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ANEXO II.

(HISTORIA E HISTORIOGRAFÍA BÍBLICA).


INTRODUCCIÓN BÍBLICA II.

Longman, T. y R. B. Dillard (2007). Introducción al Antiguo Testamento. (José María


Blanch, trad.). Grand Rapids, Michigan, EE. UU: Libros Desafío. pp. 25-27.

La historia bíblica se caracteriza por los siguientes rasgos:

SELECTIVIDAD.
Escribir historia implica selectividad. ¿Qué se incluirá y qué se excluirá?

Lo que interesa al historiador bíblico es centrarse en la comunidad de Israel y no


tanto en cada uno de los aspectos del pasado.

El interés de los libros históricos de la biblia no es la política en sí misma, sino cómo


las tendencia políticas y militares impactan la relación de Dios con Israel.

ÉNFASIS.
Hay eventos que son enfatizados por la Biblia y otros que son menguados, a veces
este énfasis tiene fines didácticos. Por eso no está registrado todo lo que ocurrió
en Israel.

Orden.
El orden de los escritos bíblicos es casi cronológico, los intereses son más del tipo
temático, por eso no son estrictamente cronológicos como pensamos que debería
ser.

Aplicación.
Los historiadores bíblicos no son imparciales, son heraldos, voceros oficiales de lo
que Dios comunicaba al pueblo y así mismo eran intérpretes oficiales de la
intervención divina.
Comentarios.
La Biblia tiene un propósito, comunicar las verdades de Dios, transmitirlas y
preservarlas, pero el lenguaje en el que fue escrito no es el contemporáneo pese
a que habla a nuestros días, no es una colección de acontecimientos históricos,
aunque en varias partes presenta cronológicamente eventos, por ello debemos
entender que no es el libro de historia de Israel, tampoco está redactada a manera
de línea del tiempo, por ello el lector debe entender que hay selecciones de
eventos en Israel, que hay un énfasis, que tiene cierto orden y sobre todo la
aplicación que es la intención de los redactores bíblicos.