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El espíritu de Pésaj

Pesaj

"Envía a Mi pueblo y Me servirán" (Éxodo 9:1)

Este mensaje con el cual fue enviado Moshé delante del Faraón, son las palabras que

simbolizan los pilas del Pueblo de Israel. Como dijeron nuestros Sabios: "En este día de la

salida de Egipto, se convirtieron los hijos de Israel en pueblo"

"Envía a mi pueblo

...

".

La libertad corporal era necesaria pues, sin ella, no se puede conseguir

la libertad espiritual. El mismo Faraón reconoció el valor de la libertad y del descanso, cuando

-tras la primera visita de Moshé y Aarón- ordena a sus capataces aumentar el trabajo de los

judíos con la explicación: ·"Vagos son, por eso claman diciendo: Vayamos y sacrifiquemos ante

nuestro Di-s" (Éxodo 5:8).

El trabajo y la esclavitud son los mayores enemigos del pensamiento humano. Nuestra Torá fue

la primera idea monoteísta que impuso el descanso, no solamente como derecho, sino también

como una obligación, como dijeron nuestros Sabios: "No fueron impuestos los Sábados y los

días festivos, sino para el estudio de la Torá".

"

...

Y

me servirán". El descanso sabático no es solamente para reponer fuerzas sino que se

convierte en la razón del trabajo; se trabaja durante la semana, "Seis días trabajarás y harás

todas tus labores" para cumplir con lo que dice el versículo: "Y el séptimo día descansarás". Del

mismo modo, la salida de Egipto y la formación del pueblo de Israel asumen su real dimensión

solamente si cumplimos con la salida condicionada: "

...

y Me servirán".

El pueblo de Israel no fue elegido por Di-s por su condición física o numérica. El Todopoderoso

vio en nosotros un "Am Segulá" o sea un pueblo especial, capaz de cumplir los preceptos de la

Torá.

Esta idea puede ilustrarse con la opinión talmúdica (Masejet Shabat) que nos explica: "En el

último día de la Creación, tras la aparición del hombre que marcó el fin de la Creación

universal, dijo Di-s: "Y fue la tarde y fue la mañana, el día sexto", recalcando con la letra

("HaShishí"), cuyo valor numérico es igual a cinco, que Di-s condicionó al universo a que su

existencia dependiera del recibimiento de la Torá (formada por sus cinco libros) y de su

observancia por parte del pueblo de Israel congregado en el Monte Sinaí. Así el pueblo de

Israel recibió, casi forzado, la responsabilidad de la existencia y continuidad del universo,

convirtiéndose de esta manera, como lo indicaron nuestros Sabios, en "La luz de los

pueblos".

En aquél día, el pueblo de Israel se convirtió de un pueblo de esclavos a un pueblo de

sacerdotes, en "La luz de los pueblos". Esta es la responsabilidad que Di-s nos encomendó y

de la que somos capaces de asumir solamente por medio del estudio de la Torá y del

cumplimiento de sus preceptos.

El espíritu de Pésaj

"Envía a Mi pueblo y Me servirán" (Éxodo 9:1)

Este mensaje con el cual fue enviado Moshé delante del Faraón, son las palabras que

simbolizan los pilas del Pueblo de Israel. Como dijeron nuestros Sabios: "En este día de la

salida de Egipto, se convirtieron los hijos de Israel en pueblo"

"Envía a mi pueblo

...

".

La libertad corporal era necesaria pues, sin ella, no se puede conseguir

la libertad espiritual. El mismo Faraón reconoció el valor de la libertad y del descanso, cuando

-tras la primera visita de Moshé y Aarón- ordena a sus capataces aumentar el trabajo de los

judíos con la explicación: ·"Vagos son, por eso claman diciendo: Vayamos y sacrifiquemos ante

nuestro Di-s" (Éxodo 5:8).

El trabajo y la esclavitud son los mayores enemigos del pensamiento humano. Nuestra Torá fue

la primera idea monoteísta que impuso el descanso, no solamente como derecho, sino también

como una obligación, como dijeron nuestros Sabios: "No fueron impuestos los Sábados y los

días festivos, sino para el estudio de la Torá".

"

...

Y

me servirán". El descanso sabático no es solamente para reponer fuerzas sino que se

convierte en la razón del trabajo; se trabaja durante la semana, "Seis días trabajarás y harás

todas tus labores" para cumplir con lo que dice el versículo: "Y el séptimo día descansarás". Del

mismo modo, la salida de Egipto y la formación del pueblo de Israel asumen su real dimensión

solamente si cumplimos con la salida condicionada: "

...

y Me servirán".

El pueblo de Israel no fue elegido por Di-s por su condición física o numérica. El Todopoderoso

vio en nosotros un "Am Segulá" o sea un pueblo especial, capaz de cumplir los preceptos de la

Torá.

Esta idea puede ilustrarse con la opinión talmúdica (Masejet Shabat) que nos explica: "En el

último día de la Creación, tras la aparición del hombre que marcó el fin de la Creación

universal, dijo Di-s: "Y fue la tarde y fue la mañana, el día sexto", recalcando con la letra

("HaShishí"), cuyo valor numérico es igual a cinco, que Di-s condicionó al universo a que su

existencia dependiera del recibimiento de la Torá (formada por sus cinco libros) y de su

observancia por parte del pueblo de Israel congregado en el Monte Sinaí. Así el pueblo de

Israel recibió, casi forzado, la responsabilidad de la existencia y continuidad del universo,

convirtiéndose de esta manera, como lo indicaron nuestros Sabios, en "La luz de los

pueblos".

En aquél día, el pueblo de Israel se convirtió de un pueblo de esclavos a un pueblo de

sacerdotes, en "La luz de los pueblos". Esta es la responsabilidad que Di-s nos encomendó y

de la que somos capaces de asumir solamente por medio del estudio de la Torá y del

cumplimiento de sus preceptos.

como una obligación, como dijeron nuestros Sabios: "No fueron impuestos los Sábados y los días festivos,

Búsqueda del Jametz

Bedicá:

En la noche entre el 13 y el 14 de Nisán, aproximadamente veinte minutos después de la

puesta del sol, se realiza la Bedicá (búsqueda del jametz). Antes de la Bedicá, se dice:

como una obligación, como dijeron nuestros Sabios: "No fueron impuestos los Sábados y los días festivos,

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al bi´ur

Universo, que nos has santificado con tus

jametz.

preceptos y nos ordenaste la eliminación del

jametz.

Bitul:

Finalmente, se debe pronunciar, como en la noche anterior, la anulación del jametz (Bitul) de

manera más detallada:

como una obligación, como dijeron nuestros Sabios: "No fueron impuestos los Sábados y los días festivos,

Kol jamirá vejamiaá, deijá bershutí, delá jazitei,

Toda levadura y sustancia fermentada, que se

udelá biarté lehevé vatil vejashiv keafrá deará.

halla en mi poder, que no he visto y no eliminé,

sea anulada y considerada como el polvo de la

tierra.

Por la mañana del 14 de Nisán, se pronuncia el Bitul jametz baboker (anulación del jametz por

la mañana):

Kol jamirá vejamiaá, deijá bershutí, delá jazitei, Toda levadura y sustancia fermentada, que se udelá biarté

Kol jamirá deiká birshutí, di jazitei, udela jazitei,

Toda levadura y sustancia fermentada, que vi y

debiartei udela biartei, lehevé vatil vejashiv

que no vi, que eliminé y no eliminé, sea

keafrá deará.

anulada y considerada como

el polvo

de

la

tierra.

 

Eruv Tavshilín

Debido a que está prohibido cocinar en la festividad (Yom Tov) para el día siguiente, cuando

coincide Shabat con la finalización del día festivo, en que nos vemos obligados a hacer

preparativos para el Shabat en la misma festividad, debemos comenzar estos preparativos

antes de la iniciación de la fiesta; para tal efecto, se acostumbra preparar en la víspera de la

fiesta dos alimentos cocinados como, por ejemplo, pan, carne, huevo hervido, y separarlos en

una bandeja o plato, pronunciando la siguiente bendición:

Kol jamirá vejamiaá, deijá bershutí, delá jazitei, Toda levadura y sustancia fermentada, que se udelá biarté

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al

Universo, que nos has santificado con tus

mitzvat eruv.

preceptos y nos ordenaste el precepto del eruv.

