor demanda y rentabilidad de la vía.


• Por último, es conveniente tener presente que este Eje es aún más importante para el

Brasil pues de él depende la potenciación del desarrollo de los Estados de Acre y de

Rondonia que sufren una suerte de mediterraneidad por su lejanía de los puertos costeros del

Atlántico. De allí que sería justificado esperar que nuestro vecino nos ayude a encontrar

fórmulas financieras imaginativas que hagan posible emprender la obra física antes de lo que

permitiría nuestra capacidad de endeudamiento externo.

• La decisión gubernamental de utilizar la mitad de los recursos provenientes de la

privatización en la construcción de infraestructura deberían hacer reflexionar a nuestros

compatriotas del sur pues es probable que así se podría financiar todas las alternativas viales

que se plantean a partir de Iñambari

COMERCIO ECONÓMICO ENTRE PERÚ – BRASIL

Es un tema de interés que debemos conocer todos los peruanos, en especial en este

trabajo para dar a conocer cómo vamos en estos temas: Balanza comercial, ventajas y

desventajas del tratado del de libre comercio y entre muchas cosas más del tema económico.

Primeramente definiremos sobre que trata TLC ´´Un tratado de libre comercio, en

estricto sentido, debería ser un instrumento de intercambio y de desarrollo para los países y

regiones que participen en el´´ (Acosta y Falconí, 2005).

Este acuerdo es de suma importancia para ampliar el mercado de bienes y servicios

entre los países participantes en este caso sería un intercambio en los productos de Perú –

Brasil, por ende, abordaremos este tema desde un enfoque económico, es incentivar el

intercambio comercial entre ambos países. Ya que, Brasil es una de las potencias económicas

más grandes del mundo, es por esto que consideramos que el Perú seria el principal

beneficiado con este tratado.


Las ventajas que nos trae este tratado es muy bueno para los intereses de ambos

países, por ejemplo, las cifras en los últimos 13 años, el intercambio comercial entre Perú y

Brasil se ha elevado hasta en ocho veces, siendo los sectores mineros, energéticos,

financieros y de infraestructura los más favorecidos para estas inversiones. Según un dato del

diario Gestión publicado el (lunes, 04 de mayo del 2016) indica en su portada inicial ´´ Mas

de 50 empresas brasileñas llegarán al Perú para potenciar intercambio comercial´´. Esto

promovida por el ministerio de desarrollo, industria y comercio Exterior brasileño y la

Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Importaciones (Ápex).

Las cifras de Exportaciones e Importaciones base SUNAT están actualizadas con

fecha de cierre al 29/01/2015.

Entre muchas cosas más nos favorece el tratado de libre comercio coma la mejora de

las capacidades de las empresas, promoviendo la competencia. Es así, como el mineral de

hierro es la materia prima más importante con Brasil.


Según la macroeconomía, la liberalización de los mercados es una de las prioridades

que debe tomar nuestro país para incrementar su PBI y su ingreso buscando más socios

comerciales y abriendo nuevos mercados para exportar sus productos porque esto nos traerá

avance, tecnología, nuevos productos y meternos en la competencia en la economía del

mundo.

Las desventajas del tratado de libre comercio, como es de saber no todos los sectores

de la economía se benefician de igual manea con los TLC Perú – Brasil, por ejemplo: Las

exportaciones brasileñas para el mercado local, aumentaron en 14.06%, con relación a 2010,

alcanzando la cifra de US$ 1850.6 millones. Los principales productos exportados para el

Perú fueron aceites crudos de petróleo, vehículos para el transporte de mercaderías,

automóviles para pasajeros, productos intermedios de hierro y acero, tubos de hierro o acero,

carrocerías para vehículos, polipropileno, tortas y demás residuos de la extracción del aceite

de soya, maíz en grano excepto para la siembra, cargadoras y palas cargadoras y excavadoras.

Ahora bien, La importación brasileña de productos originarios del Perú tuvo un fuerte

creciente en 2011, alcanzando la cifra de US$ 1125.9 millones, valor superior en 63.49% ha

registrado en 2010. De ese total, 41.31% correspondieron a importaciones de cátodos de

cobre, 9.33% a minerales de Zinc, 9.29% a aceites crudos de petróleo, 5.85% a minerales de

cobre, 5,36% a planta en bruto, 4.29% a fosfato de calcio, 2.01% a camisas de tejidos de

punto para hombres, 1.60% a alambre de cobre, 1.48% a aceitunas, 1.42% a camisetas ´´T-

shirts’’ y 1.23% a lacas colorantes y sus preparaciones.

Ahora veamos nuestra balanza de pagos según el Banco Central del Perú (BCRP).

En junio, la balanza comercial registró un superávit de US$ 1164 millones, con


Lo que se acumuló un superávit de US$ 3 782 millones en el primer semestre.
Las exportaciones fueron US$ 4 530 millones, superiores en 17,5 por ciento a las de junio de
2017. En el mes, las ventas al exterior de productos tradicionales fueron US$ 3 424 millones
y las de no tradicionales ascendieron a US$ 1 095 millones.
Las importaciones fueron US$ 3 366 millones en el mes. La mayor parte correspondió

a insumos (US$ 1 695 millones), seguido de bienes de capital (US$ 914 millones) y de bienes

de consumo (US$ 751 millones).


Conclusión

Finalmente concluimos, que el tratados territoriales hemos perdido muchos Km2, por

culpa por la incapacidad y el interés personal de nuestros gobernantes de ese entonces y lo

que más nos favoreció fue el tratado comercial, y que actualmente estamos exportando más

que importando con Brasil entonces eso es muy bueno desde el punto de vista económico.
Bibliografía

1. Acosta y Falconí, 2005. Tratados de Libre Comercio en Latinoamérica


2. Banco Central del Perú, actualidad económica
3. Instituto Nacional de Estadística e Informática, Tablas Estadisticos
ANEXOS: