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CEI COBAN

Catedrático: Lic. ALEX ANÍBAL SAN JOSÉ LEAL


Curso: Empresa 1

TAREA 6

NORMAN ISAAC CABNAL GONZALEZ


Carné:10126025
10-11-18
INVESTIGUE:

• ¿Cuáles son los tres factores que afectan la productividad?

La productividad es uno de los conceptos más importantes en la administración de


empresas. Por esta razón, conocer los factores que la afectan es siempre vital y
urgente. Pero identificar claramente la diversidad de causas que juegan a favor o
en contra de la productividad no es tarea fácil. Para lograrlo, es necesario tener a
mano un modelo práctico que permita clasificarlos.

Para ordenar de forma más comprensible todo lo que afecta la productividad es muy
práctico tener en cuenta la siguiente clasificación:

Factores internos: todos aquellos incluidos dentro de la empresa y en sus


procesos productivos. No necesariamente son propios. Factores externos:
todos aquellos que están en el ambiente o contexto que rodea a la empresa y que
tienen relación con ella.

Factores propios: todos los que pertenecen a la empresa y están en relación


directa con el contexto externo. Pueden estar dentro o fuera de las instalaciones.
Factores ajenos: todos aquellos que no tienen una relación directa con la
empresa y su entorno. Usualmente son factores globales y macro que afectan a
toda la sociedad.

Podría parecer que los factores internos son iguales a los factores propios, y que
los factores externos son lo mismo que los factores ajenos, pero se verá que son
diferentes. Para entenderlo hay que visualizar a la empresa como un sistema, un
equipo, una tribu, un universo, un conjunto. De esta forma, se entiende que muchos
factores están dentro de la empresa y además le pertenecen, pero también que
algunos están adentro y no son propios.

En la vida cotidiana estos 3 factores rara vez se presentan aisladamente, por lo cual
es necesario subrayar que tienen una interrelación entre sí y que es esa
combinación, en definitiva, lo que afecta la productividad. En este sentido, se
pueden distinguir las siguientes parejas: los factores internos-propios, los factores
internos- ajenos, los factores externos-propios, y los factores externos-ajenos.

Factores internos-propios: pueden ser el personal, la organización interna de la


empresa o el modelo de negocio. Aunque muchas veces los trabajadores son
señalados como el factor interno y propio que más afecta la productividad, en
realidad lo es la gestión administrativa.
Factores internos-ajenos: son aquellos que suceden internamente pero que
dependen de un servicio exterior, por ejemplo, el servicio de Internet en la empresa
o el sistema de alcantarillado y aguas instalado en la empresa y que depende del
acueducto municipal.

Factores externos-propios: están afuera de la empresa, pero tienen una relación


muy cercana con ella y le afectan directamente, por ejemplo, materiales de
producción que se compran a un proveedor.

• ¿Qué es la productividad parcial?


La productividad, como medida de eficiencia técnica, se calcula como la relación
por cociente entre el nivel de producción alcanzado en un periodo y los factores
consumidos para conseguirlo. Como consecuencia de lo anterior, se denomina
productividad parcial cuando se estudia la relación aislada entre el producto y cada
uno de los factores, permaneciendo el resto constantes (cláusula ceteris paribus).
A la empresa le interesa que el resultado de esta razón sea lo mayor posible.

Como factores elementales de todo proceso productivo podemos distinguir la mano


de obra directa (vinculada a la producción), los equipos y medios técnicos
(maquinaria e instalaciones) y los materiales empleados (materias primas,
productos semielaborados, productos elaborados y materiales auxiliares).

Entre los aspectos que inciden en la productividad de la mano de obra podemos


distinguir los siguientes:

