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INDICE DE REFLEXIONES EVANGÉLICAS CICLOS B Y C

CICLO ESCOLAR 2018-2019


AGOSTO 2018 CICLO B CITA BÍBLICA
Agosto 12 19° Domingo Ordinario Juan 6, 41- 51
Agosto 19 20° Domingo Ordinario Juan 6,51-58
Agosto 26 21° Domingo Ordinario Juan 6,55.60-69
SEPTIEMBRE CICLO B
Septiembre 2 22° Domingo Ordinario Mc 7,1-8.14-15,21-23
Septiembre 9 23° Domingo Ordinario Marcos 7,31-37
Septiembre 16 24° Domingo Ordinario Marcos 8,27-35
Septiembre 23 25° Domingo Ordinario Marcos 9,30-37
Septiembre 30 26° Domingo Ordinario Mc 9,38-43,45.47-48
OCTUBRE CICLO B
Octubre 7 27° Domingo Ordinario Marcos 10,2-16
Octubre 14 28° Domingo Ordinario Marcos 10,17-30
Octubre 21 29° Domingo Ordinario (DOMUND) Marcos 10,35-45
Octubre 28 30° Domingo Ordinario Marcos 10,46-52
NOVIEMBRE CICLO B
Noviembre 4 31° Domingo Ordinario Marcos 12,28-34
Noviembre 11 32° Domingo Ordinario Marcos 12,38-44
Noviembre 18 33° Domingo Ordinario Marcos 13,24-32
Noviembre 25 Ntro Señor Jesucristo Rey del Univ. Juan 18,33-37
DICIEMBRE CICLO C
Diciembre 2 1er. Domingo de Adviento Lucas 21,25-28.34-36

Diciembre 9 2° Domingo de Adviento Lucas 3,1-6


Diciembre 16 3° Domingo de Adviento Lucas 3,10-18
ENERO CICLO C
Enero 6 Epifanía Mateo 2,1-12
Enero 13 El Bautismo del Señor Lucas 3,15-16.21-22
Enero 20 2° Domingo Ordinario Juan 2, 1.12
Enero 27 3er Domingo Ordinario Lucas 1,1-4;14-21
FEBRERO CICLO C
Febrero 3 4° Domingo Ordinario Lucas 4,21-30
Febrero 10 5° Domingo Ordinario Lucas 5,1-11
Febrero 17 6° Domingo Ordinario Lucas 6, 17.20-26
Febrero 24 7° Domingo Ordinario Lucas 6,27-38
MARZO CICLO C
Marzo 3 8° Domingo Ordinario Lucas 6,39-45
Marzo 10 1er. Domingo de Cuaresma Lucas 4,1-13
Marzo 17 2° Domingo de Cuaresma Lucas 9,28-36
Marzo 24 3° Domingo de Cuaresma Lucas 13,1-9
Marzo 31 4° Domingo de Cuaresma Lucas 15,1-3.11-32
ABRIL CICLO C
Abril 7 5° Domingo de Cuaresma Juan 8,1-11
Abril 28 2° Domingo de Pascua Juan 20,19-31
MAYO CICLO C
Mayo 5 3° Domingo de Pascua Juan 21, 1-19
Mayo 12 4° Domingo de Pascua Juan 10, 27-30
Mayo 19 5° Domingo de Pascua Jn 13, 31-33ª.34-35
Mayo 26 6° Domingo de Pascua Juan 14, 23-29
JUNIO CICLO C
Junio 2 Ascensión del Señor Lucas 24, 46-53
Junio 9 Pentecostés Juan 20, 19-23
Junio 16 Santísima Trinidad Juan 16, 12-15

Ciclo Escolar 2018-2019


TEMA: 19° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)
HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 6,41-51

En aquel tiempo, los judíos murmuraban contra Jesús, porque había dicho:
“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”, y decían: “¿No es éste, Jesús, el hijo de
José? ¿Acaso no conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que
ha bajado del cielo?. Jesús les respondió: “No murmuren. Nadie puede venir a mí, si
no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré el último día. Está
escrito en los profetas: Todos serán discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al
Padre y aprende de él, se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera
de aquel que procede de Dios. Ése sí ha visto al Padre.
Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida.
Sus padres comieron el maná en el desierto y sin embargo, murieron. Este es el pan
que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera: yo soy el pan vivo que
ha bajado del cielo, el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les
voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: ¿Por qué murmuraron los judíos cuando Jesús les dijo: “Yo soy el pan
que ha bajado del cielo? “ Para ellos el pan del cielo era indudablemente la comida
donada por Dios, pero temporal, como había sucedido con el maná. En cambio,
Jesús hablaba de sí mismo. Otro motivo de error: según los judíos no venía del cielo
sino de Nazaret, y su padre y su madre eran conocidos. Jesús los desengaña. Les
muestra que si no creen en El, es porque no se dejan atraer por el Padre, pues las
Escrituras dice que todos son enseñados por Dios. Si no creen es porque no se
dejan enseñar.
La vida que recibimos ahora, después del pecado, proviene del sacrificio de la
vida terrestre y corpórea de Cristo, que se transformó en vida inmortal de resucitado
glorioso. Y necesitamos recibir el contacto pleno e integra con El, sin menospreciar
las virtudes de su cuerpo y alma, la vida nueva gloriosa. Aceptación integral de
Jesucristo.

MÁXIMA: YO SOY EL PAN VIVO QUE HA BAJADO DEL CIELO, DICE EL SEÑOR;
EL QUE COMA DE ESTE PAN VIVIRÁ PARA SIEMPRE.

COMPROMISO: El próximo domingo me acercaré a recibir el Cuerpo y la Sangre


de Cristo.
TEMA: 20° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 6,51-58


En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo, que ha bajado
del cielo; el que coma de este pan, vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a
dar es mi carne, para que el mundo tenga vida”.
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos
a comer su carne?” Jesús les dijo: “Yo les aseguro: si no comen la carne del Hijo del
hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi
carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es
verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi
sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre me ha enviado, posee la vida y
yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus
padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para siempre”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Jesús ha revelado progresivamente la realidad de su persona: ha


hablado de pan, después de pan de vida; y se ha comparado con el maná del cielo,
luego ha puesto de manifiesto cómo ese pan expresa su obediencia al Padre y
significa su sacrificio por El que ha sido “dado para los hombres”, lo mismo que su
sangre ha sido derramada por ellos.
Juan subraya la unión que Cristo establece entre ese pan y la vida Trinitaria.
Lo mismo que el Hijo vive el Padre que es el viviente, también el cristiano vive del
Hijo por medio de ese “Pan”, y lo introduce en la vida Trinitaria.
MÁXIMA: EL QUE COME MI CARNE Y BEBE MI SANGRE, PERMANECE EN MÍ
Y YO EN ÉL, DICE EL SEÑOR.
COMPROMISO: Buscaré la confesión y me acercaré a comulgar durante esta
semana.
TEMA: 21° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 6,55. 60-69
En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Mi carne es verdadera comida y mi
sangre es verdadera bebida”. Al oír sus palabras, muchos discípulos de Jesús
dijeron: “Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?
Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban, les dijo: “¿Esto los
escandaliza? ¿Qué sería si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El
espíritu es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he
dicho son espíritu y vida y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen”. (En
efecto, Jesús sabía desde el principio quienes no creían y quien lo habría de
traicionar). Después añadió: “Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el
Padre no se lo concede”.
Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás y ya no
querían andar con Él. Entonces Jesús les dijo a los doce: “¿También ustedes
quieren dejarme?” Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes
palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de
Dios”. Palabra del Señor.

MENSAJE: Después del discurso del pan de vida la incredulidad de los judíos se
extiende incluso al grupo de los discípulos escandalizados por unas palabras muy
fuertes, que trastornan todas las concepciones tradicionales. Los Doce expresan, por
su parte, su fe en Jesús. La fe es ante todo un don del Padre. Queda sellada la
alianza entre Cristo y el grupo de los Doce. Pedro y los apóstoles se comprometen a
seguir a Cristo. Cristo es nuestro único punto de apoyo en la fe, porque tiene
palabras de vida eterna.
MÁXIMA: TUS PALABRAS, SEÑOR, SON ESPÍRITU Y VIDA, TÚ TIENES
PALABRAS DE VIDA ETERNA.

COMPROMISO: Hoy haré una oración por los demás y por la presencia del amor en
el mundo.
TEMA: 22° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 7,1-8.14-15.21-23


En aquél tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas
venidos de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús comían con
las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado, los fariseos y los escribas le
preguntaron: “¿Porqué tus discípulos comen con las manos impuras y no siguen la
tradición de nuestros mayores?” (los fariseos y los judíos, en general, no comen sin
lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de sus mayores; al
volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones, y observan muchas
otras cosas por tradición, como purificar los vasos, las jarras y ollas).
Jesús les contestó: “!Qué bien profetizó Isaías sobre ustedes, hipócritas,
cuando escribió: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de
mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas que no son sino
preceptos humanos! Ustedes dejan a un lado el mandamiento de Dios, para
aferrarse a las tradiciones de los hombres”. Después, Jesús llamó a la gente y les
dijo: “Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al
hombre; lo que sí mancha es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre
salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los
adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la
difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y
manchan al hombre”. Palabra del Señor.

MENSAJE: El principio sobre lo puro y lo impuro del Antiguo Testamento se basa


en una esfera material, en el contacto físico con animales o cosas que se juzgan en
sí impuras o puras. Pero esta impureza producía un apartamiento del Señor; y la
purificación, un acercamiento o santificación. Los profetas atacan este principio
declarando auténtica pureza o impureza interna, la del corazón o voluntad. Jesús se
declara contrario al principio del Antiguo Testamento: tolera que los discípulos lo
quebranten y él mismo lo quebranta. Propone un nuevo principio de pureza, la
limpieza del corazón, la rectitud de voluntad son el único principio de purificación o
acercamiento al Padre y no las leyes pensadas e impuestas por los hombres.

MÁXIMA: QUÉ GRANDE ES LA DELICADEZA DEL AMOR QUE TIENES


RESERVADA, SEÑOR, PARA TUS HIJOS.

