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Instituto Nacional de Capacitación

CURSO : DIPLOMADO

TEMA : EDUCACIÓN EN VALORES

DOCENTE : COORDINACIÓN ACADÉMICA

INTEGRANTE :
 Zevallos Falcón, Hugo

MODULO : VII.

TINGO MARIA – PERÚ


2016
EVALUACIÓN
1. ¿CÓMO PODRÍA DESARROLLAR EN LOS ALUMNOS VALORES
COMO EL RESPETO, EL AMOR AL PRÓJIMO, LOS BUENOS HÁBITOS EN
LA CASA Y EN EL COLEGIO?
Para responder esta pregunta sería bueno analizar, en primer lugar, algunos
conceptos:
El respeto o reconocimiento es la consideración de que alguien o incluso algo
tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo,
reconocimiento mutuo. El término se refiere a cuestiones morales y éticas, es
utilizado en filosofía política y otras ciencias sociales como la antropología, la
sociología y la psicología.

El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el


reconocimiento del mismo como entidad única que necesita que se comprenda
al otro. Consiste en saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo.
El respeto es un valor que permite que el hombre pueda reconocer, aceptar,
apreciar y valorar las cualidades del prójimo y sus derechos. Es decir, el respeto
es el reconocimiento del valor propio y de los derechos de los individuos y de la
sociedad.

El respeto no sólo se manifiesta hacia la actuación de las personas o hacia las


leyes. También se expresa hacia la autoridad, como sucede con los alumnos y
sus maestros o los hijos y sus padres.

El respeto permite que la sociedad viva en paz, en una sana convivencia en base
a normas e instituciones. Implica reconocer en sí y en los demás los derechos y
las obligaciones, por eso suele sintetizarse en la frase “no hagas a los demás lo
que no quieres que te hagan a ti”.
Por el contrario, la falta de respeto genera violencia y enfrentamientos. Cuando
dicha falta corresponde a la violación de una norma o de una ley, incluso es
castigada a nivel formal. Este castigo puede ser una multa económica o hasta el
encarcelamiento.
El amor al prójimo: En las relaciones de la persona con su medio, el amor se
ha clasificado en diferentes manifestaciones; en virtud de ello, pueden aparecer
una o más de las siguientes:
· Amor autopersonal: El amor propio, amor compasivo, es, desde el punto
de vista de la psicología humanista, el sano amor hacia uno mismo. Aparece
situado como prerrequisito de la autoestima y, en cierto contexto, como sinónimo
de ésta. Es algo positivo para el desarrollo personal e indispensable para las
buenas relaciones interpersonales, y no debe confundirse con el narcisismo, que
conlleva egocentrismo y que coincide con una autoestima baja.
· Amor incondicional: Es el amor compasivo, altruista, que se profesa sin
esperar nada a cambio. El amor espiritual, predicado por las diferentes
religiones, es el amor incondicional por antonomasia. El amor maternal, o amor
de madre a hijo, se reconoce también como amor de este tipo, y, por tradición,
se considera motivado por un fuerte instinto que lo hace especialmente intenso;
no obstante, hay también quien cuestiona la existencia de dicho instinto.
· Amor filial: Entre hijos y padres (y, por extensión, entre descendientes y
ancestros).
· Amor fraternal: En su sentido estricto, es el afecto entre hermanos,
aunque puede extenderse a otros parientes exceptuados los padres y los
descendientes. Nace de un sentimiento profundo de gratitud y reconocimiento a
la familia, y se manifiesta por emociones que apuntan a la convivencia, la
colaboración y la identificación de cada sujeto dentro de una estructura de
parentesco.
· Amistad: Cercano al amor fraternal, es un sentimiento que nace de la
necesidad de los seres humanos de socializar.
· El amor al prójimo nace a su vez del uso de la facultad de la mente de
empatizar y tolerar, y constituye la abstracción de la amistad. Para Erich Fromm,
dicho amor al prójimo equivale al amor fraternal y al amor predicado en la Biblia
mediante la frase «amarás al prójimo como a ti mismo».