Luego de la bendición, se dice:

Kol jamirá vejamiaá, deijá bershutí, delá jazitei, Toda levadura y sustancia fermentada, que se udelá biarté

Baeruv bazé iehé mutar lanu leefot ulevashel

Con este Eruv, nos está permitido cocinar y

ulejatmin ulejadlik ner velaassot col tserajenu

hornear, recalentar o encender (de otro fuego)

miiom tov leshabat.

y hacer todas nuestras necesidades en el día

festivo para el Shabat.

Encendido de velas (Hadlakat Nerot)

Al encender las velas de Yom Tov (el primer y segundo día en la Diáspora), la mujer dice la

siguiente bendición:

Al encender las velas de Yom Tov (el primer y segundo día en la Diáspora), la

Baruj Atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu

Universo, que nos has santificado con tus

lehadlik ner shel Yom Tov.

preceptos y nos ordenaste el encendido de las

velas de Yom Tov.

Kidush

Cuando Pésaj coincide con Shabat, la bendición comienza en "Iom HaShishí"; por el contrario,

en día de semana, comienza en "Ele Moadé":

Yom HaShishí: Día sexto: Vaijulu hashamaim vehaaretz vejol tzevaam. Terminaron (de ser creados) los cielos y

Yom

HaShishí:

Día

sexto:

Vaijulu hashamaim vehaaretz vejol tzevaam.

Terminaron

(de

ser creados) los

cielos y

la

Vaijal E-lo-him baiom hashevií melajtó asher

tierra, y todos sus ejércitos. Y terminó Di-s en

assá, vayishbot baiom hashevií micol melajtó

el

día

séptimo la obra que había hecho, y

asher assá. Vaivarej E-lo-him et iom hashevií

descansó en el día séptimo de toda la creación

vaicadesh otó, ki vo Shabat micol melajtó,

que

hizo. Y bendijo

Di-s el día séptimo,

y

lo

asher

bará

E-lo-him

laasot.

consagró, porque

en

el

reposó de toda

Su

 

obra,

que

había

creado

Di-s

para

hacer.

Ele

Moadé A-Do-Nai micraé

kodesh,

asher

Estas son las festividades del Todopoderoso

tikreú otam bemoadam. Vaidaber Moshé et

que fueron proclamadas sagradas, que

moadé

A-Do-Nai

el

Benei

Israel.

proclamarán en su tiempo. Y enseñó Moshé las

 

festividades del Eterno a los hijos de Israel.

Atención

 

señores:

Savrí

Maranán:

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam,

Universo, que creas el fruto de la vid.

 

boré

perí

hagafen.

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

Baruj Atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam,

Universo, que nos escogió entre todos los

asher bajar banu micol am veromemanu micol

pueblos y nos elevó sobre todas las lenguas, y

lashón vekideshanu bemitzvotav, vatitén lanu

nos consagró con Sus preceptos; y nos diste

A-do-nai E-lo-he-nu beahavá (en Shabat:

Oh Señor, Di-s nuestro, con amor (en Shabat:

Shabatot limnujá u) moadim lessimjá, jaguim

Shabatot para el descanso y) festividades para

uzemanim lessassón, et iom (en Shabat:

la alegría; fiestas y celebraciones de regocijo;

HaShabat hazé veet iom) Jag HaMatzot et Yom

(en Shabat: Este día de Shabat y) este día de

Tov micra kodesh hazé zemán jerutenu, (en

la fiesta de los panes ázimos; y este día festivo

Shabat: veahavá) micra kodesh zéjer litziat

proclamado sagrado, conmemoración de

mitzráyim, ki vanu vajarta veotanu kidashta

nuestra libertad, (en Shabat: con amor)

micol haamim, (en Shabat: veshabat) umoadé

sagrada convocación, en recuerdo de nuestra

kodshejá (en Shabat: beahavá uveratzón)

salida de Egipto. Pues nos escogiste y nos

vesimjá uvessassón hinjaltanu. Baruj Atá A-do-

consagraste entre todos los pueblos; (en

nai, mecadesh (en Shabat: HaShabat ve) Israel

Shabat: y Shabatot y) Tus sagradas

vehazemanim.

 

festividades (en Shabat: con amor y voluntad)

 

con alegría y regocijo nos hiciste heredar.

 
asher bará E-lo-him laasot. consagró, porque en el reposó de toda Su obra, que había creado

Baruj Atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

Shehejeianu, vekiemanu, vehiguianu lizmán

Universo, que nos conservaste en vida, nos

hazé.

amparaste y nos hiciste llegar a esta época

festiva.

 

Karpás

Se toma un trozo de apio de menos de 29 gramos y se lo sumerge en agua salada o vinagre, y

se dice:

asher bará E-lo-him laasot. consagró, porque en el reposó de toda Su obra, que había creado

Baruj Atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

boré perí HaAdamá.

Universo, que creas el fruto de la tierra.

Ma Nishtaná

Se acostumbra repartir entre los más pequeños dulces y frutas secas para despertar su

curiosidad e incentivarlos para que pregunten:

Se acostumbra repartir entre los más pequeños dulces y frutas secas para despertar su curiosidad e

¿Ma

nishtaná

halaila

hazé

mikol

haleilot?

¿Por qué es diferente esta noche de las demás

Shevejol haleilot anú metablín, afilu paam ajat

noches?

 

vehalaila

hazé

shetei

paamim.

Todas

las

noches

no

sumergimos

ningún

Shevejol haleilot

anú

ojlín

jametz o

matzá,

alimento ni una sola

vez, ¿y

esta noche dos

vehalaila

hazé

kuló

matzá.

veces?

Shevejol

haleilot

anú

ojlín

shear

ierakot,

Todas las noches comemos jametz o matzá,

vehalaila

maror.

esta noche solamente matzá.

Shevejol

haleilot

anú

ojlín

veshotín

bein

Todas las noches todo

tipo

de verduras, ¿y

ioshvim ubein mesubín, vehalaila hazé kulano

esta

noche

solamente

hierbas

amargas?

mesubín.

Todas

las

noches

comemos

sentados

o

recostados, ¿y esta noche sólo recostados?

 

Rajats

Se lavan las manos como prescribe la halajá, de la misma manera como se procede durante

todo el año antes de comer pan, y se bendice:

Se acostumbra repartir entre los más pequeños dulces y frutas secas para despertar su curiosidad e

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al

Universo, que nos has santificado con tus

netilat iadaim.

preceptos y nos ordenaste la ablución de las

manos.

 

Matzá

Se toman las tres Matzot en las manos, en el mismo orden en que se encuentran y se bendice:

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del HaMotzí Lejem

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

HaMotzí Lejem Min HaAretz.

Universo, que extraes el pan de la tierra.

Luego se bendice:

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del HaMotzí Lejem

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al Ajilat

Universo, que nos has santificado con tus

Matzá.

preceptos y nos ordenó comer Matzá.

 

Maror

Se toma el Maror (lechuga) y se sumerge en el Jaroset (dulce especial para Pésaj), pero no se

lo debe sumergir demasiado para que no pierda el gusto amargo de la verdura. Luego se

bendice:

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del HaMotzí Lejem

Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam

Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del

asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al Ajilat

Universo, que nos has santificado con tus

Maror.

preceptos y nos ordenó comer el Maror.

 
 

Leyes

de

Yom

Tov

Estas leyes se aplican a Pésaj y demás festividades que son consideradas como Yom Tov (Día

Festivo).

La festividad de Pésaj comienza en día 15 de Nisán y se prolonga por 7 días, (ocho fuera de

Israel). El primero y el último día son de plena fiesta, pues nuestros antepasados salieron en la

fecha correspondiente al primer día y en el séptimo cruzaron el Mar Rojo y cantaron la Shirat

Hayam.

Los cinco días intermedios tienen carácter festivo y reciben el nombre de Jol HaMoed; durante

estos

días

se

realizan

solamente

los

trabajos

necesarios

e indispensables.

Todo trabajo que está prohibido efectuar en Shabat, está prohibido hacerlo en Yom Tov,

excepto los menesteres necesarios para la preparación de alimentos, el transporte de objetos

por la vía pública y encender el fuego de una mecha preencendida a otra (Shulján Aruj,

 

Capítulo

495).

