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¿Qué son los derechos y los deberes?

Todas las personas, independientemente de la edad, el origen, la cultura y de


cualquier otra circunstancia, tenemos unos derechos que se deben respetar.
Igualmente todos, del más pequeño al más mayor, tenemos también unos deberes
que cumplir. Tanto los derechos como los deberes son necesarios para vivir en
sociedad y para convivir bien con los demás.

Cada derecho lleva aparejados unos deberes y unas responsabilidades. Así, por
ejemplo, como niños y jóvenes, tenéis reconocido el derecho a la educación, pero este
derecho comporta, al mismo tiempo, un deber y una responsabilidad para vosotros: el
deber de ir a la escuela y la responsabilidad de estudiar. Otro ejemplo de que nuestros
derechos piden nuestro compromiso es que tenéis derecho a no ser agredidos y,
por lo tanto, también el deber de no agredir a los otros. Y aún otro: tenéis
derecho a la salud y, por lo tanto, el deber de ir al médico, de tomar los
medicamentos, de no actuar poniendo en peligro vuestra salud: comiendo
inadecuadamente, haciendo actividades en las que os podéis hacer daño o podéis
hacer daño a los otros y perjudicar su salud.

Por lo tanto, si queremos que los derechos de las personas de nuestro entorno sean
respetados, tenemos el deber de no vulnerar estos derechos. Si queremos que el lugar
donde vivimos sea agradable, tenemos que respetarlo, tanto si sólo es nuestro como si
es de todos.

Los derechos son las necesidades de las personas que han sido reconocidas
jurídicamente, a través de leyes internacionales, nacionales y autonómicas. Estos
derechos de todas las personas están recogidos en la Declaración de Derechos
Humanos, y en cada Estado, en su Constitución. En Cataluña, también en el Estatuto.

Los niños o personas menores de 18 años, tienen derecho a una atención y protección
especiales. Estos derechos están recogidos en una ley internacional que se
llama Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Niños, que
recoge los derechos esenciales de los niños y los convierte en obligaciones que han de
ser satisfechas por parte de los gobiernos.
La sociedad y los padres tienen el deber de asegurar el cumplimiento de los derechos
de los niños establecidos en la Convención. Las leyes y el gobierno deben ayudar
a los padres en este cumplimiento.

La Convención, que define a los niños como seres humanos menores de 18 años
(artículo 1), establece que los derechos reconocidos en este documento afectan a
todos los niños, independientemente de cualquier otra circunstancia (artículo 2), y
hace constar que toda acción hacia los niños tiene que realizarse en su interés
(artículo 3).

En el artículo 8 se especifica que los niños tienen derecho a que se respete su


identidad; el artículo 9 habla del derecho a crecer en su ambiente familiar y a no ser
separado de los padres, si no es por una causa mayor.

En el artículo 12 se expone el derecho a que los puntos de vista de los niños sean
respetados, mientras que el artículo 13 hace referencia al derecho a la libertad de
expresión.

Los artículos 19, 32, 33, 34, 35 y 36 establecen el derecho a ser protegidos de
cualquier forma de maltrato y de explotación.

En el artículo 23 se destacan los derechos de los niños con discapacidad; en el


24 el derecho a la salud y en el 28 el derecho a la educación.

También el derecho al juego y a la cultura están contemplados (artículo 31).

En resumen, la Convención establece el derecho de los niños a ser niños, a no


ser adultos antes de tiempo, a no tener que preocuparse por la alimentación, la salud o
la vivienda; dice que el niño debe ser amado y protegido, que debe poder decir lo que
piensa y lo que siente, que debe ser escuchado y tomado en serio.

Y lo que es más importante, casi todos los Estados del mundo firmaron ante la
Organización de Naciones Unidas que tomarían las medidas necesarias para que se
cumpliesen estos derechos.

Cataluña dispone además de la Ley de los derechos y oportunidades en la


infancia y la adolescencia, impulsada por el Departamento de Acción Social y
Ciudadanía y aprobada por el Parlamento de Cataluña el mes de mayo de 2010. Esta
Ley tiene como objetivo mejorar el sistema de protección ante maltratos, agilizar la
adopción nacional y situar el derecho de participación como una prioridad en
las políticas de infancia.

LISTA DE LOS 10 DERECHOS


HUMANOS MÁS IMPORTANTES
BENITO TORRES JARAN 1ºB

DERECHOS HUMANOS MÁS IMAGEN


IMPORTANTES

1.Derecho a la igualdad.

