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I N T R O D U C C I Ó N Actualmente las emergencias
I N T R O D U C C I Ó N Actualmente las emergencias

I N T R O D U C C I Ó N

Actualmente las emergencias y los desastres son dos consecuencias que nos recuerdan a diario cuan vulnerables seguimos siendo ante las amenazas ya sean propias, es decir, referidas a los fenómenos de la naturaleza o sean provenientes de la tecnología (plantas nucleares, depósitos de materiales peligrosos, accidentes vehiculares y de aviación entre otros).

Hoy en día estamos convencidos de que de que ninguna persona esta indefensa ante dichas amenazas, sino que más bien, nos hacemos cada día más vulnerables a las mismas.

En este sentido diversas disciplinas han ido adaptando sus conocimientos y técnicas a estas situaciones extremas y por consiguiente la psicología no ha podido ser la excepción, tanto en el campo de las emergencias como así también ante determinados desastres, la presencia del profesional psicólogo se ha ido haciendo cada vez más necesaria.

La OMS define a la Salud Mental como la capacidad de las personas para alcanzar “un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.”

La perspectiva positiva concibe a la Salud Mental como el estado de funcionamiento óptimo de la persona y, por tanto, define la necesidad de promover las cualidades del ser humano y facilitar su máximo desarrollo potencial.

EMERGENCIAS Y DESASTRES

Se entiende por Emergencias y Desastres aquellas situaciones adversas que producen alteraciones en las personas, bienes, servicios, medio ambiente y que pueden tener como consecuencia, la pérdida de vidas humanas, daños en la salud, alteraciones en la vida laboral y afectación del bienestar psicosocial.

ETAPA PREVENTIVA

Ésta es la etapa más importante en relación con la prevención de los efectos negativos

de las situaciones críticas.

A través del programa de capacitación Federativo: formación de Auxiliares de

Psicología de la Emergencia, se prevé que éste será de naturaleza permanente y

estará centrada en el planeamiento y en la gestión anticipatoria.

Desde el punto de vista de la protección y cuidado de la salud mental, la etapa preparatoria permite a las personas adquirir y desarrollar la capacidad necesarias para enfrentarse a las situaciones difíciles que traen consigo las emergencias y desastres.

Estar preparados y anticiparse es una responsabilidad compartida por todos los actores.

Sin embargo, cada persona en particular, es la principal responsable de educarse a

misma.

Y

Con un correcto aprendizaje, las respuestas al estrés propio de las situaciones

críticas,

emocional.

se convierten en un mecanismo de sobrevivencia y de alivio de la tensión

SITUACIONES ANTE LAS QUE SE ENCUENTRA EXPUESTO UN PRIMER RESPONDIENTE.

EL ESTRÉS

Principales riesgos de personas que atienden a personas

CARASTERISTICAS DEL ESTRÉS:

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia.

Este mecanismo de defensa puede acabar desencadenando problemas graves de salud si no se tiene en cuenta un programa de prevención de la salud.

El estrés crónico está relacionado con los trastornos de ansiedad, que es una reacción normal frente a diversas situaciones de la vida, pero cuando se presenta en forma excesiva o crónica constituye una enfermedad que puede alterar la vida de las personas, siendo aconsejable en este caso consultar a un especialista.

CONSECUENCIAS DEL ESTRÉS

A

mediano plazo, este estado de alerta sostenido desgasta las r eservas del organismo

y

puede producir diversas patologías: infarto, ansiedad, depresión, inmunodeficiencia,

dolores musculares, insomnio, trastornos de atención, diabetes, etc.

El estrés es un proceso natural del cuerpo humano, que genera una respuesta automática ante condiciones externas que resultan amenazadoras o desafiantes, que requieren una movilización de recursos físicos, mentales y conductuales para hacerles frente, y que a veces perturban el equilibrio emocional de la persona.

El entorno, que está en constante cambio, obliga a los individuos a adaptarse; por tanto, cierta cantidad de estrés es necesaria para que el organismo responda adecuadamente a los retos y los cambios de la vida diaria.

Se trata de una respuesta fisiológica y psicológica de una persona que intenta adaptarse a las presiones a las que se ve sometida, originada por el instinto de supervivencia del ser humano, en la que se ven involucrados muchos órganos y

funciones del cuerpo, como el cerebro y el corazón, los músculos, el flujo sanguíneo,

la

digestión

etc.