COMPROMISO: Durante mi oración de hoy pediré al Señor que me haga crecer en


su amor y me impulse a servirlo en mi prójimo.
TEMA: 23° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 7,31-37


En aquél tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo por Sidón, al
mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un
hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a
un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva.
Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: “!Effetá!” (que quiere decir “!Ábrete!”) . al
momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar
sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos
con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: “!Qué
bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: El gran mandamiento, el mandamiento nuevo: “Amaos los unos a los


otros como Dios os ha amado”. El gozo de Jesús consiste en ser amado por el
Padre y en corresponder a ese amor, cumpliendo su voluntad. Jesús vino a
revelarnos ante todo el amor del Padre. Y ahora, al declararnos su propio amor nos
dice que el amor que El nos tiene, es como el amor que el Padre le tiene a El.
El fundamento del amor mutuo es el amor recibido de Jesús. Toda la obra de
Jesús sobre la tierra fue un servicio de amor a los suyos. Así también los discípulos
deben prestarse unos a otros el mismo servicio. Jesús exige de los suyos la más
elocuente demostración de amor que se pueda dar a un amigo, es decir, la entrega
de la propia vida. El estar dispuestos a dar la vida por los hermanos representa el
aspecto característico de su amor.

MÁXIMA: JESÚS PREDICABA EL EVANGELIO DEL REINO Y CURABA LAS


ENFERMEDADES Y DOLENCIAS DEL PUEBLO.

COMPROMISO: En mi oración de hoy pediré por todas las personas enfermas.


TEMA: 24° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 8,27-35


En aquél tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las poblaciones de
Cesárea de Filippo. Por el camino les hizo esta pregunta: “¿Quién dice la gente que
soy yo?” Ellos le contestaron: “Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros que
Elías; y otros, que alguno de los profetas”.
Entonces Él les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Pedro le
respondió: “Tú eres el Mesías”. Y él les ordenó que no se lo dijeran a nadie. Luego
se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera mucho,
que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que
fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día. Todo esto lo dijo con entera
claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y
mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro con estas palabras: “!Apártate de mí,
Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino según los hombres”.
Después llamó a la multitud y a sus discípulos, y les dijo: “El que quiera venir
conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el
que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el
Evangelio, la salvará”. Palabra del Señor.

MENSAJE: Antes de la confesión de Pedro en Cesárea, Jesús se había limitado a


una política de secreto de su función mesiánica. Ahora pide una confesión clara de
fe. Los apóstoles habían discutido sobre el misterio de la persona y personalidad de
Jesús. Ahora saben que acompañan al Mesías, y no a un simple rabino. A pesar de
esta revelación de Jesús y de su Transfiguración, fue necesaria la venida del Espíritu
Santo para ahondar en el misterio del establecimiento del Reino de Dios por la cruz,
por la vida que brota de la cruz y de la muerte, del renunciamiento de sí mismo, del
hombre viejo.
MÁXIMA: CAMINARÉ EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR.
COMPROMISO: Hoy venceré obstáculos: no hablar en clase y hacer bien mis
tareas.
TEMA: 25° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 9,30-37


En aquél tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no
quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: “El
Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y
tres días después de muerto resucitará”. Pero ellos no entendían aquellas palabras y
tenían miedo de pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: “¿De qué discutían
por el camino?”. Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían
discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó
a los Doce y les dijo: “Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el
servidor de todos”.
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
“El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me
reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquél que me ha enviado”.
Palabra del Señor.
MENSAJE: Jesús no vuelve a enseñar públicamente, sino que quiere pasar
inadvertido para evitar todo concurso del pueblo, para instruir más a sus discípulos.
Su meta es Jerusalén, donde lo espera la muerte. Por segunda vez habla de ello a
sus discípulos. La no comprensión de los apóstoles se explica porque no sabían
compaginar a Cristo Mesías doliente, con un Mesías triunfante y victorioso en
conquistas, conforme estaba en el medio ambiente. Entrando a Cafarnaúm,
posiblemente en la casa de Pedro, abrazó a un niño, poniéndolo en medio de ellos
como símbolo de lo pequeño y desvalido. Eso que es pequeño si se lo protege en su
nombre, se le hace a Él y al Padre que lo envió.
MÁXIMA: DIOS NOS HA LLAMADO, POR MEDIO DEL EVANGELIO A
PARTICIPAR DE LA GLORIA DE JESUCRISTO.

COMPROMISO: Hoy dedicaré un momento a reflexionar para examinar mi día ante


Dios.
TEMA: 26° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 9,38-43.45.47-48


En aquél tiempo, Juan le dijo a Jesús: “Hemos visto a uno que expulsaba a
los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos”: pero
Jesús les respondió: “No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros
en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquél que no está
contra nosotros, está a nuestro favor.
Todo aquél que les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que son de
Cristo, les aseguro que no se quedará sin recompensa. Al que sea ocasión de
pecado para esta gente sencilla que cree en mí, más le valdría que le pusieran al
cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar. Si tu mano te es
ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que
ir con tus dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie es
ocasión de pecado, córtatelo, pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que con
tus dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión de pecado,
sácatelo, pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser arrojado con
tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: El verdadero discípulo de Cristo es el que está inspirado por el Espíritu


del Señor, incluso sin saberlo. El que obra con caridad pertenece ya a Cristo. El que
hace mal a Cristo en la persona de los que creen en Él, no puede ser su discípulo. El
verdadero discípulo es el que destierra de su propia vida toda causa de pecado.
Para acceder al Reino de Dios se ha de practicar la hospitalidad, evitar el escándalo
de los pequeños o de los ignorantes, se ha de ser riguroso consigo mismo en la vida
moral.

MÁXIMA: TU PALABRA, SEÑOR, ES LA VERDAD: SANTIFÍCANOS EN LA


VERDAD.
COMPROMISO: Hoy no haré nada de lo cual pueda avergonzarme.
TEMA: 27° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 10, 2-16
En aquél tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron para
ponerlo a prueba: “¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?” Él les
respondió: “¿Qué les prescribió Moisés?”. Ellos contestaron: “Moisés nos permitió el
divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa”. Jesús les dijo:
“Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el
principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su
padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa. De modo
que ya no son dos, sino una sola cosa. Por eso lo que Dios unió, que no lo separe el
hombre”.
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les
dijo: “Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la
primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio”.
Después de esto, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los
discípulos trataban de impedirlo. Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: “Dejen
que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de
los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un
niño, no entrará en él”.
Después tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles las manos.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Los fariseos preguntan a Jesús si es lícito a un hombre divorciarse de


su esposa, y Jesús dice: “Que el hombre no desuna lo que Dios ha unido”. Los
estados que admiten el divorcio van contra esta prescripción divina. Ningún hombre,
incluido Moisés, tiene derecho de deshacer esta unidad radical del matrimonio. Lo
que la Iglesia permite es la separación como mal menor tolerado, pero sin autorizar
de nuevo el casarse, cuando se ha tratado de un matrimonio válido. La tendencia
más profunda del amor, inscrita en la naturaleza, es la indisolubilidad, y su natural
consecuencia, la fidelidad.

MÁXIMA: SI NOS AMAMOS LOS UNOS A LOS OTROS, DIOS PERMANECE EN


NOSOSTROS.

COMPROMISO: Hoy no me molestaré con nadie, y si acaso sucede le pediré


disculpas.
TEMA: 28° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 10, 17-30
En aquél tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un
hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para
alcanzar la vida eterna?”. Jesús le contestó: “¿por qué me llamas bueno? Nadie es
bueno sino solo Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás
adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás
a tu padre y a tu madre”.
Entonces él le contestó: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven”.
Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo una cosa te falta: ve y vende lo que tienes, da
el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y
sígueme”. Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue
apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: “!Qué difícil les
va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!”. Los discípulos quedaron
sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: “Hijitos, ¡qué difícil es para los
que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios!. Más fácil le es a un camello
pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios”.
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: “Entonces, ¿quién
puede salvarse?”. Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: “Es imposible para los
hombres, más no para Dios. Para Dios todo es posible”.
Entonces Pedro le dijo a Jesús: “Señor, ya ves que nosotros lo hemos
dejado todo para seguirte”. Jesús le respondió: “Yo les aseguro: nadie que haya
dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí, por
el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos,
hermanas, madres, hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la
vida eterna”. Palabra del Señor.

MENSAJE: El joven rico admira a Jesús, pero lo ve sólo como hombre, y no sabe
que es el Mesías. El joven rico, como judío piadoso, ya sabía que el camino de vida
está en la Ley, pero no está satisfecho consigo. Jesús le exige que entregue no poco
a poco su hacienda en limosnas sino de golpe a cambio de un tesoro en el cielo.
Esta entrega sirve para seguir a Jesús. El seguimiento de Jesús vale más que la
observancia de la ley, y que todo socorro a los pobres, y que toda pobreza
voluntaria.

MÁXIMA: DICHOSOS LOS POBRES DE ESPÍRITU, PORQUE DE ELLOS ES EL


REINO DE LOS CIELOS.

COMPROMISO: Hoy practicaré la paciencia, tolerancia y caridad.


TEMA: 29° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)
DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 10, 35-45
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo,
y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte”. Él les
dijo: “¿Qué es lo que desean?”. Le respondieron: “Concede que nos sentemos uno a
tu derecha y otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les replicó: “No
saben lo que piden. ¿Podrán pasar la prueba que yo voy a pasar y recibir el
bautismo con que seré bautizado?”. Le respondieron: “Sí podemos”. Y Jesús les dijo:
“Ciertamente pasarán la prueba que yo voy a pasar y recibirán el bautismo con que
yo seré bautizado; pero eso de sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a
mí concederlo; eso es para quienes está reservado”.
Cuando los otros diez apóstoles oyeron esto, se indignaron contra Santiago y
Juan. Jesús reunió entonces a los Doce y les dijo: “Ya saben que los jefes de las
naciones las gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos las oprimen.
Pero no debe ser así entre ustedes. Al contrario: el que quiera ser grande entre
ustedes, que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de
todos, así como el Hijo del hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y
a dar su vida por la redención de todos”.
Palabra del Señor.
MENSAJE: Lo malo de la petición de estos dos apóstoles es que están pidiendo el
premio antes de hacer los méritos, el triunfo antes de la lucha. Es una petición que
encierra un poquito de trampa, como muchas de las que inconscientemente hemos
formulado todos. Nosotros también le hemos pedido, muchas veces, a Dios ese
puesto en el cielo, sin ofrecerle que a la vez beberemos nuestro cáliz en la tierra. Si
queremos los mejores puestos allá, tendremos que escoger los peores puestos aquí.
MÁXIMA: “EL QUE QUIERA SER GRANDE ENTRE USTEDES, QUE SEA SU
SERVIDOR, Y EL QUE QUIERA SER EL PRIMERO, QUE SEA EL ESCLAVO DE
TODOS”.
COMPROMISO: Trabajaré fuerte en la campaña de misiones
TEMA: 30° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 10, 46-52
En aquel tiempo al salir Jesús de Jericó en compañía de sus discípulos y de
mucha gente, un ciego, llamado Bartimeo, se hallaba sentado al borde del camino
pidiendo limosna. Al oír que el que pasaba era Jesús Nazareno, comenzó a gritar:
“!Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!”. Muchos lo reprendían para que se
callara, pero él seguía gritando todavía más fuerte: “!Hijo de David, ten compasión
de mí!”.
Jesús se detuvo entonces y dijo: “Llámenlo”. Y llamaron al ciego diciéndole:
“!ánimo!”. Levántate porque él te llama”. El ciego tiró su manto; de un salto se puso
en pie y se acercó a Jesús. Entonces le dijo Jesús: “¿Qué quieres que haga por ti?”.
El ciego le contestó: “Maestro, que pueda ver”. Jesús le dijo: “Vete, tu fe te ha
salvado”. Al momento recobró la vista y comenzó a seguirlo por el camino.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Tal como nos es narrada por Marcos la curación del ciego de Jericó
describe las etapas de una iniciación a la fe. De entrada, un presentimiento de la
presencia del Señor en los acontecimientos, que invita a confiarse a la iniciativa de
salvación de Dios. Mas los obstáculos no faltan y se necesita la perseverancia.
Ciertos acontecimientos, sin embargo, transparentan la llamada de Dios y animan a
convertirse. Viene entonces el diálogo final: “¿Qué quieres…?” en el que expresa la
búsqueda de la fe. La vista es devuelta al ciego como la visión propia de la fe, que
bien pronto lo compromete en el seguimiento de Jesús.
Fe, prácticamente, es aceptar la persona de Jesucristo con toda su doctrina.
Al verdadero cristiano no le basta tener fe, sino que debe vivir la vida de fe.

