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Universidad Autónoma de Querétaro FACULTAD DE PSICOLOGÍA LA CLINICA EN EL BASQUETBOL UNA EXPERIENCIA PSICOANALITICA
Universidad Autónoma de Querétaro FACULTAD DE PSICOLOGÍA LA CLINICA EN EL BASQUETBOL UNA EXPERIENCIA PSICOANALITICA

Universidad Autónoma de Querétaro

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

LA CLINICA EN EL BASQUETBOL

UNA EXPERIENCIA PSICOANALITICA CON LA SELECCIÓN FEMENIL DE BASQUETBOL DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE QUERÉTARO

TESIS

Que para obtener el título de Licenciado en Psicología Clínica

Presenta: José Elías Gómez Baeza

Directora de Tesis Dra. Rosa Imelda de la Mora Espinosa

Centro Universitario Santiago de Querétaro Qro. OCTUBRE de 2013

…Soy, desde ahora, el epílogo de un maestro aun inexistente, soy el representante de una escuela cuyo manifiesto desconozco. El que me definirá todavía no existe. No soy un precursor: soy, más bien, el material indeciso cuya forma y sentido es otorgado por otro. Arriesgar una hipótesis acerca del porvenir de un poema o de un cuento implica, entonces, saber lo que ahora es imposible saber: la identidad del poema y del cuento….

Alejandro Rossi 1 . México, Junio de 2008.

1 Alejandro Rossi, Manual del distraído. La pagina perfecta. Comercializadora y Maquiladora Tucef S.A de C.V. México 2008. p. 26.

A mi padre quien me ha mostrado el camino y me a compaña con sus consejos y enseñanzas.

Agradezco mi familia por apoyarme en este largo periodo, por acompañar en la construcción de esta tesis. Por creer en mí cuando incluso yo dude.

A Rosa Imelda, directora de mi tesis, gracias por su guía y apoyo, por los comentarios revisiones que permitieron terminar este trabajo, gracias por su amistad y por acompañarme en este camino.

A la selección femenil de basquetbol de la Universidad Autónoma de Querétaro, por permitirme compartir con ellas tres grandes años, a Delia, Ale, Jasso, Chio, Lolita, Lola, Ily, Jose, July, Mayra, Juliana, Jaramillo, Tere, Jake y Nadia. A todas ellas gracias por dejarme ser parte de su familia.

Al Mtro, Oscar Ángel Gómez, entrenador del equipo, por que sin él, el trabajo no hubiera

sido posible, por creer en el proyecto, por el tiempo cedido, por su experiencia, confianza y

apoyo.

A las autoridades universitarias, muy en especial a Fernando Herrera Rangel, quien también creyó en el proyecto, porque siempre ofreció su apoyo a lo que se estaba haciendo.

Al Dr. Manuel Guzmán, maestro y amigo, gracias por compartir su experiencia y gusto por el basquetbol y la psicología.

A mis amigos y amigas que me ofrecieron su consejo y su comentario, por acompañarme

en las buenas y las malas. Cristina, Eunice y Vianey, gracias por la compañía dentro y fuera

de la Universidad, por esas tardes de café que tanto ayudaron a aclarar la mente.

RESUMEN.

Esta tesis de licenciatura cosiste en una investigación sobre la clínica psicoanalítica en un equipo femenino de basquetbol de la Universidad Autónoma de Querétaro. En un primer momento se presenta un rápido bosquejo de la historia del deporte y en especial del basquetbol, este esbozo nos permite mostrar porque para algunos es un elemento de vida. Posteriormente planteamos una relación del basquetbol con la psicología del deporte y con el psicoanálisis; para establecer algunos puntos que nos permitan conocer las bases de una intervención de carácter psicoanalítico en el basquetbol universitario. Es por ello que elementos como la transferencia y la demanda son elementos básicos en este trabajo, pues sin ellos los procesos personales no hubieran sido posibles. Esta investigación me permitió un crecimiento como estudiante y como clínico y al mismo tiempo muestra algunas complicaciones que debieron ser resueltas al momento que se presentaron. Al final presentamos algunos trazos de cómo se desarrolló la intervención clínica con la selección universitaria de basquetbol de la UAQ.

Palabras clave: Psicoanálisis, clínica, basquetbol, Universidad.

SUMMARY.

This thesis consists of being an inquiry into the psychoanalytic clinic in women's basketball team at the Autonomous University of Queretaro. At first we present a brief outline of the history of sports and particularly the basketball, this outline allows us to show that for some it is an element of life. Later basketball propose a relationship with sports psychology and psychoanalysis, to establish some points that allow us to know the basics of character psychoanalytic intervention in university basketball. That is why the transfer elements and demand are basic elements in this work, without which personal processes would not be possible. This research allowed me growth as a student and as a clinician and also shows some complications that should be resolved at the time they were presented. At the end are some traces of how it developed clinical intervention with university basketball selection of UAQ.

Keywords: Psychoanalytic Clinic, basketball, University.

ÍNDICE.

Dedicatoria……………………………………………………………………………….

i

Agradecimientos………………………………………………………………………….

ii

Resumen………………………………………………………………………………….

iii

Índice……………………………………………………………………………………

v

Introducción………………………………………………………………………………

vi

CAPITULO I ANTECEDENTES 1.1La psicología y el deporte…………………………………………………………….

1

1.2 Breve historia del deporte…………………………………………………………….

8

1.3

bosquejo histórico del basquetbol……………………………………………………

14

1.3.1 Acerca de orígenes del basquetbol en México……………………………………

20

2 Justificación…………………………………………………………………………….

21

3 Metodología…………………………………………………………………………….

24

3.1 El psicólogo que interviene en el deporte y lo del deportista………………………

24

3.2 El clínico y como llegó este a ocupar un lugar en el deporte………………………

27

3.3 Un intento, la metodología de la clínica en el basquetbol. La escucha del deportista

otros encargos…………………………………………………………………………….

29

CAPITULO II

LA CLÍNICA Y EL BASQUETBOL UNA HISTORIA POR CONTAR

2.1 Breves antecedentes del psicoanálisis y el deporte

33

2.2 La clínica y el deporte

35

2.3 El establecimiento de la transferencia

42

2.4 Una mirada más allá de la cancha

47

CAPITULO III

UNA EXPERIENCIA DE EQUIPO, DEL DESEO DEL SUJETO EN EL EQUIPO AL EQUIPO SUJETADO EN EL DESEO

3.1 La demanda inicial, la configuración y el inicio del proyecto……………………….

50

3.2 De la teoría a la cancha, el deseo de jugar entre un malentendido y una mentira……

51

3.3 El inicio del trabajo, antecedentes y organización…………………………………

53

3.4 El deseo por jugar y una petición de ayuda…………………………………………

56

IV CONSIDERACIONES FINALES………

64

ANEXO A………………………………………………………………………………

77

ANEXO B………………………………………………………………………………

81

BIBLIOGRAFÍA

82

INTRODUCCIÓN.

El básquetbol es un juego de un constante ir y venir, implica como lo pensara el profesor Naismith el conjunto del trabajo en equipo y la habilidad individual. Su ligazón con la psicología desde su creación aunque fortuita es insoslayable. Esta representa un tema de estudio y algunos comentarios. La puesta en juego del cuerpo y las sensaciones que se experimentan son lo esencial de esta actividad, hay personas para las que el deporte les significa una verdadera pasión donde ponen todo cada vez que juegan. Las pulsiones que se fijan en él, implican un aporte a su constitución y la forma de relacionarse con el mundo. Como cuando uno se enamora, también entran en juego emociones y sentimientos, sensaciones en el cuerpo, se fijan pulsionales, que generan fantasías y deseos, aquello que hace que por alguna razón por un instante uno se sienta completo.

Este trabajo entonces conforma al inicio una breve investigación histórica. Se sabe que el deporte ha tenido un lugar específico a lo largo de la historia de la humanidad, tomando un significado distinto para cada civilización. Entonces, nos preguntamos por lo qué se suscita en el sujeto dentro y fuera, de la cancha en estos tiempos, pues sabemos que hoy en día se liga con otros aspectos de la vida. Es por ello que, incluso hacemos un pequeño recorrido por la obra de Freud y Lacan, con la finalidad conocer si hay alguna ligazón entre el deporte y la clínica psicoanalítica como antecedente de lo que hoy presentamos.

Por otro lado, el deporte ha encontrado en la psicología un auxilio para tratar temas que hasta hace poco tiempo le eran indistintos y que a falta de una explicación desde su campo de referencia ha requerido de una disciplina que apoye en la labor de esclarecerlos. Con esta tarea, es sabido que el vínculo que existe entre la psicología y el deporte se da a partir de una necesidad del segundo.

Sin embargo no solo la psicología del deporte se hace cargo de lo que acontece en el deporte, también otros saberes hacen estudios sobre puntos focalizados, es el caso del psicoanálisis, una doctrina vinculada generalmente a la psicología, que también se pregunta

sobre lo que acontece en el sujeto. En este trabajo, la pregunta principal está en aquello que

se mueve en él, como un sujeto que sostiene parte de su deseo en el basquetbol.

Es por ello que, este trabajo da cuenta de la una experiencia con la selección femenil de la Universidad Autónoma de Querétaro y la aproximación desde dos frentes, la psicología del deporte y la clínica analítica. Del transitar por dos vías, que si bien desconocidas en el tiempo, llevaron a preguntarse por el lugar del clínico en el equipo y su intervención, a la vez que, la psicología fue cediendo su lugar a la clínica. A hacer eco en algunas jugadoras que lanzaron una petición de ayuda en un ámbito que va mas allá del deporte.

El trabajo clínico entonces representa un elemento que a la par de otras disciplinas representa un apoyo. Al entrar en análisis, el deporte queda de lado y la palabra del sujeto emerge, dejando de lados sus roles, interrogándose por algún aspecto de la vida, como lo es

el deporte, como lo mostramos en la última parte del trabajo, sin olvidar que este es solo un

momento dentro del análisis.

Es importante mencionar que este trabajo también da cuenta de las complicaciones

y de las confusiones a las que de no estar advertido, uno queda expuesto. Hay mal

entendidos que también sucede de parte del clínico, sobre todo cuando este no conoce por completo los terrenos que pisa. Este trabajo a fin de cuentas, es solo una aproximación, una experiencia, pues como esta estoy seguro que surgirán otras en otros deportes, a así como esta se inspiró en trabajos anteriores.

Las citas de Freud corresponden a sus obras completas de la editorial Amorrortur, de 1986 editadas en Argentina; en adelante figuran así: FOC, seguidas del nombre del artículo, el año y la pagina(s).

CAPITULO I. ANTECEDENTES. I.1 La psicología y el deporte.

Con el paso de los años, el deporte ha sufrido transformaciones, ha avanzado en sus descubrimientos; las ciencias y tecnologías que hoy se vinculan a él también han cambiado. La medicina, la psicología, la química o la ingeniería, por mencionar algunos, han desarrollado materiales específicos para el deporte en lo general y lo particular: calzado, materiales textiles, accesorios, metodologías de entrenamiento, se han convertido en herramientas para el mejor desempeño del atleta, convirtiendo a los accesorios en una competencia paralela.

En el caso de la psicología, su vínculo con el deporte se remontan al menos a 100 años 2 . Según estudios de distintos autores, como Marcel Roffé en su libro “La psicología del jugador de fútbol”, o en escritos y conferencias de Alicia Rivas 3 , quienes hacen un breve recorrido en la historia de la psicología y el deporte, donde concuerdan en que la relación entre estas dos disciplinas es casi tan añeja como la psicología misma.

En sus inicios, la psicología que hoy conocemos como del deporte se usó con fines de investigación experimental, como lo señaló Jaume Cruz, W. Wundt, fundador del primer laboratorio de psicología centró su trabajo en conocer los tiempos de reacción y las respuestas motrices, 4 él presento experimentos sobre fisiología y sus respectivas conexiones cerebrales presentando las primeras teorías del funcionamiento del cerebro humano y su relación con el cuerpo entorno a una actividad física.

Según Jaume Cruz, las primeras reseñas documentadas que explícitamente se refieren a la psicología aplicada a la actividad física y al deporte se encuentran a inicios del siglo XX, principalmente en la extinta URSS, Alemania, Holanda y Estados Unidos. Por

2 Marcelo Roffé. capitulo 1 Empecemos por el principio. ¿Qué es un psicólogo del deporte? ¿Cuál es su rol? Psicología del jugador de fut ball, Buenos Aires, Lugar editores S.A. 1999, p. 22.

3 Claudia A. Rivas, en comunicación oral, UAQ, 2006.

4 http://www.lictor.com/publicaciones/reportajes/index.php?reportaje=2

otro lado, exponentes latinoamericanos como Alicia Rivas o Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales 5 , ubican dentro de la historia de la psicología a la psicología del deporte como una de las ramas jóvenes, tanto en su denominación como en la delimitación de su campo de acción.

Autores como Jaume Cruz Feliu apoyan la idea de que muchos de los trabajos pioneros en este campo que provienen de los países de la Europa del Este son desconocidos, aunque se pueden mencionar los trabajos de laboratorio de la década de los años veinte de A. Rudik o P. Puni 6 , que se centraban en la realización de evaluaciones psicológicas a los deportistas en algunas variables, en este mismo continente se encontraron desarrollos de psicólogos de Holanda, Dinamarca, Francia, Reino Unido, España y Bélgica. Por la misma época, C. Griffith, fue pionero y fundador del primer laboratorio de psicología del deporte en EE.UU. Más adelante fue realizando aportaciones más aplicadas. En Europa occidental, en Alemania antes del inicio de la II Guerra Mundial, se realizaron estudios relacionados con el rendimiento y la competencia deportiva, principalmente sobre motivación y emoción.

Tras aquellos intentos se produce una efervescencia por estudiar el tema dice Cruz 7 , y es en Roma, en 1965, en el I Congreso Mundial de Psicología del Deporte donde culmina. Algunos españoles, como J. M. Cagigal, J. Ferrer-Hombravella o J. Roig, considerados como los iniciadores de la Psicología del Deporte en España, participaron notablemente. A partir de ese momento se llegan a crear organizaciones científicas especializadas a nivel europeo e internacional. A esta lista, es necesario sumar las aportaciones de Cuba, Canadá y mas recientemente la incursión de México con el Dr. Octavio Rivas.

Actualmente, a lo largo del mundo y específicamente en México, en distintas Universidades existen varios cursos de especialización en Psicología del Deporte (masters y postgrados). A nivel aplicado, el nivel de implantación de la Psicología del Deporte es

5 Este postulado lo hicieron Alicia Rivas en distinta época a Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales.

6 Jaume Cruz Feliu, (compilador), Gloria Balagué, Blasco T. et. al. Psicología del Deporte, Editorial Analisis S. A. primera edición, España 1997. p. 19

7 J. Cruz Feliu, Op cít. p. 24

variado. Fundamentalmente difiere según la cultura deportiva de cada país. Ahora es frecuente que los planes de preparación de deportistas olímpicos de muchos países incluyan la aportación de los psicólogos.

No obstante, los distintos cursos y conferencias que existen, todavía gobierna un desconocimiento del trabajo que pueden realizar los psicólogos del deporte y de la importancia de controlar adecuadamente las variables psicológicas para el máximo rendimiento. La evolución de éste ha sido marcada de acuerdo a la vida misma del deportista, Roffé se pregunta en su libro La psicología del jugador de futbol ¿Cómo es que el rol del psicólogo ha derivado de un perfil clínico a un perfil más preventivo y educativo?8 Pues bien haciendo un recorrido rápido por su escrito encontramos que una de sus conclusiones habla de que, en sus inicios, la psicología del deporte se preocupaba por la motivación, la tensión mental y el estrés, y que en la actualidad ese perfil ha cambiado ya que el interés de la psicología está enfocado a optimizar procesos.

En la actualidad, deportes de alto rendimiento y el nivel profesional, en aras de mejores resultados, han mirado una veta en la psicología del deporte para optimizar sus procesos. Esto como una reinterpretación de la frase que forma parte de una plegaria a los dioses que nos enseña el poeta romano Decimus Iunius Iuvenalis, mejor conocido como Juvenal: “mente sana en cuerpo sano” 9 ; en la actualidad encontramos un sinfín de técnicas y aproximaciones enfocadas a atender la demanda antes mencionada, bajo la idea de que la mente es parte del cuerpo y forman un todo en el sujeto.

Sin embargo la psicología del deporte ha encontrado un problema, ya que bajo la luz de las exigencias actuales, ¿sería posible encontrar un dejo de sanidad?, si es imprescindible moverse con base en resultados, al menos en deportes de alto rendimiento. Es así que de pronto la dimensión de juego, como coloquialmente se dice, retoma un significado más antiguo: la supremacía.

8 Marcelo Roffé, op. cit. p. 22.

9 Décimo Junio Juvenal (Aquino, Campania, 55-129 d.C.) se desconoce el nombre de la plegaria.

La psicología del deporte ha encontrado cobijo principalmente en corrientes como la conductista, la psicología del yo, la psiquiatría, y la programación neurolingüística, continuando con la idea que propone Marcelo Roffé de la psicología del deporte con un perfil más educativo, atendiendo tres áreas 10 principalmente:

1.- Ayuda al autoconocimiento y mejoría de las personas. 2.- Ayuda a optimizar su trabajo. 3.-Ayuda a trabajar integrados.

“Según la Asociación de Psicólogos Americanos (APA), “La Psicología del Deporte y de la Actividad Física, es el estudio científico de los factores psicológicos que están asociados con la participación y el rendimiento en el deporte, el ejercicio y otros tipos de actividad física 11 .” De acuerdo a lo anterior la presencia del psicólogo en actividades físicas se hace cada vez más necesaria para auxiliar no sólo al deportista sino también al equipo detrás de éste, de proveer instrumentos, de colaborar para que alcance un óptimo rendimiento en su disciplina, es decir, que exista una armonía en lo que envuelve al atleta.

Por otro lado tenemos que Jaume Cruz Feliu en el libro “Psicología del deporte” define a la misma como “ …un campo de aplicación dentro de la propia psicología cuyos principios determinan que se aplicará en cada área. La progresiva especialización indica cómo y en qué dirección se aplicarán los principios psicológicos, tal como lo señala Matarazzo.” 12

que

intenta aplicar los hechos y principios psicológicos al aprendizaje a la performance y a la

conducta humana relacionada con todo el ámbito de los deportes.” 13

Mientras que para John Lawther, “la psicología del deporte es una disciplina

10 Claudia A. Rivas, en comunicación oral, Facultad de Psicología, UAQ, 2006

11 http://www.lictor.com/publicaciones/reportajes/index.php?reportaje=1

12 Jaume Cruz Feeliu. Op. cit, p. 16. 13 John Lawther. Psicologia del deporte y del deportista. Factores generales que caracterizan al aprendizaje de lso deportes. Paidos Ibero América, Barcelona 1987, p. 11.

En cualquiera de estas definiciones encontramos que los profesionales de la psicología del deporte se interesan, en ayudar a los deportistas a utilizar principios psicológicos para mejorar su rendimiento14 , respondiendo así a las exigencias de resultados dentro del deporte, pero al mismo tiempo al perfil que Roffé advierte, el proceso educativo.

Sin embargo el psicólogo puede ser situado en otro lugar, pues el deportista, en todo caso, es un sujeto que es susceptible de ser escuchado donde la dimensión de clínico se hace presente, como ese que ofrece un lugar donde hablar de lo que le acontece, tenga o no relación con el deporte.

No debemos olvidar que el deportista y el clínico una vez que comienzan a trabajar juntos ya se encuentran en situación de confianza que con el tiempo constituirá la transferencia. El sujeto que practica un deporte es un ser social con otras ocupaciones que afectan de una u otra forma los distintos roles que desempeña. Es de esta manera, la intervención del clínico podría suponer una escucha distinta, en tanto que la petición de ayuda podría provenir de cualquier parte de la vida del sujeto.

Marcelo Roffé considera que la psicología del deporte no sólo debe enfocarse al tema de la optimización de procesos del deportista sino también la cuestión emocional. “Para tales efectos el psicólogo debe tener una preparación en la cual incluya aspectos como lo es el uso sistemático de los procesos psicológicos para influir en los pensamientos, emociones, motivaciones, comportamiento, desempeño y comunicación de un individuo (o un equipo) en un contexto específico.” 15 Sin embargo, esta aseveración es contraria a la postura de Rosa de la Mora y Javier Rosales, pues para ellos, la psicología del deporte debería abordarse desde un marco teórico referencial preciso, y no ecléctico como lo infiere Roffé.

14 http://www.lictor.com/publicaciones/reportajes/index.php?reportaje=1

15 Claudia A. Rivas citando a Hanin, 1997 en comunicación oral, Facultad de Psicología UAQ, 2006.

Hasta este momento, conocer sobre la psicología del deporte y el psicoanálisis son dos temas que requerían su estudio por separado, que poco tendrían que ver la una con la otra 16 , más podemos pensar en la posibilidad del trabajo entre ambas, puede un sujeto inmerso en el deporte trabajar desde la psicología del deporte y tener un espacio analítico. Por ello es importante que tengan en cuenta ambas disciplinas el alcance de sus campos de acción y las posibilidades de intervención en cada caso.