La

comparación de los días

festivos

con

el Shabat

la

encontramos en varios

pesukim

(versículos) de la Torá, en los cuales las festividades son mencionadas con el nombre de

"Shabat

Shabatón".

"Y proclamaréis en este día: Llamado especial para vosotros, todo trabajo no haréis, ley eterna

en todos vuestros asentamientos por todas las generaciones" (Levítico 23:21).

A diferencia

del Shabat, día

en

el

que

se nos prohibió

todo

trabajo o

"melajá", en las

festividades se nos prohibió solamente realizar todas las labores que son "meléjet avodá".

La diferencia entre estas dos expresiones nos indica que no todos los trabajos prohibidos en

Shabat están prohibidos en Yom Tov, sino que, como dicen las Escrituras, "El alimento de la

persona, solamente él, será hecho para vosotros". Es así como se nos permite, por ejemplo,

cocinar lo necesario para el mismo día, pero

no del primer día

para el segundo, o para

el

Shabat (en este caso habrá que realizar el denominado "Eruv Tavshilín").

Si bien se nos permite cocinar, está prohibido encender o apagar el fuego )lo mismo ocurre con

la electricidad); solamente se nos permitió encender el fuego de una mecha preencendida.

"Eruv Tavshilín": Debido a que está prohibido cocinar en la festividad (Yom Tov) para el día

siguiente, cuando coincide Shabat con

la

finalización

del

día

festivo, en que

nos vemos

obligados a hacer preparativos para el Shabat en la misma festividad, debemos comenzar

estos

preparativos

antes

de

la

iniciación

de

la

fiesta.

Para tal efecto, se acostumbra preparar en la víspera de la fiesta dos alimentos cocinados

como, por ejemplo, pan, carne, huevo hervido, y separarlos en una bandeja o plato,

pronunciando la siguiente bendición: "BARUJ ATÁ A-DO-NAY E-LO-HE-UN MELEJ HAOLAM

ASHER KIDESHANU BEMITZVOTAV VETZIVANU AL MITZVAT ERUV".

"BENDITO ERES TÚ, DI-S NUESTRO

REY,

REY

DEL

UNIVERSO,

QUE

NOS HA

CONSAGRADO CON SUS PRECEPTOS, Y NOS HA ORDENADO LA MITZVÁ DEL ERUV".

Luego

de

la

bendición,

se

dice:

"Con este Eruv, nos está permitido cocinar y hornear, recalentar o encender (de otro fuego) y

hacer

todas

nuestras

necesidades

en

el

día

festivo

para

el

Shabat".

El Eruv se deberá comer durante el Shabat, preferiblemente en la Seudat Shelishit (tercera

comida).

Yom Tov Shení de la Diáspora: En la época del Bet HaMikdash (Templo de Jerusalem), el

comienzo del mes y las festividades eran fijadas según el testimonio visual del nacimiento de la

Luna,

y una

vez decretado

el principio del mes

por el

Sanhedrín (Alta Corte Rabínica), se

transmitía la noticia a las aldeas cercanas y de ahí a toda la diáspora, por medio de antorchas

en

lo

alto

de

los

montes.

Este sistema fue perturbado por los goím de los alrededores que encendían también antorchas

para confundir a los judíos. Por este motivo, los Sabios se vieron obligados a suprimir este

sistema y comenzaron a guiarse según calendarios, los cuales no siempre coincidían con la

"realidad de Jerusalem". Ante esta circunstancia, hubo necesidad de fijar un segundo día

festivo (Para

no caer en dudas) para

los

judíos que vivían fuera de Israel, dándole a esta

jornada

la

misma

importancia

que

la

primera.

Todas las leyes concernientes al primer día de Yom Tov son vigentes en el segundo día festivo

de la Diáspora, excepto casos muy especiales, como el entierro de un fallecido, etc.

"Alegría": El versículo que expresa el mandato Divino: "Y te alegrarás en la festividad y serás

entonces feliz", nos indica que la persona está obligada a alegrarse en las festividades, tanto el

esposo

como

su

mujer

y

sus

hijos.

"Y cuando te alegres, no te olvides del huérfano, de la viuda, del extranjero, del pobre, que vive

en tus ciudades". La Torá nos enseña el valor de la verdadera alegría que debemos compartir

con

los

necesitados.

Por otra parte, está escrito: "Debido a que no serviste a tu Di-s con alegría

...",

y esto se refiere

al castigo de las calamidades que ocurrieron en la historia de nuestro pueblo, puesto que el

auténtico y sincero servicio a Di-s debe, necesariamente, efectuarse con alegría en el corazón.

"Un gran precepto es estar siempre feliz", dice una de nuestras tradicionales canciones, por lo

tanto debemos esmerarnos en todos los preparativos de la fiesta para que ningún detalle

pequeño

empañe

nuestra

alegría

 

festiva.

Nuestros Sabios nos obligaron a respetar las festividades con buenas vestimentas y mesas

preparadas

 

en

honor

del

 

día.

Parte de este

respeto

a

la festividad lo

componen el encendido

de

las

velas

y

el

Kidush

(bendición sobre el vino). Luego de la bendición del encendido de las velas ("Lehadlik ner shel

Yom

Tov"),

se

recita

la

bendición

de

"Shehejeianu"

(sólo

el

primer

día).

Dijeron nuestros Sabios que hay que bendecir en Shabat y en las Festividades tanto en su

comienzo como en su final; al comienzo, por medio del Kidush, y a su finalización por medio de

la

Havdalá.

A diferencia del Shabat, cuando finaliza el Yom Tov solamente se bendice sobre el vino y se

pronuncia la bendición de la Havdalá, sin vela y sin especies aromáticas. La vela se impuso en

recuerdo de la luz que creó Di-s antes de la Creación y del fuego, que constituyó el primer

descubrimiento humano. Por su parte, el aroma es para tranquilizar a nuestra alma de la

tristeza que la embarga por la salida del "Espíritu de Shabat".

Nisán,

en tus ciudades ". La Torá nos enseña el valor de la verdadera alegría que debemos

mes

de

la

libertad

En Egipto un joven, hebreo de nacimiento, salvado de la muerte por la hija del Faraón y

esmeradamente educado por los preceptores de la corte, convoca a su pueblo a seguir al Di-s

de sus antepasados, a salir de la esclavitud. De nada vale el poder del Faraón: su arrogancia,

sus amenazas, sus trampas, sus engaños y dilaciones se estrellan contra la Palabra que le

recuerda que no es más que un mortal como todos. Muchos de los egipcios se sienten atraídos

por ese Di-s que no asume forma alguna, que les habla desde lo Oculto, que promete libertad

sin exigir a cambio más que fe y honestidad, sin imponer más que una vida pura de cuerpo y de

espíritu.

El pueblo está fatigado: hebreos y egipcios se sienten hartos de los tributos y las cargas, de los

trabajos despiadados, del despotismo y el abuso. El joven que ha de servirles de guía teme. No

confía en sí mismo, porque es humilde y de pocas palabras. La Voz que poco antes lo llamó a

Su servicio desde la zarza en llamas le pide confiar e incorporar a su hermano a la misión,

imposible

para

el

hombre.

Las plagas se han sucedido, unas reproducidas por magos y adivinos que emplean el poder de

los ídolos. Otras no, para mostrar la limitación de ese poder. El déspota, que se siente un dios,

como

todos

los

tiranos,

no

cede.

Entonces se produce el prodigio que hiela la sangre, que tuerce el rumbo de la historia: la Voz

Divina convoca a Su pueblo a inmolar al cordero, símbolo de los falsos dioses, y a celebrar un

inusitado banquete: después de untar la sangre de la víctima en las puertas, los hebreos

comerán el cordero asado al fuego, con panes sin levadura, con hierbas amargas, en familia.

Esa noche el ángel de la muerte visitará las casas de los idólatras y pasará de largo ante las de

los

Hijos

de

Abraham.

Al fin son liberados: el faraón se siente derrotado por ese Poder invisible que ha enlutado a

Egipto y lleno de odio y de miedo, otorga la salida de los hebreos. Muchos egipcios los

acompañan en la salida, rendidos ante el Eterno. El Mar se divide para dejarlos pasar. El tirano,

recuperado ya del dolor y del espanto, envía a su ejército a perseguirlos, y las aguas se cierran

sobre ellos. Los hebreos y los egipcios que han decidido compartir su suerte siguen su camino

hacia la promesa, guiados de día por una columna de nube, que en la noche se vuelve de

fuego. No les faltarán fuerzas, ni alimento, ni vestido. Y verán prodigios aun mayores. Serán

protegidos, pero sus faltas serán castigadas. Los cubrirá la Misericordia, sin olvidar la Justicia.

