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CLAVES DEL PERDÓN

A continuación, se presentan cuatro aspectos derivados de investigaciones científicas para


mejorar la disposición al perdón y aprender a sanar las heridas del pasado.
1. Saber qué es el perdón y por qué es importante.
El perdón no es buscar excusas para el comportamiento de quien nos ha dañado, ni se
trata de fingir que algo no sucedió. El perdón es un proceso que requiere un esfuerzo.
Gracias a él, podemos aumentar nuestra autoestima, nos dará seguridad. Nos sana y nos
ayuda a desterrar esas mentiras que nos decimos “me lo merezco”, “no soy digno”, “estoy
derrotado”
2. Dirige tu dolor interior.
Es importante saber quién te ha dañado y cómo. Aunque pueda resultar obvio, hay que
saber analizar bien la situación. No hay que perdonar a alguien porque sus imperfecciones
sean inconvenientes para nosotros. Todos somos imperfectos.
Ahora bien, cuando nos perjudican se crean heridas internas que deben ser reconocidas.
Hay muchas formas de dolor emocional: ansiedad, depresión, falta de confianza, baja
autoestima… es importante saber reconocer el tipo de dolor que sufrimos o sufren. Puede
que seas capaz de hacerlo solo, o puede que necesites ayuda de un terapeuta. No importa.
Lo importante en ambos casos es hacerlo en un ambiente que te proporcione seguridad y
apoyo.
3. Perdonar, porque la herida que sufrimos pudo haber sido causada por
nosotros en otras circunstancias
Enright nos comenta que, gracias a diferentes estudios, se ha demostrado que cuando
imaginamos que perdonamos con éxito a alguien, aumenta la actividad de los circuitos
neuronales responsables de la empatía. Un ejercicio interesante es pensar en la vida de
la persona que nos ha dañado, y tratar de descubrir las heridas que esa persona lleva,
tratando de desarrollar así empatía por él/ella. Cuando decidimos poner en práctica la
empatía somos capaces de abrirnos a los posibles sentimientos o conflictos que nuestro
ofensor atravesaba al momento de cometer sus actos. Hay que reconocer que todos
llevamos heridas en nuestro corazón.
4. El perdón toma (y debería tomar) tiempo
La obsesión con el perdón es tan malsana como la obsesión con la venganza. Perdonar,
dice Luskin, toma tiempo y uno debe tener plena conciencia de ello para evitar ejercer
presión sobre sí mismo y “dejar que las heridas sanen y que la mente se recupere del
trauma”.
Cuando se trata de conflictos de alto impacto, la psicoterapia es fundamental para ayudar
a las personas a asimilar lo ocurrido y apoyar el proceso de perdón, que tampoco tiene
por qué suponer un proceso de reconciliación con el ofensor, sino de liberación personal.
5. Encuentra significado en tu sufrimiento
Cuando sufrimos mucho, es importante que encontremos significado en lo que hemos
soportado. Si no le vemos sentido, podemos perder la perspectiva. Eso no significa que
justifiquemos el sufrimiento para crecer o tratar de encontrar la bondad en las malas
acciones de otro, sino que tratemos de que el sufrimiento nos cambie de una manera
positiva. La importancia de encontrar sentido al sufrimiento, de encontrar un propósito y
ver cómo nos ha cambiado positivamente. Ser conscientes de que ese sufrimiento nos
sirve para hacer frente a muchas situaciones de una manera más valiente, fijándonos
objetivos en pos del redescubrimiento de la importancia de la vida.
6. Perdónate a ti mismo
Este es un punto crucial para dejar atrás el pasado y caminar más ligero por la vida. Según
cuenta Enright, solemos ser más duros con nosotros mismos que con los demás. Es
entonces cuando debemos trabajar en el “auto-perdón”, aceptar que somos seres
imperfectos que cometen errores. Cuando el error que cometemos transige nuestras
propias normas morales, estamos en peligro de detestarnos y castigarnos: “comiendo en
exceso o dejando de hacerlo, empezando a fumar, o de cualquier otra manera.” Debemos
ser capaces de reconocer qué es lo que estamos haciendo, por qué, y ablandarnos con
nosotros mismos.
Si hemos hecho daño a alguien, aunque hayamos sido capaces de perdonarnos, tenemos
que buscar el perdón de esa persona pero siendo conscientes de que puede que no lo
consigamos. Hay que estar preparados para esta posibilidad, y llenarnos de humildad,
empatía y paciencia, ofreciendo una disculpa que realmente sea sincera y libre de
condiciones.
7. Desarrolla un “corazón perdonador”
Una vez que hemos logrado superar el dolor, cuando dejamos de sufrir por lo que nos
hizo daño, comprendemos de una manera más madura el mundo. Lo vemos de una manera
más amorosa y humilde. El amor nos libera. Cambia nuestra forma de pensar. Cuando
nos parecía imposible ver con otros ojos a aquel o aquella que nos perjudicó en un
determinado momento, nuestro corazón se abre para dejar paso al perdón y la paz.