2. Prohibición de la
discriminación.
DERECHOS HUMANOS MÁS IMAGEN
IMPORTANTES

3. Derecho a la vida

4. Prohibición de la
esclavitud.

5. Prohibición de la
tortura.
DERECHOS HUMANOS MÁS IMAGEN
IMPORTANTES

6. Derecho al
reconocimiento ante la
ley como persona.

7. Derecho a la igualdad
ante la ley.

8. Derecho a recursos
ante un tribunal
competente.
DERECHOS HUMANOS MÁS IMAGEN
IMPORTANTES

9. Restricción del arresto


arbitrario y del exilio

10. Derecho a una


audiencia justa y pública.

*ESPECIFICA UNA PERSONA QUE


NECESITE PROTECCIÓN POR
CADA UNO DE ELLOS
*personas que se han quedado solas
* ancianos
*musulmanes
*personas necesitadas
*niños
*matrimonios
*familia
*los hombres contra las mujeres
DERECHOS HUMANOS MÁS IMAGEN
IMPORTANTES
*los que están en la cárcel
*hay muchos casos infinidad que hoy
en día no se les a puesto fin

Los deberes son las obligaciones que debemos cumplir. Se ha hecho


muy común hablar y plantear cuestiones respecto de los derechos
humanos, lo cual está muy bien, pero es mucho mejor completar los
planteamientos humanos recordando con toda claridad que los derechos
y los deberes son correlativos y que la perfección humana más
corresponde a quienes cumplen bien sus deberes, que no solo a quienes
piensan en sus derechos y soslayan el cumplimiento de sus deberes.

En palabras del recordado papa Juan XXIII: “…aquellos que al reivindicar


sus derechos se olvidan de sus deberes o no les dan la conveniente
importancia, se asemejan a los que deshacen con una mano lo que
hacen con la otra” (Pacem in Terris).

Quien habla a las personas, solo de sus derechos, y olvida sus deberes
es un demagogo.

El siguiente es el catálogo de los deberes humanos del costarricense:

1. Observar la Constitución.

2. Cumplir las leyes.

3. Servir a la patria.
4. Defender la patria.

5. Contribuir para los gastos públicos.

6. Dar nombre, trato y fama a los hijos.

7. Honrar a los padres.

8. Trabajar para el provecho de uno mismo, de su familia y de la


sociedad.

9. Conocer y usar debidamente el español.

10. Cursar la enseñanza general básica.

11. Ejercer el sufragio.

12. Conservar la vida y vivir dignamente.

13. Comportarse fraternalmente con el prójimo.

14. Usar sabiamente su libertad y procurar responsablemente su


seguridad.

15. Defender sus derechos sin abusar del derecho.

16. Vivir sin privilegios que signifiquen menoscabo de la dignidad


humana.

17. Decir la verdad.

18. Respetar la propia intimidad, la familiar y la del prójimo.


19. Proteger al perseguido injustamente.

20. Socorrer al necesitado, herido, abandonado o expuesto a peligros.

21. Tomar estado civil con toda responsabilidad.

22. Guardar fidelidad al cónyuge.

23. Educar a los hijos y preparar su porvenir.

24. Usar de los bienes muebles e inmuebles con la debida


responsabilidad.

25. Edificar al prójimo de palabra y obra.

26. Cultivar la justicia y la fraternidad en toda ocasión de relación con los


demás.

27. Usar el tiempo con sabiduría, tanto en horas de trabajo como en las
de descanso.

28. Ahorrar cuando se tienen ingresos, para el futuro y, en particular,


para la vejez.

29. Ser generoso con los niños, madres, ancianos y desvalidos.

30. No esperarlo todo de los demás, mucho menos del Estado, sino ser
el primer responsable de su existencia.

31. Adquirir una sólida cultura personal a lo largo de toda su vida:


aprender desde la edad del uso de la razón hasta la hora del tránsito a la
otra vida.
32. Ejercer la corrección fraterna con los demás cuando yerren por
acción u omisión.

33. Contribuir al establecimiento de un orden social justo.

34. Cumplir en forma cabal todos los deberes respecto de la comunidad


en que se vive.

35. Procurar dejar el mundo en mejor forma, al morir, que como uno lo
halló al nacer.

36. Emplear la vida en el servicio de una gran causa: el bien del prójimo.

37. Honrar a Dios según el recto dictamen de la conciencia.

38. Defender con decisión una democracia a la que de continuo se la


llene de valores del alma.

39. Apoyar lo que sea verdadero y bueno, no importa quién lo diga o lo


haga; oponerse a lo que sea falso o malo, no importa quién lo diga o lo
haga.