Si bien en un primer momento la respuesta de estrés es necesaria y adaptativa, cuando ésta se prolonga o intensifica en el tiempo, la salud, el desempeño académico

o profesional e, incluso, las relaciones personales o de pareja del individuo se pueden ver afectadas.

LAS SEÑALES MÁS CARACTERÍSTICAS DEL ESTRÉS SON:

Emociones: ansiedad, miedo, irritabilidad, confusión.

Pensamientos: dificultad para concentrarse, pensamientos repetitivos, excesiva

autocrítica, olvidos, preocupación por el futuro.

Conductas: dificultades en el habla, risa nerviosa, trato brusco en las relaciones

sociales, llanto, apretar las mandíbulas, aumento del consumo de tabaco, alcohol,

entre otros.

Cambios físicos: músculos contraídos, dolor de cabeza, problemas de espalda o

cuello, malestar estomacal, fatiga, infecciones, palpitaciones y respiración agitada.

TIPOS DE ESTRÉS

Existen diferentes tipos de estrés, que se clasifican en función de la duración:

Estrés agudo

Es estimulante y excitante, pero muy agotador. No perdura en el tiempo. Puede aparecer en cualquier momento en la vida de cualquier individuo.

Estrés agudo episódico

Es cuando se padece estrés agudo con mucha frecuencia.

La gente afectada reacciona de forma descontrolada, muy emocional, y suele estar irritable, y sentirse incapaz de organizar su vida.

Estrés crónico

En estado constante de alarma.

Cualquier suceso puede dar lugar a una respuesta emocional y generar estrés, por ejemplo, el nacimiento de un niño, el matrimonio, la muerte de un familiar o la pérdida de empleo.

No se trata necesariamente de eventos muy intensos, es suficiente con que se acumulen durante largos períodos de tiempo; y la manera en que la persona los interpreta o se enfrenta a ellos le afecta negativamente.

Es importante destacar que ciertas situaciones que provocan estrés en una persona pueden resultar insignificantes para otra. Cualquier tipo de cambio puede generar tensión, pero lo realmente significativo es la manera de afrontar ese cambio, y cada persona tiene un nivel de tolerancia diferente a los problemas y un umbral del estrés distinto.

CAUSAS DE ESTRÉS O FACTORES DE RIESGO

1.-Factores físicos estresantes

Exposición a productos químicos.

Ruido.

Sobreesfuerzo.

Malas posturas.

Temperaturas extremas.

Hacinamiento.

Hambre.

Falta de sueño. Factores emocionales y mentales

Mudanzas y obras en casa.

Exámenes.

Problemas de pareja.

Muerte o enfermedad grave de un ser querido.

Retos en el trabajo.

Discusiones laborales o familiares.

Competitividad.

Atascos de tráfico.

Falta de tiempo para realizar tareas y para dedicar al ocio, cuando el organismo se

encuentra ante situaciones de peligro, se prepara para enfrentarse o huir, lo que

origina una serie de cambios biológicos de origen autonómico.

En este proceso se distinguen tres fases del estrés:

Fase de alarma o huida

El cuerpo se prepara para producir el máximo de energía, con los consecuentes cambios químicos.

El cerebro, entonces, envía señales que activan la secreción de hormonas, que mediante una reacción en cadena provocan diferentes reacciones en el organismo, como tensión muscular, agudización de los sentidos, aumento en la frecuencia e intensidad de los latidos del corazón, elevación del flujo sanguíneo, incremento del nivel de insulina para que el cuerpo metabolice más energía.

Fase de adaptación

También llamada de resistencia, que es cuando se mantiene la situación de alerta, sin que exista relajación.

El organismo intenta retornar a su estado normal, y se vuelve a producir una nueva respuesta fisiológica, manteniendo las hormonas en situación de alerta permanente.

Fase de agotamiento

Sucede cuando el estrés se convierte en crónico, y se mantiene durante un período de tiempo que varía en función de cada individuo. Esta fase provoca debilidad, se descansa mal, aparece sensación de angustia y deseo de huida.