Universidades como la UNAM, la Autónoma de Yucatán, entre otras son las pioneras de la psicología del deporte, tomando como postura metodológica una intervención ecléctica. En México, desde finales de los años sesenta, el psicólogo del deporte ha sido requerido por parte de la comunidad deportiva. A falta de un especialista capacitado en el área, los precursores provenían del ámbito de la medicina y experimentaron diversas técnicas desde la hipnosis médica, hasta aspectos de las tradiciones chamánicas prehispánicas. Sin embargo, debido a la cultura tradicionalista mexicana, el aspecto psicológico, se ha entendido como la relación que existe entre un buen desempeño dentro del campo de juego y las motivaciones del jugador para llegar a su fin a partir del apoyo de un otro.

La religión ha figurado de una manera importante como apoyo ocupando el lugar que había estado vacío hasta antes de la llegada del psicólogo. Cuántas veces no hemos escuchado en el fútbol nacional la entrada de ministros católicos o cristianos a bendecir, orar y llevar acabo algún ritual para tener un buen desempeño dentro del campo de juego, en otros deportes rituales que tiene que ver con la religión sirven de apoyo a los deportistas como aspecto motivacional y de coerción grupal.

En facultades de psicología como la Universidad Autónoma de Querétaro, la psicología del deporte es poco revisada en aulas, no obstante existe un interés marcado por esta rama. Los antecedentes más importantes que tenemos provienen de la investigación realizada por Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, La clínica en el fútbol”. A pesar

16 Pocos psicólogos como Marcelo Roffé, han propuesto una vinculación entre deporte y psicología clínica como complementarios.

de que ellos tienen esta experiencia, en su decir su incursión fue más por petición de las autoridades de ese momento, que por interés propio. La psicología del departe ha sido reabordada desde el punto de vista clínico, haciendo eco a la pregunta de Marcelo Roffé.

El paradigma actual de la psicología del deporte investiga un aspecto del atleta, optimizar su rendimiento. Siendo aquí donde la clínica; en este caso psicoanalítica, pretende ocupar un lugar, que, como se dijo antes ya había tenido, que es la de ofrecer apoyo al sujeto. Al mismo tiempo, intenta trabajar con un eje teórico poco explorado para la psicología del deporte, el psicoanálisis, eliminando así el enfoque ecléctico con el que ha venido trabajando.

ha sido poco difundida en ambientes no profesionales,

como lo es la universidad y sus selecciones 17 , lugar de donde se debería nutrir el ámbito

profesional, como lo hace el esquema norteamericano, por ejemplo.

La psicología del deporte

La selección de Básquetbol femenil de la Universidad Autónoma de Querétaro en voz de su entrenador, Oscar Ángel Gómez Terán, quien ha permitido realizar un trabajo con la finalidad de conocer los alcances y las posibilidades de la inserción del psicoanálisis en el deporte, con una serie de intervenciones a modo de taller. De manera que se realizaran intervenciones clínicas sistematizadas, acompañando al equipo en diferentes torneos a la vez que algunas jugadoras solicitaron apoyo de manera individual.

Lo anterior trayendo como beneficio el apoyo al equipo en su camino en distintos torneos. A la par que con las intervenciones individuales, el clínico podrá ser más que parte del cuerpo de entrenadores del deportista. Un lugar que bajo una petición de ayuda pueda ofrecer un espacio de escucha cada que una de ellas lo solicitara.

La investigación exige un momento para conocer y aprender sobre la historia, en este caso sobre la importancia y evolución del deporte, mas allá de ser una mera actividad

17 El deporte universitario y amateur han sido trabajados por Marcelo Roffé en Argentina y Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales en México, en distintos tiempos.

física relacionada con acciones como la caza, guerra u otras que involucran un esfuerzo físico, sino con la connotación de juego en tanto acto que ayuda a constituir la psique del sujeto.

I.2 Breve historia del deporte.

Si se recurre a los griegos, forjadores de las bases del deporte contemporáneo, rápidamente se puede dar cuenta de la importancia que tiene el deporte para cada civilización y en cada era, no solo en la vida política, sino también en la historia personal del atleta. Los creadores de los juegos olímpicos consideraban de gran importancia sus justas deportivas al grado de suspender otros eventos, guerras, por ejemplo, para celebrar sus juegos entregando gloria tanto a los vencedores como a los pueblos que representaron.

Sin embargo, la longevidad de eso que llamamos deporte es mayor, pues se ha encontrado que su historia va mas allá de lo escrito, pinturas rupestres encontradas en Australia 18 que datan de por lo menos 3000 AC., sugieren la existencia de competencias deportivas, por lo que las confrontaciones son más antiguas de lo que la lectura inicial nos hace creer.

Se ha encontrado en investigaciones como la de Juan Rodríguez López, que desde la prehistoria, el deporte ha tenido injerencia en la vida del ser humano, prueba de ello son los pictogramas, imágenes y descripciones que han pasado a través de la barrera del tiempo. Más adelante, con la aparición de la escritura, el deporte encontró una forma de sobrevivencia y recuerdo en el universo de figuras, símbolos y significados del ser humano. El deporte ha encontrado su importancia en lo que simboliza.

Al hablar sobre la historia del deporte, es casi automático referirnos a la historia de los juegos olímpicos modernos, sin darnos cuenta que hacer esa asociación, es solamente hablar de unos pocos años atrás a la fecha. Tal asociación por tanto nos haría caer en un

18 Juan Rodríguez Lopez, Historia del Deporte, “Temas introductorias”. INDE publicaciones. Zaragoza España, 2003. p 12

error, ya que, si investigamos un poco más a profundidad nos encontramos con los juegos olímpicos de la Grecia antigua. Sin embargo, desconocemos su función en aquella época y al mismo tiempo olvidamos hacer el recorrido histórico por otros pueblos como los romanos, las culturas americanas, la edad media, culturas modernas y postmodernas.

Tal vez sea la trascendencia que han tenido estas justas olímpicas modernas por lo que son el referente inmediato, mas no hacer caso a los antecedentes de estás a través de los tiempos y los posteriores momentos histórico-culturales, es restar importancia a la génesis de deportes actuales. Es así que, al tratar de conocer más sobre las civilizaciones previas a la escritura, la tarea se complica.

Preguntarse sobre el deporte es más complicado, si bien se ha encontrado que éste mantiene un simbolismo e importancia en determinado momento histórico. Conocer las

características, materiales o sitios para realizarlo se torna poco posible.

los materiales utilizados para jugar son materiales que generalmente no resisten el paso del

tiempo y en las tumbas o poblados prehistóricos no se conservan, … los estudios arqueológicos ex profeso para investigar el juego brillan por su ausencia”. 19 Los estudios como los de Blanchard y Cheska, S. Culin, Rivero da Silva, por mencionar algunos, nos muestran a través de sus recopilaciones bosquejos de cómo pudo ser y el deporte y su importancia en civilizaciones prehistóricas.

podría ser que

El deporte ha sufrido transformaciones y adaptaciones de acuerdo al contexto que lo envolvió, adoptando significados y características propias. “las formas del deporte habrían ido evolucionando conforme evolucionaba la sociedad,…” 20 De tal suerte que el deporte ha ido desarrollándose en diferentes ejes, de acuerdo a los estudios de Blachard y Cheska, además de Da Silva en identidad social, significado adaptativo, especialización, cuantificación, alejamiento social, entre otros. 21

19 Juan Rodríguez López op. cit., pag. 11

20 Ibidem p.12

21 Ibidem p.11

Anterior a los griegos encontramos a los aborígenes australianos o los esquimales quienes datan de al menos 2500 años. En el caso de estos últimos el juego sienta su importancia en la “lucha deportiva entre adultos y jóvenes con la finalidad de mantener a la población adulta en forma y para estimular a los jóvenes para el comportamiento responsable de adultos” 22 . En otro extremo del mundo, para los esquimales el deporte tiene significado místico relacionado con su actividad principal, la pesca y el recibimiento de extranjeros, así como de socialización y entretenimiento.

Por otro lado, en Egipto, Mesopotamia y Creta se han encontrado numerosos pictogramas, esculturas y templos dedicados a las justas deportivas. En estos pueblos se ubican variantes significativas con sus antecesores, pues se introduce un elemento nuevo, los caballos y su importancia real, asociando así al deporte a las clases altas de las distintas sociedades. Esto según las investigaciones de Juan Rodríguez López, quien encuentra en el deporte un matiz militar y de caza, siendo las competencias con armas las predilectas para estas civilizaciones. Según muestran los antecedentes, actividades como la pesca, el tiro con arco, el tiro al blanco, ya eran vistos más que como una necesidad de satisfacción primordial, como una actividad recreativa.

Se cree que en la civilización cretense además de compartir las características antes mencionadas con los Mesopotámicos y los egipcios también sirvió de puente de comunicación entre dos momentos históricos. La civilización griega y su idea de deporte y los pueblos antes mencionados. Sin embargo esta idea es impugnada, pues estudios posteriores muestran cómo el deporte griego pudo desarrollarse antes del contacto entre Egipto y Creta, por lo que se piensa que el deporte heleno surge tras la llegada de grupos indoerupeos a la zona, en el periodo Micénico, anterior a la influencia cretense.

Subsiguientemente, encontramos que en el periodo dominado por el pensamiento

griego, actividades como “La danza, los festines, las orgías dionisiacas, el teatro…, y las

competencias deportivas,

entre otras, las solemnidades y reverencia a la

constituían,

22 Juan Rodríguez López Op. cit., pag. 13

naturaleza.23 De tal suerte que, la relación entre religión y deporte no se ha dejado de lado, se ha reforzado con las creencias que los griegos, tras el contacto con los cretenses, desarrollaron al acoplar arte, deporte y religión. “…las solemnidades celebradas con rigor y perfección, o la competencia deportiva ganada atraían sobre la tribu bendiciones de los espíritus y los fluidos cósmicos bienhechores.24

Existe un “sincretismo religioso en donde se funden mitos y cultos idearios, con los del sustrato de población anterior y con los cretenses.” 25 Como se dijo antes el deporte griego guarda una relación estrecha con otros elementos de la cultura y las costumbres de la época, los filósofos, poetas y otros pensadores de la antigua Grecia describieron su propio ideal del deporte y su significado. Encontrando en primer plano a Homero, quien habló de él en sus poemas, la Iliada y la Odisea.

De acuerdo con Rivero Da Silva 26 las referencias que Platón hace de Dios en sus escritos sobre deporte, dan cuenta de la intensa participación en lo sagrado del ritual que caracteriza al deporte, tanto antiguo como moderno. Aristóteles tampoco olvidó el deporte. En su política escribió:

La belleza varía según la edad. Para un joven, consiste en tener un cuerpo ejercitado y entrenado a las fatigas y en presentar, al mismo tiempo, un exterior agradable. Los que practican el pentatlón son los más hermosos, ya que son aptos para los ejercicios de fuerza y para los de velocidad. La belleza del hombre maduro consiste en la aptitud para los ejercicios propios de la guerra, unida a un aspecto amable, si bien capaz de inspirar respeto. El anciano es más hermoso cuando puede dedicarse a sus ocupaciones indispensables, de modo de evitar la miseria de la edad.27

23 Athayde Ribero da Silva, Psicología del deporte y actividad física. Editorial kapelusz, Buenos Aires Argentina. Mayo de 1975. p.57

24 Athayde Ribero da Silva, Op. cit., p. 57

25 Juan Rodríguez López. Op. cit., p. 30

26 Athayde Ribero da Silva, Op. cit., p. 61

27 Aristóteles, Fragmento del escrito “Politica", en Athayde Ribero Da Silva p. 62

El deporte en esta civilización ocupó un lugar simbólicamente importante, pues al estar tan estrechamente ligado a sus divinidades, inmediatamente pasa a ocupar un lugar primordial en la estructura social del sujeto, a tal grado que eran capaces de suspender eventos de otra índole; guerras, entrenamientos militares o educativos. Para celebrar su máxima justa, los Juegos Olímpicos. Convertían así a los ganadores en dioses mortales, y reconocían la supremacía de sus habilidades, teniendo como retribución: sacrificios, gloria y la inmortalidad.

Por otro lado el deporte romano, a diferencia del griego, mantiene una relación más estrecha con el espectáculo, acercándose a la idea del deporte profesional actual. El deporte en este momento histórico es visto bajo los ojos del fin político: como la diversión del pueblo. Contrastando con la educación y el fervor religioso Griego. El espíritu que informaba e inspiraba al deporte romano no estaba vinculado a un sistema de educación; los romanos querían simplemente divertirse; no poseían ese carácter competitivo o agnóstico, aquel vigor de ceremonia religiosa que los griegos imprimían a sus fiestas deportivas.28 El origen del deporte romano también proviene del culto religioso, es importante recordar que el Imperio Romano se forjó en las ruinas del griego, tras su conquista.

Durante este periodo histórico el deporte encuentra su importancia como una medida de control social. Las necesidades de pan y circo mantuvieron a la esfera política romana preocupada por cómo satisfacer las necesidades sociales. Los “ludi gladiatori, resolvieron el clamor popular panem et circeses29 además contribuyeron a formar y fortalecer los ejércitos, el entrenamiento militar era visto desde dos ángulos principales, como eje del deporte romano, así como de mecanismo útil para deshacerse, dar muerte a enemigos y prisioneros que potencialmente saturarían las cárceles y una finalidad de intercambio mas de tipo mercantil desde la compraventa de gladiadores hasta diversos vienes y servicios.

28 Athayde Ribero da Silva, Op. cit., p. 65

29 Ibídem p.63

Tras el declive del imperio Romano y el surgimiento de los pueblos bárbaros provenientes de Europa Oriental y el norte de África emergió la época medieval. “La época medieval trajo también su contribución al deporte. Los torneos y las justas caballerescas constituyeron una auténtica manifestación lúdica-agonal incorporada a la preparación y juego de combate del guerrero medieval. El sentido utilitario, se repite en esa preocupación por ejercitar al guerrero.” 30 Lo anterior, basados en ideales como el amor y al honor. Por lo que el deporte fundó su importancia en la caza y el entrenamiento militar. A diferencia de los pueblos prehistóricos el deporte continuó la connotación integrada por los griegos y romanos; teniendo como principales exponentes: a los españoles, árabes, los torneos Huizinga.

Tras el descubrimiento del continente americano, los conquistadores centraron su atención en prácticas rudimentarias que contravenían su pensamiento, pues mientras que ellos cargaban la influencia del racionalismo y una religión que entendía al deporte con un sentido militarizado y mercantil, encontraron en los pueblos mesoamericanos un retorno al origen del deporte, la ligazón religiosa, el sentido social y los sacrificios. El deporte, halló en el juego de pelota mesoamericano, una gran contribución a la génesis de una nueva era en su historia.

Así pues, en Mesoamérica el juego de pelota, simbolizó uno de sus ritos principales, nacido de la imaginación y la espiritualidad y provisto de una religiosidad especial. Aquí cabe resaltar, los conocimientos de arquitectura deportiva, aplicados con perfección geométrica provistos de un arte escultórico impresionante; además de que las reglamentaciones internas de los juegos indican claramente la capacidad de estas sociedades para fijar normas.

Tras el fin de la época medieval y la llegada de la revolución francesa el deporte entra en un periodo de poco auge, pues en el periodo conocido como edad moderna se privilegia al pensamiento, y el deporte se deja de lado por considerarse rudo. Sin embargo,

30 Ibidem

no desaparece, existe un leve destello de su aporte, destacando la gimnástica, los juegos de pelota, actividades de dominio de las pasiones privilegiando a la razón y el empirismo.

Así el resurgimiento del deporte sucede a finales del s. XIX en Inglaterra y de ahí se dispara a lo largo y ancho del mundo, encontrando una homogeneización de este en cuanto a sus reglas, formas de asociación y agruparse. Lo anterior permitió al deporte retomar una de sus funciones mas antiguas, la de socialización y competencia entre grupos como un proceso de civilización y cooperación. Siendo el futbol soccer, el primer deporte en establecerse. Dando lugares así a justas deportivas como lo son los mundiales de futbol o los Juegos Olímpicos modernos.

Los juegos, realizados por cada una de estas civilizaciones en su contexto cultural, no representaban únicamente el descanso, el esparcimiento y la recreación; tampoco se trataba de una simple competencia atlética. Se trataba más bien de un ritual inscrito en un sistema de pensamiento determinado por la sociedad y la cultura reinante, que pretendía rendir homenaje a sus divinidades o ciertos actores, según sea el periodo.

I.3 Bosquejo histórico del básquetbol.

Los inicios del básquetbol se remontan a Estados Unidos en el año 1891. Donde el profesor de gimnasia James Naismith de la Young Men Christian Association (Asociación Cristiana de Jóvenes) de Sprinnfield, Massachussets, se vio en la necesidad de crear un nuevo medio de entretenimiento para los jóvenes de esa academia. Las causas fueron varias, las condiciones climáticas poco favorables para la práctica de deportes como el Fútbol americano o el béisbol, lo aburrido de las clases de gimnasia y una necesidad pedagógica.

Por lo que se considera a James Naismith (1861-1939) un profesor canadiense como el inventor de lo que hoy conocemos como el básquetbol.

La necesidad principal de Naismith era la de crear una forma de ejercicio que no requiriera exposición al terrible invierno de la zona, y que encontrara cabida entre los ya populares deportes de la región, por lo que el uso del gimnasio era ideal. “Por tal motivo, en ese tiempo, el Dr. Gulick sugirió al Dr. Naismith que en unión del Barón Nils Posse en Martha’s Vineijard, estudiara la forma de resolver la situación”. 31 Él siguió el consejo y encontró que, aun que el sistema sueco de gimnasia contenía muchos principios valiosos, ninguno de ellos resolvería el problema.

“Cunado comenzaron las clases, el Dr. Gulick creó un nuevo curso que denominó “Seminario de Psicología”, al que Naismith y Alonso A. Stagg asistían… Entre los problemas de educación física que se consideraron, un deporte que pudiera jugarse durante el invierno en gimnasio cerrado y con luz artificial. Durante una de las discusiones, el Dr. Gulick expresó: “no hay nada nuevo bajo el sol”” 32 .

Así, creó las condiciones para que el básquetbol se desarrollara entre el otoño, que es cuando se llevaba acabo la temporada de fútbol (en México se conoce como futbol americano) y el verano, se iniciaba de la temporada de béisbol. “El deporte constituía un medio poderoso de educación, pero este se debía realizar con la condición de que los jugadores “puedan poner en todas las circunstancias todo su corazón y toda sus fuerzas en la persecución de la victoria, pero conservando constantemente el control de sus reacciones.”…” 33

La génesis de este nuevo juego, menciona Gladys Campos, se basó principalmente en observar las condiciones atléticas de los estudiantes de la academia. Naismith se propuso observar los otros deportes y seleccionó aquello que para él era lo más atrayente del deporte

32 Ibidem. 33 Gladys Campos. Básquetbol Básico, Historia del básquetbol. Editorial Kinesis. Colombia 2001, p.17

y en sus condiciones específicas. De esta observación se pudieron deducir requerimientos para la práctica del juego.

Atracción por el balón.

Mayor facilidad de aprendizaje.

Posibilidad de ser jugado en todo terreno.

Asedio permanente a la meta.

Equilibrio entre el ataque y la defensa para mantener el interés de sus practicantes.

Eliminar los contactos fuertes y agresivos entre los jugadores.

De esta manera fue modificada su idea inicial y creó por fin el deporte conocido en la actualidad como Basketball, al decidir que el juego fuera realizado con las manos y que su objetivo fuera el de introducir una pelota dentro de un cesto,… 34

Sin embargo, este nuevo deporte no es del todo inédito como se pudiera pensar, Gladys Campos ha encontrado que civilizaciones de Mesoamérica, europeas y orientales desarrollaron juegos que si bien mantiene un carácter simbólico y diferente al básquetbol su practica, reglas o campos de juego guardan una semejanza con el básquetbol, encontramos, por ejemplo:

El Tachli, el Chichón itzá, el Popol-Güm, Pato, a lo largo del América, principalmente en México, América central y Argentina. El Jarpastum proveniente de Roma antigua, el Korf-Ball de los países bajos, probablemente sea el juego con mayor semejaza al básquetbol; el Caldero en Europa Media. El mismo Naismth no era ajeno al conocimiento de estos juegos pues en 1936 confió a su amigo R.W. Jones: “…al inventar el juego, he inventado el tablero que ya conocía de otro juego…” 35

34 Ibidem, p.17

35 Juan Rodríguez López Op. cit., p. 13

EL TACHTLI 36 El tachtli o tlaxtli, juego practicado por los aztecas que consistía en atravesar una pelota por un aro. El terreno de juego constaba de dos muros separados, en medio de los cuales se ubicaban dos piedras una enfrente de la otra y cada una con un agujero que podía contener la pelota. La pelota de una consistencia maciza y ligera para que pudiera rebotar, era fabricada con una goma llamada ulli. La condición esencial del juego consistía en hacer pasar la pelota por unos arcos de piedra verticales situados en el centro del terreno de juego, conduciendo la pelota únicamente con las rodillas, las muñecas o los codos.