MÁXIMA: ALÉGRESE EL CORAZÓN DE LOS QUE BUSCAN AL SEÑOR,


BUSQUEN CONTINUAMENTE SU PRESENCIA.

COMPROMISO: Hoy buscaré al Señor en cada uno de mis semejantes.


TEMA: 31° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 12, 28-34
En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó:
«¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es:
"Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios,
con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser". El
segundo es éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". No hay mandamiento
mayor que éstos».
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es
uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el
entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que
todos los holocaustos y sacrificios».
Jesús. Viendo, que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino
de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
Palabra del Señor.

MENSAJE: "Y, acercándose uno de los escribas, le preguntó: Maestro, ¿cuál es el


primero de todos los mandamientos?"
Qué pregunta tan comprometedora, pero al mismo tiempo tan esencial en la vida de
todo cristiano, de todo católico.
¿Qué buscaría este escriba al preguntar una cosa así? ¿Por qué lo habría hecho? Y
pensando un poco lo que buscaba no era otra cosa que saber qué es lo fundamental
en esta vida; es decir, lo que buscamos todos para ser felices: el AMOR.
Cristo responde con claridad a ese vacío interior que sufren las personas que no
conocen y no aman a Dios. Y la respuesta compromete a toda la persona humana:
"Amar a Dios con toda tu mente y con todas tus fuerzas". Allí está la clave para ser
feliz, para llegar a ser santo, para ser buen cristiano. No hay otro camino: amar a
Dios.
Pero no sólo se reduce a un amor meramente sentimental e ilusorio, sino que baja a
lo concreto de la vida. El cómo, Cristo lo clarifica con el segundo mandamiento:
"Amar al prójimo como a ti mismo".
Qué mejor camino para amar a Dios, que amar con hechos y obras a mi prójimo,
como lo demuestra la parábola del Buen Samaritano. Amar a mi prójimo es dedicarle
tiempo, es asistirle en sus necesidades, es colaborar con sus ilusiones, es apoyarle
en los momentos de dificultad, en definitiva es DONACIÓN. Porque no hay amor
más grande y más heroico que dar la vida por el amigo. Vivir así es acercarse cada
día más al Reino de los cielos.

MÁXIMA: No existe otro camino, para ser un seguidor de Cristo, que el del amor y
el del servicio.

COMPROMISO: Asistiré a la celebración de la Eucaristía, en familia, como


la actividad más importante del domingo, el Día del Señor.
TEMA: 32° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 12, 38-44
En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía: “!Cuidado con los
escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las
calles: buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los
banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentación de largos
rezos. Estos recibirán un castigo muy riguroso”.
En una ocasión, Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo,
mirando cómo la gente echaba allí sus monedas. Muchos ricos daban en
abundancia. En esto, se acercó una viuda pobre y echó dos moneditas de muy poco
valor. Llamando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo: “Yo les aseguro que esa
pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos. Porque los demás han echado
de lo que les sobraba; pero ésta, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para
vivir”.
Palabra del Señor.
MENSAJE: Este es uno de los pasajes más duros de todo el Evangelio, por los
reproches que Jesús lanza contra el modo de proceder de los escribas (ambición de
honores, codicia, hipocresía) y por la amenaza final. Los escribas son juzgados
condenatoriamente por servirse de su cargo, y sobre todo de su función religiosa
oficial, para provecho propio. A pesar de que su actividad como maestros de la ley
debía ser gratuita, aprovechan sin escrúpulo su posición de prestigio frente a los
socialmente débiles y los desvalidos, y se hacen remunerar sus informes, consejos y
demás servicios. Sus interminables ejercicios de piedad, son hipócritas apariencias.
En contraste con esta conducta se opone la abnegación heroica de una viuda
pobre que da todo su haber. Las limosnas y las otras obras piadosas tienen que
estar en relación con la magnitud de las riquezas.

MÁXIMA: DICHOSOS LOS POBRES DE ESPÍRITU, PORQUE DE ELLOS ES EL


REINO DE LOS CIELOS.
COMPROMISO: El día de hoy seré humilde con mis compañeros.
TEMA: 33° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Marcos: Mc 13, 24-32
Después de esa angustia llegarán otros días; entonces el sol dejará de
alumbrar, la luna perderá su brillo, las estrellas caerán del cielo y el universo entero
se conmoverá, y verán venir al Hijo del Hombre en medio de las nubes con gran
poder y gloria. Enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro puntos
cardinales, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.
Aprendan de este ejemplo de la higuera: cuando las ramas están tiernas y
brotan las hojas, saben que el verano está cerca. Así también ustedes, cuando vean
que suceden estas cosas, sepan que todo se acerca, que ya está a las puertas. En
verdad les digo que no pasará esta generación sin que ocurra eso. El cielo y la tierra
pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Por lo que se refiere a ese día y cuando vendrá, no lo sabe nadie, ni los
ángeles en el Cielo, ni el Hijo, sino solamente el Padre.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Jesús quiere que aprendamos de este ejemplo, porque no sabemos


cuando será el día del juicio final, él quiere que estemos prevenidos que tengamos
un corazón limpio, pues el tiempo de Dios no corre igual que el de nosotros. Dios
conoce la hora en la eternidad, pero esto no implica que le corresponda una fecha
determinada en nuestro tiempo. La fecha no está fijada, sino que depende de cómo
nosotros haremos madurar el Reino de Dios con nuestros esfuerzos y nuestras
oraciones para tener que presentar a la hora final.

MÁXIMA: SEPAN QUE TODO SE ACERCA, QUE YA ESTÁ A LAS PUERTAS,


ESTÉN PREPARADOS Y VIGILANDO, PORQUE NO SABEN CUANDO LLEGARÁ
ESE MOMENTO.

COMPROMISO: Hoy voy a procurar más momentos de oración con Dios para
pedirle por la salvación de aquellos que no están preparados.
TEMA: NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO (Ciclo B)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 18,33-37


En aquel tiempo, preguntó Pilato a Jesús: “¿Eres tú el rey de los judíos?”,
Jesús le contestó: “¿Eso lo preguntas por tu cuenta o te lo han dicho otros?” Pilato le
respondió: “¿Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han
entregado a mí, ¿qué es lo que has hecho?” Jesús le contestó: “Mi Reino no es de
este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores habrían luchado para
que no cayera yo en manos de los judíos. Pero mi Reino no es de aquí”.
Pilato le dijo: “¿Conque tú eres rey?”, Jesús le contestó: “Tú lo has dicho. Soy
Rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la
verdad, escucha mi voz”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Ante Pilatos sólo el cuarto evangelista hace hablar a Jesús y sus
palabras son densas de sentido. Jesús se reconoce rey, pero su Reino no es de este
mundo. Se edifica aquí abajo, pero no compite con los reinos terrenos. Es el reino de
la verdad; de la verdad de Dios, de la verdad del hombre, de la verdad de la
creación. Cristo es Rey, porque en El todas las cosas encuentran su plenitud, su
verdadera consistencia según el designio creador de Dios. Más, como la creación se
ha alejado de Dios por el pecado, la realeza de Cristo toma la forma de una vasta
reconciliación por el camino de la cruz. Esa es la razón de que Cristo se proclame
Rey en el corazón mismo de la pasión.
Actualmente la realeza de Cristo se expresa en el testimonio de los cristianos
dispersos entre los demás hombres.

MÁXIMA: ¡BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR!

COMPROMISO: Daré testimonio con mi actitud como buen cristiano.


ADVIENTO
Inicia nuevo año litúrgico Ciclo C.
Es un tiempo en que nosotros, como comunidad eclesial, estamos
llamados a preparar la Navidad, crecer en la esperanza y acoger con fe
la venida continua de nuestro Señor, Cristo Jesús. Forma una unidad
con la Navidad y la Epifanía. Las tres palabras tienen un significado
relacionado: venida, nacimiento, manifestación.
El Dios que ha querido ser Dios-con-nosotros entró en nuestra
historia en Belén hace más de dos mil años, y esto lo actualiza
sacramentalmente cada año en este tiempo fuerte de seis o siete
semanas: desde el primer domingo de Adviento hasta la fiesta del
Bautismo del Señor. Lo hacemos con la mirada hacia su retorno glorioso
al final de los tiempos.
Se trata de un tiempo hecho sacramento, esto es, signo eficaz de
la gracia que Dios comunica a su Iglesia y de la fe con que la comunidad
eclesial acoge este don siempre nuevo de Dios. Gracia y oportunidad
constante de profundizar en nuestra vida cristiana, en sus actitudes
fundamentales de fe y esperanza.
El Adviento se nos manifiesta como tiempo de una expectación
piadosa y alegre.
TEMA: PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 21, 25-28-34-36
En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: “Habrá señales en el sol, la luna
y las estrellas, y por toda la tierra los pueblos estarán llenos de angustia, aterrados
por el estruendo del mar embravecido. Cuando se presenten los primeros signos,
enderécense y levanten la cabeza, porque está cerca su liberación.
Cuiden de ustedes mismos, no sea que una vida materializada, las
borracheras o las preocupaciones de este mundo los vuelvan interiormente torpes y
ese día caiga sobre ustedes de improviso. Por eso estén vigilando y orando en todo
momento, para que se les conceda escapar de todo lo que debe suceder y estar de
pie ante el Hijo del Hombre.”
Palabra del Señor.