Hoy, cuando el mes de Nisán se engalana anunciando la Libertad que sólo Di-s puede otorgar

al hombre, muchos se dejan ganar por el escepticismo, por la falta de fe, por el desaliento o por

las tentaciones de la sociedad de consumo. Los tiranos que aún rigen muchos países aún se

atreven a enfrentarse a Di-s y a sus enviados en nombre de un inexistente bien común que

redunda sólo en su propio provecho, o más perversamente aún, se autoerigen en voces

proféticas, que pretenden

--como

las

de

los

divinizados faraones o los endiosados

emperadores romanos-- establecer nuevas leyes y vías de Redención.

Recordemos que Nisán es el mes de la libertad, de la única real, que el Di-s invisible, cuyo

Nombre Verdadero no somos dignos de pronunciar, regala a quienes renuncian someterse a

los tiranos y se refugian en Él. Recordémoslo nosotros, porque los déspotas de cada época,

cegados por la soberbia, siempre serán incapaces de hacerlo. Y caerán, mientras que el pueblo

de Di-s seguirá adelante, guiado de día por la columna de nube, y de noche por la columna de

fuego. Y una sola de estas cosas, hubiera sido suficiente.

Origen del nombre de la festividad

El nombre de Pésaj proviene de la décima plaga que devastó a los egipcios y que trajo consigo

la salida de Egipto, "la muerte de los primogénitos", pues cuando el Ángel de la Muerte pasó

por la tierra de Egipto "salteó" por sobre las casas de los hijos de Israel ("Pasaj" significa, en

hebreo, "saltear").

Jag HaPésaj, la Fiesta de Pésaj, es también conocida como:

Jag HaMatzot (Fiesta de los Azimos): Este nombre deriva del precepto divino: "Siete días

comeréis Matzot". La matzá es un pan sin fermentar, ázimo, en recuerdo de la salida de Egipto,

como cuenta la Hagadá: "Éste es el pan de la aflicción que comieron nuestros padres en la

tierra de Egipto".

Jag HaJerut (Fiesta de la Libertad): Como reza el versículo: "En este día te convertisteis en

pueblo".

Jag Aviv (Fiesta de la Primavera): Como versa: "Este mes (Nisán) será el primero de los

meses del año, el mes de primavera". Así como en la primavera florece la naturaleza, en Pésaj

florece el pueblo de Israel.

Leyes de Pésaj

Durante los ocho días de Pésaj, sólo se puede comer pan ázimo (Matzá), conmemorando así la

salida de Egipto que, al ser tan precipitada, no dio tiempo a los judíos para esperar que el pan

fermentara.

No solamente está prohibido ingerir Jametz durante Pésaj sino incluso su simple posesión está

prohibida, por lo que debemos despojarnos de cualquier alimento Jametz antes de la víspera

de la fiesta.

"Jametz": Se denomina Jametz a toda sustancia fermentada, procedente de los cinco cereales

principales: Trigo, cebada, espelta, avena y centeno. Según la Halajá (Ley Judía) la

fermentación se produce al contacto del agua con estos cereales, al cabo de dieciocho minutos

en condiciones normales.

Alimentos Jametz son, por ejemplo: Pan, fideos, galletas, cerveza, whisky, etc.

La prohibición del Jametz incluye también otras categorías:

"Seor": Levadura y todo agente fermentante.

"Taarobet Jametz": Cualquier comestible que contenga, aún en una mínima proporción, algún

ingrediente Jametz.

El arroz, el maíz, los garbanzos, las legumbres en general, y otros cereales que no pertenecen

a las cinco especies, no se consideran Jametz. Aún así, las comunidades ashkenazíes

acostumbran a privarse de ellos; También algunas comunidades del Norte de África tienen por

costumbre privarse del arroz, temiendo no poder revisarlo como corresponde de granos de

cereales con los cuales viene generalmente mezclado.

"Jametz no comestible": Todos los productos no comestibles adquiridos antes de Pésaj, aún si

contienen derivados del Jametz (tintas, pomadas para zapatos, goma de pegar, etc.), se

pueden usar debido, precisamente, a que no son comestibles, como tampoco lo son los

cosméticos, el jabón, los perfumes, etc. Todos estos productos cosméticos están permitidos,

excepto aquellos artículos de sabor agradable, en especial los de uso bucal, como el dentífrico

o los lápices labiales, los cuales no se deben utilizar hasta estar seguros de que no poseen

ningún ingrediente Jametz en sus fórmulas.

Los medicamentos de consumo oral, como las pastillas, jarabes, sacarina, etc., no se pueden

ingerir hasta estar seguros que no poseen ningún ingrediente Jametz, debido que en la

elaboración de muchos de ellos -en especial las pastillas- se usa el almidón de trigo como

solidificador. En caso de gravedad, obviamente, se puede tomar cualquier medicamento (en

estos casos, se recomienda consultar con el Rabino de la comunidad).

"Alimentos no Jametz": Es imposible detallar una lista de alimentos permitidos, ya que la

elaboración de los mismos varía de lugar en lugar, de tiempo en tiempo y de firma en firma.

Tomemos, como ilustración, el café, que normalmente está permitido pues no posee ningún tipo

de Jametz, pero que en algunos países, viene mezclado con granos de cebada, que es Jametz,

absoluto (Gamur), por lo que se debe consultar con el Rabino de cada comunidad, con

respecto a cada caso en particular.

"Hagalat Kelim": Los utensilios que usamos durante todo el año para Jametz no deben ser

utilizados desde la víspera de Pésaj, hasta finalizada la Fiesta; se los limpia bien y se los

guarda en un lugar cerrado. Hoy en día está al alcance de casi todos proveerse una

vajilla especial para Pésaj. Sin embargo, para aquellos que no les sea posible, podrán

usar la vajilla normal luego del proceso de la Hagalá (escaldadura), excepto los

utensilios de porcelana o cerámica que no son susceptibles de escaldar ("Kelí Jeres").

Debido a que son múltiples los casos y los detalles, así como las costumbres sobre este

procedimiento, aconsejamos consultar a la autoridad rabínica de la comunidad.

"Bedicát Jametz": Con anterioridad a la víspera de Pésaj se debe limpiar a fondo toda

la casa de manera que no quede jametz en nuestra propiedad.

En la noche entre el 13 y el 14 de Nisán, aproximadamente veinte minutos después de la

puesta del sol, se realiza la Bedicá, o sea, la búsqueda minuciosa de los restos de jametz que

pudieron haber quedado en nuestras propiedades (casa, negocio, automóvil, etc.).

Debemos revisar todas las habitaciones, rincón por rincón, y especialmente la despensa, el

refrigerador, y aquellas alacenas donde normalmente guardamos alimentos jametz.

La búsqueda se realiza a la luz de la vela de cera o parafina, debido a que la pequeña

luminosidad de la vela nos obliga a comprobar con minuciosidad, lo que permite revisar grietas

o rendijas, o lugares donde la luz eléctrica no llega.

Se acostumbra a ocultar diez trocitos de pan bien envueltos en papel para incentivar a quien

realiza la Bedicá y se esmere en la búsqueda.

Antes de la Bedicá, se dice la siguiente bendición:

"BARUJ ATÁ A-DO-NAY E-LO-HE-UN MELEJ HAOLAM ASHER KIDESHANU VEMITZVOTAV

VETZIVANU AL BI'UR JAMETZ".

"BENDITO ERES TU, DI-S NUESTRO, REY DEL UNIVERSO, QUIEN NOS HA

CONSAGRADO CON SUS PRECEPTOS, Y NOS HA ORDENADO LA ELIMINACIÓN DEL

JAMETZ".

A continuación, sin hablar, comenzará la búsqueda. Una sola bendición es suficiente para la

revisación de varias propiedades.

"Bitul": Finalizada la Bedicá se realizará la anulación (Bitul) del jametz que no se encontró,

pronunciando la siguiente fórmula: "Toda levadura y sustancia fermentada que se halla en mi

propiedad, que no he visto ni he eliminado, sea anulada y considerada como polvo de la tierra".