En condiciones apropiadas, y a corto plazo, los cambios provocados resultan beneficiosos, como por ejemplo durante un incendio, o en situaciones de peligro, habilidades que no podrían haber imaginado.

Los síntomas del estrés desaparecen cuando el episodio concluye.

Controlar el estrés

El estrés es un proceso natural que responde a nuestra necesidad de adaptarnos al entorno; pero resulta perjudicial si es muy intenso o se prolonga en el tiempo.

Descubre cómo hacerle frente.

Los síntomas de estrés más frecuentes son:

Emociones: depresión o ansiedad, irritabilidad, miedo, nerviosismo, confusión, fluctuaciones del estado de ánimo, etcétera.

Pensamientos: excesivo temor al fracaso, excesiva autocrítica, olvidos, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, pensamientos repetitivos.

Conductas: risa nerviosa, trato brusco hacia los demás, incremento del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, aumento o disminución del apetito, llantos, rechinar los dientes o apretar las mandíbulas, etcétera.

Cambios físicos: tensión muscular, manos frías o sudorosas, insomnio, dolores de cabeza, fatiga, problemas de espalda o cuello, respiración agitada, perturbaciones en el sueño, sarpullidos, disfunción sexual, etcétera.

Diagnóstico de los niveles de estrés

Existen unos parámetros que determinan el nivel de estrés en el que se encuentra una persona:

para

concentrarse; no encuentra solución a sus problemas por pequeños que sean, y tiene la sensación de haber perdido la memoria.

Nivel fisiológico: el estrés se puede presentar mediante síntomas físicos como dolores de cabeza, tensión muscular, alteraciones del sueño, fatiga, enfermedades de la piel. El individuo se siente mal, acude al médico, pero sus resultados son normales.

Nivel

cognitivo:

Persona

presenta

y

tiene

problemas

Nivel motor: La persona tiende a realizar acciones no habituales como llorar, comer compulsivamente, fumar más de lo normal, aparecen tics nerviosos, etc.

En definitiva, la persona siente deseos de huir para evitar la situación de estrés.

El estrés es un proceso natural que responde a nuestra necesidad de adaptarnos al entorno; pero resulta perjudicial si es muy intenso o se prolonga en el tiempo.

El Estrés se define como un síndrome de activación psicofisiología que prepara al organismo para una respuesta de ataque o huida frente a una amenaza inminente. Es decir, en términos adaptativos, el Estrés se encuentra al servicio de defendernos “de la mejor manera posible” de aquello que debemos enfrentar.

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia.

Formas de combatir el estrés

Para combatir el estrés se suelen recomendar los ejercicios respiratorios:

El objetivo es ejercer un control voluntario sobre la respiración de manera que pueda ser utilizada como calmante cuando nos abrumen las situaciones de estrés.

Está demostrado que una respiración adecuada tiene un efecto calmante sobre la persona que está sometida al estrés.

Observa que masticar chicle en momentos de presión, disminuye el estrés a niveles cinco veces menores de los que se perciben en condiciones normales y que además mejoraría la memoria a corto plazo.

Realizar ejercicios físicos

.

Mantener una dieta saludable.

Tener al menos dos ataques de risas (permite la liberación de

endorfinas, que tienen efecto analgésico y de sensación de bienestar).

Mantener un clima agradable durante el almuerzo, merienda o cena.

Tomarse un tiempo para la relajación mediante los juegos de mesas (se comprobó

que estos tipos de juegos tranquilizan la mente).

RECOMENDACIONES PARA TRABAJOS DE VOLUNTARIOS DE LARGO TIEMPO CON DAMNIFICADOS

Durante la emergencia / desastre:

Monitoreo propio:

si está cansado.

si está comiendo bien.

si está durmiendo, etc.

A veces en estos periodos se olvidan alimentarse bien, no gradúan el trabajo, lo que debe evitarse y prevenirse:

Mantener comunicación periódica con sus familiares.

En el lugar del suceso trabajar siempre en duplas o con un equipo.

Tomar descansos periódicamente, aunque haya exceso de trabajo.

Reconocer las limitaciones para actuar.

Cuidar no ingerir mucha azúcar ni cafeína.

CUANDO REGERSAN LOS EQUIPOS DE ESTOS LUGARES

Por parte del Jefe de dotación:

Felicitar el trabajo realizado y reconocer el esfuerzo, no sólo a los que fueron a ese lugar, sino a los que cubrieron el puesto en su ausencia.