Este juego dotado de una significación religiosa y mitológica, concebía el terreno de juego como el mundo y la pelota como un astro, la luna o el sol; mientras que la victoria o la derrota de los jugadores expresaba la continua lucha entre la luz y la oscuridad, siendo vencido unas veces el sol y otras la luna. El hecho de ganar el juego correspondía a una proeza inmortal, en tanto que, el perdedor del juego pagaba su derrota con su propia vida ofreciendo su sangre como sacrifico a los dioses.

EL CHICHÓN ITZÁ 37 Juego practicado por los Mayas. El terreno de juego más importante medía 95 m. de largo por 35 m. de ancho y estaba rodeado a todo lo largo por muros de 8 m. de alto, en los cuales se fijaban dos grandes anillos de piedra. La pelota estaba fabricada con caucho de un hule de la selva. La condición básica del juego era la de pasar la pelota por los anillos de piedra, para lo cual debería lanzarse la pelota con la espalda, las rodillas o la cadera. De este modo era rarísimo el caso en el que la pelota atravesaba el anillo. La relación del juego con el aspecto religioso y cosmológico significó una honda percepción del universo y su mitología, razón por la cual la decapitación, representaba para los jugadores perdedores una alta distinción para sus vidas ulteriores.

37 Ibídem.

EL POPOL-GÜM 38 Juego de pelota practicado por los mayas que consistía en pasar una pelota de caucho por un aro de piedra sujeto verticalmente a un muro de piedra a una altura variable. En las crónicas del Popol-Vuh-, se halla referenciado este juego, enmarcado dentro de la gran concepción armónica del movimiento del cosmos y la relación giratoria de la pelota, como un elemento en el que los dioses Mayas manipulaban alegóricamente el universo.

Los indios Creek, Cherokees de América del norte, practicaban un juego de pelota que se desarrollaba alrededor de un poste; éste que medía hasta 15 m. de altura, se instalaba en el centro de un terreno cuadrangular. El juego se iniciaba lanzando la pelota al aire. para que el jugador que lograra apoderarse de ella, corriera en dirección al poste o la arrojara a uno de sus compañeros, con el fin de lanzar la pelota y tocar con ella una señal que se hacía en la parte superior de dicho poste.

De los juegos con balones más populares en la Roma Antigua, se destaca:

EL JARPASTCIM 39 o HARPASTUM 40 Juego de pelota, en donde en un terreno rectangular provisto de línea media, los jugadores trataban de llevar la bola mediante lanzamientos con las manos, de un lado a otro del terreno para pasar la línea final que quedaba enfrente de ellos.

En la edad media, los juegos con balón fueron adquiriendo gran popularidad en muchos países, entre los mas conocidos encontramos:

EL CHÜLIACK 41 Juego de gran popularidad en la Francia de los siglos VIl y VIII de nuestra era, que se realizaba en un terreno rectangular demarcado con una línea media, dos finales y dos laterales. El objetivo a cumplir no era solo llevar el balón detrás de la línea del contrario

38 Ibídem.

39 Ibídem. 40 Athayde Ribero da Silva, Op. cit., p. 64

41 Ibídem.

(como en el jarpastum). sino también hacer pasar el balón a través de un aro colocado horizontalmente en un poste.

EL KORF - BALL 42 Juego popular practicado en los países bajos, en el que en un árbol a una altura de 8 o 9 metros se colocaba un korf, en idioma holandés canasta, que la constituía un cuadro de juncos trenzados al que se intentaba llegar con la pelota.

EL CALDERO 43 Juego tradicional originario de las montañas pirineicas, en donde los pastores vascos, en sus ratos de ocio, se entretenían jugando a introducir piedras a cierta distancia y con una trayectoria parabólica, en un caldero que se enterraba en un hoyo hecho en el suelo.

EL PATO 44 Juego tradicional de la Argentina que se juega por equipos a caballo y que consiste en lanzar un balón provisto de asas de cuero, a una canasta de básquetbol con red colocada perpendicularmente con relación al suelo.

Bajo este breve recorrido histórico encontramos que el básquetbol ha continuado su evolución. El básquetbol femenino comenzó en 1892 en la universidad de Smith cuando Senda Berenson, profesora de educación física, realizó algunos cambios a las reglas de James para ajustarlos a las mujeres. El primer partido oficial fue jugado en Estados Unidos en 1893. Continuando con una larga cadena de transformación en sus reglas, llevándonos al básquetbol actual, claro sin desestimar los ideales de Naismith.

El básquetbol se difundió rápidamente por todos los Estados Unidos y Canadá y ascendido a categoría Olímpica en 1936. El deporte a nivel mundial está regulado por la Federación Internacional de Básquetbol Amateur (FIBA) y se realizan campeonatos cada cierto

42 Ibídem.

43 Ibídem. 44 http://www.planetabasketball.com/básquetbol.htm4 de marzo del 2008.

tiempo. El básquetbol sigue siendo el mismo desde sus inicios, donde más que el contacto físico fuerte prevalece la técnica y habilidad de cada jugador.” 45 Éste se ha transformado en uno de los deportes más seguido a nivel mundial.

1.3.1 Acerca del origen del basquetbol en México.

Hasta el momento, he encontrado información sobre los orígenes del basquetbol en México, En notas periodísticas y el internet se dice que el primer juego no oficial sucedió en la ciudad de Puebla en el Instituto Metodista de México y se debe su implementación a Guillermo Spencer. 46 Posterior a este evento existen impresiones en su desarrollo, mientras que unos sitúan el primer juego oficial en la ciudad de Chihuahua 47 en 1922 y atribuyen parte la aceptación en la zona al parecido en sus características con un juego que se realizaba en la Sierra Tarahumara en el siglo XIX. Otros ubican al primer juego en la misma ciudad de Puebla, en medio de los festejos del 5 de mayo en 1905 48 en el mismo Instituto donde nació siendo los propios estudiantes quienes realizaron un juego de exhibición. “Cabe señalar que el término basquetbol (con y sin acento) es el más usado…, aunque últimamente la palabra baloncesto ha sido utilizada por las autoridades deportivas, para hacer referencia al mismo.” 49

Cualquiera que fuera la fecha los artículos coinciden en la similitud con los juegos prehispánicos de pelota en diversas regiones de México, lo cual nos ofrece una panorama probable de su rápida aceptación. También, coinciden en que tanto en Chihuahua como en Puebla las canchas fueron construidas con cestos de carrizo y muy poco conocimiento del reglamento, que de por si continuaba en construcción en Estados Unidos. Además coinciden en el supuesto de que fue México donde se celebro el primer juego oficial fuera de Estados Unidos debido a la cercanía geográfica.

45 Ibídem

46 Ibídem.

48 Ibidem.

2. JUSTIFICACION.

La inquietud del hombre, por buscar explicación a aspectos de su propio comportamiento fue lo que dio lugar a la génesis de la psicología. Sin embargo, por la complejidad de su objeto de estudio, se ha hecho necesario la limitación del campo de intervención.

Para intentar dar respuesta a las preguntas que surgen conforme a la investigación se profundiza, la especialización se ha hecho importante, pues una misma pregunta puede encontrar respuestas distintas según el cristal con que se mire, es así que lo que le acontece al ser humano encuentra explicaciones tan vastas como las mismas diferencias que hay entre sujetos.

Debido a que los psicólogos trabajamos con la complejidad del ser humano y sus procesos de pensamiento, es necesario que en la posición de expertos en la que nos encontramos tengamos que dar espacio a aquello que habita al sujeto, demanda de atención desde el campo psicoanalítico, ofrecer un lugar de escucha; aunque el clínico sea él mismo, su posición estará determinada según el sujeto, en el mismo hacen eco las necesidades de él, de aquí que se interviene caso por caso.

Por tal motivo una pregunta puede obtener respuesta desde distintos ángulos, ofreciendo un resultado diferente. Los intereses del que investiga o la dirección teórica en la que nos formamos, son variables importantes que deben ser consideradas al momento de estudiar un fenómeno humano. Es lícito decir que el punto central de toda investigación en psicología, radica en la orientación teórica bajo la que se trabaje. Por ello que he decidido escribir esta tesis en el cobijo de la psicología clínica y el psicoanálisis.

Cada suejto vive una circunstancia distinta, sus padres, las personas con quien se relaciona o su historia de vida, configuran una singularidad que es imposible de englobar para su estudio, ¿cómo generalizar aquello que habita al sujeto con antecedentes tan diversos? A partir de estudiar el psicoanálisis hemos encontrado en el pensamiento

freudiano la posibilidad de comprender algo de los procesos de relación entre seres humanos, la teoría de las pulsiones.

Es bajo el cobijo de este descubrimiento que podemos hilvanar algunas expresiones del sujeto, en este caso de lo que sucede en al interior de un equipo de basquetbol y las mujeres que lo integran. Por decirlo de alguna manera las pulsiones, permiten encontrar puntos específicos dentro de la psique, para preguntarnos ¿Cómo es que en el básquetbol se engarza con esas mociones para organizar de tal o cual modo el pensamiento del sujeto? Si bien estas son intangibles, podemos dar cuenta que ellas toman importancia y son traducidas en la vida diaria del sujeto. Es posible pensar que el basquetbol es capaz de traspasar la barrera del gusto para convertirse en un referente de su vida, un ideal, siendo apto para adoptar valores, reglas, y forma de ver la vida donde puede estar inscrito el placer por ver o practicar un deporte.

Bajo la mirada del psicoanálisis encontraremos la jerarquía del juego, como acción constituyente. Por tal motivo es de suma importancia recordar la idea básica de la práctica deportiva amateur contemporánea, el jugar. Así el deporte en ciertos casos adquiere un carácter constitutivo en el sujeto, permitiéndole hacerse de un lugar en el mundo. Hemos visto como el deporte en lo general ayuda y constituye un elemento específico en cada civilización.

En la actualidad la iniciación en el deporte es catalogada como una actividad cuyo objetivo es la mera recreación o por salud física. Sin embargo, a través de la investigación nos daremos cuenta de que el deporte ha tenido a lo largo de la historia un papel más allá de la creencia popular. Conforme la experiencia nos hemos dado cuenta de que existe un grupo de personas que con el paso del tiempo se adentran en un mundo que poco a poco los ha envuelto, encontrando una fuente de identificación con el ahora deportista.

El deporte es lo que los mueve, configurando parte de su subjetividad u ofreciendo una vía donde expresarse. Cuando se está atrapado por él, se convierte en un acompañante

inseparable para estos sujetos, ya que en definitiva hay algo que los engancha y atrapa, se convierte en un espacio que ofrece un lugar a la espera de ser llenado.

Es así que el deporte toma un significado en la vida del deportista. Una vez conformando ese mundo, se abre la posibilidad de que el psicoanálisis sepa sobre este mundo, responder a la preguntas ¿cómo se conforma? y ¿cómo y dónde se engarza con determinados sujetos? Son temas que merecen la pena ser investigados; si bien es complicado abarcarlos todos, sí podemos sentar las bases para futuros trabajos.

Asímismo las posibilidades de poner en juego al psicoanálisis en un ambiente más allá de su actuar convencional son limitadas, más no imposibles y al mismo tiempo son temas intrigantes. Estas cuestiones intentaran obtener respuesta desde su propio marco referencial, con trabajos como el de los maestros Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, quienes retoman al psicoanálisis como eje de su investigación, sin intentar invadir campos de acción con la psicología del deporte pero sí ligándose al mismo objeto de estudio: El sujeto que practica un deporte.

3. METODOLOGÍA.

3.1 El Clínico que interviene en el deporte y lo del deportista.

Con la competencia que surgió respecto a los entrenamiento, las cargas físicas, y las condiciones ambientales en que son generadas y las ciencias que se sujetan, ha surgido la necesidad de integrar “expertos” en áreas que antes no era tomadas en cuenta, con las nuevas técnicas en la preparación del deportista, la incorporación de médicos y psicólogos en los grupos de trabajo ahora interdisciplinarios alrededor del deporte profesional principalmente, van de la mano con las características del propio deportista dentro de los parámetros que exige cada disciplina, respetando las condiciones únicas de cada sujeto 50 , estos nuevos integrantes son considerados como especialistas en aquello que acompaña al practicante de un deporte.

Con las nuevas exigencias del deporte profesional, contratos de patrocinios, financiamientos, clausulas de desempeño. El entrenador ha sentido la necesidad de derivar aspectos del entrenamiento del deportista, entre los que se encuentra el famoso “aspecto

mental” que ha sido encomendado a la figura de un experto, el psicólogo. En la actualidad

y a paso lento, la figura de este ha sido incrustada en el deporte estudiantil, siendo éste el receptor de algunas funciones que anteriormente ejercían padres, compañeros deportistas y

el mismo entrenador.

Esta petición de ayuda, ha sido escuchada por las universidades a lo largo del mundo,

quienes al menos en el caso de la psicología, han desarrollado licenciaturas y postgrados que tienen como objetivo primario aquello que requiere el deporte de parte de la psicología; con el paso del tiempo han logrado formar una idea cada vez más clara de lo que debe hacer

la psicología cuando se ocupa del deporte o del deportista.

Desde sus antecedentes la idea de traer al psicoanálisis al deporte es motivo de dudas, cuestionamientos y comentarios desaprobatorios de parte de la psicología del deporte y el

50 Es importante hacer una distinción entre deportista y sujeto.

psicoanálisis mismo. Sin embargo, algunos exponentes sostienen que los términos entre la psicología clínica con orientación psicoanalítica y la psicología del deporte pueden ser homologados y al mismo tiempo cada uno tiene un campo de acción distinto haciendo imposible lograr una conjunción de posturas. Esta declaración fue lanzada por el Dr. José Maria Buseta en el marco del VI Congreso Internacional de la Psicología del Deporte y la Actividad Física en 2007 celebrado en Monterrey NL.

La anterior declaración revela una verdad insoslayable, como se había dicho antes, la psicología del deporte trabaja con un marco teórico ecléctico, enfocado en procesos cognitivos conductuales, con intervenciones enfocadas a la conciencia del sujeto. El psicoanálisis por su parte concentra su atención a lo inconsciente, que puede no tener relación con el deporte, mas puede repercutir en esa parte de la vida. Impedidos, después de esta aclaración, la posibilidad de igualar términos, conceptos y sosteniendo la idea de que cada una tiene un campo especifico.

La declaración del Dr. Buseta, más que esclarecer, se presta a confusiones en una mezcla de campos de acción y conocimientos, que en lugar de desenmarañar, complica y multiplica la imposibilidad de crear conocimiento nuevo, en tano que la multiplicidad de discursos puede crear una torre de Babel. Por ello es importante definir un marco teórico- metodológico bajo el cual se va a trabajar definiendo los puntos que se pueden trabajar en cada caso, eliminando con esto la ilusión de que la psicología del deporte se manipule bajo la luz del eclecticismo.

Es necesario decir que los distintos tipos de psicologías son efectivas en sus respectivos campos, bajo las condiciones que ellas mismas establecen. La mezcla de teorías, tendría el problema de crear amalgamientos forzados que más que desenvolver, complican. Es poco probable conocer dos o más teorías haciendo un correcto uso de ellas según se requerían, debido a los términos antes expuestos. Es preferible pensar en la posibilidad de usar técnicas focalizadas, pues al final las intervenciones resultantes de tal o cual actividad serán bajo el marco que se domine.

Si la clínica analítica parte del principio freudiano fundamental, el análisis no es para todos, porque no pensar en que una intervención en el deporte fuera del ambiente clínico no se oriente bajo la misma lógica, partiendo de este mismo principio recordamos la investigación de la clínica en el fútbol, que menciona, “no todos los equipos requieren de un psicólogo y de un clínico que trabaje en el juego del fútbol necesita ciertas condiciones para poder meter las manos” 51 de esta manera esta premisa se toma y se aplica en el básquetbol.

Es necesario considerar ciertas condiciones mínimas indispensables para realizar un primer acercamiento, y saber las posibilidades de una intervención desde el punto de vista psicoanalítico; pues partiendo de éste, la oferta inicial proviene del clínico, en este asunto el saber y conocer que hay con el deporte y los alcances de la clínica analítica en cuanto a dialogo posible a la par que se genera una opción de trabajo al establecer una dinámica de intervención.

Sin embargo, el primer acercamiento daría paso a un segundo momento de esta petición, develar la demanda verdadera, pues al permitir la entrada existe un porqué a la espera de ser descubierto; aquello que verdaderamente permitiría un trabajo con él o los deportistas desde el punto de vista clínico. “…el primero presta su ser para que el segundo acceda a aquello que desconoce que sabe” 52 . De esta manera el sujeto hace uso del espacio que el clínico le ofrece, que en determinado momento podría relacionarse con el deporte.

Una vez más la necesidad de centrar cualquier intervención psicológica en el ámbito deportivo en un marco teórico específico se hace presente. La dirección del trabajo está determinado por el psicólogo, quien este es movido por su formación como tal. Hablamos de psicoanálisis, como el eje teórico de este trabajo, debido a mi formación como psicólogo clínico. Así como otras investigaciones parten desde sus propios marcos teóricos de referencia.

51 Rosa I. de la Mora, Francisco, Javier Rosales. Antecedentes, Informe Técnico Final de la Investigación: La Clínica en el Futbol p. 15 52 Comunicación Oral Mtro. Javier Rosales., Clase de Introducción al Psicoanálisis, UAQ. 2005.

“Freud, …, pese a que fumó durante toda su vida,…, los domingos emprendía largas caminatas,… Su reflexiones entorno al deporte tiene que ver con la relación directa al orden pulsional e inconsciente, en su posibilidad sublimatoria,…” 53 la entrada de la psicología en el deporte es una tema que ha sido comentado en distintas ocasiones, se han creado asociaciones y congresos a lo largo del mundo con este fin, además podemos encontrar una extensa bibliografía que habla del tema. Sin embargo aunque la denominación sea la misma, psicólogo su actuar estará determinado de acuerdo al lugar donde se formo y su especialidad. Tenemos entonces psicólogos clínicos, educativos, sociales y laborales, formados bajo el conductismo, gestalt, por mencionar algunos que de una u otra manera se ocupan de lo del deporte, además de psicoanalistas que trabajan con sujetos y dentro de su proceso tocan lo del deporte.

3.2 El clínico y como llega este a ocupar un lugar en el deporte

El psicoanálisis ofrece la posibilidad de retomar aquello que en otros campos ha sido olvidado, la palabra del sujeto, que practica un deporte, el lenguaje y lo que de él se desprende, el deporte en cualquiera que sea su modalidad, mantiene una relación, en el que existe uno que propone, por lo general el entrenador y otro que ejecuta, por qué cree. El diálogo queda relegado a ciertos espacios, la propuesta de trabajo en este caso tiene que ver con devolverle la palabra al deportista y trabajar con ello, no tanto con el deporte mismo, pues la apuesta está en el sujeto, no en el deporte.

La suposición de saber es lo que en principio soporta tanto el trabajo del clínico, pues mientras que un paciente supone que el analista le ofrecerá una solución a su sufrimiento a partir de que el segundo albergue el deseo del primero. El experto alberga el deseo del otro ofreciéndole una ilusión “mientras el contagio trasferencial sucedía” 54

Es así que el lugar de clínico se ve atravesado por una demanda inicial de mejorar, en términos deportivos para optimizar el rendimiento aun que sabemos que esto no sucederá.

53 Rosa de la Mora, R. y Javier Rosales. Op. cit. P. 7

54 Ibidem P. 16

El experto aprovechará sus conocimientos para lograr que el demandante por sus propios medios llegue a un avance. Como lo dice el Dr. Marco Macías en su escrito sobre la función secretario en su documento sobre la función secretario, el experto hace las veces de secretario, aquel que cede su voluntad y se ofrece como canal a merced de ese otro, para que el segundo exprese algo que no puede de forma individual.

Si bien el entrenador en muchos casos se vale de técnicas psicológicas para lograr sus objetivos, optimizar el rendimiento, también es cierto decir que desconoce los fundamentos. Al mismo tiempo el entrenador en todo momento se mantiene en una relación distinta con respecto al deportista, y lo que en un inicio era la forma más fácil de comunicarse, ahora se convierte en un obstáculo de ese mismo canal. Mientras que en el trabajo con el clínico, la caída de esa ilusión permitirá dar un paso adelante en el proceso al que nos referimos.