MENSAJE: Jesús describe su venida gloriosa con imágenes cósmicas


apocalípticas. La perspectiva de su venida suscita nuestra esperanza y despierta
nuestra vigilancia. La última venida del Hijo del Hombre con todos sus santos,
pondrá fin a los tiempos. Esta última venida debe ser la gran esperanza porque en
aquellos días el pueblo de los creyentes reemplazará al pueblo infiel de cuantos no
hayan querido creer, y se hayan dejado llevar por sus pasiones, a las malas
inclinaciones que provienen del egoísmo que ciega el corazón y lo endurece.
Jesús insiste en la necesidad de orar y vigilar, liberar al mundo del odio y de
la violencia, año nuevo, vida nueva. Previsiones religiosas y cívicas: plan de vida
para el año nuevo. 1° Medios para suprimir el odio y la violencia en la familia, en la
calle, en el trabajo, en el gobierno, en la Iglesia. 2° No esperar que los gobiernos
hagan todo. El pueblo se tiene que responsabilizar en vida, organizándose en
grupos menores. 3° Los pueblos esperarán la llegada de un Rey eterno, impecable,
perfecto, amorosísimo, servicial en grado máximo, un verdadero MESÍAS.
MÁXIMA: MUÉSTRANOS, SEÑOR, TU MISERICORDIA Y DANOS TU
SALVACIÓN.
COMPROMISO: Esta semana me acercaré al Sacramento de la Reconciliación.
TEMA: SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 3, 1-6


En el año decimoquinto del reinado del César Tiberio, siendo Poncio Pilato
procurador de Judea; Herodes, tetrarca de Galilea; su hermano Filipo, tetrarca de las
regiones de Iturea y Traconítide; y Lisanias, tetrarca de Abilene; bajo el pontificado
de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino la palabra de Dios en el desierto sobre
Juan, hijo de Zacarías.
Entonces comenzó a recorrer toda la comarca del Jordán, predicando un
bautismo de penitencia para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro
de las predicaciones del profeta Isaías: Ha resonado una voz en el desierto:
Preparen el camino del Señor, hagan rectos sus senderos. Todo valle será
rellenado, toda montaña y colina, rebajada; lo tortuoso se hará derecho, los caminos
ásperos serán allanados y todos los hombres verán la salvación de Dios.
Palabra del Señor.

MENSAJE: La Palabra de Dios fue dirigida a Juan el Bautista para que comenzase
su obra. El Precursor recibe la misión de preparar al Pueblo para la venida del
Mesías, invitándolo a arrepentirse de sus pecados y a sellar su conversión por un
bautismo. ¿De qué nos convertiremos?
Dios ofrece la salvación a los hombres que están sometidos al pecado. La
Historia de la Salvación está repleta de exhortaciones a la conversión. La señal de
que se acepta esta conversión es el bautismo y una actitud continua de conversión.
Se necesita diálogo entre dos personas que se convierten una en otra.

MÁXIMA: PREPAREN EL CAMINO DEL SEÑOR, HAGAN RECTOS SUS


SENDEROS, Y TODOS LOS HOMBRES VERÁN AL SALVADOR.

COMPROMISO: Identificaré algún aspecto concreto de mi vida que quiera mejorar


hoy.
TEMA: TERCER DOMINGO DE ADVIENTO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 3, 10-18


En aquel tiempo, la gente le preguntaba a Juan el Bautista: “¿Qué debemos
hacer?” El contestó: “Quien tenga dos túnicas, que dé una al que no tiene ninguna, y
quien tenga comida, que haga lo mismo”.
También acudían a él los publicanos para que los bautizara, y le preguntaban:
“Maestro, ¿qué tenemos que hacer nosotros?” El les decía: “No cobren más de lo
establecido”. Unos soldados le preguntaron: “Y nosotros, ¿qué tenemos que hacer?”
El les dijo: “No extorsionen a nadie ni denuncien a nadie falsamente, sino
conténtense con su salario”.
Como el pueblo estaba en expectación y todos pensaban que quizá Juan era
el Mesías, Juan los sacó de dudas, diciéndoles: “Es cierto que yo bautizo con agua,
pero ya viene otro más poderoso que yo, a quien no merezco desatarle las correas
de sus sandalias. El los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. El tiene el bieldo
en la mano para separar el trigo de la paja; guardará el trigo en su granero y
quemará la paja en un fuego que no se extingue”.
Con éstas y otras muchas exhortaciones anunciaba al pueblo la buena nueva.
Palabra del Señor.
MENSAJE: Juan Bautista hace una llamada general a la conversión, cuya
verdadera naturaleza había sido señalada por los profetas: dejar el culto idolátrico y
no hacer nada malo al prójimo, y hacerle todo bien posible. Y respondiendo a varias
preguntas de sus oyentes, les da las directrices sobre la conducta práctica que exige
dicha conversión en relación al amor del prójimo. La conversión no es sólo
abandonar el pecado, sino también recepción del Espíritu de Amor, principio de vida
nueva en los convertidos que se comunica con el bautismo.

MÁXIMA: EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTÁ SOBRE MÍ. ME HA ENVIADO PARA


ANUNCIAR LA BUENA NUEVA A LOS POBRES.

COMPROMISO: Buscaré agradar a Dios en todas mis actividades el día de hoy.


TEMA: LA EPIFANÍA DEL SEÑOR (CICLOS A, B, C)

HECHOS: Lectura del Santo Evangelio según san Mateo 2, 1- 12

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos
magos de Oriente se acercaron a Jerusalén preguntando:
- ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su
estrella y venimos a adorarlo.
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los
sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el
Mesías. Ellos le contestaron:
- En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: «Y tú, Belén, tierra de
Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá
un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel».
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en
que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén diciéndoles:
- Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis,
avisadme, para ir yo también a adorarlo.
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que
habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde
estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa,
vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después,
abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido
en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por
otro camino.
Palabra del Señor.

MENSAJE: La celebración de la Epifanía destaca el hecho de que el niño nacido


de María en Belén hace dos-mil años ha venido para todos los pueblos y todos los
tiempos, sin excepción. El relato evangélico de los magos y Herodes describe dos
posturas el ser humano puede tomar frente la gracia divina: una de aceptación, gozo
y transformación…la otra de negación, abstinencia, y rechazo. El hijo de María es la
bondad del amor en su vulnerabilidad, invitándonos a desarmarnos y acercarnos a
Dios con confianza y fe.
Hoy los Cristianos enfrentan los Herodes de los terroristas y regímenes políticos
opresivos. Los Cristianos en todo lugar han de públicamente y concretamente unirse
a ellos. Los Cristianos han de ser señales que guíen a muchos a Jesucristo.

MÁXIMA: ¿Cómo soy señal que guía a muchos a Jesucristo?

COMPROMISO: Hoy le pediré a Dios en mi oración dar testimonio de un buen


cristiano.
TEMA: EL BAUTISMO DEL SEÑOR (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 3, 15-16.21-22


En aquel tiempo, el pueblo estaba en la duda, y todos se preguntaban
interiormente si Juan no sería el Mesías, por lo que Juan hizo a todos esta
declaración: “Yo los bautizo con agua, pero ya viene uno que es más poderoso que
yo, al que no soy digno de soltarle los cordones de un zapato; él los bautizará en el
Espíritu Santo y en el fuego.
Un día fue bautizado también Jesús entre el pueblo que venía a recibir el
bautismo. Y mientras estaba en oración, se abrieron los cielos; el Espíritu Santo bajó
sobre él y se manifestó exteriormente en forma de paloma, y del cielo vino una voz:
“Tú eres mi Hijo, el Amado; tú eres mi Elegido”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: El día de nuestro bautismo, el cielo se abrió para cada uno de nosotros,
el Espíritu Santo bajó sobre nosotros, y el Padre eterno nos dijo a cada uno “Tú eres
mi Hijo amado”. Lo anterior a semejanza del Bautismo del Señor. La mayoría de
nosotros ungidos con el poder del Espíritu Santo, hemos pasado parte de nuestra
vida haciendo el mal o no haciendo todo el bien que podemos hacer. Por fortuna,
podemos empezar a hacerlo, como Cristo, a partir de hoy. Dios no se arrepiente
nunca, y cada uno de nosotros sigue siendo su “amado hijo”.

MÁXIMA: SE ABRIÓ EL CIELO Y RESONÓ LA VOZ DEL PADRE, QUE DECÍA:


“ESTE ES MI HIJO AMADO; ESCÚCHENLO”

COMPROMISO: Durante el día de hoy buscaré hacer el bien a los demás.


TEMA: 2° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 2, 1-12


Tres días más tarde se celebraba una boda en Caná de Galilea, y la madre de
Jesús estaba allí. También fue invitado Jesús a la boda con sus discípulos. Sucedió
que se terminó el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la
madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. Jesús le respondió: “Mujer, ¿cómo se te
ocurre? Aún no ha llegado mi Hora”. Pero su madre dijo a los sirvientes: “Hagan todo
lo que él les mande.”
Había allí seis jarrones de piedra, de los que sirven para los ritos de la
purificación de los judíos, de unos cien litros de capacidad cada uno. Jesús indicó a
los sirvientes: “Llenen de agua esas tinajas.” Y las llenaron hasta el borde. “Saquen
ahora, les dijo, y llévenle al mayordomo”. Y ellos se lo llevaron.
El mayordomo probó el agua cambiada en vino, sin saber de dónde lo habían
sacado; los sirvientes sí que lo sabían, pues habían sacado el agua. Llamó al
esposo y le dijo: “Todo el mundo pone al principio el vino mejor y, cuando todos han
bebido bastante, se sirve un vino inferior; pero tú has dejado el mejor vino para el
final”.
Esta señal milagrosa fue la primera, y Jesús la hizo en Caná de Galilea. Así
manifestó su Gloria y sus discípulos creyeron en él.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Jesús comienza su ministerio dentro de círculos familiares; su ciudad, su


familia, sus apóstoles. Si el milagro es situado por Juan al tercer día; tiene sentido
pascual. Durante las fiestas que se prolongan varios días, se llega a una situación
desesperada, debido a la falta de vino. No hay salida humana para aquella situación
como lo insinúa la Virgen a Jesús. Jesús es una salvación inesperada, excelente. La
conversión del agua en vino recuerda la conversión del vino en su sangre, en la
Última Cena. El vino simboliza la vida, la sangre de Jesús da vida eterna. El dar la
vida es un acto propio del matrimonio, Jesús anuncia simbólicamente que El dará la
vida eterna y asume de este modo el papel de Esposo.