Descansar, comer bien, estar con sus familias.

Cuando regresen de una salida, observar bien sus comportamientos.

Verificar si hay diferencias antes y después.

Comparar con el tiempo normal. Si está más cansado, o más callado. Si la diferencia es importante hay que consultar.

Muchos podemos no haber vivido eventos específicamente críticos, pero aun así verse afectados por el estar involucrados en las emergencias, existen distintas maneras de verse afectados.

¿Y QUE ES LO QUE NOS PUEDE PASAR?

En un principio la literatura científica se centró en las consecuencias psicopatológicas

de origen post traumático que afectaban a quienes por diferentes razones se exponían

a estas situaciones, estudiando la prevalencia de los distintos trastornos

Los trastornos mayormente identificados son:

Trastornos ansiosos

Trastorno por estrés postraumático

Trastorno por estrés agudo

Trastornos del ánimo

Depresión

Consumo y/o abuso de sustancias (alcohol y drogas)

A continuación se definen con mayor especificidad estos 4 aspectos vinculados al

trabajo de los equipos de primera respuesta.

1.-Satisfacción por Compasión:

Se relaciona con el placer que deriva de hacer el trabajo, el sentirse bien con el aporte realizado al ayudar a otros, con las habilidades que uno pueda desarrollar y ejecutar. Esencialmente se vincula con la sensación de bienestar personal al asistir a otros que sufren ante el formato de trabajo en el que uno se desempeña.

2.-Fatiga por compasión:

Es el aspecto negativo de trabajar como asistente de aquellos que sufren.

A U T O C U I D A D O

A U T O C U I D A D O

A U T O C U I D A D O

El auto-cuidado es la práctica de actividades que los individuos realizan en

favor de sí mismos para mantener la vida, la salud y el bienestar.

Es el poder de un individuo para poder llevar a cabo actividades de

producción esenciales para el autocuidado.

La incapacidad para el autocuidado puede producir negación, enojo y

frustración. Emociones que han de reconocerse.

La regresión (“retroceso”) en la capacidad para realizar el

autocuidado puede ser un mecanismo de defensa ante las

situaciones amenazantes o peligrosas.

Organizarse bien para disponer de tiempo de descanso es clave para prevenir el estrés. Hay casos en los que es inevitable sufrir estrés, pero a pesar de ello el desafío consiste en hacer frente a esa situación, de la mejor manera posible. Estas son algunas estrategias para la prevención del estrés:

Ejercicio físico Realizar ejercicio físico ayuda a relajarse y a relacionarse con amigos o familiares. Sirve para liberar tensiones y alejar los pensamientos negativos.

La dieta anti estrés Hay que evitar sobrecargar el organismo con digestiones pesadas. Es conveniente seguir una dieta sana y equilibrada, no abusar del alcohol ni de sustancias excitantes como la cafeína, y aprovechar el tiempo de la comida como un descanso, que sirva para favorecer las relaciones sociales y familiares.

Solución de problemas y toma de decisiones Tomar decisiones intentando seguir un proceso lógico, sin huir de los problemas, y afrontándolos para decidir la mejor alternativa en cada caso

Atribuciones y autoestima Es bueno quererse y tratarse bien. Si se ha hecho bien una cosa, felicitarse por ello y, si se ha fallado, reconocer que en ese caso no se ha actuado correctamente e intentar rectificar los errores, sin culpabilizarnos ni dejarnos arrastrar por pensamientos negativos sobre uno mismo. Refuerza tu autoestima.

Descanso Dormir suficiente. Disfrutar de las vacaciones y los fines de semana como tiempo de ocio, y desconectar de los problemas del trabajo cuando acabe la jornada laboral.

Organización Es importante aprender a organizarse, saber distribuir el tiempo para poder descansar, y establecer prioridades cuando no sea posible terminar todas las tareas. Interpretación de situaciones y problemas. A veces se tiende a exagerar las consecuencias negativas de un suceso o situación, llegando a realizar análisis catastrofistas, y a sufrir por problemas que en realidad no existen, y hechos que no han sucedido todavía.

Hay que actuar con naturalidad y afrontar las situaciones, sin preocuparse por lo que puedan pensar los demás.

