Sei sulla pagina 1di 2

Relato del Caso

Whitney Tomlinson sintió náuseas en su trabajo. En ese momento, estaba embarazada y experimentaba
ese malestar usual en su condición. Tomlinson, una madre soltera de 30 años y empacadora en un
centro de distribución de Walmart en Atlanta, le dijo a su supervisor que no se sentía bien. Como
respuesta, él le explicó que para poder darle un descanso, necesitaba una nota de su médico. Entonces
fue a donde su doctor.

El doctor no identificó ninguna complicación preocupante en el embarazo. Sin embargo, sí sugirió que
Tomlinson evitara levantar cosas pesadas en su trabajo y escribió una nota con esa recomendación.
Tomlinson no pensó que esto resultara ser un gran problema, ya que ella solía recibir ayuda cuando se
trataba de levantar objetos pesados, incluso antes de quedar embarazada.

Cuando regresó al trabajo esa misma tarde, Tomlinson le entregó la nota a su supervisor. Él la leyó y le
dijo que la llevara a recursos humanos. Le iban a dar un descanso, sí, pero no el que esperaba. Algo que
tampoco era algo legal.

“Ellos me dijeron que debía aplicar para una licencia no remunerada”, dijo Tomlinson. “Estaba
sorprendida y enojada. Tenía curiosidad por saber qué estaba mal y qué había hecho yo”, añadió. Ella
había visto a muchas otras empleadas entrar a trabajar con la restricción para levantar objetos pesados y
ser reasignadas temporalmente en tareas físicas menos exigentes físicamente. ¿Por qué no estaban
haciendo lo mismo por ella?

El departamento de recursos humanos de Walmart le dijo a Tomlinson que no tenía permitido regresar
al trabajo hasta que diera a luz. También le indicaron que debía aplicar a un permiso formal de ausencia
no remunerado si quería evitar perder el empleo a largo plazo. Esa noticia la dejó en una situación
precaria financiera y emocionalmente durante su embarazo, un momento de vulnerabilidad para la
mayoría de las mujeres.

“Tuve que conseguir ayuda y arreglármelas con lo que pude”, relató Tomlinson acerca de su vida
durante el embarazo. Un momento "muy estresante, muy emocional".

Pero también fue un momento de enojo. A través de una conversación con su médico y de algunas
búsquedas en internet, Tomlinson descubrió que la manera en que Walmart la trató no solo era
desagradable, sino que también una forma de discriminación.

Así que contactó a la organización a Better Balance, que defiende de los derechos de familia, y les
preguntó: “¿Es esto justo? ¿Está esto bien?”, recordó Tomlinson. Desde entonces, Better Balance se
unió con otros dos grupos de derechos legales para presentar un cargo de discriminación contra
Walmart ante la EEOC en nombre de Tomlinson.

En un comunicado proporcionado por Randy Hargrove, portavoz de Walmart, la empresa sostuvo:


“Nuestra política para los embarazos va más allá de las leyes federales y de la mayoría de los estados...
Tomamos en serio cada situación individual y trabajaremos con nuestras asociadas embarazadas para
asegurarnos de que estamos proporcionando adaptaciones razonables cuando son solicitadas”.
Sobre el caso de Tomlinson, Hargrove añadió que no había “un trabajo disponible que cumpliera con
los requisitos de la solicitud” y concluyó que “seguimos abiertos a resolver el asunto con ella”.

Sin embargo, para Elizabeth Gedmark, abogada principal, “es ridículo que no pudieran encontrar un
trabajo para la señora Tomlinson”. En este sentido, sostuvo que “ella fue muy flexible y estaba
dispuesta a cambiar de tienda. Pudieron encontrar trabajo para sus colegas en situaciones similares, así
que, como una gran empresa, ciertamente también pudieron lograrlo en su caso”.

Solución:

El despido de una mujer embarazada es un despido nulo salvo que el despido esté debidamente
justificado y no tenga nada que ver con la situación de embarazo o cuando finalice un contrato
temporal de la forma legalmente establecida. Si el despido resultara injustificado, el despido resultaría
nulo aun cuando la trabajadora no hubiera comunicado su embarazo a la empresa.

La empresa deberá proceder a la inmediata readmisión de la trabajadora en las mismas condiciones que
regían con anterioridad a producirse el despido, así como a abonarle los salarios de tramitación dejados
de percibir desde la fecha del despido hasta que la readmisión tenga lugar.

En caso de que una mujer haya sido despedida en estado de embarazo o durante la licencia de
maternidad sin haber sido autorizado por el inspector del trabajo, es recomendable acudir primero a esa
autoridad antes de presentar una demanda laboral, con el fin de intentar un acuerdo amigable sobre los
derechos que el trabajador puede negociar, como la forma y plazos para el pago de las prestaciones,
salarios e indemnizaciones por el despido sin autorización.

Toda mujer tiene derecho a no ser marginada durante o a causa de un embarazo. El acceso y la
continuidad al mundo laboral deben garantizarse a toda mujer sin que suponga una discriminación a
causa de un embarazo. El derecho a la maternidad debe ser protegido por las leyes laborales de los
gobiernos, de manera que no es admisible menoscabar ni anular la igualdad de oportunidades por razón
de su estado.