Existe entonces, un taponamiento de la palabra, ya que lo que importa es el resultado. El deportista se aleja de la palabra y es por ello que pide ayuda para acceder a algo que no sabe que sabe. Cuando no se cuenta con un experto, el canal de comunicación es unidireccional, donde alguien sugiere lo que a su juicio es lo mejor para el deportista y solo se entabla un canal cuando algo no marcha bien en el deporte o está relacionado con él. Por otro lado en la relación con el clínico y el establecimiento de la transferencia, la relación el lenguaje aparece, la posibilidad de que el decir del otro sea inscrito mediante la escucha permite que sea el sujeto quien obtenga por si mimo eso que está buscando en el supuesto saber del clínico.

Legado a su fin la dinámica de supuesto Saber el sujeto se dará cuenta de que en realidad es él, el que sabe. El deportista descubra que en él recaen las posibilidades de reconocer aquello que le permita crecer, será un descubrimiento fundamental.

La llegada del clínico a un ambiente distinto ofrece un campo nuevo de acción y de reacción. La entrada en juego de la transferencia será aquello que facilita la interacción con el sujeto. En definitiva, sería caer en un error, el homologar la posición de paciente a la de deportista que mantiene una asesoría psicológica como parte de su disciplina deportiva.

Como se dijo de inicio, los marcos referenciales en los que se mueven estas dos posiciones son distintos.

Existen deportistas que juegan el papel de pacientes, pacientes que hacen deporte, deportista que son asesorados psicológicamente en sus disciplinas, deportistas que son asesorados y además son pacientes…, así el psicoanálisis encuentra su lugar dentro del proceso de un deportista, respetando la singularidad de caso, tomando en cuenta sus características, objetivos y su contexto. Además, la entrada en juego de la transferencia será el otro pilar en el que se sostiene una intervención psicoanalítica, dado que es lo que permite la entrada del clínico al entorno deportivo, en todo caso habrá que ir caso por caso.

3.3 Un intento, la metodología de la clínica en el básquetbol: La escucha del sujeto, y otros encargos.

La creación de una metodología enfocada al basquetbol, no es trabajo sencillo, implica un trabajo investigativo global, marco teórico bajo el que se piensa intervenir, las técnicas a emplear. Como se había dicho antes, la psicología del deporte ha sido predominantemente vista desde un ángulo ecléctico, se ha nutrido desde varias concepciones de la psicología. Por lo que esta metodología no pretende ser más que, una posible vía de comunicación entre el psicoanálisis y el deporte mismo.

Por ello es importante hacer caso de lo que el mismo deportista acusa y solicita, por lo que la escucha y la observación son las herramientas más valiosas con las que se cuenta. Como dijera el Dr. Manuel Guzmán, el establecimiento de los preceptos psicoanalíticos en el deporte son “… como una maratón, requiere de tiempo, planeación y de dosificación de esfuerzos…,” con esto referimos que, a partir de las herramientas antes mencionadas, el trabajo de planeación y desarrollo de estrategias para trabajar con el deportista se harán con tiempo, a partir de la observación y de la escucha.

Estas son herramientas que en distintas áreas de la psicología se utilizan. Como poder hacer una intervención o una puntuación, si no se está atento y se escucha. Más allá del

mero acto de oír un discurso, un gesto corporal, el psicoanálisis pone en un lugar privilegiado la escucha de cada sujeto, aquello que tiene que decir de sí, desde su inconsciente.

En el artículo de Freud Recordar Repetir y Reelaborar de 1914 se desarrolla la desaparición del síntoma, el autor menciona que este viene cuando el paciente es capaz de poner en palabras aquello que no podía. Sin embargo es en ese mismo artículo, y haciendo un análisis más profundo, encontramos que no solo basta con ponerlo en palabras, este tiene que tomar conciencia de aquello que dijo para que pueda acceder a la elaboración de aquel discurso.

¿Cómo se anuda lo anterior al deporte? o en un nivel más analítico, ¿Cómo se anuda a la posibilidad de la intervención en el deporte desde el psicoanálisis?

Pues bien, hacia la construcción de una intervención clínica podemos decir que los fundamentos permanecen. En la escucha, el clínico, tendrá como tarea principal observar el establecimiento del lazo transferencial a la par que cae la demanda inicial, para tener como tarea la de ofrecer un espacio singular a cada sujeto deportista, pasando de ser el psicólogo de un deportista, al clínico que ofrece un espacio a un sujeto. Al mismo tiempo, el fin, para lo que fue integrado el psicólogo al grupo queda de lado, la idea de que este ayudara al equipo pasa a un segundo término y es en este momento donde se debe ofrecer una respuesta individual a la pregunta de un grupo, ¿en qué le puedo ayudar?

Entonces la pregunta se convierte en ese puente de ida y vuelta donde en este caso el clínico carece de conocimientos técnicos como el entrenador, conocimientos médicos o tácticos suficientes incluso como psicólogo del deporte, más de igual modo se hace presente en lo del sujeto, en un terreno distinto al de los anteriores. Para esta experiencia antes de llegar a este lugar, primero estuve como parte del cuerpo de entrenadores y como alguien en quien se puede apoyar el deportista.

La entrada del clínico en el deporte, funciona de la misma forma que en consultorio, hace las veces de sostén de algo. Hace algún tiempo, en un ejercicio didáctico de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo de la UAQ, se me invitó a un programa de radio con la modalidad de mesa redonda, en aquella ocasión, compartí micrófono con deportistas de distintas ramas, todas mujeres, ellas declararon que el psicólogo hace las veces de receptor de la presióndel deportista cuando están en competencia 55 .

Desde la perspectiva del deportista somos su soporte. En el deporte, el clínico alberga algunos de los sentimientos del deportista que le impiden realizar un buen desempeño, como puede ser la angustia de algún hecho relacionado con su actividad deportiva o exterior, en la idea de que todo tiene que ver con todo, ya que la escucha está presente, el clínico hace una función de soporte, abriendo las puertas a un lugar, donde se sienta seguro, escuchado, donde puede hablar de cuanto se le ocurra sin ser juzgado y donde con el tiempo lograra saber algo más.

Si bien existe la posibilidad de que se dé cuenta de algo relacionado con el deporte esto no es garantía así como tampoco lo es que los resultados sean los esperados por el deporte. El clínico realiza una función de explorador, en tanto que devela algo que el deportista no sabía que estaba ahí, logrando un movimiento. Es aquí donde puede haber una consecuencia, ya que puede elimina estrés y demás factores que nublan la visión del deportista. Esto último será vivido como el verdadero trabajo, que a los ojos del entrenador, dará sustento a su intervención.

aquel acercamiento que en principio se vio sesgado por la demanda

inicial de optimizar ahora revela algo mas profundo, a través de aquello que aflora en el sujeto, el inconsciente, mediante chistes, olvidos, lapsus, y todas aquellas formaciones del

inconsciente.

En tal caso

55 Mesa redonda dirigida por Rafael Gómez estudiante de la licenciatura en periodismo y comunicaciones en las instalaciones de la facultad de ciencias políticas y sociales el 10 de octubre del 2007.

En el juego en muchas ocasiones pueden existir situaciones que bajo una mirada clínica pueden ser sujetos de análisis, en un espacio adecuado. Cumpliendo así con la expectativa inicial de la presencia del experto, optimizar y mejorar las capacidades del deportista, pues tras la puesta en palabras de aquel acto viene una elaboración, la diferencia entre el clínico analítico y otros psicólogos del deporte que utilicen las mismas técnicas, estriba en el tipo de intervenciones y hacia donde están dirigidas estas.” 56 Esta última declaración es la que nos permite acercar la clínica al básquetbol, el deporte y su mundo. Pues podemos valernos de un sin fin de actividades, dinámicas y técnicas, sin embargo la calidad y la dirección de nuestra intervención será aquello que marca la diferencia, el psicoanálisis.

56 Comunicación oral Rosa Imelda de la Mora 2009

Capítulo II

La clínica y el basquetbol, una historia por contar.

2.1 Breves antecedentes del psicoanálisis y el deporte.

Como lo vimos en los antecedentes históricos existe una relación entre el deporte y

la psicología, también aunque de un modo más sutil se ha rastreado una relación entre el

psicoanálisis y el sujeto que practica algún deporte. En la obra de Freud y Lacan se

observan diferentes momentos en los que se hace mención del deporte o la actividad física.

Los maestros Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales se han dado a la tarea de

hacer un pequeño rastreo para mostrarnos como el deporte ha sido retomado por el

psicoanálisis en la obra de Freud y Lacan, ellos resaltan: “la relación con el orden pulsional

e inconsciente y su posibilidad sublimatoria” 57 . Ellos recuperan a Freud en Psicopatología

de la vida cotidiana en el capitulo V equivocaciones orales (´Lapsus linguae´) el ejemplo

siguiente que está referido a lo excitante, pulsionalmente hablando, del deporte:

8) El siguiente ejemplo de trastrabarse se remonta también a una reserva deliberada. Cierta vez me topo en las Dolomitas con dos damas que iban vestidas como turistas. Las acompaño un trecho, y hablamos de los goces,

pero también las fatigas, que depara la vida de turista. Una de las damas admite que este modo de pasar el día trae muchas incomodidades. «Es verdad», comenta, «que no es agradable marchar bajo el sol todo el día, y trasudarse blusa y camisa». Al decir esta frase tuvo que vencer una pequeña vacilación. Después siguió: «Pero cuando se regresa nach Hose y una puede mudarse de

ropa

». Creo que no hace falta examen alguno para esclarecer este

trastrabarse. Es evidente que la dama tuvo el propósito de hacer una enumeración más completa, y decir «blusa, camisa y Hose {calzón}». Luego, por razones de decoro, sofocó la mención de esta última prenda de vestir. Pero en la frase siguiente, por completo independiente de la primera en cuanto al

contenido, la palabra sofocada se abrió paso, contra su voluntad, como deformación de «nach Hause (a casa}», de sonido semejante. 58

57 Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, op. cit. p. 7

58 FOC, Psicopatología de la vida cotidiana, 1901, V. El trastrabarse, T.VI, p. 67

También Javier Rosales y Rosa Imelda de la Mora recuperan a Freud en Tres ensayos de una teoría sexual Freud acota en una Nota agregada en 1910. El análisis de casos de perturbación neurótica de la marcha y de agorafobia no deja dudas sobre la naturaleza sexual del placer del movimiento. Como es sabido, la educación moderna se sirve en gran medida del deporte para apartar a los jóvenes de la actividad sexual; más correcto sería decir que sustituye en ellos el goce sexual por el placer del movimiento y circunscribe la práctica sexual a uno de sus componentes autoeróticos.59

Asimismo Javier Rosales y Rosa Imelda de la Mora nos comentan que: “Lacan practicaba deportes de invierno y a ello hace algunos comentarios en sus seminarios, particularmente interesan para esta investigación sus notas sobre la competitividad en el deporte, el orden Imaginario, Real y Simbólico.60 Ellos nos muestran que en el Seminario 10 “La angustia” en la sesión del 27 de febrero de 1963, al inicio de la sesión comenta que para la vejez es necesario hacer deporte. (para este momento Lacan tenía 62 años)61

Tambien recuperan la enseñanza de Lacan en el seminario 16, “De un Otro al otro” en la sesión del 15 de enero de 1969 hace una referencia importantísima con respecto al siglo XX es el siglo del ocio forzado, es por ello que en ocasiones al practicar algún deporte una no aparece la diversión.62

También podemos encontrar a la actividad relacionada con el juego en Mas allá del principio de placer donde Freud alude a una experiencia de su nieto en la cual él convierte una vivencia angustiante a través del juego del Fort-Da en algo que le permite transitar para “adueñarse de la situación” 63 dice.

En la enseñanza de Jacques Lacan encontramos diferentes referencias en distintos tiempos, a saber, De la Mora y Rosales localizan en el seminario 1, en la sesión del 19 de mayo de

59 FOC, Tres ensayos de una teoría sexual, II. La sexualidad infantil, 1905, T. VII, p. 184

60 Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, op. cit. p.8

61 Jacques Lacan, Seminario 10 La Angustia, 27 de febrero de 1963. Versión de la escuela Freudiana de Buenos Aires, p. 151, citados por Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, op. cit. p. 8

62 Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, op. cit. pgs. 8, ver Jacques Lacan, Seminario 16, De un Otro al otro, 15 de enero de 1969, Ed. Paidós, Buenos Aires 2008, p.101.

63 FOC, Mas allá del principio de placer, 1920, T. XVIII p. 16.

1954, y parafrasean a Lacan acotando que: “en el deporte, el yo compite consigo mismo” 64 . Asimismo ellos localizan en el seminario 8, la transferencia en la sesión del 31 de mayo de 1961 que Lacan “refiere que en el deporte el yo compite consigo mismo y hace una advertencia importante en el sentido de destacar que el yo es imaginario, y como tal, este orden no es suficiente para disfrutar de una ejecución deportiva.” 65 También localizan que en el seminario 3, La psicosis, en la sesión del 13 de junio de 1956, Lacan comenta “que el amor es un deporte ideal” 66 En tanto el psicoanálisis trabaja en el aspecto meramente clínico hay pocas citas sobre el deporte.

2.2 La clínica y el deporte

Con el paso del tiempo se han integrado una gran variedad de métodos y técnicas que provienen del campo de la psicología para con el deporte. En la actualidad, podemos definir un método específico respecto de la psicología deportiva ayudado y construido desde varias técnicas y teorías más podemos hablar de una apropiación e identidad en su método de intervención, el eclecticismo como método de intervención. De ahí que la posibilidad de aplicar técnicas no necesariamente ligadas al deporte ofrece un nuevo panorama al deportista y su mundo. De esta manera ocuparse de lo que habita al deportistas es un tema que ahora incumbe a disciplinas no deportivas como es el caso del psicoanálisis.

A partir de la entrada de algunas ciencias al deporte, se observan exigencias específicas para cada saber. En el caso de la psicología la exigencia actual del deporte se ha traducido como un pedido de apoyo para optimizar los procesos de aprendizaje del deportista en todos sus niveles. Sin embargo este pedido de apoyo queda muy abierto y de ahí que la psicología tenga que recurrir a distintos paradigmas para intentar descifrar ésta demanda.

64 Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, op. cit. p. 8

65 Ibidem, p.8

66 Jacques Lacan, Seminario 3 , La psicosis, sesión del 22 de junio de 1956. Ed. Paidós, Buenos Aires, 1984, p. 404

No obstante lo anterior, se ha visto que hay ciertos métodos y teorías que tienen mayor afinidad con las exigencias actuales de la sociedad y del deporte. Una demanda social, en lo general es la de optimizar los procesos de la vida, generando así una demanda actual, en un mundo cada vez mas competido y/o competitivo. Por lo que no todos los tipos de psicologías concuerdan o son aptas para hacerse cargo de una petición tan especifica. En la actualidad el psicoanálisis, que no es psicología, es visto como un ente extraño que no se ajusta a estas políticas, de rapidez, resultados y desarrollo.

Entendemos como demanda, bajo la luz del psicoanálisis que se requiere ir más que la expresión de una necesidad, pues es aquí donde el significante se hace presente pues representa la oportunidad de que el sujeto pueda poner en palabras algo, una petición si se quiere seguir con la idea, mas se estará advertido de que eso que pone en palabras puede tener otro significado además de estar dirigido no al otro sino a un Otro, dice Lacan en su seminario cinco, en la sesión del 4 de diciembre de 1957: “Para decirlo todo, es aquí que comienza a ejercerse, a intervenir, a entrar en la creación de lo significado, algo que no es una pura y simple traducción de la necesidad, sino una retoma, una reasunción, un remodelado de la necesidad, la creación de un deseo que es otra cosa que la necesidad, que es un deseo más que un significante.” 67 Y continua diciendo: “Es decir, que él demanda algo de lo que tiene necesidad en nombre de otra cosa, de la que a veces tiene necesidad también, pero que será más fácilmente admitida como pretexto…” 68

Hoy en día, en el deporte se insiste en crear especialistas, es por ello que mientras más específica sea la actividad mejores resultados se obtienen. En el caso del deporte, es común que escuchemos en juegos olímpicos como en deportes profesionales de personajes que enfocan sus habilidades a pruebas específicas, a diferencia del pasado cuando encontrábamos deportistas que dominaron más de tres pruebas al mismo tiempo, Karl Lewis en atletismo, Michael Phelps en natación, Michael Jordan como jugador ofensivo y defensivo en el baloncesto, quienes dominaron varias disciplinas en su tiempo y no solo una prueba específica.

67 Jaques Lacan seminario 5 Las formaciones del inconsciente 4 de diciembre de 1957, versión electrónica 4.1

68 Ibídem

Sin embargo, hay un grupo de investigadores quienes creen en la posibilidad de vincular al psicoanálisis 69 como un eje que poco han incursionado en el trabajo interdisciplinario con el deporte. Existe entonces la capacidad de albergar la demanda sin satisfacerla del todo más bien utilizándolo como un puente para llegar a lo del sujeto, con la respectiva advertencia de que el análisis no es para todos.

En el deporte profesional existe una necesidad de resultados a corto plazo sin entrar en un nivel profundo de solución de conflictos con poca investigación. La psicología no ha escapado a esta dinámica, nos encontramos ante la génesis de nuevos paradigmas que se encargan de soportar dichos encargos, por ejemplo en el deporte profesional, específicamente en el mundo del futbol los resultados y los compromisos económicos son los amosdel deporte. Caso contrario de las grandes organizaciones deportivas norteamericanas en las que existe apoyo y soporte de proyectos a mediano y largo plazo donde si bien de igual modo los contratos son los amos, existe un desarrollo del equipo como un medio para un fin mayor, una planeación que contempla el fracaso inmediato para obtener resultados favorables en el futuro.

La psicología del deporte no escapa a estas necesidades y se ve envuelta en dinámicas y proyectos a corto, mediano y largo plazo, en ellos se observa la obligación de responder a cada periodo por separado siendo parte de un mismo proceso, el trabajo interdisciplinario juega un papel fundamental en el desarrollo de proyectos que satisfagan estas necesidades al tiempo que no se deje de lado la palabra del sujeto.

En ocasiones el deportista es absorbido por su entorno tanto a nivel profesional como amateur. En el caso del deporte profesional este fenómeno es más visible ya que los contratos y las marcas pueden utilizar la figura del sujeto para obtener un fin distinto al del

69 Como egresado de la Facultad de Psicóloga en el área clínica el eje teórico bajo el que me formé es el psicoanálisis, si tomamos en cuenta que este no es psicología sino una disciplina distinta, mi posición como psicólogo clínico queda sujeta a cuestionamientos, entre aquellos que postulan que lo que se aprende es a ser psicólogo clínico y los que se piensan como conocedores del psicoanálisis. A fin de cuentas somos psicólogos clínicos con cocimientos teóricos en psicoanálisis y será decisión de cada uno si termina formación como analista o no. http://www.uaq.mx/psicologia/estructura/infoacadem/paginas/licenciaturas/clinica.html

deporte, en todo caso él es consumido por una sociedad de consumo en la que si no se

consume se es consumido por ser poco productivo, si el deportista no rinde en goles, en

canastas, bloqueos u otras estadísticas, es probable que pierda sus patrocinios o tenga que

renegociar su contrato con menores dividendos.

Detenerse y preguntarse sobre aquello que verdaderamente desea él sujeto hoy en

día es una apuesta que ha quedado relegada a espacios privados como el consultorio, donde

más allá de ser un deportista se es un sujeto deseante.

En la actualidad encontramos a sujetos como Michael Jordan quien es considerado

como el mejor Basquetbolista del mundo por muchos, quien ha llevado su nombre y su

silueta a convertirse en una marca comercial, para vender una idea en todo el mundo, “like

Mike”. Al mismo tiempo si revisamos brevemente su biografía encontramos a un sujeto que

fue objeto de burlas y desdenes por su baja estatura en varias universidades sin saber que

por obra de su deseo por jugar se convirtió en el que para muchos es considerado como el

mejor jugador de la historia.

En esta experiencia con un equipo femenino de basquetbol de la Universidad

Autónoma de Querétaro, la intervención que se hizo fue desde el psicoanálisis, en la que el

clínico opera con la transferencia.

Lo que permite es el “encanto” de la transferencia en toda la extensión que se amerita, es decir, el clínico es el encantador el que se pone en lugar de soporte y es encantador (sujeto-supuesto-saber) por que permite la expresión libre de situaciones agradables, difíciles, se involucra con su propia subjetividad sin miedo al reto de ser un interlocutor de lo pertinente. 70

En otras palabras, cuando la transferencia opera, la relación entre el clínico y el

sujeto deportista está fundamentada en la idea de que el clínico haga caso del decir del

sujeto de manera que la palabra se haga presente para valerse de esta y dar inicio al análisis.

Es revelado entonces el verdadero motivo por el que fue permitida por ese sujeto, ahora

analizante, la entrada del experto para con el quipo, se pasa sobre la demanda inicial de

70 Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales Op cit. pag 27.

apoyo en procesos de aprendizaje de un equipo para albergar la demanda de cura en otro orden.