Luego se guardará el jametz que se encontró hasta la mañana siguiente y se dispondrá de un

lugar adecuado para la cena de esa noche y el desayuno del día siguiente, cuidando no

esparcir migas de pan o de galletas para que no sea necesario revisar nuevamente.

"Bi'ur jametz": Después del desayuno se acostumbra a quemar el jametz que sobró (o también

se lo puede tirar al río o por el desagüe), junto con el que encontramos la noche anterior en la

Bedicá, en recuerdo de los restos sobrantes de los sacrificios que debían ser quemados una

vez pasado su tiempo.

Finalmente, se debe pronunciar, como en la noche anterior, la anulación (Bitul) de manera más

detallada: "Toda levadura y sustancia fermentada, que vi o que no vi, que eliminé o que no

eliminé, sea anulada y considerada como polvo de la tierra".

De esta manera damos a entender que aunque pueda quedar algo de jametz, ya no nos

pertenece pues no estamos interesados en él.

"Mejirat jametz": Los alimentos jametz que no deseamos eliminar, se podrán vender a u no

judío, y puede comprarse nuevamente finalizada la festividad. Esta operación comercial se

realiza individual y directamente o, por lo general, a través del Rabinato de cada comunidad.

"Horarios": Se puede comer jametz sólo hasta la cuarta hora-solar del día; durante la quinta

hora-solar no se puede comer, pero todavía lo podemos eliminar (Bi'ur), vender (Mejirá), o

anular (Bitul). A partir del comienzo de la sexta hora-solar, toda actividad

relacionada con jametz queda prohibida hasta la finalización del Pésaj.

"Ajilat Matzá": Durante la víspera de Pésaj, se acostumbra a no comer

Matzá hasta el momento del Seder, para demostrar la diferencia entre lo

permitido y lo obligatorio, y cumplir el precepto de comerla con deseo y

apetito.

"Taanit Bejorot": Los primogénitos acostumbran a ayunar en la víspera de Pésaj, en recuerdo

a la plaga de los primogénitos en la cual el Todopoderoso "pasaj" (salteó), las casas de las

familias de Israel.

La participación en la conclusión de algún tratado de la Mishná o del Talmud, o la participación

en algún evento festivo (Circuncisión, boda, o Seudat Mitzvá en general), interrumpe el ayuno.

"Asiá Melajá": Después del mediodía, no se debe trabajar a fin de consagrar todo el tiempo a

la preparación de las Matzot y lo necesario para el Seder que se realizará esa misma noche.

Leyes

de

Jol

HaMoed

(Días

intermedios)

La Torá nos obliga a festejar siete días en Pésaj y Sucot, y aunque solamente el primero y el

último reciben todas las obligaciones sabáticas, también los días intermedios de estas

festividades

tienen

aspecto

festivo,

aunque

sea

solamente

parcial.

Como se deben guardar el respeto y la alegría del acontecimiento festivo, cinco permisos

fueron

concedidos

por

nuestros

Sabios

en

nuestros

días:

1.

Evitar la pérdida: Como, por ejemplo, salvar el vino que empieza a agriarse, o la venta de

comestibles como la leche y demás productos que se estropean o caducan hasta el final de la

festividad. En ningún caso se permitió considerar la venta de beneficio, como pérdida material.

2.

Las necesidades de la festividad: Como la preparación de alimentos o instrumentos

culinarios

en

 

todos

 

sus

niveles.

3.

Dar trabajo al obrero que no tiene medios para alimentarse, para que pueda alegrarse en la

fiesta.

4.

Necesidades

públicas:

Como

el

arreglo

de

las

vías, cañerías, electricidad, etc.

5.

Trabajos sencillos en los cuales no es necesarios ninguna especialización para realizarlos.

Está prohibido cortarse el cabello, afeitarse, lavar la ropa o teñirla para evitar que nos

dediquemos en estos días, a pequeñas tareas que podía haberse realizado con anticipación y,

de esta forma, convertir Jol HaMoed en días comunes.

 
 

Leyes

de

Jol

HaMoed

 

(Días

intermedios)

La Torá nos obliga a festejar siete días en Pésaj y Sucot, y aunque solamente el primero y el

último reciben todas las obligaciones sabáticas, también los días intermedios de estas

festividades

tienen

aspecto

 

festivo,

aunque

sea

solamente

parcial.

Como se deben guardar el respeto y la alegría del acontecimiento festivo, cinco permisos

 

fueron

concedidos

por

nuestros

Sabios

en

nuestros

días:

1.

Evitar la pérdida: Como, por ejemplo, salvar el vino que empieza a agriarse, o la venta de

comestibles como la leche y demás productos que se estropean o caducan hasta el final de la

festividad. En ningún caso se permitió considerar la venta de beneficio, como pérdida material.

2.

Las necesidades de la festividad: Como la preparación de alimentos o instrumentos

culinarios

en

 

todos

 

sus

niveles.

3.

Dar trabajo al obrero que no tiene medios para alimentarse, para que pueda alegrarse en la

fiesta.

4.

Necesidades

públicas:

Como

el

arreglo

de

las

vías,

cañerías,

electricidad,

etc.

5. Trabajos sencillos en los cuales no es necesarios ninguna especialización

para

realizarlos.

Está prohibido cortarse el cabello, afeitarse, lavar la ropa o teñirla para evitar que

nos dediquemos en estos días, a pequeñas tareas que podía haberse realizado

con anticipación y, de esta forma, convertir Jol HaMoed en días comunes.

El

plato

del

Seder

"Zeroá"

(Pata

delantera

de

ave

o

cordero):

Representa

el

cordero

pascual.

"Betzá" (Huevo hervido): Simboliza la ofrenda traída al Templo, llamada

Debido a

que el huevo hervido representa la comida del enlutado, recordamos así la destrucción del

Templo

y

la

posibilidad

de

la

realización

de

los

sacrificios.

"Maror" (Hoja de lechuga o rábano picante): Recordamos de esta manera los amargos tiempos

que

sufrieron

nuestros

antepasados

 

en

Egipto.

"Jaroset" (Mezcla de manzana rallada o dátiles picados, nueces, vino, canela y almendras):

Esta mezcla consistente se asemeja a la argamasa para los ladrillos que los hijos de Israel

debían fabricar cuando construyeron las ciudades del Faraón Pithom y Ramsés.

"Karpás" (Apio): El Talmud explica que el "Karpás" fue introducido en el plato del Seder para

despertar la

curiosidad

de

los

niños

y

estimularlos

para

que formulen preguntas.

El

Seder

 

de

Pésaj

"Kidush": Se recita el Kidush. Se bebe la primera copa de vino, reclinándose sobre la izquierda

como símbolo de la libertad y señorío. A diferencia de las demás festividades, en esta noche

bebemos cuatro copas de vino, en recuerdo a las cuatro expresiones con las cuales Di-s

recordó a la salida de Egipto: "Os saqué", "Os salvé", "Os redimí" y "Os tomé" de Egipto.

"Urjats": Lavado ritual de las manos, para comer verduras o frutas remojadas, sin pronunciar

ninguna

bendición.

"Karpás": Se come un trocito de apio, remojado en vinagre o agua salada para que los niños

pregunten

el

porqué,

pronunciando

la

bendición:

"Boré

Perí HaAdamá".

"Iajats": Se parte la Matzá intermedia (de las 3 Matzot que se tiene enfrente) en dos trozos

desiguales; al trozo pequeño lo colocamos nuevamente entre las 2 Matzot enteras y al grande

lo

guardamos

para

el

Aficomán.

"Maguid": Es la lectura

de

la

Hagadá o narración del cautiverio de Israel en Egipto

y

su

milagrosa salvación por el Altísimo. Para que todos sigan el relato, se traduce del hebreo y se

comenta

en

la

lengua

materna.

Se lee "Ha lajmá aniá", invitación al extraño a compartir el Seder y la Matzá, y

luego se formulan las cuatro preguntas del "Ma Nishtaná" (¿Por qué es esta

noche

diferente

de

las

demás?):

¿Por

qué

comemos

esta

Matzá?

¿Por

qué

comemos

Maror?

¿Por qué sumergimos dos veces, primero las verduras en el agua salada, y

luego

el

Maror

en

el

Jaroset?

