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CENTRO DE USTUDIOS SUPERIORES DEL GOLFO DE MEXICO.

La Evolución Que Nos Rodea.

Ensayo.

CENTRO DE USTUDIOS SUPERIORES DEL GOLFO DE MEXICO. La Evolución Que Nos Rodea. Ensayo. Juan Carlos

Juan Carlos Aracén Rodríguez. Ingeniería Industrial #701. Ingeniería de Sistemas. Cesar Barrera Hernández. Matias Romero Avendaño, Oaxaca. 22 de Septiembre del 2018.

En este artículo se expondrán los conceptos básicos de la teoría de la selección natural, situándolos en el contexto de la teoría neo-darvinista de la evolución. También se hablará de la evolución de las tecnologías.

Introducción.

Somos lo que somos gracias a un proceso biológico que llamamos Selección Natural. La teoría de la evolución biológica por selección natural expuesta por primera vez por Charles Darwin (1859) es probablemente la idea más revolucionaria de la historia del pensamiento humano. Sorprendentemente, y a pesar de la importancia crucial que tiene para la comprensión de nosotros mismos como especie y de cualquier otra especie biológica, muy pocos seres

humanos entienden realmente, o conocen siquiera, el mecanismo natural que nos ha creado. Nunca un concepto aparentemente tan simple fue tan difícil de comprender. Es como si la selección natural, al crear una especie inteligente como la nuestra, escondiera al mismo tiempo la lógica biológica elemental que hay detrás de su operación. Pero sospecho que la razón última por la que la selección natural no forma parte del bagaje cultural de toda la humanidad se debe a una resistencia activa hacia ella, pues la idea de la selección natural como fuente creadora del mundo natural nos obliga a despertar de sueños milenarios. El conocimiento sobre la selección natural no es neutro como pueda serlo el que un electrón tenga carga negativa o que haya una o cuatro fuerzas fundamentales. Detrás de la selección natural hay una visión del mundo que sacude lo más hondo de nuestras creencias y mitos recibidos culturalmente. La selección natural es revolucionaria porque nos dice que no somos especiales, porque nos pone en nuestro lugar en el orden de las cosas, de la naturaleza. Nadie mejor que el nobel de bioquímica Jacques Monod (1970) ha expresado ese impacto emocional que el darwinismo implica al revelarnos nuestra "soledad total, nuestra radical foraneidad, en un Universo sordo a nuestra música, indiferente a nuestras esperanzas, a nuestros

sufrimientos, y

a

nuestros

crímenes."

Introducción. Somos lo que somos gracias a un proceso biológico que llamamos Selección Natural. La teoría

Desarrollo.

Pocas ideas han cambiado tan profundamente nuestra visión de la naturaleza como la propia idea de cambio que hay implícita en la evolución de los seres vivos. Los organismos biológicos se agrupan en unidades naturales de reproducción que denominamos especies. Las especies que ahora pueblan la Tierra proceden de otras especies distintas que existieron en el pasado, a través de un proceso de descendencia con modificación. La evolución biológica es el proceso histórico de transformación de unas especies en otras especies descendientes, y su reverso es la extinción de la gran mayoría de las especies que han existido. Una de las ideas más románticas contenidas en la evolución de la vida es que dos organismos vivos cualesquiera, por diferentes que sean, comparten un antecesor común en algún momento del pasado. Nosotros y cualquier chimpancé actual compartimos un antepasado hace algo así como 5 millones años. También tenemos un antecesor común con cualquiera de las bacterias hoy existentes, aunque el tiempo a este antecesor se remonte en este caso a más de 3000 millones de años.

La evolución es el gran principio unificador de la Biología, sin ella no es posible entender ni las propiedades distintivas de los organismos, sus adaptaciones; ni las relaciones de mayor o menor proximidad que existen entre las distintas especies. La teoría evolutiva se relaciona con el resto de la biología de forma análoga a como el estudio de la historia se relaciona con las ciencias sociales. La famosa frase del genético evolucionista Theodosius Dobzhansky que abre este tema, no es más que una aplicación particular del principio más general que afirma que el presente no puede entenderse sin una perspectiva histórica.