 - Características personales de los trabajadores: como pueden ser las


habilidades, la educación, el nivel de formación, la experiencia, etc.
Actualmente, ya no se busca únicamente a aquellos candidatos con un mayor
cociente intelectual, sino que las empresas prefieren otros que poseen
destrezas y competencias emocionales como la automotivación, la iniciativa,
la flexibilidad, la empatía, la capacidad de trabajo en equipo, etc.
 - Grado de motivación: que es el factor más complejo a la hora de conseguir
mejoras de productividad, ya que se denomina como el impulso y el esfuerzo
pos satisfacer un deseo o el alcance de una meta por parte del trabajador.
Una vez que se ha conseguido, surge la pretensión de cubrir una nueva
necesidad. Hay numerosos estudios relacionados con la motivación, siendo
uno de los más conocidos el de Abraham Maslow de 1943, el cual establece
una jerarquía funcional de necesidades a cubrir, cuyo orden sería el
siguiente: fisiológicas, de seguridad, sociales, de estima y autorrealización.
La empresa debe conocer las necesidades de sus empleados para poder
motivarlos y conseguir reducciones de absentismo laboral, incrementos de la
productividad, mejoras de calidad y un mayor compromiso de los empleados.
 - Entorno físico: supone que el puesto de trabajo esté dotado con la
tecnología adecuada, con unos procedimientos de trabajo bien definidos, con
unas condiciones de temperatura, ruido, iluminación y humedad acordes con
las condiciones de dicho puesto.
 - Calidad del producto: cuánto mayor sea ésta, mayor será la productividad.
Por ello, es necesario disminuir el volumen de productos con defectos, el
desperdicio de material, etc.

El cálculo de la productividad de la mano de obra, relacionada directamente con la


producción, puede estudiarse a través de las siguientes expresiones matemáticas:

Teniendo en cuenta únicamente a los trabajadores que se emplean para la fabricación del
producto.

En este caso se entiende que las horas hombre u horas brutas son las que están
estipuladas en la jornada laboral del contrato del trabajador, más las horas extraordinarias
que éste realiza.

Se considera que las horas netas son las que realmente se han trabajado, por lo que del
total de horas brutas se restan, las que se pierden por fallos de planificación, cortes de
suministros de energía, desastres naturales, tiempos de descanso de los trabajadores,
huelgas, etc.

• ¿Cómo se puede obtener una medida cuantitativa de la


productividad?

Hace un tiempo hablamos de los indicadores de productividad y en qué consisten


exactamente. También exploramos cómo analizarlos mediante el business
intelligence aplicado a la empresa, para mejorar el desempeño laboral de los
trabajadores. Pudimos ver que como indicadores de productividad, hay cientos,
dependiendo de la empresa, del puesto que se ocupa en la misma, y de las tareas
que se realizan en esos puestos. Aunque es cierto que algunos son comunes en
todas las empresas, y saber aplicarlos a nuestra organización nos ayudará mucho
a cumplir nuestros objetivos empresariales en el tiempo que deseamos.

Indicadores de productividad cuantitativos

Estos indicadores de productividad siempre se basarán en cantidades o tiempo. Es


en lo que la mayoría de las compañías se basa para medir la productividad de la
empresa, de un equipo o de un producto. Siempre se basa en un cociente entre
cantidad y tiempo empleado. Estos indicadores nos permitirán crear nuestra propia
fórmula de la productividad, adaptada a nuestra compañía.

Por ejemplo, podemos medir el índice de productividad de una cadena de montaje,


dividiendo la cantidad de piezas producidas por el tiempo que se ha empleado en
producirlas. Este índice nos dirá que tan productivos somos en cantidad, en
velocidad de fabricación.

Lo mismo sucede en una oficina, donde un administrativo que tenga que responder
correos electrónicos, puede responder una cierta cantidad de ellos en un tiempo, y
ver además como aprovecha ese tiempo (pausas, distracciones, interrupciones,
etc.).

Indicadores de productividad cualitativos

Estos indicadores de productividad se basan en la calidad del producto o servicio


que se ofrece, y están muy ligados a la eficiencia de nuestra productividad, y no en
la cantidad que se produce.

Sigamos con los ejemplos anteriores, y veamos que sucede en esa cadena de
montaje, cuando lo analizamos cualitativamente. En este caso tenemos dos
cadenas paralelas, misma pieza a fabricar. Se mide la cantidad de piezas fabricadas
en una hora, y de esas, se cuentan cuales son buenas y si hay defectuosas. El
cociente de ambas nos crea un indicador de productividad sobre la calidad de
nuestro producto.

Esto es tan importante como para saber que una cadena que produce 300 unidades
en una hora, de las cuales 50 son defectuosas, es menos productiva que una que
produce 270 y solo 10 defectuosas. Muchas veces, más cantidad no significa mayor
productividad, ya no solo por las piezas correctas, sino porque las incorrectas, o hay
que arreglarlas manualmente, o hay que reciclarlas, y ambas cosas tienen un coste.