Relaciones con los demás Reforzar las conductas positivas con las personas del entorno intentando corregir las negativas.

Controlar el estrés El estrés es un proceso natural que responde a nuestra necesidad de adaptarnos al entorno; pero resulta perjudicial si es muy intenso o se prolonga en el tiempo.

Consejos para hacerle frente

No hay fórmulas para curar el estrés, pero lo que sí podemos hacer es reducir las situaciones de sobrecarga.

Para ello, se deben programar las actividades para evitar que se acumulen y se conviertan en catástrofes.

Una forma de enfrentar situaciones complejas:

Delega responsabilidades: aprende a decir 'no' a aquello que no se pueda cumplir. El primer paso pasa por respetarte, tener un diálogo interior positivo y amable con uno mismo.

Establecer prioridades

Escribe en un papel o agenda electrónica aquello que le preocupe mucho, es la mejor forma de visualizar los problemas y trazar un plan para resolverlos.

Intentar ver los cambios como algo positivo y no como una amenaza.

Pedir ayuda a los amigos o familiares y, cuando sea necesario, dirigirse a profesionales. Cuando las cosas se tuerzan intentar sonreír, un simple gesto que puede reducir la tensión y mejor su respuesta al estrés.

Apóyese en tus seres queridos. Pida ayuda si crees que la necesita, y no finjas que estás bien, porque la impostura le puede provocar más ansiedad todavía. De hecho, alguien de su alrededor puede entenderte mejor y quizá compartir sus mismas sensaciones.

Aprenda a relajarse. Una forma de relajación: recostarse sobre una superficie plana, colocando una mano sobre el estómago, y la otra en el pecho. Inhalar aire al mismo tiempo que el estómago se hincha, y exhalarlo mientras el estómago baja. Es necesario hacerlo de forma lenta, repetir una frase a modo de mantra mientras lo hace puede ayudarle a concentrarse.

Practique ejercicio físico todos los días de forma moderada. Ya sea un relajante paseo o un entrenamiento que lo haga transpirar, el deporte lo pondrá de mejor ánimo y permitirá a su cabeza descansar por unos instantes.

Desconectarse con música. Ponerse audífonos o subir el volumen de los parlantes mientras cierras los ojos puede ser una gran opción para desconectar del estresante mundo que nos rodea y disfrutar de los poderes de una buena sintonía relajante.

Inspirar naturaleza. Salir al aire libre y respirar aire puro puede ayudarnos a poner las cosas en perspectiva. Si además aprovecha el entorno para practicar alguna actividad, mejor aún.

Duerma lo suficiente. Si no descansa bien sin motivo, consulte a un especialista. Dormir menos de ocho horas o las horas mínimas para que su organismo descanse puede hacer que sus nivel de cortisol se disparen. Mejorar su descanso o tomar siestas puede reducirlos.

No se auto medique, ni para relajarse ni para dormir. Intente controlar su tensión con alguno de los consejos que le ofrecemos y seguro que en poco tiempo conseguirá controlar el estrés.

Consideraciones generales

El estrés es un sentimiento normal. Hay dos tipos principales de estrés:

Estrés agudo. Este es estrés a corto plazo que desaparece rápidamente. Puede sentirlo cuando presiona los frenos, pelea con su pareja o esquía en una pendiente. Esto le ayuda a controlar las situaciones peligrosas. También ocurre cuando hace algo nuevo o emocionante. Todas las personas sienten estrés agudo en algún momento u otro.

Estrés crónico. Este es el estrés que dura por un período de tiempo prolongado. Usted puede tener estrés crónico si tiene problemas de dinero, un matrimonio infeliz o problemas en el trabajo. Cualquier tipo de estrés que continúa por semanas o meses es estrés crónico. Puede acostumbrarse tanto al estrés crónico que no se de cuenta que es un problema. Si no encuentra maneras de controlar el estrés, este podría causar problemas de salud.

EL ESTRÉS Y EL CUERPO

Su cuerpo reacciona ante el estrés al liberar hormonas. Estas hormonas pueden hacer

que su cerebro esté más alerta, causar que sus músculos se tensionen y aumentar su

pulso. A corto plazo, estas reacciones son buenas porque pueden ayudarle a manejar

la situación que causa el estrés. Esta es la manera en que su cuerpo se protege a sí

mismo.