MÁXIMA: NOSOTROS HEMOS CONOCIDO EL AMOR QUE DIOS NOS TIENE Y


HEMOS CREÍDO EN ÉL.
COMPROMISO: Hoy seré obediente con las indicaciones de mis padres y
maestros.
TEMA: 3° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 1,1-4,14-21


En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con el poder del Espíritu, y su fama
corrió por toda aquella región. Enseñaba en las sinagogas de los judíos y todos lo
alababan.
Llegó a Nazaret, donde se había criado, y el sábado fue a la sinagoga, como
era su costumbre. Se puso de pie para hacer la lectura, y le pasaron el libro del
profeta Isaías. Jesús desenrolló el libro y encontró el pasaje donde estaba escrito: El
Espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para llevar buenas nuevas a los
pobres, para anunciar la liberad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver,
para despedir libres a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor. Jesús
entonces enrolló el libro, lo devolvió al ayudante y se sentó, mientras todos los
presentes tenían los ojos fijos en él. Y empezó a decirles. “Hoy les llegan noticias de
cómo se cumplen estas palabras proféticas”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: El Evangelio de san Lucas nos presenta en primer término la primera


intervención de Jesús en la sinagoga de Nazaret. Durante la liturgia sinagogal de la
Palabra, Jesús anuncia el cumplimiento de las promesas divinas con su venida. Su
misión inaugura un tiempo de gracia, el del Evangelio.
Convenía que los judíos fuesen los primeros beneficiarios de esa
proclamación, Cristo es la Palabra de Dios en forma humana; Él llega al término del
largo diálogo con el hombre, inaugurado por el Creador. La Buena Noticia es Cristo
mismo en su persona. La presencia de Jesús y su predicación son el cumplimiento
de la salvación anunciada en la Escritura.

MÁXIMA: JESÚS PREDICABA LA BUENA NUEVA DEL REINO Y CURABA LAS


ENFERMEDADES Y DOLENCIAS DEL PUEBLO.

COMPROMISO: El día de hoy cuidaré mi vocabulario y no diré nada ofensivo.


TEMA: 4° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 4, 21-30


En aquel tiempo Jesús empezó a decirles: “Hoy les llegan noticias de cómo se
cumplen estas palabras proféticas”.
Todos lo aprobaban y se quedaban maravillados, mientras esta proclamación
de la gracia de Dios salía de sus labios. Y decían: “!Pensar que es el hijo de José!”
Jesús les dijo: “Seguramente ustedes me van a recordar el dicho: Médico, cúrate a ti
mismo. Realiza también aquí, en tu patria, lo que nos cuentan que hiciste en
Cafarnaúm”. Y Jesús añadió: “Ningún profeta es bien recibido en su patria, en
verdad les digo que había muchas viudas en Israel en tiempos de Elías, cuando el
cielo retuvo la lluvia durante tres años y medio y una gran hambre asoló a todo el
país. Sin embargo Elías no fue enviado a ninguna de ellas, sino a una mujer de
Sarepta, en tierras de Sidón. También había muchos leprosos en Israel en tiempos
del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio”.
Todos en la sinagoga se indignaron al escuchar estas palabras; se levantaron
y lo empujaron fuera del pueblo, llevándolo hacia un barranco del cerro sobre el que
está construido el pueblo, con intención de arrojarlo desde allí. Pero Jesús pasó por
medio de ellos y siguió su camino.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Como Elías y Eliseo, Jesús es enviado no sólo a los judíos, ya había
corrido mucho su fama y hasta se debió de hablar pensando en su mesianismo. Esto
es lo que hace extrañarse a la gente nazaretana que lo escuchaba en la sinagoga.
Le reconocía sabiduría y prodigios. Pero ¿de dónde le venían, puesto que ellos
conocían a sus padres y familiares?. Acaso flotaste ya en ellos no solo la extrañeza
aldeana de no concebir a uno de los suyos como superior a ellos. Esto no obstante
los milagros ocupan un primer plano. Jesús observa la objeción latente a su persona
y responde con dos proverbios populares: “médico, cúrate a ti mismo” y “ningún
profeta es bien recibido en su patria”.

MÁXIMA: EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTÁ SOBRE MÍ. EL ME HA UNGIDO


PARA LLEVAR BUENAS NUEVAS A LOS POBRES.

COMPROMISO: Hoy demostraré mi amor a Dios manifestando más respeto por los
demás.
TEMA: 5° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 5, 1-11


Cierto día la gente se agolpaba alrededor de Jesús para escuchar la palabra
de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. En eso vio dos barcas
amarradas al borde del lago; los pescadores habían bajado y lavaban las redes.
Subió a una de las barcas, que era la de Simón, y le pidió que se alejara un poco de
la orilla; luego se sentó y empezó a enseñar a la multitud desde la barca. Cuando
terminó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar adentro y echen las redes para
pescar”. Simón respondió: “Maestro, por más que lo hicimos durante toda la noche,
no pescamos nada; pero si tú lo dices, echaré las redes”. Así lo hicieron, y pescaron
tal cantidad de peces, que las redes casi se rompían. Entonces hicieron señas a sus
compañeros que estaban en la otra barca para que vinieran a ayudarles. Vinieron y
llenaron tanto las dos barcas, que por poco se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se
arrodilló ante Jesús, diciendo: “Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador”.
Pues tanto él como sus ayudantes se habían quedado sin palabras por la pesca que
acababan de hacer. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo,
compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: “No temas; en adelante serás pescador de hombres”. En
seguida llevaron sus barcas a tierra, lo dejaron todo y siguieron a Jesús.
Palabra del Señor.

MENSAJE: La pesca milagrosa. Lucas tiene razón al relacionar la vocación de los


apóstoles con una pesca particularmente abundante. A sus ojos, el anuncio del
Evangelio es una empresa de salvamento, que arranca del hundimiento a una
humanidad sumergida. El apóstol es un pescador de hombres, o dicho de otro modo,
es un liberador. También actualmente la Humanidad está amenazada por todas
partes. La Iglesia será tomada en serio si el empeño de sus miembros recuerda una
pesca maravillosa. La salvación de Jesucristo pasa por la liberación de los hombres,
y da a ésta su verdadero horizonte; la comunión en la misma vida de Dios.

MÁXIMA: NO TEMAS, DICE EL SEÑOR, DESDE AHORA SERÁS PESCADOR


DE HOMBRES.
COMPROMISO: Hoy haré un servicio a los demás, para mostrarme que puedo
pensar en otros y no sólo en mí.
TEMA: 6° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 6, 17. 20-26
En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano,
con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de
Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.

Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo:


«Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.
Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y
proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos
ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso
es lo que hacían vuestros padres con los profetas.

Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo.


¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre.
¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.
¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres
con los falsos profetas».
Palabra del Señor.

MENSAJE: El programa del Reino de Dios empieza con las Bienaventuranzas. Para
participar de la vida verdadera del Reino se debe vivir de una forma característica.
Dios se dirige al hombre, poniendo ante él la bendición o la maldición, se trata
siempre de su felicidad: “Elige la vida”. Los ricos, los hartos, los que ríen, todos los
felices de este mundo, no están en buena posición para la carrera de la salvación.
Mientras que los pobres, los hambrientos, los que lloran y los que son rechazados,
están en excelente situación. La pobreza espiritual no es como la corporal, obra del
destino, sino que se la elige con plena libertad: la pobreza espiritual es una actitud
esencial, que se fundamenta en la verdad de Dios y del hombre. Hay que vivir en el
mundo sin ser del mundo, es saber dar a cada cosa su justo valor dentro de la
jerarquía evangélica de valores.

MÁXIMA: BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPÍRITU PORQUE DE


ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS.

COMPROMISO: Hoy buscaré la forma de reconciliarme con los demás, pidiendo


disculpas.
TEMA: 7° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo C)
HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 6, 27-38

Dijo Jesús a sus discípulos: Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen
a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen,
oren por los que los insultan. Al que te pegue en una mejilla, ofrécele también la
otra; y al que te quite la capa, déjale que se lleve también tu túnica.

Al que te pida algo, dáselo; y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames.


Hagan con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes.

Si aman solamente a quienes los aman, ¿qué hacen de extraordinario? ¡Hasta


los pecadores se portan así! Y si haces bien solamente a quienes les hacen bien a
ustedes, ¿qué tiene de extraordinario? ¡También los pecadores se portan así! Y si
das prestado sólo a aquellos de quienes piensas recibir algo, ¿qué haces de
extraordinario?

¡También los pecadores se prestan entre sí, esperando recibir unos de otros!
Ama a tus enemigos, y haz el bien, y da prestado sin esperar recibir nada a cambio.
Así será grande tu recompensa, y serán hijos de Dios altísimo, que es también
bondadoso con los desagradecidos y los malos. Sean compasivos, como también
nuestro Padre es compasivo.

No juzgues a nadie, y Dios no te juzgará a ti. No condenes a nadie, y Dios no


te condenará. Da a otros, y Dios te dará a ti. Llenará tu bolsa con una medida buena,
apretada, sacudida y repleta. Dios te medirá con la misma medida con que ustedes
midan a los demás.
Palabra del Señor.

MENSAJE:
El Evangelio de hoy nos toca muy dentro de nuestra vida y de las relaciones
que tenemos con los demás. Jesús nos da unas claves sobre cómo debemos de ver
y percibir a los que nos rodean. Muchos sufrimientos humanos se deben a la
relación que tenemos con las demás personas. Cuando entramos en contacto con
los que nos rodean intervienen dos elementos de gran importancia: la actitud interna
y externa que tenemos hacia el otro.

MÁXIMA: CON LA MEDIDA CON QUE USTEDES MIDAN SERÁN MEDIDOS,


DICE EL SEÑOR.

COMPROMISO: Hoy pediré en mi oración por algún compañero con el que haya
tenido dificultades.
TEMA: 8° DOMINGO ORDINARIO (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 6, 39 - 45

En aquel tiempo ponía Jesús a sus discípulos esta comparación: ¿Acaso


puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?

Un discípulo no es más que su maestro; si bien, cuando termine su


aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la


viga que llevas en el tuyo?

¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Hermano, déjame que te saque la


mota del ojo", sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate
primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu
hermano.

No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano.
Cada árbol se conoce por su fruto: porque no se cosechan higos de las zarzas,
no se vendimian racimos de los espinos.

El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el


que es malo, de la maldad saca el mal; porque lo que reboza del corazón, lo
habla la boca.

Palabra del Señor.

MÁXIMA: LO QUE REBOZA DEL CORAZÓN, LO HABLA LA BOCA.

COMPROMISO: Hoy no juzgaré a nadie.