Hábitos: Hábito puede referirse a:


Hábito (psicología), es el comportamiento repetido de una persona regularmente.
Un hábito es hacer una misma cosa todo el tiempo sin esfuerzo alguno; es una
acción automática; es como una ciega rutina según la cual y de manera general...
 malos hábitos equivale a vicios
 buenos hábitos equivale a virtudes
Teniendo en cuenta las definiciones anteriores podemos comenzar apuntando a
la teoría de que al trabajar uno de esos valores; estaremos, sin proponérnoslo,
trabajando sobre la base de los otros dos. Según Olga Patricia Arce: “Cada
persona, desde el inicio mismo de la concepción, recibe influencias del medio
que le rodea, lo cual moldea continuamente su manera de actuar. Todo esto le
permite construir su propio estilo de vida, su propio sistema de creencias. Su
concepción de disciplina surge de esta construcción subjetiva, que define su
actitud ante la vida. Estará presente en todo su quehacer y será modificada por
las exigencias del medio cultural en cuanto a comportamiento social se refiere.
Los valores, ideas, sentimientos, experiencias significativas definen los hábitos
de cada ser humano. Aquí la formación que reciba la persona, así como las
demandas del contexto (familia, escuela, trabajo, comunidad, etc.) serán la clave
para ejercer un determinado rol en la sociedad. Para ello, la labor de los
docentes, los padres y los otros más competentes son los llamados a colaborar
en los procesos de formación de la disciplina, para alcanzar los sueños y los
proyectos de vida de los niños y adolescentes que nos encomendó Dios. En
muchas ocasiones observamos a padres y madres ofreciendo premios si sus
hijos logran resultados óptimos en la escuela. El éxito por sí mismo constituye la
satisfacción personal que cada estudiante debe interiorizar como su meta. Sin
embargo, lo primero que debemos hacer para el mejor provecho del estudio es
tener claras las metas. El éxito en su cumplimiento reside en la búsqueda
imperiosa de satisfacer una necesidad. Si los padres abordamos todas las
necesidades que tienen y tendrán nuestros hijos y no les permitimos que
paulatinamente ellos trabajen en la búsqueda de alternativas para la solución de
sus problemas, siempre dependerán de otros para lograr sus propósitos”.
Es por todo esto que consideramos que en este caso la escuela y la familia deben
desarrollar un trabajo coherente y sistemático.
En el salón de clases, en tutoría, se pueden emplear disímiles didácticas, desde
la proyección de videos educativos que promuevan el debate, hasta el análisis
de determinadas frases. Propongo una actividad. Se pudieran formar varios
equipos en el salón de clases y en dependencia de la edad se les entregan
diferentes frases alusivas al respeto, algunas podrían ser:
El respeto no es el virus que invade la diferencia, es el pionero de la
aceptación y el marinero del amor. Respeto es amar las diferencias de quien
desprende la barca de competencia.
El respeto es la base del entendimiento entre los seres humanos; tenemos
que aprender a respetar para que los demás nos respeten.
Respeto es la capacidad de aceptar a todo lo que posea vida, a toda nuestra
diversidad a la cual pertenecemos.
Respetar es empezar a ganar la guerra.
Vale más tener el respeto de los demás que su admiración.
Recuerda que un amigo te quiere, te apoya, te ayuda, pero sobretodo, te
respeta.
Una vez que se han distribuido las frases, podrían realizarse diversas
actividades, si los alumnos son de primaria, se les indica que dibujen sobre la
frase, dejándoles a libre elección el dibujo que realizarán. Luego cada uno de
ellos explicará qué significan los dibujos que han realizado y la relación que tiene
con la frase inicial. El profesor irá haciendo las aclaraciones necesarias. Durante
la dinámica, el profesor observará las relaciones entre los estudiantes, insistirá
para que mantengan el respeto ante los dibujos y las exposiciones. Asimismo en
secundaria, se les puede indicar un debate. Podrían trabajarse la frase
en negativo y en positivo. Armar dos equipos, darles un tiempo y que defiendan
las posiciones.
· Ejemplo frase positiva: El respeto no es el virus que invade la diferencia, es el
pionero de la aceptación y el marinero del amor. Respeto es amar las diferencias
de quien desprende la barca de competencia.

