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NUTRICIÓN DE ACUERDO A LAS ETAPAS DE LA VIDA

29 de enero de 2018

La mayor influencia para un correcto desarrollo de los seres vivos es una buena nutrición.

Las necesidades nutricionales de los seres humanos varían de acuerdo a la etapa de vida
que este cursando, si bien es cierto que necesitamos de nutrientes y minerales a lo largo de
la vida para llevar un buena salud, cada una de estas etapas de vida tiene sus propias
cualidades que lo caracterizan; tomando en cuenta las necesidades nutricionales de cada
individuo. La influencia de la nutrición se da desde las primeras señales de vida, es decir
desde antes de nacer el niño ya necesita nutrientes para un correcto desarrollo. La madre en
el proceso de gestación también requiere un plan nutricionales que la beneficie tanto a ella
como al bebe. Puesto que existe una gran variedad de complicaciones tanto para el niño
como para la madre en caso de llevar consigo una mala nutrición.

El presente ensayo pretende demostrar las características del plan nutricional de los seres
vivos a través de la descripción de las cualidades de las dietas nutricionales requeridas para
los individuos de acuerdo a la etapa del ciclo de vida en el que se encuentren; describiendo
estas desde el momentos del embarazo hasta llegar a la última etapa; siendo esta la del
adulto mayor.

Durante la gestación la embarazada requiere de la ingesta de múltiples nutrientes que le


proporcionen un buen estado nutricional para ella y para él bebe. El consumo de una
alimentación más variada y nutritiva para cubrir las necesidades de hierro, yodo, ácido
fólico, proteínas, omega 3 y calcio, es de suma importancia puesto que todos estos
micronutrientes brindan la energía que la gestante necesita; además conforme el feto va
creciendo este se desarrolla y por lo tanto comienza a requerir de energía, la cual es
transmitida por la madre hasta el momento del alumbramiento, esta necesidad aumenta a de
un trimestre a otro. El aporte diario de calcio que necesita es de 1.200 mg, en lugar de los
400-500 mg diarios Este mineral, además de actuar como mensajero químico en la
contracción muscular y coagulación sanguínea, es fundamental para regular las funciones
celulares y formar el esqueleto y los dientes del bebé. Por otro lado, un déficit de calcio en
la embarazada puede sufrir una descalcificación ósea que en el futuro puede provocar
osteoporosis. A lo largo de la gestación vas a gastar 1.000 mg de hierro, por lo que debes
estar preparada. Durante el primer trimestre necesitarás 12 mg de hierro al día y tus
necesidades aumentarán a 30 mg diarios a partir del cuarto mes, el hierro es un mineral
imprescindible para la formación de los glóbulos rojos de la sangre.

En el momento en que una mujer se encuentra dando de lactar también es muy importante
que consuma una dieta balanceada que la ayude a mantener su equilibrio nutricional. La
leche materna es un suplemente esencial que influye en el crecimiento y desarrollo de los
niños. Una mujer que ha seguido correctamente una dieta nutricional durante el embarazo
acumula reservas que más tarde en el periodo de lactancia serán muy buenas. En casos de
existir una malnutrición sin importar el estado en el que la madre se encuentre, su
organismo va a buscar el modo de reunir los nutrientes necesarios que serán transmitidos al
lactante a través de la leche materna, por lo que se debe llevar una dieta que vaya acorde
sus necesidades no solo por el bienestar del lactante sino también de la madre.

La lactancia materna tiene beneficios muy importante para él bebe, el consumo de esta
evita riesgos de enfermedades infecciosas entre otras, reduciendo la tasa de mortalidad de
muertes por enfermedades infantiles. Hasta los 4-5 meses de vida, el lactante requiere que
entre el 50-55% del aporte energético sea de origen lipídico, descendiendo a partir de
entonces hasta el 40%. En los cuatro primeros meses de vida el aporte de carbohidratos
debe representar entre un 32-48% de la ingesta, aumentando paulatinamente hasta llegar al
55-60%. La leche materna ayuda a cubrir las necesidades energéticas del bebe; esta le
aporta un alto contenido en grasa (38%), entre un 48% y 54% de carbohidratos, y un 8% de
proteínas. Al igual que ocurre con otros nutrientes esenciales, el lactante requiere mayor
cantidad de vitaminas y minerales por kg/día el resto de su vida. La leche materna presenta
diferencias importantes en micronutrientes con respecto a la de vaca. Por ejemplo, la
absorción de hierro y calcio es del 75% y 70%. Las mujeres que amamantan necesitan
aumentar de 2 a 4 kg (5 a 10 libras) sobre su peso antes del embarazo para mantener su
cuerpo saludable mientras nutren a sus hijos y de este modo aportar lo nutrientes al bebe sin
desequilibrar el estado nutricional de la madre.