CUARESMA Y TRIDUO PASCUAL

La Cuaresma es un verdadero sacramento -signo eficaz- de la


salvación pascual: Cristo nos quiere comunicar, en este año concreto,
su vida pascual. Cuarenta días de gracia en que somos invitados a una
mayor oración y una escucha más atenta de su Palabra, a recordar
nuestro Bautismo y a celebrar también nuestra reconciliación con Dios.
Es uno de los tiempos en que más urgentemente somos invitados
a confrontar día tras día nuestra existencia con la Palabra de Dios, para
renovarnos de cara a la Pascua. Pidiendo y buscando el cambio de
mentalidad.
Cuaresma y Pascua forman un único movimiento: cuarenta días de
camino hacia la cruz, y cincuenta días de camino hacia la plenitud del
Espíritu. Por eso lo más importante de la Cuaresma es la Pascua. El
paso a través de la cruz hacia la vida nueva.
A la Pascua que inauguró Cristo Jesús hace casi dos mil años, le
falta que sea también nuestra Pascua, que nos configuremos a él en su
camino pascual, con todas sus consecuencias. Como lo diría San Pablo:
“Completo en mi cuerpo lo que le falta a la pasión de Cristo” (Col 1,24).
TEMA: PRIMER DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo C)
HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 4, 1-13
En aquel tiempo, Jesús volvió de las orillas del Jordán lleno del Espíritu Santo
y se dejó guiar por el Espíritu a través del desierto, donde fue tentado por el demonio
durante cuarenta días. En todo ese tiempo no comió nada, y al final sintió hambre.
Entonces el diablo le dijo: “Si eres Hijo de Dios, manda a estas piedras que se
conviertan en pan”. Jesús le contestó: “Dice la Escritura: el hombre no vive
solamente de pan”
Lo llevó después el diablo a un lugar más alto, le mostró en un instante todas
las naciones del mundo y le dijo: “Te daré poder sobre estos pueblos, y sus riquezas
serán tuyas, porque me las han entregado a mí y yo las doy a quien quiero. Si te
arrodillas y me adoras, todo será tuyo”. Jesús le replicó: “La Escritura dice: Adorarás
al Señor tu Dios y a él sólo servirás”.
A continuación el diablo lo llevó a Jerusalén y lo puso en la muralla más alta
del Templo, diciéndole: “Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, pues dice la
Escritura: Dios ordenará a sus ángeles que te protejan, y también: Ellos te llevarán
en sus manos, para que tu pie no tropiece en ninguna piedra”. Jesús le replicó:
“También dice la Escritura: No tentarás al Señor tu Dios”.
Al ver el diablo que había agotado todas las formas de tentación se alejó de
Jesús, a la espera de otra oportunidad.
Palabra del Señor.

MENSAJE: En el relato de las tentaciones de Jesús en el desierto, Satán propone


a Jesús no una realeza mesiánica universal sino la posibilidad en la que sueña todo
hombre, de dominar un día al mundo al precio de cualquier concesión. Jesús quiso
someterse a las tentaciones del demonio igual que Adán, y Satanás lo tentó en los
tres puntos débiles del hombre; el de prolongar la vida, el deseo de asegurarse a sí
mismo recibiendo la gloria. El demonio le prometía salvarlo indicándole el camino a
seguir; solución del problema del alimento, solución del problema de las luchas
fratricidas; solución del problema de la realización de sí mismo, y con ésta triple
solución salvaría la vida. Jesús prefirió ser guiado por Dios por lo que mira la
salvación última del hombre.

MÁXIMA: NO TENTARÁS AL SEÑOR TU DIOS.

COMPROMISO: Hoy durante mi oración agradeceré a Dios todos los bienes y


limitaciones.
TEMA: SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 9, 28-36


En aquel tiempo Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan y subió a
un cerro a orar. Y mientras estaba orando, su cara cambió de aspecto y su ropa se
puso blanca y fulgurante. Dos hombres, que eran Moisés y Elías, conversaban con
él. Se veían resplandecientes y le hablaban de su partida, que debía cumplirse en
Jerusalén. Pedro y sus compañeros se sintieron invadidos por el sueño. Pero se
despertaron de repente y vieron la Gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban
con él. Cuando éstos se alejaron, Pedro dijo a Jesús: “Maestro, ¡Qué bueno que
estemos aquí!; levantemos tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para
Elías”. Pues no sabía lo que decía.
Estaba todavía hablando cuando se formó una nube que los cubrió con su
sombra. Al quedar envueltos en la nube se atemorizaron, pero de la nube salió una
voz que decía: “Este es mi Hijo, mi Elegido; escúchenlo”. Después que llegaron
estas palabras, Jesús volvió a estar solo.
Los discípulos guardaron silencio por esos días, y no contaron nada a nadie
de lo que habían visto.
Palabra del Señor.
MENSAJE: El relato de la Transfiguración es interpretado por Lucas a la luz de un
NUEVO ÉXODO. El Antiguo Testamento consideraba gustosamente el Éxodo de
Egipto como la intervención tipo de Dios en la historia de la salvación; si vuelve a
intervenir otra vez no puede ser sino en forma de un nuevo Éxodo. Para Lucas este
nuevo éxodo se inicia en la Jerusalén terrestre, incrédula, a semejanza del antiguo
Egipto, y tiende hacia la Jerusalén nueva, la morada del Padre, pasando por la
“sumersión” en el mar. Efectivamente a partir de la Transfiguración, Jesús se pone
en camino hacia “Jerusalén”, etapa que no llegará a su término, sino abandonando
la antigua capital por el Monte de los Olivos y el de la Ascensión.
MÁXIMA: “ESTE ES MI HIJO, MI ELEGIDO; ESCÚCHENLO”.

COMPROMISO: Hoy le pediré al Señor fortaleza para reconocer siempre la verdad.


TEMA: TERCER DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 13, 1-9

En aquel tiempo, le contaron a Jesús una matanza de galileos. Pilato los había
hecho matar en el Templo, mezclando su sangre con la sangre de sus sacrificios.
Jesús les replicó: “¿Creen ustedes que esos galileos eran más pecadores que los
demás porque corrieron semejante suerte? Yo les digo que no. Y si ustedes no
renuncian a sus caminos, perecerán del mismo modo. Y aquellas dieciocho
personas que quedaron aplastadas cuando la torre de Siloé se derrumbó, ¿creen
ustedes que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Yo les
aseguro que no. Y si ustedes no renuncian a sus caminos, todos perecerán de igual
modo”. Jesús continuó con esta comparación: “Un hombre tenía una higuera que
crecía en medio de su viña. Fue a buscar higos, pero no los halló. Dijo entonces al
viñador: “Mira, hace tres años que vengo a buscar higos a esta higuera, pero nunca
encuentro nada. Córtala. ¿Para qué está consumiendo la tierra inútilmente?” El
viñador contestó: “Señor, déjala un año más y mientras tanto cavaré alrededor y le
echaré abono. Puede ser que así dé fruto en adelante y, si no, la cortas”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Narran a Jesús el derramamiento de sangre de galileos, la muerte de


estos galileos, gente piadosa, cuando sacrificaban en el templo planteó un problema,
porque en el mundo de los contemporáneos de Jesús se tenía la idea de la relación
entre pecado y castigo. Pero Jesús afirmó entonces la igualdad fundamental de
todos los hombres ante la muerte ya que ella forma parte de la condición humana.
La ley de morir es independiente de la santidad que alguien pueda tener. Nadie
puede librarse con su santidad de la muerte primera, pero sí de la muerte segunda.
El que no se convierta perecerá además con la muerte segunda, en su vida del más
allá. Dios pide frutos buenos a cada uno según lo que ha recibido, pero da el tiempo
suficiente para desarrollarse y rendir.

MÁXIMA: SI ME AMAN, CUMPLAN MIS MANDAMIENTOS, DICE EL SEÑOR.

COMPROMISO: Durante mi oración le daré gracias a Dios por los dones que me
regaló.
TEMA: CUARTO DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo C)
HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 15,1-3.11-32

En aquel tiempo los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para


escucharle. Por esto los fariseos y los maestros de la Ley lo criticaban entre sí: “Este
hombre da buena acogida a los pecadores y come con ellos”. Entonces Jesús les
dijo esta parábola: “Había un hombre que tenía dos hijos. El menor dijo a su padre;
“Dame la parte de la hacienda que me corresponde”. Y el padre repartió sus bienes
entre los dos.
El hijo menor juntó todos sus haberes, y unos días después se fue a un país
lejano. Allí malgastó su dinero llevando una vida desordenada. Cuando ya había
gastado todo, sobrevino en aquella región una escasez grande y comenzó a pasar
necesidad. Fue a buscar trabajo y se puso al servicio de un habitante del lugar, que
lo envió a su campo a cuidar cerdos. Hubiera deseado llenarse el estómago con la
comida que daban a los cerdos, pero nadie le daba algo.
Finalmente recapacitó y se dijo: “!Cuántos asalariados de mi padre tienen pan
de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Tengo que hacer algo. Volveré
donde mi padre y le diré: Padre, he pecado contra Dios y contra ti. Ya no merezco
ser llamado hijo tuyo. Trátame como a uno de tus asalariados. Se levantó, pues, y se
fue donde su padre.
Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse
a su cuello y lo besó. Entonces el hijo le habló: “Padre, he pecado contra Dios y ante
ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo”. Pero el padre dijo a sus servidores:
“¡Rápido! Traigan el mejor vestido y pónganselo. Colóquenle un anillo en el dedo y
traigan calzado para sus pies. Traigan el ternero gordo y mátenlo; comamos y
hagamos fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba
perdido y lo hemos encontrado”. Y comenzaron la fiesta.
El hijo mayor estaba en el campo. Al volver; cuando se acercaba a la casa,
oyó la orquesta y el baile. Llamó a uno de los muchachos y le preguntó qué
significaba todo aquello. El le respondió: “Tu hermano ha regresado a casa, y tu
padre mandó matar el ternero gordo por haberlo recobrado sano y salvo”.
El hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplícale. Pero él le
contestó: “Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola
de tus órdenes, y a mí nunca me has dado un cabrito para hacer una fiesta con mis
amigos. Pero ahora que vuelve ese hijo tuyo que se ha gastado tu dinero con
prostitutas, haces matar para él el ternero gordo”.
El padre le dijo: “Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo. Pero
había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto
a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado”. Palabra del Señor.

