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Legión de María

Curia María Estrella de la Evangelización


Diócesis de León - Nicaragua
Correo: curiamariestrevan@gmail.com

Director Espiritual
Mons. Danilo José Membreño

“13 DE MAYO”
Un día como hoy, pero hace 101 un años recordamos uno de los más grandes
acontecimientos ocurridos a lo largo de la historia no solo de la iglesia, sino de
la humanidad entera. El momento glorioso en el que nuestra madre santísima
deja su morada en el cielo y desciende hasta Cova de Iría, específicamente al
pequeño poblado de Fátima, en donde tiene un encuentro con los tres pequeños
y humildes pastorcitos, que en su admiración lograron contemplar la majestuosa
presencia de la reina del cielo y madre nuestra.
Ella, María, la llena de gracia, les encomienda a estos sus hijos una misión muy
importante; la de orar por los pecadores, y pedir por la paz en el mundo entero.
Ellos, bajo la iluminación de portentosa gracia de María acogen con filial amor la
misión encomendada.
Hoy, esos pastores de Fátima, ya no están para seguir obrando esa misión en
este mundo, ahora lo hacen desde el cielo, junto a María y la corte celeste, es
así como nosotros, la iglesia de Cristo, hemos de hacer nuestro ese mensaje y
hacer cumplir la voluntad de Dios comunicada por medio de María, nuestra
madre. Podemos aducir en términos específicos que los pastores de Fátima
somos cada uno de nosotros y las palabras que Ella les dirigió ahora se dirigen
a nosotros. Y el Señor junto con María están a la espera de que acojamos la
misión, la hagamos nuestra y la pongamos en práctica, puesto que la paz en el
mundo sigue siendo una aspiración y como iglesia debemos ser constructores
de la misma.
Nosotros legionarios de María, soldados fieles y dispuestos a cumplir los
mandatos de su reina y capitana debemos ser los primeros en tomar esta obra,
la oración debe ser ese diálogo entre Dios y nosotros que nos ayudará a seguir
en este caminar. Nuestra espiritualidad demanda imitar las virtudes de María,
vivir en María, con María y hacer todo para María, y así ella pueda tomar estas
oraciones y sacrificios y presentarlas a su hijo, y después de ello sobrevendrán
muchos dones, virtudes y gracias que vienen de su generosidad.
Junto la oración también debe estar el servicio apostólico que hace de nosotros
un selecto cuerpo, dotado de la caridad ardiente de nuestra madre, para realizar
obras capaces de renovar la faz de la tierra.

“A Jesús por María”


Hno. Luis Rafael Tinoco Morales, presidente.