Podemos pensar que la razón por la que se le permite al clínico acercarse al equipo es tan solo la punta de un iceberg, la demanda es dinámica, sufre cambios y se configura en

el equipo y tras el establecimiento del análisis en lo individual. Develar el contenido oculto

a partir de la instauración del lazo transferencial es una situación que puede o no tener

relación con la demanda inicial donde el clínico tendrá como encargo el revelar aquel contenido oculto y traerlo a la luz, la verdad se devela sin explicitarse, en tanto se revele

como una posibilidad de acceso, una solución para el sujeto, como lo hace un explorador, como lo menciona Freud, quien se encarga de descubrir, documentar y revelar los pasadizos, cuevas, y demás formaciones que aparecen.

Marcelo Roffé en su libro “La psicología del fútbol 71 ”, se preguntó sobre el momento en el que la psicología enfocada al deporte se alejó de la clínica, abriendo la ventana a la idea de que el deporte y la clínica alguna vez han estado cerca, si bien esto lo hace sin profundizar en el tema, nos permite crear y conocer trabajos donde la clínica y el deporte hacen mancuerna con resultados interesantes, tal es el caso de Querétaro donde no es desconocida dicha interacción, encontramos, a De la Mora y Rosales, con su investigación La clínica en el futbol 72 ; ellos han dejado la brecha para hacer nuestro propio camino en la aparición de la convivencia entre basquetbol y clínica.

Este vínculo reciente existe, será gracias a que los primeros pasos están dados que es posible abrir nuevas líneas de investigación y repensar como es que el psicoanálisis como eje teórico puede entrar en un diálogo profundo con el deportista, no tanto con el deporte. Que el psicoanálisis se vincule al deportista desde el deporte, es una práctica poco común y muy cuestionable para muchos, sin embargo nos encontramos frente a un tema con un gran potencial, como lo han mostrado los doctores antes mencionados.

71 Marcelo Roffé. op. cit. p.22.

72 Rosa I. de la Mora, Francisco, J. Rosales. op. cit.

La interacción entre estas dos disciplinas se basa en un pedido de ayuda, no en el deporte sino en algún aspecto de la vida de este, la interacción del analista con la palabra del sujeto podrá estar ligada al deporte o no, sin embargo como le hemos mencionado lo que interesa al psicoanálisis no es el deporte o la optimización de rendimientos. En este caso, es el deportista quien llega al clínico con una demanda de ayuda en el terreno personal, de tal forma que es el deporte solo dará paso a la palabra del sujeto en un espacio distinto, el analítico. El deporte en pocas ocasiones forma el punto nodal de un análisis y en realidad es solo un transitorio de acontecer del sujeto que sufre.

Pensar en la posibilidad de que el psicoanálisis se acerque a un sujeto que practica algún deporte es dar lugar a la palabra solo del sujeto, que aparezca el deporte o algo relacionado con él serán elementos del análisis en tanto los traiga a cuenta el analizante. De ser el caso, él tomará noticia de su sufrimiento como deportista es una práctica que debe ser tomada con delicadeza. El clínico si bien se hará cargo de la palabra del sujeto el punto nodal se encuentra en la vivencia que acompaña al deporte y lo que significa, un ejemplo de ello es la entrada en juego del cuerpo, como un significante o un depositario silencioso de una carga inconsciente inaccesible al sujeto mismo.

Sin embargo, siguiendo a Freud quien menciona que el psicoanálisis no es para todos, serán necesarias condiciones muy específicas, y en este punto surge la pregunta ¿Qué condiciones se requieren para que se dé la posibilidad del trabajo entre la clínica y el basquetbol?

“… ciertos trastornos, y muy en particular las psiconeurosis, son mucho más accesibles a influencias anímicas que a cualquier otra medicación… [Yo sé que lo físico suele influir sobre lo moral ]” 73 , Freud rescata la posibilidad de pensar en la idea de que hay situaciones que se resuelven por la vía de la palabra más que por otras vías como la biológica, mientras que por otro lado se observa como desde este momento se reconoce una ligazón entre los campos de lo físico y lo psicológico como representante uno de otro.

Citado por Freud en Sobre psicoterapia, F.T. Vischer, Faust: Der Tragödie III Teil (escena 4) 73 FOC Sobre psicoterapia (1905[1904]) Obras completas Tomo VII, p. 249

La respuesta, requiere de remitirnos al pensamiento psicoanalítico donde una demanda de ayuda/cura es insoslayable para que se dé un análisis, y será a partir de esta que el paciente podrá analizar todo aquello que le aqueja y le impide continuar su vida.

Si bien es necesaria la petición de análisis de parte del analizante, en esta investigación se presentó un proyecto de parte del clínico. En el piscoanalisis puede aparecer un ofrecimiento/pedido de ayuda de cualquiera de los dos costados, esto es, que al experto le es permitido sugerir o llegar a ofrecer sus servicios como clínico, bajo la advertencia de que solo hasta la aparición de la demanda de ayuda de parte del deportista en este caso, que se iniciará verdaderamente una aproximación clínica. Con esto se asoma la importancia del establecimiento del contrato trasferencial para dar lugar al análisis.

En el análisis, terceros lugares, acciones se hacen presentes y desaparecen para dar lugar al sujeto. Es importante recordar que en el deporte existen actores secundarios que mantienen un influjo sobre el deportista, padres, entrenadores, posibles depositarios del yo ideal y se instalan en el lugar de otros, en el imaginario del sujeto. Como se sabe, no será sino hasta la aparición de la demanda que el análisis se pondrá en marcha. A esto le llamamos transferencia.

Nos encontramos sin lugar a dudas ante lo que aparenta ser una pared incompleta, llena de vacíos, los cuales pudieran ser ocupados por la clínica y el trabajo analítico. Como se ve en el psicoanálisis de Jacques Lacan, será a partir de la falta que se puede buscar la creación de algo inédito.

Son necesarias una serie de circunstancias para que una vivencia insatisfactoria se enlace con un pedido de ayuda a un clínico, la transferencia no se instala en todos los procesos. Las condiciones en las que esta intervención se ha dado, son precisamente la conjunción de estas, el ofrecimiento de ayuda, la aparición de una demanda inicial, la aceptación de esta y algunos fantasmas que la rodean para dar paso un proceso analítico

fuera del espacio deportivo. En resumen la llegada de la transferencia donde el sujeto supone un saber al clínico y este se convierte en un lugar donde puede suceder el análisis.

De esta manera es el clínico quien lanza una pregunta inicial ¿desea usted que le ayude?, valiéndose de la demanda actual del deporte a la psicología para ello, si el deporte pide que la psicología le ayude a optimizar procesos, entonces la palabra ayuda se convierte en la clave, donde el significante entra en una cadena discursiva pues es el clínico quien con esa pregunta da lugar a la palabra del deportista.

Un malentendido, como lo mencionan Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, en el que el equipo coloca inmediatamente al clínico en la posición de psicólogo del deporte sin ser advertidos de la diferencia entre lugares. El clínico aprovechará esta posición de ventaja para iniciar su trabajo, el malentendido permite que sin estar advertido el sujeto entre en análisis; poco a poco irá cayendo esta figuración errónea hasta llegar al punto en el que el basquetbolista de cuenta de la particularidad de la intervención, alejándose cada vez mas de la idea que tenga de lo que puede hacer por él un psicólogo del deporte.

A diferencia de la psicología del deporte que se basa en teorías cognitivo conductuales, la demanda de ayuda está enfocada a optimizar rendimientos, mientras que en el psicoanálisis no se enfoca a los rendimientos si no únicamente al padecimiento del sujeto.

2.3 El establecimiento de la transferencia.

Freud menciono por primera vez la noción de transferencia en su contribución técnica a Estudios sobre la histeria (1985d) y volvió sobre ella en el caso Dora (1955d) pero sus primeras ocasiones en que examinó son sus trabajos sobre técnica, en particular Sobre la dinámica da la transferencia (1912) donde menciona que: “es entonces del todo normal e inteligible que la investidura libidinal aprontada en la expectativa de alguien que está parcialmente insatisfecho, se vuelve hacia el médico. De acuerdo con nuestra premisa esa investidura, se atendrá a modelos, se anudará a uno de los clisé preexistentes en la persona

en cuestión… ” 74 En este fragmento Freud pone de manifiesto que no basta con establecer una relación de confianza con el clínico, es necesario un engarce a nivel psíquico, de amor diría el que permita el análisis.

Tras la llegada del clínico al equipo de basquetbol es necesario cumplir con algunos requerimientos para establecer el trabajo con la o las deportistas. De igual manera, para que esta ocurra en el análisis son necesarias una serie de condiciones. En este sentido ha de resaltarse que si bien es por vía de la suposición de un saber en psicología del deporte, es que aparece de manera personal un pedido de análisis.

Partiendo de la demanda de ayuda al equipo, focalizada en optimizar procesos, será necesario hacer un trabajo profundo pues podría aparecer una demanda por un sufrimiento particular de parte de algún sujeto. No obstante lo anterior es importante recordar que en un inicio y dado que aun nos encontramos en el espacio del deporte la palabra del entrenador juega, además las expectativas del equipo y del sujeto para con el clínico.

Por lo anterior, es importante contar con una estrecha comunicación con los integrantes del grupo, tanto jugadores como miembros del cuerpo de entrenadores. Ya que de ahí se podrá identificar una demanda particular de ayuda, para entrar en un proceso analítico. Es importante llegar a sentar las bases de la creación de una relación de confianza independientemente de si se realiza un análisis o una intervención en el campo del deporte. Será a partir de lo que cada uno pueda aportar al grupo que este se fortalecerá, así la presencia del clínico queda sustentada, al tiempo que se abre un canal fundamental para la iniciación del trabajo psicoanalítico, la transferencia, pues tanto el entrenador como el jugador estarán convencidos del trabajo del clínico.

Tras el establecimiento de la transferencia por así decirlo a nivel grupal, el devenir de las intervenciones clínicas, es el momento en el que el clínico ponga manos a la obra y revele poco a poco la red que se ha entretejido entre la basquetbolista, el entrenador y él mismo. El entrenador como máxima figura de autoridad aparecerá constantemente en el

74 FOC, Sobre la dinámica del transferencia 1912. Tomo XII pag. 98

desarrollo de la intervención clínica, sin advertir que lo que sucede entre el clínico y el deportista solo se puede quedar entre ellos dos, independientemente de que puede llegar a ser parte del proceso clínico del grupo.

Recordemos que en esta experiencia, en la Universidad Autónoma de Querétaro el entrenador hace las veces de doctor, psicólogo, nutriólogo, preparador físico, y demás papeles que debido a las carencias de programas deportivos universitarios (en ese momento).

La relación entre el deportista y el entrenador queda en el espacio del deporte, a pesar de que sea el entrenador quien lanza el pedido de ayuda al clínico; solo hasta que el sujeto formule la demanda es que se echa a andar la transferencia. Si la petición proviene del entrenador y el deportista no toma noticia, solo podrá haber intervenciones del tipo de la psicología del deporte, en el caso de la clínica importa el sujeto.

En esta intervención clínica en el basquetbol el establecimiento de la transferencia ocurre entre el analista y el analizante y solo ellos sabrán lo que sucede en análisis. Más existe un trabajo paralelo y en conjunto que está relacionado con el deporte, involucrando a más deportistas además del entrenador. Es importante reconocer y estar sabido que el entrenador es un protagonista fundamental y es necesario trabajar con él.

La relación deportista-clínico involucra un estrechamiento necesario, sin olvidar que existe una relación deportista-entrenador y evitar que se confundan los lugares. En la clínica en el basquetbol a partir de la transferencia, se trabajara con los padecimientos subjetivos para producir algo inédito en el sujeto. Es importante mantener distancia entre las actividades del deportista con el entrenador y lo que sucede en análisis, dicho de otro modo si bien el entrenador participa y hace sugerencias sobre lo que quiere y en las intervenciones en el campo del deporte, en el análisis lo que se privilegia es del deseo del sujeto. Si bien su presencia cuenta, no es determinante en una sesión analítica, sin embargo es de tomar en cuenta que la

permanencia del deportista en análisis está determinada por el reconocimiento que hace el entrenador del trabajo del clínico.

Buena parte de la intervención en el deporte es sugerida por el entrenador, en un trabajo interdisciplinario, como sucede en la psicología del deporte. Cabe señalar que se establece una función de secretario, se toma el decir del deportista en el análisis. Si bien lo principal del trabajo en este caso es la relación clínico-deportista, el entrenador también tienen su implicación en tanto que los dos se unen con el deportista y dialogan con él en distintos espacios, bajo la advertencia de que el trabajo con el sujeto tendrá repercusiones en más de un escenario incluyendo el deportivo.

En esta experiencia fue posible hacer un ejercicio poco común en la clínica, extraer la demanda de un continuo de sesiones. Si bien no siempre será el deportista quien solicite ayuda, en ocasiones puede suceder que sea el entrenador o alguien más del cuerpo de entrenadores quien haga esta solicitud, se abordara en la clínica. El movimiento en todo caso sirve para dar paso a la palabra del deportista y a partir de la transferencia que se dé lugar a la posición del analizante.

Ese entrecruzamiento de puntos de vista será la puerta de entrada para el trabajo analítico, sin importar donde se posicione la demanda, será trabajo del clínico el albergarla, comprenderla y comenzar a acompañar con el trabajo analítico tomando en cuenta solo la palabra del analizante. En resumen la dinámica transferencial y el reconocimiento de la demanda son elementos esenciales en el trabajo analítico.

Además de esta intervención en la clínica en el basquetbol, es importante mencionar que ha habido intervenciones de psicólogos, con diferentes especialidades, con deportistas seleccionados universitarios en diferentes disciplinas en Querétaro, destacamos en el Tae Kwan Do, el trabajo de la Psic. Rosalba Galván; así como la labor psicológica con la selección de Karate apoyada por la Psic. Alejandra Lobato, también ha trabajado con equipos de foot ball Americano el Psic. Miguel Ángel Alfaro; así mismo el Psic. Ricardo Virues en el futbol soccer y el Psic. José Antonio Arteaga en la misma disciplina. Dichas

intervenciones, más allá de su aproximación teórica, comparten la característica de que los proyectos fueron presentados por los psicólogos y por ende no hay ahí una demanda explicita del deportista o de alguno de los allegados a él. Además, se sabe también de un buen desarrollo de los proyectos, propiciando la aparición de una demanda de parte del deportista y de su sostenimiento por parte de los psicólogos. Es por ello que podemos decir que el avance y éxito de dichos proyectos se debe al establecimiento de la transferencia.

El clínico llega a un equipo bajo una premisa: “Que él en su calidad de Sujeto supuesto Saber 75 es quién podrá ayudar a que el equipo mejore”. Mas no se sabe exactamente cuál es su función o en que podrá apoyar al equipo, ya que ni el entrenador ni el deportista conocen del todo al clínico en su forma de trabajar y en ocasiones no conocen las implicaciones de llevar un psicólogo aparentemente deportivo a escena. Ellos creerán que todos los psicólogos son iguales y que resolverán sus problemas, por tanto mantendrán una fantasía que facilita la transferencia.

Como lo mencionan Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales, el experto trabajara con una serie de malentendidos para asegurar su permanencia, sin embargo poco a poco estos malentendidos irán resolviéndose y aquello que primero funcionó como puntal ahora podría tomar otro cariz. Dichos malentendidos surgirán de las fantasías del entrenador y del deportista de cómo debería trabajar un psicólogo y es aquí en donde él alberga estas proposiciones. Es por ello que es importante ver diferencias entre un psicólogo del deporte y el clínico, pues mientas que el primero pensará a dichas demandas como lo primordial el segundo trabajará con ellas para acceder a algo más.

Una vez aceptada la entrada del clínico tanto el entrenador como el deportista creerán tener idea de cuál es el lugar del clínico y de ellos, a la par de cómo y en qué puede

75 En el texto de Jean Allouch, Perturbaciones en Pernepsi, Publicado en la revista Litoral 15, Saber de la Locura ,menciona que el clínico es visto por su paciente como alguien que CREE en alguien que CREE en algo que ha Mordido a alguien, traduciéndose esto como un analizante que cree en un analista que cree en el inconsciente (Unbewust) propuesto en los escritos de Freud, Lacan llega a estas reflexiones explica Allouch:

“DE 1976 a 1978 el problema se despalza: en el ´76 Lacan translitera el Unbewust, lo que le permite proponer en el ´78 una traducción que difiere sensiblemente de la que solía hacerse; ahora puede decir que lo ha traducido como “Sujeto-supuesto-Saber”” De esta manera Lacan y Allouch suponen tres posiciones subjetivas distintas, Freud, Analista y Analizante como participantes en un análisis.

ayudarlos, sin embargo con la observación y que esta primera demanda puede ser resuelta con una relativa facilidad se ira revelando el verdadero motivo por el que el clínico está ahí además de que este tomara su lugar, aquello que se devela tras la entrada de la transferencia y la demanda de análisis.

2.4 Una mirada más allá de la cancha.

Es de vital importancia que exista el reconocimiento del deseo del deportista en tanto sujeto, pues es de este de quien emerge la demanda de amor. Por tal motivo el intercambio subjetivo que de ahí se suscita puede ofrecer respuesta a las preguntas planteadas por el analizante, al mismo tiempo lo sumerge en un nuevo cuestionamiento, porque quiere que otro responda esas preguntas. El clínico tras el establecimiento de la transferencia será el lugar donde se puedan organizar una serie de movimientos subjetivos en los que se permite que el sujeto se cuestione y analice.

La posición de deportista supone una posición subjetiva compleja tanto con el entrenador como con el clínico. En todo caso el clínico deberá tomar nota de lo del entrenador y el deporte al tiempo que está atento a aquello que le demanda el deportista.

Con lo que respecta al entrenador, desde antes de la llegada del clínico, este ya se encuentra en una relación con el jugador en tanto que la función del entrenador es la de acompañar al deportista para ofrecerle lo mejor y asegurar que este destaque. Puede suceder que el deportista tomará elementos claves del entrenador que se repetirán en él como parte del ideal del yo.

De tal manera que el entrenador se presenta como un referente en más de un sentido que apoya, guía, corrige o prepara, entre otras actividades. La posibilidad de insertar un clínico en este caso es un tema que causa un poco de picazón y miradas de desconfianza en tanto que el aspecto motivacional es parte de lo que se supone hace un entrenador. En la actualidad la entrada de un psicólogo a un equipo o con un deportista en su actividad o fuera de ella se ve velada por una cadena de malentendidos, ideas erradas y la

desinformación acerca de la psicología en general. La entrada de un clínico al trabajo con un sujeto deportista se ve intercedida de alguna manera por la aprobación o solicitud del entrenador en tanto posición de saber.

El entrenador se integra como alguien que ofrece su apoyo al deportista, que en más de una ocasión trasciende la barrera de lo deportivo y deja una marca. En todo caso la importancia del entrenador como guía y como tutor es un punto que no debe ser dejado de lado en la relación con el deportista, será a través de él que se puede acceder al trabajo clínico.

Como se dijo antes, la interacción entre los tres actores requiere de estar advertido de lo que ahí se juega, existe la posibilidad de que el clínico sea incluido como parte del grupo de entrenadores y como tal se malentienda su lugar con respecto al deportista, por otro lado el entrenador en la idea de ser un sujeto de saber puede llegar a creer que él conoce lo del clínico, de ser así, deberá recordársele cuantas veces sea necesario que entrenador y clínico son por entero diversos. El deportista es quien toma noticia de estas diferencias en sujetos y lugares, donde reconoce saberes distintos y por lo tanto formas subjetivas de relacionarse con cada uno.

Capítulo III Una experiencia de equipo, del deseo del sujeto en el equipo al equipo sujetado en el deseo.

La entrada al mundo del deporte universitario está marcada por una serie de causas y efectos, cada sujeto se presenta por motivos diversos. Por un lado la llegada del clínico se da enmarcada en una meta distinta a la del deporte o el deportista o a la del entrenador. Como se ha marcado, tiene tintes de investigación, intervención o consulta, ya sea por iniciativa propia o por invitación. Por otro lado en la mayoría de los casos los jugadores que llegan a este nivel tienen una trayectoria marcada por juegos callejeros, equipos de la colonia, grupos de amigos, equipos de nivel medio superior u simplemente “cascaritas”, además de finalidades académicas como lo son becas u oportunidades de estudios. De igual manera, el entrenador que se inscribe como tal puede estar motivado por diversas situaciones, a saber, apoyos para estudios, una finalidad laboral, el deseo de mantenerse inmerso dentro del deporte, entre otros.

El deporte toma un significado distinto para cada sujeto. Esto se ve traducido en la importancia que imprime cada uno, es decir que el basquetbol adquiere un simbolismo único, con ello podría comprenderse como en las selecciones universitarias o en cualquier otro grupo de jugadores el compromiso y determinación varía de jugador en jugador.