Si trasladamos esto al administrativo, la verdad es que lo importante no es la


cantidad de correos que responda, sino la eficiencia de sus respuestas, los
problemas que solucione a la empresa con ellas, y el trabajo que ahorrará
posteriormente para corregir problemas que no se hayan subsanado vía correo
electrónico.

En cuanto a los comerciales, podría aplicarse de un modo similar, pensando en las


ventas, pero también en los costes que genera esa venta. Es decir, un comercial
que venda un a cantidad de cierto producto, pero que no haya calculado bien el
margen, o surjan imprevistos que no ha contemplado (transporte, embalaje,
modificaciones especiales), incrementa el coste y reduce el dicho margen, lo que
reduce el beneficio y, por tanto, la calidad de la venta ha sido baja.

• Explique los diferentes tipos de mantenimiento.


El mantenimiento es aquella acción por medio de la cual se busca mejorar ciertos
aspectos relevantes en un determinado establecimiento como la seguridad, confort,
productividad, higiene, imagen, etcétera. Existen cuatro tipos de mantenimientos:

Correctivo: el mantenimiento correctivo, también conocido como reactivo, es aquel


que se aplica cuando se produce algún error en el sistema, ya sea porque algo se
averió o rompió. Cuando se realizan estos mantenimientos, el proceso productivo
se detiene, por lo que disminuyen las cantidades de horas productivas. Estos
mantenimientos no se aplican si no existe ninguna falla. Es impredecible en cuanto
a sus gastos y al tiempo que tomará realizarlo.

Preventivo: este mantenimiento, también conocido bajo el nombre de planificado,


se realiza previo a que ocurra algún tipo de falla en el sistema. Como se hace de
forma planificada, no como el anterior, se aprovechan las horas ociosas para llevarlo
a cabo. Este mantenimiento sí es predecible con respecto a los costos que
implicará, así como también el tiempo que demandará.

Predictivo: con este mantenimiento se busca determinar la condición técnica, tanto


eléctrica como mecánica, de la máquina mientras esta está en funcionamiento. Para
que este mantenimiento pueda desarrollarse se recurre a sustentos tecnológicos
que permitan establecer las condiciones del equipo. Gracias a este tipo de
mantenimientos se disminuyen las pausas que generan en la producción los
mantenimientos correctivos. Así, se disminuyen los costos por mantenimiento y por
haber detenido la producción.

Proactivo: esta clase de mantenimiento están asociados a los principios de


colaboración, sensibilización, solidaridad, trabajo en equipo, etcétera, de tal forma
que quienes estén directa o indirectamente involucrados, deben estar al tanto de los
problemas de mantenimiento. Así, tanto los técnicos, directivos, ejecutivos y
profesionales actuarán según el cargo que ocupen en las tareas de mantenimiento.
Cada uno, desde su rol, debe ser consciente de que deben responder a las
prioridades del mantenimiento de forma eficiente y oportuna. En el mantenimiento
proactivo siempre existe una planificación de las operaciones, que son agregadas
al plan estratégico de las organizaciones. Además, periódicamente se envían
informes a la gerencia aclarando el progreso, los aciertos, logros y errores de las
actividades.

¿Por qué el mantenimiento contribuye a lograr el control de


calidad?

El principal beneficio, como se ha descrito con anterioridad, es el de la solución de


los problemas detectados o el de la mejora de algún área funcional que en la mayor
parte de las ocasiones repercute positivamente sobre los puestos de trabajo de los
propios integrantes.

Además, cuando se implantan de manera adecuada, representan una buena


herramienta para aumentar la concienciación, sensibilización, integración y
comunicación de los recursos humanos de la empresa.

También fomentan la formación continua a través del intercambio de conocimiento


que se genera en las reuniones de trabajo desarrolladas y la motivación extrínseca
de los trabajadores, puesto que el equipo se siente partícipe del proceso de gestión
al observar que sus propuestas son recogidas, analizadas y posteriormente
implantadas por los responsables de la empresa.

Por esta razón es importante, sea cual sea el resultado de los círculos, que las
propuestas que se generen sean bien recibidas y agradecidas por la organización,
y en los casos en los que se estime oportuno, reconocidas públicamente o incluso
incentivadas de alguna manera.