La revolución darwiniana

Aunque la idea de la evolución tenía precedentes, no fue hasta 1859, con la aparición de la obra El origen de las especies del naturalista británico Charles Darwin, que la idea de la evolución se estableció definitivamente. Darwin recopiló e interpretó un gran número de observaciones y experimentos de muy diversas disciplinas de investigación y los presentó como un argumento irrefutable en favor del hecho de la evolución. Pero Darwin suministró además un mecanismo para explicar las adaptaciones complejas y características de los seres vivos: la selección natural. ¿Qué significó la teoría de la evolución y de la selección natural en el contexto

de la biología del siglo XIX? En 1802 el teólogo W. Paley publica la obra Teología natural, en donde arguye que el diseño funcional de los organismos evidenciaba la existencia de un creador omnisapiente. Según él, el ojo humano, con su delicado diseño, constituía una prueba concluyente de la existencia de Dios. Para los naturalistas que querían explicar los fenómenos biológicos por procesos naturales, explicar la adaptación, la maravillosa adecuación de los organismos a su ambiente, constituía el problema fundamental.

de la biología del siglo XIX? En 1802 el teólogo W. Paley publica la obra Teología
de la biología del siglo XIX? En 1802 el teólogo W. Paley publica la obra Teología

El gran reto de Darwin era explicar las complejas adaptaciones de los organismos vivos, como el diseño funcional de un ojo, por mecanismos naturales. La solución de Darwin fue proponer el mecanismo de la selección natural.

La evidencia de la evolución

La evolución que se da en una escala reducida, en el interior de una especie y en el intervalo de unas pocas generaciones, se denomina microevolución. La macroevolución es la evolución a gran escala, y abarca periodos considerables de tiempo, y grandes procesos de transformación; en el caso más extremo comprendería toda la evolución de la vida. Se pueden efectuar experimentos y/o observaciones de poblaciones de especies actuales a pequeña escala y obtener evidencia directa de evolución. Hay muchos ejemplos en los que se detecta la evolución en acción, como el clásico caso del melanismo industrial que se comentará más adelante. La selección artificial efectuada por el hombre en el perro o el caballo son también claros ejemplos que muestran el potencial de modificación de una especie. Por su propia dimensión temporal, no podemos demostrar la macroevolución directamente, exceptuando los casos de creación de nuevas especies de plantas mediante cruzamiento de especies distintas por el hombre. Aunque la evidencia evolutiva que suministra el registro fósil, la biología comparada, y la

biología molecular es indirecta, no por ello es menos concluyente a la hora de demostrar la comunidad de origen de todos los organismos.

biología molecular es indirecta, no por ello es menos concluyente a la hora de demostrar la

Las diferentes razas de perro que el hombre ha obtenido por selección artificial ilustran el potencial de cambio que tienen las especies

Tecnología

biología molecular es indirecta, no por ello es menos concluyente a la hora de demostrar la

El

mundo

a

nuestro

alrededor ha

evolucionado de manera vertiginosa con

el paso de los años. El ser humano en su

empeño

de

conocer

y

desarrollarse

al

máximo se ha dado a la tarea de experimentar e ir en búsqueda de nuevos

retos, los

que

a

su vez

han

resultado en

adelantos fantásticos para nuestras vidas.

Unos

de

estos

es

la

evolución

de

la

tecnología

en

prácticamente

todas

las

áreas de nuestro diario vivir. Los adelantos tecnológicos han permitido que la mayoría de los seres humanos nos beneficiemos de una u otra forma. La tecnología comprende desde el equipo utilizado en nuestros hogares, en el lugar de trabajo, hasta el automóvil que nos mueve día a día. La medicina por ejemplo ha avanzado de manera vertiginosa, beneficiándose de la tecnología al igual que la aeronáutica, la milicia y la transportación por mencionar sólo algunas áreas. En la mayoría de nuestros hogares existen equipos tecnológicos que antes se encontraban fuera de nuestro alcance, tales como: computadores, antenas de satélite, etc.