Cuando tiene estrés crónico, su cuerpo se mantiene alerta incluso cuando no hay

peligro. Con el tiempo, esto le pone en riesgo de problemas de salud, incluyendo:

Presión arterial alta

Insuficiencia cardíaca

Diabetes

Obesidad

Depresión o ansiedad

Problemas de la piel, como acné o eczema

Problemas menstruales

Si usted ya tiene una condición de salud, el estrés crónico puede hacer que sea peor

Signos de demasiado estrés

El estrés puede causar muchos tipos de síntomas físicos y emocionales. Algunas veces posiblemente no se dará cuenta de que estos síntomas son ocasionados por el estrés. Aquí hay algunos signos de que el estrés le puede estar afectando:

Diarrea o estreñimiento

Mala memoria

Dolores y achaques frecuentes

Dolores de cabeza

Falta de energía o concentración

Problemas sexuales

Cuello o mandíbula rígidos

Cansancio

Problemas para dormir o dormir demasiado

Malestar de estómago

Uso de alcohol o drogas para relajarse

Pérdida o aumento de peso

Causas

Las causas del estrés son diferentes para cada persona. Usted puede tener estrés a causa de buenos desafíos y también a causa de los malos. Algunas fuentes comunes de estrés incluyen:

Casarse o divorciarse

Empezar un nuevo empleo

La muerte de un cónyuge o un familiar cercano

Despido

Jubilación

Tener un bebé

Problemas de dinero

Mudanza

Tener una enfermedad grave

Problemas en el trabajo

Problemas en casa

Las razones por las cuales usted posiblemente necesite buscar más ayuda son:

Tiene sensaciones de pánico, como vértigo, respiración rápida o latidos cardíacos

acelerados.

Es incapaz de trabajar o desempeñarse en la casa o en su trabajo.

Tiene miedos que no puede controlar.

Está teniendo recuerdos de un evento traumático.

Quien lo puede ayudar: Un profesional Psicólogo y en segunda instancia o de manera simultánea un médico Psiquiatra.

APOYO PSICOLÓGICO PARA PERSONAL DE RESCATE

En los comienzos varios signos y síntomas del estrés que suelen aparecer en los bomberos voluntarios que intervienen en labores de socorro. Sería adecuado obtener un mayor conocimiento de dichos signos y síntomas, con el objeto de poder reconocerlos en sus compañeros más tempranamente y así ser capaces de recomendarles descanso y otras formas de apoyo antes de que sean dañados por el estrés excesivo. Resumimos en un cuadro los signos y síntomas comentados, para comodidad del lector.

Cuadro 1.Resumen de los signos y síntomas de sobretensión (estrés)

Cognoscitivos

Físicos

Confusión

Náuseas

Escasa facultad de decisión

Taquicardia

Poca concentración

Taquipnea

Atención limitada

Temblores musculares

Desorientación

Sudor abundante

Pérdida de la memoria (amnesia)

Dolor retrosternal u otros síntomas físicos graves

Emocionales

De comportamiento

Negación

"Arranques", emocionales

Enojo

Retraimiento

Temor

Desconfianza

Perplejidad (shock)

Insomnio

Culpa

Actividades insólitas

Depresión

"Sobresalto" intensificado

Señales de sobrecarga de estrés

Señales de sobrecarga de estrés

Las personas que están pasando por una sobrecarga de estrés muestran algunos de

los siguientes síntomas:

ansiedad o ataques de pánico

constante presión, confusión y apresuramiento

irritabilidad y melancolía

síntomas físicos: problemas estomacales, dolores de cabeza y dolores de pecho

reacciones alérgicas: eczema y asma

problemas del sueño

beber en exceso, comer en exceso, fumar o usar drogas

tristeza o depresión

Todas las personas sienten el estrés de una manera diferente:

Algunas personas se enojan, comportándose de manera poco apropiada y desquitándose con los demás.

Otras personas lo esconden y comienzan a padecer de problemas alimentarios o abuso de sustancias ilegales.

Las personas que padecen de una enfermedad crónica también notan que los síntomas de su enfermedad se acrecentan cuando tienen una sobrecarga de estrés

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