Sei sulla pagina 1di 3

Anexo IV.

(Un caso especial de la veracidad histórica del NT).


INTRODUCCIÓN BÍBLICA II.

Carlos Allec Cordero.

Williams, M. C. (2006). La veracidad histórica de Lucas-Hechos. Kairós 39, pp.23-31.

Los libros de Lucas y Hechos muestran veracidad debido a la verificación científica


que ha confirmado textos que habían sido dudosos con anterioridad.

Lucas como autor ha sido duramente criticado, si lo que él ha registrado en estos


dos libros contiene errores, entonces, no serían de confianza estos textos.

LA HISTORIA DE LA INVESTIGACIÓN DE LUCAS-HECHOS.


ESCUELA QUE NIEGA LA VERACIDAD DE LUCAS.

W.M.L. de Wette fue el primero en poner en duda la veracidad de Lucas.

F.C: Baur, fundador de la escuela de Tübinga, argumentó que había conflictos entre
los partidarios judíos y gentiles y esto influyó en el origen de la compilación final de
NT, algunos apoyando a uno u otro bando, o simplemente sintetizando los
resultados de esta controversia.

Karl Scharader sostuvo que Hechos había sido escrito en el segundo siglo con el fin
de defender las doctrinas y prácticas de la Iglesia de ese tiempo. Es decir, supone
que los escritos de Lucas son inventados, pues no tienen nada que ver con el resto
del contenido, por ejemplo, de las epístolas de Pablo.

Albert Shwegler y Eduard Zeller, pensaban que Hechos había sido escrito entre los
años 110 y 120.trabajaron bajo la presunción de que los milagros son imposibles,
esto resultaba a que Hechos registra estos eventos, por tanto, no podemos confiar
en este libro.

F. C. Overbeck concluyó que la falta de historia verídica era evidente y no se somete


a discusión.

Martin Dibelius concluyó que los discursos pertenecientes a Hechos son producto
de la imaginación y el resto es parte de un itinerario de los viajes paulinos.
Ernst Haenchen argumentó que la teología del libro de los Hechos no era el
pensamiento de la iglesia primitiva, sino de una generación del segundo siglo. A
demás de presentar discrepancias entre este libro y las cartas de Pablo.

Hanz Conzelmann considera casi todo el material de Lucas y Hechos como no-
histórico, fruto de la imaginación del autor.

ESCUELA QUE AFIRMA LA VERACIDAD DE LUCAS.

Matthias Schneckenburger concluyó que Hechos fue escrito por Lucas antes del año
70 y básicamente su historia era veraz.

Albrecht Ritschl encontró muchos problemas con la escuela de Tübinga.

A diferencia de los alemanes, la mayoría de los cuales eran filósofos, los ingleses eran
expertos en otras ramas del saber humano, como la literatura clásica y la historia.

James Smith investigador geológico fue a Malta para trabajar. Mostró que el relato
de Hechos 27 del viaje y el naufragio de Pablo en malta es un informe de eventos
reales escrito por un testigo y no una invención del autor.

J. B. Lightfoot demostró que las conclusiones de Tübinga eran incorrectas, afirmando


que no hubo divisiones entre los judíos y gentiles en la iglesia primitiva. Agregó que
ningún otro libro como Hechos tiene tanta conexión con la historia, la política y la
geografía de entonces, judía, griega y romana.

Sir William M. Ramsay después de un estudio crítico concluyó que no es posible


superar la fidelidad histórica de Lucas.

Adolf Harnack, padre del liberalismo cristiano, realizó un examen profundo a Lucas
y afirmó que era un evangelio sólido, respetable de un trabajo extraordinario.

F. F. Bruce considera que debe examinar a Lucas, pero desde los criterios de su época.

A. N. Sherwin- White, considera absurda la idea de hasta rechazar los mínimos


detalles encontrados en Lucas.

Comentarios.

Tenemos como ejemplo a Lucas en sus dos obras bíblicas, el evangelio y el libro de
los Hechos, para demostrar que para que sean verídicos los libros de la Biblia no se
necesita el rigor académico de nuestra época, sino pasarlos por el filtro de la época
en la que fueron redactados, por otra parte el hecho que han aparecido muchos
críticos enemigos de la veracidad bíblica, éstos solo se desplazan en una disciplina
como la filosofía sin considerar que existen otras formas de mirar la historia y
encontrar evidencia a favor de la Biblia. El lector cristiano debe aprender de quienes
se oponen a la historia de la Biblia y aprender a responder, por eso no debe mostrar
apatía o por el contrario desplomarse ante los críticos.