Es por ello que, la clínica analítica encuentra una rendija para ofrecer una mirada diferente a lo del deportista, un significante que deja marca y da lugar al basquetbol dentro del imaginario del sujeto, anudado en lo simbólico y lo real. De lo anterior resulta, algo del orden pulsional que inviste algo del deporte al tiempo que el sujeto juega parte de su deseo en él, un juego que se sustenta desde lo inconsciente.

Ese deseo y la investidura libidinal que de él deviene aunado a padecimientos subjetivos, se convierten en el terreno de intervención para el clínico, al menos para este caso. La escucha de la demanda del sujeto, es el engrane que permite al psicoanálisis aparecer cerca del deporte.

El desarrollo de una intervención en este contexto obedece a más de una causa, por el lado del clínico, que es quien en este caso genera la demanda inicial, el continuar inmerso en el mundo del deporte, además de una inquietud académica, buscar una manera de relacionar la clínica psicoanalítica con el deporte.

La estructura de un proyecto de investigación e intervención se presenta como una oportunidad de hacer un ejercicio poco común, la posibilidad de hacer partícipes a las facultades en el desarrollo de actividades extra curriculares que incumben a la universidad. Un programa de intervención y acompañamiento de la selección femenil de basquetbol de la Universidad Autónoma de Querétaro que posibilita cumplir con una demanda que si bien esta ahí, no es evidente, un espacio de escucha, diferente al que provee la relación jugador- entrenador.

3.1 La demanda inicial, la configuración y el inicio del proyecto.

El proyecto surge bajo dos premisas, la primera un fin académico de parte del clínico, cumplir con un requerimiento de la materia de investigación. Al mismo tiempo una demanda latente en el equipo, un espacio de escucha para las jugadoras y los jugadores de las selecciones de básquetbol. Sin embargo esta situación se limitó a la selección femenil pues, en mi calidad de universitario y practicante del basquetbol me encontraba con una relación de amistad con más de uno de los jugadores de la selección varonil.

Por lo anterior, el proyecto surge del entramado entre un protocolo de investigación y un mes de participación y observaciones en entrenamientos y partidos, tanto de preparación como de las diferentes ligas. Configurándose en una primera propuesta que en su momento fue elaborada por mí. 76

Cabe mencionar que esta primera visión se ve atravesada por varios eventos personales que de una u otra manera enmarcan la dirección de la observación. Una de ellas, la visita de

76 Ver anexo 1 propuesta inicial.

la Mtra. Claudia Alicia Rivas a la facultad, con un taller sobre intervenciones en psicología del deporte; el fervor por una disciplina poco conocida en la facultad y el interés por saber más que de ella devino. A partir de esa conferencia taller varios estudiantes decidimos echar a andar diferentes proyectos relacionados con el deporte y la psicología, cada uno con una perspectiva distinta de intervención, la mayoría de ellos desde la psicología del deporte que es poco trabajado en la facultad; los estudiantes teníamos referentes comunes.

Por otro lado la entrada al mundo de la psicología clínica como parte de la formación profesional y las exigencias académicas que de una u otra manera seduce a intentar desarrollar un estilo propio, torpe y rudimentario de inicio. Un área de subespecialización dentro de la especialización que ya se cursaba. Un reto, pues la sola idea de vincular al psicoanálisis y al deporte es motivo de crítica y malos augurios, de igual manera es interesante mencionar que a pesar de las críticas, las palabras de aliento, y la expectativa de los mismos críticos no se hicieron esperar, puedo mencionar a la Dra. Janis Pacheco 77 , al Dr. Javier Rosales, al Dr. Manuel Guzmán, la Dra. Guadalupe Reyes, la Dra. Raquel Ribeiro.

La invitación de los maestros a investigar y producir escritos inéditos sirve como motor secundario, en mi concepción la idea de dejar huella intentando conjuntar la pasión con la formación. De ahí que lo que en un inicio se comenzó como un mero ensayo para una materia dentro del área hoy se convierte en una investigación de años de trabajo.

3.2 De la teoría a la cancha, el deseo de jugar entre un malentendido.

El desarrollo de una intervención clínica sitúa su accionar en las características de la relación transferencial que se establezca entre analista y analizante. La relación transferencial se fue estableciendo con las jugadoras. Desafortunadamente existe una vicisitud que de no estar advertido el clínico puede llegar a desbordarse, pues al tratarse de un deporte de equipo podría este encontrarse con tantas demandas como participantes haya.

77 QEPD

El clínico se valdrá de un velo que basa su éxito en supuestos y malos entendidos sobre el accionar de este, el juego intersubjetivo con el entrenador y el equipo. Él y ellas suponen una serie de saberes y atribuciones como parte del equipo de entrenadores. En un primer momento la posibilidad de ser un canal seguro y libre de restricciones de comunicación entre los jugadores y el entrenador. Además de la idea que la sociedad tiene sobre los psicólogos como consejeros o guías por citar algunas.

La primera idea supone un lugar en el imaginario de las jugadoras quienes suponen, que el clínico al tener comunicación directa con el entrenador es capaz de influir en las decisiones de él en lo tocante a ellas. En esta experiencia, el hablar con el entrenador fue lo que permitió tener un primer acercamiento al equipo y estrechar los lazos con las jugadoras dando como resultado un primer lazo transferencial.

Al entrar a un equipo ya formado de carácter universitario nos encontramos con una vicisitud, la entrada y salida de jugadoras cada semestre. Un segundo mal entendido aparece, la idea de que con el clínico el proceso de adaptación y las rivalidades que se gestan al interior y todo aquello que sucede en el vestidor catalogado como negativo desaparecerá. Definitivamente una de las primeras demandas que aparecieron de parte de las chicas y del entrenador mismo para conmigo fue la de ayudar a desaparecer las rivalidades internas que más que apoyar al equipo convirtiéndolas en una quinteta competitiva al exterior, constantemente se obstaculizaban entre ellas impidiendo el crecimiento personal y grupal.

De esta manera el trabajo que siguió, motivado por mi inexperiencia en la clinica, consistió en fomentar y crear actividades que propiciaran la comunicación como una herramienta de desarrollo grupal, sin advertir que la comunicación al interior del grupo debía ser elaborada desde otro ángulo. Trate de incorporar los conocimientos que obtuve como integrante de la práctica clínica de Psicodinamia de los Grupos Humanos, que consiste en conocer herramientas de la intervención grupal desde el modelo psicodinamico de AMPAG, esto se me entre cruzo con el deslumbramiento del trabajo de la Mtra. Claudia

Alicia Rivas. El supuesto deseo de vincular a la psicología del deporte con el psicoanálisis se tradujo en una amalgama poco práctica y forzada.

Los malos entendidos entonces, no solo suceden de parte de las jugadoras y entrenador sino también de parte del clínico, este último como un tercer mal entendido, en tanto que el experto fue presentado así, a sabiendas de que continuaba su formación como psicólogo y de la nula experiencia con la que contaba en el ramo. Y sin embargo vivido por las actoras como un Sujeto supuesto Saber.

3.3 El inicio del trabajo, antecedentes y organización.

Posterior a una charla con el entrenador Arturo Sánchez, entrenador en jefe de la selección varonil de basquetbol de la UAQ, es que inicia la posibilidad de trabajar con el equipo, sin embargo y tras un pequeño análisis decidí no trabajar con ellos, pues por un lado me encontraba como jugador y algunos de los integrantes del equipo eran camaradas. Sin embargo un proyecto se gestó, por ello se habló con el entrenador de la selección femenil Oscar Ángel Gómez Terán, quien aceptó el apoyo. Él, cómo licenciado en Educación Física, sabe de la importancia y las implicaciones de la psicología, además en ese tiempo formó un grupo interdisciplinario alrededor del equipo, él como entrenador en jefe, Javier Navarro como su asistente técnico, Salvador Chávez como asistente y nutriólogo y yo como Psicólogo.

Se presentó una propuesta inicial 78 , la cual sentaba sus bases en la poca información que se contaba del tema, un taller de unas cuantas horas, pláticas de pasillo y un poco de investigación como antecedentes. Con esta información se ofreció al Lic. Ángel Gómez una propuesta basada más que nada en psicología del yo que nada tenía que ver con la formación. Cabe mencionar que cuando esta propuesta se ensambló cursaba el sexto semestre de la licenciatura y decidí presentar lo anterior como propuesta de proyecto de investigación.

78 Anexo A

La experiencia duró alrededor de 3 años. Debido a las complicaciones del tiempo de parte del equipo y de parte del psicólogo, se llevaron a cabo todos los miércoles en el horario de cuatro a cuatro treinta, pocas veces se pudo sostener el horario, en virtud de que se necesitaba más tiempo para entrenar, además de hacer observaciones semanales los días lunes y viernes.

Se habían realizado ya más de un año de intervenciones y de trabajo con el quipo, éstas estaban desarrollas a partir de la demanda del entrenador y de algunos elementos que a mi juicio valía la pena intentar intervenir. Tras dicho análisis y puesta en práctica del proyecto se contó con asesorías y charlas esporádicas de parte de maestros de la licenciatura, Manuel Guzmán, Javier Rosales, Guadalupe Reyes, Janis Pacheco, que tenían conocimiento o interés sobre el tema. Así mismo en la idea de convertir esta experiencia en un trabajo de tesis, se contaba con las observaciones y consejos, sobre todo de material de lectura de parte de la Dra. Rosa Imelda de la Mora. No obstante es importante indicar que todas las intervenciones fueron ideadas a partir de mis observaciones y mi poca experiencia.

En la facultad, poco es lo que se hablaba hasta ese tiempo en cuanto a psicología del deporte, por ello, la bibliografía con la que se contó también fue escasa. En general este primer ofrecimiento fue movido por un deseo propio, la propuesta que se presento al equipo de basquetbol femenil acompañaba elementos personales, ya que me integraba a los entrenamientos de la selección varonil de basquetbol como jugador.

La falta de experiencia y el deseo desbordado de abarcar todo lo que tiene que ver con el basquetbol y el psicoanálisis fueron los principales obstáculos de este primer acercamiento. Por un lado el situarme como un observador y participante indirecto impidió que las primeras anotaciones y planeaciones fueran del todo acertadas. En más de una ocasión me encontré realizando observaciones en entrenamientos y juegos a la par que comentaba situaciones y hechos de orden personal con los compañeros de entrenamiento del equipo de hombres, bromas, risas, y demás situaciones impidieron que verdaderamente pudiera realizar un engarce entre lo poco que sabía con lo que me disponía por trabajar.

Tras el primer semestre donde solo observé me dispuse a elaborar una propuesta más sólida, basado en la poca bibliografía sobre psicología del deporte y mi poca experiencia en el campo del psicoanálisis. De ahí un intento por combinar algo que desconocía del todo y una luz al final del túnel. El saber que no era el primero en intentar este engarce me llenó de alegría, saber que trabajos como el de Rosa Imelda de la Mora y Javier Rosales presentaban una esperanza sobre lo que se podía hacer. De inmediato, me puse en contacto con la autora de la investigación y le presenté lo que hasta ese momento había trabajado.

De ahí, las aproximaciones de la psicología más bien educativa comenzaron a desaparecer paulatinamente, más el conocimiento de la doctrina psicoanalítica introdujo una nueva complicación, pues esta y la psicología del deporte no encuentran un punto común por lo que las intervenciones se enfrentaron a un reto aun mayor, ¿Cómo realizar intervenciones del tipo de las solicitadas por el entrenador sin alejarse del psicoanálisis?

Durante toda la intervención se trató de resolver esta pregunta, pues el hecho de albergar el deseo de todos los sujetos ya introduce una complicación que se enreda más con el intento de alejar las intervenciones del punto de vista de la psicología del yo. Intentar no alejarse del psicoanálisis y crear actividades que concordaran con la demanda del equipo y del entrenador.

Durante la intervención grupal la mayoría de las sesiones obedecieron más a las necesidades y peticiones de parte del entrenador y de lo que él entendía como psicología del deporte. Cabe mencionar que anteriormente él era quien se encargaba del entrenamiento psicológico, o como menciona el Mtro. Arturo Sánchez, “antes de que llegaras éramos nosotros quienes nos encargábamos de darles a los muchachos su chocomilk mental….”

3.4 El deseo por jugar 79 y una petición de ayuda 80 .

Durante la intervención con el equipo se presentaron un sinfín de actividades, vivencias, aprendizajes e incluso errores. A continuación se presentará un pequeño relato de una de esas experiencias, dado que hablaremos de una de las chicas integrante del equipo, se ha pedido su consentimiento para relatar esta experiencia que habla de ella. Ha permitido que se revelaran elementos de las conversaciones y trabajo clínico a sabiendas de que este trabajo se convertirá en una tesis.

La presente experiencia surge a partir del apoyo que el clínico hace con una jugadora, más allá del trabajo grupal a petición de ella. Se presentará este argumento a partir del trabajo interdisciplinario que se realiza de manera no propuesta, pues como se notará en el testimonio no hubo un acuerdo y cada uno actuó de manera propia teniendo como eje común a la deportista.

Ella es una estudiante de la licenciatura, se encuentra en su último año de carrera y este por lo tanto es su último año en el básquetbol universitario. Es parte del equipo titular, teniendo la posición de pivote. Es la segunda de cuatro hermanos y hermanas, de una familia conformada por madre, padre e hijos. También trabaja como árbitro de Basquetbol en niveles amateur. Desde la propuesta inicial hecha al equipo de básquetbol, mostró gran interés por las “platicas y dinámicas” que ahí se llevaban. Ella destacó por ser una de las más participativas, mostrando dudas, e inquietudes sobre el trabajo y el papel del clínico en el equipo.

79 La Doctora Raquel Ribeiro advierte en su texto el jugar en el psicoanálisis de niños, que “Los niños al hablar dicen cosas significativas, esto es, tienen un saber, tienen formas de decirlo…” mas adelante en el mismo artículo menciona, “que le niño cuando juega habla y en ocasiones juega con palabras, descomponiéndolas uniéndolas, inventándolas” entendiendo que a partir de la lectura que hace de Winnicott donde menciona que: “el jugar es una acción y una creación, que se lleva a cabo por el mero simple placer que conlleva.” De esta manera entendemos que el jugar en tanto actividad permite organizar y acomodar ciertos elementos de la vida del niño de manera que estos cobren sentido, es por ello que las reglas y normas son fundamentales pues estas, son las que delimitan el juego y por lo tanto permiten esa acción de acomodo del mundo real. Consideramos importa hacer esta mención pues si bien en este caso tratamos con adultos, es a partir del jugar basquetbol que se desatan una serie de situaciones en torno al trabajo analítico además de que como veremos más adelante, en el jugar también se acomodan elementos de la realidad. 80 Los fragmentos de entrevista e intervención que aquí aparecen han sido revisados y consentidos explícitamente por la persona de quien se habla.

Durante la intervención y después de haberles informado en más de una oportunidad que contaban con los servicios del clínico en un espacio de escucha personal, independiente a las acciones grupales. En una ocasión mientras me encontraba observando un juego de exhibición del equipo varonil es que recibí la llamada de ella, quien se encontraba en un proceso de rehabilitación tras una intervención quirúrgica en la que se retirarían callosidades de los huesos del dedo gordo del pie, el cual le llevaría solo un par de meses en sanar y rehabilitar. La llamada se encontraba llena de misterio pues por el teléfono pude percibir un matiz de tristeza y desilusión. Me explicó un poco de lo que le pasaba pues acaba de salir de una de sus citas para revisar la evolución de su cirugía. Arreglamos una reunión ese mismo día para hablar sobre lo sucedido. Tras su llegada buscamos un espacio donde hablar sin ser interrumpidos, puesto que a su llegada yo me encontraba en el gimnasio de la ex Preparatoria Centro, un lugar público que impedía cualquier tipo de intervención. De esta manera buscamos un espacio a afuera del inmueble donde poder hablar sobre lo que la aquejaba.

Trazo clínico:

Comenzó a hablar de su situación:

Jugadora: Pues es que me encuentro muy mal,ahí comenzó a llorar,

te conté por teléfono acabo de salir de mi cita con el doctor y me parece que es un mentiroso, me engañó y me siento muy mal.

fíjate que como

Elías: ¿Pues que paso? ¿Quieres hablar de ello?

Jugadora: Resulta que me estaban explicando de mi operación y me hizo más de lo que en principio había dicho.

Elías: ¿Cómo es eso posible?

Jugadora: Pues resulta que no solo me limó el hueso que es lo que me iba a hacer, sino que también me hizo un procedimiento en el que me fracturó el hueso del dedo gordo para reacomodármelo y que no me haga daño, la cosa es que yo no había autorizado eso.

Elías: ¿Pero que no te explicaron eso?, no te dijeron eso desde que te explicaron las radiografías,

Jugadora: Pues si, pero yo no di autorización de que me hicieran eso, dice el doctor que cuando me había abierto pues se le hizo fácil y ni me dijo nada después ni nada, hasta ahora que me dijo que mi rehabilitación me iba a llevar más tiempo es que me explicó.

Tras esta última declaración, comenzó a acentuarse la crisis de ella.

Elías: ¿Y por qué más tiempo? que no ya estabas por regresar a entrenar.

Jugadora: Pues si y ya estaba muy contenta por ello, pero ahora tengo que esperarme más tiempo, y no solo eso yo que ya quería quitarme estos zapatos de Frankenstein, (haciendo referencia a los zapatos ortopédicos que utilizaba como parte de su proceso).

Elías: ¿Y ya hablaste con el Coach?

Jugadora: Pues no, esa es la otra cosa pero ya sé que me va a regañar. Pero lo que más me pone triste es que no voy a poder jugar para el CONDE 81 .

Elías: Pero de plano, tanto tiempo de rehabilitación te vas a llevar o ¿qué pasa?

Jugadora: Lo que pasa es que no me ha sanado del todo mi pie, has de cuenta que mi pie esta fracturado, y no ha soldado el hueso, ese es el problema se supone que ya para estas fechas debería estar bien al menos el hueso.

81 Circuito Organizado Nacional de Deporte Estudiantil.

Elías: ¿Y por qué no ha sanado?, ¿qué le impide sanar?

Jugadora: Es que ese doctor me tiene muy enojada, no me ha dicho la verdad, siempre me sale con cosas nuevas y la verdad es que ya estoy desesperada, no quiero saber más de doctores… la verdad aquí entre tú y yo, estoy muy enojada con él…

A partir de ese momento iniciamos una plática que se prolongó por más de una hora en la que hablamos de las implicaciones de su operación, de todo aquello no dicho alrededor de ella, así como también la importancia de la familia que era relevante para ese proceso de recuperación, donde se resaltan algunos aspectos.

Al inicio, la crisis apareció por la falta de información, todo aquello no dicho o no escuchado en relación a la operación, el procedimiento de acuerdo al decir de ella, consistía en limar la parte exterior del hueso de los metacarpos del dedo gordo del pie, sin embargo al observar de manera más detenida existían callosidades en huesos adyacentes a este por lo que se procedió a rectificar estas situaciones, de acuerdo a la opinión del médico, podría acarrear problemas en la postura afectando las rodillas de ella y poner en riesgo más, además de su carrera, su andar de por vida, es por ello que, es que se procedió a alargar el procedimiento quirúrgico inicial bajo la anuencia de su mamá.

La situación se agravó cuando no se le comunicó de inmediato este procedimiento extendido. A partir de que no se cumplieron los tiempos de recuperación programados a dicha operación y solo hasta que una fractura en uno de los huesos no sanaba, fue que se le explicó el trabajo realizado y la nueva fecha de recuperación. Dicha noticia derivó en un enojo de parte de ella, quien había decidido operarse a fines de año para no entorpecer su proceso de preparación rumbo a los juegos del CONDE del año entrante, por lo que esta extensión del tiempo de recuperación ponía en riesgo la participación en dicha competencia.

El torneo tenía especial importancia pues como se ha dicho antes, ella se encontraba en su último año como jugadora universitaria por lo que estos juegos serian los que marcaban

el retiro de la misma del deporte universitario a nivel nacional. Dentro de los usos y costumbres del equipo, este torneo se configuraba como el inicio de las jugadoras novatas dentro del equipo así como el retiro de las veteranas, un cambio generacional en esencia.

Por ello la configuración de este proceso implica mas allá de una simple recuperación, se presentaban un conjunto de sentimientos en relación a los cambios de su vida, pues el fin de su etapa como deportista universitaria iba de la mano con el fin de su periodo como estudiante de licenciatura.

Además se presenta un segundo factor, las relaciones familiares. Su enojo, tiene que ver también con aquello no dicho de parte de su mamá, pues en el fragmento anterior, se muestra una madre que dio su permiso para que el procedimiento quirúrgico se realizara en extendido y tampoco la informo de ello, por lo que se sentía además de defraudada traicionada. Si pensamos que había puesto su confianza en ella, como aquella que la cuidaría, esos sentimientos se vieron frenados por aquel de traición, pues en posteriores intervenciones con la jugadora, se observó que en parte su deseo se encontraba anclado a los ideales de sus padres, los encargos familiares y las cuestiones hereditarias.