A partir del primer año de vida el crecimiento prolongado reduce su velocidad por lo que
el infante comienza a requerir una dieta más concentrada en nutrientes que colaboren con
su desarrollo, durante esta etapa el niño comienza a adaptarse a nuevas comidas por lo que
es en este periodo que se adquieren las costumbre y hábitos alimenticios. Entre los 4 y los 6
años, se caracteriza por ser una etapa en la que los niños presentan un crecimiento estable y
las necesidades energéticas que tienen son bajas En esta edad los requerimientos del calcio
se ven un poco incrementados 800 mg/día, al igual que los requerimientos de hierro 10
mg/día. También encontramos una variación incrementada respecto a las recomendaciones
de fósforo (500 mg/día) y de zinc (5 mg/día). Los niños que se encuentran entre los 7-12
años presentan un crecimiento estable y continuado a la vez que hay un aumento progresivo
de la actividad intelectual. El gasto calórico en esta edad puede ser mayor debido a la
práctica deportiva, aunque este incremento es variable. En esta edad los requerimientos del
calcio varían según la edad (800-1300 mg/día) al igual que los requerimientos por parte del
hierro, que oscilan de los 10 mg/día a los 8 mg/día. También encontramos una variación
incrementada respecto a las recomendaciones de fósforo (500-1250 mg/día, según la edad)
y de zinc (5-8 mg/día, según la edad).

Al terminar el periodo infantil el ser humano entra en un proceso de transición entre la


infancia y el ser adulto a este periodo se lo determina como adolescencia o pubertad; esta
etapa es sumamente importante pues ocurren cambios importantes cambios, tanto a nivel
físico, hormonal y sexual (pubertad), como social y psicoemocional.
Durante la adolescencia ocurre un periodo de crecimiento prolongado por lo que es
necesaria la ingesta de una dieta suplementaria de nutrientes que aporten energía suficiente
para dicho proceso. El calcio es uno de los principales aportes que deben encontrarse en la
dieta de un adolescente pues las necesidades de este aumentan debido al crecimiento
acelerado muscular y óseo. Otro aporte necesario es el consumo del hierro en las mujeres
este aporte es muy necesario debido a la pérdida del mismo durante la menstruación. A
demás de estos el zinc contribuye eficazmente en el crecimiento y la maduración sexual,
previniendo retraso de crecimiento y otras enfermedades por déficit del mismo.

Al llegar a la madures las personas comienzas a desencadenar una serie de manifestaciones


que pueden darse de acuerdo a la dieta nutricional que ingirió en las etapas anteriores y que
fueron base fundamental para su salud. Se dice que a partir de los 40 el organismo deja de
funcionar comúnmente y es aquí donde se ven presente los problemas de: hipertensión,
hipotensión, artritis, etc.

En el adulto mayor las dietas deben ser mayormente controladas pues este es un ser
vulnerable a diferentes enfermedades, por lo que la dieta nutricional administrada
dependerá de su estado de salud y de sus requerimientos nutricionales. A demás de las
ingesta de alimentos al adulto mayor se le deberá seguir un control sobre todo su estado
nutricional acompañado de un proyecto de actividad con el objetivo de que no pierda sus
actividades motoras y pueda llevar una vida sana y sin grandes dificultades.

En esta etapa existe una gran deficiencia de nutrientes propios por lo que se buscar
administrar en la dieta todo lo que sea requerido dependientemente del estado en el que se
encuentre el paciente; como por ejemplo: proteínas, minerales, lípidos, vitaminas, calcio,
entre otros. Es importante recordar que las necesidades energéticas en los adultos mayores
disminuyen un 5% por década entre los 40 y 59 años de edad, esto corresponde a unas 300
a 600 kcal ya sea por una menor actividad física como por una menor Tasa Metabólica
Basal debido a los cambios en la composición corporal como es la pérdida de la masa libre
de grasa. Se considerará una disminución de las necesidades energéticas del 10% por
década entre los 60 y 79 años. Las necesidades energéticas pueden oscilar entre 25 y 35
kcal/kg de peso corporal/día. La energía que proviene de los Carbohidratos será: 50 a 60%
de las calorías totales de la dieta. La que proviene de las Grasas será: 30 a 35% de las
calorías totales (si es mayoritariamente de aceite de oliva). Se aconseja que la energía que
proviene de las Proteínas sea entre el 10 al 15% de las calorías totales.

Se puede concluir entonces que la necesidades nutricionales varían mucho dependiendo del
momento vital en el que nos encontremos. El ser humano debe estar preparado
nutricionalmente desde el momento de su gestación, pues esto interviene en su estado de
salud a lo largo de toda su vida y es esencialmente importante el requerimiento y
supervisión de una buena dieta nutricional; adema de esta se debe mantener actividades
como el ejercicio físico y una enseñanza conductual, estas son claves para conseguir un
desarrollo sano y unos hábitos alimenticios que proporcionen una vida sin complicaciones.

BIBLIOGRAFIA

http://www.saludyalgomas.com/nutricion/recomendaciones-nutricionales-para-el-adulto-
mayor/

http://www.crecerfeliz.es/Embarazo/Alimentacion/Embarazada-alimentos-con-hierro-
calcio-y-acido-folico

https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/los-nutrientes-en-la-
alimentacion-infantil-hidratos-de-carbono-proteinas-vitaminas-y-minerales