¿Por

qué

comemos

recostados?

Por su parte, los cuatro hijos a los que se refiere la Hagadá, son ejemplos de

cuatro diferentes tipos de judíos: El sabio, el malvado, el simple y el ignorante.

La Hagadá nos indica cómo explicar el significado de Pésaj a cada uno de ellos.

"Vehí Sheamdá" recuerda el Pacto de Di-s con Abraham y reitera Su eterna protección a Su

pueblo. Al recitar este pasaje se eleva la copa de vino (pero no se bebe aún). Al finalizar la

lectura de la Hagadá, se bebe la segunda copa de vino, recostados sobre la izquierda.

"Rajatz":

Lavado

ritual

de

las

manos,

pronunciando

la

bendición:

"Al

Netilat

Iadaim".

"Motzí Matzá": Se elevan las dos y media Matzot que quedaron sobre la mesa y se pronuncian

las bendiciones "HaMotzí Lejem min HaAretz" y "Al Ajilat Matzá", se deja caer suavemente la

tercera Matzá y se reparte un "Cazait" de la Matzá superior y otro de la intermedia a cada uno

de los comensales, debiéndose comer reclinados sobre la izquierda por lo menos 30 gr. (2/3 de

Matzá

común),

en

cuatro

minutos.

En la noche del Seder, preferentemente, se debe utilizar Matzá Shemurá, es decir, la que está

fabricada en con la harina de trigo que se ha cuidado desde el momento de la cosecha para

que

no

entre

en

contacto

con

el

agua

y

fermente.

"Maror": La lechuga (o los pequeños trozos de rábano picante, según la costumbre Ashkenazí),

es mojada en el Jaroset. Antes de comer se pronuncia la bendición "Al Ajilat Maror".

""Korej": (Emparedado o sándwich de Matzá con Maror y Jaroset), se come reclinado, sin

pronunciar

 

ninguna

bendición.

"Shulján

Orej":

Se

comienza

la

cena

festiva.

"Tzafún": Luego de la cena se deben comer por lo menos 30 gr. De la Matzá que se guardó

para

el

Aficomán

(Este

vocablo

indica

"postre",

en

griego).

"Barej": Bendición de agradecimiento después de las comidas (Bircat Hamazón). Al finalizar

estas bendiciones, de bebe la tercera copa de vino, recostados sobre la izquierda.

"Halel": Cántico de los Salmos, de alegría y agradecimiento. Una vez finalizado el Halel, de

bebe

la

cuarta

y

última

copa

de

vino.

"Nirtzá": Se continúa informalmente el relato de la redención de Egipto, sugiriendo que en esta

misma fecha ocurrirá la Gueulá definitiva.

“¡El próximo año en Yerushalaim!”

Guía Para la Noche del Seder

Por. Rabinos de Judaísmo Hoy Guía Para la Noche del Seder Preparando el Seder con Anticipación

Por. Rabinos de Judaísmo Hoy

Por. Rabinos de Judaísmo Hoy Guía Para la Noche del Seder Preparando el Seder con Anticipación

Guía Para la Noche del Seder

Preparando el Seder con Anticipación

El Orden del Seder

Los 15 Símbolos del Seder

Las Leyes del Seder de Pésaj

En la tierra de Israel siempre se festeja un sólo día de Iom Tov, es por eso que allí se realiza un

sólo seder de Pésaj en la primer noche de la fiesta. Sin embargo, en la diáspora, se festejan

dos días de Iom Tov en lugar de uno, y es por eso que allí deben ser realizados dos sedarim de

Pésaj, uno en la primera noche, y el otro en la segunda noche.

Preparando el Seder con Anticipación

Por ser esta noche tan importante y tener tantos detalles, debemos prepararnos con tiempo y

procurar que todos los elementos del seder estén al alcance de nuestra mano en el momento

que los necesitemos. En hebreo, la palabra “seder” significa "orden", por lo tanto ordenaremos

aquí todos los elementos que necesitamos para cumplir con esta mitzvá.

Como explicamos anteriormente, en la diáspora se celebran dos sedarim, y es por eso que los

judíos de la diáspora deberán duplicar todo lo relativo a los preparativos para el seder.

La Keará: Para la realización del seder de Pésaj, se debe disponer de una keará (plato o

bandeja). Esta keará, en la cual se colocan todos los elementos que necesitaremos durante el

seder, no necesita ser especial o tener una forma determinada.

Esta debe ser la forma en la cual estén dispuestos todos los elementos dentro de la keará:

Aquí está sentado quien dirige el seder

3 MATZOT (DENTRO DE LA KEARA)

3 MATZOT (DENTRO DE LA KEARA) Explicaremos uno a uno todos los elementos que conforman la

Explicaremos uno a uno todos los elementos que conforman la keará:

Tres Matzot: Para cumplir con la obligación de comer matzá en la noche de Pésaj, es

necesario que la matzá sea shemurá (cuidada), es decir, que debemos comprar matzá

horneada con harina que ha sido estrictamente supervisada para tener la seguridad de que no

ha entrado en contacto con agua.

En la bandeja del seder, se deben disponer tres matzot. Estas tres matzot no deben ser

horneadas a máquina ya que entre los grandes Sabios hay muchos que opinan que no se

cumple con la obligación de comer matzá en la noche de Pésaj comiendo matzot horneadas a

máquina, y es por eso que estas tres matzot deben ser amasadas y horneadas manualmente.

En caso de no conseguir matzot hechas a mano se debe consultar a una autoridad rabínica.

Si cada una de estas tres matzot shemurot no son muy grandes y no alcanzarán para repartir la

cantidad necesaria de matzá a todos los participantes del séder, entonces se debe comprar

más matzá shemurá además de las tres matzot que debemos disponer en la bandeja.

En principio, en la noche del séder se deben comer como mínimo tres "kazait" de matzá. El

kazait es una medida de capacidad que equivale aproximadamente a 28 centímetros cúbicos

de agua, y esta cantidad equivale aproximadamente a 20 gr. de matzá. Es por eso que para

saber la cantidad mínima de matzá (en gramos) que debemos comprar, deberemos multiplicar

el número de personas que participarán del séder por 60 (20 gramos x 3 kazait).

Zeroa y Betzá: En estos tiempos en los que desgraciadamente no tenemos el Templo de

Jerusalem, debemos colocar en la keará dos alimentos: el primero en recuerdo del sacrificio de

Pésaj y el segundo en recuerdo del sacrificio llamado jaguigá. La costumbre es colocar un

pedazo de carne asada como el primer alimento - en recuerdo del sacrificio de Pésaj que

también se asaba - y un huevo (betzá) en recuerdo del sacrificio jaguigá. De hecho, muchos

judíos acostumbraron colocar en recuerdo del sacrificio de Pésaj una pata de pollo, es decir, un

"brazo", para recordar que D'os nos saco de Egipto con brazo tendido.

Maror: Para el maror (hiervas amargas) se puede utilizar tanto lechuga como rábano, mas es

preferible comer lechuga. Debemos tener sumo cuidado al preparar la lechuga y revisarla para

que no contenga insectos - por más pequeños que fueran - ya que su ingestión está prohibida.

Si la persona no sabe cómo revisar las hojas de lechuga - o no puede - entonces es preferible

que coma los tallos de las hojas de lechuga, ya que en ellos no se encuentran tantos insectos,

y además es más fácil revisarlos.

En la noche del séder se deben comer como mínimo dos "kazáit" de maror. Es por eso que

para saber la cantidad de maror (en gramos) que debemos comprar, deberemos multiplicar el

número de personas que participarán del séder por 56 (28 gramos x 2 kazait). De hecho, dos

hojas promedio de lechuga sin ningún lugar a dudas equivalen a un kazait, es decir que se

necesitarán cuatro hojas de lechuga por cada persona que participe del séder.

Karpás: En la noche del séder se necesita comer una verdura humedecida en agua con sal. Al

comienzo la costumbre era utilizar la verdura llamada en hebreo karpás (apio), ya que las letras

que conforman la palabra karpás, invirtiendo su orden, forman la expresión "60 (…decenas de

miles, trabajaron…) trabajos forzados". Es por eso que si se puede conseguir apio para

comer el karpás es bueno hacerlo. Sin embargo, si no se tiene apio, también se puede utilizar

cualquier otra verdura, cuidando siempre de que no contenga insectos. (Hay quienes

acostumbran utilizar papas).

