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Percepciones del llamado ministerial

El deseo.

La percepción es la forma en la que el cerebro detecta las NASB “Ministerio de supervision”


sensaciones que recibe a través de los sentidos para formar NKJV “La posición de un obispo”
una impresión consciente de la realidad física de su entorno. NRSV “El ministerio de un obispo”
TEV “Líderes de la iglesia”
La percepción es la capacidad humana de recibir estímulos NJB “Líderes que presiden”
del exterior. Mediante la percepción hacemos juicios sobre el Es el término episkopos, traducido generalmente en inglés/español
ambiente que nos rodea como “obispo” o “supervisor” que parece
ser un sinónimo neotestamentario de otros dos términos aplicados al
NVI1 Timothy 3:1 Se dice, y es verdad, que si alguno desea ser ministerio de liderazgo en la iglesia local.
obispo, a noble función aspira. (1Ti 3:1 NVI) Las palabras “pastor”, “supervisor” y “anciano” se refieren al mismo
PER 1 Timothy 3:1 He aquí una norma de fiar: Si uno aspira al
ministerio (cf. 5:17; Hechos 20:17, 28; Tito
episcopado, desea una tarea importante. (1Ti 3:1 PER)
Es muy cierta esta afirmación: Si uno aspira al episcopado, desea
1:5, 7; I Pedro 5:1-2). La iglesia del Nuevo Testamento sólo tenía dos
una tarea importante. (1Ti 3:1 BNP) ministerios: pastor y diácono (cf. Filipenses
1:1). Al parecer, “anciano” tenía un trasfondo judío, mientras
3:1 “Se dice, y es verdad…” Este modismo puede significar tanto “supervisor” era considerado un término griego.
una afirmación conclusiva como una de inicio
*cf. I Timoteo 1:15; 3:1; 4:9; II Timoteo 2:11; Tito 3:8). Es la  (ejpiqumevw, 1937), desear
segunda de cinco afirmaciones de “confianza” en
ansiosamente; cf. con B, Nº l. Destaca el impulso interno más
las Cartas Pastorales. Funcionan sustancialmente como una
introducción de Jesús al “amén” o “amén, amén” bien que el objeto deseado. Se traduce como desear1
(traducido como “verdad, verdad” o “de cierto, de cierto”), lo cual es
muy llamativo como afirmación.  (ojrevgw, 3713), alcanzar o extenderse hacia. Se
- “…si alguno” Es una ORACIÓN CONDICIONAL DE PRIEMRA usa solo en la voz media, significando el esfuerzo mental de
CLASE que asume como cierta la extenderse hacia algo, o anhelar este algo, destacándose el
perspectiva del autor o según sus propósitos literarios.
- “desea… aspira” Son dos términos griegos fuertes: (1) “desea ser” objeto deseado (cf. Nº 2). Se traduce «anhelar» en 1 Ti 3.1
(cf. 6:10; Hebreos 11:16) y (2) “pone su (RVR; RV: «apetece»); Heb 11.6 (RVR; RV: «deseaban»). Una
corazón sobre” (cf. Mateo 13:17; Lucas 15:16). Esto me indica que traducción adecuada en este pasaje sería «perseguían». En 1 Ti
puede ser muy limitado nuestro moderno
énfasis sobre la necesidad de un estereotipo veterotestamentario de
llamamiento divino; basta con el deseo de
1Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del
permanecer en la Iglesia. Las aspiraciones de los corazones de los
creyentes son del Señor (cf. Salmos 37:4).
Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo, (Nashville:
Editorial Caribe) 2000, c1999.
Percepciones del llamado ministerial
El deseo.

6.10 se vierte «codiciando» (RV, RVR; VM: «aspirando»). Véase


CODICIAR.2

El significado general es que debe hacerse una selección al


nombrar los obispos, porque es un puesto laborioso y difícil; y
los que aspiran a él, deben considerarse cuidadosamente a sí
mismos, si son capaces o no de asumir responsabilidad tan
pesada. La ignorancia siempre es atrevida; y un conocimiento
maduro de las cosas hace a un hombre modesto. ¿Cómo es que
aquellos que no tienen habilidad ni sabiduría con frecuencia
aspiran tan confiadamente a llevar las riendas del gobierno, y se
apresuran hacia adelante con los ojos cerrados? Sobre este
asunto, Quintilio observó que los ignorantes hablan
atrevidamente mientras que los grandes oradores tiemblan.

Con el objeto de restringir el atrevimiento de desear el


obispado, Pablo afirma, primero, que éste no es un oficio
indolente, sino una obra; y en seguida, que no es una obra
cualquiera, sino una obra excelente, y por lo tanto fatigosa
y llena de dificultades, como realmente lo es. No es cosa baladí
ser representante del Hijo de Dios, al desempeñar un oficio de
tal magnitud cuyo objeto es erigir y extender el reino de Dios,
procurar la salvación de las almas que el Señor mismo ha
comprado con su propia sangre, y gobernar la Iglesia, que es
herencia de Dios.

2Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del


Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo, (Nashville:
Editorial Caribe) 2000, c1999.