· Ejemplo frase negativa: El respeto es el virus que invade la diferencia, no es el


pionero de la aceptación y el marinero del amor. Respeto no es amar las
diferencias de quien desprende la barca de competencia.
El mismo tratamiento podría dársele a los otros temas, digamos: los hábitos y el
amor al prójimo. Lo importante es que el trabajo sea sistemático, que el profesor
esté consciente de las definiciones que pretende sistematizar y que se logre una
aceptación familiar ante la labor.
Un buen uso del diálogo, de los métodos participativos, del ejemplo del profesor
son condición necesaria para una adecuada labor de formación, pero, es
condición también necesaria en la precisión del diseño curricular, en el análisis
del contenido, en los objetivos propuestos, etc., es decir, tener claro los fines que
se esperan en lo educativo.
Entre las razones para desarrollar una Pedagogía de la Educación en Valores
están:

Intencionar: Encaminar el proceso docente-educativo hacia el modelo ideal de


formación. Determinar estrategias didácticas que involucren a los sujetos del
proceso en una actividad consciente, protagónica y comprometida.

Explicitar: Eliminar el curriculum oculto, precisando la cualidad orientadora del


proceso docente-educativo. Connotar lo socialmente significativo de la realidad
hacia el redimensionamiento humano en todos los componentes del proceso,
identificando el modelo educativo a alcanzar con la eficacia del proceso. Precisar
los contenidos de los sistemas de valores a formar y desarrollar según la
aspiración social.

Particularizar: Integrar las particularidades de la formación y el desarrollo de los


valores a la didáctica del proceso de formación (conocer las particularidades del
sujeto y sus relaciones, y evaluar las condiciones para llevar a cabo el proceso).
Enriquecer la didáctica del saber y del saber hacer; del contenido y del método,
etc., así como apoyarse en ellas.
Visto de otro modo, es la reflexión del profesor sobre el valor educativo de sus
acciones en el proceso, de sus intenciones, de lo valorativo en los contenidos,
del valor del método, etc. lo que implica establecer prioridades. “la justificación
de los contenidos debe basarse, no sólo en criterios disciplinares, derivados del
lugar que esos contenidos ocupan en la estructura de esa disciplina, sino
también en las metas educativas fijadas para esa materia en esa etapa
(Pozo,1998: 46).
2. ¿SON NECESARIOS LOS VALORES EN COLEGIOS DONDE SOLO
PREVALECE EL ASPECTO INTELECTUAL, QUÉ CLASES DE ALUMNOS
SALEN DE ESTOS COLEGIOS?
Sí, definitivamente, sí son necesarios los valores en cualquier entorno escolar,
sea cual sea el aspecto que prevalezca. Los valores son el sostén que nos
mueve ante la vida. Tomamos determinadas decisiones basados en nuestra
historia; y en nuestra historia está o no implícita la formación que debemos recibir
desde pequeños y que, de hecho, hemos recibido. Los valores morales, por
ejemplo, perfeccionan al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su
libertad, en su razón. Se puede tener buena o mala salud, más o menos cultura
por ejemplo, pero esto no afecta directamente el ser hombre. Sin embargo vivir
en la mentira, el hacer uso de la violencia o el cometer un fraude, degradan a la
persona, empeoran al ser humano, lo deshumanizan. Por el contrario las
acciones buenas, vivir la verdad, actuar con honestidad, el buscar la justicia, le
perfeccionan.
Los alumnos que egresan de una escuela donde no se han practicado estos
valores carecen de los principios que les permiten orientar su comportamiento
en función de realizarse como personas plenas. Carecen, además, de las
creencias fundamentales que los ayudan a preferir, apreciar y elegir unas cosas
en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de otro. No son portadores de
pautas para formular metas y propósitos, personales o colectivos. Son incapaces
de valorar las necesidades humanas y representar ideales, sueños y
aspiraciones, con una importancia independiente de las circunstancias. Por
ejemplo, aunque seamos injustos la justicia sigue teniendo valor. Lo mismo
ocurre con el bienestar o la felicidad.
Valores, actitudes y conductas están estrechamente relacionados. Cuando
hablamos de actitud nos referimos a la disposición de actuar en cualquier
momento, de acuerdo con nuestras creencias, sentimientos y valores. Un joven
egresado que carezca de estas cualidades será un joven frustrado e incapaz de
encausar su vida hacia el bien.