Para cumplir con la obligación del karpás alcanza con que cada persona coma una pequeña

cantidad (menos de un kazait), así que no es necesario comprar mucha cantidad de la verdura

que utilizaremos para el karpás.

Jaróset: El jaróset consiste en una mezcla de frutas picadas (por ejemplo: manzanas verdes,

nueces, almendras, etc.) que son mezcladas con vino o vinagre y con especias (por ejemplo:

canela, jengibre, etc.). No es obligación preparar una gran cantidad de jaróset para cumplir con

esta mitzvá.

Jazéret: Es también lechuga. El jazéret es el segundo kazait de lechuga del cual hablamos

anteriormente al explicar el maror, pero no es utilizado al comer el maror sino para el korej, es

decir, para hacer un sándwich con ella y la matzá, después de haber cumplido con la mitzvá del

maror.

El Vino: Además de todos los componentes de la keará, en la noche del séder se debe

disponer de vino, que debe estar supervisado por una autoridad rabínica que nos asegure que

éste es kasher.

En el séder de Pésaj deben ser tomadas cuatro copas o vasos de vino, de acuerdo al orden de

la hagadá. Cada vaso de vino debe contener como mínimo una medida de vino equivalente a

un "reviit". El reviit es una medida de capacidad que equivale aproximadamente a 86 cc., y es

por eso que para saber la cantidad mínima de vino (en cc.) que debemos comprar, deberemos

multiplicar el número de personas que participarán del séder por 344 (4 x 86).

El resultado que obtendremos será la cantidad mínima de vino que deberemos comprar. De

hecho, es bueno conseguir vasos que tengan una capacidad cercana a esa y no que sean

demasiado grandes. De no ser así se deberá comprar una cantidad de vino más grande,

acorde al tamaño de los vasos que tengamos en nuestro séder.

De ser posible, es preferible tomar vino tinto en la noche del séder, sin embargo, alguien a

quien el vino le hace mal, también puede cumplir con su obligación tomando vino blanco o jugo

de uvas natural (preferiblemente tinto).

El Orden del Séder

Nuestros Sabios nos han enseñado que en caso de necesitar cumplir muchas mitzvot a la vez,

esas mitzvot no deben ser cumplidas juntas y en forma desordenada, sino que cada mitzvá

debe ser hecha separadamente, en la secuencia correcta y en el tiempo correcto. Es por eso

que fue establecido un orden determinado para el cumplimiento de todas las mitzvot de la

noche de Pésaj. A este orden determinado se lo llamó el séder de Pésaj (séder, en hebreo:

'orden'), y por cuanto que ha sido observado a través de todas las generaciones no debe ser

cambiado.

Hoy en día, que el Bet Hamikdash (Templo de Jerusalem) no está construido a causa de

nuestros pecados, los sacrificios especiales de Pésaj y las fiestas no pueden ser ofrecidos. Sin

embargo, hay aún varias mitzvot que nuestra Torá ordenó, que son cumplidas en la mesa del

séder. Además, Nuestros Sabios han agregado algunas otras mitzvot como una manera de

recordar aquellas mitzvot que momentáneamente no pueden ser observadas.

A pesar de que hay una diferencia entre nuestro séder y aquel que se hacía en los días del

Bet , el orden actual del séder quedó incambiable hasta el momento que el Bet Hamikdash será

reconstruido. Que sea rápido y en nuestro días! Amén.

Los 15 Símbolos del Séder

Para que las personas puedan conducir el séder en forma ordenada, han sido instituidos quince

simanim (símbolos, palabras claves) que nos ayudarán a recordar el orden del séder más

fácilmente.

El gran kabalista Rabí Moshé Cordobero (1522 - 1570) nos enseñó que todos estos símbolos

aluden a grandes e increíbles secretos, y es por eso que Rabí Alexander Ziskind (f. 1794) en su

libro "Iesod Veshóresh Haavodá" (novena parte, cap. 9), nos dice que antes de comenzar la

hagadá es correcto recordar en voz alta los nombres de estos quince simanim.

Estos 15 símbolos aluden a las 15 partes principales del séder, y ellas son:

(1 y 2) Kadesh, Urjatz: recita el kidush y lávate (las manos).

(3 y 4) Karpás, Iajatz: (comer el) apio, división (de la matzá).

(5 y 6) Maguid, Rojtzá: relato (la historia de Pésaj), lavado (de manos).

(7 y 8) Motzí, Matzá: (bendecir el ha…) motzí, (comer la) matzá.

(9 y 10) Maror, Korej: (comer la) hierva amarga, junto (con matzá).

(11) Shulján Orej: preparación de la mesa.

(12 y 13) Tsafún, Barej: (come el aficomán) escondido, bendice (el bircat hamazón).

(14 y 15) Halel, Nirtzá: (recita las alabanzas del) halel, (todo es) aceptado.

Las Leyes del Séder de Pésaj

Con excepción del kidush, todos los pasos del séder de Pésaj no deben ser hechos solamente

por el conductor del séder sino también por cada uno de los participantes.

Explicaremos ahora cada uno de los 15 simaním del séder en detalle:

(1) Kadesh: Es el recitado del kidush mediante el cual cumplimos la mitzvá de consagrar al día

festivo.

Mediante el recitado del kidush cumplimos la mitzvá de tomar la primera de las cuatro copas de

vino.

El Talmud Ierushalmi nos enseña:

"¿De dónde aprendemos que debemos tomar cuatro copas? Dijo Rabí Iojanán en nombre de

Rabí Benaiá: De los cuatro lenguajes de redención: 'Por eso, dile a los hijos de Israel: Yo

soy D'os, y os sacaré de la opresión egipcia, y os salvaré de su trabajo, y os redimiré

con brazo tendido y con juicios grandes. Y os tomaré para Mí como pueblo y seré para

ustedes D'os y sabréis que Yo soy D'os que os saca de la opresión egipcia' (Shemot 6:6-

7)" (Pesajim 10:1).

En señal de libertad, cada una de estas copas debe ser tomada estando con el cuerpo

reclinado sobre el costado izquierdo (apoyado sobre algo y no en el aire), ya que así

acostumbraban beber en la antigüedad las personas importantes.

En principio, se debe intentar tomar en cada copa una cantidad equivalente a 86 cc. de vino,

sin embargo, si a la persona le es difícil hacer esto, tomando más de la mitad de un reviit,

también se cumple con la obligación. El vino debe ser tomado de una sola vez y sin hacer

interrupción alguna.

(2) Urjatz: Es el lavado de manos sin bendición.

Nuestros Sabios nos han enseñado que en cualquier día del año, quien desee comer (en una

comida sin pan o matzá) algún alimento que está humedecido por alguno de los siguientes

siete líquidos: agua, vino, miel, aceite de oliva, leche, rocío y sangre (de pescado), debe hacer

antes de ingerir aquel alimento una netilat iadáim (lavado de manos) sin la bendición "…al

netilat iadáim". Las mismas leyes de la netilat iadáim para la comida se aplican en esta netilat

iadáim.

Sin embargo, quien come un fruto que está totalmente seco y al comerlo sale de él jugo y lo

humedece, no necesita hacer netilat iadáim. Asimismo, quien sumerge un alimento en jugo de

frutas no necesita hacer netilat iadáim.

Así como todo el año nos lavamos las manos antes de ingerir un alimento humedecido en

alguno de estos líquidos, en esta ocasión lo hacemos antes de comer el karpás, como

explicaremos a continuación.

(3) Karpás: Es la verdura remojada en agua con sal.

De esta manera intentamos despertar la curiosidad de los niños, que se sorprenderán al ver

esta acción tan inusual. Por otro lado, este símbolo nos viene a mostrar cómo D'os preparó la

redención del pueblo de Israel antes de que nuestros ancestros descendieran a Egipto, ya que

el maror (que es una hierva amarga) causa un poco de malestar o incomodidad en el

estómago, mientras que el karpás alivia el dolor. De esta manera, al comer primero el karpás,

recordamos que D'os envía la curación antes que la enfermedad.

Antes de comer el karpás debemos recitar su bendición - como aparece en la hagadá - y

debemos tener la intencionalidad de que esa bendición también sirva para el maror que

comeremos luego. Debemos cuidarnos de comer una pequeña cantidad de karpás (menos de

28 gramos).