BENEFICIOS DEL PERDÓN

1. Perdonar te hace más feliz y saludable


Muchos estudios han mostrado que las personas que perdonan son más felices y
saludables que aquellos que no lo hacen. Aferrarse a rencores puede ser perjudicial para
tu salud al actuar como un estresor crónico. Si no perdonás, recibirás una ráfaga de
cortisol, la hormona del estrés, cada vez que pienses sobre el evento ofensivo. Rumiar
sobre el daño causado puede elevar tu presión sanguínea y poner tensión sobre tu corazón.
A largo plazo, esto puede hacerte más vulnerable a las enfermedades, y puede quitar
atención a mantenerte saludable y feliz en el presente. Puede que también te vuelvas una
persona menos propensa a confiar y comprometerse con otras personas que pueden darte
amor y placer.
2. El mayor beneficio del perdón es la liberación
Es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos. No liberamos al otro, nos liberamos
del resentimiento, de ese “hacer presente” el pasado, de revivir una y otra vez el dolor del
pasado.
REFERENCIAS
Admin. (2017). El perdón como fortaleza. Instituto Europeo de Psicología Positiva.
https://terapiaybienestar.com/blog/el-perdon/

Enright, Robert. (2017). Las 8 claves del perdón. España: Editorial Elefthería

Martinez,A. (2017). El Perdón. Psicología en Positivo.


https://www.antonimartinezpsicologo.com/el-perdon

M.E.R(2015). Ocho claves para el perdón. California:Web de GreaterGood de Berkeley.


https://miespacioresiliente.wordpress.com/2015/10/29/ocho-claves-para-el-perdon/

M.F. (2015). 6 cosas importantes que debes saber sobre el perdón. PSYCIENCIA.
https://www.psyciencia.com/6-cosas-importantes-que-debes-saber-sobre-el-perdon/

ctubre de 2015, se publicó en la web de GreaterGood de Berkeley, un artículo titulado las “Ocho claves
para el perdón”. Responde a un librodel mismo nombre y autor, el Dr. en Psicología Robert Enright.
Profesor en la Universidad de Wisconsin, es considerado como el mayor investigador en la psicología del
perdón, tema sobre el que ha escrito numerosas publicaciones y libros.

Una técnica efectiva para esto es el ejercicio de la silla vacía, que consiste en sentarse
frente a una silla vacía y vaciarnos emocionalmente como si en ella estuviese sentada la
persona que nos ofendió. El proceso incluye cuestionar a esa persona por lo que hizo y,
más adelante, cambiar lugares y ocupar su silla para dar respuesta a nuestras propias
preguntas.

El ejercicio está pensado para despertar sentimientos de empatía o incluso de lástima


hacia el ofensor, lo cual reduce el malestar y las emociones negativas.

“En primer lugar, trate de imaginarse a ese persona como un niño/a inocente que necesita
amor y apoyo. ¿Lo obtuvo de sus padres? ¿Cómo fue su niñez y su adolescencia? Puedes
encontrarte con una persona vulnerable, herida, que ha herido a cambio. Quizá llegues a
la conclusión de que esa persona, a pesar del daño que haya causado, tampoco mereció
sufrir.”