3. ¿QUÉ PAPEL JUEGA LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN JÓVENES


CON VALORES?
Según Daniel Goleman la inteligencia emocional se compone de siete factores:
1. La capacidad de adoptar las decisiones acertadas basándose en el
conocimiento de los propios talentos y emociones.
2. La capacidad de controlar los sentimientos a la hora de tomar una
decisión.
3. La capacidad de estimularse y motivarse a si mismo aun cuando un
fracaso siga a otro.
4. El don de dominar la vida desde un planteamiento optimista.
5. La capacidad de poder renunciar a algo durante algún tiempo.
6. El don de identificarse con otros y así poder comprenderlos mejor.
7. El don de llevarse bien con los demás, de colaborar con ellos y controlar
las propias emociones
Si anteriormente hemos sostenido las definiciones de valores como el sostén
que nos mueve ante la vida, que los valores morales perfeccionan al hombre en
cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón. Que,
además, les permiten orientar su comportamiento en función de realizarse como
personas plenas. Elegir las creencias fundamentales que los ayudan a preferir,
apreciar y elegir unas cosas en lugar de otras, o un comportamiento en lugar de
otro. Y la capacidad de ser portadores de pautas para formular metas y
propósitos, personales o colectivos. Entonces, los jóvenes que sean poseedores
de inteligencia emocional y, por tanto, de los aspectos mencionados
anteriormente; serán capaces de valorar las necesidades humanas y representar
ideales, sueños y aspiraciones, con una importancia independiente de las
circunstancias. Serán personas plenas y felices y lograrán cubrir todas las metas
que se propongan.
4. CUANDO LOS ALUMNOS SALEN DE SECUNDARIA, A VECES A
ESTUDIAR, OTROS A ESTUDIAR Y TRABAJAR, OTROS A TRABAJAR Y
OTROS SOLO A SOBREVIVIR, ¿CREE USTED QUE ESTOS JÓVENES SIN
VALORES QUE VIENEN DE CASA Y DEL COLEGIO PUEDAN SUPERAR
LOS INCONVENIENTES Y RETOS DE LA VIDA? ¿POR QUÉ?
No, no lo creo. Analizando los acápites anteriores podría decirse que jóvenes
incapacitados para tomas las decisiones correctas, para valorar a los seres
humanos, para adueñarse de su destino.
Abelardo Pithod - Doctor en sociología - Universidad de París – Sorbona,
sostiene que existe la ceguera frente a los valores, ceguera que, cuando es grave
y se refiere a valores fundamentales, convierte a una persona en un perverso.
En aquel artículo hacía referencia a un personaje “que recordar no quiero”
La carencia de valores sensibles e intelectuales, dijo, puede presentar diversas
manifestaciones. La gente que no tiene oído no puede acceder al maravilloso
mundo de la música. Quienes carecen del sentido del humor, no distinguen los
chistes buenos de los malos.
Claro, mucho más graves son los déficits en relación a los valores humanos
superiores, añadió. Hay quienes, incapaces de amar, ven a las personas como
simples medios para satisfacer sus apetitos. En este grupo se hallan los frívolos,
los mentirosos, los aprovechadores y demás amorales. En el peor de los
extremos de este abanico volvemos a encontrar a los perversos.
También asegura que hay gente de un solo valor, es decir de un solo amor. No
es raro que estos amores monovalentes lleguen a ser destructivos. Al decir
popular son amores que matan, o por lo menos amores que castran.
Por otra parte, más adelante le da una entrada a la esperanza y plantea:
“Sin embargo, no debemos ser pesimistas. Siempre se dará la acción natural y
espontánea del conocimiento por connaturalidad y de la inteligencia emocional.
Esto interesa a los padres y a los educadores en general y les da confianza,
porque los frutos de la educación no se ven de inmediato. Lo que se recibió en
el regazo materno, o antes, hinca sus raíces en las capas más profundas del
psiquismo. No sólo la madre sino el padre y todo el ámbito familiar, luego también
la escuela y el medio ambiente, van ayudándonos a forjar nuestra propia
estimativa de los valores. Este es un capital de sabiduría transmitido
ancestralmente. Es la sabiduría del corazón, un depósito de saber y sentimientos
para orientarnos en la vida. La misión de cada uno es recrearlo y pasar la
antorcha a los que les toque sucedernos”.