(4) Iajatz: Es la partición de la matzá del medio, de las tres matzot del séder.

De las dos partes que nos han quedado, la parte más grande debe ser envuelta en una

servilleta - así como dice la Torá que al salir de Egipto los judíos envolvieron sus masas en sus

ropas - y debemos esconderla en algún lugar, para comerla al final de la comida en el tzafún,

como explicaremos más adelante. A este pedazo de matzá se lo llama el aficomán.

Al partir la matzá demostramos que la matzá simboliza el pan de la pobreza que comieron

nuestros antepasados en Egipto, ya que así como generalmente un pobre carece de un pan

entero para comer, así también nosotros partimos esta matzá en dos partes, y de esta manera

podremos comenzar el relato de la hagadá con las palabras: "Este es el pan de la aflicción que

comieron nuestros antepasados en la tierra de Egipto".

(5) Maguid: Es el recitado de la hagadá, es decir, el relato de la historia de la salida de Egipto.

De esta manera cumplimos con la mitzvá de relatar los milagros que hizo D'os con nuestros

antepasados, así como está escrito: "Y relatarás a tu hijo en aquel día diciendo…". También

las mujeres están obligadas a relatar la salida de Egipto, es por eso que ellas deben tratar de

tener en la casa todo preparado antes del séder para poder leer la hagadá en el momento

indicado, junto con la persona que dirige el séder.

Quien pueda extenderse en el relato de la salida de Egipto explicándoles a las personas más

en detalle lo que allí ocurrió, es bueno que lo haga. De todas formas, se debe tener cuidado en

no extenderse demasiado, para así poder llegar a comer el aficomán antes de la medianoche

(en horas solares). Sin embargo, si en el séder participan también niños pequeños es preferible

no extenderse en el relato de la hagadá sino leer solamente lo que en ella está escrito, para

que ellos no se duerman antes de comer la matzá y el resto de las mitzvot de la noche.

(6) Rojtzá: Es el lavado de manos con bendición que hacemos antes de la comida, por cuanto

que comeremos la matzá.

Antes de hacer la netilat iadáim para la comida debemos verificar que ningún cuerpo extraño

esté adherido a las manos y si se lleva un anillo, éste deberá ser quitado. Luego se toma un

recipiente entero, que contenga por lo menos 86 cc. de agua y se vierte el agua sobre la mano

derecha y luego sobre la izquierda. Es bueno verter agua tres veces seguidas en cada mano

(no alternadamente) y también utilizar mucha agua. Además, cada vez que se vierte agua

sobre cada mano, debemos hacerlo sobre toda la mano para que el agua llegue hasta la

muñeca.

Después del lavado, se levantan las manos y se dice la siguiente bendición: "Baruj Atá, Adonai,

Elohenu, Mélej haolam, asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al netilat iadáim", o en español:

"Bendito eres Tú, Adonai, Dios nuestro, Rey del universo, Quien nos santificó mediante Sus

preceptos y nos ordenó sobre el lavado de manos".

Posteriormente, se deben secar bien las manos para que estén totalmente secas al recitar la

bendición sobre la matzá, pero debemos cuidarnos de no empezar a secarnos las manos antes

de haber finalizado la bendición. Entre la netilat iadáim y la bendición por la matzá no se debe

hacer interrupción alguna.

(7) Motzí: Es la bendición "…hamotzí lejem min haaretz" (que saca el pan de la tierra), que

recitamos por la matzá.

Antes del recitado de esta bendición se deben tomar las tres matzot en la mano.

(8) Matzá: Es la bendición "…al ajilat matzá" (por la ingestión de la matzá).

En este momento del séder de Pésaj, después de haber recitado por la matzá las dos

bendiciones recordadas anteriormente, debemos comer por lo menos 20 gramos de matzá. De

hecho, el resto de los participantes del séder sólo necesitan comer esa cantidad de matzá, pero

quien dirige el séder, por cuanto que ha recitado esas dos bendiciones, debe comer dos kazait

de matzá: 20 gr. de la matzá superior, y otros 20 gr. del pedazo más pequeño de la matzá del

medio, que había sido partida en el iajatz,

En caso de que la matzá no sea lo suficientemente grande y no alcance para repartir un kazait

a cada uno de los participantes del séder, se puede tomar de ella un pequeño pedazo de matzá

y completar con más matzá shemurá, hasta llegar a la cantidad equivalente a un kazait.

La matzá se debe comer estando recostados sobre el lado izquierdo.

En principio, la matzá debe ser comida lo más rápido posible (sin atragantarse). De todas

formas, si fue comida en menos de cuatro minutos también se cumplió con la obligación.

Hay autoridades que opinan que también el resto de los participantes del séder deben comer

dos kazait de matzá (uno de la matzá superior y otro de la del medio). Es por eso que quien

pueda y desee hacerlo, es bueno que lo haga.

(9) Maror: Son las hierbas amargas.

Al comienzo los egipcios "sedujeron" a los israelitas mediante un lenguaje dulce para que

trabajen para ellos, pero luego amargaron sus vidas con trabajos forzados. Asimismo, la

lechuga al comienzo parece dulce al paladar, pero luego se siente su amargura.

Se debe comer 28 gr. aproximadamente de lechuga (un kazait). Antes de comer la lechuga,

ésta debe ser introducida en el jaróset, pero luego el jaróset debe ser removido para que se

sienta bien el gusto amargo de la lechuga. En principio, este kazait debe ser comido lo más

rápido posible (sin atragantarse), pero si fue comido en menos de cuatro minutos también se

cumplió con la obligación.

(10) Korej: Se toma un kazait de la tercer matzá (inferior) y un kazait de lechuga (jazéret), y se

los come juntos en recuerdo del Templo de Jerusalem.

De esta manera recordamos que el sabio Hilel entendió que el versículo que dice: "deberán

comerlo con matzá y maror", nos enseña que en la época en la cual teníamos el sacrificio de

Pésaj debíamos comerlo junto con la matzá y el maror.

En caso de que esta tercer matzá (inferior) no sea lo suficientemente grande y no alcance para

repartir de ella un kazait a cada uno de los participantes del séder, se puede tomar de ella un

pequeño pedazo de matzá y completar con más matzá, hasta llegar a la cantidad equivalente a

28 gramos.

Antes de ser comido, el korej debe ser introducido en el jaróset y se debe decir: "En recuerdo

del Templo como Hilel. Así hacía Hilel en los tiempos que existía el Templo de Jerusalem" -

como figura en la hagadá.

El korej debe ser comido estando reclinado hacia el costado izquierdo, y en principio, debe ser

comido lo más rápido posible (sin atragantarse), pero si fue comido en menos de ocho minutos

también se cumplió con la obligación.

(11) Shulján Orej: Cumplimos con la mitzvá de hacer una comida festiva en honor al día.

(12) Tzafún: Al final de la comida se come el aficomán que estuvo oculto (tzafún) durante toda

la comida. El aficomán nos recuerda al sacrificio de Pésaj que también se comía al final de la

comida con gran alegría.

Se debe tomar un kazait de matzá (20 gr.) para cumplir con la mitzvá de comer el aficomán. En

caso de que el pedazo del aficomán no sea lo suficientemente grande y no alcance para

repartir de él un kazait a cada uno de los participantes del séder, se puede tomar de él un

pequeño pedazo de matzá y completar con más matzá hasta llegar a la cantidad necesaria.

El aficomán se debe comer estando recostados sobre el lado izquierdo, y en principio este

kazait de matzá debe ser comido lo más rápido posible (sin atragantarse). De todas formas, si

fue comido en menos de cuatro minutos también se cumplió con la obligación.

Existen autoridades que dicen que si la persona puede, es bueno que coma en el tzafún dos

kazait en lugar de uno.

(13) Barej: Es el recitado del Bircat Hamazón (bendición que decimos después de una comida

con pan - en esta ocasión con matzá).

(14) Halel: Se recita la segunda parte del Halel – selección de Salmos de alabanzas a D'os - (la

primer parte del Halel había sido recitada antes del Rojtzá).

(15) Nirtzá: Se anuncia la conclusión del Séder de Pésaj deseando poder hacerlo el año

entrante en la ciudad de Jerusalem totalmente reconstruida. Amén.