En este fragmento se hablo de la influencia de su familia para jugar basquetbol, se sabe que su mamá fue jugadora amateur al igual que su papá. También se sabía que algunos miembros de la familia son practicantes y fanáticos del deporte.

Elías: ¿Quién eres tú? Jugadora: es una hija que casi no está en su casa, que se la vive fuera casi todo el día, solo llega dormir y por dinero, jaja.

Elías: Con lo que respecta a tu familia ¿ellos van a verte a los juegos?, ¿te gusta?, ¿no te gusta?, ¿te incomoda?

Jugadora: Pues solo una vez ha ido mi mama a verme, en la final que jugué en la prepa, de ahí en fuera no, y la verdad es mejor así, una vez le enseñé un video a mi papá de un juego y empezó a decirme fallaste aquí, hiciste mal esto, lo otro.

Elías: Los críticos más férreos que puede llegar a tener uno son los papas.

Jugadora: Si.

Elías: Pero entonces a tu familia le gusta el básquetbol, ¿lo juega?

Jugadora: Pues a mi papá y a mi mamá si, últimamente mi hermana menor se está ingresando por ir, me dice que la invite y pues si.

Algo que no se había revelado sino hasta tiempo después, la presión del entrenador y del equipo, pues si bien ella como jugadora veterana gozaba de la confianza de Ángel el entrenador, ella, había hablado con él para explicarle la situación y el tiempo de recuperación, tras este nuevo período existía un miedo justificado por perder su lugar y la posibilidad de asistir a el último torneo.

De esta manera y con estos elementos es que se configuró su demanda, todo aquello desatado por el enojo para con su médico, este, en tanto lastre se convertía en una carga extra que impedía que la fractura de su pie soldara de una manera adecuada, en otras palabras el peso del enojo la decepción y sus fantasías con respecto al equipo y su futuro, sumaron a que ella incluso pisara con mayor fuerza de la que debía, y que perdiera el interés en recuperarse. Tras esta noticia, las fantasías que de ella derivaron se materializaron en una carga que además la hacía sufrir. Al mismo tiempo y tras el trabajo con el clínico, ella logró reconocer su deseo. Así con la posibilidad que le significaba dejar de jugar y la desfiguración en este caso de los pies a partir de los zapatos horrendos”, es que reconoce el deseo por jugar.

La intervención clínica giró en torno a propiciar que ella reconociera en primera instancia su enojo que si bien había sido hablado una y otra vez no era escuchado por ella, en tanto que su enojo pesaba y jugaba en su contra. El ideal familiar y su compromiso deportivo se convirtieron en el ancla de su deseo.

Es de destacar que algo que contribuyo a que este caso fuera éxitos, fue la certeza de que Oscar el entrenador, y el equipo esperarían por ella y que su lugar estaba ahí dentro del equipo, sin lugar a dudas al trabajar sobre esta idea, la rehabilitación avanzo considerablemente.

En tanto que el clínico ayuda a revelar lo que está detrás del síntoma, el discurso a pesar de estar atado al basquetbol, se encontraba trenzado sin que ella fuera capaz de reconocerlo con otros aspectos como lo era él familiar. La omisión en tanto engaño supuso una serie de fantasías y fantasmas de deslealtad que incluyeron a la familia y al equipo como soportes de su frustración inicial.

Por ello el entrenador al proveer de certezas ahí donde solo había dudas y especulaciones tomo un papel de importancia, recordemos que en el imaginario de la deportista la idea de no estar sana a tiempo crea una fractura entre su deseo por jugar y la situación real de su lesión. Tras la muestra de confianza y paciencia que se le ofreció, la posibilidad de que revistiera su deseo de nuevos afectos deslizando los anteriores por la fractura y permitiendo al mismo tiempo que ella dejara el peso extra que sostenía, la presión del último año de juego, el engaño y la falta de apoyo de la familia.

La posición de la jugadora cambió conforme avanzamos en las intervenciones pues poco a poco y tras el trabajo que se realizó se observó el deseo por jugar, y una mejor condición fisca en ella. Durante una charla con el entrenador, este mencionó lo fuerte que se apreciaba, después de haberla visto desbordada. La intervención radicó además del espacio de escucha en una situación que no se advirtió sino hasta tiempo después, la importancia del lugar, en tanto que nos referimos a una situación de carácter deportivo se decidió que el trabajo se llevaría a cabo en el horario del entrenamiento.

En una de las últimas intervenciones, ya cuando se encontraba haciendo trabajo de rehabilitación y acondicionamiento físico, la jugadora menciono respecto al juego y una vez más apareció la cuestión familiar, pues al hacer referencia de su casa, me refería a su familia:

Jugadora: …Pues bien, me permite des estresarme, es un buen momento para pensar en mis cosas,…,

Elías: Como cuando estas tu sola en tu casa.

Jugadora: Ándale más o menos,… ”

El tiempo de recuperación que en un inicio se había presupuestado para más de 3 meses se llevó a cabo en un mes y medio, permitiéndole que desde el primer mes pudiera comenzar hacer trabajo deportivo de alto impacto. La intervención clínica privilegió las palabras de enojo que permitieron que estas hicieran eco para que además de ser escuchadas por ella también, en algún momento, por el entrenador y el clínico quien dio lugar a un espacio analítico.

IV Consideraciones Finales.

El desarrollo de estrategias de intervención en el deporte está determinado por varios factores según las necesidades y objetivos de la competencia, de la disciplina y del sujeto, al mismo tiempo el psicoanálisis está ocupado de cosas que nada tienen que ver con el deporte pero si con el sujeto y la palabra. En el caso que nos ocupa podemos hablar de la curiosidad del clínico por conocer si hay algo que pueda apartar el psicoanálisis al sujeto que practica un deporte.

Por tal motivo el clínico se vale de una serie de mal entendidos para generar una intervención con basquetbolistas de la Universidad Autónoma de Querétaro en la que se hace un intento por dejar de lado otras disciplinas como la psicología del deporte para acercar al psicoanálisis. Si bien existen pocas referencias en la obra de Freud y Lacan sobre el deporte, se debe estar advertido que la psicología del deporte y el psicoanálisis son por entero distintos.

Iniciando este recorrido, es importante conocer los antecedentes de la psicología del deporte a la par de un rápido cruce con la historia del deporte y del basquetbol, de manera que podamos ofrecer al lector un resumen, aun que modesto si con ideas básicas. Es en Europa, principalmente la extinta URSS, Alemania y Holanda, donde se concentraron los avances en mejorar y optimizar los desempeños de los atletas y personal del ejercito. Sin embargo no es hasta que en EU se intereso que el primer laboratorio de psicología del deporte se instalo, de ahí comenzó el interés por la disciplina y es en Roma donde se lleva a cabo el primer congreso con representantes europeos y americanos que se dan a conocer los primeros adelantos.

En México la psicología de deporte se ha hecho presente a partir del interés del Dr. Octavio Rivas en la UNAM y su posterior aportación sobre todo en el mundo del futbol. De ahí que otras universidades y deportes han visto una veta para mejorar, y es que se han desarrollado máster y especialidades para ocuparse del tema. En la actualidad nos hemos encontrado con psicólogos del deporte que se enfocan en ayudar a optimizar, fomentar el

autoconocimiento y la integración de otras disciplinas, esto con un perfil educativo principalmente.

El deporte por su parte conserva una relación con la civilización desde épocas prehistóricas. Hay indicios en Australia, China y Egipto del deporte y su valor ceremonial. Dicho recorrido es importante iniciarlo tan atrás como nos es posible pues solo entendiendo de donde proviene y su importancia a lo largo de la historia es que podemos entender el valor tan importante en Grecia, su transformación en Roma. Solo a partir de este recorrido es que encontramos que los juegos olímpicos modernos tienen una prehistoria, y que su influencia tiene que ver con sus antecedentes, por ello que en la edad media y el renacimiento, fueron etapas poco productivas en el ámbito deportivo al privilegiar el pensamiento y las bellas artes, este quedo relegado al entrenamiento militar y preparación de ejércitos.

Con la llegada al nuevo mundo, el deporte tuvo un resurgimiento pues aquí, retoma un sentido religioso y ceremonial, así como lo demuestran los diferentes estudios sobre el juego de pelota. De esta manera el deporte y su significación actual encuentra sus raíces en Inglaterra, a finales del S.XX con la aparición del foot ball soccer y los juegos olímpicos modernos.

Al mismo tiempo descubrimos que el basquetbol desde su invención tiene sus raíces en la psicología ya que los historiadores consultados coinciden en que la idea de inventar el nuevo deporte surge de una clase de psicología. Por otra parte el Prof. Naismith al aceptar el reto de crear un juego nuevo reconoce con el tiempo que este no es totalmente inédito y que retoma elementos de otros deportes. Sabemos entonces que es en México donde se lleva a cabo el primer juego fuera de Estados Unidos, lugar de su invención y aun que no se tienen datos precisos, si se sabe que hoy en día es el segundo deporte más practicado, el primero practicado por mujeres y en canchas dentro del territorio nacional.

Con estos antecedentes, nos situamos en esta intervención, donde el eje primario es una serie de malentendidos, entre el quehacer del psicólogo del deporte y el clínico para

presentar un proyecto de intervención con la Selección Femenil de basquetbol de la UAQ. Si bien el proyecto es presentado por él a una solicitud no expresa del equipo si es de destacar que es solo hasta que este ofrecimiento haga eco en alguna de las chicas que se pude dar un giro de la psicología del deporte al campo de lo clínico. Conceptos como la transferencia, la escucha y el análisis caso por caso, son elementos fundamentales en esta y cualquier intervención de corte psicoanalítico. Pues así como lo mostraron la Dra. De la Mora y el Dr. Rosales en su intervención en el futbol, solo a partir de la instauración de estos que se puede ofrecer un espacio de escucha para cada sujeto.

Solo partir de estas condiciones que se puede uno alejar del campo de la psicología del deporte donde lo que importa ya no es ayudar a optimizar procesos si no el espacio de escucha al sujeto. Es por ello que, se instauran una serie de malentendidos y que deben dejar que los malentendidos operen en las intervenciones con el quipo y solo hasta que una petición de ayuda de parte de alguna de las jugadoras aparezca será que se pondrá en marcha lo que ocupa al psicoanálisis.

Reconocer que la psicología del deporte ha hecho avances con respecto a la optimización de procesos es fundamental pues a fin de cuentas el primer malentendido surge entre lo que hace una y otra disciplina. Es por ello que, al alejarse de la primera es importante para así propiciar espacios al decir del sujeto. Si bien una intervención desde el psicoanálisis podría no resolver una problemática en el deporte, si permite a que el sujeto practicante de un deporte hable de algo que le sucede, demanda, y el malentendido cumpla una función.

La clínica entonces otorga un espacio ideal para que este espacio de escucha suceda, sin embargo hay que asegurar una serie de condiciones mínimas necesaria para que dicho espacio ocurra. La aparición de la demanda entonces es fundamental, pues sin esta solo se actúa en el terreno de lo deportivo. Por ello es importante reconocer y dejar claro que el psicoanálisis y la psicología del deporte no tienen nada que ver y que como se ha dicho a lo largo de la tesis cada una opera en espacios y lugares diferentes de la vida del sujeto.

De no estar advertido de lo anterior, podría producirse un efecto que da la imagen de un pila, pues el amontonar uno saber el otro deriva en la cancelación del discurso del sujeto en tanto que hay tantos saberes ahí que es imposible atenderlos, además de estar confundidos en el amontonamiento. La principal complicación de este método radica en que tanto psicología del deporte como psicoanálisis son forzados a ocupar el mismo espacio que dicho sea de paso debería ser ocupado por el decir del sujeto.

Dicha demanda de ayuda/cura, supone el establecimiento de un elemento fundamental del psicoanálisis, la transferencia, si bien el ofrecimiento puede venir de cual quiera de los dos costados, es solo hasta que el sujeto formule la demanda y que este suponga que el clínico le pueda ayudar en algo será que se echa a andar el análisis. La relación de confianza-confidencialidad es lo que permite a las jugadoras pensar que con el clínico se abrirá un espacio de escucha diferente a lo que sucede con el entrenador o entre ellas. Incluso se llegara a pensar que este será el portavoz de alguna inquietud, molestia o algo respecto al entrenador, si bien un malentendido, será a partir de estos que se posibilita la aparición de la palabra.

El entrenador merece también mención pues si bien no es parte del análisis, si aparecerá y será actor de lo que se habla, por ello es importante estar advertido de que también se debe trabajar con él para que sea a partir de él que también la transferencia aparezca, pues si este no valida el trabajo del clínico, no podrá llevarse a cabo ninguna intervención. Con todo este conocimiento previo se pueden establecer intervenciones como la que se narra en el tercer capítulo donde el trabajo en equipo y el respeto de los lugares fue lo que permitió la aparición de la palabra.

En fin que la delimitación y desarrollo de una metodología clara y acorde a los saberes del clínico es fundamental para evitar malos entendidos de parte de este. Si bien para con el deportista permite la aparición de algo inédito, en el caso del clínico la confusión supone un fracaso a la larga. La pérdida de la perspectiva como primer obstáculo se configuró en ese intento de fundir psicoanálisis y psicología del deporte como un espacio terapéutico único. Pues si bien para lanzar el ofrecimiento se tenía que hacer desde el

campo de la psicología del deporte se debe estar advertido que este saber se desechará con el paso del tiempo. Es por ello que, la primera complicación que surge, la apariencia de éxito de lo deportivo a través del psicoanálisis.

Pensemos que es imperativo para futuras experiencias el conocimiento básico y bien sustentado, para abrir la posibilidad a cada intervención de manera que la palabra del sujeto figure como lo primordial, mientras que al mismo tiempo el deporte, en todo caso, aparezca y cobre sentido en lo individual. La intervención en el binomio deporte-sujeto se entiende como una relación intersubjetiva entre un sujeto y el significado que adquiere el deporte en su vida.

Con ello podemos concluir que para futuras intervenciones debería dejarse el intento de perforar y equiparar a la psicología del deporte y al psicoanálisis, que lo único que logran es confundir al clínico, pues en lugar de conciliar la información y los conocimientos teóricos diferentes en pro de crear más conocimiento o aplicar situaciones nuevas, el mal procesamiento se convierte en un arma de supuesto saber, que nubla al clínico pues bajo los velos de creencia de saber solo se dan vueltas en círculos por técnicas mal aplicadas. Además, desde un punto de vista psicoanalítico significa un mal establecimiento de la función secretario que en lugar de albergar el deseo del otro se superpone el deseo propio en el de los otros, cargando al clínico de quehaceres y encargos que soslayan el trabajo y su intervención.

Es por ello que, el análisis personal es pieza fundamental, pues como en mi caso el no estar advertido de lo que puede ocurrir y como operan mecanismos como la transferencia pueden sumar en contra de la intervención, pues es aquí donde el clínico deberá trabajar lo que le ocurre con respecto a las intervenciones e incluso analizar su propio deseo. Como se dijo antes el psicoanálisis no intenta intervenir en lo del deporte, por tal motivo vale la pena señalar que en un momento determinado el clínico tendrá que hacer a un lado sus ansia por el deporte y ocuparse para lo que está ahí, una vez más el análisis personal es el espacio adecuado donde se puede contener.

En definitiva la inexperiencia, el proceso formativo como psicólogo clínico, el deslumbramiento en el que me encontré por aprender y trabajar la psicología del deporte, fueron factores para complicar por momentos algunas intervenciones, en la idea de amalgamar todos los saberes en momentos se perdió la perspectiva. Es por ello que también es importante buscar un acompañamiento y supervisión a lo largo de las intervenciones, de manera que se cuente con un interlocutor con el que se puedan deshacer posible confusiones derivadas del proceso de formación.

Como se muestra en el capitulo dos, la transferencia y el establecimiento de la misma, como en otras mediaciones de corte psicoanalítico, es un momento fundamental ya que permite al sujeto sentirse escuchado. Sin esta solo se opera desde el campo de la psicología del deporte que tiene objetivos distintos. Si el clínico no cuenta con la preparación debida, será fácil caer en baches que cortan el trabajo, la pérdida del lugar, por ejemplo.

La transferencia, abre el telón para iniciar la interlocución entre el psicoanálisis y el sujeto. Este es el elemento más claro de la intervención, pues es aquí donde se separa la clínica de la psicología del deporte. Mientras que en una se puede trabajar en equipo por objetivos y planeaciones, en el psicoanálisis el deporte ni siquiera es lo primordial, como se muestra en el trazo clínico donde el sufrir de la jugadora tenía que ver con enojos y malos entendidos fuera de lo del basquetbol. En este caso la necesidad de ser escuchada y la relación de confianza derivada de las intervenciones en el deporte, fueron los elementos que propiciaron el pedido de ayuda, la transferencia sobrevino con forme se avanzo en su escucha.

Como se ha dicho antes, psicología del deporte y el psicoanálisis, no pueden ocupar el mismo espacio, sin embargo es posible a partir de intervenciones del terreno de la primera ayudarse para destapar una demanda de ayuda/cura y llevar al sujeto a un espacio analítico. La demanda está sostenida en el deseo de cura del sujeto, a partir de una intervención suscitada en lo del deporte.

En cualquier intervención, el entrenador o la deportista, deberá formular una petición de ayuda, si bien como en este caso hubo un ofrecimiento y una propuesta de intervención, solo hasta el reconocimiento de clínico como tal fura de otras disciplinas que el análisis se pone en marcha, en esa petición de ayuda la palabra aparece para ser escuchada. Si bien en un inicio apareció una propuesta de intervención en el campo del deporte de parte del clínico no fue sino hasta que una jugadora aceptara y pidiera ayuda que se dio lugar a su palabra. Es importante recordar que el análisis es un lugar donde ocurren una serie de situaciones para la analizante que le permiten preguntarse por su ser, en el caso como el que presentamos en el capítulo tercero para preguntarse por algo de ella que bordea

al basquetbol, pues el fin de su etapa como estudiante, la situación familiar son elementos

de su vida que trastocan sus posibilidad de jugar.

Es importante reconocer que de lo que se trata aquí no es de insertar al psicoanálisis

en el deporte o al contrario, pues estos intentos estarán condenados a fracasar. En todo caso

es de propiciar que aquel quien es un sujeto que tiene un sufrimiento pueda hablar de él con

independencia de su actividad, en un espacio adecuado. Como se dijo en el capitulo segundo, hay quienes son deportistas que acuden a terapia, hay psicólogos que intervienen en lo del deporte, hay deportistas que se valen del deporte para hablar de su sufrir, y para cada uno hay un espacio, donde uno no puede ocupar el lugar del otro.

El trabajo interdisciplinario en experiencias como estas es fundamental, de no estar

apoyado por el entrenador y demás compañeros, el trabajo al menos en el deporte fracasara

y muy posiblemente cualquier derivación al terreno de lo clínico, en tanto que, es el

entrenador quien hace en muchas ocasiones las veces de lugar de escucha para las jugadoras. En caso de esta experticia hubo una serie de factores que facilitaron la aceptación del proyecto.

Por principio de cuentas el estar como estudiante y entrenar con la selección varonil de basquetbol universitario, permito que se me conociera y reconociera como un sujeto que además de ser psicólogo sabia del deporte y de las emociones que ahí suceden. Al mismo tiempo contar con la aprobación del entrenador de hombres, Arturo “Naci” Sánchez quien

propuso incluso que este mismo trabajo se realizara con su equipo también ofreció una referencia importante. El apoyo de las autoridades también fue importante pues para ellos el que un estudiante hiciera algo por apoyar a su propia institución desafortunadamente no se veía a menudo. Y hablo en pasado porque se sabe de intervenciones en varios deportes de parte de compañeros así como del antecedente más importante, el de los Doctores De la Mora y Rosales.

Una vez dentro del equipo de trabajo un tanto a ciegas pues como ya se ha advertido me encontraba en formación en el campo de la psicología clínica y así como del desconocimiento de la psicología del deporte. Es importante acotar que la transferencia que ahí se construía, inicio con la validación anterior, además de las intervenciones en el campo deportivo, los malos entendidos y suposiciones necesarias para que ocurra algo inédito.

La dificultad de esta intervención radica en la posibilidad de ofrecer una escucha adecuada, o mejor dicho acorde a las necesidades de la práctica analítica. Ya que al intervenir desde dos campos con poco conocimiento de los dos, se corría el riesgo de salir de un campo para entrar al otro y que el pedido de ayuda fuera del deporte se llevara al juego. Si hablamos de una perdida de lugares entonces corremos el riesgo de que la transferencia caiga.

