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DELITOS CONTRA LA TRANQUILIDAD PUBLICA

Para entender los delitos de la tranquilidad pública o también llamada como delitos contra el

orden público o delitos contra la paz pública, primero tenemos que entender que es la

tranquilidad pública

Tradicionalmente y general se ha definido el concepto de paz pública como la coexistencia

pacífica, armónica y civilizada de los ciudadanos, bajo la soberanía del estado y del derecho. se

le ha asimilado al orden público, como el desenvolvimiento regular de la vida en sociedad. en

definitiva, es la expresión del clima de tranquilidad pública que normalmente debe imperar en

una sociedad organizada

Desde un punto de vista criminológico, el individuo al actuar en grupo, adquiere cierta

disposición a delinquir, la cual no tendría en solicitarlo de esta forma, el delincuente se aprovecha

de las ventajas que le otorga la agrupación delictiva para atentar contra los bienes jurídicos de

terceros.

Cuando estos agentes logran constituir una organización, pueden evolucionar hasta incluso

corromper el poder político, ganando impunidad para sus crímenes esto crea un estado de

inseguridad entre la población y aumenta la magnitud del peligro social, de este modo se lesiona

la tranquilidad pública de la sociedad

DOCTRINAS:

 La tranquilidad pública es una situación subjetiva, la sensación de sosiego de las

personas integrantes de la sociedad, nacida de la confianza de que pueden vivir en una

atmosfera de paz social, puesto que sus individuos ajustaran sus conductas a las reglas
fundamentales de la convivencia. Los delitos que se agrupan en este rubro quiebran esa

tranquilidad, produciendo una alarma colectiva al enfrentar a los integrantes de la

sociedad en que se producen, con la posibilidad de tener que sufrir hechos marginados de

la regular convivencia, que los pueden atacar indiscriminadamente (a cualquiera de ellos a

un grupo de ellos). No se trata de delitos que en sí mismo sean de daño o lesión concreta,

sino de peligro y con una específica repercusión en el ánimo de los individuos que forman

la sociedad. Desde otro punto de vista, y como ocurre con todos los delitos de peligro, las

disposiciones que regulan, su punibilidad están enderezadas a la prevención de otros

delitos que si pueden acarrear daños (CREUS, Carlos; Derecho Penal Parte Especial

II. Editorial Astrea. Bs Aires, 1998)

 Materialmente el “orden público” no existe, se trata de una creación legal que el estado

impone al conglomerado social, conforme a las necesidades y principios de coexistencia

pacífica. En tal sentido, su concepto se torna bastante idealista y subjetivo Fueron los

doctrinarios italianos quienes introdujeron tal concepto de idealismo y subjetividad,

que aplicado a su sistema jurídico adquiere razón de existencia, pero se ha hecho reserva

en la doctrina acerca de su legitimidad conceptual. Dicen los italianos que: “El orden

público tutelado por el derecho penal forma parte, indudablemente, del orden público

general; pero específicamente, se refiere al buon assetto y al regolare andamento del

vivere civile, a los que corresponden, en la colectividad, la opinión y el sentido de la

tranquilidad y de la seguridad.

La noción del orden público, continúa siendo vaga e indefinida. El vocablo assetto, en

italiano, significa “disposición ordenada de cosas”. Cuando se dice que el orden público
es el buon assetto y el regolare andamento del vivere civile no se precisa nada, y como se

ha dicho, persisten la vaguedad y la indefinición del concepto

“Orden público”, refieren los doctrinarios italianos, tiene dos significados: objetivamente

denota la coexistencia armónica y pacífica de los ciudadanos bajo la soberanía del Estado

y del derecho; subjetivamente indica el sentimiento de tranquilidad pública, la opinión de

seguridad social, que es la base de la vida civil. En este sentido, orden es sinónimo de paz

pública.

Es cierto que todo delito turba la tranquilidad, la seguridad y la paz públicas, de un modo

mediato. Más también hay delitos que violan e injurian esa armonía exterior e interna, de

manera inmediata. De aquí procede la convivencia, y quizá la necesidad técnica de crear

un tipo de delitos directamente lesivos de la paz social (crimina fractae pacis) o del orden

público (considerados delitos de mero peligro). (CALDERON GROVER: CODIGO

PENAL. Tercera Edición Editores Importadores S.A. año 1997)

 La tranquilidad pública, anota Peña Cabrera, es la sustitución subjetiva de sosiego

espiritual del público, o de lo que es lo mismo, de las personas en general. La naturaleza

subjetiva del bien ofendido por los delitos contra la tranquilidad pública, condice con la

naturaleza de los hechos que la lesionan.

De lo anterior, se colige que la constitución recoge una perspectiva no en puridad

individual, sino también social del hombre, en cuanto a una vocación pacifista de la

convivencia humana. (PEÑA CABRERA FREYRE, Alonso Raúl; Derecho Penal

Parte Especial IV. Editorial Moreno S.A. Lima, 2010)


ANÁLISIS:

Bueno comparto la opinión con la Doc. Peña Cabrera ya que nos dice que, la naturaleza

subjetiva del bien ofendido por los delitos contra la tranquilidad pública, condice con la

naturaleza de los hechos que la lesionan.

Siendo la delincuencia un fenómeno grave cuando se agrupan varias personas para

cometer un hecho delictuoso determinado, es más grave aún y extraordinario cuando por

esa conjunción de voluntades se propone cometer varios hechos indeterminados, crear un

estado de inseguridad entre la gente y aumentar la magnitud del peligro social.

La función de los policías es evitar que se turbe la tranquilidad pública; pero los policías

no pueden obrar con leyes arbitrarias, ya que si eso sucediera se abriría una puerta a la

tiranía.

Se deben manejarse con un código que circule entre las manos de todos los ciudadanos,

de modo, que los ciudadanos sepan cuando son culpables, y cuando son inocentes.

Desde un punto de vista conceptual, basándonos en los tres autores podemos deducir

explícitamente que concuerdan con el termino de SUBJETIVIDAD, que abarcaría la

sensación de manera colectiva, y desde una perspectiva objetiva señalaría la existencia de

la tranquilada o armonía publica que se supone vivimos. Digo se supone porque en la

realidad vemos que convivimos con el peligro con la zozobra.

Para concluir el termino establecido como TRABQUILIDAD PUBLICA, para mi parecer

no solo abraca los delitos que este presenta en nuesto código ya que al ser subjeti e

idealista y al ver nuestra realidad, el solo convivir con la delincuencia (robos, extorsiones

, secuestros, etc) acaso como sociedad no nos perjudica nuestra TRABQUILIDAD

PUBLICA a todos de manera directa o indirectamente