Para atemperarnos a estos adelantos es necesario conocer cuáles son nuestras necesidades particulares y no permitir que el impacto de los medios desvirtúe dicho propósito. Otro factor de importancia que debemos considerar es que la tecnología se torna obsoleta en un periodo de tiempo muy breve. Lo que hoy consideramos como lo máximo en adelanto tecnológico mañana se convierte en algo pasado de moda (obsoleto), dando paso a un nuevo producto con mayor capacidad de uso. Debemos pues, conocer para invertir lo necesario en el mejor equipo disponible. Un área donde podemos ver el enorme impacto que ha tenido la tecnología lo son las bibliotecas. Las bibliotecas se han visto en la necesidad de atemperar sus servicios a los cambios tecnológicos de los últimos años. Con el surgimiento del computador podemos realizar prácticamente todas las tareas que se realizaban de forma manual, desde acceder al catálogo público, catalogar un recurso, hasta ofrecer instrucción al usuario. La distancia ya no es un obstáculo. Podemos interactuar unos con otros a través del teléfono, por medio de video conferencia, Internet, etc. Las bibliotecas han dejado de ser un lugar en donde se obtienen recursos en formato impreso únicamente. Son más bien un centro de múltiples recursos, donde tenemos una extensa representación de estos, tales como: videos, audio casetes, discos compactos, equipos de video digital, etc. Las funciones que realizaba el personal bibliotecario han cambiado drásticamente, han dejado de ser custodios de colecciones de libros a conocedores de los diferentes recursos en diferentes medios. Esto representa un gran reto a nuestra profesión tenemos la oportunidad de demostrar nuestro potencial y cuan capaces somos de manejar y adaptar los cambios tecnológicos a las exigencias de este mundo tan dinámico en el que vivimos.

Para atemperarnos a estos adelantos es necesario conocer cuáles son nuestras necesidades particulares y no permitir

Por esta razón, como profesionales en ciencias de la información que somos, debemos mantenernos al día por medio de educación continuada, talleres, seminarios, etc. con la mejor disposición para poder atender las necesidades de nuestros usuarios. Es necesario obtener el mayor provecho posible de lo que tenemos hoy día para poder conocer lo que está por llegar. Debemos considerar los nuevos recursos tecnológicos para poder estar a la vanguardia, lo que nos permitirá ser conocedores renovados de todo lo innovador.

Por esta razón, como profesionales en ciencias de la información que somos, debemos mantenernos al día

La Medicina no es más que una forma de la Ciencia, a la que se ha llegado por las peculiares características sociales, culturales y científicas en las que se ha desenvuelto el ser humano. Los condicionamientos y el momento en que ellos actúan, para ayudar a la generación y progreso de la ciencia médica, estuvieron dominados por la lucha contra el dolor y la muerte desde el comienzo de nuestra especie. El dolor representaría el primer problema y el de más acuciante solución para un hombre primitivo que, con posterioridad y ante el progreso de su dimensión humana, se cuestionaría el por qué y el adónde de su existencia, tratando de oponerse al proceso natural que más aterra a la Humanidad: La Muerte. Quizás sea así como queda configurada la más larga etapa de la Historia de la Medicina, de la que no disponemos de información escrita porque aún no se había inventado la escritura. Durante ella, como afirma Lopez Piñero (1973), la Medicina representa una forma de conocimiento que, junto al intento de dar solución física a los grandes retos antes anotados, recurre a elementos mágico- religiosos, para conseguir explicar lo que resultaba incomprensible a la mente de aquellos humanos; satisfaciendo, al mismo tiempo y en muchos casos, una necesidad espiritual. De esta manera y, como indica el citado autor, es como se llega a fechas de 3.000 a 2.000 años a. C., en las que el Código de Hammurabi y el Papiro de Edwin nos hablan de problemas quirúrgicos, diagnósticos, pronósticos y terapéuticos, es decir, de una Medicina totalmente actualizada según el patrón que de ella tenemos en el momento presente. En contraste con este concepto mágico-religioso de la Enfermedad y de la Medicina, la gran aportación de la Grecia Clásica al patrón de la Medicina Científica Occidental que poseemos fue que los temas médicos se comienzan

a esbozar con un criterio pragmático. En este momento es cuando la Medicina surge como un ente que toma tres direcciones fundamentales:

La Morfológica, representada por la Anatomía descriptiva, la gran contribución de la Medicina Helenística. La Funcional que, encuadrada en un concepto dinámico de la Anatomía, según Laín Entralgo (1982), se corresponde con la Fisiología, Psicología y Sociología. La Patológica donde ya no hay vestigio alguno de la antigua mentalidad mágica y el Empirismo es sustituida por una actitud racional. La enfermedad es, a partir de este momento, consecuencia de desequilibrios entre agentes externos o internos de distinta naturaleza, pero no divinos.

La evolución de la Ciencia Médica apenas se modifica a partir de este período, ni tampoco durante el largo lapsus de tiempo que abarca la Edad Media, ya que, durante ella y de forma básica, lo acontecido en esta parcela del saber se

reduce a una acomodación de la tradición griega a las tres culturas que durante este período se suceden en Europa: La Bizantina, la Islámica y la de la Europa Occidental. Llegamos así en este recorrido a grandes saltos por la Historia de la Humanidad al siglo XV que, con el Renacimiento, hace surgir la etapa de esplendor en el saber científico y en la Medicina. En este momento la Medicina se ensancha en las tres direcciones básicas antes anotadas y heredadas de la cultura griega: la Anatomía, la Fisiología y la Patología. La Anatomía crece, en gran manera gracias a la introducción de la práctica de la disección de cadáveres, hacia el siglo XVI, teniendo como figura central a

Andrés Vesalio, quien en 1553 publica su “De Humani Corporis Fabrica”,

dando expresión a dos principios fundamentales de la investigación anatómica: mantener una visión casi siempre unitaria de la descripción anatómica e incorporar la iconografía a esta investigación. La Fisiología, cuya figura no se puede deslindar aún de la del anatómico, puesto que ambos saberes son practicados por las mismas personas en casi todos los casos, tiene su punto de partida en la obra de Willians Harvey, con el descubrimiento de la circulación mayor. La Patología se desarrolla mediante la práctica de autopsias con intención

anatomopatológica. La obra de Paracelso formula una visión dinámica del cuerpo humano y de sus enfermedades y el concepto de especie morbosa es formulado por Thomas Sydenhan. Contribuyen al inicio de la base metodológica de la Nosología moderna o, lo que es lo mismo, a una tipificación de las enfermedades obtenida por inducción a partir de la experiencia clínica.

En los tres siglos siguientes, primero con la Escuela de Padua y sucesores de Vesalio, y posteriormente con la contribución de países como Inglaterra, Francia y Dinamarca, que fueron grandes potencias en la investigación anatómica, se puede decir que el conocimiento del cuerpo humano queda casi totalmente perfilado en su aspecto macroscópico y está iniciado en el microscópico, con el advenimiento de este nuevo proceder de estudio que aparece alrededor de 1610. También la Fisiología y la Patología se renuevan. La primera, ya de forma pragmática o imaginativa, intenta concebir la actividad del cuerpo humano como un modelo mecánico, mientras que la segunda, basándose en los mismos principios, es por tanto fundamentalmente mecanicista. Hemos analizado, a vista de pájaro, los grandes derroteros por donde discurre el avance científico de la Medicina, para situarnos con rapidez en el siglo XIX al que corresponde el momento del despliegue de la Medicina Contemporánea. En este siglo XIX, siguiendo los tres canales esenciales, ya expuestos, por donde discurre la Ciencia Médica, se trazan las líneas básicas que servirán a su progreso y nos explican la multiplicidad de sus respectivos conocimientos que acontecen de forma casi fulminante. Hay que destacar la aparición de la noción de tejido (Bichat) y la concepción celular del organismo (Virchow). En clave clínica, según Laín Entralgo (1982), son tres las mentalidades que se distinguen:

La anatomoclínica, que basa todo su saber en la lesión anatomopatológica. La fisiopatológica que, con la escuela alemana al frente, aspira a reducir la enfermedad a un proceso de tipo físico o químico. La etiopatogénica que se forma en torno a la Bacteriología y a la doctrina del origen microbiano de la enfermedad. Pero, si importante ha sido para la Medicina, en su dimensión científica, el siglo XIX, también lo fue en la metodología de su estructuración y esto es lo que a nosotros más nos interesa en este momento, porque lo que perseguimos es encontrar el concepto científico de la Neurocirugía. La especialización, fruto de la cual surge la Neurocirugía como área circunscrita del saber humano, es consecuencia, en su dimensión científica,

de dos tipos de procesos que recoge García Ballester (1978) y anteriormente fueron expresados por Rosen (1944): acercamiento y segmentación. Con el primero, o de acercamiento, se actuaría como consecuencia de la acumulación de saber sobre un determinado tema, que llega a ser de tal magnitud que resulta imposible su dominio integral por una misma persona. En virtud del segundo, o de segmentación, a la inversa del anterior, se

constituye un nuevo campo de actividad científica por el cultivo de una parcela de esta Ciencia que se encuentra entre otras dos. Para el que esté habituado al microscopio quirúrgico, podríamos hacer el símil del proceso de zoom y enfoque: acerca y segmenta el campo, haciendo desaparecer parte de él, pero dándonos la única oportunidad de poder dominar con la visión esa zona de interés.

constituye un nuevo campo de actividad científica por el cultivo de una parcela de esta Ciencia

Critica

La evolución nos ha llevado de la mano en todos los aspectos y sentidos, tanto en lo tecnológico como en lo humano, ya que al transcurso del tiempo hemos visto como las especies y artefactos tecnológicos van evolucionando, como todo tiene sus puntos fuertes y débiles. Comenzando con las partes fuertes o aspectos importantes seria que con la evolución hemos aprendido nuevas cosas, necesarias que nos han ayudado a ir progresando y mejorando puntos en los cuales no se tenían los conocimientos suficientes, un ejemplo puede ser en la medicina que para mí es la más importante ya que hoy en día se pueden hacer trasplantes o mucho mejor aún, se estudia a profundidad la cura para algunas enfermedades graves para la humanidad. Continuando con las partes débiles serían los cambios drásticos provocados por la evolución.

Pensamiento

La ignorancia engendra más confianza de la que con frecuencia engendra el conocimiento: son aquellos que saben poco, y no aquellos que saben mucho, los que afirman positivamente que tal o cual problema jamás podrá ser

resuelto por las ciencias”

Conclusión

La biología evolutiva es un vigoroso y robusto campo de la ciencia. Es un marco teórico que abarca varios mecanismos básicos consistentes con los patrones que vemos en la naturaleza y existen abundantes evidencias que demuestran la acción de estos mecanismos así como sus contribuciones a la naturaleza. Por lo tanto, la evolución es tanto una teoría como un conjunto de hechos establecidos que son explicados por la teoría.

Así como es común en otros campos científicos, existe un debate científico sobre algunos aspectos de la evolución, pero es poco probable que estos debates puedan afectar a la bases de este campo. No existe ninguna otra explicación científica que pueda dar cuenta de todos los patrones en la naturaleza. Solamente existen otras explicaciones no científicas que requieren la acción de una fuerza milagrosa, tal como un creador. Estas explicaciones sobrenaturales caen fuera de la ciencia, la cual no puede ni probar ni refutar a los milagros. La ciencia nos provee con una poderosa teoría y una explicación sobre los cambios en la vida en la Tierra. También debería recordarnos de nuestra buena fortuna de haber aparecido en este mundo y de nuestra gran responsabilidad en la continuación de la vida en el planeta.