El intento por mezclar psicoanálisis con psicología del deporte fue el principal obstáculo para esta intervención, pues en la idea de que se sabía de lo que se estaba trabajando y con la confusión de que el psicoanálisis es psicología se reprodujo esta idea del Dr. Buseta donde los términos aun que diferentes hacían referencia a lo mismo las cosas se complicaron, con intervenciones fuera de lugar, a destiempo o fuera de contexto.

Ahora bien en el trabajo interdisciplinario no todo está perdido, si se está sabido que el lugar del entrenador es tan inamovible como el del clínico y el del psicólogo del deporte y que ninguno puede ocupar el lugar del otro se puede trabajar. Como lo vemos en el trazo clínico, tras la formulación de la demanda y la puesta en marcha del análisis, el nombrar en ese espacio: “quiero regresar a jugar básquetbol” marca el inicio de algo inédito, pues no es

ni al entrenador, ni al clínico a quien se revela este deseo, es a ella misma y solo hasta que lo escuchó fue que se produjo un vuelco. La transferencia y el mal entendido con la psicología del deporte echaron a andar mecanismo psíquicos que facilitaron su rehabilitación, ya que de no haber estado trabajando con el equipo la demanda no hubiera encontrado la resonancia.

Es por ello que, la transferencia se inserta como un punto donde la clínica a partir de la formulación de la demanda trascienda al deporte. Podemos observar en las intervenciones deportivas diversas formaciones del inconsciente a la espera de ser analizadas y que solo son escuchadas con atención ya que no es espacio para ser analizadas. Podrán ser comentadas y bordeadas en el trabajo interdisciplinario pero jamás interpretadas. Es sabido que los síntomas se repiten y aparecen en diferentes escenarios por lo que en un espacio analítico estas situaciones retornaran a la espera de ser trabajadas. Algo de lo inconsciente se moviliza y es reconocido por la escucha clínica que permitirá tramitar señales de eso y trabajarlo para que no se repita de forma automática siendo o no parte del deporte pero que podría repercutir en él, recordemos que la demanda inicial proviene de ese recorte de la vida del sujeto.

La advertencia de que el trabajo clínico solo bordea al deporte es importante, en el sentido de que no tiene que ver con la optimización de procesos, que se alejara de toda relación con el deporte y que si bien podría aparecer solo es para dar lugar a algo más. Si bien la demanda inicial proviene de ese lugar, al profundizar nos daremos cuenta que los conflictos tienen un trasfondo y el basquetbol solo es un eslabón más, si bien podemos pensar que ahí está anclado el sujeto la elaboración de conflictos necesariamente abrirá nuevos panoramas y repercutirá en situaciones relacionadas con el deporte que no serán necesariamente las esperadas por el sujeto o su entrenador. Eso por ello que, una vez iniciado el análisis, el resultado podría o no ser aquello que esperaban mas que será en beneficio del analizante.

La psicología del deporte es parte de ese malentendido y conjunto de supuestos que deberá caer para poder dar paso y abrir un espacio de análisis, en tanto que para la mayoría

psicoanálisis, psicología o psicología del deporte son lo mismo, el clínico sabrá que no es así. Si bien la incursión en el basquetbol es el punto de anudamiento de esta intervención un aparente conocimiento en psicología del deporte será el supuesto ideal para abrir paso a algo más trascendental.

Sin embargo el basquetbol es un elemento a considerar, hemos dicho que en trabajo analítico se bordea, mas es importante comprender que este aparecerá y que puede formar parte de algunas estructuras como el ideal del yo, invertirse de pulsiones o significar algo más.

Como deporte juega en el imaginario de diferentes maneras, el deporte o un sujeto ayuda a conformar elementos de un ideal que a fin de cuentas se simboliza y deja una marca. En el fragmento de la entrevista a Lebron James 82 podemos encontrar elementos de lo que podemos llamar ideal del yo, de todo aquello que quiere llegar a ser alguien y que lo motiva. Esa huella se convierte, según la simbolización que adquiera, en una motivación o un obstáculo u otra cosa, como una meta parcial que puede no estar totalmente ligada con el deseo. En el caso de la jugadora, la lesión pudiera interpretarse como aquello que nubla su deseo. La posibilidad de no regresar a jugar en la Universidad moviliza un monto de enojo y frustración que poco tienen que ver con el deporte, la molestia con el médico tratante o con su madre o incluso con ella misma.

El basquetbol dio lugar posiblemente a que se convirtiera en jugador, pues por un lado su gusto parte de un determinado momento en de su vida y toma cierta relevancia como lo es en el caso que explicamos. También hubo elementos de la historia familiar, ella mencionó que sus papás habían jugado basquetbol, por tanto no hacer caso implica perderse en la escucha. Ver la posibilidad de no regresar a tiempo a jugar implicaba alejarse de quien ella esperaba ser en ese determinado momento. El que ella pudiera nombrar su deseo por jugar implica no solo a ella sino también a otros, el suponer reacciones de parte del entrenador configura un mal entendido más, un elemento que tras su aclaración permitió

82 Ver Anexo B

que se configurara en palabras. Aquello que estaba detrás del enojo y del juego, ¡quiero jugar!

El básquetbol entonces es más que un juego, para algunos es un motor que permite verter un cumulo de situaciones de otro orden, ideales, frustraciones, enojos, alegrías, deseos en tanto lugar donde la energía libidinal se fija. Al llegar al deporte universitario en la mayoría de los casos, los deportistas han transitado por años de experiencia y situaciones en torno a él, hay una huella que es insoslayable y que es movida por algo más. Padres, madres, amigo u otros dejan una marca, y otorgan una insignia en eso que denominaremos “amor al deporte”.

El amor como un elemento que deforma y transforma, que es sostenido en uno u otro momento por las figuras que revisten al deporte más allá de la actividad. El basquetbol, desde esta idea no significa lo mismo para una jugadora que para otra en la selección femenil de basquetbol, en el imaginario toma formas y colores distintos. Como lo vimos anteriormente, el deporte como tal encuentra un significado en la sociedad de acuerdo a la época o al tipo de población por ejemplo, al tiempo que esta premisa me hace pensar que algo parecido sucede, de acuerdo a la historia de cada sujeto, sus necesidades, activadas o intereses toman un significado para cada quien.

El deporte como actividad de la vida aun que no es analizable si ofrece ciertas vivencias y emociones que en un espacio de escucha adecuado pudieran significar otra cosa, es decir, tras la demanda de ayuda pueden aparecer situaciones o personajes que si bien están ligadas al basquetbol, a fin de cuentas trastocan algo de la vida del analizante.

A partir de esta experiencia está visto que el deporte como actividad merece su propio espacio y como tal sus propias disciplinas que lo acompañan, como lo es la medicina deportiva o las licenciaturas afines a él, entre ellas la psicología deportiva, esta ultima en tanto ciencia tiene un lugar dentro de ese engranaje e intentar reemplazarlo por la clínica analítica supone además de un fracaso una ilusión, en tanto que a la clínica por principio de cuentas no es ciencia además de no estar interesada por el deporte sino por el sujeto.

En el caso que nos ocupó, se ponen de manifiesto en los malos ajustes, la falta de información entre otras cosas, sin embargo queda claro que el deporte, la clínica y la psicología del deporte pueden coexistir teniendo en cuenta el lugar de cada uno, los alcances y las metas en el caso de los dos últimos. Como se sabe el psicoanálisis no es para todos, se requiere de una serie de condiciones para poder acceder a un análisis, las intervenciones de este tipo entonces también obedecen al mismo principio, es por ello que antes de pensar en una propuesta debemos preguntarnos si se debe analizar desde el costado del psicoanálisis y si es que se cumplen con las condiciones para que se lleve a cabo dicha intervención, además de ser independiente de cualquier intervención deportiva.

Esta tesis representa el fin de varios años de intervención, investigación y formación, representa también una pequeña aportación a un campo poco explorado y que deja más preguntas que respuestas. Sirve como base para que futuras intervenciones sean formuladas además de una llamada de atención las autoridades universitarias para fomentar el trabajo interdisciplinario y la investigación a favor de la misma universidad.

Respecto a la psicología clínica, este trabajo permite comprender como es que la transferencia opera y su importancia para que ocurra el acto analítico, al tiempo que retoma algunos otros postulados de trabajos que lo antecedieron como los malentendidos, en los que a pesar de no ser parte de la clínica si se presentan muy comúnmente, pues así como el grupo no estaba advertido de la diferencia entre el psicólogo del deporte y el psicoanálisis, este misma distinción es poco visible para muchas personas que demandan ayuda en la práctica clínica y que llegan con una expectativa y que a lo largo del trabajo se dan cuenta que es algo totalmente distinto.

Los bosquejos históricos también son un elemento que se destaca de este trabajo, pues sin ellos, las raíces del basquetbol y su relación con la psicología habrían quedado sin lugar de mención, además de que el recorrido que presentamos sienta un precedente para investigar mas sobre la importancia del deporte en las civilizaciones y su significado en cada una de ellas. Además de que la historia nos muestra como para algunos el deporte es

una actividad por la que incluso se vive o se muere, como lo vimos en el juego de pelota de América y si relación con los religiones y las divinidades.

Si bien, la intervención con deportistas universitarios no es un nueva, sí en el basquetbol. El hecho de que ellas hayan permitido la intromisión de un extraño representa también un logro en sí mismo, así como del reconocimiento de las autoridades universitarias quienes en más de una oportunidad ofrecieron el apoyo y la confianza en el proyecto. También es importante reconocer y agradecer la labor de los entrenadores quienes prestaron el espacio, el tiempo y siempre contribuyeron a que las actividades se realizaran de la mejor forma posible.

Esta tesis representa una contribución aunque modesta importante para dar cuenta de cómo se puede articular el trabajo interdisciplinario en el deporte, si bien no es un modelo absoluto además de perfectible, dependerá del estilo del clínico, del deporte y de muchos otros factores como se articule la intervención, permite pensar en cómo la clínica se puede acercar al sujeto y trabajar en una de sus actividades. El enfoque que no es tradicional representa también la unión de varios elementos que solo son validos para esta intervención, el equipo, los entrenadores, el proceso de formación del clínico son únicos y difícilmente se repetirá pero una vez más creo que permiten pensar otro tipo de acercamientos con otras disciplinas.

ANEXO A

ANEXO A Universidad autónoma de Querétaro. UAQ Facultad de psicología. Investigador: José Elias Gómez Baeza.

Universidad autónoma de Querétaro. UAQ Facultad de psicología.

Investigador: José Elias Gómez Baeza.

Propuesta de intervención. La Teoría psicoanalítica y el deporte, aplicaciones y complicaciones en deportistas de rendimiento medio.

y complicaciones en deportistas de rendimiento medio. Actividades y funciones: Investigador responsable.

Actividades y funciones: Investigador responsable. Estudiante de la licenciatura en psicología clínica. Psicólogo de la selección de Básquet ball femenil de la UAQ. Hacer unas investigaciones bibliográfica, recopilación de información, elaboración de fichas, entrevistas clínicas, entrevistas en instituciones, etc. Análisis e integración del material.

Horario:

Lunes miércoles y viernes de 6 a 8:30 pm

Lugar:

Gimnasio de la Ex-prepa centro Instalaciones de la facultad de psicología.

Tipo de investigación: Básica.

Duración: 9 meses.

2~ Descripción del problema. Dentro de la historia de la psicología, la psicología del deporte es una de las mas jóvenes, tanto en su tipificación como en la delimitación de su campo de acción no obstante es necesario decir que de acuerdo a la explicación de la Dr. Cauda Alicia Rivera la psicología del deporte ha existido desde el propio inicio de la psicología como ciencia, pues el padre de la psicología, Wihelm Wundt con sus experimentos sobre fisiología y sus respectivas conexiones cerebrales se estaban dando las primeras teorías del funcionamiento del cerebro humano y su relación con el cuerpo en una actividad física.

En la actualidad, deportes de alto rendimiento y el nivel profesional han mirado una veta de en la psicología del deporte para mejorar el rendimiento del deportista retomando la premisa griega “mente sana en cuerpo sano” o mejor dicho “cuerpo sano y mente sana”. De tal suerte que la psicología del deporte ha encontrado cobijo principalmente en corrientes

como la conductista, la psicología del yo y la psiquiatría, y la programación neurolingüística, en tres grandes áreas:

1.- AYUDA AL AUTOCONOCIMIENTO Y MEJORÍA DE LAS PERSONAS. 2.- AYUDA A OPTIMIZAR SU TRABAJO. 3.- AYUDA A TRABAJAR INTEGRADOS.

Para tales efectos el psicólogo debe tener una preparación en la cual incluya aspectos “como lo es el uso sistemático de los procesos psicológicos para influir en los pensamientos, emociones, motivaciones, comportamiento, desempeño y comunicación de un individuo (o un equipo) en un contexto específico.” (Hanin, 1997)

A partir de estos puntos es donde en escuelas de psicología como la nuestra, la psicología del deporte es criticada y hasta rechazada, debido a sus referentes teóricos en México. Universidades como la UNAM, la Autónoma de Yucatán y otras son las pioneras de la psicología del deporte con un enfoque educativo y social más que clínico. En México, desde finales de los años sesenta, el psicólogo del deporte ha sido requerido por parte de la comunidad deportiva. A falta de un especialista capacitado en el área, los precursores provenían del ámbito de la medicina, y experimentaron diversas técnicas desde la hipnosis médica, clínica; hasta aspectos de las tradiciones chamánicas prehispánicas.

De tal suerte, el problema de la psicología del deporte en el México actual solo explora un lado de la carga afectiva el deportista y es aquí donde la teoría psicoanalítica pretendería deshacer a la psicología del deporte del estigma conductual, que de ninguna manera creemos a esta del todo inservible, pero conceptos como la transferencia, el inconsciente e incluso el rendimiento deportivo como un síntoma o fenómenos como la sublimación resultado de experiencias extra cancha, permiten a la teoría psicoanalítica un lugar ideal para colarse y explorar esta beta tan rica en experiencia e investigación.

Además esta rama de la psicología ha sido poco difundida en ambientes no profesionales, como lo es la universidad y sus selecciones, que es de donde se debería nutrir el ámbito profesional, como lo hace el esquema norteamericano. De tal suerte la selección de Básquet ball femenil de la Universidad Autónoma de Querétaro ha permitido realizar un trabajo piloto con la finalidad de conocer la viabilidad de la inserción del psicoanálisis en la psicología del deporte con una serie de intervenciones a modo de taller con al finalidad de apoyar al equipo en su camino hacia la Universiada 2007, máximo torneo a nivel amateur y universitario organizado en México. De tal suerte que el psicólogo pueda ser mas que parte del “staff” de “coacheo” del deportista sino alguien en que quien pueda confiar como devenir de la transferencia.

3~ Antecedentes y justificación.

Según la Asociación de Psicólogos Americanos (APA), la Psicología del Deporte y de la Actividad Física, es el estudio científico de los factores psicológicos que están asociados con la participación y el rendimiento en el deporte, el ejercicio y otros tipos de

actividad física 83 .” De acuerdo a lo anterior la presencia del psicólogo en actividades físicas se hace cada vez más necesaria para auxiliar no solo al deportista sino proveer al equipo de personas detrás del deportista, incluidos sus padres, de armas para colaborar junto con el deportista y lograr que verdaderamente consiga un optimo rendimiento y satisfacción personal. Los profesionales de la psicología del deporte se interesan por tres objetivos principales:

Por un lado, ayudar a los deportistas a utilizar principios psicológicos para mejorar su rendimiento, cuando entendemos rendimiento 84 el momento de la actividad física explicita, y a las situaciones extras a la actividad como lo es el entrenamiento. También es trabajo del psicólogo cualquiera que sea su orientación, la de proveer de armas al deportista en campos como lo son las “situaciones extra cancha” afectivo, personal, echando mano de un quehacer terapéutico, pues no debemos olvidar que el deportista y el psicólogo ya se encuentran en transferencia. Y por otro lado, comprender cómo la participación en el deporte, ejercicio o actividad física afectan al desarrollo psicológico del individuo, su salud y bienestar a lo largo de su ciclo vital. pudiendo actuar en tres grandes momentos:

Durante el entrenamiento a lo largo de la semana, sus implicaciones emocionales en

lo personal y lo grupal. Antes de la práctica, durante la práctica y posterior a la práctica.

En una situación de competencia, conociendo las implicaciones emocionales en el

deportista y en el grupo, temores, expectativas, deseos. Sentimientos durante el partido,

alegrías impotencias. Y en momentos posteriores al partido un recuento de los daños (formación de duelo en caso de ser necesario).

Diversos autores coinciden en que la psicología del deporte no solo debe enfocarse a aspectos físicos del deportista sino también a aspectos emocionales de este. La Psicología del Deporte se refiere a los fundamentos psicológicos, procesos y consecuencias de la regulación psicológica de las actividades relacionadas con el deporte, de una o más personas practicantes de los mismos. Un foco de este estudio está en las diferentes dimensiones psicológicas de la conducta humana, que puede se afectiva, cognitiva, motivadora o sensorio-motora. Los sujetos investigados están relacionados con los ejercicios, como los atletas, entrenadores, árbitros, psicólogos, médicos, fisioterapeutas, espectadores, país, entre otros. (Becker, 2001)

Metodología.

En una sociedad como la nuestra, una unidad deportiva o equipo, independientemente de la disciplina que se trate, funciona como una actividad extracurricular y más aun tomando en cuenta la inserción que tiene en la Universidad. Al mismo tiempo es un grupo social, en donde el sujeto, además de practicar un deporte conoce a otros con los que comparte gustos y disgustos, formando un grupo social por afinidad. La metodología consistirá en hacer una evaluación de la unidad deportiva, sus objetivos como grupo, a nivel individual y las expectativas en estos dos niveles. Además de

83 http://www.lictor.com/publicaciones/reportajes/index.php?reportaje=1

84 Idem.

hacer una revisión de objetivos Institucionales y conocer las actividades del personal. Una vez integrado esto el trabajo consistirla en conocer las expectativas del grupo para con el psicólogo y viceversa. Observación participativa. Entrevistas grupales: explicar el papel del psicólogo al interior del grupo. Conocer la identificaron al interior del grupo. Conocer las funciones del sujeto en el grupo. Ubicar a los sujetos dentro del grupo. Propiciar un ambiente de confianza para con el entrenador y con el

psicólogo.

Conocer, de ser necesario, la posibilidad de atender de forma individual a integrantes del grupo.

Psicoterapia individual: hacer intervenciones clínicas, tenemos que actuar bajo el entendido de que las integrantes han decidido integrar al grupo y al deporte en si mismo en parte de su vida creando expectativas, sueños, anhelos, desengaños y engaños, se trataría de conocer el mundo que ha creado el sujeto alrededor del deporte. Conocer el contexto en el que se encuentra y así poder ofrecer una vía de expresión de esos demonios a los que se enfrenta, pues todos los aspectos de la vida del sujeto afectan las distintas actividades que desempeña a lo largo de su vida.

Antes de la practica física: Charlas donde se trabaje el buen desempeño. Dinámicas de integración-relajación. Centrar al jugador en la actividad que va a realizar.

Durante la práctica: servir de apoyo tanto al grupo como al individuo. 85

Después de la práctica: Recuento de los daños. Hacer una valoración final del trabajo, su injerencia en lo emocional. Iniciar el proceso de sanción, ubicar al grupo en el aquí y ahora, se trata de dejar atrás la experiencia y rescatar los `puntos favorables como de debilidad.

85 Cuando nos referimos al termino grupo se toma en cuenta entrenadores y jugadores.

ANEXO B

“La primera opción era yo para atacar la canasta, dos cosas pasaron, tenia al 16 a Rashard Lewis, asi que sería un pase difícil para Moo,… antes le había dicho a Moo que no importa lo que pasara sería la primera, segunda, tercera opción todas las opciones, iría por la pelota… es el mejor tiro que he hecho en mi carrera… para mi un segundo es mucho tiempo, sabes, para otros es muy corto… sabemos que cuando niños practicábamos ese tipo de momentos, de niño piensas que eres el mejor jugador de basquetbol, lo haces en la el jardín trasero, en el gimnasio y dices: cinco, cuatro, tres, dos, uno, eeeeh,… esos momentos son increíbles, no necesitas ser un NBA para saber lo que significan esos momentos, todos lo saben, y hacer un disparo como ese al sonar la campana, en casa wuau! sabes siempre pensé en ser Jordan haciendo ese tiro, yo crecí con él, era quien hacia esos tiros para ganar los juegos, con la luz en rojo, y todos se ponían locos, sabes, yo sería como Michel haciendo esas cosas, sabes, saque de mi maleta los trucos de Michel Jordan…” 86

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Tres ensayos de una teoría sexual, II. La sexualidad infantil, 1905

Sobre

psicoterapia (1905[1904]) Tomo VII.

Sobre

Mas

Introducción

Pulsiones

27ª

la dinámica de la transferencia (1912) Tomo XII. allá del principio de placer Tomo XVIII.

del narcisismo 1914 Tomo XIV.

y destinos de pulsión (1915) Tomo XIV.

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