MENSAJE:

El padre figura como muy amante de sus hijos, respetuoso de su libertad,


comprensivo, bondadoso, misericordioso, perdonador; no piensa en sí mismo; sólo
piensa en sus hijos, no guarda rencor, implora por su hijo rebelde. La misericordia es
necesaria para juzgar.
El hijo menor es ingrato, infiel, libertino, derrochador, ciego, pero un un
segundo momento, ante los golpes de la vida, reflexiona, comprende su error, se
encuentra con su yo desnudo y acepta su pecado, quiere salir de su desorden,
humillarse, pedir perdón, aceptar su castigo; comprende que estar con el Padre es lo
mejor; sabe pedir compasión y encuentra perdón.
El hijo mayor sólo piensa en sí mismo, no sabe compadecerse, se encierra en
sí mismo, se endurece en sus posturas, ataca y critica, no sabe perdonar, no sabe
comprender, se cree justo falsamente, piensa mal de su Padre y de su hermano.
Dios sale al encuentro de estos dos tipos de pecadores; el que se reconoce
como tal y el que no quiere reconocerse como tal. Lo que uno llama libertad es
esclavitud. Siempre hay conversión, hay perdón. ¿A quién nos parecemos más, al
hijo menor o al mayor?

MÁXIMA HAY MÁS DICHA EN EL DAR QUE EN EL RECIBIR.

COMPROMISO: Hoy buscaré corregir mis errores.


TEMA: QUINTO DOMINGO DE CUARESMA (Ciclo C)

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 8,1-11

En aquel tiempo Jesús se fue al monte de los Olivos. Al amanecer estaba ya


nuevamente en el Templo: toda la gente acudía a él, y él se sentaba para
enseñarles.
Los maestros de la Ley y los fariseos le trajeron una mujer que había sido
sorprendida en adulterio. La colocaron en medio y le dijeron: “Maestro, esta mujer es
una adúltera y ha sido sorprendida en el acto. En un caso como este la Ley de
Moisés ordena matar a pedradas a la mujer. Tú, ¿qué dices?. Le hacían esta
pregunta para ponerlo en dificultades y tener algo de qué acusarlo. Pero Jesús se
inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como ellos insistían en
preguntarle, se enderezó y les dijo: “Aquél de ustedes que no tenga pecado, que le
arroje la primera piedra”. Se inclinó de nuevo y siguió escribiendo en el suelo.
Al oír estas palabras, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los
más viejos, hasta que se quedó Jesús solo con la mujer, que seguía de pie ante él.
Entonces se enderezó y le dijo: “Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?
Ella contestó: “Ninguno Señor”. Y Jesús le dijo: “Tampoco yo e condeno. Vete y en
adelante no vuelvas a pecar”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: El adulterio era castigado por la ley judía con la muerte. Pero esta ley
había caído en desuso. Los fariseos pretenden que Jesús se pronuncie ante esta
pecadora. Ante la insistencia judía, Jesús apela a la conciencia de los acusadores.
Jesús no niega la culpa de la mujer, la exhorta a no volver a pecar. Jesús lo que
hace es comprometer a los hombres a no erigirse en jueces del pecador, sino a
considerar su propio y personal pecado, del que nadie se ve libre. Jesús no
condena, sino salva con un cambio de vida. Sólo Jesús no tiene pecado y por ello
puede juzgar, pero primero cuenta con la posibilidad de la conversión del pecador.

MÁXIMA: AQUEL DE USTEDES QUE NO TENGA PECADO, QUE ARROJE LA


PRIMERA PIEDRA, DICE EL SEÑOR.

COMPROMISO: En mi reflexión de hoy pensaré en las veces que juzgo a mis


compañeros sin razón.
PASCUA

Las siete semanas de Pascua son un solo y largo día de


fiesta y de gracia. Son el corazón y el motor del Año litúrgico, el
objeto central de nuestra fe: que hace poco menos de dos mil
años Cristo resucitó y desde entonces sigue vivo y está
presente en medio de su Iglesia en todo momento.

La Cincuentena pascual, desde la Vigilia Pascual hasta


Pentecostés, es el “tiempo fuerte” por excelencia de todo el año
cristiano. Forma una gran unidad con sus dos polos: Cristo
resucitado y la efusión de su Espíritu.

La primera de las siete semanas se conoce como “Octava


de Pascua”. Tradicionalmente durante ella los neófitos –los
recién bautizados- recibían la catequesis mistagógica para
ayudarlos a profundizar en lo que habían celebrado.

Dentro de la Cincuentena se celebra también la Ascensión


del Señor y la solemnidad de Pentecostés. Esta última no es
una celebración independiente, sino la maduración de la
Pascua.
Cada comunidad y cada uno de los cristianos tenemos
como finalidad que la Pascua de Cristo, y con ello toda su vida,
vaya siendo nuestra Pascua y nuestra vida.
TEMA; SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA (CICLO C).
FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA
HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 20,19-31
La tarde de ese mismo día, el primero de la semana, los discípulos estaban a
puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús se hizo presente allí, de pie en medio
de ellos.
Les dijo: “La paz sea con ustedes”. Después de saludarlos así, les mostró las
manos y el costado. Los discípulos se llenaron de gozo al ver al Señor.
El les volvió a decir: “La paz esté con ustedes. Así como el Padre me envió a
mí, así los envío a ustedes”. Dicho esto, sopló sobre ellos: “Reciban el Espíritu
Santo; a quien ustedes perdonen, queden perdonados, y a quienes no libren de sus
pecados, quedan atados”.
Uno de los doce no estaba cuando vino Jesús. Era Tomás, llamado el
Gemelo. Los otros discípulos, pues, le dijeron: “Vimos al Señor”. Contestó: “No
creeré sino cuando vea la marca de los clavos en sus manos, meta mis dedos en el
lugar de los clavos y palpe la herida del costado”.
Ocho días después, los discípulos estaban de nuevo reunidos dentro, y
Tomás con ellos. Se presentó Jesús a pesar de estar las puertas cerradas, y se puso
de pie en medio de ellos.
Les dijo: “La paz sea con ustedes”. Después dijo a Tomás: “Ven acá, mira mis
manos; extiende tu mano y papla mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino
hombre de fe”. Tomás exclamó: “Tú eres mi Señor y mi Dios”. Jesús le dijo: “Tú
crees porque has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!”.
Muchas otras señales milagrosas hizo Jesús en presencia de sus discípulos,
que no están escritas en este libro. Estas han sido escritas para que crean que
Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; crean, y, por su Nombre tendrán vida.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Jesús ha resucitado. El saludo de Jesús es “la paz esté con ustedes”.
Jesús no sólo habla de paz, muestra que está en paz: “les mostró sus manos y su
costado”. El que estaba muerto ha resucitado, las heridas siguen pero no sangran,
no duelen. Son su trofeo de la victoria, es el recuerdo de lo que pasó para salvarnos.
Después de encontrarse con Jesús, Tomás recibe un llamado de atención: “en
adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe”. Tomás responde: Señor mío y Dios
mío. Amo y Creador de mi vida. Lo mismo que repetimos en las celebraciones
eucarísticas. Al decir: ¡Felices los que creen sin haber visto!, Jesús nos invita a ser
bienaventurados, a vivir dichosos en nuestra fe, llenos de paz, perdonándonos
mutuamente e inclusive a nosotros mismos.

MÁXIMA: “AHORA CREES, TOMÁS, PORQUE ME HAS VISTO. ¡FELICES LOS


QUE CREEN SIN HABER VISTO!”

COMPROMISO: Hoy analizaré ¿qué me falta para ser verdadero creyente?.


TEMA; TERCER DOMINGO DE PASCUA (CICLO C).

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 21,1-19

Nuevamente se apareció Jesús a sus discípulos en la orilla del lago de


Tiberiades. Y se hizo presente como sigue: Estaban reunidos Simón Pedro, Tomás
el Mellizo, Natanael, de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros discípulos.
Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar”. Contestaron: “Vamos también nosotros
contigo”. Salieron pues, y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.
Al amanecer, Jesús estaba parado en la orilla, pero los discípulos no sabían
que era él. Jesús les dijo: “Muchachos, ¿tienen algo que comer?”, le contestaron:
“Nada”. Entonces Jesús les dijo: “Echen la red a la derecha y encontrarán pesca”.
Echaron la red, y no tenían fuerzas para recogerla por la gran cantidad de peces.
El discípulo al que Jesús amaba dijo a Simón Pedro: “Es el Señor”. Apenas
Pedro oyó decir que era el Señor, se puso la ropa, pues estaba sin nada, y se echó
al agua. Los otros discípulos llegaron con la barca, de hecho, no estaban lejos, a
unos cien metros de la orilla; arrastraron la red llena de peces. Al bajar a tierra
encontraron fuego encendido, pescado sobre las brasas y pan. Jesús les dijo:
“Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar”. Simón Pedro subió a la
barca y sacó la red con ciento cincuenta y tres pescados grandes. Y a pesar de que
hubiera tantos, no se rompió la red. Entonces Jesús les dijo: “Vengan a desayunar”.
Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle quién era, pues sabían que era el
Señor. Jesús se acercó, tomó el pan y se lo repartió. Lo mismo hizo con los
pescados.
Esta fue la tercera vez que Jesús se manifestó a sus discípulos después de
resucitar de entre los muertos. Cuando terminaron de comer, Jesús dijo a Simón
Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿Me amas más que éstos?”. Contestó: “Sí, Señor, tú
sabes que te quiero”. Jesús dijo: “Apacienta mis corderos”. Le preguntó por segunda
vez: “Simón, hijo de Juan, ¿Me amas?”. Pedro volvió a contestar: “Sí, Señor, tú
sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Cuida de mis ovejas”. Insistió Jesús por tercera
vez: “Simón Pedro, hijo de Juan, ¿Me quieres?. Pedro se puso triste al ver que
Jesús le preguntaba por tercera vez si lo quería y le contestó: “Señor, tú lo sabes
todo, tú sabes que te quiero”. Entonces Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas.
En verdad, cuando eras joven, tú mismo te ponías el cinturón e ibas a donde
querías. Pero cuando llegues a viejo, abrirás los brazos y otro te amarrará la cintura
y te llevará a donde no quieras”. Jesús lo dijo para que Pedro comprendiera en qué
forma iba a morir y dar gloria a Dios. Y añadió: “Sígueme”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: En este pasaje del Evangelio de San Juan, los poderes transmitidos, se
refieren d manera más especial al PRIMADO DE PEDRO. El Primado conferido a
Pedro es una institución que significa el amor de Cristo por los hombres. El cargo de
Pastor Supremo de la iglesia le fue confiado a Pedro por medio de una investidura
solemne, que siguió a las tres protestas de amor indefectible al Resucitado, con las
cuales Pedro expiaba su triple negación durante la pasión.
En la perspectiva del fin de los tiempos, Pedro, aunque pecador, conduce la
barca de la Iglesia; en ella, los apóstoles, unidos a Pedro para pescar a los hombres,
trabajarán para que la totalidad de los elegidos arribe a las playas de la eternidad,
donde el Señor, en su gloria, ha preparado para los suyos el festín celestial.

