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Tengo Derecho al Agua o no?

Mario Elizardo Cerezo Calderón.

Entonces, tengo derecho al agua o no!?... estas fueron las palabras de un


comunario del pantanal boliviano, donde se tiene en proyecto la explotación de
minerales en la serranía del Tucabaca, del cual sus aguas aportan a este gran
ecosistema de humedal.

Pregunta simple y sensata, que sumerge a quien quiera indagar en el tema a


una vorágine de afirmaciones y contradicciones que al final responde la cuestión
a medias. Pues bien, analicemos porque:

Mire don “Inquisidoro”, claro que tiene derecho al agua, la mismísima CPE le
otorga el derecho fundamental a este recurso, según el Título II, Capitulo 2, en
su art°16; fíjese que incluso el °art 20, parágrafo III indica que: “El acceso al agua
y alcantarillado constituyen derechos humanos, no son objeto de concesión ni
privatización y están sujetos a régimen de licencias y registros, conforme a ley”.

Entonces como apareció una empresa con permiso, que dizque a explotar
minerales de la serranía desde donde nacen las aguas para mi comunidad?.
Bueno, es que esa empresa como tal, constituye en una prioridad de desarrollo
para el Estado, el °art 355 de la Constitución establece que “la industrialización
y comercialización de los recursos naturales será prioridad del Estado”, además
el parágrafo I del Artículo 351 del mismo texto, dispone que “el Estado, asumirá
el control y dirección sobre la exploración, explotación, industrialización,
transporte y comercialización de los recursos naturales estratégicos a través de
las entidades públicas, cooperativas o comunitarias”.

Evidentemente, nos encontramos a este nivel de disyuntiva en cuanto a los


derechos y la ocupación del agua. Teniendo en cuenta que la Ley de Aguas más
reciente data de 1906 con base en un decreto del año 1879, La Ley del Medio
Ambiente °1333 data de 1991 donde se establecen las condiciones de la calidad
y disponibilidad del agua para los bolivianos y bolivianas, su reglamento en
materia de Contaminación Hídrica data del año 1995 que otorga las pautas de
utilización del agua para industria o consumo garantizando la calidad de éstas
mediante ciertos parámetros determinados también por la OMS, la nueva
Constitución data del año 2009, y aun así hasta la fecha no se concreta un
régimen claro de administración de este recurso.

Pareciera ser vana la Guerra del Agua del 2000, donde hermanos
cochabambinos cual otrora peleaban por la libertad, lo hacían entonces en contra
de la privatización del agua. A partir de entonces han sido varios los intentos
fallidos por contar con una nueva Ley de Aguas que se aplique a nuestra realidad
contemporánea. El intento más destacable data del 2012, cuando a la cabeza
del diputado Rubén Darío Rojo Parada se esgrime una propuesta interesante,
donde se destaca la participación de multisectores en la toma de decisiones,
además de la administración por cuencas, a saber:

La creación de un Consejo de Recursos Hídricos de Bolivia (art° 17) y las


Secretarias de Cuenca (art° 22), que según su composición incluye la
representación del nivel central, municipal, comunal a nivel de cuencas. Es decir
que de la misma manera en que se establecen niveles de administración pública
como son Gobernaciones o municipios según sus límites geográficos, se
establece este Consejo y las Secretarías de cuenca según las delimitaciones de
las cuencas, esto facilitaría la toma de decisiones y participación de las partes
interesadas y pertenecientes al espacio geográfico en cuestión.

Pero mientras tanto, le respondería a don “Inquisidoro” acerca de su pregunta


por el derecho al agua: Mire, tiene derecho SI y NO, el que decide es el Estado,
pero déjeme decirle una cosa… Usted es el Estado.