MÁXIMA: BIENAVENTURADOS LOS QUE ESCUCHAN LA PALABRA DE DIOS


Y LA PRACTICAN.

COMPROMISO: Hoy en mis necesidades, acudiré a Dios solicitando su ayuda.


TEMA; CUARTO DOMINGO DE PASCUA (CICLO C).

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 10,27-30

En aquellos días Jesús les dijo: “Mis ovejas escuchan mi voz y yo las
conozco. Ellas me siguen, y yo les doy vida eterna. Nunca perecerán y nadie las
arrebatará jamás de mi mano. Aquello que el Padre me ha dado es más fuerte que
todo, y nadie puede arrebatarlo de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos una
sola cosa”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: La parábola del Buen Pastor, presenta a Jesús como la puerta por la
que deben pasar las ovejas. Jesús da su vida por ellas. Describe la intimidad de las
relaciones existentes entre Jesús y sus discípulos en todos los tiempos. La fe lleva a
una adhesión plena del hombre a Jesús, a una mutua comunión de vida: Jesús
comunica su propia vida, la vida misma de Dios al creyente. Jesús defiende a los
suyos contra el riesgo de la inseguridad eterna.

MÁXIMA: MIS OVEJAS ESCUCHAN MI VOZ Y YO LAS CONOZCO ELLAS ME


SIGUEN Y YO LES DOY LA VIDA ETERNA.

COMPROMISO: Hoy seré amable con todos los que me rodean.


TEMA; QUINTO DOMINGO DE PASCUA (CICLO C).

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 13,31-3ª 34-35

En aquel tiempo, Jesús dijo: “Ahora es glorificado el Hijo del hombre y Dios es
glorificado en él. Por lo tanto, Dios lo va a introducir en su propia Gloria, y lo
glorificará muy pronto. Hijos míos, yo estaré con ustedes por muy poco tiempo.
Ustedes me van a buscar…Les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: No podrán
ir a donde yo voy.
Les doy este mandamiento nuevo: que se amen unos a otros. ustedes se
amarán unos a otros como yo los he amado. Así reconocerán todos que ustedes son
mis discípulos: si se tienen amor unos a otros”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: El discurso de despedida de Jesús en la Última Cena se inicia con una


proclamación de victoria: la hora en qué Jesús va a ser levantado en la cruz es la
misma en que va a ser exaltado a la gloria. Es el momento decisivo de su vida, el
culmen de su misión. Esta hora inaugura en plenitud la revelación de Jesús como
Hijo de Dios, que ha venido a revelar a los hombres el amor del Padre y su propio
amor personal hacia ellos; hasta el extremo. Comienza un duro período de soledad
para los discípulos, pero es amando a sus hermanos con el mismo amor de Cristo
como manifestarán la vida nueva. Para Juan, el mandamiento nuevo del amor
fraterno es la institución por excelencia que prolonga entre los hermanos la misión
de Jesús en el momento en que éste abandona el mundo para tornar a su Padre.

MÁXIMA: LES DOY UN MANDAMIENTO NUEVO, QUE SE AMEN LOS UNOS A


LOS OTROS COMO YO LOS HE AMADO.

COMPROMISO: Hoy manifestaré más amor a mi familia y a mis amigos como me


pide Jesús.
TEMA; SEXTO DOMINGO DE PASCUA (CICLO C).

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 14, 23-29

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Si alguien me ama, guardará
mis palabras, y mi Padre lo amará. Entonces vendremos a él para poner nuestra
morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras; pero el mensaje que
escuchan no es mío, sino del Padre que me ha enviado.
Les he dicho todo esto mientras estaba con ustedes. En adelante el Espíritu
Santo, el Intérprete que el Padre les va a enviar en mi Nombre, les enseñará todas
las cosas y les recordará todo lo que yo les he dicho. Les dejo la paz, les doy mi paz.
La paz que yo les doy no es como la que da el mundo. Que no haya en ustedes
angustia ni miedo. Saben que les dije: me voy, pero volveré a ustedes. Si me
amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, pues el Padre es más grande que
yo.
Les he dicho estas cosas ahora, antes de que sucedan, para que cuando
sucedan ustedes crean. Ya no hablaré mucho más con ustedes, pues se está
acercando el que gobierna este mundo. En mí no encontrará nada suyo, pero con
esto sabrá el mundo que yo amo al Padre y que hago lo que el Padre me ha
encomendado hacer.
Palabra del Señor.

MENSAJE: En el discurso después de la Última Cena, Jesús acaba de anunciar el


envío del Espíritu que lo hará presente de nuevo en la Iglesia. El Padre y Él se
revelarán a los que guarden su Palabra; habitarán en ellos como en un templo. Y el
Espíritu, maestro interior, les conducirá hacia la verdad completa. Desde ahora, es
tan segura su victoria, que Jesús les deja su paz, reconciliándolos de este modo con
el Padre y entre sí.
Jesús se despide de sus discípulos comunicándoles su paz, que es el
bienestar, el reposo y la seguridad dinámica de quien posee la presencia divina en
El, y con ella todos los bienes.

MÁXIMA: SI ME AMAN CUMPLAN MIS MANDAMIENTOS, DICE EL SEÑOR.

COMPROMISO: En mi oración de hoy le pediré al Espíritu Santo que me guíe y me


acompañe.
TEMA; LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR (CICLO C).

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Lucas: Lc 24, 46-53

En aquel tiempo, Jesús les dijo a sus discípulos: “Todo esto estaba escrito:
los padecimientos del Mesías y su resurrección de entre los muertos al tercer día.
Luego debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los
pecados, comenzando por Jerusalén, y yendo después a todas las naciones,
invitándolas a que se conviertan. Ustedes son testigos de todo esto.
Ahora yo voy a enviar sobre ustedes lo que mi Padre prometió: permanezcan
pues, en la ciudad hasta que sean revestidos de la fuerza que viene de arriba”.
Jesús los llevó hasta cerca de Betania y, levantando las manos, los bendijo, y
mientras los bendecía, se separó de ellos (y fue llevado al cielo. Ellos se postraron
ante él). Después volvieron llenos de gozo a Jerusalén, y continuamente estaban en
el Templo alabando a Dios.
Palabra del Señor.

MENSAJE: El Evangelio insiste tanto sobre la presencia física del Resucitado en


medio de los suyos, como su exaltación corporal. La Ascensión, pues, es no solo la
inauguración de una supervivencia espiritual o de un arrebatamiento corporal a la
manera de Elías, sino que es una nueva aplicación, a escala celestial y cósmica de
la transfiguración de Cristo resucitado.
Si Jesús regresa definitivamente al cielo, es para enviar su Espíritu, que en
adelante le reemplazará cerca de sus discípulos. Los cristianos deben prepararse
para el retorno o segunda venida de Cristo.

MÁXIMA: VAYAN Y ENSEÑEN A TODAS LAS NACIONES, DICE EL SEÑOR.


YO ESTARÉ CON USTEDES TODOS LOS DÍAS HASTA EL FIN DEL MUNDO.

COMPROMISO: Hoy voy a ofrecer algún sacrificio por todas las personas que
sufren y no conocen a Jesús.
TEMA; DOMINGO DE PENTESOCSTÉS (CICLO C).

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 20, 19-23

Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la


casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en
medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto les mostró las manos
y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo
les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también
los envío yo”.
Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban al Espíritu Santo.
A los que les perdonen los pecados, les quedarán personados; y a los que no se los
perdonen, les quedarán sin perdonar”.
Palabra del Señor.

MENSAJE: Una nueva creación es inaugurada; a imagen de su Padre insuflando la


vida al primer hombre, Cristo comunica su vida de Resucitado a los primeros
discípulos. La misión que la Iglesia ha recibido de Cristo prolonga la misión que
Cristo ha recibido de su Padre. Esta misión se realizará en el Espíritu, en quien se
opera el perdón de los pecados, por el ministerio sacramental de la Iglesia.
El Espíritu Santo es el agente del perdón, de la paz y de la unidad, cimientos
del nuevo mundo, creados por Dios en Cristo y al que llamamos LA IGLESIA,
PUEBLO DE DIOS.
El Espíritu Santo comunica a los Apóstoles sus dones, carismas, virtudes,
frutos. El Espíritu Santo es el Espíritu de la Iglesia.

MÁXIMA: VEN, ESPÍRITU SANTO, LLENA LOS CORAZONES DE TUS FIELES Y


ENCIENDE EN ELLOS EL FUEGO DE TU AMOR.

COMPROMISO: Hoy intentaré ser menos egoísta, voy a olvidarme un poco de mí y


pensaré un poco más en los demás.
TEMA; LA SANTÍSIMA TRINIDAD (CICLO C).

HECHOS: Lectura del santo Evangelio según san Juan: Jn 16,12-15

Tengo muchas cosas más qué decirles, pero ustedes no pueden entenderlas
ahora. Y cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, los introducirá a la verdad total.
El no vendrá con un mensaje propio sino que les dirá lo que ha escuchado, y
les anunciará las cosas futuras. Me glorificará porque recibirá de lo mío para
revelárselo a ustedes. Todo lo que tiene el Padre también es mío. Por eso les he
dicho que recibirá de lo mío para anunciárselo”.
Palabra del Señor.

MENSAJE:
Ninguna inteligencia humana, incluso la más elevada y perfecta, puede
conocer por sí misma el misterio de la vida trinitaria. Ninguna filosofía puede
desvelar por vía especulativa que Dios es simultáneamente uno y trino. Ninguna
religión puede descorrer el velo del santuario en el que mora la realidad misma de
Dios, Verdad, Amor y Vida. Lo que sabemos del Dios vivo y verdadero nos viene por
autor revelación. El texto evangélico nos enseña que Jesucristo, en cuanto Hijo de
Dios, nos ha revelado sobre todo la paternidad divina. El Espíritu Santo, por su
parte, nos llevará a la verdad completa, es decir, nos hará entender y experimentar
mejor y en mayor profundidad la realidad de la vida trinitaria y las consecuencias de
esa realidad para nuestra vida en este mundo: la paz con Dios Padre, el estado de
hijos de Dios en que nos hallamos por el bautismo, la posesión del amor de Dios con
el cual superar cualquier tribulación y vivir en la esperanza que no engaña. Dios no
se revela como un anciano solitario y justiciero, sino como un Padre con una intensa
vida familiar, sellada toda ella por la Verdad y por el Amor.

MÁXIMA. BENDITO SEA DIOS, PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO, PORQUE


NOS HA MOSTRADO UN AMOR INMENSO.

COMPROMISO: Hoy pondré toda mi confianza en el Señor, pues Él es nuestra


ayuda y nuestro amparo.